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Del conocimiento social a la Experiencia significativa Diplomado Bellas Artes Convenio_UNAD_Alcaldia de Sogamoso 2008-2009

La presente EXPERIENCIA tiene como objetivo mostrar como, en un proceso de actuación institucional, las comunidades no son objeto de estudio, sino portadoras de conocimiento, a partir de la interlocución social y la articulación del aporte académico se puede co-construir nuevo puntos de encuentro; pretendiendo indagar como los conocimientos que los actores demandan profundizar en las Bellas Artes se encuentran visiblemente articulados a las necesidades sociales reales, y como estos se fundan en las razones o argumentos para generar desarrollo en los espacios donde se pretende generar impacto. Se reconoce que la construcción de conocimiento es una experiencia general, abierta desde la vida, que se produce desde expectativas y pasiones: y también la construcción colectiva del conocimiento siendo esta construcción una práctica social, que parte de la experiencia intersubjetiva y revierte sobre para transformarla. De lo anterior, se establecen los siguientes interrogantes, que permitirán orientar nuestro pensar, escribir y reflexionar. ¿ Es posible que desde la teoría se pueda acabar con el conflicto, 1cuando el escenario esta dispuesto para generar distintas condiciones hacia la perpetuación de la guerra. Aquí se trata de ganar la guerra. ¿ Que implica pensar lo social comunitario frente al papel del tutor desde su compromiso ético y político? ¿En donde queda el pensamiento latinoamericano frente a esta red de intelectuales que fomentan los discursos, los foros, los conversatrorios? ¿Es posible articular propuestas académicas desde el conocimiento social y su encuentro con el conocimiento académico?. ¿Que clase de sujetos políticos esta formando la UNAD? Frente al proyecto de construir nación? Sabemos que en Colombia el conflicto interno lleva más de 100 años, sabemos que Colombia tiene el primer lugar en desplazamiento en el mundo, Colombia es el primer país exportador de cocaína, primero en minas antipersonales, y el segundo después de México en secuestros. Así entonces, y frente a una realidad social llamada Colombia, que se enmarca en una comprensión más profunda y compleja, propio de los procesos sociopolíticos Latinoamericanos, surgen diferentes premisas que reclaman por la memoria histórica de un Estado, permeado e invisible ante la responsabilidad y mirada pasiva de un conflicto, que se resuelve desde un uso demagógico y mediático, y que se resuelve también desde la manipulación y el empobrecimiento de nuestras

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Según el informe mundial sobre desplazamiento presentado esta mañana por ACNUR, Colombia alcanzó el primer lugar en número de desplazados en el mundo, seguida por Irak y El Congo


propias convicciones, creencias y tradiciones, de una memoria arquetípica, que se desvanece lentamente ante la grandeza de la indiferencia2. “Lo que se perdió queda escrito en el alma. Cuanto más dolorosamente se perdió, cuanto más querido era lo perdido, tanto mas arraiga en la memoria.”3 El fenómeno de la pérdida de un proyecto de nación en nuestro país, se ha convertido en una de las consecuencias culturales mas privilegiadas en el marco de la guerra que se desarrolla en el territorio colombiano. Dicha pérdida se ha venido instalando en el imaginario de nuestra sociedad de manera trascendente y casi que perpetuante, es así como desde las generaciones de mitad del siglo pasado, hemos aprendido a vivir y a convivir con esta dinámica social, proyectándose en un país en donde la desilusión y el desarraigo está directamente relacionado con la ausencia y casi pérdida en lo que se refiere a Derechos Humanos, de esto último el Estado Colombiano ha sido frágil en el tema de seguridad, además, la monopolización del territorio, entendido este como la concentración del capital “tierra” ha generado desplazamientos colectivos, toda vez que en los lugares de mayor riqueza natural, siempre se ha contemplado las miradas latifundistas.4

