Issuu on Google+

Erika Lizeth Amaral Villegas, Liane Estefania Ayón Olmos, Iris Fernanda Hernández Hernández, Lorena López Navarro, Karla Stefania Machain González y Ana Fabiola Vázquez Carranza son alumnas de la escuela Normal para Educadoras de Guadalajara que actualmente cursan el cuarto semestre de la Licenciatura en Educación Preescolar.

Como educadoras en formación realizaron el siguiente trabajo de investigación con el tema de la Inteligencia Emocional basándose en concepciones de diversos autores especialistas en el tema como Daniel Goleman, Howard Gardner, Edward Thorndike, entre otros, y centrándose en objetivos de la materia de Observación y Práctica Docente II que corresponde al currículo medular de esta Licenciatura.

1


Contenidos Introducción

3

Capítulo I: EL MUNDO DE LA INTELIGENCIA. ¿Qué es?

4

Hablando de emociones

5

La inteligencia emocional

6

¿Cuál es su naturaleza?

7

Mente: más de una inteligencia

8

Cerebro emocional

9

Dúo mental

10

Capítulo II: HABILIDADES E INSTINTOS MORALES, RESPONSABLES DEL ÉXITO. ¿Quiénes guían la conducta?

12

Habilidades emocionales

13

Competencias emocionales

15

Capítulo III: DOCENTES Y PADRES FORMADORES DE LA INTELIGENCIA EMOCIONAL Familia: La escuela emocional

17

Cuando los padres no son responsables

20

Ausencia de la inteligencia emocional

21

Educar las emociones

22

ANEXOS 1. Partes del cerebro

24

2. Herramientas para formar la inteligencia emocional

24

3. Test de evaluación de inteligencia emocional como educador

27

Conclusión

32

Bibliografía

33

2


Introducción A través del siguiente trabajo, las alumnas de la Escuela Normal para Educadoras pretenden mostrar la investigación realizada respecto a la Inteligencia emocional, en la cual se hace énfasis en que el éxito que tiene una persona no se debe a la inteligencia que posea, sino que se vinculan otros aspectos referidos a las competencias personales, como el autoconocimiento, la empatía y la autorregulación de emociones. En el Capítulo I podrás conocer acerca de los conceptos básicos y el origen del término inteligencia emocional.

La inteligencia emocional es un proceso que comienza en los primeros años de vida ya que las emociones se expresan desde el nacimiento y el desarrollo de la misma dependerá del contexto en el que el niño se desenvuelva, así mismo, la intervención de padres como de maestros en el proceso.

Los contenidos del Capítulo 2, corresponden a la información que impacta en la manera en que los valores se relacionan con la inteligencia emocional y las habilidades emocionales que se ponen en juego como la empatía, el conocimiento de las propias emociones y la manera que las controlan en determinadas situaciones, así como las competencias que se manifiestan ante las capacidades mencionadas.

Para ello, en el capítulo 3, se exponen los aspectos en los que influye el trato de los padres hacia los hijos y cómo éste interviene en su desarrollo, por lo cual se dan algunas recomendaciones de cómo deben intervenir los padres para trabajar el aspecto emocional de sus hijos.

De igual manera, se incluyen algunos anexos en los que se mencionan algunas actividades que pueden servir a los docentes para trabajar la inteligencia emocional con sus alumnos.

3


Capítulo I: El mundo de la inteligencia.

¿Qué es? Entender la inteligencia es el primer paso hacia la comprensión del desarrollo de los seres humanos. Tradicionalmente ha sido entendida como la capacidad para pensar de manera abstracta, conocer y aprender con rapidez de la experiencia. Sin embargo es importante considerar los aspectos individuales, sociales y culturales debido a que la inteligencia es un aspecto más complejo; es una dimensión que poseen todos los seres humanos en la medida que manifiestan preocupación por conocer, comprender o reflexionar en cualquier actividad.

Ciencias como la medicina y la psicología han dedicado gran parte de sus investigaciones al estudio de la inteligencia en el intento de comprender su naturaleza. Este esfuerzo se orientó también a desarrollar una serie de instrumentos para la eficaz medición y evaluación de la misma.

4


En un inicio las pruebas se diseñaron con la intención de medir la capacidad para manejar tareas intelectuales y no el conocimiento específico que se aprende en la escuela. En general se observaban dimensiones como la memoria, el vocabulario, la comprensión, la solución de problemas y el razonamiento abstracto. El resultado que se obtenía de dichas pruebas ofrecía un puntaje que refleja el nivel de inteligencia de una persona, el famoso CI (Cociente Intelectual). Así como este término (CI) indica la capacidad de una persona de utilizar sus recursos mentales, el término CE (Cociente Emocional) habla de la capacidad de un individuo a la hora de automotivarse, canalizar sus emociones, hacer amigos y vivir una vida plena.

Investigadores de la conducta humana confirman que ser persona es más importante y saludable que tener una gran capacidad intelectual. De hecho, los análisis realizados tanto en el ámbito educativo como en profesional apuntan a que la capacidad intelectual (CI) solo contribuye en un 20% al éxito en estos campos y que el 80% restante viene explicado por las características de la llamada Inteligencia Emocional.

