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ACONCAGUA Fotografías / Photographs Pablo Betancourt

Textos / Texts Nicolás García


Fotografías | Photographs Pablo Betancourt Textos | Texts Nicolás García Diseño | Design Marcelo Ortega y Claudia Grebenc Ilustración croquis Aconcagua | Aconcagua map Anita Argerich Traducción | Translation Cristina D’Gregorio Corrección de estilo | Copy editor Raquel Ferreyra Corrección de texto en inglés | English version editor Jon Baxendale

Betancourt, Pablo Aconcagua fotografías / Pablo Betancourt y Nicolás García; ilustrado por Ana Argerich; con prólogo de Alejandro Randis.- 1ª ed. - Mendoza: Pablo Betancourt, 2010. 152 p.; 27,9 x 22,9 cm. Traducido por: Cristina D’Gregorio ISBN 978-987-05-8585-5 1. Fotografías. I. García, Nicolás II. Argerich, Ana, ilus. III. Randis, Alejandro, prolog. IV. D’Gregorio, Cristina, trad. V. Título CDD 770

copyright © Pablo Betancourt 2010 Printed in China by Everbest Printing Co. Ltd. through Four Colour Print Group Queda hecho el depósito de Ley 11.723 Todos los derechos reservados. Ninguna parte de este libro puede ser reproducido de ninguna manera sin el consentimiento del autor. All rights reserved. No part of this book may be reproduced in any form without the permission of the author.


ÍNDICE CONTENTS PRÓLOGO FOREWORD

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TEXTOS TEXTS

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FOTOGRAFÍAS PHOTOGRAPHS

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NOTAS NOTES

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AGRADECIMIENTOS ACKNOWLEDGMENTS

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PRÓLOGO FOREWORD Alejandro Randis*

Aconcagua… En sus hielos y rocas, bajo sus cielos, forjé gran parte de lo que soy. Allá arriba, sufrí, lloré, reí y fui también muy feliz. Pude tocar los extremos de la vida y de la muerte y así obtuve certezas para siempre. Y el tiempo pasó… Ahora estoy frente a este Aconcagua en fotos y los recuerdos regresan con estos paisajes, con sus cielos profundos llenos de nubes devoradoras de azul, con el sentimiento de cada rostro, de cada escena. Hasta se puede “ver” el espíritu de la montaña en la estética del hilo conductor de todo el libro. Qué bueno tener entre mis manos este Aconcagua que me revive, al ojearlo, emociones. Qué bueno que muchas personas podrán sentir lo mismo. Estas imágenes me resultan un regalo para los ojos y para el corazón.

My true essence has been forged on Aconcagua Mountain, amidst its ice and rocks and beneath its skies. There, I suffered, cried, but was truly happy: I could sense the extremes of life and death, and come to know everlasting certainties. Now I face another Aconcagua, that seen through photographs: its landscapes, the depths of the skies, often heavy with clouds that engulf the blue, the feelings shown by faces and scenes bring back memories to me. One can even see the mountain’s engulfing spirit, which returns time and again through the images in this book. It is good to hold this picture Aconcagua in my hands. Whilst I look at it, strong feelings are revived within me, and I am happy that many will be able to feel the same. These images are a gift both for the eyes and for the heart.

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*ver página 150


Croquis del Parque Provincial Aconcagua. Ilustraci贸n de Anita Argerich. Map sketch of Aconcagua State Park. Illustration by Anita Argerich.

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ACONCAGUA “A lo mejor esperamos que, cualquier día, superando un desplome, o subiendo una arista, nos venga a la mente la respuesta a todas nuestras dudas, a esta insatisfacción permanente que llevamos dentro”. Joan-Enric Farreny “Perhaps we expect that, one day, when an overhang is vanquished or a ridge attempted, the answers to all our doubts and deeply-rooted dissatisfaction, will eventually come to our minds”. Joan-Enric Farreny

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Aconcagua Aconcagua Nicolás García

