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A nuestro padre, mentor y guia...

... de sus hijos


Iglesia de San Nicolรกs, grabado hecho por C. Heath, 1835


La familia: entre รกrabes, polacos y peruanos


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ue poco dicen las apariencias. ¿Cómo podía yo adivinar que sentado en la sala de don Luis, un hombre de postura tímida, aire bonachón y pensar nostálgico, iba a encontrarme con relatos de pioneros, especies casi extintas, conspiraciones y logros casi inalcanzables para el común de los mortales?

o sabía casi nada de Luis Sumar, salvo que en el Cusco, ciudad en la que nació el 21 de junio de 1937, era una persona reconocida, con una vida cuyos pasos merecían ser recogidos y contados en un libro, de una historia que comienza en un país tan lejano como legendario.

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ine a este mundo a la una y cuarto de la madrugada – recuerda don Luis con la exactitud de todo buen científico -, en la ciudad de Cusco. Como todos en aquella época, mi madre alumbro en su propia casa, una casona de dos pisos de propiedad del Convento de la Merced, ubicada en el número 101 de la Avenida El Sol, justo frente al portal de la compañía y el local de la Universidad Nacional San Antonio Abad del Cusco. No había ginecólogos ni área de neonatología, apenas había matronas.

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braham Teodoro Sumar Jamis, así se llamaba mi padre, junto con uno de sus hermanos y ciertos parientes y paisanos, y siendo todavía un niño de 10 años, decidió emigrar de Palestina (específicamente de Beit Jala) a América, huyendo de la ocupación de Palestina por los turcos otomanos y del servicio militar, hacia 1890. Esta es la principal oleada de inmigración de los palestinos y otros árabes que venían huyendo de los turcos. Algunos se fueron a Chile, otros a Perú. Dentro de Perú, el destino preferido fue Cusco, debido que estaba en la ruta del comercio de telas y lanas entre Lima y Bolivia.

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uando niño conocí una colonia de palestinos muy grande y unida, entre ellos hablaban árabe. Alcanzaron una prosperidad tan importante que entre todos mandaron a construir el Cristo de Sacsayhuaman como agradecimiento al acogimiento del pueblo cusqueño.

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urante la segunda guerra mundial, los extranjeros que residían en el Cusco, como alemanes, italianos y japoneses, junto con los palestinos, fueron objeto de hostilización por parte del gobierno nacional, cuyo presidente entonces era Manuel Prado. Recuerdo que recién el año de 1944 el Perú influido por los estados


unidos, le declara la guerra a Alemania. Palestina se encontraba en ese entonces bajo el poder de los ingleses, que desalojaron a los turcos, sin embargo, los palestinos querían su independencia, es por ello que peleaban también contra los ingleses. Por esa razón, en el Perú los palestinos y los árabes en general eran percibidos como aliados de los alemanes

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a hostilización incluía embargo de bienes bajo el pretexto de ser enemigos del Perú. A los alemanes, japoneses e italianos los enviaron a campos de concentración en Panamá. La razón de fondo era que las autoridades se apoderasen de los bienes de estas colonias de inmigrantes

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cabada la guerra, los palestinos prosperaron junto con otras colonias, emigraron a diferentes lugares, especialmente a Lima y a Chile. En el Cusco se quedaron muy pocos. Destacan las familias Cuzmar, Salem, Bulos y los Sumar.

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l viaje de don Abraham Sumar no terminó en Cusco porque en su vida de comerciante recorrió el Perú en todas las direcciones hasta que llegó a Quincemil, tierra donde logró hacer fortuna con los mineros, ya que les proveía de víveres, herramientas, carpas y otras necesidades, que explotaban el oro. Tierra también en la que encontró el amor en Clotilde Kalinowski Villamonte, mamá de Luis, nacida en Quincemil en 1901, en el otrora famoso Fundo Cadena. Su padre Juan Kalinowski era ornitólogo, zoólogo y taxidermista de profesión y de oficio. Envió colecciones enteras de estos animales, disecadas a diversos museos de Europa y de los Estados Unidos.

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n el fundo se producía alcohol de caña, miel de caña y chancaca, productos que tenían gran demanda en el Cusco porque en ese entonces no existía el azúcar.

a mirada de Luis, oculta en la cortina de humo del primer cigarro de la tarde parece buscar recuerdos en el techo de su casa. Un silencio corto advierte que algo detuvo su repaso mental de las imágenes de su vida.

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ecuerdo haber pasado muchas vacaciones al lado de una legión de parientes en Quincemil – parece decirse Luis a si mismo mientras vuelve al presente -. Eso era espectacular


porque vivíamos en medio de la selva y todos los días parábamos en el río bañándonos y recogiendo fruta de la más diversa como naranjas, mandarinas, limones, paltas, y otras frutas tropicales

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l tío Benedicto Kalinowski, gustaba de jugar bromas pesadas a las decenas de niños que vacacionaban en la finca. Cuando, los Stambuck Kalinowski, los De la Colina Kalinowski y los hijos del tío León Kalinowski paseaban por las trochas donde había muchas avispas, Benedicto desde lejos les tiraba piedra a los niños para asustarlos. La broma era repetida.

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oy día el fundo ha desaparecido completamente debido a la reducción de la demanda de sus productos, en particular el alcohol y la miel, ante la aparición del azúcar.

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braham y Clotilde fundaron una familia de 10 hijos. Cuatro mujeres; Elsa, Rosa, Irma y Kiralin; y seis varones; Alfredo, Alberto, Luis, Julio, Teodoro y Abraham. A la fecha quedan con vida Rosa, Kira, Luis, Julio y Abraham.

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uis recuerda a sus hermanos como si los tuviera sentados a todos en una misma mesa, como cuando eran pequeños.

lsa era una mejor hermosa, de rasgos finos, tipo árabe. Como todas las mujeres, estudió en el colegio Santa Ana del Cusco. Se casó muy joven, a los 18, con el yugoslavo Antonio Zlatar, quien administraba la compañía de aviación Fawcett en Quincemil. Tuvieron un solo hijo, Larry. A raíz de la muerte de Elsa, poco tiempo después de dar a luz, los Sumar Kalinowski criaron a Larry hasta los 7 años, en que se fue a Estados Unidos con una de las tías llamada Rosalía, y allí hizo sus estudios secundarios y técnicos. Luego fue a Inglaterra donde se especializó en la reparación y mantenimiento de maquinaria textil. Tendría alrededor de 11 años cuando acompañé a Elsa durante su estadía en el hospital Antonio Lorena, lugar donde falleció. Fue un momento muy triste cuando su esposo Antonio llego de Quincemil directo al velorio.


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osa estudió contabilidad en la Universidad Nacional del Cusco, en una época en que hasta era mal visto que las mujeres estudiaran después del colegio. Rosa era muy estudiosa, y fue muy hábil en su profesión. Trabajó en el Ministerio de Obras Públicas, lo que hoy sería el Ministerio de Transportes y Comunicaciones.

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ncluso desde antes del fallecimiento de mi papá Rosa asumió, con solamente 25 o 26 años, la calidad de padre y madre, dado que papá estaba enfermo y mamá se ocupaba de la Hacienda Paullo que tenían en propiedad. Así, Rosa tenía que trabajar para mantener a la familia, ya que entonces como hoy, la agricultura no era rentable.

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enía un carácter férreo, sin lo cual no hubiese podido manejar a sus 8 hermanos menores. La verdad es que gracias a ella y su empuje es que Teodoro, Abraham, Kira, Julio y yo resultamos profesionales. De hecho, me acuerdo mucho que nos sentaba a su lado en una mesa del comedor, y teníamos que estudiar en silencio, sin dudas ni murmuraciones. En paralelo, Rosa aprovechaba para avanzar trabajo traído de la oficina.

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rma, tan pronto terminó sus estudios secundarios, se fue a los Estados Unidos, estudió para azafata y entró a trabajar en Pan American. Tenía un carácter muy bueno, suave. Logró con el paso del tiempo ascender en su carrera, ocupando el cargo de jefe de azafatas de la gigantesca compañía. Se caso allá con un contador de buen carácter. Dejó tres hijos, Ana María, Kennet y Alan. En su juventud gustaba de coleccionar obras populares, como “Mujercitas”, que empleaba para enseñarnos a leer a los hermanos menores.

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ira, muy alegre y súper activa. Le gustaba jugar con todos los hermanos y parientes. Terminando sus estudios secundarios, estudió para guía turística, pero se fue a los Estados Unidos, donde trabajó. Luego de unos cinco años retorno a Perú y se caso con un industrial árabe, Nagib Abusada, con quien tuvo cuatro hijos varones: Nicolás, Benjamín, Andrés y Maurice. Cuando queríamos fastidiar a Kira, cuando ya no era niña pero tampoco adolescente, los hermanos solíamos decirle, a titulo de revelación, que ella en realidad había nacido en la comunidad de Caccacollo y que mi mamá la obtuvo a cambio de un saco de papas. Ante lo cual, Kira reaccionaba indignada.

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lfredo, súper amiguero, de carácter agradable, alto y flaco, de una facción inconfundiblemente árabe. Terminando su secundaria, se fue a trabajar al fundo familiar, y se auto educó en mecánica automotriz, oficio


en el cual fue muy hábil. Se casó con Martha Gonzáles, juntos tuvieron cuatro hijos: Alfredo, alias Alfredito, Rosita, Yamile y Juan Salomón quien falleció a muy temprana edad. A Alfredo le gustaba coleccionar unas revistas de la Argentina y Chile llamadas Billiken y Peneca, revistas sobre historia universal y en particular americana. Guardaba celosamente estas revistas y los menores urdían tramas para distraerlo y poder arrebatarle alguna.