Hablando de emociones... Todas las emociones son impulsos para actuar. La raíz de la palabra emoción es “motere”, que significa movimiento, además del prefijo “e” que implica alejarse, lo que sugiere que en toda emoción hay implícita una tendencia a actuar. Este hecho lo podemos comprobar en los cambios fisiológicos que realiza nuestro cuerpo al experimentar ciertas emociones. A continuación un cuadro que explica a grandes rasgos las sensaciones experimentadas en el cuerpo a raíz de una emoción.

5


Emociones Sensaciones Ira

La sangre fluye a las manos y el ritmo cardíaco aumenta, el rostro se enrojece y la temperatura corporal aumenta.

Miedo

La sangre fluye a los músculos grandes y el rostro palidece, un frío intenso

recorre

el

cuerpo,

pareciera

que

se

paraliza

momentáneamente. Felicidad

Relajación muscular, entusiasmo general y aumento de la energía.

Amor

Reacciones generalizadas de calma y satisfacción, el cuerpo se prepara para dar y funciona en equilibrio.

Tristeza

Disminución de la energía y de la actividad general; el ritmo corporal y el metabolismo disminuyen.

La inteligencia emocional El término inteligencia emocional indica la capacidad de controlar y regular los sentimientos de uno mismo y de los demás y utilizarlos como guía del pensamiento y de la acción. La inteligencia emocional se concreta en un amplio número de habilidades y rasgos de personalidad: empatía, expresión y comprensión de los sentimientos, control de nuestro genio, independencia, capacidad de adaptación, simpatía, capacidad de resolver los problemas de forma interpersonal, habilidades sociales, persistencia, cordialidad, amabilidad y respeto.

6


Goleman define la inteligencia emocional como la capacidad de reconocer nuestros propios sentimientos y los de otros, de motivarnos y de manejar adecuadamente las relaciones. Afirma que “incluye el autodominio, el celo, la persistencia, y la capacidad de motivarse a una mismo.” (Goleman, 1995, pág 16).

La inteligencia emocional nos permite tomar conciencia de nuestras emociones, comprender los sentimientos ajenos, tolerar las presiones y frustraciones que soportamos en el trabajo, acentuar nuestra capacidad de trabajar en equipo y adoptar una actitud empática y social, que nos brindará mayores posibilidades de desarrollo personal y, por lo tanto, de éxito.

¿Cuál es su naturaleza? En 1990, dos psicólogos norteamericanos, el Dr. Peter Salovey y el Dr. John Mayer, propusieron el término “Inteligencia Emocional”; como forma de interpretar la conducta humana. Así es como aparece este término en la sociedad, que se refiere a la capacidad de sentir, entender, controlar y modificar estados emocionales en uno mismo y en los demás. Es dirigir y equilibrar las emociones.

Esta determina la manera en que nos relacionamos y entendemos el mundo; tiene en cuenta las actitudes, los sentimientos y engloba habilidades como: el control de los impulsos, la autoconciencia, la automotivación, la confianza, el entusiasmo y la empatía.

El concepto de Inteligencia Emocional, tiene de precursor el concepto de Inteligencia Social del psicólogo Edward Thorndike (1920) quien la definió como "La habilidad para

7


comprender y dirigir a los hombres y mujeres, y actuar sabiamente en las relaciones humanas".

Mente: más de una inteligencia Para Thorndike, además de la inteligencia social, existen también otros dos tipos de inteligencias: la abstracta –habilidad para manejar ideas- y la mecánica- habilidad para entender y manejar objetos-.

Por otro lado, Gardner definió dos tipos de inteligencias distintas: la Inteligencia Interpersonal que se construye a partir de una capacidad nuclear para sentir distinciones entre los demás: en particular, contrastes en sus estados de ánimo, temperamentos, motivaciones e intenciones. En formas más avanzadas, esta inteligencia permite a un adulto hábil leer las intenciones y deseos de los demás, aunque se hayan ocultado; y la Inteligencia Intrapersonal como el conocimiento de los aspectos internos de una persona: el acceso a la propia vida emocional, a la propia gama de sentimientos, la capacidad de efectuar discriminaciones entre las emociones y finalmente ponerles un nombre y recurrir a ellas como un medio de interpretar y orientar la propia conducta.

Un antecedente de la Inteligencia Emocional lo constituye la teoría de “Las inteligencias múltiples” del Dr. Howard Gardner, quien plantea ("Frames of Mind", 1983) que las personas tenemos 7 tipos de inteligencia que nos relacionan con el mundo. Estas inteligencias son:

Inteligencia Lingüística: Relacionada con la capacidad verbal, el lenguaje y las palabras.

Inteligencia Lógica: Desarrollo de pensamiento abstracto, con la precisión y la organización a través de pautas o secuencias. 8


Inteligencia Musical: Habilidades musicales y ritmos.

Inteligencia Visual-Espacial: Capacidad para integrar elementos, percibirlos y ordenarlos en el espacio, y establecer relaciones de tipo metafórico entre ellos.

Inteligencia Kinestésica: Todo lo relacionado con el movimiento, corporal, de objetos, y los reflejos.

Inteligencia Interpersonal: Capacidad de establecer relaciones con otras personas.

Inteligencia Intrapersonal: Se refiere al conocimiento de uno mismo y todos los procesos relacionados, como autoconfianza y automotivación.

