Quién es quién Juan Carlos Ciudad, CEO de Zennio
«Un efecto wow! en la habitación se ve reflejado en los reviews» Hemos entrevistado a Juan Carlos Ciudad, CEO de Zennio, marca especializada en tecnología para el sector hotelero, quien afirma que los hoteles están en los inicios en cuanto a la automatización de sistemas y la implantación de tecnología que mejore la experiencia del huésped en las habitaciones. Laura D. Montalvillo —La preocupación de los hoteles por las reviews es más que patente. ¿Cómo conseguimos generar en el huésped ese ansiado ‘efecto wow!’ que le impulse a dejar un comentario positivo en plataformas como Booking o TripAdvisor? —Hace años, cuando ibas a un hotel, conseguías estar mejor que en tu propia casa. Había una cama más grande, climatización, mejor iluminación… Pero desde hace unos años, incentivados por conseguir el mejor precio acabamos alojados en una habitación que es peor que nuestra casa, porque no podemos regular bien la climatización, reproducir la música de nuestro dispositivo de audio, perfumar a nuestro gusto, regular la intensidad de la luz o evitar que el sol entre por la ventana. Al final, vas a los hoteles a padecer calor, frío, deslumbramiento… Ni siquiera puedo elegir previamente a qué temperatura encontrar mi habitación. Es decir, estoy peor que en mi casa. En Zennio pretendemos que con una tecnología, con el coste adecuado, el cliente llegue a esa habitación y diga wow!, esto es más de lo que tengo en mi casa. Como mínimo debemos ofrecer al huésped las mismas tecnologías que tiene en casa, pero además debe encontrar algunas cosas más para que la estancia se convierta en una experiencia. Esa ex24 - Enero 2018
TecnoHotel
periencia, después se va a ver reflejada en TripAdvisor y Booking, ayudando a la marca a posicionarse con ese efecto wow! —¿Cuáles son las tecnologías más disruptivas que podemos encontrarnos hoy en día en la habitación de un hotel? —A día de hoy, diría que el 90% de las infraestructuras hoteleras que se hacen nuevas o se renuevan no tienen intención de implementar tecnologías disruptivas. La pelea está en ver si ponen algo que no sea el termostato de rueda gorda. Llegas a la habitación y no sabes qué hace cada pulsador y tocas el piano para comprobar cómo se activa cada cosa. Necesitas una base. Hay que controlar la iluminación y la climatización para conseguir bienestar. Pero también hay que saber medir si un cliente ha estado bien a nivel de climatización, por ejemplo, contando el número de veces que ha tocado el termostato. Si no lo toca, lo hemos clavado, pero si no para de regularlo vamos mal, pues no somos capaces de darle confort y, además, le estamos volviendo loco. Por otro lado, las tecnologías más disruptivas pasan por los teléfonos móviles. Creo que la integración de los dispositivos móviles, que ya estamos acostumbrados todos a utilizar –y no solo los Millennials–, deben llegar al hotel. En casa, con el dispositivo móvil puedo pulsar el icono de “dormir” cuando me meto en la cama para que se bajen todas las persianas y se apaguen las luces, además de que se compruebe que las ventanas están cerradas. Eso mismo podría estar en un hotel y empezar a utilizarlo, pero no lo tenemos. Cuando estoy acostado, leyendo o escuchando un podcast, tengo que hacer un esfuerzo para adivinar cómo se apaga la luz tocando de nuevo el piano (interruptores cercanos a la cama) e incluso en ocasiones pasar por el fastidio de salir de la cama para darle al interruptor correcto.