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lberto, de carácter tranquilo y amiguero. Terminando la secundaria se fue a Estados Unidos donde trabajó muchos años en agricultura, especialmente en Missouri, en un fundo productor de maíz. Allí tuvo un hijo, Albert, con una americana. Luego retorna al Perú para hacerse cargo del fundo familiar. Se casó con una cusqueña, doña Carmen Castilla, que le dio dos hijas, Vanessa y Milagros. De joven Alberto era muy bien parecido, de hecho me acuerdo mucho que cuando tenía alrededor de 12 años, le gustaba andar con sus primos Stambuk y los Touma, con quienes esperaba a la salida de las estudiantes del colegio Santa Ana para enamorarlas.

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ulio, niño muy inquieto y gran conversador, destacó en el colegio logrando obtener varios premios. Terminando la secundaria viajo a Lima e ingresó a San Marcos, donde estudió medicina veterinaria. En sus inicios trabajó en el Ministerio de Agricultura en la unidad de inseminación artificial de Anta, para luego ser convocado por San Marcos para trabajar en el fundo La Raya, en el Instituto de Investigación de Enfermedades Tropicales y de Altura (IVITA), donde logro, gracias a su empeño, aportes considerables para el mejor conocimiento de los camélidos sudamericanos (alpaca, llama, vicuña y guanaco). Se caso con doña Marina Ríos, con la cual tuvo dos hijas, Andrea y Alejandra. Julio ha sido convocado por muchas instituciones de Estados Unidos, Canadá, Inglaterra, Nueva Zelanda, Australia, entre otros países, a fin de capacitar a los criadores de estos animales, logrando renombre internacional en su especialidad. A Julio le decíamos el “abogado de la familia” porque discutía con todos por cualquier motivo. De hecho me acuerdo una vez que mi mamá nos preguntaba qué íbamos a estudiar de grandes y Julio contestaba que quería ser manejador de tanque, y mi mamá le pego una cachetada y le dijo “los manejadores de tanque se mueren rápido”.

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eodoro tuvo un carácter muy alegre. En su colegio era reconocido como líder estudiantil. Terminando la secundaria estudió aviación comercial y trabajó para el Ejército Peruano, en Iquitos, donde se encontraba la base aérea que permitía


efectuar el control de todos los puestos de vigilancia que mantenía el ejército en la frontera oriental. Fallece sin dejar hijos, a los 25 años, en el famoso accidente de la aerolínea Lansa en Pucallpa. Sólo sobrevivió una niña, que hoy es ornitóloga.

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braham, más conocido como Tito, de carácter introvertido pero muy estudioso. Terminando la secundaria, estudia ingeniería química en la Universidad de San Antonio Abad. Empezó su trabajo en la fábrica de hilados de Marangani, cerca de Sicuani. Posteriormente fue convocado por la empresa cervecera Garza Real en Trujillo. Luego pasó a trabajar en una fábrica de hilados de algodón. Se casó con doña Tula Valdivia, con quien tuvo dos hijos: Verónica y Rafael.


La infancia: entre la necesidad y la innovaci贸n


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ocas épocas de la vida son tan intensas pero a la vez tan despreocupadas como la infancia. Cuando las arrugas de la piel comienzan a delatar la edad, los mejores recuerdos, los que más sonrisas generan son las vivencias de niñez. Por la expresión de don Luis; la boca jalada hacia arriba, los ojos que parecen contener ese sol que brilla poderoso tras la ventana y la mirada extraviada en el horizonte del tiempo; se adivina que hemos llegado a ese momento de hablar de Luis Sumar niño.

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e acuerdo – suelta una voz entre feliz por lo vivido y nostálgica por la lejanía - que mi papá a los mayores les daba 30 centavos de sol, el equivalente a 20 soles actuales para entrar al cine municipal, donde proyectaban películas como seriales y “cowboyadas” y otras para niños. En cambio los menores nos las ingeniábamos para colarnos en el cine. En esa época era costumbre que en el intermedio los niños salieran a comprar golosinas que se vendía al frente del cine, nosotros aprovechábamos la situación para regresar junto con los que tenían derecho legítimo a regresar. El controlador no tenía como distinguir quienes efectivamente habían pagado y quiénes no. Recuerdo mucho también al cowboy Errol Flint y sus películas, como también las pelis de Sandokan.

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n esos años mi papa compró una radio marca Telefunken, muy grande, del tamaño de una cocina eléctrica. El y otros palestinos se reunían por las noches a escuchar las noticias transmitidas por la BBC de Londres y la Deutsche Welle de Berlín, y luego comentaban sobre el transcurso de la Segunda Guerra Mundial. Mis hermanos y yo escuchábamos escondidos detrás de la puerta para comentar lo ocurrido con nuestros amigos cuando íbamos al colegio.

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o había juguetes para niños como los que hay ahora, y teníamos que fabricarlos nosotros mismos. Por ejemplo, los llamados “run-run” con la tapa de lata de gaseosa, a la cual se le hacía dos huecos para pasar dos hilos o pitas que se hacían girar a toda velocidad emitiendo un ruido; run ruuuuuuun. Al mismo tiempo lo usábamos como arma para pelear con otro amigo, ganaba el que rompía los hilos del oponente. También fabricábamos lo que denominábamos “tanques”, utilizando para ello carretes


usados donde venían los hilos. Introducíamos un pedazo de jebe por el medio del carrete, en uno de los lados colocábamos un pedazo de jaboncillo, y en el otro extremo un palito para enrollar el jebe. El carrete se desplazaba sobre el suelo al desenrollarse el jebe.

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asábamos mucho los trompos y el juego de tiros de vidrio, que eran muy populares. Con nuestras hermanas mujeres jugábamos el “plic-plac”, que consistía en dibujar en el suelo empleando tiza, unos cuadrados numerados. La idea era llegar al final saltando en un pie sin pisar las rayas y siguiendo la numeración del uno al diez que se escribía al azar en cada cuadrado.

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i primera experiencia con la innovación tecnológica, fue inventar un “cine a vela”, impulsado por la impotencia de no poder ir al cine tanto como quería. Primero, en tiras de papel manteca, dibujaba en cuadros pequeños, una secuencia de acciones, tipo “cowboyadas”; luego se enrollaban las tiras en cartuchos de cartulina gruesa y se metían en una caja de cartón grande, a la cual le hice una pequeña ventana para que el observador pudiera ver el desarrollo de la película. Para que pudiera observarse mejor, utilizaba una vela que colocaba detrás de la tira de papel y dentro de la caja. Bastaba con girar lentamente el cartucho para que vieran la secuencia de cuadros. Anunciaba la película mediante papeles publicitarios que adhería a las paredes de nuestra casa. La verdad es que todos mis parientes contemporáneos aguardaban con expectativa cada nueva película. Sin embargo, el negocio no prosperó más, porque las películas eran muy cortas y los espectadores debían amontonarse alrededor de una ventanita muy pequeña.

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uien quería ver la película, debía pagarme 5 céntimos o cincuenta céntimos de los actuales. También aprovechaba para venderles bolsitas con maná, a razón de 5 céntimos por bolsita. En realidad, yo compraba el maná a un precio menor y lo distribuía en bolsitas más pequeñas.


El Colegio Militar Francisco Bolognesi


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ás allá de la devoción por el cine y la capacidad temprana para hacer negocios, otra etapa importante en la vida de Luis fue el colegio. Esta vez la callada pausa parece ocultar el esfuerzo por sacar de ese baúl de memorias que es nuestro cerebro, los detalles de la época colegial, pero la llave de este cajón es más difícil de abrir. Del colegio Salesiano del Cusco, donde estudió la primaria y hasta segundo de secundaria, la mente rescata el talento suyo, y sobre todo de sus hermanos Alfredo y Alberto para el teatro.

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inalmente los recuerdos se hacen palabras. Los padres salesianos tenían una estupenda alacena – dice don Luis mientras más el estómago que la mente trae al presente esos quesos, mortadelas, jamones y otras tantas delicias venidas de otros continentes, como ricos panes y galletas. Como quiera que yo era, según los padres, el más inocente de todo el elenco, me encargaban traer un poco de tales alimentos para aplacar el hambre y la sed que nos producían los interminables ensayos de las obras que se iban a presentar. Quiero confesar hoy que yo aprovechaba las circunstancias para meterme al bolsillo unos chorizos, particularmente agradables, de los que yo después daba buena cuenta, en absoluta soledad por supuesto.

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os padres salesianos nos castigaban severamente, usando incluso látigos y fuetes. En ese entonces eso era normal y los padres estaban muy de acuerdo en que se usaran ese tipo de prácticas que hoy por hoy provocarían un escándalo mayúsculo.

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n una de las obras de teatro, me vistieron de ángel, pero el vestido me lo pusieron sobre toda la ropa que traía puesta, y entonces lucia mucho más gordo de lo que en realidad era. Cuando una soga amarrada a mi espalda me elevaba para que pareciera que estuviera volando, unos espectadores exclamaron “Qué bien que se come en el cielo”.

