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Aires de silencio


Aires de silencio Antología poética de Colegios Mayores de Madrid

Curso 2010 -2011

Poemario dedicado al poeta José Ángel Valente, Antiguo Colegial del C.M.U. Ximénez de Cisneros


Dirección : Bartolomé Bordoy Barceló, Paula Díez de la Herrera, Juan Miguel Pazos Loureiro y Jaime Álvarez Gallardo Diseño portada : Paula Díez de la Herrera Maquetación: Juan Miguel Pazos Loureiro Retrato : Pablo Quintanal Junquera Agradecimientos : Juan Carlos González Pérez y Ana Castro Valero

Sociedad de Lectura C.M.U. Cisneros

Comisión de Prensa C.M.U. Teresa de Jesus

Universidad Complutense de Madrid


Prólogo Tenéis ante vosotros “Aires de silencio”, 3ª edición de la Antología Poética de Colegios Mayores de Madrid y continuación del ilusionante proyecto nacido en 2008 con la publicación de “Diario de escalofríos”, poemario presentado en el Cisneros por la poetisa gallega Yolanda Castaño y que dio paso a la publicación de “Buscando la luz”, segunda edición del proyecto que vio la luz en mayo de 2010 de la mano del poeta y antiguo Director de la Biblioteca Nacional de España, así como Secretario de Estado de Cultura, Luis Alberto de Cuenca. Esta 3ª edición, que será presentada por Luis García Montero, a quien muchos amantes de la poesía consideramos el mejor poeta vivo en lengua castellana, cuenta con la particularidad de que al proyecto coordinado en sus dos primeras ediciones por la Sociedad de Lectura del C.M.U. Ximénez de Cisneros, se ha unido la colaboración del Colegio Mayor Teresa de Jesús, el cual se ha implicado activamente tanto en las labores organizativas que un proyecto de estas características requiere, como sobre todo en la participación en el mismo, siendo, con 7 colegialas, el colegio mayor con mayor número de representante en el poemario. La filosofía del proyecto sigue siendo la misma de sus orígenes: fomentar la poesía en el ambiente universitario madrileño dando la oportunidad a jóvenes estudiantes de dar a conocer sus primeros trabajos mediante la publicación de un poemario en el que aparezcan representados si no todos, sí una gran cantidad de los Colegios Mayores de Madrid. Del mismo modo que en la edición de 2010 se homenajeó al poeta Miguel Hernández conmemorando el centésimo aniversario de su nacimiento, la edición de 2011 de la Antología Poética de Colegios Mayores de Madrid también tendrá un protagonismo muy especial en la figura del poeta José Ángel Valente, uno de los mejores poetas el lengua castellana del siglo XX y Antiguo Colegial del Colegio Mayor Cisneros.


Así, “Aires de silencio” pretende rendir homenaje a uno de tantos grandes personajes de la cultura española que han pasado por las paredes de este irrepetible Colegio Mayor que es el Cisneros desde su creación en 1943 a partir de la Residencia de Estudiantes. Valente, impulsor y principal protagonista de la corriente literaria denominada “poesía del silencio” que da nombre a este poemario, recibió multitud de reconocimientos a su obra tanto en España como en el extranjero, entre los que destacan el Premio Príncipe de Asturias de las Letras en 1988, el Premio Nacional de Poesía en 1993, el Premio Adonais en 1955, el Premio de la Crítica en 1960 y el Premio Reina Sofía en 1998. José Angel Valente, quien además fue profesor de literatura en la Universidad de Oxford, fue partícipe de una de las más doradas etapas del Colegio Mayor junto con muchos otros ilustres Cisnerianos coetáneos como el escultor Eduardo Chillida, el director de la Real Academia Española Fernando Lázaro Carreter, el filólogo Manuel Alvar o el mismísimo Gustavo Bueno, uno de los mejores filósofos españoles de todos los tiempos. Sin más dilación, y esperando que disfrutéis de esta humilde colección de poemas, sólo me resta agradecer a todas las personas que han puesto su granito de arena para que este proyecto haya podido llegar a buen puerto un año más y animaros a participar en futuras ediciones de esta ilusionante iniciativa que poco a poco, y con el incondicional apoyo que desde la 1ª edición nos viene mostrando el Director del Colegio Mayor Cisneros, Don José Luís González Llavona, va progresivamente consolidándose como uno de los más firmes referentes en la poesía universitaria madrileña.

