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proposiciones

CHILE HISTORIA Y ”BAJO PUEBLO” ‘,

19


I 1


I

”BAJO PUEBLO”


bilk 1990

1.1. Wan* SS, Pmvk*nclr, %inlago bmipci6n N' 76.095 DirochwE J e d v a de SUR, Pmfesionales Conrultores:Carlos Verlpra D. Edibr y nywrmble legal de PrsporiciMer Jose Be oa C Comib?OdUOr: bs& Bangor,lavibr Martlnez, Eugenion$iron; Edic6nde btextor: Pauliru MaUa

DiMo jyhfici~y pnladr: Alkn Erowm E. Manuel F. de la Mala C. b a n Herndndez T. trrabajo fotogribco) FOW: 662 205. Viria del Mar Fotc&,

Corn-

N I d x~r m de una salitrera (Cdacci6n MUQOHirldrico Nrcional)

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lmprmta LIBRA lurna*%?.5 ValperaEsc

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VNCRAF Comunlcrcmnes Ltdr. Ewneralda 1083,4* Piso, Valparabo Te&w~ = Fax: (032)250 533

,

En verur en: L i b M de EdrimiSUR 1. M. IMan& 85, Proratenor, Srntilgo ~ I W497 : ootl- 460 6%. 225 1928 Fax: 1562) 274 0514 % . pmlte U ~ ~ W Ireprodun1611 W malo parcia1 d e e m publirrubn, m n indicacdnde Is fuenle,

*CHO EN CHILE/ PRINTED IN CHILE


proposiciones 19 INDICE EDlTORIAL

,;>I, re

zi .",'.

7

IDENTIDADGERMINAL

17

El mal& de CuriLmcu. El surgimiento de un mciqueamucano (17641767)

18

Leonard0 Le6n

"Los h i j i del vicio y del pecado". Ln mortalidad de los nitSos abandonados (1750-1930)

44

Ren6 Salinas & Manuel Delgado

Ser nifio 'huacho' en la historia de Chile (Siglo XIXJ

55

Gabriel Salazar

Penas de amor de un "rotoso estudiante" An6nimo. Compilado por Gabriel %lazar

84

EL D I S C I P U N A i W E h T O

89

Azote, salario y ley. Disciplinamtnto de la mano de obrn en la minerfa de Atacama (1817-1850) M. Ang6lica nhne

90

Ln caldera del desierto. del guano y 10s inicios dt? la cuestidn solrial

123

Julio Pinto

142

. 173 REBELDIAS

200


ndes y resistencia en Chile autontario clthv smneider

,

9 s epctmear popuhres urbanos

’

como sujdos hist6ricos

268

NOTASTECNICAS

279

Tasb Bobre tenrns de Histwia de Chile: 1973-1988. (Titulos de un primn balance)

280

GodoCSceres

Biblwgmfh sobre Historia Social. A&ulos publidos en Revista Proposicione: 1979-1989 JoJeeengOa

285

DOCUMENTOS

289

El derecho a la mugre JeanRobert

290

I.


TORIA Y "BAJOPUEBL

e acuerdo a su definicidn originaria, la Historia ha sido la ciencia que estudia la realidad social en tanto bsta se comporta como un conjunto de 'particularidades en movimiento' Asi la intuyeron, en sus principios helkniy XIX, 10s grandes autores de la historiografia moderna y de la llamada teoria de la historia. Y asi tambikn han procurado sostenerla, ya en este siglo, 10s historiadores (motejados a menudo de "revisionistas")que intentan defender la historicidad de 'lo particular' y la legitimidad del 'proyecto' y el 'cambio' sociales, frente a la

,han privilegiado las ciencias que Wilhem Windelband, en el glo pasado, llamo "monotkticas" (por su tendencia a concentrarse


istoria predominantemente ha trabajado con


fiar esas acciones e intentos. De este modo, el tip0 d e Historia d e Chile que ha sido predominante en el pais ha devenido en una ciencia adscrita a la constelaci6n te6rica que administra el equilibrio del sistema nacional vigente desde el siglo pasado. Se ha convertido, por tanto, en una ciencia auxiliar mas de las que componen el corpus d e ciencias nomoteticas 'oficiales'. En cambio, 10s intentos "revisionistas" que han tenido como objetivo aplicar el cllsico paradigma 'social-progresista' a la historia nacional del siglo xx (caso de 10s historiadores marxistas d e las decadas de 1950 y 1960, y de 10s de filiaci6n democratacristiana despues de 1980, sobre todo), aunque encomiables en si mismos, no han tenido la consistencia cientifica ni la persuasividad suficiente como para quebrar la mentalidad portaliana que prevalece -desafortunadamente, mas en 10s hechos que en el discurso- en el grueso de la clase politica chilena, tanto civil como militar. I11

10

Lo anterior no tendria ninguna importancia, si solo formara parte d e un debate academico. Pero ha sido yes algo mas relevante que eso. Como todo profesor de historia sabe, la enseiianza d e su ciencia es determinante en la formacion de la 'conciencia civica' de todo ciudadano. Y a traves de ella, es tambien determinante en la configuracion social de la 'conciencia historica'. En Chile, el problema ha sido que casi toda la masa ciudadana, ya por varias generaciones, ha estado expuesta sistemlticamente a la enseiianza d e una historiografia que no solo es en esencia "conservadora", sin0 que, por su compromiso esencial con 'sistemas d e equilibrio' de origen predemocratico y preindustrial, no estl en condiciones d e desenvolver en el chileno medio una conciencia ni social ni moderna para 'hacer historia'.


ermanecen


nacionai y en tanto necesid

12

iv& esos cliilenos son duetS6s son un "pufiado". tan solo),

histdrica cultivada, podria ser usadb de un cerca de la destruch6n irresponsable de un sistema, que de la destruccidn-constructiva.Y en tercer Iugar, porque quh'fisega a semejante 'actor potencial' la conciencia hist6rica necesaria para convertir su particularidad indeseada en una generalidad satisfactoria, comete un grave error de lesa politica: en lugar de cultivar unidad nacional, cultiva irracionalidad histbrica. Y ninglin sistema soporta por mucho tiempo el peso creciente de esa irracionalidad, como el sistema portaliano mismo ha demostrado ya hasta el cansancio. La violencia politica, que ha caracterizado la historia contemporlnea de Chile, ni es inherente a la intrinseca perversidad de las masas, ni a la intrinseca represividad de las elites. Es, sobre todo, una cuestidn de no saber 'hacer historia'. Y esto es un subproducto social que reconoce diversas raices. Una de &stasha sido la historiografia conservadora -dominante en el pais-, que ha traicionado a1 clasicismo historiogrifico desertando a1 cientifismo 'oficial' de 10s sistemas. Otra ha sido la incapacidad de 10s historiadores "revisionistas" para levantar un paradigma capaz de ser efectivamente fitil a las mayorias necesitadas de la naci6n. Y otra -no por liltima la menos relevante- la irracionalidad politica de la propia clase dirigente que, a1 aferrarsea un sistema liberal que ha tenido y tiene en la mayoria de la Nacidn a su mis importante enemigo (seglin ensefian 10s hechos), ha concluido por vivir dominada por el "miedo a la Sociedad. Que es un modo de gobernar sin 'conciencia histdrica'. Y de cultivar violencia politica. El revisionismo histdrico no es, pues, hoy, en Chile, un simple experiment0 mis de alglin porfiado investigador premodernista. Mis bien, es una necesidad social.Y una necesidad que no s610 tiene que ver con la gran masa popular necesitada y des-historizada de este pais, sino tambiPn con la posibilidad de asentar un sentido mfis social y dinlmicamente profundo de unidad nacional que el que ha impuesto la historiografia conservadora, y con un sentido mas racional de la accidn politica a nivel de sistema.

