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Junio 2011, Lima

El profeta Amós: La lucha por coherencia entre fe y acción social

Monografía del Módulo: Teología Bíblica de la Profecía Estudiante de maestría: Odd Magnus Venas Profesora: Ulrike Sallandt, Ph.D.


Contenido 1 Introducción ..................................................................................................................................... 3 1.2 Objetivos específicos ................................................................................................................. 4 1.3 Justificación ............................................................................................................................... 4 1.4 La gran pregunta ....................................................................................................................... 4 1.4.1 Subpreguntas.......................................................................................................................... 4 2 El profeta Amós .............................................................................................................................. 5 2.1 Su contexto ............................................................................................................................... 5 2.1.1 El rey Jeroboam ................................................................................................................... 5 2.1.2 Tiempos de prosperidad ...................................................................................................... 5 2.1.3 Descomposición social y espiritual ...................................................................................... 6 2.3 Su ministerio............................................................................................................................. 8 3 Análisis del libro de Amós .............................................................................................................. 8 3.1 Su mensaje principal................................................................................................................. 8 3.2 Un bosquejo............................................................................................................................ 10 3.2.1 Introducción: Autor y tema del libro (1:1-2) ....................................................................... 10 3.2.2 Primera parte: Juicio contra las naciones paganas (1:3-2:3) ............................................. 10 3.2.3 Segunda parte: Juicio contra el pueblo escogido de Dios, Judá e Israel (2:4-16) .............. 10 3.2.4 Tercera parte: Los sermones de Amós contra Israel (3:1-6:14) ......................................... 11 3.2.5 Cuarta parte: Las visiones de Amós del juicio que se acerca (7:1-9:10) ............................. 11 3.2.5 Conclusión (9:11-15) ........................................................................................................... 11 4 Reflexión de los sermones de Amós contra Israel (3-6) ..............................................................11 4.1 Primera parte: Juicio sobre toda la casa de Israel (3,1-15) ................................................... 11 4.1.1 Escogidos con una responsabilidad (3,1-2) ........................................................................ 11 4.1.2 ¿Porqué habla el profeta? (3,3-8) ...................................................................................... 12 4.1.3 El ataque de los enemigos permitido por Dios (3,9-12) ..................................................... 12 4.1.4 El castigo como consecuencia de la vida lujosa e injusta (3,13-15) .................................... 12 4.2 Segunda parte: Juicio sobre las mujeres de Samaria (4,1-13) ............................................. 13 4.2.1 Las mujeres de Samaria (4,1-3) .......................................................................................... 13 4.2.2 Adoración sin Dios (4,4-5) ................................................................................................. 13 4.2.3 Prepárate para enfrentar tu Dios (4,6-13) ........................................................................ 13 4.3 Tercera parte: Advertencias y lamentos (5,1-17) .................................................................. 14


4.3.1 Lamentos (5,1-3) ................................................................................................................ 14 4.3.2 ¡Buscadme a mí y viviréis! (5,4-6) ...................................................................................... 14 4.3.3 Un sistema corrupto (5,7-13) ............................................................................................ 15 4.3.4 Buscad el bien (5,14-17) ..................................................................................................... 15 4.4 Cuarta parte: Seguridad y adoración falsa (5:18-27 ............................................................. 16 4.4.1 El día del Señor – ¿un día de luz o tinieblas? (5,18-20) ....................................................... 16 4.4.2Religiosidad que no complace al Señor (5,21-27) ............................................................... 16 4.5 Quinta parte: Juicio sobre los amantes del lujo (6,1-14) ...................................................... 16 4.5.1 Los amantes del lujo en falsa seguridad (6,1-7) ................................................................. 16 4.5.2 El castigo contra los orgullosos de Israel (6,8-14) ............................................................. 17 5 Actualización: Implicancias del mensaje de los sermones contra Israel para la Iglesia ........... 17 5.1 La Biblia y el tema de la hipocresía por falta de coherencia entre lucha por justicia y práctica religiosa.......................................................................................................................... 18 5.1.1 Los escribas y fariseos ........................................................................................................ 18 5.2.1 Los domingueros ............................................................................................................... 19 5.2.2 Práctica cultual para propio beneficio .............................................................................. 20 5.3 La injusticia en la sociedad .................................................................................................... 21 5.3.1 La iglesia y la justicia social ................................................................................................ 23 5.4 La relación entre vida cultual y justicia social...................................................................... 23 5.5 El juicio de Dios....................................................................................................................... 24 6 Conclusión ..................................................................................................................................... 24 7 Bibliografía .................................................................................................................................... 25

1 Introducción Un profeta que siempre me ha llamado la atención, ha sido Amós. Un hombre humilde, sin posición alta en la sociedad, temeroso de Dios y por eso sin miedo de decir la verdad frente al pueblo. Me ha fascinado también su habilidad de analizar bien la realidad y ser capaz de enfrentarla con el mensaje profético. Nuestra propia realidad necesita también de un mensaje profético, y creo que el mensaje presentado en Amós nos brinda valiosa información para ayudarnos en eso. Siempre me ha frustrado ver las iglesias de hoy en día enfocadas siempre en el culto como lo importante, usando tiempo en la liturgia, música, prédica, etc. En ningún momento quiero decir que esto no


tiene valor, pero es para mí muy difícil estar sentado en un culto que hemos usado muchas horas en preparar, mientras nuestro enfoque en ayudar los necesitados, y luchar contra la injusticia en nuestra sociedad es muy pobre y muchas veces ausente. Espero entonces que este trabajo sea un aporte que ayude hacia una mayor consciencia del rol que debe asumir la iglesia frente a la sociedad. Para no caer en el “mucho abarca, poco aprieta”, voy a enfocarme más en la parte de los capítulos 3-6 en el cual Amós enfrenta al pueblo de Israel con su práctica, la cual no coincidía con el pacto hecho con Dios, viendo cómo estos cuatro sermones nos ayudan a entender lo que se debe hacer hoy en día también. 1.1 Objetivo Llegar a conocer la vida y el mensaje del profeta Amós, enfocándome especialmente en la relación entre la vida cultual y la justicia social, con un mayor enfoque en los textos donde Amós confronta la práctica pecaminosa de Israel (3-6). Considerando al final ciertas implicaciones para la actualidad. 1.2 Objetivos específicos → Entender bien el contexto y trasfondo del libro de Amós → Hacer un análisis más profundo de los capítulos 3-6 sobre los sermones a Israel → Ver la relación que el mensaje de Amós tiene frente a la vida de la iglesia hoy en día, especialmente en la relación entre la vida cultual y la lucha contra la injusticia en la sociedad 1.3 Justificación Al ver como se cae muy fácilmente en una religiosidad cultual y un estado de estar ciego a las realidades de la sociedad de la cual somos parte, me gustaría ver los aportes que Amós daba en un tiempo que se parece al de hoy en día, y ver cómo podemos aprender algo de aquella situación y la respuesta del profeta. 1.4 La gran pregunta ¿Qué nos dice el profeta Amós sobre la relación entre vida cultual y justicia social? 1.4.1 Subpreguntas → ¿Cuál era el mensaje del profeta Amós al pueblo de Israel? → ¿Qué estaba mal en la práctica de Israel? → ¿Cómo podemos como iglesia aprender de aquella situación y palabras de juicio?