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Julio y a mí nos mandaban memorizar unos poemas súper largos, sólo para demostrar que el colegio enseñaba oratoria. Alguna vez, atemorizado por tan gran auditorio, enmudecí y sentí una vergüenza más grande que los dichos poemas


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ilencio nuevamente. Dicen los científicos que la información de los recuerdos no está distribuida en millones de neuronas, sino que descansa en una sola, que una sola neurona es capaz de representar el concepto abstracto de una persona o hecho. Quizás el cerebro de Luis está escarbando dentro de sí mismo, buceando en un mar de neuronas hasta encontrar esa que contenga las imágenes de un pasado de hace casi 60 años. Los ojos viajan, divagan por toda la habitación y se detienen en el cigarro.

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n el colegio militar aprendí a fumar – lanza Luis después de expulsar una nueva bocanada de humo.

ara los tres últimos años de estudios escolares, Luis es enviado a Arequipa a someterse a la educación de disciplina, moralidad y trabajo del recién inaugurado colegio Francisco Bolognesi, del que formaría parte de la primera promoción de 1953. Como es obvio, el consumo de cigarrillos no estaba permitido pero se impuso como ejemplo de una rebeldía propia de adolescentes. Para hacerse con uno existían mil maneras. Por lo general el contrabando era la modalidad más practicada y los dormitorios, luego de que se apagaran las luces, el lugar preferido para fumar. En épocas de sequía, cuando todos los intentos de conseguir cigarrillos habían fracasado, los cadetes buscaban al pie de las ventanas, por dentro y fuera, colillas antes desechadas pero que todavía podían consumirse.

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e extrañaba a la familia pero no tanto la comida de casa porque el primer año un chef francés se encargaba de la cocina del colegio. Nadie se quejaba del sabor pero la cantidad dejaba mucho que desear. Por eso se veían obligados a llenar la panza con litros y litros de agua.

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uando se piensa en la vida dentro de un colegio militar inmediatamente vienen a la mente las historias de cadetes y perros de Mario Vargas Llosa y nadie le desea a nadie ser educado dentro de esos pseudo guetos juveniles. Pero por lo general se vivía bien en el Francisco Bolognesi aunque todos los días había que levantarse a las 6 de la mañana y


bañarse con agua fría. A un nivel más académico, Luis reconoce que lo que mejor aprendió en sus últimos tres años de escolar fue a marchar aunque no se queja de la educación que recibió.

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os gruesos lentes reflejan el cielo cusqueño salpicado de nubes pero quieren proyectar momentos. Seguramente hay muchos más que se quedan en un rincón inaccesible de la memoria pero lo que nunca se olvida son los amigos, más si después de tantos años todavía se reúnen por lo menos una vez al mes. Ocho camaradas que compartían terruño y aventuras en sus continuos viajes entre Cusco y Arequipa cuando el principal medio de transporte era el tren. El tiempo ha ido quitando detalles a esos relatos. Las palabras quedan algo cortas pero con certeza en la mente de don Luis esos juegos de ajedrez y cartas tienen el sonido de bromas, risas y el traqueteo de las ruedas de acero con los rieles en un vaivén que no cesa pero tampoco aburre porque detrás de cada sílaba se sigue advirtiendo la emoción en el alma de quien las dice. En esos recuerdos también se imaginan paisajes. Vagones dormitorio, vagones comedor tirados por una locomotora que atraviesa llanuras que parecen perderse en el horizonte o fusionarse con un cielo tan puro como azul. Picos de montañas espolvoreados con nieve, pueblos detenidos en el tiempo, vacas y ovejas completan la fotografía de un pasado que don Luis cuenta con tanto entusiasmo. Son también memorables las palomilladas que estaban a la orden del día ante cualquier ausencia de los profesores y las campañas militares que hacían junto con oficiales del ejército en aventuras que duraban desde dos días hasta semanas enteras. Aún cuando el colegio era divertido, nada mejor como los sábados, día de salida, cuando todos dejaban las aulas como alma que lleva el diablo.

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uis pasaba sus días en Arequipa con sus primos y tíos en el hipódromo de Porongoche, que aunque no le gustaba, le traía buena suerte, incluso, en las apuestas más arriesgadas.


Profesor e investigador: el signo de mi vida


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esde que comienza a hablar, se nota el amor que don Luis tiene por el campo y por las labores agrícolas. Basta el nombre Paullo Grande para que su espíritu se emocione, se nota en la voz que de pronto es más alta, más vivaz; el cuerpo que parecía haberse hundido en el sofá se levanta y encuentra nuevos ánimos frente a la ventana que no parece dar al parque de Santa Mónica sino a los maizales, árboles y vivencias en aquel fundo del Valle Sagrado donde aprendió a amar al campo junto a mamá Clotilde. Todas esas vivencias y experiencias hicieron fácil la elección de la carrera en la universidad aunque por entonces se tuvo que conformar con estudiar en la recién creada sección de agronomía de la facultad de biología de la Universidad San Antonio Abad. Pero no pasó mucho tiempo para continuar la carrera en la facultad de agronomía creada en setiembre de 1957. En la primera promoción comenzaron 107 alumnos pero solamente terminaron sus estudios los 13 que este 2010 celebran 50 años de graduados.

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as primeras clases se dictaron en el fundo Perayoc donde, entre las clases teóricas y los exámenes, los alumnos se encargaron de cultivar diversos productos bajo la supervisión del ingeniero Antonio Garmendia Lorena. Las tareas eran gratificantes pero, como todo en la vida, también había trabajo sucio que hacer. Cargar estiércol para ser usado como abono era una tarea que nadie quería hacer, pero todos tenían la obligación de cumplir, menos uno. Desde el comienzo de las faenas agrícolas en la facultad Luis se adueño del único tractor con que contaban gracias a la pericia adquirida durante su aprendizaje de niño en Paullo. Tal condición lo liberaba del nada agradable trabajo de llevar caca a cuestas.

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u espíritu pionero – primera promoción del colegio militar Francisco Bolognesi y de la facultad de agronomía - impulsó a Luis a ser presidente del Centro Federado de estudiantes de Agronomía y lograr la participación de los alumnos en la dirección y administración universitarias. Hoy no se siente orgulloso de ello. Lamentablemente para sus ganas y motivación, no tardó mucho en darse cuenta de que tales ideas no funcionaron como se quería porque muchos estudiantes se enquistaron en cargos que cada vez se hacían más políticos y alcanzaron un poder que amedrentaba a muchos profesores que, según sus propias palabras, se orinaban de miedo ante


las amenazas del centro federado. También sufrió a estos malos alumnos cuando se convirtió en catedrático aunque supo hacer frente a las intimidaciones y, por tanto, ganarse antipatías entre algunos estudiantes y profesores.

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s curiosa y un tanto frustrante la cantidad de vivencias que coleccionamos a lo largo de nuestras vidas, lo poco que recordamos de todas ellas y el esfuerzo que nos cuesta traerlas de vuelta. La etapa en la que más experiencias tenemos y más intensamente vivimos es la que más lejos queda del alcance de nuestra memoria. Pronto comienzan las preocupaciones propias de una vida adulta y de familia, y para muchos los días comienzan a ser una rutina. No fue el caso de Luis Sumar que supo hacer del trabajo un aprendizaje constante y de las dificultades un trampolín hacia nuevos retos y metas cumplidas. Cuando la vida exige a la mayoría de personas dejar de pensar en aventuras, la curiosidad y ganas de saber más empujaron a don Luis a vivir años y momentos que pocos pueden siquiera soñar.

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a casado, y con la obligación de mantener a una naciente familia, Luis y Marlene, su esposa, se trasladaron a Paullo para trabajar en el campo como siempre habían soñado. Los primeros años no fueron fáciles ya que el fundo se veía fuertemente afectado por las crecidas del río Vilcanota, el gobierno brillaba por su ausencia y la demanda de productos agrícolas de una ciudad tan pequeña como el Cusco era insuficiente. Así las condiciones, Luis se vio obligado a buscar un trabajo en la ciudad y dejar por un tiempo las tareas agrícolas que tanto disfrutaba. Su capacidad y talento lo llevaron a ganar rápidamente el concurso convocado por la Coorporación de Reconstrucción y Fomento del Cusco, creada a raíz del terremoto que afectó la ciudad. Este nuevo camino significó el descubrimiento profundo de un país tan vasto como rico y, muchas veces, olvidado. Luis aprendió de primera mano el cultivo de distintas variedades de plantas y crianza de ganado, dentro de una experiencia laboral en la que conoció a otra de las personas que marcaron su vida, el ingeniero Luis Yépez La Rosa a quien reconoce la calidad de gran maestro. Las labores en la Coorporación lo llevaron a desempeñarse como jefe de la Oficina de Fomento Agropecuario en Izcuchaca. Desde allí atendía a las provincias de Anta y Urubamba.


