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staff

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Luche y vuelve

Volvimos! Y en esta fiesta de locura y mercantilismo feroz seguimos libres luchando por la poesía del futbol. Pasaron ya dos años y unos meses desde nuestro último grito. Todo sigue igual: los mismos personajes, el mismo sainete. Bah, casi igual… La brecha entre el norte y el sur sigue estirándose. A Messi le ofrecen un cheque en blanco en el fútbol inglés y aquí jugadores que sueñan con jugar en el Primer Mundo siguen tomando el bondi hacia el entrenamiento rezando que les paguen. Dentro de la economía de nuestro país los indicadores son: McDonald’s, Indec, precio de la soja y exportación de futbolistas. Este año bajó tanto que clubes grandes como River Plate no pueden comprar ni medio jugador. Es entonces cuando Don Julio se cruza con Cristina y el gran diario argentino aclara que decidió retrasar el cierre del correo de lectores por dos horas esperando una carta que exprese un punto de vista diferente al de Clarín. Y ya todos saben que detrás de cada noticia hay un interés. Cuando a principios del 2005 nos juntamos en un bar, pensamos en brindar una mirada distinta frente a la sobreabundancia de medios deportivos. Nuestro sueño fue la libertad; volver a darle belleza a un “deporte” que se convirtió en un símbolo de lo que es este planeta: poder, corrupción, negocios, televisión. Esos sueños se estrellaron contra la realidad. ¡Nos fundimos! Pero quedamos en la memoria de muchos que nos halagaban desde Internet. Tenemos ahora nuevo editor. Confiamos en él y en su compromiso de respetar a rajatabla nuestra independencia. Él dice que “como somos un lujo, tenemos que salir lujosamente”. Y aquí estamos, con lindo papel y cuidada diagramación, pero con la furia de siempre. Pero lo más lindo de todo es que somos los mismos del bar más otras lujosas plumas que se suman… Y a los que nos llamaban desde Internet ya nos encuentran en www.facebook.com/revistauncanio y próximamente en www.revistauncaño.com.ar Dicen que ahora todo pasa por las redes sociales. Veremos. Mientras tanto seguimos enamorados del papel. Todos los meses en el kiosco… Esperando que algún jugador se inspire y nos recuerde lo lindo que es un caño. Ralph Rothschild

SEGUNDA ÉPOCA (AÑO 4) NÚMERO 17 CONSEJO DE DIRECCIÓN Alejandro Caravario Christian Colonna Pablo Cheb Terrab Mariano Hamilton Pablo Llonto Matías Martin Fabián Mauri Víctor Hugo Morales Ralph Rothschild Ariel Senosiain Adrián Soria SECRETARIO DE REDACCIÓN Pablo Llonto DIRECCIÓN DE ARTE Alicia Sliwkin EDITOR DE FOTOGRAFÍA Fabián Mauri CORRECCIÓN Alejandro Lingenti COLABORAN EN ESTE NÚMERO Gonzalo Bonadeo, Diego Capusotto, Pablo de Biase, Fabián Casas, Alejandro Fabbri, Ezequiel Fernández Moores, Edgardo Imas, Román Iucht, Alejandro Lingenti, Ramiro Lopatin, Walter Marcote, Pablo Mieres, Marcela Mora y Araujo, Pedro Nesta, Fernando Pacini, Guillermo Piro, Hugo Ramos, Enrique Symms, Roscoe Tanner, Néstor Taylor, Gustavo Veiga, Norberto Verea, Alejandro Wall, Germán Zapico, Martín Denegri, Photogamma.com DEPARTAMENTO COMERCIAL Paula Jaimes comercial@paulajaimes.com.ar Tel.: 15.5483.5200 María Raquel Chehébar mrch3@fibertel.com.ar IMPRESIÓN Kollor Press S.A. Uruguay 124 -Bs.As-4116-3598/3599/3601. DISTRIBUCIÓN EN CAP.FED Y GRAN BS.AS Sanabria S.R.L Baigorri 103. Capital Federal. 4304-3510. DISTRIBUCIÓN EN INTERIOR Distribuidora Austral de Publicaciones S.A. Isabel la Cátolica 1371, Cap.Fed. 4301-0701. Esta publicación es propiedad de DOS A CERO S.A. Prohibida su reproducción parcial o total. Registro de la propiedad intelectual, en trámite.

ILUSTRACIÓN DE TAPA Sebastián Domenech

correodelectores@revistauncanio.com.ar

SEPTIEMBRE 2009 UN CAÑO 3


PICADO

A lo hecho, pecho Desoyendo las súplicas de cientos de varones a lo ancho del mundo, la tenista rumana Simona Halep se redujo sus formidables tetas. Imperdonable. Por GERMÁN ZAPICO

4 UN CAÑO SEPTIEMBRE 2009

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quella tarde la catapultó a la fama. Se jugaba la final de Roland Garros junior de mujeres de 2008 y la platea masculina (principalmente), en vez de seguir el hipnótico ir y venir de la pelotita, sólo se quedaba con ella. Perdón, con ellas. Simona Halep, más conocida como la tenista más tetona del mundo, se presentaba formalmente con apenas 17 años. A simple vista parecía perfecta: además de su notable tamaño pectoral, también era talentosa. Él, pongámosle “un amigo”, la conoció días más tarde, después de recibir una foto de ella en plena devolución. Y se enamoró perdidamente. No sabía su nombre, ni su procedencia, ni su puesto en el ranking. Pero nunca en su vida había visto una tenista tan pulposa. La googleó. Se sintió perverso, pero sólo por un instante: Halep era rumana, había comenzado a jugar con apenas cuatro años y acababa de conquistar, en Roland Garros, su triunfo más importante como deportista. Antes, sólo la consideraban como un aceptable proyecto. Buscó noticias de ella durante días, la disfrutó en YouTube, bajó sus fotos, hasta que una tarde leyó lo que no quería leer. Decía Simona: “Tengo decidido reducirme los pechos. Es un peso que dificulta mi habilidad para reaccionar con rapidez. Este otoño lo haré, realmente me hacen sentir incómoda al jugar”. Entre la pena y la indignación, él, “un amigo”, decidió ponerse en campaña para impedir, de alguna manera, que se come-

tiera el sacrilegio. Así fue que comprendió que no era el único afectado por la noticia. En Facebook, por ejemplo, ya se habían creado más de 60 grupos (de todo el mundo) en contra de la reducción: “Salvemos los pechos de Simona Halep”, “Simona no arruines tu futuro”, “Simona, please, don’t reduce your tits”, “Mi oppongo alla riduzione del seno dii Simona Halep”. Él se quedó con el primero, identificado con la ideología de su creador, quien, entre otras frases, destacaba: “Detengamos esta atrocidad. (...) Simona, en estos momentos, un equipo de científicos trabaja las 24 horas para desarrollar tecnología que te permita jugar con otro cuerpo. Mientras, lo que debería ser patrimonio de la humanidad, es debidamente preservado. Si todo esto llegara a fallar, ya hay un sinfín de voluntarios dispuestos a morir y ser despellejados para crear con su piel una faja que te sostenga mientras jugás. Ah, el tenis me la chupa. Esto es por las tetas”. Nada fue suficiente. A pesar de la mediatización extrema del caso, Halep (268 del ranking al cierre de este ejemplar) mantuvo la idea de priorizar su carrera deportiva y, según el diario La Gazzetta dello Sport (sí, hasta allí llegó), pasó por el quirófano los primeros días de julio. Como no volvió a competir desde entonces, hay quienes todavía sueñan con que la noticia sea falsa. Él también sueña, por eso sugiere cerrar esta nota con puntos suspensivos. Y a un amigo no se le puede fallar...


PICADO Cada día juega (y baila) mejor Mientras su entorno carroñero no para de especular sobre cómo y por qué murió, Michael Jackson, el Rey del Pop, el presunto abusador de pibes, el morocho que renegaba de su piel, recibe homenajes deportivos en Estados Unidos. Ahí, donde los morochos dominan, se rinden ante Su Majestad. Cuatro ejemplos. Q.E.P.D. Por NINO SEGURA

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on Artest, uno de los mejores jugadores defensivos de la NBA y reciente compañero de Luis Scola en Houston Rockets, firmó para Los Angeles Lakers. Y será local en el mismo estadio, el Staples Center, donde se realizó el funeral de Michael Jackson. Habitué de los tributos, en los Lakers usará el número 37, para recordar a Michael. El número evoca la cantidad de semanas que el hit Thriller estuvo al tope del ranking yanqui de ventas a principios de los 80. Michael Jackson fue quien cambió el curso del entretiempo del Superbowl (la gran final del fútbol americano), que se convirtió en atracción después de su paso. En 1993 estuvo en el Rose Bowl de Pasadena (los Dallas Cowboys vencieron 52-17 a los Buffalo Bills): Jackson, en 12

minutos, cantó “Billie Jean”, “Black or White” y “Jam” y fue visto por 133 millones de televidentes en Estados Unidos. Fue la única vez en la que el entretiempo tuvo más rating que la segunda mitad del partido. Después de Michael, la NFL se vio obligada a contratar tanques, como Stevie Wonder, Aerosmith, U2, Paul McCartney, The Rolling Stones, Prince y Bruce Springsteen. Ninguno de ellos, al menos en el Superbowl, le llegó a los talones. Es difícil imaginarse a Michael Jackson pateando una pelota con cierta coordinación, pero a Nike no le importa: poco después de su muerte, y mientras Estados Unidos causaba sensación en la Copa de las Confederaciones, lanzó una edición de la camiseta de la selección de soccer con una imagen de Michael en el

torso, el número 5, que recuerda al grupo Jackson Five, fundacional en su carrera y que integraba con sus hermanos. El precio: 89,95 dólares. El ícono Michael Jackson genera que otros tótems se rindan ante él. Extraño fue el comentario de Earvin Magic Johnson en el funeral: “Michael Jackson hizo de mí un mejor jugador”. Sí, el más grande armador de la historia de la NBA dijo que verlo bailar a Miguelito le permitía mejorar sus movimientos. Allá él. Magic solía relacionarse con Jackson, tanto que en 1992 participó en el video del tema Remember the time: ahí, ambientado en el Antiguo Egipto, Johnson le acercaba entretenimiento a Ramsés (Eddie Murphy) y hasta le dieron letra (se defendía, eh). Bizarro.

Cómo lograr un buen servicio (Más allá de los courts…) Por ROSCOE TANNER

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hora sólo me queda libre Samantha –le dijo Lamadama. -¿Y…? ¿Qué tal? –quiso saber Elgato. -¿Samantha? Dicen que tiene un buen servicio –vendió ella. -Lo mismo decían de Roscoe Tanner –remató él, pero ella no entendió. Es que Lamadama no sabía de tenis, y menos de tenis setentoso, mis días de gloria, cuando en el circuito me conocían como “el bombardero de Chattanooga” (estado de Tennessee, iu-e-sei, de allí vengo) por mi potente servicio, capaz de superar los 200 kilómetros por hora. Pero no me referiré aquí a la tarde de 1979 en que 6 UN CAÑO SEPTIEMBRE 2009

más cerca estuve de la gloria, si no fuera porque al sueco Borg se le ocurrió ganar su cuarto Wimbledon consecutivo. No, si estoy en Buenos Aires es para explorar ese otro circuito, anunciado a diario en el Rubro 59. Ajá, ¿y qué tiene que ver eso con el tenis?, se (me) preguntarán. Mucho. Después de todo, se trata de un mundo de dobles mixtos en el que, paradójicamente, si bien lo que domina es el polvo, ellas prefieren el veloz juego de las canchas rápidas. Nada de peloteos largos (acá eso cuesta cash, ¡mucho cash!, y no me refiero a Pat, claro). Estoy hablando de 150 la media hora, 200 la hora. Lo suyo es saque y volea, de ahí la importancia del buen servicio, como diría Lamadama. Y hasta aquí llego hoy por cuestiones de espacio. Sólo un último consejo: si ella dice que no entró, ni se les ocurra pedir el Ojo de Halcón. Prueben otra vez. A veces pasa.


PICADO Best on the rocks Los genios del deporte siempre han dado lecciones de filosofía. Un Caño brinda un homenaje a quien formó parte del gran equipo de atorrantes de buena fe, un maestro de la calle y de la pelota. No es el decálogo de George Best; simplemente son frases sueltas de algunos reportajes. Para pegar en la heladera, para los deberes del nene. Por PEDRO NESTA

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ue quizás el primer jugador mediático. Jugó como vivió: al extremo. Ruborizó a rivales, bebió el mejor champagne, volvió locas a ciertas diosas, resucitó al Manchester United a mediados de la década del 60, ganó un Balón de Oro y abandonó Old Trafford en 1974. Su esposa Angie lo salvó del suicidio pero no de la vida. En el 2002 un transplante de hígado hizo lo mismo. Murió el 25 de noviembre del 2005, a los 59 años, en un hospital de Londres. Lo sepultaron en Belfast, donde nació, y más de 100.000 personas asistieron a su funeral. Nunca jugó un Mundial, pero hasta Maradona y Pelé coinciden en que George Best fue el mejor. Entre tantas frases propias e insuperables, eligió una de Truman Capote para explicar lo inexplicable: “Cuando Dios nos ofrece un don, al mismo tiempo nos entrega un látigo, y éste sólo tiene por finalidad la autoflagelación”.

Dicen que me he acostado con siete Miss Mundo, pero sólo han sido tres”.

“Si yo hubiese nacido feo, ustedes no habrían oído hablar de Pelé. He dejado de beber, pero sólo cuando duermo”.

Cada vez que entro en un sitio hay sesenta personas que quieren invitarme a beber... Y yo no sé decir que no”.

“Se dicen un montón de bobadas sobre defensores rudos y jugadores destructivos. Yo simplemente los llamo hijos de mala madre.

Daría todo el champagne que he bebido en mi vida por jugar junto a Eric Cantoná en un gran partido europeo en Old Trafford”. Gascoigne no me llega ni a los cordones de la botella”. 8 UN CAÑO SEPTIEMBRE 2009

“Gasté mucho dinero en licor, mujeres y coches. El resto lo desperdicié...

“Nunca salía por la mañana con la intención de emborracharme. Sólo sucedía.

Hace años dije que si me daban a elegir entre marcar un golazo al Liverpool o acostarme con Miss Mundo iba a tener una difícil elección. Afortunadamente, he tenido la oportunidad de hacer ambas cosas”. “En 1969 dejé las mujeres y la bebida, pero fueron los peores veinte minutos de mi vida.

“No mueran como yo.


s a b r e y s a r t O

I

GENT

O LIN

ANDR r ALEJ

Po

40 años es mucho

De Woodstock a Cromañón

C

on apenas unos días de diferencia, celebramos los 40 años de Woodstock y nos enteramos de que la justicia argentina considera que los integrantes de Callejeros deben quedar libres de culpa y cargo en la causa de la tragedia de Cromañón (193 muertos, casi 1.400 heridos). Dos datos que poco tienen que ver entre sí, pero que, con un toque de imaginación, pueden ayudar a pensar un derrotero: del rock para cambiar el mundo al rock para cambiar el auto. Cromañón fue la estupidez de los que tiraron bengalas, la irresponsabilidad de Chabán, la falta de idoneidad de algunos funcionarios públicos y todo lo que ya sabemos de sobra, claro. Pero también fue la eclosión de una nueva manera de entender la cultura rock. O mejor: la fisura obscenamente visible de esa manera que se gestó sobre todo en los 90. El escenario postCromañón confirma la debacle: un rock que sobrevive gracias a la sponzorización, que acepta mansamente las órdenes de los mariscales del marketing y que se entrega a un destino de prolijidad que provoca náuseas. El sello que tiene el lugar habilitado para que toques y la radio para taladrarte con lo que tenés que ir a ver al lugar habilitado. Y si no: al estadio, a precios europeos. Nunca antes la escena del rock había sido domesticada con tanta facilidad. Evitando el cinismo cinco minutos, podemos rememorar un rock con otras pretensiones, ése de fines de los 60, a pesar del estrepitoso fracaso de la utopía hippie que tan bien narró el neoyorquino T.C. Boyle en su novela Drop City (2003). Si los hippies fueron ingenuos y hasta estafadores, los rockers modelo 2009, bailando al ritmo de los ringtones, no son precisamente una evolución. Leía hace unos días que David Fricke, editor de la revista Rolling Stone, decía: “hoy Woodstock parece tan irrepetible como el viaje a la Luna. No se puede recrear, simplemente porque no hay necesidad de hacerlo. Ya no existe el espíritu que en 1969 lo motivó. En el Woodstock original todo fue improvisado. Nadie esperaba que llegara tanta gente, ni que las carreteras se colapsaran. Tampoco que el festival se abriera al público, que todo fuera gratis. No hubo incidentes y todo el público estuvo en la misma onda. Fue el comienzo de una era, y eso es irrepetible”. El diagnóstico es preciso, y lo que nos rodea hoy lleva a pensar en lo peor. El fracaso de Callejeros poco tiene que ver con el de los hippies por la sencilla razón de que no involucró ninguna utopía. Muy por el contrario, fue la conclusión dramática

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de una lógica desprovista de una épica verdadera, el rock funcionando lisa y llanamente del mismo modo que los negocios, salvajemente, con un muñeco cortando entradas como un poseso para engordar el número. El manager de Callejeros es de los que recibieron sentencias más fuertes (18 años). Callejeros no sabía que había bengalas en sus conciertos, no sabía que Chabán coimeaba y tampoco sabía que su propio manager era lo que la justicia argentina dice que es: más allá de la letra fría del fallo, un negligente cegado por sumar como sea. No es cantidad lo que importa aquí, sino calidad, la trama que sostiene una conducta, la ética reemplazada por las ambiciones, por más pequeñas que sean. Si Callejeros no tenía ni siquiera una idea remota de todo esto, su imbecilidad también es peligrosa. En la reedición del fabuloso documental “Woodstock-3 días de paz y música”, de Michael Wadleigh (acaba de salir en Argentina un pack de lujo con 4 discos, a 130 pesos), están las huellas de un rock pensado de otro modo, que podrá causar gracia después del punk pero despierta nostalgia cuando notamos que aquella idea comunitaria, igual que los sótanos donde muchos aprendimos el abecé que nos definió culturalmente, se acabaron para siempre y llegó la hora de las clausuras a troche y moche del macrismo, la consagración del showcase para clientes gold y el maratón multitudinario que le garantiza el sabor del encuentro a la monada. Tanta seguridad nos da miedo.


Tierra sublevada

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l trabajo de Pino Solanas excede largamente el ámbito del cine y se interna en los problemas medulares de la política argentina. Con “Memoria del saqueo”, “La dignidad de los nadies”, “Argentina latente” y “La próxima estación”, Solanas intervino sobre la realidad nacional con el arma que mejor conoce, el cine, y de ahí proyectó su figura hacia la política partidaria, con los resultados conocidos: hoy es un referente clave del centroizquierda en Capital Federal, luego de una excelente elección en junio pasado, y parece que su influencia va en crecimiento. Ahora llega “Tierra sublevada”- que se estrena en septiembre con apenas dos copias en Capital-, dedicada a alertar sobre el la depredación y el saqueo de los recursos minerales -metales e hidrocarburos- y mostrar las luchas contra la creciente contaminación, que fueron ejes de su campaña como candidato de Proyecto Sur. Apelando a una serie de testimonios de voces por lo general silenciadas y usando la propia para ir hilvanando en off el relato, Solanas agrega un eslabón más a la cadena de cine militante en la que viene trabajando desde fines de los 60, cuando apareció con una película fundamental para la historia del cine político argentino, “La hora de los hornos”. En “Tierra sublevada”, pone el foco en la entrega del petróleo y la minería a las corporaciones multinacionales que fue moneda corriente durante el menemismo y que el kirchnerismo no ha modificado en absoluto, más allá de sus declamaciones. El film recorre algunas de las explotaciones a cielo abierto con cianuro que esas corporaciones han instalado en el noroeste argentino -San Juan, La Rioja, Catamarca, Tucumán, Salta- y la reacción de las poblaciones aledañas frente a la contaminación. Se trata de una obra coral contada por sus protagonistas: -ingenieros, maestros, chacareros, indígenas, vecinos, ambientalistas-, que hacen contundentes denuncias sobre el despojo y cuentan conmovedoras historias de resistencia a la depredación de las mineras, por lo general apañadas por una clase política que mantiene prácticas feudales en las provincias, ante el silencio cómplice del gobierno nacional. “Oro impuro”, la primera parte de la saga “Tierra sublevada”, tiene una introducción, diez capítulos y un epílogo que abarcan desde la conquista colonial y la reforma de la legislación minera en los años 90 hasta la megaminería a cielo abierto que contamina a la vez que expolia recursos a la Argentina de manera escandalosa. En poco tiempo llegará “Oro negro”, segunda parte del díptico, dedicada al negocio del petróleo. Verlas es obligación ciudadana.

The Jam y el Chango

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ound affects apareció hace 29 años (si esta revista sigue saliendo, el año que viene escribo de nuevo por los treinta años) y no está editado en la Argentina. Es para mí el mejor disco de The Jam, lo que no es poco, teniendo en cuenta que grabaron en el 78 y el 79 otras dos obras maestras -All Mod Cons y Setting Sons-. Cada vez que lo escucho me hace pensar en lo fabuloso que sería haber estado con ellos en la explosión mod (“all the mod cons”, claro que sí). Dicen que Paul Weller, guitarrista, cantante y compositor de la mayor parte de las canciones del grupo que completaban Bruce Foxton (bajo) y Rick Buckler (ba-tería), estaba muy deprimido porque This is the Modern World (1977), el segundo y más flojo disco del trío, había vendido menos que el debut, había tenido peores críticas y no había sido el impulso esperado para una gira por Estados Unidos que terminó en fracaso. Weller conseguía por entonces hacer más ruido en los medios protagonizando un incidente con Sid Vicious que haciendo canciones. Pero, se sabe, el rock está lleno de leyendas -es lo que permite que hagamos páginas como ésta-, y una dice que Weller descubrió un día “David Watts”, el track inicial de Something Else by Kinks (1967), y cambió para siempre. En ese disco increíble de los Kinks encontró el combustible necesario para recorrer los próximos tres años -78, 79 y 80- con la convicción del iluminado. De ahí en más, Weller le ha regala-

do el disco de los Kinks a decenas de amigos, convencido de que otras transformaciones son posibles. A mí también me cambió descubrir los discos de The Jam, y tengo la secreta esperanza de poder contagiar esa sensación. Hace unos días vi al grupo platense El Mató a un Policía Motorizado en vivo y encontré en la magia de ellos mi propio combustible para los próximos tres años. Llegué a casa y lo primero que hice fue separar Sounds Affects para regalárselo al Chango, el bajista y cantante de El Mató. A los pocos días recibí un mensaje de agradecimiento que me emocionó. Para eso sirven los discos. SEPTIEMBRE 2009 UN CAÑO 11


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UN CRACK VIRTUAL

La videoconsola y el verde césped Según la identificación de fútbol y videojuego que alientan las transmisiones televisivas, Lionel Messi es el ejemplo del crack moderno. Y su lugar de número uno ha sido impuesto por una aplastante campaña planetaria. Modestamente, por estas costas, al verlo jugar con la camiseta argentina, nos preguntamos si no es una exageración. Por ALEJANDRO CARAVARIO Ilustración SEBASTIÁN DOMENECH

“Messi es increíble. Cómo hace, no sé; pero es maravilloso, un jugador de PlayStation”, dijo la nueva perla del Barcelona, Zlatan Ibrahimovic, en una entrevista con el diario catalán Mundo Deportivo. Que nadie piense en un jugador robótico que remedia su deficitaria plasticidad gracias a la contundencia de un programa con sello japonés. Por el contrario, se trata de una definición bastante ajustada -y elogiosa, aunque no lo parezca a simple vista- del perfil del crack argentino. Esto es: un héroe que prefiere la empresa solitaria, un morfón consentido colectivamente porque, joder, esas carreras de largo aliento y recorrido sinuoso suelen concluir en una foto feliz. Así que no queda más que aplaudir, celebrar la exageración. Un coloso que reproduce la imaginación tridimensional de los hacedores de software. Y que, como un personaje virtual, repite una y otra vez una jugada idéntica (en enganche con la zurda hacia adentro), con idéntica eficacia. A sabiendas de que, en los videojuegos, la experiencia no existe: los defensores que lo marcan no tienen memoria, siempre lo enfrentan por primera vez. La historia de Lionel Messi favorece la percepción de un genio surgido, mitad y mitad, de la fortuna genética educada en las canchitas de la infancia (hasta que

se convierte en un lenguaje exquisito) y el laboratorio. Las fibras musculares rápidas de sus piernas (propias de velocistas) facilitaron el vértigo de su fútbol desde el vamos. Pero natura da por aquí y mezquina por allá: aquel gran proyecto no crecía. En 1998 se le diagnosticó a Messi un déficit en la producción de la hormona del crecimiento. Por entonces, la estatura del rosarino era de 1,46 metro. Aquí entró en acción el Barcelona, que intuyó el potencial a desarrollar (¿o a programar?) y costeó un tratamiento con Hormona de Crecimiento Recombinante (HCR), que dio por resultado el razonable tamaño actual de Leo: 1,69 metro. Algo pequeño, según algunos; las proporciones ideales para favorecer el coeficiente aerodinámico, según los más estudiosos. No fue una proeza inaudita en términos científicos. Pero si lo tomamos como valor agregado de la formación deportiva, es un antecedente poderoso. Aquello de

la “fábrica de estrellas” aplicado a ciertos clubes de canteras fecundas adoptaba un sentido literal. El Barcelona, al menos, tenía derecho a pensarlo así. Y en tren de hacer crecer a Messi, los catalanes acudieron luego a las hormonas prescritas por las oficinas de promoción y marketing, complemento indispensable en la terminación del producto. Ya saben de qué se trata: hechos y noticias que confirmen que, efectivamente, el gran Leo es el mejor del mundo. Último episodio (al cierre de este artículo): una cláusula de rescisión de 300 millones y 9,5 millones por año más “los incentivos” (¿cómo se incentiva a un joven que gana esa bola inverosimil de dinero?). En estas cifras consiste el nuevo acuerdo que el Barcelona le ofrece a Jorge Messi, papá del campeón, por propia iniciativa. La idea es que la criatura emblemática del club catalán (de su poder) perciba el salario más alto, los premios más altos, las cláusulas más altas (en este

Un héroe que prefiere la empresa solitaria, un morfón consentido colectivamente porque, joder, esas carreras de largo aliento y recorrido sinuoso suelen concluir en una foto feliz. SEPTIEMBRE 2009 UN CAÑO 13


El reinado de Messi se expande entre el clip, la imaginación y algunos flashes de sus intervenciones brillantes en el Barcelona. ¿Alguien o algo podría evitar que una película mala de Disney se transforme en un éxito de taquilla?

