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GENIO NÚMERO: 4 Se sitúa en la esfera de Hesed.

GENIO NÚMERO: 5 Se sitúa en la esfera de Geburah.

SIGNIFICA: "Dios Oculto"

SIGNIFICA: "Dios Salvador"

ESENCIA QUE APORTA: Poder Divino

ESENCIA QUE APORTA: Capacidad de Rectificar

Fecha en la que rige: 5 al 9 de Abril Jerarquía: Serafín Planeta que rige: Sol Color: Dorado Metal: Oro Piedra: Diamante

Fecha en la que rige: 10 al 15 de Abril Jerarquía: Serafín Planeta que rige: Venus Color: Verde Metal: Cobre Piedra: Esmeralda

Capacidad para construir en la tierra un mundo de naturaleza divina además de una buena capacitación para rectificar sobre la marcha. Presencia poderosa del yo espiritual y esencial para la tranquilidad del alma. Riesgo de que los deseos choquen con las obligaciones, es entonces cuando este genio será útil a su portador.

Rectificar sobre la marcha antes de que los errores puedan afectar a cualquier materialización en nuestra vida. Rectificar el camino o la acción cuando aún el nuevo giro es posible. Se le invoca para alcanzar una convivencia pacífica con todos, algo necesario para alguien que vive con desasosiego, siempre en un mar de luchas con todos y consigo mismo. Así pues Mahasiah será idóneo para pulir nuestro carácter.

GENIO NÚMERO: 6 Se sitúa en la esfera de Tiphereth. SIGNIFICA: "Dios Loable"

Previene contra la traición y los traidores ya sean éstos de naturaleza interna o externa. Buena capacidad para los descubrimientos útiles. Estas personas serán industriosas, emprendedoras y amantes de los viajes.

Domina las altas ciencias, la filosofía oculta, la teología y las artes liberales. Las personas nacidas con esta influencia aprenderán con facilidad aquello que se propongan. El programa nos explica que oponerse es desear y si el deseo es espiritual la realización es inmediata.

ESENCIA QUE APORTA: Luz, Entendimiento, Conciencia Fecha en la que rige: 16 al 20 de Abril Jerarquía: Serafín Planeta que rige: Venus Color: Verde Metal: Cobre Piedra: Esmeralda Cada una de esas palabras lleva a la siguiente. La Luz nos hará comprender y ambas cosas nos permitirán tener la conciencia de quiénes somos realmente. Esta luz de Lelahel es capaz incluso de curar enfermedades. Esta luz también podrá reportar al influenciado. Amor: Porque una enorme claridad interior les hará amar a los demás y comprenderlos. Renombre: Debido a que la vida les pondrá donde se merecen por su luminosidad. Conocimiento de las ciencias, las artes: La posesión de esa luz no sólo le capacitan para entender, también para darle forma, expresarlo con gracia. Fortuna: Como consecuencia clara de lo anterior.


Amigas y amigos, hoy es un gran día para todos los que publicamos esta revista y para los que la tengan en sus manos. Sin lugar a dudas hemos sido elegidos para recibir algo muy especial, algo que nos llenará de alegría y nos brindará la luz que necesitamos en nuestro camino diario. No es un día cualquiera, es el inicio de un nuevo despertar, de un nuevo ciclo, donde seremos acompañados por ese alguien que siempre ha estado aquí… sí, junto a nosotros y que sin pedírselo nos ha cuidado y llevado en hombros cuando lo hemos necesitado, porque su esencia es el amor, el amor infinito del padre creador que fue el que lo designó para que juntos recorramos el sendero de la vida. Y estoy seguro que en cada edición de esta revista estaremos más ligados a ese “Ángel guardián que nos corresponde”, a sus bendiciones y a su amor incondicional, listos para descifrar mejor sus mensajes, su luz y, sobre todo, recibir de ellos sus grandes bondades en todos los aspectos. Los Ángeles no han caído, están más vigentes que nunca, y hoy Karina te brinda en una serie de especiales todo el conocimiento que necesitamos para estar más cerca de ellos mediante extraordinarias técnicas, oraciones, métodos y terapias listas para guiarnos paso a paso hacia esa luz que nos está esperando con los brazos abiertos. Todos hemos crecido conociendo la palabra ángel, pero en realidad: ¿Cuánto sabemos de ellos? ¿Qué son? ¿Dónde están? ¿De dónde vienen? ¿Para qué nos sirven? Todas estas preguntas serán despejadas por los artículos de nuestros expertos, otras más por testimonios y experiencias de personas que ya han tenido contacto con estas divinidades y lo más sorprendente será que las interrogantes más difíciles serán contestadas por los mismos ángeles que día tras día estarán en comunicación con nosotros. Tan fácil como saber el nombre de nuestro cuidador, así mismo será recibir directamente sus bendiciones y también el que nos guíe por el mejor camino. Lo único que me queda es invitarlos a que nos sigan en cada publicación y descubran por experiencia propia lo magnífico que es interactuar con estos bellos seres de luz. ¿Aceptan este hermoso reto? Claro. Entonces los invitamos a abrir no sólo estas páginas sino las alas que nos llevarán por caminos verdaderamente sorprendentes. Atn. Lic. J. Luís Amaya R.


Hoy conocerás una de las mejores técnicas para conocer el nombre de tu Ángel, siendo así el primer contacto con él, así que ponte cómodo y sigue al pie de la letra el artículo porque, sin duda, en muy poco estarás en contacto con ese ser de luz que está esperando impaciente por estar en comunicación contigo. Así que, adelante y disfruten de esta sensacional experiencia. Ponte en una posición que te acomode. Trata de sentarte con la espalda recta, cruza las piernas en loto o semi loto y sobre todo busca un momento y un lugar en el que nadie te moleste mientras hagas este ejercicio. Ve cerrando muy despacio los ojos. Toma aire profundamente y déjalo salir. Relaja tu mente pero sin forzar. Si te rondan pensamientos no los reprimas, déjalos pasar. El punto clave para relajarte está en la respiración. Una cosa lleva a la otra. Entre más pro-

fundo respires, más relajado estarás. Disfruta al máximo este momento de paz interior. Siente el gozo y la alegría. Ahora vamos a visualizar tu aura, la cual la encontramos alrededor de tu cuerpo. De la planta de tus pies nace un rayo luminoso que pasa despacio por cada parte de tu cuerpo sellando tu aura. Hazlo despacio, concientemente. Mientras haces esto invoca por vez primera a los Ángeles celestiales y repite: "Divinos Ángeles de luz, les pido humildemente se me hagan presentes en esta meditación y me ayuden a sellar mi aura para evitar filtraciones negativas de personas vivas que hayan arrojado malos pensamientos sobre mí y para evitar también que espíritus de baja frecuencia o vibración se sitúen en ella".