Recobrar la experiencia para la vida Recordamos una mañana en los salones de la UNAD del Cead Sogamoso bajo el milagro y la sorpresa de sumar los acentos de serenateros, carrangueros, llaneros, tropicales, mariachis y gregorianos al ritmo de Que bonita es esta vida ¡! Del vallenato>Jorge Celedon; una frágil mujer, envuelta en su nostalgia, diminuta con un dejo de candor, sometida a las quimioterapias, pero aun así como mariposa enseñaba en la UNAD sus huellas de dolor en varios carboncillos , y oleos, con la esperanza de lograr un cupo para el Diplomado en Bellas Artes, del convenio UNAD_ ALCALDIA de Sogamoso; sus pequeñas manos revoloteaban como pájaros mostrando sus obras realizados en óleo sobre lienzo, sus grandes ojos era lo único que dejan ver de su rostro, bajo el pequeño gorrito que le cubría la tragedia del cáncer; Y en un espacio soñado como estudiante se aferro a la vida desde sus pasiones>. y después de un tiempo la vivimos como una sobrevienta, sonreía y hablaba con sus compañeros, preguntamos a la Maestra de Artes María Fernanda por el proceso de formación de Anita y manifestó que era de los mejores, y con gran entusiasmo observamos su brillante cabellera en ausencia de su tradicional gorrito y la maestra nos comentó que las quimioterapias habían cesado y que las narrativas de vida como su cabello se enredaban en esta experiencia; Si esto no es el pensamiento inspirador hacia la transformación de la realidad ¿ entonces nos acercamos a la experiencia que es una actividad cognitiva, una manera de construir lo real y sobretodo de 2

El intercambio humanitario en su esencia no podría ser posible, toda vez que ninguna persona puede negociar con la libertad de los seres humanos, pero si la guerra es un negocio….entones negociemos con la libertad. 3 William Ospina Trajimos sin pensarlo en el habla de los valles. Revista Palimpsestos Facultad de Ciencias Humanas Universidad Nacional 2002 Pág. 5 4 Bello Martha Nubia. Comentarios realizados en el marco del seminario. Desplazamiento y conflicto llevado a cabo en la Universidad Nacional. Octubre 2006


verificarlo, de experimentarlo de vivirlo para contarlo>.y finalmente de saborearlo: Es así que la experiencia construye los fenómenos a partir de las categorías del entretenimiento y de la razón. El retó de esta experiencia significativa es el de dejar una evidencia sobre como estos conceptos, discursos y posturas de la esencia social comunitaria cobran vida y se objetivan en un procesos de inclusión para hombres y mujeres de todas las edades, madres cabeza de hogar, artistas y talentos de la provincia del Sugamuxi,5 se integran a partir de una propuesta en donde los sujetos, rescatan, descubren y recrean el sentido de sus prácticas y saberes sobre la realidad que pretenden describir, comprender, explicar y transformar. Si para la UNAD el conocimiento es una práctica vital que se ubica en un tiempo y un espacio de comunidad. En este caso, es la misma comunidad expresa de los artistas sogamoseños quienes solicitan en las mesas de participación un Espacio para ser escuchados desde sus insuficiencias operativas y su talento empírico que requiere un Aval académico; Es desde allí donde la UNAD recrea las condiciones para participar en un escenario de actuación e identifica presaberes, acumulados, experiencias, consentimientos y oposiciones ; como también, instituye los acontecimientos, que contextualizan la construcción social de conocimientos.

Desde lo Comunitario regional. Es importante destacar que la propuesta tiene un carácter incluyente, de construcción colectiva y una especial influencia en los procesos de movilización social. Caracterizada por la intencionalidad consciente y expresa de crear vínculos entre lo conocido y lo desconocido, entre la teoría y la práctica. Desde lo Solidario. La consecuencia de ayuda y vecindad se media y se teje por medio de procesos de apropiación y de aprendizaje, que capacitan a los actores y sus destrezas; Como respuesta a este entorno se crea la red que para Torres Carrillo se constituye en el ámbito privilegiado de recreación conceptual, de la generación de interrogantes, de la producción y circulación de conocimientos sobre la práctica, de la recreación cultural, político, económico y, en general, de la vida cotidiana de los "ciudadanos".

