y lo mantendrían a la cabeza– y Sculley no sabía nada de computadoras, así que Jobs podría manipularlo. Obviamente, eso no funcionó. La Macintosh fue el principio y el final de su relación. La relación entre Steve Jobs y Steve Wozniak –interpretado por Seth Rogen– está tratada con gran matiz en la película. Obviamente era muy complicada, como las sociedades creativas a menudo lo son. ¿Cómo ve la relación? ¿Cómo fue trabajar con Seth? Creo que Steve realmente sabía que había conocido a alguien especial en Steve Wozniak. Él sabía que Woz iba a ser el vehículo para que él pudiera entrar en el negocio. Yo creo que Steve Jobs era un gran vendedor, y un gran cazador de talento. Steve Wozniak era obviamente el del conocimiento en términos de un real entendimiento de las computadoras y de su funcionamiento. Pero ¿Steve Wozniak realmente vendería el producto y lo mercadearía al mundo? ¿Él poseía la visión general del verdadero futuro de la computación personal? No estoy seguro. Creo que es la pareja clásica, y creo que por eso trabajaban bien juntos. Uno era el genio diseñador en términos de construir Apple II, pero necesitaba un visionario como Steve para llevarlo a donde llegaron. Para Jobs, solo era el principio, él podía ver todas las posibilidades y eso lo emocionaba. Cuando las personas salían después de tener conversaciones con él, sentían que les habían mostrado el futuro. Creo que cada set debería tener a una persona como Seth. Él es extraordinario y profesional. Es muy generoso, relajado, de fácil trato, pero también es una de las personas más trabajadoras con las que me tocó compartir. Se
“La energía que trae Danny Boyle, el director, a cámara es increíblemente importante para una pieza como esta, esencialmente, se trata de gente hablando durante cerca de dos horas” las ingenia para hacer todas las cosas que hace, y parece que está relajado, pero como sabemos, está escribiendo, produciendo, dirigiendo, actuando y todo lo hace bien. Él le da una humanidad y una honestidad a sus personajes. Con Wozniak, él incorporó esos pequeñísimos gestos y los desplegó bellamente en ligeros movimientos, como la forma en que sostiene sus manos, pero nunca fue burdo o cohibido. Me encantó trabajar con él. El único reto al trabajar con él es no reírte cuando hacemos escenas juntos. Andy Hertzfeld parecía ser uno de los pocos en la vida de Jobs que podía cruzar los límites entre lo profesional y lo personal. Él era un programador brillante, uno de los miembros originales del equipo de Mac, así como alguien que se consideraba amigo de Steve. ¿Qué aporta Michael Stuhlbarg al personaje? Michael es un actor muy serio. Con los tiempos de la producción, había recesos entre la filmación, así que durante estos e incluso en los periodos de ensayos pasó mucho tiempo con Andy Hertzfeld. Él era muy técnico y específico al construir su personaje, y quería absorber lo más que pudiera. Si te fijás, es el
único actor que rompe un poco el ritmo y la cadencia de Sorkin. Y no es que lo rompa, más bien cambia el ritmo. Él lo respeta, pero pone pausas. Él definitivamente le da su propio ritmo a Hertzfeld. En algún punto hacia el final de la película, Woz le dice a Steve: “Tus productos son mejores que tú, hermano”, y Steve le contesta: “Esa es la idea, hermano”. ¿Qué creés que se está diciendo en ese diálogo? A Jobs siempre le gustó hablar de los humanos en términos de su eficiencia comparada con otros animales, la energía que gastan con relación al efecto que consiguen. Digamos que el cóndor es el animal más eficiente del planeta, en términos de lo lejos que puede viajar y la energía que usa para llegar a su destino. Los humanos están bastante abajo en la lista, pero un humano en bicicleta se vuelve mucho más eficiente. Él leyó el concepto en Scientific American, y se le quedó grabada esta idea de los seres humanos como constructores de herramientas, y las herramientas nos permiten trascender nuestras limitaciones y expandir nuestras capacidades naturales. Yo creo que a eso se refería. HIGH CLASS 49