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UNIDAD DE ANĂ LISIS DE TENDENCIA ELECTORAL 2019

Dossier de resultados

Departamento de Comunicaciones y Cultura


Departamento de Comunicaciones y Cultura


UNIDAD DE ANÁLISIS DE TENDENCIA ELECTORAL 2019

Dossier de resultados


ÍNDICE


¿QUÉ ES LA UNATE?

¿QUÉ ES COMUNICA?

Equisimus. Ugiande liquaeceped estrum harum volupta volore non prerum qui dio. Eniam, et quatium int as imosam accum hicabor erferae maximilita nosae qui officiaEdio beatae es ma dolorrum aut evel es nobisquas el ipidignam harum animaximent ut ea nonsedi ciatur? Tiorehent. Ota cor aborem nonetur ab illist faciae con rem ex ea volupta conecusdae. Itati

Es una revista electrónica hecha por el alumnado de la carrera de Comunicación Social de la UCA, para informar del acontecer en el campos universitarios y de la realidad en El Salvador.


PROYECTO: Unidad de análisis de tendencia electoral 2019 OBJETIVO DEL PROYECTO: Analizar la tendencia electoral, de medios de comunicación y casas encuestadoras, en los comicios presidenciales 2019, para informar a las audiencias sobre las tendencias de la opinión pública.


PRESENTACIÓN DE RESULTADOS


El 3 de febrero de 2019 y la falsa creencia de que un nuevo presidente puede hacerlo todo solo Nayib Bukele es el favorito para ganar las elecciones presidenciales este domingo, pero muchos pasan por alto un factor que no reflejan las encuestas: no puede gobernar solo. David Bernal Periodista y catedrático Llegó el día. Este 3 de febrero los salvadoreños elegirán un nuevo presidente y si la tendencia se impone el que obtendrá más votos será Nayib Bukele. Si le alcanzarán o no para ganar en primera vuelta es otro tema de discusión, pero lo que hoy nos trae a esta columna es una verdad tan ineludible como los resultados de las encuestas presentadas durante los últimos meses: Bukele puede ganar y ser presidente con amplia ventaja, pero no puede gobernar solo. Lamento si usted es de los que cree que al elegir un nuevo presidente El Salvador se convertirá en un país de primer mundo de la noche a la mañana o que todo cambiará con un chasquido del nuevo mesías. No, no es así y nunca lo será. Me explico. Vivimos en una República y tal como lo expresa el artículo

86 de nuestra Constitución hay tres órganos fundamentales que deben interactuar, quieran o no, para gobernar esto que llamamos Estado salvadoreño. El próximo presidente estará únicamente a cargo del Órgano Ejecutivo y para cumplir con muchas de sus promesas de campaña deberá encontrar el apoyo del Órgano Legislativo, representado por la actual Asamblea Legislativa. Además, tendrá que tener cuidado de no alterar el orden constitucional y no violar las leyes, un ángulo que le toca defender al Órgano Judicial, la actual Corte Suprema de Justicia. ¿Tiene Nayib Bukele o cualquier otro candidato en contienda, llámese Carlos Calleja o Hugo Martínez, los ingredientes necesarios para lograr ese consenso entre todas las partes?


Nayib Bukele ha estado arriba en todas las encuestas desde enero de 2018, según demostró el análisis de la Unidad de Tendencia Electoral del Departamento de Comunicaciones y Cultura de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA). Pero mientras el candidato de GANA despuntaba en las estadísticas, las piezas políticas se movían aparentemente en su contra.


GANA, el partido que lo abandera, participó en una negociación turbia en la Asamblea Legislativa para elegir a los nuevos magistrados de la Corte Suprema de Justicia. Cuatro de ellos fueron a parar a la Sala de lo Constitucional y el resultado fue un Órgano Judicial al que a los analistas han señalado de estar conformado por cuotas partidarias, pero en especial por cuotas de derecha. Sí, por los mismos de siempre que Bukele tanto atacó en su campaña presidencial. Y tomando en cuenta la relevancia que ha tenido la Sala de lo Constitucional durante los últimos años, no es utópico pronosticar que una futura presidencia de Nayib Bukele podría encontrarse con varios procesos legales abiertos y con varias denuncias de sus futuros opositores. Eso nos lleva también a la medición de fuerzas en la Asamblea Legislativa. Bukele, en su plan de gobierno al que ha llamado Plan Cuscatlán (https://www.plancuscatlan.com/home.php), ofrece varias propuestas que deberán pasar por el Salón Azul antes que se echen a andar, como la propuesta de aumentar de 8 a 10 por ciento el Fondo de Desarrollo Económico y Social de El Salvador (FODES), el cual se destina a las alcaldías de los 262 municipios del país. Pero el FODES depende del presupuesto general de la nación y los cambios en este únicamente los puede aprobar la Asamblea Legislativa, formada en estos momentos por 37 diputados de ARENA, 23 del FMLN, 9 del PCN, 3 del PDC, 1 del CD, un diputado independiente y solo 10 de GANA.

Otra vez la correlación de fuerzas no está a favor de Bukele, sobre todo cuando él mismo, a pesar de competir bajo la bandera de GANA durante estas elecciones, se ha encargado de afirmar una y otra vez que no pertenece a un partido y ha asegurado que no obedecerá órdenes de ningún partido político.


Luego está el gabinete de gobierno. El próximo presidente debe nombrar a 7 encargados de las distintas secretarías que existen en el órgano ejecutivo, 14 encargados de ministerios y otros tantos funcionarios que deben dirigir las autónomas y las empresas públicas. Si Bukele finalmente gana, ¿podrá reunir a un extenso equipo sin otorgar más de una plaza al partido que lo abandera? Guillermo Gallegos, uno de los máximos dirigentes de GANA, avisó en un par de entrevistas televisivas que como partido esperan representatividad en un eventual gobierno, lo que es igual a decir que esperan un pago por lo que han hecho hasta hoy. Muestra de esa estrategia de exclusión que Nayib Bukele hizo de la marca GANA son los resultados del Cuarto Informe del Monitoreo al Gasto de Campaña Electoral, realizado por Acción Ciudadana y presentado el 31 de enero. El análisis demuestra que tanto Carlos Calleja y Hugo Martínez, sus más cercanos contendientes según las encuestas, incluyeron las referencias a sus partidos en las campañas, destacando los nombres de ARENA y FMLN en varios de sus spots, con sus colores y varias de sus figuras.


Frórmula presidencial Carlos Calleja y Cármen Aída Lazo Octubre 2019 - Noviembre 2019


FrĂłrmula presidencial Hugo MartĂ­nez y Carina Sosa Octubre 2019 - Noviembre 2019


FrĂłrmula presidencial Nayib Bukele y FĂŠlix Ulloa Octubre 2019 - Noviembre 2019


Pero los spots de Nayib Bukele en los medios de comunicación no hacen referencia a GANA, ni al tradicional color naranja de este partido. El nombre del partido político no tuvo peso y el movimiento político cambio sus colores y distintivos en redes sociales para adoptar una bandera celeste con una golondrina. Ni Bukele

acudió a los actos de GANA, ni dirigentes de GANA a los del candidato, evidenciando un matrimonio de conveniencia. Y esa pareja de enamorados, aparentemente tampoco estable, podrían pelearse una vez vivan bajo el mismo techo, el de Casa Presidencial.


Sumemos todavía más contrapesos. A finales de noviembre, cuando Bukele obtenía sus más altos porcentajes de preferencia (la encuesta de TResearch le dio el 57 % de intención de voto contra el 31 % de Calleja), en la Asamblea Legislativa se elegía a Raúl Melara como nuevo fiscal general de la república. La decisión fue ampliamente criticada porque Melara aparece en fotografías donde demuestra su clara preferencia por Carlos Calleja y su afiliación al partido ARENA, motivo que incluso llevó a que un sector de representantes de la sociedad interpusiera una demanda de inconstitucionalidad contra su nombramiento. Bukele insiste en que su candidatura es fruto del movimiento Nuevas Ideas, un partido que intentó fundar antes de las presentes elecciones, pero que no logró consolidar debido a varios procesos dilatados en el Tribunal Supremo Electoral (TSE) al cual también acusa de estar en su contra. Lo cierto es que Nuevas Ideas, hoy por hoy, no existe: no tiene diputados en la Asamblea, no tiene alcaldes, ni tiene representatividad real. Es un fantasma, una maquinaria que no arranca porque no tiene motor propio. Para funcionar su única vía fue unirse a GANA y deberá seguir así al menos hasta 2021, cuando se realicen las próximas elecciones legislativas y cuando el presidente ya lleve dos años en el cargo. Puestas sobre la mesa todas estas cartas, resulta obvio que Nayib Bukele miente. Lo hace al prometerle a sus seguidores que toda la gobernabilidad de este país dependerá únicamente de él si logra llegar a la presidencia. Eso no puede hacerlo él, ni ningún otro candidato que resulte vencedor

este 3 de febrero. Cuando usted vote este domingo deberá considerar si vota por un espejismo o si decide hacer un análisis más profundo sobre el panorama que encontrará el próximo ganador. La política salvadoreña, la actual situación del país, no necesita de alguien que piense que tendrá el poder supremo, que aspire a ser el rey tuerto en tierra de ciegos. Lo que El Salvador necesita es alguien que cree consensos y que se rodee de las personas idóneas, de las que estén convencidas que el poder público emana únicamente del pueblo y que el poder es para el pueblo, no para vanagloria de un solo hombre.