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rubro había quedado a la zaga de Ibrahimovic). En suma, los atributos reglamentarios de un número uno. El ídolo, entonces, irradia su poder envolvente, un aluvión centrífugo que, a medida que se despega de la cancha hacia territorios cada vez más vastos (desde la publicidad de hojas de afeitar hasta la ejemplaridad social de una fundación) catequiza el gusto y las opiniones. El reinado de Messi se expande entre el clip, la imaginación y algunos flashes de sus intervenciones brillantes en el Barcelona. ¿Alguien o algo podría evitar que una película mala de Disney se transforme en un éxito de taquilla? O, a la inversa: ¿alguien podría desoír el éxito de una película de Disney y reconocer que es mala? Imaginemos lo que la infección comunicativa es capaz de hacer con un gran talento del fútbol. ¿El jugador del futuro será el más semejante a los personajes de la PlayStation? De hecho, la cobertura televisiva de los torneos tiende a identificarse con la

estética del videojuego. La cámara, con sus encuadres, su perspectiva, se aparta cuanto puede del registro documental para imponer una imagen de irrealidad familiar. Algo que lamentan en la industria de la imagen es que la vida no se puede editar. En el caso de Messi, la genialidad hábilmente envasada en grageas de distinta intensidad (los partidos del Barcelona son la dosis más fuerte) sufre una aguda distorsión cuando se calza la camiseta de la Selección. En el equipo nacional, más allá de esporádicas actuaciones destacables, Messi no se parece demasiado al del Barcelona. Ni su destreza indomable, ni su entusiasmo. ¿O es que el público argentino, cebado por la prédica incesante, espera que se comporte como un salvador de película, como su versión PlayStation? Ante Brasil, por las Eliminatorias, habrá una nueva oportunidad de verificar qué tan lejos, qué tan cerca, está el Lionel Messi real del modelo deseado (e impuesto) por los administradores de su destino.


UN CRACK VIRTUAL

El sonido del silencio Nadie lleva en sus oídos la voz de Lionel Messi, porque la verdad, el muchacho conversa poco. Una dama que vive en Londres, pero que extraña el mate, lo entrevistó hace un tiempo y luego, mail va, mail viene, nos propuso contarnos de qué se trata eso de tenerlo “en exclusiva”. Silencio señoras y señores, habla Messi. Por MARCELA MORA Y ARAUJO*

U

n periodista inglés (John Carlin) dijo, tras entrevistar a Messi dos veces, que si le ofrecieran una tercera diría “no gracias”. A mi no me pasó eso, quizá porque sólo llevo un encuentro cara a cara “on the record”. De Messi dicen que es parco, chato; incluso he oído, y en esta industria en la que el dixit de las estrellas vale oro, que el joven Messi ya tiene fama de ser hombre de pocas palabras. ¿Pero qué queremos que nos digan? ¿Qué queremos que nos diga Lionel, con ese look de personaje de Mafalda por el que corre sangre de toro? Una imagen indeleble del partido final de la Champions League, un instante eterno en el que se le vienen encima tres monstruos del Manchester United a los que Messi convierte en torpes: se enriedan los tres cuerpos, se caen sobre el pequeño argentino las moles inglesas, y Messi, el hombre bola, insecto, reptil o larva, se engendra desde las entrañas de Ferdinand, Rooney y Carrik. Sale entero, de gusano a mariposa, en moción perpetua; el dibujito animado tiene un rugido desgarrador que puede con dos, con tres… Como diría Diego, el inglés, el alto, el rubio… Puede mano a mano, sus brazos extendidos, los gigantes 16 UN CAÑO SEPTIEMBRE 2009

no pueden con él, sus pies en el encuentro perenne con el balón. Es todo uno, una sola curva, un solo movimiento. ¿Qué palabras puede haber para eso? Explicámelo, Lionel. Contame cómo lo hacés. Vuelve el Mafaldito: encoge los hombros, sonríe; una sonrisa que un día será de hombre: “yo juego como juego, no sé, como me gusta, como me sale. La verdad, no lo pienso mucho”. Nuestra charla fue antes de ese partido, mi pregunta no se refirió a esa jugada, pero como ella el niño-máquina lleva unas cuantas encima. Comenzó a jugar muy chiquitito en el club Gandolfi –“mi abuela me hizo jugar porque faltaba uno de los más grandes, y ella les dijo que me pongan. Al principio no querían, pero

ella les dijo y…”– , donde la familia entera participaba: “mi papá era entrenador de una categoría, y mi tío también. Pasábamos todo el día ahí los domingos, desde las ocho de la mañana hasta las ocho de la noche, en cada categoría había algún pariente”. Los días de semana también eran a todo fútbol: “todos los días, volvía de la escuela, comía y salía a jugar. O iba a entrenar, y volvía y seguía jugando” ¿Y dónde? “En la calle, o por ahí... La calle no estaba pavimentada, era de tierra, pero de esa tierra seca, dura. Ahí nomas. Y después, adentro de casa también estaba siempre con la pelota encima”. Soñaba con jugar en la primera de Newell’s. Iba a la cancha con su papá, sus hermanos, su tío. Pero con el tiempo dejó de mirar fútbol. El


fútbol, para él, sale de adentro. “Sinceramente no miro nunca futbol”. ¿Algún ídolo? “Sinceramente, no.” Ante la insistencia, concede que cuando tenía trece o catorce le gustaba mucho Pablo Aimar. Pero dice que más que ídolos ha conocido a personas que lo ayudaron y a quienes admira y respeta: Ronaldinho y Deco, por ejemplo. Su acento delata apenas las raíces rosarinas; de catalán no tiene nada. Se sienta cómodo, casi recostado en unos sillones del hall de prensa del Camp Nou. Se ha demorado muy poco en llegar, pero aún así se disculpa. No parece nervioso, más bien algo divertido. Sonríe mucho, y se apoya en muletas narrativas de poco contenido: el “no sé” surge una y otra vez. Más tarde, al irnos, lo veré inclinado sobre el capó de un auto en

Soñaba con jugar en la primera de Newell’s. Iba a la cancha con su papá, sus hermanos, su tío. Pero con el tiempo dejó de mirar f��tbol. El fútbol, para él, sale de adentro. “Sinceramente, no miro nunca fútbol”.

el estacionamiento del estadio. Conversa con un hombre común, un mero mortal, quizás un utilero o un cuidador del estadio. Continúa sonriendo, y mastica algo, quizás una manzana. El astro mundial casi que pasa inadvertido, tal es su falta de ostentación. Algunas preguntas, al formularlas, noto que lo pierden. “Entendés lo que te pregunto?”, le digo, como una celadora. Hablamos del afán por ganar, de lo calentón que puede ser en el campo de juego. Más erguido, le vuelve la sangre de toro: “en todo me gusta ganar. En todo. Mis hermanos a veces me tenían que dejar ganar porque si no sabían la que se venía”. Quiero saber si tiene métodos para controlar esa calentura, ahora que es profesional, como hace para contenerse: “¿contenerme?”, repite, y no logro descifrar si su genuino asombro es porque no entiende la palabra o porque la sola idea de intentar contenerse le resulta absurda. Suelo pedirle a los hombres de futbol que lean un poema – su reacción me es tan válida como la lectura. Messi se ríe: “¿Leer? No, no me pidas que lea…”. En cambio, miramos juntos un libro de historietas que cuenta su vida, y su infancia, en venta en las tiendas del Camp Nou. “Ésta es mi casa” señala, y aclara que así es ahora, no como cuando él vivía su cotidiano ahí, sino ahora que la han remodelado. Otro dibujito, una guitarra y un póster de Lionel Richie: “éste es mi

¨Yo juego como juego, no sé, como me gusta, como me sale. La verdad, no lo pienso mucho”

papá. Me puso Lionel porque le gusta mucho Lionel Richie”. Desde muy chiquito la máxima pasión de Lionel son las pelotas de futbol. Se dice que las colecciona, y confiesa que hasta el día de hoy son su regalo predilecto: “para todo, Navidad, cumpleaños, todo.” A veces, ni las quería usar para no arruinarlas. Se siente argentinísimo, toma mate “dulce”, y defiende las “costumbres” argentinas que nunca sacudirá a pesar del exilio. El traslado a Barcelona le costó: “porque cuando llegué acá no había nada de todo lo que había allá [sic]”, pero aunque sabe que no tuvo una adolescencia “normal, sobre todo cuando mis amigos empezaban a salir los sábados y yo nunca podía porque tenía partidos”, tiene la certeza de estar haciendo lo que quiere. Más que realizando un sueño, cumpliendo un mandato. No hay palabras, Lionel es pura acción.

*Entrevista a Messi para A Beautiful Game, football through the eyes of the world’s greatest players, by Tom Watt. Abrams, a beneficio de proyectos deportivos de Unicef.

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UN CRACK VIRTUAL

Lionel de aquí, Lionel de allá ¿Hay que armarle un equipo a su medida a Lio Messi? ¿O tiene que armonizar con sus compañeros? En Barcelona todos se mueven alrededor del argentino: pasando, creando espacios, dándole la pelota aún cuando está marcado… En Argentina le cuesta mucho más apoderarse del balón, y sus compañeros parecen no entender muy bien qué es lo que quiere hacer. En definitiva, Guardiola sabe para qué lo tiene en el Barcelona. Maradona todavía no le encontró la vuelta a su presencia. Estas conclusiones llegan después de analizar los últimos dos partidos de Messi en el Barcelona y en la Selección. Concluyendo: las virtudes y las culpas no son sólo de Messi, sino compartidas con los diez que juegan con él. Por MARIANO HAMILTON CHELSEA 1

BARCELONA 1

L

ionel Messi se mantuvo bastante al margen del equipo, como ausente del partido. En el primer tiempo entró poco en juego, y cuando lo hizo fue para dar pases cortos, sin demasiada incidencia en el desarrollo. Es más, durante 15 minutos del primer tiempo fue como si el Barcelona jugara con uno menos, porque se instaló sobre la derecha y no tocó la pelota ni una sola vez. En el complemento decidió salir de la derecha y se tiró al medio; allí trató de convertirse en el pivot del equipo, aunque sin demasiado éxito. Le dio el pase a Iniesta para el gol, pero se puede decir que no jugó un gran partido ni mucho menos. Tocó sesenta y ocho pelotas y jugó cuarenta y cinco bien.

BARCELONA MANCHESTER 2 0

D

esde el arranque del partido y hasta los 9 minutos no tocó la pelota. Después, se tiró al medio y jugó como doble punta. En esta ocasión Guardiola lo sacó de la derecha y lo puso muy cerca de Eto’o y Henry. Todo ello le generó muchos problemas al Manchester, que estaba preparado para recibirlo por los costados. Tocó mucho de primera y se expuso poco a los golpes. De los cuatro partidos analizados, fue éste en el que más pelotas recibió y también el de mayores imprecisiones: apenas cuarenta pases bien resueltos. En el complemento marcó ese rarísimo gol de cabeza y de ahí en más se tiró atrás para retener la pelota y transportarla al ataque. 18 UN CAÑO SEPTIEMBRE 2009


ARGENTINA 1

vs. Chelsea 1-1

Pelotas recibidas Pelotas robadas Pelotas bien jugadas Pelotas mal jugadas Gambetas positivas Gambetas negativas Tiros al arco Tiros desviados Tiros atajados Goles Tiros libres Tiros libres desviados Tiros libres atajados Tiros libres pases Foules recibidos Foules cometidos Córners

vs. Manchester 2-0

vs. Colombia 1-0

vs. Ecuador 2-0

PT

ST

TOTAL

PT

ST

TOTAL

PT

ST

TOTAL

PT

ST

TOTAL

32 0 23 5 3 5 0 0 0 0 1 0 0 1 0 0 0

31 0 22 7 4 1 1 1 0 0 1 0 0 1 1 1 0

63 0 45 12 7 6 1 1 0 0 2 0 0 2 1 1 0

36 2 26 5 2 4 1 1 0 0 0 0 0 0 1 0 0

32 0 14 3 0 3 2 0 1 1 0 0 0 0 2 0 0

68 2 40 8 2 7 3 1 1 1 0 0 0 0 3 0 0

22 3 7 9 2 3 0 0 0 0 0 0 0 0 2 0 3

26 1 16 4 1 5 1 1 0 0 1 1 0 0 4 0 1

48 4 23 13 3 8 1 1 0 0 1 1 0 0 6 0 4

24 0 16 2 3 4 3 3 0 0 0 0 0 0 1 1 0

24 1 15 7 0 1 0 0 0 0 0 0 0 0 2 0 0

48 1 31 9 3 5 3 3 0 0 0 0 0 0 3 1 0

ECUADOR 2

COLOMBIA 0

M

essi estuvo muy activo en el primer tiempo, mucho más de lo que habitualmente se lo ve en Barcelona, pero de a ratos quedó a contramano de la jugada y por eso apenas recibió veintidós pelotas: la menor cantidad en un tiempo. Jugó muy lejos del arco y con pocas opciones de pase, razón por la cual agachó la cabeza y trató de gambetear. Acumuló 3 gambetas positivas (que terminaron en un pase, por ejemplo) y ocho negativas (la perdió). En el segundo tiempo estrelló un tiro libre en el travesaño y pareció sentir el ritmo del partido. Su inmovilidad fue muy llamativa en comparación con el despliegue de sus compañeros.

ARGENTINA 0

A

rrancó derecho, con el muy buen pase para Tevez, que finalizó en el penal que le atajaron a Carlitos. Rondó mucho más el área rival e, incluso, remató tres veces al arco, todas ellas desviado. Sin ir más lejos, intentó siete gambetas, de las cuales tres fueron positivas y cuatro negativas. Antes del gol de Ecuador estuvo muy parado, tal vez por el ritmo del partido. Cuando Ecuador pasó a ganar, volvió a meterse en el juego pero sin fabricar nada positivo para el equipo, a punto tal que no generó ni un solo tiro al arco en la segunda etapa. SEPTIEMBRE 2009 UN CAÑO 19


UN CRACK VIRTUAL

LA PARABOLA DE LIO

Hijo de Dios En el fútbol también existe la búsqueda del saber. En tono filosófico, Fabián Casas nos invita a preocuparnos por Messi. El ser o la nada. Las motivaciones de las jóvenes estrellas. Ser hincha, ingenuo y feliz. ¿Qué dirá el Santo Padre de todo esto? Por FABIÁN CASAS

¿

Existe alguien más ingenuo que un hincha de fútbol? Descartemos los que son hinchas de fútbol interesados. Por ejemplo, los que son empresarios del club y traen jugadores para apoyar a la causa, siempre y cuando la causa sea consecuencia de más money en el bolsillo propio. También a los que son barras, trabajan en la seguridad del club, tienen sus vidas hechas mierda y lo único que pueden hacer es utilizar a su equipo para sacarle plata a cambio de aprietes, de visitas guiadas vip a las canchas argentas o como fuerza de choque de ejecutivos con botines. Todos estos especímenes son unos vivos bárbaros y no les importa nada el equipo. La verdad, ser hincha de un club de fútbol sólo por amor a la camiseta -pero, ¿qué es el amor? ¿Una electricidad en el pecho? ¿Una sensación de pertenencia? ¿Dar algo que uno no tiene a alguien que no lo necesita?- es una actitud que ronda

20 UN CAÑO SEPTIEMBRE 2009

con la boludez. Pagás el acceso a la cancha o el acceso a las instalaciones de tu equipo. No ganás dinero ni de casualidad y los que juegan y cobran fortuna son los jugadores. A veces, preso de esa impotencia que surge cuando tu equipo pierde, terminás tomando tranquilizantes para dormir. Si un jugador juega bien, aunque su vida deportiva dure lo que dura un haiku, consigue lo que otros no logran en toda su vida. Una casa, una modelo, una vedette, una mujer, un autazo, un representante, un perro de raza, una causa penal. No existe -tal vez salvo en la política dura- un ambiente más corrupto que el del fútbol. Toda la retórica que rodea a los partidos de la selección argentina -los famosos con palco vip, las promotoras oxigenadas, los gordos empresarios, los políticos rastreros, los familiares de los jugadores que buscan un lugar en el mundo, los periodistas y las futuras groupies con botines,

el himno nacional, los análisis sesudos de los filósofos de TyC- podrían servir como alegato frente a Dios para que éste se decidiera a cerrar la persiana de una vez por todas. ¿Por qué entran los jugadores con nenitos a la cancha? ¿Qué se quiere demostrar? Imagino a un hombre ya grande, en el futuro, que no soporta los ruidos. Este hombre, una especie de silenciero y justiciero, empieza a matar a los que hacen ruido. ¿Activás tu auto y suena la alarma a las dos de la matina? ¡Pum!, en la cabeza. ¿Tenés demasiado alto el volumen de tu televisor y la voz de Tinelli se agiganta en el pulmón del edificio? ¡Pum! ¡Pum! A la cuarta víctima, lo detienen. Lo estudian los psicólogos y se descubre que es Benjamín Agüero. Su padre era jugador de fútbol y lo hacía entrar a la cancha todavía con pedazos de placenta en el cuerpo. El ruido y la furia de la multitud se le coló en la psiquis antes del lenguaje. Y ahí estuvo germinando hasta que des-


pertó como trauma y empezó a matar. ¿Qué es Benjamín Agüero? ¿Un estandarte? ¿Una cábala? ¿Una propaganda de preservativos? Antes que nada, es un Hijo de Dios, como vos y como yo. Asumiendo involuntariamente un representación ridícula en una época insensata. Pienso también en la parábola de Lionel. Me acuerdo de una película que vi varias veces cuando era chico. La daban en El Mundo del Espectáculo, los lunes por la noche, en el 13. Cliff Robertson, el protagonista, ganó un Oscar por su

La escena final era inolvidable: el muchacho cuarentón, ya en estado regresivo, jugando en el subibaja de una plaza. Yo veo en esta fábula una premonición de lo que le puede llegar a pasar a Lionel.

trabajo. Trataba de otro hijo de Dios, que nacía bobo y que gracias a los estudios de unos científicos, lograba alcanzar la cordura y hasta cierta genialidad. Era notable el cambio en la cara del actor cuando cruzaba de un estadío a otro. La cosa es que la rata de laboratorio que también estaba tratada con el mismo medicamento, empezaba a involucionar después de una breve eclosión. La historia estaba escrita: Charly, que había salido de las tinieblas de una mente infantil, que había llegado a rozar el genio y

había enamorado a la doctora que lo estudiaba, iba a volver a ser bobo. La escena final era inolvidable: el muchacho cuarentón, ya en estado regresivo, jugando en el subibaja de una plaza. Yo veo en esta fábula una premonición de lo que le puede llegar a pasar a Lionel. Oscuridad, oscuridad, oscuridad, dice T. S. Eliot en uno de sus Cuatro Cuartetos. De ahí venimos, allá vamos. Y el lapso bajo la luz, frente a los flashes, en la cima de Nike, es pura maya. Lo cual certifica la perfección algebraica del universo. SEPTIEMBRE 2009 UN CAÑO 21


UN CRACK VIRTUAL

El pequeño Napoleón Convencido por las maravillas de Messi dentro de una cancha, Román Iucht nos brinda la visión más optimista de la Pulga. Augura una carrera colmada de buenas nuevas, y solicita paciencia a quienes reprochan al rosarino un nivel distinto cuando se pone la celeste y blanca. Por ROMÁN IUCHT

“Asombro, eso se llama asombro”. Tiempo atrás, conversando con el fantástico periodista español Santiago Segurola, él definía con una palabra, sólo una, ese estado mágico en el que ingresa cualquier hincha futbolero medio cada vez que Lionel Messi toma contacto con la pelota. Sin saber muy bien por qué, sin que haya una explicación científica, esa mezcla de expectativa y energía que se produce cuando la Pulga prende la máquina es indescriptible. Son pocos quienes logran construir una atmósfera semejante, un microclima especial. Delanteros que se debaten ante sus defensores de turno hay cientos de miles, pero escasean los atacantes en el sentido literal de la palabra. Messi los busca, los encara, les propone el “uno contra uno” con la desfachatez y la soberbia del que sabe que tiene con qué, del que está convencido de que hay mucho hilo en el carretel. Los ofende, los ataca y muchas veces los humilla. Pequeño gran héroe del siglo XXI, hay como en esas mamushkas rusas, muchos Messi dentro de esos ciento sesenta y nueve centímetros que ocupan su anatomía y todos ellos son explotados al máximo. En tiempos de consumo y de capitalismo (deprimido pero capitalismo al fin) la imagen nos invade y con la prepotencia del caso nos lo muestra en todos lados y de mil maneras. Además de jugar al fútbol, Messi toma un yogurt, se afeita con Federer y Tiger Woods, vende un electro-

22 UN CAÑO SEPTIEMBRE 2009

doméstico, se tira en chilena para hablar por celular y te ofrece copos para el desayuno. Te muestra dónde comprar zapatos posando como un modelo, toma “Gatoreit”, como diría el doctor Bilardo, cuando necesita hidratarse y es la nave insignia de la marca de las tres tiras. Semejante estructura a su alrededor lo potencia en su marca, pero simultáneamente lo condiciona. Es que no faltan los que creen que su nivel de facturación debería ir de la mano de su volumen de juego por lo que producto y crack deberían ser lo mismo. Cuentan los que están cerca de su círculo íntimo que en sus visitas para jugar por la Seleccción Argentina, fuera de su rutina diaria, el tiempo se consume en presentaciones, publicidades y otras yerbas. Más allá del marketing y ésta sobreexposición fuera del campo, el celebrado regreso de Un caño propone como tema las diferencias entre el Messi de allá, catalán multicampeón y el de aquí, albiceleste y con algunas asignaturas pendientes. El asunto es que en este caso, el allá y el aquí no son exactamente lo que parecen. Independientemente del sentimiento de pertenencia del cual no quedan dudas, el rosarino tiene mucho más que ver con Barcelona que con Rosario. Su vida se transformó en España. Su carrera explotó y se dio a publicidad en el Barcelona. Aunque sus recuerdos estén arraigados a la Argentina, es dable decir que aún los más prematuros en el descubrimiento de sus condiciones supieron del pibe hace

no más de seis años. Si Riquelme decidió volver a Boca para ser Román, u Ortega se siente protegido en River porque sólo en Núñez es el Burrito, con Messi pasa lo opuesto. Es Leo del otro lado del océano y Messi de este lado del Atlántico. No haber jugado ni un minuto en suelo argentino le quita toda la identidad que le sobra a su juego. La gente sólo lo disfruta como un jugador veinte pulgadas. El Barcelona juega para él, le fabrica espacios para jugar el mano a mano, lo aísla para que desequilibre y así hace la diferencia. Hace un culto de la posesión pero con velocidad y verticalidad. La Selección argentina aguarda su maravilla todo el tiempo. Sus compañeros esperan su jugada mágica, y los hinchas que haga lo mismo que con la camiseta azulgrana. La ansiedad por demostrar su valía y la falta de continuidad con la camiseta argentina terminan de armar un combo poco productivo. Aunque su evolución futbolística no ha sido paralela a la personal y se nota que en muchas cosas sigue siendo un chico, el futuro puede traer buenas noticias. A un año del Mundial y esperando sortear las enmarañadas Eliminatorias, Maradona ya lo eligió como el Diego de “su” Selección y ése es un excelente primer paso. Falta que todos nos demos cuenta de que al pequeño Napoleón hay que vestirlo despacio, aunque el mundo del fútbol vaya más apurado que nunca.


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UN CRACK VIRTUAL VEINTISIETE SPONSORS Y NINGUNA FLOR

Con la marca en el bolsillo

Por PABLO CHEB TERRAB

M

essi la rompe en un comercial de chicles, la gasta a la vista de Zidane para vender botines de Adidas y hasta la descose disfrazado de vieja a bordo de un avión –bien afeitado a causa de otro sponsor-, para promocionar la clase business de AirEuropa. Incluso se prodiga por los colores de Gatorade, Movistar o Sandisk, que le crean camisetas ad-hoc. También desparrama belleza con la casaca del Barcelona, a través de la lejana televisión. Sin embargo, las actuaciones discordantes que representa en vivo ante nosotros, en el Monumental, hacen dudar de su talento omnipresente. Tristemente, la insistencia sobre el producto Messi recuerda a esos “infomerciales“ baratos que muestran el mágico despliegue de un elemento funcional e indispensable: digamos, por ejemplo, la mejor aspiradora, ésa que debemos tener y que, por supuesto, no funcionará una vez que llegue a nuestras manos. Tanto se martilla con Lionel en la TV, que sus partidos televisados terminan siendo una venta más, difícil de comprar sin cuestionamientos. Quizá el rosarino debió haber emulado a Bartleby, ese personaje que dibujó Melville y que repetía una sentencia que habría salvado al argentino de algún ridículo ajeno a la necesidad: “Preferiría no hacerlo”.

MIRAGE (SEIKO) Harto de los convencionalismos, la marca japonesa entendió que poner el nombre de fábrica en cada reloj resultaba ineficaz. En cambio, creó un modelo en el que se lee solamente “LEO MESSI”. Allí se acaba la relación con el deporte: no es un reloj blaugrana, ni blanco y celeste, no es anatómico ni sirve para cronometrar un partido. Cuando se abre la cajita, aparece con una foto autografiada del argentino jugando en el Barcelona. Por supuesto, sin reloj.

NATILLAS DANONE (DANET) En una joya comercial que deberá ser guardada por siempre, Messi ataca un pote de natillas en el vestuario (¡en el vestuario!) y asegura que su mamá le da de comer el alimento de los campeones. Corte directo a un plano de la mamá alentando en la cancha y el subtitulado para idiotas: “Mamá de Messi”. En su despedida del fútbol, Lionel podrá parafrasear a Diego: “Yo me equivoqué y pagué. Pero las natillas no se manchan”.

LODY Ver a Messi en calzones es parte incomprensible de un mundo dinámico en el que cada uno vende lo que puede como quiere. El tipo posa, le sacan fotos y sale impune. Pero la imagen queda. Ahí está, el Adonis futbolero, casi desvestido, mientras uno intenta encontrar la asociación de todo esto con su gambeta hacia adentro. Jugará más cómodo. Quién sabe.

24 UN CAÑO SEPTIEMBRE 2009


CONSEJOS ÚTILES

Lecturas obligatorias Con su habitual generosidad, un hombre de letras y libros recomienda algunas obras para Lionel Messi. El deseo, por el momento, es que la estrella del Barcelona se acerque a los textos y se aleje de la fácil tentación de una PlayStation. Es decir, la opción -como en los años 50- es libros o Joystick. Por GUILLERMO PIRO

L

levo unos zapatos que me regalaron. Sé que la persona que me los regaló llegó a ellos porque los publicita Lionel Messi. Son cómodos, pero debo reconocer que son los zapatos más feos que tengo. De hecho, si yo fuera Lionel Messi hubiera rechazado la oferta desde el vamos, apelando a una flagrante agresión a la belleza, que en definitiva es lo único que importa. A partir de ahí me pregunto acerca de qué será la belleza para Messi (no vengan a decirme que esas cuestiones no cuentan, que todo lo que importa es el dinero, porque a Lionel Messi esos zapatos le gustan. Y porque no necesita más dinero). Ampliemos el razonamiento. Me pregunto qué libros leerá Lionel Messi, y prejuzgando que seguramente serán tan feos como los zapatos, se me ocurre recomendarle algunas lecturas edificantes, de esas que cuando se terminan de leer lo obligan a uno a mirar fijamente los zapatos que tiene puestos y tirarlos a la basura. Un buen libro nos puede cambiar el modo de ver la vida. De modo que, para empezar, le recomendaría leer Cómo conquistar Hollywood, de Elmore Leonard. El protagonista, Chili Palmer, es un gángster que sabe moverse con rapidez (como Messi), que como Messi es capaz de dominar las situaciones y sabe definirlas en el momento adecuado, pero jamás usaría unos zapatos como los que tengo puestos ahora. Sabe que calzando un par de bellos zapatos todo suele salir mejor (y todo suele verse mejor). Era Bertolt Brecht quien decía que la base de la infelicidad del pobre está en que lo primero que ve al despertar es un lugar feo. Chili comprende que en los zapatos radica gran parte del éxito: los ganadores siempre usan zapatos bellos.