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on la reforma agraria se termina la Corporación, como se había conocido desde su creación, y se creó la oficina del Sistema Nacional de Movilización Social (SINAMOS). El trabajo y las relaciones comenzaron a declinar por las ideas de Velasco y sus seguidores, pero había un nuevo comienzo a la vuelta de la esquina. Hacia esa época Luis se presentó y ganó el concurso para el puesto de profesor principal en la facultad de agronomía de la UNSAAC, cargo que ocupó durante 30 años ininterrumpidos. Además de trabajar como profesor, uno de los más exigentes, dedicó mucho de su tiempo a la investigación. Uno de los primeros proyectos fue la búsqueda de colorantes de origen vegetal a pedido de la Organización Mundial de Salud. En el poblado de Cai Cai se encontró la planta conocida como Incajataco cuyas flores coloradas producían un tinte de color rojo sangre. Aunque se llevaron plantas para un estudio científico a la Granja Cayra, no fue posible lograr un producto de calidad ya que no se consiguió un fijador adecuado. Sin embargo, este pequeño fracaso no fue más que el punto de partida para Luis quien envió a evaluación las semillas que resultaron ser portadoras de una cantidad de proteínas pocas veces vista en otros alimentos de origen vegetal. Así se redescubrió la Kiwicha, planta que había servido de alimento a los habitantes del imperio Inca. El siguiente paso fue buscar más plantas de una especie que estaba casi extinta. Con ayuda de la FAO se pudieron encontrar muestras de grano blanco que servían para adornar casas y jardines.

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os proyectos para lograr el desarrollo del cultivo a gran escala, chocaron contra numerosas puertas que se cerraban una tras otra. El trabajo de don Luis y sus alumnos hizo eco solamente fuera del país, entre los miembros de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos quienes al ver el expediente llamaron con urgencia al profesor para que presentara el avance de sus estudios en la sede de la Academia en Washington DC. Dejando de lado los nervios y ansiedad se pudo convencer al comité que otorgó un modelo de proyecto mejor elaborado y brindó la asistencia del ingeniero Jaime Pacheco Navarro para continuar con las investigaciones y lograr el financiamiento que tanto se buscó. Después de algunos ajustes en la presentación, la Academia desembolsó los primeros 150 mil dólares para tres años de trabajo y estudios. El


dinero significó una inyección de tranquilidad y motivación para seguir con la tarea de rescatar a la Kiwicha del olvido, pero también produjo más odios y envidias dentro de la gente de la misma universidad, ya politizada hasta las entrañas, y con una fuerte carga de ideología comunista que veía con malos ojos la nacionalidad de la organización que prestaba asistencia. Muchos intentos de sacar a don Luis de la universidad fracasaron gracias al apoyo de sus alumnos y un grupo de profesores incondicionales.

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pesar de todo, la investigación avanzó tanto que hasta la Granja Cayra llegaban muchas personas nacionales y extranjeras interesadas en el trabajo. Al final de los tres años otorgados por la Academia, sus directivos solicitaron la realización de un simposio para exponer los alcances y resultados del proyecto. Como era de esperarse, las autoridades de la universidad presentaron más obstáculos que facilidades e incluso mandaron cerrar la granja el día programado para el evento. Afortunadamente los alumnos enviados por la universidad encontraron resistencia y la reunión pudo realizarse. De todo esto don Luis se enteró días más tarde cuando su presentación ya había tenido tal éxito que se decidió otorgarle otros 150 mil dólares para tres años adicionales de estudios y cóleras de las mediocres autoridades universitarias. Por entonces, año 1985, la señora Pilar Nores de García visita a don Luis con el interés de probar los beneficios nutricionales de la Kiwicha en favor de los niños desnutridos con quienes ella trabajaba. Igualmente se mejoró el rendimiento del cultivo que pasó de 800 kilos a tres toneladas por hectárea trabajada. Tales frutos convencieron al recientemente electo presidente de la república Alan García de convocar a don Luis a una reunión con los decanos de la UNSAAC para conocer de primera mano el trabajo realizado. Tan impresionado quedó el mandatario que pocos días después condecoraba a don Luis con la Orden del Sol del Perú en los salones de Palacio de Gobierno. El condecorado no se imaginaba que desde entonces la vida y el trabajo se volverían aún más difíciles por la mezquindad, envidia y mediocridad de las autoridades de la UNSAAC que le quitaron los terrenos de la Granja Cayra y le negaron los trabajadores que requería. Fue necesario trasladar todo al fundo Paullo y contar con el apoyo desinteresado de más alumnos que estimaban al profesor Sumar y que además lo llevaron a ocupar el decanato de la facultad de agronomía durante 4 años para furia de sus opositores. Hasta hoy se nota la decepción que todos estos obstáculos malintencionados sembraron en el alma de quien siempre dejó en alto el nombre


de la universidad. - Mi alma máter nunca me dio nada - suspira con resignación don Luis y continúa – estaba llena de gente mezquina, generalmente comunistas o gente de izquierda.

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inalmente se pudo desarrollar el cultivo de manera eficiente y se lanzó el Proyecto Nacional de la Kiwicha que llevó a don Luis a viajar por todo el Perú y fomentar el cultivo de su engreída bajo el auspicio del Gobierno Central. En Majes se obtuvieron productos con calidad suficiente para ser exportados a Alemania y Japón. La Academia lo invitó a escribir un libro sobre los cultivos de los incas negligentemente olvidados por las sucesivas generaciones. Aún podemos encontrar este libro titulado “Cultivos Perdidos de los Incas” y otro, también de su autoría: “La Kiwicha y su cultivo”. Todo este trabajo y amor por el campo le valieron también que el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) le otorgara el premio denominado Global 500, que premia a las personas que destacan en el cuidado del medio ambiente.

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n medio de la pasión encendida por todos estos años de logros, luchas y algún que otro desencanto, el servicio a la comunidad llamó a su puerta. Entre 1971 y 1973, fui nombrado Alcalde de la Municipalidad Distrital de Wanchac – recuerda con orgullo - . En esa época estos nombramientos provenían del Ministerio de Gobierno. Económicamente estábamos muy mal, porque los fondos destinados a las municipalidades distritales, los manejaba el municipio provincial y los funcionarios alegaban que no habían recibido los envíos de dinero, y entonces teníamos que confrontarnos con ellos, dado que no alcanzaba ni para la planilla.


La Kiwicha: el peque単o gigante

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n la época de la conquista Española, los Incas cultivaron casi tantas especies como los agricultores de toda Asia y Europa2 . Sobre laderas de las montañas hasta cuatro kilómetros de alto a lo largo de la columna vertebral de todo un continente y en climas que varían de tropical a polar, ellos cultivaron una riqueza de raíces, granos, legumbres, verduras, frutas y nueces

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in dinero, hierro, ruedas, o animales de trabajo para arar, los Indígenas formaron terrazas, irrigaron y produjeron abundante alimento para quince millones o más de personas - aproximadamente tantos como habitan las tierras altas en la actualidad. A lo largo del vasto Imperio Inca, extendiéndose desde el sur de Colombia 3 hasta Chile central, un área tan grande como la regulada por Roma en su apogeo ²-almacenes se desbordaban con granos y tubérculos secos. Debido a la agricultura productiva del Inca y la organización pública notable, lo normal era tener 3 - 7 años de suministro de alimentos en almacenamiento.

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ero Pizarro y la mayoría de los españoles que conquistaron Perú después reprimieron a los Indígenas, suprimieron sus tradiciones y destruyeron gran parte del intrincado sistema agrícola. Consideraban a los Indígenas atrasados y no creativos. Tanto la Corona y la Iglesia apreciaban la plata y el fervor- no las plantas. Los cultivos que habían ocupado puestos de honor en la sociedad Indígena durante miles de años fueron sustituidos deliberadamente por especies europeas (en particular el trigo, la cebada, las zanahorias y habas), que los conquistadores exigían ser cultivadas.

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orzados en el olvido quedaron por lo menos una docena de cultivos de raíces Indígenas, tres granos, tres legumbres, y más de una docena de frutas. Plantas domesticadas como la oca, maca, tarwi, nuñas y la lúcuma se han mantenido en las tierras altas durante los casi 500 años desde la conquista de Pizarro. A falta de una circunscripción moderna, han recibido poco respeto científico, de investigación, o de promoción comercial. Sin embargo, incluyen algunos muy adaptables, muy nutritivos y notablemente sabrosos alimentos. ______________________________________________________________________________ 1 Los textos de este apartado número 6, han sido extraídos del libro LOST CROPS OF THE INKAS…..). 2 Se ha estimado que los Indígenas Andinos domesticaron hasta 70 especies de cultivos diferentes. Cook 1925. 3 Gran Bretaña a Persia.


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ste colonialismo botánico aisló al resto del mundo de en un importante centro de diversidad de cultivos. Las plantas alimenticias de Asia, México, y especialmente de Europa llegaron a ser prominentes, aquellas de los Andes se perdieron en gran parte hacia el mundo exterior.

El Futuro de los Cultivos Perdidos.

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oy en día, casi todos los alimentos Andinos nativos son extraños a los forasteros, y es demasiado temprano para predecir el eventual grado de su aceptación en todo el mundo. Es un camino largo, duro y muy incierto para hacer una planta poco conocida en un cultivo Internacional.

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in embargo, al menos una parte de estos cultivos puede convertirse pronto en alimentos de uso común. Se puede decir con confianza que las cualidades básicas de estos cultivos son sanas- ellos pueden, por ejemplo, ser cultivados para obtener cosechas aceptables y que ofrecen una buena nutrición y sabores interesantes. Lo que es menos cierto es su adaptabilidad y rentabilidad en las nuevas ubicaciones.