Cerebro emocional Un diccionario de psicología define la emoción como esa determinada categoría de experiencias, para las que utilizamos las más dispares expresiones lingüísticas: amor, odio, ira, enojo, frustración, ansiedad, miedo, alegría, sorpresa, desagrado, etc. Las emociones son impulsos que nos llevan a actuar y que nos permiten afrontar situaciones.

Para comprender el funcionamiento general de las emociones y qué papel cumplen vamos a considerar brevemente su fundamento cerebral. Primero destacamos que toda la información sensorial es conducida desde los sentidos a la corteza cerebral, pasando por una estación intermedia, situada en el tronco cerebral, el tálamo.

El tálamo está conectado con una de las estructuras fundamentales del cerebro emocional, la amígdala, que se encarga entre otras importantes funciones emocionales

9


de analizar a fondo las percepciones en busca de alguna clase de amenaza, activa la secreción de noradrenalina, hormona responsable del estado de alerta cerebral.

Ambas están relacionadas por una vía nerviosa rápida, de una sola sinapsis, lo que posibilita que la amígdala responda a la información antes de que lo haga la neocorteza y que explica el dominio que las emociones pueden ejercer sobre nuestra voluntad y los fenómenos de secuestro emocional.

Una tercera estructura implicada es el hipocampo, encargada de proporcionar una aguda memoria del contexto, los hechos puros, mientras la amígdala se encarga de registrar el clima emocional que los acompaña. Por su parte, el lóbulo prefrontal constituye una especie de modulador de las respuestas de la amígdala y el sistema límbico que desconecta los impulsos emocionales más negativos a través de sus conexiones con la amígdala. Es el responsable de la comprensión de que algo merece una respuesta emocional, por ejemplo: la alegría por haber logrado algo o el enfado por lo que nos han dicho, además controla la memoria de trabajo, por lo que la perturbación emocional obstaculiza las facultades intelectuales y dificulta la capacidad de aprender. Véase anexo 1 donde se ilustran gráficamente algunas partes del cerebro.

Dúo mental Todos los seres humanos tenemos dos mentes una que piensa y otra que siente, (mente racional y mente emocional) estas formas de conocimiento interactúan entre sí para construir nuestra vida mental.

A continuación se presenta un cuadro en donde se exponen algunas de las funciones de ambas mentes.

10


MENTE RACIONAL

MENTE EMOCIONAL

Se ubica en la neocorteza del

Se ubica en el sistema límbico.

cerebro.

Sistema

Forma de comprensión de la que somos conscientes.

Destacada

en

cuanto

a

la

conciencia reflexiva. 

Capaz de meditar.

Analizar.

Depura o anula la energía de

de

conocimiento

Impulsivo. 

Poderoso.

A veces ilógico.

La

emoción

alimenta

las

operaciones de la mente racional.

entrada de las emociones.

Por lo general existe un equilibrio entre estas dos mentes puesto que se coordinan: “Los sentimientos son esenciales para el pensamiento, y el pensamiento lo es para el sentimiento” (Goleman, 1995, pág. 28). Sin embargo, al aparecer las pasiones, la mente emocional domina la mente racional.

11


Capítulo

II:

Habilidades

e

instintos

morales,

responsables del éxito.

¿Quiénes guían la conducta? Los valores son un factor importante en la vida de las personas porque éstos son los que orientan y guían la conducta de ellas. Para llevarlos a cabo se requiere que actuemos con una buena actitud y que los pongamos en práctica mediante la acción y el ejemplo para que los demás los reconozcan y se apropien de ellos.

Los valores se construyen durante toda la vida pero es en los primeros años cuando se sientan las bases. La familia es el principal factor formador debido a que de ella dependen las primeras interacciones y las pautas que el niño adquirirá para desenvolverse en la sociedad, así como el brindar afecto, seguridad y valores (respeto, solidaridad, tolerancia) para que tenga un sano desarrollo. Pero también es cierto que los maestros son agentes sociales que intervienen en la vida emocional del infante puesto que sus actitudes cotidianas (lo que dice y la manera en que actúe) influye en la conformación de los alumnos.

12


Habilidades emocionales Al principio los niños dependen de factores externos para saber de qué manera actuar, pero poco a poco adquieren madurez en relación con su desarrollo al grado de comprender las normas y se autocontrolan. En la medida en que los infantes aprenden a ser capaces de conocerse y manejarse a sí mismos, sabrán utilizar sus emociones generando actitudes favorables.

La inteligencia emocional incluye cinco grupos de habilidades: sociales, la conciencia de sí mismo, la autorregulación, la motivación y la empatía, ya anteriormente mencionadas.

La base principal para una vida social es el desarrollo de actitudes y comportamientos. El conocimiento que el niño va adquiriendo de sus emociones le permite que las exprese adecuadamente para formar vínculos sociales. Los padres, así como los docentes, deben tener conciencia de que el desarrollo emocional sano permite que el niño amplíe su círculo social y se exponga sin riesgo a las influencias del entorno tanto positivas como negativas.

La seguridad y autoestima son dos conceptos influyentes para la vida del niño porque lo alientan a interactuar sin tener miedo al fracaso. Pero también cuenta mucho la empatía, porque es lo que permite que sean capaces de entender las emociones de los demás, y el aprendizaje de poner en juego la vivencia emocional de uno mismo facilita que se lleven a cabo acciones socializantes como la colaboración, apoyo y ayuda. Para poder lograr estas acciones, es necesario que se dejen de lado los intereses personales para percibir y reconocer las necesidades del otro y ser sensible al estado de la otra persona.