Estos zapatos me recuerdan a otra novela que Messi debería leer: El mundo según Garp, de John Irving. Allí, el protagonista, cuando no calza las zapatillas con las que practica carrera estacionaria en la puerta de su casa, usa de esos zapatos que uno sueña ponerse a la mañana, al despertar. Los zapatos como una herramienta para hacerle frente al día: las zapatillas, siempre feas, solo sirven para correr (y a veces ni eso). Hasta el Quijote cuida su calzado con esmero. Un personaje de John Cheever, a

Chili comprende que en los zapatos radica gran parte del éxito: los ganadores siempre usan zapatos bellos”.

punto de lanzarle un zapato a alguien por la cabeza, se detiene, lo observa y súbitamente comprende que una belleza semejante debe tener otro destino. En su estadía árabe, Thomas Edward Lawrence no añora nada, salvo sus zapatos británicos (el libro se llama Los siete pilares de la sabiduría, pero es un título equívoco porque en él no hay ni una pizca de saber, solamente aventuras). En la narrativa argentina se presta poca atención a los zapatos, así que es preferible pasarla por alto. En los Papeles inesperados de Cortázar hay algo: los zapatos reflejan los paisajes y las nubes, y Cortázar se los quita y se los pone con una sensación de felicidad, porque los zapatos le parecen la mejor prueba de que hay muchísimas cosas nuevas e importantes que aprender. Lionel Messi también tiene mucho que aprender. De zapatos y de otras cosas. SEPTIEMBRE 2009 UN CAÑO 25


IAS T O R 2010 A N M I CA E L I AFRI SUD

Una vez más Argentina-Brasil. Y una vez más, en la sobremesa, los brasileños y todos los mitos sobre un poderío que remueve más las tripas que las estadísticas. En este análisis se pone en duda cualquier mote de invencible que pretendan colgarle al equipo de Dunga. ¿Qué hubo de aquellas selecciones de Brasil y qué hay de este Brasil 2009 que divierte poco? Por FERNANDO PACINI

E

n el fútbol también hay pensamientos hegemónicos. Hay tópicos que no se revisan. Aquí están y así son: - El fútbol inglés es generoso y leal. - El torneo argentino se emparejó para abajo. - Los holandeses son buenos, pero fríos y perdedores. - Un entrenador es “inteligente” cuando su equipo defiende fanáticamente y por fortuna no pierde. Con Brasil pasa mucho: que juegan bonito, que tiene ritmo de samba, que los centrales son malos y los laterales, muy buenos, que nunca tuvieron grandes arqueros, otra vez que juegan bonito, que cuando se enojan le ganan a cualquiera... Casi todos estos argumentos pueden refutarse. Escribió Santiago Segurola: “Una de las estafas más sangrantes del fútbol está relacionada con la selección brasileña y su apropiación del mito que la hizo incomparable”. Y sigue: “La estafa procede de la diferencia entre lo que se promete, el mito del maravilloso fútbol brasileño,

26 UN CAÑO SEPTIEMBRE 2009

y lo que se concreta: uno de los equipos más aburridos del mundo”. (Marca, 1610-2007). Provocador, y cierto... Dos años más tarde, la selección de Dunga ha mejorado, pero conviene reseñar la todavía considerable distancia entre este equipo y las mejores versiones brasileñas de la historia.

BRASIL AHORA 2009 se presenta como un buen año. Logró consolidarse en las Eliminatorias y ganó la Copa de las Confederaciones. Aunque lo más significativo no está en las estadísticas sino en la esencia. Hay un equipo con personalidad y aceptable rendimiento colectivo. En las fases de posesión, Brasil tiene muchas garantías en el comienzo del proyecto: Felipe Melo, sin estridencias, es tan importante como Kaká. En él empiezan los ataques. Su reparto de juego es perfecto. Sólo aspira a la grandeza de un

pase cuando detecta que provocará mucho daño. Mientras tanto, se entretiene jugando muy bien. La segunda fase tiene un elemento central: la geometría. Dos triángulos en los laterales, con Kaká como punto común. El triángulo derecho con vértices en Maicon o Dani Alves, Ramírez o Elano y Kaká. El izquierdo, con vértices en Kleber o André Santos, Robinho y otra vez Kaká. Decir “geometría”, “triángulo” son calificaciones frías para acontecimientos llenos de creatividad y frescura. El objetivo de esta etapa es darle forma al ataque para definirlo en una última fase. De la astucia defensiva argentina depende que se interrumpan esos trazos y el dibujo no se complete. Dos elementos más hacen de Brasil un peligro: la pelota detenida y el contraataque. Kaká conduce en velocidad como nadie. En la urgencia encuentra su mejor criterio. Su fútbol es menos gravitante en el ritmo predominante de un partido que casi nunca esté asociado al vértigo.


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Un equipo se define por cómo resuelve los problemas que le plantea el adversario y por cómo se los provoca. La Argentina tiene unos cuantos inconvenientes en ambos sentidos. En partidos de este nivel (sin dudas, el más alto), algunos detalles se resuelven en los mano a mano, en la capacidad individual de sostener y ganar esos duelos (ver gráfico). Messi puede impedir el avance de Kleber o André Santos: atacándolo y defendiéndolo. Lo mismo por la otra banda, contra Maicon o Dani Alves. El 9 enfrentando a los centrales y el 8 a Felipe Melo. Y así en cada zona, sin persecuciones, pero con el deseo de ganar en cada sector del campo. La Argentina puede pensar un partido osado, agresivo, con la pelota y el control, presionando inmediatamente después de producida la pérdida de la posesión y asegurando una rápida transición defensiva porque ese equipo (amplio y predispuesto a ocupar todo el ancho del campo) necesitará comprimirse a buen ritmo para no conceder contraataques. Antes con Basile y ahora con Maradona, se ha optado por la marca zonal en las pelotas detenidas. Cuestión de gustos. Pero esa socialización de marcas ante Juan, Lucio y Luis Fabiano se me antoja riesgosa. La Selección está en medio de un incompleto proceso de armado, y todavía las confirmaciones pierden con los defectos. En cualquier caso, todo esto sirve de poco: sabemos muy bien que un Argentina-Brasil se gana con carácter.

SEPTIEMBRE 2009 UN CAÑO 27


RECUERDOS

TRICOLOR DESCONTROLADO El regreso de los funebreros a Primera ha inspirado a otra de nuestras nuevas plumas. Para Symns y sus recuerdos de la infancia, Chacarita es algo especial; como lo eran Ferro o Atlanta. Pero no se trata del equipo, se trata de sus hinchas. ¿Vuelven las hordas? Por ENRIQUE SYMNS Ilustración LUIS MEDRANO ( Para Alpargatas 1946)

A

los ocho o nueve años, la radio era mi mejor compañera. Nunca más volví a tener esa clase de amistades invisibles que me visitaban desde fabulares distancias. La televisión nos arrancó los ojos de la imaginación, fue como un maligno trífido catódico. Por las tardes escuchaba las heroicidades de El inglés de los huesos (un exitoso radioteatro) y festejaba como un indio ingenuo las andanzas de ese inglesito presumido, invencible con el facón y siempre dispuesto a humillar en los duelos a los más grandes malevos y cuchilleros de nuestra tierra. A las diez de la noche, la casa en silencio y en sombras, escondido bajo las frazadas y con el velador encendido, aterrorizado, me introducía en las tenebrosas producciones de Narciso Ibáñez Menta. Me gustaba Frank Sinatra, Smith y sus pelirrojos y una niña de voz escalofriante que se llamaba Brenda Lee; pero los sábados, para hacerle compañía a mi tía, me aburría soberanamente hasta la madrugada con Grandes Valores del Tango. Para mí, el verdadero Gardel era Sinatra. Y los domingos, por culpa de las transmisiones de Lalo Pelicale me hice hincha de River. Mi padre era de Independiente, pero eso nunca influyó porque desapareció de mi vida durante casi ocho años, cuando lo nombraron intendente de Bahía Blanca. La radio me hizo fan de River, pero la calle me permitió darme cuenta de que la peste del fútbol eran los clubes grandes, que 28 UN CAÑO SEPTIEMBRE 2009

ganaban los partidos porque tenían plata. Si sos de Varela tenés que ser hincha de Defensa y Justicia, y no andar disfrazado con una ridícula camiseta del Manchester. Y si estás en Madrid, lo tuyo es el Rayo Vallecano. A los diez u once años empecé a ir a la cancha. Me llevaba y me cuidaba mi tío Atilio, que vivía cerca de la cancha de Témperley y a que le gustaba ese equipo. Pero los domingos me pasaba a buscar por mi casa en Monte Grande, en un enorme fortacho, para llevarme hasta la cancha de Chacarita. En el viaje me hacía cagar de risa. Esas carcajadas que te asfixian y que no podés contener. En mi casa no se decía “pis”, sino “pipí”, y Atilio, con la ventanilla abierta, no paraba de insultar a los hombres y de piropear groseramente a las mujeres. Era tan diestro en el arte de putear que lograba construir oraciones completas solamente con puteadas. Coqueteaba con Témperley, pero Chacarita era el amor de su vida. En el auto también viajaba el Negro Pereyra, un ladrón pesado, prófugo de la ley y muy amigo de mi papá. Cuando el viejo se fue a Bahía Blanca, le dio conchabo en mi casa a pesar del rechazo y el terror de las mujeres. El Negro siempre andaba calzado, olfateando a los tiras. Yo lo adoraba porque era malo con casi toda la gente, pero muy cariñoso conmigo. Durante unos meses salimos todos los domingos. Íbamos a la cancha de San Lorenzo, a la de Huracán, a la de Chaca o a la de Atlanta. Me acostumbré tanto al tablón y a la

tribuna de baja estatura que cuando me llevaron por primera vez al Monumental (fue un partido inolvidable, Racing nos ganaba 2 a 0 y en los últimos diez minutos les metimos 4) no sólo me aterró el vértigo, sino que además no veía un carajo, y si la gente gritaba gol o penal, yo los imitaba pero sin comprender la jugada y a veces sin identificar a los jugadores. El recuerdo del tablón a veces me invade como un sueño, y en los anocheceres primaverales, me llega el aroma de los eucaliptos que despedían las estufas y el atardecer cubierto con la mágica luz de las luciérnagas. En los cuatro o cinco partidos que vi a Chaca, nunca tuve miedo. El miedo lo perdí en la cancha de Huracán en un partido con River que era decisivo. En la tribuna visitante no había más lugar, así


Para Mosaico, Chacarita era una sede del anarquismo, porque afirmaba que había sido fundado por chacareros ácratas. que terminamos sumergidos en el enjambre de la hinchada enemiga. Mis protectores me ordenaron que no se me ocurriera gritar un gol de River. El primer gol millonario fue de penal, así que ni siquiera me moví. Pero en el segundo, luego de una endiablada jugada del puntero derecho uruguayo Domingo Pérez que terminó en un golazo, no pude contener el grito de gol. Enseguida la ola de puteadas comenzó a buscarme entre la multitud. La búsqueda se interrumpió cuando Atilio, el Negro y un

tipo al que llamaban Mosaico se agarraron fieramente a trompadas con los hinchas del Globo. El derroche de sangre provocó un vacío a nuestro alrededor y esa tarde supe que jamás me pasaría nada mientras me protegieran aquellas fieras. Según decían, el Mosaico era un anarco pesado que trabajaba y militaba en el puerto. Era fanático de Chaca. Más que hincha, era militante. Para Mosaico, Chacarita era una sede del anarquismo, porque afirmaba que había sido fundado por chacareros ácratas. Han pasado más de 50 años de aquellos domingos alucinantes que yo esperaba impaciente durante toda la semana. Nunca dejé de añorar a tres clubes que desaparecieron de primera división: Platense, Atlanta y Chacarita. El ascenso funebrero es como el retorno de las hordas de Atila. El futbol no pertenece

a los dirigentes ni tiene nada que ver con una institución. Cada vez tiene menos que ver con los jugadores siempre acechando las transferencias y con más amor al dinero que pasión por la camiseta. Los auténticos protagonistas son los hinchas y su esencia: las barras bravas. Las hinchadas forman parte de la aristocracia. Como en los prehistóricos clanes constituidos por el totemismo exogámico, formar parte de una hinchada es la auténtica patria que sobrevive a los tiempos. No me simpatizan los Borrachos del tablón y mucho menos el populismo bostero. Ser hincha de un club grande y millonario no tiene recompensa. Es solamente facilismo triunfalista. Afortunadamente, desde San Martín, vamos a tener la oportunidad de ser testigos de ese resplandor legendario que regresa desde el pasado. SEPTIEMBRE 2009 UN CAÑO 29


A 38 AÑOS, 8 MESES Y 8 DÍAS DEL COMBATE ALÍ - BONAVENA

NOCHE DE ATORRANTES 7 de diciembre de 1970. Nadie supo bien cuántos argentinos estuvimos al borde del televisor. Hoy, suponemos que todos. En el Madison de Nueva York, el imponente Muhammad Alí recibía al insolente argentino que lo había llamado “gallina” en el pesaje. Fue la pelea que nuestros abuelos y nuestros padres relatan con mayor precisión. Pero, ¿vos sabías todo lo que ocurrió? Entonces, preparate para este obsequio de Ezequiel. Por EZEQUIEL FERNÁNDEZ MOORES

“¡Andá a la puta que te parió!”. Ringo no podía creer lo que escuchaba. Estaba en el momento más importante de su carrera. La última chance. Se jugaba la vida. Era el penúltimo round. Contra Alí y en el Madison Square Garden. Y en el rincón, como si estuvieran en un gimnasio de Parque Patricios, los hermanos Juan y Bautista Rago dale que te dale putéandolo a Gil Clancy, el experimentado entrenador que Ringo había contratado para esa pelea. “¿Qué mierda pasa? ¿Estás loco? ¿Por qué lo insultás?”, preguntó Ringo a Bautista Rago cuando llegó al rincón tras el penúltimo round. “Porque no me lo banco”, contestó Bautista. La cosa no paró ahí. Mientras permanecía sentado, Ringo escuchaba por el oído izquierdo a Bautista diciéndole que regulara hasta el final “porque es una actuación bárbara”. Por el oído derecho, Clancy le pedía exactamente lo contrario. Que estaba perdiendo por puntos y que tenía que jugársela. En criollo, los Rago le decían que sólo se dedicara a aguantar la campanada final. En inglés, Clancy le indicaba que tenía que salir a matar o a morir. Y allí fue Ringo. A morir. 30 UN CAÑO SEPTIEMBRE 2009

En el avión de regreso lloró y tuvo miedo sobre cómo lo recibiría la gente. “Fue ovacionado; ése fue el punto culminante de su carrera, pero también el inicio del declive”. El cineasta Carlos Sorín me contó una vez que por eso había elegido esa escena -Ringo bajando del avión, ovacionado tras la pelea con Alí- como el final de la película que, crisis mediante, jamás realizó, con Rodrigo de la Serna haciendo de Bonavena. El actor que sí logró hacer de Bonavena es el español Sergio Peris-Mencheta. Sergio no sabía quién era Ringo cuando le ofrecieron el papel. Pero luego visitó su tumba en la Chacarita y hasta fue al corazón de la hinchada de Huracán. Comprendió perfectamente la importancia que tenía para Ringo esa pelea celebrada el 7 de diciembre de 1970 y que forma parte de la memoria popular del deporte argentino. “Sinceramente, creo que el resultado de esa pelea hizo justicia en todos los niveles”, me dice Sergio, que hará de Bonavena en un film estadounidense que, en rigor, será sobre la vida de Joe Conforte, el mafioso que mandó asesinar a Ringo el 22 de mayo de 1976 en las puertas del Mustang Ranch, el gigantesco burdel que regenteaba en Reno junto con su esposa Sally. Según Sergio, Alí “se merecía todo después del desplante de Vietnam...Negárselo, sería como desposeer a Jesse Owens de las medallas de Berlin”. Alí, es cierto, venía de cumplir suspensión y humillación por negarse a combatir en Vietnam, lo despojaron del título y hasta de su pasaporte, y sólo no se animaron a encarcelarlo. Le habían quitado los mejores años de su carrera. Pero allí estaba él otra vez. Dispuesto a recuperar en un ring lo


Alí en el suelo. Ringo su eña con ganarle. Fue en el noveno round. Una breve ilusión.

Una anécdota más para contar lo que representaba Alí en que le habían robado en un escritorio. Además, ya no era sólo aquel momento. Apenas dos horas antes de la pelea, Judge Aaun boxeador. Su rebeldía antibélica lo había convertido en un ron, un negro delgado de unos 40 años, rogó que lo dejaran símbolo de las protestas antiestablishment de los agitados años verlo. Aaron se desnudó y le mostró a Alí las tres K que le habían 60. Lo admiraban intelectuales, pacifistas y hippies. Bertrand dibujado en el pecho los racistas del Ku Klux Klan. También el Russell, Jesse Jackson, Dustin Hoffman eran sólo algunos de espantoso dibujo de cicatrices del bajo vientre porque los fanátilos nombres célebres admiradores de Alí. cos le rebanaron los testículos. Alí lo abrazó y ordenó que lo Pero en Argentina no era fácil advertirlo. Acá, como era hicieran sentar cerca de su rincón, donde él pudiera verlo. Le dio normal en aquellos tiempos, vivíamos en dictadura. Mandaba, un poema al periodista Bud Collins en el por así decirlo, el general Roberto En criollo, los Rago le decían a Ringo que ratificaba que noquearía a Ringo en Marcelo Levingston, porque a Juan que sólo se dedicara a aguantar la el noveno round y a unas pocas cuadras Carlos Onganía lo habían desterracampanada final. En inglés, Clancy le del Madison bajó del Cadillac e invitó do a las sierras de Córdoba. En la indicaba que tenía que salir a matar o a decenas de seguidores a que entraran residencia de un neonazi, Onganía a morir. Y allí fue Ringo. A morir. con él al estadio, ante la furia de los conhinchaba esa noche por Ringo. A su troles. El Estados Unidos más reaccionalado estaba un joven Osvaldo Soriario mandó amenazas de bomba y fincó sus esperanzas en el no, periodista de Primera Plana, queriendo entrevistarlo. Todos joven argentino, blanco y racista, gorila y admirador del general queríamos que ganara Ringo. Y hasta se festejaron sus ocurrenAlejandro Agustín Lanusse, que pocos meses después sucedería cias en el pesaje, cuando le dijo “chicken” (gallina o cagón) a a Roberto Levingston. Ringo, puro coraje, casi lo tira en el noAlí porque no había ido a Vietnam e hizo un gesto que indicaba veno y resistió hasta el nocaut agónico del último round. Volvió que olía mal porque era negro. “¡Andaaaá maricón!”, le dijo en admirado. No le alcanzó. Seis años después, a los 33, y otra vez otro momento del pesaje, para luego seguir con un “culito, cubajo dictadura, fue asesinado por el mafioso. Alí dio un paso lito”, tocándole la cola a un Alí que terminaba rendido y hasta decisivo en su camino a la leyenda. A su coronación como uno riéndose de las salidas de ese porteño fanfarrón que resultó ser de los más grandes deportistas de todos los tiempos. más bocón que él mismo. SEPTIEMBRE 2009 UN CAÑO 31


Quizás porque la realidad es un disparate, los textos de Pablo de Biase se convirtieron en piezas literarias testimoniales de nuestro deporte. Esta vez, con ágil prosa, nos vamos a los tiempos muy posteriores al Mundial de Sudáfrica 2010, cuando ya Marcelo Bielsa era un modelo social consagrado, en una Latinoamérica unida y distinta. La primera Copa del Mundo obtenida, años antes, por el seleccionado chileno llegó menos temprano que tarde, y nada menos que en una final Argentina-Chile. Desde entonces, una serie de acontecimientos modificaron la escena mundial y son los días en que muchos se preguntan: ¿qué fue de la vida de Maradona? Por PABLO DE BIASE Ilustraciones NESTOR TAYLOR

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edio siglo de vida pública, signada por un inquebrantable sentido de la honradez personal e intelectual, es razón suficiente para revisar, cada tanto, algún aspecto de su pasado. Pero con Marcelo Bielsa ocurre, además, que aún hoy, un largo par de décadas después de su retiro a una vida privada, frugal e íntima, su nombre sigue generando polémicas, admiración y rechazo ardientes. Con una vehemencia similar a la que le hizo ganar fama de “sanguíneo”. Por lo tanto, el hallazgo casual de un documento que arroja mucha luz sobre la final del Mundial del 10, primera entre sudamericanos en 60 años, merece la atención de quienes seguimos con pasión la historia del deporte más popular. Por supuesto, el estilo pasional y arrollador de Marcelo Bielsa para llevar adelante los proyectos en los que creía sembró de anécdotas su biografía, por más que desde joven supiera tender un muro eficaz entre su vida privada y los medios de comunicación. Su falta de la más mínima docilidad frente a las grandes corporaciones comunicativas –especialmente, cuando fue entrenador de la selección nacional argentina de fútbol, a fines del siglo pasado- representó, para sus detractores, “un llamado de alerta”, “el primer signo”. Así, años después, agrandaron y deformaron esas anécdotas, a fin de terminar de pintar un “traidor a la patria” o “un argentino megalómano y voraz”. Los bielsistas -argentinos, chilenos o mexicanos- coinciden en que se trató del primer signo. Pero del primer signo de una trayectoria emancipatoria programática y pragmática, determinante, entre otras cosas, de la creación de la OEB (1), la capitulación definitiva de Estados Unidos de Nueva Bretaña frente a 34 UN CAÑO SEPTIEMBRE 2009

la Confederación bolivariano-zapatista mexicana, en la Batalla de California (2) -en abril del 17- y el traslado de la sede de la FIFA de Zurich a Asunción. Las polémicas son muchas y las más recientes remiten al ámbito de la política y las relaciones exteriores, por eso consideramos de gran valor el documento que reproducimos en estas páginas, ya que es rarísimo que en unas notas marginales en la computadora personal de un periodista, fallecido hace dos meses tras caer su vehículo personal en un pozo solar, figurara un documento de hace más de 15 años, con opiniones y caracterizaciones textuales de Bielsa sobre otros colegas del fútbol, entre otros datos “jugosos”. Más raro aún es que Bielsa haya hecho declaraciones de ese tipo. Se trata de los fragmentos que se han salvado de una entrevista que Marcelo Bielsa, todavía ministro de Educación y Deportes de la República Popular de Chile, concedió al malogrado periodista Francis Tuertas (4) para France Football, en 2015, y que misteriosamente nunca se publicó. Partes del artículo, más algunas notas marginales realizadas en su momento por el entrevistador, que sobrevivieron al incendio de su laptop (forman parte de la poca información que la policía científica pudo rescatar del disco duro), brindan pistas muy interesantes sobre la presunta suerte sufrida por el entonces técnico de Argentina, Diego Maradona (oficialmente desaparecido antes de comenzar la ceremonia de entrega de premios de Sudáfrica 2010), y sobre los inicios de la carrera literaria de Marcelo Bielsa, entre otros temas.


FF798715_MBIELSA01 POR FRANCIS TUERTAS VOL.: ENTREVISTA EXCLUSIVA A MARCELO BIELSA TIT.: “DEJEN A MARADONA EN LA PAZ DE SU FE” TXT: En un rincón de la modesta pero acogedora casita, enclavada en la montaña azul y verde más límpida que pueda verse por estos días en el Sur de la Confederación Bolivariana, a pocos kilómetros de la ciudad de San Luis -declarada este año “capital cultural de América” por la Unesco- nos recibe, enfundado en su infaltable conjunto deportivo azul el ministro de Educación y Deportes de la República Popular de Chile, de “vacaciones con profunda acción literaria sostenida”, en su país natal. Bielsa no lo dice ni lo reconocerá con palabras pero las sonrisas cómplices de esa cabeza febril, importante, en la que ralea el pelo pero no las ideas y los conceptos táctico -estratégicos, nos autorizan a contar que por estos días, allí y en el I-Pad Corder Apple de lápiz óptico del que no se separa, habitan muchos personajes bendecidos por un manto de piedad literaria. La primera novela-ensayo histórico sociológico del ex DT campeón olímpico con Argentina y del mundo con Chile se halla en pleno proceso creativo. ¿Su tema? Un ensayo sobre las mafias y cierta “tendencia genético-cultural a la formación de cuadros administrativos poco apegados a las normativas intra e interorganizacionales, con elevados grados de caudillismo, discrecionalidad en el manejo de los fondos y las vidas de las personas, puntas y carrileros juveniles y profesionales, entre otros”. ¿Su título? Provisorio y oficioso: “Eduardo, barbarie sin civilización”(3).

Sin reconocer que se halla revisando su pasado en Puerto Guevara, en el actual Parque de la Revolución –ex Parque Independencia-, no deja de destilar pasión rosarina mientras su perfil de Doctor Cerebro se acentúa con el caer de la tarde frente a la montaña encantada. “Es cierto, hice erigir un monolito en la puerta del estadio de mi club, y es cierto también que decía ´Bárbaros, las ideas tácticas no se matan, se contrarrestan´”. Lo que quedó demostrado por el último intendente derechista de Rosario, Roberto Justin, canalla hasta el tuétano, quien hizo demoler la piedra bielsista por una cuadrilla municipal a las tres horas de haber sido erigida (4) (…). NOTA DE REDACCIÓN: Luego de mirar una vez más la final y el gol de taco con caño que Suazo le hace a Andújar, en el modesto LCD bidimensional con que visualiza aquí en San Luis, Bielsa baja la voz y explica qué sucedió verdaderamente con Diego Armando Maradona tras la final que Chile le ganó 3-1 a Argentina. “El rayo no lo partió aunque sí cayó muy cerca. Diego aprovechó, entonces, la confusión, que cortó durante cinco segundos toda la energía de Ciudad del Cabo y, de este modo, las tomas visuales de lo que sucedía en el terreno, y se perdió en el corazón del Africa, como el Kurtz de Joseph Conrad. Cuando volvió a haber transmisión oficial o cualquier otro tipo de captura icónica, las cámaras enfocaban los festejos de los jugadores chilenos, y nadie reparó en el DT argentino, sin dudas uno de los treinta y cinco mejores jugadores del siglo pasado. Es verdad que está en alguna parte de Etiopía, pero es una bajeza lo que publicó el diario. De ningún modo tiene relaciones con los carteles que operan en el centro norte de

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Africa ni es su iglesia una fachada para el ir y venir permanente de pequeños aviones. Diego vive genuinamente en la paz de su fe y practica un sacerdocio ecuménico. Tanto la Iglesia de la Mano de Dios como el santuario de Santa Claudia son sitios de comunión humana, de profunda religiosidad y de circulación de valores espirituales. Un rostro más del multifacético reino de libertad que abrió la síntesis multidialéctica de la tríada Hegel-Marx-Michel. El despertar de la conciencia de la humanidad que vislumbró Marx encontró su genuina plataforma de despliegue en el modelo holandés. Cuando la conciencia universal sobre la ocupación óptima de los espacios logró captar los alcances ilimitados de este concepto, América comenzó a despertar. ¿O por qué se cree que estuve cinco años trabajan-

do con juveniles en México? Fíjese en los nombres de los comandantes de las principales columnas que están avanzando en territorio californiano, y fíjese en qué club jugaron cuando tenían edad de sexta o quinta división. Von Clausewitz apenas si pudo entrever lo que Rinus Michels traspasó con su conciencia increíblemente lúcida (…)”.

