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VISAGISMO El visagismo es una técnica de análisis estético tomada de las Bellas Artes por los estilistas y maquilladores y que permite conocer las proporciones, formas del rostro y de sus diferentes facciones para poder clasificarlas y posteriormente, potenciarlas o corregirlas mediante el maquillaje para realzar la belleza de cada persona. Fue creado por el estilista francés Claude Juillard, quien, después de haber estudiado bellas artes se hizo estilista. Su habilidad artística le permitió advertir que su formación en peluquería tenía dos fallas: No explicaba suficientemente los efectos de un corte o de un color en el rostro de una persona La forma de tratar al cliente no expresaba sus verdaderos deseos, ocasionando que, gran cantidad de mujeres salieran insatisfechas de la peluquería y con la sensación de no haber sido atendidas por el estilista. Juillard además inventó el espejo tridimensional, que permite comunicarle al cliente los cambios que el estilista va realizando para que pueda verse como el profesional le ve, con perspectivas de volumen y no en la imagen plana que refleja el espejo clásico. El visagismo propone un conjunto de técnicas mediante las cuales se realiza un estudio detallado de las formas, volúmenes y líneas faciales, para luego adaptar las posibilidades del estilismo, el maquillaje y los accesorios a la cara y tonalidad de la piel de una persona. El estilista necesita sacar el artista que lleva en sí, para conjugar el pedido del cliente, la forma de su rostro y la tendencia, al elegir el corte y maquillaje a realizar. Deberá luego personalizarlos con mucha imaginación y creatividad resaltando la belleza y personalidad de su cliente. Existen algunas características físicas asociadas a rasgos psicológicos o de personalidad. Por ejemplo, las cejas levantadas denotan astucia, desafío, seducción e incluso crueldad, como en el caso de los villanos de los comics. Un rostro cuadrado y cuello grueso, definen un arquetipo de fuerza, masculinidad, virilidad y estabilidad. Pero no sólo el rostro habla de una personalidad; también tiene un fuerte influjo la forma en que se lleva el cabello: una cabellera suelta en un estilo casual (decontracté), juega con la idea de una persona libre y seductora (sauvage). Mechones sueltos en el rostro brindan una imagen de romanticismo. El cabello corto en las mujeres ejerce una fuerte imagen de independencia.


Teniendo en cuenta el aspecto del rostro, maquillaje, corte, color, peinado, y vestuario, puede hacerse de una misma persona una infinita cantidad de personas, que generan diferentes estilos e impresiones. En particular, las mujeres saben que, cuando quieren un cambio en sus vidas, empiezan por los cambios de aspecto: corte de cabello, ropa nueva, cambio de maquillaje y/o vestuario. El inconveniente puede surgir cuando el estilista no logra interpretar la nueva imagen que la persona busca proyectar, y que no depende de que su rostro o cabello no lo permitan, sino de las escasas habilidades del profesional para lograr ese nuevo aspecto. Una mujer puede proyectar una imagen seductora sin necesidad de tener el cabello largo. El profesional de la belleza tiene muchas aristas para jugar y alcanzar la imagen deseada. El estilista debe saber “leer” el rostro de sus clientes y a escuchar sus necesidades y deseos de cambio. El visagismo no sólo permite corregir facciones o realizar cambios en el cabello para causar una mejor impresión en una cita o una entrevista. Involucra una cuestión más profunda que le permite a cada persona lograr ser quien realmente cree que es, o quiere ser. El visagismo es una técnica de observación. La técnica de corrección se realiza mediante el claroscuro, utilizado en la pintura, el dibujo y el grabado. La técnica intenta esculpir el rostro mediante tonos de maquillaje claros para dar volúmenes o luminosidad a las zonas que lo precisan y con tonos más oscuros para disimular volúmenes o dar profundidad a aquellas que lo requieran. El claroscuro no se refiere solamente a tonos claros o más oscuros para modelar el rostro, sino también a colores. Y es que este efecto se crea mediante la aplicación de sombras de diferentes tonos, intensidades y saturaciones, que acaban estructurando los ojos y corrigiendo su forma o creando volúmenes en los labios. Además del maquillaje, un maquillador debe saber realizar un perfecto estudio de cejas y adaptarlas al tipo de óvalo. Así, mediante su depilación y corrección, se pueden disimular asimetrías, desproporciones y suavizar líneas del rostro. Al iniciar un maquillaje correctivo, lo primero que se debe hacer es determinar el tipo de óvalo que forma el rostro y detectar sus asimetrías y proporciones. Para ello se debe realizar un estudio desde el plano vertical y desde el plano horizontal. Visagismo y corte de cabello Claude Juillard, muestra que la técnica del visagismo aplicada con método y dotada de un sentido estético da un impulso decisivo a la imagen personal. La percepción artística cobra un valor agregado cuando se conjugan la composición en la distribución de las formas, volúmenes, movimientos y color del cabello. Asimismo, hay que implantar la armonía no solo en el rostro sino también adecuando el estilo al carácter, costumbres, vida social y gustos personales. Es muy importante ser observador y no dejar pasar pequeños detalles. La edad, importa, pero es más esencial fijarse si la persona es tranquila, agitada, alegre, si le gusta lo clásico, qué actividad profesional desempeña, etc. Con la práctica se obtienen muchos detalles al ver el modo de vestir, la conversación, movimientos o complementos que porta la persona.