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i las plantas se han probado en nuevas regiones en el pasado es de poca consecuencia. Las nuevas tecnologías hacen más fácil de desarrollar y adaptar nuevos cultivos que en cualquier otro momento de la historia. Moderna genética vegetal es especialmente poderosa para las especies de solanáceas (plantas de la familia de las solanáceas), de las cuales los Andes tiene varias, como las papas, pimientos, pepino, tamarillo, uchuva y naranjilla.

El Futuro más allá de los Andes.

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s en los Andes que las plantas tienen su mayor potencial, especialmente para el desarrollo de productos alimenticios para los segmentos de la población desnutrida. Sin embargo, también prometen ser de utilidad para los nuevos cultivos de otras regiones en desarrollo del mundo, tales como las tierras altas tropicales de Asia, África Central, y América Central. Además, tienen la promesa notable en algunas regiones industrializadas como Estados Unidos, Europa, Japón y Australasia. De hecho, un país no perteneciente a los Andes ya ha tenido experiencia y éxito con ellos-Nueva Zelanda.


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a razón que estas plantas tengan esta amplia adaptación ecológica es que, aunque el Imperio Inca se extendía a través del ecuador, la mayoría de sus pueblos en realidad moraban a más de tres kilómetros sobre el nivel del mar, donde los huesos se agrietan por el frío que desciende al atardecer, y el clima es más templado que tropical. Como resultado, estos cultivos, en general, tiene muchas características que los han adaptado para su cultivo en regiones bien fuera del calor de los trópicos. Sin embargo, las incertidumbres complementarias que existen cuando un cultivo es trasplantado de una parte a otra del mundo-por ejemplo, la dependencia de la duración del día (fotoperiodo), que podría ser muy problemático.

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ebido a que las plantas son originarias de latitudes cercanas al ecuador (donde el día y la noche son de iguales longitudes todo el año), algunos no llegan a la madurez durante el largo verano y los días de otoño de las zonas templadas. Esta dificultad ha demostrado ser superables en las papas, tomates, pimientos y habas, pero todavía podría tomar algún tiempo a los cultivadores de localizar variedades o los genes que puedan permitir a cada uno de los cultivos descritos en este informe que sean cultivados tan lejos del ecuador como Norte América, Europa, Japón y Australasia.

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a diferencia en la sensibilidad al frío es otro posible problema. Aunque la variación de temperatura en el altiplano Andino a menudo se extiende desde unos pocos grados de heladas por la noche a temperaturas de manga de camisa-al mediodía, las heladas en los Andes son extremadamente secas, y rara vez de hielo en las plantas. Por lo tanto, si los datos de la tolerancia a las heladas registradas en los Andes se pueden extrapolar a otras áreas es incierto.

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o obstante, la promesa global de estas plantas es muy alta. En los últimos siglos, la tendencia ha sido de centrarse en cada vez menos especies, pero hoy muchas frutas antiguas, verduras y granos están encontrando una nueva vida en los mercados mundiales. Esto es alentador, ya que para mantener la agricultura sana y dinámica, los agricultores de todas partes necesitan muchas opciones, especialmente ahora cuando los mercados, los climas, las políticas nacionales, el conocimiento científico y las tecnologías están cambiando a un ritmo rápido.

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os próximos pasos necesarios hacia el desarrollo de los cultivos y la explotación suelen ser interdisciplinarios, se comprometen intereses diversos, tales como la genética, el procesamiento, la comercialización, la publicidad, y el desarrollo técnico de la chacra al exportador.


Kiwicha

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n grano básico de los Incas, Aztecas y otros pueblos precolombinos, el amaranto fue una vez casi tan ampliamente disperso por todo el continente americano como el maíz. Las especie andina más importante es Amaranthus caudatus. En quechua, el antiguo idioma Inca que todavía se habla en los Andes, se llama “Kiwicha” (pronunciado kee-wee-cha).

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iwicha es una de las más hermosas cosechas en la tierra: los hermosos colores de sus hojas anchas, tallos y flores púrpura, rojo, dorado crean campos ardientes que brillan a través de las montañas. La planta crece vigorosamente, tolera la sequía, el calor y las plagas, y se adapta fácilmente a nuevos medios ambientes, incluyendo algunos que son inhóspitos para los cultivos de cereales convencionales. Sin embargo, es poco conocida fuera de las regiones altas de Ecuador, Perú, Bolivia y noroeste de Argentina.

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os granos de Kiwicha son apenas más grandes que las semillas de amapola. Sin embargo, se producen en gran número-a veces más de 100.000 a una planta. Al igual que otros granos de amaranto, son sabrosas y, al calentarse, hacen estallar para producir un producto blanco crujiente con sabor a palomitas de nuez. Ligero y crujiente, es delicioso como aperitivo, como un cereal frío con leche y miel, como “empanado” en pollo o pescado, o en los dulces con un susurro de miel 4.³ El grano es también molido en forma de harina, laminados en copos, “inflado”, o hervido para mazamorra. Por su alto valor nutricional, es considerado especialmente bueno para los niños, los inválidos y los ancianos.

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stas semillas son uno de los alimentos más nutritivos que hayan crecido. No sólo son más ricos en proteínas que los cereales principales, pero el balance de aminoácidos de sus proteínas se acerca más a la perfección nutricional para la dieta humana que los granos de cereales normales.

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ace quinientos años la Kiwicha ayudó a alimentar a los Incas. Después de la conquista fue casi olvidada, como tantos otros cultivos andinos antiguos. Ahora Kiwicha (así como de otro tipo amarantos) está ex-

______________________________________________________________________________ 4 Preparado de esta manera, el amaranto es un confite favorito en México, donde es llamado “alegría” que significa “felicidad”. En el norte de India, un producto similar llamado “ladoos” es popular..


perimentando un renacimiento, y en los últimos años este cultivo milenario está volviendo a competir con los cultivos modernos.

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n otras partes del mundo, los amarantos han capturado la imaginación de los agricultores. Cerca de 500 hectáreas de amaranto (especies Mexicanas) se han cultivado en los Estados Unidos en 1987 y la cosecha fue vendida a las panaderías y mercados de alimentos. De hecho, las galletas y los alimentos de desayuno hechos de amaranto ya están en las tiendas naturistas y en algunos supermercados desde Nueva York hasta San Francisco. Dada la investigación, la Kiwicha también podría encontrar un lugar en la agricultura mundial, aunque hasta ahora no ha funcionado tan bien en el hemisferio norte como las especies Mexicanas.

Perspectivas

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egión Andina. Como un cultivo indígena, Kiwicha se adapta bien a los Andes. Dada más atención, puede desempeñar un papel creciente en la nutrición Andina. Ya el actual pequeño programa en el Perú ha tenido efectos notables, productos a base de Kiwicha están apareciendo en los mercados abiertos y supermercados, y su golpe nutricional se ha dado a conocer a millones.

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ientras que la Kiwicha y otras especies de granos de amaranto se han convertido más populares en todo el mundo, el consumo probablemente también aumentará en todos los niveles de la sociedad sudamericana. Esto, a su vez, aumentará el atractivo de Kiwicha como cultivo comercial, y debe también fomentar aún más la investigación sostenida a largo plazo. La cosecha podría ser restablecida en muchos lugares a lo largo de la región después de una ausencia de casi 500 años. Eventualmente, podría convertirse en un importante complemento nutricional para las dietas y los ingresos de millones de agricultores tradicionales, así como a los pobres rurales y urbanos. La Kiwicha requiere menos procesamiento que muchos de los cultivos Andinos, habas, quinua, y tarwi, por ejemplo-que es particularmente importante donde el combustible es limitado o caro.

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tras Áreas en Desarrollo. Varias especies de amaranto se utilizan como granos, verduras, forrajes, o plantas ornamentales de todo el mundo. Esto es especialmente cierto en las zonas bajas del Himalaya, donde están bien establecidos en las tierras de cultivo sin riego. Hasta ahora, el amaranto Kiwicha es apenas conocido fuera


de los Andes, pero el trabajo realizado en el Perú y países vecinos podría extenderse a otras regiones.

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urante los últimos cinco años ha habido un marcado incremento en la investigación y la producción de amaranto. Plantaciones importantes se registran en China, Nepal, India, Kenia y México, donde a menudo el amaranto ocupa las tierras de cultivo de secano. El trabajo realizado en los países Andinos podría beneficiar la expansión de amaranto Kiwicha en estos países.

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l amaranto, sin duda puede ser utilizado para mejorar la calidad nutricional de los alimentos que se hacen normalmente de otros granos como el maíz, el arroz o el sorgo. En tales mezclas, su valor alimenticio es especialmente beneficioso para los lactantes, niños y mujeres embarazadas y lactantes. Los nutricionistas han comparado favorablemente el amaranto con la leche. Mediante la introducción de amaranto en las dietas basadas en cereales y tubérculos, un equilibrio nutricional muy mejorado se obtiene. En suma, Kiwicha podría convertirse en una importante fuente de proteínas, vitaminas y minerales en muchos años, sobre todo en las tierras altas tropicales.