Enseguida de esto realiza un ejercicio de cimentación que consiste en visualizar que de la base de tu columna brota una raíz que se desliza por tus piernas, tus pantorrillas y cruza las plantas de los pies extendiéndose hasta el piso. Mientras haces esto, repite en tu mente: "Estas raíces me siembran a la madre tierra para recordarme que a ella pertenezco en materia". Después nuevamente pon atención a la base de tu columna y visualiza una raíz saliendo en forma ascendente, pasando por la zona lumbar (cintura), tu espalda, tu cuello y atravesando tu cabeza por la parte superior, por el chackra de la coronilla y extendiéndose hasta el techo, continuando más allá de éste. Mientras haces esto repite mentalmente: "Estas raíces me conectan a la inteligencia superior, con el Uno-Todo, con el Cosmos que me ayuda a encontrar la sabiduría". Una vez que realizaste esto ya estás listo (a), ahora estás cimbrado (a) en la tierra y conectado (a) con el Dios Universal. Ahora vas a visualizar tu cuerpo material cubierto de una luz blanca y vas a vibrar en esa luz, percatándote que la luz proviene de tus órganos internos y se extiende a tu cuerpo exterior. Si en el proceso sientes alguna molestia o dolor físico, pon toda tu atención ahí y envuelve este órgano o este miembro de luz de sanación. Invoca al Divino Arcángel Rafael y pídele que con su rayo verde se lleve el malestar. Saca este dolor exhalando fuertemente y visualizando que la molestia sale en forma de nube gris. Créeme, es muy efectivo. Ahora que ya estás lleno (a) de luz, empieza a crear en tu reino mental un bello paisaje. Es un lugar que tú diseñarás. Puede tener flores o una hermosa playa con mar. Tú elígelo. Visualiza tu cuerpo espiritual lleno de luz. Mira tus pies pisando terreno firme, nunca los veas flotando o sin firmeza. Empieza a caminar y llénate de esta sensación de alegría, paz y recogimiento. Mientras vas caminando, adéntrate en tu interior más y más y empieza una cuenta regresiva desde el número 21, es decir 21, 20, 19...


hasta llegar al 1. Puedes ayudarte visualizando una escalera, una pirámide o algo que represente ascenso. En todo el ejercicio tienes que visualizar tus pies. No olvides que estás en tu paisaje. Cuando llegues al número 1, vas a estar frente a un espejo. Obsérvate bien. Entre más nítida sea tu visualización, mejores son los resultados. Recorre tu cuerpo y llega a los ojos. Ahora apaga la luz de este cuarto donde estás y pon la atención entera en un triángulo dorado que has puesto frente a ti. No hay nada en ese lugar, sólo tú, la oscuridad y el triángulo dorado. Concéntrate. Ahora vas a preguntar mentalmente siete veces: Divino Ángel Guardián, ¿cuál es tu nombre?, divino ángel guardián, ¿cuál es tu nombre?... así siete veces. Cuando llegues a las siete mira el centro del triángulo, lo más seguro es que veas escrito un nombre. Agradece lo que obtengas y despacio sal de ese sitio contando en forma ascendente: 1, 2, 3, 4, hasta llegar al número 21, tienes que salir gradualmente del estado Alfa para volver a tu paisaje. Aún estás en este cuerpo espiritual. Aprovecha lo que obtuviste y agradécelo a tu ángel, llamándolo por su nombre y empieza a platicar con él. Es el momento de intimidad con este ser divino que aunque siempre está contigo, nunca antes lo habías reconocido. Este momento puede durar algunos minutos. Después sal de ese lugar. Visualiza de nuevo tu cuerpo espiritual frente a ti, en tu cuerpo físico con los ojos cerrados y observa claramente cómo este cuerpo espiritual camina hacia ti integrándose a tu materia. Antes de regresar por completo al aquí y al ahora, vuelve agradecer a los divinos ángeles y seres de luz que permitieron la comunicación a este nivel. Enseguida, respira tres veces profundadamente y mueve lentamente tus extremidades. Después ve abriendo los ojos lentamente y disfruta la sensación de paz que ha dejado en ti la comunicación con este ser de luz que te ama profundamente. Si en un primer ejercicio no logran los resultados deseados, no se desesperen, busquen un lugar más confortable donde ningún ruido o situación los distraiga, también traten de ambientar el lugar con aromas agradables y recuerden que el momento que logren el primer contacto con su ángel, será el más adecuado para ese vínculo que iniciarán con él.


Por grandes que sean las diferencias de criterio entre los especialistas en el mundo infantil, existe consenso en que los primeros siete años son cruciales para el desarrollo y maduración futuros. La intensidad y audacia en

los juegos y relaciones, sea con amigos reales o «invisibles», es una muestra de receptividad hacia el mundo espiritual. Generalmente se piensa que, a medida que el niño se va familiarizando con el pensamiento racional, pierde


buena parte de la frescura e inocencia que caracterizaban esos años. Sin embargo, en el libro Children and Angels (Los niños y los ángeles) la escritora británica Clennyce S. Eckersley ofrece otra visión del mundo de los adultos, pues ella opina que nunca se llega a perder del todo ese don infantil. Los investigadores británicos David Hay y Rebecca Nye llevaron a cabo un estudio durante tres años sobre la espiritualidad de la infancia y descubrieron que la mayoría de los entrevistados tenía creencias profundas y experiencias espirituales significativas desde edades muy tempranas. Los niños están convencidos de que poseen su propio ángel de la guarda y no cuestionan la misión de estos seres. Y los más pequeños, con independencia de su origen cultural, hablan de los ángeles con total naturalidad, como si se tratara de amigos de toda la vida. En muchas sociedades se cree que los bebés de pocos meses poseen la capacidad innata de «ver» más allá de nuestra dimensión física. Este don clarividente desaparece gradualmente con la edad y al llegar a los doce años se han perdido todos o casi todos los vínculos con el mundo espiritual. En la investigación preparatoria de este reportaje he escuchado y leído relatos de muchos padres convencidos de la profunda afinidad existente entre niños y ángeles. Por lo que se refiere a los más pequeños, los padres coincidieron al describir una escena que se repite con frecuencia: el bebé mira fijamente a un punto de la habitación, generalmente el techo, y en un momento dado sonríe o ríe, como respuesta a alguna forma de comunicación invisible; a menudo extiende sus manos hacia arriba, como si esperara que un ser invisible le cogiera en brazos. Los bebés y los ángeles Tampoco es inusual escuchar relatos de bebés que han sobrevivido milagrosamente tras