Puede decirse generalizarse que: Para una persona serena y tranquila conviene un peinado clásico de corte simétrico y liso. Para una persona entusiasta y alegre, un peinado de fantasía o desfilado y asimétrico es más adecuado. Para una persona trabajadora, un peinado simple, discreto y armonioso que pueda retocarse ella misma es lo más práctico. A una persona cosmopolita le sienta un peinado trabajado y sofisticado. Las modas son pasajeras y, aunque en peluquería a veces prima un elemento o estilo determinado y sobresale durante un periodo de tiempo (cortes garçón, flequillo Cleopatra, pelo liso), no se impone nunca un peinado sino un estilo o idea forjadora: Longitud de los cabellos: sean largos, cortos o media melena. Volumen del peinado: exagerado, poco abultado o liso. Estilo del peinado: liso o hueco, simétrico o asimétrico. Tendencia general del peinado: esto se conforma repartiendo los volúmenes y encauzando los movimientos. El estilista debe dilucidar la línea que marca la moda y cimentar sus creaciones respetándola. La silueta, el cuerpo y el cabello La silueta general de la persona debe ser tenida muy en cuenta a la hora de ejecutar el modelo de peinado elegido. Como norma general: Para una persona alta deben elegirse peinados con volumen en los laterales y evitarlos en la parte superior de la cabeza. En caso de elegir un recogido puede optarse por un corte a la altura de la nuca, evitando situarlo encima de la cabeza. Si la persona es alta y gruesa los recogidos bajos, media melena o melena lisa. Si es alta y delgada deben evitarse líneas verticales, recogidos altos o postizos voluminosos. Preferibles los volúmenes discretos y peinados huecos. Si la persona posee una talla media nos debe centrarse la atención en la forma del rostro. Para una persona de talla pequeña se pueden elegir peinados con volumen (si el rostro lo permite) pero, acentuando la parte superior y los lados. Las melenas no deben sobrepasar la longitud del cuello. Una melena larga solo consigue acortar más la figura. Lo más apropiado será un cabello corto. Si es baja y delgada deben evitarse volúmenes sobre todo en la zona del cuello y pegar los laterales a la cara estilizando la figura.


FORMAS Y TIPOS DE ROSTRO Antes de realizar un corte debe observarse el frente y el perfil de la persona, analizando y buscando sus principales características o posibles defectos. Primero debe palparse el cráneo buscando irregularidades que servirán para enfatizar, dar volumen o descargar según sea el caso. Los tipos de rostros vienen determinados por la forma del óvalo de la cara: en forma triangular, diamante, oval, redondo, rectangular y pera. DIMENSIONES DEL ROSTRO Para estudiar el rostro se puede dividir en un plano horizontal y en otro vertical. Plano horizontal La división horizontal delimita tres zonas de idéntico tamaño: Zona Intelectual – Parte Superior: comienza desde el inicio del nacimiento del cabello hasta el músculo piramidal o la raíz de la nariz. Zona Afectiva – Parte Media: se origina en el hueso piramidal o raíz de la nariz hasta su base. Zona Sensitiva – Parte Inferior: se inicia en la base de la nariz, acabando en el extremo del mentón. Plano vertical: La línea vertical que pasa por el centro de la nariz y los labios lo divide en dos partes iguales. Al trazar dos líneas más que pasen por el final de los ojos conseguimos determinar: Las dimensiones del cráneo. Forma de las cejas. Volumen de pómulos, mejillas y mandíbula. Grosor del cuello en relación al resto de proporciones. TIPOS DE ROSTROS Los rostros se clasifican según su forma geométrica y atendiendo a unas dimensiones que corresponden al rostro perfecto. El primer estudio sobre el tema lo realizaron los griegos, estimando que el rostro debe respetar determinadas dimensiones. Se considera perfecto el rostro ovalado, pues se ajusta a las proporciones del canon. Es el rostro que se toma de referente para los demás a la hora de hacer correcciones. Por sus dimensiones pueden ser ovalados, que corresponden a rostros equilibrados; anchos donde el eje horizontal es casi igual al vertical. Aquí se pueden distinguir dos tipos, redondos y cuadrados. En los estrechos el eje vertical predomina sobre el horizontal. Dentro de esa categoría se pueden distinguir los alargados y rectangulares. Los combinados poseen zonas anchas y estrechas combinadas en el mismo plano horizontal. A este grupo corresponden los rostros triangular, triangular invertido y hexagonal. Así, por ejemplo, un rostro redondo tiene una forma corta y ancha, por lo que se debe maquillar produciendo un efecto visual de alargamiento: los pómulos muy altos, cerca del ojo, y difuminado muy ascendentes, hacia la sien y la ceja. A un rostro alargado en el que