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Con base en la Ley de Cultura se obtuvo un registro, a través de la convocatoria para el registro de los cultores y artistas del Departamento de Boyacá, la Secretaria Departamental de Cultura y Turismo en el segundo semestre del 2007, realizó la identificación en los 123 municipios en el marco del proyecto “Apoyo a las industrias creativas en el Departamento de Boyacá”. En el ámbito municipal, los resultados permiten evidenciar el siguiente inventario preliminar, de acuerdo a la respuesta a la convocatoria efectuada: 51 Pintores (resaltando los dedicados a la elaboración de murales), 7 promotores ( los cuales comprenden organizaciones como la Asociación de Músicos de Boyacá, la Fundación Siembra, la Asociación Comunitaria Cultural Tiempos Nuevos, entre otros), 2 documentalistas, un escultor, 6 guías culturales, 70 actores destacándose seis grupos de teatro entre ellos La Mueca, 7 maquilladores, 22 cantantes solistas, 3 investigadores culturales, 21 poetas, 5 escritores, 137 músicos (agrupados en 9 conjuntos), 9 compositores de música, 7 dibujantes artísticos, 110 bailarines en 7 grupos y, 25 artesanos.


Si la vida es el ámbito, el espacio social de la investigación comunitaria, en ésta experiencia se configura en procesos en los que se ponen en escena las tensiones entre la reproducción, la producción, la recuperación y la creación de conocimientos>.. Como lo dice Alfonso Torres carrillo ¨Hoy más que nunca necesitamos con urgencia investigadoras e investigadores capaces de retejer vínculos, crear articulaciones e hilvanar solidaridades.” En Metodologías participativas en investigación social comunitaria. Participación y comunicación son elementos de la propuesta en donde es posible el diálogo de saberes la crítica y la diversidad para resignificar y transformar la realidad ¿Y CUAL es esa realidad? LA EXPERIENCIA .¿Y cómo la reconocemos? Descubriendo críticamente con quienes, y en donde se articulan los hechos y las apreciaciones. Y finalmente ¿Quien ha escrito la ultima palabra?.....El conocimiento no es solamente racionalidad, sino que incluye la experiencia vital. Como dice Amparo Moreno en su reflexión sobre la historia y el “arquetipo viril y dominador”: “Mi reflexión racional se fue abriendo, pues, hasta lo que sentimos y hasta aterrizar en lo que vivimos a ras de piel 6

(Moreno, 1991a, p. 12). O, como dice Eduardo Baldeón :

El conocimiento transformador debe privilegiar la mirada de los sectores deprimidos y de los más transformadores. Por solidaridad, por la necesidad de priorizar unos conocimientos sobre otros y de actuar..., pero también porque esa mirada aporta un ángulo necesario para la transformación y porque es el ángulo que escatima el pensamiento y la experiencia habitual. Como afirma Imanol Zubero7

DEL PROCESO El observar el proceso de elaboración de las esculturas, el escuchar una coral conformado por 70 personas, el ser testigo de las prácticas que se recrean alrededor de una danza y el asistir al encuentro con los nuevos tejidos sociales que se desprenden de los artistas, nos permiten deducir que para estas personas el escenario UNAD recobra un significación distinta, toda vez que se articulaban un serie de actividades que ellos mencionan como la cultura de la patria , de la vida , de nación consecuente con su proyecto ético político. Estos artistas residen en la ciudad de Sogamoso, la mayoría desde su nacimiento, ellos en su individualidad sortean la vida desde diferentes actividades laborales, que alternan con la práctica artística, una subsistencia en solitario, pero que en colectivo recobran ese pensamiento inspirador hacia la construcción en el transcurso del diplomado en bellas artes, el compartir 6

