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Revista Digital CUC 2018. La Carga Silenciosa Que Todos Llevamos .................................................................................................... 2 El Sendero Y Nuestra Educación Como Ticos. ............................................................................................. 6 La Lucha Contra La Inseguridad En Muchos Aspectos ................................................................................ 9 Criminalidad ¿Complicidad o un tiempo de reflexión? ............................................................................. 12


La Carga Silenciosa Que Todos Llevamos Autora: Daniela Ramírez Rodríguez.

Los costarricenses, así como la mayoría de los latinoamericanos, se enfrentan con temores silenciosos. La inseguridad por un buen futuro, al no ver oportunidades o esperanzas de llevar la vida deseada, el no tener trabajo, o sentir que en cualquier momento se pierde el empleo por la inestabilidad económica o política del país, son parte de este temor que se acumula en la espalda de cada ciudadano. A eso se le añade el dudar de si realmente va a poder jubilarse después de tantos años de cotizar a la Caja Costarricense de Seguro Social, preguntarse qué va a ocurrir en caso de enfermedad, puesto que la atención médica que ofrece el seguro, si bien es de buena calidad, no se suele recibir de manera oportuna. Al ser tan amplia la gama de preocupaciones del costarricense, relacionadas con deficiencias en el aparato estatal, no es de extrañarse que aumente la sensación de inseguridad-miedo a ser objeto de algún delito. Esto, aunque no siempre tiene relación con el nivel real de inseguridad, es

igualmente

importante

para

cualquier

política

de

prevención.

La inseguridad ciudadana se puede disminuir preparando mejor a las autoridades, a los policías; tanto fuerza pública como municipal. Se necesita que actúen de manera organizada entre sí, y que además estén siempre patrullando las calles. Esto último ya se está haciendo, justo como debe ser: en los lugares más concurridos, y a su vez, con mayor proliferación delictiva. Las leyes


pueden reforzarse para que sean más severas; mas esta no es la mejor medida, ya que previene delitos de manera negativa, a través del miedo. Y un pueblo con miedo a sus leyes, tendrá una peor sensación de inseguridad. Aquí se preguntarán, ¿Por qué miedo, si los que lo tendrían serían los delincuentes? Claro, en teoría, es así. Pero ese “fortalecimiento de leyes” perjudica a personas inocentes también. Esas que, por estar en el lugar y momentos equivocados, terminan llenando espacios en las cárceles que deberían ocupar los verdaderos enemigos de la paz, puesto que los jueces trabajan con las leyes y no con el sentido común.

Entonces leyes más rigurosas no es lo que necesita el país; sino quizá, más cárceles, para que no tengan que dejar libres a tantos delincuentes. Si bien es cierto, esos que dejan libres son usualmente dueños de lo ajeno, o provocadores de disturbios (los cuales podrían considerarse delitos menores), siguen perturbando la vida de personas honradas, trabajadoras, que se esfuerzan día con día para adquirir ciertos bienes, y muy fácil y descaradamente se lo arrebatan para satisfacer sus retorcidas necesidades. Estas cárceles, no solo nuevas, sino todas, deben continuar y mejorar esos proyectos a través de los cuales los privados de libertad aprovechen su tiempo tras las rejas. Se les debe dar educación que les funcione en el cometido de reinsertarse en la sociedad después de cumplida su pena, que sea congruente con la realidad nacional. Por ejemplo, otro idioma. Lo importante es que tengan en qué apoyarse para obtener ingresos, para que no vuelvan a delinquir. Puede ser que los trabajos a los reclusos tengan mayor aceptación que cuando de educarlos se habla, porque para ello se tendría que invertir más dinero del Estado. A decir verdad, el año anterior se abrieron dos cárceles enfocadas en el estudio y el trabajo. Una ubicada en San Rafael de Alajuela y otra en Pérez Zeledón. La primera, Unidad de Atención Integral (UAI) Reynaldo Villalobos, cuenta con espacios para 704 residentes, distribuidos en once módulos con ocho dormitorios. El costo del inmueble fue de $22,5 millones. La segunda, UAI Pablo Presbere, es más pequeña: solo tiene capacidad para 246 privados de libertad, y requirió una inversión de $14,6 millones. Cabe resaltar que no cualquier recluso puede ser transferido a estos relativamente nuevos centros penitenciarios, los beneficiados deben cumplir con una serie de requerimientos, tales como haber tenido un buen comportamiento en su prisión anterior, firmar un compromiso de trabajo y estudio en el tiempo que estén ahí, además de tener que descontar un mínimo de cuatro años todavía, con el fin de que se aproveche de verdad este privilegio. Estas cárceles, aparte de que atacan el problema de hacinamiento, promueven la reinserción social de los privados de libertad, les dan una esperanza, una motivación para cambiar su vida.