2 El profeta Amós Cuando se quiere entender el mensaje del libro de Amós debemos obviamente llegar a cierto panorama de su tiempo en el cual servía, y también conocer algo más sobre quién era y cómo servía. 2.1 Su contexto Al leer el primer versículo del libro de Amós, encontramos mucha valiosa información que nos puede ayudar para entender el contexto en el cual fue escrito este libro: Palabras de Amós, uno de los pastores de Técoa. Visiones que tuvo acerca de Israel, en tiempo de Ozías, rey de Judá, y en tiempo de Jeroboam, hijo de Joás, rey de Israel, dos años antes del terremoto (1:1)

2.1.1 El rey Jeroboam Aunque en la Biblia se dice muy poco sobre el rey Jeroboam II 1 quien era rey en el reino de Israel (793-753 aC). Sabemos que era un hombre hábil, y que el tiempo en el cual gobernó representa una época muy significativa en la historia del país. 2 En 2 Reyes se usa sólo 7 versículos en 14,23-29 para describir su gobernado de 40 años. La explicación de este enfoque tan pobre lo encontramos en la descripción de este hombre como un rey malo: “Hizo el mal a los ojos de Yahveh y no se apartó de todos los pecados con que Jeroboam, hijo de Nebat, hizo pecar a Israel.” (2 R. 14,24). Parece que con estas palabras los autores de los libros de Reyes han dicho sobre él lo que era necesario saber. Las cosas malas que aquí se mencionan al parecer son herencias del rey Jeroboam I, el cual fue rey en el año 930 a.C., y que aplicaba prácticas idólatras en su tiempo como rey (1 R. 12:28). 3 2.1.2 Tiempos de prosperidad Aunque Jeroboam II era un rey que se consideraba malo, reinó por un tiempo largo. Áreas que en el siglo IX se habían perdido por Siria, fueron reconquistados otra vez (2 R. 14,25). Mientras Jeroboam gobernaba llegó a ser líder de todos los reyes de la costa oriental del Mar Mediterráneo. Tan grande era su conquista que llegó a tener aproximadamente los mismos límites que había tenido Israel en los días del imperio de David y Salomón. 4 Esta época mientras Jeroboam II regía fue también un tiempo de prosperidad económica y cultural. Con nuevas oportunidades para el comercio

1

Es importante diferenciarlo del rey Jeroboam I que se menciona en 1 Reyes 12 Sandved y Paulsen 1971: 9 3 Eickmann 2000: 171 4 Wood 1996: 286 2


internacional, la nación prosperó y ricos mercaderes habitaban las ciudades. 5 Este tiempo de prosperidad se confirma también por los arqueólogos y su trabajo que nos muestran un reino con una riqueza material de alto nivel. 6 2.1.3 Descomposición social y espiritual Sin embargo el bienestar del reino ocultaba una situación de descomposición en la sociedad. Aunque había riqueza, esto casi sólo contaba a favor de la gente rica, y muy poco para la gente pobre. El pequeño agricultor se hallaba a menudo a merced de prestamistas y de graves calamidades (sequía, plagas, fallos de cosecha, etc.), que lo exponía a la hipoteca, lo que en realidad les llevaba muchas veces a una situación de esclavitud. 7 Esta situación empeoraba todavía más con los comerciantes y gente rica que se aprovechaba de los pobres para conseguir más riqueza. Por ejemplo falseaban los pesos y medidas, recurrían a trampas legales, sobornaban a jueces, y los trabajadores sufrían crueldades en manos de los terratenientes y de los inhumanos acreedores. 8 Esta situación de injusticia llevó cada vez el pobre hacia una realidad más dura y difícil. Con el egoísmo que gobernaba la sociedad, olvidándose del amor hacia el prójimo (Lev. 19:18), se dañó rápidamente la comunión del pueblo de Dios. En la parte espiritual se seguía levantando la necesidad de una práctica cultual, lo cual estaba repleto de adoradores y era magníficamente provisto. 9 Pero el trasfondo de una práctica de idolatría se mezclaba con la práctica cultual que Dios había introducido. El pueblo afirmaba ser los elegidos de Dios, y confiaban en esta seguridad hacia el futuro. Lamentablemente no había una coherencia entre su práctica cultual y su vida moral, y la grosera inmoralidad seguía siendo abiertamente practicada, y hasta cierto grado fomentado por los guías religiosos entre el pueblo. 10 De esta forma se podía ver cómo la gente rica tomaba el protagonismo en la adoración y la práctica cultual, y a su vez aplicaban una gran injusticia, opresión y violencia hacia los pobres de la sociedad. Al estar en un tiempo de prosperidad el pueblo estaba convencido de que Dios estaba con ellos, cumpliendo el pacto que tenía con el pueblo de Israel, y debería ser difícil para ellos entender la llegada de un profeta que venga a proclamar la condenación del pueblo. Es en esta situación en la cual la gente no parece entender la gravedad de su situación, la cual Amós presenta con un mensaje que penetra sus prácticas condenando 5

Eickmann 2000: 173 Sandved y Paulsen 1971: 9-10 7 Sicre 2005 (1): 224 8 Yates 1985: 52 9 Sicre 2005: 224 10 Yates 1985: 52 6


de sus vidas y queriéndoles llevar a entender lo que es la verdadera naturaleza de la religión. 2.2 Su persona Sobre la persona de Amós poseemos pocos datos. No sabemos en qué año nació y murió. Sólo conocemos su lugar de origen y su profesión. 11 Amós era un campesino de Tecoa, un pueblito en el desierto de Judá a 20 kilómetros al sur de Jerusalén. El nombre Amós proviene del poco usado verbo amas, “poner una carga sobre un animal”. Amós es la forma nominal, y significa “carga”. Esta palabra para carga, sin embargo, no es masa, pero es un término que se usa muchas veces en el AT. Por ejemplo en Isaías 15,1 que dice “Profecía (lit.: carga cp. RV) sobre Moab”. Es decir: el gravoso mensaje de Dios de un juicio dirigido a Moab. No podemos saber con seguridad porque se le ha dado este nombre a Amós, pero lo más probable parece ser traducirlo como “el fastidio”, es entonces una forma de expresar quien era con su carácter y la forma en que aplicaba su ministerio. Al ver que él mismo usa este nombre para sí mismo, parece que acepta esta etiqueta con cierto orgullo. 12 Amós se describe en 1:1 como un pastor, mientras en 7:14 se añade que también era “vaquero y picador de sicómoros”. En este mismo versículo es interesante ver que él mismo niega ser un profeta o hijo de profeta. Esto se puede entender de distintas formas, pero parece ser que niega que sea un profeta profesional, y que más bien sea profeta sólo por un tiempo, al saber que su vocación dura muy poco tiempo. Así que no era ni profeta oficial, ni sacerdote, pero más probable un hombre humilde y sencillo de una profesión como agricultor de la cual vivía. También podemos ver que su lugar de origen en Tecoa, tenía una población poco importante, lo cual consolida la imagen de Amós como un hombre laico sencillo a quien Dios escogió para reprender a los arrogantes pecadores de aquella época.13 Pero que era un hombre sencillo y al parecer no tenía mucha educación, no le quita del hecho de ser un hombre inteligente, por ejemplo al ver que su libro tiene un idioma y estilo de un nivel alto, y que el libro en sí mismo muestra un conocimiento amplio y profundo de la Palabra de Dios que venía de los antepasados. 14

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Sicre 2005 (1): 224 Cohen y Vandermey 1998: 104-105 13 Ibíd., 106 14 Sandved y Paulsen 1971: 11 12


2.3 Su ministerio Aunque Amós era del sur en Judá, su llamado era de ir y predicar en el norte del reino, en el cual reinaba Jeroboam II. Sin embargo es un poco difícil dar fecha de su ministerio. En 1,1 nos da una fecha de dos años antes del terremoto, lo cual se deber ser relacionado con una gran catástrofe que los arqueólogos datan en Palestina alrededor del 760 a. C. Cuando Amós escribe parece ser un tiempo tranquilo en el reino, lo cual era cierto hasta el año 745 a.C., cuando el rey de Asiria dañó esta estabilidad al atacar a Israel. 15 La mayoría de los autores lo sitúa entre los años 760-750. 16 Al decir su ministerio era sólo era dos años antes del terremoto parece implicar que ha sido bien corto, quizás solo un año, o tal vez unos pocos meses. Diferenciándose así de Oseas quien tenía el ministerio profético toda su vida, y quizás por el ministerio de tan corto plazo que Amós cumplió, él mismo dice que no es profeta. Los versos 7,12-15 marcan el fin de su ministerio como profeta en Israel, aunque esto no implica que nunca más lo hizo. Al ser expulsado de Israel, es probable que haya regresado a Judá para poder escribir el mensaje que había recibido del Señor. Los lugares de su ministerio en Israel han sido sitios como Betel, Samaría y Guilgal, hasta antes de que lo expulsaran del reino.