predomina el eje vertical sobre el horizontal se le debe aplicar color por encima del hueso del pómulo, recto y paralelo a la ceja.

Rostro Cuadrado

Rostro Triangular Invertido

Rostro Rectangular

Rostro Periforme

Rostro Oblongo

Rostro Redondo

Se consideran siete tipos de rostro según la forma del óvalo que lo conforma: Oval Redondo Cuadrado Rectangular Hexagonal Triangular Triangular invertido. Rostro Oval. – Norma Duval ROSTRO OVALADO Considerado el rostro perfecto. Tiene formas suaves y redondeadas caracterizadas por una apariencia más ancha en la zona de mejillas y se va estrechando ligeramente hacia el mentón. El largo de este rostro es aproximadamente 1,5 veces el ancho en la frente, que es a su vez levemente más ancha que el mentón. Maquillaje El óvalo no requiere ninguna corrección, por lo que bastará con iluminar las zonas centrales y modelar los pómulos. En cuanto al resto de las facciones, permite jugar con las tendencias del momento, gustos del cliente y con las formas y estilos que se desee. Las cejas podrán ser más angulosas o suavizadas, más ascendentes u horizontales, con el punto de altura más centrado o desplazado hacia el exterior. Al aplicar el maquillaje se recomiendan los contrastes para realzar al máximo los rasgos, por ejemplo resaltando los ojos y los labios. La base debe ser homogénea evitando varias tonalidades de color. Se debe elegir una paleta simple.


Corte Todos los estilos son adecuados con este tipo de rostro La frente, las mandíbulas y los pómulos forman casi una circunferencia. El rostro ovalado se considera en el mundo de la moda como la forma ideal, con simetría y equilibrio. Se adapta fácilmente para la mayoría de los peinados. Como siempre, también es importante combinar la personalidad del cliente y las necesidades prácticas del cabello así como también tener en cuenta la forma general del cuerpo. Además, la forma de los rasgos prominentes, como por ejemplo el cuello, las orejas o el contorno, será determinante en el momento de elegir el estilo para el cabello. Un rostro ovalado crea la impresión de líneas suaves y fluidas que complementan perfectamente la apariencia femenina. Un rostro ovalado es el complemento ideal para un cabello largo clásico o para los estilos cortos vanguardistas. A este tipo de rostro le sienta bien cualquier tipo de corte y peinado. Lo que no se debe hacer Alargar el rostro. Exagerar el volumen de la parte alta. Liberar de pelo totalmente la cara. Lo que si se debe hacer Disminuir la altura del rostro por medio de un flequillo. Disminuir el volumen de la parte alta de la cabeza. Traer mechones de cabello a la cara para romper la regularidad del ovalo.

ROSTRO REDONDO Maquillaje Es un rostro de líneas suaves, sin ángulos, pero ancho. Visualmente, se perciben los ojos, la boca y la nariz muy juntos. Por tanto, se debe maquillar buscando sensación de un rostro más alargado, para lo que debe marcarse la zona de pómulos aplicando una tonalidad más oscura y ruborizando en forma ascendente, hacia las sienes, esto hace que se alejen visualmente. El contorno del óvalo debe oscurecerse prácticamente todo de forma muy difuminada. Las cejas se deben depilar dándoles verticalidad para que sean ascendentes y con forma angulosa, centrando el punto de altura todo lo posible. Se recomienda un maquillaje discreto para los ojos y la boca. Se debe intentar agrandar los ojos en la medida de lo posible, dándoles formas rasgadas y huyendo de las redondeces. La boca se recomienda agrandarla, evitando en el perfilado las formas redondas. Corte La cara redonda implica que el cuerpo en si tenga apariencia redondeada. Se trata de un rostro que guarda equilibrio. Sus características incluyen un mentón pequeño y una frente angosta con mejillas redondeadas. Este tipo de