La cumbre del cerro Aconcagua es una pequeña plataforma de roca, expuesta a las condiciones características de su alta cota: fuertes vientos que sin embargo aportan poco oxígeno y temperaturas que no tocan la parte positiva del termómetro. No obstante, cada verano del hemisferio Sur miles de personas atraviesan medio planeta para alcanzar este sitio hostil a la vida humana. La típica pregunta que suscita el montañismo, el porqué, puede tener tantas respuestas como pares de piernas que caminan cerro arriba. Muchas de esas respuestas están en las imágenes de este libro. El poder del paisaje, para empezar. Una belleza geológica, de fuerzas descomunales y momentos que se miden en millones de años –una escala ajena a lo humano– o la atmósfera diferente que hay en la altura, difícil de relatar, pero a mi juicio perfectamente interpretada por estas fotografías. Se trata de los elementos en su más despojada expresión: piedra, aire, nieve. En su fase apacible, componen una imagen de armonía y aire milenario. Es el encantamiento que ejercen las grandes montañas. Pero durante los temporales, revelan la otra cara del cerro y su poder feroz. Aconcagua's summit is a small platform of rock that is exposed to conditions consistent with its high altitude, strong winds that provide little oxygen, and with temperatures that remain well below freezing. Yet, countless people cross half the planet during South America's summer to get to a place that is overtly hostile to human life. The usual question posed when mountaineering, that of why, may account for as many answers as there are legs climbing the slopes. Many of those answers are in the images of this book. To begin, the power of the landscape has a geological beauty that is forged by massive forces and moments that can only be measured in millions of years, something well beyond our human scale; the distinctive atmosphere of such high places is hard to put in words, but is perfectly depicted in these photographs. It is about the Elements in their barest form – stone, air and snow. At their mildest, they make up an ageless image of harmony: a spell that big hills can cast. But when the storm hits, we see in the mountain a mighty power at its wildest. 9


Y el trajín humano en las laderas. Iniciado por caminantes incaicos hace 500 años por motivos religiosos, según testimonian el santuario de altura y la momia hallados en el Aconcagua. Los encargados de llevar a este niño y su lujoso ajuar funerario hasta 5.000 metros ¿habrán subido felices o preocupados, confiados en su fe o sin esperanzas de regresar al llano y al verde? El impulso exploratorio continúa por motivos científicos o aventureros, con un componente político –que atraviesa desde las exploraciones polares a los primeros ascensos a los gigantes himalayos–. Y finalmente deviene emprendimiento deportivo, recreativo, espiritual, estético, lucrativo… en fin, una razón por cada voluntad que se afana en la atmósfera liviana de la altura. El comercio y la administración tienen su lugar en este micromundo, y por lo tanto en este libro. Cada verano la sociedad portátil que se despliega en los campamentos tiene sus oficios: cocineros, “campamenteros”, guardaparques, guías, rescatistas de la Policía mendocina, porteadores… y cronistas.

Un anillo de poder Los Andes Centrales integran uno de los dos grandes sistemas orográficos de la Tierra: el círculo de montañas que rodea el océano Pacífico, desde Alaska hasta la Antártida y desde Japón hasta Nueva Zelanda. El otro sistema no le va a la zaga en dimensiones, y sólo lo supera en altura en los Himalayas de Asia. Cordilleras de este otro sistema son las europeas como los Alpes, los Apeninos y los Pirineos y las africanas del Atlas.

Momia incaica hallada en Aconcagua. Foto: gentileza Dr. Roberto Bárcena Inca Mummy found on Aconcagua. Photo: courtesy of Dr. Roberto Bárcena

And there is human endeavor entrenched in the slopes. Pioneered by the Inca striders 500 years ago, as seen in the burial site and mummy that was found in Aconcagua. Did those who led the child and carried his rich ajuar up to 5,000 meters climb gladly or with a sense of worry? Did they trust in their gods or climb without hope of seeing the green valleys again? The impulse to explore goes on, whether it is for scientific purposes or for the sheer experience of an adventure; for political gain – shown in many endeavors from polar explorations to the first ascents of the Himalayas – or for recreation, for spiritual and aesthetic growth or for reasons of profit… In short, each who toils uphill into this thin atmosphere has his own reasons for so doing, and each is a representation of the society below. Thus, not only has adventure a place in this micro world, but so too has commerce and administration, and with it a place in this book. The portable society that unfolds each season in the base camps has its trades: cooks, camp managers, rangers, guides, rescue patrols, porters... and chroniclers.

A ring of power The Central Andes are part of one of the earth’s two largest orographic systems: the Circum-Pacific Belt or Pacific Ring of Fire that surrounds the Pacific Ocean from Alaska to the Antarctic and from Japan to New Zealand; the other includes European ranges such as the Alps, Apennines and Pyrenees, African mountains like the Atlas, and the Himalayas of Asia (the only range with 8,000m mountains).

