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Aproximación didáctica Ildefonso Zafra Peña,

profesor de Lengua Castellana y Literatura


Fernando de Rojas. Biobrafía

Fernando de Rojas nació en La Puebla de Montalbán (Toledo), hacia 1470, en el seno de una familia de origen judío, y converso a partir de 1492, lo que le acarreó a su padre y a él mismo problemas con la Inquisición. Estudió Derecho en la Universidad de Salamanca entre 1494 y 1502, y, como todos lo estudiantes salmantinos de aquella época, debió cursar tres años obligatorios en la Facultad de Artes, por lo que seguramente conoció los clásicos latinos y la filosofía griega. Durante este periodo, parece que escribió La Celestina.

En 1499 aparece la primera edición de La Celestina en Burgos: para unos es una obra teatral para ser leída, para otros es una novela dialogada. En

Ilustración de la primera edición de la obra en Burgos (1499)

posesión del título de Bachiller en Leyes, para el que tuvo que estudiar nueve o diez años, comenzó a ejercer como abogado en Talavera de la Reina; aquí llegó a ser alcalde hacia el 1502.  Murió en su pueblo natal en abril de 1541.

"Monumento a Fernando de Rojas“ en La Puebla de Montalbán


La Celestina. Argumento I

La Comedia o Tragicomedia de Calisto y Melibea, conocida como La Celestina es una historia de amor que acaba trágicamente: por un lado, los nobles y ricos, que lo tenían todo; por otro, los criados, alcahuetas y prostitutas, que sólo tenían su ingenio y su astucia.

La tragicomedia comienza cuando Calisto ha entrado en el huerto de Melibea en busca de un halcón. Allí ve a Melibea de quien queda locamente enamorado. Como la dama no le hace caso, Calisto recurre, por consejo de su criado Sempronio, a una vieja astuta y alcahueta llamada Celestina, que se hace pasar por vendedora de diversos y extraños objetos. Con esa treta puede entrar en las casas y actuar como casamentera o concertar citas de amantes.

Huerto de Calisto y Melibea en Salamanca con la catedral al fondo.


La Celestina. Argumento II

A su vez, Pármeno, el otro criado de Calisto trata de disuadir a su amo, pero Calisto sólo piensa ya en Melibea. Entonces, ambos criados junto con Celestina intentan sacar beneficio de la pasión amorosa de Calisto. La codicia de Celestina la lleva a no querer compartir con Sempronio y Pármeno uno de los regalos (una cadena de oro) que ha conseguido. Ésto le cuesta la vida, pero sus asesinos también pagarán con su vida ante la justicia.


La Celestina. Argumento III

Mientras tanto, Calisto continúa con sus visitas nocturnas a Melibea para gozar del amor que se tienen. Elicia y Areúsa, amantes de Sempronio y Pármeno, deciden vengarse de Calisto y Melibea, pero la desdicha o un cruel destino quiere que ambos amantes mueran: primero Calisto, cuando al oír un tumulto en el jardín baja precipitadamente por la escala, se cae y muere en el jardín de Melibea. Al conocer el fin de su amado y tras confesar a su padre sus amores locos y secretos con Calisto, Melibea se tira desde lo alto de una torre. La obra termina con un largo y patético lamento de Pleberio, padre de Melibea.


Los personajes I

Dos mundos se contraponen en la obra: el ideal o renacentista, de los jóvenes enamorados que sólo viven para su pasión; y el real o medieval de la Celestina y los criados, ruines explotadores de aquel amor. El personaje mejor trazado en la obra es el de Celestina, la vieja astuta, encarnación del mal, que, con tentadoras palabras, quebranta la integridad moral de Melibea. Uno de los aspectos más destacables de la obra es la magnífica caracterización de los personajes a través del lenguaje que emplean: los personajes nobles, como Calisto y Melibea, se expresan con delicadeza y elocuencia, mientras que los personajes populares, como Celestina y los criados, emplean un lenguaje más espontáneo y popular, lleno de refranes y frases hechas.


Los personajes II

El mundo de Calisto y Melibea Calisto y Melibea no son ningún ejemplo de virtud ni de altura moral, sino de amor sensual, hipocresía, egoísmo y ostentación.

Calisto pertenece a la nobleza urbana y rica. Se muestra sin

ideales caballerescos y sin interés por la vida cultura, social o militar. Hace gala de su egoísmo y se deja llevar por la pasión amorosa; no duda en buscar ayuda de Celestina y de sus criados para conseguir su gran objetivo: gozar de su amada Melibea.

