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VIAJE POR LOS MONASTERIOS MEDIEVALES DE LUGO Y LA CORUÑA

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Casa de la Moneda Segovia Gospel Living Water

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Convento de San Francisco Santo Domingo de Silos (Burgos) Iberian & Klavier piano dúo y Atlántida Chamber Orquesta

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Monasterio de Santa María la Real Aguilar de Campoo (Palencia) Coro de Niños de París

JUL 21 H

RQR comunicación

MAY-AGO 2018

Organiza:

JUN 20 H

Revista de patrimonio y turismo cultural nº64 EL MUSEO DEL PRADO, UN EJEMPLO PARA EL AÑO EUROPEO DEL PATRIMONIO CULTURAL

Con la colaboración de:

JUN 21 H

PATRIMONIO

Las Edades del Hombre en el territorio de Aguilar de Campoo

MAY-AGO 2018

PATRIMONIO

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Una tarjeta llena de posibilidades

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PATRIMONIO EDICIÓN: Fundación Santa María la Real

del Patrimonio Histórico.

DIRECCIÓN DE LA REVISTA: Lucía Garrote. CONSEJO EDITORIAL: Victor Álvarez, Zoa Escudero, Lucía Garrote, Carmen Molinos, Jaime Nuño, Juan Carlos Prieto. REDACCIÓN: Maximiliano Barrios, Lucía Garrote, Carmen Molinos, Jaime Nuño, Cristina Párbole, César del Valle. COLABORACIONES: Elixabete Arbe, Juan Pablo

Ausín, Martín Berasategui, Gerardo Boto, Javier Burrieza, Elvira Casado, Miguel Falomir, Mª Antonia García, Eneritz Guillén, Gonzalo Jiménez, Blanca López, Alejandro Martín, Beatriz Menéndez, José Muñoz, Sonia Sánchez, Miguel Sobrino.

DPTO. TURISMO Y CULTURA: Víctor Álvarez. DISTRIBUCIÓN: Santiago García. ADMINISTRACIÓN: Teresa Mª García. MAQUETACIÓN: RQR Comunicación. IMPRESIÓN Y PUBLICIDAD: Editorial MIC. ISSN: 1578-5513 versión impresa.

ISSN: 2386-5741 versión electrónica. D.L.: P-62-2015

FOTO DE PORTADA: Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción de Pisón de Castrejón (Palencia). Foto: Esther Santamaría. INTERIOR DE PORTADA: La iglesia de Moarves de

Ojeda (Palencia), forma parte del epílogo Ecclesia Dei de la actual edición de Las Edades del Hombre. Foto: César del Valle.

Cultura europea Este es el Año Europeo del Patrimonio Cultural, el año de León como capital de la gastronomía, el año de Bilbao como ciudad inteligente. Fomentar el intercambio y la valoración del patrimonio cultural de Europa como un recurso compartido entre las personas que lo vivimos, sensibilizar acerca de la historia y los valores comunes y reforzar un sentimiento de pertenencia a un espacio común europeo, crear ciudadanía, son los objetivos del Año Europeo, y en este sentido la revista PATRIMONIO se suma claramente con cada número. La profundidad y sensibilidad europeas permiten captar la delicadeza de lo que el patrimonio común nos relata. El patrimonio cultural alimenta nuestras ciudades, paisajes y espacios arqueológicos. Se encuentra no solo en disciplinas como la literatura o el arte, sino también en otros ámbitos como las técnicas artesanales, la gastronomía, la historia, la música, el cine, los espacios naturales. Espacios de cuento como la villa de recreo del Bosque de Béjar, uno de los bienes culturales más raros del patrimonio español y jardín histórico declarado como BIC, que guarda interesantes analogías con otras villas de Italia, mostrando esa marca Europa. Espacios artísticos transformados con nuevos usos, espirituales o más mundanos… La relación entre arte y religiosidad es otro de los temas que se tratan aquí, pasando por los increíbles monasterios gallegos y la llegada de la ruta europea de peregrinación a Santiago, la semana santa, y teniendo además muy presente, la actual exposición de Las Edades del Hombre y la extensión de la muestra a las iglesias románicas del territorio entorno a Aguilar de Campoo.

SUSCRIPCIONES A LA REVISTA Y NÚMEROS ATRASADOS:

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AGUILAR DE CAMPOO Centro Tecnológico del Patrimonio Avenida de Ronda, 1 Aguilar de Campoo (Palencia) Tfno: 979 125000 www.santamarialareal.org

«La sensibilidad europea permite captar la delicadeza de lo que el patrimonio común nos relata»

MADRID C/Infantas 40, 2º dcha. 28004 Madrid Tfno: 91 5221262 Fax: 91 5218627

Como bien dice Jaime Nuño en su artículo de apertura, «la capacidad de emocionar al visitante, bien por su ubicación, por su arquitectura, bien por la religiosidad popular que destilan, o más bien la suma de todo eso» es lo que provoca el arte sacro.

El Museo de Prado es otro grandísimo ejemplo de convivencia de la cultura europea, miles de obras de arte compartidas en un espacio único son el ejemplo perfecto de lo que ha de suponer este año en todos los ámbitos. Compartir belleza, conocimiento, arte y sabiduría a través de las pinceladas de los grandes maestros de la pintura es algo modélico en el caso de Prado, como lo es también la existencia de los miles de Amigos que sustentan su fundación o la nuestra, pequeños mecenas a los que damos voz en alguno de los artículos de esta edición.

VALLADOLID Casa Luelmo C/Ancares s/n Valladolid Tfno: 983 219700 Fax: 983 219701 EDITORIAL


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Sumario 64 Un ejemplo único en España de villa de recreo en la provincia de Salamanca: el Bosque de Béjar

Mons Dei, la edición 2018 de la exposición Las Edades del Hombre se inaugura en mayo por la Reina Doña Sofía y permanecerá hasta el mes de noviembre.

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JOSÉ MUÑOZ DOMÍNGUEZ

Grandes monasterios y cientos de pequeñas iglesias se levantan en esta bella zona montañosa

El lugar, cuyo trazado se asocia a las villas italianas del renacimiento, fue un cazadero de la familia Zúñiga en el siglo xv.

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CÉSAR DEL VALLE

20 RUBÉN OLMEDO

Religiosidad, mentalidades y arte en el patrimonio procesional de Castilla y León

La fundación Amigos del Museo del Prado: un proyecto de mecenazgo colectivo.

28 La concienciación de la sociedad es imprescindible para el arte

FUNDACIÓN AMIGOS DEL MUSEO DEL PRADO

Hubo tiempos en los que los sermones, la pintura, la escultura y las obras arquitectónicas eran auténticos medios de comunicación para una sociedad sacralizada.

Lo contamos en el artículo Más allá de las Edades… El territorio entorno a Aguilar de Campoo será considerado dentro de la exposición como Ecclesia Dei.


Galicia está llena de monasterios de todo tipo, planteamos aquí un maravilloso recorrido por los principales de las provincias de Lugo y La Coruña.

El edificio del Museo del Chocolate de Astorga 30

JAIME NUÑO

Galicia monástica

León, manjar de reyes

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Goya y la corte ilustrada

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MUSEO DEL CHOCOLATE

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El gran cocinero Martín Berasategui apoya con un artículo a la Capital Gastronómica de este 2018.

OTRAS SECCIONES

MUSEO NACIONAL DEL PRADO

El Museo de Bellas Artes de Bilbao acoge esta interesante exposición y también la muestra 110 años 110 obras.

CINE: MITOLOGÍA Y DIOSES EN LOS CIELOS DE MADRID

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BILBAO, MEJOR CIUDAD EUROPEA 2018

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COMPROMETIDOS CON EL PATRIMONIO

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UN REINO INVISIBLE

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NOTARIOS DEL TIEMPO: LIBRERÍA BOEKHANDEL DOMINICANEN 54

50 Palacio FernándezZorrilla en la provincia de Burgos

BLANCA LÓPEZ

Un ejemplo de gestión de bienes patrimoniales privados.

ENTREVISTA A MIGUEL FALOMIR FAUS

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CÓMO SE HACE: NATURALEZA ORDENADA

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LA MIRADA DEL FOTÓGRAFO: MARÍA ANTONIA GARCÍA DE LA VEGA 62 BREVES 64


El Bosque de Béjar VILLA SUBURBANA SINGULAR

TOMÁS MUÑOZ DOMÍNGUEZ


TOMÁS MUÑOZ DOMÍNGUEZ

Doble página anterior: El Bosque junto al sistema de terrazas. Esta página: Puerta de la Justa y vial de acceso a la villa.

JOSÉ MUÑOZ DOMÍNGUEZ

A

l este de la ciudad de Béjar (Salamanca) se encuentra uno de los bienes culturales más raros del Patrimonio Histórico español: la villa de recreo El Bosque, construida a mediados del siglo xvi por la familia Zúñiga, duques de Béjar, y declarada Jardín Histórico en 1946. La primavera puede ser el mejor momento para dar un agradable paseo por esta villa suburbana que ahora conoceremos mediante la palabra y la imagen.

Localización, entorno y composición de la villa La propiedad ocupa más de 35 hectáreas en una vaguada con orientación este-oeste y altitud media superior a 1000 m, lo que favorece unas vistas privilegiadas sobre su entorno, parcialmente alteradas por la urbanización desmedida de las últimas décadas: un paisaje de cumbres nevadas en la sierra, montes de castaños y robles, fresnedas o prados en sus inmediaciones y también la ciudad, con el palacio ducal urbano como hito simbólico más destacado. 8

EL BOSQUE DE BÉJAR

Un camino y alameda enlazaba la Puerta de la Corredera, en la muralla de Béjar, con la Puerta de la Justa, acceso principal de la villa donde proseguía como vial arbolado y rectilíneo de 400 m. El paseo atraviesa en suave pendiente el Prado Bajo hasta convertirse en eje ordenador del conjunto aterrazado: la huerta inferior, el jardín de cuadros o «jardin prinzipal» (con trazado romántico desde 1869), la estrecha «huerta de los vojes», la «plaçuela» o explanada del estanque –con edificios, fuentes y cenadores alrededor, acompañados de arriates– y, finalmente, las llamadas «huertas de arriba», transformadas en prado a principios del siglo xviii (Prado Alto). Por todo el flanco sur se extiende el bosque de castaños que da nombre a la villa desde sus orígenes.

Breve historia de El Bosque El lugar fue un cazadero de la familia Estúñiga o Zúñiga desde los tiempos del fundador del linaje, Diego López, señor de Béjar entre 1396-1417, aunque los primeros documentos remiten a la etapa de su hijo, el conde Pedro de Estúñiga, fallecido en 1453. El segundo duque de Plasencia y Béjar,


JOSÉ MUÑOZ DOMÍNGUEZ

COLECCIÓN DUQUES DE BÉJAR

Álvaro de Zúñiga (1488-1531) y, sobre todo, Teresa de Zúñiga (1531-1565), III duquesa, iniciaron las transformaciones del terreno como incipiente casa de placer con bosque, estanque, traída de agua desde la sierra y coto para gamos y ciervos a costa del Prado Sanjuaniego, un predio comunal. Las obras principales fueron acometidas por el IV duque, Francisco de Zúñiga y Sotomayor, entre 1566 y 1583. Documentos sobre destajos y nóminas permiten conocer las diferentes fases constructivas: antes de 1567 se realizaron la alameda axial, las terrazas inferiores, la ampliación del estanque y el palacete; en 1577 el cenador y Fuente de los Ocho Caños; entre 1581 y 1583 la primera ampliación del

palacete (capilla y escritorio) y posiblemente la exedra; y en 1583 la segunda y última ampliación («pieça del escritorio nuevo»), cuando se labraron también la plaza nueva o Rotonda, otro cenador y dos huertas inmediatas. El palacete actual equivale a una tercera parte de las dimensiones máximas que alcanzó el edificio en tiempos de este duque, desaparecido el resto en alguna catástrofe no documentada por ahora, posiblemente un incendio anterior a 1726, cuando su estado apenas difería del actual. En la etapa de Francisco III (1591-1601) no se documentan obras, pero sí un caso curioso de damnatio memoriae nobiliaria. Las malas relaciones entre el duque y la segunda esposa de su padre, Brianda Sarmiento, provocaron varios pleitos y la sustitución de las armas de la duquesa viuda por escudos con las iniciales FG, alusivas a Francisco de Zúñiga y Guiomar de Mendoza, padres del nuevo duque; también fue picado el nombre de Brianda y retallado el de Guiomar en todas las cartelas que coronan los vanos del palacete. Hasta principios del siglo xviii, los sucesivos duques se ocuparon de mantener la propiedad, en ocasiones dañada por desastres naturales o por la situación crítica de sus estructuras. Así sucedió en 1617 con la Riada de Santa Lucía, que destrozó la regadera de la sierra, y en 1662 con el dique del estanque, demasiado esbelto para soportar el empuje de las aguas, lo que obligó a reducir su altura terraplenando la mitad del vaso: 4167 m3 de tierra que evitaron su derrumbe hasta hoy.

Arriba: Huerta de los Bojes, terraza intermedia. Izquierda: Vista de Béjar, de Ventura Lirios, 1726‑1727 (colección duques de Béjar).

EL BOSQUE DE BÉJAR

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Plaza nueva o rotonda sobre el estanque.

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EL BOSQUE DE BÉJAR

El XI duque, Juan Manuel de Zúñiga (16861747), planteó varios proyectos barrocos de gusto francés, en parte realizados: el «potajier» (potager) y «la calle del señor don Pedro», con sus árboles entrelazados en «hermoso maridaje» y sus líneas de «gazonería» (césped). De esta época sólo se conserva la Fuente de la Sábana, encañada en 1705 para hacer correr los surtidores y la sábana de agua bajo su arco. Junto a la fuente se conserva un tejo de más de 400 años, el ser vivo más antiguo de El Bosque, testigo de sus tiempos fundacionales. Entre el fallecimiento del XII duque, Joaquín Diego (1747-1777), y la segunda mitad del siglo xix, se cuenta con muy poca documentación, justo cuando la propiedad recaía en las casas de Benavente y Osuna y era disfrutada por una duquesa tan amante de los jardines como María Josefa Alfonso Pimentel, la creadora del conjunto madrileño de El Capricho.

En 1869, esta familia vendió El Bosque al empresario textil Cipriano Rodríguez Arias y se inició su etapa burguesa, de gusto romántico. Fue entonces cuando el antiguo jardín de cuadros se rediseñó con paseos recurvados, setos y plantas tapizantes, fuentes de metal o terracota –entre ellas la del Cisne y la del Paraguas, destrozada en 2016– y se plantaron grandes coníferas: ejemplares de calocedro, cedro, tuya, pícea y pinsapo (estos últimos abatidos en 2001), además de la monumental sequoia gigante. Fallecido el empresario, fue su hija quien introdujo elementos de arquitectura en hierro, como el templete neomorisco del estanque, de 1896, en sustitución del original. Entre 1981 y 1992, los herederos de Rodríguez Arias (familia Oliva) promovieron un proyecto de segregación que troceaba la unidad tipológica y compositiva de El Bosque en cuatro parcelas. El objetivo era conseguir la necesaria recalificación


JOSÉ MUÑOZ DOMÍNGUEZ

JOSÉ MUÑOZ DOMÍNGUEZ

urbanística para edificar una barriada de 32 bloques de viviendas y una urbanización de chalets. El proyecto llegó a materializarse en un convenio entre la propiedad y el Ayuntamiento de Béjar que hubiera acabado con la única villa de recreo completa de España. Ante esta amenaza se organizó un movimiento ciudadano para presionar al órgano competente y frenar las expectativas especuladoras declarando un Entorno de Protección, aprobado en 1995. En 1999 se logró la adquisición de El Bosque por el Ministerio de Cultura, la Junta de Castilla y León y el Ayuntamiento de Béjar (finalmente, el Ministerio cedió su parte a la administración local). La Dirección General de Patrimonio encargó el Plan Director de El Bosque de Béjar y su Entorno, aprobado en 2001, marco de referencia para las intervenciones de restauración y rehabilitación realizadas hasta hoy.

Analogías con otras villas coetáneas en Italia y España

Fuente de la Sábana y tejo centenario.

Los estudiosos de El Bosque y los expertos en jardines históricos han reconocido interesantes analogías con otras villas de Italia, como la delizia aragonesa de Poggio Reale en Nápoles (por su gran estanque comunicado mediante escaleras); la villa medicea de Castello, cerca de Florencia (por la relación entre palacete, estanques, vial de acceso, axialidad, terrazas y parque) o la Villa Lante en Bagnaia (por el sistema aterrazado axial y la importancia del bosque de caza). Los dos primeros ejemplos podrían relacionarse con El Bosque por el parentesco de los duques de Béjar con el virrey de Nápoles, Pedro de Toledo y Zúñiga, y su hija Eleonora, casada con Cosimo de Medici, Granduca de Toscana. Entre los ejemplos españoles, además de ciertas semejanzas con las obras reales de la Casa de Campo, EL BOSQUE DE BÉJAR

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JOSÉ MUÑOZ DOMÍNGUEZ

Cartela con inscripción latina, modificada en 1592.