13


Una vez que lograron esto, los niños aprenden a tomar en cuenta a los demás, entender que las personas pueden tener distintas necesidades, a trabajar en equipo y compartir experiencias. Por eso es primordial que el infante tenga un autoconocimiento, es decir, que conozca sus emociones y las identifique para que reconozca la manera en que actúa y controle los estados emocionales internos (autocontrol). Se puede comenzar por enseñarles a reírse de sí mismos, de los errores propios para que cuando se equivoquen no se frustren y no les de pena. De esa manera, se trabaja el autocontrol de ciertas emociones y superan los problemas.

Se deben combinar también componentes de la inteligencia emocional como es el conocimiento y autocontrol de las emociones, de tal manera que en el manejo de la empatía no se confundan los sentimientos generados por la experiencia del otro, con los propios. El primer aprendizaje en los niños es la esencia de ser generosos y tener la voluntad de ayudar al compañero. El medio social es el encargado de proporcionar las diversas oportunidades de interacción para el logro de este aprendizaje.

La escuela puede contribuir al generar espacios en los que se llevan a cabo actividades que impliquen crear conciencia de compartir con los menos favorecidos, de reconocer las limitaciones de los demás. El formar parte de un grupo, le proporciona al infante el sentido de pertenencia que le da seguridad emocional; busca asociarse con los demás y al mismo tiempo interactúa, esto le permite crecer mediante experiencias que tienen con sus pares.

Mediante la socialización, aprenderán a poner en práctica los recursos personales que tienen, manejar los conflictos (sabiendo separar emociones personales con las de otros) y ser empáticos. Cabe señalar que cuando tienen un buen soporte emocional son capaces de tener conciencia de sus emociones y los factores que entran en juego en las relaciones cercanas que establecen.

14


Es de esta manera que se abre paso para aportar sus ideas, y cuando ven que son tomadas en cuenta, las defienden y al mismo tiempo se contribuye a la reflexión sobre las posiciones y emociones que adoptan. Para esto, los padres y educadores pueden estimular a que el infante exponga sus ideas y tome su propia decisión. No se debe dejar que el pequeño se vuelva dependiente sino que podemos fortalecer su autoestima y proporcionar experiencias en las que se sienta seguro para actuar con un buen conocimiento de sí mismo.

COMPETENCIAS EMOCIONALES Cada una de las 5 Habilidades Prácticas de la Inteligencia Emocional, fueron a su vez subdivididas, por el Dr. Daniel Goleman, en diferentes competencias. Estas capacidades son:

Autoconciencia: Implica reconocer los propios estados de ánimo, los recursos y las intuiciones. Las competencias emocionales que dependen de la autoconciencia son:

Conciencia emocional: identificar las propias emociones y los efectos que pueden tener.

Correcta autovaloración: conocer las propias fortalezas y sus limitaciones.

Autoconfianza: un fuerte sentido del propio valor y capacidad.

Autorregulación: Se refiere a manejar los propios estados de ánimo, impulsos y recursos. Las competencias emocionales que dependen de la autorregulación son:

Autocontrol: mantener vigiladas las emociones y los impulsos.

Confiabilidad: mantener estándares de honestidad e integridad. 15


Conciencia: asumir las responsabilidades del propio desempeño.

Adaptabilidad: flexibilidad en el manejo de las situaciones de cambio.

Compromiso: involucrarse con las metas del grupo u organización.

Iniciativa: disponibilidad para reaccionar ante las oportunidades.

Desarrollar a los otros: estar al tanto de las necesidades de desarrollo del resto y reforzar sus habilidades.

Potenciar la diversidad: cultivar las oportunidades laborales a través de distintos tipos de personas.

Destrezas sociales: Implica ser un experto para inducir respuestas deseadas en los otros. Este objetivo depende de las siguientes capacidades emocionales:

Influencia: idear efectivas tácticas de persuasión.

Comunicación: saber escuchar abiertamente al resto y elaborar mensajes convincentes.

Manejo de conflictos: saber negociar y resolver los desacuerdos que se presenten dentro del equipo de trabajo.

Liderazgo: capacidad de inspirar y guiar a los individuos y al grupo en su conjunto.

Catalizador del cambio: iniciador o administrador de las situaciones nuevas.

Constructor de lazos: alimentar y reforzar las relaciones interpersonales dentro del grupo.

Colaboración y cooperación: trabajar con otros para alcanzar metas compartidas.

Capacidades de equipo: ser capaz de crear sinergia para la persecución de metas colectivas.

16


Capítulo III: DOCENTES Y PADRES FORMADORES DE LA INTELIGENCIA EMOCIONAL La familia: la escuela emocional La vida en familia es nuestra primera escuela para el aprendizaje emocional; ahí aprendemos cómo sentirnos respecto a nosotros mismos y cómo pueden reaccionar los demás a nuestros sentimientos; a pensar y reflexionar sobre ellos; a interpretar y expresar esperanzas y temores. Esta escuela no solo se basa en lo que dicen o hacen los padres a los niños, también se basa en los modelos que ofrecen para enfrentarse a sus propios sentimientos y a los que se producen entre marido y mujer. Algunos padres son dotados maestros emocionales, otros son desastrosos.

