Page 1

REQUETE-REPASO

Recopilaci贸n de art铆culos del blog

Re(paso) de lengua -Toni Solanowww.repasodelengua.com

1


08 diciembre 2007

Prohibido leer

Todos deberían saber que leer, como fumar, tiene sus riesgos:

1.- Quienes leen mucho acaban ciegos. Primero son esas gafitas de intelectual, luego las de culo de vaso y acabas como Galdós o Borges, contratando a una tierna manceba que te lea a los pies de la cama. 2.- Quienes leen mucho acaban trastornados. Como don Quijote, o Cela. Una alumna mía me decía que hay por ahí un tonto ambulante que se quedó así de tanto estudiar. Al parecer se tomaba todo tipo de psicotrópicos para mantenerse despierto mientras leía y leía. 3.- Leer agota tu economía. Los libros son caros y no se pueden bajar con el emule. Los que están en internet son clásicos y por tanto largos, así que si los lees en la pantalla todavía te quedas más ciego (ver punto 1). 4.- Leer complica la vida doméstica. Acumular libros se convierte en una obsesión que requiere espacio, metros de estanterías desordenadas, dolorosas cajas en el trastero, mesitas de noche polvorientas... Con la amenaza de cónyuges o hijos: Elige, los libros o nosotros. Y esa pregunta estúpida de las visitas no lectoras: ¿Te los has leído todos?

2


5.- Leer complica la vida amorosa. ¿Todavías estás leyendo? Pues me duermo... 6.- La lectura suele ser fuente de toda infelicidad. Quienes no leen no tienen más punto de vista que el que les ofrece su cadena de televisión habitual, su peluquero, su estanquera o su compañero de cañas. No necesita contrastar visiones distintas de un hecho, ni ponerse en lugar del otro. Asume que la realidad es plana. Y es feliz. 7.- Los libros generan frustración. La lectura te muestra vidas que nunca llegarás a vivir y lugares que nunca conocerás. Te permite imaginar a los personajes y lugares de las historias del modo que tú quieres. Luego vienen los de Hollywood y te plantan al guapo de turno en unos paisajes de Nueva Zelanda que te cagas, y ya está, tu gozo imaginado en un pozo, porque cómo les explicas tú a los espectadores de la sala que lo que tú habías imaginado era mejor. 8.- La lectura es algo lento y repetitivo. A ver, ¿qué ha cambiado en la lectura en los últimos dos o tres milenios? ¿Leemos más rápido? ¿Se lee a través, renglón sí, renglón no? Nada. Siempre igual, una línea detrás de otra. Y encima hay que esperar más de una hora (una semana, un mes) para que nos cuenten el encuentro amoroso de una pareja, el remordimiento por un crimen, la frustración por una vida anodina, la conquista de una libertad. 9.- Leer no sirve para obtener admiración. Por si alguien no se ha enterado, ser buen lector no cotiza en la bolsa de la vida social. Que alguien cite a buenos lectores que salgan en la tele: ... (silencio prolongado). Antes, con lo de mayo del 68 y todo eso, aún se ligaba citando a Camus, a Brecht, a Quevedo. Pero ahora, como no cites a Jaime Peñafiel... 10.- La lectura no está al alcance de todos. Digan lo que digan, el placer de leer está reservado a unos pocos. Son esos pocos los que gozan casi pecaminosamente cuando descifran un clásico, cuando sienten las pasiones que se imaginaron hace siglos para que les lleguen a ellos casi en exclusiva, cuando se quedan varios días en estado de shock después de leer buenas novelas, cuando se estremecen leyendo un poema, cuando lloran o ríen entre líneas, cuando recomiendan furtivos lecturas que no se venden en Carrefour, cuando no pueden salir de casa sin un libro en el bolsillo, cuando miden sus vidas por los libros que leyeron en cada época... Son una élite, peligrosa y exquisita, que procura captar miembros para su secta, pero que también sabe que muy pocos serán los elegidos. ¿Lo eres tú? Crédito de la imagen: www.flickr.com/photos/37587967@N00/224424883 http://www.repasodelengua.com/2007/12/prohibido-leer.html

3


DOCENCIA FICCIÓN 11 septiembre 2008

¿Por qué no? La escuela que tenemos no es perfecta, claro, pero tampoco está mal. Todavía recuerdo hace años lo mal que estaban las cosas. Todo el mundo se quejaba porque la enseñanza no se había puesto al día. Las cosas empezaron a ir mejor a partir del 2015, cuando se creó el ADIE, el Administrador de Infraestructuras Educativas, el órgano dependiente del Ministerio de Educación que se encarga de la construcción, mantenimiento y gestión de toda la infraestructura educativa pública. Esto sólo fue posible cuando los partidos políticos decidieron dejar la educación fuera de sus trifulcas electorales. Se había creado también un comité de expertos (formado por profesores, padres, pedagogos y otros agentes sociales) que estableció un plan de acción a largo plazo que marcaría las bases de las leyes educativas con independencia del color político que gobernase. El ADIE se ocupó de forjar una red pública de centros multifuncionales. A los centros concertados se les ofreció la posibilidad de incorporarse a la red pública en régimen de concesión, siempre que suscribiesen los principios educativos de la educación pública (laica y no discriminatoria). Los centros educativos, además de la actividad formativa que les está asignada (Infantil, Primaria, Secundaria, etc.), ofrecen servicios socio-educativos, como escuelas matutinas y vespertinas, escuela de padres, academia de repaso, actividades deportivas y culturales. Todo esto se consiguió mediante la concesión de determinados servicios y espacios a empresas privadas que podían disponer de estos equipamientos públicos (al igual que ocurre con estaciones de tren o aeropuertos). Por supuesto, todo ello exigía la creación de nuevos empleos, pues los centros educativos no podían estar a cargo exclusivamente del director o del conserje; un gerente administra ahora el personal y asegura que todo funciona como es debido. Esto ha permitido que los docentes se liberen de conflictos de personal y se puedan dedicar a su oficio formativo. Hoy, un estudiante dispone de un centro educativo en el que puede pasar todo el día, desde las 7 de la mañana a las 10 de la noche. Hay servicio de restaurante y bar; tiene posibilidad de quedarse a clases de refuerzo por la tarde, con personal especializado; puede participar en actividades deportivas o utilizar la biblioteca escolar sin límite de tiempo. Y, lo mejor de todo, sabe que 4


eso no cambiará ni cuando pase de curso ni cuando mude su domicilio, pues el Ministerio de Educación ha establecido unos estándares de calidad (equipamientos, servicios, enseñanzas mínimas, sueldos de los empleados, etc.) comunes para todo el territorio nacional, independientemente de los gobiernos autónomos. En cuanto a los libros de texto, ya sabéis que desaparecieron definitivamente en el 2020, cuando todos los alumnos llevaban ya su ordenador personal en el que encontraban todo lo que tenían que aprender, eso sí, con ayuda de sus modernos profesores. http://www.repasodelengua.com/2008/09/por-qu-no.html

12 noviembre 2008

El peso de las aceitunas En Digitalia, los legisladores habían decidido apostar por la modernidad en la educación. Hasta entonces, los niños habían recibido sus clases en barras de bar, sobre taburetes y con un plato de aceitunas delante, tal y como se había venido haciendo desde tiempos inmemoriales con resultados aceptables que, ahora, muchos ponían en tela de juicio. De hecho, los veteranos y algunos eminentes pedagogos cuestionaban cualquier modernización arguyendo que "no hay mejor manera de aprender que acodado en una barra y degustando unas olivitas". El Ministerio de Educación y Juegos de Azar de Digitalia había decidido, sin embargo, adaptarse a los nuevos tiempos y proponía en su ley la incorporación inmediata de aulas, pupitres y pizarras. Se decía que, si los alumnos disponían de un entorno favorable y unas herramientas poderosas como eran la pizarra y la tiza, podrían enfrentarse mejor a los retos del futuro. Para ello, dotaron a los centros educativos de un aula, una, con quince pupitres y una pizarra (puede que algunos grupos fuesen más numerosos, pero siempre podrían compartir silla). Algunos centros experimentales que ya disponían de este avanzado equipamiento, ampliaron la dotación e, incluso, consiguieron pizarras y juegos de tizas portátiles. Sin embargo, la mayor parte de colegios e institutos mantenían la estructura clásica de interminables barras de bar con sus filas de taburetes y sus rimeros de platos de aceitunas. Algunos profesores innovadores plantearon sus dudas acerca de la imposibilidad de que todos los alumnos acudiesen al "aula de tiza" como ya la llamaban en los círculos profesionales. Era difícil organizar los grupos para ir allí y para que los alumnos permaneciesen en silencio sin protestar porque no tenían delante el plato de olivas. Otros, directamente, se declararon objetores: "la tiza me produce asma", "la pizarra me da dentera", "no sé explicar sin aceitunas"... Las administraciones educativas no sabían qué hacer. Por un lado, querían darse ese baño de modernidad que les exigía su participación en la Comunidad 5


Digital Europea, pero, por otro, sabían que dotar de pizarras y tizas a todos sería costoso; además, ¿y si los alumnos ensuciaban las pizarras con lo caras que eran, o las rompían?; ¿no se llevarían los profesores las tizas a sus casas?; y los borradores, tan blanditos, ¿no acabarían como limpiadores de hogar? Para colmo de desgracias, introducir las pizarras, las aulas y los pupitres acabaría definitivamente con aquellos profesores castizos que basaban su pedagogía únicamente en el intercambio dialéctico y en el sagaz cruce de miradas sobre el plato de aceitunas. ¿Sabrían todos escribir un esquema en la pizarra? ¿Podrían borrar sin dejar huella? El ministerio decidió obligar por ley el desarrollo de competencias básicas, entre las que se encontraba la Competencia de manejo del yeso educativo o educación pizarro-visual, que venía a exigir la incorporación de este tipo de metodología en la enseñanza. Pero, los docentes, como quien oye llover, seguían con sus prácticas arcanas. Unos por comodidad, otros por ignorancia, otros porque ni siquiera se habían leído la ley, y muchos porque consideraban que la aplicación práctica era imposible. Efectivamente, muy pronto hubo las primeras reyertas por el uso de la tiza, los primeros conatos de rebelión de alumnos que se negaban a abandonar los cómodos pupitres para volver a los taburetes de bar, los primeros robos de cajas de tizas... Quienes se aventuraban en las nuevas metodologías se arriesgaban a sufrir las burlas y desdenes de sus colegas "tradicionalistas". Incluso, entre los más innovadores se formaron facciones enfrentadas: quienes reivindicaban un respeto y dignidad a su valentía, y quienes propugnaban una especie de "misticismo del yeso" y preferían, por tanto, mantenerse alejados de cualquier interacción con la realidad de las barras de bar. Lo cierto es que, después de unos años de intentos vanos (reparto de pizarritas individuales, suministro indiscriminado de tizas, dotación de pizarras plegables en distintos colores -negro y verde oscuro-), la enseñanza en Digitalia seguía centrada alrededor del plato de olivas. Y los gurús del oficio se decían entre ellos: "No sé qué pasa, que los niños ya no aprenden como antes... Quizá haya que cambiar de marca de aceitunas". http://www.repasodelengua.com/2008/11/el-peso-de-las-aceitunas.html

6


30 enero 2009

Romance del inspector Estábase el profesor asentadito en la clase, sus deberes ordenando, sin que nadie perturbase. Había ya apaciguado a aquella rebelde Vane, al maleducado Juan y a su vïolenta madre. Preparadas ya las Acis y otros asuntos de base, aguantaba más de un mes sin poner un solo parte. Tutorías, guardias, faltas, informes, extraescolares, le ocupaban muchas horas y no cabían más planes. Sentíase feliz él, maguer cansado acabase, que a sus alumnos quería sacar del vital desastre. Mas al lugar allegose, sin que nadie lo llamase, aquel avieso inspector muy presto a supervisarle. En su afanoso control poco habían de importarle

muchos logros obtenidos por el docente y su clase. Interesábale más todo oficial bagaje, papeles y más papeles de enrevesado lenguaje. Púsole en grave aprïeto, enrojeciole el semblante, delante de muchos profes avergonzándole en balde. Menor interés tenía en que solventasen males que en buscar erratas tontas y otros descuidos banales. Y así marchose ligero tras de sí dejando tales disgustos, penas y cuitas, problemas artificiales... Quedose triste el profesor aquel que antaño pensase que su labor era digna entre otros profesionales. Y el inspector muy ufano preparábase otro ataque, a solucionar dispuesto las grandes lacras sociales. (Romance anónimo) http://www.repasodelengua.com/2009/01/romance-del-inspector.html

7


07 octubre 2009

Porque tú no vales Hoy se cumplen cinco años de la implantación del Permiso de Conducción de Familia (PCF), uno de los avances sociales más destacados en nuestro siglo XXI. En un 7 de octubre del año 2015, tras un acalorado debate ético sobre el carácter público o privado del cuidado de hijos y la gestión de los recursos familiares por parte de los progenitores, se aprobó la creación de un carnet que sirviese de habilitación para ejercer la patria potestad. Al mismo tiempo, se estableció el sistema de puntos, que ya venía funcionando con éxito desde hacía años para la conducción de vehículos. "A algunos intelectuales les parecía que el PCF suponía una intervención excesiva del Estado en el ámbito familiar", apunta Mariano Godoy, responsable de la Dirección General de Familia (DGF), "sin darse cuenta de que un individuo podía ir a la cárcel por conducir borracho en una noche loca, mientras otros quedaban impunes tras conducir borrachos a su familia durante toda la vida, poniendo en riesgo, día tras día, la vida y el futuro de sus hijos y cónyuges". Por eso, el Permiso de Conducción de Familia estableció un régimen severo de castigos, según la dimensión y gravedad de la falta: No atender la manutención e higiene, tolerar o fomentar el absentismo escolar, desatender las obligaciones educativas de la prole, poner en riesgo la integridad de sus hijos o las de sus amigos, compañeros, profesores, etc. suponían la retirada de puntos, que sólo se podían recuperar asistiendo a cursos de formación y a talleres de trabajo social. Algunas faltas, como no asistir a las reuniones del colegio o a las llamadas de los tutores, podían ser objeto de simple sanción económica,. "No fue fácil concienciar a la gente de lo importante que es sentar las bases de una educación en condiciones como garantía de futuro", señala Leire Potín, consejera autonómica del Departamento de Reeducación Familiar (DRF). Ciertamente, costó varios meses, pero las duras campañas de concienciación (polémicos fueron aquellos explícitos carteles: "Si tu hijo te importa una mierda, dedícate al onanismo", o las pegatinas indelebles: "Porque tú no vales") y el desprestigio público que suponía para padres y madres perder puntos dieron fruto más pronto de lo previsto. En un año bajaron en un 45% las incidencias escolares (un descenso de hasta el 60% de expedientes disciplinarios en los institutos de secundaria) y se retiró la custodia a doscientos progenitores que acumulaban faltas muy graves. "Había padres y madres que educaban a sus hijos en el desprecio absoluto de la vida propia y ajena", comenta Alfredo Marchasi, Jefe del Gabinete de Sustitución Familiar (GSF). El GSF constituyó una piedra angular del sistema; formado en su totalidad por psicólogos y psicólogas (y algún psicopedagogo), diseñaba unas familias de acogida ficticias (en realidad eran un psicólogo y una psicóloga disfrazados de padre y madre -aunque a veces, por problemas de distribución, 8


existían familias con otro perfil-) que se ocupaban de reeducar a esos niños y jóvenes que habían sido desasistidos por sus familiares. "Además de servir de apoyo a esas criaturas, el GSF permitió recolocar a muchos profesionales a los que el buen orden en los centros educativos había dejado sin trabajo", confirma Marchasi. Hoy, después de cinco años, pocos se atreven a criticar el PCF, un documento que ha devuelto la normalidad a escuelas, institutos, centros de mayores, reuniones familiares de domingo, velatorios, cenas de Nochebuena, etc. "Aún nos queda mucho por mejorar. El año que viene regalaremos puntos a los que participen en las asociaciones de padres y madres o en el Consejo Escolar; será la caña", concluye Leire Potín. Ya veremos. Crédito de la imagen: 'Familia' http://www.repasodelengua.com/2009/10/porque-tu-no-vales.html