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The Andes form South America’s backbone, one which runs for more than

La Cordillera de los Andes es la espina dorsal de Sudamérica, a lo largo de 7.000 kilómetros, desde la Península Antártica hasta el extremo septentrional del subcontinente. Constituye una barrera a lo largo del Pacífico, con un promedio de 400 kilómetros de ancho y más de 100 cum-

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bres que superan los 6.000 metros sobre el nivel del mar. En la provincia argentina de Mendoza se encuentra el punto máximo de este encadenamiento, el cerro Aconcagua con sus 6.962 metros de altura. Los casi siete kilómetros verticales de la montaña son parte de un macizo independiente dentro de la Cordillera Principal (una de las tres cadenas que despliegan los Andes en esta región). Esta cordillera es también el límite entre la Argentina y Chile. Las principales cumbres de los Andes, y la divisoria de aguas que estos picos generan –glaciares y ríos que desaguan hacia el océano Atlántico o hacia el océano Pacífico–, definen el límite internacional. En la zona del Aconcagua esta línea corre 12 kilómetros al oeste de la montaña, por lo que el cerro se alza íntegramente en territorio argentino. En otras palabras, el agua que generan los cinco principales cuerpos glaciarios del Aconcagua va a parar al Atlántico. Estos glaciares son: Horcones Inferior (al pie de los 3.000 metros de hielo y roca de la Pared Sur), Horcones Superior (nace en el cerro Cuerno, cerca de Plaza de Mulas), de los Polacos (el gran glaciar que baja desde el filo cumbrero hacia el valle Relinchos, visible desde el valle del río Vacas), Güssfeldt (sobre el lado norte del cerro Cuerno, visible desde Nido de Cóndores), y de las Vacas (oculto al noroeste del cerro, desagua en la Quebrada Vieja Alta). Percibir estas montañas desde su historia natural es olvidar la escala humana para imaginar un dispositivo planetario, iniciado hace 200 millones de años, cuando las rocas que forman las laderas del Aconcagua aún eran parte del lecho marino y cuando América del Sur y África integraban un mismo continente, que los científicos llaman Gondwana. La separación de este continente, de acuerdo a la teoría de la tectónica de placas, generó las enormes fuerzas que moldearon y todavía moldean los Andes. El británico Edward Fitz Gerald, jefe de la expedición que en 1897 subió por primera vez las dos montañas más altas de la región, el Aconcagua y el volcán Tupungato, describió esta impresión en su libro “The Highest Andes”:

7,000 kilometers from the Antarctic Peninsula to Venezuela, in the northern extreme of the subcontinent. Forming a natural barrier along the Pacific coast, its width averages 400 kilometers in width, and contains over 100 peaks of 6,000m.

The highest mountain of this range – excluding the Himalayas, the highest in the world – is Mt. Aconcagua, which stands an impressive 6,962 meters, or 22,841 feet, above sea level. Aconcagua is located in the Argentinean province of Mendoza. Almost seven kilometers of vertical stone and ice peak to form an independent massif within the “Cordillera Principal”, one of the three ranges that make up the Central Andes in this region. The “Cordillera Principal” also marks the international border between Argentina and Chile, defined by the Andes major peaks, and with them the resulting watershed that creates glaciers and rivers that in turn drain into the Atlantic or the Pacific oceans. In the Aconcagua area, the border is located 12 kilometers west of the mountain, which rises entirely on Argentinean land; this means that water coming from Aconcagua’s five main glaciers flows solely into the Atlantic. These glaciers include Horcones Inferior (at the foot of the 3,000m of ice and rock that forms the South Face), Horcones Superior (which starts at Cerro Cuerno, near Plaza de Mulas), de Los Polacos (the Polish Glacier, which runs from the summit ridge towards the Relinchos valley), Güssfeldt (northern side of Cerro Cuerno, visible from Nido de Cóndores), and de las Vacas (hidden towards the northwest, it drains into the Vieja Alta gorge). Seeing these mountains from a natural history viewpoint means ignoring the human factor: one has to imagine a cosmic mechanism that started 200 million years ago, when the rocks that form the slopes of today were still part of a seabed, when South America and Africa still formed the single continent, Gondwana. According to theories governing plate tectonics, continental separation produced huge forces that have shaped the modern Andes. The British mountaineer Edward Fitz Gerald, leader of the expedition that, in 1897, first climbed the two highest mountains of the region (Mt. Aconcagua and Tupungato Volcano), wrote in his book, The Highest Andes:


El macizo del cerro Aconcagua, fotografiado desde la cumbre del cerro Agua Salada. La vista es de la Pared Sur, cuya parte inferior est谩 oculta por el cerro Mirador. La uni贸n de los valles Horcones Superior (izq.) y Horcones Inferior (der.) marca el sitio del campamento Confluencia. The South Face of Aconcagua, as seen from the summit of neighboring mountain Agua Salada. In the right lower corner, the characteristic domes (half-cylindrical tents) of the Confluencia base camp give an impression of the extraordinary dimensions of the massif.