Los adultos deben participar de manera activa en la vida emocional del niño, hacerlos partícipes de decisiones, conversar sobre temas de su interés, estimular su independencia y no hacer todo por él. Ellos son un ejemplo a seguir, ya que los niños

17


aprenden más de lo que ven y escuchan, por ello es necesario enseñarles mediante el ejemplo y mostrarles actitudes positivas.

Algunos estudios han mostrado que la forma en que los padres tratan a sus hijos tiene grandes consecuencias en la vida emocional del infante, así que lo que los padres no deben hacer es utilizar estilos de paternidad emocionalmente ineptas como lo son: Ignorar los sentimientos en general: estos padres tratan las aflicciones de sus hijos como un problema aburrido, algo que deben esperar que pase. No utilizan los momentos emocionales como oportunidad para acercarse a su hijo o ayudarlo a aprender una lección en el aspecto emocional.

Mostrarse demasiado liberal: Estos padres se dan cuenta de lo que siente el niño pero afirman que sea cual fuere, la forma en que el niño se enfrenta a una tormenta emocional siempre es adecuada (incluso si son golpes). Estos padres rara vez intervienen, tampoco intentan mostrar a sus hijos una respuesta emocional alternativa. Tratan de suavizar todas las perturbaciones utilizando la negociación y los sobornos para lograr que su hijo deje de estar triste o enojado. Mostrarse indiferentes, y no sentir respeto por lo que su hijo siente: Estos padres son desaprobadores, duros en sus críticas y castigos. Pueden prohibir cualquier manifestación de ira del niño y castigarlo a la menor señal de irritabilidad. Estos son los padres que gritan con enojo a sus hijos que tratan de dar su versión de los hechos.

Por el contrario hay padres que aprovechan la oportunidad de un trastorno del hijo para actuar como un mentor o entrenador emocional, tomando los sentimientos de sus niños con la seriedad suficiente para tratar de entender exactamente lo que les preocupa y ayudarlos a encontrar formas positivas de aliviar esos sentimientos.

Para que los padres sean buenos entrenadores emocionales tienen que tener un buen dominio de las nociones mismas de la inteligencia emocional. Una de las lecciones básicas para un niño puede ser cómo distinguir entre los sentimientos.

18


Conforme los infantes crecen las lecciones emocionales específicas para las que están preparados cambian. Las lecciones de la empatía comienzan en la infancia , cuando los padres sintonizan con los sentimientos del bebé, aunque algunas habilidades emocionales se pulen con los amigos al paso de los años, los padres emocionalmente expertos pueden hacer mucho para ayudar a sus hijos con cada una de las cuestiones básicas de la inteligencia emocional: aprender a reconocer, elaborar y aprovechar sus sentimientos, a empatizar y enfrentarse a los sentimientos que surgen

en las

relaciones.

IMPACTO DE LOS PADRES EMOCIONALMENTE EXPERTOS EN EL DESARROLLO DE SUS HIJOS

Se llevan mejor con los demás

Son más afectuosos

Se muestran menos tensos

Se desempeñan mejor en el manejo de sus propias emociones

Eficaces a la hora de serenarse cuando están preocupados

Se preocupan con menor frecuencia

Son más relajados en el plano biológico

Presentan niveles más reducidos de las hormonas del estrés y otros indicadores fisiológicos de la excitación emocional

19


Otras ventajas y beneficios....

VENTAJAS DE TIPO SOCIAL

Son niños más populares

Caen mejor a sus pares

Sus maestros los consideran más hábiles socialmente

BENEFICIOS COGNITIVOS

Estos

niños

pueden

prestar más atención 

Son

alumnos

más

eficaces

Sus padres consideran que tienen menos problemas de conducta como la brusquedad o la agresividad

Es así como los hijos de padres emocionalmente expertos adquieren una gran variedad de ventajas que superan o van más allá de solo la inteligencia emocional.

Cuando los padres no son responsables... Muchas veces los padres no se preocupan por los estados emocionales de sus hijos y dejan en manos de los maestros la responsabilidad de trabajar las carencias o aspectos que deberían ser enseñados en el hogar y que son fundamentales para la vida en sociedad. Esta tarea exige dos cambios importantes con respecto al docente: que los maestros vayan más allá de su misión tradicional, y que los miembros de la comunidad se involucren más con la actividad escolar.

20


Los docentes deben estar atentos a la actitud que toman frente a los demás (saludos, llamadas de atención, estímulos), la comprensión ante los problemas de los niños, el cómo se llevan a cabo los conflictos dentro del aula, así como las relaciones que se establecen, pero sin dejar de lado la manera en cómo son manejadas las emociones y las ideas que se tienen sobre éstas (positivas o negativas), porque un maestro siempre tiene que tomar en cuenta el tacto pedagógico hacia los infantes y manejar sus emociones dentro del aula, así mismo debe comprender las expresiones propias de la edad.