20 diciembre 2010

Los docentes siembran el caos

El caos se ha desatado en esta mañana de diciembre, cuando millones de padres y madres, que han acudido a los colegios e institutos para dejar a sus hijos, se han encontrado con las puertas cerradas. Al parecer, los docentes alegan que se encuentran mal y que no están en condiciones de impartir clase al alumnado. Todo parece indicar, sin embargo, que se trata de una huelga encubierta. Algunos colectivos de docentes han estado avisando en los últimos días de que las condiciones de trabajo se han deteriorado hasta el punto de resultar insostenibles: “Nos han quitado autoridad, nos bajan el sueldo, estamos siempre amenazados física y moralmente por el alumnado y sus familias, la administración reduce personal y sube el número de alumnos, con casos cada vez más complicados; es normal que el profesorado acabe agotado en todos los sentidos”, manifiesta un portavoz del colectivo. El plante de maestros y profesores está provocando una situación extrema. Cientos de miles de trabajadores no han podido acudir a sus puestos de trabajo porque no podían dejar abandonados a sus hijos. Médicos, jueces, 9


policías, bomberos, y muchos profesionales de servicios básicos han tenido de quedarse en sus casas, al no poder contar con ayuda en la custodia de sus criaturas. También han sido miles los compradores compulsivos que han tenido que llevarse a los niños a sus compras navideñas. Uno de ellos se lamentaba en la puerta del Carrefour: "Dicen que están para educar, pero son lo peor: Han destrozado la ilusión de mi niña, que ahora no va a creer en Papá Noel". Por otro lado, los abuelos están desbordados y ya se han registrado numerosos casos de insuficiencia cardiaca en este colectivo. El clamor general es de indignación: “No sé qué quieren esos sinvergüenzas: Tienen un montón de vacaciones y cobran más que cualquier operario”, gritaba indignada una agente inmobiliaria que había tenido que llevarse a sus dos hijos adolescentes y sus respectivas videoconsolas al despacho. Un escayolista iba aun más lejos: “Es un descaro absoluto que estos privilegiados exijan mejores condiciones; no se manchan, no madrugan, no tienen apenas riesgos profesionales. Si de mí dependiera, los pondría a todos de patitas en la calle”. Una señora que pasaba por allí apuntaba en la misma línea: “Cuando le cogen manía a un chiquito, entre todos se ponen de acuerdo para suspenderlo y decir que es un demonio. Eso le hicieron a un sobrino mío, un trozo de pan, al que le han amargado la vida. Ya ve, ahora en el paro, por culpa de esos inútiles”. Mientras tanto, el gobierno está preparando un decreto de excepcionalidad que permita obligar a los docentes a volver a su trabajo. Así lo ha manifestado el ministro del ramo: “Deben saber (los docentes) que la sociedad no va a ceder al chantaje. El colectivo docente mantiene privilegios impropios de estos tiempos y encima es poco productivo, pues el fracaso escolar no para de crecer. Si esta actitud continúa, pondremos al ejército a dar clases, que ellos sí que saben hacerse respetar”. Es muy probable que, si se aplica esta ley, los miles de docentes que han abandonado sus aulas se vean en el banquillo, aunque, si el ejército no logra hacerse con el control de las clases, los juicios se tendrán que celebrarse en improvisadas guarderías multinivel. En todo caso, intennntarremms mantnnerleeeeeees infforsmmasdooos dee looauque ocuurra (hijo mío, deja de toquetearme el teclado que me van a despedir del periódico...) Crédito de la imagen: 'Wretched' http://www.repasodelengua.com/2010/12/los-docentes-siembran-el-caos.html

10


27 febrero 2011

No es país para viejos -Abuelo, ¿por qué huimos? -He dejado el trabajo. -¿Por qué? -Es largo de contar... -No hay prisa. Con la última reducción de velocidad a 10 km/h en autopistas, llegar a cualquier sitio nos costará bastante. -Bueno, sabes que soy profesor y me gusta mi trabajo, pero las cosas se han puesto imposibles. Todo se empezó a torcer cuando tu padre era pequeño. Vivimos una crisis muy grande que hizo ricos a los ricos y miserables a todos los demás. Los políticos empezaron a recortar gastos en todos los asuntos públicos y la educación fue uno de ellos. -¿Te refieres a políticos como Bisbal? -Sí, pero ése sólo es ministro de Turismo... -¡Ah! Sigue, sigue. -Decidieron que la Primaria y la ESO eran tan elementales que no valía la pena intervenir, porque arreglar la formación desde la base costaba mucho dinero en equipamientos y profesores. De modo que todas las reformas se hacían por lo alto, a partir de 4º de ESO o en la Universidad. ¿Habrás oído hablar del Plan Bolonia, no? -Sí; papá todavía sigue matriculado en varios créditos. Creemos que acabará el grado en un par de años y ya podrá trabajar de becario. -Eso es; tu padre es una de las víctimas del sistema. Como decía, los políticos, incapaces de pensar a largo plazo, parcheaban las fisuras del fracaso escolar como podían. Aunque la escolarización sólo era obligatoria hasta los 16, las familias dejaban a los jóvenes en los institutos hasta los 18, o los 20. En realidad, todos acababan quedándose y sacándose algún título, pues nadie se atrevía a dejarlos en la calle sin titulación. Hubiese sido como reconocer el mal funcionamiento de la educación. Y entonces todos queríamos parecernos a Finlandia... -Pero eso es bueno, porque al final todos aprendían. -Lo que conseguimos fue que los aprendían dejasen de hacerlo por contagio con los más pasivos. Los institutos primero y las universidades después acabaron convertidos en guarderías. Ten en cuenta que en aquellos días se alargó la edad de jubilación, primero a los 67 y una década después a los 79. El resultado fue que no había trabajo para los jóvenes, de modo que había que tenerlos ocupados en algún sitio. -¿Por eso papá sigue en la universidad aunque tenga 37 años? -Más o menos. 11


-Y estás huyendo porque piensas que no tiene arreglo todo esto. -Estoy huyendo porque se me han acabado las pilas. Acepté tener en clase a alumnos con todo tipo de problemas a los que debía atender de manera individualizada; acepté que los grupos fuesen pasando de 20 a 30 alumnos, hasta llegar a los 50 de hoy; acepté que las familias decidiesen el tipo de examen, el horario de atención, la metodología que necesitaban sus hijos; acepté que mis vacaciones se redujesen a 20 días; acepté que en la misma clase estuviesen jóvenes de 14 años muy competentes y responsables junto a muchachos consentidos de 18 que apenas sabían leer ni escribir pero que tenían derecho a permanecer escolarizados como los demás... Todo eso lo acepté, pero no tragaré con la última. -¿Cuál? -Llevarlos y traerlos de casa en el autobús escolar. -Tampoco es para tanto, ¿no? -No me importaría si no tuviese que comprar yo mismo el autobús. -Jo, abuelo. ¿No puedes correr más? http://www.repasodelengua.com/2011/02/no-es-pais-para-viejos.html

08 abril 2011

¿Un futuro feliz?

Villemard, 1910 (BNF)

Justin Sarmiento y Rihanna Cabrerizo van juntos al instituto. Ambos lucen en su muñeca el último modelo de movileno y en un bolso de bandolera llevan el Q-A-Drno de clase. Justin anda con ojo de no golpear su bolso contra la pared; hace unas semanas, tuvo una bronca enorme en casa por haber roto el Q-A-Drno en un descuido, algo que había supuesto a sus padres la asistencia obligada a un curso de educación familiar (una hora de diez a once de la noche durante un mes). Rihanna va repasando fórmulas matemáticas y partituras musicales mientras revisa los módulos que debe completar ese día; la multitarea es ya una costumbre para ella, criada en la era de la 12


hipercomunicación. En su historia de la música portátil zapea unas canciones de la otra Rihanna, aquella cantante de la que su madre era admiradora poco antes de nacer ella. Justin y Rihanna llegan al ágora del instituto. No hay vallas sino una enorme plaza abierta con diversos edificios bajos alrededor. Los códigos de colores de los edificios coinciden con los planes de estudio cargados en sus Q-A-Drnos y que pueden consultar directamente desde el movileno, de modo que saben en cada momento a qué sitio han de acudir y qué objetivos cumplir ese día. Aunque tienen la misma edad, los niveles de ambos son distintos y sus tareas también son diferentes. El diseño curricular está centralizado en un sistema de gestión didáctica -Sensatus- que supervisa los objetivos y competencias alcanzados por los estudiantes de manera autónoma. En realidad, todo parece un inmenso videojuego en el que el alumnado va completando tareas y superando niveles. Los docentes-tutores tienen asignadas tareas de supervisión sobre diez estudiantes. El sistema avisa de los logros y de los tiempos muertos del alumnado y el tutor tiene comunicación directa con las familias a través de videoconferencia inmediata. La falta de respuesta ante una incidencia genera un aviso a la inspección que propone un 'expediente de asistencia familiar', que desemboca en cursos de educación familiar o sanciones administrativas. En cada edificio, diversos profesores especialistas ayudan a los estudiantes a completar sus tareas. Ninguna tarea se deja a medias, aunque existe la posibilidad de diversificar el planteamiento de la misma a partir de adaptaciones curriculares. Por supuesto, aquellos que completan pronto y bien las tareas son bonificados con aprendizajes extraordinarios. El premio siempre es aprender más, no dejar de hacerlo. Al final de la jornada, el sistema Sensatus remite a tutores, especialistas, familias y alumnado, un informe del avance de cada estudiante. Los informes sirven para generar aprendizajes cada vez más significativos, puliendo los posibles errores del sistema. Como en cualquier sistema de control informático, no están permitidas variables fuera de rango, como el absentismo o la acedia, que generan automáticamente 'expedientes de asistencia familiar'. Por contra, todo el alumnado tiene derecho a tiempos de descanso suficientes a lo largo de la jornada, siempre y cuando se compensen adecuadamente con el esfuerzo que se le exige. Justin y Rihanna no vuelven juntos a sus casas. Justin ha completado un módulo de argumentación lógica y ha cumplido el mínimo diario, así que tiene activas sus extraescolares. Rihanna ha preferido quedarse un par de horas más experimentando con la cirugía virtual, ya que quiere estudiar Medicina. Sensatus, mientras tanto, procesa los informes y configura los parámetros con los que han de redactarse las próximas leyes educativas. Estas leyes automatizadas, al mantenerse lejos del alcance de los políticos, se adaptarán a las realidades del presente y a las necesidades del futuro. Crédito de la imagen: Villemard. BnF http://www.repasodelengua.com/2011/04/un-futuro-feliz.html

13


31 julio 2011

Gamusiano Gamusiano es el término empleado para el conjunto de los habitantes de Gamusia, reconocidos oficialmente en su conjunto como seres extraterrestres de desarrollo cognitivo-racional por la Confederación de Galaxias, emparentados vagamente, según diversos investigadores, con algunas colonias del Sistema Solar. Los gamusianos no tienen un CI muy elevado según se observa a partir de determinados comportamientos y actitudes en sus relaciones sociales. Por ejemplo, los gamusianos eligen periódicamente a quienes se han de ocupar de la Sanidad, de la Educación, del Transporte, etc. Para que esos "Gamusianos Elegidos" puedan gestionar los bienes comunes, toda la población entrega parte de sus ganancias personales. Paradójicamente, los Elegidos no comparten ninguno de los servicios que se supone han de mejorar para sus electores: sus hijos acuden a colegios selectos, sus familias son atendidas en hospitales privados y ellos mismos se desplazan al margen de los transportes públicos. No obstante, en su faceta social, parecen muy preocupados por el fracaso escolar, por la falta de médicos o por el deterioro del medio ambiente. Los gamusianos de base, año tras año, les siguen confiando la gestión de sus recursos sin percibir que los Elegidos viven en un universo paralelo. Los expertos achacan este comportamiento a una mutación de ciertos genes gregarios también presentes en los óvidos, mezclado con un vago instinto de confianza ciega similar al que se ha observado en los fanáticos de deportes como el fútbol. Por si quedasen dudas acerca de la superioridad de los Elegidos, sólo queda decir que el único requisito que se exige para ser Elegido es una fidelidad y entrega constante al líder espiritual de cada casta de Elegidos. Ciertos estudiosos del fenómeno lo emparentan con los ritos y religiones del pasado, aunque los diferencia el hecho de que mientras los religiosos centran su felicidad en una vida posterior, los Elegidos se aseguran, con los impuestos de sus congéneres, unas buenas comodidades en la vida real. Fuente: Curiosidades para un verano indignado, varios autores (Editorial 15M) http://www.repasodelengua.com/2011/07/gamusiano.html

14


21 enero 2012

Romance de los recortes

Érase una vez que se era

en las locuras pone orden.

un reino loco y sin norte,

Muchos jerarcas y acólitos

reino asaz atolondrado,

llenan sus maletas y odres,

desde la plebe a la corte.

saqueando el bien ajeno

Sus jerarcas sin mesura

y cubriéndose de podre.

gastaban a troche y moche

Mas llegan las vacas flacas

mientras todos jaleaban

y la gota colma el borde:

el despilfarro y derroche.

quienes antes derrochaban

Tal como tiernos infantes

comienzan con los recortes.

babeaban día y noche,

"Habéis sido manirrotos,

agradecidos y mansos.

caprichosos y glotones;

Sin censuras ni controles

merecéis un buen castigo",

alzaban templos y casas,

dicen con encono enorme.

mil palacios de deportes,

Mientras los jerarcas sabios

parques y aeropuertos

a muy buen recaudo ponen

incluso en medio del monte.

salarios, rentas y ahorros,

Ninguno osa protestar,

la paz del pueblo se rompe.

ninguno mesura pone,

Ya no hay trabajo, ni viajes;

nadie se atreve a cesar

no más casitas ni coches.

el despropósito torpe.