La personalización triunfará en las elecciones del 2019 Por: Fernando Polío Catedrático Departamento de Comunicaciones y Cultura Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA)

Las elecciones presidenciales del 2019 en El Salvador las ganará la personalización. Sí, no lee mal, así será. Estas elecciones presidenciales las ganará aquel candidato que manejó mejor sus atributos personales, como práctica de campaña. Es que los candidatos se montaron, unos mejor que otros, sobre esta estrategia, apartándose algunos completamente de los partidos que los arropaban y mostrándose en candidaturas que al final fueron más personales que partidarias. Cómo nos atrevemos a decir esto. Pues bien, la Unidad de Tendencia Electoral del Departamento de Comunicaciones y Cultura

de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas, a través del seguimiento sistemático a los datos arrojados por las casas encuestadoras, se puede deducir, de este hecho sustancial. Vemos una clara tendencia en la percepción electoral de considerar a los candidatos sobre los partidos políticos. Cabe destacar, que algunos lo hicieron con mayor y mejor intención que otros. Obviamente unos se apartan más de esa institucionalidad que los representaba, al menos para iniciar la carrera en las elecciones, como fue el caso del candidato de GANA y Nuevas Ideas (NI), Nayib Bukele.


Grรกfico 1: Elaboraciรณn propia. Datos obtenidos de las diferentes casas encuestadoras, de octubre 2018 a enero 2019.


Desde que inició la campaña muestra una clara tendencia, en la opinión de la población, en donde se demuestra que no se le asociaba mucho a los partidos que estaba adscrito. Ello se muestra en que la preferencia siempre fue más marcada hacia el candidato que hacia los institutos políticos. Esa tendencia se mantuvo desde octubre 2018 (cuando arranca la campaña) hasta enero 2019 cuando finaliza. Cabe destacar que de octubre a diciembre se percibió en forma diferente la elación candidato-partido. En octubre FUNDAUNGO colocó con más de 20 puntos porcentuales de diferencia en la preferencia entre candidato y partido político. La Prensa Gráfica por su parte con 12 puntos porcentuales de diferencia en este aspecto. Solo dos encuestas mostraron arriba al partido GANA y NI, en diciembre la encuesta de la UES colocó con 56.87% versus 48.43% que se le dio al candidato. Mitosfky, en enero, también mostró a dichos partidos con 57.0% contra un 55.0% que representaba Nayib. En todas las demás la tendencia fue clara, el candidato aparecía arriba. Esto nos da una lectura clara, o una referencia, en la intención comunicativa del candidato de Nuevas Ideas y GANA, su estrategia en comunicación política fue apartarse lo más que podía de los partidos y vender sus características personales. Ante ello podemos decir junto a Pasquino (1990), quien parafrasea a Roth (1990): “la personalización de la política debe entenderse como el proceso visible de centración y descentración del poder político sobre y en una persona”. Que esto es lo que más pasó con Nayib Bukele.

En el candidato Bukele es en el que más se manifiesta el fenómeno de la personalización, por el contrario candidatos como Carlos Calleja tuvo una tendencia clara e innegable a apegarse al partido político. Según los datos, no existen muchos puntos porcentuales de diferencia entre el partido político o la alianza que representa y su candidatura. Cabe destacar que en la mayoría de la campaña se mantuvo de esta manera y se mostró como tal. Tuvo algunos momentos de diferenciación colocándose sobre el partido. Así lo demuestra la encuesta de Cid Gallup (40.0% sobre 31.0%) y la UTEC (43.20% sobre 24.0%) en enero, el último mes de la campaña, cuando esta ya iba finalizando. Ello nos hace una alusión, o podríamos inferir (ya que no es el propósito específico de este análisis) que su estrategia política cambió a resaltar más atributos personales en el último período. De hecho, en algunos spots ya se ve mostraba ya distanciado del partido. Regresando al tema de la personalización, diremos ante este fenómeno de las elecciones presidenciales 2019 que dicha “personalización de la política refiere al hecho de que los mensajes políticos concentran la atención en los atributos personales y en las características de la personalidad, de quienes aspiran al poder (candidatos) por encima de las propuestas políticas, argumentaciones sustentadas y capacidades de liderazgo. Esto tiene estrecha relación con los formatos que imponen los medios audiovisuales como la


televisión: mensajes cortos, concisos, de fácil entendimiento y de gran alcance” (Dader, 1990). Por su lado, alguien que no se apartó demasiado de la marca del partido, según lo muestran las tendencias, fue Hugo Martínez. No hay una clara separación entre su imagen y del instituto político que representaba. De hecho, en promedio solo se alejó un 3.79% en todo este período analizado. Esto nos hace concluir que para el partido es muy importante vender a sus candidatos con la marca del FMLN, marca que muy difícilmente se disuelve, para bien o para mal.

de la percepción de le estrecha cercanía con su partido político. Solo dos encuestas lo muestran arriba Mitosky y Cid Gallup en enero con 8.0% y 13.0% respectivamente, cuando su partido tenía únicamente un 1%. Finalizando la presentación de datos podríamos decir con certeza que todos, sin distinción, lograron separarse -en alguna medida- de la imagen del partido político. Unos demostraron tener más clara esa intención que otros, como Nayib Bukele. En promedio tenemos esta tabla que nos lo explica de manera clara:

Por último, el escenario de Josué Alvarado no fue muy diferente al de Hugo Martínez. La gráfica refleja cómo casi nunca se logró apartar

Tabla 1: Elaboración propia. Promedios obtenidos de los datos de las diferentes casas encuestadoras, de octubre 2018 a enero 2019.


Como se observa, en promedio, todos los candidatos sin excepción salieron con mejor preferencia sobre los partidos políticos que los representaban. El candidato Bukele obtuvo un 5.89% de porcentaje sobre GANA y NI; cabe destacar que es el que más se distanció de los institutos políticos. Los siguientes candidatos

no se distanciaron significativamente. Por ejemplo, Calleja solo estuvo sobre su partido en 2.56%. Hugo Martínez con un 3.79% sobre el FMLN y Josué Alvarado un escaso 1.45%. Esto nos da pie para que analicemos más sobre la personalización.

Gráfico 2: Elaboración propia. Promedios obtenidos de los datos de las diferentes casas encuestadoras, de octubre 2018 a enero 2019.


“Yo gobernaré para la gente” “Yo gobernaré para la gente” fue un slogan de un spot que utilizó el candidato Carlos Calleja, que no demostraba más que él, como máximo candidato de un partido, haría todo por el pueblo. Vemos en este tipo de mensajes una clara expresión de la personalización de los candidatos en la escena de campaña electoral 2019 por la presidencia de El Salvador. Ya hemos visto en el análisis cómo se apartan de los partidos políticos, solo falta demarcar qué sucede en realidad con este término. Durán Barba y Nieto (2006) dijeron que para muchos han agonizado las grandes utopías y también las ideologías entendidas como grandes relatos, en tanto se tornan irrelevantes para los ciudadanos, incluso porque las viejas concepciones de izquierda y derecha han caducado. Esto es relevante en sociedades latinoamericanas que estuvieron marcadas por esta polarización que no hacía más que marcar más estas brechas, donde aparecen candidatos que aprovechan este escenario para desmarcarse de los institutos políticos corroídos, como Nayib Bukele. Ya decía Berrocal (2003) en su artículo “La personalización en la política” “que La democracia, que defiende una nueva forma de comunicación política basada en la discusión racional de la idea y el análisis de los hechos, se transforma en la exhibición de unos líderes que realizan llamadas al museo naval olvidándola necesaria pedagogía y argumentación de la política”. Es que con los candidatos en esta campaña ya no interesaba este poder del pueblo para el pueblo, sino

quién es que vende mejor sus atributos para las necesidades de la población. Hablando del tema Berrocal (2003) cita a Barranco (1982) para decir que “el marketing político sería el conjunto de técnicas que permitan captar las necesidades que un mercado electoral tiene, estableciendo, en base a estas necesidades, un programa ideológico que las soluciones y ofreciéndole un candidato qué personalice dicho programa y al que se apoya e impulsa a través de la publicidad política”. Sí, un candidato que personaliza esas necesidades que serán satisfechas, por una o más variables, pero al final un candidato, una persona. A sabiendas que no puede gobernar una sola persona una nación completa, sino que necesitará este instituto político que lo ha postulado, al fin y al cabo. Entonces aunque estemos decepcionados de los “mismos del pasado” (como dice Nayib Bukele), inexorablemente regresaremos a ellos, pues son las plataformas que los llevan al poder. Porque para Riorda y Farré (2012) Al final, más allá de esas posturas prácticas, pragmáticas que se escapan y se quieren diluir de un partido político o una ideología, ellos explican “siempre lo ideológico aparece aún bajo recurrentes contradicciones, sea de manera explícita o implícita”. Es decir que ese choque de ideas que cargan indudablemente los partidos políticos que llevan a los candidatos, son los que decidirán el rumbo final de un país. No olvidemos lo que ya decía Barbara Goodwin (1993): “Una ideología es una


doctrina acerca de cuál es el modo correcto o ideal de organizar una sociedad y conducir la política, basada en consideraciones más amplias sobre la naturaleza de la vida humana y del conocimiento”. Rebolledo (2017) mencionaba a Schwartzenberg, quien escribía en 1977: “En otros tiempos, la política eran las ideas. Hoy son las personas. O más bien los personajes”. En esta línea, Rebolledo (2017) mencionaba también a Manin (1997), quien afirmaba veinte años más tarde que “los votantes tienden cada vez más a votar por una persona y no tanto por un partido o plataforma”. Ante ello solo cabe recalcar que es justo lo que vemos en el análisis de la tendencia electoral y por ello nuestra afirmación contundente que en estas elecciones ganará la personalización. “Viejos vicios, nuevos medios” Los teóricos de la comunicación política mencionaron que desde que se transmitió el debate de Nixon con Kennedy en 1960 la personalización tomó auge, puesto que se empezó a dejar atrás a los partidos políticos y se empezó a centrar en las personalidades de los políticos. Así es como Kennedy y su personalidad triunfó de forma contundente. Pero cuál fue el medio que lo permitió, la televisión en ese momento. En nuestra época de redes sociales, aún más que el mismo internet, ahora se mantienen los “mismos vicios, pero con nuevos medios”, como diría Andrea Cristancho, especialista en Comunicación Política. Berrocal (2003) mencionaba que la política

televisada era el soporte fundamental de la información política y conseguía introducir en los hogares de los ciudadanos las imágenes de los aspirantes en la carrera política. Ciudadanos que no tenían tiempo en aquella época previa a las redes sociales y que buscaban información puntual. Pero ahora estamos frente a una era de redes sociales, en una sociedad con menos tiempo, y con algoritmos programados para mostrarnos productos siempre audiovisuales (que crean intencionalmente los candidatos) con mensajes puntuales, hechos a la medida de nuestros intereses.

redes sociales”.