rostro es ancho con una línea de contorno y un mentón redondeados. El objetivo será crear la ilusión de longitud; lo que puede lograrse elevando el cabello en la parte superior de la cabeza. Un estilo de cabello muy corto no sería adecuado. Debe intentarse dar volumen en la parte superior de la cabeza y recortar los lados lo máximo posible. Esto ayudará a crear una forma más equilibrada. El largo del cabello debe estar a la altura de la clavícula y evitar cortes a la altura de la mandíbula o del pómulo ya que esto acentuará el ancho del rostro. Con los estilos cortos debe procurarse la creación de contornos más largos frente a las orejas; de la misma manera cuando el cabello se recoge en la parte superior de la cabeza pueden liberarse algunas mechas para crear la ilusión del largo. Se recomienda evitar las permanentes, los estilos de cortes de cabello demasiado corto, los estilos pegados en la parte superior, volumen lateral, todos ellos acentúan la redondez. En cambio pueden utilizarse los estilos densos, escalados y desfilados sobre la cara, sin ocultar demasiado. Cuidado con los rulos, el cabello debe llevarse lo suficientemente largo para mitigarlo, cubriendo los costados de la cara desde la frente hasta la mandíbula, el grueso del cabello debe delimitarse sellando la parte superior de la cabeza y evitar aumentar los lados. Lo que se debe hacer Alargar el rostro. Aplastar los lados. Abultar la parte superior. Lo que no se debe hacer: Ensanchar el rostro. Abultar los lados. Aplastar la parte superior. La cara no debe estar muy invadida por el pelo, ya que los rostros redondos suelen ser muy pequeños. ROSTRO CUADRADO Rostro ancho, de líneas duras y angulosas, de frentes cuadradas y maxilares muy marcados. El maquillaje correctivo debe buscar alargar el rostro y suavizar sus líneas. Se debe iluminar la zona central, intentando suavizar los maxilares con un tono un par de tonalidades más oscuro que el aplicado como fondo. Se deben modelar los pómulos y aplicar rubor buscando verticalidad. Las cejas deben depilarse o maquillarse de forma ascendente buscando líneas suaves y redondeadas. Esto disimulará visualmente la anchura del óvalo. Si la forma de los ojos lo permite, los maquillajes de líneas redondas son los que más favorecen a este tipo de rostros. Igualmente, deben buscarse estas líneas en los labios. De esta manera, se compensara y se romperá con la dureza de las líneas. Un maquillaje llamativo en los ojos ayudará a atraer la mirada hacia el centro del rostro, sin embargo, debe ser coherente con la personalidad del cliente y su estilo de vida. Seleccionar un tono discreto para los labios y utilizar pendientes largos.


Corte Similar a la forma redondeada; esta se caracteriza por una línea de contorno y de mandíbula cuadrada con un rostro ancho. Se debe generar altura en el estilo procurando crear la ilusión de un rostro angosto. Se debe suavizar el contorno del rostro agregando volumen al cabello. Una frente amplia y plana, mejillas de líneas rectas y una línea prominente del mentón dan como resultado una forma cuadrada del rostro. El estilo seleccionado debe suavizar esta apariencia para evitar la impresión de dureza. Se recomienda evitar las formas rectas o muy cortas, tratando de crear contornos ovalados o redondos, por ejemplo utilizando un cepillo redondo o tenacillas. En los cabellos largos, liberar algunas mechas o rizos a los costados ayudará a suavizar el efecto. Se recomiendan tintes con tonalidades cálidas y agregar movimiento para ocultar los ángulos duros. Un estilo asimétrico con un lateral más largo que el otro y un flequillo extenso dará más amplitud al rostro. Aunque predomina una frente ancha donde sobresalen las mandíbulas, un rostro cuadrado también puede tener algo de redondez. Estas personas transmiten unas sensaciones de dureza y pesadez y resultan especialmente difíciles de peinar o maquillar de forma adecuada. Generalmente encajan bien los cortes de forma redondeada o unos rizos suaves sobre la parte superior del cabello. Lo que no se debe hacer No No No No

se debe llevar el cabello hacia el rostro se deben usar cortes de líneas rectas, cuadrados o estilos geométricos utilizar peinados hacia atrás cubrir el rostro con grandes volúmenes de cabello