caer de pisos altos, o en accidentes de tráfico donde mueren los padres pero los pequeños se salvan. Son muchos los que no dudan en atribuir estos sucesos a los ángeles de la guarda. Un ejemplo de este tipo de «rescate angélico» ocurrió en el verano de 1998 en Inglaterra, cuando un hombre llamado Jack llevó a su nieto de trece meses a dar un paseo en coche. Por razones desconocidas, Jack perdió el control del coche y cayó por el precipicio que había a un lado de la carretera. Fue lanzado fuera del vehículo y murió en el acto. Su nieto permaneció dentro del coche durante 72 horas, hasta que fue encontrado vivo y en buen estado de salud por un joven que hacía senderismo en la zona. El coche estaba oculto por una maleza muy espesa y protegido de los rayos del Sol y las inclemencias del tiempo. Durante la vista judicial del caso, todo el mundo hablaba de un milagro, incluso la magistrada. También el policía encargado de las investigaciones dijo que algo o alguien que no era de este mundo había cuidado del niño, salvaguardando su vida. En los hospitales de todo el mundo se puede asistir diariamente a numerosos prodigios producidos gracias a la tecnología y a la rápida intervención en pacientes que hubieran muerto sólo unas décadas atrás. Pero un milagro auténtico, un caso para el que médicos y enfermeras no encuentren ninguna explicación, es algo muy diferente. Sin embargo, no faltan los ejemplos. Uno de ellos es el caso de Lucy, una niña inglesa de 4 años que ingresó inconsciente en el servicio de urgencias del hospital Santa María de Paddington, en Londres, tras haber sido atropellada por un camión. ¿Quién salvó a Lucy? El aspecto de Lucy era tal que las dos doctoras de guardia, Judith y Jenny, no pudieron evitar estremecerse a pesar de tener experiencia en accidentes de todo tipo. Parece ser que acompañaba a sus padres mientras caminaban por Edgware Road, una de las calles más concurridas de Londres. Sin previo aviso, la niña se precipitó en la calzada y se metió literalmente bajo las ruedas del camión, que no pudo frenar a tiempo. Todo el tonelaje del vehículo pasó sobre el cuerpo de la pequeña. Después de examinarla, las dos facultativas no daban crédito a sus ojos, ya que sólo le encontraron un pequeño cardenal en el hombro. Mientras la llevaban al departamento de radiología, la niña abrió los ojos y preguntó que «dónde estaba el hombre vestido de blanco brillante». El radiólogo pensó que se refería a é1, ya que, como todos los médicos, vestía bata blanca, pero la niña repetía que ella hablaba del «hombre con el vestido largo que brillaba». Una de las doctoras intentó tranquilizar a Lucy, pensando que todo era producto de su imaginación, pero la niña mantenía su relato con tenacidad, insistiendo en que aquel personaje luminoso le había acariciado las mejillas mientras la cogía en brazos para evitar que las ruedas del camión aplastaran su cuerpo. Unos minutos después se durmió y no despertó hasta pasadas veinticuatro horas. Transcurrido ese tiempo se le practicaron todo tipo de pruebas y análisis, pero, salvo el pequeño car-


denal del hombro, no encontraron nada. Nadie podía creer lo que estaba pasando, ya que el conductor del camión recordaba el ruido producido por las ruedas cuando supuestamente pasaron sobre el pequeño cuerpo y un testigo confirmó que esa versión era cierta. Pero Lucy insistía en que el hombre de blanco le había salvado la vida. Muchos afirmaron sin ningún género de duda que ese «hombre» era su ángel de la guarda. Estos seres muestran su presencia de muchas formas distintas y una de ellas es mediante los aromas, generalmente de flores como el jazmín. Hace unos años, una joven madre llamada Jane se fue de vacaciones a la costa con sus dos hijas de 5 y 3 años. Cuando llegó a su destino, empezó a llover y el tiempo empeoró de tal modo que, dos días después, Jane decidió interrumpir las vacaciones y regresar a casa. Metió en el coche el escaso equipaje veraniego y se puso en camino, con tan mala fortuna que cuando apenas había recorrido unos kilómetros se desató una lluvia torrencial que le impedía la visibilidad. Las ruedas del coche resbalaban sobre el firme embarrado y Jane empezó a sentir miedo. Decidió parar y, al mirar hacia los asientos traseros, observó que la niña pequeña dormía plácidamente mientras la mayor, sonriendo, le habló como si se tratara de un adulto: «No te preocupes, mamá; los ángeles nos van a ayudar a salir de aquí». En aquel mismo instante, el coche se llenó de un aroma intenso, difícil de identificar, parecido a una mezcla de perfumes, flores y especias. El olor apenas se mantuvo un minuto, pero fue suficiente para que Jane condujera a partir de entonces con mucha más seguridad, sabiendo que tanto ella como sus hijas estaban protegidas por los ángeles. Ya en casa y a salvo, Jane seguía intrigada por el origen de la misteriosa fragancia, aunque siempre convencida de que no era de este mundo. Visitas sobrenaturales Aunque existen muchas teorías, no se sabe a qué obedecen las visitas de los ángeles tanto a niños como a adultos. Sin embargo, todo el mundo coincide en que su propósito es siempre positivo y estimulante. La visita o visitas, según las experiencias, permanecen indelebles en el corazón de aquellos que las experimentan y la sensación que éstos tienen es siempre de serenidad, consuelo y valor. De todas maneras, aunque usted no haya tenido un encuentro angélico, no quiere decir que no goce de la alta protección de estos seres. Los ángeles de la guarda «trabajan a tiempo completo» y están siempre dispuestos a echarnos una mano en cualquier momento. Existen muchas experiencias que así lo prueban.


Los ángeles guardianes protegen, no sólo a personas sino también naciones, ciudades, iglesias y organizaciones. Los ángeles guardianes de las naciones se conocen como etnarcas. El concepto del ángel guardián existe en muchas religiones y culturas y proviene del tiempo de los babilonios y los asirios, donde se les llamaban keribu (de donde procede la palabra querubín) y guardaban los portales de sus templos y palacios. Por otra parte, los romanos creían que los hombres y los niños eran protegidos por espíritus llamados genios y las mujeres por otros llamados juno. A cada ser humano le es asignado un ángel guardián en el momento de su nacimiento. Un dato interesante: el día de los ángeles guardianes se celebra el 2 de octubre. Estos seres guían al ser humano en el camino de la vida pero no interfieren en su libertad de acción y voluntad. Los ángeles guardianes de una persona provienen del noveno coro, que es el coro de los ángeles, y usan una gran variedad de métodos para contactar a la persona. Entre estos métodos está la intuición, los sueños, la telepatía, el pensamiento y esa vocecita interna que a veces nos indica el camino a seguir y la cual nunca se equivoca; a veces utilizan a otras personas para enviar sus mensajes y en algunas ocasiones pueden manipular las circunstancias de la vida diaria para asistir al ser humano en situaciones difíciles; otras veces toman la forma de una persona, de un animal o simplemente se manifiestan en la apariencia que la tradición religiosa les ha dado: un ser de luz y de amor. El ángel guardián nos cuida y nos guía pero siempre dentro de las leyes que rigen al destino de la persona y de la voluntad de ésta. Por otra parte, cuando una persona se separa de las leyes divinas, el ángel se distancia de él y no puede ayudarlo. También esto sucede debido a las grandes energías negativas acumuladas sobre el planeta, emitidas por el desequilibrio de la creación original; el ser humano es a veces rodeado de fuerzas destructivas que lo amenazan, esto también aísla al ángel guardián. Por esta razón es importante establecer un contacto directo con estos bellos seres y la mejor forma de hacerlo es llamándolo a menudo y tratando de ser receptivos para entender su manera de comunicarse con nosotros. Por eso aquí, en nuestra revista, te brindamos muchísimas alternativas y consejos por los cuales puedes acceder a esa comunicación.