La Fresneda y El Escorial, estrictamente coetáneas, se han señalado las villas del duque de Escalona en Cadalso de los Vidrios y del duque de Alba en Abadía, cerca de Béjar, ejemplos de intervenciones nobiliarias que desarrollan el tipo de villa en terrazas del que El Bosque sería el caso más logrado y completo.

Aspectos singulares de la villa bejarana A diferencia de Italia, la tipología de la villa en España cuenta con muy pocos ejemplares: El Bosque es uno de los más antiguos y el único que ha conservado íntegras sus partes arquitectónicas y sus espacios libres dentro del recinto original. Se trata, además, de una composición aterrazada con ordenación axial, algo también infrecuente en nuestro país. Su disposición en ladera, sus componentes, las vistas y el largo vial de acceso son características asociadas a las villas desde los tiempos de Plinio el Joven, recogidas en el Renacimiento por Leon Battista Alberti y otros tratadistas, que se cumplen aquí con sorprendente fidelidad estableciendo un triple juego de contrarios: el eje principal oeste-este se 12

EL BOSQUE DE BÉJAR

dirige también hacia el palacio ducal urbano (otium frente a negotium), el eje transversal norte-sur vincula el palacete con el paisaje (ars frente a natura) y un eje oblicuo, alineado con el pretil sur del estanque, se orienta hacia la desaparecida puerta principal de la ciudad (villa frente a urbs). También es singular la técnica constructiva del dique del estanque, una presa holandesa de doble muro como las que se hicieron para Felipe II en la Casa de Campo, y de las que sólo se conserva otra en España, el Mar de Ontígola, cerca de Aranjuez. Finalmente, El Bosque es uno de los pocos jardines históricos declarados BIC en España, con menos de 50 ejemplares en esa categoría que se reducen a dos en Castilla y León: tan sólo la villa bejarana y el Coto de Nuestra Señora del Carmen (o Jardín del Coto), en Peñacaballera, ambos en la provincia de Salamanca y distantes apenas 10 km.

Recuperar El Bosque de Béjar Las intervenciones para recuperar y dar a conocer esta villa se establecen en el Plan Director de 2001,


Perspectiva axonométrica.

BÉJAR

E

25 Años en defensa de El Bosque

l movimiento ciudadano surgido en 1992 ha sido liderado por el Grupo Cultural San Gil y la Asociación Salmantina de Agricultura de Montaña (ASAM), siempre con el apoyo de instituciones locales como el Centro de Estudios Bejaranos o de ámbito nacional como la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, Hispania Nostra, ICOMOS y varios departamentos universitarios. En este cuarto de siglo se han realizado numerosas actividades de protesta y debate, cuatro ediciones de las Jornadas de Estudio sobre El Bosque de Béjar y las villas de recreo en el Renacimiento (en 1993, 1995, 2000 y 2002, con sus correspondientes actas publicadas), visitas didácticas puntuales o periódicas, proyectos de recuperación y uso, conferencias, artículos y publicaciones diversas. Pero como las amenazas no han cesado, tampoco se ha desmovilizado la ciudadanía: en 2014, el lamentable estado de la cubierta del palacete y otras deficiencias provocó la inclusión del BIC en la Lista Roja del Patrimonio en peligro y se constituyó la Plataforma para la Defensa de El Bosque de Béjar (PDBB), en la que se integraron diversas asociaciones, formaciones políticas y personas con el mismo objetivo: un futuro digno para esta villa de recreo única en España.

EL BOSQUE DE BÉJAR

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JULIÁN MATEOS LOZANO

Sequoia gigante de unos 150 años.

JOSÉ MUÑOZ DOMÍNGUEZ

cuya ejecución completa se preveía desarrollar en ocho años. Superado ya ese plazo, es más lo que está por hacer que lo realizado, a pesar de las fases de obras promovidas por las administraciones propietarias, principalmente la Junta de Castilla y León: se ha reparado la cerca perimetral, recuperado el sistema hidráulico, restaurado la isla, el templete y las fuentes ornamentales, acondicionado el entorno del estanque, rehabilitado el exterior de la Casa del Bosquero, renovado las cubiertas del palacete y las caballerizas y ejecutado hasta tres campañas de rehabilitación del dique. Sin embargo, algunas de estas obras han resultado fallidas o muy cuestionadas, con la consiguiente pérdida de tiempo y de recursos públicos. Desde la ciudadanía se demanda mayor eficacia y compromiso institucional en la recuperación de El Bosque y la ejecución del Plan Director en todas sus especificaciones, tanto de obras como de promoción, y una adecuada definición del BIC y de su Entorno, siempre bajo las orientaciones del denominado Consejo Asesor, pendiente de constituir desde 2001.


RELIGIOSIDAD, MENTALIDADES Y ARTE EN EL PATRIMONIO PROCESIONAL DE CASTILLA Y LEÓN JAVIER BURRIEZA SÁNCHEZ

L

a iconografía de Pasión –y menos de Resurrección– que se plasma en los pasos de Semana Santa de Castilla y León responde al tiempo en que fueron creadas estas escenas, en ese siglo de Oro donde florecía el teatro, la literatura de las meditaciones y la ascética católica tridentina –aunque estas celebraciones son anteriores a Trento–. Era el tiempo en que los sermones eran auténticos medios de comunicación e instrumentos de confesionalización para una sociedad sacralizada, donde todo se percibía para y por la religión. En ese panorama, en que el Concilio de Trento había aportado mayoría de edad a todo el proceso de reforma católica que se venía efectuando desde tiempo atrás, los escultores trabajaron por disposición de las cofradías para salir a las calles con una liturgia que iba a ser mejor comprendida por el pueblo que la oficial que discurría en las iglesias, alumbrados por esas agrupaciones de seglares en una sociedad clericalizada. Los escultores, además, estaban elaborando una consideración social que les acercase a la creación y no al trabajo manual y artesano. Así, pues, los imagineros bebían de una base intelectual en la configuración de estas escenas, respondiendo a esa «especie de fibra interior», a «ese deseo de Dios hasta el aniquilamiento», como indica Santiago Sebastián. 14

PATRIMONIO PROCESIONAL

En realidad, la consideración del arte y de la producción como un medio de evangelización no fue un invento de las cofradías y de estos escultores. Ignacio de Loyola consideró que, a través de la imagen, se podía desarrollar un medio contemplativo imaginativo de lugar de los misterios que se pretendían asumir. A su vez, el fundador de la Compañía de Jesús había absorbido estas ideas de otras corrientes de espiritualidad. Sin embargo, esa contemplación imaginativa será uno de los caminos esenciales de los populares Ejercicios Espirituales ignacianos. No se podía confiar todo a la meditación sino que debía existir un apoyo visual a través de cuadros o estampas. Francisco de Borja, en sus obras ascéticas, insistía en este camino, el del trabajo por la representación de lo que se estaba meditando. De esta manera, la fase previa será la llamada «composición de lugar», para una meditación posterior y una fijación de lo que se ha meditado a través de la representación plástica, analizado no solamente desde la consideración artística sino también desde la vida espiritual y de oración. Las notables obras de pensamiento espiritual, en aquellos momentos, se convirtieron en grandes éxitos editoriales, como ocurrió con la Guía de Pecadores o más especialmente en la Vita Christi de fray Luis de Granada donde incluía un libro dedicado a De la Pasión de Nuestro Señor. En esta misma línea se habría de encontrar el jesuita Luis

de La Puente, vallisoletano y contemporáneo de Gregorio Fernández, el cual escribió Meditaciones de los Misterios de Nuestra Sancta Fe. La cuarta y quinta parte se dedicaban a los misterios de la Pasión y Resurrección. Gozó también de gran popularidad el vallisoletano y profeso de la Compañía, Alonso Rodríguez, con sus Ejercicios de perfección y virtudes cristianas. De esta manera, en ese camino de la Pasión se leía el libro, se escuchaba el sermón, se meditaba y contemplaba con imágenes. En las páginas de estos autores, unas veces limitadas al ámbito conventual, otras


FERNANDO FRADEJAS

entregadas a la publicación y, por tanto, a la difusión, los escultores encontraron el guión para plasmar en madera, y en otros materiales, todos estas experiencias espirituales. Meditación que conducía también a la compasión, a la imitación y a compartir los dolores del que sufrió para salvar. Compasión que, en la palabra predicada, tenía que traducirse forzosamente en el movimiento a lágrimas de quienes le escuchaban activamente, aplicándose después a la vida de todos ellos. Palabra e imagen permanecían unidas, sin necesidad de buscar, indispensablemente, la belleza.

Pongamos un ejemplo que vamos a contemplar desarrollado en numerosos pasos de estas Semanas Santas. La escena de la Flagelación fue narrada de manera breve por los cuatro evangelistas siendo, no obstante, uno de los momentos más significativos –incluso devocionalmente–de la Pasión. Con todo, en torno a ella, se ha contado con un gran desarrollo iconográfico. En ninguno de los versículos de la Escritura se detallaba el modo de proceder, amarrando al reo a una columna de manera tan violenta. Los detalles llegaron por la mencionada literatura ascética, por las

meditaciones de los misterios de la vida de Cristo, describiendo especialmente la crueldad para con el condenado, dirigida también a la conciencia de un hombre pecador y a la necesidad que existía por lograr su conversión. La mayor crudeza en el castigo venía dado, en este episodio de la flagelación, tal y como se representaba en el barroco: atado a una columna baja, siguiendo lo que aportaba la reliquia –afirmaban que verdadera– que se conservaba en la basílica romana de Santa Práxedes. La concepción dramática de la escena se acrecentaba por la inclusión de verdugos y espectadores PATRIMONIO PROCESIONAL

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Las calles se llenan de las más altas expresiones del barroco en Semana Santa. Doble página anterior: Descendimiento en Medina de Rioseco. En esta página: Azotamiento de Salamanca.

JOSÉ ÁNGEL BARBERO

en la misma, que tenían mucho de caricatura y de brutalidad. Será Gregorio Fernández el que popularice el tema de Cristo atado a la columna. En ella, facilitaba una posición más dramática del azotado, favoreciendo la emoción generada en el espectador que contemplaba un paso procesional. El escultor se empleó con intensidad en el realismo de sus heridas, especialmente en las llagas originadas por los flagelos, imagen también de aquellas que portaban los hermanos de sangre durante las procesiones. Azotados sobre los que se realizaba un destacado estudio anatómico, equilibrado, realista y dramático. Era el deseo de tratar el cuerpo humano, convirtiéndolo en la humildad de Dios desnudo ante el suplicio y el padecimiento. Auténtico varón de dolores y de amor. Todo lo anterior se traduce en el nacimiento de la escultura procesional que, como ha definido José Ignacio Hernández Redondo, estaba orientada no solo para recibir culto dentro de las iglesias sino, especialmente, en las manifestaciones públicas de expresión de religiosidad. Habrían de ser en bulto redondo, 16

PATRIMONIO PROCESIONAL

para ser contempladas desde todos los puntos de vista por los que se desplacen. Imágenes procesionales que se interrelacionan entre ellas, conformando grupos en las que se reproduce un misterio de la Pasión y Resurrección de Cristo, estableciendo otros niveles de relación con los propios cofrades que los alumbran y con los espectadores que los contemplan. Esta misión de devoción condiciona los materiales y la técnica de su realización, debiéndose ser éstos lo suficientemente resistentes a las inclemencias del tiempo, al manejo, al uso y desplazamiento. En su origen eran portadas a hombros por sus cofrades y, era menester aligerar su peso, siendo ahuecadas y vaciadas en su interior, medida que también era adecuada para evitar un deterioro producido por los cambios de temperatura a los que estas tallas estaban sometidas. Todo ello permitía su manejo aunque no le hacía perder monumentalidad. La culminación de su realización, exigía también una adecuada policromía, con el fin de ofrecer mayor verosimilitud, añadida por su contemplación en movimiento.

Estas escenas procesionales en la Semana Santa de Castilla y León las denominamos pasos –en otras latitudes «misterios»–, que procede del latín passus, asociados habitualmente al episodio de la Pasión de Cristo. El mencionado Gregorio Fernández realizó pasos con otra temática como sucedió con aquella obra de juventud en la que trataba a «San Martín y el pobre» o la «Sagrada Familia» que salía de la parroquia de San Lorenzo, alumbrado por la cofradía asistencial para con los niños expósitos. La función de todos ellos, por tanto, no era únicamente didáctica o catequética –como se ha supuesto en tantas ocasiones– sino sobre todo vivencial, pues ya exponía san Juan de la Cruz en la «Subida al Monte Carmelo» que lo importante en la realización de las imágenes, «más al propio y vivo estén sacadas… poniendo los ojos en esto más que en el valor y curiosidad de la hechura y su ornato». *Entre las obras del profesor Burrieza sobre religiosidad y cultura, destacan Historia de las cofradías de Semana Santa de Valladolid. Trayectoria, patrimonio histórico y memoria y Escultores y escultura procesional de la Semana Santa de Castilla y León.


GONZALO JIMÉNEZ SÁNCHEZ SECRETARIO GENERAL FUNDACIÓN LAS EDADES DEL HOMBRE

E

l proyecto «Las Edades» cumple treinta años construyendo la vigésimo tercera edición en Aguilar de Campoo, una villa histórica situada en los montes palentinos, cuyo nombre sintetiza la cima de la montaña donde vuela el águila (aguilar) y su basamento en el valle (Campoo). Su título será Mons Dei, monte o montaña de Dios y su desarrollo tendrá lugar entre mayo y noviembre del presente año. Como muchos conocen, este proyecto de la Iglesia castellanoleonesa, surge a mitad de los años 80 en la diócesis de Valladolid por iniciativa de un sacerdote, don José Velicia, y un grupo de intelectuales castellanoleoneses, que ven en el rico patrimonio religioso de las diócesis de Castilla y León una oportunidad de materializar la necesaria adecuación del mensaje evangélico a la sociedad del momento.

Las líneas de trabajo en las que se mueve el Proyecto Las Edades del Hombre son hoy como ayer, la apertura consciente y clara a un diálogo entre la Fe y la Cultura y utilizar la belleza, como siempre ha hecho la iglesia en su empeño pedagógico, para acercarnos a Dios (Via Pulchritudinis), belleza convertida en obras de arte al tiempo que expresión de la fe y de la cultura de un pueblo.

Edición actual y significado de las montañas En esta edición las montañas son el elemento que articula nuestro discurso, porque las montañas han sido veneradas en las grandes religiones como lugares sagrados donde el hombre experimenta lo «tremendo y fascinante» del Misterio. A ellas levanta sus ojos y dirige sus pasos buscando la unión con Dios. Los montes simbolizan la cima de la Creación Divina, la morada donde la revelación trasciende, el lugar donde

MARCE ALONSO.

MONS DEI, LAS EDADES DEL HOMBRE EN AGUILAR están llamados los hombres para encontrarse con Dios y alcanzar la perfección. Esto ocurre en el monte Uluru, «ombligo del mundo», para los aborígenes australianos o en el monte Tindaya para los majoreros de Fuerteventura. En la montaña descienden o habitan los dioses, algunos en la cima, como en el monte Kailash de la cordillera del Himalaya, donde se mueve el dios Shiva para los hindúes, o en el Olimpo de los dioses griegos; también pueden habitar en su interior, como en el monte ODoingo Lengay de Tanzania donde, según los masai, la divinidad expresa su ira al entrar en erupción. Esta exposición de Aguilar de Campoo profundiza en el rico significado de la montaña dentro de la tradición simbólica cristiana y de la extensa historia religiosa de la humanidad. Una propuesta de fe, arte, naturaleza, en ese empeño de convertir cada edición de Las Edades del Hombre en un diálogo entre la Fe y la Cultura. MONS DEI

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La historia de la salvación de Dios con su pueblo es un camino de subida, de monte en monte, del Sinaí a Sión, que culmina en Jesús, verdadera montaña de la salvación quien, elevado y glorificado atrae a todos hacia su altura en la Iglesia como anticipo en la tierra de la congregación de todos los pueblos en el «monte» del Reino celeste. De este modo, el «monte del Señor» (mons Dei o mons Domini) se ha convertido en la «casa de los hombres» (mons hominis).

Capítulos de la muestra y sedes La muestra está estructurada en siete capítulos cuyos títulos son los siguientes: Capítulo I, Levanto mis ojos a los montes (Sal 121,1); Capítulo II, Del Sinaí al Santuario (Sal 67,18); Capítulo III, La nubecilla del Carmelo; Capítulo IV, Cristo, el monte de salvación, Capítulo V, Una ciudad puesta en lo alto de un monte (Mt 5,14), Capítulo VI, La subida al monte de perfección y Capítulo VII, Preparará el Señor para todos los pueblos en este monte un festín… (Is 25,6).