(1) Organización de Estados Bolivarianos (2) Luego de la invasión de los antiguos Estados Unidos de Am��rica a la “frontera caliente del Sur”, en octubre de 2016, el secretario general de la Confederación Bolivariana, Marcelo Bielsa, dispuso en menos de un día una reunión cumbre entre los nueve presidentes de la Confederación (todos los sudamericanos, menos el gobierno “izquierdista” de Uruguay, que adhirió al “socialismo intergaláctico antes que a las nuevas mutaciones del populismo argentino”) y el presidente de los Estados Unidos de México, del que salió la declaración de guerra. Tras cuatro meses de un avance casi gandhiano, en el que hispanos, negros y blancos se rendían sin pelear, el gobierno ultraconservador de Jeb Bush debió capitular, restituyendo California, Texas, Nuevo Méjico, Arizona y Nevada a los Estados Unidos de México. Los antiguos estados del Sur norteamericano votaron la secesión y el restablecimiento de la Confederación de Estados Americanos, mientras que los estados restantes se unieron a Canadá en los Estados Unidos de Nueva Bretaña y, bajo el protectorado del rey Carlos de Inglaterra, pasaron a formar parte del Commonwealth. (3) Clara referencia al ex presidente de Newell´s, de fines del siglo

XX y primeros años del XXI, Eduardo López, quien administraba los asuntos del club en la oficina del bingo que regenteaba en el centro de Puerto Guevara, por entonces Rosario, y quien supuestamente sobrevendía los pases de los jugadores en operaciones un tanto oscuras. Este libro nunca fue publicado y Bielsa no volvió a hablar de él, probablemente para no dificultar la creación del Centro Polideportivo de Alto Rendimiento “Renato Cesarini”, nombre tras el que se unificaron Rosario Central, Newell´s y Tiro Federal, en 2016, cuando, por otra parte, la lucha revolucionaria en toda América iba borrando los últimos bastiones de resistencia conservadora. (4) Este episodio desencadenaría el Rosariazo II. La columna Che Guevara, compuesta por la fracción dominante de la hinchada de Rosario Central, un sector importante de “La metralleta leprosa”, de la hinchada de Newell´s, la FUR (Federación Universitaria de Rosario)FUA (Federación Universitaria Agentina) y la Nueva CGT de los Argentinos, incautó el camión y las herramientas y tomó el palacio municipal de la entonces Rosario, destituyendo al intendente y nombrando en su lugar a Mauricio Pochettino, del Frente Nueva Victoria Popular.

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Luego de mirar una vez más la final y el gol de taco con caño que Suazo le hace a Andújar, Bielsa baja la voz y explica qué sucedió verdaderamente con Diego Armando Maradona tras la final que Chile le ganó 3-1 a Argentina.


El gol o Devoto

Empieza el nuevo campeonato, y aún resuenan las quejas y los malos comentarios de aquel último partido entre Vélez y Huracán. Autor del libro Historias negras del fútbol argentino, Alejandro Fabbri rescata una historia de 1950, cuando los malos arbitrajes se combatían con jueces ingleses. Pero no todo salía bien. Por ALEJANDRO FABBRI

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unca había pasado antes, pero pasó. El 20 de agosto de 1950, hace sesenta años, la Policía Federal metió presos a los veintidós jugadores que protagonizaban Huracán-Vélez, por la decimonovena fecha del campeonato de Primera. ¿Qué había ocurrido? El partido lo ganaba Vélez por 3-1 en Parque Patricios. A cinco minutos del final, explotó la mecha que se había encendido en los minutos anteriores. Después de que el puntero derecho Nápoli venciera al arquero local Héctor Ricardo, un golpe de Badin al velezano Mallegni, instantes después del reinicio del juego, provocó que todos los jugadores se lanzaran a pegarse en el medio de la cancha ante la mirada asombrada de la gente. Enseguida se plegaron masajistas, entrenadores y algunos particulares. El juez inglés John Meade, que había llegado dos años atrás con un grupo de compatriotas para adecentar el fútbol argentino, se fue derechito para los vestuarios y no regresó. Antes, había tomado nota del bochorno, y unos minutos después, luego de que la Policía frenara la salvajada, anunció por medio del intérprete (no hablaba una pala38 UN CAÑO SEPTIEMBRE 2009

bra de español) que el partido se había suspendido. El diario peronista El Laborista explicaba en su edición del lunes 21 que “durante cinco minutos, los aficionados, que en las tribunas mantenían una actitud pasiva, pudieron presenciar cómo se golpeaban impunemente jugadores, entrenadores, masajistas y particulares, hasta que la entrada de la Policía y algunos miembros de las Comisiones Electivas pusieron término a la tremolina. Una vez que renació la calma, los jugadores de Huracán se sentaron en un sector del campo y los de Vélez lo hicieron en el opuesto a la espera de una resolución del juez, pero éste no apareció y, tras permanecer durante quince minutos, abandonaron el field, primero los locales y luego los visitantes”. Nunca quedó claro cuál fue la autoridad que dio la orden, pero lo cierto es que los jugadores se fueron derechito a prestar declaración a la Comisaría 28ª, la más cercana a la cancha del Globo. El matutino informaba que “llevados a la seccional, inmediatamente de terminado el espectáculo, los dirigentes de ambos clubes realizaron gestiones para obtener la libertad pero, pasada medianoche, todos los detenidos fueron trasladados a Villa Devoto, donde, por desorden, de-

bieron sufrir el castigo para tal infracción. Por su parte, las Comisiones Directivas de Huracán y Vélez se dirigieron a la AFA, culpando al árbitro del lamentable epílogo que tuvo el partido, aduciendo que no supo imponer su autoridad para reprimir el juego brusco.” A la mañana, todos fueron liberados. Como se observa, para la dirigencia lo más cómodo fue echarle la culpa al asombrado John Meade y no a los futbolistas, entre quienes estaban los experimentados Rugilo, Allegri, Zubeldía, Ovide, Uzal y Filgueiras, entre otros. Por suerte, el pedido de auxilio a la AFA no fue escuchado y el Tribunal de Penas actuó duramente, como nunca antes: suspendió a los veintidós jugadores con penas diferentes, de acuerdo al informe del atribulado Meade. Miguel Di Pace, delantero de Huracán, recibió la sanción más dura, con quince fechas de suspensión, seguido del arquero Héctor Ricardo, con diez, el zaguero Uzal, con ocho, y el defensor velezano Ovide, con seis partidos de inhabilitación, lo mismo que el arquero Rugilo. El resto de los futbolistas recibieron cinco fechas de suspensión, lo que provocó que los dos equipos buscasen, para los siguientes encuentros, a suplentes y chicos de la división reserva.


Vélez ganó desde allí hasta el final dos partidos y Huracán, si bien logró la hazaña de vencer con los chicos a San Lorenzo por 3-2, se fue comprometiendo y debió desempatar con Tigre, al que venció en dos partidos, por 3-1 y 5-1, para mantener la categoría. Meade se mantuvo como un árbitro confiable. Ese término, “árbitro confiable”, hoy sigue siendo todo un tema. En aquella época, en 1948, la AFA re-

solvió archivar a los jueces argentinos, cansada de los reiterados escándalos y la inconducta de los jugadores. Llegaron ingleses, galeses y escoceses que, sin saber ni conocer de manejos políticos y de poderío de camisetas, se dedicaron a dirigir democráticamente. Por eso, hay que tomarse el trabajo de leer cómo finalizaron las tablas de posiciones entre 1948 y 1953. Después, los extranjeros se fueron

mezclando nuevamente con los jueces locales, cometieron errores y volvieron a ser como el resto, con virtudes y defectos. Eso sí, en el fútbol argentino nunca volvió a ocurrir lo que pasó esa tarde del Año del Libertador General San Martín -1950- en la flamante cancha de Huracán. ¿Podría haber pasado lo mismo, semanas atrás, cuando definieron el torneo en Liniers? La respuesta es suya.

Por su parte, las Comisiones Directivas de Huracán y Vélez se dirigieron a la AFA, culpando al árbitro del lamentable epílogo que tuvo el partido, aduciendo que no supo imponer su autoridad para reprimir el juego brusco.” (Diario El Laborista, agosto de 1950)

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¡A desalambrar!

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onocidas como Las Marineritas, las porristas de Almirante Brown condimentan los partidos con su hipnótico meneo. Si los jugadores dejan todo en la cancha, qué decir de esta ninfa del semillero aurinegro. Nada de distancia panorámica con el hincha fiel. Como un wing clásico, la chica juega pegada al alambre, donde la cercanía del aliento estremece. Donde sus artes se aprecian en primer plano. Tan cerca que los muchachos por fin entienden el sentido profundo de aquel estribillo machacón que cantaba Daniel Viglietti. Foto HUGO RAMOS

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CLAUDIO BORGHI

Un placer genial, sensual Podría ser uno de los cinco técnicos del buen humor. Personaje que se hizo querer en la cancha, anda por los planteles desparramando inusuales desparpajos para que el fútbol sea más sencillo. Hoy en Argentinos Juniors, entre memorias de infancia y el humo de cien cigarrillos, asegura que los periodistas somos parte de la gran complicación de la pelota, que cuesta divertirse con cincuenta mil personas puteando y que “todos los equipos tienen dos o tres boludos”. Por ARIEL SENOSIAIN Fotos FABIÁN MAURI

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s de esos tipos que hacen de la conversación un arte. Claudio Borghi (¨Picasso¨, según Platini) no desprecia a nadie. Dialoga al paso, a medida que alguien le propone el ida y vuelta. Le gusta decir, al Bichi. Y también escuchar. Siempre que quede algo en el atado: “Fumo mucho, es verdad. Sólo hay dos momentos en que paro: cuando me ducho y cuando duermo”. ¿Cuando jugabas también fumabas? El árbitro no me dejaba… No, en serio, en el entretiempo arreglaba con el utilero para un par de pitadas. Mi viejo decía que había tres cigarros que se justifican: después de hacer el amor, después de comer y después de cagar, los demás son de vicioso. Pero después de un gran es-

fuerzo para cualquier persona sirve prenderse un cigarro. Por eso como entrenador entiendo la necesidad de fumar que tienen algunos jugadores después del partido en el vestuario, una vez que llegan a su lugar. Aunque no lo veo tanto hoy: la juventud en general fuma cada vez menos, y hay cada vez más futbolistas jóvenes. ¿Qué harías si te enteraras que un jugador tuyo fuma marihuana? No lo castigaría. Trataría de entenderlo. La marihuana no es una droga que me preocupe demasiado, como sí me sucede con el paco. Yo no sé cuántos pibes pueden fumar marihuana pura hoy en día, cien por ciento hoja. Imagino que muy pocos. Tienen que tener en su casa o mucha plata. Igual no quisiera aislar a los jugadores

de fútbol del resto de la sociedad. Tenemos ladrones, drogadictos y borrachos como en cualquier lado. Lo que nos pasa es que nos exigen demasiado. ¿Por ser referentes? Sí, aunque eso de los referentes no me gusta. Un día, viendo un partido de inferiores, un señor me dijo “qué lástima, Claudio, que mi hijo lo vea fumar”. Me dio mucha vergüenza, pero el problema es que él también estaba fumando… Nadie te prepara para ser referente. Su padre murió cuando él tenía 10 años. Ante semejante ausencia, el Bichi, encima, tuvo que salir a trabajar. A la edad de los juegos. Aunque luego se la rebuscaría para jugar bastante a la edad del trabajo. “Me queSEPTIEMBRE 2009 UN CAÑO 43


daron pocas imágenes de mi viejo, apenas un par: una patada en el culo que me dio cuando rompí un vidrio de una vecina con la gomera y un día que nos llevó al circo. Su muerte fue muy dura para todos en mi familia. El único que laburaba era él. Por eso me da bronca cuando la gente opina que yo podría haber llegado a más. Yo podría estar preso o trabajando en una fábrica. Algunos de los que decían que era un irresponsable de chico, hoy llevan una vida más dura que la mía, habiendo malgastado y con menos recursos”.

La gente que nos ve de afuera se pregunta cómo no nos divertimos jugando al fútbol. Cuesta divertirse con 50 mil personas puteándote; prefiero ir a pescar” “Siempre, la clave del fútbol estuvo en el número mil doscientos cincuenta y nueve. El 1, el 2, el 5 y el 9. La columna. Para mí el jugador más importante es el volante central

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¿Llegaste a robar? No. Pero alguna vez tendré que llevarle un vino, otra cosa no puedo regalar, al político este que ganó en provincia de Buenos Aires, el colorado, ¿cómo se llama?… De Narváez, ése. A su viejo, el dueño de Casa Tía, no le robé, pero sí intercambiaba mis zapatillas viejas por otras que me llevaba del supermercado. En otro almacén entrábamos, nos sacábamos el hambre y nos íbamos. A los 9, 10 años ya andaba por la calle. ¿Sos un técnico de dar privilegios? Algunos se los ganan. Yo tengo dos hijos y no los trato igual, reconozco que tengo más debilidad por uno, sólo trato que el otro no se dé cuenta. Y hay tipos de los que me enamoro. Llego a un club, veo a un negrito que quizás no merezca estar en Primera, pero igual le doy la chance. En Chile me enamoré de Chupete (Humberto) Suazo. Tenía la coraza de los que fueron maltratados. Cuando lo llevamos a Colo Colo, un técnico me dijo que me estaba equivocando, que era un hijo de puta que me iba a volver loco. Se equivocó. Lo único que necesitaba Suazo era cariño. Yo no lo acariciaba, pero en vez de decirle “gordo boludo, bajá”, le decía “vení, gordo, bajá un poquito”. Es bueno averiguar de la vida, los orígenes. La gente juzga a los futbolistas por lo que conoce, lo que se sabe desde los 20 años, sin saber de dónde vienen o, por ejemplo, si el viejo chupaba. Suazo venía de una infancia muy dura, con carencias y la pérdida de su padre. No sabía expresarlo, y ante la menor agresión respondía con otra. Por eso no se puede ser igual con todos. Te sentías personificado. Yo también jugaba para salir de las carencias. Es difícil divertirse así. Si hubiese

tomado el fútbol como un hobby, quizás habría sido menos problemático para mí. Que un técnico me sacara, o no llegar a Primera, era un problema. Era no cobrar, no morfar. La gente que nos ve de afuera se pregunta cómo no nos divertimos jugando al fútbol. Cuesta divertirse con 50 mil personas puteándote; prefiero ir a pescar. Nuestro fútbol es diferente al que se juega un rato entre amigos. Los preconceptos me joden. El público toma los pocos ejemplos muy exitosos. Hablan de Cristiano Ronaldo, pero no reparan en los miles de jugadores en todo el mundo que ganan muy poco dinero. El preconcepto con el que cargó siempre fue: “pudo haber sido Maradona, pero terminó siendo Borghi”. Antes le dolía, hoy le molesta: “Son injustos conmigo y con Maradona. Éramos diferentes. ¿Para qué comparar? Lo sufrimos yo, Caniggia y ahora Messi”. Después del retiro trabajó recomendando jugadores. También como representante. No de los mejores, por cierto: “Eran pocos los futbolistas que me gustaban y los currículums eran todos parecidos, tenía que mentir mucho. Hasta que una vez, un técnico amigo me preguntó si pondría en mi equipo a un futbolista que le había ofrecido: `La verdad que no´, le contesté… No quiero decir que todos los representantes sean mentirosos, pero tienen que vender”. ¿Cómo hacés para estar cerca de los jugadores y a la vez mantener la distancia? Trabajo mucho con el respeto y el compromiso. No me considero un jugador, pero no me olvido de que lo fui. Trato de ponerme en el lugar de ellos, de entender lo que viven. No quiero que me tengan miedo sino confianza. Está claro que mi trabajo es tomar decisiones: que juegue o no, que siga en el club o se vaya, pero todo desde una perspectiva de persona. No me gusta el entrenador autoritario o el que manda en cana. A mí alguien me puede decir que llegó tarde a un entrenamiento por un problema con el hijo, la madre o lo que sea y lo entenderé, pero el día que me entere de que mintió, no juega nunca más. Hasta ahora nunca me salió mal. No es que esté loco. Tampoco era un rebelde cuando jugaba. Fui y soy un idealista.


“Los mejores técnicos que tuve fueron Menotti y Telé Santana. Tenían la capacidad de convencer a la gente de que se puede hacer las cosas bien. Nunca se enojaban, y pensar que ahora todos los entrenadores viven enojados…”. “El mejor con el que jugué fue Diego, que no creo que haya sido extraordinariamente bueno en muchos aspectos, pero sí tenía dos cualidades únicas: la sensibilidad en el pie y la velocidad mental. A su lado parecíamos todos boludos. Después, Van Basten, de una técnica impresionante pese a la altura: yo le llegaba al hombro. Y tercero Rijkaard, un tipo que me tapa la boca: siempre digo que los polifuncionales juegan mal en todos los puestos, y ese negro jugaba bien en cualquier lado”. “Siempre, la clave del fútbol estuvo en el número mil doscientos cincuenta y nueve. El 1, el 2, el 5 y el 9. La columna. Para mí el jugador más importante es el volante central, el que logra que el

equipo no se parta. En el medio es donde se ganan los partidos. El ideal sería lograr uno que combine recuperación y contención: Batista. Hoy los mejores son Gago, un cinco tan cinco que si lo ponés a la derecha lo cagás, y Mascherano, un viejo reencarnado en un pibe”. “Antiguamente la selección brasileña no representaba al fútbol de su país, donde se ataca pero también se defiende y se mete. Hoy cambió. Y creo que Brasil es la única Selección que todavía gana con la camiseta”. “No me gusta discutir de fútbol porque no se llega a nada. Como en la religión. Además hoy estamos medio complicados, hablamos mucho de sistemas tácticos sin sentido, porque en sólo dos momentos se respetan las alineaciones: cuando empieza el partido y cuando empieza el segundo tiempo. Gran complicación aportan ustedes, los periodistas”. “Atacar es mucho más difícil que defender.

Por algo la estadística marca que muchos de aquellos que cabecean en su área no dominan el área rival; o sea, es más fácil despejarla a cualquier lado que darle sentido a la pelota. Lo de la pelota parada también es para analizar. Hay técnicos que son muy elogiados por esta acción, pero por más que la puedan planificar, necesitan de un buen ejecutante que la lleve a cabo. El pizarrón de un entrenador nunca perdió un partido”. “Cambiaría dos reglas del fútbol: tiraría el córner desde la unión del área grande y la línea de fondo, y sacaría el lateral con los pies. Así el defensor que la tira afuera dejaría de ser ovacionado”. “Se supone que el fútbol más táctico del mundo es el italiano. Sin embargo, les cabecean en el área chica. Si fueran tan perfectos en lo táctico, no sucedería. Es que alguno siempre puede dormirse. Todos los equipos tienen dos o tres boludos”.


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El camale贸n mam谩, el camale贸n, cambia de colores...


INFORME CONFIDENCIAL

Con J de Judas El periodista que más escribió e investigó sobre el nuevo pacto del fútbol, ahora nos ofrece una excelente guía para entender lo sucedido. Bajo la conclusión de que “hace dieciocho años que en el fútbol nos vienen meando todos”, el retrato de los negocios pasados y futuros, en la pluma de Veiga, es un valor agregado para esta humilde revista. Por GUSTAVO VEIGA

U

na causa justa levantada por quien se autoproclama vicepresidente del mundo, es difícil de digerir. Sería como enterarnos ahora que George W. Bush cumple tareas sociales en Irak. La actitud siempre parecerá demagógica, sospechosa de toda sospecha. Julio Grondona rescindió el contrato más importante de los cinco que lo unían al Grupo Clarín y a Torneos y Competencias desde hacía dieciocho años. No fue el ex presidente Néstor Kirchner aunque la idea se le atribuya. Fue el patriarca de Sarandí, el mismo que en 1999 reculó en una situación semejante: Daniel Lalín, pionero en quiebras como la de Racing, había arrimado una oferta superadora a la que estaba vigente por los derechos de TV. Varios años después, también rechazaría otra propuesta que acercó Carlos Ávila, el ex zar de TyC, por 600 millones de pesos. Igualita a la que acaba de cerrar con el Sistema Nacional de Medios Públicos. Tan asombroso resultó el anuncio de la ruptura, que Ernesto Cherquis

Bialo, el vocero de la AFA, con su proverbial histrionismo, dijo las palabras mágicas: “Voy a comunicarlo in pectore: vengo a comentarles en el nombre del Comité Ejecutivo de la AFA, que el vínculo con la empresa que hasta aquí ha comercializado los derechos, acaba de finalizar”. Se trata del mismo periodista que solía señalar desde el llano que “en el periodismo deportivo nadie puede hablar en contra del gobierno de la AFA ni de sus integrantes porque no labura más”. Su transformismo es un símbolo de lo que pasó. La jugada que armaron entre el gobierno nacional y ese ministerio de Viamonte 1366 donde el Jefe de Gabinete es el mismo desde el 6 de abril de 1979, dejó a muchos boqueando. Casi nadie se la esperaba. Como en algunas guerras preventivas, el conflicto tuvo un disparador que hoy parece trivial: un reclamo por 40 millones de pesos que Agremiados le hizo a los clubes. Esa amenaza de huelga, comparada con lo que vendría después, sería una escaramuza. También el ataque con piedras y palos contra la

según la ocasión. Tu corazón, nena, tu corazón…

AFA, cuya autoría Grondona le atribuyó a Juan De Stéfano, otro ex presidente de Racing. Un hecho aparentemente aislado, producto de la inquina que se tienen los dos dirigentes de Avellaneda. De Stéfano desmintió estar a sueldo de TyC, aunque Ávila dijo que cuando él estaba en la empresa, le pagaban como asesor. Vale todo, de los dos lados. Clarín, que ha hecho escuela sumergiéndose en el fango de las noticias, utilizaría sus páginas contra la curiosa alianza entre el gobierno nacional y el vicepresidente del mundo. “Denuncian que Kirchner ahora se mete con el fútbol”, tituló. Casi preguntándose: ¿con nosotros?, cuando aún no era oficial la ruptura del contrato con Televisión Satelital Codificada (TSC), la empresa que había dispuesto pagar 212 millones de pesos por los derechos de TV de los diez partidos de Primera División en la temporada 2009-2010. Ya era demasiado tarde. Venía asomando otro fútbol para el Bicentenario. TSC es una sociedad que se repar-

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De Stéfano desmintió estar a sueldo de TyC, aunque Ávila dijo que cuando él estaba en la empresa, le pagaban como asesor.

La antigua diáspora de TyC, que incluye una pelea a las trompadas entre Ávila y Luis Nofal – éste tiene el 23,53% de la compañía -, parece un juego de niños comparada con la puja que se aproxima por los derechos televisivos entre empresarios oficialistas y adversarios del gobierno.

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ten por partes iguales la productora TyC y el Grupo económico que encabeza Héctor Magnetto. La asimetría de sus integrantes, que hace muy visible cómo las decisiones trascendentes las toma Clarín, no impidió que muchos periodistas confundieran sus siglas. Y que se informara Torneos y Competencias allí donde debía decirse o escribirse Televisión Satelital Codificada, a cuyo frente está Leonardo Ellenberg. Se trata del empresario que invitó por carta a los presidentes de los clubes a una reunión que nunca se concretó. Grondona había anticipado esa movida, le ordenó a su tropa que no concurriera y se anotó una victoria inicial. Esé fue el primer acto donde Clarín quedó desairado públicamente. Marcelo Bombau, el presidente de TyC, salió a dar la cara por la sociedad en los medios. Y pidió la intervención de la Embajada de Estados Unidos. Internacionalizó el pleito porque dos de los dueños de Torneos son yanquis: DirecTV y Fred Vierra, con un 33,20 y un 26,56% respectivamente. La antigua diáspora de TyC, que incluye una pelea a las trompadas entre Ávila y Luis Nofal – éste tiene el 23,53% de la compañía -, parece un juego de niños comparada con la puja que se aproxima por los derechos televisivos entre empresarios oficialistas y adversarios del gobierno. Daniel Eduardo Vila, el presidente del club Independiente Rivadavia de Mendoza y accionista de América 2 y Supercanal Holding SA, pretendía quedarse con los de la B Nacional. Por ahora no resultó posible porque la AFA mantiene ese contrato específico con TSC (al igual que el de la B Metropolitana y el del programa Fútbol de Primera). En el pasado, el empresario mendocino demandó a la mismísima Ernestina Herrera de Noble y a Multicanal, antes de que se fusionara con Cablevisión. Además, hizo juicios contra TSC y Tele Red Imagen SA (Trisa) como operador de cable. Su relación comercial con Francisco De Narváez y José Luis Manzano, dos rivales de los Kirchner, es de vieja data. En la vereda opuesta se ubica el grupo Telefónica, propietario de Telefé, uno de los posicionados en esta carrera por los derechos que se licitarán y beneficiario de la política oficial. Y Daniel Hadad, que controla C5N, a quien se le atribuye

interés en el negocio que acaba de abrirse. Está claro que el trazo grueso del fútbol pasará por Canal 7, donde su jefe de Deportes, Carlos Asnaghi, comenzó a armar –no sin dificultadesel equipo de periodistas para las primeras transmisiones. Los colegas que trabajan en Torneos y Competencias desde sus comienzos o al menos hace dos décadas no parecen demasiado interesados en cambiar de empresa. Una especie de premio consuelo para TyC, además de los contratos que conservó junto a Clarín por los dos campeonatos del Ascenso. Podrá seguirlos transmitiendo por la señal TyC Sports, que cumplió quince años. Por ellos paga 42 millones de pesos anuales, más 14 por el devaluado Fútbol de Primera. Otro activo sustancial para la sociedad que Ávila creó con la venia de Grondona allá por 1985, son los derechos de los Mundiales. “Es la única productora en el mundo que los tiene. En otros países son de las televisoras estatales o privadas”, recordó el empresario lanzado como candidato a presidente de River. La caída del acuerdo principal con la AFA, que demandará juicios millonarios cruzados, no garantiza la estabilidad de todos en la compañía. “Hasta diciembre”, le puso plazo fijo un vocero calificado de TyC que, además confesó: “Nosotros quedamos peor parados que Clarín. Ellos tienen los cables”. El contrato que rescindió Grondona es la suma de varios que fueron sufriendo ampliaciones o actualizaciones a lo largo de dieciocho años, entre el 19 de abril de 1991 y el 22 de junio de 2007, cuando se firmó el último entre la AFA y TSC. El fútbol primero cedió un partido los viernes, después otro los sábados, más tarde uno que jugarían los denominados equipos de menor convocatoria y así, sucesivamente, hasta entregar los diez que se disputan por fecha. Ávila, el 22 de diciembre de 1997, le había servido en bandeja el negocio a Clarín mediante un contrato entre TyC y TSC por el cual le cedía sus derechos televisivos. A tal punto se confundieron las dos siglas en una sola compañía –sinergia empresaria, que le dicen– que el socio mayor le pidió a Torneos que cambiara de nombre porque se confundía con la señal TyC Sports, un canal de entretenimiento donde cuestionar a Grondona

cambia de colores, como el camaleón. Cuando por la arena…


era pasible de castigo. Don Julio, por su traición, ahora se escribe con Jota, pero de Judas. La pelea de fondo entre el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner y Clarín sirvió como telón de fondo a la caída de un negocio monopólico donde las imágenes del juego eran secuestradas hasta el domingo a las 10 de la noche y en su reemplazo nos conformaban con retratos de hinchas y tribunas. Los que podían pagar por esa pantalla transformada en ridículo tapiz, ya no necesitarán irse hasta un bar o pagar el pay per view. Grondona y sus amanuenses lo hicieron posible. Los que quebraron, concursaron o privatizaron clubes. Los que firmaron un comunicado que mueve a risa: “No se trata de justos y pecadores. Tampoco de clubes bien administrados y mal administrados…” Se trata, sí, de que “nos mean y la prensa dice que llueve”, como citara alguna vez Eduardo Galeano. Hace dieciocho años que en el fútbol nos vienen meando todos. Absolutamente.

lo persigue un grillo, pa que no lo vean se pone amarillo…

Las imágenes del juego eran secuestradas hasta el domingo a las 10 de la noche y en su reemplazo nos conformaban con retratos de hinchas y tribunas. Los que podían pagar por esa pantalla transformada en ridículo tapiz, ya no necesitarán irse hasta un bar o pagar el pay per view.