Se trata, en definitiva, de no perder de vista que la finalidad del conocimiento no es la de formular los secretos del mundo en una ecuación, sino la de dialogar con el misterio del mundo. Ese diálogo ha de hacerse con la razón pero también desde nuestros sentimientos y vivencias e incorporando las perspectivas y saberes que provienen fuera de la ciencia 7 "Nuestra visión de la realidad depende del lugar social que ocupamos (...) "Todo es según el dolor con que se mira´, nos recuerda Benedetti. Para analizar la realidad con voluntad transformadora es absolutamente imprescindible que cambiemos nuestra mirada, que aprendamos a mirar la realidad desde una perspectiva nueva para poder así sentir el dolor de todas las otras personas que sufren"(Zubero, 1996a, p. 135)


espacios con los estudiantes, se revela por medio de sus narrativas, como ellos logran mitigar su situación de forma armónica, potencian y producen en un espacio ajeno al propioi, ciertas prácticas tradicionales que rompen con la cotidianidad de una ciudad que se erige desde el anonimato y la invisibilización. El Diplomado en Bellas Artes se instala como una forma de construir país, a partir del reconocimiento del otro, desde el valor de las diferencias, y como esas diferencias convocan y movilizan a la apuesta por un proyecto único. Al inicio de la construcción de la propuesta, era incierta , la música, las danzas, el teatro, la pintura, rompían con el ejercicio académico que surgía de las tantas veces evocadas imágenes de los grupos musicales y exposiciones, que surgían desde la memoria infantil y reclaman el recuerdo. El panorama develado abría la posibilidad de indagar sobre estas personas que se inscribían desde unos procesos identitarios distintos, y que fracturaban con la propia lógica urbana. Así pues, el entrar en sus vivencias, en medio del abrazo cálido y la fraternidad, así como el conocer detalladamente sobre su historia y el doloroso camino que resultaba su proceso de acomodación y negociación entre el arte y la comida, resultaba interesante y casi contradictorio, pues las complejas construcciones culturales que realizaban desde un sentido mítico e histórico, derrumbaban mis referentes de los grupos artísticos sobrevivientes en la modernidad. El Diplomado que inicio, corrió la cortina a un escenario desde matices distintos, por una lado estaba la situación económica, por otra parte se encontraban con dudas en relación con el presente y el aspecto artístico, y cerrando el ciclo su apuesta cultural, que se expresaba desde el deseo de reivindicar el ejercicio del arte. La situación sin duda resultaba particular, si se piensa, que el Diplomado estaría orientado en un contexto determinado por la situación generada a partir de la perdida cultural e identidad sogamoseña y no tanto, por la sorpresiva decisión de unos sujetos de reivindicar su proceso y de legitimar su conocimiento, desconocido hasta ese momento, desde un espacio incierto, y fácilmente escéptico. La decisión no era fácil, desmitificar varios años de historia en donde se les ha enseñado a vivir en un mundo de características occidentales y embarcarse en nuevas configuraciones culturales y espirituales; les resultaba alucinante y ciertamente inquietante. Para los artistas que aprendieron y se apropiaron de la academia , (el músico que aprendió a tocar guitarra escuchando y observando, y que se encuentra con la partitura, el solfeo y la armonía) así como nuevos ritmos, el evocar la historia de los sogamoseños, su territorio ancestral, su sabiduría y sus tradiciones, estas últimas, que resucitaban desde un legado que se mantenía vigente y latente en la memoria local, recreaba las condiciones para reinscribir y repensar su identidad e iniciar un presente que se construye desde el arte, el encuentro con la academia, y la cultura. Al escuchar los relatos, narrados por los artistas, cargados de un misterio y de un hablar silencioso a la vez, surgían cuestionamientos que se intentaban decantar a través de las conversaciones. El indagar por las costumbres practicadas, y por el proceso de acomodación a las exigencias económicas, se desprendía cierto aire de sincretismo que desembocaba en una comunidad