Para muchos ciudadanos, el solo hecho de que se esté manteniendo en mejores condiciones a unos criminales que a personas de bajos recursos (cama, tres comidas y merienda), ya es visto como injusto. Claro que lo es. Pero hay que entender dos puntos muy importantes. El primero, que el delito es un síntoma de enfermedades sociales. El segundo, que el Estado somos todos. Delegar toda la responsabilidad al Estado, no es diferente que “buscar trabajo” en la comodidad de su sillón. Si hay delincuentes, no es por debilidad de las normas jurídicas, es por la de nuestras normas morales. Sí, se supone que a todos cuando niños les indican que no deben robar, que no deben matar, que deben respetar a sus padres sea cual sea la situación. Pero las palabras están vacías hasta que se nutren del ejemplo que el entorno les da. Ese entorno esencial, el primero y más importante desde que se nace, es la familia. ¿Qué pasa cuando en su casa el que le dijo todo eso fue el mismo que regresa tomado todas las noches? ¿La misma que le pide que ame al prójimo es la que anda metiéndose en la vida de su vecina para criticarla con más precisión? ¿Los que le piden tolerancia son los que se espantan al ver una pareja homosexual de la mano en público? Pasa que esas reglas tan valoradas, con el tiempo se muestran contradictorias, confusas, y consecuentemente, flaquean. El concepto de bien y mal que formaron en la mente de un pequeño, a la hora de que crece no tiene un sentido, un motivo claro, ni siquiera estructura. Si a ello se le suma la falta de comunicación, o desintegración familiar, resulta un detonante para que la persona desee salir de su miseria emocional de una manera fácil y pronta, como puede ser el alcohol o las drogas. Para nadie es un secreto que los delitos callejeros se cometen más para adquirir esos productos, que para comprar comida. Las drogas ilegales, por esta condición, complican en mayor grado a las autoridades. Para evitar el consumo, se tiene que evitar su distribución, y esa es toda una industria monstruosa, un hueso casi imposible de roer; por el secretismo, el miedo, y la corrupción que conlleva. La lucha contra el narcotráfico, si bien es necesaria, no tendrá fin. Si se legaliza una droga, siempre seguirán otro montón ilegales, más peligrosas, que jamás podrán pasar el filtro social y, por tanto, necesitarán mantenerse en la ilegalidad y la persecución. Por eso es de vital importancia evitar que se genere la adicción, con mayor unión entre hermanos costarricenses. Es posible cambiarle el día a una persona con solo sentarse a escucharla, hacerla sentir apoyada. Lástima que en la actualidad importa más revisar la bonanza ajena en redes sociales, que serle útil al que va sentado a la par en el bus. Otro aspecto que afecta la seguridad ciudadana, es la corrupción. Claro que a la mayoría le encanta pensar mal del país por los casos que han salido a la luz relacionados tanto con diputados, como con Presidentes de la República, del delito de peculado. Este término se refiere