ROSTRO RECTANGULAR Este es un rostro de líneas duras, con mandíbulas angulosas al igual que el cuadrado. Se debe intentar acortarlo, a la vez que suavizar las líneas angulosas aplicando tonos de maquillaje más oscuros en la zona del nacimiento del cabello y de las mandíbulas. Se debe aplicar rubor y modelar los pómulos dando horizontalidad. Las cejas deben ser ligeramente horizontales desplazando el punto de altura todo lo que sea posible hacia el exterior. De este modo, visualmente, el óvalo parecerá más ancho. Los ojos se maquillarán con líneas más redondeadas, y se aplicarán las mismas formas para los labios. También este rostro deberá enmarcar la zona de la mandíbula. El corte debe lograr una frente semicubierta por flequillo, muchas ondas...etc… En general impone: La longitud de los cabellos, el volumen del peinado, la tendencia general del peinado. Lo que no se debe hacer Ensanchar el rostro. Aplastar la parte superior de la cabeza. Abultar los lados. Acentuar los ángulos de la parte superior de la cara. Lo que si se debe hacer Alargar el rostro y así suavizar la cara. Abultar la parte de la coronilla. Aplastar los lados. Redondear los volúmenes de la parte superior de la cara.


ROSTRO TRIANGULAR Es un óvalo que presenta un excesivo volumen en la zona inferior y, sin embargo, se va estrechando a partir de las sienes hacia la frente. Se debe equilibrar la desproporción existente entre la zona afectiva y la zona intelectual, dando amplitud a esta última mediante tonos claros y oscureciendo la zona de maxilares. Las cejas se deben depilar dando horizontalidad y desplazando el punto de altura hacia el exterior. Así, la zona intelectual gana amplitud visualmente. Los ojos se deben maquillar con líneas rasgadas intentado agrandarlos y darles importancia para atraer la atención sobre esta zona y disimular la parte sensitiva. En los labios, no se deben crear formas demasiado redondeadas. ROSTRO TRIANGULAR INVERTIDO Las características de este óvalo nos indican que es de mandíbula retraída y estrecha y su zona intelectual es ancha, lo que le confiere esa forma característica de triángulo invertido. Las correcciones mediante el maquillaje tratarán de disimular la frente, oscureciendo los laterales de la misma, e intentando dar más importancia al maxilar aclarándolo con un par de tonos menos de fondo. Las líneas suaves son más favorecedoras para el rostro triangular invertido. Se deben maquillar los ojos con líneas más redondeadas para romper con los ángulos de este tipo de rostro. En los labios se deberá buscar la horizontalidad, con líneas redondeadas pero intentando dar amplitud. En este caso, los tonos más subidos centrarán la atención sobre esta zona. El pelo corto a lo tipo garçon para disimular la frente. Cuidado con la raya en medio, porque las miradas se enfocaran precisamente en ellas. Lo que no se debe hacer Liberar el rostro de pelo. Dar volumen a nivel de las sienes. Lo que si se debe hacer Poner poco volumen. Dar volumen al nivel de las mejillas. Cubrir en parte la frente.