Parece que aún no le estamos poniendo el suficiente interés a este tema. Y es que no hemos apuntalado lo suficiente a lo que ya decía Berrocal (2003): “La paideia (educación integral) del vídeo promete pasar a internet analfabetos culturales que rápidamente han olvidado lo poco que han debido aprender en la escuela y, por lo tanto, analfabetos culturales que matarán en internet su tiempo vacío en compañía de “almas gemelas” deportivas, eróticas o en “minutos de hobbies””.

Para concluir no olvidemos ciertas cosas antes de ir a votar:

Puntualmente qué significa para la personalización que veníamos hablando este tema de los nuevos medios y las viejas mañas. Que en esta campaña electoral 2019 por la presidenciales, tenemos los mismos mensajes audiovisuales (cargados de fuertes “propuestas” y “soluciones” personalizadas ad-hoc para la población) pero en redes sociales. Así vemos cómo la presencia del principal candidato Nayib Bukele fue toda una plataforma en redes sociales, así como López Obrador en México, quién expresó: “benditas

Pero cuidado con olvidar algo que es importante en la comunicación política, creer que los espectadores son pueblo, que son militantes. No señor. Una cosa es que puedan votar influidos por la personalización que transmitió el candidato, pero no estarán totalmente convencidos de llegar a defender a ciegas un voto, como le pasó en la convocatoria de defensa del voto a Nayib Bukele. “El líder electrónico no tiene pueblo; tiene público, tiene espectadores”, decía Berrocal (2003).

- La política está hecha, por un lado, de la fabricación de cierta “imagen”; y por el otro, del arte de hacer creer en la realidad de esa imagen (Rebolledo, 2017).


- La personalización de la política hace referencia al protagonismo que han adquirido los líderes políticos en relación con sus partidos. El líder político se sitúa en este contexto en el centro del proceso político (Wattenberg, 1998; Rico, 2009; Garzia, 2014). - Las características que se quieran destacar del político se enmarcan en una estrategia definida y orientada para alcanzar un objetivo determinado. Éste, a su vez, se materializa mediante decisiones y acciones políticas, pero también a través de la imagen del propio candidato (Rebolledo, 2017). Por último, no olvide estas elecciones las ganará la personalización, sea de cual partido viniese, puesto que ya los datos nos demostraron que así será. Pero, no olvide jamás que al final, aunque nos quieran desdibujar la diferencia ideológica, lo cierto es que ellos se deben a esos partidos que los colocarán en ese peldaño gracias a su voto. Así que piénselo.

Barranco, F.J. (1982). Técnicas de marketing político. Madrid, Pirámide. Berrocal, Salomé (2003). Comunicación Política en televisión y nuevos medios. Barcelona. Editorial Ariel. CIS. Dader, J. L. (1990). «La personalización de la política». En Muñoz, A.; Monzón, C.; Rospir, J. I. y Dader, J. L. (Eds): Opinión pública y comunicación política. Madrid: Eudema. Durán Barba, Jaime y Santiago Nieto (2006). Mujer, sexualidad, internet y política. Los nuevos electores latinoamericanos, México, Fondo de Cultura Económica. Easton, David (1979). A Systems Analysis Life, University of Chicago Press. Garzia, D. (2014). Personalization of politics and electoral change. Basingstoke: Palgrave Goodwin, Barbara (1993). El uso de las ideas políticas, Península, Barcelona. Macmillan. Pasquino, G. (1990). «Liderazgo y Comunicación Política». Revista Psicología Política. Nov. (1) Rebolledo, Marta (2017). La personalización de la política. Una propuesta de definición para su estudio sistemático. Revista de Comunicación. Dialnet. Rico, G. (2009). Líderes políticos, opinión pública y comportamiento electoral en España. Madrid: Riorda y Farré (2012). ¡Ey, las ideologías existen! Comunicación Política y campañas electorales en América Latina. Buenos Aires. Editorial Biblos. University Press. Wattenberg, M. (1998). The decline of American political parties, 1952-1996. Cambridge: Harvard


No a la prensa que cuestiona Por Serafín Valencia Catedrático y Periodista Departamento de Comunicaciones y Cultura Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA) El periodismo siempre termina raído después de las campañas electorales, unas veces por dar rienda suelta a su ideología y otras por sacar su valentía para cuestionar a las fuentes políticas, develarlas para que el público las conozca bien y sepa a quién elegir, a quien no y porqué. Así ha sido siempre y así seguirá. En el último proceso electoral, los aspirantes a la presidencia no solo han mostrado sus ofertas de campaña, sino también los signos de autoritarismo. El periodismo y su función de controlar provocó escozores en casi todos los candidatos, que no están acostumbrados al escrutinio público y el papel de la prensa les resulta molesto. La campaña que acaba de terminar deja el saldo de siete periodistas agredidos de diferente manera por políticos, miembros de la seguridad de los candidatos y hasta por miembros de gremiales empresariales, según el registro agresiones que lleva la Asociación de Periodistas de El Salvador (APES). Las embestidas van desde amenazas de cierre de medios, amenazas escritas en redes sociales, empujones seguidos de expresiones ofensivas, fueron hechas curiosamente, contra informadores de medios no tradicionales, que gozan de libertad e independencia para cuestionar a sus fuentes. Hay una ley de protección a periodistas que nadie cobijó. Los agraviados pertenecen a medios comunitarios y a los periódicos digitales El Faro y Factum, lo que indica que los ataques fueron motivados por su ejercicio periodístico. Lo anterior es preocupante, pues en dos casos estuvo involucrada la seguridad de dos candidatos a la presidencia:

Carlos Calleja y Nayib Bukele, durante actos públicos en los que eran entrevistados los candidatos; los demás fueron cometidos por alcaldes y otros políticos en campaña. El que estos hechos hayan sido cometidos frente a los ojos de los candidatos y no hayan podido controlarlo, es un indicativo de que avalaron el proceder de los elementos de su seguridad y del desprecio que sienten hacia la prensa que no es complaciente con ellos. Otras tres agresiones fueron cometidas por alcaldes contra medios comunitarios de la zona occidental y paracentral del país, por el simple hecho de no soportar la crítica que fluye a través de estos medios. El ex alcalde de Tacuba, Joel Ramírez, amenazó con cerrar una radio porque la consideraba incómoda. Mientras que la Asociación Nacional de la Empresa Privada ANEP, negó el ingreso a dos periodistas jóvenes que pretendían cubrir un evento donde estarían los candidatos presidenciales, porque parecían activistas sociales.


La Declaración de Principios sobre libertad de expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos señala que: “Los funcionarios públicos están sujetos a un mayor escrutinio por parte de la sociedad”. Los candidatos, aunque todavía no son funcionarios públicos, sí aspiran a serlo y, además son personajes públicos; por tanto, no deben cerrarse al cuestionamiento de la prensa, de esa prensa que intenta hacer bien su trabajo en aras de servir mejor información al público, ejercitar la libertad de expresión y garantizar el derecho del ciudadano a estar informado, principalmente en tiempos de campaña proselitista. La campaña mostró las tendencias autoritarias de algunos candidatos y políticos. La descalificación a periodistas, medios de comunicación y espacios de opinión críticos marcaron esa tendencia. Y en el peor de los casos, incitar a la violencia a través de las redes sociales. Ese juego que puede resultar peligroso si no se analiza a tiempo.


NOTICIAS


Cómo y dónde votar Periodistas: Rebeca Abrego, Pamela Gámez, Natalia Gómez El Tribunal Supremo Electoral trabajó durante el período de un año para preparar el evento que movilizará a una gran parte de los salvadoreños: las elecciones presidenciales 2019 y nos explica cómo y dónde votar. El Tribunal Supremo Electoral (TSE) hace un llamado a la población para contar con los requisitos necesarios a la hora de votar este próximo 3 de febrero. Es importante saber, paso a paso, el proceso correcto para ejercer el derecho al sufragio y para asistir al centro de votación adecuado este próximo domingo. Por eso, existe una manera justa de cómo hacerlo para evitar inconvenientes en el día previsto. El Tribunal Supremo Electoral (TSE) hace un llamado a la población para contar con los requisitos necesarios a la hora de votar este próximo 3 de febrero. Es importante saber, paso a paso, el proceso correcto para ejercer el derecho al sufragio y para asistir al centro de votación adecuado este próximo domingo. Por eso, existe una manera justa de cómo hacerlo para evitar inconvenientes en el día previsto. El Tribunal Supremo Electoral ha preparado diferentes centros de votación, como de