Juan Miguel Pazos Loureiro Presidente de la Sociedad de Lectura Cisneros (2004 - 2010)


“La palabra ha de llevar el lenguaje al punto cero, al punto de la indeterminación infinita, de la infinita libertad” José Ángel Valente


Índice por autores: Bartolomé Bordoy Barceló. C.M.U. Ximénez de Cisneros (28, 43) Lucía Carrizosa Valero. C.M.U. San Juan Evangelista (17) Ana Castro. C.M.U. Isabel de España (10, 29, 48) Claudia Cólogan González-Massieu. C.M.U. Sta Mª del Pino (20) Paula Díez de la Herrera. C.M.U. Teresa de Jesús (27) Verónica Escribano Santiago. C.M.U. Teresa de Jesús (33) Raquel Escutia Romero. C.M.U. César Carlos (16, 54) Antía Fernández Lemos. C.M.U. Teresa de Jesús (34) Pedro Fernández Véliz. C.M.U. Ximénez de Cisneros (32, 46) Alicia Galán Álvarez. C.M.U. Santa María de Europa (9, 24, 50) Santiago Galán Álvarez. C.M.U. Chaminade (14, 31, 53) Jacqueline García Díaz. C.M.U. Nuestra Señora de Luján (22, 45) Jesús García Plata. C.M.U. Teresa de Jesús (39) Saad Jebbour Najda. C.M.U. Antonio de Nebrija (38) Romina Martínez. C.M.U. Isabel de España (21) María Molina Delicado. C.M.U. Vedruna (35) Gabriele Nicoli. C.M.U. Teresa de Jesús (19) Noelia Olbés Mendaño. C.M.U. Miguel Antonio Caro (23) Agustín Ostos Robina. C.M.U. Jaime del Amo (40) Sonia Palacín Blasco. C.M.U. Teresa de Jesús (37)


Zacarias Payne. C.M.U. Ximénez de Cisneros (18, 44) Juan Miguel Pazos Loureiro. C.M.U. Ximénez de Cisneros (11, 26, 51) Antón Rey Villaverde. C.M.U. Ximénez de Cisneros (36) Lucía Sicre García. C.M.U. Teresa de Jesús (15, 30, 47) Javier Soldevilla Francés. C.M.U. San Juan Evangelista (41) Charo Valdivia Paz -Soldán. C.M.U. Guadalupe (13, 42, 52) Rafael Yánez. C.M.U. Diego de Covarrubias (12, 25, 49)


Alicia Galán Álvarez C.M.U. Santa María de Europa

La fundación Lanzarote, Julio 2008

Desde tu casa se ve este rectángulo de tierra derretida Minúsculas porciones de país arrasadas por la cálida venida de suelo nuevo Esta ventana es un cuadro -ardiente y negrode la nada.

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Ana Castro C.M.U. Isabel de España

Blanco

Cuando comencemos a llorar será ya muy tarde. El dolor se habrá derramado por la caja torácica y los órganos, impregnados, tan sólo esperarán la saturación en negro, solidificarse. Tan sólo quedará un murmullo. Nada que verbalizar. Un escozor en los ojos. El impulso nervioso a 0. Tras el asedio del orden y el horario, el blanco de afuera es el miedo rosa.

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Juan Miguel Pazos Loureiro C.M.U. XimĂŠnez de Cisneros

aparecer es reflejarse o perderse en el espacio que separa la duda del espejo, la posibilidad del grito

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Rafael Yánez C.M.U. Diego de Covarrubias

Reflejos de guerra

Ayer te mataron con otro nombre y otra apariencia. Ni siquiera esta ciudad era la misma, con su mismo nombre, con distintas calles. Te moriste entre mis brazos que tampoco eran míos, si no un yo que a mí me trata de tú. Deseábamos tanto la leyendaP Pero la vida siempre es otra cosa. Me ensordece el ruido, me agobia el hoy. Me refugio y me evado, olvidando lo que sucede fuera. El ladrido de un perro me hace volver. Quizá tampoco tú estés en el otro lado del Estigia.

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Charo Valdivia Paz -Soldán C.M.U. Guadalupe

Abajo el telón

Penetrar en el inhóspito océano de la palabra reinventar el cuerpo alguien posee alguien piensa en el otro los ombligos se arrullan mientras las calles se adormilan despertar al mundo con gemidos con este placer que duele morder los dedos para no amar más y con un click desaparecer de la escena

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Santiago Galán Álvarez C.M.U. Chaminade

Vuelo cruzado

La conexión entre la persiana y la urraca es el vuelo cruzado, ortogonal, ligereza del mimbre que encuentra un segundo en la mañana y las urde

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Lucía Sicre García C.M.U. Teresa de Jesús

...y al final caerán las estructuras amaneceremos desnudos con los labios repletos de preguntas soplará un silencio frío, el de los ciegos, recorriendo uno a uno cada poro amaneceremos, y no habrá ya lugar donde esconderse.

