El programa narrativo que sostiene a la vida en pareja es muy complejo, tiene distintas fuentes y se nutre de los mitos del amor cortés y del amor romántico que parten del medievo y se estabilizan en una serie de preceptos, ritos, expectativas y formas a finales del siglo XIX. Muchas de las reglas contenidas en el programa narrativo actual acerca de la formación y vida en pareja, parten de necesidades de control del Estado y de la Iglesia Católica, de los vetos morales de la sociedad y de los contenidos mediáticos como reforzadores del mito amoroso. De los mitos generales se desprenden historias completas que describen lo que la vida de un ser humano “debiera” ser. Estas ejecuciones o puestas en práctica del relato norman las relaciones y establecen roles, jerarquías y protocolos. Las narrativas respecto a la pareja impulsan a los individuos a buscar los estereotipos que el relato presenta. La sociabilidad nos da metas en común y unifica los comportamientos, las reglas de la interacción y la expresión de los afectos. Las relaciones, por tanto, están compuestas de obras escenificadas y roles prediseñados, tienen sus tiempos y espacios pertinentes para suceder, tienen sus ritos. La relación de pareja que, tradicionalmente, conducirá al matrimonio, es quizá la relación para la que existe mayor acuerdo social, mayor reglamentación, mayor vigilancia y mayor cantidad de conductas tipificadas, ya que de ella depende la reproducción de la cultura y la vida social. 3. Descifrando la programación social Ya que es el programa narrativo aquello que condiciona la conducta del sujeto, le siembra expectativas y lo hace separarse o unirse a otros, es el programa, y no la conducta del individuo, lo que el ingeniero social deberá intervenir. Para ello, debe conocer el programa narrativo general y las variantes aplicadas por los distintos “actantes” con el fin de identificar qué información deberá reforzar y cuál inhibir dependiendo del cambio que quiera lograrse. Para realizar el análisis del programa, seguimos la propuesta de Greimas basada en la segmentación del discurso que da cuenta de los actos del sujeto y sus creencias en cuatro fases: la competencia, la performance, la manipulación y la sanción o reconocimiento. La manipulación y el reconocimiento son las consecuencias de la acción, 68