Issuu on Google+


Índice

Presentación Agradecimiento

La Creación del

Mundo

Creación del

Hombre


Historia del

MurciĂŠlago Historia del

Zopilote


El presente libro "Sibú Historias Huetares" es una selección de Historias ilustradas de la Cultura Huetar de la Reserva de Quitirrisí. Nace ante la carencia de libros ilustrados sobre historias indígenas de la cultura Huetar. El grupo de investigación aplicada en arte y diseño, cuyo objetivo se dirige al fortalecimiento de la identidad de este grupo cultural. El título hace referencia a Sibú. Sibú es el dios padre, creador de la tierra y del hombre. Sibú además es un héroe cultural, que enseña a los Huetares qué productos podían comer, cómo sembrar y qué plantas cultivar; estructuró las reglas de su sociedad en cuanto a incesto (kurù), clanes y moral; y dio a los cantos, el lenguaje ritual y las piedras mágicas o siah.

La concepción del Libro como material como entretenimiento para jóvenes y adultos en general, nos llevó a crear un producto que tuviera diversas maneras de ser consumido. Los consumidores podrán disfrutar de las narraciones ilustradas, mientras que los más grandes encontrarán en los textos y documentos complementarios, información que les permita reflexionar y valorar sobre las tradiciones, la identidad y la conservación. Este acercamiento es altamente satisfactorio y nos sentimos muy agradecidos a la propia comunidad de la Reserva Huetar de Quitirrisí por brindarnos la oportunidad de intercambiar experiencias de enriquecimiento mutuo y de hacer valedero el esfuerzo y entusiasmo de los jóvenes universitarios.


Agradecimiento Un agradecimiento profundo a Don Juan Sánchez y al pueblo de la reserva de Quitirisí, quienes compartieron con nosotros sus experiencias y nos incentivaron con sus cálidas respuestas. Para aquellos que lo tendrán alguna vez entre sus manos, observando, leyendo, aprendiendo, redescubriendo, reinterpretando y recreando su realidad, fortalecidos en su identidad, valorando la diversidad en el respeto y la tolerancia por un futuro mejor; es a todos ellos a quienes fundamentalmente dedicamos este libro.

4


La Creación del

Mundo

Antes muy antes solo existían dos elementos: el agua y la tierra; existía u n Dios t odopoderoso llamado S ibü, pero además habían 2 d ioses menores uno llamado Yatagua; dios de la tierra y el otro Aracua; dios del agua, que es encontraba en un solo lugar llamado ahora mar, él no s e movia y la tierra era una pequeña porción que parecía un desierto, e n ella n o existía ninguna p lanta ni a nimal todo estaba en tinieblas. El m undo era estático, era majestuoso, reinaba el misterio en la o scuridad, n o existía e l aire; todo era silencio. Nada se movía.

Aracua dios d el m ar salió a la tierra y e n una cueva se encontró a Yatagua. Y le d ijo; los dos estamos muy solos, creo que necesitamos compañía. Decidieron que querian crear el mundo, para ello tenian que buscar a S ibü. C aminaron y comenzaron a ver un campo lleno de luces y la final del camino encontraron a Sibü. Dirigiendose a él: queremos que nos autorices a reformar y crear al mundo. Sibú l os autoriza y l os envia donde l os abuelos. Tienen su primer encuentro con ellos, donde les comunican lo que querian hacer. Lo p rimero que p idieron fue hacer la tierra mas


grande y el mar mas peque単o. Entonces, dicen los abuelos: tienen que ir al corazon del mar y soplar por siete dias. Soplaron los siete dias y vieron como el mar era siete veces mas grande. Regresan donde los abuelos por que ahora querian hacer el dia y la noche, el cielo estaba cubierto por una gran nube que no permitia al sol iluminar la tierra. Los a buelos dijeron: s oplen h acia el c ielo s iete tiempos. Realizaron la tarea y bvieron como lentamente las nubes empezaron a moverse y a parecieron los primeros rayos del sol. Luego llenos de entusiasmo regresaron donde los abuelos para seguir con el proceso de creacion

