OPINIÓN
Viernes 9 de Febrero del 2018 z REFORMA
Ramón Montoya, legendario pelotero mexicano, murió recientemente. Asimismo, los escenarios beisboleros de la CDMX también desaparecen.
JUAN VILLORO
El Diablo en su jardín
E
l 24 de enero, a los 78 años, murió Ramón “El Diablo” Montoya, leyenda del beisbol mexicano. Aunque conectó 1692 imparables, el ídolo de los Diablos Rojos del México dependió de su magnético guante. Sus estadísticas y sus atrapadas justificaron la definición que “El Mago” Septién encontró para el beisbol: “matemática oscura, ballet sin música”. Uno de los mayores atractivos de este “deporte exacto, que construye monumentos y destruye catedrales” es el campo en que se juega. Las bases trazan un diamante, con un montículo en el centro; más allá, están los jardines. Como Ulises, el bateador debe sortear obstáculos para volver a casa. Durante la mayor parte del siglo XX, la Ciudad de México contó con ese territorio en el Parque Deportivo del Seguro Social, que tenía el atractivo adicional de colindar con una avenida sin semáforos, lo cual permitía que “El Mago” Septién dijera cada vez que un homerun abandonaba el estadio: “Auto-
TEMPLO MAYOR
movilistas que circulan por el Viaducto, ¡hay un bólido en su camino!”. En los años sesenta y setenta del siglo pasado, el dueño del jardín central fue “El Diablo” Montoya. Nacido en Mexicali, en 1940, el pelotero ganó su mote en la infancia por otra clase de lanzamientos. Le aventaba bolas de lodo a los enamorados que se besaban en la Laguna de la Huistera, desatando el rumor de que ahí el Diablo andaba suelto. Años después descubriría el extraño edén del beisbol, donde se cultivan números y se depende de la entrega y la disciplina. Montoya se retiró después de disputar 1498 partidos, con un promedio de bateo de .316 y habiendo conquistado los campeonatos de 1968, 1973, 1974 y 1976. Los héroes del deporte son dramáticamente transitorios. También lo son los lugares donde ofician, sobre todo en la Ciudad de México, entregada a la especulación. Cada vez que un predio importante se libera, sabemos que ahí se alzará un centro comercial. Tarde
MANUEL J. JÁUREGUI
F. BARTOLOMÉ
CUENTAN que tras la detención de Juan Melquiades Vergara, va a seguir sacudiéndose el gobierno de Carlos Joaquín en Quintana Roo. RESULTA que también para irse a buscar una candidatura salieron del gabinete Miguel Ramón Martín, Jorge Portilla y Julián Ricalde, quienes de igual forma andan arrastrando expedientes conflictivos. DE HECHO, dicen que en el caso de las cajas de seguridad intervenidas por la PGR, hay varias que llevarían directamente hacia uno de estos ex funcionarios. Y una cosa es que el frente PAN-PRDMC se deslinde de un candidato... ¡pero de cuatro!
••• EN EL nuevo capítulo de la telenovela “De lengua me como un taco, Morena”, ahora tocó el turno a Marlon Berlanga, quien rindió protesta como senador relevo de Miguel Barbosa. EL FLAMANTE legislador se integró a la bancada lopezobradorista, pese a que fue un aguerrido –y no muy limpio– operador de “Los Chuchos”. De hecho, Berlanga fue quien presentó en 2009 un recurso ante la Comisión de Garantías del PRD para que expulsaran a... ¡Andrés Manuel López Obrador! SU ARGUMENTO en aquel entonces fue que AMLO dañó la unidad y la imagen del perredismo cuando llamó a votar por el infame Juanito en Iztapalapa. Pero, bueno, de eso ya ni quién se acuerde.
••• A UNOS días de que venza el plazo para el registro interno, ya están más que perfilados los aspirantes del PAN al Senado, en una legislatura que promete ser muuuy complicada. POR Guanajuato, iría Miguel Ángel Salim; en tanto que Jorge Ramos lo haría por Baja California; y Armando Rivera por Querétaro. De hecho, hoy se estará apuntando por Chihuahua el mismísimo Gustavo Madero. ‘Ora sí se va a hacer la carnita asada en el Senado.