3 Análisis del libro de Amós Al contrario de muchos profetas que solo han dejado su mensaje de forma oral, parece que Amós lo ha dejado de forma escrita, sea por él mismo o una persona que ha sido su redactor. Aunque hay algunas teorías indicando que el libro fue escrito en tres épocas (contemporáneo a él, la época de Josías, y post-exílico), el estilo literario y didáctico es tan similar en todo el libro que parece ser escrito por una solo fuente, que probablemente ha sido él mismo o alguien que lo ha escrito junto con él. 3.1 Su mensaje principal El tema fundamental de Amós es el castigo. El profeta era mandado para hablar a un pueblo que en pecado se había alejado de Dios. A través de su voz profética era entonces tiempo para despertarles y llevarles al arrepentimiento. Pero no sólo es un mensaje de castigo, al ver que también habla sobre el amor de Dios, y su deseo de salvar al pecador. 17 En la última parte del libro podemos ver un lindo mensaje que trata de la salvación que está por venir (9,11-15). Y al leer el nuevo testamento llegamos entonces a entender que su profecía también tiene un aspecto mesiánico, por ejemplo 15

Nielsen 1986: 165 Sicre 2005 (1): 225 17 Sandved y Paulsen 1971: 12 16


al tomar en cuenta 1 Pedro 1,10 que dice “Sobre esta salvación investigaron e indagaron los profetas, que profetizaron sobre la gracia destinada a vosotros“. De esta forma entendemos que Amós es más que un libro sobre la condenación, porque también nos muestra el aspecto de la salvación. Según Amós la solución del problema de este pueblo depende del hombre, quien debe amar el bien y odiar el mal, cambiando sus sentimientos y actitudes. 18 Luchar por una sociedad más justa era la única manera de escapar del castigo, sin embargo ellos mostraron que no tienen la intención de hacerlo así. Cuando Amós entonces habla sobre del castigo, quiere también explicar las causas por el cual este castigo está por venir. José Luis Sicre nos presenta cuatro casusas principales de esta práctica pecaminosa: 19 1. El lujo de alta clase: Este punto era uno de los más criticados de parte de Amós. El lujo que menciona se puede ver mayormente en los majestuosos edificios y la forma de vida que tenía esta clase alta. Por ejemplo con sus casas de invierno y verano (3,15), pasando el día de fiesta en fiesta, entre toda clase de comodidades (6,4-6). 2. Las injusticias: Como hemos visto en la parte del contexto había mucha injusticia pues los ricos explotaban a los pobres, así como Amós explica cuando dice: los ricos “que oprimís a los débiles, que maltratáis a los pobres” (4,1), y que “vosotros pisoteáis al débil, y cobráis de él tributo de grano” (5,11), y son “los que pisoteáis al pobre y queréis suprimir a los humildes de la tierra” (8,4), vendiendo gente como esclavos (2,6), falseando las medidas y aumentando los precios (8,5), y se puede ver que los jueces mismos son parte de esta práctica de injusticia (5,7.10.12). 3. El culto: Aunque el pueblo tenía esta práctica de injusticia y desigualdad social, pensaban que era perfectamente compatible con una vida religiosa. Hacían peregrinaciones, sacrificios, entregaban su diezmo, se organizaban plegarias y actos de acción de gracia, se realizaban votos y se celebraban fiestas. Pensando que con esas acciones lograban agradar a Dios. Pero el rechazo de esta práctica lo hace Dios a través de su profeta, diciendo que sus santuarios sólo sirven para pecar y aumentar los pecados (4,4), mientras lo que el Señor quiere es derecho y justicia (5,21-24). 4. La falsa seguridad religiosa: Al saber que son el “pueblo de Dios” se sienten seguros de que él nunca les abandonará, al ver las promesas que les ha dado desde que fueron liberados de Egipto (3,1) y escogido entre todas las familias de 18 19

Sicre 2005 (2): 407 Sicre 2005 (1): 226-229


la tierra. Al pensar que no les puede suceder nada malo, no tomando en cuenta que como pueblo escogido tiene más razón por la cual deben tomar responsabilidad y no sólo echarse atrás confiando en que Dios siempre les provee lo que ellos mismos quieren. Y con esta actitud, y sin mostrar que quieren cambiar, está entonces implícito que se vuelve necesario para Amós predicar el juicio, que será un día terrible, tenebroso y oscuro (5,18-20; 8,9-10). 3.2 Un bosquejo Los nueve capítulos de Amós son una compilación de varios mensajes con una gran variedad de contenido. Se puede leer algunas visiones, y palabras que el profeta escuchó del Señor. Tenemos también palabras de juicio, de clamor y también de adoración. Pero no es así que son puestos sin un orden. El libro tiene un plan bien hecho que guía el lector hacia el tope, que es la proclamación de juicio y salvación. Considero que después de una pequeña introducción (1,1-2) vienen cuatro partes principales: 1) juicio sobre las naciones paganas alrededor de Israel, 2) juicio contra el pueblo escogido de Dios, 3) los sermones contra Israel, y 4) las visiones sobre Israel. El libro termina en 9,11-15 con una visión sobre la salvación que vendrá, lo cual considero como la conclusión del libro. Veremos ahora un poco más sobre cada uno de estas partes. 3.2.1 Introducción: Autor y tema del libro (1:1-2) Así como hemos mencionado en la parte del contexto, se trata en estos primeros versículo del libro, el contexto en el cual nos encontramos, y las pocas palabras que se explica sobre el profeta Amós y su contenido de visiones que tenía para el pueblo de Israel, el cual era realmente parte del reino del sur Judá, pero que había proclamado su independencia diciendo que aun así las promesas de Dios era válidas para ellos también. 3.2.2 Primera parte: Juicio contra las naciones paganas (1:3-2:3) En esta primera parte podemos ver que Amós habla del juicio sobre los diferentes pueblos alrededor de Israel. Empieza con los países más lejanos (Damasco, Gaza y Tiro), y se acerca entonces hacia Israel con el juicio contra tres tribus que eran cercanos a Israel (Edom, Ammón, y Moab). 3.2.3 Segunda parte: Juicio contra el pueblo escogido de Dios, Judá e Israel (2:4-16) Amós se acerca a Israel cuando habla sobre el juicio de Judá, y lo que les dice, es también un mensaje para Israel mismo.


3.2.4 Tercera parte: Los sermones de Amós contra Israel (3:1-6:14) Entonces empieza la parte que tendrá nuestro mayor enfoque en este trabajo, en el cual Amós presenta el juicio contra Israel a través de una serie de mensajes que indican más detalladamente las denuncias contra Israel que surgen en el capítulo 2. Este juicio se puede dividir en cinco partes principales, las tres primeras inician cada una con la frase “escuchad esta palabra” (3,1; 4,1; 5,1) mientras los dos últimos empiezan con las palabras “ay de” (5,18; 6,1). A través de estos capítulos quiero llegar a entender mejor el problema del pueblo israelita y su práctica errónea que el profeta les muestra. Más tarde haremos un bosquejo más detallado de esta parte del libro. 3.2.5 Cuarta parte: Las visiones de Amós del juicio que se acerca (7:1-9:10) En esta parte nos topamos con cinco visiones sobre Israel, y son como una mayor explicación de lo que sucederá con el pueblo. 3.2.5 Conclusión (9:11-15) Aunque el libro está lleno de juicio, tenemos esta última parte del libro que al contrario, da una esperanza de fe y de promesa que Dios en el futuro les dará a través de la salvación, lo cual sabemos que será por Jesucristo.