Tras largos días de playa,

En los años de bonanza,

les llega una negra noche.

algunos el lujo acogen

Mucho dinero gastaron,

sin acordarse que el tiempo

pero más necesita la corte, 15


pues empeñaron sin tino

Las pobres gentes de a pie

hasta el sueño de su prole.

viven llenas de temores

Es triste de ver ahora

y lloran con gran dolor,

aquel reino de alto porte

medrosas de que les roben

arrastrado por los pelos,

lo poco que les dejaron

sin nadie que lo conforte.

esa panda de ladrones.

En desbandada sus jefes

Sus médicos han perdido,

huyen raudos cual hurones,

escuelas sin profesores,

otros, altivos mendaces,

asilos abandonados,

al juez sus hurtos esconden;

víctimas de los recortes.

capaces son de negar

Y mientras, allí en lo alto,

dádivas, lujo y derroche,

envueltos en su cohorte,

aunque repletos de alhajas

se ríen de todo ellos

vayan hijos y consortes.

preparando un nuevo golpe. http://www.repasodelengua.com/2012/01/romance-de-los-recortes.html

09 mayo 2012

El contrato Heliogábalo LA LEY: El emperador Heliogábalo había diseñado una manera eficaz de deshacerse de sus oponentes más molestos. Había promulgado un decreto con los siguientes puntos: I) Todo ciudadano romano está obligado a acudir a presencia del César y en su defensa a su llamada (debidamente armado, se entiende). II) Quien entrare en la residencia imperial con armas será reo de traición. III) Será considerado reo de deslealtad quien ocultare malos pensamientos para su César o quien atribuyese al mismo innobles intenciones. Como pueden adivinar, bastaba una llamada del emperador pidiendo auxilio para que uno se considerase ejecutado con independencia de su decisión. LA CIENCIA: Un científico anota las reacciones de una araña ante la mutilación de sus patas. Desde el extremo de la mesa, el científico llama a la araña amaestrada para que acuda junto a él. Cada vez que la araña responde a la llamada, el científico anota: "Araña con 7 patas anda", "araña con 6 patas anda"... Y así hasta que le arranca la última pata. "¡Araña ven!, !araña, ven!" Cuando ve que la araña 16


no se mueve ante su llamada, anota: "Araña sin patas, sorda". LA FILOSOFÍA: Principio de Hanlon: No le atribuyas a la mala intención lo que puede ser explicado por la estupidez LA ESCUELA: Tras años de programas de refuerzo y de lucha contra el fracaso escolar que nunca obedecieron a un plan global, que dependían de designios arbitrarios y cambiantes de un año a otro, y que se asignaron a personas con escasa o nula formación, los responsables educativos de aquel lugar pensaron que valía la pena dejar la solución en manos de sus oponentes -pues siempre habían considerado a los docentes más una molestia que un alivio-. Pergeñaron lo que llamaremos el "Contrato Heliogábalo", que consiste en lo siguiente: I) "Diseñen en su centro educativo un proyecto para combatir el fracaso escolar. Tienen quince días para hacerlo. Nosotros lo evaluaremos y les concederemos para ello los recursos que necesiten -perdón, los que podamos darles-. Si cumplen su parte, seguiremos dándole esos recursos durante unos años -si nos dejan-. Pero cuidado con no cumplir objetivos, pues se quedan sin recursos." II) "Si ustedes no aceptan participar en nuestro contrato, probablemente los dejaremos directamente sin recursos -por poco colaboradores-". III) "No pueden decir a nadie que nosotros llevamos tiempo quitándoles recursos para luchar contra el fracaso -o negándoles los que demandan- y que ni siquiera concediendo todas las ayudas posibles llegaríamos a los niveles recomendados por los expertos. Tampoco digan a nadie que una clave del contrato es su vinculación con la concesión de comisiones de servicio al personal docente, algo que ya empieza a fomentar la puñalada por la espalda en los claustros. Este tipo de declaraciones son desagradables para nosotros y son producto de la mala fe." Los responsables educativos de aquel lugar fueron quitando patas a la comunidad educativa y, pasado un tiempo, la llamaron para que viniese y no vino. Determinaron que la causa del fracaso escolar es que los docentes son sordos y por ello privatizaron las escuelas y los contrataron a través de una ETT que recibía subvenciones por contratar a personas con discapacidad auditiva. Muchos de aquellos docentes pensaron que los responsables educativos de aquel lugar eran unos seres perversos y miserables, pero el sabio Hanlon les recordó que no había que atribuir a la maldad lo que podía ser explicado por simple estupidez. EPÍLOGO: Dicen que hubo un ciudadano llamado Dicémbalo que pudo sortear airoso la 17


tramposa ley de Heliogábalo. A la llamada del César, se presentó a las puertas de palacio armado y gritando: "voy a matarte". La guardia lo desarmó y lo llevó ante el emperador. Dicémbalo le explicó que había venido dispuesto a ayudarlo e incluso había amenazado a quien lo ponía en peligro, pero había sido desarmado por la guardia. Heliogábalo tuvo que creerlo por no desmerecer su propia ley. Si nuestros docentes tuvieran la astucia y valentía de Dicémbalo tal vez pudieran salir del bucle en el que están atrapados. http://www.repasodelengua.com/2012/05/el-contrato-heliogabalo.html

18


DIDÁCTICA

15 marzo 2008

Carta del primo de la LOE Aprovechando que buena parte de mis colegas están ya de vacaciones, me permito reproducir alguna de las cartas que me envió mi primo el de la LOGSE, felizmente convertido hoy en el primo de la LOE, insigne colaborador de las más preclaras leyes educativas: Apreciado Toni: Ya puedes imaginar lo atareado que estoy preparando la próxima ley de educación (quizá dentro de cuatro años peguemos el campanazo definitivo). Aún así, quería escribirte estas letras para contarte la última película que he visto en el cine. Se llama Los chicos del coro, una peli de esas francesas en las que hay que pensar como si fueras del BUP. El film está ambientado en un centro CAES (1), donde la mayor parte del alumnado tiene NEE (2). En principio, parece que el director mantiene un adecuado control de la disciplina del centro, pese a los continuos sabotajes de profesores interinos (3) que huyen a la primera de cambio. Un día, la administración le envía un sustituto para un cargo de PAS (4). Este individuo no solo descuida sus responsabilidades como vigilante, sino que pretende implantar una Adaptación Curricular en Grupo (5) en el área de Música, sin haber realizado los informes psicopedagógicos, sin contar con las pertinentes autorizaciones de familias y tutores, sin pruebas de nivel y, por supuesto, sin estar habilitado para las funciones docentes, pues no se había presentado jamás a los procesos selectivos de Personal Docente (6). De hecho, la única Programación de Aula (7) que sigue este interfecto es la repetición continua de unas partiturillas que él mismo ha compuesto y que ha convertido en una Unidad Didáctica monótona, en la que sólo se trabajan contenidos procedimentales; nada de actividades de ampliación, ni refuerzo, ni temas 19


transversales... Su metodología educativa carecía de todo sustento. Aunque vagamente aplica el enfoque comunicativo y ciertos principios de Freinet (8), sus clases pronto se convierten en una especie de reuniones de escalera con alumnos vociferantes e indisciplinados. Es más, asume ciertas funciones tutoriales sobre un alumno con el único fin de seducir a su madre. Como era de esperar, todas estas actuaciones conducen a un completo desaguisado. Un alumno ACIS (sin diagnosticar) (9) y con conductas disruptivas provoca una situación violenta sin que se active el plan PREVI (10); gracias a ello, el director puede incoar el oportuno expediente disciplinario a este 'supuesto' profesor. Sin duda, el daño ya estaba hecho, pues muchos alumnos habían creído que con estas adaptaciones curriculares iban a poder titular, cuando no existía constancia del grado de consecución de los objetivos generales de etapa ni, claro está, de las competencias básicas (11). Finalmente, el díscolo subalterno es expulsado del centro educativo. No contento con todo el caos que ha sembrado detrás de él, se atreve incluso a secuestrar a uno de los alumnos no se sabe bien con qué fines. En conclusión, una película que nos hace reflexionar acerca de las catástrofes que acechan a la educación si la dejamos en manos de advenedizos que reniegan de la pedagogía y disciplinas afines. Espero que, si te animas a verla algún día, me digas si has entendido lo mismo que yo, aunque ya sé que tú eres un poco rarito para estas películas de Arte y Ensayo. Un saludo de tu primo. Álvaro Me permito añadir como apostilla algunas aclaraciones para los legos de la educación. (1) Centro de Actuaciones Educativas Singulares. En ocasiones, se aprovechan antiguos cuarteles a los que se añade algún barracón. (2) Necesidades Educativas Específicas. La ley se preocupa de que los alumnos con este tipo de necesidades fracasen con todo el apoyo del profesorado. (3) No han aprobado las oposiciones y ocupan los huecos por los que la administración pierde aceite. (4) Personal de Administración y Servicios. Dan mucho juego en las películas de miedo. (5) Bajo informe oportuno, se les puede enseñar a los alumnos el a e i o u, aunque cepillen canas. (6) Espectáculo tragico-cómico en el que cinco profesores con apariencia respetable juzgan a cientos de profesores para decidir si pueden seguir haciendo de manera estable el mismo trabajo que hacían de manera precaria. (7) Documento de ciencia-ficción en el que todavía creen los inspectores de educación. (8) Todo el mundo habla de este pedagogo que nadie ha leído. (9) Adaptación Curricular Individualizada Significativa. Permite que el alumno se quede estancado en su nivel sin que ello provoque remordimiento en el profesor. (10) Plan para la Prevención de la Violencia Escolar: Opúsculo bellamente encuadernado en flor de piel con letra carolingia y capitales miniadas. (11) Conjunto de capacidades y destrezas esenciales para la socialización del individuo que todos deberían alcanzar, incluso los profesores. http://www.repasodelengua.com/2008/03/carta-del-primo-de-la-loe.html

20


23 junio 2008

Docencia compartida Antes de que media blogosfera educativa se marche de vacaciones, me gustaría hacer apología de una de las experiencias educativas más interesantes que he vivido hasta el momento. Se trata de la docencia compartida. Hablé de ello en el blog un par de veces. Básicamente, ha consistido en convertir los desdobles de los grupos de 2º de ESO en grupos únicos en los que entrábamos dos profesores. De algunos de esos grupos también he hablado, aunque se puede resumir diciendo que había dos grupos estándar y otros dos grupos de alto fracaso escolar (en términos numéricos se podría hablar de un 90%, aunque no me considero exclusivamente responsable de asuntos como el absentismo, la incorporación sin garantías de los inmigrantes o el seguimiento de alumnos con graves problemas socio-psicológicos, que demuestran sobre todo la falta de coordinación entre administraciones educativas y otros servicios públicos). Cuando planteamos en septiembre que queríamos probar a dar la clase de manera compartida, muchos alumnos se mostraron contrarios a la experiencia y preferían dividir el grupo según sus intereses y amistades. Tampoco nosotros, los profesores, teníamos muy claro cómo organizarnos con ese embrollo. Nuestra manera de dar clase era muy distinta y el carácter creo que también. Han pasado los meses y esa experiencia casi improvisada se ha convertido en un auténtico éxito. En los últimos días de clase, pasamos una encuesta anónima a los alumnos de 2º de ESO para evaluar distintos aspectos de la docencia. Había tres puntos en los que se pedía opinión sobre la docencia compartida. Los resultados nos han sorprendido: El 72% de los alumnos (38 sobre 53) considera positivo tener dos profesores en clase. El mismo porcentaje considera que los dos profesores estaban organizados en el aula. Sólo un 24% hubiese preferido dividir el grupo, muy lejos del 62% que no lo deseaba. Únicamente cuatro alumnos del total de 2º de la ESO del centro han considerado negativa la experiencia; la razón que daba uno de ellos es que "si uno no viene un día, el otro sí y así todos los días damos clase" (efectivamente, los alumnos no han perdido una sola clase por ausencias de los profesores). Siempre he reconocido que el peor curso para mí era 2º de ESO. Si puedo repetir la experiencia, el curso que viene elegiré todos los grupos de 2º. Estas son mis razones para defender la docencia compartida: • Todas las decisiones que se toman en el aula han de ser consensuadas previamente. • Se toma conciencia de los aciertos y errores de cada uno de los profesores. • Se aceptan términos medios en metodologías dispares. • Se establecen criterios de evaluación mucho más definidos a la hora de evaluar. 21


• Se puede estar en varios sitios a la vez (uno se queda en el aula y el otro va a por material, por ejemplo) • Se pueden manejar materiales distintos en una misma clase. • Se da respuesta inmediata a cualquier contingencia. • Hay una mayor atención a la diversidad. • Se pueden aplicar con mayor rigor y justicia las normas de convivencia. • Hay menos liderazgo en las aulas y se 'democratiza' el espacio. Pero, no todo han sido ventajas. Nos ha costado mucho coordinar el reparto de tareas: libretas, exámenes, atención en clase, explicaciones, etc., aunque al final parecía funcionar bastante bien. También era preciso planificar las intervenciones en cada grupo, algo que teníamos que preparar en horas libres. Y, para el curso que viene, habría que mejorar algunos aspectos que no han cuajado por falta de tiempo o previsión. Agradezco a Elena, mi compañera, toda la colaboración prestada y la confianza en este proyecto que es ya de los dos. Y a Paqui, del aula de acogida, que nos ha ayudado un montón. También a Puri y Elisa, que han llevado a cabo la misma experiencia en 1º de la ESO y a las que creo que les ha gustado también. Os dejo a continuación algunas de las sugerencias de los alumnos: -Que no nos separen en dos grupos el año que viene. -Me ha gustado mucho lo de tener enseñanza compartida (...) así se aprende más y además el método que han utilizado para explicar ha sido bueno. -Me ha resultado interesante tener dos profesores en el aula (...) el próximo año me gustaría que hicieran lo mismo. -Al principio pensaba que tener dos profesores sería pesado, pero conforme ha pasado el curso me he acostumbrado y ahora lo prefiero así porque te ayudan más. -Con dos profesores tienes una mayor ayuda y así puedes tener dos opiniones o explicaciones personalmente. -Me he enterado más de las cosas. Las dos profesoras han sido muy buenas conmigo y me han ayudado. Mientras una explicaba la otra nos ayudaba. Hay otras sugerencias más críticas, pero se refieren a los deberes, a los libros de lectura y a lo mucho que gritamos, quizá por instinto de supervivencia. ¿Alguien se anima para el curso que viene? http://www.repasodelengua.com/2008/06/docencia-compartida.html