Los escenarios de esta nueva exposición son la iglesia de Santa Cecilia y la colegiata de San Miguel, dos de los templos más singulares del patrimonio aguilarense. El primero de estos templos, la iglesia de Santa Cecilia, se encuentra en la ladera sureste del cerro en el que se alza la fortaleza medieval. Consta de tres naves de tres tramos cada una de ellas con cabecera de testero plano. La torre se eleva sobre la capilla correspondiente al lateral de la epístola y es el elemento exterior más sobresaliente. El interior del edificio es también enormemente interesante, sobre todo lo que atañe a los elementos ornamentales que se concentran en los capiteles. Algunos de ellos poseen decoración vegetal compuesta de hojas lanceoladas o lobuladas, carnosas, piñas angulares, etc., que se alternan con decoración geométrica y figurada. Todos ellos están ejecutados con gran calidad. De entre las escenas representadas podemos citar el Sacrificio de Isaac, la Matanza de los Inocentes o la Venta de José. La segunda sede expositiva es la colegiata de San Miguel, ubicada en la Plaza de España. El templo fue edificado

durante el siglo xiv sobre uno anterior tardorrománico que se alzaba en este mismo lugar. Con posterioridad, ya prácticamente a mediados del siglo xvi, esta iglesia parroquial fue elevada a la categoría de colegiata por el papa Pablo III a instancias de don Juan Fernández Manrique, tercer marqués de Aguilar y embajador de Carlos V en Roma. Del exterior destacamos el relieve, a modo de tímpano, empotrado en la cara occidental de la torre y que probablemente perteneció a una portada anterior. En él se representa a Cristo sedente en la parte central flanqueado por una pareja de ángeles a cada lado que portan los símbolos de la Pasión. El interior del templo está articulado en tres naves cubiertas por bóveda de crucería. La cabecera está conformada por tres capillas, la mayor de grandes dimensiones y planta poligonal. La enriquece un magnífico retablo de escultura en bulto redondo y relieve de mediados del siglo xvi. El recorrido por estas dos sedes de Mons Dei nos permitirá apreciar un conjunto de obras artísticas de singu-

Página anterior: colegiata de San Miguel en Aguilar de Campoo (Palencia). Esta página:castillo y ermita de Santa Cecilia. Aguilar de Campoo.

CÉSAR DEL VALLE

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MONS DEI


lar belleza supeditadas a un hermoso relato. Obras realizadas por los grandes maestros de la historia del arte como Gil de Siloé, Juan de Juni, Antonio de Arfe, Pedro Berruguete, El Greco, Juan de Flandes, Gregorio Fernández o Goya. A ellos se suman artistas contemporáneos como Eduardo Palacios, Victorio Macho, Ángel Sardina, Díaz-Castilla, Ramiro Tapia, Antonio Capel, Daniel Quintero y Luis Mayo entre otros.

Vista de la colegiata de Aguilar de Campoo sede principal de la exposición Mons Dei. Abajo: Un momento de la presentacion de Mons Dei.

Epílogo: Ecclesia Dei, más allá de Las Edades

MARCE ALONSO CÉSAR DEL VALLE

La exposición tiene su continuidad fuera de Aguilar de Campoo. Y es que pocas realidades son capaces de aunar en la montaña a Dios y a los hombres como lo hacen las iglesias románicas, atrapadas por el tiempo en la montaña palentina, motivo por el cual a esta edición le añadimos un epílogo: Ecclesia Dei, y una invitación: recorrer también el entorno de esta villa y hallar cobijo entre sus templos románicos. Recorrer el románico de la montaña palentina, como alguien escribió, es descubrir el alma de esa tierra, donde la naturaleza y la piedra labrada de sus iglesias se hacen paisaje, «naturaleza románica». Y todo ello a lo largo de este año 2018 cuando el proyecto de Las Edades del Hombre, como hemos indicado anteriormente, cumple 30 años de existencia. Desde la primera edición celebrada en el año 1988, se han sucedido 22 grandes exposiciones por las que han pasado más de 11 millones de personas. Estos datos pueden servir como medida de la magnitud de un proyecto que se ha convertido en este tiempo en uno de los más destacados a nivel cultural del país y, sin duda, el más importante por su implicación en la investigación, la conservación y la difusión del patrimonio cultural religioso de Castilla y León y España. Un proyecto capaz de generar importantes movimientos turísticos poniendo de manifiesto que el patrimonio puede ser, además de elemento de cohesión social, una fuente generadora de recursos económicos. Un largo proyecto que no hubiera sido posible sin la colaboración de muchos, instituciones públicas y empresa privada, del que no tenemos por menos que agradecer a todos los que

han hecho y hacen posible cada una de las ediciones, de modo singular a la Junta de Castilla y León a través de la Consejería de Cultura y Turismo. «Las Edades» no son más que el resultado de la historia religiosa y humana de un pueblo que ha sabido plasmar sus vivencias, sus sentimientos en obras de arte. Obras de arte que se han convertido para nosotros hoy en memoria (memoria de las relaciones del hombre con Dios y del hombre con sus semejantes). Desde aquí podemos comprender fácilmente que «Las Edades», a lo largo de tantos años desde su ini-

cio, nos ha procurado en primer término: memoria, objeto de belleza, signos de identidad y motivos para la reflexión religiosa de ayer y de hoy. Obras que han sido modeladas por la fe, pero en las que confluye la historia, la fe y la belleza. Concluimos con el deseo de que todos aquellos que se acerquen a la localidad de Aguilar de Campoo, en pleno corazón de la montaña palentina, desde el mes de mayo y hasta noviembre, puedan apreciar en toda su dimensión el conjunto de obras artísticas que conforman esta nueva edición de Las Edades del Hombre: Mons Dei. MONS DEI

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MÁS ALLÁ DE LAS EDADES DEL HOMBRE: TERRITORIO ROMÁNICO NORTE


Estas montañas vieron nacer grandes monaste‑ rios y cientos de peque‑ ñas iglesias. Precisamente Mons Dei, el nombre de esta edición de Las Eda‑ des del Hombre alude a la veneración que se expe‑ rimenta en estos mágicos lugares.

CRISTINA PÁRBOLE MARTÍN

Ver más allá…

L

as iglesias que conforman Ecclesia Dei, el epílogo a la exposición Mons Dei de las Edades del Hombre, son testimonio de la forma de pensar y sentir que tuvieron nuestros antepasados medievales. El acercamiento a estos templos nos permite entender la historia de nuestra tierra, algo primordial para poder valorar y proteger el patrimonio que nos ha sido legado. Emprendemos este recorrido sabiendo que el camino será arduo, altas montañas salpicadas de pequeñas aldeas con iglesias románicas como faros de esperanza. Cada paso que damos recae sobre una tierra dura, que lucha por resistir el envite del tiempo, con gentes que son capaces de soportar el frío más gélido con el calor de sus corazones.

Nos adentramos…

CÉSAR DEL VALLE

En una tierra surcada por las aguas del río Pisuerga a cuya vereda se levantan templos como el de San Pedro en Becerril del Carpio con su imponente espadaña. La iglesia del antiguo monasterio de Santa María de Mave con sus pistas escondidas para reconstruir su pasado medieval y el pétreo edificio de Olleros de Pisuerga, que constituye uno de los ejemplos más notables del eremitismo rupestre. Cuesta discernir desde lejos lo que custodia la montaña, solo una pequeña espadaña nos anuncia la existencia de un templo. Andar por el camino a la sombra de la arbolada, dejando de lado pequeñas cuevas que con dureza fueron abiertas en tiempos lejanos. TERRITORIO ROMÁNICO NORTE

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JESÚS BALTASAR

Subir las escaleras, llegar al umbral y coger aire para adentrarte en la historia guardada en piedra, en las ideas de un estilo artístico llevado hasta el final; en columnas y arcos fajones que no sujetan nada, salvo la emoción que supone reencontrarse con el trabajo que siglos atrás con esmero realizaron nuestros antepasados conscientes de que su mayor recompensa era acercarse a Dios. Una tierra que eleva sus ojos al cielo con nostalgia y los baja con espe22

TERRITORIO ROMÁNICO NORTE

ranza dejando caer su carga sobre las rudas piedras con las cuales los canteros levantaron los edificios religiosos que hoy admiramos, tales como la iglesia de Villavega de Aguilar y su glouton que engulle sin prestar atención. La parroquia de Santa María la Real de Cillamayor que guarda en su interior una curiosa pila bautismal con el nombre del cantero que la realizó. Cantero también osado, o quizás no, el que firmó y se talló a sí mismo trabajando en

Revilla de Santullán queriendo dejar constancia de su obra, buscando perdurar y mostrando su buen hacer. El maestro Miguel que nos desmonta los mitos y nos anima a ver que del románico nos queda mucho por aprender. Una tierra con los más bellos paisajes que otros antes que nosotros anduvieron, trazando el sendero que seguimos, que nos lleva a perdernos por Canduela y sus casas blasonadas; vigilado por iglesias como la de Cabria, que bajo la advo-


CÉSAR DEL VALLE

Página anterior: Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción de Pisón de Castrejón. En esta página. Ermita de Santa Cecilia de Vallespinoso de Aguilar.

cación de San Andrés, conserva la fecha de su consagración, un dato muchas veces difícil de conocer en los edificios del románico rural. El templo de Santiago en Cezura donde la lucha se talla con cincel y maza recordando pasajes del Antiguo Testamento en la figura de Sansón y la Tregua de Dios como reflejo de la sociedad medieval y las circunstancias de su tiempo. Las formas de luchar cambian pero nos seguimos enfrentando a los mismos miedos, aquellos que

los canteros románicos plasmaron y que a nuestra manera combatimos. Una tierra que no olvida sus viejos caminos y dura como esa piedra con la que durante siglos se han levantado los más bellos edificios como la iglesia de San Juan Bautista de Matamorisca en cuyas paredes encontramos unas coloristas pinturas del siglo xvi. La parroquia de Santa Juliana de Corvio, modificada como resultado de los cambios de estilo y Santa Marina de Villanueva de la Torre TERRITORIO ROMÁNICO NORTE

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Iglesia del antiguo monasterio de Santa María de Mave. Pág. 26: Panorámica del embalse de Aguilar de Campoo.

que se alza en un alto como único testimonio vigente de un antiguo pasado. Cada templo es un documento en piedra que custodia saberes que se han perdido y símbolos a los que el devenir ha borrado su sentido. Pintura y piedra sirvieron para contar historias, para enseñar y para iluminar un camino que se mostraba oscuro y lleno de peligros. Una tierra donde el agua fluye libre, donde riega parajes que sobrecogen el corazón e inundan los ojos de lágrimas de emoción. Una tierra donde nace el río Pisuerga que acompaña a Cervera y a su iglesia de Nuestra Señora del Castillo, baluarte de un estilo, y va regando antiguos eremitorios como el de San Vicente que nos traslada a momentos en los que el retiro era el inicio de la salvación. Una tierra que se empapó de colores de la mano de un taller de pintores que recorrieron las iglesias decorando sus muros. Esos pintores que recalaron en San Cebrián de Mudá y desplegaron sus conocimientos pictóricos en la iglesia de San Cornelio y San Cipriano. Hoy es una muestra de que hasta no hace mucho tiempo las iglesias guardaban bellos colores que solo el paso acelerado de la vida ha conseguido borrar de los muros y de nuestro recuerdo. Una tierra vigilada por montañas que se alzan como guardianes de nuestra historia, creando un perfil en el horizonte que aquellos que dejaron su tierra visualizan al cerrar los ojos cuando añoran su hogar. Unas montañas que vieron levantarse grandes monasterios como el San Andrés de Arroyo, casa del Císter fundada por la gran Mencía de Lara. Dicha abadesa supo reunir entorno a su figura formados canteros, los cuales crearon uno de los más bellos claustros románicos, donde las filigranas vegetales alcanzan el cenit de la perfección. Mencía extendió su poder por los territorios circun24

TERRITORIO ROMÁNICO NORTE


CÉSAR DEL VALLE

TERRITORIO ROMÁNICO NORTE

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Una tierra que recuerda pero que busca con esperanza no ser recuerdo. Una tierra que depositó su naturaleza y arte en la ermita de Santa Cecilia de Vallespinoso de Aguilar, creando en forma de piedra la más bella poesía. Dejando que la pureza perdurará en la ermita de Santa Eulalia de Barrio Santa María, único vestigio de un antiguo poblado que ya no existe, donde se recuerda el Pecado Original y donde se anuncian los castigos más infernales que sufrirán todos aquellos que osen jugar con la fina línea que separa el bien y el mal. CÉSAR DEL VALLE

dantes llegando a Moarves de Ojeda, allí se creó una portada donde lo celestial y lo terrenal toman forma, donde los humanos luchan y bailan ante la atenta mirada de Cristo en majestad, donde la piedra se vuelve rojiza y donde recayó el gran Miguel de Unamuno quedando impactado por lo que nuestros antepasados fueron capaces de crear. Cerca se

encuentra la ermita de San Pelayo, que a simple vista puede parecer pequeña pero que es portadora de la esencia para entender la gestación y posterior desarrollo del románico palentino, sus piedras milenarias conservan las pinturas románicas más antiguas de Palencia donde todavía podemos ver como el tiempo se medía por el trabajo.

Ver más allá… Y darse cuenta del valor que guarda nuestra tierra, de lo afortunados que somos y del deber que tenemos para seguir perpetuando el patrimonio que nos ha sido legado. El plan de intervención Románico Norte es un referente en el patrimonio por las actuaciones ejecutadas y el impacto social obtenido, siendo galardonado el proyecto con el Premio Europa Nostra de conservación en 2012. Ha sido financiado por la Junta de Castilla y León y promovido por la Fundación Santa María.

Ruta Pedaleando el románico palentino con Jesús Calleja César del Valle Barreda

«M

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TERRITORIO ROMÁNICO NORTE

ZANSKAR

e acerco a una zona llena de contrastes, ¡estoy en Palencia! Aquí está una de las mayores concentraciones de arte románico de Europa. […] Y lo más raro de todo es que no lo sabe casi nadie ¡cómo puede ser! Hemos venido con una misión, dar a conocer el románico del norte de Palencia como creo no se ha hecho hasta ahora. Vamos a hacer una ruta de bicicleta que pase por el mayor número de iglesias.» Con esta declaración de intenciones comienza el presentador y aventurero leonés Jesús Calleja su programa Volando Voy, en cuyo desarrollo tuve el privilegio de participar. Expectativa finalmente superada, pues mientras avanzábamos a través de sendas que desembocaban en los templos, descubrimos un mundo rural en el que se mezclaba belleza, humildad, tenacidad y simpatía. Antes de nada quiero presentarles la ruta diseñada. Un trayecto para bicicleta todoterreno de 56 km

Un momento del recorrido de la ruta BTT diseñada por Jesús Calle‑ ja para su programa Volando Voy. Frente a la iglesia de Matabuena.

que discurre entre cerros, robledales, ríos, subidas y bajadas; cruzando doce pueblos y otros tantos edificios románicos. Si se han cansado sólo de leerlo no se preocupen, también diseñamos una más corta, de 28 km. Si, las iglesias son importantes, la ruta funciona como un pequeño muestrario de lo que atesoramos. Sobra decir que no están todas las que son, ni siquiera las mejores, sólo es un aperitivo de un enorme museo al aire libre por

descubrir. Sin embargo, durante el transcurso de este viaje, de tanto buscar templos encontramos una naturaleza privilegiada, protegidos por las míticas cimas del Espigüete y Curavacas. Fuimos acompañados por zorros, corzos, bisontes y gatos monteses. Como resultado de rastrear los pueblos en busca de las llaves, nos recibieron los custodios. Personas como Carlina, Ascen y muchas más, que desbordan simpatía y vitalidad,

convirtiéndose en los mejores embajadores de estos lugares. Entonces, ¿dónde está el principal hallazgo? Proyectamos una actividad que mezclase deporte y patrimonio cultural, pero comprendimos que uniéndolo con unos paisajes envidiables y con unas personas encantadoras lo convertiríamos en una experiencia irrepetible, cerrando un círculo que no previmos pero que se convirtió en el mejor de los aciertos. Jesús Calleja finalizó el programa con unas palabras que hago mías: «Y qué deciros, la ruta está en un sitio donde están las montañas palentinas, estos bosques, los animales, las gentes, que son afables y encantadoras, ¡que nos mola y mucho el románico de Palencia!»

Cultur viajes Cultur, nuestra agencia de viajes, organiza próximamente una escapada por el recorrido Pedaleando por el románico. Más información info@culturviajes.org


E

Mitología y dioses en los cielos de Madrid Vista de una de las dos cuadrigas situadas al comienzo de la calle Alcalá, en el antiguo edificio BBVA.