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EL PAPEL DE AGREMIADOS

Intereses cruzados Todo empezó con un reclamo de Futbolistas Argentinos Agremiados. Hoy, con el último estallido, pocos recuerdan las primeras palabras de Sergio Marchi durante las vacaciones de invierno. ¿Qué rol jugó el sindicato? El Ruso Verea se incorpora a Un caño para darnos algunas claves, fechas y nombres, y ver si en una de esas alcanzamos algunas conclusiones. Por EL RUSO VEREA

S

i ustedes recuerdan, hace diez años el periodismo buscaba declaraciones de dirigentes a la salida del predio de AFA, en Ezeiza. Entonces se decían muchas cosas. Entre ellas, que los clubes no sólo no podían seguir así, sino que de allí en más, aquel que no hiciera buena letra corría el riesgo de descender. Julio Grondona, entonces, señaló: “más allá del campeonato mundial de fútbol, mi campeonato mundial es el económico”. Gámez tenía esta frase: “El campeonato que tenemos que ganar en este Vélez es el campeonato económico”. Bueno, a las pruebas me remito: Vélez hoy tiene que vender por lo menos un futbolista para zafar en su balance. Pese a que es el último campeón, pese a que tiene un andar ejemplar como institución, pese a los logros, y pese a que sigue creciendo, especialmente en el aspecto social. Hace más de quince años nos dijeron que si no entregábamos la vida a la TV el fútbol se moría. El eje monopólico empezó a comernos la cabeza con sus mensajes, tranquila y pacientemente,

Con un Estado en serio, intervencionista (porque el fútbol está formado por instituciones sin fines de lucro que tiene socios que pagan una cuota social mes a mes), esto no hubiera ocurrido. 50 UN CAÑO SEPTIEMBRE 2009

para que entendiéramos que en esta disputa la sangre es todo. Y entonces los dirigentes entregaron la sangre más preciada, que es la de de cien años de historia de la gran mayoría de nuestros clubes. ¿Y cómo la entregaron? Con esa vergonzante trampa que es el éxito escueto al que te conduce un campeonato corto y la posibilidad de entrar en alguna Copa internacional. Copas a la que ya entran los quintos y también los sextos, por supuesto con repechajes incluidos, porque cuanto más partidos se jueguen, más posibilidades televisivas tenemos. Hoy, la gran mayoría de los clubes se enfrenta al problema de quedarse sin jugadores. Y ahí viene no sólo el toque de alerta, sino el grito de Agremiados. Grito lógico, valedero; pero no puedo hablar de grito esperanzador, porque en la Argentina, para un futbolista, es difícil cobrar. Hay muchos vericuetos. Mal que les pese a Marchi y sus muchachos. Porque mucho puede hacer Agremiados para conseguir que el 15%, con el valor que corresponde al futbolista, se pague en un cheque a nombre del principal interesado. Pero poco puede hacer Agremiados cuando el futbolista, en el bar de la esquina de AFA, está arreglando el pase con el hombre de turno. Que, además, le habrá “comido” la parte que le corresponde. El chantaje entre empresarios y dirigentes es lo más habitual. Nefasta mafia, la del hombre de turno. Y lo mismo con la lucha por el pago de las primas. Hace muchos años que a los futbolistas también les comen la prima. No, no, no se trata de un título de Paparazzi. Es otra triste realidad, y tam-

Hoy, la gran mayoría de los clubes se enfrenta al problema de quedarse sin jugadores. Y ahí viene no sólo el toque de alerta, sino el grito de Agremiados. bién están involucrados dirigentes y empresarios en todo este circo. El tema es que no se aguanta más; por un montón de razones: una de ellas es que se pagan cifras que no se pueden pagar. Las evaluaciones en nuestro fútbol son cortas, y como cortas, pobres. Y como pobres, de una mediocridad espantosa. Porque en el medio de todo esto hay que competir semana tras semana, mientras una supuesta realidad nos fagocita: el que gana vive en tranquilidad, el que pierde entra en estado de desesperación. Nada mejor que, con esta filosofía, el dinero vuele. Un ejemplo: Gimnasia y Esgrima La Plata, que llegaba con mal promedio, fue a la búsqueda de referentes, de viejos ídolos, y pagó lo que quizás nadie podía pagar. El hincha de Gimnasia que lee esto dirá: “Ruso, ¿por qué te la agarraste con nosotros?”. No, de ninguna manera. Porque también le puede pasar a Rosario Central. O a otros equipos. ¿Se puede o no se pueden pagar las cifras que se pagan en el fútbol argentino? Es difícil saberlo. De la misma manera que es difícil saber cuánto deja el fútbol en su totalidad porque nunca hay números claros. Sí te-

Si lo busca un sapo de vista se pierde, anda por el pasto…


nemos presente que aquellos empresarios que eligieron dedicarse al fútbol se hicieron millonarios. Los Ávila son un gran ejemplo. Qué suerte que Agremiados haya dicho basta. Ahora Agremiados se pregunta: “¿el fútbol se va a quedar sin futbolistas?”. Y yo digo: ¿es una pregunta que se tiene que hacer Agremiados? ¿O es una pregunta que la AFA debe hacerles a los clubes? Loable actitud de la agremiación. Pero se trata de la misma gente que nos dice a nosotros que el fútbol argentino es uno de los cuatro rubros más importantes de ingresos que tiene el país. Ha recaudado más de mil cien millones. “¿No les dice nada esto?”, pregunta Sergio Marchi. Y sí, la verdad, Sergio, es que nos dice muchas cosas. Nos dice que la administración es pésima, fraudulenta. Me dice que con un Estado en serio, intervencionista (porque el fútbol está formado por instituciones

sin fines de lucro que tienen socios que pagan una cuota social mes a mes), esto no hubiera ocurrido. Ahora se le pide intervención al Estado. ¿Para que? Para que el Estado vuelva a ser el socio y el sponsor de la timba. Timba que, curiosamente, necesita el aval del propio Estado. Para que funcione bajo las normas de Lotería Nacional. Éstas son las cosas que nos llevan a una gran confusión. Pasaron muchos años de televisión y los clubes continuaron generando deudas. Los clubes, ya vacíos, generan muchísimo dinero que no verán nunca más. Hay empresarios que son multimillonarios, hay futbolistas que se han llevado un dinero impensado para un país empobrecido como el nuestro. Tenemos ese fútbol. Un fútbol que no puede resolver dónde jugar un triangular porque las canchas dejan mucho que desear. Un fútbol que no puede organizar una venta

de entradas. En este fútbol, don Julio ahora nos dice que necesitamos de la timba para poder salvarnos. En este juego con el ministro y el Jefe de Gabinete, esta disputa (tan lejana para nosotros los hinchas) entre gobierno y grupos económicos, está la idea de manotearle al fútbol unos millones más. Y después dirán “el año que viene vemos cómo hacemos con esto del Prode Bancado”. Así, colgándose de un negocio que parece cada vez más pobre, pero que sigue con los mismos personajes que lo manejan hace tantos años. Este fútbol ya no es creíble para nada. Debe ser una de las pocas veces que una lucha de un gremio es funcional al pedido de la patronal. Fútbol insólito, el nuestro, que pone a esta lógica gremial casi al lado de la desesperación dirigencial de un poder que hace oídos sordos a esta realidad.

y se viste de verde… El camaleón mamá, el camaleón…

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“Grondona es un miserable” Raúl Gámez es, fue y será una referencia en la lucha contra el poder de Grondona en la AFA. Ya alguna vez fue entrevistado por Un caño en su era anterior. Por esa razón, en esta coyuntura, era clave conocer su opinión sobre los hechos que están poniendo patas para arriba a todas las estructuras conocidas. Por MARIANO HAMILTON

¿Cómo pensás que se fueron desarrollando los acontecimientos hasta llegar a estar ruptura de contrato? No lo tengo muy claro, pero me puedo imaginar una secuencia. La AFA estaba en una situación crítica, al borde de la convocatoria de acreedores, y para colmo llegó el reclamo de Agremiados, de los 40 millones que se les debían a los jugadores. Grondona no pudo, como otras veces, salir a cubrir esa deuda con la plata que le saca a los clubes y así fue como terminó juntándose con el Gobierno para sacar adelante el Prode bancado. Pero allí se encontró con un escenario mucho más grave del que esperaba. No sólo le dijeron que no, por ahora, al Prode bancado sino que además lo presionaron para que rompiera el contrato con Clarín, lo que para mí es una locura. Pero vos siempre fuiste crítico del contrato que unía al Grupo Clarín con la AFA. Y lo sigo siendo. Pero una cosa es salir ordenadamente de ese vínculo y otra muy diferente es hacerlo de la manera en que se hizo, lo que expone a los dirigentes a un juicio que después, en caso de perderlo, deberán pagar con el patrimonio de los clubes. Por eso digo que Grondona debe poner su propio patrimonio para cubrir las espaldas de las instituciones frente a esta locura. Criticás al Gobierno, criticás a Grondona, criticás el contrato con el Grupo Clarín, criticás la ruptura del contrato… Es que las cosas no se hicieron como se deben. ¿Y cómo se deberían haber hecho? En primer término es inadmisible que 52 UN CAÑO SEPTIEMBRE 2009

el garante de este acuerdo con el Gobierno sea Grondona, es decir el tipo que nos viene robando desde hace años, el mismo que defendía las virtudes del contrato con el Grupo Clarín. Para hacer cualquier reforma seria hay que sacarlo a Grondona de la conducción de la AFA. ¿Y en segundo término? Si se tiene que hacer un contrato con el Gobierno que no sea por diez años. Yo, como candidato a presidente de AFA, no veo por qué debo estar preso de acá a diez años de un contrato que no suscribo. Grondona está tirando los últimos cartuchos en la AFA y este Gobierno está con fecha de vencimiento en el poder. ¿Cómo pude ser que se haga un contrato por diez años entre dos partes que están de salida y no uno por dos temporadas? Sí. Los diez años de vínculo no se sabe si los podrán sostener en el futuro… Es que en el futuro se deben hacer licitaciones públicas para que el fútbol sea el dueño de vender los derechos de la televisión al mejor postor. ¿Por qué sos tan crítico del Gobierno si en definitiva aparece en el escenario para ayudar a los clubes? En primer lugar porque no sé si se le puede creer algo a este Gobierno. Especialmente si el hombre que arranca el acuerdo es el mentiroso de Aníbal Fernández. ¿Por qué “el mentiroso”? Porque nos mintió todo el tiempo. Primero dijo que no al Prode bancado cuando me consta que lo van a sacar muy pronto y después porque se en

cambia de colores según la ocasión. Tu corazón, nena…

cargó de desmentir todas las reuniones que se hicieron a espaldas de la sociedad y donde se cerró todo el asunto. El acuerdo con el Gobierno es ventajoso para el fútbol. Pasan a ganar más del doble por la venta de los derechos. Todo lo que venga de Grondona y del Gobierno lo dudo. Vamos a ver si esa cifra es real. Te salta la ficha radical en todo esto… Soy radical pero no militante, pero eso no tiene nada que ver con lo que estamos charlando. Si querés que hablemos de política, lo hacemos, pero esto es el fútbol y no tiene nada que ver. Para hacer una comparación rara, ¿no creés que la traición de Grondona al Grupo Clarín es similar a la de Cobos al Gobierno? ¡Estás loco! Cobos para mí es un héroe que peleó por lo que creía. Grondona es todo lo contrario. Grondona es un miserable que se rodea de gente mediocre para destacarse él. Y si de pronto aparece algún dirigente que pueda ser un peligro para su poder, hace lo de siempre: le aplasta la cabeza. El de Cobos es un caso raro. Un vicepresidente que vota en contra del Gobierno que lo llevó al poder. Repito: son personas incomparables. ¿No te parece extraño que ahora aparecés en TN y te llaman de Clarín para preguntarte cosas después de muchos años en los que te ignoraban? Yo no tendré estudios pero no soy boludo. Sé perfectamente que ellos me están usando para pegarle a Grondona, pero yo también saco un rédito: estoy instalando en la sociedad que Grondo-


ALEJANDRO LIPSZYC

“Cobos es para mí un héroe que peleó por lo que creía. Grondona es todo lo contrario (...), se rodea de gente mediocre para destacarse él”. na nos viene robando desde hace años, algo que se sabe en el mundo del fútbol pero que no está tan claro para la mayoría de la sociedad. Igual me siguen sonando contradictorias tus críticas a todos. Algo bueno debe haber. Hay cosas buenas, claro. El hecho de que los clubes reciban más plata es muy bueno, pero me preocupa el futuro. ¿A quien votaste en las elecciones anteriores? A Cristina. Pero después se ganó mi odio con todo lo que hizo con la 125. ¿A quien votarías en 2011? Podría ser a Duhalde, pero todo cambia muy rápido en este país. ¿Cómo se lo saca a Grondona de la AFA ahora que parece atornillado por el acuerdo con el Gobierno? Mi idea es que de ahora en más, los votos para presidente de AFA sean resueltos por las respectivas asambleas de los clubes. Grondona puede dominar a los presidentes con sus extorsiones, pero no podrá torcer la opinión de los doscientos asambleístas de cada una de las instituciones. ¿Te parece factible ese armado? Estamos trabajando para llevarlo adelante. ¿Creés que vas a ser el presidente de la AFA? Por ahora soy candidato, pero eso se verá en el futuro. Hay mucha gente capaz. ¿Quiénes? Heller, por ejemplo. Un gran dirigente y una persona capacitada para manejar con honestidad y prolijidad la AFA. Otra contradicción: Heller fue el candidato del Frente para la Victoria. Y me quiero matar. Pero yo lo separo a Carlos de esta gente porque lo conozco. Sé de su capacidad y de su honestidad. ¿Cómo termina toda esta película? No se sabe todavía. Pero digamos que ya sabemos que empezó mal y desprolija. Espero que los platos rotos no los paguemos los clubes.

tu corazón, cambia de colores, como el camaleón…

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OTRO INFORME CONFIDENCIAL

Una de piratas La guerra recién comienza y promete ser larga. Una película de villanos, donde los buenos sólo observan con la ñata contra el vidrio, mirando el cambalache de fútbol, política y TV. En el conflicto, Alien cuenta con la ayuda de Terminator (¿O Terminéstor?) en la lucha contra el “Grupo” Depredador. Entre las sombras, Godzilla espera agazapado ingresar al negocio del Triple (y próximamente Cuádruple) Play. Por WALTER MARCOTE

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ay dos caminos para que un neodirigente sepa la situación financiera de su club en AFA cuando pisa por primera vez el Fondo Monetario del Balón (FMB) que opera en Viamonte 1366. Opción 1: llegar al piso 1º y visitar la gerencia de Administración y Control, encabezada por la contadora Mónica Bouvet. Allí se ingresa el código del club a la computadora y el directivo observará azorado cuánto le debe al FMB. Según declaraciones de Grondona, la deuda de los clubes con la AFA, al 30/06/09,asciende a $338 millones. Sumando a Agremiados, Utedyc y AFIP, la cifra trepa a 700 y representa un significativo aumento del 30% interanual (el balance 2008 de AFA registraba en el rubro “Créditos Clubes” $ 258.615.760,16, casi 200 millones exigibles en el año y el resto a mediano plazo), que representa un tercio del activo del FMB, o AFA, como prefieran. Opción 2: Garganta Fecunda, en calidad de testigo reservado, cuenta con sorna la otra forma de saber cuánta plata su entidad adeuda a AFA: “Vas al tercero, al despacho de Julio, te presentás y, si por esas cosas, en la campaña electoral fuiste crítico con él, te recibe con un apretón de manos y ordena: ¡Hugo! traéme la carpeta…(N.del R.: Hugo es Cots, amable Director General de Relaciones Institucionales y Torneos de AFA). Cuando la tiene frente a sí, abre, mira el saldo deudor y pregunta: ¿La trajiste en efectivo o cheque? Te aceptamos dólares”. La irónica mirada de Garganta observa y cierra: “Por si esto fuera poco, quedan los pitos y los banderines. Con ésos en contra, no hay equipo que aguante”. Todo ese cariño que tu me juraste, poquitito a poco…


Alien, el 8vo. pasajero En 1979, Ridley Scott filmó la primera de la saga. Coincide con el año en que Grondona fue ungido presidente. A diferencia del monstruo, sobrevive a todo, pero sus críticos buscan semejanzas. Aseguran que “te preña con las deudas, y si te hacés el loco, reventás como en la peli”. Algo de esto pasó. Tras la derrota del oficialismo en las legislativas del 28-6, creyó superada la era kirchnerista. “Cuando vio a los Gordos de la CGT, moviéndole el piso a Moyano, se sumó a los pedidos. Amenazó con un lock-out futbolero y volvió a pedir el Prode Bancado que este gobierno sistemáticamente le rechaza”, añade Garganta, conocedor de la habilidad grondoniana. Pero el duelo oficial duró una semana. “Terminéstor”, como bautizara Nito Artaza a Kirchner, redobló la apuesta y “si no puedes con él…”. “Los tiempos del Gobierno no son los del fútbol”, sentenció Aníbal Fernández y sin más, don Julio peregrinó los pasillos de AFIP. Amén del trato preferencial que tiene el fútbol en el rubro pagos de seguridad social y retenciones por ganancias (interesados: leer el Decreto 1212/03 del 20/05/03 rubricado por Duhalde –antes del traspaso del poder a K– y Graciela Caamaño, ministra de trabajo de entonces y consorte de Luis Barrionuevo, en ese momento titular de Chacarita; o la Resolución General AFIP 2287/07 y se comprenderá lo citado). El administrador Echegaray lo trató como a cualquier hijo de vecino: invitó a los clubes a ingresar al plan de facilidades a 10 años para regularizar los 300 millones que el fútbol le debe al fisco.

“Cuando vio a los Gordos de la CGT, moviéndole el piso a Moyano, se sumó a los pedidos. Amenazó con un lock-out futbolero y volvió a pedir el Prode Bancado que este gobierno sistemáticamente le rechaza”, añade Garganta, conocedor de la habilidad grondoniana.-

Los arquitectos político-jurídicos fueron dos, unidos por la misma pasión: Quilmes. El autodenominado “duhaldista portador sano” Fernández y José Luis Meiszner.

Todos vs. Depredador Ni lerdos ni perezosos, Terminator y Alien, vieron la oportunidad histórica de unir fuerzas contra el –ahora– enemigo: el Grupo Depredador, el cual negaba más dinero por los derechos de televisión. Los arquitectos político-jurídicos fueron dos, unidos por la misma pasión: Quilmes. El autodenominado “duhaldista portador sano” Fernández y José Luis Meiszner. Parte de la estrategia, al decir de un oficioso amigo de Garganta Fecunda, fue releer los dictámenes 393 y 394 de la CNDC (Comisión Nacional de Defensa de la Competencia) del 10 y 29 de Septiembre del 2004 respectivamente: se recomienda ver http://www.mecon.gov. ar/cndc/dictamenes/resumen_tyc.pdf, allí el lector inquieto podrá encontrar a otro “monstruo” de las comunicaciones en un berenjenal de participaciones accionarias: Telefónica, con inversiones en la hoy golpeada Torneos y Competencias S.A. y al que algunos ven como un Godzilla agazapado (no olvidar la disputa de la compañía por ingresar al negocio del Triple Play: telefonía, Internet y TV por cable, y quizás la mejor posicionada para el Cuadruple Play, sumando los celulares al paquete). Estos escritos, junto al informe “Problemas de competencia en el sector de distribución de programas de televisión en la Argentina” (ver http://www. mecon.gov.ar/cndc/comp_television_castell.pdf)de febrero 2007 no fueron óbice para que el 7/12/07; tres días antes de asumir Cristina Fernández; la CNDC emitiera el dictamen 637 que aprobara la hoy cuestionada fusión de CablevisiónMulticanal.

No nos une el amor (tampoco el espanto)

Así las cosas, el domingo 16 de Agosto, la nota “Goles son amores”, de Horacio Verbitsky, en Página/12, da cuenta de esta alianza estratégica de Alien y Terminator: “La ruptura del contrato que ligaba a los clubes de fútbol de la AFA con el Grupo Clarín tiene consecuencias económicas y políticas cuyo efecto no se agotará en el corto plazo. Esta vez no se trata de un producto de la factoría K, sino de un encadenamiento azaroso de hechos no generados por el gobierno, que sí tuvo oídos receptivos y vio la oportunidad. Por primera vez el gobierno nacional pisa terreno más firme que el conglomerado mediático: el deseo unánime de los clubes por librarse de una situación extorsiva y su agrado por contar con un protector más poderoso”. Conmovedor, realmente. Malicioso, Garganta Fecunda mira al cronista y recuerda una máxima de Dante Panzeri: “El verdadero fútbol, se juega de lunes a viernes en despachos cerrados. Para la gilada, los sábados y domingos”. Tozudo Panzeri, pretende seguir vigente desde el más allá.

“Cuando las reuniones del Comité se ponen densas, Julio bosteza, mira la hora y sentencia: ´Hay 2 posturas: pollo con arroz ó arroz con pollo. Ustedes deciden´¨. Algunos, cuando llegan a la casa, se dan cuenta qué les dieron a elegir” (testimonio de un dirigente -hoy fallecido- del fútbol de salón -futsal- acerca de las reuniones del Comité Ejecutivo de la AFA).

lo metamorfosiaste. Mucho me querías si conmigo estabas…

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Nos habíamos amado tanto Por qué el largo romance entre Julio Grondona y el Grupo Clarín. Por qué el Gobierno le prestó la oreja al dirigente despechado y se metió en el negocio. Algunas claves sobre cómo cambió de manos, de la noche a la mañana, el entretenimiento favorito de las multitudes. Por MARIANO HAMILTON

E

s muy difícil precisar hoy, a fines de agosto, los alcances que tendrá el nuevo acuerdo entre la AFA, el Estado y algún privado sobre la nueva distribución de los derechos del fútbol. Y esto lo decimos porque, al seguir Julio Humberto Grondona, se esperan otras traiciones, otras mancadas y uno que otro negociado. De hecho, estamos hablando de la misma persona que gozó del apoyo indiscriminado del Grupo Clarín durante los últimos quince años, es decir desde que el multimedios se coló en el negocio que habían armado Carlos Ávila y el mismo Julito, allá por 1991. Recordar ahora que hace dieciocho años Grondona y Ávila sellaron un acuerdo muy beneficioso para ambos y no tanto para los clubes, sería repetir lo que todos deben haber escuchado de todas las maneras habidas y por haber en los diferentes medios, salvo en TyC Sports, Canal 13, Radio Mitre, Clarín, Olé y toda la batería mediática que maneja el Grupo. Igualmente, a esta altura, y después de que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner anunciara con bombos y platillos que el fútbol argentino irá por televisión abierta, se pueden hacer distintos análisis, muchos de ellos cruzados, que darán mucha tela para cortar en los próximos días. Aquí van algunas preguntas y respuestas para ir palpitando el futuro cercano: ¿Por qué Grondona traicionó al Grupo Clarín y sus socios? Hay una serie de razones que conflu56 UN CAÑO SEPTIEMBRE 2009

yeron y que se fueron encadenando. Desde hace cuatro años, Grondona estaba amenazando con terminar con los contratos pero nadie en el Grupo Clarín lo creyó capaz de hacerlo. El poco dinero que le daba Televisión Satelital Codificada (180 millones de pesos por año), comparado con la magnitud del negocio (1.200 millones al año de rentabilidad), se sumó al aumento de los abonos que no fueron liquidados a la AFA y fundamentalmente al bajo precio de los jugadores en el mercado europeo (por el derrumbe económico y financiero internacional), lo que les quitó a los clubes una fuente de ingresos clave para soportar los déficits operativos que arrastran. Con esto queda claro que Grondona, en lo económico, no tenía otra alternativa porque estaba siendo acosado por los presidentes de los clubes que habían empezado a husmear en el contrato que sólo conocía Grondona, los dirigentes cercanos y los operadores privados. También existe algo más intangible pero que no deja de ser importante. Después de quince años de apoyo incondicional del grupo Clarín, Grondona se sintió más importante incluso que Héctor Magnetto. Pero al mismo tiempo, desde las entrañas de la corporación, no se lo trataba a Grondona como a un par. Últimamente, los contactos con el presidente de la AFA los llevaban adelante personas de segunda y tercera línea, con lo que eso significaba para el ego de un hom-

bre acostumbrado a que lo recibieran con la alfombra roja. ¿Cómo entró en escena el Gobierno? El operador fue el secretario ejecutivo de la AFA, José Luis Meiszner, un hombre muy cercano al Jefe de gabinete, Aníbal Fernández, por su pasado quilmeño. El primer contacto fue para reflotar el asunto del Prode bancado, pero ya en aquella reunión se mostró interés desde el Gobierno por conocer detalles del acuerdo con TSC. Néstor Kirchner, seguramente el funcionario más atento a las oportunidades de negocios para el Estado, vio la veta del asunto. La cuenta que hizo fue sencilla: pagan 180 millones y se ganan 1.200; sería un golpe durísimo para Clarín arrebatarle ese negocio, habría rédito político y, como frutilla del postre, sería un globo de ensayo para saber hasta dónde puede ir Clarín cuando se trate la tan postergada Ley de Medios que reemplace al mamarracho que dejó la dictadura de Videla en 1980. ¿Qué respuesta va a dar el Grupo Clarín? Más allá de las respuestas legales (presentaciones judiciales y otras yerbas que están pergeñando), ya se están trazando los lazos políticos necesarios para recomponer este asunto si, como ellos esperan, el kirchnerismo deja el poder dentro de dos años. Ya se sabe que los tiempos de Clarín no son los mismos que los de la sociedad y que la virulencia del multimedios va in crescendo. Está más o menos claro que todos los cañones están apuntandos al

yo me daba vuelta y tu me engañabas. El camaleón mamá…


corazón de Cristina y Néstor, y ni hablar del láser rojo que tiene entre los ojos Julio Grondona. El hombre apuntado por Clarín para recomponer el negocio perdido se llama Eduardo Duhalde, quien ya benefició al grupo en el 2002 con la licuación de la deuda que tenía en ese momento. Duhalde es un amigo de Clarín y ya veremos cómo empieza a sonar como candidato a presidente en los próximos meses. Ya, al cierre de esta revista, el santafesino Carlos Reutemann, en otro de sus giros extrañísimos, lo puso en la primera línea de la carrera presidencial. El rol de los periodistas. Lo que ocurrió en las últimas dos semanas entre los periodistas de TN, TyC Sports, Fox Sports, Radio Mitre y tantos otros medios fue patético y tragicómico. Muchos periodistas “independientes” aparecieron como las viudas de la ruptura matrimonial entre la AFA y TSC, incluso aquellos que uno jamás hubiera pensado que lo iban hacer, tal como pasó con Ernesto Tenembaum, quien perdió la compostura en su pro-

grama mientras entrevistaba al diputado Agustín Rossi. Un papelón fue la nota del martes 20, de Carlos Sacchetto, en Clarín, en la que pretendió desviar el foco de atención diciendo, insólitamente, que la media del Gobierno era discriminatoria porque profundizaba las diferencias entre porteños y provincianos. La verdad, una pavada. Un manotazo de ahogado para quedar bien con sus patrones en medio de este golpazo durísimo para la autoestima del Grupo. El futbol se transmitirá por canales abiertos, lo que no necesariamente implica que en todo el país será así, ya que en muchas provincias es necesario pagar el cable para acceder a ellos (no con Canal 7). Sin embargo, una cosa es pagar el cable para tener calidad en la frecuencia y otra diferentes es pagar el cable y además un codificado. Está claro que este acuerdo es beneficioso para el fútbol argentino. Lo que todavía no se explica y queda pendiente es la presencia de Julio Grondona, una mancha para cualquiera que lo siente en una mesa a negociar.

el camaleón, cambia de colores según la ocasión…

Muhos periodistas “independientes” aparecieron como las viudas de la ruptura matrimoial entre la AFA y TSC.