ROSTRO HEXAGONAL Este tipo de óvalo es el de un rostro muy sugerente por el exotismo que aporta. Es un óvalo de frente y mandíbulas estrechas, mentón pequeño y pómulos altos y prominentes. Se debe dar anchura a la frente y mandíbulas mediante tonos más claros e intentar disimular los pómulos, pero con cautela, ya que aportan un gran atractivo a este rostro. El rubor centrado sin marcar los pómulos favorecerá y suavizará su prominencia. Las cejas deben ser de líneas suaves pero ascendentes y el punto de altura desplazado hacia el exterior todo lo posible para proporcionar amplitud a la zona intelectual. Se deben maquillar los ojos buscando agrandarlos. Habitualmente, este tipo de óvalos se acompañan de ojos rasgados y altos, por lo que las líneas que ayuden a bajar los ojos y las formas redondas contribuirán a compensarlo. En los labios se deben aplicar formas redondeadas pero que aporten amplitud para favorecer el rostro. Todas estas orientaciones ayudarán a realizar un buen maquillaje, pero la experiencia es un grado y al principio a los futuros profesionales les cuesta mucho observar estas apreciaciones. Con el paso de los años y el trabajo, las asimetrías se aprecian en seguida. ROSTRO DIAMANTINO Se caracteriza por una frente angosta, pómulos anchos y un mentón angosto. En este caso un estilo complementario buscará reducir el ancho a la altura de los pómulos. Es necesario crear un estilo que se mantenga cerca de la cabeza, mientras que al mismo tiempo retiene ancho y cuerpo alrededor de la línea de la mandíbula y de la frente. Parecen no tener barbilla o se les ve muy retraída. Esta forma suele presentar una frente amplia y plana con mentón puntiagudo. Las orejas grandes o un cuello largo la resaltan aún más. Esto se debe compensar con un estilo de forma inversa, con más peso y volumen alrededor del cuello y las orejas decreciendo hacia la parte superior de la cabeza y alrededor de la frente. Un cuello delgado y un mentón puntiagudo pueden compensarse con un cabello más largo en el área de la nuca. Se recomienda utilizar las técnicas de forma para lograr cuerpo y volumen dónde sean necesarios. Al aplicar el maquillaje, se debe utilizar una tonalidad más oscura de base para el mentón y una más clara en las mejillas, los labios deben combinar con la tez; evitando las tonalidades oscuras alrededor de los ojos. Mediante esta técnica la mirada se aleja del mentón y de la frente, creando la impresión de un rostro más simétrico. Se deben evitar los estilos altos y voluminosos, así como los cortes de cabello corto y puntiagudo, pues dan sensación de mayor amplitud de carrillos. En cambio, se recomienda un peinado que se prolongue hasta media barbilla ganando volumen en su parte final o cortes desfilados a partir de ella, para ayudar a ampliarla. ROSTRO ALARGADO Y DELGADO Puede ser de rasgos suaves o duros, si sobresale la frente o el maxilar. Se deben evitar peinados hacia atrás o altos, descargando la nuca y acortando los laterales. Se debe evitar cubrir con grandes volúmenes la cara. Un estilo asimétrico con un lateral más largo que el otro y un flequillo extenso dará más amplitud al rostro. ROSTRO MIXTO Este rostro es una combinación de los anteriores, pudiendo variar de triangular, triangular invertido, hexagonal, etc. Las personas de rostro mixto poseen zonas anchas y estrechas que se combinan entre sí. Son los óvalos que tienen las dos características unidas pero no en su zona correspondiente. Existen dos grupos: - Mixtos en la zona superior del óvalo. Son


óvalos alargados a la vez que la zona de las sienes y de los pómulos es más ancha de lo normal, pudiendo encontrar aquí los denominados de diamante y triangulo invertido. Para la adecuación de estos tipos de óvalos será la unión de las correcciones correspondientes lo que se recomienda realizar, es decir, estrechar la zona ancha y dar volumen en la zona estrecha. -Mixtos en la zona inferior, en este caso se ensancha la zona del mentón.

Rostro Alargado

Rostro Cuadrado

Rostro Ovalado

Rostro Redondo


FORMAS DE CABEZA Y CARA Pueden resumirse en angulares o redondeadas. Un buen estilista tendrá en cuenta la forma de la cabeza desde todos los ángulos así como también aquellos rasgos más específicos, como por ejemplo orejas asimétricas. Esta información dictará, hasta cierto punto, la variedad de estilos más adecuados para un individuo. VISAGISMO, PELUQUERÍA EMOCIONAL La estructura facial de cada persona viene determinada por la posición, la forma y la estructura de las prominencias que van formando los huesos, como por ejemplo, las líneas de la nariz, mentón o frente. Relacionaremos la forma de la cabeza vista de perfil, de frente y posterior. El ángulo del cuello y la relación con el cuerpo (hombros, caderas, estatura, pies y demás). Todo lo antecedente englobaría la base de todo estilista. El visagismo va más allá y se pregunta, por ejemplo: ¿Por qué a una cara oval no se le puede dar un corte redondo si le gusta así? Aplicando el método patentado de Claude Juillard, es posible hacer estilismo de carácter o estilismo de armonía, es decir, acentuar la forma del rostro o centrarse en el equilibrio. Si se tiene una cara larga, no vamos a acortarla si al cliente le agrada, lo que ha de hacerse es dotarla de carácter. Ahora bien, si al cliente no le gusta, se debe buscar el equilibrio entre las facciones. Evidentemente, el color del cabello y tono de piel juegan un papel importante en la imagen final. Mediante pruebas y test de estilos se determina qué estilo predomina. Se presentan las propuestas e interactuando con lo que la persona expresa y siente, se actúa en consecuencia. Esto crea un clima de cordialidad creativa y confianza que redunda en una relación interactiva y duradera. LOS PERFILES Al igual que con el óvalo facial, existe un perfil, llamado “perfil ideal”, que sólo tienen una minoría de personas. Viene determinado por un ángulo de 80 grados y por las formas perfectas del mentón o barbilla; la nariz y la frente, referenciadas a un lado de dicho ángulo. Todo perfil que se aparte de este tipo puede considerarse perfil irregular o perfil especial. Un perfil recto se considera ideal y no restará al efecto de un buen corte y estilo. Las variantes en el perfil incluyen un perfil cóncavo, convexo y anguloso como ser el perfil con un mentón que retrocede y una frente que se adelanta. Se debe utilizar el cabello para distraer la vista de esas características, por ejemplo con un perfil cóncavo no se debe aumentar el cabello sobre la frente.