RopdcMu.l9,1930


Las masas populares chilenas han permanecido encerradas en su particularidad estructural desde, cuando menos, fines del siglo XVII. La escasa historia social que hasta ahora se ha escrito en Chile respecto de esa particularidad revela, categbricamente, que &e ha sido un encierro tenso. Sin salida hacia una conciencia histbrica cultivada y volcada hacia la construccibn de sistemas, la historicidad popular ha girado en circulos en torno a la misma identidad, con irritabilidad creciente. La rebelibn sorda, el bandidaje, la adiccibn alcohblica o lddica y la violencia politica, han sido expresiones frecuentes de esa anomia histbrica. De modo intermitente, esa anomia ha producido estallidos insurreccionales que han remecido por enter0 la estabilidad del sistema. Las recientes veintidbs "jornadas de protesta" revelaron no s610 cuLn fuerte es el poder histdrico incultivado que late en el movimiento popular chileno, sin0 tambien cu6n cerca y a flor de pie1 del sistema est%ese poder. La historiografia conservadora y la mayoria de 10s que operaa a nivel de sistema han interpretado siempre 10s movimientos de la base popular como una amenaza de desintegracibn social y de desestabilizacibn politica. No habiendo estudiado en profundidad esos movimientos (el foco intelectual ha estado preferentemente clavado en el sistema general), han asumido una actitud regularmente irracional hacia el poder latente en ellos. Porque, a1 no haber cultivado una ciencia 'social', han desarrollado 'miedo a lo social'. Y en vez de apoyarse en las mayorias nacionales para establecer un &tado,de contenido social, han desencadenado neprbticas represiones ypromulgado desfinanciadas politicas sociales. Como r&ul1w) han hecho m b que fomentar 10s factores objetivos del Q cerrando el circulo. Pero ninguna clase dirigente podria eer BUS miedos. De modo que ha sido precis0 vestirlos de seudotebrico). 0 sea, de un cierto tip0 de 'teoria nte construida sblo para negar 10s fantasmas (la historicidad de las masas, la existencia de 's populares con proyeccibn sistbmica, la valii&&ico etc.) per0 no para desarrollar, desde


y, de otro lado, la intmmitente violaci6n de 10sd e r e & o s : h a m m de 10s chilenos que,por estar empozados en inc6morlas idenitidak%s sociales a1 margen de la historia, han estimado conveniente h i c h peligrosas marchas de politizaci6n 'socialista', cuesta arriba del sistema. El miedo, inherente a las blites dominantes chilenas - c o n su efecto en la irracionalidad de las conductas de dominaci6n-, las ha llevado tambibn a1 margen de la historia. Necesitan, pues, como las grandes masas dominadas, salir de su encierro en esa peligrosa particularidad.

V Si las masas populares necesitan a6n salir de su particularidad indeseada en marchas destructive-constructoras sobre el sistema, deberhn, imprescindiblemente, cultivar su concienciahist6rica y su capacidad para hacer historia social y efectivamente. Como no podran hacer eso auxiliandose de la historiografia conservadora y de las ciencias oficiales (nomoteticas), ni del viejo materialism0 hist6rico vulgar (en crisis), entonces deberan construir su propio paradigma historic0 y desarrollar una especifica 'ciencia popular'. De lo contrario, no tendran otro camino que continuar enfrentando 10s miedos (e irracionalidades) de las elites dirigentes por medio de nuevos 'reventones histbricos' y de mayor violencia politica contra el 'sistema general'. Paralelamente, si las elites dirigentes aspiran a h a estabilizar la sociedad chilena conforme a un patron global de integraci6n y unidad nacionales, necesitaran cultivar su conciencia social y revisar las teorias (defensivas)que niegan historicidad a 10s movimienuaran criando 'fieras sociales' en istorica de la nacion, y alimentando sus ancestrales tivo, pues, socializar e historizar su que, en cierta medida, estd hacienir que, hoy por hoy -sea de su del anilisis hist6rico no s610 es i s solo es posible a condici6n de que se concentreen lo particular-proletario. Es decir, que retome, de

1 18,ISM


no hacer est0 (0sea, uhidad nacionaiconvertido, cGmo ha ocirrido du-

Tesulta imprescindible como elemento de mediaci6n entre el polo 'particular' y el polo 'general' de la irracionalidad politica que ha caracterizadolas liltimas decadas de la historia de Chile. Pues es la


La miscelhnea enfoca prhcticamente todas las dimensfones re levantes del drama histbrico que se resuelve en la base de la sociedad chilena. De una parte, 10s problemas soterrados en la identidad germinal, tanto en lo que hace a las raices indigenas (articulo de L. Lebn), como a las de la infancia indigente (trabajos de R. Salinas y M. Delgado, y de G. Salazar) De otra parte, la tensibn surgida entre el disciplinamiento sistemico que pugna por imponer un f6rreo cuadrillado de identidades funcionales, y las identidades emergentes de la masa social (trabajos de M. A. Illanes, J. Pinto, J. Bengoa y G. Guajardo). Asimismo, 10s estallidos de crisis y rebeldia -COR violencia involucrada- entre un movimiento popular ya politizado, y un sistema que ha desperdiciado gran parte de sus oportunidades histdricas (estudios de P. Winn y C. Schneider). For ~ l t i m oest8 , tambien el momento de la reflexidn histdrica, necesario para evaluar el significado especifico de ciertos problemas, o del movimiento conjunto (J. Chesneaux, A Bauer, A. Daitsman y L. A. Romero). El objetivo especifico de esta edicidn ha si& contribuir a1 desarrollo de una genuina 'ciencia popular', local, en Chile; a la vez que mostrar, a 10s centros editores de la 'ciencia oficial' (sist6mica),las 'particularidades en movimiento' que, con sangre netamente humana,latenenel interior de 10s fantasmas que producen el gran "miedo a la Sociedad" Porque, en filtima instancia, el objetivo general de esta edicidn ha sido contribuir, con un grano de arena "revisionista", a la reconciliacidn nacional, en tanto que basada en la verdad dinhmica que sdlo la historia social puede ofrecer Gabriel Salazar V. Coeditor Propostclones 19

,


El rnalcin de Curiiiamcu

repella una vez m& la dmkictica los dips del nralh Iguerra, asaltol,

eron el tono a las

18


Sujetos a ninguna fonna d e cwra6n legal, mantenian la estructura social tribal de m t d o ymprcducian 10s antiguos patrones culturales. La poligamia y el paganism0 continuaban existiendo en un ambiente que se plagaW lentamente de fugados, crimimles v 'mal entrenidos criollos'. M i l i h n t e , 10s indigenas&shtuian una constante amenaza contra la Seguridad d e lo6 poblados y estanclas fronterizas, en la medida en que 10s maloqueros arrasaban losvillomos malamente defendidos,destruian las viviendas, awsinaban a

igenas y planearon establecer una monaquias de Rancia y Espaiia ehnun6

ones rivales que podian aspirar a ganar


hispano-cnollos de Concepci6n, intercambas comemales, de re1 cas Estas rehaones habhn producido un cons ndigenas res cto a 10s productos eu

