BONDAD
El cazador pensó que ese iba a ser seguramente su fin, cuando de pronto se escuchó una risa que resonó por toda la caverna. —¡Oh, sí!, dijo una profunda y terrible voz. —El cazador comerá su comida. El león comerá al cazador. Luego, yo me comeré al león. —¿Dónde estás tú?, preguntó el león mirando para todos lados. —Alrededor de ti, por todas partes. —Y ¿quién eres tú? La poderosa risa resonó por toda la caverna. —Soy el terrible matador de leones. Apúrate león, así yo podré comerte a ti. El león dudó. —Yo... yo creo que no tengo mucha hambre ahora, murmuró. Se puso de pie y corrió fuera de la cueva como un cachorro asustado hasta que se perdió de vista. El cazador recogió su arco. —¿Quién será el terrible matador? ¿Quién es lo suficientemente valiente como para asustar a un gran león?, susurró el cazador. —Yo, dijo la ratita, asomándose por entre unas rocas. —Pero, tú eres tan solo una ratita, dijo el cazador. ¿Quién tenía esa voz terrible? —Yo, contestó la rata. — Yo sé que soy demasiado pequeña para luchar con un león. Pero, en cambio, los ecos maravillosos de esta caverna hicieron que mi voz sonara terrible y poderosa. El cazador rió. —Oh, mi inteligente amiga, perdóname por burlarme de ti. Puede que tú seas pequeña, pero yo debería haberme dado cuenta de que la inteligencia y la bondad no son cuestión de tamaño.
Para conversar sobre este valor: ¿Cuál es la acción bondadosa que más te gustó de este cuento? ¿Qué hubiera pasado si la rata no actuaba de forma bondadosa con el cazador? ¿Cómo reaccionan las personas cuando eres bondadoso?
51