ADOBE STOCK

l inicio de Tan lejos, tan cerca (1993) de Wim Wenders es uno de los más poéticos del cine. El arcángel Cassiel escondido entre las alas de la diosa Niké –que se alza triunfante sobre una monumental columna en Berlín–, vigila las vidas de los habitantes de la capital alemana mientras recita: «Vosotros, a los que amamos, no nos veis, no nos oís. Nos imagináis muy lejos, y sin embargo… ¡Estamos tan cerca! Somos los mensajeros de la luz». Wenders ya había retratado este universo con bellas coreografías de tomas aéreas y travelling circulares en El cielo sobre Berlín (1987); delicadeza estética y filosófica que se perdió en City of angels, versión norteamericana de esta historia de ángeles que dirigió Brad Silberling en 1998. Podría decirse que, en general, Hollywood y el cine asiático no han dado con el tono delicado y sobrenatural de estos relatos mitológicos, y ha optado por destacar la gesta heroica de las deidades olímpicas, situándose más cerca del péplum y el cine de super héroes, con ejemplos como Furia de Titanes o Wonder Woman –y las amazonas–, que de la sensibilidad centroeuropea. Si se observa a la impresionante diosa de la victoria berlinesa cubierta con la túnica griega o quitón, se aprecia que es hierática y distante, mientras que la Niké madrileña, situada en lo alto del edificio Metrópolis en la confluencia de Gran Vía con Alcalá, es una deidad menos estática, más «humana» si cabe, y por tanto más dubitativa –no parece estar segura acerca de si debe emprender el vuelo o saltar al asfalto–. Observando la escena, desde la azotea del Círculo de Bellas Artes, su compañera de juegos Palas Atenea, diosa de la sabiduría y las artes, vigila el cruce estratégico de las calles mientras sostiene los atributos bélicos vinculados a su figura. Frente al edificio de Bellas Artes, de Antonio Palacios, un grupo de cariátides soportan sobre sus cabezas el peso del Instituto Cervantes, también obra del arquitecto Palacios; muy cerca, con su carro tirado por los leones Hipómenes y Atalanta, la diosa Cibeles abre el cortejo dieciochesco del Paseo del Prado formado por los dioses Apolo y Neptuno, y

CINE

SONIA SÁNCHEZ RECIO

varias fuentes más encargadas por Carlos III a Ventura Rodríguez. Junto a la plaza de Cibeles, en el Paseo de Recoletos, sobre la cúpula francesa de un edificio que en su día perteneció a una aseguradora, la Aurora, deidad responsable de anunciar la llegada del Sol, intenta dominar una cuadriga tirada por caballos. Desde esa atalaya con visión privilegiada contempla a otro vecino mitológico que corona un edificio que fue propiedad hace tiempo de la empresa de seguros La Unión y el Fénix. Este grupo escultórico –el ave Fénix acompañado por un joven– es el que más se repite bajo el cielo madrileño: hasta siete veces. Algunos expertos sostienen que en realidad el grupo representa al adolescente Ganímedes raptado por Zeus transformado en águila para poder llevar a cabo esta acción. En cualquier caso, no todos los seres mitológicos que habitan torreones y azoteas de Madrid son de color oscuro. Hasta finales de los años treinta del

siglo xx la capital también poseía, de igual modo que Berlín, impresionantes esculturas doradas. En la antigua sede del BBVA, sus dos cuadrigas tiradas por caballos en lo alto del edificio estaban originalmente recubiertas por paños de oro. Fue durante la guerra civil cuando se pintaron de negro para no convertirse en punto de referencia para los aviones que bombardeaban la ciudad. Pero el tono oscuro –de comedia negra– ha continuado bastante tiempo después; al menos para la integridad física de algunos personajes de película, como la protagonista de La Comunidad (2000) de Alex de la Iglesia, que parece a punto de precipitarse al vacío colgada de las patas de los caballos. Si las figuras mitológicas y deidades olímpicas de Madrid cobraran vida, tanto las ya citadas, como otras a descubrir –que se ubican en el Museo del Prado, el Retiro, Atocha, Palacio de Linares, Puerta de Alcalá, etc.–, la ciudad se vería repleta de héroes, ángeles y demás fauna alada en sus calles. CINE

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ANDRÉS VALENTÍN-GAMAZO © FUNDACIÓN AMIGOS DEL MUSEO DEL PRADO

LA FUNDACIÓN AMIGOS DEL MUSEO DEL PRADO: UN PROYECTO DE MECENAZGO COLECTIVO FUNDACIÓN AMIGOS DEL MUSEO DEL PRADO

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reada en 1980, esta institución cultural privada sin ánimo de lucro trabaja para estrechar los vínculos entre la sociedad y el Prado, fomentar el mecenazgo y concienciar a la sociedad de la enorme importancia de su contribución a la difusión, estudio y conservación de una de las instituciones culturales más importantes del mundo. Movida por su afán de servicio al Museo, a lo largo de sus casi cuatro décadas de vida ha realizado o patrocinado numerosos proyectos. Entre los 28

FUNDACIÓN AMIGOS DEL MUSEO DEL PRADO

más recientes, cabe destacar la contribución con cuatro millones de euros para la adquisición de una pieza excepcional: La Virgen de la granada de Fra Angelico, que viene a completar los fondos de pintura italiana del Prado. Otra línea de colaboración de la Fundación es el patrocinio de actividades del Museo: exposiciones temporales; el programa La obra invitada, que ha contado con artistas como Pablo Picasso, Caravaggio o Miguel Ángel; la Cátedra del Prado, cuya última edición estuvo dedicada al Taller de restauración de esta institución; el Boletín, o las conferencias abiertas al público que tienen lugar tres días a la semana.

Del mismo modo, ha realizado once donaciones de pinturas y dibujos, entre cuyos autores se encuentran Bartolomé Esteban Murillo, Francisco de Goya, Luis Paret y Alcázar o Antonio Joli. Paralelamente, en 1991 y 2007 editó sendas colecciones de obra gráfica con 24 artistas contemporáneos a los que invitaba a dialogar con los maestros del Prado y establecer su particular interpretación. Asistimos así a un insólito diálogo con interlocutores como Eduardo Chillida, Cristina Iglesias, Miquel Barceló u Ouka Leele, entre otros. Todo ello se completa con su incansable afán de difusión de las colecciones, patente en la edición de más de


80 publicaciones divulgativas y de investigación; de la Enciclopedia del Museo del Prado, hoy de acceso libre y gratuito en la página web de la pinacoteca; la cesión de su fondo de archivo de conferencias para su disposición en los canales de Youtube y iTunesU del Museo y, fundamentalmente, en su celebración ininterrumpida de actividades culturales cuyas cifras hablan por sí mismas: más de 400 cursos, cerca de 1.400 becas para estudiantes y más de 600 profesores y especialistas. Sólo en 2017, la Fundación contó con 11.700 asistentes al completo programa de las actividades, lo que da cuenta del creciente e indudable interés de la sociedad por participar más activamente en la vida del Prado.

Fra Angelico, La Virgen de la granada, hacia 1426. Museo Nacional del Prado, adquirido, con la cola‑ boración de la Fundación Amigos del Museo del Prado, en 2016.

MUSEO NACIONAL DEL PRADO

Compromiso y generosidad de los Amigos Nada de lo anteriormente expuesto sería posible sin el compromiso y generosidad de los más de 36.000 Amigos que forman hoy parte de la Fundación y que han experimentado un fuerte incremento en número en los últimos años. Con el deseo de que todo aquel que quiera participar tenga cabida en este proyecto, la Fundación ofrece hasta doce modalidades diferentes de colaboración, de manera que todos tienen una

sus colecciones y que dinamicen la vida del Museo formando parte activa de él. En el pasado 2017, la prensa se hacía eco de dos noticias de extraordinaria relevancia para el Prado protagonizadas por dos Amigos. La primera de ellas sólo se conoció tras el fallecimiento de D.ª Carmen Sánchez, quien había dispuesto en su testamento que se legase al Museo una casa en Toledo y 800.000 euros para, específicamente, la adquisición y restauración de cuadros. La segunda era que D. Óscar Alzaga donaba seis pinturas y una dotación económica adicional para la adquisición de una séptima al Prado. A lo largo del camino recorrido desde 1980, la Fundación siempre se ha mantenido atenta a las necesidades del Museo, creciendo y evolucionando con él, y esta capacidad de adaptación y respuesta ha sido sólo posible con la confianza que los Amigos han depositado en esta institución. A todos aquellos que generosa y desinteresadamente apoyan a esta Fundación, queremos agradecer sus donaciones y compromiso en favor del Museo del Prado.

fórmula adaptada que conforma el verdadero alma de la Fundación. Precisamente, es éste el mayor mérito que se puede atribuir a estas más de tres décadas de trabajo: el haber conseguido que miles de mecenas se conviertan en un apoyo sostenido y estable en el tiempo para el Prado, que sean orgullosos embajadores, que disfruten de

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UN VIAJE POR LOS MONASTERIOS


MEDIEVALES DE LUGO Y LA CORUร‘A

VICTORIANO NODAR

Galicia monรกstica


JAIME NUÑO

Doble página anterior: San Pedro Fiz de O Hospital (Lugo), que fue encomienda de la orden de San Juan de Jerusalén. En esta página: cabecera de la iglesia monástica de Santa María de Penamaior (Becerreá, Lugo).

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GALICIA MONÁSTICA

JAIME NUÑO GONZÁLEZ

G

alicia es tierra mística. Quizás lo dé su naturaleza, esos bosques espesos, los caminos tortuosos, esa lluvia persistente que obliga al refugio –incluso al recogimiento–, o ese laberinto de montes detrás de otros montes y de otros más, hasta llegar a un mar bravo y temido. Es por ello que seguramente en ningún otro sitio podían haber hallado mejor acogida y mayor proyección las reliquias del apóstol Santiago, descubiertas en medio de un apartado bosque al que, según se dice, conducía un camino marcado en el cielo, la fascinante Vía Láctea. Por eso la hagiografía de Santiago está llena de hechos portentosos, de milagros, de maravillas continuas, porque lo da la tierra. Pero el gallego, más que místico, es hombre de fe. La fe, a diferencia de la mística, es más pragmática, más cotidiana, más modelable y adaptativa. Llegados a este punto hay quien puede echarme en cara que cómo es posible que considere a Galicia mística y no tanto al gallego; pero la respuesta es fácil: la tierra, el espacio, es lo permanente, la raíz, pero el

habitante, por el contrario, es coyuntural y cambia con los tiempos históricos, no con las eras geológicas. Quizás el gallego de hace miles de años fuera también místico, pero ahora yo lo veo –generalizando, claro está– solo como hombre de fe, que es otro escalón distinto. El gallego sigue venerando a los petroglifos prehistóricos, los dólmenes, las pedras fermosas de antiguos castros o inscripciones y tumbas romanas; el gallego se santigua en determinados pasos, bebe con fervor las aguas de fuentes santas y se arrodilla ante los petos de ánimas, con cuyos espíritus convive cotidianamente, venera a santos que no están en ningún santoral y reza oraciones que no están en ningún catecismo ni devocionario. Muchos son ritos ancestrales, precristianos reconvertidos al cristianismo. El gallego es hombre de intensa fe, pero no se sabe muy bien de qué fe… porque es gallego. Su religión es sincrética, en ella cabe casi todo, casi todo se bendice y se respeta, «por si acaso». Quizás en este sentimiento religioso tan particular, en esa espiritualidad que es mezcla de esencia mística y fe pragmática, esté el origen de tantos monasterios gallegos, porque Galicia está sembra-


JAIME NUÑO

da de monasterios: minúsculos, pequeños, grandes, enormes monasterios, algunos de los cuales sobreviven aún a duras penas, mientras que otros han logrado mantener al menos su iglesia, reconvertida en parroquia o en ermita solitaria pero de bulliciosa fiesta anual. Buena parte de estos monasterios remontan sus orígenes a siglos altomedievales de escasa o nula documentación, pero los que han llegado hasta nosotros, desde los más humildes hasta los más espectacularmente monumentales, comparten la misma cualidad: su capacidad para emocionar al visitante, unos por su ubicación, otros por su arquitectura, algunos por esa religiosidad popular latente que destilan, la mayoría por la suma de todo eso. Incluso los hay que impresionan porque llegar hasta ellos y recorrer sus espacios es una vuelta al pasado, a veces a los siglos medievales, otras a la desmesura barroca, en ocasiones simplemente a la pobre España de hace cien años. Como muestra y ejemplo de lo que decimos queremos proponer aquí un rápido –por desgracia excesivamente rápido– itinerario por algunos de estos monasterios, empezando desde el punto donde el Camino de Santiago –Camino Francés– entra

en Galicia y dirigiéndonos desde ahí hacia el norte de la provincia de Lugo, para pasar después a la de La Coruña, en un circuito que terminará donde empezamos, cerca de los pasos de montaña del Cebreiro. No están todos los que son, ni mucho menos, pero sí son todos los que están: distintas instituciones que, de una u otra manera, conocieron la vida religiosa en comunidad durante siglos. Su recorrido real, directo, en vivo, es mucho más tranquilo, emocionante y placentero, se lo aseguro. Vamos a ello.

Fachada barroca de la iglesia de San Julián de Samos (Lugo), uno de los monasterios más importantes y antiguos de Galicia.

Entre O Cebreiro y Lugo El Bierzo leonés ya anuncia Galicia. Ese valle benigno y amable cubierto de frutales y viñas, donde igualmente florecieron con profusión los monasterios en la Alta Edad Media. Es aconsejable una visita a las ruinas del cisterciense de Santa María de Carracedo, casa favorecida por reyes y en la cual se integraron algunos de los cenobios que veremos más adelante, como el de Penamaior, que nos toparemos a poco de pasar O Cebreiro siguiendo la A-6. Bueno, en realidad este monasGALICIA MONÁSTICA

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En la catedral tardorrománica de Santa María de Mondoñedo (Lugo) destaca la pareja de órganos barrocos, en disposición retadora.

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GALICIA MONÁSTICA

terio hay que buscarlo, porque se encuentra entre viejos castaños y praderas, en un vallejo en el que fluye el agua a borbotones, único sonido, junto con los campanos de las vacas, que rompe un silencio monástico. La iglesia de Santa María de Penamaior es hoy parroquia y su destartalado claustro –lo que queda de él– es granja, volviendo en cierto modo al mismo papel que tuvo durante algún tiempo en la Edad Media. Si abandonamos la autovía y nos dirigimos hacia el sur, buscando el Camino de Santiago, llegaremos en poco tiempo a uno de los más grandes y famosos monasterios gallegos, San Julián de Samos, monumental casa fundada en el siglo vi y donde doscientos años después, cuando era monasterio dúplice, vivió y estudio el rey asturiano Alfonso II el Casto, uno de los artífices del fenómeno jacobeo. Casi todo desapareció en un incendio que tuvo lugar en 1533, reconstruyéndose el edificio posteriormente,

aunque de los tiempos altomedievales sobrevive la humilde Capela do Ciprés, que toma su nombre del espectacular árbol que se eleva a su vera. Siguiendo nuestro plan, giraremos hacia el norte, hasta Lugo. Sobre las espesas murallas romanas de la ciudad, apenas solo se elevan las torres neoclásicas de su catedral, seo de origen antiquísimo, pero renovada a lo largo de los siglos, conservando importantes testimonios románicos y góticos. Es verdad que aquí habíamos venido a hablar de monasterios, pero una catedral es igualmente una comunidad claustral, un cabildo, cuyo abad sería el obispo, cuyo prior el deán y en vez de monjes hay canónigos… más o menos. Durante buena parte de la Edad Media su régimen de vida fue similar al de los monasterios, aunque poco a poco se fue perdiendo ese primitivo carácter comunitario y centralizado. Lugo es ciudad apacible y merece callejearse sin prisas.


JAIME NUÑO JAIME NUÑO

Su pequeña iglesia románica es todo lo que queda de San Miguel de Breamo (Pontedeume, La Coruña), destino de una multitudinaria romería.

Hacia Mondoñedo, buscando el Cantábrico De catedral a catedral, de Lugo a Mondoñedo, la otra diócesis que se reparte a medias la provincia. Antes, sin embargo, conviene hacer una parada en Meira para admirar la iglesia del desaparecido monasterio de Santa María, casa cisterciense, sobria, pura y monumental, cuyo templo recuerda también la verde Borgoña. Y no es raro, pues borgoñón parece que fue Vidal, su primer abad, quien habría sido enviado por el propio san Bernardo, padre fundador de los cistercienses, desde su casa madre de Claraval.

Mondoñedo es una de esas pequeñas ciudades de interior, con cátedra antigua, que por esto mismo podían haber sido candidatas a capital de provincia cuando se trazó la división territorial en 1833; la misma condición quizás con la que soñaron Astorga o Ciudad Rodrigo, Plasencia, Calahorra, Tarazona o Albarracín, Sigüenza o Seo de Urgel, también Santiago de Compostela, aunque aquí el premio llegó por otro lado. Mondoñedo, aunque en aquellos tiempos del xix rivalizaba en población con Lugo, se quedó solo con seminario, catedral, iglesias y conventos varios, como aquellas otras ciudades, sin los grandes centros administrativos que favoGALICIA MONÁSTICA

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En San Antolín de Toques (La Coruña) se respiran las esencias de la religiosidad popular gallega. Aquí nada parece haber cambiado desde hace siglos.

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recieron el crecimiento de las capitales. Su catedral tardorrománica es pequeña pero coqueta, oscura pero silenciosa, y sin embargo atronaría con los dos órganos barrocos que alberga si estuvieran en condiciones de sonar a la vez. De Mondoñedo, pasando por San Salvador de Lourenzá –gigantesco monasterio barroco que espera un futuro menos incierto que el que hoy se averigua–, llegaremos a la basílica de San Martiño de Mondoñedo, donde ya huele a mar. Hay que conseguir refrenarse un poco antes de atacar al afamado marisco de estas costas para visitar San Martiño, hoy gran templo románico cuyo remoto origen está amparado en múltiples leyendas, alimentadas, entre otras, por el lugareño Álvaro Cunqueiro. Satisfecha la curiosidad y la cultura, lleguen después moluscos y crustáceos sin tasa, en compañía de los grandes blancos gallegos; Cunqueiro, sin duda, también lo aconsejaría… e incluso lo prescribiría.