4 Reflexión de los sermones de Amós contra Israel (3-6) 4.1 Primera parte: Juicio sobre toda la casa de Israel (3,1-15) 4.1.1 Escogidos con una responsabilidad (3,1-2) Les cuenta primero de sus raíces, y afirma el pacto que tienen con Dios desde Egipto. Mostrando primero que Dios es fiel en lo que promete. En ningún momento se puede ver que Dios está anulando sus promesas, pero sí que está dispuesto a cambiar las cosas para que entiendan cómo deben cumplir su parte del pacto. Los israelitas no eran escogido por ser mejores que el resto del mundo. Al contrario son escogidos por ser un pueblo oprimido y pequeño. Cuando entonces Dios se enfoca en ellos no es para que ellos se sientan superiores, pero es porque son llamados a ser los servidores de Dios. Israel debería servir como un pueblo que prepara el mundo para la salvación en Jesucristo. El pueblo se enfocaba en Ex. 19,5 que dice que “Ahora, pues, si de veras escucháis mi voz y guardáis mi alianza, vosotros seréis mi propiedad personal entre todos los pueblos, porque mía es toda la tierra;”, no obstante ellos se enfocaron en la parte de que son “propiedad personal entre todos los pueblos”, pero se olvidaron de tomar en cuenta la primera parte que dice que deben escuchar y guardar la alianza. Son el pueblo escogido, pero no cumplen con lo que Dios les ha mandado a hacer. Y ahora es tiempo para que tomen la responsabilidad de los pecados que están cometiendo.


4.1.2 ¿Por qué habla el profeta? (3,3-8) Esta parte parece que nos presenta la necesidad del profeta de explicar el porqué de su mensaje. Usando preguntas retóricas del cada día, lo usa para decir que un profeta que ha recibido un mensaje de Dios, lo tiene que presentar al pueblo. Estas preguntas nos hacen también entender que el castigo no viene porque a Dios le gusta castigar. Viene porque el castigo es necesario en el momento de la desobediencia. A Dios no le agrada castigar el pueblo, pero las preguntas nos muestran también que si Dios manda un mensaje de juicio con uno de sus profetas, es porque es necesario y con mucha razón al ver la vida pecaminosa que se vive. El versículo 7 muestra que Dios usa el profeta para que la gente tenga oportunidad de arrepentirse, porque Dios no quiere castigar si no es necesario, y cuando su pueblo se arrepiente ya no es necesario el castigo, pero si no se arrepientan, es necesario que se haga lo que Dios dice. 4.1.3 El ataque de los enemigos, permitido por Dios (3,9-12) En el versículo 9 podemos ver que simbólicamente se llama a los enemigos en los alrededores del pueblo israelita para que sean testigos de lo que está por suceder con Israel. En sí mismo es una desgracia para el pueblo israelita que sus enemigos sean testigos de su juicio. En el versículo 10 dice que no saben hacer lo que es correcto, y se refiere aquí a su práctica injusta del pueblo. El pueblo ya ha tenido una práctica errónea por tanto tiempo que no parecen ser capaces de reconocer lo que no se debe hacer. En el versículo 11 dice el profeta que sus muros serán derribados, los cuales han podido resistir ataques fuertes por mucho tiempo (2 R. 6 y 17). Pero aquí dice entonces que los enemigos “habitarán tu fortaleza”, y toda la riqueza que tienen será robada. Dios promete en el versículo 12 salvarles, pero solo los pedazos que sobran, y entendemos así el mensaje de que Israel morirá, y será destrozado. 4.1.4 El castigo como consecuencia de la vida lujosa e injusta (3,13-15) El castigo que entonces vendrá, acabará con su seguridad, su superioridad militar, y también con su riqueza. En el versículo 14 explica el profeta lo que sucederá. El altar, que era considerado algo de lo más importante para Israel, será derribado y los cuernos del altar caerán a la tierra. Se consideraba que el altar sin cuernos, ya no era un altar. En otras palabras se puede decir que los altares de Israel perderían su sentido, y en este tiempo de juicio que está por venir sus altares no serán capases de ayudarles para salir del sufrimiento que están por experimentar. En el versículo 15 se describe cómo destruirá el pueblo, y es notorio que se enfoca en destruir cosas como las casas de verano, invierno y de marfil, lo cual era considerado parte del lujo extremo de los ricos, y seguramente es con propósito que aquí describe como se destruirá justamente estas cosas. Es porque son parte del pecado que se está practicando, y para Dios es duro ver como usan su dinero en estos palacios muy costosos, en vez de compartirlo con la


gente pobre en el reino. De este modo sólo 40 años después de que se dio este mensaje profético de juicio, llegó a realizarse lo que Amós les había dicho a través de la conquista de Asiria. 4.2 Segunda parte: Juicio sobre las mujeres de Samaria (4,1-13) 4.2.1 Las mujeres de Samaria (4,1-3) En esta segunda parte el mensaje se dirige hacia las mujeres de Samaria, a las cuales Amós llama “vacas de Basán”. Claro, para nosotros es más como un insulto, pero para Amós parece que tenía un doble sentido. Basán era en ese tiempo conocido por su riqueza a través de las vacas de buena calidad (Dt. 32,14). 20 Esto significa que las mujeres de Samaria son de clase alta, y tienen collares de oro y plata, ropa, buena comida, y en general tenían mucha riqueza. Pero esto llega entonces a ser lo más importante para ellas. El problema es que este dinero es obtenido a través de su opresión a los débiles y maltrato a los pobres, esperando solamente de esposos que ellos les den más. En otras palabras se puede decir que a ellas no les importa la condición en la cual está la gente, porque más se enfocan en querer más riqueza lo que se muestra en las palabras “traed y bebamos”, estas mujeres todavía quieren más. Su castigo por esta vida será un castigo muy fuerte, así como lo podemos ver en los versículo 2 y 3, a través de ser llevados con ganchos y anzuelos de pescar, y serán entonces sacados del pueblo por las brechas del muro dañado del reino. Estas mujeres han pecado con su conducta y Dios tiene que castigarlas por esta vida pecaminosa. 4.2.2 Adoración sin Dios (4,4-5) En este parte me parece que Amós les anima a seguir sacrificando y practicando su religiosidad, pero lo dice de una forma irónica donde muestra que no importa lo que hagan si no lo hacen con un corazón humilde que realmente quiera adorar a Dios. El pueblo hace las prácticas religiosas, pero parece que no tiene sentido cuando sólo es algo que se hace por propio beneficio y costumbre, y no realmente en adoración humilde a Dios. 4.2.3 Prepárate para enfrentar a tu Dios (4,6-13) En esta última parte podemos ver como el profeta les recuerda de todas las veces que Dios les manda señales de que deben rendirse ante él y confiar en que él les puede cuidar y liderar. Habían experimentado hambre (v. 6), falta de agua (v. 7-8), plaga de langostas (v. 9), hombres habían muerto de peste y guerras (v. 10), además de gente muerta como en Sodoma y Gomorra (v. 11) Pero tras todas las señales que ha mandado a través de la historia, el pueblo todavía no se rinde ante Dios. La consecuencia de esto 20