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Raquel Escutia Romero C.M.U. César Carlos

“Si el ahogado sacude sus lívidos recuerdos halla un golpe de luz, la memoria del aire” “Cuerpo en pena” CERNUDA

La memoria del aire nos recuerda su lecho en el fondo nocturno, reflejo de simétricas voces que acaso nos llamaban. Era la paz libremente atravesada quien nos dio tregua para abandonar aquella alba en ruina, esa memoria plena de mar y sombras hacia donde el aire sin nombre pronunció sus lívidos recuerdos.

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Lucía Carrizosa Valero C.M.U. San Juan Evangelista

Palabras, palabras, emanan de tu pelo cuando callas. golpean mi garganta en tu garganta. Palabras; palabras que ya sin tinta rompen esculpidas en mi boca. Palabras de caricias, letras de metralla, palabras que no miran me envenenan y se marchan. Carnavales de palabras, condenadas que al son de la burlada pena bailan. Llueve, graniza y descama tu lasciva masticada, inundando de quejíos’ el frágil eco de mi latido

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Zacarias Payne C.M.U. Ximénez de Cisneros

It takes two to tango En ingles hay una frase muy común que dice: “It takes two to tango” es cierto, hace falta dos para bailar un tango aquí sentado solo mirando la línea pulsante que marca mi posición en la pantalla me pregunto, qué es real? el molino o el gigante la voz inspiradora o mi locura si lo veo con mis ojos, is it real? si lo escucho con mis oídos, is it real? si lo toco con mis manos, is it real? si lo siento en mi interior, is it real? it takes two to tango pero cuántos hacen falta para el amor? es amor cuándo uno ama sin ser amado?

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Gabriele Nicoli C.M.U. Teresa de Jesús

Falsa verità

Falsa verdad

Sorrisi del mattino. La fine dell'inverno.

Sonrisas en la madrugaga. El fin del invierno.

Mentre il vento violenta un fiore tremolante, ascolto parole vacue indagare i miei silenzi.

Mientras el viento viola una flor temblante, oigo palabras vacuas averiguar mis silencios.

Non so perché io sia qui. Seguo la mia coscienza? Non posso fuggire ma non posso neppure restare, per sempre tormentato, più che spaventato, asfissiato dalle parole che direi.

No sé porque yo sea aquí ¿Persigo mi concencia? No puedo huir pero tampoco puedo quedarme, para siempre atormentado, más que espantado, asfixiado por las palabras que diría.

Non ci sono alibi, no, non questa volta, perché, nella fretta di vivere, ho respirato chimere e stelle.

No hay coartadas, no, no esta vez, porque, en la prisa de vivir, respiré quimeras y estrellas.

Confesserei quanto tutto questo mi tormenta, abbrevia il mio giorno e penetra nei miei sogniP ma non mi sarebbe più concessa un’altra falsa verità.

Confesaría cuanto todo eso me atormenta, abrevia mi día y trapasa mis sueños... pero no me seria otorgada nunca más otra falsa verdad.

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Claudia Cólogan González-Massieu C.M.U. Santa María del Pino

Vértices En el germen triste del pensamiento débil, aprietas con estrechez simples locuras ¿Son ellas voces mudas? Para. No sigas al ancho fondo virulento. Pirámide giratoria de desespero. Escapo y sigo los pasos amargos del vértice en un deseo rectangular, perdido en el agujero donde no me encuentro, ni a mí, ni a la hélice. Me persiguen planos rotos en el paso y no eres ya quien decías ser, sólo un payaso cuando rotas eran tus artimañas. Con esa idea inverosímil hecha a medida limo bordes, pero son las ciencias amargas. Atento al escultor, sus manos, su herida.

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Romina Martínez C.M.U. Isabel de España

Soneto a la luz de la luna Bajo la iluminada luna escribo profundos versos de amor y pasión, que dirigidos por mi corazón danzan felices en el pergamino. Cato tus besos cual si fueran vino. Es una droga. Fuego abrasador, misteriosa mirada de león cargada de timidez y cariño. Tigre que con tus garras afiladas impulsivo en mis sueños te abalanzas y arrebatas todos mis sentimientos. Escribo bajo la luna encantada mi electrizante amor en estos versos que forman un caluroso soneto.