En el corazón de las Rías Altas Dando un salto de mar a mar, del Cantábrico al Atlántico, nuestro camino llega hasta las rías de Ferrol, Ares y La Coruña, a cuyas costas se asoman los restos de algunos viejos monasterios y canónicas, venidos muy a menos con el paso de los siglos. Es lo que le ocurrió a San Martiño de Xuvia o do Couto, en Narón, que perteneció a la poderosa familia Traba y que abrazó la disciplina de Cluny para seguir luego un largo proceso de decadencia «en lo temporal y en lo espiritual»; hoy, recorriendo alguna de sus dependencias, da la impresión de que en cualquier momento pudiera aparecernos uno de aquellos relajados benedictinos que lo habitaron. Antes aún llegaron los malos tiempos para San Miguel de Breamo, que se extinguió allá por el siglo xvi, pero cuya coqueta iglesita románica sobrevive en medio del monte. Igualmen-

Santa María de Mezonzo (La Coruña), antaño iglesia monástica y hoy apartada parroquia, muestra su admirable arquitectura románica.

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Los herrajes de su puerta medieval enmarcan la entrada a la iglesia de San Salvador en Vilar de Donas (Lugo), que fue de la orden de Santiago.

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en estilo neorrománico, aunque incorporando la te, entre bosques y encaramado en cerro está San portada original. Es un edificio ecléctico, resultado Juan de Caaveiro, fundado por el santo gallego por de ocho siglos de historia. excelencia, Rosendo, sobre una anterior comunidad de eremitas. Hoy, restaurada su iglesia románica y algunas de sus dependencias, llegar hasta sus Vuelta a la Galicia interior, Galicia profunda muros aún requiere algún esfuerzo, pero el turista poco ejercitado puede estar tranquilo: se anuncia En este regreso hacia el interior hay que procurar la existencia de un desfibrilador en la recepción de hacer un alto en Santa María Cambre, nacido como visitantes. monasterio familiar, que creció con el apoyo de las No lejos de los anteriores está Santa María de casas de Traba y de Andrade, pero que fue quemaMonfero, con sus ruinosos y abandonados clausdo por los corsarios de Drake en 1589 y saqueado por los soldados de Napoleón en 1809. Vida intensa tros y su espectacular iglesia barroca, de fachada para un final común: la exclaustración. Hoy solo se inacabada, un espacio enorme que alberga algumantiene en pie su amplia iglesia románica de nas sepulturas de los Andrade. Es aconsejable cinco absidiolos. visitar el cementerio contiguo, peculiar muestra de la religiosidad popular Pasamos por la elegante iglesia San Martiño de Mondoñedo Océano Xuvia gallega. monástica y románica de MezonAtlántico Lourenzá Breamo Caveiro Como final de etapa nuestros zo antes de recalar en Santa La Coruña Mondoñedo Monfero Meira pasos se dirigen a La Coruña María de Sobrado, la gran casa Cambre LUGO Sobrado Mezonzo para visitar la antigua colegial del cister en Galicia y la primeLA CORUÑA Toques Lugo Penamaior Vilar de Donas de Santa María do Campo, cuyo ra fundada por esa orden en la Portomarín Samos nombre responde a sus orígepenínsula ibérica, con aporO Hospital PONTEVEDRA Carracedo nes extramuros, aunque hoy tación de monjes franceses. constituye el centro de la CiuPoderosa abadía en tiempos y ORENSE hoy de nuevo habitada por cisdad Vieja. Solo se conserva la iglesia, con cabecera románica, tercienses, es soberbio edificio, naves ampliadas en época gótica y gigantesco, con sus tres claustros reampliadas de nuevo a finales del xix y una iglesia barroca que apabulla.


JAIME NUÑO

Aquellos que desprecien el barroco –que hoy son muchos– deben visitar Sobrado para reconsiderar su opinión. Quien aun así permanezca «relapso», siempre podrá disfrutar de dependencias medievales como la capilla de San Juan o la sala capitular. Y del grande al chico, de Sobrado al cercano de San Antolín o San Antoíño de Toques, del que únicamente se conserva su pequeña iglesia, entre prerrománica y románica, apartada, rodeada de espeso robledal, flanqueada de caudalosos regatos. Lugar solitario, apropiado para la oración o para la simple reflexión, hoy como antaño. Invita, pero nosotros debemos continuar.

Cerrando el círculo: de nuevo al Camino Francés Salimos al poco de la provincia coruñesa y regresamos a la lucense para encontrarnos con el extinguido monasterio de San Salvador de Vilar de Donas, que fue de la orden de Santiago hasta el siglo xvi, cuando devino en simple parroquia. Al margen de los restos del claustro –que claman a gritos por una restauración urgente–, es de admirar su iglesia románica, de rica portada y herrada puerta, en cuyo interior se acumulan numerosos restos de aristocráticas sepulturas medievales.

Muy cerca de este lugar topamos de nuevo con el Camino de Santiago y siguiéndolo llegamos hasta Portomarín, al nuevo Portomarín, puesto que el solar del viejo se halla bajo las aguas del embalse de Belesar, construido en el río Miño en 1963. Se trasladó pueblo y se trasladó, piedra a piedra, su iglesia de San Juan, que fue de la orden de los hospitalarios, edificio con más apariencia de castillo que de templo, siguiendo en esto el modelo común de algunas grandes catedrales gallegas y portuguesas, tan recias como bellas, preparadas –signo de aquellos tiempos–tanto para venerar la cruz como para albergar la espada, lo mismo para vestir casulla como para equiparse la cota de malla. Y rematamos nuestro circuito en un lugar muy distinto en la apartada aldea de O Hospital de San Pedro Fiz, donde en los tiempos altomedievales se retiraron eremitas y monjes que se agrupaban bajo la protección de las familias nobles comarcanas. De toda aquella intensa piedad sobrevive una iglesia románica que fue levantada por los caballeros de la orden del Hospital de San Juan de Jerusalén, que aprovecharon igualmente para erigir una torre defensiva y otros edificios para la comunidad de freires, cuya encomienda pervivió hasta 1874. Otro lugar más para la memoria, con el cual, como último homenaje a las glorias pasadas, finalizamos también nuestro periplo.

Espectacular bóveda barroca de la capilla del Rosario de la iglesia del Monasterio de Santa María en Sobrado dos Monxes.

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León, manjar de reyes MARTÍN BERASATEGUI

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LEÓN, MANJAR DE REYES

ADOBE STOCK

l ser humano ha convertido la ingesta de alimentos en mucho más que una necesidad vital. Con el paso de los siglos, la gastronomía, a día de hoy, ya es considerada parte fundamental del arte y la cultura del mundo. De la dieta mediterránea, en la que destacan muy especialmente el aceite de oliva o el vino, la Unesco afirma que «comprende un conjunto de conocimientos, competencias prácticas, rituales, tradiciones y símbolos relacionados con los cultivos y cosechas agrícolas, la pesca y la cría de animales, y también con la forma de conservar, transformar, cocinar, compartir y consumir los alimentos». La Federación Española de Periodistas de Turismo (FEPET) y la Federación Española de Hostelería (FEHR) han concedido recientemente a León el título de Capital Española de la Gastronomía en 2018. Los leoneses pueden presumir, además de tener una gran despensa, de tener muy buenos restaurantes y de contar con un patrimonio monumental excepcional. El título, ha recaído ya en Logroño , Burgos, Vitoria, Cáceres , Toledo y Huelva. Con un proyecto que contaba con más de 1.600 apoyos, gran parte de ellos provenientes de algunas de las principales autoridades políticas, culinarias y sociales, la capital se ha alzado con el título el pasado 17 de octubre. La cocina de León es una de las más fuertes que tiene este país. En León hay cocineros que se están dejando la vida por el arte gastronómico. Y grandes productores, porque la cesta de la compra

en esta tierra es excepcional. Además de contar con monumentos increíbles, es uno de los lugares con más Denominaciones de Origen y más Indicaciones Geográficas Protegidas: legumbres como el garbanzo, hortalizas, quesos, frutas, carnes, embutidos…y grandes productos de temporada a los que apli-

car la imaginación siempre regados con aceite de oliva. También hay unos vinos impresionantes que han mejorado mucho en los últimos años gracias a la implicación de mucha gente que se esfuerza día a día. Qué duda cabe que arte es el patrimonio, la historia, pero la gastronomía


El alcalde de León, Anto‑ nio Silván; la directora territorial de España Due‑ ro en León, Margarita Ser‑ na, el director general de RTVCyL, Eduardo Álvarez y otras autoridades en una de las muchas activida‑ des organizadas entorno al Año Gastronómico de León.

ICAL

es un arte vivo, es cultura. Complementar los sentidos con la riqueza culinaria, la vista, la sabiduría del pasado, puede ser una gran opción teniendo una capital gastronómica anual como «excusa» para el disfrute. España es un país cada vez más culto y al tiempo que sube la cultura, al mismo ritmo va la gastronomía. Antes era casi pecado ser cocinero, hoy en día todo lo contrario, sobre todo cuando se hace desde la innovación, el esfuerzo y el respeto hacia la profesión y hacia el público. Pienso en arte y en cocina. Lo que hoy llamamos tradicional un día fue innovador y fue arte. La persona que hizo por primera vez una tortilla de patata o unos callos estaba realizando algo innovador. El problema es que no hemos tenido la suerte de que nos hayan podido dejar su nombre y apellidos, pero era innovar. El precio es una cosa y la buena materia prima es otra. Es importante estar junto a gente de nuestro equipo que son campesinos y recolectores de setas, los ganaderos y los pescaderos que hacen

posible este bonito viaje. Si haces caso al campesino te traerá unas verduras y frutas impresionantes a un precio super asequible y con los que puedes hacer unos platos magníficos. La cocina no es sólo caviar, trufas o langosta, es también el buen plato de cuchara, o un buen botillo. Las tapas del Barrio Húmedo, si se elaboran con calidad y desde la profesionalidad, convivirán con la mejor gastronomía. Es el caso de «Cocinandos», con Juanjo y Yolanda, una pareja con estrella propia que utilizan una técnica vanguardista aplicada a recetas leonesas y apoya a las jóvenes generaciones de chefs. Vaya desde aquí también mi sentido recuerdo al restaurador Carlos Cidón, del Vivaldi, al que León debe mucho de su gran gastronomía.

Mi receta para el triunfo de León como Capital Gastronómica 2018: positividad, optimismo, ilusión y trabajo en equipo aliñado con ‘garrote‘, mi grito de guerra, aludiendo a la pasión, a las ganas, a la «garra».

*Martín Berasategui, uno de los mejores cocineros del mundo, con 8 estrellas Michelín y numerosísimos premios y platos a sus espaldas, ha avalado esta capitalidad gastronómica.


EL EDIFICIO DEL MUSEO DEL CHOCOLATE DE ASTORGA Fachada principal de la residencia y fábrica del industrial Magín Rubio, 1912. En la página siguiente: Recibidor de la entrada principal.

ELVIRA CASADO MARTÍNEZ

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l palacete que alberga el Museo del Chocolate de Astorga está ubicado en la avenida de la Estación nº 16, construido entre 1911-12 por encargo del industrial Magín Rubio González, diseñado en 1910, por el arquitecto Eduardo Sánchez Eznarriaga (1870-1924), profesional de gran prestigio en su época y uno de los grandes protagonistas del denominado «estilo Alfonso XIII» madrileño. De la documentación gráfica original del proyecto se conservan dos alzados de la fachada principal. La construcción se realizó siguiendo el proyecto con bastante fidelidad, como atestigua una foto

de la época en la que el edificio parece estar recién construido. La única diferencia relevante afecta al cuerpo central (torreón) del edificio residencial, que se construyó con tres plantas en lugar de cuatro y con una cubierta más simple que la proyectada inicialmente. El complejo está constituido por dos cuerpos adosados diferenciados, un edificio residencial (revela claramente su función y el estatus de su propietario) y una nave dedicada al comercio y despacho de productos de alimentación (cacaos, cafés, especias, azucares, harinas) y fabrica de mantecadas y


MUSEO DEL CHOCOLATE

MUSEO DEL CHOCOLATE

chocolates. La parte fabril, con pilares y dinteles de ladrillo visto y grandes ventanales, en contraste con la zona residencial, con balcones y un monumental mirador acristalado, muy del gusto de la época. Ambos cuerpos forman un proyecto unitario, ya que poseen elementos compositivos comunes, como la balaustrada de la cubierta y el gran zócalo de sillería que recorre la fachada principal. Posteriormente, el inmueble lo adquirió Paulino Alonso Fernández de Arellano, que fue alcalde de la ciudad en varias ocasiones, por lo cual se le conoció popularmente como «casa de don Paulino», siendo objeto de diversas modificaciones para usos residenciales y comerciales. A través de varias gestiones con los herederos de don Paulino, el edificio y parte de la parcela, desde el año 1984 son propiedad del Ayuntamiento. El Plan General de Ordenación Urbana de 1985 calificó como equipamiento público parte del terreno original en el que está ubicado el edificio, e incluyó éste en el catálogo de elementos protegidos. Tras su rehabilitación, dirigida por el arquitecto municipal Fernando Valenzuela Fernández, se planteó en un primer momento como sede del Conservatorio Elemental de Música y finalmente se destinó desde 1992 a 2010 a Escuela Taller. MUSEO DEL CHOCOLATE

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Palacete de Magín Rubio, h. 1912. Debajo: Proyecto original de la fachada principal. 1910. Arquitecto: Eduardo Sánchez Eznarriaga.

COLECCIÓN FERNANDO ALONSO MUSEO DEL CHOCOLATE

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MUSEO DEL CHOCOLATE


MUSEO DEL CHOCOLATE

ASTORGA

Mas información: www.museochocolate astorga.com

MUSEO DEL CHOCOLATE

El Ayuntamiento llegó a la conclusión de que el edificio constituía un emplazamiento idóneo para el Museo del Chocolate, cuyos fondos eran de titularidad municipal pero se exponían en un edificio privado ocupado en régimen de alquiler.

La nueva sede del Museo del Chocolate se inaugura el día 14 de febrero de 2015. El Museo se plantea como un recorrido temático y especializado en la historia, desarrollo y evolución de la industria chocolatera de Astorga y la comarca,

Arriba: Planta sótano, obrador de chocolate La Maragatina. Izquierda: Planta baja, sala dedicada a la elaboración del chocolate.

desde sus orígenes hasta el momento actual, a partir de los distintos niveles de información, contribuyendo a despertar el interés y motivación del público. La colección museográfica se expone en dos plantas. MUSEO DEL CHOCOLATE

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EXPOSICIÓN

GOYA Y LA CORTE ILUSTRADA

MUSEO DE BELLAS ARTES DE BILBAO

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asta el 28 de mayo de 2018 en las salas 1-13 del Museo de Bellas Artes de Bilbao puede visitarse la exposición sobre Goya y la Corte Ilustrada. Está coorganizada por el Museo Nacional del Prado, la Fundación Bancaria “la Caixa” y el Museo de Bellas Artes de Bilbao y ha sido comisariada por Manuela B. Mena y Gudrun Maurer jefa de Conservación y conservadora, respectivamente, del Área de Pintura del siglo xviii y Goya, del Museo Nacional del Prado. A partir de un núcleo excepcional de 72 obras cedidas por el Museo del Prado, esta exposición reúne un total de 96 piezas con el objetivo de estudiar, por vez primera de forma monográfica, los años de Goya como pintor de corte. El total de obras (96) establece un itinerario en seis secciones, en donde destacan óleos tan emblemáticos como La gallina ciega, La vendimia o El Otoño, o El pelele. 46

GOYA Y LA CORTE ILUSTRADA

Se trata, además, de la primera exposición dedicada al pintor en Bilbao, por lo que se ha añadido aquí una sección especial sobre la extensión de la corte al País Vasco entre finales del siglo xviii y principios del siglo xix, que incluye 11 personajes vascos y navarros –y entre ellos, los magistrales retratos del conde de Cabarrús o del marqués de San Adrián–. Esta sección queda reflejada en una adenda especialmente publicada con motivo de la exposición en Bilbao. Tras formarse en Zaragoza e Italia, Francisco de Goya (Fuendetodos, Zaragoza, 1746 - Burdeos, 1828) se instaló en Madrid en 1775 y llegó a la corte de Carlos III para colaborar en los cartones para tapices con temas de caza para El Escorial. Su reconocimiento llegaría años después al ser nombrado, primero, pintor del rey (1786) y, más tarde, primer pintor de cámara (1799). Pero a pesar de su éxito en la corte, Goya no interrumpió la relación con su Zaragoza natal. La correspondencia con Mar-

tín Zapater, amigo de infancia, ilustra en gran medida esa relación con su círculo de familiares y amigos, al tiempo que aporta información fundamental sobre su desarrollo profesional. El préstamo extraordinario por parte del Prado de 13 cartas originales ofrece el contrapunto documental al Goya pintor de corte. Ésa es, precisamente, la tesis de esta exposición, que transita entre el éxito del pintor en las cortes de Carlos III y Carlos IV, y el recuerdo persistente de sus orígenes a través del contacto con sus íntimos. Se le suman préstamos del Museo de Bellas Artes de Bilbao (9 pinturas), así como del Museo de Arte de Ponce en Puerto Rico, el Museo de Zaragoza, la Fundación Colección Ibercaja, la Sociedad Económica Aragonesa de Amigos del País y diversas colecciones privadas. Además del núcleo de lienzos y cartones de Goya, la exposición se completa con obras de otros pintores relevantes del siglo xviii –como Luis Paret, Mariano Maella, José del Castillo, Luis Meléndez,


BILBAO

Mas información: www.museobilbao.com

Página anterior: Francisco de Goya. La gallina ciega, 1788 (cartón de tapiz para el dormitorio de las infantas en el Palacio Real del Par‑ do). Museo Nacional del Prado. En esta página: Francisco de Goya. Pantaleón Pérez de Nenín, 1808. Colec‑ ción BBVA.