'eno,losaba~"osyvestldosdepafio

para 10s orfebres.MAS a h , el compl a modifie~rsumnc~almenteel d

o


In primem fuse del conflicto


de C%lle'',CHDHN23386.


de campo Cabrito tamlnen eshlmeron dirigidas a el a traves del proyect 0.AI respecto, Cabri '"el inenor r e d o ni

. La intensa campafla de propa anda desatada por 10s hlspano Curiiiamcu fuebastante exitosa. Juaneidancuvilude Boroa expresd su le una conferenciacelebrada con Cabnto, "poniendose la mano en la cerv en lo futuro se expenmentase el menor tumulto o traicton estava pron su caveza, y mas enfervorizado continuo dinendo ( ~ u e el l autor de todos estos enredos, y eiqueha rebueltolosquatro Bulalmapusesel maldito Cunfiamcu, y al malo se le ha decortar la ~aveza''.'~ juan Antivilu de Maque a manifesto por su parte que CuriAamcu era "el peor indio de toda la tierra y que rhabia sofocado con diversos mensaxes que no obedmese a1 Senor Presidente, y Maestre de Campo"."El cacique gobemador de Angol, Huenulaf, supuestamcnte superior en rango a Curihamcu, sdia(6 "lo mismo y con lguales expresiones". Las muestras priblicas de apoyo dtspensadas por 10s caciques'gob6madores haciaelproyectodepueblory susmanilestacionesdercpudiocontraCurifiamcuconvencieron a Ias sutoridades de Chile de que 10s disidentes habian sido exitosamente aislados. En consecuencia, Guill y Gonzaga orden6 al maestre de campo que cmzara la frontera y comenzara la construccion de vtllas; tres columnas fueron enviadas a Angol, H u e q u h y Niminco a cargo de Cabrito, del sargento mayor Ribera y del capitan Joaquin Barbosa. El comisario de naciones tendrla a su cargo la fundaci6n de pueblosen el Butalmapu de la Costa y loscapitanesdeamtgor seencarEariande iniciar las labores en susres&?ctivos asentbmient&s.En total se S n s a b r con;truir ancuenta villas a t r a d s d e la Araucanfa." 12 'ReM6n M m m a

', op cil ,180

13 Ibld, I@

24

I4 Ibid.184 13 lMd 16 Ibld 17 P 6 m Garcia, op a t , 38'7, Drgo Barraa Arana H i r W Gewral k Chde 16 vdr (Santugo 1W1902), 6 u 3 , Horlclo L m , Cdnm de h AnrmmL, 2 Bantiago, IW, 2101

vd


$usmosetones

.

"

,

ti&a, a1 nos desnudgs, otros heridos, 10s mas a pie, y descalzo; traspasadcy de hambre,f&hados 10s pies de las fatigas del camino, per0 todos esforzados y con anas d e vengaruna tan injusta injuria"."El edificio de la coexistencia fronteriia que kabh crecido por dCcrdas, quedaba en ruinas. Aunque el ataque principal de 10s disidentes se concentr6en Angol, seregistramn hostilidades similares en.Niminco, Huequh, Ma&&, Minas, Chacaico, Pub, Dpnculco, Tucalpe y Tucapel.En Ma* 10s c o ~ s a ~ l t a r la o misi6n n y profanamn las imigenes rehgims; en Rucalhue un guerrero pehuenche, vestido con ropas de sacerdote, se dedicaba a celebrar "misas".En Dalculco, cerca de Paicavi, el t q u i Colorn illan orden6 a SUI guerrems que descuartizaran a un prisionero espaiiol, corh4Jole"aunestando vivo lasmanosy lospies y ultimamentela cabeza para remitir estaa partes del cuerpo a varias reducciones que esto es lo que ellos llaman repartir la f l ~ h a ' 'El. ~n h w o de hispano-criollosmuertos no subia de cinco, per0 las relaciones entre ambos mundos habian sufrido una dramtitics transfomacih. La guerra haMa retonudo a la Araucania.

La rcaccih del Reino El epcito fronterim habia sido humillado y el trabap de 10s misioneros deshecho. Todoa en el reino, a untaba un testigo, "ardian por emprender una cam a h en regla contra los indios" &n una car@a1 gobernador, el maestre de campo Calrito escribia: sofior~eccqualaDivina providencla ha dispuestoya la sulecdondeesta Nadon la que en el la 05 conrcguiblequnsi sin gnatos pues con solo quatm mil maulinos, y dos mil ftontamos que el mea que nene entren por tres partes hasti la jurisdiction de Valdivia 23 Cabnto, "Mmn ", hc at, &a 29 dp diarmbre 21 b t 8 de Pabb de la Guz d gabmador Cull y Connga, 5 de enero de 1767, AGI, AQI, Leg 257. 25. ''Relsdh Andrunu ",op nt ,190 26 &norArw,op c t t , 6 2 3 6 , h , q a t . 4

19,1990


f u ~ ~ hque p U M traieion tan pjudicial, y una insolencia tan in el devdo y exemplar camgo, pues si M da a1 olvldo su dditQ, RIS~S wm el despremo, v h d o que no M ks persigue ni castrga Svlmmnta an gfanqe, y cmfiador en quu no s@ les ha de hacar sobre Ias arms de 10s Espafioles, continunran tantos en un continuo movimiento con crecidos gastos y sndo el pefldo Cunnnmcu ha procumdo fundar su de 1w d a s en que no s@ l a puede castignr POE mas ue @ Ry I no pinrte a 10s EsprAolcs lquel les hagan hen wwedido La imlenw~de los Yndw ha llezado a1 puntode corcaral &ial rn1llta;dc la Frontera que q d a de mi sgunda perso&, de mallntar a b x damar ofiurlar,de k e r wnsion de br Armas Espanolas. de poner m fug.alosP&drerMisioneror, de maora 101 Sentlnclarquccurrcduvan loscavallos,de hcnraatrm soldadw, deduynronduor a1 MaeotredeCampo general y sus Ofrzialcs, y lo qw M IC oir sin dolor Ikgar a corm la cavern y braroa de Is Vvgsn Sdntudnu urn qw se ha de asporar para cawgar unto iniulio, y h t i r a enemlgo h n traidor?�

I


contenidpsen el ReakAcuerdo.

diga V . R r que tiempo p d r e hir por ellos porque aqui hemos quedado mtd apesadu ado con su ida". Noobstante,la recepcibndelob1spoenloscirculosmilitareshis~no-criollosno fue tan cordial, y muy pronto su papel de mediador fue mati 0Y mfllctos.Frentea unademanda de Esuiiieira dedesmovilizar a ocales. el mestre de campo Csbnto respondih que no era posibl por ramnes de segundad. El fiscal de la Audtenaa inkrmnoa favor de Espifieira, d a l a n d o que la m o v i h z a a h de la$ nuliaas dependh del gobemador del rein0 y que 10s comandantes debian del g h e m o y sus representantes En susconclusiones, el 0-r las instru~ciones Rea) Acwrdo reeomendaba que el licennamiento del "pisanaje" debia dejarse en manos del obispo, "como que se halla con pleno conoarmento del estado presente d e la bnrera".n lndudablemente, para muchos soldados la d m a 6 n del Real Acuerdo fue wsta como un nuevo vejamen contra el ejkito, que se sumaba a la derrota en Angol. Por esta razbn, LJuntadeGuerra deConcepfi6n noceddcon faalidad, manifestandoque la resencudeindiosarmadosyvagabundosen loscamposrecomendaba lamantenc& de loscuerposarmados Refinhdose a las negociaaonesmiaadas r Espifieira con lor indigenas, los rmembmr de la Junta apuntabm con aadez: g n todo d o encontrunos muchas espinas, y que no podemos persuadimos a que sea de algun provecho.. .PorquerlendoestaunaNaclonBarbaraeInhe1,quenoseretraedewolar

