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GOYA GRABADOS Serie de estampas “Los Desastres de la Guerra”


Estampas 1 a 47. Temas: terror y miedo

Tristes presentimientos de lo que ha de acontecer (N.1) Este primer grabado abre la serie. El hombre en actitud de implorar, de soledad frente a unas circunstancias que le superan, viene a ser un poco el sumario de lo que se va a ver en las siguientes estampas: La soledad del hombre frente al desastre, frente a la guerra, la injusticia, a la iniquidad o simplemente la barbarie.


Con raz贸n o sin ella (N.2) Escena de un fusilamiento en el que unos soldados franceses se disponen a ejecutar a unos civiles tras la invasi贸n.


Las mujeres dan valor (N.4) Unas mujeres aparecen en la escena luchando contra unos soldados franceses.


¡Que valor! (N.7) Una mujer sobre una serie de cadáveres anónimos dispara un cañón contra las tropas francesas. En este caso nos encontramos ante la única estampa en donde aparece una figura reconocible: se trata de Agustina de Aragón, mujer zaragozana que ante el avance de las tropas enemigas, no duda en trepar por una pila de cadáveres de españoles que han muerto en la batalla para continuar ella misma con lo que los otros no pudieron finalizar.


No quieren (N.9) Un soldado francĂŠs trata de violar a una muchacha mientras que una anciana por detrĂĄs, cuchillo en mano trata de matar al atacante para salvar la vida de la vĂ­ctima.


Se aprovechan (N.16) Unos soldados franceses estĂĄn quitando las ropas y todo aquello de valor a unos muertos, presumiblemente espaĂąoles a los que acaban de dar muerte.


Tanto y mรกs (N.22) Varios cadรกveres se encuentran amontonados a las afueras de un pueblo.


Populacho (N.28) Algunos civiles se ensaĂąan con el cuerpo muerto de un soldado francĂŠs.


Estragos de la guerra (N.30) En lo que puede ser una casa bombardeada por los cañones del ejército francés, contemplamos una escena dantesca de cuerpos muertos.


¡Fuerte cosa es! (N.31) La obra nos muestra a un ahorcado a quien se le tira de las piernas para completar cuanto antes su ejecución. Lo que podría haber sido una escena “normal” de ejecución se convierte en una escena patética puesto que los soldados franceses no han sabido realizar su papel (un ahorcado ha de morir al instante por fractura de cuello).


Se puede saber por qué (N.35) Aparecen varios reos que han sido ejecutados mediante la técnica del garrote Todos ellos llevan en el pecho un papel indicando los motivos de su ejecución. Goya se vuelve a cuestionar las leyes francesas ridículas e incomprensibles que llevan a la muerte a personas inocentes.


Esto es peor (N.37) Una persona aparece mutilada y empalada por la rama de un รกrbol.


¡Grande hazaña Con muertos! (N.39) Varios civiles aparecen atados a un árbol algunos muertos con evidentes señales de tortura. Una de las más crueles.


Así sucedió (N.47) Soldados franceses roban en un convento mientras que los clérigos yacen muertos.


Estampas 48 a 64. Temas: muerte y tortura

¡Cruel lástima! (N.48) Un famélico personaje deambula por las calles sembradas de cadáveres.


ÂĄMadre infeliz! (N.50) Unos hombres trasladan el cadĂĄver de una mujer mientras contempla la escena la hija de ĂŠsta.


No llegan a tiempo (N.52). Dos personajes intentan trasladar (arrastrando) el cadรกver de una mujer. No llegan a tiempo, que nos hace pensar en la facilidad que hubiese sido poder salvar una vida humana y que desgraciadamente no se ha podido conseguir. Consecuencia del hambre.


Al cementerio (N.56) Grupos de voluntarios recogen cadรกveres por las calles y los trasladan al cementerio.