del mundo. Esta vez querian crear animales. Los abuelos les comuinicaron que tenian que dibujar el animal en la tierra y s oplen por siete tiempos. Dibujaron venados; hembras y machos, al cabo de los siete dias l os venados salieron brincando y d escubrieron el p rimer problema. A racua y Yatagua se habian e quivocado, l os animales n o tenian que comer, antes debieron formar las plantas; no los animales. Regresaron donde los abuelos quienes le aconsejaron dibujar entonces las plantas. Las dibujaron soplaron los siete tiempos y las plantas crecieron por todos lados. Luego d ecidieron formar l as monta単as por que


los rayos del sol estaban quemando las plantas. Repitieron el proceso. El mundo seguia siendo estatico por que no habia aire, fueron donde los abuelos pero esta vez ellos no podian ayudarlos por que el aire es la vida y solo Sibü podia dar esa vida. Entonces se dirigieron nuevamente donde Sibü, él se encargo de crear el aire, puso sus manos sobre la tierra y solo mirando el cielo dijo: he aquí la creacion de Dios en la tierra, la voluntad del espiritu entre los animales. Aracua y Yatagua vieros que lo que habian creado no tenia la necesidad de venerar a Dios. Ahora solicitaron a Sibü hacer un elemento que creyera en él y lo venerara, ese elemento era el Hombre-

mujer. Sibü los envio donde los abuelos nuevamente. Los abuelos dijeron que dibian ser de carne y los enviaron a la montaña a sacrificar animales. Hicieron lo que os abuelos dijeron y comenzaron a construirlo pero la carne no les alcanzó, fueron nuevamente a la montaña por mas animales y cuando regresaron la carne se habia descompuesto y no pudieron seguir. Regresaron nuevamente donde los abuelos. Esta vez dijeron que lo hiciera de madera, asi lo hicieron; soplaron por siete dias y se formó el hombremujer y de esta forma se pobló el mundo. Al tiempo de de estar en la tierra se olvidaron de Sibü y ya no creian en él. Entonces Aracua y Yatagua solicitaron a Sibü quitarlos de la tierra.


Sibü bajó el sol y comenzaron a morirse, pero algunos se subieron a los arboles e hicieron grandes nidos, estos no murieron pero si se quemaron, bajaron cuando todo habia pasado, pero lo hicieron convertidos en monos. Esos son los ejemplares que quedaron del hombre de madera que existio en el mundo. Los dioses tristes regresaron nuevemente donde Sibü, para crear otro Hombre-mujer. Sibú autorizó a Aracua a hacer otro hombre, pero dijo no comprometerse a hacerlo y tampoco a tener nada que ver con la muerte ni con la vida. Entonces pensaron de que podian hacer el nuevo hombre-mujer. Y decidieron hacerlo de semilla y aracua se comprometió a quitarlo cuando fuera necesario.

Lo hicieron de la semilla sagrada que era el maíz. Cuando terminaron de sembrar, se fueron y siete dias despues soplaron y de pronto la tierra se abria y salieron los hombres. Esos hombres de maiz somos nosotros. Pero ya no lo estamos venerando entonces la tierra y el mar se estan encargando de quitarnos; por medio de los volcanes, los terremotos, estan dando sus primeras campanadas de la ida del hombre de la tierra.


Creación del

Hombre

Sibu creó hombre-mujer no como muchos dicen hombre y mujer. Somos hombre-mujer porque nuestro cuerpo es mitad hombre mitad mujer y dijo que los haría diferentes físicamente y le dijo a la mujer que multiplicaría el mundo a través del parto con el dolor de sus entrañas, pero para ello era necesario la presencia del hombre. También le dijo al hombre-mujer que le daría la libertad de hacer lo quisiera hasta matar, lo único que no le autorizó fue atentar