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Cerro Almacenes (4.800m). Sus caracterĂ­sticas bandas de roca recortadas contra el cielo atraen la vista durante el recorrido entre Confluencia y Plaza Francia.

Mt. Almacenes (4,800m). Its characteristic horizontal stratifications stand out against the sky in an attractive view of the trail between Confluencia and Plaza Francia. 14


Confluencia, el primer campamento de la ruta normal, es también un destino de trekking frecuente. A 3.410 metros y ubicado en la confluencia de los ríos Horcones Superior y Horcones Inferior, es también el último sitio con vegetación en la Ruta Normal. 15

Confluencia, the first camp on the Normal Route, is also a popular hiking destination. It is located in the convergence of the Upper Horcones and Lower Horcones rivers, at 3,410m. It is also the last green spot on the Normal Route.


Malas condiciones. Dos integrantes de una expedición estadounidense avanzan pese al mal tiempo, cerca de Piedras Negras, a más de 6.000 metros de altura. El viento blanco, con ráfagas que arremolinan nieve, genera una de las peores condiciones en el cerro.

Poor weather. Despite of the bad weather, two members of a U.S. expedition push on near Piedras Negras, at more than 6,000m. The “white wind”, a blizzard that swirls snow, accounts for some of the worst conditions found on the mountain. 16


Campo 2 (5.830m) en la ruta llamada Falso Polacos, que ingresa por el Valle de Vacas y luego retoma la Ruta Normal en su tramo superior. Camp 2 (5,830m) on the called it False Polish Route, follows the Vacas Valley and crosses to the Normal Route in the upper reaches of the mountain. 17


Hiperaclimatado. Trabajar en la monta帽a durante toda la temporada genera una adaptaci贸n especial a la altura. En la foto, el porteador Felipe Randis juega en Plaza de Mulas (4.370m) como si estuviera al nivel del mar.

Hyper-acclimatized. Working out at the mountains during the entire season requires a special adaptation to the altitude. This picture shows porter Felipe Randis playing rugby at Plaza de Mulas (4,370m) as if he were at sea level. 18


After office en Plaza de Mulas. DespuĂŠs de la jornada de trabajo llega el momento de relajarse entre colegas (porteadores, guĂ­as y campamenteros).

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After hours at Plaza de Mulas. After a working day, it is time to relax amongst colleagues (porters, guides and camp keepers).


Cada verano, las empresas prestadoras de servicios montan estructuras provisorias para proveer comodidades en los campamentos base. En la imagen, el sherpa Lhakpa Cielu ayuda a Luciano Badino a preparar una carpa comedor en Plaza Argentina. En la pรกgina opuesta, un domo en el mismo campamento.

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Every summer, service providers’ companies put up temporary structures to supply the comfort needed at the base camps. This picture shows Nepalese Sherpa Lhakpa Cielu helping Luciano Badino set up a dining tent at Plaza Argentina. The picture above depicts a dome located at the same camp. 21


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Rodando. La luna brinda un aspecto particular a esta ladera a 5.600m, en el campamento Nido de C贸ndores. Rolling. The moonlight lends a distinctive ambience to this slope at 5,600m, close to Nido de C贸ndores camp.

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El resguardo llamado la Cueva, desde donde está tomada la foto, es un punto decisivo en el tramo final de la Ruta Normal. Muchos dejan sus últimas fuerzas en la dura Travesía (foto), y deben bajar antes de superar la Canaleta, que es el umbral de la cumbre. The protected spot known as the Cave, from where this picture was taken, is a critical point in the last section of the Normal Route. Many climbers lose their strength in the tough “Travesía” (traverse, shown in the picture), and must descend before reaching the “Canaleta”, the couloir leading to the summit.

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El sitio mĂĄs alto del continente americano. A paso lento, entre las nubes, este montaĂąista arriba a la cima. Lo espera su compaĂąero para darle un abrazo.

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The highest place in the Americas. Walking slowly inside the clouds, a climber reaches the top. His mate waits there, ready to greet him with a warm hug.


Room service. John Winkelman (EE.UU.) parece muy contento de recibir su cena en la cama. En las expediciones comerciales, los guías se encargan de derretir nieve y preparar todas las comidas durante los días de altura. Esto puede ser una dura tarea si el clima no es benévolo (página opuesta, campamento Nido de Cóndores).

Room service. John Winkelman (USA) looks very happy to receive dinner in bed. On commercial expeditions, guides are responsible for melting snow and preparing all the meals during the days at altitude. This can be a hard task under bad weather conditions (opposite page, Nido de Cóndores camp).

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Aconcagua Photographs Preview  

Aconcagua Photographs is the first book of images of the highest mountain on the American continent. The awesome landscapes, storms, wildlif...