'

'

36 c.rtr del

de CmrrppQ Fray Angel Erplfieua, aI gobemador G U l y Gonzaga, Naprmmm, 15dssnaro&%AGI,ACh,Lag'257 37 h d e l d q u e &mldordr k o a , PedroThaitaru.al provlnoaldelor,esuitas,Bororr, 5 de f e h de 1767, AGI, Am, Leg 257 38 Garla del Brul de la Real Au&mms de L n h a p al pb@rna&r G u l l y Gonraga, %hago, 27 de Eskm d W r A G I , Ach, lag 2 9


y se Kubieran rescatado lo5 H e m y propiedades robadoa Ef?hl Acuerdo insisti6 en su p i c i 6 n reconciliadwa hacia hs Mbus a r a u a nas, sin dejarse envolver por la nwva ret6rica belicish. Por el contrario, Los oidores escribieron ai gobemador Guill y Gonzaga, argumentando que la Junta d e Guerra de Concepciim parecia estar embarcada en una campaha de Amores falsod que entorpc ch la gesti6n de EspiAeira; manifestaban que "a fin de e en b subsesivo c o n sin tropieu,estegraveimportantcassumpto,se hadeservi$.S. orderrPrdenuebo, ycon 10s apercivinuentos necesarios al Maestre de Campo y Junta d e Guen, c u m p h con mandado,observando toda conformidad y buena correspondencia con el Illmo. !%or Obispo".@Es probable que 10s oidores asumieran esta actitud porqw estabrn genuinamente lnteresados en reducir la autoridad que la ema dejaba en nunos del ejbrcito; otro factor que seguramente influyd fue la cAl% recepci6n que diemn ks rebeldes a la gesti6n d e Espikira. Curiimuu escribi6 al -to a prindpios de

do casti

kbrero: ILLmo.Wor.Lcutimoonmicunmna V.S.I.cl travrpquehatomadocn venirieoe PLzaparasosegvlaTinn mirar red bkndotintor Pobresquccrummp.dddo fuva de nuestrac tierras y ?!assas. ERepcura encantre 10s Hwlqumw de V.S.I. don CabrielSossay don Abnso Nahuelhunla porqulen noscita V.S.I. pnque nor juntano$ en esa Plw y desaxo de la P v d i que si combienen la6 bamrs C4si ues a q u h lhma v.s.1.An bja el dia aplasdo, con ello$ a nemea pies c&.\1.9.1 pum no deseo oh. cosa sino el sodego. v la P u para cui0 hi b h u e m a a valmme de Ia

R

E,

y I&

defenwks del pober polinco y milihr acumulpQo subfept&mente p~ el patriciadolocal.Circuwtancialm~nte,laRealAudl~arepre~tabaalosprimtros,

mientras el mbernador v k Junta de Guerra de Conc&6n actunbn corn vocuw ;%os. Cualq&rafuese el resultado d e esta iucha, lo importante

las nuevas con&icciones entre ambos bandos hrmon c r e x & ? s

os miembros de la elite local y losages& imperialesen Jas tensiones dtnicas y las disputas internibah que la nos.Hstasp e n e s inkemas se mnvertirhnm&


demitos previamente. kn ;us afanes h r extraer u n i venganza-apmpiads, la@@ Ehuenches manifestaron a Valdez que se habrian unido con gusto a kS hrereaS spano-criollas en la frontera, *a no estar con las armas en las manos para 10s Guilliches"." Por UM vez, 10s guerreros de la montaiia desertaban a sus antiguos aliados, per0 el momento era propicio para castigar a 10s huilliches, que no p O d h contar con el amyo de 10s Ilanistas. Asimismo, la entrada del verano forzaba a 10s fhuenches a ibandonar sus refukios temporales en Alico, adonde habian llegado

uyendodebshuilliches,ylesobligabaarecuperarsuscamposderecoleccibny~ situados hacia d sur. Sin embargo, no todos 10s pehuenchesmarcharon contra 10s huilliches. El 4 d e enero de 1767. diez dias desDu6s de iniciado el sitio de Aneol. el caciaue whuenche Peynapil se present6 a1 fue& de Naamiento para "ofreceFsu auxilidcoi todos sus Peguenches".u En esos mismos dias, 10s conas pehuenches de Colignir, Manque1y el "capitanep kona Leviant", llevaron a cabo susacciones militare. AprovechPndosede 1aausenciadelosguerrerwIlanistas,lospehuenchesdlrigieronsusataquesnocontra Paylkguala, como se esperaba, sino contra 10s asentamientos indefensos de 10s Uadrtas. En una carta enviada a1 maestre de campo el 8 de enero, 10s jefes huenches seMaban "que ellos havian salido de sus tierras en defenza del Maestre c&arnpo, y [a1m v a r con tododos las parcialidades rebeladas, y ue sus mugeres se reirian de ellos sino ensangrentabansuo L a m s con los Alzados, %elo que resultoel que tomasen la resolution de acometer a lar Reducciones reveladas de Buereu, Malleco, Chacaico, Reqwn yQuwherepuas,robandoles porcion de anados, y dejando muertosmuchos indbs, y entre ellos el principal alzado Cheu efemu; que 10s Peguenchesperdieron solo dos hombres y regresaban a rehacerse". AI 1lev.r a cabo sus ataques contra lo5 llanistas, 10s caciques pehuenches asunderon que el conflictoentre CunrTamcu y 10s hspano-criollos se extenderia por t d a Ir Araucanla. Pero como lo demostraron 10s eventos en Angol, Huequen y

y

LaonmrdoLe6n 5 , ' b cciona espaLd*y las yetrar mtestmasentreloslndm de Araucanla. Patagonla a9 Fmps. 19601806".Nurw HzsboIia 5 31-67 C r t a del mrre@dcide Maul., G q m o de Ulloa, al pbernador Gull1y Gonoaga, Challh, 9 de a e r o %?, AGI, AOI, 1% 257 CIN del rnaeswede camp G b n l o a1 gobernadorGuiU y Gonzaga,Naamiento, 5 de enero de 1767, 8. clrtr del m&e & camp Cabnto ?,I gobarnador GwU y Gonzaga, Naarnlento,8 de a e r o dc 1767, AGI, ACh, Leg. 257