a la malversación de caudales públicos, crimen consistente en la apropiación indebida del dinero estatal por parte de las personas que se encargan de su control y custodia. Claro, las personas en cargos públicos deben anteponer el bien común antes que el suyo, en su ámbito laboral, desde un cajero de banco, hasta el mismo Presidente. Pero todos, en nuestro día a día, desempeñamos un papel en la sociedad costarricense. Es muy fácil quejarse de una situación, o de las acciones de alguien, pero no se da cuenta de que ese alguien ha trabajado más por el país, de lo que usted o yo lo hemos hecho. Quizá ese alguien es un corrupto, o quizá simplemente lo enredaron sus asesores o falsos amigos, pero difícilmente usted ha actuado toda su vida con transparencia también. ¿Qué pagó por una incapacidad?, ¿Que se fue antes del trabajo?, ¿Que compró una película pirata? Pequeños actos de corrupción, que casi no afectan porque su vida no afecta a tantos. Pero es la corrupción que usted se puede permitir. Y probablemente, también encontraría un buen negocio si llegara a ser un alto mando. La solución a los problemas que nos rodean, está primero en uno mismo.


El Sendero Y Nuestra Educación Como Ticos. Autor: Hans Quesada Leal

El día 16 de diciembre del 2017 encuentran asesinado en Bajo Los Ledezma en San José a uno de los más grandes sospechosos de cometer un aproximado de 10 homicidios. Su nombre es Erwin Alejandro Guido Toruño, alias “El Gringo” y de nacionalidad nicaragüense. El cuerpo de “El Gringo” presenta múltiples signos de tortura, principalmente en su rostro, y también en el cuerpo. Que aparentemente fueron ocasionadas por arma blanca. Los sicarios de este no tuvieron compasión ya que la clase de las heridas de Toruño son muy profundas y fueron efectivamente letales ya que acabaron con la vida de este. Al “Gringo” se le suma ser el principal sospechoso de mandar a matar a Frank Alfaro Murillo de 26 años y Edward Bedoya Llanos de 20, este último de nacionalidad colombiana. Quienes fueron encontrados en una buseta asesinados el pasado miércoles 13 de diciembre del 2017 en la Sabana. Erwin Alejandro Guido Toruño era uno de los sospechosos más buscados por el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) por asociársele al menos 10 homicidios y ser la mano derecha de la banda del “Indio”. Uno de los más grandes narcotraficantes del país y que en este momento están en una disputa de territorio con la banda de otro narcotraficante conocido como “El Pollo” y que ha ocasionado la muerte de muchas personas asociadas a ellos, otras que no tienen que ver en nada, pero que han estado en un mal momento desgraciadamente y han fallecido.


¿Cómo puede el gobierno con ayuda de nosotros los ciudadanos luchar contra el narcotráfico y detener la ola de violencia que ha estado sucediendo en nuestro país? Para nadie es un secreto que toda la educación es una cadena que recibimos desde pequeños hasta el día de nuestra muerte. Todos los días aprendemos cosas nuevas, por lo tanto, todos los días nos seguimos educando ya sea en diversos contextos de nuestra vida. En la casa es donde comenzamos con nuestro proceso de educación a nivel de lo que son valores. Desde pequeños lo primero que nos enseñan nuestros padres es el “Buenos días, ¿Cómo está?, robar es malo, etc…”. No podemos dejar de lado que ellos son nuestro ejemplo a seguir, héroes y a quienes admiramos demasiado. Cuando ellos cometen un error y los más pequeños de la casa lo vieron es cuando ellos empiezan a tomar un rumbo equivocado. Otro de los lugares donde nos enseñan valores y ahí es donde el procesado de formación de niño o niña se vuelve más formal es en la escuela. Aquí es donde ya empezamos a relacionarnos con otras personas fuera de la familia y a adaptarnos a que no todos son iguales a ellos. Aquí es donde ponemos en práctica los valores ya aprendidos en la casa y vamos conociendo nuevos valores y reglas que nos va a tocar aceptar por la fuerza para nuestro proceso de formación. Terminando la etapa de la escuela iniciamos con la del colegio que aquí es donde empezamos con diferentes cambios. Iniciamos en una etapa de adolescencia y con esta viene la rebeldía y ahí es donde sucede el cambio más grande donde ya el hacer caso a los padres es todo lo contradictorio a lo que habíamos aprendido desde pequeños. Se hacen nuevas amistades que tal vez nos puedan llevar por el camino equivocado, aquí es donde suceden los problemas más graves de conducta y todo lo que habíamos aprendido de los buenos modales se van a la basura prácticamente solo por llevar la contraria a nuestros padres y dejarnos llevar por que nos dicen “nuestros amigos”. En este momento es donde los padres deben poner mano dura en esta situación y no dejarse quebrar para que vean los adolescentes que todo lo que hacen tiene su lado positivo si lo que hace es bueno y su lado negativo si lo que hace no es lo correcto y que le va a tocar enfrentase a lo que las leyes digan a pesar de no ser todavía mayores de edad, pero que hay una ley que puede penar a los menores de edad de acuerdo al delito que hayan cometido. El gobierno tiene de las labores más importantes que es velar para que toda la ciudadanía cumpla las leyes al pie de la letra. Lamentablemente toda la responsabilidad de formación del ciudadano le está cayendo al gobierno cuando no debería de ser así. Y la población costarricense no está