Sandved y Paulsen 1971: 34


es entonces el juicio y tener que “afrontar a tu Dios” (v. 12). En el versículo se describe entonces quien es Dios, que se hace de forma majestuosa, como el Dios creador, quien sabe todo sobre el hombre, y quien maneja todas las cosas en la tierra. Dios ha querido entonces a través de todas estas desastres mostrarles la gran necesidad de que se vuelven hacia él, pero aun así no lo han querido hacer. Dios quiere que ellos a través del sufrimiento se rindan ante él, pero ellos no quieren. Sin embargo no es un Dios de castigo, más bien un acto que viene con el deseo de salvar a su pueblo. 4.3 Tercera parte: Advertencias y lamentos (5,1-17) 4.3.1 Lamentos (5,1-3) En estos tres versículos nos encontramos con algo que parece ser un canto fúnebre. El pueblo de Dios había sido como una virgen comprometida para casarse con el Señor. Pero al haber roto este compromiso con Dios, será deshonrada y hasta “postrada en el suelo”, sin nadie que puede ayudarla en esta situación horrible. En el versículo tres viene entonces una palabra del Señor que nos muestra la realidad de lo que iba a suceder más adelante. Israel nunca más será un reino de prosperidad y poder, aunque me imagino que para muchas personas que escuchaban esta profecía lo notaban raro al saber que su contexto mostraba gran abundancia y seguridad, pues contaban con un estado muy poderoso y rico. 4.3.2 ¡Buscadme a mí y viviréis! (5,4-6) Aunque los versículos 1-3 parecen mostrar que ya no hay esperanza para el pueblo de Israel, podemos aquí ver que si la hay. La puerta de ser salvados está todavía abierta, y lo que se necesita es como dice el versículo cuatro “¡Buscadme a mí y viviréis!”. Y al decir en el versículo cinco que no busquen en Betel, Guilgal, Berseba es para decir que en estos lugares ya no está Dios. Aunque anteriormente estos lugares han sido muy importantes en la adoración de Dios, por ejemplo en el caso de Jacob y su sueño (Gn. 28) en Betel, Josué y las doce piedras en memoria de Israel en Guilgal, y en Berseba donde Abrahán había proclamado “el nombre del Dios eterno” y donde Dios se había revelado a Isaac reafirmando las promesas sobre su alianza (Gn. 26), Dios cancela estos lugares como lugares en donde deben ir a adorarle a él. Esto parece que lo hace porque al ir a estos lugares la gente ya no está haciéndolo para adorarle a él, pero lo hacen por buscar sus propios beneficios. Por eso el Señor dice que le busquen a él mismo, y no a los lugares en donde él se ha revelado en el pasado. Y no solo dice que Dios no está en estos lugares, pero dice que los va a destruir también. Aun Betel que era considerado “la casa de Dios” será destruido. Me imagino que esto fue un mensaje muy duro de aceptar para la gente del pueblo de Israel. La palabra “buscar” que aquí se usa es en hebreo “darash”, y se usó para hablar de personas que buscaron al profeta para saber


“la voluntad de Dios” (1 Sam. 9,9). 21 Esto implica que cuando la gente buscaba a Dios, era para ser guiados por el Señor. Ellos mismo no sabían el camino, y necesitaban saber lo que les decía Dios. Justo esto era el problema con el reino de Jeroboam, ya no estaban interesados en saber lo que Dios tenía para ellos, y sólo se conformaban en realizar actos religiosos en los lugares tradicionales. 4.3.3 Un sistema corrupto (5,7-13) Cuando Amós a continuación sigue describiendo la realidad pecaminosa del reino, nos encontramos aquí con una práctica de corrupción en el juicio. Parece que en este tiempo no era el justo quien ganaba el juicio, pero era siempre el que le pagaba al juez. De esta forma se puede ver que siempre ganaban las personas que tenían más dinero, o sea los más ricos. Este ejemplo entre otros, muestra una gran injusticia en el pueblo, lo cual Dios no puede aceptar. Porque Dios es justo, y busca la justicia. Es el Dios que hace justicia, y lo busca para las personas oprimidas (Sal. 103,6). Varias veces podemos ver que se habla de la justicia de Dios, por ejemplo en Génesis 18,25 “El juez de toda la tierra ¿va a fallar una injusticia?». Salmos 33,5 dice también que “él ama la justicia y el derecho”. Y al mismo tiempo odia a los que hacen injusticia (Sal. 5,6). Dios quiere entonces que se tenga justicia a través de la Ley que él revela al hombre. Esto implica los derechos para todas las personas de la sociedad, y así vivir en armonía con Dios. Pero los poderosos de Israel no hacían lo que era bueno en los ojos de Dios, y por eso está en este momento Amós proclamando la palabra de Dios para ellos. Esta palabra de juico, es en especial contra estas personas ricas que oprimen a los pobres, y por eso van a perder todo. Frente a esta situación Amós describe que un hombre sabio no puede enfrentar esta situación (v. 13), porque sabe que se pondrá en gran peligro al criticar a los ricos y su forma de vivir. 4.3.4 Buscad el bien (5,14-17) Otra vez podemos ver que no solo hay palabras de juicio, pero también existe la oportunidad de arrepentirse. Buscar el bien y no el mal, es lo que se necesita hacer para otra vez ser fiel a la Ley de Dios. De forma práctica se refiere también a la Puerta (el tribunal), con el problema de corrupción que acabamos de mencionar, y que esto debe volverse a ser un lugar justo otra vez. Haciendo esto quizás pueda Dios mostrar su misericordia para el pueblo. Con estas palabras es increíble ver la paciencia que Dios tiene, esperando que puedan arrepentirse, lo que es el deseo más grande de Dios para su pueblo. Él no disfruta el juicio, pero lo hace cuando es totalmente necesario. Pero sabiendo que no quieren hacerlo, dice el profeta que gritarán ¡ay! en las calles y llorarán en lamentación por lo que les sucederá, porque esto es lo que hará Dios con ellos al “pasar yo por medio de ti”. Esta última frase es la misma que podemos ver en Ex. 12,12, 21

Ibíd., p. 44


para explicar como Dios iba a pasar por las casas matando a los primogénitos de cada casa, y el mensaje es claro, lo mismo pasará en Israel. 4.4 Cuarta parte: Seguridad y adoración falsa (5:18-27 4.4.1 El día del Señor – ¿un día de luz o tinieblas? (5,18-20) Ya hemos visto que el pueblo de Israel confiaba muy claramente en las promesas de Dios de cuidarles de toda maldad, y que él siempre iba a darles lo que necesitaban. De igual manera confiaban en que algún día llegará el Señor otra vez. Este día lo veían como algo bueno, al ver que consideraban ellos mismo que tenían una buena conducta. Pero en estos versículos podemos ver como Amós les hace entender que la vida pecaminosa que ahora tienen, trae como consecuencia que la llegada del Señor será una llegada tinieblas, y no luz, así como ellos piensan (v. 18). Aunque la gente piensa que pueden escapar de lo que está por venir, el profeta les muestra que no será posible, porque aun si llegan a la casa, estará una culebra lista para morderles (v. 19). 4.4.2Religiosidad que no complace al Señor (5,21-27) En palabras que son todavía más fuertes que los textos anteriores, se proclama que todas las prácticas religiosas que el pueblo tiene, es algo que el Señor detesta. Todas estas prácticas ya no tienen el fin de adorar a Dios, así como en su comienzo, pero lo gente lo hace ahora para agradar a Dios de una forma que busca recibir intereses de la gente misma. Amós entonces les dice que toda esta práctica ya no tiene sentido. Fiestas y reuniones (v. 21), oblaciones y sacrificios (v. 22), canciones y salmodia de arpas (v. 23), nada de esto tiene sentido cuando se hace con una intención egoísta, y sin buscar la justicia social en el pueblo. También parece que han tenido sus prácticas idólatras según lo que leemos sobre Sakkut y Keván (v. 26), y con sarcasmo dice que pueden llevar estas imágenes cuando entonces serán deportados de su país. En el versículo 27 dice por primera vez hacia donde serán deportados, “más allá de Damasco”, en otras palabras, a Asiria. 4.5 Quinta parte: Juicio sobre los amantes del lujo (6,1-14) 4.5.1 Los amantes del lujo en falsa seguridad (6,1-7) Las personas ricas y poderosas en Israel son otra vez el enfoque de Amós. Estas personas de la clase alta que se sienten tan seguros (v. 1), tratan de ignorar que puede venir “el día funesto” (v. 3), acostados en camas de marfil (v. 4), tomando vino de anchas copas y usando los mejores aceites (v. 5). Han llegado a estar tan enfocados en su propia comodidad y placer que ya no pueden ver el tumor pecaminoso que tienen en sus vidas. Las palabras de juicio del profeta es algo que ignoran así como dice el versículo 3 que “vosotros que creéis alejar el día funesto”, pero será imposible