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El fútbol gana si se hacen bien las cosas Antes y después de TyC, el país del fútbol observará las consecuencias de una nueva etapa que ya genera comparaciones. La voz de Víctor Hugo, la misma que denunció la estafa de los anteriores contratos, vuelve a las columnas de nuestra revista para brindarnos reflexiones de cierto optimismo. Por VíCTOR HUGO MORALES

¿

Qué significa lo que ha sucedido con los derechos del fútbol? Para el fútbol, saber que el mercado le está diciendo que los derechos valen por lo menos el doble (aunque presumo que todavía más, porque en este formidable negocio los clubes se estaban llevando una parte mínima de lo que les correspondía). Hemos asistido a una estafa de quince años consentida por Julio Grondona y por los clubes dominados. Clubes manejados con códigos mafiosos, temerosos de los grupos mediáticos que tienen el fútbol. Clubes impotentes para protestar porque si ello ocurría, inmediatamente los medios replicaban con crónicas que los sacudían. Para el fútbol, entonces, todo lo que ha ocurrido es una extraordinaria noticia. Para el periodismo también es una buena noticia. Porque teníamos a un grupo involucrado en algo en lo que no debió entrar. No fue un noble propósito haberse quedado con el fútbol sin licitación. Traicionando todos los elementos que hacen a la competencia, a la legitimidad y a la legalidad de un negocio. El gobierno tiene que hacer las cosas de la mejor manera. Debe quedar muy claro que el estado, con habilidad, no sólo no debe poner dinero sino que debe obtener dinero del fútbol para destinarlo a la juventud, a los clubes barriales y a todo lo que sea útil en el futuro. Bien hechas las cosas, el fútbol va a ganar más de seiscientos millones de pesos. Y el estado tiene la posibilidad de alzarse con unos mil o mil quinientos millones. Si somos generosos, y achicamos esas cifras de las que se han hablado (nueve mil mi58 UN CAÑO SEPTIEMBRE 2009

llones de ganancias) y las llevamos a términos más normales, creo que van a quedar dos mil o tres mil millones de ganancia que se tienen que repartir entre el fútbol y el estado. Lo que ha sucedido durante todos estos años fue posible por la torpeza, y por ese mal consejero que es el poder y la impunidad. Y su final ha llegado por una circunstancia política que a nadie escapa y que tiene connotaciones muy especiales: el enfrentamiento entre el gobierno y un medio tan poderoso como Clarín y que debe ser uno de los elementos a considerar. Es por eso que no puedo dejar de ver, por la obligación que he contraído y por todo lo que dije, que lo primero que debemos destacar es que se termina una estafa y una situación de abuso que he tenido que padecer como periodista deportivo. Aspiro a que mañana pueda hacer un comentario positivo, a que las cosas cambien en el fútbol y sean mucho más decentes. A una situación mucho más justa, abierta para todos los periodistas, para todos los canales, abierto para todos los operadores, y abierto para toda la gente que tiene, en medio de sus dificultades naturales, de una vida siempre compleja en la cual padecemos tantos inconvenien-

Lo que ha sucedido durante todos estos años fue posible por la torpeza, y por ese mal consejero que es el poder y la impunidad. tes, el alivio de la pertenencia del fútbol, que es una de las características que culturalmente podemos tener como definición de lo que es el hombre que habita en sociedad.

Tu corazón, nena, tu corazón, cambia de colores, como el camaleón.


PICADO

N

o se trata, en este caso, de un loguito millonario rojo y blanco sobre una tela llena de historia en azul y oro. El brete sobre la pilcha, la mancha sobre la tradición, excede cualquier ronda de adherentes al Facebook por nimiedades. El fenómeno marketinero hace estragos. Por la plata baila el mono. Por los euros, en Bilbao, ya venden a San Mamés... Orgullo de País Vasco. “Sin publicidad en nuestra camiseta/ sin mercerarios en nuestras filas/ Porque somos únicos/ porque somos diferentes/ Nos une lo que nos hace fuertes/ el amor a nuestros colores/ Por eso, ahora y siempre, aupa Athletic”, gritaban sus hinchas en La Catedral, estadio que siempre vio a los bilbaínos en Primera, que vio al tercer equipo más ganador de España (detrás de Real Madrid y Barcelona), que vio la metamorfosis en vivo y en directo. “Con cantera y afición, no hace falta importación”, fue el lema del club, todavía club, y no sociedad anónima deportiva. Porque su filosofía de vida así lo indica. O lo indicaba. Acá los tiempos verbales valen. Y mucho. La historia no varía con la nuestra. Fines del siglo XIX, principios del XX, ingleses trabajando en puertos, ferrocarriles, lo mismo da. Amantes del fútbol que reclutan mano de obra local para llegar al 11 contra 11. Y la mezcla da para todo. Para trampear también. De ser trabajadores, los británicos pasaron a ser refuerzos de equipos ya organizados. En 1911, en la era pre profesional, si bien era una práctica recurrente, la Real Sociedad le tiró la bronca al Bilbao por la inclusión de foráneos. Por reglamento, si los visitantes podían demostrar seis meses de residencia, podían jugar. Sin pasaporte comunitario ni otras yerbas. Estaba todo en regla aunque tanta protesta, tanto llanto, los abrumó. Los cansó. Los asustó. Desde ese momento se propusieron participar sólo con jugadores nacidos en País Vasco, Navarra, o que se hayan formado futbolísticamente en alguno de esos territorios (inclusive la zona vascofrancesa). Así las cosas, de repente, los límites morales, territoriales y etáreos se fueron modificando con el tiempo (más

Que San Mamés te perdone Después de 111 años Athletic de Bilbao tendrá publicidad en su camiseta. La explicación es que la plata la pone una empresa de capitales locales. ¿Alcanza? ¿O son los seis millones de euros por tres años? Por MARTÍN DENEGRI ahora, cuando merengues y culés arrasan la Liga de Galácticos e Ibrahimovics de colección). Ver, por caso, en el equipo de Cadetes del Athletic al nigeriano Endurance Aigbemwona Okunwa da mucho para pensar… Seguro que tendrá una abuelita que vive frente a la sede del club… Aunque, ¿eso sería lo peor? El 29 de julio de 2008, tras dos reuniones de pseudo CD, se firmó un acuerdo por tres años (y seis millones de euros) con la empresa privada Petronor para sponsorear la camiseta. Ojo, empresa de capitales vascos, eh… Y hay más. El Bilbao también cambió la firma de indumentaria. Pasó de Marca Athletic (marca propia, como los supermercados) a la inglesa Umbro, a cambio de 20 millones de la moneda europea por ocho años. Pero recién desde la temporada 2009/10 se patearían oficialmente 111 años de lucha por la causa. Por la Europe League, los Leones ya salieron a la cancha con sus nuevas fachas. Su Euskadi way of life quedó (casi) intacto. Contra el Young Boys suizo, Iker Muniain, un chavalito de 16 años, debutante, nacido en Navarra, bien canterano, convirtió el gol decisivo para seguir en la competencia y continuar la tradición. Nadie pispeó hacia la zona del pecho. Bah, nadie lo quiso ver. En el debut de la Liga, ante el Espanyol de Barcelona, no habrá excusas. No habrá más penas ni olvidos. Ni un histórico vasco virgen. SEPTIEMBRE 2009 UN CAÑO 59


La gente va y viene de las financieras, de los estadios, de las iglesias y de los desfiles mientras por sus venas circula una obsesión contagiosa: impedir que los rojos manchen nuestra bandera. Eso dicen los medios de comunicación. Debajo de una gorra, en toda radio y en todo canal, alguien toma las decisiones más importantes sobre la información que necesitamos los argentinos. El hecho es que la gente no va a los sindicatos, ni lee diarios del exterior, ni les presta atención a los noticieros de Radio Colonia, ni sabe bien qué reclaman las mujeres de pañuelo blanco en la Plaza de Mayo. Somos, sencillamente, los campeones del mundo. Por PABLO LLONTO


V

ivíamos en un país hambriento de mentiras. Y nosotros allí. Éramos el pueblo que se divertía. Llevábamos tres años y dos meses de una dictadura. Sin embargo nadie decía “vivimos en una dictadura”. Estaba prohibido Marx; estaba prohibido Perón, Lenin, Evita, El Che, Cooke, Fidel, Serrat, los discos de Zitarroza y un país completo llamado Cuba. Ni las estatuas se salvaban de la purga. Estaba cerrado el Congreso, prohibidas las huelgas, aporreados los partidos políticos; los niños no sabían que era un concejal, un referendum, una urna. Pero en las escuelas se enseñaba la Constitución. Tres palabras con r eran mudas: rebelión, revolución, reclamos. Eso sí, no estaba prohibido respirar.

Nuestro primer problema fue de seguridad, ¿cómo entrar el cartel? En verdad, no era un solo cartel. Eran muchos. Con letras separadas y pintadas sobre una tela se formaron las palabras ¨Videla asesino¨ y el rostro de Videla. De pronto nos dimos cuenta que entrar eso a la cancha era más fácil que en la Argentina. Nos pusimos atrás de los arcos. Allí aparecieron algunas banderas argentinas con otras consignas; eran, especialmente, los exiliados de Francia. La seguridad del estadio se había preocupado en que no entraran palos grandes. Recuerdo que incluso habíamos discutido si llevábamos o no cadenas”.

seguridad no lleva armas a la cancha. El primer choque fue con un grupo, en formación militar, que se acercó a la primera fila para arrebatarnos los carteles. Ahí nos dimos cuenta de cómo venía la mano. Fue un momento de gran tensión, primero se acercaron un par de civiles de seguridad. Creo que ellos no advirtieron que la movida era muy masiva, y que había muchos compañeros suizos que estaban muy ligados a la solidaridad con los argentinos. Previamente habíamos impreso un montón de volantes que denunciaban a la dictadura y que se entregaron, momentos antes del partido en todas las tribunas.

L

a primera historia ocurrió poco después del mediodía del 22 de mayo de 1979. Millones de argentinos esperábamos sentados frente a televisores en blanco y negro. Allí terminarían los detalles de un partido difícil de ignorar que se jugaba en Suiza. En Berna, como parte de los festejos por los 75 años de la FIFA, los seleccionados de la Argentina y Holanda, frente a frente, por “La Gran revancha” del Mundial 78. En el inventario de nuestro equipo celeste y blanco aparecía un nombre aún no santificado: Diego Armando. Relator y comentarista, en vivo, se dedicaban a enseñarnos un poco de fútbol. De pronto, todos vimos aquello que hoy... recordamos mal. En las tribunas del estadio, unas personas desplegaban unos carteles en los que se leía “Videla asesino”. Como si fueran los árboles del paisaje, dejamos de ver el paisaje. En aquellas gradas estaba Angel Cappa. Era uno de los miles de exiliados argentinos. También estaba Sergio Ferrari, un joven. El mismo Sergio Ferrari, maduro, que ahora es parte de esta evocación. “Llegaron muchos compañeros exiliados de Francia y de Holanda -recuerda-.

Imagen de televisión, Berna, mayo de 1979. Atrás del arco, el cartel “Videla asesino”. Derecha: Minutos después, la orden militar dispone “tapar” el cartel con una publicidad de “Les Luthiers”.

En Buenos Aires, el sacrilegio puso de nervios a la conducción de los “con gorra” que manejaban el canal. Por los pasillos correteaba gente implorando una idea. Hasta que alguien gritó: ¨hay que tapar eso¨. En Suiza, los funcionarios de la embajada argentina no disimularon nada. En minutos, solicitaron a los organizadores que hicieran retirar los carteles más visibles, de lo contrario el partido no continuaría. Sergio acelera el relato: “la gente de la seguridad vino a decirnos que sacáramos todo eso. Eran de una empresa privada. Te aclaro que eso en Suiza es normal, la

Eran volantes en español, en alemán y en francés. Todo ello había generado un clima de mucha simpatía con los presentes porque el tema de la dictadura estaba muy al día en los medios suizos. La agresión vino de parte de la seguridad privada y entonces hubo una respuesta muy fuerte, de los argentinos. Yo vi como le volaban los dientes de un piñazo a un guardia. Los de Seguridad subestimaron la bronca de quienes estábamos allí. Faltaba poco para finalizar el primer tiempo y lograron romper algunas de las letras de Videla, pero nos quedaba el retrato de Videla que seguimos exhibiendo y sacando

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Revista Siete Días. Cobertura del pa rtido Italia-Arge Julio Lagos y Mó ntina. Luego de nica Cahen d’Anv lo ocurrido en Be ers llevó a cente carteles que confr rna, un charter im nares de argentin ontaban con los pulsado por os pro-Videla al exiliados. estadio Olímpic o. Fueron con

cada vez que la pelota iba para ese lado”. Aquí, en la Argentina, las escenas eran de exorcismo. Para “tapar” la zona del televisor donde se veía el cartel, los técnicos de la dictadura desplegaron un telón censor que tuvo distintas formas en los pliegues de nuestra memoria. Para muchos de aquellos televidentes de treinta años atrás, fueron varias tiras negras (me incluyo). Para otros una sola. Para la contundencia de una prueba que terminamos de ver (treinta años después, observamos el video gracias al sensacional archivo de Gonzalo Bonadeo) se trató de una propaganda de Les Luthiers que desde Canal 7 se movía desde la pantalla tratando de colocarlo encima de la bandera “Videla asesino”. Cappa comenta: “yo había ido a ver a Maradona, pero me puse a colaborar con los otros muchachos con las pancartas. El periodismo cómplice argentino no

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dijo una palabra de lo que ocurrió”. En Suiza no sabían qué estaba ocurriendo con la transmisión. Los celulares eran sólo una fantasía que asomaban en la serie “Viaje a las Estrellas”. Sergio se enorgullece de la hazaña: “Todos los carteles estaban visibles, pero el que más jorobaba era el de ‘Videla asesino’. Después de la batalla, el partido siguió. La pregunta era cómo íbamos a salir del estadio. Temíamos una represalia. Decidimos salir muy juntos, organizadamente, y no tuvimos problemas. En la prensa suiza y en la prensa europea se habló mucho de esto. Recién unos días después, por teléfono, nos enteramos de lo que había pasado en la Argentina y que no habían podido taparlo, al menos por un rato se vio. Y quiero aclarar algo sobre Menotti: como grupo de refugiados nunca pudimos tener acceso a jugadores y al cuerpo técnico”.

L

a segunda historia ocurrió en la semana siguiente. Con enojo nacionalista y oficialista, la mayoría de los conductores de programas de radio y TV estaban indignados con el “ataque antiargentino” de los exiliados. Negar las denuncias de quienes nos advertían de las torturas, los campos de concentración, los desaparecidos, era otro deporte nacional. Era como darle la espalda al refrán (“cuando el monte se quema, algo suyo se quema”). La ingenua tropa comunicacional de Videla incluía a Mónica Cahen D’anvers (sí, la de Mónica Presenta, la de Telenoche) y a uno de los locutores de radio más famosos, Julio Lagos. Desde programas con alto rating se convocaba a un desagravio. La Selección argentina seguía su gira por Europa y le tocaba una parada en Roma, para enfrentar a Italia. La consig-


na desde los medios invitaba: “vamos a Roma, a demostrarles quiénes somos de verdad los argentinos”. Un vuelo salió de Ezeiza. Costó 150.000 dólares. Colmado. Iban Mónica y Lagos. Y un pasaje de clase media que prometía evangelizar a los italianos y a la prensa europea sobre “la Argentina en paz en la que vivimos”. El almirante Lacoste los esperaba en Italia con las entradas en la mano. En Roma, dos tribunas daban cuenta de nuestra historia moderna. En una, los del avión. En otra, los exiliados, contando la verdad. Nuestros enviados especiales nada dijeron. Algo era peor: la revista Siete Días tituló “un triunfo argentino” al viaje de quienes habían partido para responderles a los “marxistas”. Años más tarde, generoso con mi culpa ciudadana, y esperanzado en contar aquello que nadie quería recordar, titulé una nota: “El charter de la vergüenza”. “Me diste sin asco –me dice Julio Lagos en una confitería de Barrio Norte, años después -. Nosotros no alquilamos ningún charter, la gente iba sola. Y te la agarraste conmigo y con Mónica, pero nada decís de Juan Alberto Badía que también invitaba. Es muy injusto. En ese vuelo llevábamos banderas argentinas, no banderas a favor de Videla ni a favor de la dictadura”.

L

a tercera historia fue una repetición, agravada, de los patéticos momentos del Mundial 78. En septiembre de 1979, mientras se jugaba el Mundial Juvenil en Japón, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos llegó al país extenuada por la infinitud de las denuncias argentinas. Miles de expedientes decían lo mismo: “lo secuestraron, lo torturaron, lo mataron¨. Venían a comprobar el horror. Eran largos días de fiesta futbolera. En las santas madrugadas otoñales las correctas familias argentinas seguíamos las diabluras de Maradona, Ramón Díaz, Barbas Calderón y Escudero. Para nuestra prensa los Derechos Humanos parecían japonés básico. El triunfo en la final ante la Unión Soviética sepultó las ilusiones de los viajeros extranjeros. La Comisión, ya ignorada, fue doblemente ignorada. Con el trofeo en las manos de Diego, Videla y

Luego de la fin al, conecta a Japón el dictador Videla se Sostiene el micr por radio Rivadavia. ófono Horacio García Blanco .

sus canallas se agrandaron. Qué mejor para un censor que una Copa del Mundo. Maná para los generales. Videla dialogó con Menotti por radio Rivadavia. Lo felicitó. Menotti le dijo desde Tokio “en nombre del fútbol argentino, mucho éxito en su gestión”. Al cortar, la cuadratura verde oliva pensó un operativo. Que los pibes llegasen lo más pronto de Japón para que una Plaza de Mayo colmada los esperase en horarios populares. Los futbolistas encarnaban el triunfo “de la Argentina en paz ante el enemigo de la patria”. Todo ese bochorno, ignorado por la mayoría de periodistas, fue retratado por el único cronista que se animó a exigir un espacio en la redacción para cumplir con los viejos principios de nuestro oficio. Recuerdo aquella noche, cuando volvimos de las calles a Clarín y Oscar Raúl Cardoso no podía creer tanto servilismo. Era tal su enojo, que le concedieron media página: “Mirtha Legrand, en tanto, sonreía y hacía sonar una campanita. Las emisiones continuaban desde exteriores y Lagos y Muñoz instaron al público que recorría incesantemente las calles céntricas a desplazarse a la Avenida de Mayo”. El periodista de recomendaba l Proceso. José María M Plaza de May a los argentinos que fu uñoz és “derechos y o a demostrar que éram emos a la os humanos”.

Videla dialogó con Menotti por radio Rivadavia. Lo felicitó. Menotti le dijo desde Tokio: “en nombre del fútbol argentino, mucho éxito en su gestión”.

de Clarín, o. Periodista Oscar Cardos , indignado 79 19 En año. fallecido este el ataque a en s los medio por el rol de ibió el cr es de la OEA, la Comisión ”. ia or at oc nv co artículo “La

Un vuelo salió de Ezeiza. Costó 150.000 dólares. Colmado. Iban Mónica y Lagos... El almirante Lacoste los esperaba en Italia con las entradas en la mano.

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“Mirtha Legrand, en tanto, sonreía y hacía sonar una campanita” (Oscar Raúl Cardoso). En un reportaje del periodista Roberto Koira a Jorge Piaggio, el defensor de Atlanta que integraba el Juvenil admitió: “la movida del regreso de Japón fue muy rara. Nosotros festejamos en Tokio y se ve que vino un ´tubazo´: ´hay que volver´. No teníamos idea de quiénes eran los de la Comisión Interamericana. Nosotros teníamos toda la inocencia del mundo. Llegamos a Río y para el trasbordo nos esperaba un avión militar esperándonos, no uno de línea. Ni siquiera pudimos recoger las valijas. Llegamos a Aeroparque a las 6 de la tarde. Atando cabos, uno se da cuenta de que querían llegar a la hora en que la gente salía de sus trabajos para armar la fiesta. Si hubiéramos llegado a las 3 de la mañana, no habría sido lo mismo.

Dos helicópteros del Ejército nos llevaron a la cancha de Atlanta, y los familiares en micro también se dirigieron hacia allí. Bajamos, un beso a los parientes y al micro para la Casa Rosada, a saludar a Videla y después a la AFA. Tiempo después me doy cuenta de que todo había sido manipulado, pero en ese momento... Nosotros teníamos toda la inocencia del mundo. Está bien, te hace bien al ego, fue muy lindo e inolvidable, pero... Pensar que tengo la foto en la cual aparezco dándole la mano a Videla...¨. Un primo de Piaggio, conscripto en Santo Tomé, estaba secuestrado. Al llegar a su pueblo (Conesa) para los festejos, Piaggio se enteró que su tía había sufrido la represión en Buenos Aires junto a las Madres de Plaza de Mayo. Los amanuenses de todas las provincias ya habían iniciado el llamado al desprecio Fue cuando José María Muñoz nos gritó desde el 630 de la radio que teníamos que ir a la Plaza de Mayo. “A demostrarles a esos señores de la Comisión que los argentinos somos derechos y humanos”.

Septiembre d Avenida d e 1979. La Federal vigila la ro e Mayo, p ara llevar sus denun nda de familiares qu cias ante la e luego har OEA. án la cola , en 64 UN CAÑO SEPTIEMBRE 2009

Graciela Lois, de Familiares de Detenidos y Desaparecidos, no olvida esos días. “Cuando fuimos a la sede de la OEA para hacer las denuncias había demasiada policía, y por otro lado demasiado medios acreditados que llevaban nombres raros, como la “agencia americana de noticias”. Era evidente que eran servicios. Nos hostigaban después del triunfo del Juvenil; fue vergonzoso, pero no se nos movió un pelo, aparecían con un auto y te frenaban encima. Tuvimos una compañera liberada que había regresado al país, y decidió hacer la cola para denunciar su caso. Se ve que la reconocieron, la siguieron y la secuestraron. Apareció muerta en San Fernando”. Por entonces, un pañuelo blanco, una hoz y un martillo, bastaban para que un verdugo, o un alcahuete, entrase en escena. 1979. ¿Qué nos había pasado? ¿O es que para explicar semejantes desatinos debemos estudiar si el síndrome de Estocolmo también explica a ciertas sociedades?. 1979.Qué bello sería corregir la historia.


on colar s e l o o ad r un l de exiliad ”. o P . e o dobl un grup a asesino n ó l e pap más, ía “Videl voces en e n d u a a , ortab undial y el que dec stró otras p o s lM mo art ura ictad oficial de anda un c saga que d a l l , a Suiza la películ entina-Ho lectiva una n e , s e g o 0 año olémica d tido de Ar emoria c 3 e c m p ar Ha rsión ante un p ra para la ror. e v a r e un ter du up raba nadeo rec peraba el t s o m o ue im alo B Gonz po en el q m O un tie NADE LO BO

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s cuestión de ponerse en contexto e imaginar las caras. Zurich, 1979. La FIFA celebraba no sólo el aniversario del Argentina 3-Holanda 1, sino que reunía a su cúpula dirigencial y a invitados celebres que iban desde dueños de medios hasta emisarios de la dictadura de Videla. El plan era compartir el estreno de la película oficial del Mundial 1978. Un día antes de que un negrito zurdo holandés llamado Tahamata quedara en la memoria colectiva del hincha argentino como “el que volvió loco a Olguín”, Havelange, Neuberger, Lacoste y una extensa lista de secuaces se reunieron para disfrutar de lo que representaba algo así como el redondeo final de una empresa cuyos números, paradójicamente, jamás cerraron. No para el pueblo argentino, al menos. Nunca llegué a tener una versión cierta de cómo es que se filtró aquella película en el aniversario de Mundial 78. Alguien aseguró que el video que les mostraron a los supervisores de la FIFA era diferente al que se proyectó. En concreto, apenas se apagaron las luces del auditorio, y sin que mediaran los títulos de presentación, apareció la imagen de dos personajes caminando de noche por una zona de Buenos Aires desde la cual se veía de fondo el Monumental. Uno decía ser periodista de L’Express. El otro, al cual se le preguntó si la organización Montoneros tenía prevista alguna acción militar durante el Mundial, decía ser Rodolfo Galimberti. Es cuestión de ponerse en contexto e imaginar las caras de los que estaban presentes en la sala representando a la dictadura. Las versiones de la época tampoco coinciden en certificar si la proyección se cortó de inmediato o si llegaron hasta el final. Es decir, si llegaron a ver a Menotti mirando hacia el horizonte, y en una escena obviamente preparada para el film,

Alguien aseguró que el video que le mostraron a los supervisores de la FIFA era diferente al que se proyectó.