contra su propia vida. Cuando esto sucede es algo muy grave, porque sibü tiene un control del dia que uno nace y muere, para ser juzgado por él. Resulta que las personas que se matan van al cielo pero las puertas están cerradas para él porque todavía no era el dia que le tocaba ser juzgado. Al ver que las puertas del cielo están cerradas él se devuelve a la Tierra a buscar ayuda casi siempre lo hace con los familiares; hacen ruidos por las noches, se ven sombras y hacen llamados a las personas. Cuando alguien se quita la vida, el cadáver no podía entrar a la casa, nadie lo podía ver ni tocar. Con un bejuco o mecate lo amarraban del cuello y lo arrastraban hasta un lugar lejano, allí lo dejaban esto se hacía porque se cree que el que se mata esta poseído por el demonio que se introducía en el cuerpo y no

salía de él. Al dejarse el cuerpo botado los zopilotes le dan 5 dias de tiempo para que los familiares lleguen a buscarlo si en ese lapso de tiempo nadie llega por él se lo comen (se comerán al demonio) y lo convertirán en eses, cuando solo quedan los huesos los familiares dan 9 dias de tiempo. Luego van recogen los huesos los envuelven en hojas, e inicia el proceso de la ceremonia funeral, hasta que se hace el funeral el espíritu va al cielo pero al llegar se vuelve a encontrar las puertas cerradas, entonces el rezador llamado sock hace una convocatoria a sibu para informarle que la persona murió y solicitar abrirle las puertas, sibu escucha la petición hecha por el soc y abre las puertas y hace entrar el espíritu en cuerpo y lo sienta en una silla a esperar el dia que le tocaba morir para ser juzgado por él.


Sipu (sibú) dios de los huetares formó en la tierra a los animales, luego hizo una gran casa y los convocó a una reunión para darle a cada uno lo que debería hacer pero dijo: yo renové la casa todos se quedaran afuera y le dijo al murciélago: tu vas a cuidar que nadie se meta. Mañana al claro del dia entraremos a la casa a hacer la reunión.

Llegaron todos los animales; las serpientes, zopilotes, sapos y todos los demás. La noche era fría y los animales querían entrar a la casa a guarecerse del frio pero el murciélago no los dejaba entrar. En el transcurso de la noche los animales se fueron durmiendo uno a uno y con ello el murciélago aprovechó para entrar a la casa, a la mañana del dia siguiente apareció subú para dar la gran reunión, todos los animales estaban afuera, pero el centinela que dejó cuidando no estaba; abrió la casa y


encontró al murciélago adentro, este cuando se dio cuenta que sibú había abierto la casa trató de salir, pero sibú cerró la puerta y lo prensó. Allí vino la tragedia para el murciélago porque la puerta le cortó la parte trasera con todo y las patas. Clama a Dios sibú para que lo ayudara porque no quería morir, sibú lo ayudó y con un poco de saliva le pegó las patas, sibú enojado por la desobediencia del murciélago le dijo: de ahora en adelante no podrás caminar y


En esa reunión donde sibü dio los trabajos a los animales, había un trabajo que ningún animal quería hacer; ese trabajo era la limpieza del planeta. Entre los animales convocados estaba el zopilote que era un animal muy elegante de color blanco y con una cresta roja, pico y patas amarillas.

Este animal al ver que nadie quería hacer el trabajo le dice a Dios sibü: si estás de acuerdo yo puedo hacer ese trabajo. Sibü le dijo: pero para realizar ese trabajo hay que transformarte. ¿Y que me tengo que transformar? Dijo el zopilote. Lo primero que hay que cambiarte es el color; el plumaje debe ser negro, hay que quitarte el olfato para que puedas comerte todo. Dijo sibü. Entonces dice el zopilote: ¿cómo voy a oler la comida descompuesta? Dios le dijo: te voy a poner un guía que tiene la


capacidad de olfatear a mil leguas, ese guía es la mosca azul, también hay que quitarte el estómago y colocarte un sistema transformador de la comida. Por eso donde haya moscas azules esta el zopilote y come dia y noche por que la comida la transforma casi de inmediato. Y sibü dijo: voy a dejar un ejemplar de cómo era el zopilote antiguamente, ese ejemplar es el rey zopilote. Desde esa época el zopilote es el encargado de limpiar nuestro planeta, por ello es un animal sagrado para el indígena.



Sibú - Historias Huetares