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healthbriefs Atrasar el Kindergarten Reduce el Déficit de Atención

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ilatar la matrícula al Kindergarten por al menos un año demostró tener beneficios de salud mental significativos para los niños, según un estudio de la Universidad de Stanford publicado en el National Review of Economic Research. Usando los resultados de una encuesta de salud mental completada por más de 35,000 padres daneses, los investigadores encontraron que los niños que esperaron por lo menos un año antes de entrar a Kindergarten demostraron una reducción de un 73 por ciento en desatención e hiperactividad en niños de un promedio de once años de edad, en comparación con niños matriculados un año más temprano. La medida de estas dos condiciones refleja la habilidad de los niños para autorregularse. La teoría generalmente aceptada es que los niños y adolescentes que pueden mantenerse enfocados, quietos y prestando atención por mayor tiempo tienden a desempeñarse mejor en la escuela. “Esta es una de las evidencias más convincentes que hemos visto para apoyar lo que los padres y los planificadores ya han estado haciendo: escoger dilatar la entrada al Kindergarten”, dice el coautor y profesor Thomas S. Dee de la Escuela Graduada de Educación de Stanford. Además de mejorar la salud mental, los niños que entraron más tarde al Kindergarten también demostraron destrezas emocionales y sociales superiores. El número de niños en los Estados Unidos que entra al Kindergarten a los 6 años en lugar de a los 5 ha aumentado progresivamente cerca de un 20 por ciento, de acuerdo al estudio. Muchos padres están dilatando la matrícula al Kindergarten por un año para dar a sus niños ventajas en madurez emocional, física y destrezas sociales.

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bebés lactados tienen menos catarros e infecciones de oído

U

n estudio de la Universidad de Texas ha encontrado que el prolongar la lactancia disminuye las infecciones de oído en los bebés lactantes. Los investigadores siguieron a 367 bebés entre 1 y 12 meses de edad, desde el 2008 hasta el 2014. Los científicos analizaron los historiales familiares para características como fumar, infecciones de oído, alimentación por lactancia o por fórmula. Muestras de la mucosa nasal y de la garganta se tomaron a través del periodo del estudio para identificar infecciones, y los padres informaban a los investigadores cuando los bebés tenían una infección. El estudio fue dirigido por Tasnee Chonmaitree, profesora de pediatría de la Universidad de Texas, División Médica, en Galveston. “Nosotros demostramos claramente que padecer de infecciones en las vías respiratorias superiores, el tener bacterias en la nariz y el no recibir lactancia son factores de alto riesgo para infecciones de oído”, dijo Chonmaitree. “La lactancia prolongada fue asociada con reducciones significativas tanto de infecciones catarrales como de oído, las cuales son complicaciones comunes de catarros”. También señaló que la tendencia de las madres a fumar menos o a inhalar menos humo es un factor potencialmente beneficioso.

Natural Awakenings Puerto Rico 0816  
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