quedarse en esta ignorancia al saber que ellos serán las primeras personas de sufrir cuando Israel cae, y es en ese momento que entenderán la verdad (v. 7). 4.5.2 El castigo contra los orgullosos de Israel (6,8-14) Esta parte empieza con Dios quien ha “jurado por sí mismo”, una expresión muy dura, al saber que no puede jurar por algo que sea más grande que él mismo. Los líderes de la sociedad han llegado al punto de engañarse a sí mismo y también al pueblo en cuanto a lo que Dios quiere para ellos. Por esta razón Dios entonces dice que aborrece la soberbia del pueblo (v. 8), y la consecuencia será entregar el pueblo. Ya no lo va a cuidar, porque es tiempo para que el castigo les muestre otra vez la verdadera conducta que la sociedad y sus líderes deben tener ante el Señor. A continuación en los versículos 9-11 nos dicen que se habla de una casa grande, en el cual estaban los líderes, y los quemará, al igual que las casas pequeñas. Nadie puede escapar de lo que está por suceder. A continuación se pregunta de forma retórica si los caballos corren por la roca, o si se aran con bueyes el mar, lo cual sabemos que es imposible. Pero así como esto parece imposible, Israel pensaba que era imposible el castigo que Dios tiene planeado. No obstante ellos le han puesto veneno al juicio y la justicia (v. 12). ¿Cuál es entonces este veneno? El pueblo mismo piensa que es capaz de ganar victorias, y piensan que ellos mismo pueden definir los juicios y la conducta correcta (v. 13). Pero están muy equivocados, y por eso Dios les va a mostrar que no son invencibles, y el Señor mandará “una nación que os oprimirá” (v. 14), y serán entonces humillados con el fin de poder sacar el veneno de sus conceptos de justicia, y otra vez reconciliarse con el Señor.

5 Actualización: Implicancias del mensaje de los sermones contra Israel para la Iglesia A través de un análisis más profundo de los capítulos 3-6 hemos llegado a notar los puntos principales de las prácticas erróneas del pueblo de Israel: a) Los ricos sacan ventaja de la gente pobre, y consiguen sus riquezas por medio de ellos, sin darles lo que deberían recibir. Oprimen a la gente, y el dinero lo gastan solo en sí mismo de una manera extravagante y lujosa. b) Su celebración del culto es hipócrita. Adoran a Dios, pero sólo de una forma que busca sus propios beneficios, y no realmente en un deseo de exaltar al Señor y de darle honra y gloria. c) Se piensan superiores a las otras naciones por la alianza que tienen con Yahveh, y piensan que él siempre les protegerá, no importe lo que ellos hagan.


d) Son escogidos por que tienen una responsabilidad especial en relación con el resto del mundo, pero esta responsabilidad la han malentendido, y sólo se enfocan en el bienestar de sí mismos, pensando que las otras naciones se deben humillar ante ellos. Pero su misión de hablar a las otras naciones de Dios y que se rinden ante él, es algo que se han olvidado totalmente. e) No ven la necesidad de que haya coherencia entre su vida cultual y la lucha por la justicia en la sociedad. f) Por edificar sus vidas lujosas, se han vuelto ciegos a las prácticas injustas que ellos mismos están haciendo con el pueblo. Juicio corrupto, falseando las medidas, vendiendo a la gente como esclavos, etc., son prácticas que con el tiempo han sido aceptadas, y aunque parece que saben que no está bien, lo aceptan porque se ha hecho costumbre vivir así. 5.1 La Biblia y el tema de la hipocresía por falta de coherencia entre lucha por justicia y práctica religiosa 5.1.1 Los escribas y fariseos En camino hacia una actualización del mensaje en Amós, es interesante hacer un vistazo a Jesús y la forma en la cual él fue el cumplimiento de la misión de Dios a través de su ministerio en la tierra. Jesús se considera también un profeta, y también tenía un mensaje hacia personas que se creían buenos religiosos, pero que tenían una práctica sin coherencia entre lo que decían y lo que hacían. Estas personas eran los escribas y fariseos, y en Mateos 23,1-39 encontramos un texto muy interesante que nos presenta varias acusaciones que coinciden con el mensaje de Dios a través de Amós: a) Decían lo que se debería hacer, pero no lo hacían (3) b) Ponían cargas a otros, pero no a ellos mismos (4) c) Cuidaban muy bien las prácticas cultuales, pero descuidaban “la justicia, la misericordia y la fe” (23) d) Estaban ciegos en su propia práctica (16; 19; 24; 26;) e) Eran manejados por un egoísmo f) Se pensaban mejores que los otros (6) g) No querían servir a la gente, pero sólo buscaban ser servidos (6-11) h) Son condenados por no hacer la voluntad de Dios (39) i) Son considerados justos por la gente, pero por dentro son unos hipócritas ante Dios (28) Al tomar en cuenta estos puntos sobre las acusaciones de Jesús hacia los escribas y fariseos, es muy interesante ver las similitudes que tiene con las acusaciones que Amós presenta al pueblo de Israel. Una observación interesante es ver que los escribas y


fariseos mismos se ven como distintos a le gente de este tiempo. Así como dice el versículo 30 que: “¡Si nosotros hubiéramos vivido en el tiempo de nuestros padres, no habríamos tenido parte con ellos en la sangre de los profetas!” Pensando que ellos hubieran estado en el mismo equipo que los profetas de ese tiempo. Pero aquí Jesús les muestra que son ciegos de su propia conducta (16; 19; 24; 26;), y la consecuencia de su práctica será un juicio contra ellos (33-38). Jesús en el último versículo les dice que si hay esperanza, pero será necesario que digan “¡Bendito el que viene en nombre del Señor!” (v. 39). Pero esto es algo difícil para ellos, porque se han metido en una práctica superficial que no lo hacen para adorar a Dios, pero más para conseguir sus propios beneficios, y ser adorados por la gente. Hasta que ellos entiendan que Dios es el Señor, serán condenados por vivir sus vidas como hipócritas. Es muy interesante ver las similitudes entre los dos casos, y seguro que podríamos mencionar otros casos en la Biblia también. Pero esta comparación creo que nos muestra como hay diferentes casos de hipocresía, pero que en realidad hay dos aspectos muy importantes: 1) El fundamento debe ser la adoración a Dios, y no debe ser un práctica religiosa para conseguir beneficios personales 2) Debe haber coherencia entre la expresión de fe y la conducta de luchar por la justicia, y no es suficiente tener una buena conducta cultual. Creo que esto nos ayuda mucho en el análisis para el día de hoy, y la necesidad de tomar en cuenta estos valiosos puntos para la praxis de la Iglesia. 5.2 Las tradiciones cultuales Cualquier iglesia cristiana en el mundo, presta cierta o mucha atención a la actividad cultual. Los cultos se celebran normalmente los domingos alrededor del mundo. Aunque las interpretaciones de cómo debe hacerse el culto pueden en ser muy distintas, es por lo menos una de las actividades principales de su vida eclesial. Esta reunión cultual obviamente está siempre cambiando según la necesidad de una contextualización del mensaje y también del tradicionalismo que se maneja en cada denominación o congregación que exista. Aunque sea muy diversa la forma de expresarse en la vida cultual, es interesante ver que tiene un lugar muy central en casi todas las iglesias. Pero veremos ahora algunos desafíos que tienen las prácticas que con el tiempo se han ido edificando. 5.2.1 Los domingueros Una de los desafíos más grandes que se puede ver hoy en día, se trata de un enfoque que ha llevado muchas iglesias a ser casi solo constituidos por personas que sólo