PERFILES DE ROSTRO El equilibrio en un corte es esencial para el lucimiento del rostro, por lo que hay que tener en cuenta el perfil de cada persona para garantizar la simetría en los laterales. Se consideran tres tipos de perfil: PERFIL NORMAL. La frente, el mentón y la nariz terminan en un mismo punto. Un rostro con este perfil no presenta dificultades para el diseño y se lleva con cualquier estilo PERFIL CÓNCAVO. El mentón y la frente sobresalen con respecto a la nariz. Se recomiendan estilos suaves en la nuca y algunos flequillos. Se debe


dejar volumen en la nuca media y alta PERFIL CONVEXO. La nariz y parte de la frente sobresalen respecto a los demás puntos. Se recomiendan estilos con flecos pesados y poco volumen en la nuca baja

COMPLEXION Al realizar un corte, se deben tener en cuenta también las características corporales del cliente, que pueden estar ocultas por el tipo de vestuario que utilice. No es recomendable decírselo, pero sí con sutileza y tacto hacerle las sugerencias necesarias para su cambio de apariencia. COMPLEXION OBESA. Hombros estrechos, busto prominente, caderas muy anchas. Por lo general, las personas con esta constitución eligen estilos cortos pensando que se verán delgadas. Es importante agregar volumen al cabello para equilibrar la estructura del cuerpo. Se recomiendan estilos por debajo de los hombros, ya sean parejos, con capas largas o cortas. COMPLEXIÓN ROBUSTA. Hombros y caderas anchos. Se recomienda volumen en el cabello y largo máximo hasta los hombros o un semicorto. También son recomendables las ondas muy pronunciadas y copetes altos. COMPLEXIÓN DELGADA. Hombros y caderas estrechos; el resto del cuerpo es armónico y equilibrado. Se puede utilizar casi cualquier estilo, dependiendo de la estatura. Recomendable el cabello muy corto para que no resalte en relación con el cuerpo. Se sugiere un volumen medio. COMPLEXIÓN FINA. Piernas y tronco largos, hombros estrechos, busto pequeño. Los estilos de corte no deben ser muy rebuscados. Se sugiere poco volumen y largo medio, esto es, a la altura de los hombros. ESTARURA La estatura ayuda a definir el largo y el volumen del corte. Es importante lograr un equilibrio entre la longitud del cabello y la estatura de la persona. Se debe considerar además el alto de los tacones que utiliza la persona e incluirlos al determinar su estatura final. ESTATURA ALTA. Se recomiendan estilos largos pero con volumen en los laterales, no en la parte superior. -

Se pueden utilizar también longitudes medias sin volumen. Para casos particulares, como cuello largo, se pueden utilizar estilos cortos, si la complexión lo permite.

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En caso de elegir un recogido puede optarse por un corte a la altura de la nuca, evitando situarlo encima de la cabeza.

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Si la persona es alta y gruesa le sientan bien los recogidos bajos, media melena o melena lisa.

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Si es alta y delgada deben evitarse líneas verticales, recogidos altos o postizos voluminosos. Preferibles los volúmenes discretos y peinados huecos.


ESTATURA MEDIANA. Se recomiendan estilos de longitud media o semicorta para conservar equilibrio con la estatura. Si la persona posee una talla media no debe centrarse la atención en la forma del rostro. ESTATURA BAJA. Se deben utilizar estilos cortos o semicortos, lo que ayuda visualmente, para que la persona se vea más alta. -

Si la complexión lo permite, se pueden utilizar longitudes medias.

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Para una persona de talla pequeña se pueden elegir peinados con volumen (si el rostro lo permite) pero, acentuando la parte superior y los lados.

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Las melenas no deben sobrepasar la longitud del cuello. Una melena larga solo consigue acortar más la figura. Lo más apropiado será un cabello corto.

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Si es baja y delgada deben evitarse volúmenes sobre todo en la zona del cuello y pegar los laterales a la cara estilizando la figura.

PERSONALIAD Y CARÁCTER Aplicando el método de Claude Juillard, es posible hacer estilismo de carácter o estilismo de armonía, es decir, acentuar la forma del rostro o centrarse en el equilibrio. Si se tiene una cara larga, no debe ser acortada si al cliente le agrada, lo que ha de hacerse es dotarla de carácter. Ahora bien, si al cliente no le gusta, se debe buscar el equilibrio entre las facciones. El color del cabello y tono de piel juegan un papel importante en la imagen final. El estilista debe dilucidar la línea que marca la moda y cimentar sus creaciones respetándola. El estilo debe ser acorde también con la personalidad. Puede decirse generalizarse que: -

Para una persona negativa, pesimista y que todo le molesta, se deben utilizar estilos suaves y con un punto atractivo que puede estar en el fleco, las patillas o las puntas del corte, para minimizar el estilo negativo.