22


21 de octubre de 2008

Expertos en el concepto Somos una curiosa especie los profesores TIC, casi lo mismo que aquellos a quienes criticamos por no actualizarse con las nuevas tecnologías. Tanto en los foros como en las redes sociales o en nuestros blogs, nos quejamos de nuestros compañeros que se resisten a incorporar las TIC al aula, e incluso la emprendemos a golpes con otros que toman caminos equivocados o un tanto friquis. Lo cierto es que los raros somos nosotros, porque nadamos todavía a contracorriente. Me consta que en algunos planes de estudio universitarios se imparten contenidos relacionados con las nuevas tecnologías aplicadas a la enseñanza (por ejemplo, Jordi Adell con sus futuros maestros y maestras), pero en la mayoría de las licenciaturas que nutren de docentes la Secundaria me parece que todavía no se lo han tomado tan en serio. En mi caso, acabé la carrera de Filología en el año 97. Todos sabíamos ya que la salida profesional más evidente era la Enseñanza Secundaria, pero los planes de estudio no recogían ni una sola asignatura relacionada con la Didáctica y, mucho menos, con las nuevas tecnologías, que por entonces empezaban a funcionar. Todo era investigación crítica y contenidos teóricos (por no hablar de esos grandiosos bustos parlantes que, incluso, se rebajaban a dictar apuntes a la masa). La pedagogía y sus entresijos quedaban para el CAP, donde otorgaban títulos a alumnos amodorrados aunque no pisasen un aula. Es como si a un médico lo sentasen toda la carrera frente a un microscopio o pasando hojas de incunables de Galeno y, al acabar, le pidiesen que tomara la tensión o prescribiera una receta. Podría haber terminado la carrera sin tener ordenador, entregando trabajos al más puro estilo del corta y pega amanuense (como lo hicieron algunos de mis compañeros); de hecho, los trabajos universitarios alimentaban ese gusto por los tomos polvorientos que había que copiar antes de que desintegrasen. Pero, un día se me presentó una visión: Internet iba a ser el futuro y había que subirse al tren cuanto antes; y lo hice. Y no era fácil, porque la investigación universitaria siempre se ha mostrado recelosa de divulgar sus conocimientos, como si estuviesen vedados a los profanos (todavía es difícil encontrar publicaciones universitarias de acceso libre en Internet). En la facultad, sólo tuve ocasión de conocer las nuevas tecnologías en el ámbito académico cuando cursaba ya Tercer Ciclo, gracias a José Luis Canet, quien había pasado por la gestión de la biblioteca universitaria y había comprendido que colgar los contenidos en la red era más que razonable. En su curso de doctorado aprendí a editar textos en formato electrónicoy, gracias a ello, me acostumbré a lidiar con el HTML. Reconozco que de eso hace ya unos diez años, que cualquier profesor ha tenido a estas alturas oportunidad de reciclarse y que pocas excusas hay para no hacerlo. Pero también es necesario entender que las universidades han mantenido (o siguen manteniendo) planteamientos académicos obsoletos con los que muchas generaciones de docentes se han convertido en expertos en 23


asuntos que nunca aprovecharán en el aula y, lo que es peor, a quienes no se les habrá preparado para su oficio del futuro. Y para ellos, los raros seguimos siendo nosotros, pues piensan que ser expertos en el concepto es mejor que peritos en la práctica y nadie se ha molestado en enseñarles lo contrario. http://www.repasodelengua.com/2008/10/expertos-en-el-concepto.html

15 octubre 2008

El efecto acera Hay dos clases de docentes: aquél cuyos antiguos alumnos cruzan de acera para saludarlo; y otro cuyos alumnos cruzan de acera para evitarlo. La docencia sólo tiene sentido ¿Por qué acera caminamos?

para

uno

de

ellos.

Crédito de la imagen: www.flickr.com/photos/33118749@N00/1477037655 http://www.repasodelengua.com/2008/10/el-efecto-acera.html

12 diciembre 2008

Trance evaluador

Ya están aquí las sesiones de evaluación. Se pone en marcha ese mecanismo legal mediante el cual todas las vicisitudes de un grupo de alumnos durante un trimestre quedan grabadas en forma de acta notarial. No resulta fácil traducir la acción, el interés, el esfuerzo, la agonía o la pasividad demostrados por un 24


alumno, en una muesca de la escala numérica. Para ayudarnos en ese difícil trance de conversión evaluadora, el sistema ha previsto estas sesiones de evaluación en las que los docentes, iluminados por el clarividente criterio de equipos directivos, gabinetes de orientación, tutores y profesores más experimentados, podemos dar rienda suelta a nuestras dudas y titubeos, a nuestros dolores y alegrías, a la indignación y la aquiescencia. Arropado por miles de datos interesantes sobre cada alumno (oficio del abuelo, gustos culinarios, enfermedades padecidas en la infancia, anhelos laborales...), el docente calibra su nota y la compara con la de sus compañeros para ver si la tiene más grande o más pequeña (quizá dejándose llevar por algún vestigio freudiano). Y mirando bisojo su cuaderno de profesor, asiente firmemente cuando tiene que confirmar sus notas, seguro de no equivocarse, pues una Junta de evaluación no evalúa sino que pontifica. Pasados esos momentos de éxtasis educativo, el docente volverá a sus aposentos con la satisfacción del deber bien cumplido. Desde ese instante, comenzará un nuevo ciclo de números, símbolos, rayitas, cruces, números de teléfono, pegatinas, etc. que irán conformando el humus de la siguiente evaluación. Tal vez entonces descubra por qué se fugó de casa la tía de Peláez o por qué Josito tiene un repelón detrás de la oreja. Crédito de la imagen: Self-cutting generator http://www.repasodelengua.com/2008/12/trance-evaluador.html

22 enero 2009

Metempsicosis de la fotocopia (a propósito del bolígrafo escaneador)

No es fácil para una fotocopia reproducirse. Claro, con una fotocopiadora resulta fácil. Pero, todas esas fotocopias añejas que descansan al amparo de ciertas dosis de nostalgia y atisbos de síndrome de Diógenes tienen muy difícil perpetuarse. Sin embargo, esta es la historia de una fotocopia que luchó contra su destino, una fotocopia que halló en las nuevas tecnologías el sendero inextricable que la convertiría en inmortal. Nuestra fotocopia había nacido casi en la noche de los tiempos del vientre de una ciclostil y su propietario la había leído por primera vez con apenas veinte años. Por desidia en la limpieza, la había conservado entre las hojas de un atlas de promoción de un diario dominical. Años más tarde, habiendo ya trasegado una infinidad de botellines en congresos, jornadas y certámenes, aquel joven se convirtió en profesor universitario. Empezó, como todos, dando lecciones interesantes, motivadoras, poéticas incluso. Pero enseguida vino la decepción en forma de reclamaciones: alumnos que no entendían nada, que preguntaban incesantemente si había 25


que leerse todos los libros que aparecían en la bibliografía, gentes que no sabían siquiera qué era importante y qué no. Aquel profesor pensó acabar con su vida y con su carrera (para lo que le hubiera bastado contradecir en público al catedrático), pero tuvo una inspiración repentina. Durante tres días, sacudió uno por uno todos los libros inútiles que le habían regalado con los periódicos hasta que encontró aquella fotocopia añeja. Tenía ya los bordes carcomidos y algunos acentos se habían volado. Pero podía servir. En las siguientes clases, se dedicó a dictar apuntes. Los jóvenes universitarios respondían bastante bien, aquiescentes, sumisos. En los exámenes ya no había casi reclamaciones: "¿Has puesto lo que dicté en los apuntes? Pues, eso..." Generación tras generación, la fotocopia fue materializándose en cientos de libretas, con letras apretadas, cursivas, de hormiga... Pero el salto definitivo vendría con el bolígrafo digital, ese artefacto que, para delicia de los estudiantes universitarios, permite digitalizar aquello que se escribe como un simple apunte. Nuestra fotocopia pasa de los ojos del profesor a su boca, de allí al oído del estudiante, que lo transmite a impulsos de la mano y los dedos, un movimiento captado por un sensor inalámbrico que lo almacena en una memoria flash que, volcada en un ordenador, permite crear una imagen que, una vez escaneada, se convierte en un documento de texto que, voilà, se puede imprimir y fotocopiar a los compañeros de clase. En fin, el milagro de la vida. Observaciones: • Para tomar apuntes susceptibles de digitalización es preciso que el profesor dicte. Un profesor que dicta, ¿es un profesor? • ¿No sería más sencillo grabar la clase en un podcast y escucharlo en mp3? • ¿No sería más sencillo que todos los estudiantes tuviesen (por medios menos complejos) ese mágico documento digital que se está dictando? • Si los estudiantes universitarios parecen tan entusiasmados con el invento del bolígrafo digital, ¿para qué nos estamos dejando el pellejo con lo del constructivismo, etc.? • ¿Se podría proponer este invento del boli digital para los premios Leonardo Dantés? Crédito de la imagen: Der Zweit Weltkrieg http://www.repasodelengua.com/2009/01/metempsicosis-de-la-fotocopia.html

26


18 febrero 2009

Juicios pendientes

Hoy había huelga de jueces. Se quejan de que la justicia es lenta, no dispone de recursos y funciona no del todo bien. Aplicado a la educación podríamos decir lo mismo, aunque un profesor no "pesa" lo mismo que un juez en la sociedad. Sin embargo, estoy convencido de que cada fracaso escolar es exactamente lo mismo que un juicio pendiente. Para los jueces hubo como detonante el caso Mari Luz, pero para la educación nadie quiere ver tantos casos que justifican lo que estoy diciendo; quizá el de la joven Marta del Castillo haya sido uno de ellos (o no, pues no conozco el caso en profundidad), pero tampoco hay que rebuscar mucho para encontrar cientos de ejemplos. Veamos qué ocurre con buena parte de nuestros "juicios pendientes". Lo que viene a continuación es un relato ficticio, pero no me cabe duda de que cualquiera de los que pasáis por aquí podéis dar fe de su verosimilitud: Tobías es un chico travieso que, desde Primaria, se ha dedicado a hacer pequeñas gamberradas en clase. Sus gracias provocan casi siempre las risas de los demás niños. Al crecer, Tobías se hace fuerte y su gracia se convierte en desparpajo y un poquito de insolencia al contestar. A las chicas les gusta porque siempre va a la última y no se corta a la hora de ponerse un piercing o un tatuaje. Los chicos lo envidian porque algunos profesores le tienen un poquito de miedo y no se meten con él. En el instituto, ya totalmente perdido para lo académico porque colgó los libros en cuarto de Primaria, se dedica a explotar su lado sexy y matón. Es el rey del patio y nadie le puede parar los pies. Alguna vez le han puesto partes de disciplina, pero a él eso únicamente le supone colgarse medallas ante sus fans. En ocasiones ha pegado a sus compañeros: a uno porque era moro y lo miró mal; a otro, porque rozó a su novia (la tercera novia de ese curso); a otro por chulo. Los expedientes disciplinarios se acumulaban, pero la ley garantizaba para Tobías el derecho a la educación, de modo que tenía que seguir en el instituto hasta que cumpliese los dieciséis. Un día, le tiró una colilla a un chaval; éste se giró y se cagó en sus muertos. Tobías lo tiró al suelo y le pateó la cabeza. (...) Caben dos opciones para darle final a esta historia. FIN nº 1: La inmigrante de puntos en la cumpliese los

víctima era un compañero de instituto -probablemente un otra banda marginal, ya se sabe- al que tuvieron que dar unos cabeza. A Tobías lo trasladarían a otro instituto hasta que dieciséis (ya saben, el derecho a la educación y todo eso 27


-supongo que algunos Centros de Menores no son tan tiquismiquis con estos derechos que parece que sólo respetan y sufren los docentes-). Ciertos periódicos recogerían ese día las protestas de los padres y se reavivaría el debate sobre lo mucho que ha empeorado la educación desde la llegada de la LOGSE y los inmigrantes (sin tener en cuenta que Tobías es de Valencia, Burgos o Pontevedra). No daría más que para una portada en el periódico local y algunos breves en el telediario autonómico. FIN nº 2: La víctima -un inocente- muere en el acto. Tobías, sin saber qué hacer, huye y permanece escondido tres días en casa de un amigo. La policía resuelve el caso. Grandes portadas en los diarios durante varios días. Las televisiones de todo el país se entretienen en filmar los grumos de sangre; entrevistan a las antiguas novias de Tobías y les preguntan si sintieron miedo; algunos acosados por Tobías (profesores incluidos) destacan lo violento que era. En el mismo saco se mete al amigo de la bestia. Una masa enfervorecida reclama cadena perpetua o pena de muerte, o las dos cosas, qué más da. Algunos de los que más gritan tienen hijos tremendamente parecidos a Tobías, pero todavía no se han enterado... ¿o sí? No soy juez, pero veo a mi alrededor demasiados "juicios pendientes" ante los que nadie da la cara. ¿Cuál de los dos Tobías es un monstruo? Si el primero también lo es, ¿qué hace mezclado con tiernos corderitos durante seis o siete horas al día? ¿Se veía venir y nadie hizo nada? ¿Por qué: miedo, pasividad, incompetencia? ¿Es razonable defender, sin límites y sin exigir nada a cambio, el derecho a la educación, y al día -o al año- siguiente entregar al verdugo a quienes nadie les pidió cuentas en serio? El asesino es quien mata, pero, como decía Tagore, una hoja no se pudre sin que lo sepa el árbol. Crédito de la imagen: www.flickr.com/photos/90151774@N00/221338168 http://www.repasodelengua.com/2009/02/juicios-pendientes.html