r


peh~en~doporlosdosBut~~~usdehCordiUerapdelo~Lh~"lgPSobre el miSm0 asunto, el capith de amigos Gabriel Sossa manifestah quelos pullanistash a b h recibido notiaas de un sitio impuesto por 10s pehuenches Contra asentamiento de Lumaco,y que 10s conas d e Repocura, Maquegua, ImFrial YBOrcL haban d i o en auxilio de sus compatriotas. Mas adelante agregaba: "DiCen h S Llanistasl estar los Pehuenches en pelotones por 10s Camnos, asechandu a todo pasajwoparaquitarlelavida,porloquesup1icanaS.S. Ilma. mandea lmcomandantes de lis Plazas que 10s Peguenihes si'pten por sus ofiaales".u Segirnsedesprendedelos testimonioscitados,algunosasentamientos Uanistas parecian est= genuinamenteconmovidosante un inminente ataque represivo d e 10s pehuenches. Estos temores, basados en experiencias pasadas y particularmente en la maloca desatada por Colignir y Leviant a principios de enero, forzaban a 10s caciques gobernadores a cerrar lineas con 10s conas liderados por CuriAamcu. En otras pahbras,elapoyoqueloshispanocriollosbrindabana lospehuenchesy quelos habia envakntonado en el pasado, solamente fortalecia las posiciones de 10s Sectores confrontaaonalistas de 10s llanistasy minaba las posibilidades de una paz negociada con I o s rebeldes. No obstante, todavia interesadosen castigar a 10s sitiadores de Angol, la Junta de Guerra de Concepcibn y el gobernador desconocieron las recomendaciones del Real Acuerdo y procedieron a autorizar el envio de refuerzos militares a 10s phuenches. En una comunicaci6n al maestre de campo, Guill y Conzaga expresaba. El auullo de tropa milicianay arregladaconarmas y municionesafavordelos Yndios Peguenches, y contra IosHuilichesquehan intentado usurparlessus salinas, no pudo mnosquemerecermi aprovacionporla justaramn deque se amparen unosnaturales que j a m s han sido reveldes contra nosotros, y antes siempre han ocurrido para ofrecerse contra 10s Infieles en nuestro favor"." La expedici6n combinada de pehuenchese hispano-criollossali6de Tucapel el 5 de febrpro de 1767, compuesta por 137 milicianos, 16 soldados, 18 voluntarios y un M. " A m de Is conferenciaWIeNda entre el inmo Cunlamcu y d obirp Gpthatra, Slnh Juan., 24 de abtu de 1767, AGI, ACh. b g 257 51. Clrta d d mmandmn JuanSegundo L6pa a1 obisp Gpuiesa. Nadmtenio, 16 de febrvo de 1767, ACI. ACh. k g . 257 52. Cvta d dpronndJ de lor IcOuIIas.Bdthazv Hutrer, al gobernadorCull y Conuga. Na&Imlo, 16 & f o b & 1767. AGI, ACh. hg 257. 53. Gwta del caplt4n de amlgos Gabrid 666a . Iobirp Gpileirs. Repponua. 12 de febnro de 1767, AG1 ACh, k. 257.

s. ~ d d Leg.257.

b o b e m ~ o ~ C ~ ~ ~ C ~ z a g a ~ m a ~ ~1 d 2 de e~f emb rp ~~o ad eb i n7 6t 7o. ~. ~ 1 , ~ ~ h


Anme0 y la u0-n numem de mil y novgientas l a d s , que venian eimarcfia 10sparares nomllladw Sari L0-b.

s d

' Gbrito y la Juita de Guerra de Concepcibn, endeudados con

bi'&%

montaibes por el apoyo que,prestaron durante el sitio de An@. no e t a b en condiciones de rechazar las demandas de Leviant. Adem& el inter&

ve

tenisnporcontinuarlaguerraenlaquehabiansidoderrotadoscontantahumillaci6n, losinclinsbascrearunamb~~tede tensicheintranquilidada travesdela AraWana. ComosoldadossubrogantesdelaCorona, IMpehuenches jugabanun P P l l d e a l P e

my~mprom&fsm\almemeal+rito, 0c"yasarrionesdebilitabanmilitarmente a, t&bdnonistes y BUS diados. El obispo g i f i e i r a penseha dif-te. En su OPinibn, la -deapoyo militar a los pehuenches y la participacionde los M v W i d , l % !O,S conflictos internibales agravaba la situaci6n global, entorpffla. N gmtl6fi paakadora y estimulaba el surgimiento de una guerra total. "Las d i l i p d de I?. C h i o n -ibi6 el obi- al gobernador- quedan infaliblemente@zwfnlsha: dasenomdehpartlrsedimtao i n d i r e c t a m e n t e d i c h o a u x i l i o , y a u n S h ~ ~ ~ queel de no embarazarles el pas0 del Biobio, o no contenera dichos Pehuenches desta parte quanto sea posible, kzgo inevitable5 10s acontecirnientos vengativos de 10s Llanos contra 10s nuestros".l' , Ante el serio dilema de dar apoyo a 10s pehuenches y alienar definitivamente a 10s Ilanistas, o de seguir gestionando un acuerdo politico con 10s rebeldes de ' CuriTumcu, el Real Acuerdo deSanliago +ue hastaalli habia resistido laspresiones del gubernador y de la Junta de Guerra de Concepci6n- opt6 mayoritariamente p r h primera dtemahva. Describiendo las razones que le forzaban en esa direxion, el Real Acuerdodeclaroqw sedabaayuda para "ulvarlosdel peligro deque IosYndios Pehuenches. desunidosde nuestra amistad.0 seanexterminados por loscontrarios, o unidos a ellos en retorno de nuestm desprecio con otras fatales conrcuencias . . . en atendon a que 10s Pehuenches han manifestado su fidelidad en repetidos a c t a a nuestro favor"." Asimismo, sugeria que se diera permiso a 10s pehuenches para que instalvan toldos en los paraps solicitadosp r Curin. Respecto al momento en ue se les frcilitarhn soldados, el Real Acuerdo exribio a Espifieira para que el ,%ispo explicara persomlmente a 10s pehuenches que no convenia realizar nuevasoperaciones mllitsres, por lo entrado del invierno. "En la precision de no ceder a dichas representsciones -instruia el Real Acuerdo al obisy recelase que disgustados de la negativa puedan alurse de nuestra amstad y p a w a 10s enemigos, que en esta mtingencia se les conceda el auxilio que el reverend0 obispo y Junta de Guerra tubieren p r wnveniente, sehalando oficiales de entera satisfaccion que dirixan sus emprews y observen sus movimient~s".~~ Con esia decision, 10s representantes ~s Ictivos de la politica imperial en el rein0 concurrian a prestar apoyo a 10s aliados i n d i m s , $in imprtarles las consecuencias militares, politlcas y economicas que podia b c a m w el rrcrudeclmientc,de la p e r r a intertribal. Por una vet, 10que mds importaba era la defensa de los pehuenches. iPor quC importaba tanto defenderlos? El roldebarrerahumana jugadoporlospehuenchesa hav&delmacimandino, una contencion fisica a la expansion de ios Iianistas, de 10shuilliches de las I