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Jacqueline García Díaz C.M.U. Nuestra Señora de Luján

Yo Siempre quiero tener la sencillez la dignidad de una brizna al viento de una hormiga que no sabe que lo es de un quizás, de un tal vez, de un de momentoP Un instante: estar y ya ha pasado recién contada mi historia de amor aventurera al principio retorna eterna porque siempre vuelve a casa. El tenue roce de un hasta mañana con la luz la cómplice ser llamada bajo la puerta. Tan voz. Tan cerrada. Porque soy yo y es lo único que tengo siempre quiero tener la sencillez. Si ella no está, yo desaparezco.

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Noelia Olbés Mendaño. C.M.U. Miguel Antonio Caro

El día en el que decidí saltar al mar. El día en el que decidí saltar al mar rompí primero memorias ahogadas en sequía desdije después toda lacra envenenada de persecución y castigue por último al naufragio en vida de penas y vergüenzas. Descubrí urgando en mi ceguera que de veras existen terceras salidas tan deseosas como refulgentes de ser vistas en su espera. Dejé de inventarme como problema para tampoco quedar como solución. El ayer saltó vencido por la escotilla y bajó por el mástil a mi encuentro el mañana escapando mis pánicos por proa mientras se alzaba el destino desde popa. El viento estalló la agobiante brújula interna fulgurante siempre de desvíos impropios que me abocaba incansable a colisión contra un horizonte remojado en desdichas. Se evaporaron en sal todos los rechazos ascendiendo hasta la gran cúpula negra que, esta vez si, encontré prendida en candela. Entró el sosiego pidiendo permiso por mis párpados descendiendo desde su quietud hasta el alma para terminar estacionando en mis entrañas antes afligidas, agotadas, perpetuamente remendadas. Se armaron mis ganas de premura en el convencimiento tranquilo de que el salto transformaría la decisión en acierto. Y entonces, sólo entonces salté.

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Alicia Galán Álvarez C.M.U. Santa María de Europa

Malpaís La tierra ennegrece los confines de la mirada Suelos quebrados se agolpan en una imagen primaria del caos. La tierra está desnuda: su verde y pétreo vestido lo engalanan ahora brillos cenicientos de ira.

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Rafael Yáñez C.M.U. Diego de Covarrubias

Toxicomanía púrpura Hermosos movimientos a los que obligaba el reagee. También yo saltaba, contigo, por un hilo de realidad.

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Juan Miguel Pazos Loureiro C.M.U. XimĂŠnez de Cisneros

amo los viajes en globo y los disfraces de guisante amo los compases y semicĂ­rculos que guardaba en el pupitre en mis clases de dibujo amo la palabra oportunidad, amo tus ojos

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Paula Díez de la Herrera C.M.U. Teresa de Jesús

las camas amanecían piratas y el domingo era un tablero de juegos de naranja con un parche en el ojo izquierdo y las mejillas coloradas en el fragor de la batalla mamá llamaba al baño nunca fui tan feliz como en aquella casa;

tiritando escondidos en la espuma los dedos arrugados aún buscaban el tesoro del fondo de la bañera empapados los dos en la toalla las risas escapaban resbalando por la mesa del desayuno y firmábamos la tregua con mermelada en servilletas

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Bartolomé Bordoy Barceló C.M.U. Ximénez de Cisneros

El Camino

Que es la muerte sino un paso Que es la vida sino un camino La arena cae, los segundos mueren. Mi vida se apaga como la luz de las estrellas. El camino se acaba ha llegado la hora un paso, otro uno más hacia el olvido.

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Ana Castro C.M.U. Isabel de España

Metabolé Soy todas aquellas que tuve que ser hasta hoy, con las costillas mal puestas y los ojos desencajados. Tan sólo contaba con el nombre que me dio mi madre. Ahora sé del metabolismo de los cuerpos, del sistema inmune y de manos desconchadas. Sé cómo cambia la velocidad de mis pies cuando se encuentran con otros pies y hay un silencio a la altura del pecho. Sé cómo mantenerme entera hasta que pase el frío. Supongo que la sangre se lleva el miedo. Cuando regresa la sangre mudamos las pestañas.

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Lucía Sicre García C.M.U. Teresa de Jesús

Mujer frente al espejo Garabatea algo incomprensible: después se maquilla los labios. Fluctuando entre mares siempre ausentes, me rescata.