De igual manera, se ha demostrado que los juegos practicados por docentes han logrado disminuir significativamente la ira y la agresión entre los niños, mejorando sus capacidades emocionales y sociales, es decir su inteligencia emocional. Algunas actitudes de los adultos influyen de manera significativa en la adquisición de habilidades de inteligencia por parte de los niños. Véase el Anexo 2 para descubrir algunas de las estrategias que pueden utilizar los maestros para estimular la reflexión y fomentar el análisis emocional, y el Anexo 3 para conocer algunas preguntas que constituyen una referencia para reflexionar acerca de este tema.

Ausencia de la inteligencia emocional Lo más común dentro de las dificultades o consecuencias por la falta de fortalecer las habilidades que forjan la inteligencia emocional, tienen origen en diferentes causas, que es importante explorar. Algunas se originan por trastornos emocionales que van desde angustias, peleas y llamadas de atención, ocasionadas por peleas familiares constantes, divorcios o pérdidas. Todas esas dificultades pueden ocasionar en el niño o adolescente inestabilidad emocional, provocando embarazos no deseados, deserción

21


escolar, delincuencia o violencia, siguiendo como patrón la educación recibida o experimentada en el hogar.

Varios problemas están relacionados con trastornos de la conducta como son la hiperactividad (el niño está en constante movimiento, lo que impide permanecer en concentración al realizar una actividad en determinado tiempo), Además se pueden presentar otros tipos de trastornos relacionados con el aprendizaje como:

La dislexia: que tiene como característica la dificultad para aprender la escritura y la lectura, al confundir las letras que son semejantes en su forma como m y n.

La inmadurez: es uno de los términos comúnmente utilizados por los profesores para indicar que el niño no ha alcanzado lo que se espera que aprenda.

Mala memoria: es la dificultad de centrar la atención, recordar lo que se ha estudiado o la nula aparición de la memoria selectiva lo que provoca que el niño piense en varias cosas al mismo tiempo.

Mala comprensión de las palabras: dificultad al deletrear o escribir. Los niños no logran reconocer el significado de las palabras.

Una forma de saber quien tiene bajo rendimiento de su inteligencia emocional es observar a los niños que muestran ansiedad, preocupación, depresión o se apartan de los demás.

Educar las emociones Este apartado abarca cinco aspectos importantes para la educación emocional de los niños que contribuye al desarrollo integral:

1. Ayudar a los niños, niñas y adolescentes a localizar y nombrar sus emociones, a comprender que son útiles para vivir, y a asumir que hay que expresarlas sin hacerse daño a uno mismo ni a los demás (adquirir madurez en la expresión y actuación emocional). 22


2. Enseñarles modos saludables de actuación para recuperar el equilibrio emocional cuando, por diversas causas, se pierde. Esto significa ayudarles a comprender que la rabia puede expresarse adecuadamente, que la tristeza se puede canalizar y que el miedo se puede controlar. También implica enseñarles a manejarse en situaciones de estrés y tensión.

3. Prevenir el exceso de activación emocional dotándolos de destrezas para manejarse frente a los desafíos de la existencia:

La educación para el afecto requiere formación en relaciones interpersonales, comunicación y educación afectivo-sexual. Porque es necesario madurar en la amistad y en el amor, ya que las relaciones más sanas se basan en la autenticidad y la no posesividad, mientras que las más inmaduras son posesivas y manipulativas.

La educación para la canalización de la tristeza y el miedo requiere desarrollar serenidad y esperanza frente a las dificultades e incertidumbres de la vida. El estudio de la filosofía, la historia de las religiones y la práctica de la meditación ayudan mucho en la búsqueda del sentido de la vida y en la asimilación del dolor como parte de la existencia.

4. Ayudarles a desarrollar respuestas empáticas frente a las emociones de los demás. La formación en técnicas de escucha, así como la educación para el razonamiento moral y la educación en valores son muy importantes en este campo.

4. Facilitándoles el desarrollo del bienestar interior. El cual ayuda la formación en autoestima, la psicomotricidad, la formación psicoespiritual y las diferentes ramas de la formación artística y creativa.

23


ANEXO 1

ANEXO 2 Para que los adultos trabajen la inteligencia emocional se pueden tomar en cuenta estrategias que vinculen la comprensión y preferencia de los niños, éstas deben ser claras, atender a la realidad del niño y generar reflexión. Algunos ejemplos son:

24


1. Los tests: permiten evaluar la posición u opinión y discriminar actitudes. 2. Los dilemas: Se utilizan para aprender distintas maneras de actuar, evidenciar estrategias de autocontrol. El niño aprende a ponerse en el lugar de otro para tomar mejores decisiones y esto permite hacerlo reflexivo, tolerante. 3. Los contratos: Contribuye a comprometer al niño y que sea responsable de sus actos. Indican maneras de actuar por parte del niño y se favorece el autocontrol ante conductas inadecuadas. 4. Registro conductual: son registros que se hacen para que el niño sea más responsable y aprenda derechos y deberes, aprendiendo sus ritmos y lo conduce al autoconocimiento de sus habilidades. 5. Noticias, datos y eventos: ayudan a que el niño haga sus propias conclusiones de los hechos, y se forman un criterio sobre las circunstancias. 6. Identificar héroes: Mostrar modelos de comportamiento idóneo. 7. Actividades de participación colectivas: Fortalecen su desempeño social, autoestima y autoconcepto y los lleva a formar criterios. 8. Las preguntas: Generan reflexión y estimulan el aprendizaje (adaptar preguntas de acuerdo a la edad). 9. Los juegos: Promueven valores y reflexión. 10. Imaginar, recordar, observar y crear: Conlleva a la reflexión sobre los actos que se viven alrededor para que el infante considere variables para la acción. 11. Actividades manuales: Aumenta sentido de competencia del niño, lo hacen sentirse capaz. 12. Deporte: El juego permite medir la capacidad que tiene la persona para controlar y expresar sus emociones y actuar bajo la presión de una competencia. Los niños con buen nivel de inteligencia emocional son capaces de controlar la presión y emociones negativas para tener un mejor desempeño.