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Por el contrario, para una persona positiva, práctica, descomplicada y sencilla, se ajustan estilos modernos.

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Si la persona es neutra o media, puede utilizar diferentes estilos.

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Para una persona introvertida el estilo no debe ser muy rebuscado.

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Para personas extrovertidas combinaciones de color.

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Para una persona serena y tranquila conviene un peinado clásico de corte simétrico y liso.

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Para una persona entusiasta y alegre, un peinado de fantasía o desfilado y asimétrico es más adecuado.

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Para una persona trabajadora, un peinado simple, discreto y armonioso que pueda retocarse ella misma es lo más práctico.

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A una persona cosmopolita le sienta un peinado trabajado y sofisticado.

se

pueden

utilizar

estilos

arriesgados,

incluso

con


EDAD Personas maduras, arriba de 50 años, no son recomendables estilos a la moda, Edades medias, 35 años, no van bien los estilos demasiado largos o juveniles, a menos que su personalidad lo permitan. Adolescentes. Se recomienda casi cualquier estilo, mejor si está de moda, sin importar que se deba cambiar el diseño cada vez que se hace corte. Todavía no hay una personalidad definida y se adaptan a cualquier alternativa Edades medianamente maduras o maduras. Se pueden utilizar estilos actuales si su estilo de vida lo permite. - A una secretaria madura que vive en un entorno laboral sobrio no quedaría bien un corte con efectos de colores en puntas o cortes a máquina, pues estaría mostrando falta de responsabilidad y seriedad. CRECIMIENTOS Y REMOLINDOS Antes de realizar el corte, es importante revisar visualmente y al tacto, toda el área de la cabeza para determinar las direcciones del crecimiento del cabello. No se debe cortar el cabello en dirección contraria al crecimiento. Se debe respetar la caída natural. Los remolinos se deben respetar al peinar y cortar siguiendo su dirección natural. LONGITUD Al definir un estilo, es determinante la longitud que trae cada cliente. Las capas largas se realizan en longitudes largas, las capas cortas se realizan en cabellos semilargos y medianos. El desvanecido se realiza en cabello semicorto y corto y generalmente, se recomienda para edades superiores a 50 años. TEXTURAS La textura del cabello puede ser gruesa, mediana o delgada. Para una textura gruesa, no es recomendable un estilo suave y con caída, pues los cabellos gruesos tienden a encresparse y levantarse; es más mejor utilizar una técnica de degrafilado – desvanecido en puntas - Por el contrario, para una textura fina, no es posible utilizar volúmenes pues no se sostienen. En tal caso, es mejor utilizar productos para crear volumen POROSIDAD La porosidad del cabello cambia al ser sometido a efectos mecánicos o químicos, por lo que es importante detectar visualmente y al tacto tal característica antes del corte. En un cabello muy poroso no es posible realizar un corte con caída y secado natural. De ser posible, se debe realizar antes un tratamiento reconstructivo para lograr un mejor moldeado.

FLECOS Antes de decidir si se deja o no un fleco, es importante analizar la forma del rostro. El fleco ayuda a resaltar o aminorar ciertas facciones. Los flecos en forma recta enfatizan el rostro, los flecos degrafilados lo suavizan. SELECCIÓN DE ESTILO Analizados los aspectos anteriores, se puede elegir el estilo que más se ajuste a cada cliente. De acuerdo con la forma, los estilos pueden ser clasificados así:


Geométricos y simétricos. Los cortes con todos los lados iguales Asimétricos. Lados desiguales De contraste. Los cortes realizados con más de dos grados de elevación. FICHA TÉCNICA Es recomendable conservar un archivo con las características propias de cada cliente y los servicios que previamente se le han brindado.

FUENTES Revista Estilo Profesional www.estiloprofesional.com http://www.cosmobelleza.com/es/home/news.90247.cosmox;jsessionid=CCAE74BD59C20A59AF0 DD77741DE38F7 http://knol.google.com/k/visagismo-y-morfolog%C3%ADa-en-peluquer%C3%ADa# http://www.slideshare.net/cruzperez/morfologa-y-visagismo Pueden verse algunos ejemplos de rostros de personajes populares que encajan en algún modelo de los vistos anteriormente.


Visagismo