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Santiago Galán Álvarez C.M.U. Chaminade

Al retirar el escarabajo Al retirar el escarabajo la arena fina de las dunas estampa contra ellas su cuerpo, su entero ser. Es de esta forma todo él huella traducción de su camino en surcos ahítos de belleza. Rastro involuntario de sí que en su inmediato perecer lo encierra, nos encierra.

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Pedro Fernández Véliz C.M.U. Ximénez de Cisneros

Desengaño Me enseñaste que el mundo es un carnaval de palabras disfrazadas. Me enseñaste que la ceguera se cura llorando. Me enseñaste a escribir te quiero con tinta china. Me enseñaste que el tiempo y la memoria no comparten alquiler Me enseñaste que la soledad es soñar junto a ti y no soñar contigo. Me enseñaste que un fantasma da más miedo a la luz del día. Nos venció la ingenuidad

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Verónica Escribano Santiago C.M.U. Teresa de Jesús

Tu imagen en mis recuerdos se rinde a mi pensar ardiente. Delicias vivas del pasado, mil imágenes inermes revividas una y otra vez en el abismo de mi mirada. Estoy pensando en ti cuando no pienso. Estoy pensando en ti cuando no quisiera tener que pensar para sentir tus latidos ardientes cerca de mi pecho. Siento de nuevo la alegría y la pureza bañadas de ilusión de oro al encontrar entre las nubes el calor de tu mirada. Siento verte apagar el sol tan solo con tus ojos, astros luminosos llenos de vida regalada. Siento perder el mundo y el sentido bajo tu andar visible. Siento mortal aquello cuanto veo si estás lejos de mi. Bebes el aire de mi vida a bocanadas contenidas. Presa de unos besos perseguidos, tuyos como míos, cobijados siempre bajo el mismo destino nuestros labios se juntan en un sello eterno prendiendo a fuego lento en mi entrañas.

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Antía Fernández Lemos C.M.U. Teresa de Jesús

Y después de 100 derrotas y una canción desesperada aparecimos en esta escenaP Mil y una vueltas para demostrarnos que el camino nunca se acorta, Que las leyes del destino son inescrutables, y que volvemos a estar frente a frente. Cara a cara en una huida del tiempo por atrapar horas muertas, sueños anhelados Tú que miras los cuadros como si hubiesen vuelto a ser pintados, Yo que miro la luna como si fuese imposible apagar las estrellas, La misma droga, la misma cura El mismo síndrome de la abstinencia que nos persigue y que nunca se agarra, Un intento tras otro que vence a la desgana. Cuantas veces habré visto tu reflejo pasear frente al espejo, Cuántas noches no esperé que tu imagen regresara a este cuartoP Un cuarto vacío lleno de muebles, una vida repleta de demasiadas dudas. No es tu entusiasmo el que borra mis heridas, no son mis heridas las que cicatrizan tus ganas. Un ir y venir de sentimientos a contrafuerte, que oscilan de un cuerpo a otro sin penetrar en ninguno ¿Es acaso un ejemplo más de la impaciencia de mi ánima? Tal vez sea mi ánimo el que se haya corrompido. O sea tu ejército el que haya caído, O no queden más lunas en las que pintar un lienzo. Porque ni rosas ni perdices brindan ya por esta nueva, Ni es sorpresa, ni te embelesa ni hemos estado atados tanto tiempo... Un millón de lunas o tal vez un suspiro, depende de quien cuente y que cuente conmigo. Pues la realidad tiende a girar más despacio en los momentos difíciles, Para coger fuerza en la bajada de guardia y durar apenas un guiño de euforiaP No se planea, no se detiene, no te permite pero tampoco retiene. El tiempo ha sido nuestro aliado y nuestra fecha de caducidad, Un mal trago de un buen vino, Un ojalá ahogado en un te quiero. Demasiados momentos empapados de tormentas Demasiados trenes para una estación tan seca.

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María Molina Delicado. C.M.U. Vedruna