costumbre, para las elecciones presidenciales que están a punto de llevarse a cabo. Según su sitio web. estos se asignan, a cada ciudadano, en conveniencia al lugar de residencia con el que esté registrado en su documento de identidad, pues se espera que el centro al que asista esté cerca del lugar en el que viva. De acuerdo a esto, es necesario que el futuro elector haga lo siguiente: entrar a la página web del TSE y buscar la sección llamada “Consulta Ciudadana”. Luego, donde se vea indicado, debe introducir el número de su documento de identidad. Si no, el ciudadano puede acceder a este link específico de la página oficial del TSE, para introducir su número de DUI de igual forma, y, así, obtener el centro de votación exacto al que debe asistir. En la parte derecha, aparecerá toda la información que se necesita: centro de votación con la dirección exacta, departamento y municipio en el que este se encuentra, número de urna (o de la JRV) y el número correlativo del padrón electoral en el que la persona esté registrada. Con estos datos, la persona puede ir al centro de votación que le corresponde y cumplir su derecho al sufragio, correctamente. Asimismo, es importante conocer los pasos correctos de cómo votar en el día asignado. Cuando la persona se dirige al centro de votación, lo principal es identificar el número de urna o Junta Receptora de Voto (JRV). Luego, solo debe esperar en la fila para que las personas encargadas en la mesa de la JRV le soliciten su documento de identidad. Por tanto,


cada ciudadano debe llevar su documento en óptimas condiciones. Los encargados verificarán que el DUI sea correspondiente a la persona y se asegurarán de que esta no haya votado (pues chequearán los dedos de sus manos en caso de encontrar tinta). Después, estos identificarán a la persona en el padrón para verificar sus datos, le entregarán un plumón y su papeleta electoral. “La persona puede hacerlo [votar] en el anaquel correspondiente, en donde puede, libremente y con total secretividad, marcar el candidato o el partido político de su predilección. Y, luego, depositar el voto en la urna correspondiente”, afirma Iván Montes, Técnico de Capacitación y Educación Cívica del TSE. Después de esto, la persona puede regresar a la mesa de la JRV, donde le pedirán que entinte un dedo como señal de que ha votado. Finalmente, le devolverán su DUI y la persona podrá retirarse. Sin embargo, para lograr que este proceso pueda ser de acuerdo a lo mencionado, hay ciertos requisitos y conocimientos que cada ciudadano debe tomar en cuenta. En primer lugar, el documento de identidad de cada persona debe estar vigente, en buen estado y tener la información clara. De lo contrario, el ciudadano se arriesga a no poder votar, pues el documento permite que su identidad y sus datos puedan ser constados. Además, Iván Montes asegura que, de ninguna manera, es posible llevar una copia del documento, pues esto no es válido: “No,

absolutamente no. Porque el requisito que la ley electoral establece es que la persona debe llevar su DUI vigente y, sin DUI, no se puede votar. La ley establece que, ahí en la mesa, se verifique que el documento de identidad sea el original y que tenga la información (vigente), correspondiente con el ciudadano”. Por otra parte, existen otras consideraciones y reglas a tomar cuenta. Por ejemplo, si una persona ha cambiado residencia recientemente y posterior al límite establecido para la inscripción en el padrón electoral, siempre debe chequear su centro de votación en el link mencionado anteriormente, pues, probablemente, deba ir a un centro localizado en su antigua dirección de vivienda y no en la nueva. “Eso puede ser una dificultad grave, porque el ciudadano puede llegar y no se va a encontrar en el padrón de una nueva dirección (residencia)… podría ser que la mesa, en su momento, diga: No puede votar, porque usted no pertenece a este centro”, asegura Montes. Además, el TSE enfatiza en las siguientes reglas y prohibiciones: cumplir con la ley seca, no tomar fotografías de su voto o el de los demás y no llevar documentos deteriorados, para poder ejercer el derecho al sufragio de manera correcta. El día del evento, las Juntas Receptoras de Votos del TSE le darán prioridad a asistir a personas que presenten algún tipo de discapacidad, personas adultas mayor o mujeres en condición de embarazos avanzados. Asimismo, los ciudadanos, ya sean hombre o mujer, que tengan un bebé en

brazos, recibirán asistencia prioritaria, pues el Tribunal quiere asegurarse que cada persona pueda tener la facilidad de ejercer su voto en estas próximas elecciones. Por lo tanto, es necesario que cada ciudadano esté enterado sobre los pasos adecuados para realizar este proceso, sobre los requisitos mencionados y las obligaciones que debe seguir.


Ser de izquierda o derecha no será trascendental a la hora de votar por nuevo presidente Redacción: Mezti Cornejo, Sofía Barillas Con reportes de: Sofía Benítez, Tania Ortiz, Vanessa Carballo.

Dos de los cuatro candidatos a la presidencia en este 2019 afirman no identificarse con las ideologías tradicionales en El Salvador: izquierda y derecha. ¿Ha llegado el fin de esta separación? ¿Cómo se identifican los jóvenes de hoy? Durante la campaña política previa a las elecciones presidenciales de este 3 de febrero de 2019 los candidatos Josué Alvarado, del partido VAMOS, y Nayib Bukele, de GANA, han recalcado que no se de identifican con ninguna de las dos ideologías tradicionales: izquierda y derecha, dando pie a una nueva modalidad en la que los candidatos no se identifican con ningún bando. Pero, ¿es solo una estrategia para captar votos? ¿de verdad ha llegado el fin de la polarización? Según el politólogo Danilo Miranda, la ideología es el conjunto de justificaciones a un tipo de dominación específica, un conjunto de ideas, actitudes y valores que marcan un camino

a seguir. Aunque la ideología expresada no necesariamente es la que se pone en marcha ya en la práctica. Según el sociólogo Álvaro Artiga, este fenómeno, de no identificarse con una ideología, tiene sus inicios en El Salvador en 2009, cuando el partido FMLN llegó al gobierno y la política comenzó a cambiar, sobre todo la que se da en la Asamblea Legislativa, que es donde surgen debates y la política real del día a día. Para el sociólogo, una de las razones de que esto sucediera es que el FMLN como gobierno no ha logrado tener mayoría legislativa como para impulsar sus propios programas. Entonces ha tenido que hacer alianzas con partidos que se supone son de derecha. Por ejemplo, con el partido GANA, que el pasado diciembre impulsaron una reforma en contra de la evasión fiscal. Por ello, es casi imposible analizar sucesos como estos desde de una perspectiva ideológica.

“Este fenómeno no es resultado del proceso electoral en que nos encontramos. Sino que el sistema que se ha venido transformando probablemente por razones de práctica legislativa. También, porque los problemas del país se han ido agudizando, y en consecuencia el margen de soluciones se ha ido estrechando. Eso ha hecho que la ideología pierda peso en el que hacer de los partidos”, dice Artiga. ¿Es determinante la ideología a la hora de votar? Álvaro Artiga considera que existen varios tipos de electorado. Están aquellas personas que crecieron con estos dos partidos identificándose como de izquierda o de derecha, y que aún creen que el FMLN es de izquierda y ARENA de derecha. Para este tipo de personas sí sigue siendo importante la ideología con la que un candidato se identifique. Por otro lado, están aquellos que nunca se han orientado por ese tipo de razones y lo hacen por otras. Puede ser que se orienten por los beneficios que el gobierno en turno les proporcione, como paquetes agrícolas. Este tipo de beneficios es algo que tanto los gobiernos de ARENA, como los gobiernos del FMLN han proveído, lo cual se denomina “relaciones clientelares”. Es decir, ofrecer beneficios a cambio de lealtad expresada en el voto.


Finalmente, existe un tercer sector electoral el cual vota más por cuestiones de emotividad, de sentimiento o de simpatía hacia un candidato en específico sin importar el partido o la ideología a la que pertenezca. Artiga deja claro que el electorado no es homogéneo y está segmentado en distintos sectores, donde los votantes se rigen por diferentes principios. En cuanto a los dos candidatos a la presidencia que dicen no identificarse con ninguna ideología, el politólogo Miranda opina que es muy difícil que no la tengan. A su parecer, decir que no se tiene una en realidad es una forma de naturalizar la ideología dominante, que en nuestros días es: el liberalismo y el capitalismo. La defensa de la ganancia privada y la acumulación de bienes. La ideología de los votantes En una encuesta realizada a 50 personas, en su mayoría jóvenes, se obtuvo el resultado que el 18% dicen ser de derecha. Prefieren esta ideología ya que apoya al capitalismo y tienen mejores fuentes de ingresos. El 16% que se identifica con la izquierda y dice apoyarla porque busca la igualdad social. Mientras que el 60% no se identifica con ninguna. La justificación ante esto, es que no tienen propuestas claras. En esta encuesta se preguntó también por otra ideología, el 10% respondió Nuevas Ideas. Con esto se ve que muchas personas no tienen

claro que es en realidad una ideología política y la confunden con un partido político. Ya que Nuevas Ideas es el partido fundado por Nayib Bukele, y que hasta el momento no se identifica con una ideología. Sin embargo, Miranda concluye que al analizar el discurso de Josué Alvarado y el de Nayib Bukele es evidente que en realidad sí hay una ideología detrás de ellos, la cual podría ser capitalista. Pues no parece que ninguno de los dos se oponga a ella, al ser ambos empresarios y obtener beneficios de ella. En la actualidad la ideología política ha perdido énfasis por varios motivos. Entre ellos la situación crítica que vive el país desde muchos años y que los gobiernos han tenido que buscar soluciones aunque estas estén lejos de las ideologías con las que se identifican los partidos que los respaldan. Otro motivo es que al parecer, para los electores, este no es un factor determinante.


Bukele ha impulsado el crecimiento de GANA en más de 30 puntos porcentuales Investigación: Ernesto Molina, Mafer Ramos y Verónica Pérez. Redacción: Natalia Gómez, Rebeca Abrego, Daniel Ayala, Pamela Jiménez. Con reportes de: Sofía Benítez, Tania Ortiz, Vanessa Carballo. GANA creció del 11 % en 2014 a una proyección del 44 % en este 2019 ¿A qué se debe su rápido crecimiento entre elecciones presidenciales? El partido Gran Alianza por la Unidad Nacional (GANA) ha demostrado un aumento en el número de simpatizantes de su partido entre las últimas dos elecciones presidenciales. Hace cuatro años, en la votación de 2014 (donde consiguió un porcentaje total del 11.44% de votantes), el partido ocupó el tercer lugar en preferencias; pero actualmente este ocupa el primer puesto en las encuestas de tendencia de las elecciones del próximo 3 de febrero del presente año, con un 44 %. Según Luis Monterrosa, politólogo de la UCA, el cambio de posición que GANA ha experimentado en las estadísticas de tendencia, sobre todo con respecto al FMLN, con el que ha cambiado posiciones, se debe en gran parte al factor Nayib Bukele.