NOTA: En esta edición te dejamos una lista que más que nada es sólo una referencia para conocer el nombre de TU ANGEL ya que varios expertos manejan varias fechas para la asignación del ángel guardián; no obstante la única forma real de saber su nombre es preguntándole directamente y esto lo vas a conocer en los diferentes ejercicios y técnicas que te iremos enseñando en cada edición especial de Karina. Te iremos guiando paso a paso con las herramientas adecuadas para ese hermoso encuentro: oraciones, momentos del día que son propicios para la comunicación, los colores característicos, piedras, numerología angelical, aromas… todo te lo daremos para que tengas un verdadero acercamiento y vivas una experiencia llena de amor y paz interior. Esta guía de Ángeles corresponde a las antiguas escrituras de la tradición judeo-cristiana del pueblo hebreo y tiene más de 5 mil años de historia. En cada una de nuestras ediciones también podrás encontrar en nuestra contraportada la imagen coleccionable, la oración y las características que rodean a estos ángeles.


Al principio de los tiempos, cuando no existía nada, todos los ángeles estaban reunidos en torno al Señor esperando la señal que de Él viniera para ir hacia los mundos y co-ayudar en la Creación, pero una disensión entre los ángeles desató la polémica primero y la guerra de los cielos después. Sucedió que llegaba el instante de la creación del hombre. Hubo ángeles que querían al hombre perfecto, superior, a la misma altura de ellos, por eso no escatimarían esfuerzos en lograrlo y estaban dispuestos a hacer sus mejores obras. Otros ángeles, en cambio, querían que el hombre y su conciencia fuera ascendiendo en el plano universal a través de escalas hasta llegar a Dios y su perfección, a través del trabajo diario y por los siglos de los siglos. Esto era para asegurarse que el hombre, a pesar de su lentitud en lograr la perfección, algún día llegaría a Dios totalmente conciente y con sus capacidades acrecentadas. Según las historias más antiguas de la tierra, que se encuentran en libros de miles de años y que se conservan en oriente, hubo otras humanidades en la tierra, aquellos primeros seres humanos no fueron perfectos y fueron destruidos. Este fue el motivo principal de la polémica. Unos querían que el hombre fuera perfecto desde el principio, y si se equivocaban destruirían la creación del mismo hasta lograr un ser superior, y los otros querían la vía de la ascensión. Los ángeles que no estaban de acuerdo, con tal de no movilizarse, en su negativa, decidieron continuar durmiendo en el seno de Dios pero esto ya no era posible porque el universo comenzaba a expandirse irremediablemente.


De los ángeles rebeldes hubo uno que logró ponerse a la cabeza de todos, su nombre era Shaitan, el adversario, el que desafió al resto de los ángeles y a Dios mismo. El pecado de este ángel fue el de la soberbia porque dijo que él lograría hacer al hombre tan superior o más que a los mismos arcángeles. Este ángel expresó su entusiasmo con voz estruendosa diciendo: “¿quien como yo?”, a lo que el siguiente ángel en el orden jerárquico le respondió: “te equivocas, ¡quién como Dios!”. Miguel era el primer arcángel en la jerarquía de los cuatro, acompañado por Gabriel, Rafael y Uriel. Se encontraba a la cabeza de los cuatro puntos de luz por ser el que más cerca del centro del universo estaba. El dominio de Miguel era el fuego, el que fuera encendido por un ángel anterior de nombre Luzbel, sólo que éste tenía la misión de encender la chispa primigenia en todos pero que no podía equilibrar sus fuerzas por tener la misión de encender al universo, no de mantenerlo. Mientras que Miguel conserva y cuida que el fuego del universo no se extinga, los demás ángeles protegen otros puntos en el divino universo. Por esto Miguel es de una jerarquía superior, pues por él el universo se mantiene encendido. Más tarde será el Hijo de Dios quien tendrá la misión de Cristalizar el brillo de Dios en todas partes. El Arcángel Miguel enfrentó directamente a Shaitan y le respondió: ¿qué has dicho?, te has olvidado del Creador, te has olvidado de Dios, ¿quién como Dios? Con esas palabras demostró su fidelidad, olvidándose de sí mismo y asumiendo la responsabilidad como defensor de un mandato superior. A partir de ese momento se desató la guerra, pues todos los ángeles a las órdenes de Miguel avanzaron sobre los ángeles que habían simpatizado con Shaitan. Esta guerra duró miles de millones de años, hasta que las dos terceras partes de los ángeles lograron vencer a la tercera rebelde y desordenada que fue arrojada a los abismos, esto es, fuera del universo posible de conocer. En la correspondencia física del relato, las dos terceras partes tienen relación directa con cierta cantidad de astros que fueron abortados del firmamento, pues eran estrellas que no lograban establecer sus órbitas ordenadamente provocando caos y destrucción al resto de los astros, los que ya estaban preparados para recibir el germen de la vida. Fue en ese momento que la maldición se pronunció, pero esto no significa que alguien haya

dicho algo, significa que en el universo se quebró la paz que existía hasta entonces, y lo que se creara ya no tendría jamás el acuerdo beneplácito de todos los ángeles, de toda la Creación del Señor. De allí hacia adelante en la evolución, los ángeles caídos o arrojados al abismo, han tratado de malograr toda creación sobre el hombre con el fin de demostrar que el hombre no sirve para nada, y sean reconocidos, estos ángeles como que tenían razón. Por esto aquel ángel rebelde, que más tarde fue conocido como Satán, lleno de soberbia y desprecio, quiere destruir al ser humano, pues no es de su agrado y lo considera un ser totalmente inútil. Los astros abortados del firmamento fueron a los abismos y se convierten a veces en errantes cometas o bólidos de masa informe que surcan los espacios, para la visión terrestre, cuando toman contacto con el oxígeno, se encienden dejando una estela luminosa, tal como vemos en muchas noches, pero en su correspondiente lectura mística, tienen que ver con los ángeles arrojados fuera del sistema sideral. Como en toda guerra, también hay arrepentidos y ésta no es una excepción. Muchas veces, aquellos astros que pasan como estrellas fugaces, cumplen con una función benéfica hacia los humanos, es como si