plenamente abierta al mestizaje cultural, además se reforzaba la idea del advenimiento de una recuperación y reconstrucción identitaria, cuyas bases se levantaban desde las imágenes de una memoria colectiva, que se enuncia en un pasado de larga duración, y que se niega a olvidar, desde la resistencia de aquellos que así lo han hecho saber. Mi inevitable acercamiento al proceso cultural que actualmente llevan a cabo los artistas de la región, me ha brindado la posibilidad de entender él por qué se origina este movimiento y hacia dónde está dirigida la apuesta cultural. La breve descripción anterior pone de manifiesto, el punto de partida del ejercicio interpretativo, pues más allá de unos procesos identitarios en construcción, estos me daban pistas que me abrían el camino para el abordaje de un aspecto central en el desarrollo del Diplomado, y es la reconstrucción de una nueva identidad que se levanta desde la tradición oral, desde la relación con el otro, y desde el encuentro de dos saberes. En efecto, la forma como los artistas viven su experiencia, está mediatizada por unas circunstancias particulares construidas desde un presente progresivo e inacabado. En este contexto, abordar desde las gafas teóricas inscritas en la academia, la manera como los artistas, cultores, artesanos, tramitan su postura frente a su construcción artística, surgía como un camino legítimo hacia la comprensión de los mecanismos subyacentes de tipo cultural, que se ponen en juego en la cotidianidad; intentado develar las formas de negociar con el citadino, que les permita generar distintas posibilidades, para asumir un lugar desde el arte.

DEL PAPEL DE LA ACADEMIA Y que es realmente lo que nos hace humanos? ¿Será acaso la capacidad de mitigar nuestras angustias, duelos y melancolías en diferentes universos que de una u otra manera conspiran de forma mágica a nuestro favor? Si esto fuese cierto, ¿por qué la perdida cultural desentraña el alma y alimenta el olvido? El planteamiento de esta pregunta resulta imponerse sobre lo obvio: somos, a diferencia de las otras especies con las que compartimos este planeta, la más compleja. Sin embargo, si dirigimos nuestra atención a las formas de convivencia y organización manifiestas en el reino animal, nos sorprendería gratamente el encontrar tantas formas de convivencia que recalcan la proximidad y reafirman perfectos procesos de convivencia. El quehacer del formador debe trascender los espacios institucionales, no podemos ser ajenos a unas realidades complejas y violentas, el tutor debe generar espacios de reflexión y convocar hacia una postura ética y política, en donde el estudiante de la UNAD rompa con la indiferencia y no de la espalda frente al secuestro, el desplazamiento, la guerra y la vida misma>.. Vivimos tiempos en los que las grandes certezas que orientaban el pacto social, se tramitan ahora desde la duda, ni siquiera los grandes maestros de la sospecha (Freud, Nietzsche y Hegel) tienen ahora el privilegio de instalar la pregunta por lo objetivo de la subjetividad. Se habla del fin de la historia, de la muerte de las ideologías, del fin de la democracia y de la hecatombe del ejercicio político. En esa búsqueda desde lo incierto hasta lo absoluto, vienen surgiendo distintas posibilidades de emancipación, que se inscriben desde una