Luis Monterrosa, politólogo y docente del Departamento de Sociología y Ciencias Políticas de la UCA


“El candidato (Nayib Bukele) que ha absorbido los votos, se ha presentado como un candidato afín a la izquierda. Por lo tanto, significa que hay una cantidad muy grande de votantes —ex votantes del Frente, incluyendo militantes— que van a votar ahora por Nayib”, afirmó Luis Monterrosa. Al cuestionar si dicho candidato ha cambiado la imagen de GANA, el politólogo dijo que el partido sigue siendo el mismo en términos de proyección. Además, Monterrosa declaró acerca de la elevada inclinación por GANA en las últimas encuestas realizadas (como las de UFG, UTEC, UCA y LPG Datos): “Ese aumento del favoritismo por GANA no viene por el partido en sí… Quién le da el peso a GANA es el candidato que lleva, definitivamente”, afirmó. Por otro lado, Karina Gregori, socióloga, opinó acerca de la ideología de GANA: “Sin duda es de derecha, y esto tiene que ver con su origen también, pero es una derecha que se abre a hacer, precisamente, negociaciones con aquellos autores que les posibiliten el logro de sus objetivos”. Al ser cuestionada sobre la ventaja que representa Nayib Bukele en la tendencia a favor de GANA, aclaró: “Esto es lo que está poniéndole al frente, en primer lugar, con amplia distancia con respecto al resto de candidatos y partidos políticos”. Sin embargo, Gregori afirmó que dicho candidato no configura la política de GANA como tal. “No, sigue siendo el mismo partido político”, dijo.

Karina Gregori, socióloga del Departamento de Sociología y Ciencias Políticas de la UCA

No obstante, aunque GANA conserva sus mismas prácticas, ideologías y más, algo ha causado este aumento drástico en el porcentaje de votos que este partido podría recibir en las próximas elecciones presidenciales. Gregori también aclaró que, sin duda, la población salvadoreña se vería más inclinada a marcar su voto por el rostro de Bukele, que por el partido como tal.


Expertos consideran que habrá poca participación de votantes en elecciones presidenciales de 2019 Por Sofía Deodanes, Tania Ortiz, Sofía Benítez y Carlos Baires El Tribunal Supremo Electoral (TSE) estima que 5.2 millones de salvadoreños podrán votar en las elecciones presidenciales del próximo 3 de febrero de 2019. Los expertos dicen que con suerte superará el 60 % de participación. Especialistas en diversas áreas coinciden en la idea de que las próximas elecciones presidenciales de 2019 podrían ser sinónimo de poca participación ciudadana y creen que la cifra de ausentismo puede aumentar, en comparación con años anteriores. Gracia María Grande, oficial de programas del Instituto Holandés para la Democracia Multipartidaria (NIMD por sus siglas en inglés), ve con poco optimismo las elecciones presidenciales del año 2019, por el tema del ausentismo. “Las encuestas nos dicen también que el porcentaje sigue más o menos igual, la gente no quiere votar, creo que se mantendrá así”, expresó. Según la experta, el ausentismo está ligado en gran parte al desencanto de la población con

los partidos políticos, lo que genera que las personas no se sientan identificados con ellos. Grande confía en que para el 2021 los ciudadanos empiecen a tener mayor interés político y logren identificarse en las opciones electorales que se les presentan. El registro electoral cerrado el 5 de Octubre de este año por el Tribunal Supremo Electoral (TSE) estima que el número de electores para 2019 es de 5.2 millones de personas. De esa cantidad, hay 5 mil 948 que se han inscrito para votar, de un total de 348 mil 305 que pueden hacerlo. LA CIFRA NO MEJORA En los comicios presidenciales del año 2014 los datos proporcionados por la Iniciativa Social para la Democracia (ISD) indicaron que de 4.9 millones de salvadoreños inscritos en el padrón solo el 2.7 asistieron a los centros de votación. Marcando así una reducción del 35% en comparación con los que votaron en el año 2009.


Edwin Segura, jefe de LPG Datos de la Prensa Gráfica, menciona que es obligación de los partidos políticos incentivar al voto y no poner en duda al juez electoral, pues esto desmotiva a la población, poniendo bajo la lupa la credibilidad de los procesos electorales. Según Segura, la intención de voto en el 2008, antes de las elecciones presidenciales de 2009, era del 79%. Para los comicios de 2014 esta intención se redujo a un 72%. Con respecto a las elecciones presidenciales de 2019, el experto en datos menciona que la intención de voto es del 69%, un dato que a su juicio indica que los próximos comicios electorales no serán tan participativos. Para Segura, los candidatos políticos deben incentivar principalmente a los jóvenes, ya que constituyen un sector grande de la población apta para votar. La participación de los jóvenes en la política es importante. Según datos estadísticos del Tribunal Supremo Electoral, para las elecciones presidenciales del año 2014 solo en el departamento de San Salvador, votaron un total de 188 mil 499 jóvenes. La población se muestra cada vez menos motivada a ejercer el sufragio, sin embargo hay personas que están motivadas a tomar la decisión. EL FACTOR GANA Álvaro Artiga, analista de la Universidad Centroamericana “José Simeón Cañas” (UCA), considera que para los comicios electorales

de 2019 puede existir poca participación por el hecho de que las encuestas realizadas hasta el momento reflejan que más del 50% no tiene una opinión fija, respecto si asistirá o no a votar. El experto considera que dicha indecisión se debe en parte a que la población no ha logrado ser cautivada a través de las campañas políticas, ya que estas están siendo superficiales, enfocadas en ataques y desprestigio. Eso le hace pensar que para el 2019 el porcentaje de ausentismo aumentará. Artiaga apoya la idea de que las próximas elecciones podrían ser “históricas”, por el hecho de que ninguna de las dos fuerzas políticas mayoritarias del país se encuentran dentro de las preferidas para ganar. La principal expectativa para él es saber si la coalición de GANA romperá con el bipartidismo, lo que podría significar que el país llegue a tener “un presidente sin partido”, expresó. Aún no se puede confirmar si habrá más o menos participación juvenil en los comicios presidenciales de 2019. Dalia González actual presidenta del Consejo Estudiantil de la UCA y ex presidenta de la Asociación de Estudiantes de Derecho, considera que es de vital importancia una mayor representatividad del sector juvenil en política para transformar al país. En cuanto a expectativas para las próximas elecciones, González, al igual que los

demás expertos, opina que el ausentismo se mantendrá principalmente por la poca identificación de la población con los partidos políticos. Según sus palabras, para ejercer verdaderamente la democracia es necesario educar a la población para que tengan una perspectiva más amplia en referencia a las propuestas de los candidatos. De las últimas cinco elecciones presidenciales, el partido ARENA ganó tres de ellas, mientras que el FMLN logró ganar los ultimamos dos comicios presidenciales en 2009 y 2014. El 3 de febrero de 2019 se elegirá al nuevo presidente de El Salvador para el período 2019-2024 y se sabrá si el ausentismo electoral aumentó o disminuyó.


El voto nulo en aumento

Cómo se considera un voto nulo

Periodistas: Sofía Barillas, Melisa Rosa, Mezti Cornejo, Carlos Baires y Sofía Benítez En las pasadas elecciones de 2018, los votos nulos tuvieron una representación del 4%. Es decir un aumento del 2% en comparación con el 2015. Periodistas: Sofía Barillas, Melisa Rosa, Mezti Cornejo, Carlos Baires y Sofía Benítez Las elecciones presidenciales se acercan y muchas personas aún no saben por quién votar, ya que consideran que ninguno de los candidatos les representan. Ante este problema algunos han decidido asistir únicamente para anular su voto. Según el informe del escrutinio final, brindado por el TSE, en 2015 se tuvo 49,682 votos nulos. Mientras que en las elecciones de 2018 un total de 191,155. Por lo que se muestra un aumento significativo de la cantidad de votos nulos. En boca de los especialistas El politólogo Danilo Miranda, dice que se podría pensar que la anulación del voto es un rechazo a los partidos en contienda. Podría ser también, que el rechazo sea a los contendientes y no precisamente a todo el sistema en general.

“Un voto nulo es muy distinto a la abstención. Probablemente quieren mostrar su disgusto a través de algún mensaje o porque no tienen opción. Quieren ejercer su derecho electoral. Pero no consideran que alguna de las opciones les representa; por lo tanto, rechazan” Dice Miranda. En el año 2018, para las elecciones de alcaldes y diputados, el actual candidato a la presidencia Nayib Bukele en un evento en San Francisco Gotera, Morazán, hizo un llamado a las personas en el cual pedía que anularan su voto o que no fueran a votar, ya que desde su perspectiva las diferentes opciones no eran satisfactorias. Este hecho causó mucha discusión entre políticos de diferentes partidos y también en los medios. Según Miranda, en 2018 Bukele no iba a participar en los comicios. Él ya estaba fuera del FMLN y llamó a sus seguidores a anular el voto. Según las encuestas, esto ya significaba y al parecer el grupo considerable aumentó el voto nulo. Sin embargo, no se puede suponer que esto se deba a la influencia de Nayib. Se debe esperar a los resultados para comprobar que verdaderamente es así.

