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GOLD III: El acceso a los servicios básicos y el proceso de urbanización mundial

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Asia, o las ciudades en los países subsaharianos que también sufren grandes retrasos en cuanto a garantizar el acceso a los servicios. Incluso en países de ingresos altos y mediano-altos, los gobiernos locales deben enfrentarse regularmente a la insuficiencia de recursos, y a tareas y competencias para las que no disponen de financiación. Por ejemplo, en Europa, las recientes reformas macro-económicas podrían debilitar la capacidad del gobierno local para responder a las crecientes demandas de servicios básicos en algunos países. En otras regiones se pueden identificar cuatro situaciones respecto a la gobernanza de los servicios básicos. En la primera, que responde mayormente a países de ingresos medios, los avances en la descentralización y en la prestación de servicios muestran una correlación positiva. La mayor parte de América Latina se puede incluir en este grupo. En las últimas décadas, las políticas nacionales han concedido mayores competencias y recursos a los gobiernos locales (la proporción media del gasto nacional a su cargo se elevó del 13 % en la década de 1980, al 19-20% a finales de la década de 2000)17. Sin embargo, este proceso no es homogéneo: en los países de ingresos bajos y mediano-bajos de la región, la mayoría de gobiernos locales tienen dificultades para gestionar los servicios básicos. En muchos países, las empresas públicas nacionales siguen prestando varios servicios claves. En los países grandes, como Brasil, se observan grandes diferencias entre regiones; los gobiernos intermedios juegan un papel importante en el suministro del agua y saneamiento. Un segundo grupo, se caracteriza por poco o ningún progreso en la descentralización o en la prestación de servicios. Éste incluye a la mayor parte de Eurasia, donde los gobiernos locales son responsables de la prestación de servicios básicos, pero disponen solo parcialmente de las competen-

cias o recursos necesarios para cubrir las actividades operacionales de los servicios, o para hacer frente a toda una década de deterioro de las infraestructuras. Los poderes y las responsabilidades transferidas a los gobiernos locales siguen evolucionando y no siempre están claramente definidos, mientras que los niveles de gobierno central (o regional) continúan ejerciendo un control significativo. Dentro de los problemas específicos a esta región cabe mencionar la autoridad de los gobiernos locales sobre los impuestos y los aranceles es débil; las tarifas de los servicios básicos se definen a nivel nacional y por lo general no reflejan el coste real. Los países de ingresos medios de Asia, donde la descentralización ha avanzado rápidamente en las últimas dos décadas, se sitúan en medio de los dos grupos anteriores. Los avances en la prestación de servicios en las zonas urbanas con más recursos se acompañan de importantes rezagos en ciudades intermedias y en los pueblos. En la India, donde el proceso de descentralización se ha quedado atascado a nivel de los estados federales, las divergencias son aún más considerables. Por el contrario, en China se ha concedido mayor autonomía a las autoridades locales de las grandes ciudades, quienes han logrado desarrollar y modernizar las infraestructuras básicas a una velocidad increíble durante los últimos veinte años, aunque la situación no es tan positiva en los centros urbanos más pequeños y en las áreas rurales. En toda la región, y particularmente en la India, el problema más grave es el limitado acceso a los servicios de los habitantes de los barrios marginales (un tercio de la población - 396 millones de personas). En el tercer grupo se encuentra el conjunto de países del África subsahariana. En una mayoría, se están desarrollando procesos de reforma y de descentralización, pero los gobiernos locales no tienen ni el poder ni

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GOLD II, p 99.


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