aquellos rebeldes buscaran una reconciliación con Dios y sus criaturas. Hubo muchas de esas almas que llegaron a los mundos para trabajar y cumplir con el mandato de Dios ya que si no lo hacían eran inmediatamente separados y arrojados hacia planos que no se pueden conocer, llamados genéricamente abismos. Aún así, esas almas rebeldes desarrollan una conciencia orientada hacia fines no evolutivos terrenales, pues no creen en que la evolución pueda partir desde la tierra misma sino que piensan que lo mejor está en los cielos y a toda costa intentan llevarse almas para rearmar su grupo derrotado al comienzo, sea a costa del engaño o fomentando creencias que a la larga demuestran el error. San Miguel es el príncipe de la milicia celeste, está vestido con ropas que recuerdan el rojo del fuego y el azul de la justicia, un cinturón de oro ciñe su cintura, significando el beneplácito y sostén que Dios le da. Porta en su mano derecha la espada de doble filo, la que separa lo verdadero de lo falso venciendo a los soberbios que disfrazan sus argumentos siempre en favor de razones egoístas. En su mano izquierda lleva la balanza de los platillos dorados. Esto alude a la justicia divina que Dios le concedió por haber vencido y logrado la paz en el universo. No es a los seres humanos a quienes les corresponde juzgar o maldecir a aquellos ángeles rebeldes, no están bajo la supervisión humana ni son sojuzgados por esta, sino que es a Dios a quien le corresponde ejercer su voluntad tanto sobre ellos como sobre cualquier mortal. La única defensa que tiene el ser humano es Dios y su escudo llamado Miguel. Miguel es, en otra lectura la conciencia y la razón venciendo a las tinieblas, pues una vez que la mente humana lucha con sus miedos, enciende la verdad que puede mantenerse gracias a un constante equilibrio entre potentes fuerzas que toman formas diversas en los planos sutiles del espíritu. La razón es la primera llave que el ser humano tiene para abrir los canales del conocimiento, una vez que lo logra debe actualizar su saber dejando atrás antiguas creencias, tomando otras llaves nuevas que enriquezcan al espíritu. No están al alcance de quien no hace un esfuerzo para elevar su conciencia a planos más elevados donde reina el amor, pues conforma una realidad que está fuera de toda lógica conocida en el cotidiano mundo actual y no alcanzable por medio de ficticias razones, sino transitando el difícil camino de la verdad, la cual no siempre es la realidad que creemos percibir.

Oh soberano Arcángel, oh Excelentísimo Príncipe de la Corte del Cielo. Defendedme, oh Capitán valerosísimo de los ejércitos de Dios, enviad en mi socorro vuestros soldados para que me defiendan de los demonios y no me rinda a sus combates y tentaciones. Mandad a vuestros ángeles que me guíen para que me alumbren el camino y que pongan sus manos para que no tropiecen mis pies en el camino peligroso de esta vida. Asistid vuestros ángeles a mi muerte, alcanzadme del Señor contricción verdadera de mis culpas para que sea presentada mi alma ante vuestro tribunal, merezca ser presentada por vuestra perpetua gracia de haber conseguido con vuestra intercesión de la gloria eterna donde alabe al Señor para siempre y os dé mano ante el trono de la Santísima Trinidad y entre en posesión la Bienaventuranza. Amén. .


Mensaje del Arcángel GABRIEL canalizado por Asriah el 14/06/2010

Purifiquen “sus propias aguas”y los océanos se limpiarán por resonancia. Fluyan amorosa y grácilmente como el agua. Sientan que son como las olas fuertes y gráciles al mismo tiempo. Siéntanse UNO con cada gota de agua. Ustedes y el agua son UNO, como son UNO con todo lo creado . Limpien en ustedes mismos el “petróleo derramado”. Purifiquen “sus propias aguas” y los océanos se limpiarán por resonancia. Nada ocurre “casualmente”. Todo lo que sucede les habla y los induce a crecer en conciencia. El mundo “externo” es Interno. Todo lo que encuentran afuera es porque se encuentra adentro. Sólo es puesto en “el exterior” para tener otra perspectiva. Sin embargo olvidan fácilmente que el afuera es sólo un reflejo del adentro. Tienen el bello anhelo de servir a su planeta hogar. Le sirven y realzan cuidando y honrando a sus propios cuerpos. Han vivido en un mundo dual donde estas verdades no son aparentes. Hoy ya están viviendo en un mundo que está vibrando en una frecuencia mucho más alta. Ahora les es posible sentir la UNIDAD con mayor intensidad. Sólo deben soltar todos los preconceptos que han acumulado durante su experiencia en la tercera dimensión y permitirse fluir como el agua. Abracen, limpien y armonicen internamente todo aquello que ven en el exterior como inadecuado o negativo. Fluyan. Es simple y bello. Suelten el esfuerzo y dancen con alegría. Están viviendo el amanecer de la nueva Tierra, permítanse vivir YA plenamente en ella. Los abrazo en mi corazón que es el suyo… Gabriel


Este ángel nos moviliza hasta la más oculta de nuestras emociones, pidiendo su asistencia sentiremos que es maravilloso ser portador de misericordia, para nuestros amigos, nuestros enemigos y para nosotros mismos. Si somos misericordiosos con nuestro entorno también recibiremos misericordia. No olvidemos que cosecharemos nuestra siembra, por lo tanto, debemos observar cuánta misericordia tenemos con quienes nos rodean. Trabajemos con este ángel, pidámosle luz, guía y su asistencia y veremos cómo iremos cambiando, poco a poco, hasta ser misericordiosos. Cuando este ángel está en nuestra vida, damos y recibimos misericordia. Es una actitud beatífica, nos eleva, nos muestra el mundo desde lo positivo. Podemos ponernos en el lugar de los otros y comprender mejor sus necesidades. Para pedir su asistencia, podemos decir esta oración que nos ayudará a ponernos en contacto con él: “Amado ángel de la Misericordia, tu luz me envuelve dándome así una clara visión de la actitud que debo tomar ante... (mencionar situación o persona), para recibir y dar la misericordia divina. Gracias, ángel, sé que estás conmigo”. Desde este momento, nos invadirá una visión diferente sobre nuestra vida y la de quienes nos rodean. Siempre estaremos en calma, armónicos y sintiendo que Dios está con nosotros


El superior directo es el Creador. Son los más cercanos a Él y los más hermosos artífices de la belleza. Se los considera la jerarquía más alta de los Ángeles; rodean el trono de Dios y lo alaban cantándole "Santo, Santo, Santo". Se dice que poseen seis pares de alas; dos tapan la cara, dos el resto del cuerpo y las otras dos las utilizan para volar (algunos dicen que se cubren de la luz de Dios). Sirven al Dios que poseemos en cada uno de nosotros y trabajan especialmente con la energía del amor; son conocidos también como cantores o músicos de Dios. Se los representa a veces con instrumentos musicales o cantando; transmiten la frecuencia Amor Impersonal y la sabiduría del amor.