La nulidad de un voto puede confirmarse siguiendo las normas establecidas en el Código Electoral del país, que tuvo su última actualización el año pasado. Este en el capítulo V referente al cierre de votación y escrutinio, a través del artículo 207 expone que: A) Si el ciudadano votante marca la bandera de un partido político o coalición y además marca la de un candidato o coalición diferente, el voto será anulado. B) En circunstancias en que el voto sea cruzado, la cantidad de marcas no debe sobrepasar la cantidad correspondiente a la circunscripción electoral, de lo contrario el voto tampoco se tomará en cuenta. C) Los ciudadanos votantes deben considerar que su voto se tomará como nulo si mutila el contenido de su papeleta o plasma en esta palabras o figuras obscenas.


ANÁLISIS


Carlos Monterroza: “que un candidato tenga más del 50 % de votos en primera vuelta es complicado” Crédito: Fernando Polío El especialista en política salvadoreña analiza la tendencia electoral de cara a las elecciones del 3 de febrero y opina sobre los niveles de desconfianza que tiene el Tribunal Supremo Electoral. Carlos Monterroza ha estudiado por muchos años la política en El Salvador y es ya un nombre propio en esa esfera. Por ello era necesario un análisis de su calibre para reflejar lo que puede pasar en las elecciones presidenciales del próximo 3 de febrero. Desde el departamento de sociología y ciencias políticas de la Universidad Centroamericana “José Simeón Cañas” (UCA), Monterroza analiza los resultados de las encuestas antes de las elecciones y cómo han marcado a la importante cita electoral. En esta primera parte habla del factor Nayib Bukele, de las posibilidades de ganar en primera vuelta y la razón por la cual hay poca confianza en el Tribunal Supremo Electoral.

Carlos Monterroza, especialista en política salvadoreña


Todas las encuestas dan como ganador de las elecciones presidenciales a Nayib Bukele, ¿qué crees que le hace tan popular? Creo que la popularidad viene marcada por la antipatía o el desprestigio que tienen los adversarios, los partidos políticos ARENA y FMLN. En campaña la noción de cambio o alguien distinto al “estatus quo” siempre genera tensión al electorado. El candidato suele ser, si no es la mitad, al menos dos tercios (de las preferencias). Entonces resulta atractivo para el elector cuando le presentan algo distinto, respecto a lo que viene compitiendo o lo que ya está definido. Parte de la popularidad viene un poco en utilizar ese mensaje de la construcción del “cambio” en la figura del candidato. En este caso, para esta campaña electoral, la particularidad viene también de utilizar una forma de comunicar distinta. Me refiero al lenguaje de las tecnologías, para tirarle a un segmento poblacional más joven, los llamados “Millenials”, para tratar de hacer énfasis en esos grupos, sin dejar de lado al grupo tradicional los adultos y adultos mayores. Pero creo que es una combinación también del entorno en el que estamos actualmente. Creo que esas series de puntos van construyendo la popularidad como tal. También hay una realidad, que tiene que ver con estar en la boca de la gente. Muestra de eso es que en un debate presidencial hagan mucha insistencia en el candidato que no fue. Estaban los que estaban y con esos tres lo hacían, pero la insistencia del podio vacío llamaba la atención. Entonces, creo que esta

lógica de estar de boca en boca le ha dado resultado. No hay que obviar que Nayib Bukele viene haciendo una construcción de su imagen y de su perfil desde que estaba en Nuevo Cuscatlán. Ahí es como empezó hacer varías cosas, que en principio, se podría ver como extrañas, pero eso va sumando. Irse al “Tagadá”, hacer retos con otras personas de un segmento, entre otras cosas. Le apuntó a un segmento específico y es como ir sumando e ir sumando para ganar popularidad. ¿Ha influido mucho la estrategia de comunicación de Nayib Bukele durante la campaña electoral? Nayib utiliza muchas figuras dependiendo de las circunstancias. Por ejemplo, lo que pasó con lo de Nuevas Ideas, cuando el Tribunal Supremo Electoral le negó la inscripción, entonces usó mucho la figura de la victimización, al modo “me atacan porque soy distinto a los que están en competencia”. Entonces, la victimización resulta como un recurso y a la gente se va ir con aquel que se ve más vulnerado o aquel que se ve más atacado. Hay un tema de mostrarse como la víctima, pero a la a vez mostrarse como distinto. Otra parte de la estrategia, una que puede ser contraproducente, es el énfasis solo en él. Las campañas suelen ser muy personalizadas porque se busca destacar la figura del candidato o candidata a la presidencia. Pero en este caso en particular, a diferencia del FMLN, ARENA y VAMOS, la figura del

compañero o compañera de fórmula destaca en el caso de ARENA, del FMLN y VAMOS. En alguna manera estas personas tratan de mostrar algún tipo de vinculación que existe entre ellos como una pareja. En cambio, Nayib con Félix Ulloa es distinto, Ulloa solo es un acompañante, nada más. El problema con eso es que se da una idea de que él está al frente del Gobierno y lo resolverá todo, pero el Órgano Ejecutivo lo constituye más o menos 12 o 13 Ministerios, sin contar los mandos medios, la burocracia y los otros Órganos del Estado. Ese es el riesgo de tratar de jalar solo para la figura de una sola persona. El último aspecto es que hay un alto componente de publicidad, de marketing. Se nota que tratan de usar un lenguaje moderno, escenografía, tomas, toda una serie de componentes de marketing que dan resultado si tratás de presentar las cosas de forma atractiva visualmente para la gente, pero que no ofrece verdaderas soluciones.


En base a las encuestas y los datos que hasta hoy se han revelado, ¿cómo crees que será la participación de la población en las elecciones del 3 de febrero? Eso lo vamos a constatar el día de las elecciones. En esta ocasión tenemos tres contendientes que pueden tener un caudal de votos interesante, a diferencia de las anteriores. En las elecciones cuando participó Antonio Saca (2004), él salió en el último tramo dentro de la carrera por la presidencial pero tuvo buena convocatoria y al final obtuvo un poco más de 300 mil votos. Ahorá tenés un contendiente, que es Nayib Bukele, que podría lograr entre 800 mil a 1 millón de votos. Por lo menos tener 700 mil puede asegurarle una segunda vuelta. El otro factor es que ahora hay un FMLN bastante afectado por los resultados de la elección municipal y legislativa y llega descompensado electoralmente. Ahí es donde probablemente Bukele podría aprovechar algún segmento de la gente que se identifica como de izquierda o como un elector de izquierda, centro izquierda y hasta algunos de centro derecha para votar por él. ARENA, que es el otro factor, viene de una elección interna que le generó más fisuras de lo que se podría creer, con la disputa entre Carlos Calleja y Javier Simán. Esas fisuras marcaron también descontentos y manifestaciones de rechazo o en algunos casos de malestar de gente del partido que apoyaba a Simán. Eso podría afectarles.

¿Crees que hay un panorama para una segunda vuelta en estas elecciones? Es un poco complicado tratar de definir si habrá o no segunda vuelta. La gente en las encuestan te da, por ejemplo, una intensión, pero que se materialice o que tenga correspondencia con el resultado electoral es muy difícil de afirmar y en algunos caso puede ser muy forzado. Claramente hay que tener en cuenta que hay momentos de elección que son más tensas y, sobre todo, cuando la competencia suele ser menor. Por decirte dos ejemplos: en la elección de 1994 ARENA no ganó ni siquiera por décimas de votos, ósea, no fueron ni siquiera por entero de votos, fue por décimas. ARENA en las elecciones de 1994 obtuvo el 49.10% del voto y el FMLN como menos del 30%. El punto es que había una diferencia, pero no la suficiente para ganar en primera vuelta. Tuvieron que ir a segunda vuelta y en segunda vuelta ganó ARENA. Luego me voy a las elecciones de 2014, veinte años después. En esa elección por lo menos Salvador Sánchez Cerénganó en la primera vuelta, pero no obtuvo la mayoría necesaria para ser presidente, o corrijo, obtuvo la mayor cantidad de votos pero no logró la mitad más uno para ganar la elección como tal. Se van a segunda vuelta y el electorado de Tony Saca se movió más a la derecha y la diferencia fue de 6 mil votos. Esta vez la gente de Bukele apela a ganar en primera vuelta. Pero una de las particularidades es que en escena va un tercero con posibilidades fuertes de ganar, pero que eso


se va a constatar a la hora de votar, ahí se va a ver ciertamente cuánto es el músculo electoral que tenés. Obviamente tener más de 50 % está complicado. El asunto es quiénes se irán a segunda vuelta. Vos podés decir que el escenario más lógico puede ser Nayib Bukele contra Carlos Callejas. Pero también está el hecho de que ARENA no levanta mucho en las encuestas y el candidato como tampoco y no sabés si el FMLN puede convertirse en el segundo partido para ir a segunda vuelta. La última encuesta del IUDOP revela que hay cerca del 84 % de percepción de fraude en las elecciones y que hay muy poca confianza en el Tribunal Supremo Electoral, ¿es tan posible un fraude? La confianza en el Tribunal ha venido en detrimento. El Tribunal fue una de las instituciones que con la firma de los Acuerdos de Paz tenía como principal reto garantizar elecciones transparentes. El tribunal, con el paso de los años, fue ganando confianza, a pesar que su posición es partidaria. Por lo menos, no eran de las instituciones con mayor desconfianza, sino, de a poco se fue ganando eso: dando resultados electorales a tiempo, garantizando la confianza de los partidos políticos y a la vez garantizar la confianza a los partidos. Siempre se dan fallos en procesos electorales, pero una cosa son los fallos con intenciones que llamamos fraudes, lo cual en este momento no aplica. Hay factores que no dependen solamente del Tribunal, como las listas abiertas, el voto cruzado, el tema del registro de los votos como tal, el llenado de las actas. En 2015 hubo una combinación de varios errores administrativos y en 2018 pasó