No hay que dar voces (N.58) Diversos personajes aparecen en primer plano vestidos con harapos. En segundo plano parecen otros bien vestidos pero a la moda francesa. Los ciudadanos afrancesados no pasan hambre. Algunos españoles prefieren vivir en la más extrema pobreza antes que ”venderse” al invasor.


Si son de otro linaje (N.61) Unos famĂŠlicos personajes piden limosna a otros bien vestidos con ropas francesas.


Las camas de la muerte (N.62) Una solitaria figura pasa por un patio atestado de cadรกveres.


Carretadas al cementerio (N.64) Algunos paisanos recogen los cuerpos que se van encontrando en las calles para llevarlos al cementerio.


Estampas 65 a 82. “Caprichos enfáticos” Temas: hambre y miseria

¿Qué alboroto es éste? ( N.65) Unas mujeres lanzan gritos desgarradores ante las calamidades que sufren mientras que un oficial francés contempla impasible la escena. Última estampa dedicada al hambre en Madrid. Fantasmas deambulando esperando que les llegue la hora de morir, sin perspectivas positivas, sin esperanza.


¡Extraña devoción! (N.66) El cuerpo momificado de un santo pasa en procesión mientras que los fieles de alrededor se postran pidiéndole auxilio. Después de tantas escenas de traslado de cadáveres es paradójico que el pueblo quiera continuar sacando en procesión a otros muertos. El pueblo confía aún en ciertos rituales supersticiosos que puedan ayudarles a salir de la tremenda situación en la que se encuentran.


Contra el bien general (N.71) Un tétrico personaje cuyas orejas se asemejan a alas de murciélago, escribe en un libro. Esta imagen abre una pequeña serie de ilustraciones que se han venido a denominar como “los caprichos enfáticos” por utilizar un lenguaje crítico y ácido por medio de una serie de metáforas icónicas. El personaje representado con orejas vampíricas y garras de ave de presa, está redactando un documento. Posiblemente se trate de unas nuevas leyes que acaben con las libertades emanadas de la Constitución de 1812.


Las resultas (N.72) Un personaje tumbado en el suelo es devorado por extraños monstruos con cuerpo de rata y alas de murciélago. Otro grabado alegórico, en él aparece una figura esquilmada que representaría a España, sobre la que se ciernen un montón de raros animales que vendrían a representar a la camarilla de políticos que acompañó al rey Fernando VII en su regreso. Las intenciones del rey como la de sus esbirros son claras para el pintor.


Farándula de charlatanes (N.75) Una extraña figura con vestimentas eclesiásticas y cabeza de pájaro, rodeada de otros animales, aparece en actitud de exhortar a unos oyentes. El ambiente cortesano que rodea al rey Fernando VII es representado con una serie de extraños animales revestidos con ropas que denotan su posición social. Estos animales se dedican a embaucar al pueblo con vana palabrería.


El buitre carnívoro (N.76) Un buitre de colosales proporciones se sitúa delante de una serie de personas. Obra de difícil interpretación. Tal vez el buitre represente a Napoleón expulsado por el maltrecho ejército español.


Muri贸 la verdad (N.79) Una figura femenina (la Verdad, seg煤n otros la Constituci贸n de C谩diz) yace muerta en el suelo mientras es contemplada por diversos personajes.


¿Si resucitará? (N.80) Una figura femenina (la Verdad, en opinión de otros la Constitución de Cádiz) que yace en el suelo desprende unos rayos que iluminan a su alrededor.


Esto es lo verdadero (N.82) Una figura femenina (la Paz) se acerca para hablar con otro personaje (el trabajo) mientras un animal se les acerca. El último de los grabados de la serie se centra en mostrarnos lo que para Goya es lo verdadero: La Paz unida al trabajo engendra grandes frutos (representado por un saco de riquezas a sus pies), riquezas que son deseadas por extraños animales. Se ha querido ver en la estampa un deseo de futuro por parte del pintor, un deseo de que tras la guerra aparezca un nuevo mundo basado en “lo verdadero”.


desastres de la guerra