Jueves 11
EDITORIAL A9
Noviembre de 2010
ANTOLOGIA DE DIAS SUCIOS GUILLERMO OSORNO
S
i se registra un día más con 100 o menos puntos del Índice Metropolitano de Calidad de Aire (Imeca), este será el año más limpio que ha vivido la ciudad de México en los últimos 22. Para celebrar, va esta breve antología de textos que permitirá ver cómo algunos escritores han representado el asunto en los momentos más álgidos del problema: “Una grisácea nube de contaminación cubre el valle de México la mayor parte de los días del año. Como la ciudad está rodeada por montañas, la inversión térmica con frecuencia atrapa la contaminación dentro de la cuenca urbana, al tiempo que la luz solar y la poca densidad del aire generan un smog fotoquímico especialmente nocivo. Diariamente se lanzan a la atmósfera alrededor 11,000 toneladas de metales, sustancias químicas, bacterias y polvo que oscurecen el aire antes de volver a la tierra, en ocasiones, en forma de ‘lluvia ácida’. Los visitantes se quejan de que les arden los ojos, les duele la garganta, o cavilan nerviosamente sobre las innumerables sustancias que están inhalando. Sin embargo, los habitantes han llegado a aceptar la contaminación del aire como un rasgo inevitable de la vida en la ciudad”. Allan Riding, Vecinos Distantes, 1985. “En los años ochenta la estructura del Hotel de México sirvió para medir los niveles de contaminación del aire de la ciudad: mientras se pudiera ver, no había peligro de caer fulminado sobre el pavimento. Poco a poco su silueta se ha dilui-
do en la niebla”. Fabrizio Mejía, “Insurgentes en días lluviosos”, Pequeños actos de desobediencia civil, 1996. “El centro, que fuera ombligo del Nuevo Mundo alguna vez, del país, de la ciudad, ahora resulta —poco a poco abandonado por los ricos y los poderosos— una abigarrada mezcla de nacos desesperados y burócratas enmarcados por una escenografía de polvo, smog concentrado, atroz calor seco (reverberante en densas y largas costras de carrocerías)”. José Joaquín Blanco, “Calle San Juan de Letrán”, Función de medianoche, 1981. “Ese aire pesado, irrespirable, ese smog anterior al smog, denso y cerrado, refiere la inexistencia del cielo y del infierno”. Carlos Monsiváis, Días de Guardar, 1971. Y para finalizar, está esta novela situada en el año 2029, donde se supone que hace cinco lustros una materia poluta cubre la ciudad de México y no deja pasar la luz del sol, una profecía apocalíptica que, hay días, parece que va a cumplirse. “La Ciudad Alta había nacido después de la hiperinversión térmica de 2003. Al principio, se le llamó así a los escasos edificios cuyos pisos más altos habían quedado por encima de la horrorosa LIMEMES (Línea metropolitana de medición del smog). Más tarde se edificaron torres elevadísimas con todos los adelantos antisísmicos diseñados ex profeso en cuyos pisos altos vivía la gente decente y en los bajos el personal de servicio.
EL ARTE DE NOVELAR ELMER MENDOZA
V
uelve el humor sin tiempo, el lenguaje, las historias precisas y ancestrales de personajes que habitan espacios decolorados y sin magia pero absolutamente representativos de nuestra realidad. “Ese modo que colma”, la reciente entrega de Daniel Sada publicada por Anagrama en junio de 2010, es un compendio de aciertos narrativos que exhiben su dominio del género del relato corto. “Ese modo que colma” llegó para decirnos que hay misterios indisolubles, que si bien se pueden explicar asegurando que son parte de ciertas conductas humanas casi incomprensibles, al final el enigma prevalece como identidad. ¿Por qué se pone Dámaso a merced del remolino?, ¿qué ocurrió con Virtudes y Carlota? ¿Por qué Arturo cargó ocho kilómetros el cadáver de Cid al que apuñaló?, ¿sólo para dejarlo a merced de las víboras? Después de leer el romance de Rosita Alvírez y su gusto por los bailes usted querrá saber por qué el universo femenino es tan extraño y no bastarán el resto de las historias para dilucidarlo. Sada juega
siempre, pero es implacable en sus reglas, que parece inventar a cada instante. “Sólo Dios sabe lo que urge”, manifiesta, y parece ser fiel a esa premisa. Daniel Sada nació en Méxicali en 1953, pero nutrió su espíritu en Sacramento, Coahuila, donde la lejanía pierde el nombre y el desierto flota como el barco de “La mulata de Córdoba”. La mayoría de los personajes que pueblan estas páginas están en la madurez, incluso jubilados que deben conformarse con su oscuro destino y una vida más que ordinaria. Quizá la viuda fea, que celebra el funeral de su marido mientras en la casa de junto, donde residen puros bonitos, hay una fiesta, termina sus días reconfortada por la riqueza económica, o el niño que abandona su teatro donde hace 24 papeles para salir con sus padres; sin embargo, con Sada nada es seguro. Más adelante, seis personajes que huyen en una troca de redilas, “iban dudosos, mudos, inquietos, cejijuntos, lívidos, ominosos…” por el desierto, donde el juego de la vida es la muerte.
PRI BUSCA FORTALECER ORGANOS REGULATORIOS MARICARMEN CORTES
A
nombre del PRI, los senadores Manlio Fabio Beltrones y Raúl Mejía, presentaron el martes una iniciativa para fortalecer a los organismos regulatorios y dotarlos de una mayor autonomía. Es evidente la respuesta del PRI ante la decisión de la Suprema Corte de Justicia de la Nación de no dar entrada a la controversia constitucional que presentaron las cámaras de Diputados y Senadores contra del nombramiento de Mony de Swaan como presidente de la Cofetel. La iniciativa Beltrones-Mejía es muy amplia porque contempla cambios a varias leyes, ya que abarca no sólo a la Cofetel sino a todos los organismos reguladores de los sectores, dotándolos de una mayor autonomía y restándole al Ejecutivo la facultad de nombrar a sus titulares sin que sea sometido el nombramiento ante el Congreso. La iniciativa es un proyecto de decreto que pretende modificar la Ley Federal de Competencia Económica, la Ley de Energía, la Ley de la Comisión Reguladoras de Energía, la Ley de la Comisión Nacional de
Hidrocarburos; la Ley Federal de Telecomunicaciones; la Ley Reglamentaria del Artículo 27 de la Constitución en materia nuclear; la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal; la Ley Federal de las Entidades Paraestatales; el Código Penal Federal y la Ley Federal de Responsabilidades Administrativas de los Servidores Públicos. En la exposición de motivos Beltrones y Mejía establecen que buscan transformar a los órganos desconcentrados en organismos descentralizados, darles mayor autonomía tanto del sector privado como de funcionarios de la administración pública —leáse Ejecutivo—, establecer requisitos profesionales y perfiles académicos más estrictos para los funcionarios que integran los cuerpos colegiados de los nuevos organismos descentralizados y reglamentar las causas de destitución porque consideran que actualmente estos son vagos e imprecisos. La iniciativa busca también dar seguridad jurídica al presupuesto de los organismos reguladores con un mecanismo fiscal para que tengan ingresos suficientes.