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Especial
San José de Cúcuta, marzo 26 de 2017
La Resurreccion de Jesucris
Por: Juan Carlos Ballesteros Pbro.
“en su cuerpo resucitado, pasa del estado de muerte a otra vida más allá del tiempo y del espacio. En la Resurrección, el cuerpo de Jesús se llena del poder del Espíritu Santo; participa de la vida divina en el estado de su gloria, tanto que san Pablo puede decir de Cristo que es “el hombre “La Resu celestial” (CIC 646). ción de
“¿Por qué buscar entre los muertos al que vive? No está aquí, ha resucitado” (Lc 24, 5-6).
L
a Resurrección de Cristo es un acontecimiento real que tuvo manifestaciones históricamente comprobadas, como lo atestigua el Nuevo Testamento:
Jesús mismo, realiza no es un su propia Resurrección en surrecci virtud del poder Divino. rriente c El poder del Padre por la acción del Espíritu Santo, un simp ha resucitado a Cristo su retorno Hijo y ha introducido de vida ter manera perfecta su humanidad en la Trinidad, constituyéndolo como “Señor” (CIC 648). La Resurrección es obra de la Santísima Trinidad.
► Los discípulos de Emaús: “Realmente ha resucitado el Señor y se ha aparecido a Simón” (Lc 24, 34). ► El testimonio de Pablo: “Porque os transmití, en primer lugar, lo que a mi vez recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, según las Escrituras; que fue sepultado y que resucitó al tercer día, según las Escrituras; que se apareció a Cefas y luego a los Doce” (1Cor 15, 3-4). ► “Cristo ha resucitado de entre los muertos, y resucitó como primer fruto ofrecido a Dios, el primero de los que han muerto. (1 Cor 15, 20). Ninguna persona puede decir cómo sucedió físicamente la Resurrección de Cristo, pues nadie la pudo contemplar como testigo ocular y de hecho ningún evangelista describe como sucedió; solo hablan del sepulcro vacío y relatan los encuentros del Resucitado con sus discípulos.
da por la primera comunidad cristiana como verdad central, transmitida como fundamental por la tradición, establecida en los documentos del Nuevo Testamento, predicada como parte esencial del Misterio Pascual al mismo tiempo que la Cruz” (CIC 638).
1.
¿Cómo interpretar el hecho concreto de la Resurrección de Cristo?
Los Evangelios testimonian una reLo importante no es lación directa y física de saber el cómo de la ReJesús resucitado con sus surrección de Cristo, sino “La Resurrecdiscípulos: Mediante el tener la certeza que no se tacto “miren mis manos trata de una metáfora o de ción de Jesús, y mis pies, soy yo misuna simple figura teológi- es la verdad mo. Tóquenme y vean, un ca. Al contrario, se trata fantasma no tiene carne y de un hecho real e his- culminante hueso, como ven que yo tórico y que es la verdad de nuestra fe tengo” (Lc 24, 39) y el culminante de nuestra fe en Cristo”. compartir la comida “Jecristiana, como lo afirma sús se acercó, tomó pan el Catecismo de la Iglesia y se lo repartió e hizo lo Católica: “La Resurrecmismo con el pescado” ción de Jesús, es la verdad culminante (Jn 21, 13). Con estas acciones, Jesús de nuestra fe en Cristo, creída y vivi- les invita a comprobar que su cuerpo re-
sucitado es el mismo que ha sido martirizado y crucificado, pues sigue llevando las huellas de su pasión (Jn 20, 20. 27). Es más, Jesús resucitado no está ni siquiera permanentemente con sus discípulos en sentido físico, sino que se aparece a voluntad en medio de ellos, aun con las puertas trancadas, con la única finalidad de suscitar en ellos de nuevo la fe, sacudida por la prueba de la pasión y muerte de su maestro. Hay que aclarar que pese a que es un cuerpo auténtico y real, tiene las propiedades propias de un cuerpo glorioso, es decir, no se sitúa en el tiempo y el espacio, pues puede hacerse presente a su voluntad donde quiere y cuando quiere. Es un cuerpo glorificado que ya no puede ser retenido en la tierra, sino que pertenece al dominio divino del Padre (Jn 20, 17). Con estos elementos enunciados, es preciso afirmar, que la Resurrección de Cristo no es una Resurrección corriente como un simple retorno a la vida terrena, al estilo de Lázaro o la hija de Jairo, que resucitados por Jesús volvían a tener una vida terrena ordinaria. Su Resurrección es diferente y como afirma el Catecismo
¿Qué implicaciones tiene para todos los creyentes la Resurrección de Jesús?
2.
San Pablo afirma: “Si por un hombre vino la muerte, por un hombre viene la resurrección de los muertos. Como todos mueren por Adán, todos recobrarán la vida por Cristo” (1Cor 15, 21-22). Cristo ha resucitado y todos están llamados a resucitar con Él. La palabra definitiva en la vida de los creyentes, no es la muerte sino la vida eterna, gracias a la Resurrección de Cristo; pues “por su muerte nos libera del pecado y por su Resurrección nos abre el acceso a una nueva vida” (C.I.C 654). El Catecismo de la Iglesia católica enseña, que la Resurrección de Cristo es principio y fuente de nuestra Resurrección futura y en la espera que esto se realice, el Resucitado vive en el corazón de los fieles (CIC 645). En Él los cristianos “saborean los prodigios del mundo futuro” (Hb 6, 5) y su vida es arrastrada por Cristo al seno de la vida divina, para que ya no vivan para si los que viven,