17 octubre 2009

Pedagogía personal Tiempo de programaciones didácticas. En ellas se recogen las intenciones para el curso. En la mayoría de casos, no pasan de ser un copia y pega de currículos oficiales, de propuestas editoriales o de efusiones departamentales con mayor o menor vocación de permanencia en el tiempo y el espacio. En algunos centros, como éste en el que estoy, se procura adaptar a la realidad de las aulas: Perfiles de los grupos, lecturas de referencia, proyectos y experiencias concretas, etc. Sin embargo, no dejan de ser programaciones para todo un departamento, en las que el apartado de metodología docente se ha de hacer más o menos universal para que cualquier docente pueda adaptarse a ello. Y todos sabemos que la metodología docente es lo que más nos diferencia, pues, como dice el refrán, "cada maestrillo tiene su librillo". Incluso en aquellos grupos en los que entramos dos profesores al aula, en los que todo está 28


pactado de antemano para evitar incompatibilidades, cada uno aplica enfoques distintos y privilegia unos aspectos sobre otros. Debo decir que esta experiencia de compartir docencia con mi compañera Elena ha enriquecido mi visión de la docencia, a pesar de nuestras diferencias a la hora de manejar una clase (o quizá precisamente por ello). Y lo que he aprendido es que no hay fórmulas mágicas, que es preciso que cada docente busque su propia metodología y que, en esa indagación, se muestre flexible y sea capaz de aprender de otros, no para imitarlos, sino para adaptar y pulir su estilo con el tiempo. Cuando aprobé las oposiciones, mis conocimientos sobre didáctica y pedagogía eran muy limitados. De hecho, una compañera y amiga tuvo que echarme una mano para preparar la programación que debía defender (gracias, Isabel). En lo que no tenía dudas era en el modo que consideraba apropiado para dar clase; lo consideraba tan personal que ni siquiera me atreví a plasmarlo sobre el papel, y lo defendí a viva voz en el acto, creyendo que si era algo descabellado se lo llevaría el viento. Aquellos cuatro puntos que sustentaban mi pedagogía personal eran los siguientes: • Proximidad: En la medida de lo posible, los contenidos serían explicados con ejemplos cercanos a la realidad del alumno. Es buen modo de compensar el desinterés de los jóvenes por todo aquello que consideran ajeno a sus vidas o inútil para su futuro inmediato. • Empatía: Considero fundamental la capacidad de ponerse en el pellejo del alumnado. En ocasiones, olvidamos que son adolescentes, con todo lo que ello supone, y que nosotros circulamos por sus vidas como una sucesión de bustos parlantes que sueltan discursos y dictan órdenes. • Negociación: Quizá producto de una falta de firmeza o quizá derivada de la anterior, la negociación de ciertos aspectos en el desarrollo de las clases, me ha permitido adaptarme a muchos alumnos difíciles. No me gustan las normas igualatorias y pienso que el profesor puede y debe negociar individualmente lo que exige a cada alumno, siempre que ello no suponga un trato discriminatorio hacia el resto. • Persistencia: Ellos son pesados y yo debo serlo más. No me debo cansar de repetir las cosas, en clase, en el pasillo, en el patio... A fin de cuentas, ¿quién no recuerda a los pesados que han pasado por nuestras vidas? Con el tiempo, he relativizado todas mis certezas, incluidos estos cuatro pilares. Sin embargo, ahí los tengo, siempre presentes. Ya sé que no son gran cosa y que a muchos les parecerán discutibles, pero, por encima de la validez de unos u otros, reivindico que cada profesor/a pueda ejercer la docencia siguiendo sus propias dudas y certezas. Para ello, las programaciones tienen que ser la cuerda que nos guíe en el laberinto y nunca la soga que nos ahorque en las mazmorras de la burocracia. Crédito de la imagen: 'At right angles' http://www.repasodelengua.com/2009/10/pedagogia-personal.html

29


31 octubre 2009

Que se queden hasta los 18 Alzaré mi voz contra el clamor docente que reniega de la escolarización obligatoria hasta los 18 años. Me parece estupendo que los jóvenes se queden estudiando hasta la mayoría de edad (supongo que luego vendrá aquello de elevar la mayoría de edad hasta los 21). A cambio, sólo exijo la inclusión de esta pequeña reforma: Título de Estudios Elementales: Podrán acceder al módulo de Estudios Elementales (Niveles básicos correspondientes al Primer ciclo de ESO) aquellos alumnos que no hayan superado los objetivos de Primaria y que, tras haber cumplido los catorce años, no hayan aprobado las asignaturas instrumentales de 1º o 2º de ESO. Estos alumnos pasarán a un curso de adaptación curricular centrado en la adquisición de Competencias de Supervivencia Cívica: -Alfabetización básica. -Socialización. -Higiene y Salud. Estos cursos tendrán una orientación académica con carácter fundamentalmente práctico y podrán ocupar uno o dos años según decisión del equipo docente. Quienes superen esos cursos obtendrán el Diploma de Estudios Elementales y podrán optar por Programas de Cualificación Inicial Profesional o por Programas de Diversificación Curricular. Por otro lado, aquellos alumnos que, tras cumplir los quince años, no hayan superado este módulo, pasarán una prueba diagnóstica y serán remitidos al especialista correspondiente según el informe elaborado al respecto. Las universidades dispondrán de unas Aulas de Milagros Didácticos destinadas a este tipo de alumnado con el fin de atenderlos debidamente hasta los 18 años. Para ello, se contará con especialistas en Psiquiatría infantil, Psicopedagogos, Educadores sociales, Jueces, Abogados, Fiscales, Presidentes de Asociaciones de Padres y Madres, Obispos, Políticos, Periodistas, y un señor que pasaba por allí. Del resto del alumnado, como siempre, nos seguimos ocupando nosotros. Crédito de la imagen: 'Day 112/365 - Wrong Way' http://www.repasodelengua.com/2009/10/que-se-queden-hasta-los-18.html

30


28 julio 2010

La calidad no la da el traje

El pasado lunes se inauguró el nuevo IES Bovalar con toda la pompa que rodea a estos eventos. En las diversas fotos que aparecen en los medios se puede ver a unos sacrificados señores que, a pesar de la canícula, han soportado estoicamente la tortura del traje chaqueta. No se ven docentes ni alumnado y ni siquiera se atisba al equipo directivo, pero eso es lo de menos, porque quien paga, manda. Confieso que no estuve allí porque nadie invitó formalmente al profesorado; sí que hubo una llamada para la representante de las familias en el Consejo Escolar y también para algunos alumnos (maravillosa la pregunta de una de las alumnas al conseller: "¿Cuál es la ratio para Bachillerato?" -silencio y capotazo hacia el técnico de turno-. Claro, el grupo de bachiller que se cuece para el curso que viene supera los 35 alumnos, cuando en el centro no es habitual que ningún grupo supere los 25). Todo parece indicar que estamos de enhorabuena por estrenar centro. No me quejaré, después de tantos años sobreviviendo en un cuartel. Pero tampoco voy a dar saltos de alegría por algunas razones de las que doy cuenta a renglón seguido. En primer lugar, la crisis nos ha llegado con el recorte de plantilla: En mi centro sólo somos tres profesores de lengua castellana definitivos. Hasta ahora, la plantilla oscilaba entre los 300 y los 400 alumnos, pero a partir del año que viene supera los 500. Dado que es un centro CAES (con una mayoría de alumnado con necesidades de educación compensatoria), siempre hemos contado con una dotación extra de profesores de lengua; por ejemplo, el curso 2009-2010, éramos siete docentes, con atención de algunas horas de valenciano. Por arte de magia, de siete pasamos a cinco para el próximo curso 2010-2011; curiosamente, la matrícula de alumnos crece al menos en un 60%. Esto implica que no habrá posibilidad de desdoblar todos los grupos de 1º y 2º de ESO y que tampoco se podrán mantener los programas de refuerzo para alumnado en situación especial (recién llegados, extranjeros, etc.); por supuesto, el proyecto de la Revista Riu Sec, que estaba alzando el vuelo, tampoco tendrá disponibilidad horaria. Quizá algunos piensen que estas quejas responden a cierta exigencia de comodidad laboral. Lo cierto es que este centro tiene un perfil muy singular que requiere una atención también singular. Basta ver la distribución de grupos 31


para darse cuenta de que algo falla: Cinco grupos de 1º de ESO, seis de 2º de ESO, cuatro de 3º de ESO, dos de 4º de ESO, dos de 1º de Bachiller, uno de 2º de Bachiller. Esta es la pirámide del fracaso y el abandono escolar. En nuestro centro, tenemos grupos de 1º y de 2º de ESO con más del 90% de repetidores, y es habitual que el alumnado cumpla los 16 años en 2º de ESO sin más posibilidades de crecimiento académico que una Diversificación Curricular o un Programa de Cualificación Profesional Inicial. Visto esto, resulta especialmente doloroso que, después de dos años con un 3º de Diversificación, nos hayan quitado esa alternativa para luchar contra el fracaso. Esta es mi segunda gran queja: Somos (y seremos) el centro con mayor índice de fracaso escolar, pues la única vía que tenían nuestros alumnos (recordemos el perfil: alumnado con largo historial de absentismo, desde Primaria; alumnado en situación de exclusión social, desarraigo familiar, etc.) ha sido liquidada a golpe de decreto por esos señores de la foto, tan sufridores con su traje. Alguna vez he mencionado que he podido trabajar con las TIC en 2º de ESO porque contaba con otra compañera en el aula con la que podía desarrollar una metodología compartida. He podido coordinar la revista porque no pesaba sobre mí la espada de Damocles de grupos de 1º 0 2º de ESO con 27 alumnos. Si nuestros gestores piensan ganar calidad en la educación reduciendo grupos a costa de incrementar la ratio, podrán hacerse las fotos que quieran, pero siempre habrá algún alumno o alumna que les lance a la cara una pregunta molesta, porque la calidad educativa no la da el edificio sino sus habitantes. Crédito de la imagen: La Plana al Día http://www.repasodelengua.com/2010/07/la-calidad-no-la-da-el-traje.html

13 septiembre 2010

Ojalá los alumnos fueran baldosas... Curso nuevo, centro nuevo. De 350 alumnos pasamos a más de 500. En el claustro, tres profesores menos, dos de nuestro departamento de Castellano. Eso sí, se dobla el personal de limpieza. Ojalá los alumnos fueran baldosas... Crédito de la imagen: 'Oaxaca mop' http://www.repasodelengua.com/2010/09/ojala-los-alumnos-fueran-baldosas.html

32


24 mayo 2011

500 palabras o el propósito de la educación

Hallábase maese Antonio holgando con sus lecturas y se le allegó su sobrino quien díjole así: -Pidiéronme para la maestría de profesorado un escolio de 500 caracteres sobre los objetivos de la educación, pero he de confesar que, pese a mis lustros de formación en el trivio y cuadrivio, ignoro los entresijos del noble arte de enseñar. Contestole su mentor: -Preciado pupilo de barba vellida, también en mis tiempos se estilaba platicar sobre el arte de enseñar, aunque lo hacíamos con mayor prolijidad hasta alcanzar las 500 palabras. Me demandas consejo y te daré conseja. Aguza el oído: “Cuentan que entre las afanosas hormigas hallábase un grupo que destacaba por su inteligencia. Este grupo selecto de maestrehormigas dedicábase a señalar los surcos por los que debían las hormigas obreras buscar el sustento. En cada encrucijada, en cada vado o revuelta, una de estas sabias hormigas mostraba a las demás compañeras cuál era el camino atinado. Mas aconteció un día que una joven y garrida hormiga preguntó a su guía cuál era el motivo por el que tenían que seguir siempre los mismos surcos. La maestrehormiga respondiole que los surcos ya trillados son el buen camino, un sendero del que todos conocen su origen y final, el ansiado alfa y omega de nuestro destino. La hormiga inquieta quedose pensativa un buen rato y volvió a inquirir: -Maestra, el camino será bueno, pero, cuando llueve, los surcos se inundan y perecemos a miles. ¿No sería mejor que cada nueva generación de hormigas abriese surcos menos angostos y más livianos? Respondiole la maestrehormiga con estas palabras: -Sin duda es la juventud quien te empuja a la temeridad. Surcos y lluvias forman parte de nuestra vida desde la noche de los tiempos. Sigue tu camino, escucha, aprende y no preguntes. Cuando conozcas en profundidad los senderos trazados, podrás ser maestra como yo. Lo demás es vanidad de vanidades y todo vanidad...” 33


Maese Antonio permaneció largo rato en silencio, como si Twitter se hubiese colgado. -¿Y qué hizo la hormiga? -preguntole su sobrino. -Hijo, en esta historia hay tantas versiones como hormigas. Unos dicen que la joven hormiga hizo caso a su maestra y acabó convertida en una gran sabia, promotora de sesudas leyes hormiguescas. Otros, por contra, señalan que la díscola obrera (quizá un 15 de mayo) abanderó un grupo de hormigas desencantadas que saliéronse de los surcos y establecieron una comunidad próspera, sin caminos trazados y sin miedo a las inundaciones. Me preguntabas por el propósito de la educación y te diré que el buen maestro no es el que responde a las preguntas de la hormiga rebelde, sino quien consigue que la hormiga cuestione aquello que le viene dado. Y tú ahora puedes elegir entre alzar la mirada al horizonte o caminar inclinado tras las pisadas de quienes te preceden. Y como a los de Purposed/ES parescioles buena esta historia, mandaronla escribir e añadieronle unos versos: Si quieres hallar el propósito de educar, no pienses qué cuestiones has de responder, sino qué preguntas debes sembrar.

Imagen original: Pintada en Córdoba http://www.repasodelengua.com/2011/05/500-palabras-o-el-proposito-de-la.html

07 octubre 2011

Mayorcitos y con las manos en los bolsillos En los años 80 tenía su gracia aquello de volver a la escuela de mayorcito. Sin embargo, en los últimos años, estamos viviendo en los institutos una situación casi impensable en los años del ladrillo, en los que muchos contaban los días para poder abandonar el instituto lanzando una carcajada sobre los pardillos que se tenían que quedar, y esta novedad consiste en que un buen puñado de jóvenes regresan a las aulas o tratan de permanecer en ellas muy por encima de la edad de escolarización obligatoria. En un sistema normal -si los hay-, ello no implicaría ningún problema; al contrario, es lo deseable para la sociedad, que todos acaben una formación básica. Pero, por ejemplo, en nuestro instituto es muy común encontrar alumnos que, con 16 años, están en 2º de ESO con un montón de asignaturas suspendidas y con un largo historial de fracaso escolar. Dado que los itinerarios profesionales se ofrecen -en el mejor de los casos- en 4º de ESO, algunos 34


tratan de pasar un año -3º de ESO- calentando la silla para ver si los aceptan en un PCPI o en otros programas de diversificación (teniendo en cuenta que existen muy pocas plazas, la mayoría acaban marchándose igual). Siempre he defendido la existencia de esos programas y los he reclamado para mi centro, que cuenta con unos índices de fracaso escolar indecentes en primer ciclo de la ESO (más del 60% de alumnos de 1º y 2º son candidatos al abandono). También he denunciado desde aquí que esos programas han ido desapareciendo (nos voló la Diversificación de 3º, después los programas de refuerzo a alumnado extranjero, profesores de Educación Compensatoria, etc.), de modo que asumir el peso de un alumnado al que difícilmente se va a poder atender con dignidad resulta ingenuo o incluso perverso, según se mire. Planteada la cuestión con los colegas, hay dos posturas: a) Asumir que todo alumno con riesgo de fracaso debe ser salvado, cueste lo que cueste. b) Exigir que cualquier alumno que cumpla los 16 años, solo pueda permanecer en el centro si cumple con sus obligaciones. La opción a) está clara y es la que defiende también la administración, pues permite maquillar las cifras de fracaso escolar, aunque solo sea temporalmente. También contenta a muchas familias que dicen claramente que prefieren tener a sus hijos en el instituto que en casa, aunque allí no hagan nada, algo que puede generalizarse y que está llenando nuestras aulas de jóvenes que vienen con las manos en los bolsillos a pasar el día en compañía. La opción b) implica exigir el cumplimiento de la ley, que dice claramente que para exigir los derechos se deben cumplir los deberes. Así, un alumno sólo podría estar escolarizado después de los 16 años si cumple con sus obligaciones. Vengo defendiendo esta opción por varias razones. La primera es una cuestión legal: si la escolarización es obligatoria hasta los 16, no tiene sentido obligar a los centros a matricular a alumnos por encima de esa edad si no están en condiciones de obtener un título. La segunda, también legal en cuanto a que deriva del Decreto de derechos y deberes del alumnado, es que no podemos garantizar el derecho de un alumno a costa de sacrificar el derecho a la educación y el respeto de los demás, un atropello que viene siendo habitual cuando existe alumnado de este perfil. Sé que muchos se echan las manos a la cabeza cuando hablo tan claro supuestamente en contra del alumnado a quien suelo defender con ahínco en todas las ocasiones, pero resulta que la opción a) nos lleva a la concepción del sistema educativo como una caritativa ONG -o una parroquia de barrio- que acoge en su seno a los necesitados gracias a las buenas voluntades de los docentes. Imaginen un hospital especializado en el tratamiento de tumores, con un equipo técnico y humano de vanguardia al frente; imaginen que, pasado el tiempo, las máquinas no funcionan y los médicos han desaparecido. ¿Seguirían pensando que es un buen hospital? ¿Puede un instituto seguir ofreciendo educación de calidad si no se garantizan sus recursos? Personalmente, si los jóvenes han de quedarse en los institutos entre los 16 y 35


los 18 años, como si estuviesen en una guardería, creo que los políticos deberían aprobarlo en el Parlamento y dar la cara a la sociedad, en lugar de hacerlo de tapadillo como se viene haciendo, a costa de docentes y resto del alumnado. http://www.repasodelengua.com/2011/10/mayorcitos-y-con-las-manos-en-los.html