Cuando el niño tiene la oportunidad de consolidar su necesidad de logro en diferentes áreas, está preparado y fortalecido para enfrentar situaciones de gran exigencia y salir adelante en periodos de crisis. Lo esencial es que el hábito del deporte esté encausado a capacitar al niño para que experimente logros, amplíe y refuerce sus 25


relaciones interpersonales y evalúe su capacidad para manejar sus emociones y situaciones de estrés.

Es importante que los niños comprendan que la competencia es una manera de medir las habilidades que se tienen para el deporte y el grado de control que se tiene sobre las emociones que se experimentan. Cuando se tiene una buena inteligencia emocional, los infantes logran por medio de la empatía, disfrutar los logros de sus compañeros aceptando los sentimientos difíciles de su derrota.

Cuando los niños aprenden a controlar su pensamiento y emociones para desempeñarse con efectividad en las competencias, tienden a actuar responsable e inteligentemente a pesar de la presión, tanto la del éxito como la del fracaso. Así mismo, es necesario mencionar que si los infantes aprenden a manejar las situaciones de estrés en una actividad son capaces de tener el suficiente control y manejo de las emociones en las demás situaciones de su vida. La concentración, permite que centre su pensamiento al objetivo que se está desarrollando y se mantiene alejado de emociones negativas (enojo, ira, desesperación).

26


Anexo 3 -TEST: EVALUACIÓN DE INTELIGENCIA EMOCIONAL COMO EDUCADOR

PREGUNTAS

1. ¿Discute usted abiertamente sus errores? SI __ NO__ 2.

¿Mira su alumno televisión durante más de 20 horas semanales? SI __ NO__

3.

¿Se considera usted una persona optimista? SI __ NO__

4.

¿Ayuda usted a su alumno a cultivar amistades? SI __ NO__

5.

¿Controla y orienta a su alumno sobre el contenido violento de los programas de

televisión y/o videojuego? SI __ NO__ 6.

¿Dedica 15 minutos por dia o mas con su alumno en juegos o actividades no

estructurados? SI __ NO__ 7.

¿Tiene usted formas claras y coherentes de ejercer disciplina y de hacer

respetar las normas? SI __ NO__ 27


8.

¿Participa usted con regularidad en actividades de servicio a la comunidad con

su alumno? SI __ NO__ 9.

¿Es veraz y sincero con su alumno, incluso con respecto a temas dolorosos

como una enfermedad o la pérdida de un empleo? SI __ NO__ 10.

¿Le enseña a su alumno a relajarse como una forma de enfrentar el estrés, el

dolor o la ansiedad? SI __ NO__ 11.

¿Interviene cuando su alumno experimenta dificultades para resolver un

problema? SI __ NO__ 12.

¿Celebra reuniones escolares regulares? SI __ NO__

13.

¿Insiste que su alumno siempre exhiba buenos modales con los demás? SI __ NO__

14.

¿Se toma usted tiempo para enseñar a su alumno a percibir el aspecto

humorístico de la vida cotidiana, inclusive sus problemas? SI __ NO__

28


15.

¿Es usted flexible con los hábitos de estudio y las necesidades de organización

de su alumno? SI __ NO__ 16.

¿Alienta a su alumno a seguir tratando aun cuando se queje que algo es

demasiado difícil o inclusive cuando fracasa? SI __ NO__ 17.

¿Insiste en que su alumno mantenga una dieta saludable y un ejercicio diario? SI __ NO__

18.

¿Confronta a su alumno cuando sabe que no dice la verdad aun en cuestiones

menores? SI__NO__

RESPUESTAS Observaciones sobre el test de inteligencia emocional

1. Para volverse realista en su pensamiento y sus expectativas, los niños deben aprender a aceptar tanto los atributos positivos como los defectos de los adultos que los rodean. 2. Los niños (y los adultos) están encontrando nuevas maneras de utilizar la información e Internet, lo que ha mostrado un aumento significativo de las capacidades del cociente emocional. Alternar dicha fuente de información y recreación con la televisión es una excelente alternativa. 3. Los estudios muestran que los niños son optimistas son más felices, tienen más éxito en la escuela y son realmente más saludables desde el punto de vista físico. La forma fundamental en que los niños desarrollan una actitud optimista o pesimista es observándola y escuchándola en los adultos que le rodean. 4. La enseñanza de las capacidades para cultivar amistades debería comenzar desde el primer año, pues esta es una destreza que se aprende gradualmente. 29


