integrar un hato de un centenar de vacas “muy cerrado en fenotipo y genotipo, producir vacas de tamaño medio, fuertes y longevas”, aunque también “recuperar ese tipo de ganado de vacas grandes, muy fuertes y gran desarrollo muscular que engendraban animales de gran fortaleza, y combinar esas cualidades con las características que se han logrado últimamente para hacer la nueva generación de Fleckvieh”. Entre los sementales que usa el rancho están algunos producido con embriones que se trajeron al país hace 30 años. Además de la orientación que proporcionan los índices de diferencias esperadas de la progenie (DEP), El Manzano ha recibido una valiosa asesoría genética del Dr. Miguel Remes. La reproducción se basa en inseminación artificial a tiempo fijo. A los 40 días del parto se
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induce el celo; se aplican dos servicios y un repaso de toro si es necesario. Sin embargo, las mejores vacas están en un programa de trasplantes que realiza José Antonio utilizando como receptoras aquellas hembras que por algún detalle serían desechadas de otra manera. Los promedios de gestación son de 70% a 80% con inseminación y 50% con transferencia, que pueden considerarse buenos. “Nos ha ido muy bien con los ejemplares nacidos de embrión de nuestras propias donadoras”, dice don Arnulfo, y en general con toda su producción, que se destaca en las exposiciones pues “a pesar de la competencia cada vez mayor en calidad, aquí en Jalisco somos los que logramos mejores resultados”.