COLECCIÓN BBVA.

Antonio Carnicero o Lorenzo Tiepolo–, que contextualizan su trabajo y ponen de manifiesto la genial originalidad del aragonés. Por último, se ha añadido la mencionada correspondencia con Martín Zapater, así como miniaturas, estampas y varias piezas de artes decorativas. Junto al extenso trabajo de restauración llevado a cabo con ocasión de la exposición, la investigación realizada aporta diversas novedades, como la presentación de un nuevo retrato y una miniatura de Martín Zapater, realizados por Goya y por Francisca Ifigenia Meléndez respectivamente, y la atribución a Agustín Esteve de una copia de un retrato perdido que Goya realizó a Ramón Pignatelli. En Bilbao también se ofrecen novedades, como el lienzo Pantaleón Pérez de Nenín recién restaurado, así como la presentación contextualizada de la extraordinaria Vista de Bermeo de Luis Paret, recientemente adquirida por el museo.

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110 Años 110 Obras

on motivo del 110 aniversario del museo, la exposición 110 Años 110 Obras muestra 110 de las obras más relevantes de la colección del museo con el fin de evidenciar, no solo la gran calidad de la colección del museo, sino también hacer un repaso por la historia de la pinacoteca desde sus orígenes hasta la actualidad. La exposición contará con un ambicioso montaje y un

soporte museográfico con el que se podrá profundizar en la imbricación que ha tenido tradicionalmente el museo con la historia del arte y su entorno artístico y social más inmediato. Se organizará en la sala BBK y parte de la sala 32. Esta exposición cuenta con el patrocinio de BBK y tendrá lugar entre el 9 de mayo y el 17 de septiembre.

GOYA Y LA CORTE ILUSTRADA

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MUSEO NACIONAL DEL PRADO

Francisco de Goya. El pelele, 1791-1792 (cartón para tapiz destinado al despa‑ cho de Carlos IV en el Real Sitio de San Lorenzo del Esco‑ rial). Museo Nacional del Prado.


Bilbao, mejor ciudad europea 2018

BILBAO TURISMO

Tras derrotar en dura pugna a Viena (Austria) y Liubliana (Eslovenia) en noviembre de 2017, Bilbao se consolidaba como la Mejor Ciudad Europea 2018 en los premios The Urbanism Awards. Este título lograba reforzar la proyección internacional de la Villa y confirmaba el prestigio de su avanzada metamorfosis urbana. En cuestión de dos décadas, la imagen de una ciudad industrial se ha transformado en una estampa muy diferente que ha obtenido, incluso, el reconocimiento del Grupo Financial Times. Tanto es así que en 2016 le otorgaba dos premios en sus «Di Strategy Awards» y reconocían la apuesta del Ayuntamiento de Bilbao por lograr un modelo de ciudad inteligente y promover el desarrollo basado en la innovación y el conocimiento. Dichos galardones pertenecían a las categorías «Smart City» y «Education Cluster» y alababan los avances de la ciudad por conseguir que se conecte a través de las nuevas tecnologías y BILBAO TURISMO.

por facilitar y potenciar la innovación, la excelencia y la internacionalización. Hace 20 años, El Museo Guggenheim Bilbao simbolizó la transformación de la Villa. Gracias a la potencia icónica del edificio de Frank O. Gehry, el mundo se fijó en esta ciudad y en su territorio histórico, Bizkaia. Una región con una identidad y cultura propias; un posicionamiento geográfico en el eje atlántico que conecta la bahía de Bizkaia como hub de conocimiento e innovación; la atracción de un destino con paisajes que fusionan costa y montaña; y una capital vibrante, cosmopolita y vanguardista. PATRIMONIOS DE LA HUMANIDAD

El Puente Bizkaia, también conocido como Puente Colgante, fue el primer transbordador de estructura metálica construido en el mundo. Declarado Patrimonio de la Humanidad en 2006, acaba de cumplir 125 años. Fue diseñado por el arquitecto vizcaíno Alberto de

Palacio y Elissague y une las localidades de Portugalete y Getxo. Urdaibai, declarada Reserva de la Biosfera en 1984, se extiende por una superficie de 23.000 hectáreas que engloba 22 municipios de la comarca de Busturialdea y cuyo eje es la ría de Mundaka. Los 12 kilómetros de arenales que forman la ría constituyen la zona húmeda más importante de Euskadi, lugar de reposo e invernada de muchas especies de aves migratorias como la garza real o el cormorán. La diversidad paisajística y ecológica de la zona se completa con yacimientos prehistóricos como la Cueva de Santimamiñe, declarada Patrimonio Mundial de la Humanidad en 2008. Sus pinturas rupestres datan del periodo Magdaleniense del Paleolítico Superior (13.000 a. C.). Por último, en 2015 la UNESCO incluyó el Camino de Santiago del Norte Peninsular en la lista de Patrimonio Mundial del Camino de Santiago. Esta ruta es una de las más primitivas y ofrece a los peregrinos unas vistas donde el mar Cantábrico es el protagonista. BILBAO, MEJOR CIUDAD EUROPEA TÍTULO 2018

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RETOS Y SOLUCIONES PARA PROPIETARIOS PRIVADOS DE BIENES CULTURALES BLANCA LÓPEZ

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entro del amplio universo del patrimonio cultural (tal como lo define nuestra Ley de Patrimonio Histórico) el segmento representado por los propietarios privados de bienes inmuebles de manifiesto carácter y valor cultural, histórico, científico o artístico es uno de los de mayor peso específico. Por diversas razones en España no hemos desarrollado una conciencia común sobre cómo debemos preservar nuestro patrimonio cultural. Muy al contrario, hemos derivado la mayor parte de la responsabilidad a las Administraciones Públicas. Carecemos de un modelo avanzado como el anglosajón que, por ejemplo, haya puesto en marcha estructuras legales y fiscales que faciliten su conservación, su transmisión y su gestión. Hace 6 años asumo el relevo generacional del Palacio Fernández-Zorrilla en la provincia de Burgos, un inmueble del siglo xvi propiedad del obispo don Pedro Fernández-Zorrilla y su hermano don Juan, restaurado en los años ochenta y que hasta la fecha había sido nuestra vivienda familiar. Como responsable del bien empiezo a ser consciente de los retos que supone mantenerlo y decido dejar una larga trayectoria profesional en asesoramiento estratégico y financiero para dedicarme por completo a la mejora de la gestión de este tipo de inmuebles. Como primer paso es importante asumir que las decisiones sobre estos bienes están cargadas de emociones y por lo tanto hay que aprender a poner cierta distancia para realizar un diagnóstico acertado. No hablamos de activos cualquiera. Son lugares con alma y vida propia con los que se generan 50

BIENES CULTURALES

vínculos muy profundos. Para cuidarlos y plantear una alternativa de uso o de restauración, es fundamental preservar su esencia y respetar su historia con independencia de la estructura y de la tipología del propietario. Por ello, la dificultad reside en encontrar un equi-

librio armónico entre lo que necesita la propia casa, el contexto emocional/ familiar, la realidad del mercado y su entorno de cara a plantear soluciones óptimas. Tras definir los objetivos familiares y valorar distintas opciones que se


adaptaban al Palacio, dimos un primer paso. El Palacio dejó de ser vivienda de uso privado para ser una vivienda que alquilamos para bodas y eventos, lo que supuso abrir la casa «al exterior». Un primer proceso de transformación para el que analizamos las distintas variables de la actividad realizando un plan de inversiones, un plan de actuación para objetos personales y la puesta en mar-

podemos ver reflejado en las estadísticas. En menos de 10 años la oferta de casas históricas y fincas singulares representa ya entre el 30-40% de la oferta total de lugares de celebración de eventos. En el periodo en que hemos realizado esta actividad hemos visto las barreras y las oportunidades que esto ha supuesto para la casa y nos ha permitido ajustar

El palacio FernándezZorrilla

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BLANCA LÓPEZ

cha del negocio. De esta manera podíamos compatibilizar el uso residencial con el empresarial. Este modelo ha sido utilizado por muchos propietarios en España como vía de generación de ingresos para cubrir costes de mantenimiento y que

oco conocemos sobre los antiguos moradores de este Palacio ubicado en Huérmeces. Por iniciativa del prelado don Pedro Fernández-Zorrilla, Capellán de su Majestad el Rey Felipe III y Obispo de Jaca, Mondoñedo, Badajoz y Pamplona, se construyó el edificio junto a la casa de sus progenitores. Sin embargo fue su hermano, don Juan Fernández-Zorrilla quien vivió más tiempo en la casa junto con su mujer doña Ángela de Salazar y Arce y su hijo don Pedro Fernández-Zorrilla, colegial del Mayor de Salamanca. El fuerte temperamento del Obispo don Pedro le llevó a enfrentarse con el clero, el pueblo y las autoridades navarras al poco de tomar posesión de la sede de Pamplona en el año 1627. Tras su excomunión del cabildo pamplonés el obispo se alejó a la villa de Sos. Murió en Estella el 11 de agosto de 1637 y su cuerpo fue traído a Huérmeces, a la capilla que él construyera en el Palacio. Durante los siglos xviii y xix esta casa señorial sirvió de colegio y posteriormente como casa de labranza. Destaca en su fachada el escudo blasonado en cuya orla podemos leer, «velarse debe la vida de tal suerte, que viva quede en la muerte», palabras inspiradas en la obra de Santa Teresa de Jesús.

nuestro plan de objetivos e ir adaptándonos con nuevas decisiones. Recientemente y tras la aprobación del Decreto 3/2017 de 16 de febrero, hemos limitado nuestro posicionamiento en ese negocio a un perfil específico de eventos y hemos obtenido para el Palacio la cali-

ficación de Vivienda de Uso Turístico, con la finalidad de incrementar su uso empresarial enfocándolo a la actividad de alojamiento con servicios adicionales de concierge. Sin perder nunca de vista cuáles son los objetivos familiares y considerando lo mejor para el Palacio, continuamos abriendo y analizando nuevas opciones de futuro para el bien patrimonial. Desde que inicié mi nueva andadura profesional con el Palacio FernándezZorrilla y con la creación de Les Belles Maisons he tenido la oportunidad de trabajar y hablar con muchos propietarios privados. Reconforta ver cómo la mayoría compartimos en mayor o menor medida las mismas inquietudes y sobre todo el amor y el cariño por estas casas que debo confesar, a veces sientes como una carga. Pero nada más lejos de la realidad, son lugares con mucho que ofrecer si los mantenemos con vida. Pero para ello es importante trabajar en la dirección adecuada. La crisis en 2007 hizo que los propietarios de bienes culturales «despertáramos». Sin embargo las emociones, la urgencia y la falta de liquidez generalizada nos han llevado a cometer errores que nos deben servir para tomar mejores decisiones. Como ejemplos cabe mencionar la propia actividad de alquiler para bodas y eventos, convertida en un canto de sirenas al generar expectativas no siempre cumplidas por la propia evolución del mercado, el hecho de adaptar los planes de restauración o inversión en activos históricos a subvenciones disponibles y la reducida asignación de presupuesto a planes de comercialización y de gestión de los bienes históricos. Vivimos en un momento clave para los bienes históricos no solo en España sino a nivel mundial. Muestra de ello es que Europa ha designado 2018 como el Año Europeo del Patrimonio Cultural. La transformación de nuestra sociedad en la era digital plantea interesantes retos y oportunidades pero hay que cambiar la forma de trabajo. Como propietarios privados de bienes históricos debemos ampliar la mirada y mejorar nuestra visión integral del patrimonio si queremos enriquecer nuestro legado y contribuir a la sociedad preservando su belleza. BIENES CULTURALES

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Comprometidos con el patrimonio

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Venecia musical Del 24 al 26 de agosto Un fin de semana de ensueño, con una ópera en el mítico teatro La Fenice

Información y reservas:

Tel. 91 522 12 62 (ext. 2) www.culturviajes.org

stamos orgullosos del patrimonio que la historia nos ha entregado. Tener los bienes culturales que tenemos en España es un privilegio, pero es también una responsabilidad que se manifiesta en el deber de conservar tal riqueza y transmitirla a las generaciones futuras, próximas dueñas de ese patrimonio. Se pueden dar mil razones de índole histórica, artística, racional o sentimental para proteger este legado, pero también pesan otras, las razones económicas, porque el turismo cultural gana adeptos y esto confiere al patrimonio un valor que va más allá de lo recibido, para alcanzar la consideración de dinamizador socioeconómico. Conservar y poner en valor este patrimonio requiere un esfuerzo ingente. Las administraciones no pueden abarcar solas las incontables necesidades que plantea esta gestión y ahí es donde la sociedad juega y ha de jugar un papel fundamental. Los mecenas de hoy no son solo algunas familias privilegiadas que respaldan la creación de un artista para que su nombre, asociado al de él, traspase la frontera de los siglos. Los mecenas modernos son empresas, que han decidido invertir una parte de su beneficio en hacer perdurable lo que aquellos hombres levantaron tiempo atrás. Mantener en pie una iglesia o hacer comprensibles los restos de un castro también son garantía de trascendencia social, no sólo para el bien restaurado, sino para quien ampara su recuperación, porque hoy la imagen que se percibe de una empresa depende en buena medida de su capacidad para implicarse en los valores que sostienen la sociedad. De estos mecenas del siglo xxi, siempre podremos decir que hacen falta más, aunque su número crece a medida que se generaliza la sensibilidad hacia el patrimonio. Existe otro sector amplio que contribuye de manera importante en apoyo de esta causa. Gracias a la labor de la Fundación Santa María la Real del Patrimonio Histórico, hemos conocido que muchas personas colaboran, a título individual, con lo que pueden aportar y disfrutan realmente del resultado de su pequeña inversión, más de 2.200 titulares de la Tarjeta de Amigos del Patrimonio, según datos recientes. De éstos, también son necesarios más porque todos estamos llamados a compartir su empeño. No parecen muchos si nos comparamos con los socios del Museo del Prado, pero su labor es, a la par, igual de importante y meritoria. El trabajo de las fundaciones, el mecenazgo y la implicación social tejen la red que cubre las espaldas del patrimonio histórico.


ADOBE STOCK

Mont Louise.

ALEJANDRO MARTÍN LÓPEZ

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ont Louise es una ciudad y fuerte abaluartados, diseñados por el marqués de Vauban en el siglo xvii para defender la frontera de Francia en los Pirineos. Aunque hoy en día, este conjunto incluido en la lista de Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, se nos antoje espectacular, lo cierto es que los soldados destinados durante los inviernos pirenaicos en la vigilancia de sus vecinos del sur, debían desear que el ejercito español llamase a sus puertas, para volver a la campiña francesa, abandonando su puesto en la frontera. Desde los somontanos aragoneses o desde las llanuras de Toulouse los Pirineos se perciben como una frontera infranqueable, como el fin del territorio. Una masa agreste y desafiante que durante siglos ha constituido una frontera política. Sin embargo, esta perspectiva preconcebida desde la planicie cambia cuando viajas a través de sus valles y puertos para descubrir un patrimonio cultural que se cuela entre las fronteras administrativas. Desde las primeras comunidades humanas que habitaron este sistema montañoso, ha existido una voluntad de comunicación, de domesticación de la montaña para facilitar el paso de los viajeros. No hay que olvidar que algunas de

Un reino invisible las calzadas romanas que comunican la Península con Europa todavía son visibles hoy, como en Hecho (Huesca) o en la Jonquera (Girona) o que el Camino de Santiago tiene algunas de sus jornadas más significativas precisamente a través de los Pirineos. Ya a principios del siglo xx, esos caminos de montura se convirtieron en caminos de hierro. De ese nuevo afán de comunicación la protagonista más misteriosa es sin duda la estación internacional de Canfranc. Entre las manifestaciones del patrimonio cultural inmaterial compartido destacan las mascaradas de invierno y carnaval que en ambos lados del Pirineo ponen en contacto a poblaciones vecinas. También hay conexiones entre la música tradicional y los instrumentos que los Luthiers de ambas vertientes siguen construyendo. Sin olvidar, otros elementos más cotidianos, como la gastronomía que establecen lazos entre los diversos valles de Este a Oeste. Los caldos, ollas, guisos y las mil formas de cocinar el cordero, que calentaron los fríos inviernos, aho-

ra son disfrutados por miles de visitantes cada temporada. Tras siglos de intentos de los diversos estados por establecer fronteras a lo largo esta cordillera, la comunicación cultural entre las sociedades que la habitan fue más fuerte que las delimitaciones administrativas. Aun así, esta política de control de las montañas también se ha convertido en Patrimonio Cultural que define la historia de sus gentes. Castel León en el Valle de Arán, Foix, Mont Louise, Villafranque de Conflent, Bellegarde (Le Perthus), San Ferran (Figueres), Jaca, además de un sin fin de pequeños edificios de vigilancia a los que habría que unir los búkeres de la Línea P construida por la dictadura de Franco, constituyen un viaje a través de la arquitectura militar de más de 1000 años. Viajar a través de los Pirineos significa descubrir que tanto la cultura material como inmaterial de los pueblos que los habitan tienen más elementos en común que diferenciadores. Significa descubrir leyendas similares, que en idiomas diferentes nos describen una misma mitología. La mitología de un Reino Invisible. Peregrinos, disidentes religiosos o políticos, refugiados, aventureros románticos o pioneros del deporte han encontrado durante siglos en este Reino una patria sin fronteras. UN REINO INVISIBLE

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Interior de la iglesia en 1928. Pรกgina siguiente: Estado actual.