12 noviembre 2011

Aquí cabemos todos

Jaime T. acaba de llegar de Cuba y no se adapta muy bien al modo español de recibir clases. Como su idioma es el castellano, no tiene posibilidad de recibir refuerzos. Amelia G. procede de Guinea Ecuatorial y le cuesta hablar castellano, pero tampoco saldrá a refuerzos porque se matriculó a final del curso pasado, con lo que pierde su condición de recién llegada. María S. rumana, lleva un año en España y habla muy poquito. Apenas sabe escribir. Cuando se está adaptando, sus padres regresan a Rumanía y se la llevan con ella. Denis R. viene de Rumanía; se incorpora este curso y por eso está exento de valenciano. Su vocabulario se reduce a unas cincuenta palabras con las que trata de sobrevivir. Elena R. está en la misma situación que Denis, aunque a lo largo del curso falta durante semanas porque sus padres deben solucionar problemas en Rumanía y se tiene que quedar con sus primos. Miguel O. rumano, es el tercero de nueve hermanos a los que sus padres apenas pueden seguir el rastro. Es habitual que desaparezca a mitad de jornada saltando la valla. No hemos conseguido que escriba nada. Antonio H. se ausenta por largos periodos debido a problemas médicos de los 36


que nunca aporta justificación. La última vez que lo vimos fue en noviembre. Larissa N. gitana y rumana, sobrelleva con dignidad el desamparo familiar. Tiene una ACIS que no puede seguir porque abandona el centro a mitad de curso, tras haber venido a clase apenas quince días en un trimestre. Juan José G. vino de República Dominicana con un informe en el que explicaban que era buen chico. Su nivel es de primer curso de Primaria. Elena M. debe ocuparse de su abuela enferma, así que suele faltar dos o tres días a la semana. Allá por enero deja de venir a clase. Jénnifer V. procede de un centro de acogida, ya que agredió a un vigilante de seguridad. No hay constancia de que tenga familia. Es violenta en ocasiones, tanto como infeliz. Meriem W. argelina, ha repetido primero y repite ahora segundo. Es inteligente, pero su carácter la hace intratable. Consigue reengancharse en un programa de diversificación. Andrea D. viene dando tumbos por varios institutos; tiene una hermana autista y no es fácil encontrar centros especializados en los que la atiendan. Es una chica trabajadora, pero no entiende que en clase tenga que sufrir lo mismo que en casa, pues le gustaría ir a un grupo 'normal'. Verónica J. es la que controla el patio; es pequeña, pero insulta y pega como una fiera, así que nadie le hace sombra. Viene expulsada de otro centro, así que la fama le resulta útil. Arturo F. viene de Venezuela. Es un ligón y sus intereses no están en los libros. Se pelea varias veces con otros chicos de clase para marcar el territorio. David B. es gitano y solo viene a clase cuando pasan los servicios sociales, es decir un par de días al mes. Por supuesto, viene con las manos en los bolsillos. Omar B. primo del anterior, hace exactamente lo mismo, pero en días distintos; es una cuestión de familia. Melody C. es prima de Verónica. Lleva dos años sin escolarizar porque se portaba tan mal que en los colegios no querían ni verla. Es extremadamente lista, tanto como inconstante y ciclotímica. Acumula expedientes por insultos. Ernesto A. sufre trastorno de hiperactividad y déficit de atención, con minusvalía reconocida. No recibe atención especializada porque nunca se le tuvo en cuenta ese problema y se le fue aprobando todo. Viene de un colegio concertado que ya no lo aguanta más. Liviu D. es rumano y ya ha vivido en tres lugares distintos en el último año. Es especialista en saltar la valla. Adriana L. rumana, introvertida, muy trabajadora. Sufre en silencio las bromas de sus compañeros. Daniel V. también rumano y muy responsable. Intenta pasar desapercibido, sin preguntar nada aunque no lo entienda bien. 37


Gabriela F. tiene problemas de hipoacusia y de logopedia. Es un desastre y casi siempre olvida su audífono, de modo que no puede seguir la clase. Vive con su abuela porque sus padres están en Colombia. George T. es tío de Alberto G. también de Guinea Ecuatorial. Nadie se quiere sentar a su lado porque es negro. Es uno de los grupos de 2º de ESO que he tenido. En estos días, algunos políticosdefienden la inversión en centros privados y concertados alegando que así pueden garantizar que "cada padre elija el tipo de centro y educación que quiere para sus hijos". Imagino que los padres de mis chavales también querrían elegir un entorno más 'amigable', pero es lo que hay... esto es la pública, y aquí sí que cabemos todos. Epílogo: De todos ellos, al menos cinco consiguieron acabar la ESO. Tres llegaron a Bachillerato, todo un éxito. Otro grupo de 2º de ESO, similar a éste, tuvo menos suerte y ninguno de ellos llegó siquiera a 3º de ESO. Crédito de la imagen: Colour pencils http://www.repasodelengua.com/2011/11/aqui-cabemos-todos.html

11 julio 2012

La didáctica de la lengua y la escobilla de Matas Algunos de mis amigos tuiteros han sufrido a lo largo del curso numerosos tuits con la etiqueta #MP1011. Se trataba de la referencia de la asignatura 'Didáctica de la lengua y literatura española' que he impartido durante este año a los alumnos del Grado de Magisterio de la Universitat Jaume I. Era una plaza de asociado en la que tenía dedicación de seis horas semanales, centradas sobre todo en una hora de teoría y dos de prácticas, más las tutorias. Era una experiencia muy distinta a todo lo que conocía hasta el momento, centrado sobre todo en la Secundaria, aunque el contacto virtual con numerosos docentes de Primaria me permitía conocer de primera mano propuestas didácticas interesantes. Además del enfoque teórico de la asignatura (básicamente guiado por textos de Cassany), he podido experimentar con total libertad en el ámbito de las TIC gracias a los recursos de la Universitat Jaume I: pizarra digital y conectividad en todas las aulas, aula virtual, etc. Los trabajos que tenían que hacer los alumnos fueron los siguientes: 1.- Crear un blog para la asignatura en el que colgarían reflexiones y 38


actividades. Con mayor o menor éxito, por ahí andan más de 50 blogs que puede que tengan continuidad en algún caso. 2.- Publicar una reflexión sobre la relación entre libros de texto y currículo, a partir de dos entradas de Felipe Zayas y Jordi Adell. 3.- Analizar una actividad TIC en el ámbito de lengua que esté difundida o desarrollada en la red. La reflexión incluía diversos aspectos para trabajar en grupo (Ver actividad) 4.- Confeccionar una secuencia didáctica para el área de lengua en la que se integren las TIC (ver actividad y pautas secuencia didáctica). La mayor parte de actividades han sido publicadas en sus blogs y os aseguro que valen la pena; aunque no quepan todas, os enlazo algunas: Creación de una obra de teatro, La vuelta al mundo en 80 días, Los medios de comunicación en una escuela unitaria, La cesta de las letras, Comprensión lectora, La noticia y el cuento, El ciclo del agua... En resumidas cuentas, a pesar del trabajo propio de la docencia y de tutelar todos esos blogs y tareas, me siento muy satisfecho con la experiencia, sobre todo por el interés de bastantes de los 70 alumnos del grupo y su implicación tanto en actitud como en esfuerzo. Muchos de ellos, además, han podido ampliar currículum en Twitter y ya se han convertido en compañeros en red. También estoy contento porque todo el trabajo se ha realizado en la nube, sin generar más papel que el del examen final. Algunos os preguntaréis qué tiene que ver todo lo anterior con la escobilla de Matas. Probablemente, el curso que viene no exista ese grupo de Didáctica en el grado de Magisterio. Son muchos los asociados que no renovarán contrato por los famosos recortes. Mi plaza era extraordinaria, de modo que no tengo ni idea si volverá a salir a concurso o no. En todo caso, mi sueldo mensual era inferior a lo que costaba ese escobillero que encabeza esta nota. Ese escobillero y unos cuantos felpudos de Jaume Matas -y las veleidades de otros muchos como él, o que lo tenían como modelo- nos van a costar caros, muy caros. A nosotros que los pagamos con dinero público en su día; otra vez a nosotros cuando el Banco de Valencia pagó su fianza con un dinero que ahora debemos volver a pagar en forma de rescate; pero sobre todo les saldrá caro a los futuros maestros de esta y otras universidades que pagarán más caras las matrículas y tendrán que estudiar en grupos masificados. Miradla bien y pensad en ella cuando no cobréis la paga extra de Navidad, o cuando no os llamen de la bolsa, o cuando vuestros hijos no puedan ser atendidos en clase, pensad en ella porque para la conciencia de muchos políticos un poquito de nosotros está pegado en esa escobilla. http://www.repasodelengua.com/2012/07/la-didactica-de-la-lengua-y-la.html

39


04 septiembre 2012

No sé si podré aguantar

No sé si podré aguantar la vuelta a clase. No sé si seré capaz de mantenerme firme en esos primeros días en los que cientos de miradas convergen en ti para calibrar tu fortaleza, tu carácter, tu miedo, tu compasión. No sé si podré soportar el cálido reencuentro con alumnos de cursos anteriores y sus cruces de miradas cómplices. No podré sobreponerme a la emoción de ver a cientos de niños y niñas convertidos en pequeños adultos en virtud de apenas tres centímetros de crecimiento veraniego. No creo que resista la ilusión de ponerle por fin cara a un público para el que llevo meses imaginando actividades y proyectos. No me sostendrán las piernas cuando se calme el barullo y mi voz empiece a desgranar ese inventario de pequeños deseos que espero de ellos. No podré afrontar sus voces titubeantes preguntando por el tamaño de la libreta o por los sitios en los que se pueden sentar. No me veo en condiciones de medirme con esos gallitos que tratan de captar desde el primer día la atención de las mozas con sus gestos de matón. No podré mantener la mirada cuando los adultos se compadezcan de mí mientras envidian en secreto un trabajo que te mantiene siempre rodeado de mentes jóvenes. Creo que este curso no podré aguantar las muchas alegrías que conlleva ser docente, todo ese cúmulo de experiencias profesionales por las que tanto he luchado y todos esos detalles que solo conocen quienes viven el vértigo de las aulas. No podré hacerlo porque mi trabajo nunca fue aguantar, resistir, soportar, afrontar... no. Mi trabajo siempre ha sido enseñar, aprender y vivir. Aquellos verbos tan bélicos y otros más feos quedan reservados para los políticos y para sus incompetentes brazos ejecutores, a quienes, entre tanto despilfarro, al menos les está vedado el lujo de sentir clavada en ellos la mirada agradecida de un niño. Crédito de la imagen:Image: 'Het meisje van Vermeer...' http://www.repasodelengua.com/2012/09/no-se-si-podre-aguantar.html

40


12 octubre 2012

A los cuatro vientos

Los centros educativos de secundaria de esta comunidad han recibido esta semana los resultados de las pruebas diagnósticas realizadas hace unos meses a los alumnos de 2º de ESO. Personalmente, los datos numéricos carecen para mí de cualquier valor -no creo que necesite decir por qué-, pero resulta revelador que seguimos fallando, dentro del área de comunicación, en la expresión escrita, la destreza que mayor atención metodológica requiere por parte del profesorado. Con los resultados viene, de regalo, la exigencia de elaborar un Plan de Mejora. Comenté en su día la trampa que supone esto de los planes de mejora; de hecho, a finales del curso pasado presentamos uno muy completo al que no han hecho el menor caso, para variar. Reducir recursos materiales y humanos con una mano y reclamar mejoras con la otra es habitual ya en nuestra administración educativa, por lo que no deberíamos hacer demasiado caso a estos tirones de orejas de cara a la galería. Pero lo que resulta preocupante es que el discurso culpabilizador de los gestores educativos haya calado entre el profesorado sin atisbos de crítica. Ante la renuncia a realizar proyectos o a asumir nuevas responsabilidades profesionales, se dice muy a menudo que los docentes queremos trabajar lo mínimo. Es otra de esas falacias que, a fuerza de repetirse, acabará considerándose cierta. Los docentes, muchos docentes, estamos ya trabajando lo máximo, y si ha descendido la calidad de nuestro trabajo es precisamente por eso, porque trabajamos más, no porque trabajemos menos. Pongan ustedes a Ferrán Adrià, por ejemplo, a preparar de lunes a viernes croquetas en la cantina de una fábrica y díganle luego que no saben igual que cuando las deconstruía en el Bulli. Claro que hay profes que han aprovechado estos tiempos de desánimo para bajar el ritmo, pero me atrevería a decir que son los mismos que leían el periódico en clase o quienes se perpetuaban por los siglos de los siglos con las mismas fotocopias (por cierto, no sé cómo habrán logrado algunos hacer menos de lo que hacían...). El resto de profesionales que conozco trabajan ahora más que nunca, con una diversidad inasumible en grupos más numerosos que nunca y con unas condiciones que apenas garantizan llegar al viernes con vida. Como para exigir croquetas deconstruidas... A pesar de ello, el discurso oficialista sigue transmitiendo que trabajamos poco 41


y mal. ¿Qué podemos hacer para salir de esta batalla entre lo que piensa la sociedad y lo que realmente se vive en nuestras aulas? Para mí, la clave reside en lo dicho arriba: convencer a los ciudadanos de este país de que el descenso de la calidad educativa se debe a que trabajamos más y en peores condiciones. Y esto solo se puede conseguir con técnicas de agitprop, es decir, haciendo visible nuestro trabajo, difundiendo experiencias, contando siempre que podamos lo que hacemos en el aula. Ese fue el espíritu que impulsó el nacimiento de la blogosfera educativa y las redes sociales de docentes. Sin embargo, basta con acudir a un congreso, a unas jornadas, a unos cursillos, para encontrarte con decenas de colegas que te cuentan experiencias que llevan a sus aulas pero que no se atreven a contar en público por miedo a resultar banales o de poco interés. Hay que romper con esos temores y con esos silencios, hay que conseguir que las familias conozcan de primera mano que sus hijos e hijas aprenden y trabajan en clase, que el colegio y el instituto no son guarderías ni almacenes de niños. Si conseguimos esa propaganda positiva, quienes se atrevan a demonizarnos como colectivo tendrán que desmentir también nuestros logros públicos. Esos logros nunca van a conseguirse redactando Planes de Mejora irreales que nadie leerá, sino trabajando más y mejor, en el aula, con el alumnado, con las familas, con los compañeros... sin olvidarse luego de contarlo a los cuatro vientos. Crédito de la imagen: 'Megaphon' http://www.repasodelengua.com/2012/10/a-los-cuatro-vientos.html