5. Aunque no exista una prueba contundente respecto de que mirar programas violentos de televisión o jugar con videojuegos violentos conduzca a los niños a la agresividad, si puede decirse que los insensibiliza en cuanto a las sentimiento y las preocupación de los demás. 6. Los maestros de hoy pasan cada vez menos tiempo con sus alumnos. Dedicar un tiempo determinado para jugar con los niños mas pequeños y en actividades no estructuradas con los alumnos mayores, les ayudará a tener una mejor imagen propia y mayor confianza en sí mismos. 7. Los maestros competentes pueden prevenir muchos de los problemas experimentados actualmente por los niños, combinar el estímulo con una disciplina coherente y apropiada. los padres totalmente permisivos son la causa de un número creciente de problemas de la niñez, incluyendo la conducta provocativa y asocial. 8. Los niños aprenden a preocuparse por los demás haciendo, no simplemente hablando. Las actividades de servicio a la comunidad también enseñan a los niños muchas capacidades sociales y los ayudan a mantenerse alejados de los inconvenientes. 9. Muchos maestros, para proteger a sus alumnos del estrés o en el intento por preservar la tranquilidad de la niñez evitan involucrar y transmitir a los alumnos asuntos que consideran inaccesibles para el niño, pero en realidad esto produce más daño que bien. Niños que no han aprendido a enfrentar efectivamente el estrés se tornan vulnerables a problemas más graves cuando crecen, en particular en sus relaciones. Además, tengamos en cuenta que los alumnos deben formar parte del diálogo que atañe a las situaciones de la escuela, ya que a través de este van desarrollando su capacidad de análisis y decisión. 10. Es posible enseñar a los niños formas de relajación, incluso a los más pequeños les ayudará a enfrentar los problemas de maneras más tranquilas. 11. Los niños pueden resolver problemas con mayor fluidez de los que solía pensarse. Cuando los niños aprenden a resolver sus propios problemas, adquieren confianza en sí mismos y capacidades sociales importantes.

30


12. Los niños utilizan los modelos como la forma individual más importante para aprender capacidades emocionales y sociales. Las reuniones escolares son una forma ideal de enseñarles a resolver problemas y a funcionar en grupo. 13. Los buenos modales son fáciles de enseñar y extremadamente importantes para la escuela y el éxito social. 14. Un número creciente de estudios muestran que el sentido del humor nos solo constituye una capacidad social importante, sino que representa también un factor significativo para la salud mental y física de un niño. 15. Es necesario ser flexible en muchos aspectos, pero no en cuanto a los hábitos de estudio y las capacidades de trabajo, para tener en la escuela y más tarde en el trabajo, los niños necesitan aprender autodisciplina, manejos del tiempo y capacidades de organización. 16. Uno de los aspectos más importantes para lograr lo que se quiere es la capacidad de superar la frustración y de mantener un esfuerzo persistente frente al fracaso. 17. Además de los beneficios físicos obvios de una buena dieta y del ejercicio, un estilo de vida saludable desempeña un papel importante en la bioquímica del cerebro. 18. La sinceridad es un aspecto que el niño va interiorizando paulatinamente y que se halla vinculado con sus etapas de desarrollo. Es un factor que debe recalcarse en el contexto familiar, en virtud de formar la confianza de los demás en los niños, en términos de la verdad que estos manejen.

31


Conclusión Es importante mantener como objetivo educativo el desarrollo de la inteligencia emocional de nuestros hijos y alumnos por varias razones, algunas de estas pueden ser:

Para una formación integral que incluya el desarrollo de los aspectos emocionales y de relación interpersonal junto a los motrices, cognitivos y de inserción social. Porque el rendimiento académico está relacionado con los aspectos emocionales. Además, porque sin fortalecer la inteligencia emocional aparece el fracaso escolar, violencia, delitos, embarazos no deseados, dislexia, inmadurez, mala memoria, mala comprensión, entre otras.

Y finalmente, porque como docentes, tenemos una enorme repercusión en el desarrollo de las habilidades emocionales de nuestros alumnos/as, tanto a través del ejemplo, en el trato directo como de la utilización de la inteligencia emocional creando un clima institucional emocionalmente saludable.

Quizás se pueden presentar diferentes maneras de cómo es posible desarrollar la inteligencia emocional en el niño, sin embargo, la mejor manera de enseñar, educar y mejorar su inteligencia emocional, es mediante el ejemplo, ya que esta es la mejor manera para hacer que los infantes entiendan y comprendan cual es la manera adecuada de expresar sus emociones.

32


Bibliografía Goleman, Daniel (1995), “La inteligencia emocional”, en Cómo creció el cerebro. Javier Vergara Editores. Goleman, Daniel (1995), “La inteligencia emocional”, en Nuestras dos mentes. Javier Vergara Editores. Goleman, Daniel (1995), “La inteligencia emocional”, en Por qué emprender esta exploración. Javier Vergara Editores-

González, María Fernanda; López, María Elena (2003). Inteligencia emocional. Ediciones Gamma. Olguín, Jorge (s.f.), cita a Thorndike, Edward (1920), “Inteligencia emocional”, desde http://www.grupoelron.org/autoconocimientoysalud/inteligenciaemocional.htm Vaquero, Miguel (s.f.), cita a Gardner (1993), “Teorías de las inteligencias múltiples”, desde http://convivencia.wordpress.com/2008/01/28/la-teoria-de-lasinteligencias-multiples-de-gardner/

33


INTELIGENCIA EMOCIONAL