ANTONIETTI, J.P.A. RIJKSDIENST VOOR HET CULTUREEL ERFGOED (CC BY-SA 4.0)


Librería Boekhandel Dominicanen NOTARIOS DEL TIEMPO «No hay pasado como memoria, si no es iluminado por el presente» Cuaderno 36 de los Cuadernos de todo, Carmen Martín Gaite

MAXIMILIANO BARRIOS FELIPE

JORGE FRANGANILLO (CC BY 3.0)

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uando el inexorable paso del tiempo condena al olvido y al abandono a algunas de las obras que el hombre edificó como faros espirituales de una comunidad, es bien recibido el renacimiento casi místico de estos edificios que mudan en nuevos usos, confiriéndoles parte de la grandeza que poseyeron. La Librería Boekhandel Dominicanen, ubicada en la ciudad holandesa de Maastricht a escasos metros de las caudalosas aguas del río Mosa, es una muestra de que el pasado se ha tomado la revancha. Muchas librerías como esta no cuentan solo historias entre las páginas de sus libros, sino que su periplo vital forma parte de la historia. Así fue como en 2006 la antigua iglesia de los dominicos de la ciudad fue transformada en librería. Un espacio diferente por enésima vez, porque tras la exclaustración de 1796 donde finaliza su culto, la iglesia fue utilizada con diversos cometidos; desde almacén de bicicletas a sala de raras exposiciones para un templo, como la muestra botánica de 1899. Monasterio de cierta importancia en el medievo, en 1330 se celebró aquí el capítulo general de la orden de los dominicos, resistió con ímpetu a la reforma y vivió sus mejores años a caballo de los siglos xvii y xviii, centuria en la que su biblioteca contaba con 30.000 volúmenes. Esta azarosa existencia entre los vaivenes político-religiosos de la Europa del Antiguo Régimen amenazaron su propia existencia, pues protestantes

primero y las tropas napoleónicas más adelante fueron socavando las distintas dependencias monásticas hasta casi su extinción, salvando de entre los escombros la iglesia. Ésta consagrada en 1294, se construyó en estilo gótico con posteriores añadidos barrocos. La restauración y transformación actual fue obra del arquitecto Rob Brouwers y el estudio Merkx + Girod, que han sabido mantener el espíritu original con actuaciones reversibles y poniendo especial cuidado en la recuperación de las vidrieras, pinturas y frescos que adornaban los muros. La librería ofrece espacios orientados a otras actividades, como cafetería o un podio ocupando el espacio del antiguo presbiterio que a modo de altar vuelve a servir como predica, en esta ocasión de sesudas conferencias y debates. No es aventurado pensar o quizá soñar con los antiguos moradores, que con su mirada fija en el facistol y arrebatados en la celebración del Oficio Divino elevaban sus canticos hacía las bóvedas. Hoy la lectura se hace en silencio, apenas se musita como en una confesión. Ahora a las bóvedas se llega por esca-

leras de metal vigilados por la pintura de Santo Tomás de Aquino que preside desde lo alto, no podemos sino reverenciar a un lector de tal magnitud, que mejor sitio para su retiro. La iglesia recuperó de nuevo su funcionalidad, ahora el peregrinaje que otrora buscaba reliquias busca otros tesoros escondidos entre el papel que asciende desafiante por estanterías gigantes, alguno la bautizó como la librería del cielo. Hoy al pisar su suelo sagrado no podemos olvidar que en un mundo en el que se está produciendo una revolución tecnológica sin precedentes en la comunicación tradicional, deberíamos acudir aquí y adoptar un libro, como nos novelaba Ruiz Zafón en La sombra del viento: «El arte de leer se está muriendo muy lentamente, es un ritual íntimo, un libro es un espejo y sólo podemos encontrar en él lo que ya llevamos dentro, al leer ponemos la mente y el alma, y ésos son bienes cada día más escasos». En el 2008 The Guardian la seleccionó como la librería más bella del mundo, modelo que sirvió para que otras muchas iniciaran un camino similar. NOTARIOS DEL TIEMPO

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MUSEO NACIONAL DEL PRADO

«Intentamos inculcar la idea de que el patrimonio es parte integral de una sociedad» 56

MIGUEL FALOMIR FAUS


MIGUEL FALOMIR FAUS DIRECTOR DEL MUSEO DEL PRADO

GERARDO BOTO VARELA

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u trayectoria académica se caracteriza por una proyección y reconocimiento académico internacional, con dilatadas estancias como becario Fulbright postdoctoral en el Institute of Fine Arts de la New York University y Andrew Mellon Professor en el Center for Advanced Studies on Visual Arts de Washington. Desde ese contacto con la vanguardia internacional ¿qué actuaciones y retos considera más perentorios y, al tiempo, más prometedores para el estudio y difusión del patrimonio artístico español y, en su caso particular, de la pintura? Puede parecer una boutade, pero si queremos difundir el patrimonio artístico español en el extranjero lo primero que tendremos que hacer es acudir al extranjero, y hacerlo equipados con las herramientas no sólo lingüísticas, también metodológicas e intelectuales, que hagan atractivo nuestro mensaje. Deberemos ser capaces de identificar a nuestros interlocutores, saber quién crea opinión y a través de qué medios. No es lo mismo participar en un congreso u otro, o publicar en una revista u otra. Sí, hay jerarquías, y quien no quiera verlo limitará la eficacia de su mensaje. En términos metodológicos hay que hacer un esfuerzo por desterrar el particularismo. Para cualquier disciplina humanística el campanilismo es nefasto, lo preocupante es que en España es alentado desde las instituciones. Para atraer la atención sobre el arte español debemos insertarlo en contextos históricos y geografías más amplias, buscando ana-

logías y diferencias con el de otras latitudes. El «Spain is different» ha hecho mucho daño a este país, también a su Historia del Arte. Desde que usted llegó al Museo del Prado, en 1997, sin duda se han producido radicales transformaciones en los objetivos y dimensiones del museo. Además de desarrollar una actividad de investigación y difusión artísticas que han merecido el elogio internacional unánime ¿qué transformaciones se han producido en la vertiente de la formación de nuevos profesionales dedicados al estudio, conservación y pedagogía del arte del pasado? Es probablemente el área donde menos se ha avanzado. Es cierto que en los últimos veinte años por el Museo del Prado han pasado excelentes histo-

«El “Spain is different” ha hecho mucho daño a este país, también a su Historia del Arte» riadores del arte, muchos vinculados a la institución mediante becas y contratos, pero no ha habido un programa de formación consciente y continuado en el tiempo. Una de mis intenciones como director es establecerlo. Consistiría en atraer a jóvenes doctores y darles la posibilidad de trabajar durante dos o tres años en el museo. La culminación de ese trabajo sería una pequeña exposición con fondos predominantemente nuestros. Así lo hacen en importantes

museos internacionales y constituye un excelente modo para familiarizarse con lo que es el trabajo de un historiador de arte en un museo. La pregunta anterior nos invita a reflexionar sobre la validez de la contraposición de un arte de los siglos precedentes y de un arte contemporáneo, que de hecho abarca el ya pretérito siglo xx. ¿Qué sentido y provecho considera que puede tener el mantenimiento de límites históricos o artísticos y, en ese sentido, cuáles son los límites cronológicos o culturales del Museo del Prado como receptor y expositor de obras de arte? Establecer límites a cualquier disciplina es baladí y el tiempo acaba haciéndolos saltar por los aires. En el caso del Prado no fue una decisión natural, sino una imposición desde arriba. La creación del Museo Reina Sofía obligó a parcelar los museos nacionales y un político decidió un buen día que la fecha de nacimiento de Picasso era un excelente parteaguas. ¡Bendito él! Como consecuencia de una ley el Prado debió entregar las obras que poseía de autores nacidos tras 1881 al Reina Sofía, cercenándose así la exposición y explicación natural de nuestra pintura. Desde hace dos años la divisoria ya no existe; en teoría, el Prado puede comprar obra de Picasso y el Reina de Velázquez… No vamos a hacerlo, pero tampoco vamos a renunciar al contacto con el arte contemporáneo, porque el Prado lo ha tenido desde que abrió sus puertas en 1819, con un artista contemporáneo: Goya, paseando probablemente ya por sus salas. Y a Goya siguieron Courbet, Manet, Renoir o Francis Bacon, y hace unos meses era William KentridMIGUEL FALOMIR FAUS

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MIGUEL FALOMIR FAUS

más específicos. Los principales son dos: saber hacer convivir nuestra primigenia naturaleza cultural con el turismo de masas, y abrirnos a sectores de la población tradicionalmente excluidos del museo. En un futuro muy próximo se acometerá la reforma y acondicionamiento del Salón de Reinos, el nuevo gran marco expositivo del Museo del Prado. Este edificio se encuentra muy próximo al Casón del Buen Retiro y el edificio Villanueva, el marco

MUSEO NACIONAL DEL PRADO

ge quien estudiaba la obra sobre papel de Goya en nuestro gabinete. Además, el Prado necesita de los artistas contemporáneos para actualizar la mirada hacia sus colecciones… y probablemente sea a través del área de educación como el arte contemporáneo puede entrar en el Prado de forma más natural. ¿De qué manera se trabaja en el Museo del Prado para extender socialmente una sensibilidad hacia el patrimonio artístico no solo del propio museo, sino también del que puede encontrar la ciudanía en sus respectivos entornos urbanos o rurales? Somos un museo, importante pero un museo, y somos conscientes de nuestras limitaciones en cuanto a cambiar la percepción de la ciudadanía respecto al patrimonio. Lo que intentamos inculcar, principalmente a través del área de educación, es la idea de que el patrimonio es parte integral de una sociedad y, sin negar su dimensión económica, trascenderla. Últimamente parece que la principal razón para cuidar el patrimonio es que puede ser una fuente de ingresos, y esa es una perspectiva reduccionista y empobrecedora, como lo es juzgar el éxito de un museo por el número de visitantes. Ante la inminente celebración del bicentenario del Museo del Prado, cuando examina el origen, trayectoria y posición actual de este buque insignia de la cultura española ¿qué retos identifica usted como más apremiantes y alcanzables? No voy a ser original. Hay dos retos fundamentales para cualquier institución cultural pública: la financiación y la autonomía. Ambas son manifiestamente mejorables en el caso del Prado. La primera porque estamos autofinanciándonos al 70%, lo cual es un disparate con la legislación actual, tan poco proclive a favorecer fiscalmente el patrocinio cultural. Y porque además no es bueno que «el buque insignia de la cultura española» reciba unos misérrimos 14 millones de euros anuales de los presupuestos generales del Estado. Respecto a la autonomía, existe sobre el papel, pero desde la llegada de la crisis los controles se han intensificado y ello ha redundado en una limitación de nuestra capacidad de acción. A estos retos generales habría que añadir otros

monumental y escénico de las obras maestras conocidas por todos. En consecuencia, se generará un área con tres grandes polos que ustedes denominan el nuevo «Campus El Prado». Se trata de una expansión urbana y conceptual sin correlato en España, en el que las calles que medien serán agentes patrimoniales en sí mismas, ¿qué grandes oportunidades se abre con ello a la ciudadanía? Hace ya más de dos décadas, cuando se planteó la necesaria expansión física del Prado, se vio con lucidez que no había espacio suficiente en los aledaños del edificio de Juan de Villanueva para que una sola intervención pudiera satisfacer todas las necesidades de la institución. Se optó entonces por un modelo novedoso, el llamado Campus

del Prado, consistente en distintos edificios con funciones distintas. Primero se incorporó el edificio de oficinas en Ruiz de Alarcón (para la administración), a continuación se inauguró la ampliación de Rafael Moneo, de la que el año pasado se cumplió una década (dedicada a servicios, salas de exposiciones temporales, talleres de restauración y almacenes), y se reabrió el Casón del Buen Retiro, que alberga el Centro de Estudios (biblioteca, archivos, despachos de conservadores). El campus se cerrará con la incorporación del edificio denominado «Salón de Reinos», rehabilitado según proyecto de Norman Foster, que se dedicará íntegramente a la exposición de obras de arte. La idea, secundada por el Ayuntamiento de Madrid, es peatonalizar el espacio entre los distintos edificios y el conjunto será en efecto extraordinario. Píénsese que albergará la obra maestra de la arquitectura neoclásica española: el edificio de Juan de Villanueva, el Casón del Buen Retiro y las intervenciones de dos premios Pritzker: Moneo y Foster. Creo que a partir de ese momento deberemos aproximarnos al Prado no sólo por su contenido, también por su continente, y siempre he pensado que sería una excelente ocasión para incorporar un conservador de arquitectura a la plantilla. El llamado «Prado disperso» constituye una realidad que una gran parte de la ciudanía conoce insuficientemente, ¿en qué consiste este tesoro patrimonial y qué destino se pretende aportar al mismo? El Museo del Prado no tiene subsedes, pero en la década de 1860 inició un proceso de descentralización consistente en el depósito, en instituciones principalmente públicas, de centenares de obras, más de 2000 en la actualidad, la mayoría en España pero también en nuestras embajadas en todos los continentes. Muchos museos provinciales de bellas artes poseen obras del Museo del Prado, en algún caso más de un centenar. Es algo que se sabe muy poco porque el Prado tampoco ha sabido hacer pedagogía de ello. Y debe cambiar. El Museo del Prado está localizado en Madrid pero es de todos los españoles, y los depósitos, como las exposiciones que constantemente recorren nuestro país, son formas excelentes de recordárnoslo.


«Últimamente parece que la principal razón para cuidar el patrimonio es que puede ser una fuente de ingresos, y esa es una perspectiva reduccionista y empobrecedora, como lo es juzgar el éxito de un museo por el número de visitantes.» Los grandes museos del mundo parecen haber emprendido una trayectoria de sucursalización de sus fondos: el Louvre en Lens y en Abu Dhabi, el Pompidou y el Ermitage en Málaga, ... iniciada en su día por el Guggenheim Museum en Venecia, Bilbao y ahora en Abu Dhabi, ¿qué opina de esta dinámica que convierte antiguas periferias en nuevos centros gravitacionales de la difusión artística? No podemos meter todas estas experiencias en el mismo saco. Algunas responden a iniciativas muy loables de utilizar el patrimonio para revitalizar regiones deprimidas (el Louvre en Lens), y en otras priman los intereses monetarios (el mismo Louvre en Abu Dhabi, por no cambiar de institución). Creo que además falta perspectiva para juzgarlas. ¿Cuánto durarán estas franquicias? (cabe recordar que el Hermitage, por ejemplo, ha abierto tantas como ha cerrado en las últimas dos décadas), ¿Cuántas arraigarán en las comunidades en que están radicadas? Supongo que al final habrá unas pocas historias de éxito junto a otras muchas malogradas. Y en este mismo sentido, pero en el plano inverso, ¿considera que puede

ser provechoso establecer discursos expositivos específicos para las «nuevas mayorías» de visitantes foráneos, con parámetros culturales sustancialmente diferentes y con una dificultad previsible para interpretar la iconografía europea (cristiana y pagana)? Hace 30 años, cuando empecé mi tesis doctoral, compartí despacho con un historiador del arte japonés interesado en Zurbarán. Recuerdo recorrer con él el Prado y decirme que debía entender que, para un japonés, más allá de la Adoración de los magos y la Crucifixión, el resto de la imaginería católica le era desconocida. Diría que hoy no ocurre esto solo a los japoneses, también a muchos españoles y europeos menores de 25 años…y otro tanto podría decirse de la mitología. En el Museo somos conscientes de ello. Hace unos años nos percatamos del problema y cambiamos la información que proporcionamos al público. Todas las cartelas fueron reescritas para introducir información que permitiera identificar la temática de las pinturas. Y me parece bien… al fin y al cabo los museos actuales son instituciones también educativas. No soy sin embargo partidario de diseñar una política expositiva que atienda únicamente

a los números. Las exposiciones, precisamente por su carácter efímero, deben servir para experimentar y deben dejar margen a la innovación. Desde que usted ha accedido a la dirección científica y técnica del Museo del Prado se ha hecho un comprometido esfuerzo por incorporar y visibilizar miradas y discursos desde la alteridad ¿qué caminos deberían transitarse para lograr que el Museo del Prado sea más abierto y más reconocible por la sociedad de hoy y mañana? En nuestro mundillo, por influencia del anglosajón, solemos hablar de maestros antiguos –«Old Masters»– para referirnos a los pintores anteriores a los impresionistas, que son la mayoría de los que cuelgan el Prado. No me gusta esa caracterización, tal vez porque en castellano «antiguos» tiene un sesgo peyorativo ausente en el «Old» inglés. Prefiero hablar de clásicos, pues estoy convencido que aún tienen mucho que decir y que cada generación está legitimada a acercarse a ellos a su manera y hacerles las preguntas que crea pertinentes. Como sucede con la Ilíada o la Odisea, que cada década conocen nuevas traducciones, los pintores de siglos pasados necesitan actualizar su mensaje en una sociedad cambiante. La actual no es la misma que la de hace siquiera 15 años, ni sus inquietudes ni sus protagonistas, y eso debe trasladarse al modo como el museo se comunica con ella, de lo contrario seríamos, con razón, un almacén de maestros antiguos. ¿Cómo? Atrayendo y potenciando aproximaciones diversas… y no necesariamente todas procedentes de historiadores del arte.