dimensión social, comunitaria y por supuesto cultural. El surgimiento de proyectos de nación, las políticas culturales y los nuevos modos de subjetivación, que se tramitan desde las nuevas y fluctuantes identidades, convierten y recrean escenarios paradigmáticos que se van co-construyendo desde un concepto de postmodernidad, en donde lo social-comunitario debe ser el ejercicio que nos convoque a trascender la mirada indiferente del dolor ajeno, no puede ser que un partido de fútbol, genere más movimiento de masas que una marcha por la libertad de los secuestrados en Colombia, ese mismo secuestrado que es un hijo, un padre, un hermano, y finalmente un colombiano. Partiendo de estas reflexiones, lo social comunitario se debe iniciar a construir desde una propuesta que convoque a los actores políticos, protagonistas y diversos sectores hacia la trasgresión de la indiferencia, esa indiferencia que nos niega la posibilidad del reconocimiento del otro y del Otro, y que nos resignifica como colombianos, envueltos en una cotidiana guerra, de la cual absurdamente ya no nos sorprende ni nos quita la calma>. Desde una mirada abierta a la participación y conscientes del papel de las Bellas Artes, en la transformación de procesos sociales y comunitarios, constitución de constructos culturales y cambios en las representaciones e imaginarios de la violencia, surgió una propuesta entre la Alcaldía Municipal de Sogamoso y la Universidad Nacional Abierta y a Distancia UNAD, encaminada a responder a la necesidad de brindar un espacio académico a los artistas empíricos, o a personas interesadas en cualificarse en las Bellas Artes, desde un ámbito local, generando así factores de desarrollo comunitario, social y político, como una posibilidad de construir adecuados procesos de tipo cultural, que posibilitará la generación de distintas condiciones de creación de factores de socialización pacifica; contribuyendo de está manera a producir, nuevas alternativas de desarrollo local y al fortalecimiento de comunidades con una puesta clara hacia la construcción de un proyecto de nación. De lo anterior, el Diplomado surge como una respuesta a algunas de las problemáticas originadas a partir de ciertas carencias, desde un orden cultural, mediatizado por la falta de implementación de políticas claras en relación con la responsabilidad de formación en el ámbito cultural, desde los espacios Institucionales. En ese sentido, artistas de Sogamoso, en distintas líneas como las Artes Plásticas, Música, Danzas, Teatro y Cine y Fotografía, inician los procesos de formación, dando como resultado la conformación de grupos musicales, la coral, grupos de danzas y exposiciones de trabajos artísticos, en un gran porcentaje, enmarcados en temas relacionados con las Artes desde la cultura popular. Además, a través del desarrollo del Diplomado este permitió pensar el discurso académico en otros espacios, dando respuesta a unas realidades sociales, políticas y económicas y en donde el ejercicio intelectual se trasgrede abruptamente, acercándose de manera más fraternal a las necesidades reales y no pensadas desde lo utópico y lo posible, de un país en donde los fenómenos violentos que atraviesan nuestra actualidad deben operar hacia el campo intermedio que surge entre las dimensiones académicas y sociales, desde un sentido en el cual el estudiante se tramite como un agente de desarrollo comunitario, que entraña la vida de convivencia social. Y serán esos intersticios, en donde las disciplinas se conjugan para analizar y dar


respuestas, en este caso desde las artes, a los fenómenos políticos, culturales y por supuesto violentos, que hoy en día asistimos y hacemos parte del los mismos. Y para terminar. Hoy (200) doscientos artistas de Sogamoso hacen parte del proceso de formación en el Diplomado y cien (100) se encuentran en lista de espera, debido a los favorables resultados y comentarios del mismo, varios artistas de Municipios cercanos a Sogamoso8, se acercan a solicitar la oportunidad de ingresar. Un año después de iniciar este viaje por el mundo de las artes y la cultura, tenemos la certeza de que no nos equivocamos, desde la dinámica interna que se ha emanado de este proceso de intercambio de saberes, se comprende, que asistimos a una tensión que se construye precisamente desde el agenciamiento del sujeto artista, en un escenario en donde las relaciones de poder y saber generan masificación de forma armónica. Esta apuesta cultural, académica y artística, opera hacia el empoderamiento de distintos actores y sujetos que le apuestan al arte, como una posibilidad de construir nación, de construir pensamiento y por que no de construir la vida misma.

José Alexander Herrera Contreras en compinche con Martha Patricia Moreno Moreno.. Los desparchados del domingo por la tarde.

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Es el caso de los músicos, danzarines y artistas plásticos que se ven en la necesidad de mostrar sus trabajos en ciudades como Tunja y Bogotá.

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Aquitania, Mongui, Nobsa, Pesca, Tibasosa, Mengua, Topaga, Iza y Firavitoba


Del conocimiento social a la Experiencia significativa