••• ¿QUIÉN le tendió la emboscada del Doctorado Honoris Causa al general Salvador Cienfuegos? La pregunta viene al caso porque el escándalo y desgaste al que se sometió al secretario de la Defensa Nacional no fue espontáneo. DE HECHO, si se revisa cómo se esparció por las redes el “repudio”, queda claro que hubo mano negra, pues se utilizaron cientos de bots, así como portales ad hoc, para hacer más grande el barullo. DE AHÍ que nomás no cuadraba la historia de que una distinción académica de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas se haya convertido, así de pronto, en una hoguera nacional. LO PEOR del asunto es que Cienfuegos fue tundido y zarandeado, pero nunca se supo si él estaba enterado del dichoso doctorado y, mucho menos, si lo había aceptado. Como si a alguien que lleva cuatro estrellas en el uniforme, le hiciera falta una medallita.
o temprano viviremos dentro de un shopping mall. El Parque del Seguro Social, antes Parque Delta, fue sustituido por una mole del consumo. ¿Puede la memoria recuperar proezas en ese anodino recinto de la compraventa? En una ocasión, Osvaldo Soriano le contó a Eduardo Galeano su visita a un supermercado que había sido una cancha de futbol y trató de reproducir una jugada memorable en medio de las verduras y la carne molida. Tratemos de pensar de esa manera para sobreponernos al prepotente emporio de las franquicias y las marcas y procuremos que un fantasma tenga su oportunidad. Según cuenta el erudito Alejandro León Cázares, el 11 de agosto de 1963 los Sultanes de Monterrey salieron al campo a disputar contra los Diablos Rojos del México. ¿Es posible sentir hoy, entre la quincalla expuesta en los aparadores, la presencia de esas heráldicas escuadras? Supongamos que así es. El partido estaba 9 a 6 a favor de los
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Diablos cuando los Sultanes embasaron a tres jugadores. No sólo el empate, sino la temida voltereta estaba a la vista. Además, el bateador de turno era el contundente Héctor Espino. El toletero de Chihuahua se situó en la zona de home (ahora, ahí se venden pays de queso... en lo que fue la primera base hay cajeros automáticos... los jardines son un supermercado...). El enviado del destino golpeó el aire con el bat, en ritual anuncio de su poderío. Un silencio sagrado enfrió la casa de los demonios. Ciertas cosas comienzan antes de suceder y la inminencia de la tragedia se insinuaba en las gradas. Nadie se atrevía a masticar pepitas. Espino conectó un batazo poderoso. La pelota se alzó rumbo al fondo del jardín, hoy convertido en una papelería industrial. En el sitio exacto donde por ironía de la modernidad ahora se venden “cajas de archivo”, “El Diablo” demostró que el beisbol es el único deporte que incluye jugadas fuera del estadio: la pelota ya estaba al “otro lado” cuando él chocó contra la barda para atraparla en forma inverosímil, cayó a tierra, la cedió a Héctor Rodríguez para que consiguiera otro out, y perfeccionó su hazaña desmayándose sobre el césped, hoy cubierto de pegosteosas manchas de helado de yogur. La Ciudad de México ha sido destruida por los mercaderes, pero en el resistente bastión de la memoria “El Diablo” aún juega en su jardín.
José Antonio Meade parece ser una persona de buena fe, pero los escándalos de sus promotores lo perjudican.
¡Ya no ayuden!
E
l precandidato presidencial priista, José Antonio Meade, ha de estar gritando a sus cuates peñanietistas: “¡Ya no ayuden, compadres!”. Esto evoca la famosa anécdota del candidato a Alcalde conocido por ser un gran bribón –rival de un ingeniero civil, autor de grandes obras y con excelente reputación–, y que era presentado en la plaza del pueblo por su compadre, quien se desvivió en elogios tan desmesurados e inaplicables al candidato, que para cerrar su perorata, dándose cuenta que se había volado la barda lambiscona, afirmó: “¡Y para que mi amigo el ingeniero no diga que soy palero: ¡que chifle a su máuser mi compadre!”. A lo cual el candidato amigo le gritó: “¡Ya no me ayudes, compadre!”