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egiones Industrializadas. El amaranto se está convirtiendo en un cultivo de especialidad establecida en los Estados Unidos. Sólo las variedades mexicanas han sido utilizadas hasta ahora porque los tipos de Kiwicha tienen un mal desempeño. Sin embargo, la selección de genotipos que establece las semillas bajo condiciones de fotoperiodo largo parece probable para descubrir formas mejor adaptadas. Una helada es necesaria para el secado de las plantas hacia abajo lo suficiente para permitir una cosecha combinada directa. El amaranto es de particular interés para los agricultores que cultivan cultivos de secano en las zonas de las Grandes Llanuras. Los acuíferos de caída y el aumento de los costos del agua la convierten en una atractiva alternativa a los cultivos con un alto requerimiento de agua. El interés en el amaranto (tipos Mexicanos) se ha propagado a Nueva Zelanda y unas cuantas otras naciones en lo que parece ser el comienzo de una aceptación más amplia de la Kiwicha y su especie hermana.


Usos

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a comida o la harina del grano de Kiwicha son especialmente convenientes para los panes sin levadura, en el que se puede utilizar como ingrediente único o principal. La harina de otros amarantos se utiliza en América Latina y en los Himalayas para producir una variedad de tortas como las tortillas y los chapatis.

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ara hacer panes de levaduras planteadas u otros alimentos con levadura, la Kiwicha o su harina debe ser mezclada con trigo o harina de trigo, porque carece de gluten funcional. Las mezclas 80 por ciento de trigo y 20 por ciento de Kiwicha dan normal levadura a los panes, y el alto contenido de lisina de la Kiwicha mejora considerablemente la calidad nutricional sobre el de los panes elaborados solo con harina de trigo.

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n forma de grano entero, harina, grano tostado, palomitas de grano, copos o harina de granos germinadosla Kiwicha puede ser utilizada en muchos otros alimentos, incluidas las sopas; panqueques: cereales para el desayuno; papillas; panes, bollos, panecillos, y alimentos horneados similares; y ensaladas.

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a Kiwicha puede tener una gran promesa también como una cosecha de verduras. En gran parte del mundo, las hojas jóvenes y tallos de varias especies de amaranto se hierven como verduras. A pesar de que prácticamente no aparecen en las estadísticas de agricultura, los diferentes amarantos pueden ser en realidad la cosecha de vegetales que más se cultiva en los trópicos húmedos.

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e las variedades rojas de Kiwicha se obtiene un colorante de alimentos (llamado betalaina) que no es tóxico. Se degrada lentamente por la luz, pero no obstante es muy prometedor, porque los colorantes rojos sintéticos son sospechosos de ser peligrosos para la salud. Métodos sencillos para la extracción de la coloración roja brillante se han desarrollado en el Perú5 .

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espués que el grano es trillado, el residuo de Kiwicha (rastrojo) se puede utilizar como fuente de forraje para el ganado. La investigación en el Perú ha demostrado que es mucho mejor en el valor nutritivo que los residuos de otros cultivos Andinos. Tradicionalmente, los agricultores Andinos mantienen su ganado con ______________________________________________________________________________ 5 Información de L. Sumar.


residuos de cosecha durante la estación seca, cuando el forraje es limitado6.

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a Kiwicha también tiene potencial como cultivo de forraje. Rápidamente se puede producir una gran cantidad de biomasa con un alto contenido de proteínas, especialmente en los trópicos, donde muchas especies de forrajes de alto valor proteico rinden pobremente.

Nutrición

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a Kiwicha produce un sabor suave, como semillas de cereales que tienen un contenido de proteína de 13-18 por ciento, en comparación con el 10 por ciento en el maíz y otros alimentos de cereales más importantes. Por otra parte, las semillas tienen un alto nivel de lisina, un aminoácido nutricional esencial que es generalmente deficiente en proteínas vegetales. Por ejemplo, tienen casi el doble del nivel de lisina que el encontrado en la proteína del trigo. Palomitas y copos parecen no tener ningún efecto importante sobre la digestibilidad de las proteínas o la utilización, sin embargo, el calor puede dañar la proteína a menos que se tenga cuidado.

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l grano de amaranto también es alto en calcio, fósforo, hierro, potasio, zinc, vitamina E y complejo de vitamina B. Su fibra, sobre todo en comparación con la fibra de trigo y otros granos, es muy suave y fina. No es necesario separarlo de la harina y, de hecho puede ser un beneficio para la salud humana.

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os granos de almidón varían en diámetro de 1 a 3,5 micras, comparables a las de almidón de la quinua, y mucho menores que las de almidón de trigo o fécula de maíz. Su pequeño tamaño les brinda posibles usos en la industria. Son, por ejemplo, lo suficientemente pequeños como para ser alimentados a través de las boquillas de las latas de aerosol, y por tanto, puede ser adecuado para el talco, que está bajo investigación como un posible peligro para la salud.

______________________________________________________________________________ 6 Pedersen et al., 1987.


Agronomía

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iwicha y otros amarantos se adaptan a muchos medios ambientes y toleran la adversidad porque convierten las materias primas del suelo, luz solar y el agua en tejidos vegetales por el uso de un especialmente eficiente tipo de fotosíntesis. Conocido técnicamente como la vía de fijación del carbono C4, este proceso es particularmente eficaz a alta temperatura, a pleno sol y en condiciones secas. Las plantas que lo usan tienden a necesitar menos agua que los que utilizan la más común vía de fijación de carbono C3.

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l cultivo es fácil de establecer. La semilla es ya sea sembrada al voleo o sembrada en filas7 . Plantadores mecánicos, como los que se utilizan para plantar trigo, se puede adaptar a plantar la semilla diminuta. Las semillas pueden germinar en tan sólo tres días, pero las plántulas pueden empezar lento y son fácilmente aplastadas por las malas hierbas 8.7 Una vez establecida, sin embargo, crecen rápidamente y su mantenimiento es relativamente fácil.

La Cosecha y Manipulación.

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a mayoría de los tipos madura en 4-6 meses. Sin embargo, en algunas regiones del altiplano ellos pueden llegar a tardar hasta 10 meses. Los rendimientos de 1.000-3.000 kg. de semilla por hectárea no son poco comunes, hasta 6.000 kg. por hectárea se ha logrado en parcelas de investigación. En 1987, un agricultor peruano (usando variedades mejoradas y métodos agrícolas tradicionales) obtuvo una cosecha de 5.000 Kg. por hectárea en una granja de campo de 6 hectáreas9. ______________________________________________________________________________ 7 Un plantador más simple, ideado en el Perú, consiste en una taza de café desechable de plástico instalado en la parte inferior de un pequeño trozo de tubo de plástico. El tubo está lleno de semillas, y un agujero de clavo en la parte inferior de la copa permite a la semilla regarse mientras el agricultor camina. 8 Debido a que son plantas C4, los herbicidas de tipo atrazina son prometedores. 9 Información de L.Sumar.


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a mayoría de las variedades tradicionales de Kiwicha se cosechan momentos antes de su madurez. Esto se debe a que las semillas no están firmemente sujetas en la inflorescencia, y se dispersarán en el suelo cuando las semillas se secan. Los investigadores en los Andes han desarrollado cepas con inflorescencias enfocadas hacia arriba que albergan la semilla hasta la cosecha. Estos son adecuados para la recolección mecánica. Además, los investigadores han tenido éxito con hacer simples modificaciones a las trilladoras tradicionales desarrolladas para pequeños granos como el trigo y el arroz10.

Limitaciones

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nas cuantas especies de amaranto son serias malezas, que pueden causar preocupación cuando cualquier amaranto se ha introducido a una nueva área. Sin embargo, los tipos de malas hierbas son claramente diferentes de la Kiwicha, que no es una planta firme.

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a Kiwicha parece tener sensibilidad al fotoperíodo. Como se ha señalado, las variedades hasta ahora probadas en los Estados Unidos no han crecido bien, al parecer debido a la incompatibilidad de la duración del día.

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nfermedades tales como el marchitamiento fúngico y putrefacción de la raíz pueden ser muy perjudiciales. Sin embargo la resistencia se ha encontrado en ciertos tipos en el Perú. El mayor problema ha sido las malas hierbas (el pasto kikuyo es particularmente problemático).

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a escarda a mano hasta el momento ha sido empleada, pero el uso de las plantaciones densas muestra esperanza para suprimir las malezas. Además, recientemente se ha encontrado que la rotación del cultivo con papas parece resolver el problema de malezas.

______________________________________________________________________________ 10 Las pérdidas durante la cosecha y la trilla ascienden a solo 5-8 por ciento, una mejora enorme de más de 50 por ciento rompiendo las pérdidas de hace apenas unos años y acercándose a los niveles aceptables para otras plantas comerciales.


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as semillas son similares en tamaño a la paja y a las impurezas como la arena. Esto hace difícil remover el cultivo para obtener semilla limpia11. El reducido tamaño de la semilla aumenta la dificultad de establecer una posición buena de la planta. La cosecha de semilla pequeña requiere una profundidad de siembra superficial, por lo que la zona de semillas del suelo es propensa a la desecación durante la germinación y brote.

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n comparación con otros granos, la investigación sobre el amaranto es bastante limitada. El trabajo adicional en requisitos culturales, la fitocultura y tecnología de los alimentos y la nutrición es necesario para determinar el potencial y discernir el apropiado nicho de amaranto en relación con otros granos.

______________________________________________________________________________ 11 Un removedor neumático ha sido diseñado en el Perú y se utiliza para eliminar el polvo y la paja del grano. La arena es todavía difícil de separar. Información de L. Sumar.


Sobre el interesante origen de la Hacienda Paullo.