Quisiera ser, como tantas otras veces deseé, miles de partículas, motas de polvo que una a una nada signifiquen. Y volar. Volar alto, más allá de lo que tu vista alcanza. Y aún así, que no me olvides. Formar parte del viento, y que un día, quizá por error, aciertes y me respires. Que sople el viento, y naciendo de tu aliento, más que polvo sea brisa, y más que brisa seaP nada. Nada, vacío, ¿para qué el cuerpo? Me libraré de la gravedad, del tiempo, de las esperas, del sentimiento de culpa, de llegar tarde, de llegar a tiempo, de no llegar, quizás. Observarte, desde mi silla perdida en el espacio, cómo miras el horizonte, y te confundes con esa línea que separa, aunque yo prefiero pensar que une, el cielo y el mar. Y que la brisa se convierta en viento, colarme por la rendija que deja paso a la luz, bajo tu puerta. O quizá, si tú me dejas, por ese pequeño hueco, que tu ventana entreabre cada noche. Y si no fuera posible, déjame al menos, que me cuele en tu memoria, como viento, como aire, como brisa fresca, templada, como tú quieras que sea. Déjame que sople entre tus recuerdos, que los conozca, conociéndote a ti tal vez, y que deje algo de mí, una pequeña mota de polvo, en ellos. Y si tú quieres, me vuelvo a ir, y vuelvo a ser la brisa de invierno, y vuelvo a volar tan, tan alto, que creerás que no estoy. Pero jamás te dejaré pensar, que me he ido. Jamás te diré, ven conmigo. Pero sabes, que estoy deseando que vengas.

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Antón Rey Villaverde C.M.U. Ximénez de Cisneros

Salto del cisne Las alas que cogí prestadas no me impedirán caer. No interrumpirán el eterno ciclo de la vida. Apogeo, inflexión, hundimiento, catarsis. Que el veneno estancado fluya libre. Que llegue a su destino. No hay respuestas, ni razones, ni ciencias que no callen ante las grandes preguntas. Ir a las profundidades donde los recuerdos ensordecedores se atenúan. Viajar hacia lo demasiado lejos para explorar el yo y huir de los espacios muertos de la autocomplacencia. Tocar fondo para coger un nuevo impulso. Y con las alas fortalecidas llegar a nuevas cotas. Volver a caer, y sin demorar el golpe aprovechar para volar.

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Sonia Palacín Blasco C.M.U. Teresa de Jesús

Poema en el tren de vuelta a Madrid Bocata de jamón, sabor querido, untado con tomate de la huerta (de pequeña no me gustaba el tomate) en un pan seco, endurecido, como sabía el pan de los domingos. Esto no me lo das tú, Madrid: ni tus sonrisas bajas en calorías ni tus caprichos a la vuelta de la esquina me llenan, porque no son míos. Madrid, ya puedes mostrarme la Gran Vía o el Retiro, tus tiendas, tus empresas, tus más altos edificios, que me río: que son sólo cajas de zapatos. Porque yo amo estos montes que huelen a tomillo, donde duermen las liebres y vuela el estornino aunque a tus ojos sean feos, montes secos y fríos, yo los quiero porque son míos.

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Saad Jebbour Najda C.M.U. Antonio de Nebrija

Chocolat chaud et air. Locas avestruces corren a través de las psicodélicas rutas. Los fugitivos son caballos del pasado, a galope a través de los tiempos. Caballeros árabes rodean la casa de la colina. Truenos, luces, tormentas, música. El ambiente es extraño. Los inquilinos salen asustados, de sus nobles casas bajo tierra. Bellas mujeres de cabellos dorados, atraviesan el cálido pantano a medianoche. Verdes campos aceptan el desafío, los dos convivieron a través de los años. Llegó el momento. ¿Por qué la música sonaba, tan dulce y diferente? Estaba rodeado de mis buenos amigos, en la tierra donde nací. Mil y una noches fueron suficientes para hacer entrar en razón al sabio, quizás no. ¿Algún soldado muerto? Me gusta, sí, me gusta. Me gusta danzar bajo la lluvia, llenar mis pulmones de ese aire y sentirme como un niño. Oh señor Otoño, ¿dónde está tu sabiduría y paz interior? ¿tan inalcanzable eres? 38


Jesús García Plata C.M.U. Teresa de Jesús

Impresión Cuando el sol comienza su causa, cuando el trueno rompe el quebranto, la tierra detiene su pausa, el cielo se ahoga en su llanto. La estrella batalla triunfante con su cuerpo elevado, son sus rayos elegantes un vestido clareado. A cada paso se apartan las grises ninfas del viento, eternos besos que aguardan a la esfera en movimiento. Entonces encuentro tus ojos con dos pupilas melosas, es todo tu cuerpo un tesoro repleto de piedras preciosas. Es tu alma mi parnaso, eres toda mi poesía, abandono del ocaso, mi esperanza en cada díaP Eres toda mi alegría.

