Justo al lado tenemos la Torre Jinmao que es realmente preciosa con su entramado metálico (dicho entramado hace que sea “relativamente fácil de escalar” lo han hecho en tres ocasiones). Desde nuestro mirador se ve pequeña y a la vez te das cuenta de lo realmente enorme que es la Torre de Shanghái cuando se pueda visitar será un auténtico espectáculo. Sacamos innumerables fotos y nos damos por realmente satisfechos aunque sea caro vale mucho la pena nos ha encantado. La Perla de Oriente es el más antiguo de todos pero es la figura más emblemática del Shanghái moderno. Cuando la visitas te das cuenta de que ya tiene unos cuantos añitos pero no por ello pierde ni pizca de atractivo al contrario le da un aire retro encantador.
La vista es inmejorable tienes de un lado a los tres gigantes justo enfrente y si das media vuelta tienes la ría y la vista de todo Shanghái a tus pies ¡impresionante! Aquí hay dos paradas la esfera superior ambientada como si estuvieras en una nave espacial y una un poquito más abajo con el suelo de cristal que hace que te sientas totalmente en el aire, al principio da un poco de impresión. Con esto damos por finalizada nuestro viaje a China, debo decir que ha sido mucho más fácil de lo que nunca hubiera imaginado, el idioma no resulto una frontera insalvable, por contrario siempre intentaron ayudarnos con una sonrisa y eso siempre deja buen sabor de boca. v Nuevo distrito de Pudong, Shanghái
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