Las mismas versiones cruzan certezas acerca de si el Flaco actuó para la película a sabiendas del ¨sabotaje¨ o no.

asegurar casi a los gritos: “la victoria es lo único que importa”. Las mismas versiones cruzan certezas acerca de si el Flaco actúo para la película a sabiendas del “sabotaje” o no. Como sea, para ser la película oficial del Mundial 78 la sola mención a un acuerdo entre la gente de Massera y Montoneros para evitar incidentes durante el torneo ya abría la puerta al escándalo. Y, dicen, también, a la investigación del asesinato de Elena Holmberg. En mi a veces descerebrada persecución de viejas piezas del archivo –admito que me cuesta mucho más sostener la atención en un Boca-River del presente que en un All Boys-San Telmo del 76, si lo tuviera– llegué temprano a aquella película. Y confieso que no le presté la debida atención hasta comentárselo al magistral Ezequiel Fernández Moores, a quien, entre otras cosas, le estoy debiendo una copia. No termina de asombrarme –también me alegra– que sólo ahora Pablo Llonto tenga referencias al respecto. Como sea, fue una muestra más del nivel intelectual de gente a la cual, si no era con plata o con vuelos de la muerte, se le escapaban todas las tortugas. Porque, francamente, hay que ser muy cómplice o muy boludo para que en la gala de la FIFA te cambien la copia de la película emblema del Mundial institucionalmente más turbio de la historia. A propósito de capacidad intelectual, otro episodio de esos días califica a aquellos muchachos. Como en el estreno de la dictadura, el 24 de marzo, como en la recordada serie internacional de 1977, también aquel Argentina-Holanda de los penales fue transmitido por Canal 7. Ya no el viejo y entrañable edificio de Alem y Viamonte (todavía sueño con que alguien

me llame y me diga que en aquellos sótanos con olor a pis de gato quedaron las cintas con los partidos que Don Diego me llevaba a ver cada domingo), sino en el canal que se llamaba Argentina Televisora Color (ATC), que por cierto emitió el partido en blanco y negro. Pepe D’Amato es no sólo un productor líder de televisión –excepcional, por cierto– y el responsable de que, hace no demasiados años, se empezara a mandar al menos una camarita a cada partido de fútbol. También es el hijo de Julio D’Amato, histórico productor de Deportes del 7 cuando el fútbol dejaba que la tele tapara la estática de las canchas con lonas alusivas al Gran Acuerdo Nacional o al mismísimo Mundial, según la época. Apenas comenzado aquel partido y en cada ataque que se producía hacia la izquierda de las cámaras, un grupo de espectadores levantaba carteles armando la frase “Videla asesino”. Desesperado, el interventor del canal llamó a Julio para exigirle que sacaran esos carteles… Y a esa gente. Hubo que explicar lo imposible de tal empresa habida cuenta de que el partido se jugaba en Suiza y no en La Paternal. La patética solución fue la de meter sobreimpresos cada vez que el juego se volcaba para ese lado. Jamás en la historia de nuestra televisión se anunció tantas veces en tan poco tiempo el especial de Les Luthiers que Canal 7 emitió ese mismo día, a las 22. Justamente a Les Luthiers, a los que algún otro interventor militar –de radio en este caso– quiso prohibir alegando que “esos no son músicos”. El archivo confirma en parte mi recuerdo. Lo que nadie supo confirmarme es si los penales se patearon en el arco de la derecha, también por pedido del interventor militar de Canal 7.

Desesperado, el interventor del canal llamó a Julio para exigirle que sacaran esos carteles... Y a esa gente.

SEPTIEMBRE 2009 UN CAÑO 67


PICADO Chau Zoilito Cámara en mano, Gerardo Horovitz les ponía a los partidos más pasión que los jugadores y la hinchada. Murió poco antes de cumplir 59 años. Aquí, un recuerdo en primera persona. Por FABIÁN MAURI

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umplió 90 años. La revista El Gráfico, fundada por Constancio Vigil nació el viernes 30 de mayo de 1919 con doce páginas que sólo contenían fotos. En la tapa del número 1 (con un formato tipo sábana de 58 centímetros por 40) aparecieron alumnos de escuelas públicas desfilando ante el presidente de la Nación, de lo que se desprende que en aquel momento no tuvo nada que ver con una revista deportiva. El golpe de timón que la instaló como la revista deportiva más famosa de la argentina se dio en 1925. Desde ese año fue semanal, hasta que en marzo de 2002, luego de cerrar por cuatro meses y despedir decenas de trabajadores que intentaron democratizar la redacción, se convirtió en mensual. Hasta aquí las consideraciones formales, las objetivas. Ahora llegan las otras, las subjetivas. Las que fuimos formando desde niños (por leerla) y hasta ser adultos (por competir y por trabajar en El Gráfico). El Gráfico, durante gran parte de su historia (la excepción se dio con Dante Panzeri), fue el medio oficial del deporte, 68 UN CAÑO SEPTIEMBRE 2009

JUAN MABROMATA

os días antes que su querido Huracán malograra la unánime fantasía de que todavía el fútbol nos puede hacer muy felices, el Zoilo se retiró de las canchas para siempre. Colgó los fierros y por fin descansó. Durante más de treinta años regó con su sudor, y no es ninguna metáfora, las canchas de Argentina y el mundo. Fue un profesional inigualable y un amigo leal. Encarnó, de algún modo, el arquetipo del fotógrafo de fútbol. Riguroso, apasionado, sacrificado, competitivo. Compartí con él finales de mundiales y soporíferos partidos de ascenso. Me cebó dieciocho mil mates. Me enseñó que siempre hay que estar aprendiendo y protagonizó un corpus de anécdotas que me permiten copar la parada y evitar el naufragio de cualquier asado. Ya no vamos a tener sus fotos en Un caño. Pero Gerardo siempre va a estar con nosotros en el corner del contraluz, con su 400-2.8, maldiciendo porque van veinte minutos, estos guachos no atacan y todavía no tenemos una puta escena.

El Gráfico: la torta y las claudicaciones Por MARIANO HAMILTON sin importar si el gobierno fuera de Perón, Frondizi, Videla, Alfonsín, Menem o Kirchner. Siempre, de alguna manera, se las ingenió para estar al lado del poder. Y si esto pasaba con el poder político, ni que hablar de lo que ocurría con el espacio deportivo. Julio Grondona, para El Gráfico (por lo menos hasta que rompió el contrato con TyC) fue la reencarnación de Mahatma Gandhi, la Madre Teresa de Calcuta y Sor Juana Inés de la Cruz. La tapa que el mes pasado le dedicó a Grondona y Blatter es una perfecta síntesis de

lo que piensan y pensaron aquellos que han conducido a El Gráfico (exculpamos a algunos periodistas, claro). De todos modos, por su redacción pasaron tipos como Osvaldo Orcasitas, Borocotó, Félix Daniel Frascara, Alfredo Enrique Rossi (Chantecler), Daniel Arcucci, Adrián Maladesky, Ricardo y Ricardito Alfieri, Dante Panzeri, Carlos Irusta, Osvaldo Ardizzone, Fabián Mauri, Carlos Bonelli, Fabián Casas, Alejandro Caravario, Pablo Llonto entre tantos otros que olvidamos injustamente y otros que preferimos olvidar. Sólo contaremos que una época gloriosa fue la que vivió bajo la dirección de Dante Panzeri, quien se retiró de la editorial en 1962 cuando las autoridades de la revista lo presionaron para que publicara la opinión de Álvaro Alsogaray tras un Boca-River. Un detalle nomás. Un detalle que marca cómo se vivieron en El Gráfico 90 años de entregas constantes, salvo algunos ratitos de libertad.


PICADO

TE JUEGO LO QUE QUIERAS El negocio de las apuestas en el deporte es cada día más grande, y las ofertas son inimaginables. En estos días en los que se habla de un Prode bancado, Un Caño se suma a la nueva ola y te ofrece un pequeño y humilde manual para que sepas todo... Menos quién va a ganar mañana. Por RAMIRO LOPATIN

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o es casualidad que las carreras de Fórmula Uno, el motocross y las camisetas del Real Madrid o el Milan, entre otras, tengan como sponsors a distintas casas de apuestas. Es un negocio que explota. Unos números que ilustran: en cualquier partido de cualquier Liga europea se juegan entre 5 y 25 millones de euros. Y se juega antes y durante. Los más clásicos optan entre el local, el empate o el visitante (como el viejo Prode), pero el menú es enorme. Desde cuántos goles se marcarán, a qué equipo le mostraran la primera amarilla, quién tendrá el primer córner o cuántos minutos se van a adicionar. Aunque el ejemplo es sobre fútbol, vale para todos los deportes. En el tenis se puede elegir hasta quién pedirá el primer Ojo de Halcón y si acertará o no con el pedido. En boxeo, en qué round se acabará la pelea o si uno de los boxeadores ganará por puntos. En el básquetbol, cuál será la ven-

taja del ganador. En el fútbol americano, cuántas yardas lanzará un mariscal de campo determinado. Y si además querés ir por todo el pozo, todas las apuestas son combinables. Un día te levantaste inspirado y podés apostar a que Vélez le gana a Tigre combinado con que Sharapova y Venus Williams van a jugar tres sets, que Kobe Bryant le anotará más de 28 puntos a Orlando y que Manny Pacquiao remata a su rival de turno antes del cuarto. Todas esas cuotas se van multiplicando y si agarrás todas... Agarráte. Para más adelante quedarán las dudas sobre partidos arreglados o si las casas de apuestas tienen que pagarles a los deportistas y los clubes por el “servicio” que les prestan, algo que hasta el momento no ocurre. Inglaterra es la madre del juego y las dos casas más grandes son William Hill y Ladbrokes. En cualquier pueblito, por más pequeño que sea, uno se encontrará

con locales de ambas casas. Algo así como en Estados Unidos toparse con un Mc Donald’s o un Burger King. ¿Todo este mundo te parece lejano? Bueno, no lo es tanto. Si pensás que te podés enviciar, no sigas leyendo. Y si no, tenés que saber que el trámite para empezar a jugar es muy sencillo. Elegís la casa que más te gusta, depositás el importe a través de una tarjeta de crédito (podés mandar un cheque, hacer una transferencia bancaria) y a partir de ese momento funciona como una cuenta corriente: el saldo sube o baja de acuerdo a los aciertos. El día que deseás cobrar pedís la plata por teléfono o por mail y te la depositan en tu cuenta o te mandan un cheque. El negocio no cierra nunca. Si no hay fútbol acá, hay allá. Si se duerme en Argentina, están jugando en China. Y donde haya algo en juego, podés apostar. Bienvenido al infierno. SEPTIEMBRE 2009 UN CAÑO 69


a vacía... El hinch a ls o b a n U ? a inch o sin un club sin el h , el que da tod ve e s o n e u “¿Qué sería de q l e iscépolo los colores, es pertenece al D e s a fr a es el alma de L . ” a de cable. Para so es el hinch s e le , a a n d a ca n s r lo ra r e o p es aún p trigro que vemos o aceptó una a tt o s u p a C o g en blanco y ne ie ,D blón. pa de Un Caño flexiones de ta re s a ll ci n esta nueva eta e s s a confiarno amos también n g ó n ci a ta m vi le in r, a a g d bula izo de ro . Como no se h o d n a le o p ce . is D del balompié” s le íb e cr in s a “Histori

res de hoy

Los entrenado

revalorios hubo una añ os tim úl s n lo os. Como a de los técnic ad er ag ex ón zaci onatos. rdieran campe pe o n ra na ga si ellos rtancia sunen una impo tie e qu ya lo que se Desde o respecto de up gr el en a perlativ ro no debeticamente, pe ís ol tb fu de preten empezaron los técnicos e qu r da vi mos ol recieron los ando desapa cu ge au r a tene dos los técilibrantes. To qu se de s re , pero yo jugado tbol, es cierto fú de n be sa dores de nicos e salgan juga qu a ás m a rí apunta preocuparRacing que a de es or ri fe las in Eso sí, para o específico. ic cn té un r me po rdi le vino Caruso Lomba a, or ah y uí el aq ing. perfecto a Rac

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er a R v a ir e u q s á Algo m

r fitani; iba a ve rca del Amal ce a e d ví vi n ie te si b e adolescen ver fútbol, y gustaba ir a e iba a la M to . n ez ta él a V d a Racing, ca e d o rm fe en os equipos. Se chico ya era gaba con otr ju o d de an cu élez o distinto al cancha de V r a un equip ve a aa ap ch te n ca que puede ir a la la medida en En e. r ed ga u ju p s ue se e vemo uno, claro q ces pasa qu ve e as u ch rq u o p M o. mos hinchas sione el jueg s los que no so e d s o ip revalorizamo u eq a dos s momentos o es En . o eg ju . más pasional disfrutamos el ma de la cosa ci en r o p o el jueg

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Central e d io d a t s e na espel E be existir u e d o it y o rr A iver.

R ue en cancha de e imagino q perior a la su ra e vos u tu q ra e la p elo de d o cie de tem m a n u o altura ntal es com lsa”. A esta su in o m o El Monume c stá o un junda, pero e salvo cuand , te is x e decís “es li o n n cerrado de la presió o un orden m o c ay creo que lo H . ra son los za su carre án jugando st e e u q s gador empie lo de El tema actual, don z más lejos. ve a d a c en el fútbol a d e eso no el afuera qu blemente, y la e p a in veintidós y l si ra l. Quiero ganarle a B a de Centra ch n a c es tratar de n e rico sino e por jugar emigo histó n e n u va a logrars a se e mente, y os no porqu futbolística to e sp que ganem re e qu lo mejor un país al revaloriza, te sí a o porque es ip u q narle a un e s eso. mucho. Ga Selección e la a r sa a p e d e u p que le

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a pieza l a r a p r e t s De grande Un po del póster.

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ole al hner regalánd puestas quello de Kirc 4 fueron como x 4 a un lín La y o de especdos plasmas ver con este tip e qu n ne tie e ría que preen escena qu o el fútbol. Hab tid er nv co ha se Es parte de táculo en que esto lo motiva. do to si r do ga ju artefactos que guntarle a un premiado con es zo er fu es el da. Para mí no la época; hoy más feliz tu vi r ce ha a n va r jugar al fútsupuestamente n un plasma po le ga re e m e asma. Pero de es motivador qu evo tener un pl hu un a up ch a una situación bol porque me ora. Racing viví ah y uí aq al uso Lombardi nuevo vuelvo también, y Car o ic cn té el a ví como noticia particular, la vi poner a Racing ra pa r ca to una especie sabía qué zona rmado parte de fo ya ha z ve l brá venido bien permanente. Ta gadores les ha ju s lo a e qu ludeces que te de estrategia al, son todas bo fin l . A ir. im pr , como esa 4 x4 para descom pido a la nada rá ás m z ve hacen ir cada

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ritas que regaló El de las figu 3 que me 3 9 1 e d o era más g in ner una ster de Rac e gustaría te M . o z n tuve un pó re o gó en el San L hincha de leño que ju si n u ra , b o n g u lle , a g tense. Yo a Silva Machado d lomita a Pla a e p d e d ta l ri o u g g fi o un o un dea vez le hiz él gritó com n u y , e u jo q ie y v i 9 6 on m . Para mí, la cancha c más grande ía c re a p había ido a e cerle un om ués lo vi ha ntonces tod sp e d Y s. o tr saforado, e me camisevolado seis antiguo, las lo ta a m e el tipo había M na. Higounet. rita de chile po, Daniel ti n u ía c a gol a Chaca ue h no fue. Un e Racing q e lo que u d o rd e u c tas viejas d el re una que se do esto es ré es el de p m o c e Al final, to m e sí a un título e revista qu ne en la tap e ti e u q y ejemplar d rror” se agarró sí” o “El Ho Racing que e d va ra b a llamaba “A barr ue el cura quí el cura que dice q o it m n u que dice “A Hay s en Perú”. mó. Esa a trompada algo que to r o p a lt e u v asa. o d a m da en i c estaba d empo pega ti n u o v u tapa est

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ipos tuvie otros equ d as ch in h , los cnica que on Huracán a con esa té b ga ju : es n sacio do de ser mos dos sen abajo, tratan r o p r ga ju e ategia; esa tratando d to en la estr n deslumbra, ta o n y a gadores son la técnic solo y los ju efectivo en a eg ll l go de una inse que el te se trataba ar sensación d p a tr o r o e Huracán, idea. Y p deseo de qu leales a esa n u s o m ía eonato. Por ida. Ten a otro camp ar titución sufr n ga , o p ejemplo de tanto tiem os. Pero el después de am áb iz at p que es el tivos sim valorizar lo re esos dos mo a ar p n ié s en forma e tamb o los partido ad Huracán sirv n ga to se ie b habria pues ue si hu la gente se juego, porq si a sé n u o n e atara d chiripa, ás que se tr fortuita, de m r o p , n Huracá del lado de ida. fr su hinchada

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El hincha de la Academia, inigualable?

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odos los hinchas tenemos una pasión exacerbada. Tenemos una unidad, una ligazón emocional que nos une. A lo mejor, lo que sucede con el hincha de Racing en particular es que se trata de un club con mucha gloria que ha devenido en la derrota; pero no en la derrota de un partido, sino en esa derrota que uno no conoce demasiado: la de llevar años sin lograr el objetivo de ser campeón; pero no solamente de ser campeón, sino de dar pelea. Así pasó a ser más importante la hinchada de Racing que el equipo. Y nos montamos en una especie de ficción, y empezamos a sacar pecho como hinchas, como si fuera lo único épico que tenía Racing. Y eso choca contra una realidad: el fútbol no es para la épica. Hay un momento en que uno empieza a cansarse de perder. La forma de la derrota de Racing siempre era preocupante. Empezamos a pensar que cuando peor estás, más te empezás a apoderar de esa pasión. Era el manotazo de ahogado. Odiábamos lo que después, la semana siguiente, queríamos. Y después el gerenciamiento, que fue lo peor que le pasó a Racing en su historia, con esos buitres de saco y corbata haciendo lo mismo que los neoliberales. Hablando de la eficacia y luego destruyendo el club; aún después de salir campeones, la gente siguió con esa tónica de seguir sufriendo, y se empezó a olvidar de que Racing había salido campeón. Por eso la sensación es que la gente de Racing es particular y siempre va a acompañar. Tendremos que dejar de pensar en esa idea de que los guerreros son los que están afuera y pensar un poco más en tratar de tener un equipo que juegue bien, que sea vistoso y que dé pelea.

Los hinchas ahora protestan en Viamonte

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l hincha va a la puerta de la AFA porque sabe que vas a manifestar y al menos no te van a gasear. La sensación de pérdida del hincha es hoy muy superior, el hincha está observando un juego del cual no es partícipe, aunque sí lo es desde un punto de vista emocional. Entonces va a la AFA. Por eso hay una fractura entre quien juega profesionalmente y quien lo sufre. La vida del hincha continúa, y también es una carga. Es como un látigo que te permite flagelarte o participar de la fiesta más maravillosa del mundo. Ser hincha tiene a veces algo de fundamentalismo religioso. Lo cual es peligroso, porque sería muy interesante embriagarse de locura cuando uno gana y saber aceptar también la derrota, pero no en el sentido de decir perdimos, sino de decir qué bien que nos ganaron, aún cuando lo digamos llorando, con el puñal clavado.

72 UN CAÑO SEPTIEMBRE 2009

Se viene el cuco, Brasil

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l fútbol, más allá de ciertos matices que están ligados a la estrategia, tiene por otro lado una lógica: pasársela al compañero y desairar al contrario. Para eso tenés que tener técnica. Y para aquellos que piensan permanentemente en el resultado, el seleccionado que salió más veces campeón del mundo fue Brasil, equipo que respeta esa tradición de la técnica. Juegan en el lugar que está más cerca del arco rival. Después vienen los magos, los que trabajan desde lo imprevisible , los Maradona, los Pelé, los Corbatta, los Houseman, que ya están más ligados a la poética del fútbol. Y que son los tipos que te ganan los partidos sin haber tocado la pelota en 80 minutos. Lo fundamental en el fútbol es eso, y lo demás son matices. Brasil salió cinco veces campeón del mundo y a lo sumo aprendió a defenderse mejor o aprendió a hacerse respetar en el juego fuerte. Cuando un equipo de Brasil le gana a uno argentino, le gana en forma tajante. No le gana a un equipo argentino como le ganó Estudiantes a Cruzeiro, o Racing a Cruzeiro en la Supercopa. No, ellos no ganan así. Cuando los equipos brasileños te ganan, no te ganan con pujanza. Te superan técnicamente, y no podés contra eso.

Puesto por puesto: el cinco

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ascherano es un jugador que se encarga de quitarles la pelota a los contrarios y cuando la recupera se la da a los compañeros. Y tiene técnica. Es un jugador ligado a la parte defensiva pero que a su vez es fundamental en el juego. En el fútbol de antes, cuando aparecía alguno que jugaba bien se le acercaba un rival para meterle miedo y le decía: “te voy a romper todo”. Hoy, a un pibe nadie le dice eso; ahora son los pibes los que te pegan a vos. El cinco matón dentro de la cancha se terminó. Por eso no hay tanto cinco que pegue como los de antes (de los más recientes, Pasucci y Giunta). Hoy, a un pibe que juega bien y que está pensando que en un año se va a Europa y cambia su futuro, si le decís que le vas a romper las piernas, se da vuelta y te dice: “¿Qué? Te voy a matar a vos, la concha de tu hermana. Yo me voy a ir a Europa y te voy a matar a vos. Y encima voy a ir a tu casa y te voy a pegar dos tiros”. Andá a decirle a un pibe de Vélez o de Lanús “te voy a romper las piernas”. El pibe te contesta: “si primero me agarrás”.


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La historia de Perotutti

n futbolista de los 60. Un jugador que cuando terminaba el partido siempre arrojaba a las tribunas una camiseta, una media, un botín, un elemento de su equipo. Era un ritual que hizo durante cuatro o cinco años y que causaba asombro a los periodistas deportivos que consideraban a Perotutti como un tipo muy dado a la hinchada y que por eso arrojaba sus prendas. Después él empezó a arrojar prendas de los compañeros también. Y lo que empezó a llamar la atención era que todo lo que arrojaba iba siempre a un sector determinado de la hinchada. Después empezó a arrojar pelotas. Hasta que un día se supo que Perotutti lanzaba las cosas a ese mismo lugar porque allí estaba su hermano. Hermano con el que Perotutti puso una casa de deportes en la zona de Zárate, más conocida como “Perotutti ermanos”, así, sin hache, lo que hacía más llamativo el local. Ese negocio llegó a venderle ropa deportiva a Onganía en el

68. Con el tiempo Perotutti fue asesinado por un comando, del que no voy a decir la filiación política porque no quiero mandar en cana a los compañeros. Resulta que fue sorprendido por un proyectil que le arrojaron a la salida de la cancha. No fue un balazo, fue una pila que le produjo un tembleque que lo llevó a caminar mareado por una avenida típica de Zárate hasta que lo atropellaron dos camiones a la vez. Esto también despertó cierta extrañeza social y física, porque no se entendía bien cómo era posible que a una misma persona la atropellaran dos camiones a la vez. El otro Perotutti quedó shockeado por la muerte del hermano, pero como siempre tuvo ambiciones comerciales, esto de quedar shockeado le empezó a dar vueltas, a dar vueltas, y después fue el propulsor, el de la idea del shock de Susana Giménez, y se llenó de plata. El hermano de Perotutti, con los años, murió en el ostracismo. Devorado por una ostra.

SEPTIEMBRE 2009 UN CAÑO 73


EL PINCHARRATA DESCONOCIDO

DE EVA PERÓN A SEBA VERÓN Un obsequio para los hinchas del último campeón. Historia coleccionable. Al fallecer Evita, la ciudad de La Plata cambia su nombre. Y lleva el nombre de Eva Perón. Curioso destino el de Estudiantes de La Plata, club al que muchos le colgaban la fama de gorila, pero que desde 1952 y hasta 1955 llevó otra denominación. Una historia real de un país que, a muchos, puede parecerles excesivamente fantástico. Por EDGARDO IMAS

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studiantes de Eva Perón. Así escrito, la primera impresión es que se trata de un eslogan de la mítica Unión de Estudiantes Secundarios (UES). Pero no: ésa fue la denominación que durante tres años tuvo Estudiantes de La Plata, producto de la “peronización” del club por una intervención dispuesta por la gobernación y por el cambio de nombre de la ciudad. Pocas semanas antes de las elecciones de noviembre de 1951, ganadas ampliamente por Perón (en la provincia de Buenos Aires se impuso Carlos Aloé), Pedro Osácar había renunciado a la presidencia de Estudiantes. Los socios habían optado el 17 de noviembre entre dos candidatos: el ingeniero César Ferri, miembro del Tribunal de Penas de la AFA y sostenido por sectores antiperonistas, y Orlando Greco, apoyado por Luis Suárez, delegado regional de la CGT. La cifra de votantes fue récord: 3.604 socios, y la lista de Ferri duplicó a la de Greco. El 18 de junio de 1952 cambió la historia de Estudiantes. En un sótano de la sede se secuestraron 2.000 ejemplares del libro de Evita, La razón de mi vida. A la 74 UN CAÑO SEPTIEMBRE 2009

mañana, el sindicalista Luis Suárez encabezó el procedimiento, y luego convocó a un paro y concentración en la plaza San Martín para repudiar “la desbaratada maniobra de las autoridades de Estudiantes” y desagraviar la figura de Evita. Según La Prensa, media hora antes de la resolución cegetista, la CD pincharrata había renunciado. El discurso de Suárez fue durísimo: anunció la dimisión de los dirigentes “responsables de la afrenta contra Evita” y la intervención al club, acusándolos de ser parte de “la maniobra yanqui de no permitir la difusión de La razón de mi vida en los EE.UU.”. Y reveló que “la denuncia de que los libros estaban ocultos en la sede había sido hecha por un trabajador del club que puso las llaves a disposición de la CGT”. Pero ¿qué fue lo que ocurrió con los 2.000 libros? La revista La Pulseada (2007) afirma que una versión señalaba que los habían adquirido no para distribuirlos sino para congraciarse con el oficialismo mientras gestionaban un crédito. El ex delantero pincha Antonio Carmen Giosa hoy tiene 82 años y recuerda

que “el gobierno había repartido libros a todas las instituciones, para que éstas los distribuyeran. Pero como Estudiantes estaba ligado al antiperonismo, los dirigentes los pusieron en un cuarto y no los repartieron”. Dos días después del acto, Aloé firmó el decreto por el cual designó interventor a Otorino Mario Sbuscio, más tarde diputado provincial por el peronismo. Sbuscio se hizo cargo del club el 23 de junio en un acto con toda la liturgia peronista y en el que se colgaron en la sede retratos de Juan Domingo y Eva. Entre sus colaboradores, estaba José Carmelo Amerise, que en los setenta fue diputado nacional del peronismo ultraortodoxo y luego compartió fórmula provincial con Herminio Iglesias. Al asumir Sbuscio destacó la pésima situación financiera del club: los jugadores no cobraban desde enero. Prometió renovar las frustradas gestiones para obtener un préstamo oficial. Orlando Greco, aquel que había perdido las elecciones ocho meses atrás, pasó a ser el nuevo representante ante la AFA. El 9 de julio Estudiantes ganó 4-0 un


amistoso en Tandil, y los futbolistas entregaron ejemplares de La razón de mi vida a instituciones locales. La fase final de la “peronización” de Estudiantes puede situarse el 26 de julio: a las 20.25, se anunciaba que Evita “pasó a la inmortalidad”. El gobierno provincial adhirió a los treinta días de duelo nacional. A partir de un proyecto del diputado nacional Héctor Cámpora para cambiar el nombre de La Plata por el de Eva Perón, se inició una campaña en apoyo de esa iniciativa. Finalmente, el 8 de agosto, la Legislatura provincial dictó la ley que disponía que la capital bonaerense “perpetuara en su nombre a la Jefa Espiritual de la Nación”. El 22 de octubre, El Día informó que la intervención había decidido modificar la denominación oficial de la entidad, en adelante Club Estudiantes de Eva Perón. La gestión de Sbuscio –que duró un año– desmanteló el equipo, que había finalizado en el 12º lugar en 1952. Los

jugadores habían pedido en octubre la intervención de Agremiados porque se les adeudaban $744.000 por primas y sueldos. Giosa recuerda que “nos debían mucha plata de antes de la intervención. Nos daban algún ‘puchito’, pero no alcanzaba. Hasta que declaramos la huelga”. El 2 de noviembre los profesionales jugaron por última vez y perdieron 2-1 con Racing. En las últimas seis fechas, el Pincha presentó juveniles. Uno de ellos fue el ex arquero Omar Capossio, quien cuenta: “Los huelguistas nos recomendaron ser prescindentes y jugar porque éramos amateurs. De la intervención no sufrimos presión; por el contrario, yo creo que las personas se sentían más presionadas en la calle que en el club”. El ex delantero Juan Carlos Caram dice que “no estábamos en la política; sólo queríamos jugar. Pero nos perjudicaron pues nos ‘quemaron’. Íbamos a jugar la final de Cuarta con Chacarita, y nos sacaron para ponernos en Primera. Ahí debutaron Urriolabeitia y Silvero”.