vienen para los cultos y nada más. Popularmente se les llama “domingueros” a estas personas, y parece que muchos de ellos vienen más por limpiar su consciencia, en vez de adorar a Dios y ser edificados para la semana, porque si esto sería la realidad estarían también trabajando activamente durante la semana. Este problema se puede ver en especial en las iglesias tradicionales, e iglesias jerárquicas en donde son lideradas por personas ordinadas, y en el cual los laicos toman una parte más pasiva en las actividades cultuales. Un ejemplo es la iglesia católica, en el cual se puede ver que la mayoría de la gente se enfoca en la misa, y también en muchas iglesias estatales o/y tradicionales alrededor del mundo. Se podría también considerar que estos “domingueros” se encuentran mayormente en el norte del mundo. Esta práctica “dominguera” sería seguramente algo de lo que se puede relacionar con el juicio contra el pueblo de Israel. Eran tan buenos para cumplir con las normas de la práctica cultual, pero eran juzgados por la falta de una fe íntegra que buscaba el Señor, y que le quería seguir y servir en cualquier momento. En muchas iglesias he escuchado a la gente hablar del problema de los domingueros, y creo que es una preocupación real que se debería enfatizar más. En especial para muchas iglesias que han tenido por mucho tiempo una misma práctica sobre-enfocado en la práctica cultual de la iglesia, sin tomar en cuenta que la eclesiología debería relevar una responsabilidad mucho más grande en sus congregaciones. La religiosidad no es sólo algo que se encuentra afuera de las iglesias, porque la práctica “dominguera” nos muestra claramente que esto también es un problema dentro de las iglesias cristianas. 5.2.2 Práctica cultual para propio beneficio Un gran problema que se ha visto edificado más en los nuevos movimientos, quizás de forma más amplia con los neopentecostales, es la teología de la prosperidad. Esta teología tiene un gran enfoque en lo que Dios tiene para ti, y que él te quiere bendecir con lo que tu pidas de él. Obviamente la práctica cultual es importante aquí también, sin embargo allí se esperan beneficios de una buena conducta y una fe fuerte. De esta forma nos encontramos con una teología que se parece peligrosamente a la conducta de la gente en el tiempo de Amós. Su adoración parece en muchos casos ser manejada por la necesidad y anhelo de beneficios materiales más que una sincera adoración de Dios. De esta forma se puede ver que la práctica cultual llega a enfocarse más en lo que la gente puede conseguir de su conducta, lo cual sería muy grave y bíblicamente erróneo. El problema para hoy en día, es que todavía hacen falta las voces proféticas que enfrenten esta práctica. El neo-pentecostalismo en sí mismo no se debe condenar, al ver que es por ejemplo el movimiento más creciente en América Latina en la actualidad, pero tienen interpretaciones teológicas muy preocupantes, así como nos muestra esta teología de la prosperidad. Mayormente se edifica esta teología desde el


púlpito en el culto, y es entonces una práctica cultual errónea que podemos aquí ver, justo así como era el caso del pueblo israelita, y también la práctica de los escribas y fariseos. Hay también otro tipo de propio beneficio, que no necesariamente se trata de lo material. Esto se puede definir como “vida cristiana personal”, lo cual se ha visto mayormente en las iglesias en el norte del mundo. Este cristianismo se enfoca más en la fe como algo personal, y por lo cual la iglesia como comunidad no es el enfoque, sino la vida devocional y lo que Dios es para ti personalmente. En esta realidad viene el culto como un servicio que Dios te brinda para mejorar esta “amistad personal” con Dios. En esta práctica cultual se ve muy poco la necesidad de edificar un compañerismo entra las personas de la congregación, porque lo que cuenta es la relación personal que tiene cada uno. En un ambiente posmoderno de tolerancia, en el cual se debe respetar cualquier opinión que otras personas tengan, se ha hecho como un tabú hablar de algo tan personal como la fe. En iglesias tan “personalizadas” como estas será entonces muy difícil que tengan una visión misionera y que su práctica cultual tenga mucho que ver con la lucha por la justicia en la sociedad. 5.3 La injusticia en la sociedad Tratando el tema de la injusticia en la sociedad nos podemos enfocar por ejemplo en la realidad de América Latina, donde se puede ver claramente similitudes con el tiempo contemporáneo de Amós: → La corrupción es uno de los problemas más graves y grandes que está viviendo el pueblo latinoamericano. Aunque las estadísticas nos muestran que ha bajado, sigue siendo un gran problema donde muy pocas personas tienen la mayor parte de las riquezas. Lamentablemente la corrupción es también una práctica que siempre está a favor de los poderosos en la sociedad, y las víctimas son normalmente los pobres y oprimidos. Esta corrupción la podemos encontrar en muchos aspectos de la sociedad, por ejemplo en las empresas y negocios, los juicios, la política, los centros educativos 22, los centros de salud 23, los policías, etc. → Los ricos que explotan a los pobres es otro problema muy grande en el continente. Los sueldos mínimos son demasiado bajos, y los derechos de los trabajadores casi no existen. Y aunque los gerentes dicen que no se puede pagar más, es una curiosidad como ellos mayormente salen ganando una gran 22

Por ejemplo cuando gente rica paga por buenas notas para sus hijos Por ejemplo al ver las empresas que pagan doctores por mandar los pacientes a comprar medicamentos caros que ellos producen 23


cantidad de dinero. Muy pocas veces se puede ver líderes que pagan un precio justo a sus trabajadores, y más normal es que tratan mal a sus obreros hasta que ya estén agotados, pero la solución del gerente es normalmente de buscar a otra persona, sin preocuparse por los problemas que causan que la persona haya llegado a un mal estado de salud. Otro aspecto aquí es el hecho de que todo el continente es explotado de parte de los países ricos. Aunque los recursos naturales con los que cuenta son muy ricos, se puede ver que mucho de su potencial y beneficio lo manejan empresas de los países ricos en el norte del mundo. De esta forma aprovechándose de la falta de conocimiento, para poder ser protagonistas en el manejo de estos proyectos, en el cual muchas empresas no se preocupan por el bienestar de sus trabajadores y el país en el cual entran, sin embargo el enfoque está en ganar dinero para su propio país, aunque sea un país con suficientes riquezas. Esta gran desigualdad entre ricos y pobres sigue siendo un gran desafío para la sociedad. → El poder político es otro aspecto que influye en la injusticia en la sociedad. Obviamente se puede ver que la política también ha tenido buenos logros y enfoques a través del tiempo, y deben recibir algo de reconocimiento por el trabajo que han hecho para levantar las condiciones en la sociedad latinoamericana. Pero en el continente, así como en otros continentes como África se puede ver como las personas que buscan el poder político entran con muchas promesas, luchando por la democracia, pero cuando ya tienen el poder parece cambiar su actitud y la necesidad de tener un fundamento de democracia. Esta tendencia se ha visto más fuerte en África, pero también en los países que buscan el socialismo en el continente latinoamericano. Un ejemplo de esto es Etiopia donde hubo un tiempo de hambruna en el año 1999, y hacía mucha falta la comida para la población, especialmente en el sur del país. El presidente de aquel tiempo recibió entonces ayuda de afuera para su población, pero al saber que no tenía muchos votos en el norte, decidió mandar la comida a esta zona, en vez mandarla a la zona del sur que era la más necesitada, todo por el beneficio de su propio poder. Podemos encontrar una gran cantidad de ejemplos como este, por lo que la situación política ha sido algo de lo que la teología de liberación ha querido enfrentar. → La pobreza. En relación con los otros puntos que acabo de mencionar, estamos en un continente que ha vivido una historia de pobreza hasta hoy en día. Aunque las condiciones han mejorado algo los últimos años, hay todavía mucho por hacer, porque siguen siendo el grupo que se explota de parte de la población rica, y se puede ver muchas injusticia contra este grupo.