cumpliendo la ley y le está dando igual ser nombrados culpables de los delitos porque para ellos entre más cargos obtengan van a tener mayor “reputación” en la cárcel y serán muy respetados por los demás privados de libertad, pero si lo vemos desde otro punto de vista esto lo que más genera es inseguridad entre ciudadanos y más violencia. ¿Qué puede hacer el gobierno ante esta situación? Realmente muy poco ya que este incremento de la delincuencia se ha estado multiplicando como cucarachas y ya las cárceles no dan abasto para tener a tanta persona ahí encerrada. Ya el gobierno ha implementado programas que le dan al reo una nueva oportunidad de volver a formarse como una persona nueva, pero esta oportunidad no es a cualquiera que se le da, esto lleva un estudio del comportamiento del privado de libertad y cómo ha evolucionado dentro del centro penitenciario. Lo positivo de esto es que si hay uno que otro reo que sí sea podido formar con estos programas que les da el gobierno y han salido adelante y pasan los años y ellos salen de la cárcel y salen como personas nuevas y ya no vuelven a delinquir en las calles de nuestro país. Y finalmente esta ciudadanía no va a ir progresando si la formación de la persona no inicia en los primeros años de su vida y sigue como la cadena que es o que debería de ser para que nuestro país pueda seguir avanzando. Todos somos culpables de lo que está sucediendo en nuestro país ya que no denunciamos lo que ocurre en nuestros barrios y dejamos que esta plaga siga ganando territorio que le pertenece a un país de paz como éramos conocidos desde un principio. Entonces como población que somos debemos alertar a las autoridades de lo que sucede en nuestras comunidades para poder tener un ambiente de seguridad y podernos llenar de paz como era antes.