42


A VUELTAS CON LAS TIC

12 junio 2007

Lucidario o meme sobre sapiencia en las TIC stábase el Maestro, sus deberes didácticos avanzando, cuando acercósele un colega en agraz, y sentando sus reales a la vera, díjole así: - Decidme, Maestro, ¿cómo podría integrar las TIC en mis clases? El Maestro levantó la mirada y dijo: - El oráculo me había advertido de este meme, así que me pillas confesado. Cosa grave son las TIC, enojosas en exceso y causantes de gran pesar. - Pero, avisado venía de que vos las empleáis en vuestra labor. - Nunca mires lo que hacen otros, si no estás seguro de que puedes mejorar sus pasos. ¿Acaso te ves dispuesto para ser mejor que mis hermanos blogueros o que yo mismo? Si es así, emprende este nuevo camino. Si, por el contrario, sólo deseas remedar livianamente las tareas de otros, olvídate y sigue los sólidos caminos de la tradición. - Maestro, no es mi intención importunaros en demasía, pero creo que debo aplicar las TIC, pues dijéronme que son de suma novedad y abren vías al futuro, pese a que no dan prebendas en la Corte. - Todo está trillado en nuestro oficio. Sólo cambian las personas. Hallarás a la sazón los mismos problemas y también los mismos gozos. Las TIC son como la Ruta de la Seda, un viaje apasionante y exótico que atrae a unos y espanta a otros. Debes tener el corazón fiero, si deseas acometer la travesía. Es posible que encuentres almas gemelas que te consuelen más en la distancia que en lo cotidiano, pero habrás de pasar mil y una calamidades de todo orden. - ¿Queréis decir que puede ser doloroso, peligroso quizá? - Todavía hay quien cree en patrañas como la del Preste Juan, o los cinocéfalos, o la fiera Corrupia. Con las TIC ocurre algo parecido. Muchos desconfían de todo por igual y piensan que las TIC no valen para nada, ni en 43


clase ni en sus vidas, que esas predicadas ventajas solo caben en mentes fantasiosas como la de Marco Polo cuando relata sus viajes por Catay; pero también hay gentes que lo creen todo, almas de cántaro, y caen en la desdicha de pensar que las TIC son la panacea, la triaca que nos salva como docentes. - Y, Maestro, si asaz delicado es el asunto, ¿por qué vos os dedicáis a ello con tanto afán? - Todas las razones que te pueda dar habrá quien te las pueda argumentar en signo contrario. Nuestro oficio es experiencia única, pues cada maestro emprende en sus clases una singladura que va trazando según sus aciertos y errores. Con las TIC, la nave puede encontrar un rumbo más seguro, si el piloto sabe marear. Mira a tu alrededor: podríamos seguir navegando con remos y junto a la costa; non embargante, hubo quien decidió aventurarse y hoy conocemos el mundo entero. Permanecer quieto es morir, pues lo inmóvil caduca con el tiempo, echa raíces y comienza a envejecer. Debes elegir entre ser árbol, duro y sólido, o avecilla del señor, libre y frágil. - Luego, maguer los avisos, ¿es preferible una ración de riesgo? - Me pides de contino que afirme tus pasos y te proporcione razones para innovar. Pasea como los peripatéticos por nuestro claustro y detente un minuto; varios de tus colegas pasar te han por delante, incluso habrá quien te empuje; si te tumbas un rato, acabarán ignorándote y mañana directamente te usarán como felpudo. Ahora, dime tú razones para no ser novedoso. - No hallo alguna, Maestro. - Puedes seguir mil consejas, que si las TIC son el mismo can con carlanca diferente, que si hay que dedicar horas perdidas a espuertas, que si los ojos te harán scroll, que, total, para los alumnos tan estultos que tienes, para qué esforzarte, et caetera, pero, si en verdad te picó el gusanillo de lo nuevo, estás principiando una vereda inevitable, de modo que entrégate y disfruta de ella. Y el joven discípulo, de los sus ojos tan fuertemente llorando, arrobado de emoción, abrazó al Maestro y le propinó dos sonoros ósculos que hicieron eco en el refectorio de docentes. Algunos de los estafermos más añejos murmuraron algo así como ‘estos friquies’ y se entregaron de nuevo a sus labores amanuenses de cortar y pegar, algo que el Maestro había dejado de practicar hacía eones. Así habló el Maestro TIC. Crédito de la imagen: www.flickr.com/photos/19332363@N00/283821950 http://www.repasodelengua.com/2007/06/lucidario-o-meme-sobre-sapiencia-en-las.html

44


03 febrero 2009

La hora tonta Hora tonta: 1. f. Momento en que se hacen concesiones por debilidad o torpeza. Es difícil explicar a mis compañeros y conocidos la sustancia de los blogs. Me refiero al sentido de dedicar horas a estos escritos más allá de su utilidad didáctica. Incluso para mí resulta difícil en ocasiones, y más de una vez me ronda el fantasma del abandono (algo que ya han contado algunos de mis maestros en estas artes y en lo que no insistiré, de momento). Es difícil explicar que escribir una nota en el blog me ahorra pesadillas; al menos durante unas noches. O que, una vez escrita y publicada, sienta la comezón de que era una estupidez y tenga que superar la tentación de borrarla (y que no lo hago porque ya la habrán distribuido los agregadores de noticias). Que en el momento de aparecer los comentarios ya me sienta bobaliconamente feliz y mantenga la sonrisa un par de días mientras devuelvo las visitas. No es fácil explicar que con cada nota que escribo crezco un poco, porque me conozco mejor y aprendo a situarme en relación con los demás. Que mantengo la mente activa, pues el acto de escribir es como una bola de nieve que crece y crece. A mí mismo me sorprende que, después de escribir algo que me ha costado bastante fraguar, justo en ese instante de publicar, ya esté pensando en la próxima nota, en el siguiente escalón de la interminable torre del blog. Pero, al margen de tanta entelequia inexplicable, hay cosas sencillas y fáciles de entender que me mantienen al filo del blog. Por ejemplo que Elisa Armas, a quien admiro desde hace mucho, me dedique el mejor regalo que pueda recibir un filólogo; o que Gabriela Monzón se acuerde de mí desde la otra punta del mundo, desde su mundo lleno de novelas fantásticas; o que Patxo me recuerde de vez en cuando que tengo su casa abierta este verano; o que nunca me falten las palabras de Lu, de Joselu, de las chicas de blogge@ndo, de Angus, de Gemma, de Ana y de tantísimos otros que me tendrían la noche en vela enumerando (y a quienes, salvo error u omisión podéis encontrar en la barra lateral, siempre en continuo crecimiento). Es difícil hallar razones para dedicar horas a esto de los blogs, a costa de bastante sueño y unas migajas de razón. Pero más difícil es renunciar ya a vuestra compañía. Crédito de la imagen: www.flickr.com/photos/49512158@N00/1638001945 http://www.repasodelengua.com/2009/02/la-hora-tonta.html

45


20 abril 2009

Pasión y muerte de los blogs

En estas Pascuas de resurrección, he vivido en una dualidad conflictiva: por un lado, he estado probando twitter y observando casi como convidado de piedra el vértigo del microblogging; por otro, he visitado un montón de blogs que se han presentado alpremio Espiral Edublogs 09, cuyos finalistas podéis conocer ya. Mientras en twitter se hablaba de los blogs como una especie de dinosaurios al borde de la extinción, en las aulas da la impresión de que los blogs son flores a las que les quedan bastantes primaveras (este año se han presentado al premio casi 700 blogs). Los blogs parecen trenes de mercancías cargados de actividades y recursos, y en twitter, las cosas van tan deprisa que casi no da tiempo a comentarlas, pues se hacen viejas en menos de un día (acabo de leerle a Potâchov una cita de Carlos Cabanillas: "twitter es al blog lo que la barra de un bar a un salón de conferencias"). No me atrevo a sacar la bola de cristal para ver el futuro de todos estos artilugios. Como profe de lengua y literatura, me siento más cerca del blog, pues permite construir textos y planificar tareas de "media distancia". Como seguidor de las TIC, veo que el microblogging es más ágil y fragmentario, algo mucho más acorde con el futuro que nos acecha. Si tengo que pensar en términos semióticos, creo que el blog es un instrumento más cargado de sentido que los gorjeos de twitter. El blog nos otorga un valor semántico dentro de una red de signos de distinto orden (como identidad, como proyección de tareas, como estructura textual...), mientras que twitter, en su minimalismo, nos convierte en puntos de una red de caminos que se cruzan. El próximo mes de mayo, acudo invitado por Adela a las jornadas de Getxolinguae, un evento que, con una trayectoria de nueve años, se ha convertido en un clásico de su género. Allí pienso hacer una defensa del blog como signo y como eje de relaciones sintácticas y textuales. Espero que, de aquí a mayo, no se nos hayan muerto todos los blogs, pues de lo contrario, tendré que improvisar unos gorjeos de cisne. Crédito de la imagen: www.flickr.com/photos/11599314@N00/2355409494 http://www.repasodelengua.com/2009/04/pasion-y-muerte-de-los-blogs.html

46


09 noviembre 2009

Pulgartuito

En una casa en medio del bosque 2.0 vivía una familia de blogueros. Los padres escribían largas notas en sus blogs, sin apenas imágenes, tochos en los que hablaban de lo divino y lo humano. Con una mayor profusión de widgets, los hijos siguieron la tradición y mantuvieron blogs temáticos: Garrapunto.com, Microciervos, Mantasverdes, Motosierrapasion, etc. Sin embargo, el más pequeño de todos ellos, tras un curso de escritura zen por correspondencia, decidió que sus escritos nunca superarían los 140 caracteres, unas frases que se pueden tapar apenas con un pulgar; por eso, lo llamaron Pulgartuito. Los padres blogueros advertían siempre a sus hijos de los peligros que acechaban en el bosque 2.0. -Tened cuidado, que hay mucho troyano tras los arbustos -decía papá Blogger. -A ver si un psicopedagogo desalmado os hace una adaptación curricular online -apuntaba mamá Wordpress. Y los niños, alocados como corresponde a su edad y condición, nunca hacían caso de sus padres y paseaban por el bosque de feed en feed sin la mayor preocupación. Pulgartuito era sin duda el más avispado de todos ellos. La filosofía zen había impregnado su espíritu, y sus notas rebosaban sabiduría e ingenio. Por eso, cuando sus padres les avisaron de que los ingresos publicitarios eran cada vez más bajos y que quizá tendrían que cerrar los blogs, Pulgartuito convenció a sus hermanos para ir, cruzando el bosque, en busca de patrocinadores. Aquella misma tarde, salieron con sus netbooks, sembrando el camino de tags, hashtags, pingbacks y trackbacks, una idea que se le había ocurrido a Pulgartuito para no perderse. Sin embargo, al caer la noche, descubrieron que tanto Twitter como Blogger se habían colgado por un ataque masivo de monjas-bulo antigripales. -¿Qué vamos a hacer ahora :-((((?- lloraba desconsolado uno de los hermanos que sólo posteaba vídeos de niños riéndose o llorando. -¡Nunca volveremos a casa! -sollozaba otro, conocido en toda la blogosfera por 47


sus powerspoint de frases sobre la amistad con fondo de paisajes y música new age. -Llorad como cobardes. Pensaré como un valiente -lanzó Pulgartuito en un arrebato tuitero de primer orden. Y, sin miedo alguno, Pulgartuito, alzado por la ballena de Twitter, descubrió en un claro del bosque una casa de colorines. Hacia allí se dirigieron, con tan mala fortuna que se trataba de una sede de Microsoft Corporation. -Pasad, pasad, chicos. Soy el Hada Messenger y también escribo y me comunico en la red, como vosotros. Os podéis quedar a dormir, pero debo esconderos. Mi padre Windows vendrá pronto y a él siempre le apetece comerse todo lo que se mueve por el bosque 2.0. De este modo, los chicos se escondieron en un repositorio de archivos ocultos, intentando no hacer ruido al teclear sus notas. Pero, cuando llegó Windows, la tragedia se mascaba en el ambiente. -¡Cuidadito conmigo, que vengo caliente! Otra vez se me han adelantado los niñatos de Google con su computación en la nube... En la nube, en la nube... ¿quién demonios va a pagar por algo que no se puede vender en una cajita de colores?... Estoy que me comería tres wikis y dos redes sociales. Pero..., ¿a qué huele aquí? Abriendo carpetas y subcarpetas, ignorando sus propias advertencias de que el ecosistema podría dejar de funcionar si se removían los archivos, Windows encontró a los niños escondidos entre una pila de librerías dll. -¡Vaya, vaya! Unos sabrosos niños blogueros. Y, este pequeñajo, ¿quién es? -Soy Pulgartuito y, aunque pequeño, tengo ya más de tres mil followers. -Eso, a mí, me la trae al pairo. Acabo de firmar planes exclusivos con algunas comunidades autónomas para instalar mi sistema operativo de Siete leguas. Y, diciendo esto, Windows cerró todas las carpetas de golpe y los dejó allí encerrados. -Mañana daré buena cuenta de vosotros. Pulgartuito y sus hermanos se quedaron allí, rodeados de archivos temp, de registros de configuraciones polvorientos... Pero, Pulgartuito, tras hacerles un retuit de urgencia a varios followers desesperados que pedían su ayuda, se puso a hurgar en un ejecutable malicioso que un antivirus gratuito había guardado en un baúl y consiguió resetear la habitación. Mientras sonaba la sintonía de Windows, Pulgartuito y sus hermanos se calzaron unas botas ADSL de 20 megas reales y huyeron de aquella casa maldita. -¡Qué flipe! -decía uno de los chicos, que siempre llenaba su blog de gifs animados. -¡Quién iba a pensar que existían de verdad los 20 megas reales...! -gritaba lleno de alborozo otro que llevaba tres meses sin meterse con la SGAE. De este modo, veloces como el viento, Pulgartuito y sus hermanos llegaron a su casa en un periquete. 48


