CHA975 040-044 EMPRESA:Maquetación 1
1/31/12
7:44 AM
Página 41
Para agregar valor a la producción de soja, en La Bélgica generan semilla y han instalado una planta de acondicionamiento. Apuestan a la normalización de este mercado.
Un paso adelante “Les damos suma importancia a los ensayos –en este momento tienen más de 50 hectáreas dedicadas a ello–, y mucho tiempo. Conocemos con dos años de anticipación cuáles son los materiales que mejor van a funcionar en La Bélgica. Son siempre tres o cuatro quintales de margen a favor”. (Figueroa)
Una soja de segunda en plena seca. El buen manejo del campo ayudó a evitar daños mayores.
de lluvia, que hay que repartir muy bien los milímetros disponibles... ¡Y aprovecharlos al máximo!
Muy delicado Claro, el maíz era el candidato a padecer más que ningún otro cultivo los embates de La Niña que se anunciaba. Los lotes en fecha se sembraron desde el 12 de septiembre hasta el 22 de octubre, y luego se continuó en diciembre (hasta el 30) con los tardíos. Por esta razón, promediando enero podían hallarse maíces en tres estadios. Los tempranos se veían bastante sufri-
dos, y ya antes de la lluvia estaban condenados a una merma importante. Los tardíos, en cambio, aún tenían chances de brindar una buena cosecha. “Hoy estaríamos más tranquilos si todo el maíz se hubiese sembrado en diciembre –dice Moore–. Hasta hace poco no conseguíamos los picos de rindes que lográbamos con un lote en fecha en años normales, pero siempre se han mostrado muy estables. Hablamos de 90-100 qq/ha contra 110-130 de los primeros, pero con un menor riesgo implícito. Lo cierto es que les estamos encontrando la vuelta haciendo ensayos y manejando híbridos con nuestro grupo CREA, y de hecho estamos levantando los techos. Eso sí, cuando se siembra un maíz tardío se consume la humedad del otoño, por lo que la soja de primera que viene detrás paga algún precio. Como fuere, se ha convertido en el cuarto cultivo y nos permite diversificar riesgos”. Para estos profesionales no debe perderse de vista que los híbridos de maíz están mayormente pensados para siembras en fecha, y cuando ese material se transforma en tardío aparecen problemas –se enferman o no rinden lo suficiente–. “Nuestro grupo ha detectado algunos
que andan muy bien –Nidera 886 y 852, 747 de Monsanto–, lo cual te va dando techos más altos –advierte Figueroa–. Y el VT Triple Pro es excepcional. También se decía que no era necesario fertilizarlos tanto como a los tempranos, pero cuanto más les ponemos más responden. No me extrañaría que si siguen evolucionando, con noches no demasiado frescas rindan tanto como el temprano”. Para los maíces sembrados en fecha se aguardan pérdidas desde el 30% en los híbridos de mejor comportamiento hasta más del 50% en los otros. Como fuere, tras la seca hay ciertas lecturas que pueden obtenerse de lo visto en el potrero. “La Bélgica es un muestrario de que todos los lotes de maíz de una marca están considerablemente mejor que los de otra semillera. Claramente hay materiales genéticos que aguantan la falta de agua con un talante superior, como el 747 de Monsanto –indica Figueroa–. Calle por medio podés ver el híbrido de otra empresa mucho más desmejorado. De todos modos, en general los maíces son cada vez más confiables, con mucha tecnología encima. Después de una seca atroz todavía podés esperar 50-60 qq/ha, lo cual te da mucha confianza”. Todos los años se hacen en este campo ensayos de densidad en maíz. Se detectan los materiales que en años Niño responden a una mayor densidad, y también los que lo hacen a un menor número de plantas en años Niña. No todos funcionan bien en uno y otro escenario, y estos profesionales saben de antemano qué utilizar cuando se conoce el pronóstico climático proyectado. Figueroa subraya que cuando se espera seca se modifica la densidad pero no el nivel de fertilización. “Éste es un error que muchos cometen, porque la mala nutrición del cultivo influye negativamente en su tolerancia a la falta de agua. En La Bélgica el maíz recibe 150 kilos de fosfato diamónico, 160 kilos de urea y 100 kilos de UAN. Con el cereal seguimos atados a una vieja práctica, que nos sale más cara pero nos da buenos resultados. Tenemos una barra fertilizadora y todo lo que se le pone al cultivo queda bajo tierra, a excepción del chorreado que se hace con la pulverizadora”. Por cierto, las enfermedades del FEBRERO 2012 • 41