LAS HACIENDAS REALES

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as haciendas reales o fincas eran un tipo de propiedad inmueble real, de carácter privado, la cual servía como lugar de descanso, recreación y probablemente de meditación del soberano inca, su panaca, las instituciones estatales o la nobleza real, dichas propiedades estuvieron distribuidas por toda la cuenca del Vilcanota y el Urubamba en el llamado “valle sagrado de los incas” desde Machu Picchu hasta Pisaq. Usualmente el lugar donde se proyectaba la construcción de una hacienda era reclamado por el soberano inca como premio tras conseguir alguna victoria militar, incluso como apuesta de juego entre la realeza. Las haciendas también fueron construidas sobre tierras del estado tomando incluso al personal encargado de su sustento. Cada soberano inca dispuso la construcción de una de éstas. Las haciendas también formaban parte de la herencia real de la panaca y podían ser reclamadas tras la muerte del soberano inca.

conómicamente las haciendas reales se auto sostenían mediante el trabajo y los tributos de los ayllus encarE gados del trabajo de las tierras del estado que se afincaban en el radio inmediato de la propiedad pero sobre todo eran sostenidos por los llamados mitmacunas o poblaciones no incas trasladadas desde remotas regiones con

el fin de neutralizar rebeliones locales y cumplir trabajos específicos para el soberano inca y la nobleza, trabajos como artesanía, orfebrería, cantería y construcción, horticultura y agricultura especializada, servicios en general, entre otros. Estos grupos humanos componían el grueso de la población en el radio de expansión inmediato de las haciendas. Las fuentes históricas cuentan por miles los trabajadores dedicados como personal a tiempo completo puestos al servicio de las haciendas.

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odas las haciendas se ubicaban en zonas ecológicamente aptas para el cultivo de productos agrícolas variados y poseían territorios muy fértiles ubicados en las riberas de los ríos, los pantanos y las lagunas, e n las laderas de los cerros y en los bosques. Así, las pendientes de las laderas eran aprovechadas para la construcción de andenería y de sistemas de riego con fines agrícolas y ornamentales. Las haciendas como lugares de descanso y recreación tenían también zonas de caza, huertos y jardines. Inclusive también poseían salinas. a construcción de las haciendas constituyó una verdadera obra de arte e ingeL niería debido a la complejidad de su sistema hidráulico –vista en ornamentales fuentes de agua además del sistema agrícola ya comentado-, la planificación de la

traza arquitectónica –vista en la construcción de patios, plazas, cuartos y recintos- y la finura de sus acabados –vista en la mampostería de sillares y el uso de barro enlucido-.


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as haciendas de un soberano inca nunca dejaban de funcionar inclusive cuando este moría ya que su momia seguía residiendo dentro de sus recintos y disponiendo de la política y de las costumbres religiosas o sociales necesarias para el buen manejo de los intereses y las relaciones entre los linajes reales del Cuz- co. Este poder “eterno” imbuido en la figura del inca incluso muerto era usado por su familia para articular tales disposiciones a su favor. Por estos motivos las haciendas reales se convertían en una especie de templos de peregrinación periódica a la hora de recordar hazañas de guerra, de realizar fiestas y ceremonias religiosas, paseos y visitas a las huacas y a las momias de otros reyes incas en el Cuzco o en el valle, recibir también este tipo de visitas, autorizar matrimonios, resolver conflictos y vaticinar algunas predicciones, entre otras muchas acciones.

BREVE RESEÑA HISTÓRICA DE PAULLU INCA on Cristóbal Paullu Inca (1520-1549 d.C.) es conocido por la literatura temprana colonial como el “inca tíD tere” debido a su polémico compromiso político, militar y religioso con los grupos españoles que ostentaban el poder de la corona española durante la ocupación del Cuzco y la difícil guerra civil desatada entre almagristas y pizarristas entre 1534 y 1550 aprox.

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ara otros, Paullo mas bien fu un pacifista, un gobernante moderno, inteligente y con visión de futuro, que rápidamente aprendió español, a leer y a escribir, a montar a caballo. Vestía ocasionalmente ropajes españoles y se hizo bautizar como Cristóbal recién en 1543.

ue hijo del inca Huayna Cápac y de la qolla Añaz Collque y tuvo probablemente tres hermanos siendo en la F historia el más importante Manco Inca quien fue el artífice de la resistencia inca desde 1536 hasta 1572 con la ejecución de Túpac Amaru. Los dos hermanos restantes fueron asesinados por Almagro dejando así el camino libre para la coronación de Paullu bajo las directivas españolas.

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a niñez de Paullu discurrió dentro del contexto de la guerra fraticida entre sus medio hermanos Huáscar y Atahualpa, huyó junto con Manco y parte de la nobleza inca desde el Cuzco hacia el Lago Titicaca durante el asedio de las huestes de los generales de Atahualpa en la ciudad imperial para luego dejarse al descubierto con la llegada del ejército de Almagro en la Isla del Sol.

e hizo cristiano en 1541 tomando el nombre de su padrino, el licenciado Cristóbal Vaca de Castro, renunSTocto ciando a la poligamia y casándose por la iglesia católica con una descendiente de Inca Roca llamada Catalina Ussica y teniendo un hijo entre 1538 y 1540. A pesar de su conversión al evangelio mantuvo ciertos pri-


vilegios reales incaicos. omo soberano inca tuvo a su disposición un considerable contingente militar el cual dispuso para diversas C batallas y campañas militares. La primera y más memorable campaña que realizó como aliado de la corona española y en compañía de Almagro fue la de Chile. En este tiempo las huestes de su hermano rebelde, el inca Manco, incursionaron hacia el Cuzco siendo luego vencidos por los españoles e indios aliados y obligados a emprender la retirada hacia Ollantaytambo y posteriormente hacia la ceja de selva, en Vilcabamba.

aullu también prestó apoyo militar durante la guerra civil española en la colonia a Almagro y sus tropas. P Mas tarde, con la caída del mismo en Las Salinas, cerca al Cuzco, tuvo que renegociar su situación con los pizarristas quedando en buen término, es así que acompaña una expedición de Hernando y Gonzalo Pizarro hacia el sur, hacia la provincia de Las Charcas y Cochabamba, proveyendo apoyo militar a las fuerzas españolas contra los grupos indígenas concentrados en la provincia de Chucuito y Lupacas. Estas acciones le valieron una recompensa de encomiendas y mercedes otorgadas por Francisco Pizarro en 1539. Posteriormente Paullu acompañaría una expedición al mando de Gonzalo Pizarro contra Manco Inca proveyendo más de 3500 soldados para el asedio del estado de Vilcabamba.

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aullu muere en 1549 poco después de su casamiento. En tal ocasión se cuenta que más de 4000 hombres rodearon su casa en vista de prevenir alguna inusitada toma de mando y de sus propiedades, concubinas y servidumbre antes de la presentación oficial del sucesor real. su muerte se realizaron muchas ceremonias andinas en su honor, una de ellas relata la A muerte de sus concubinas y sirvientes para ser enterrados junto a su cuerpo. Como era tradición entre los incas, se hizo una estatua de Paullu usando sus uñas y sus cabellos como objeto de culto.

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l testamento de Paullu, según Hefferman (1995), indica que la posesión de todos sus bienes corresponde a sus hijos, sobre todo a Don Carlos. A excepción de éste último que recibió las mayores riquezas los otros recibieron tierras para cultivo.

s posible que sus restos hayan sido enterrados en la iglesia de San Francisco E o en una capilla dentro de la misma, obviamente a la usanza cristiana. Sin embargo, recientes investigaciones han puesto en debate dicho supuesto debido al ha-

llazgo de documentos coloniales que ubicarían la tumba de Paullu junto con la de otros nobles indígenas en un lugar dentro del que fuera su residencia real llamada Colcampata y convertida en la actual iglesia de San Cristóbal en el Cuzco. La investigación sigue en curso.


LA HACIENDA REAL DE PAULLU INCA. os documentos coloniales aluden la buena disposición que Paullu tenía para manejar la diplomacia entre su L persona y su corte, y la corona española y sus representantes en el Perú, sobre todo en la ciudad del Cuzco. Esta diplomacia le sirvió para ganar una serie de favores, dádivas, encomiendas y mercedes reales las cuales le daban derechos a tierras, propiedades, riquezas y personal además de otros derechos sociales, políticos y militares. Mas aún, tal y como sucedió con algunas de las propiedades de los incas que lo antecedieron, Paullu obtuvo una hacienda real aledaña al centro de la ciudad del Cuzco, en el actual barrio de Colcampata, justo donde yace la iglesia de San Cristóbal. Las crónicas relatan que esta construcción inca fue levantada por orden del inca Huáscar, su hermano, para luego ser ocupada –por mandato de Pizarro- por Paullu en pleno dominio español de la ciudad. Esta propiedad estaba provista de un conjunto de cuartos, patios, recintos, canales y fuentes de agua todos construidos con mampostería fina similar a los palacios de la ciudad. También poseía zonas de cultivo en sus márgenes colindantes a la fortaleza de Sacsayhuaman.

l igual que mucha de las toponimias de lugares en el imperio los cuales llevaban nombres de elementos del A paisaje y de edificaciones situadas en el Cuzco e incluso del nombre de algún inca o algún personaje estrechamente ligado a éste –como su madre-, el nombre de Paullu no podía representar una excepción. Es así que,

en algunas crónicas, se señala la existencia de una hacienda llamada Paullu de propiedad del inca Yawar Qhapaq, cerca de Calca, en donde se halló una momia (presumiblemente la de dicho inca) aunque en realidad la hacienda no ha sido confirmada.

ecientes datos etnográficos del “valle sagrado de los incas” señalan la existencia de una hacienda real otorR gada a Paullo contigua al valle de Taray, cuyo lugar central habría sido una explanada denominada Huayllacán. Efectivamente, una porción de tierra que está en la cima de lo que hoy se conoce genéricamente como “Paullo” mantiene hoy el mismo nombre de Huayllacán y hace un siglo atrás albergaba ruinas de un caserío de origen claramente incaico, cuyos vestigios lamentablemente han desaparecido.

posterior de esta ubicación figura en un Memorial de fecha 21 de mayo de 1644 que uno de Lasusconfirmación posteriores propietarios, llamado Pedro de Avilés, hiciera llegar al Virrey Marqués de Mancera.