Melibea es también de familia noble y rica. Al principio se muestra como la amada esquiva del amor cortés, pero cuando se enamora es una mujer apasionada y se deshace de ataduras morales. Su decisión final de suicidio la redime como heroína del amor.

Pleberio y Alisa, padres de Melibea, están sujetos a los

convencionalismos sociales. Sólo se preocupan por el dinero y por las cuestiones materiales. Al final de la obra, cobran importancia.


Los personajes III

El mundo de Celestina y los criados Estos personajes son pragmáticos, realistas, materialistas y rufianes. Se mueven motivados por la codicia y los bajos intereses. Celestina es una antigua prostituta que realiza labores de alcahueta (persona que concierta, encubre o facilita una relación amorosa, generalmente ilícita); también es hechicera y regenta un burdel. No tiene moral y su fina astucia quedará cegada por su ambición, una pasión ciega que la llevará a la muerte. Pármeno y Sempronio son los criados de Calisto pero no son fieles servidores, sino violentos y codiciosos. Se unen a Celestina para sacar provecho de la pasión amorosa de su señor. Elicia y Areúsa son prostitutas en el burdel de Celestina y amantes de Pármeno y Sempronio. Se manifiestan lujuriosas y codiciosas. Tras el ajusticiamiento de sus amantes, desempeñan por venganza un papel importante en el accidente de Calisto.


Características de La Celestina Para unos es una obra teatral para ser leída, para otros es una novela dialogada: por primera vez, personajes de muy distinta condición conviven en una misma obra, la intención es didáctica. El discurso de los personaje adopta tres modalidades: diálogos (alterna intervenciones largas y retóricas con otras cortas y rápidas); monólogos (los personajes lo utilizan cuando están solos o expresan sus incertidumbres) y apartes.

Advierte de la locura del amor

Intenta prevenir de las alcahuetas (encarnación del mal)

Si el amor no se domina, conduce a la destrucción

Intención didáctica Intenta prevenir a las muchachas de la época contra las trampas de las alcahuetas que trataban de minar su recato (honestidad): advierte a los jóvenes de todos los tiempos contra las locuras del amor, contra la tentación de sentir el amor como lo único y los más importante, como algo que si no se domina conduce a la destrucción y a la muerte.


El amor en La Celestina

En La Celestina se produce el choque entre dos conceptos del amor: el medieval y el renacentista. Aspectos medievales: el propósito moralizador en la muerte de los amantes y criados como castigo divino por sus vidas desordenadas. Aspectos renacentistas: la sensualidad y la búsqueda del placer, el individualismo o la secularización de la vida. Calisto trasgrede las reglas del amor cortés al saltarse el periodo de espera y su amor por Melibea se materializa gracias a las malas artes de la vieja Celestina. Cuando Melibea sabe que Calisto ha muerto, decide quitarse la vida desde la torre más alta de su casa. Su padre la descubre y angustiado la llama; ella, antes de arrojarse al vacío, responde con un largo discurso que podemos dividir en cuatro partes: 1º expresa su dramática situación y anuncia su muerte; 2º evoca la figura de Calisto; 3º evoca los episodios de su amor y 4º justifica filosóficamente su decisión (posiblemente ha leído a los filósofos de la antigüedad; los estoicos, que enseñaban a morir cuando la voluntad de las personas lo ordena.

Calisto pensaba también en la fuerza del amor humano por encima de todas las cosas. “¿Tú no eres cristiano?” -le pregunta su criado Sempronio-. “¿Yo? –contesta Calistomelibeo soy, y a Melibea adoro, y en Melibea creo, y a Melibea amo.”


•Fernando de Rojas: La Celestina. Edición de Bienvenido Morros. Barcelona: Vicens Vives, 2007. [Col. Clásicos Hispánicos 3]. •Fernando de Rojas: La Celestina. Comedia o tragicomedia de Calisto y Melibea. Edición de Peter E. Russell. Madrid: Castalia, 2007. [Col. Clásicos Castalia,191]. •Fernando de Rojas: La Celestina. Edición de Elisa Hernández. Madrid: Cátedra, 2004. •Fernando de Rojas: Celestina. Edición de Pedro M. Piñero. Madrid: Espasa Calpe, 2002. [Col. Austral]. •INTERNET:

Bibliografía

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I.E.S. Virgen del Carmen. JaĂŠn

Huerto de Calisto y Melibea en Salamanca con la catedral al fondo.

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La Celestina  

Una aproximación didáctica

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