19,1590

'


mantener viva la tensi6n, aumentar su control local sobre los recur3Os militam y


7p "ah e el pmpio Curifiamcu. *

Si bien durante el parlamento de 1764 Curifiamcuno figur6 entre 10s PfeSque mgociaron el proyecto de pueblos con el gobernador Gull y Gonzaga, peas deseS d s tarde a p a M 6 encabemdo una pequefia facci6n indigena que se opoda violent a m n t e aaceptar losacuerdos. Cuandoel gobemador orden6 su a m t o , Cunfiameu era un jek menor o ca itanejo. Los dias gastados en el residio cambiaron su destino d r d t i c a m e n t e . Los~ispano<nollosle dieron a1 lo& el prestigio y la leghmidad que necesitaba para converhrse en lider de 10s disidentes en Angol y, m6s tarde, d e gran parte de la tnbu llalusta Desde ese momento su lucha estaria dirigida contra Ias autondadeseuropeasycontralosjefesqueapareciancolaborandoconellas.pnncipalmente los caciques gobemadores. Las divisiones que surgieron entre 10scapitanejosy lonbs, de UM parte, y lm dores, deotra, se hicteron aun d s c l a r a s una vezque el gobernadoi puso en prdctica el proyecto de pueblos de indios. Mientras lo: caciques gobemadores reiteraban su entuaasta apoyo y percibian sustanciales bene hcios matenales, Cuniiamcu desato su campaRa disldente entre 10s conas. Comc manikstara Guill y Gonzaga en una c o m u n i a n h enviada al Real Acuerdo, el Ionkc "empem a resfnar 10s animos y persuadirlos a que si formavan 10s Pueblos 10s Espafiolesles quitarian sus Tierras y Ganados,se aprovechanan de todos sus vienes y les harian Yndios de Encumienda y se servlnan dellos para mita"." Cuando el proyecto de pueblos comenzd a tomar forma, 10s canques gobemdores maldipron a Cunfiamcu. per0 no pudieron frustrar sus maniobras destinadas a desatar la nueva guerra. Sibitamente, en dmembre de 1766,loscaciques gobemad o e s fueron sorpmdidos por el levantamlento de 10slinajes llanistas asentados en h g o l , HuequCn, Niminco, Col$l, Lumaco, Repocura, Maquegua, Marvbn, Colhue, Bureu, Malleco, Requh, Chacaico, Bureu de la montaiia y 10s pehuenches de Rucalhue. La reMi6n estaba dirigrda tanto contra 10s pueblos que se construian como contra el poder y la autoridad de 10s caciques gobernadores. El proplo Cunfiamu Rpetaamente demand6 durante el atlo de Angol que se le entregara la ca efugo entre lor hispano-cnollos

z:rye


deCurifiamcufue les asentamientos de emro de 1767

y mgerara SUImasetom,eomo el que no padetean Ia m e ~ estorslan r ws rns40m6s,pues yt @via ies b n a n quiado #uscamllenas sus Utrnenes"

$e&n el "Covernadorsillo"de Legua. no debia aeeptirrse "que piearos perdan el credito, su guietud y b w e s eFlos, sin m m r w t i & & ~ ~ ~ dtehos mquietadorei, y de este m i s m senbr heron y dipon t a w los demas Caaques A n ~ g o s 'Ante ' ~ la temeridlad y au&ia de Curn%wncu y sus aliados, h eaciques gobernadorescerraban hlas M Csta del mestre de c a m p Salvador Gbnto *I pbernador GmII y CIOmzagz I da e m de 1767. Nmmiento, AGI, ACh, Leg 257 65 lbld, 8 de enso de 1767. AGI. A n . I% 257

68 Cartade Anlonro Naruro de Santa Marla a1 gobernador G u l l y Gonaaga, 12 de enera de 1767, AGI, d0Sslcedoalmaastrede c a m p Cabnto, Arauco, 9 de enero de 1767, AGI, ACn, Leg 257


.

No bbstante, era solamente hna'cuestion de tiempo antes de que 10s caoiques gobernadoressucumbieran frentea las intrigasde 10s rebeldes ylas demandasde sUS propios conas. La nueva guerra contra 10s hispanc-criollos proveia gloria, botin, mujeresypropiedadesy, porsobre todo, prestigio militar. Losguerrerosdelosdeds asentamientos no podian quedarse d e brazos cruzados y observar como CuriRamCu y susseguidores se apropiaban deestas riquezas. Asimismo, el precarioequilibrio de poder que existia entre 10s divenos clanes y linajes podia sufrir una transformaci6n sustancial conel ascenso de los"angolinos" y Curinamcu a la cbpidedelas relaciones politicas en la Araucania. Uno d e 10s mecanismos que tradicionalmente detenia este procesn era la participacion colectiva en las malocas y la distribucih social d e las riquezas. En 1767algunoscaciques gobernadores siguieron nuevamente este camino y se sumaron al malon d e Curifiamcu, mmo se desprende del siguiente cuadro. Alllrdosde C u n a m c u duranleel m l d n de 1766-1767

-__ .-

Cacique gobernadorLebli Cacique gobernadorPaillante Cacique gobernador Nacupil Cacique gobernador Guaquinamu Cacique gobemador Lebuen Cacique gobernador Buchaman Cacique gobernador Cuidelab Capiranelo Marinan "lndio de Respeto" Maribud

Reducci6n de Lebu Reducci6n de Quiapo Reduccdn de llicura Reducci6n de Pudn el Viejo Reduccion de Cuiquegue Reduccidn de Caycupil Reduccion de leneco Reduccion de Caycupil Reduccion de Rucarague

Furnfe. DPclaraclbndelrndiomensaieroLepumJni, Arauco, 13deencrode 1767.en'Testtmon~orde~uros que m l u e Diez Cuadernos . :, op. cor.

Penchulevi, el cacique gobemador d e Repocura que defend16 activamente a 10s misioneros radicados en 10s territonos d e su pamalidad, enfrent6 tamblen el desafio de uno d e sus seguidores, el cacique gobernador Vuchucura. Durante una junta 71 Cabnto, 'Dlano ', loc at, dla 28 de dmembre 72 CartadelcaaquegobernadorJuanCurrhrulhn y~rdobaalm~~shed~campC~b~,t~,7deenerode 1767, AGI, ACh, Leg 257


l$.,db

. :. , : ' / con'voc;lda'~r.Pendulevi, escribi6 el cacique gobernador Catricura a Cabrito:"Dis' thguiose la parcialidad de Vuchucura aquel vi+ a quien Ud. dio baston en el Nhcimiento. todos con cotas de malla a lo Peeuenche con vandera colorada por estar 8 ,a;

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16 de febrero de 1767, ACI, ACh, Leg


El f e n h e n o socioculturel que represents el abandono de lepnas. Hist6ricamente se lo encuentra en el mundo m i d cuando entre las familiasindieentescomenz4a eeneralizarsela prictia hrps en la puerta de las iglkas. A lo largo-de 10s siglos fisteriores se fueron consolidando instituciones de candad especiahzadas en acoger y mankner a ems ruiios,porlo menoshasta 10s sieteaiios. Tal preocupan6nfueespecialmenkrelevante en loscentrosurbanosbapmedievalesy enlas grandesciudadesdelossiglosxvn-xvm. El mundo medieval muestra una actitud ambigua con respecto al niiio, que viviamuypocointegradoalasinshtunones,ymbsbten~margendela~i~d.Por UM park, el infanhndio era un recurso relativamente comun, y la exposindn y abandono del hp a1 nacer, o m6s tarde, se transformaron en prictlcas cornentes destinadas a lirmtar las cargas familiares que la miseria impedia sostener Muactitudes pamen apoyar la imagsn de un nifio despersonalizado,sin el caniio y la aknudn que se le dio en Gpocas postenores * Por otra parte, ewstia un inter& por otorgar UM mayor "proteccdn" al niiio abandonado, achtud que st bien no implicaba un cambio sustanoal de la "psicologia de la exposici6n' provementede la anhguedad - q u e llevaba a deshacersedel hilo sm ensuoarselas manos con sangre, entregindolo a las manos de Dies-,dejaba almenos la posibtlidad de que fuera recogdo por un alma caritativa 'Comenzaron a buscarse remedios colechvos que permitreran garanhzar la sobrevivencia y educactdn de 10s abandonados Ya a comenzos del siglo xv, las nudades italianas de la Toscana habtlitaron hosptnos para acogera 10s nifrospbandonados-los"trovaklli~~-, y luego esas tnstituciones se generalizaron en cast todos 10s centros urbanos de la p e n h u l a y de 10s otros paises europeos