CÓMO SE H

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MIGUEL SOBRINO GONZÁLEZ

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i se buscara una respuesta sencilla a la diferencia entre un parque y un jardín, cabría decir que el primero puede atravesarse, entrando por una puerta y saliendo por otra, mientras al segundo se entra y se sale por la misma puerta. El jardín es un reducto, un enclave donde proyectar la cultura y la fantasía de quien lo promueve. En los parques se juega, se pasea, últimamente se hace deporte; en los jardines han venido a refugiarse tradicionalmente la poesía y la filosofía, desde aquel que congregaba a los seguidores de Epicuro al de San Silvestro, reducto romano donde se reunían Miguel Ángel y Vittoria Colonna con un selecto grupo de intelectuales y artistas. En un parque, las esculturas suelen ser efigies de personajes notables o alegorías patrióticas; en un jardín, las imágenes sirven para ampliar las resonancias que la propia naturaleza ordenada estimula, buscando más el efecto en los sentimientos que la significación aleccionadora. En Madrid, el Retiro es un magno parque que antes fue jardín. De parque tiene la porosidad respecto al entorno, con multitud de accesos abiertos en la reja (antes, una opaca tapia de mampuesto y ladrillo) que lo rodea; también, los monumentos dedicados a próceres y benefactores, a escritores y científicos, a reyes, militares y a la independizada isla de Cuba. De jardín le quedan la sombra borrosa de sus trazas generales, alguna fuente de mármol y, diseminadas ya sin orden ni concierto, las estatuas mitológicas que en épocas de rigor religioso servían para contrarrestar la población de santos que campeaban en las portadas y los retablos de las iglesias. Si se observa el plano que en 1656 hizo de la capital Pedro Teixeira, podrán reconocerse multitud de jardines, dispuestos junto a las casas y palacios de la nobleza. Siempre están rodeados de tapias, res60

CÓMO SE HACE

DE PARQUES Y JARDINES

Naturaleza ordenada guardando la intimidad; algunos se apoyan en la muralla medieval, convirtiendo los antiguos cubos y adarves defensivos en pensiles y miradores. En los albores de la Edad Moderna, el esparcimiento público tenía lugar en los prados o praderas – fragmentos del campo que se adentraban en la ciudad, normalmente acompañados de ermitas que justificasen días de fiesta y romería–o bien en las alamedas, que solían ser antiguos vacíos urbanos o arranques de caminos a los que la municipalidad proveía de paseos arbolados, fuentes y otros entretenimientos.

Pendientes de baremos y porcentajes, los gobernantes de nuestras ciudades tienen a veces la tentación de considerar los antiguos jardines dentro de la denominación general de «zonas verdes», convirtiéndolos así en «equipamientos», que es una de esas feas palabras aparejadas a la modernidad. No nos dejemos engañar: a un jardín deberemos acompañar a nuestros hijos con la misma actitud respetuosa con que los llevamos a un museo. Allí no podrán corretear, gritar, comer bocadillos ni jugar a la pelota: para eso están


Izquierda: Palacio de Cogolludo (Guadalajara), el primero construido en estilo renacentista fuera de Italia. La acuarela representa el estado ideal del edificio y sus jardines según la documentación; las excavaciones de los últimos años han confirmado gran parte de los elementos que se muestran en esta imagen, además de rescatar algunas de las esculturas antiguas que lo adornaban. Arriba: Escultura de mármol de la diosa Hera, de mediados del siglo xviii, en el parque del Retiro (Madrid).

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tas dinastías de la monarquía hispánica y rica en excepcionales jardines privados, el parque de María Luisa se debió a un regalo de la infanta de ese nombre a la ciudad. En Madrid, fueron los jardines y fincas de la realeza, como el nombrado Retiro o la Casa de Campo, los que acabaron cediéndose al disfrute ciudadano. Ya que he centrado el foco en la capital de España, terminaría este breve texto invitando al lector a que recorriese el Retiro, disfrutando – cómo no– de sus kioscos de bebidas, sus juegos infantiles, sus paseos jalonados de músicos, magos y titireteros... y luego, dando un largo y grato paseo, se acercase hasta la plaza de la Paja, la más antigua de la ciudad. Al fondo de esa plaza verá un muro de ladrillo en el que se abre una puerta, tan pequeña que obliga a pasar a los visitantes de uno en uno. Y entonces descubrirá que tras ese muro se esconde el diminuto jardín de Anglona, que pese a ser del siglo xviii podría servir para ilustrar (pues todo jardín guarda la historia entera de los jardines y también, pese a su artificio, la base natural de su asiento) los reductos urbanos de verdor que veíamos en el plano de Teixeira y hasta los introspectivos jardines cercados de la Edad Media, máxima promesa todos ellos de felicidad en este mundo y, de haberlo, también en el otro. MIGUEL SOBRINO GONZÁLEZ

museos de la ciudad. Si los fabulosos frescos de San Antonio de la Florida y lo que queda de la pradera de San Isidro ilustran al Goya de los tipos populares y las escenas galantes, la Alameda de Osuna (no en vano apodada El Capricho) constituye el mejor fondo para quien desee ambientar los retratos que el pintor aragonés hizo de los más conspicuos miembros de la nobleza española. Los grandes parques urbanos han tenido distintos orígenes. En algunas capitales, como Oviedo, se asentaron sobre el solar de las edificaciones y las huertas de los antiguos conventos, demolidos tras la exclaustración; en Barcelona la materialización del plan Cerdá, que dio como fruto el famoso Eixample, no incluyó una suerte de Central Park, siendo al fin las denostadas instalaciones militares de Montjuich y la Ciudadela las que proveyeron a los habitantes de la Ciudad Condal de algunas, aunque insuficientes, zonas verdes; en Sevilla, ligada secularmente a las distin-

los parques. Situado en el centro de la ciudad por obra del crecimiento urbano, hubiese sido imposible preservar el carácter original del Retiro como jardín; algo que también ha sucedido en otros más pequeños, como la quinta de la Fuente del Berro, donde en los últimos años han avanzado los columpios y los bancos al mismo ritmo que desaparecían las estatuas de mármol y los pavos reales. Nuestros gestores tienen tanto la obligación de crear zonas verdes como de conservar el valor cultural de los jardines, sin usarlos de coartada para ampliar la superficie de terreno edificable. Un ejemplo positivo sería, sin salir de Madrid, la Alameda de Osuna, un precioso jardín dieciochesco que debería recorrer todo aquel que quisiera complementar, sin abandonar el disfrute del arte y la cultura, las colecciones de Francisco de Goya que atesoran los

Restauración de jardines

MIGUEL SOBRINO GONZÁLEZ

n fechas recientes hemos tenido la alegría de ver premiado el trabajo de las dos máximas figuras de la restauración de jardines en España, Consuelo Martínez-Correcher y Carmen Añón (una de las hijas de esta última, Ana Luengo, ha seguido sus pasos). El jardín ha sido siempre un patrimonio especialmente delicado, mezcla de la historia artística de las formas y de la propia historia natural. La arqueología está haciendo aportaciones extraordinarias, con una rama específica en el estudio de la

jardinería de la Antigüedad: así ha sido posible, por ejemplo, recrear fielmente los jardines de algunos de los peristilos de Pompeya. Uno de los hallazgos más conmovedores tuvo lugar en Egipto hace muy poco tiempo: allí, el equipo del español José Manuel Galán (CSIC) encontró las trazas, perfectamente conservadas, de un jardín funerario de hace más de tres mil años, haciendo realidad lo que hasta ese momento solo se intuía a través de descripciones y representaciones pictóricas.

CÓMO SE HACE

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LA MIRADA DEL FOTÓGRAFO

María Antonia García de la Vega Castillo de Loarre El paisaje constituye un elemento esencial en mis fotografías y los elementos artísticos y etnográficos que se encuentran en él. Fotografiar un paisaje supone una elección personal motivada por aquellos que nos seduce. Cuando un paisaje nos gusta es porque conecta con algo de nosotros, nos invita a sacar la cámara y convertir aquello que vemos en una imagen. Cuando visité el Castillo de Loarre (Huesca), su visión para mí fue inolvidable. Allí emplazado sobre un peñasco en ese paraje agreste. Al contemplar tan impresionante conjunto, con el sello inconfundible del arte románico, me produjo una emoción enorme que es lo que intenté plasmar en la fotografía. Del ángulo noreste del castillo propiamente dicho arranca la espectacular muralla exterior, siempre en descenso y describiendo un gran arco hasta rodear el castillo por el sur, terminando en unos singulares peñascos, de formas caprichosas, denominados «mallos» en toda la comarca. Dentro del recinto quedan vestigios de algunas viviendas y lo primero que se destaca es la airosa torre vigía y la visión magnifica del 62

LA MIRADA DEL FOTÓGRAFO

ábside de la Capilla Real, dedicada a San Pedro, que es uno de los monumentos más perfectos y mejor preservados del románico aragonés.

Muchos escritores, arquitectos, historiadores han expresado su admiración por este monumento, entre ellos, Fernando Chueca Goitia , quien dijo que era


uno de los monumentos más extraordinarios y sugestivos en todo el arte románico español y Julian Gállego, lo definió como «arquitectura de fuerza cósmica».

Pasear por todo el espacio sin prisa, recorriendo las escaleras, los pasadizos, las mazmorras, admirando las Torres del Homenaje y de la Reina y demás estan-

cias, constituye una experiencia muy recomendable. Esta fotografía fue tomada con una cámara Canon EOS 5 D el 20 de julio de 2010. LA MIRADA DEL FOTÓGRAFO

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BREVES

Rubens, pintor de bocetos Es el título de una exposición ARCHIVO DEL PROYECTO FLUMEN DURIUS. ECOGEO

Flumen Durius: un proyecto para la revalorización y la promoción del río Duero Flumen Durius, río Due-

ro en latín, es la denominación escogida para un ambicioso proyecto puesto en marcha este año entre España y Portugal. Aprovechando los factores históricos, culturales y naturales comunes a lo largo de todo el curso del río entre ambos países, el objetivo es convertir el Duero en un itinerario unificado, recuperando y poniendo en valor su patrimonio, y promocionándolo como una alternativa real de desarrollo económico de la zona

a través de modelos de turismo sostenible y de calidad. El proyecto, cofinanciado con fondos europeos dentro del Programa de Cooperación Transfronteriza, Interreg V-A España-Portugal (POCTEP) 2014-2020, está impulsado por las corporaciones municipales de Zamora y de Miranda do Douro, que cuentan con el apoyo de la Fundación Santa María la Real del Patrimonio Histórico, la Asociación Ibérica de Municipios Ribereños del Duero, la Universidade de Trás-Os-Montes e Alto

Douro y la Agrupación Empresarial Innovadora de Construcción Eficiente – AEICE, a través de la iniciativa Duero Douro. A lo largo del presente año, Flumen Durius está llevando a cabo una intensa labor de catalogación patrimonial y divulgación mediática y física de las riquezas del Duero a ambos lados de la frontera, así como el trazado georreferenciado de distintas rutas culturales y deportivas (tanto por tierra como por agua) y la creación de un observatorio de la calidad turística de la Ruta del Duero. JUAN PABLO AUSÍN IGLESIAS

Imagen Superior: Vista de la Ciudad de Zamora / imagen inferior: Vista de la iglesia de Nuestra Señora del Castillo, Fariza.

BREVES

THE COURTAULD GALLERY, THE SAMUEL COURTAULD TRUST.

ARCHIVO DEL PROYECTO FLUMEN DURIUS. ECOGEO

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itinerante que puede verse hasta el 5 de agosto en el Museo del Prado y que, viajará posteriormente al Museo Boijmans Van Beuningen. La muestra, patrocinada por la Fundación AXA y con la colaboración del Gobierno de Flandes, profundiza en el estudio de Rubens como el pintor de bocetos más importante de la historia del arte europeo. La exposición reúne 73 de los cerca de 500 bocetos que pintó a lo largo de su carrera artística. Piezas procedentes de importantes instituciones de todo el mundo como el Louvre, el Hermitage, la National Gallery o el Metropolitan de Nueva York que se suman a una selección de las conservadas en el Prado y el Boijmans. Junto a ellos hasta una veintena de dibujos, estampas y pinturas del propio Rubens que dan contexto a los bocetos. Coincidiendo con la exposición, desde el Área de Educación del Museo del Prado se ha diseñado un programa de actividades complementarias que incluye un ciclo de conferencias e itinerarios didácticos guiados. También se pone a disposición del visitante un servicio de audioguías. C. M.

El Descendimiento. Rubens.


Recuperan el mayor silomazmorra de la Alhambra Un brocal circular de ladrillo de apenas dos metros es la BIBLIOTECA NACIONAL

Una mirada al «Cosmos» desde la Biblioteca Nacional El astrofísico Carl Sagan

definía el cosmos como «todo lo que es, lo que fue o lo que será alguna vez». Su máxima podría ser la síntesis perfecta para la exposición de la Biblioteca Nacional de España que se adentra «en el conocimiento de lo palpable y lo invisible a lo largo de los siglos». Un recorrido mágico, a través de 200 piezas únicas: manuscritos, incunables, primeras ediciones, cuadros, tapices, mapas o maquetas que nos ayudan a entender mejor la Tierra, el Universo y la vida, bajo

la mirada de grandes científicos y pensadores. La muestra estará abierta hasta el 9 de septiembre y nos invita a observar la singular letra invertida de Leonardo da Vinci en los Códices de Madrid, dos tratados sobre mecánica y arquitectura que por su gran valor documental e histórico se exhiben en contadísimas ocasiones. Junto a ellos, otras piezas igualmente singulares, como una primera edición del gran libro de Newton Philosophiae Naturalis Principia Mathemátic o una maqueta del telesco-

pio de Herschel, que el rey Carlos III encargó para el Observatorio Astronómico de Madrid y que fue destruido durante la Guerra de la Independencia. Comisariada por el físico, académico e historiador José Manuel Sánchez Ron, «Cosmos» nos anima a viajar en el tiempo, a adentrarnos en las mentes de los grandes científicos de todas las épocas, desde Euclides y sus Elementos en el siglo IV a.C. a los grandes nombres del siglo xx: Einstein, Heisenberg, Watson, Wegner… sin olvidar las visiones del universo de Ptolomeo y Copérnico o a los grandes astrónomos de los siglos xvi y xvii como Kepler o Galileo. CARMEN MOLINOS

entrada a una lúgubre estancia situada a 8 metros de profundidad. Este vano al exterior se ha ido ampliando con el paso de los años, en origen, fue más reducido. Estaba pensado para que los cautivos en las mazmorras de la Alhambra, apenas pudiesen ver la luz del sol. Conocido como silo-mazmorra Grande del Secano es el mayor de los conservados en el conjunto monumental nazarí. Se utilizó como prisión o mazmorra, pero también como almacén de granos y especias. Hoy conocemos un poco mejor su historia y su estructura, gracias a la intervención del Patronato de La Alhambra. La actuación se ha centrado en recuperar y consolidar los restos arqueológicos de esta singular galería, una de las muchas documentadas en el conjunto granadino. Espacios excavados bajo el suelo. Auténticos agujeros, de difícil acceso. Almacenes, mazmorras que ya consolidados seguirán desvelando sus secretos en próximas campañas arqueológicas. C. M.

TÍTULO

65


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El Camino de Santiago, un modelo innovador

Nuevos avances en el análisis de la escultura románica del Museo Arqueológico Nacional

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París medieval, próximo destino


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Revista de patrimonio y turismo cultural nº64 EL MUSEO DEL PRADO, UN EJEMPLO PARA EL AÑO EUROPEO DEL PATRIMONIO CULTURAL

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Las Edades del Hombre en el territorio de Aguilar de Campoo

MAY-AGO 2018

PATRIMONIO

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Patrimonio 64  

Nuevo número de la revista Patrimonio, editada por la Fundación Santa María la Real, que incluye artículos relativos a el bosque de Béjar, l...

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