5.3.1 La iglesia y la justicia social La relación entre la iglesia y la lucha por justica en la sociedad tienen por lo general muy poco enfoque. Mientras el culto disfruta de un lugar bastante céntrico en la vida eclesial en la mayoría de iglesias en el mundo, las actividades diaconales, y la búsqueda de mejoramiento en la situación de la justicia en la sociedad, es muy pobre. Las iglesias tienen muchas veces un mayor enfoque en las cosas “dentro de sus cuatro paredes” más de lo que sucede fuera de ellas. Mayormente cuando se trata de cristianos que luchan por la justicia social, se hace dentro de propias organizaciones donde se enfocan en este tipo de trabajo, mientras las iglesias mismas tienen pocas veces un trabajo y consciencia clara de esta necesidad de trabajar con la injusticia en la sociedad. Muy parecida a la situación contemporánea de Amós en Israel, nos olvidamos hoy en día de la necesidad de tener este enfoque en nuestras iglesias también. Mayormente es algo secundario trabajar en estos aspectos, pero espero que este estudio nos muestre la necesidad de tratarlo de forma más amplia y con una consciencia más clara de su importancia y necesidad. 5.4 La relación entre vida cultual y justicia social Llegando entonces a ver la realidad de la vida cultual y también el trabajo de la iglesia en cuanto a la justicia social, es notorio que no hay un buen equilibro entre los dos. ¿Hay una relación vital entre nuestra adoración el día domingo y nuestra forma de vivir el día lunes? 24 ¿Las iglesias realmente ven la necesidad de adorar a Dios a través de la lucha por la justicia social o es solo una actividad extra si hay tiempo y recursos? Creo que el concepto de que “a Dios más le agrada el culto” es algo ampliamente aplicado. Pero al tomar en cuenta el caso del pueblo de Israel y también de los escribas y fariseos, se me hace muy claro que la vida cultual no debe ser vista como la expresión más importante, por lo menos no cuando su relación con la misión de predicar el evangelio a los pobres y oprimidos sea nuestra llamado dado por Jesús. Dios nos muestra a través de toda la historia de la Biblia que él es un Dios justo que busca que se cumpla lo más importante en la Ley, lo cual es “la justicia, la misericordia y la fe” (Mt. 23,23). También como dice en Miqueas 6,8 que lo que Dios espera de nosotros es: “Practicar la justicia, amar la misericordia, y humillarte ante tu Dios”(NVI). Creo que muy pocas iglesias están conscientes de la verdad bíblica de esta relación, y la necesidad de equilibrar los dos aspectos para estar dentro de lo que es la voluntad de Dios para el ser humano y su vida en la sociedad. Personalmente me asusta hacer esta monografía y darme cuenta de que mi propio ambiente eclesial está muy enfocado en la vida cultual y muy poco en la lucha por la justicia social. Creo que muchas iglesias pueden decir lo mismo. A su vez me parece 24

Yates 1968: 63


muy interesante llegar a entender más sobre esta relación, y espero poder investigar más sobre la realidad de las iglesias en cuanto a este tema, y así enfatizar una práctica que sea más bíblica, y en el cual busquemos siempre la voluntad de Dios en nuestras iglesias, y al mismo tiempo ser voces proféticas para lo que no coincide con el cumplimiento de la Ley. 5.5 El juicio de Dios Algo que es difícil de aceptar y al mismo tiempo se nos muestra tan claramente, es que Dios manda un juicio cuando no se cumple su voluntad en el mundo. Claro que la salvación por la muerte y resurrección de Cristo, perdona nuestros pecados, y nos afirma que somos salvos por fe y no por obra. Aun así Dios quiere que se haga justicia en el mundo. Jesús mismo nos mostró la necesidad de luchar por la justicia, y me parece importante tomar en cuenta este hecho para hoy en día. Si no estamos luchando por justicia, no estamos haciendo la voluntad de Dios, y si en tiempos anteriores fueron castigados por esta conducta, ¿cuál será la respuesta de Dios ante la conducta de hoy en día? Quizás al igual que el pueblo israelita que estaba tan ciego a su propia conducta pecaminosa, estamos nosotros en la misma situación. Tan seguros de su posición como pueblo escogido y protegido, lo cual probablemente estamos viendo de igual manera nosotros también. Salvos por fe será siempre nuestro fundamento, pero muy claramente podemos ver que este fundamento debe provocar de forma automática una conducta que lucha por la justicia y para mejorar las condiciones de la gente pobre y oprimida. Esto no lo digo para cuestionar si somos salvos o no, pero lo digo porque debemos tener mucho cuidado de caer en la “gracia barata” que sólo se enfoca en que yo soy salvo, y no toma en cuenta la gran responsabilidad de ser representantes de Jesús que lucha por la justicia que Dios siempre ha buscado para la humanidad a través de la Ley y el Evangelio.

6 Conclusión A través de un estudio del mensaje presentado en el libro de Amós, nos encontramos muy claramente con mensaje que muestra la necesidad de tener una fe vida en adoración al Señor, y que el resultado de esta fe debe ser la lucha por justicia e igualdad en la sociedad. Al ver como el pueblo de Israel sólo estaba cumpliendo las actividades cultuales más como tradición en orgullo por ser el pueblo escogido que no le podía pasar nada, Dios toma la decisión de castigarles. A través del mensaje en Amós entendemos que la vida cultual debe tener el propósito de una adoración sincera de Dios, y no con el fin de conseguir prosperidad por la conducta cultual. Al igual se puede


ver como la ignorancia frente al estado de la sociedad es algo que a Dios sí le interesa y le preocupa. Al igual que el pueblo Israel de este tiempo, podemos ver que la conducta de los fariseos en el tiempo de Jesús tiene similitudes parecidas. Son orgullosos por ser los mejores, se presentan con una conducta cultual considerada buena en su contexto, e ignoran la situación en la cual se encuentra la sociedad de su contexto. Jesús les da un mensaje de castigo por esta conducta hipócrita, pero al igual que el pueblo de Israel frente al mensaje de Amós, se muestra ignorante y ciego al mensaje de castigo que se les presenta. Llegando a nuestro propio contexto debemos realmente entender como el mensaje de estos dos relatos no debe llevar a un despertar muy serio. Muchos factores presentado en los dos relatos son muy parecidos a muchas prácticas de hoy en día. Mucha gente va a la iglesia por consciencia y beneficio propio (por ejemplo en el pensamiento de la teología de prosperidad), las iglesias tienen generalmente un gran enfoque en la vida cultual, pero muy poco se enfocan en la lucha por justicia social. En realidad me asusta haber hecho este estudio y compararlo con mi propio contexto que también tiene un desequilibrio entre las actividades cultuales y la falta de trabajo en el impacto hacia la sociedad y sus injusticias. Espero que pueda usar este estudio para llegar a enfatizar más esta gran problemática que estamos viviendo, y llegar a entender que lo espiritual como lo material es parte de la vida común de los cristianos, y que se encuentra dentro de los planes que Dios tiene para la humanidad. Muchas veces he notado que la lucha por la justicia social es una actividad secundaria en las iglesias, lo cual hacen si sobra recursos, o si se presenta una situación muy precaria. Pero se debe trabajar más con el hecho de tener una eclesiología más holística que integra la parte de la justicia social al igual que la parte cultual, para así llegar a un mejor entendimiento y cumplimiento de la missio Dei (misión de Dios) en el mundo.

7 Bibliografía → Cohen, Gary G. y Vandermey, Ronald. Oseas y Amós. Michigan: Editorial Portavoz, 1998. → Eickmann, Paul E. Oseas, Joel, Amós. Wisconsin: Editorial Northwestern, 2000. → Nielsen, Allan G. Hoseas, Joel, Amos, Obadias. Copenhague: Credo Forlag, 1986. → Sandved, Johannes y Paulsen, Reidar. Profetene Amos, Malakias. Oslo: Lunde Forlag, 1971.


→ Sicre, José Luis. Introducción al Antiguo Testamento. Estella: Editorial Verbo Divino, 2005 (1). → Sicre, José Luis. Profetismo en Israel. Estella: Editorial Verbo Divino, 2005 (2). → Wood, Leon J. Los Profetas de Israel. Michigan: Editorial Portavoz, 1996. → Yates, K. M. Estudios sobre el libro de Amós. El Paso: Casa Bautista de Publicaciones, 1968. → Yates, K. M Los profetas del Antiguo Testamento. El Paso: Casa Bautista de Publicaciones, 1985.


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