-¡Por fin, hijos! ¡Pensábamos que habíais sido víctimas de las redes P2P! -Padre, madre -dijo Pulgartuito-, no debéis preocuparos más por Google AdSense y sus anuncios inteligentes. Aquí os traigo lo que nos sacará de la ruina. Y abriendo su netbook, descargó el código secreto de Windows: Una ristra de unos y ceros -más ceros que unos, en realidad- se derramó por el salón e inundó los verdes prados del bosque 2.0. convirtiendo toda la flora y la fauna en un ecosistema copyleft. -Bien está lo que bien acaba -tuiteó Pulgartuito-. Y se puso en modo off. Crédito de la imagen: '139: It's all about (all) good and (all) bad' http://www.repasodelengua.com/2009/11/pulgartuito.html

26 noviembre 2009

El corrillo digital de Twitter

En el vasto mundo de los ecosistemas, la sala de profesores constituye uno de los hábitats más diversos y pintorescos. Allí, sus habitantes conversan, discuten, se odian, se enamoran, etc. Hay todo tipo de fauna (tierna o peligrosa) y de flora (bacteriana, sobre todo). Pero, la sala de profesores es, ante todo, la prolongación de nuestro oficio y nuestra vida fuera de las aulas. En ella se trabaja y se habla de trabajo, pero también es lugar de convivencia. En charlas apresuradas se intenta arreglar el instituto, la educación, el país, el mundo... En los corrillos, uno se ríe o se indigna; alguien pasa y comenta una noticia; otro revela altos secretos de aula, de despacho o de alcoba; un padre manifiesta sus preocupaciones por las clases de ballet y una madre aclara cuestiones sobre el tubo de escape del coche; el de educación física cuenta al de religión las actividades TIC que ha preparado para el trimestre, etc. La sala de profesores es un hervidero de voces sobre lo divino y lo humano (al menos en centros -como el mío- en los que no hay departamentos). Sólo una pega: Tienes que conformarte con la compañía que te ha tocado. Pero, al margen de los ecosistemas reales (analógicos), tenemos los 49


ecosistemas digitales. El descubrimiento de Twitter hace aproximadamente seis meses me proporcionó una sala de profesores virtual. Todo lo descrito arriba se puede vivir en Twitter, que viene a ser, más que una sala, un ágora en la que pululan cientos de personas y personajes cada uno con su nombre de guerra. Me muevo por allí bajo el alias @tonisolano y escribo mensajes (de menos de 140 caracteres) a través de uncomplemento de Firefox. En esas microcharlas he experimentado algo parecido a lo que ocurriría en una sala de profesores en la que los contertulios son colegas a los que escoges de manera voluntaria. En Twitter converso con personas a las que conocía del mundo de los blogs; comentamos noticias, compartimos recursos, contamos chistes, pinchamos música, decimos tonterías, nos indignamos con los políticos, etc. Y, del mismo modo que hay días en los que no hablas con nadie en una sala de profesores, hay periodos en los que permanezco escuchando sin hablar, o ni tan siquiera me asomo a la puerta de Twitter para no enredarme en conversaciones más o menos banales. Seguramente, Twitter ofrece posibilidades didácticas que saldrán a la luz cuando las aulas tengan acceso normalizado a las redes. Mientras tanto, Twitter es mi sala de profesores a medida. Y para quienes no se han decidido aún, deben saber que empezar es muy fácil, incluso para una abuelita: Crédito de la imagen: Wikimedia: Japanese-Teacher's-Room http://www.repasodelengua.com/2009/11/el-corrillo-digital-de-twitter.html

13 enero 2010

Asómense

Con motivo de mi premio Espiral, hablaba de la blogobiografía y comparaba la vida de los blogs con la vida humana. Siento que este blog va llegando a su periodo de madurez (para bien o para mal). Lo noto en que se van fijando ciertas manías de quien escribe, algunas recurrencias temáticas, ciclos que se repiten curso a curso... Igual que ocurre en la vida real, se reúnen aquí viejos amigos incondicionales que, al fin y al cabo, dan sustento a estas notas, pero, a veces, teme uno cansarlos con batallitas y opta por el silencio. 50


A pesar de ello, este blog no se va a jubilar todavía. En ocasiones, uno quisiera colgar las teclas y marcharse a una obra para ver como izan los obreros el forjado; o a mirar lo que escriben otros, a curiosear por sus actividades, a dedicar tiempo a leer, simplemente. No sabemos cuántas vidas tiene un blog (a pesar de que hay quienes llevan tiempo matándolos), ni si los blogs son más de resurrección o de reencarnación. Este blog al que ustedes se asoman es poco dado a la espiritualidad, pues su redactor jefe (y becario a la vez) está todos los días bastante pegado a la realidad en sus manifestaciones más feas, algo que inmuniza contra el desánimo y el pesimismo (miren con detalle a su alrededor y díganme cuántos lamentos docentes están fundados). De hecho, escribir en este blog permite cargar pilas cuando más se necesitan: Si llega el agotamiento o bajan las defensas por el frío, siempre se puede encontrar energía aquí o allá. Por eso, para animar a quienes van llegando al mundo de las TIC con más dudas que certezas, he resuelto escribir esta nota. Esta red de personas relacionadas con la educación, con sus visiones apocalípticas o integradas, es hoy día la auténtica voz de la experiencia de nuestro oficio. Así pues, no pierdan la oportunidad de formar parte de ella y asómense al siempre edificante mundo de los blogs. Crédito de la imagen: Supervisando que todo vaya bien http://www.repasodelengua.com/2010/01/asomense.html

29 abril 2010

Harán de mí un pirata

El pasado fin de semana, un artículo en El País preparaba el terreno para una de las polémicas que se avecinan: La entrada del libro digital en el mercado de consumo al por mayor. Con el tono catastrofista con el que suelen tratarse todos los asuntos que afectan a las redes (sin que nadie señale que gracias a internet somos cada día más sabios y libres), se deshojan los inconvenientes que genera la piratería en el negocio editorial: "Los piratas ponen rumbo al 51


libro", no hay más que decir. Sin embargo, en el artículo se recogen algunas ideas que ya llevan tiempo comentándose en las redes y en los foros especializados. Por ejemplo, no existe una oferta seria de libros digitales; no hay apenas portales de distribución, especializados o generalistas, de libros digitales; no hay una proporción en el precio que se corresponda a los gastos reales de producción del libro digital. De hecho, muchos usuarios reconocen que se descargan versiones escaneadas de manera irregular porque la versión digital no existe o se ofrece a un precio incluso superior al libro en papel (???). No parece lógico que, después de haber reducido gastos de papel, distribución, almacenaje, etc., el libro digital se ofrezca a 20 euros, sobre todo si quien ha de comprarlo es consciente de que existe un mercado negro gratuito (habría que recordar que parte de la piratería musical se debe al afán de lucro desmesurado de las discográficas, quienes, al pasar del vinilo al CD, redujeron gastos de producción mientras hinchaban injustificadamente los precios de venta al público). Tal y como está el patio, si las editoriales no mueven ficha pronto, los libros seguirán el camino de la música. Y hay cosas que atentan contra la lógica: Un amo de casa que hace la compra no ha de ir a cada una de las empresas que fabrican el queso, el arroz, el detergente, el aceite, etc. pagando en cada una de ellas sus respectivos añadidos de distribución, etc.; para eso se inventaron las tiendas o los supermercados. Sin embargo, el lector que desea un libro digital ha de ir rebuscando de web en web, rellenando registros interminables, desconfiando del material o de quien lo vende, y siempre con la sospecha de que le van a cobrar más de lo que toca. Y no entro a valorar la oferta de libros digitales, porque si sólo vamos a encontrar best-sellers o autores a quienes sólo los conoce su presidente de escalera, apaga y vámonos... Imagino que no es fácil encontrar un modelo que beneficie y contente a todos los implicados. Se me ocurre que podría funcionar un sistema parecido a los círculos de lectores: Varios portales especializados en los que se pague una suscripción razonable (30 euros al año) con derecho a un libro por semestre y con un catálogo amplio de libros a un precio también razonable (quizá 8/10 euros una novedad y 3/5 euros los libros de fondo) -por cierto, os animo a que dejéis vuestras propuestas y ofertas en los comentarios-. Si el catálogo fuese interesante (y ahí estaría la habilidad de los editores digitales) yo mismo me apuntaría para alimentar mi booq. Pero de ese nuevo bichito hablaré en la próxima entrada... http://www.repasodelengua.com/2010/04/haran-de-mi-un-pirata.html

52


09 febrero 2011

Vidas interesantes

En 2 días no has cambiado tu estado, algo interesante habrás hecho. Esto me lo recordaba hoy mi cuenta de Tuenti. Probablemente, Tuenti tiene razón y habré hecho infinidad de cosas interesantes en las últimas 48 horas: Sobrevivir varias veces en 2º de ESO, preparar materiales para Bachiller, recopilar recursos para jornadas que se avecinan, leer blogs, tuitear... y eso sin contar la vida privada. De ahí que haya sentido cierta desazón: "¿Por qué he dejado mi Tuenti abandonado dos largos días?". Soy un adulto y siento la necesidad de comunicarme con mis semejantes; de hecho, en más de una ocasión tuiteo compulsivamente informaciones irrelevantes de las que me olvido al instante. ¿Cómo se sentirán entonces esos adolescentes cuyas redes sociales son la prolongación natural de sus vidas? Hemos de entender que esas vidas no tienen aún trazada la frontera entre lo profesional y lo privado, precisamente porque ambas facetas se unen en la jornada académica sin solución de continuidad. ¿Por qué nos espanta, pues, que acudan enseguida al Tuenti (al Facebook...) para compartir esas vidas interesantes? Nos choca esa actitud tan aparentemente impúdica y nos llena de temor que esa comunicación sea tan pública, tan "peligrosa". A muchos nos asusta pensar en ello con efecto retroactivo: ¿Imagináis que pudiérais acceder a un historial detallado de vuestras conversaciones de adolescentes? ¿Creéis que el fondo y la forma serían muy distintos de los que ahora podemos encontrar en cualquier red social? Todo aquello que nos parecía tan interesante en el día a día, observado con la perspectiva de los años se nos antoja banal, y aplicamos ese criterio a lo que vemos en los jóvenes de hoy. Para anticiparnos a ello, como adultos experimentados que ya hemos pasado por eso, querríamos salvarlos de ese desengaño, aun a costa de privarlos del placer de lo efímero. Sin embargo, hay en ese salto generacional un elemento de distorsión. Nuestras voces se perdieron; nuestras fotos y esos pequeños objetos que guardamos como fetiches quedaron arrinconados en cajas polvorientas que nadie mira (o directamente acabaron en el rastrillo). Para los jóvenes de hoy no existe esa posibilidad: Sus vidas interesantes de un día están condenadas a la pública perpetuidad. No cabe el olvido. Subir una foto a Tuenti puede ser el primer paso de un fracaso en la vida; un comentario desafortunado puede convertirnos en monstruos (véanse los casos recientes de Bisbal o Vigalondo). 53


Los educadores estamos obligados a advertir de ciertos peligros, pero no podemos negarles esas herramientas de comunicación, pues ello impediría que creciesen a través de la relación con los demás. Al mismo tiempo, como educadores y como ciudadanos del siglo XXI, también deberíamos exigir el derecho al olvido, exigir que los cotilleos de un adolescente desaparezcan de la red con el tiempo, que sus errores puedan quedar arrinconados donde nadie los vea, que sus tonterías de juventud no se conviertan en testimonio perenne de su inmadurez. Es el único modo de conseguir que sus vidas sigan siendo interesantes minuto a minuto, sin remordimiento, sin miedo a que, desde el futuro, alguien les eche en cara lo jóvenes que eran. ADDENDA 10/02/11:

Al hilo de lo anterior, incluyo la noticia aportada por Lu: El 45% de los niños es más feliz con su vida online que en la realidad También un titular del periódico de hoy referido a la Comunidad Valenciana: Educación corta el acceso de los alumnos a las redes sociales en los colegios e institutos No quisiera mostrarme negativo, pero una vez más la Escuela da la espalda a la realidad. Los jóvenes tienen teléfonos móviles que con un leve roce envían imágenes a sus redes, sin conectarse al instituto, sin ordenadores, sin permiso paterno. ¿Cuáles serán las próximas medidas? ¿Cacheos selectivos? ¿Inhibidores de frecuencia? ¿Mutilación de falanges? ¿Educar? http://www.repasodelengua.com/2011/02/vidas-interesantes.html

07 junio 2012

Intermitencias de los blogs

Anoche leía las reflexiones de mi amigo Antonio Omatos en las que sacaba a relucir la necesidad de desconectar, y apenas unas horas después me entero de que ha cerrado -espero que temporalmente- un blog de lengua que 54


aprecio: "El reino de Trapisonda". Creo que todos los que hemos vivido el boom de los blogs y las posteriores mareas de las redes sociales nos hemos planteado en alguna ocasión esa necesidad de desconectar para tomar oxígeno. Otro buen amigo, Joselu, sabe bien de lo que hablo, pues en más de una ocasión ha practicado el silencio o se ha desdoblado en blogs de vidas más o menos efímeras. Otros colegas han ido espaciando sus escritos blogueros, casi hasta la desaparición, en la misma medida en que crecían sus presencias en Twitter -todos echamos de menos el blog del Prrrofesor Potachov, por poner solo un ejemplo-. Y también están quienes se resisten a desaparecer y publican esporádicamente alguna nota en sus blogs, una nota que parece una manita alzada entre las olas del tiempo. No pretendo con estas líneas hacer una apología de la resistencia 2.0, ni tampoco pretendo que sea un canto del cisne del mundo de los blogs educativos. Si sigo aquí es porque me apetece contar lo que cuento y porque todavía hay amigos que leen lo que escribo. Cuando falle uno de esos elementos me disolveré lo más discretamente posible. Pero, como esta nota menciona de soslayo la nostalgia de los blogs perdidos, no quisiera dejarme en el tintero el recuerdo de algunos compañeros blogueros que dejaron de escribir, pero que deberían formar parte de esta intrahistoria de la blogosfera educativa: Blogs como Tira de lengua, la Blogse, Maribelele y Makelele -ambos en activo en Twitter-, Como una reina, o Nos vemos en el blog, o cualquiera de los diversos espacios en la red de Angus Iglesias. Soy consciente de que me dejo a muchos buenos blogueros que, como Bartleby, han preferido dejar de serlo. Tener un blog es, como diría Cortázar, mantener "algo que es tuyo pero no es tu cuerpo", con "la necesidad de darle cuerda todos los días"... Tal vez no escribamos todos los días, pero el blog siempre está ahí, con su bracito desesperado colgando de nuestra conciencia. Crédito de la imagen: 'Lost keys' http://www.repasodelengua.com/2012/06/intermitencias-de-los-blogs.html

55


Imagen de portada: http://www.flickr.com/photos/45941278@N00/6065336278

Recopilaci贸n realizada en diciembre de 2012 Bajo licencia Creative Commons CC-BY-SA

Toni Solano @tonisolano www.repasodelengua.com

56

Requete-Repaso  

Antología de artículos de Re(paso) de lengua. Toni Solano. www.repasodelengua.com Diciembre 2012

Read more
Read more
Similar to
Popular now
Just for you