el tema de la empresa que transmitía los daros, el error que se dio con el famoso “scrib”, que fue error de la empresa y no del Tribunal. El Tribunal contrató a la empresa, quien asume la responsabilidad es la empresa, pero quien pone la cara también es el Tribunal, ese es un asunto. También está la falta de claridad en algunos procesos. Sobre todo el seguimiento del Tribunal en los financiamientos de los partidos políticos, en brindar información y hacerla de acceso público, ese tipo de cosas a veces, también, no genera mucha confianza. Carlos Monterroza ha estudiado por muchos años la política en El Salvador y es ya un nombre propio en esa esfera. Por ello era necesario un análisis de su calibre para reflejar lo que puede pasar en las elecciones presidenciales del próximo 3 de febrero. Desde el departamento de sociología y ciencias políticas de la Universidad Centroamericana “José Simeón Cañas” (UCA), Monterroza analiza los resultados de las encuestas antes de las elecciones y cómo han marcado a la importante cita electoral. En esta primera parte habla del factor Nayib Bukele, de las posibilidades de ganar en primera vuelta y la razón por la cual hay poca confianza en el Tribunal Supremo Electoral. Todas las encuestas dan como ganador de las elecciones presidenciales a Nayib Bukele, ¿qué crees que le hace tan popular? Creo que la popularidad viene marcada por la antipatía o el desprestigio que tienen los adversarios, los partidos políticos ARENA y FMLN. En campaña la noción de cambio

o alguien distinto al “estatus quo” siempre genera tensión al electorado. El candidato suele ser, si no es la mitad, al menos dos tercios (de las preferencias). Entonces resulta atractivo para el elector cuando le presentan algo distinto, respecto a lo que viene compitiendo o lo que ya está definido. Parte de la popularidad viene un poco en utilizar ese mensaje de la construcción del “cambio” en la figura del candidato. En este caso, para esta campaña electoral, la particularidad viene también de utilizar una forma de comunicar distinta. Me refiero al lenguaje de las tecnologías, para tirarle a un segmento poblacional más joven, los llamados “Millenials”, para tratar de hacer énfasis en esos grupos, sin dejar de lado al grupo tradicional los adultos y adultos mayores. Pero creo que es una combinación también del entorno en el que estamos actualmente. Creo que esas series de puntos


van construyendo la popularidad como tal. También hay una realidad, que tiene que ver con estar en la boca de la gente. Muestra de eso es que en un debate presidencial hagan mucha insistencia en el candidato que no fue. Estaban los que estaban y con esos tres lo hacían, pero la insistencia del podio vacío llamaba la atención. Entonces, creo que esta lógica de estar de boca en boca le ha dado resultado. No hay que obviar que Nayib Bukele viene haciendo una construcción de su imagen y de su perfil desde que estaba en Nuevo Cuscatlán. Ahí es como empezó hacer varías cosas, que en principio, se podría ver como extrañas, pero eso va sumando. Irse al “Tagadá”, hacer retos con otras personas de un segmento, entre otras cosas. Le apuntó a un segmento específico y es como ir sumando e ir sumando para ganar popularidad. ¿Ha influido mucho la estrategia de comunicación de Nayib Bukele durante la campaña electoral? Nayib utiliza muchas figuras dependiendo de las circunstancias. Por ejemplo, lo que pasó con lo de Nuevas Ideas, cuando el Tribunal Supremo Electoral le negó la inscripción, entonces usó mucho la figura de la victimización, al modo “me atacan porque soy distinto a los que están en competencia”. Entonces, la victimización resulta como un recurso y a la gente se va ir con aquel que se ve más vulnerado o aquel que se ve más atacado. Hay un tema de mostrarse como la víctima, pero a la a vez mostrarse como distinto. Otra parte de la estrategia, una que puede ser contraproducente, es el énfasis solo en él. Las campañas suelen ser muy personalizadas porque se busca destacar la figura del candidato o candidata a la presidencia. Pero en este caso en particular, a diferencia del FMLN, ARENA y VAMOS, la figura del compañero o compañera de fórmula destaca en el caso de ARENA, del FMLN y VAMOS. En alguna manera estas personas tratan de mostrar algún tipo de vinculación que existe entre ellos como una pareja. En cambio, Nayib con Félix Ulloa es distinto, Ulloa solo es un acompañante, nada más. El problema con eso es que se da una idea de que él está al frente del Gobierno y lo resolverá todo, pero el Órgano Ejecutivo lo constituye más o menos 12 o 13 Ministerios, sin contar los mandos medios, la burocracia y los otros Órganos del Estado. Ese es el

riesgo de tratar de jalar solo para la figura de una sola persona. El último aspecto es que hay un alto componente de publicidad, de marketing. Se nota que tratan de usar un lenguaje moderno, escenografía, tomas, toda una serie de componentes de marketing que dan resultado si tratás de presentar las cosas de forma atractiva visualmente para la gente, pero que no ofrece verdaderas soluciones. En base a las encuestas y los datos que hasta hoy se han revelado, ¿cómo crees que será la participación de la población en las elecciones del 3 de febrero? Eso lo vamos a constatar el día de las elecciones. En esta ocasión tenemos tres contendientes que pueden tener un caudal de votos interesante, a diferencia de las anteriores. En las elecciones cuando participó Antonio Saca (2004), él salió en el último tramo dentro de la carrera por la presidencial pero tuvo buena convocatoria y al final obtuvo un poco más de 300 mil votos. Ahorá tenés un contendiente, que es Nayib Bukele, que podría lograr entre 800 mil a 1 millón de votos. Por lo menos tener 700 mil puede asegurarle una segunda vuelta. El otro factor es que ahora hay un FMLN bastante afectado por los resultados de la elección municipal y legislativa y llega descompensado electoralmente. Ahí es donde probablemente Bukele podría aprovechar algún segmento de la gente que se identifica como de izquierda o como un elector de izquierda, centro izquierda y hasta algunos de


centro derecha para votar por él. ARENA, que es el otro factor, viene de una elección interna que le generó más fisuras de lo que se podría creer, con la disputa entre Carlos Calleja y Javier Simán. Esas fisuras marcaron también descontentos y manifestaciones de rechazo o en algunos casos de malestar de gente del partido que apoyaba a Simán. Eso podría afectarles. ¿Crees que hay un panorama para una segunda vuelta en estas elecciones? Es un poco complicado tratar de definir si habrá o no segunda vuelta. La gente en las encuestan te da, por ejemplo, una intensión, pero que se materialice o que tenga correspondencia con el resultado electoral es muy difícil de afirmar y en algunos caso puede ser muy forzado. Claramente hay que tener en cuenta que hay momentos de elección que son más tensas y, sobre todo, cuando la competencia suele ser menor. Por decirte dos ejemplos: en la elección de 1994 ARENA no ganó ni siquiera por décimas de votos, ósea, no fueron ni siquiera por entero de votos, fue por décimas. ARENA en las elecciones de 1994 obtuvo el 49.10% del voto y el FMLN como menos del 30%. El punto es que había una diferencia, pero no la suficiente para ganar en primera vuelta. Tuvieron que ir a segunda vuelta y en segunda vuelta ganó ARENA. Luego me voy a las elecciones de 2014, veinte años después. En esa elección por lo menos Salvador Sánchez Cerénganó en la primera vuelta, pero no obtuvo la mayoría necesaria

para ser presidente, o corrijo, obtuvo la mayor cantidad de votos pero no logró la mitad más uno para ganar la elección como tal. Se van a segunda vuelta y el electorado de Tony Saca se movió más a la derecha y la diferencia fue de 6 mil votos. Esta vez la gente de Bukele apela a ganar en primera vuelta. Pero una de las particularidades es que en escena va un tercero con posibilidades fuertes de ganar, pero que eso se va a constatar a la hora de votar, ahí se va a ver ciertamente cuánto es el músculo electoral que tenés. Obviamente tener más de 50 % está complicado. El asunto es quiénes se irán a segunda vuelta. Vos podés decir que el escenario más lógico puede ser Nayib Bukele contra Carlos Callejas. Pero también está el hecho de que ARENA no levanta mucho en las encuestas y el candidato como tampoco y no sabés si el FMLN puede convertirse en el segundo partido para ir a segunda vuelta. La última encuesta del IUDOP revela que hay cerca del 84 % de percepción de fraude en las elecciones y que hay muy poca confianza en el Tribunal Supremo Electoral, ¿es tan posible un fraude? La confianza en el Tribunal ha venido en detrimento. El Tribunal fue una de las instituciones que con la firma de los Acuerdos de Paz tenía como principal reto garantizar elecciones transparentes. El tribunal, con el paso de los años, fue ganando confianza, a pesar que su posición es partidaria. Por lo menos, no eran de las instituciones con mayor desconfianza, sino, de a poco se fue ganando eso: dando resultados electorales a tiempo,

garantizando la confianza de los partidos políticos y a la vez garantizar la confianza a los partidos. Siempre se dan fallos en procesos electorales, pero una cosa son los fallos con intenciones que llamamos fraudes, lo cual en este momento no aplica. Hay factores que no dependen solamente del Tribunal, como las listas abiertas, el voto cruzado, el tema del registro de los votos como tal, el llenado de las actas. En 2015 hubo una combinación de varios errores administrativos y en 2018 pasó el tema de la empresa que transmitía los daros, el error que se dio con el famoso “scrib”, que fue error de la empresa y no del Tribunal. El Tribunal contrató a la empresa, quien asume la responsabilidad es la empresa, pero quien pone la cara también es el Tribunal, ese es un asunto. También está la falta de claridad en algunos procesos. Sobre todo el seguimiento del Tribunal en los financiamientos de los partidos políticos, en brindar información y hacerla de acceso público, ese tipo de cosas a veces, también, no genera mucha confianza.