. Bastante daño le están hacendo a Meade los hechos y procederes de sus cuates Videgaray y Peña, a quienes –una vez más– les han levantado las enaguas para evidenciar sus choninos sucios. ¡Qué bochorno! La extraordinaria y valiente dama, excelente periodista que es la colega Carmen Aristegui, consiguió –papel en mano– demostrar que la “investigación” de Virgilio Andrade, siendo Secretario de la Función Pública, escogido a modo por su amistad con el grupo peñanietista, fue una operación de “blanqueo” en la que se escondió toda la información que, lejos de exonerar a los adquirientes de sendas CASAS de Juan Armando Hinojosa, el de la hoy famosa Constructora Higa, tanto la “Casa de Malinalco” como la llamada “Casa Blanca”, los enreda más en un intento de tráfico de influencias con una licitación a modo truqueada para beneficiar al multicitado Hinojosa, vendedor de ambas casas a dos funcionarios –o a punto de convertirse en ello– que le entregarían el contrato para la construcción del tren bala México-Querétaro. Constituyendo en sí un evidente conflicto de interés descalificante. Fue truncada la maniobra cuando se evidenció la licitación a modo a favor de una de las filiales de HIGA. Los documentos descubiertos por doña Carmen revelan que el ex Secretario de Hacienda, hoy Canciller, lideró el grupo de trabajo que laboró con los chinos para “planchar” el proyecto a su favor y de Higa. Documentos éstos que la “investigación” de Andrade NUNCA MENCIONÓ, al contrario, afirmó falsamente que “no había evidencia” que ligara al ex Secretario de Hacienda con la licitación. El daño colateral de todo este chiquero lo está sufriendo el precandidato Meade al no poder desmarcarse de la
“mafia en el poder” que ha abusado de éste escandalosamente, creando en el electorado una percepción de que él es “ave del mismo plumaje” que los exhibidos como embusteros y aprovechados. (Que por cierto, en lo personal no creemos que Meade lo sea: se mira como un tipo bonachón y bienintencionado). Lo peor es que todo este huachicoleo de fondos del erario es encubierto por medios impresos y electrónicos que se han vendido –comprados con dinero PÚBLICO– al Gobierno peñista para convertirse en sus PROPAGANDISTAS. Son los Goebbels modernos cuyo papel ha sido tergiversado, pues en lugar de servir a los GOBERNADOS –como debe ser– sirven a los gobernantes para engañar al pueblo funcionando como zalameros y elogiosos compadres, así como de tapadera. Flaco favor le hacen a la causa de Meade estas revelaciones escandalosas, pues a menos de que
sus impulsores estén cegados por una soberbia desmedida, deben saber éstos que sus tropelías eventualmente se conocerían y son tan ofensivas al pueblo que el CASTIGO en las urnas luce inevitable. Sí, ya sabemos: están logrando fragmentar el voto “anti” poniendo en operación una formidable maquinaria priista lubricada con fondos públicos, y quizá en ello basan su esperanza de robarse un triunfo que hoy luce remoto. Mas aunque lo lograran, ¿el día después de la elección qué? ¿Con qué AUTORIDAD MORAL gobernarían si la elección es contenciosa, reñida y los resultados objetables? El engaño sólo perdura mientras llega la verdad. Para que MEADE gane tiene que ofrecer una opción REAL de cambio, y mientras sus patrocinadores políticos no ENMIENDEN su proceder y no se castiguen sus abusos, no podrá Meade tener éxito... ¡ni ganando!
Buscan ‘rescatar’ a Oceanografía VÍCTOR FUENTES Y ABEL BARAJAS
Amado Yáñez retomó el control de la naviera Oceanografía, pero tiene varios pendientes por resolver. El Servicio de Administración Tributaria (SAT) busca cobrar 31 créditos fiscales que suman 910 millones de pesos por impuestos pendientes desde 2009, lo que
podría llevar al embargo. También está pendiente el juicio penal por fraude en el que podría ser condenado a reparar daño a Citibanamex, lo que parece poco probable luego de que el banco no fue reconocido como acreedor en el concurso mercantil. La empresa deberá además conseguir nuevos clientes para su flota de buques de servicios petroleros, que
fueron comprometidos en un fideicomiso cuyos recursos servirán para pagar a los acreedores. Esta semana, el juez Felipe Consuelo Soto, encargado del concurso mercantil de Oceanografía, notificó que la empresa dejó de estar bajo control del síndico Sergio Hermida, que la administró durante su quiebra. “El aprobarse el convenio
concursal, Oceanografía dejó de estar en estado de quiebra y recuperó su capacidad de ejercicio que tiene como empresa”, indicó. “En la cláusula séptima del convenio se pactó que la comerciante recuperaría la administración de la empresa y se haría cargo del pago de salarios y demás prestaciones”, agregó. Cuando aprobó el conve-
z Trabajadores de Oceanografía, en 2014.
nio, el pasado 12 de enero, el juez aclaró que Oceanografía seguía en concurso porque estaba pendiente resolver si Citibanamex tenía derecho a ser reconocido como acree-
dor por 6 mil 745 millones de pesos. El 1 de febrero, el Noveno Tribunal Colegiado en Materia Civil negó el amparo a Citibanamex.