La Lucha Contra La Inseguridad En Muchos Aspectos Autor: Anthony Rojas Elizondo. ¿Qué es la seguridad ciudadana? La seguridad ciudadana es un derecho, un bien común que se articula mediante la acción integrada que desarrolla el Estado, con la colaboración de la ciudadanía y de otras organizaciones públicas. Busca asegurar su convivencia pacífica, la eliminación de la violencia, la utilización pacífica y ordenada de espacios públicos y, en general, evitar que se cometan de delitos y faltas contra las personas y sus bienes. Todos los costarricenses tenemos un papel protagónico para el desarrollo efectivo de la seguridad ciudadana, porque cada uno de nosotros debe ir en busca de una mejor calidad de vida. La seguridad ciudadana contribuye indiscutiblemente a un mejor desarrollo humano. Pero eso no quiere decir que no haya inseguridad ciudadana voy a redactar algunos causantes de la inseguridad ciudadana los cuales son: El desempleo está presente en nuestra sociedad y lastimosamente está creciendo más y más ya que hay muchas personas que no encuentran un empleo y la obligación de cubrir las necesidades básicas en ocasiones provoca que las personas se vean tentadas a cometer delitos por conseguir el dinero que les hace falta y esto lleva a robar o al narcotráfico. La drogadicción, cuando una persona consume drogas y se vuelve dependiente a ella, eso quiere decir que necesitara droga constantemente y en dosis más altas para poder estimularse, cuando ya no tenga fondos para comprar la droga va hacer todo lo necesario para conseguir plata como robar e incluso puede llegar a matar a personas con tal de conseguir lo que quiere ya que al haber creado esa dependencia a la droga no le importara nada más que poder consumirla. Esto es muy alarmante ya que afecta a la persona que lo consume, su familia y también a las personas o amistades que le rodean porque se ven tentadas a consumir y posteriormente iniciar este círculo de drogadicción situación que provoca mucho daño a la sociedad. Esto fomenta el narcotráfico lo cual es muy perjudicial para la seguridad ciudadana ya que puede haber un ajuste de cuentas por drogas ciudadanos inocentes pueden morir por causa de este mal. La Corrupción Política, esta es una de las causas de inseguridad ciudadana más preocupantes pues son nuestros líderes políticos, líderes que elegimos de forma democrática para que ayuden al pueblo costarricense y que no cometan actos de corrupción que lo que generan es descontento del pueblo como lo sucedido con el tema del “Cementazo” que es un acto de corrupción.


También podemos hablar de los asaltos esta es una de las causas más típicas de inseguridad y provoca que se tenga que desplegar más fuerza policial para estar protegiendo al pueblo, lamentablemente los asaltos son más frecuentes eso provoca que la población camine insegura por las calles, uno de los ejemplos de esto son los asaltos que realizan a los choferes de buses que no solo roban si no que realizan todo un acto de violencia que genera mucha inseguridad de viajar en transporte público. ¿Quién causa esta inseguridad ciudadana? Es el Estado quien no ejerce la verdadera función para lo cual fue instituido y el que ha ocasionado el incremento desmedido de la inseguridad ciudadana. El estado tiene como función dar tranquilidad. Un ejemplo cotidiano de que el Gobierno no cumple esta función, es el típico caso del robo de un celular. Si este no tiene un valor superior a lo que establece la ley, es considerado como algo insignificante, la cual no provoca sanción penal por lo que el delincuente puede salir libre y volver a cometer delitos. La propiedad es propiedad y nadie puede arrebatárnosla por la fuerza. Hablar de construir más cárceles y de cero tolerancias para los delincuentes, no son soluciones serias a este problema. Es erróneo aplicarle a todo el mismo tratamiento. Sin embargo, la seguridad ciudadana necesita de la participación de todos quienes habitan la ciudad. Se necesita que el pobre se sienta bien protegido tratándolo con el respeto que merece y así vivirá contento. Si el que tiene recursos los comparte con el pobre dándole lo que necesita, éste tendrá ideas más positivas haciendo que no opte por el crimen. Para una mayor seguridad sería bueno que la policía se fortalezca para que tenga mayor capacidad de reacción y de movilidad, también tener en cuenta la importancia de los valores ya que es lamentable el irrespeto que se le tiene a la fuerza pública hay que tratar el tema del respeto, la tolerancia, cooperación, honestidad, responsabilidad, gratitud, prudencia entre otros para que haya mayor comunicación y así la fuerza pública pueda desempeñarse mejor y no solo la fuerza pública, aplicando estos valores el pueblo se verá mucho mejor ya que se viviría más armónica y pacíficamente. El narcotráfico sabemos que es muy difícil de eliminarlo ya que prácticamente es un imperio, sin embargo, podemos luchar contra este crimen desde los consumidores de droga y de los jóvenes