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Agustín Ostos Robina C.M.U. Jaime del Amo

Up in the air Vuelo como los albatros de Baudelaire sobre un gris manto que no es más que llanto evaporado y contaminación. Abro paso como el caminante entre las brumas de Friedrich conquistando cimas, picos y cúspides mientras la edad me deje. Yo nado por los canales de nubes que como en túneles nada se ve. Planeo sobre distendidas marismas que, al acercar el rostro, la vejez reflejan. Asustado, llamo a la azafata y pido otra cerveza. Arriba, cian: abajo, sucio. ¿Cuándo se convierte el cuerpo en ceniza? El oleaje, voluptuoso, aprieta: cobijo da el vaivén de los ancestros y sosiega la tormenta. Ahora mismo me siento como uno de los cajones del gabinete antropomórfico de Dalí, que desordenados brotan.

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Javier Soldevilla Francés C.M.U. San Juan Evangelista

¡Libertad!, gritaban los pobres reos contemplaban, llorando lagrimas de ira sus últimos segundo de vida. Ellos, mientras diez fusiles cantarían al son que del capitán la voz marcaba, una triste melodía "¡Carguen!" A sus pies me rindo, valientes. Hombres y mujeres, para los cuales no existió ni patria, ni Dios, ni miedo. Imaginaron estar en casa, padres e hijos, mientras que en la penumbra que al ocaso producía la tapia del cementerio se respiraba muerte, pólvora y acero "¡Apunten!" Ante el inevitable final unos cerraron los ojos, otros fijaron la vista en el suelo. Los soldados, temblorosos asesinos, apenados por matar a compadres, amigos, hermanos no pudieron más que por sus almas rezar al cielo. "¡Fuego!" Y al triste atardecer sombrío de negra muerte y rojo fuego, sólo se escuchó el sollozo del silencio.

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Charo Valdivia Paz -Soldán C.M.U. Guadalupe

Penumbra Oscuros laberintos de la razón monótonos pasos infortunadas ilusiones infinitud a destiempo hemos de transpirar en los museos sonrientes estación de hollín estación de Madrid precipitada noche descender lo vivido desatar lo amado los sonidos de la soledad abrupto encuentro abrupto desencuentro tinieblas en las entrañas penumbra.

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Bartolomé Bordoy Barceló C.M.U. Ximénez de Cisneros

El fin Cansado y abatido, descanso necesito en lugar frío y oscuro, tranquilo y seguro. Pues la vida, cual nube empujada por el viento se deshace entre mis dedos. Y yo, aunque feliz me siento de dejar este mundo cruel y que aborrezco entra en mí un pensamientoP El mundo seguirá latiendo mientras que el mío se parara y sin mirar atrás tendré que elegir el camino hacia el olvido.

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Zacarias Payne C.M.U. Ximénez de Cisneros (the sound of a wolf howling) luna llena death on the teeth mi niña, de los ojos tristes, sonríe está mueca que quiere decir todo está bien pero yo sólo veo en ella dolor, sufrimiento y tristeza luna llena death on the telephone la voz de mi padre quiebra cuando me da la noticia Freddy ha muerto (Heart attack) mi alma llora al escucharle decir I’m three years older than him luna llena death on the asphalt el verde cambia a rojo yo llego unos pasos tarde no es, pero podría haber sido mi cuerpo tendido en el suelo bajo la luna llena el charquito de sangre que se acumula se ve negro hay 365 días en un año ¿en cuántos de estos días, aprendemos de verdad cosas importantes? hoy me ha tocado aprender 4 no se puede ayudar alguien que no quiere ayuda mis padres en breve me dejarán solo en este mundo yo tampoco soy eterno & werewolves really exist

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Jacqueline García Díaz C.M.U. Nuestra Señora de Luján

Poema circular. La muerte. Cierro los ojos. Al principio no hice caso: te tengo enfrente, veo tus ojos. Luego empieza a perseguirte y te grito ¡Corre! tirándote de la mano, corremos como antes no lo habíamos hecho si nos tenemos que perder mejor entre los árboles, luego pasamos praderas pero tras un bosque quemado justo delante de un abismo, desapareces no estás. Y cierro los ojos con más fuerza. No querrías verme llorar tan desconsoladamente. Entonces lo siento el embriagante olor del azahar. Sé que donde estás ahora es primavera y desde esa oscuridad me mandas tu presencia. Que estás bien. Que me quieres. Y te quiero. Ahora sólo lloro por puro egoísmo porque no puedo tocarte ni ver tus ojos. Pero cada vez que quiero tenerte completamente, cierro los ojos.

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Pedro Fernández Véliz C.M.U. Ximénez de Cisneros

Música Vivo con la música encendida, en esta babel sónica. Donde escucho las almas desnudas el lenguaje de los impulsos y fantasmas. Vivo atado a esta respiración asistida la que convierte mis sueños en melancolías solo se contar las horas en compases Tú te convertiste en música.

