La imaginación de Fujimoto se nutre de elementos artificiales y naturales de las calles de Tokio, así como de inspiraciones que surgen de sus viajes
D
e la nueva generación de arquitectos japoneses formados en la década del ‘90, hay uno que se destaca y que se llevó los aplausos más contundentes de sus colegas argentinos tras su presencia en la Bienal de Arquitectura de Buenos Aires realizada en octubre último. Se trata de Sou Fujimoto, afincado en Tokio, joven y transgresor, publicado una y mil veces alrededor del mundo desde 2008 a esta parte. Graduado de la Universidad de Tokio,creó su estudio en 2000. Y ya seis años después era reconocido con premios como el AR Awards Grand Prize por el centro de rehabilitación psiquíatrica para niños de Hokkaido, Japón, así como el Gran premio del Instituto de Arquitectura japonesa por esta misma obra; en 2008, obtendría más lauros por una casa completamente desarrollada en madera, como resultado del concurso Kumamoto. En este proyecto de vivienda elogiado por los expertos, se pudieron ver plasmadas sus primeras ideas e inquietudes, las que residen en un espacio de múltiples significados y su relación con el contexto circundante. A pesar de ser una cabaña que se habita de forma esporádica,
el proyecto materializó una idea con espacios apilados y la relación que se produce entre cada uno de ellos y el exterior. Más adelante, Fujimoto se lanzaría a diferenciarse con la Casa N, vivienda construida para ser habitada por un comitente real. En ella, el arquitecto rompió con los conceptos tradicionales del espacio residencial y se insertó de lleno en un trabajo del espacio mucho más complejo, donde a través de espacios intermedios logra un resultado donde el contexto se hace parte del espacio interior. Lo inspiran las ruinas romanas, los viajes, pero también lo vernáculo de su tierra: los jardines japoneses y esa mezcla de naturaleza y elementos artificiales que delinea la atmósfera de Tokio. De allí, ha tomado ideas para plasmar en espacios multifamiliares o en proyectos de mayor escala como el Museo de arte Privado del Sur de Francia; el museo y biblioteca Mushashino Art University en Tokio; el Pavilion Project en Colonia, Alemania; y en ejecución actual, dos bibliotecas y museos en Shangai y Suecia, un área formal en la que el joven creador parece sentirse muy a gusto. mercado & materiales
Sin embargo, sus unidades habitacionales sorprenden y en la Bienal porteña exhibió una casa para una pareja y su perro, compuesta por tres cajas de tamaño progresivo que se anidan una dentro de la otra. “La capa más externa cubre la totalidad del recinto, la creación de una cubierta, semicubierta y jardín. La segunda capa encierra un espacio limitado en el interior del espacio cubierto al aire libre. Finalmente, la tercera capa crea un espacio interior más pequeño donde los residentes construirán su vida a partir de un dominio gradual”, define en la memoria descriptiva de la residencia entre medianeras. “Estos espacios graduados crean un dominio rico en el juego de distancias entre la calle y las casas linderas. Por ejemplo, habrá en los ambientes un lugar cercano a la calle, otro muy lejano, seguro e íntimo. Por eso la vida en esta casa se asemeja a la vida entre las nubes. La frontera es distinta dependiendo de donde se la mire. Se podría decir que una arquitectura ideal es un espacio al aire libre que se siente como el interior y un espacio interior que se siente como al aire libre”, define Fujimoto.
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