Un conocimiento que hasta el siglo pasado estaba sólo restringido a los círculos esotéricos secretos, ha revelado que según la cábala hebrea, existen 72 atributos o cualidades que rodean a Dios y que están a disposición de los hombres para atender sus necesidades evolutivas. Son los 72 ángeles o genios, cada uno de los cuales tiene un nombre ritual, y según la cábala se relaciona con una energía zodiacal determinada y debe ser invocado en estrictos horarios planetarios. A cada ángel se le atribuye también una invocación determinada, que es un salmo del Antiguo Testamento, haciéndose presente en forma inmediata ante este llamado.


Hay un refrán que dice: "El miedo llamó a la puerta, y respondió la fe, y no había nadie". El miedo se origina en las dudas que tenemos de nuestra divinidad. El antídoto para el miedo es la fe. Dentro de mí sé que no estoy solo, jamás. Sé que tengo a mi disposición la guía divina en todo momento. Este conocimiento hace que el miedo sea imposible. Tampoco usted está solo y también dispone de guía omnipresente accesible a voluntad. Cuando uno sabe de verdad que la Suprema Presencia está siempre a nuestro lado, la posibilidad de vivir tanto con la duda como con el miedo se evapora. Tiene que poseer la cualidad de ser un conocimiento. Entonces, el miedo se desvanece. Cuando comience a librarse de los miedos, usted desarrollará una especie de confianza que refleje su consciencia de su misión divina. El miedo es nuestra prisión. Tenemos que erradicarlo mediante a certeza de lo absurdo que es tener miedo de algo en este sistema inteligente del que formamos parte y que tiene infinita inteligencia en cada uno de sus elementos. Traer este simple conocimiento a la conciencia cuando experimente cualquier miedo, le ayudará a desterrar tanto el miedo como la duda.

Los ángeles no establecen contacto sólo con personas especiales o de un modo secreto. Lo hacen abierta y gozosamente, trayendo buen humor y buenas nuevas. Estar con tus ángeles no es sentarse en una habitación oscura, con música misteriosa, una bola de cristal y velas parpadeantes; es conversar, simplemente. Hablar con los ángeles es la cosa más natural del mundo. Cualquiera puede hacerlo y hace bien. Hace bien al sentido del humor, al alma, al cuerpo. Hace bien a todos aquellos con los que entras en contacto. Cuando preguntas a tus ángeles puedes estar seguro de que obtendrás respuesta. El verdadero preguntar no proviene del miedo ni de la agresión; surge del profundo deseo de saber, la voluntad de escuchar y recibir. Preguntar no es exigir, ni tomar codiciosamente; es permanecer abierto, sin opinión y sin crítica, mientras los fragmentos de información se van agrupando. Preguntar significa, simplemente, aceptar lo que se presente y confiar que en el momento debido el entendimiento correcto y destacado se hará conocer para el bien de todos.


¿Qué son Los ángeles? Lo primero que Dios creó fue lo más perfecto y parecido a Él: los ángeles. Un ángel es un espíritu como lo es Dios, es decir, un ser con inteligencia y voluntad pero sin cuerpo, sin dependencia alguna de la materia. El hombre moderno no afirma la existencia de los ángeles. Tampoco la niega. Simplemente la ignora. No se atreve a hablar

de su existencia por miedo a que los demás lo consideren como niño que cree en la cigüeña o en Santa Claus. En el fondo piensa que los demás pueden sospechar que, si afirma creer en los ángeles, no se comporta como adulto, no es del todo razonable y serio. Sin embargo, por extraño que pueda parecer, sólo recientemente ha ocurrido esto. Los descubrimientos antropológicos muestran que la existencia de los ángeles se daba por supuesta desde la más remota prehistoria, en los albores de la vida humana en la Tierra.


La creencia en seres espirituales superiores al hombre e inferiores a Dios era entonces universal. A veces, esos espíritus eran buenos y otras malos, y se les unía a distintas cosas que ellos vivificaban -los ríos, los bosques, los animales, las montañas...-, pero sus características eran constantes: inmaterialidad, poder, mediación entre el hombre y la divinidad... Cuando el hombre comenzó a escribir la historia en ese libro todavía inacabado, lo llenó de seres que tenían esas mismas características, fueran ángeles, espíritus o semidioses. Las mitologías griega y romana, por ejemplo, muestran que el pueblo creía en su existencia. Pero no era sólo el pueblo ignorante el que creía en ellos; los filósofos no eran ajenos a esa creencia universal. Tales de Mileto y Pitágoras los colocaban en los umbrales del ámbito divino, Sócrates conversaba familiarmente con uno de ellos y Platón y sus discípulos llenaron el mundo con inteligencias puras o dioses secundarios. Aristóteles, por su parte, creía que eran quienes movían los cuerpos celestes. Otro tanto podemos decir de las civilizaciones y literaturas nórdica, eslava, maya u oriental. Todo lo anterior indica que los ángeles no constituyen un invento del cristianismo. Prescindiendo de los relatos populares, de la mitología y de la filosofía, y volviendo a la Historia, nos encontramos con que el libro de la antigüedad cuya autenticidad ha sido más ampliamente corroborada, la Biblia, habla de los ángeles en casi todas sus páginas. Ángeles fueron los que detuvieron la mano de Abraham cuando iba a sacrificar a su hijo, los que mataron a los primogénitos de los egipcios, los que condujeron a la victoria a los Macabeos... Y en el Nuevo Testamento, un ángel fue quien se apareció a Zacarías, a una doncella de Nazareth en Galilea y a su esposo en sueños... Jesús mismo, el Hijo de Dios, fue servido por los ángeles en el desierto y confortado por uno de ellos en el Huerto de los Olivos durante su agonía. Y luego, a lo largo de los siglos, los ángeles aparecen innumerables veces en la vida de los santos, incluso hasta nuestros días. Una creencia tan duradera y universal merece algo más que desprecio. Es algo muy importante como para tratar de quitárselo de encima como un engorroso abrigo. Lo menos que se puede hacer es tratar de explicarlo. Desde el punto de vista de la fe católica, la explicación está en la revelación divina, la cual encuentra su confirmación en datos de razón que nos sería muy largo examinar.