Análisis cierre de campaña – partidos políticos La Universidad de El Salvador (UES) publicó su estudio a finales del año, en el mes de diciembre de 2018. Mostró que la alianza entre GANA y NI alcanzaba un 56.97% de popularidad entre los alumnos de la misma institución. La coalición de ARENA con los demás partidos quedó en un segundo lugar con un 20.94%, más de 35 puntos porcentuales de diferencia entre partido. El FMLN, que tradicionalmente sacaba mayor popularidad, solo alcanzó un 6.23%. Por último, VAMOS quedó con menos de un punto porcentual 0.83%. En esta encuesta cabe destacar que 15.03% de la población dijo que no votaría por ninguno. La Universidad Tecnológica (UTEC) no se quedó atrás en su presentación de cierre

de año. En sus datos demostró que GANA y NI estaban liderando con un 40.5% de la población consultada. Asimismo, ARENA solo obtenía un 24.5% de la preferencia del público, con un poco más de 15 puntos de diferencia entre ellos. El FMLN por su parte obtenía un 10.40% de popularidad. Al final, VAMOS solo obtuvo un 0.90%. Por otro lado, la Universidad Gerardo Barrios, pasó una encuesta en el oriente del país para medir la tendencia electoral, consultando en su mayoría población de esta zona. Cabe destacar que GANA y NI obtuvieron un 51.9%, pasando así –por primer vez- el 50% en una encuesta. Mientras tanto la coalición no alcanzó siquiera el 20%, quedándose con un 17.59% de la preferencia. El FMLN por su


parte alcanzó un 11.03% entre esta población y VAMOS un 1.64% del total. Cabe destacar, que dentro de las casas encuestadoras, se encontró con una casa no muy conocida, que parecer ser privada, llamada TResearch. Esta casa encuestadora es la segunda en demostrar que GANA y NI pasaron el 50% con un 57.0% al final del año, seguido por ARENA con un 31.2% atrás. El FMLN alcanzó el 10.6%. VAMOS se quedó en esta encuesta registrada con un 1.20% de preferencia de la población. Ya casi a tres semanas de terminar el año, la UCA lanzó su boletín con datos del IUDOP. Esta casa encuestadora demostró que GANA y NI alcanzaban un 44.10% de la preferencia de las personas encuestadas, seguidas de un 19.70% de ARENA, una diferencia de más de 20 puntos porcentuales. De igual manera, el FMLN apuntaba con un 10.60% para el cierre del año, así como VAMOS quedó con tan solo 0.80%. El inicio de enero se presentó la casa encuestadora Consulta Mitofsky, en el que determinó que GANAS y NI mantienen

presidenciales, muestran como sigue GANA liderando las encuestas, creciendo a la encuesta anterior con un 40.4%. Así también con el partido de coalición de ARENA creciendo al 24%. El partido de tercera posición se muestra reduciendo 0.30% según la anterior en cuesta quedando con 8.1%. El partido VAMOS crece llegando al 6%. superando las encuestas con un 57% de aceptación en la población, en segundo lugar con un 31% la coalición de ARENA. Quedando 26 puntos porcentuales abajo. El partido FMLN manteniéndose con un total de 11%, unos 20 puntos debajo de la coalición de ARENA. Para concluir, el partido VAMOS se mantiene con el 1% de preferencia para la votación por partidos políticos. Siguiendo a las casas encuestadoras, CID Gallup muestra al partido GANA que continua destacando en las encuestas con un 57%. ARENA sigue con un 31%. El FMLN continúa con el 11% y VAMOS 1%. Por otra parte, la Universidad Francisco Gavidia (UFG) saca otra encuesta en la que muestra un cambio cada partido político en el que GANA se muestra disminuyendo con 38.2%. Tanto el partido ARENA reduce su puntuación con 20.4%. El FMLN también reduce sus puntos con el 8.1% y mostrando el partido de VAMOS con el 1.4%. Mostrando que cada partido político ha tenido descontento poblacional en este cierre de campaña. Para finalizar, La Universidad Tecnológica (UTEC) a dos semanas de las elecciones

Cabe destacar que en promedio el partido GANA y NI no alcanzan a pasar el 50% que necesitan, se quedan en promedio de este análisis con un 49.23%. Por otro lado, ARENA alcanzó apenas en promedio un 24.48%, con más de 20 puntos porcentuales del primer lugar. Luego, el FMLN solo obtuvo un 9.71% como partido político y VAMOS quedó en último lugar con 1.64%.


Preferencia partidos políticos – cierre de campaña 2019 Apoyo técnico: René Somoza


Promedio preferencia partidos – cierre de campaùa 2019


Análisis cierre de campaña – candidatos El año terminaba con escenarios ya planteados en el camino de la carrera presidencial que se celebraría en el mes de febrero del año 2019. Algunos candidatos seguían mostrándose en la vía pública con la campaña sucia tan característica. Claro, los datos que presentaban las casas encuestadoras eran relevantes y buscaban, de alguna manera, alcanzar los resultados necesarios para llegar a ocupar el primer lugar, sin una segunda vuelta. En este análisis se presentarán los resultados del cierre de la campaña para los candidatos. La Universidad de El Salvador (UES), por su lado, en el mes de noviembre nos revelaba datos sobre su estudio. Un 48.43% prefería al

candidato Bukele, con una notoria diferencia con Carlos Callejas, que solo alcanzaría un 17.34%, más de 30 puntos de diferencia entre candidato y candidato. Por su lado, Hugo Martínez no logró ni siquiera un 9%, quedándose con un 8.73% en esta universidad. Y, por último, Josué Alvarado se quedó con un 1.0% dentro del global. En el mes de diciembre la Universidad Tecnológica de El Salvador (UTEC) colocó al ex edil capitalino con un 44.0% de la preferencia de la población. Carlos Callejas quedó con una distancia de casi 20 puntos porcentuales con 25.01%, lo cual parece ser la tendencia más repetida. Por otro lado, Hugo Martínez, candidato del FMLN alcanzó solo


el 8.9%. En esta presentación, Alvarado no aparecía reflejado. La Universidad Gerardo Barrios (UGB), en el oriente del país, realizó una encuesta con esta población para medir las preferencias de este sector. Parecen ser los resultados donde se puede ver una clara diferencia entre el primer lugar y el segundo lugar. Con un 55.51% aparece Nayib Bukele, encabezando la preferencia, mientras que Carlos Callejas aparece con un 17.56%, son cerca de 38 puntos porcentuales. Luego aparece Hugo Martínez con un 10.07% de la preferencia y el candidato Josué Alvarado sin puntaje que mostrar. Como una de las últimas casas encuestadoras en revelar datos sobre los candidatos y sus preferencias está TResearch y es la casa que muestra siempre más al alza al candidato Nayib Bukele, colocándolo con un 57.0% sobre el total, pasando un 7% de aprobación sobre la mitad de la población. Le sigue Carlos Callejas con un 31.2%, con más de 20 puntos porcentuales. Asimismo, Hugo Martínez aparece con 10.6% de la preferencia. Mientras tanto, Josué Alvarado tiene solo un 1.20%. La UCA, a través de su Instituto Universitario de Opinión Pública, publicó la segunda semana

del mes de diciembre su estudio donde daba resultados sobre la preferencia de los candidatos. Mostró a un Bukele arriba de la preferencia con un 51.3%, un Carlos Callejas que se quedaba en segundo lugar, como en todas las encuestas, con un 21.2%, alrededor de 30 puntos porcentuales de diferencia. Hugo Martínez tendría solo un 10.6% de la aprobación y Alvarado con un 1.2%. Por otro lado en el mes de Enero la casa encuestadora Mitofsky público un estudio donde se presentaban los resultados sobre la preferencia de los candidatos al final de campaña, mostrando así a Nayib Bukele arriba de la preferencia con un 55%, siendo ubicado de nuevo Carlos Callejas en segundo lugar con un 30%, teniendo 25 puntos porcentuales de diferencia con su contrincante. Hugo Martínez subió 8.4 puntos porcentuales obteniendo un 19% favorable. Josué Alvarado dio un salto obteniendo así un 8% de la aprobación. CID Gallup publica en enero por segunda vez una encuesta presentando los candidatos y


sus preferencias, donde sigue encabezando la preferencia Nayib Bukele con un 61%, mientras que Carlos Callejas siguiéndole en segundo lugar con un 40%, teniendo así una diferencia de 21 puntos porcentuales. Luego Hugo Martínez sigue subiendo con un 32% de la aprobación y Alvarado aumentando 5 puntos porcentuales llegando al 13%.

Preferencia Candidatos cierre de campaña 2019

Por otro lado, La Universidad Tecnológica de El Salvador (UTEC) mostró su estudio de opinión sobre las preferencias de los candidatos al final de la campaña, siendo Nayib Bukele preferido en primer lugar con un 64.90%. Carlos Callejas queda a una distancia con su contrincante de 21.7 puntos porcentuales teniendo así 43.20% de preferencia. Hugo Martínez aparece con un 32.50% aumentando a penas 0.5 puntos porcentuales. Josué Alvarado tuvo una disminución de 5.3 puntos porcentuales debido a esto quedó con 7.7% de preferencia. Con estos datos sobre la percepción de los candidatos presidenciales al final de campaña, podemos decir que Nayib Bukele lideró cada una de las encuestas analizadas. Observamos cómo la casa UTEC lo colocó arriba, al igual que al partido. Además de ello, podemos decir que en promedio en el mes de noviembre y diciembre subió su preferencia en un 54.64% como promedio. Carlos Callejas se ubicó con un 28.19% de promedio, mientras Hugo Martínez con un 16.55% y el candidato Josué Alvarado con 4.01%.

Apoyo técnico: Claudia Martínez


Promedio preferencia candidatos cierre de campaĂąa 2019


Screenshots de UNATE


Tendencia al cierre de votaciรณn


Escrutinio Final


Preliminar cifra de votantes Elecciones presidenciales 2019


Preferencia partidos polĂ­ticos Cierre campaĂąa 2019


Preferencia candidatos Cierre campaĂąa 2019


Maquetación y diseño: Oscar Gutiérrez

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