a enseñarle lo malo de las drogas y hacer todo lo posible para que no consuman ya que si no hay consumidores de droga el narcotráfico se vería muy afectado. Para combatir la inseguridad ciudadana en el ámbito de la corrupción política es muy importante tener a una sociedad educada cuando una sociedad se educa tiene el poder de cambiar a su país y destruir la corrupción, por eso es importante que los ciudadanos tengan más acceso a la educación. También podemos empezar por ser honestos nosotros mismos ya que un corrupto no es solo aquel funcionario público que acepta sobornos, sino el ciudadano que lo ofrece, el trabajador que holgazanea, el estudiante que hace trampa en el examen, el que arroja basura en la calle, el vendedor deshonesto, el comprador de piratería. También son cómplices de la corrupción todos los que callan cuando el gobierno toma decisiones erradas, los que no hacen algo por cambiar su situación social, política y económica, los que se cruzan de brazos ante situaciones deshonestas y autoridades abusivas, también personas que guardan silencio ante actividades no éticas o deshumanas. Si todas estas causas de la inseguridad social se atacan desde la raíz podríamos tener una mejor sociedad y así no estaríamos gastando recursos en arreglar las consecuencias provocadas por estas. Hay que atacar todas las causas juntas no podemos solo brindar solución a la drogadicción cuando no se brinda mejoras de empleo, educación y demás.


Criminalidad ¿Complicidad o un tiempo de reflexión? Autor: Alexander Carvajal Vásquez.

Somos todos cómplices de nuestro propio tormento, la inseguridad ciudadana y el crimen son conceptos que van de la mano, a través de la historia nuestro país se ha visto en incontables progresos y avances en materia de investigación criminal, fomentando el perseverar el principio de la justicia y el esfuerzo por una patria en donde exista la paz y los valores que aprendemos en el diario vivir en nuestras casas y nuestras calles. La inseguridad ciudadana es un tema que abarca una gran problemática y se ve involucrado en diversos altercados que producen como consecuencia la pérdida de nuestros valores y Costa Rica se ha dejado de nombrar como un país de paz. Hemos decidido culpar al Estado y exigirle al Gobierno por nuestro bienestar, cuando realmente somos autores y actores de los crímenes que van en aumento. Creemos que las leyes nos protegerán de las malas acciones, por más fuerte sea la pena que el criminal se someta si no hay convencimiento y punto de vista más extenso a nivel nacional. Básicamente las familias son el centro de toda sociedad, todo crimen nace de la necesidad o del poco interés de escuchar a otros, algunos simplemente lo ven como un llamado de atención. ¿Pero lo estaremos haciendo de una manera correcta? ¿Podemos asegurarnos de que el crimen y la lucha contra el mismo puede terminar? Es un hecho que el crimen es un concepto que perdurará, ya que si no existieran las leyes predominará la anarquía y el libertinaje entre los pueblos, terminaríamos matándonos unos a otros convirtiéndose en un grupo de individuos violentos y sin orden jurídico. El valor de nuestro país debe reflejarse en ayudarnos unos a otros. Yo reconozco que Costa Rica es un país solidario y soberano. Estoy orgulloso de esta nación, pero considero que nuestro país se desmorona por causa de la discriminación y la poca atención de nuestros progenitores, pues lo que no nos enseñan en el hogar lo terminamos aprendiendo en las calles, no necesariamente algo beneficioso que favorezca nuestra integridad. Cada persona es un ser independiente desde que aprende a comunicarse con su entorno, la criminalidad cada vez se ve que está innovando en cómo mejorar sus técnicas y actos delictivos. Esto promueve incluso a que los mismos miembros a los cuales nombramos dirigentes de nuestro país, se llenen los bolsillos a costa de los pobres, debilitando nuestra nación y causando infinidades de deudas que el pueblo no tiene cómo pagar.