LA HACIENDA DURANTE LA COLONIA.

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egún la legislación vigente al inicio de la colonia, chacras, estancias y tierras eran genéricamente de propiedad de la Corona de España, quien ejercía la potestad de distribuirla. Durante el siglo XVI el acceso a la tierra se produce a través de “Mercedes”, es decir, donaciones de tierras que realiza la Corona en beneficio de conquistadores, descendientes y vecinos del Cusco. Las tierras de Paullo fue entregada en 1595 a Lorenzo de Corpas por el Virrey Hurtado.

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partir de allí y durante un siglo y medio, la propiedad fue desmembrada y transferida a diversos y sucesivos propietarios, a través de compraventas y sucesiones hereditarias. Entre ellos figuran Alvaro Torres, Luis Villalobos, Pedro de Avilés, Isabel Angulo, Juan Claros de Herrera, Francisco Rozas del Valle, Juan Antonio Ugarte y Juana de Severiche.

partir de la mitad del siglo XVII, son notorios y numerosos los “Censos”, es decir los gravámenes que los A propietarios hicieron a favor de conventos religiosos (como Santa Clara y San Francisco), hospitales e indios pobres. ambién es interesante mencionar que en dicho siglo medio se producen en la zona dos “Composiciones de T Tierras”, una suerte de procedimientos cuasi jurisdiccionales para lograr el saneamiento de los títulos de propiedad (imperfectos o incompletos), y para resolver problemas de linderos y ocupación precaria (el antecedente más remoto de lo que hoy hace el PETT y Cofopri).

1650 Paullo se divide en dos, una mayor denominada Paullo Grande, y otra menor llamada Paullo Hacia Chiquito, sobre una zona conocida como “Laurapampa”. acia la mitad del siglo XVIII, ingresa en escena don Felipe de Umeres, natural de Santiago de Chile, H cura de Paucartambo, Deán de la Catedral del Cusco y Rector del Colegio San Francisco de Borja. Este personaje tuvo un rol importante, pues durante 50 años logra unificar y agrandar la hacienda, a través de compraventas y participando en la ejecución de hipotecas de anteriores propietarios

LA HACIENDA DURANTE LA REPÚBLICA.

F n 1896 adquiere la propiedad Enrique Torres…. Y en 1919 Nicanor y Manuel Flores. E

allecido Humeres en 1801, la propiedad pasa a diversos y sucesivos propietarios durante la primera mitad del siglo 19. En la segunda mitad aparece Luis Espejo, quien era….


LA HACIENDA EN EL SIGLO 21.


PAULLO CHIQUITO Y CLORINDA MATTO. a historia de la hacienda estaría incompleta si no se hiciera referencia a doña Clorinda Matto, esa luchadora L e intelectual, periodista, ensayista y novelista, cuyas motivaciones centrales fueron los derechos ciudadanos de la mujer, la dignidad de las clases desposeídas y la redefinición de la identidad nacional. lorinda Grimanesa Martina Matto Usandivaras, nació el 11 de noviembre de 1852, año en que se promulgó C el primer Código Civil inspirado en el Código Napoléonico de 1804, era el gobierno de José Rufino Echenique. Los Matto Usandivaras residieron, durante la infancia de sus hijos, en Paullo Chico. Matto de Turner lo recordaba con nostalgia:

...Allí disfruté de la compañía de mis queridos padres, allí vinculé mi vida a la vida de mis tiernos hermanos. «determinados, Paullo, allí me son conocidos y familiares los tortuosos caminitos, sus cascadas, sus árboles individualmente y las alegres cabañas de los indios donde iba con mis hermanos, los terneros y mis cabras, participando todos de un mismo alimento; la espumosa leche de las vacas que las indias nos daban en enormes chúas de barro o loza. Ahí corríamos, tostados por el sol, tras los nidos de las torcazas y en busca de fruta silvestre, ora temerosos de ser reprimidos por nuestros padres, ora alegres olvidándonos de todo...» (Cuadros, Manuel, 1949: 16)

a historia de los títulos de Paullo-Chico es como sigue. En el año de 1650 la Santa Iglesia Catedral traspasa L la Hacienda, al Monasterio de Santa Clara. En el año de 1798 el Convento de Santa Clara vende al señor D. Felipe de Umeres la referida hacienda. Poco después y en el mismo año, por una primera escritura D. Andrés Rendón compra la Hacienda Paullo Chiquito, llamada Paullo-Chico de D. Antonio Umeres y Fermín Urrutia en 3000 pesos, l000 pesos al contado y 2000 pesos en un censo renovado al Monasterio de Santa Clara. Manuel Plácido de Berriozabal, Oidor de esta Audiencia, redimió el censo de Santa Clara en favor de su hija Mercedes por los años de 1811. En 1838 y en 30 de Mayo D. A. Rendón deja en testamento, la referida Hacienda, a D. Ramón Torres y Matto.

n 1844 Felipe de Umeres y Fermín Urrutia venden a María Josefa Benavides y Sotomayor, esposa de D. E Andrés Rendón Gobernador de Calca la hacienda. En 188l D. Ramón Matto adjudica en anticipo de legítima a sus tres hijos del segundo matrimonio: Ángel Guillermo, Asunción Lizardo y María Salomé Matto, pues

los hijos del primer matrimonio (vivos), que son Clorinda Grimanesa Martína, Ramón Segundo David y Ramón Daniel Matto, reciben en igual condición de anticipo de legítima la casa N. 255 de la Calle de San Juan de Dios. De 1910 a 1928 María Salomé Matto y esposo D. Leoncio Yábar reasumiendo acciones la poseyeron. En 30 de abril de 1935 María Matto de Yábar adjudica en anticipo de legítima a sus hijos: Angélica, Eliades, Hernando, Anselmo, Delio, Hermilia y Leoncío Yábar Matto y por último en 3 de Mayo de 1935 Anselmo Yábar Matto y esposa D. Esther Gálvez de Yábar y D. Mercedes Gálvez compran la Hacienda Paullo-Chico de los anteriores herederos, poseyéndola en la actualidad. Tal la historia y los títulos de la Hacienda, en la que, Clorinda Matto


Usandivares deslizó su vida, en sus primeros años. sta novelista cusqueña fue dueña de una personalidad carismática y de una valentía indoblegable. Desplegó E su trabajo en una época muy difícil, en que las mujeres estaban proscritas de la cultura oficial, y de la posibilidad de exhibir su talento en un medio mediocre y hostil por el puritanismo prejuicioso imperante que había relegado a la mujer a las labores del hogar y la cocina.

lorinda Matto fue combatida y perseguida por sus enemigos políticos, los pierolistas y civilistas, y cuando en C 1895 el civilismo asaltó el poder, sancionó el exilio de la escritora, destruyendo sus bienes y postergándola, no sólo de la historia de la literatura, sino, de la historia oficial del país. Una de sus más celebradas frases es la siguiente:

Detesto el agua tibia y los temperamentos indecisos; por eso amo y odio con llaneza y con ardor y lo que em“existencia, prendo llega a la cima. Esta gira europea misma que estoy realizando, sola, cumplidos ya los cincuenta años de es manifestación comprobatoria del carácter cimentado en la sentencia shakesperiana, ser o ser. Si no

nací en Londres, nací en el Cusco, y me siento llena de orgullo legítimo. ¿Por qué no confesarlo? El disimulo de nuestras espontaneidades es hipocresía: yo la detesto del mismo modo que al agua tibia.”.


Mi esposa y mis hijos


A punto de terminar la carrera el destino le presentó a Marlene Gilt Zapata, la mujer que sería su esposa, durante un paseo en el fundo de los Alencastre en Taray. Marlene era sobrina de uno de sus profesores de la universidad y desde que la vio Luis quedó prendado de ella hasta el punto que una noche de tragos confesó su amor, hasta entonces secreto, al mismísimo tío – profesor que no tardó nada en hacer pública tamaña confesión a la destinataria directa que tuvo que actuar ante la timidez de Luis. Marlene y sus amigas organizaron una fiesta de t´anta wawa en la que los enamorados bailaron toda la noche hasta que él se declaró e iniciaron un amor que está a punto de cumplir 46 años de matrimonio a lo largo de los cuales sembraron y cosecharon una familia de 3 hijos y 4 nietos que son la alegría y mayor orgullo de don Luis. La boda se celebró el xx de xxxxx de 1964 y los recién casado se fueron a vivir y trabajar a Paullo.


El Renacimiento: mis nietos



Lucho Sumar