'

'

*

Lte h a b p forma p t e de un pmyecto que menta mn el apyo fmandero de FONDECIT 'La prsona del nuio todavla no estaba maahzada y no suxltah por pnnapto el -toy el mor" nandrrn. L. m o d r p ~ aen l Occrdmte (Bardona.1984) 1'83 P kche i'enfant dans le aut Moyan Age",Anmks L Lk'mognphu Histongue (1973).99,Ph An& L'hfant et l ~ d e f a m i l m ylys l L'Ancm 1

veare J L

m8ugm l S (PanS,1975). 171-86

Mienhas entre g n e p y rompnm 106 nidm erm abandonadoren el camp en el mundo mdev.1 ~e Ies expanfa en lugares poblados La poubllldad de sobrenvennade esp N ~ Odependla d e h candad sm m b u p , mlo que de la candad pvada. m mlocaban lar esperanaao en la candad p d b h OUnnB la EdadM~a.elmonaPlrr~ofueunodel06pnnapalesrelugmpuamucho.dr~mn~dm Enel~lgloVIII, lm mhca abandonad- p a Ls madres adlllterarde la audad de Mdln eran rmgdos en un hosplao d que luego 10s mnfiabaa nodnras. Im huhzaba y \os d u e b a hasta 10s slete lflm Ware P &&e, ~p A t , % , J LFlmdnn,q crt.194ys Klaprch "Athhtdesdevant L'mfant',Anmlrs L D h q m p h u Hstonque (Ism), h3 y s &se C Klapud, "L'enfanceM Toscane au debut du XVe upcle",Anmh & LMmgmPhu Htsrapur (Irn), 121 2

44


r .

centros d e recep~i6nse multiplicaron, nizando minuciosamente 10s cuidados, transfomcibn d e la importancia dada hacia el. El cambio en la actitud d e las I n a h hacihel hi%, sentido 'como d i m 0 de un mayor aprecio, llev6 a rechazar el recurso a1 infanticidio o a1 aborto como;nedio de des;mbdrazarsedeaqueI que nose Dodia mantener. Como altemativa a dichas medidas radicales se acudia a1abandono, &nmecanism0 menos extremo, puesto que dejaba lugar a la esperanza de que el nifio recibiera 10s cuidados d e la institucibn que lo tomria a su cargo. En sintesis, heron la revalorizacdn d e la nifiez y la institucionatizacibn de la caridad 10s factores que impulsaron la creaci6n de 10s hOsp1ci05,10s que debian impedir(a1menos tedn'camente)la muertede 10s hijosde madres solterasy d e padres legitimos que cartxian d e 105 medios para ahmentarlos. No olvidemod que heron &stas, junto a1deseo de evitar la vergiienza, las principles ramnes que impulsaban a1 abandono. Otro problema e5 si este mecanismo evitb o no la muerte!

Lc actitud paterna y social frente al niiio Essabidoqueel abandonode~josesunhechoqueperviveenlas~ciedadesIctuales, y muchos aspectos d e la complejidad sociocultural que represent6 este fendmemo en el pasado siguen teniendo plena vigencia! Su anilisis nos pone en contact0 con dos aspectos del comportamientocolectivo de la sociedad la sexualidad d e la parep y la actitud d e 10s padres con respecto al hijo. Ciertamente las poblanones del pasado obedecieron a lo ue podrfamos denominar una politica pro natalista: a h r t o e infanncidioh e r o n pr&ibidos? mentras el adulterio masc(l1ino y el hetmsmo comercial, si no promovidos, a1 menos h e r o n tolerados.8 En consecuencia, 10s hqos debian ser procreados sin importar las condiciones Como exlstfa ignorancia acerca d e las conductar contracephvas, una WZ producido el naciniiento y ante la flagrantecontradiccih con la situacibn econ6mica d e muchas familias,los padres se vetan obligadosa abandonar a1 hip. Como Cste p d i a serrecog~dopor una inshtucdn para su m a m a , se pudo conciliar el abandono con la "revalorizacibn" del Nfio que hemos visto manifestarse en Europa desde comtenzos del siglo xvm. Ademhs quedaba la poslbilidad d e recuperarlo a una cierta edad, obviandaventapsamenteel gastodemantencibnen aquelloaafiosenque 'ustamte, el Nib era "im roductivo", esto e5, s610 una carga para la familia. Ella, .&embargo, denin@nm&contribuy6areforzarlaestructuradela familia,sinom&sbienayudb a desintegrarla. Esta verdadera "inconsciencia procreadora", que Ilevaba a la5 parejas a engendrar hips sin preocuparse de su porvenir, junto a1 abandono d e la prdctica de tomar

'

I

5.

1. L Flandrin, p cit., 197.


w-

rdAoefa enviatloa la mu&. Y &t&aliddd no pudo kr ignorada por 10s padres. otras kbras, estamosen presenciade un mecarrismodeajustedeun model0faiiiilW que &e ser analizado nub profundamente en rdacibn con su pmpia forma de organizaci6n sodal. En virtud de la concepcibncristiana de 18 vida y de Iamuerte que: rige en nuestra sociedad, la muertedel nhio abandonadoserecibe con resignaci6n: 'la muerte ue golpea tan severamente a ems inocentes, decidida por Dios, les evita, en: ultimo &mino,lossufrimientos y nuriasde una vida desgraciada y, encamblo, 10s hace bienaventuradosen el cielo'.'$

'

Jlegitimidnd y abundono En Chile el abandono de nifios a a r m como otra "faceta" de la ilegitimidad. Es necesario aclarar que el concept0 'hijo ilegitimo' corresponde, hasta l8&, a aquel que nace de la union de un hombre y una mujer no casados por la Iglesia, y desde esa fechaenadelante,dela uni6nnolegalizadaeneI RegistroCivil. Estasunionespueden ser durables (concubinato), pasapras o momentheas. En el mejor de 10s caws, 10s hijosilegitimospermanecen juntoa lospadresquevivenenconcubinato,perolonds comun es que vivan desde su nacimiento dlo junto a su madre 0, muy excepcionalmente, dlo junto a su padre. En el pasado. varios factoressociales - c o m o la fuerte influencia de la moral catdlica, la pres16necondmica, el recharo que exprimentaban de losqwlesrodeaban y losescasossegurosmateriales,casisiempremuydificilesde o b h e r - llevaron a veces a estas madres a abandonara sus hips. Ello explicaria que un gran porcentajede 10s nifiosabandomdos fueran ilegitimos.'l y dlo una pequeh proporcion, cuyo abandono era el resultado de la presion de la miseria, fueran legitimos.