Y empezó el desguace del plantel: figuras como Pelegrina, Ogando, Infante y Giosa pasaron a Huracán a precios que dejaron muchas dudas. El resto emigró a otros equipos. Al respecto, Giosa señala: “No sé si alcanzó con la plata de los pases a Huracán o si la obtuvieron del gobierno, pero finalmente a mí me pagaron todo”. El desenlace fue previsible: en 1953 sufrió el primer descenso en su historia. Estudiantes llegó a la última fecha como colista y, a pesar de que sospechosamente goleó 6-1 a Chacarita –que hasta ese entonces tenía el arco menos vencido–, Newell’s se salvó por mejor diferencia de gol. Apenas un año después, Estudiantes se consagró campeón de la B y retornó a la A. Con la llamada Revolución Libertadora triunfante, el coronel Arturo Ossorio Arana, interventor bonaerense, restituyó el 25 de septiembre de 1955 el nombre original a la ciudad. Y Estudiantes de Eva Perón volvió a ser Estudiantes de La Plata.

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MANO A MANO CON MATÍAS

CHRISTIAN BASSEDAS

¨Bielsa es un científico, Bianchi es un sabio¨ El manager de Vélez, autor intelectual de la llegada de Gareca, recorre los pasos previos a la consagración. Modestamente, se considera un “orientador futbolístico”. Por MATÍAS MARTIN Fotos FABIÁN MAURI

Salís campeón en tu primer campeonato como manager y en tu regreso a Vélez. Sin embargo, la palabra que rodea a ese título es injusticia. ¿Cómo te llevaste con eso? Me da bronca porque Vélez no se lo merece. Ni los jugadores, ni Gareca. Vélez fue más que Huracán, sin ninguna duda. ¿Seguís pensando que Larrivey no le hizo foul a Monzón? Él va a disputar una pelota en una final de un campeonato como tiene que ir, con ímpetu. Mirá si va Chilavert… Le rompe las piernas al nueve. Te aclaro que en el momento no me di cuenta. Ahora, si ponen cien veces la jugada por la tele, digo que es foul. Fijate en este ejemplo: Kempes en el 78, el gol que le hace a los holandeses, ¿es plancha o es gol? No sé, pero fue gol. ¿Y entendés las reacciones de la gente de Huracán? Yo entiendo el dolor. Perdés una final así y te sentís para la mierda. Es que cuando uno siente que le metieron la mano en el bolsillo... Para mí no les metieron la mano en el bolsillo. Entonces, en el gol de Maradona con la mano a los ingleses, ¿qué hacemos? ¿Devolvemos la Copa? Es una viveza argentina que no la vio el referí. No. Para mí es el exponente más grande de nuestra doble moral. Si nos lo hacían a nosotros... Encima Diego dice “Lo hice con la mano y fue hermoso, fue como robarles la cartera”. Sí. Yo estuve en Inglaterra y eso no lo

perdonan jamás. Es inadmisible. Pero en este caso, ¿qué culpa tiene Vélez? Yo entiendo el enojo, entiendo que a veces la injusticia es una mierda y que cuando te toca a vos, peor. Pero un tipo como Cappa... Mirá, hay dos o tres declaraciones que van a ser siempre recordadas, como “el penal de Gallo” o “le faltó cabecear al referí” o “se lo sirvieron en bandeja”. Cappa está agrediendo a Gareca y a los jugadores, y eso no me gusta. Y el otro tema es cómo lo dijo, yo lo escuché. Él puede sustentarlo con su nivel, pero eso genera agresión. EL MANAGER ¿Sos el primer manager del fútbol argentino? Sí, lo de Bianchi fue levemente posterior. ¿Conocías a estos dirigentes de Vélez? A Raffaini (el presidente), de verlo y tratarlo en comisiones directivas anteriores; a Miguel (Calello, el vicepresidente), no. ¿Por qué pensás que te fueron a buscar? Reconocieron que ellos son importantes en la administración del club pero quizás no tanto en la elección de una idea futbolística o de una historia. Creo que éste es un gran mérito de ellos. Yo estaba en mi bar, haciendo mi vida tranquilamente, un poco apartado del fútbol. Pero todavía tenía ese sinsabor de no haber podido volver a Vélez. ¿En qué momento? ¿En el cierre de tu carrera? En el 2003, yo tenía treinta años. Y esto

se lo dije a Gámez personalmente, porque aún perdonándoselo o manteniendo esa herida de por vida, sé que es un tipo que vale la pena dentro de la institución. Entonces, esto que ocurre ahora fue una distinción de ellos hacia mí. Pero, ¿a vos se te hubiera ocurrido ser manager? No, no. Igual acá uno es un asesor, un orientador futbolístico. Volví a mi esencia, a lo único que considero que conozco bien: el fútbol. Es medio loco lo que te voy a decir, pero yo me metí en un vestuario con muchos jugadores: Falcioni, Ruggeri, Lucca, en la primera época, y Gareca. Claro, cuando vos largás, el Tigre estaba en el final de su carrera en Vélez. Era groso... El Tigre en ese momento era algo especial. ¿Viste cuando en el barrio vos tenés al más grande, que es como el más vivo o el capo, o el ejemplo que vos querés copiar? Bueno, el Flaco en ese momento era el ídolo de Vélez. Y aparte era un tipo que sabía hablarnos a quienes éramos chicos. Tenía ascendencia. Y siempre me quedó ese aprendizaje de vestuario. Así que cuando surge esta historia, les hablo a Miguel y a Raffaini de mi candidato a entrenador pero también les hablo de la historia que había vivido. Son cuatro tópicos que conocés bien: el entrenamiento, los jugadores, el técnico, la institución. Detalles, mil detalles. Que la gente vaya al estadio con alegría, a ver a su equipo. Demostrarle a la gente que también se SEPTIEMBRE 2009 UN CAÑO 77


Apenas lo vi a Zapata le dije a Gareca: ´éste es bueno de verdad. Hay que hablar con el pibe para ver si tiene ganas de quedarse´¨

¨Es que vos agarrás un entrenamiento de Bielsa y no lo podés creer. Te pegás un aburrimiento... Cuando uno es jugador, uno es tan soberbio, está tan confundido...

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puede perder, pero que están los jugadores que representan la camiseta. ¿Y por qué Gareca? Porque conocía la trayectoria de Gareca como jugador y como técnico. A mí me gusta que él tenga una enorme vocación, que haya adquirido experiencia en todos lados: Argentinos, Talleres, se fue a Perú, a Colombia… Además, yo creía en la persona. Con un tipo que tiene todo ese currículum, imaginate… Y también me gustan los perfiles. ¿Qué aporté yo en toda esta historia? Sólo eso: la elección. Y los jugadores Y bueno, como Ricardo no estaba muy profundizado... Yo pensé que dos o tres jugadores habían cumplido su ciclo. De otros, en cambio, que no eran queridos, veíamos que futbolísticamente tenían sustento para dar vuelta la historia. Zapata... Apenas lo vi a Zapata le dije a Gareca: “éste es bueno de verdad. Hay que hablar con el pibe para ver si tiene ganas de quedarse”. Fue importante que el Flaco lo quisiera. A mí me gustaba como doble cinco. Rodrigo López es otro caso. O traer a Sebastián Domínguez cuando se decía que no jugaba, que vivía lesionado. Y el pibe terminó jugando los diecinueve partidos y siendo un cacique. Uno, entonces, sabe cómo se inició la historia. Después me corro, porque el protagonista principal es el jugador.

EL RETIRO ¿Por qué no pensar en Bassedas técnico? ... No lo descartás... Y no, porque tengo treinta y seis años. ¿Hace cuánto te retiraste? A los treinta y uno, hace cinco años. Muy joven. Pero viste, la vida es una locura. ¿Por qué? Estuviste en Newell’s una pretemporada y... Es que se me terminó la pasión por concentrar, quería estar libre con mis amigos. Quería vivir otra vida, criar a mis hijos. De un día para el otro me di cuenta de que no tenía más ganas de la boludez del fútbol, de un vestuario. ¿Y cómo se dio aquel retiro? Lo agarré al Bambino y le dije: “Bambi, la verdad, te soy sincero, no tengo más

pasión por el fútbol. No siento más ganas”. ¿Y el Bambino te dijo “Basseditas, la vida es hermosa”? Sí, me lo dijo. Pero fue dramático. Uno es un nene ahí. Yo tenía 30 años, pero seguía siendo un pibe. Esos días fueron tristes porque la familia cree que vos estás mal. ¿Y estabas mal? Estás mal desde la tristeza que te provoca dejar una historia detrás. Pero yo quería sentirme libre. No me interesaba ser más famoso. A mí me ayudó mucho el equilibrio, el sostén que me dieron mi mujer y mis hijos. Si no, te volvés loco y te puede agarrar cierta angustia. En los únicos momentos en los que me sentí mal fueron los fines de semana, que eran nuevos para mí. Estar al pedo... Claro, estar al pedo. Porque el jugador durante los fines de semana está desaparecido pero jugando al fútbol, que es lo que más le gusta. Pero es algo que lo suplanté jugando al fútbol en un barrio privado. ¿Intercountries? Intercountries. Me hice amigo de muchos pibes de mi generación y jugaba ahí. Eso me ayudó mucho. Pero qué difícil debe ser pasar del estadio al intercountries... En ese momento cada cual tiene algo distinto en el bocho, ¿viste la canción de Charly? Y bueno, cuando yo tomé la decisión no quería ser más famoso. Y quería ir en un colectivo sin que nadie me conozca.

LOS TÉCNICOS ¿Te sorprendió la designación de Maradona? Creo que después de Passarella, y también antes de Passarella, Bianchi estaba adelante de todos. Vos formaste parte del ciclo Passarella... Pero en ese Mundial 94, Bianchi ya en Vélez había hecho bastante. Mi opinión es que después de Passarella, siempre debió estar Bianchi. ¿Es el mejor técnico que te dirigió? Sí, es un sabio. ¿Por qué? Porque es muy práctico dentro del vestuario. Es sabio. Se maneja bien con todos los jugadores. En el trato es simple. Tampoco es que tenga una relación de amor con Bianchi. Pero nos hizo cre-


cer mucho. Y nosotros a él también. Pienso que Bianchi es una computadora. Por ejemplo, en cuanto a la planificación de una historia, él sabía contra quién jugábamos la tercera fecha, la cuarta, a fines de septiembre… O sea, estaba adelantado a todo en ese punto. Y de la soberbia que se le critica, ¿es un mito o una realidad? Pero eso fue después. Fue a partir de Boca... ¿Crees que cambió en ese sentido? Creo que Boca y el desgaste con el periodismo. ¿Todo eso hace que él se cierre? Y sí. Yo me acuerdo que con nosotros, en Vélez, era muy abierto. Ya sé que no podés comparar Vélez con Boca pero bueno... También lo que él consiguió con Boca fue una cosa de locos. Macri le tiene que hacer un monumento. Me gusta tirarte nombres: Bielsa. Bielsa es un científico del fútbol. Es un tipo que no fracasa nunca. ¿Por qué? Porque sé cómo trabaja en la semana. Ahora, si en el día del partido el jugador se levanta mal, se levanta mal. Pero desde él, desde su trabajo, quedate tranquilo que piensa en todo. Él hizo todo lo posible para salvar el error del jugador o lo que sea.

Todo, absolutamente todo. El Mundial 2002, ¿fue un fracaso? No. Fue una frustración. Ahí no estoy seguro. Y a mí no me gusta la palabra fracaso, pero irte de un Mundial en primera ronda habiendo convertido un gol de oreja y uno de un penal que no fue con un rebote adelantado... La verdad, fue frustrante. Su conclusión fue jugamos mejor que todos, no tuvimos suerte. Para mí no jugamos ni mejor que Inglaterra ni mejor que Suecia. En eso estoy de acuerdo con vos. Pero te puedo asegurar que después estuvo un año mirando esos tres partidos y clavándose un puñal en el corazón. Vos me decís: “es un científico del fútbol”. Pero el fútbol no se lleva bien con lo científico. Es que vos agarrás un entrenamiento de Bielsa y no lo podés creer. Te pegás un aburrimiento… Cuando uno es jugador, uno es tan soberbio, está tan confundido y cree que se las sabe todas. ¿Sabés cuando le reconocés todo? Después. Pero cuando vos llegabas y veías que la cancha te la dividía con vendas en diecisiete partes...

Era una cosa... Practicar veinte veces un lateral. La exigencia pura, máxima. A un tipo como Bielsa hay que darle bola porque no es un loco.

LA VIDA Sos empresario, estamos en tu bar, en uno de tus emprendimientos, has tenido algún otro. Comentarista de fútbol, trabajaste en una radio, Rock & Pop. Manager. “Jugador nunca se deja de ser”, alguien dice en algún sentido. Por ahí técnico... ¿Qué ponemos en la tarjeta de embarque? ¿Profesión? Ex futbolista. ¿Ponés ex futbolista? Eso es más fuerte que todo lo demás. ¿Y vos qué ponés? Periodista. Yo ponía y pongo futbolista, trabaje de lo que trabaje. Siempre sos un futbolista. ¿Ahora también? O sea, este nombre te da más prestigio. Pero yo sé también la posición que ocupo. ¿Manager, no ponés? No, pongo empresario o futbolista o ex futbolista. Pero ex futbolista no es un laburo. No sé, hace mucho que no viajo.

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“Si no te gustó Huracán, ¿qué carajo te gusta?” Podríamos presentarlo como el presidente del subcampeón, pero debe sonar mejor que es el presidente del club que mejor jugó durante la primera parte del año. Carlos Babington y Huracán. Reflexiones llamativas alrededor del capo de la AFA, un orgullo impresionante sobre el equipo y tres o cuatro conceptos para entender de qué se habla en Parque Patricios cuando se habla del Globo. Por ALEJANDRO WALL Foto FABIÁN MAURI

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arlos Babington tuvo un dolor el pecho. Lo sintió cuando dirigía en México, hace siete años, pero al poco tiempo ya no daba para más. Visitó al médico, le hicieron chequeos, y le detectaron unas arterias tapadas: derecho al quirófano. Se llevó tres stents, una vida sana y varias recomendaciones. “¿Viste que tenés siete u ochos causas posibles con esto del corazón? Bueno, el pucho lo dejé. Pero también tenía que considerar la profesión. Así que un día dije: ‘No dirijo más’, y se terminó”. El Inglés es la prueba de que ser técnico, a veces, es lo más parecido a caminar por el patíbulo. “En los últimos años sufría mucho, era muy duro para mí, no disfrutaba”. Ahora, el corazón funciona mejor. Pero tampoco es que se haya mudado a la Polinesia. Desde hace tres años es el presidente de Huracán. Lo agarró en la B, hundido, con la silla de sexto grande ocupada por otro, la quiebra ahí nomás y unos cuantos quilombos de papeles. “No sabés, un desastre. La Quemita era Siberia, me daba vergüenza”. ¿Qué pasa? ¿El fútbol no es negocio para los clubes? Son deficitarios. El único recurso grande es la venta de jugadores. Nosotros tenemos déficit y somos uno de los clubes con más bajo presupuesto. Otro tema es la plata de la televisión, ¿por qué no hay más? 80 UN CAÑO SEPTIEMBRE 2009

Bueno, la AFA firmó el contrato, ¿por qué nunca le reprochan nada a Grondona? Si yo tengo que hablar de Julio, me tengo que sacar el sombrero. Siempre me dio una mano. El otro día Crespi, el vice de Boca, que fue a Bahamas por una reunión de la FIFA, dijo que sintió un gran orgullo, que nunca imaginó lo que Grondona representaba en el mundo. Algún mérito debe tener, ¿no? Es curioso que uno tenga tanto para cuestionarle pero, salvo excepciones, ningún dirigente lo vea Y entonces, ¿cuál es el motivo? ¿No será bueno? El Globo ascendió, anduvo más o menos a los tumbos, pero este año explotó. El Palacio Ducó tuvo escenas de fútbol maravillosas. Verlo en la cancha, estar ahí, era una experiencia artística fantástica. Y después, la final, el granizo, ese gol que se discutirá hasta siempre. ¿Qué te dijeron cuando propusiste a Ángel Cappa? Me cargaban. Me decían Superman, que me iba a ir volando con Cappa. Decían que necesitábamos un técnico sacapuntos, esa pelotudez. ¡Ni mi hijo me acompañó en eso! Pero yo tenía fundamento, conocía la capacidad de Ángel. Y siempre aposté a técnicos que hicieran jugar bien al fútbol. ¿Cuánto seguís puteando esa final? Todavía no me recuperé. Voy a pecar

de egoísta, pero si hubiera ganado el ampeonato de presidente me tenía que retirar. Me molestó la forma. Perder así te mata, hubo cosas medio suspicaces. ¿Nunca pensaste en algo raro? De Brazenas, no. Es un tipo honesto que se puede equivocar. Ya está, perdimos, te la tenés que comer. En el medio, la interna de la barra terminó con un muerto Eso me molestó, Huracán no se lo merecía. Yo estuve en la barra, me peleé ochenta veces en la cancha y no me comí tres años preso porque justo me fui a jugar un partido y llegué tarde a la cancha. Fue en 1967, cuando mataron al primer tipo en el fútbol, a Héctor Souto. Uno que paraba conmigo terminó en Devoto. ¿Y qué era ser barra en ese momento? Era otra cosa. Mi función era tocar el bombo y llevar papelitos el día del partido. No había plata de ningún lado. Es imposible comparar. Nos agarrábamos a trompadas y no pasaba de ahí. ¿La dirigencia no tendría que sacarse la careta con este tema? Yo recibo amenazas permanentemente. Me rompen el auto cada cinco meses. ¿Qué hago? ¿Largo? Esto excede a todos. Pero no hay autocrítica ¿Vos te crees que los dirigentes quieren tener este tipo de quilombos? Esto no se puede parar. No es joda. Lo que pasó en la barra de Huracán, lo que pasó en River, es el fiel reflejo.


¿El Huracán de Cappa estuvo muy lejos del Huracán de Menotti? No, para nada. Son cosas distintas. Aquel equipo venía trabajando desde hacía más de un año. Éste, como dice Ángel, fue muy prematuro. Nosotros tuvimos un año de trabajo, después vino la frutilla del postre que fue Houseman. Ahora, la intención es exactamente la misma. Nadie se va a olvidar de este equipo. Aunque yo los partidos no los veía. Veía a la gente, me deleitaba por cómo lloraba. No lo podía creer. No sé

si será que uno está curtido, pero yo me preguntaba: “¿Por qué carajo lloran?”. ¿A vos no te pasaba? No. Hay gente que me dice que era lo mismo en el 73, pero no me acuerdo. Yo estuve dieciséis años dirigiendo y no pude lograr que un equipo jugara como éste. Y siempre lo intenté, porque si no lo intentás sos un tarado. Mirá, con lo que hizo Huracán la gente deliraba por un partido de fútbol. Si no te gustó Huracán, ¿qué carajo te gusta?

“Huracán tiene una identidad que no va a cambiar nunca. Yo creo que lo de Estudiantes no es igual, no tiene nada que ver con aquello de años anteriores. ¡Estudiantes juega bien, la puta! Ahora, después empiezan a comparar, a pelear, que Menotti, que Bilardo. Les sale espuma por la boca. El día que salió campeón Estudiantes fue una vergüenza, lo de Niembro fue una vergüenza, no se podía contener. ¿De qué estás hablando? Si Estudiantes jugó como Huracán. ¿De qué mística me hablás? Jugó con coraje, jugando bien, con un tipo como Verón”. “Fui a la ESMA y al Hospital Garrahan. Porque Cappa me invitó. Él es muy especial. Estuvo metido en la política y dice que el futbol lo salvó. Fue un militante. Persigue un ideal y un fin. Entonces, estas cosas le llegan muy de cerca. Yo lo acompañé porque también pienso así. Cuando fui a la ESMA, yo pensaba que pasaba por la puerta y nunca en mi vida había imaginado las atrocidades que ocurrían ahí. Y decía: ‘¿y esos que viven ahí enfrente no vieron nada?’. Son cosas de la historia muy cercanas, son de nuestra generación. Te agarran escalofríos cuando estás ahí, más allá de que seas de derecha o de izquierda. Ángel tiene vocación. Y estas cosas cayeron en un momento justo. Si Huracán hubiera estado en la mitad de la tabla no hubiera repercutido así, y eso está mal también”.

Me decían Superman, que me iba a ir volando con Cappa. Decían que necesitábamos un técnico sacapuntos, esa pelotudez”

“Huracán es ‘el equipo’ para jugar al fútbol. Si a Huracán viene un técnico que ordena pegarle para arriba no lo van a querer. Me pasó en los noventa. Jugaban Graieb, Morquio, Cáceres y Moner. Un día le dije a Moner: ‘¡me vas a matar, la puta que te parió, no rechacés más para acá!’. La agarraba de volea y me pasaba la pelota por acá (señala al ras de la cabeza), y yo en el banco. Salimos campeones, la gente disfrutó el campeonato, pero no disfrutó del fútbol”.

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Más cappista que Cappa Después de estar callado un rato, y de mirarnos a la cara, el periodista del apellido extraño esbozó su teoría de por qué Brazenas había perjudicado a Huracán. Habló de un “renunciamiento histórico”, de “un pacto”. Entre el flan y el dulce de leche, mientras un licor napolitano de cuatro frutas lo acechaba, muy alegremente comenzó así. Por PABLO CHEB TERRAB

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adie puede poner en duda que Ángel Cappa es un hombre de convicciones férreas. Digamos que, para hacer las cosas sencillas, apostó a un estilo de juego que muchos tildaban de caduco o ineficaz para llevar a un equipo, en principio, sin aspiraciones, hasta un lugar cercano al privilegio. Él construyó en contra del cotilleo conservador, convencido de que una idea estética también puede ser funcional. Y probablemente se haya reído un largo rato de los resultadistas hoscos cuando su Huracán grácil y vistoso quedó a un escalón de la gloria. Pero Cappa es un fanático; una versión más de esa cadena de personajes irremediablemente encorsetados en su ideología. Quizá por eso, cuando notó que estaba a un resultado de la gloria (empatar), todo empezó a tener un efecto contradictorio. “Resultados y gloria”. ¿Por qué de la mano? ¿Por qué en contra de lo que siempre pensó?. Algo no cerraba. Su tradición le planteaba una dicotomía: si obtenía el título, el país hablaría del “buen fútbol… pragmático”. Sería, quizás, un beneficio personal, pero de alguna manera una derrota de la idea madre. Fue entonces que el DT no pudo con su genio, ni quiso traicionarse. Entendió que la mayor gloria que podía regalarle a Huracán sería que este club de jóvenes desfachatados fuese recordado por su buen juego, más allá del título. El mensaje debía ser claro para la espantosa secta de seguidores del éxito. Ya había logrado que reconocieran las virtudes de su equipo. Ahora tendría que lograr una apuesta mayor: que admitieran que el campeón no habia sido el mejor equipo del torneo. Necesitaba un detalle: sus dirigidos debían perder. Sinceramente, debo declarar que no poseo evidencias. Sin embargo, seré generoso y les

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brindaré una crónica de cómo se dieron las cosas: Cappa supo que debía hablar con Brazenas para llegar a un acuerdo con él. Ducho en las artes del discurso, no tardó en convencer al árbitro sobre la justicia de su pedido: si Huracán jugaba mal, el juez debía impedir su consagración incluso si eso significaba doblar el reglamento. El resto es historia. Está claro que, en la cancha, este árbitro tan castigado por todos no cometió errores: no hizo más que llevar adelante un pacto de caballeros. Le anuló un gol de cabeza a Huracán (¿cómo el equipo del toque y toque iba a salir campeón con un gol de cabeza?) y acomodó la historia con un fallo tan burdo que terminaría resultando imposible cederle legitimidad absoluta al campeonato de Vélez. Huracán había logrado trascender mucho antes de aquel duelo final, y el DT lo sabía. No precisaba dar otro paso adelante. Lo cedió. Y desde la lectura posterior, construyó su discurso para que los legos pudiéramos entender su lección moral: “Vélez será recordado por los fallos arbitrales”, aseguró una y otra vez. Era la excusa perfecta: un equipo que es campeón pero será olvidado, que vendrá a la memoria como un conjunto que sacó beneficio de la trampa. Huracán, entonces, ¿por qué será recordado? Por jugar bien. Sencillamente. No existe otro motivo. Será para siempre un equipo-símbolo de lo lúdico, del toque. Será Holanda del 74. Será el que no pudo ser. No fue campeón, pero fue algo. Y Cappa demostró su punto. El DT fue consecuente hasta el final: la gloria no es ganar un título, dar la vuelta olímpica, conseguir un resultado. La gloria no es una consagración personal: es mucho más. Él lo sabía. Y eligió sacrificar un título, un resultado, apenas, para demostrarlo.



Revista Un Caño - Número 17 - Septiembre 2009