Después habló la manzana: “Roja o verde soy mejor, es mi parienta la pera y suculenta yo soy.” Se levantó la cereza y también alzó la voz: “Yo soy prima de la fresa, de las frutas la mejor”. En un rincón se quedaron el melón y la papaya, las uvas y las bananas, los mangos y la pitaya. De repente así gritaron: “¡Viva, viva esta reunión!
Que venga el niño y entonces le diremos la razón. Frituras y chicharrones no te van a alimentar, las golosinas te dañan y muy obeso estarás. Ven corriendo acá al frutero, que te haremos disfrutar, somos las frutas, que sano siempre te han de conservar.” 69