Baste decir que la revelación es, desde luego, la mejor manera de saber algo de los ángeles, ya que es la misma palabra de Dios, el cual no puede engañarse ni engañarnos y que es, además, la primera causa de todo. Así pues, existen esas sustancias espirituales superiores que llamamos ángeles. Ahora bien, ¿cómo son, qué forma tienen?... Lo único que puede hacer la razón, en este caso, es proceder por eliminación. Está claro que no son seres gigantescos cuya fortaleza haría que los hombres parecieran alfeñiques; no, no hay tamaño en los ángeles porque no tienen nada material. Tampoco tienen una forma determinada porque la forma está definida por la materia. Por ello nos resulta difícil concebirlos -y más aún imaginarlos-, ya que nuestra mente está íntimamente unida a lo material. Si decimos que son sustancias espirituales o formas subsistentes, enseguida nos imaginamos un fantasma, un vago perfume o una brisa suave. Pero no, no son “imaginables”. Entonces, ¿por qué aparecen con cuerpos en la Sagrada Escritura? Uno estuvo a las puertas del Paraíso espada en mano, otros fueron huéspedes de Abraham, el arcángel Rafael apareció como compañero de viaje de Tobías. Tenían, pues, cuerpos. ¿Cómo se hicieron con ellos?... Evidentemente no eran suyos y por tanto tuvieron que tomarlos, asumirlos de alguna manera como un hombre que alquila un smoking para asistir a una fiesta. Ahora bien, en cuanto a cómo lo obtuvieron es un misterio. Lo único que se puede apuntar es que tal vez fueran una mera apariencia, no cuerpos auténticos, pues, dado su poder, no necesitaban robarlos ni pedirlos prestados. Santo Tomás insinúa que tal vez utilizaran como material aire comprimido pero es posible cualquier otra explicación. La belleza de las criaturas es una imagen imperfecta de la belleza de Dios quien, al crearlas, quiso que la renegaran de alguna manera. Cuanto más perfectas sean esas criaturas, mejor reflejarán la belleza divina y los ángeles, los seres creados más perfectos que existen, la reflejan mejor que nadie. Por ello, quien se dedica a la búsqueda de la bondad y belleza de Dios, nunca dejará de considerar y de amar a estas criaturas que, como ninguna otra, son los más perfectos espejos de esa belleza y de esa bondad.


El Cristo dijo: ¡Os doy mi alegría! Y es que Dios actúa en ti por medio de esta energía fundamental que llamamos Alegría. La Alegría no es algo provocado por las circunstancias exteriores, quien verdaderamente es alegre, lo es, sin ser afectado por ellas. Cuánto más te alejas de tus vehículos inferiores (físico - etérico - emocional - mental inferior), más alegría tienes ya que ésta funciona a nivel de Tu Ángel Solar (o Cristo en ti), tu Alma, tu Mónada (Presencia YO SOY); o sea a nivel de tus vehículos Superiores. Al actuar con tu tríada Superior, le quitas poder a tu personalidad que es la causante de dolor, afecciones a la salud, angustias, etc.; si tus cuerpos inferiores (tu personalidad) te controlan mayor es tu dolor y menor tu alegría. Cómo acrecentar la alegría: 1 - Contemplar una flor, sin apuro, la mayor cantidad de tiempo posible. Su belleza... simetría... perfección... perfume... Ir penetrando en ella: conectarse con la esencia de la flor, más, más, llegar al YO SOY de la flor. 2 - La contemplación de un símbolo, de algo relacionado con la Naturaleza, el escuchar una música, incrementan la alegría y encienden tu creatividad.


Mientras contemplas, trae a tu mente una de las siguientes virtudes: Belleza - Bondad - Justicia - Verdad - Ética - Amor - Fe - Paz - Tranquilidad - Inofensividad - Anhelo elevado - Devoción - Salud - Dinamismo - Entusiasmo - Acción justa - Sueño apropiado - Relación sexual correcta - Dieta adecuada Sólo de a una y date todo el tiempo que necesites para meditar en ella. Haz todo lo que hagas con alegría: la comida, un nuevo curso, dar un saludo, tu trabajo, lo que te gusta, lo que no te gusta. Pon alegría en todo, absolutamente en todo; acreciéntala cada vez que puedas y en los que llamamos malos momentos acompáñalos con una sonrisa y busca la solución con la mayor alegría. Tu alegría aumenta cuando prestas un servicio a alguien sin esperar nada a cambio. Lo que la incrementa es el hecho de dar; el de recibir incrementa tu felicidad. La felicidad es un sentimiento, por lo que sólo involucra a tu cuerpo emocional y es pasajero. La Alegría es gozo e involucra a tus cuerpos Superiores y forma parte de los tesoros acumulados en el cielo. La Alegría es lo contrario a la depresión, el dolor y la fealdad y está dentro de ti, sólo debes buscarla y acrecentarla. Enemigos de la Alegría: Temor - Ira - Codicia Odio - Resentimientos - Fealdad - Cualquier acción que no se base en la Buena Voluntad - Mentira - Crítica Calumnia - Malevolencia - Venganza - Celos Separatividad - Agresión - Destrucción - Mala acción hacia otro - Vanidad - Ego - Presunción - Hipocresía Contaminación - Corrupción - Acción dañina (Evita todo esto y si aparece, cámbialo inmediatamente por la virtud contraria) El Amor y la Alegría son el Alfa y Omega, te dan seguridad en ti mismo, curan, armonizan expanden, fortalecen y te elevan.


¿Te ha pasado que has vivido aquello que dices “hoy no fue mi día”? Por ejemplo: se te cae en la mañana el jugo del desayuno, se te olvida algo en casa, se te hace tarde, estás en medio del tráfico y posiblemente con esto te llegan pensamientos nada gratos. En resumen, te encuentras en momentos donde tu paz ha sido alterada, esa tranquilidad divina que, como hijos de la divinidad, tenemos por herencia (la paz como algo natural). Entonces en estas circunstancias es donde entran en tu ayuda los amorosos e incondicionales ángeles para recordarte esa verdad… el estar en armonía. Primero que nada demos un vistazo a lo poderosamente creador que ya eres y hay que tener en cuenta para esto lo siguiente: estás hecho a imagen y semejanza de nuestro creador, Dios padre-madre, ¿y en qué radica esto? Dios es creador con mente infinita y así mismo tú creas con tus pensamientos. Entendiendo esto visualiza que eres mucho más que la realidad efímera física-material que logramos entender, que ese cuerpo físico es sólo el vehículo para poder estar aquí en la tierra y vivir plenamente la experiencia de la creación, de tu historia y que gracias al libre albedrío que se te otorga irás modelando tu realidad; así que, TÚ creas con el pensamiento. Un dato para que refuerces lo anterior: la luz viaja a 300,000 km/s y nuestro pensamiento es 27 veces más rápido; entonces concientiza cuán poderosamente creadores somos, imagínate qué tan fuerte es la forma que le das a esos pensamientos, si son positivos o negativos… está de más decirte con qué fuerza influyen en nuestro entorno, así