La corrupción a nivel nacional es el pan de cada día, se suponía que por esa razón nuestra patria tiene 3 poderes políticos liderando la nación para la transparencia y un poder equitativo, pero a través del tiempo hemos notado que entre los 3 se tapan sus propias actividades indebidas. Solo cada uno de nosotros es consciente y tiene seguridad que puede dormir y despertar al día siguiente con la conciencia tranquila, pero en mi opinión se ve peor el crimen realizado por un funcionario de la república con saco y corbata que el de un asaltante armado que solo quiere el dinero para comer y satisfacer una necesidad. También reconozco que no todos los asaltantes actúan de manera pacífica, otros nos propinan una muerte vacía y sin importancia. Una vida no deja de tener valor pues somos seres con razonamiento y tenemos emociones, por esa misma razón olvidamos lo más importante que es la ética moral y nuestras acciones la cuales nos seguirán el resto de nuestra existencia. La lucha contra el crimen se vuelve controversia, como papel con lápiz aguanta lo que usted quiera escribirle, lo esencial siempre ha sido seguir ese instinto de preservar y cuidar de la supervivencia de cada uno de nosotros, lamentablemente no todos lo vemos como una lucha contra el crimen, sino que nos convertimos en secuaces y promotores. ¿Estaremos restringiendo la coerción y el peso de la ley para hacer lo que corresponde? ¿Hasta cuándo el costarricense comprenderá que en nuestra ignorancia el país por el cual luchamos por una independencia se vea otra vez esclavizado desde un punto de partida? La guerra en nuestra mente nos perturba el juicio, nos hace pelear por temas de religión y de ideología cuando lo fundamental es el cambio de cada uno de nosotros como ciudadanos cada metrópoli y provincia de nuestro país necesita de usted y de mi persona. Podemos ser independientes, escuchemos al prójimo y si tenemos que combatir que la lucha a golpes sea lo último para defenderse, no con intención de matar. Tu vida vale mucho para llenarte las manos de sangre, demostrar con hechos y siempre con honor defender lo que realmente amas eso debemos hacerlo todos los ticos. Nuestro cielo azul que cubre con su manto de día y de noche es lo más privilegiado, aprendamos a corresponderle con armonía y respeto como nuestros aborígenes, nuestra legítima sangre nativa quienes han sido marginados y excluidos de la sociedad. Estos días escribiendo para reflexionar un poco de mi persona, he notado si yo he delinquido alguna vez, la respuesta vino a mi mente como cuando pegas un magneto a un refrigerador, claro que lo he hecho no recuerdo mucho cuando fue mi primera vez, pero tanto yo como esas personas que están en prisión por algo que no midieron a conciencia y les trajo una pena y un


precio por pagar su acto. Aquellos que quieren cambiar y dejar su vida criminal detrás no se diferencian tanto de mí, pues el genuino arrepentimiento nos lleva a ser seres totalmente distintos a como solíamos ser en el pasado. Actualmente debemos ser realistas Costa Rica ya no es la sombra de lo que era décadas atrás, con sus valores cívicos, cuando se reflexionaba la semana santa en familia y los típicos domingos en donde se comía juntos en familia. Los avances de la tecnología y el descontrol del tiempo nos han separado de nuestros seres queridos. En materia de seguridad nuestro territorio es una nación conocedora de increíbles bases en investigación, sin embargo nos falta más desarrollo de esta disciplina a la hora de investigación forense, una posible meta que con el día a día nos vamos actualizando y periódicamente incrementa el uso de estudios y psicología, porque nos volvemos seres totalmente capaces de ser reintegrados a la comunidad, no obstante no todos son aceptados en la sociedad como seres reformados y transformados en humanos honestos que se sienten con el deseo de superación y dejar atrás su trágico pasado. Como propuesta a toda persona siendo costarricense o extranjero le comunicó lo siguiente: “Nadie te excluye, nadie te juzga, pero empieza por ver en ti mismo, ¿Qué principios y valores tienes como persona o como ciudadano?”, esto no solo te afecta a ti pues recuerda que todos somos un espejo y un candil en medio del camino. Iluminemos a otros y reflejemos una humanidad de la que nuestra nación pueda estar orgullosa como nuestros antepasados lucharon por nuestro país y que esa libertad no sea en vano.


EL ESCRUTIÑADOR Revista Digital CUC 2018  

"La seguridad y lucha contra la criminalidad". Integrantes: Daniela Ramírez Rodríguez. Hans Quesada Leal. Anthony Rojas Elizondo. Alexander...

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