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Lucía Sicre García C.M.U. Teresa de Jesús

El viento sopla demasiado fuerte juega en demasiados corredores. Pero quizás mañana despertemos y sea otra gravedad quien nos eleve quizás ya no vayamos de su mano: entonces ante lo obtuso de este ángulo ¿hacia dónde caerán las respuestas que me diste?

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Ana Castro C.M.U. Isabel de España

El parto Tuvo que haber una incisión quirúrgica en el abdomen. Tus cigarrillos comenzaban ya a abrasarme el intestino grueso y había tráfico en nuestra órbita ocular. El miedo se atragantaba en algún lugar de las sábanas. De un momento a otro parecían sobrevenir las contracciones uterinas y las palabras agolpadas al borde de la lenguaP No estaba dispuesta a agacharme y que la gravedad hiciese que el amor cayera por su propio peso. 4 cm de dilatación más tarde decidí elegir dónde, cuándo y por qué, porque la que lo llevaba dentro era yo y no tú, y nunca pensé que se me diera bien ser madre. 23.47 horas. Quirófano número 2. Una ciudad del sur bajo del frío del Norte. “Te quiero”, me dijiste. El bisturí ahondó aún más. Los fórceps no acertaban con el lenguaje. Era un embarazo de riesgo elevado para el feto. Y no se desprendió la placenta. Y no hubo un yo también. Y nadie (nadie) murió en el intento.

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Rafael Yáñez C.M.U. Diego de Covarrubias

Egoísta He querido decirte te quiero y no lo he hecho. Sin embargo, te he mirado con ojos indiferentes. Sí lo he hecho. Entendiste en mis gestos que no esperaría, por eso cantaste junto a Eurídice la “Poesía Completa” de Leopoldo María Panero. No fui justo y lo recuerdo día tras día, mientras oigo la radio, mientras escribo en silencio no fui justo. He querido plagiar a Lorca y no he sabido. Sin embargo, no he estudiado mi examen leyendo sus poemas. Te fuiste a jugar Madrid haciéndome ver, que ya, no me querías y busqué con Ulises mi Itaca perdida en tu pubisP en tu seno. Has manchado de negro tus manos pintando la noche en un lienzo me has mirado a los ojos, llorando, y has seguido pintando sin días. He querido regalarte dos rosas, y no lo he hecho. Sin embargo, he intentado devolverte a la infancia, sin saber que tu infancia no es mía. He olvidado quererte cuando eras lo que más quería. Ahora si te echo de menos es por culpa mía. Si te encuentro dormida en tu cama es, porque no estás en la mía. 49


Alicia Galán Álvarez C.M.U. Santa María de Europa

Arquitectura flotante I El espacio es este abrazo incomprensible de lo de alrededor: maraña de vidas que deforma el perfecto límite del vacío.

Arquitectura flotante II Es posible la nostalgia de los muros, piedras como personas cuya red cristalina es como el corazón mismo.

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Juan Miguel Pazos Loureiro C.M.U. Ximénez de Cisneros

suena la lluvia y tu realidad eriza, carnívora, la corteza envenenable de mis soldados de plomo sacudes mis estructuras con la pútrida agilidad de quien debilita como nadie las treguas en mis tiroteos concéntricos pero en el límite impreciso de mis escenarios enfrentados parpadea todavía un frágil equilibrio e intacta, bajo él, la diferencia tranquila

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Charo Valdivia Paz -Soldán C.M.U. Guadalupe

Como una montaña azul Te yergues sobre mí como una montaña azul de tu cuello ágil un río de sudor cae a mi cuerpo misterio gozoso y no tengo un papel en mi mesa de noche ahora me redimo cual sopa de letras el futuro en tus manos se apodera de mis párpados cuando el silencio cansado de callarse rompe la noche como una montaña azul un airecillo tibio por mi frente resbala.

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Santiago Galán Álvarez C.M.U. Teresa de Jesús

...y recordar quizás el paradero inexacto de las ramas que aún se encuentran diáfanas y no templar más cuchillos bajo los tintes del rojo atardecer y la pupila fija en olas que regresan, ganada pérdida cada vez...

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Raquel Escutia Romero C.M.U. César Carlos

Donde la razón nos impuso límites allí quise imaginarte libre del mundo, cáustico en el pensamiento, frígido en la mentira. Abrazabas un interrogante desnudo carente de sentido mientras besabas una ausencia que quise fuera la mía.

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Aires de Silencio