pues las personas que almacenan pensamientos depresivos vibran en colores grises obscuros a diferencia de una persona altruista con pensamientos positivos emitirá colores rosados, entonces nuestros centros energéticos o también llamados chacras, son afectados de acuerdo a la vibración en la que nos hallemos. Ya que hablamos un poquito de nosotros ahora les toca a nuestros amigos los ángeles. En términos científicos, estos seres son quantums (unidad) de energía concentrada de muy alta vibración y al invocarlos nuestra vibración cambia, sube y nos libera de esos momentos de enojo, duda, desesperación o miedo y de cualquier otra emoción que alimente las energías de la oscuridad que no están conectadas a las fuentes de luz de nuestro padre. La luz, como ya los saben, juega un papel fundamental en cualquier proceso incluyendo el de la vida y Dios siempre te envía la luz que necesitas, lo único que debes hacer es extender tu mano y tomarla con ayuda de tus ángeles de la guarda y de un arcángel muy especial llamado: Uriel. A Uriel lo caracteriza el rayo oro-rubí que es el encargado de despertar nuestro interés por el mundo espiritual cortando la ceguera, trayendo luminosidad y claridad, despertando la llama divina que vive en nuestro corazón, las bendiciones en luz de nuestro padre y colocarla en nuestro corazón. Aquí les dejo con mucho amor un ejercicio de oración que, sin duda, les ayudará para recibir toda la luz que se nos da a través de nuestros amados ángeles. Repitan, inhalando y exhalando lentamente, durante 3 ocasiones:

“Yo soy Amor. Yo soy Salud. Yo soy Paz. Merezco ser amado. Merezco ser feliz. Merezco estar sano. Hoy comienza mi sanación de cuerpo, mente y espíritu. Me perdono por los errores que cometí. Ángeles de mi guarda, ayúdenme a verme inocente, sano y el ser de luz que yo soy. Entrego ahora mismo todo mi enojo, angustia, miedo a ustedes, angelitos, para que los trasformen en salud, amor y paz.” Puedes hacerlo sentado, espalda erguida, piernas sin cruzar. Visualización: Mientras repites verbal o mentalmente este poderoso decreto (3 veces) visualizarás una nube de luz que comienza a cubrirte desde la planta de los pies, poco a poco, pasando por todo tu cuerpo hasta llegar a la cabeza -del color que llegue a ti será perfecto (nuestro ángel sabe el color que necesitamos para la curación)-, absorberemos ese color por cada poro de nuestro cuerpo absorbiendo la sanación. Disfruta de la bellísima energía sanadora que tus ángeles harán llegar a ti en ese momento y durante el resto del día, y así como la pastillita de la mañana, medio día y noche, a medio día deberás recordarte con la siguiente afirmación, cerrando los ojos e inhalando y exhalando lentamente durante 3 ocasiones en postura cómoda: “Yo soy (tu nombre completo) activo aquí y ahora con ayuda de mis ángeles guardianes. Mi Salud es Perfecta en todo momento, en cada célula y órgano de mi cuerpo, y proyecto la Curación a mi familia, hogar, actividades y hacia toda la humanidad, elevando cada apariencia imperfecta a la Perfección que Dios ve en mí. Así sea, de acuerdo a la Voluntad de Dios, en Armonía para todo el mundo, de manera perfecta y bajo la Gracia.


Muy bien, vamos comenzando entonces a cambiar nuestro pensamiento, intenciones y deseos y estaremos cambiando nuestro campo áurico a un brillo maravilloso de hermosos colores que atraerá muchas bendiciones con ayuda de nuestros angelitos. Prepara un cuarzo que puedes comprar recordando que no eres tú quien elige el cristal, sino él quien te va a atraer para ayudarte en tu proceso de crecimiento y desarrollo personal y espiritual. Puedes buscar el Azabache o ámbar negro que es un protector mágico absorbente de energías negativas, calma pasiones, alivia histeria y melancolía, previene pesadillas y potencia habilidades psíquicas, puedes tomarlo y presionarlo con tu mano derecha. Llegando a nuestro ejercicio nocturno, nos consentiremos con la medicina angelical de nuestros alados protectores. ¿Te parece un buen baño? Coloca en tu baño una imagen del angelito que más te guste y pon en un plato forrado de papel aluminio una vela piramidal color verde y otra violeta, préndelas, bendiciendo cada una de ellas, con cerillo de madera y pedirás al arcángel Rafael, el supremo sanador, y al arcángel Zadkiel, el arcángel de la transmutación, desde tu corazón: “Divinos arcángeles Rafael y Zadkiel, en nombre de nuestro divino Jesús y por obra y gracia del Espíritu Santo envíenme ángeles de la sanación para reconfortar mi cuerpo… Gracias porque ya me ha sido concedido.” Agrega en una cubeta de agua caliente, pétalos de rosas de los colores que más te gusten añadiendo agua de rosas como aromatizante, puedes apagar la luz del cuarto de baño y poner música relajante con una varita de incienso. Recuerda hacer 3 respiraciones profundas mientras te enjuagas con esta agua que te mantendrá armonizado. Por: Azul Violeta Por: Azul Violeta

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ELEMIAH, Señor que ocultas el rostro en el engranaje de los negocios humanos: si tu dedo poderoso me ha designado a mí para moldear tu barro, protégeme, ayúdame, no permitas que en ese juego me envilezca. Si debo vivir toda mi vida sin descubrir la eterna fuente de la luz, sigue mis pasos, ELEMIAH; no dejes que una ambición desmesurada se apodere de mí; no dejes que un pesado karma caiga como plomo sobres mis espaldas. Cuando comprenda, cuando sepa, cuando tu rostro oculto me sea revelado, mi amor, como una flecha -grande, inmensa-, irá hacia ti.

Oración MAHASIAH: no permitas que las virtudes que Tú has acumulado en mi alma se conviertan en un obstáculo para mi evolución. Haz que yo comprenda, MAHASIAH, que para ejercer el magisterio de tu Alta Ciencia es preciso que liquide las cuentas con los que fueron compañeros de ruta en el pasado. Ayúdame, Señor, para que mi razón no se nuble en el momento de la prueba; para que no me identifique con la tribulación. Y cuando la dinámica del tiempo haya limpiado todos los rincones de mi alma, acéptame, Señor, como tu ministro en la Tierra, dame un lugar donde pueda oficiar, donde pueda rendir testimonio del Orden que Tú representas.

Oración

LELAHEL: Os doy gracias, Señor, por ese alto en el camino que me ofrecéis. Permitidme, LELAHEL, compartir con mis hermanos los abundantes bienes con los que me habéis rodeado. Inspiradme, Señor, el deseo de curar a los enfermos; el deseo de restablecer y equilibrar las almas en crisis. Si debo dejar de mi memoria en el mundo, permitidme, ¡Oh Señor LELAHEL!, que se me recuerde por mis obras de bondad, de filantropía, de desprendimiento, y que mi ambición se limite a ser el portador de soluciones felices para todos. Que el amor que inspiro, sea, Señor, el amor que inspiráis, que la ciencia que sale de mí, sea Vuestra ciencia, que el arte que exprese, sea el de Vuestro divino Verbo.

Oración



Karina Ángeles