8,

.


rodeaban q la madre. CUADRO 1. Ednd de los h]os kpl~gitlmos abnndonsdos 1870-1910 (en porczntnp) Grupo de ednd

Hip lcgâ&#x20AC;&#x2122;limos

Id. I&@tlmos

Total

0-29dias 1-3meses 4-6meses 7-11meses 1-2 afios

84.7 77 6 74.6 a.4 44.2,

15.3

100.0 100.0

21.4 25.4

42.3 55.8

100.0 100 0 100.0

m a s de elimmnaah de hijos, tales como el sigloXIX, o la muerte p r hambre o inanicidn?g


La magniiud gel miurnen de 10s abnndonados


tor, per0 no es aventurado argo del period0 analizado. 1no puede entenderse como el resultado de una escasa prdcbca del'abandono. Hay que tener en cuenta que su regrstro es muy rmperfecto en ems afios. Ademis, la ruralizaci6n d e la socredad onentaba esta conducta en otro sentido; esto es, en el aprovechamrento de 109 huerfanos como mano d e obra El difundrdo vagabundale rural cuntrasta con el control urbano, en cuyo marc0 se organrzan 10s orfanatonos. rece innegable que esta prdctica se dio preferentemente en 10s E l a sociedad. Las clases m6s pobres son las que aportabnn el mayor conangente de expbtos, y 10s cambios de residenaa o d e lugares d e h e b i t a a h en 10s centros poblados, que impuld a estos grupos sociales haaa la penferia, ayud6 a incrementarelvolumendeabandonos Una granpartedel contingente de estosruiws, lo fue porque sus padres eran demasiado pobres para cuidarlos por sfmrsmos " Siobservamoslaprocedenciahabitacional delosn~fiosrecibrdosporlaCasa de Hugfanos de Santiago, se advierte un claro contraste entre la zona central de la ciudad, donde se concentraban 10s sectores sociales m A s acomodados, y el Area penf6ncasur.Entrel87Oy 1920,estadiferenciasefueacentuandoenconcordancracon un proceso d e transformaah del hlbitat santiaguino,que desplazd 10s w t o r e s del centro a la penferia.

sector^^^$

CUADRO 3 Ongen hnhtnnonnl de 10s nitios abandonados de Snntmgo (en pomntn]es sobre el total) Period0

Sector Central (Parrcqma de Sta Ana y Sagrano)

1875-1920

Perifena Sur (Rrrcqmas de San Uzaro y San Isidro)

Otros sectores

44 8 49 0 49 4 44.4 52 7

38 0 32 1 38 4

51 2

50.0 54.8

60.1

45.9 37 1 38.8 39.7 39.3 37.3


eran reden naados. CUADRO 4. Ed& de tngreso a1 Hospicio de Santngo& 10s nirios abandonados.1780-1920 im prrmtR]e5) G r u p de e&da

Slgb XvI11

S18lO x1x

S@O

0-29 dias

98 0 1.9

71 2 14 5

70 6 12 4

4-9 maes 1 afio

70 21

88 31

2 aRor 3 aaos y mir

08 23 21

42 09

13meses

SfD

xx

F w b L b r s de mnhadaa la Cam de Hutfanor de SanKago, k a b n Lactmcu, Vols 11 a1 24 Ardlwa \ Naaond. Contsduris Mayor, Pnrnera Sene 943, S e p d s Sene 237

5o

En todoslososariosexamnados,elpruner mesdesdeel nacimentoa arececomoel mls mortiferoparaloshu~rfanos,enproporclonesmuysuperioresala Belosniiiosnacicios en un~oneslegitimas. Y frente a la hecatombe que muestran las afras, 10s ya altos porcentajes de mortalidadinfantilde la * p a - q u e conmovleron a muchos contemporineo+, pamen imsorios. Dichas t a w , siempresobre el 600por mil, h a c h que una vezsuperadalabarreradel" rimeraniversano",elniiioalcanzara i import ante victoria sobre la muerte. La9 prokbrlidades de morir dismnuian durante la infanda y b adoleocencia, aunque siempre dentro de limites de alto riesp. La tasa de mortalidad juvenil durante el siglo XIX y pnmeros decenios del siglo xx, fluctud enwe 300y 500 por,ml.


r?,,.c

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7

uyelocuentespara mostrare1 fataldestinoque abandoabdos. I3 segu~miento de cada constatarlo con la mayor audeza:.

1876-1885 1886-1895

18964905 1906-1915 1916-1925

813

802 760 735 736

Fucnla: Libros de EnIra& a la Czsa de Huhrfanosde %"hap, Vola 10 d 27

Esta siNad6n se advie& desde losorigenesdela Cdsa de HuWanos, a mediados del siglo xvm, a que una de las razones que se invocaron para fundar el Asilo fue In p a n niiios abandonados aue se'veian en Santiaeo. de loa cualee la mvoriil cantidad

dy,

y agonizantes";otro de 1910concluye que y muchos de elloi en un e l a d o de salud a que se veian sometidos10s n i b s abandonadosen n percibidos por 10s propios adminishadores de la instituci6n, 10s que propusieron medidas para mejorar las CondicioneJ de vida y la &mentaci6n de 10s niRos recibidos a muy tiema edad. Se adoptaron sistemas de $Yhmtaci6n artificial para suplf! la falta de "amas de pecho" (nodrizas que a m m a n a b a n a 10s r e d h n a c i d o s a cambio de un salario). v luem se disouso aue todos 10s '&%&Han uehnanecer losprimeros mesesdeedah en ;1 propia b s a , ;l cuidado de


~

per0 una vezqaellas ;en los jemque henen allmentar, serehrani~nnki%atamteporhrepugyndaquelesiqnran N o p ~ ~ ~ e r o ~ c ~ c o n I . v l s t a d e n i i i o s rompletamen&demacrados o cubtertos de la piel tan repugnant-, que M se pede miwh sln inspirsr un sentinuento de repuloi6n, qulen quiera que sea el que lo% oLwerveâ&#x20AC;?,n Las condkionesen que se desarrollaba Is cnanza de los nlfios fuera de la Casr deHuMmoatampocoemnmcepaonales, de modoque610a t e n u a h bs %os de

rn-.

Loscui~quelespr~abanIwanuswmam\prrnegligenterElsahno queselespapaba,nunasuperioradMpeJos,~oCuppbp~enIasneceerd~del rqueenlbsdelnhlo Avccesresldianenlu tanalejndoscomoBuh,hque, Isla de Meipo, etc. Ademis, casl t z a n fanullas de condicdn muy bmilde.Deacuerdoalaregliunentacr6n,esusrnujeresnodebtanhner un hijo pmpuo quealimentar;98 oblrgabana amamantar a1 niF& con lache de who; no debirn vivir o m b de tres Wbmehw de distnnria de la Casa; no pxlien cnar simultdneainenka m8,8dedos erp6sitaay de& devolver al miio a la Casa en manto &te presentara al@neintamsdemkrmedad. Sinernbargo,enla pdcbca ntnguna deestasexigennas

%k,

pdb~~~~1BP(yr909sopvdohamu~disnMbnddlu~~enqueresidk ~ ~ l l ~ & s n m u e rEstzldtrasmu~tranqwlei~ndadoelnergo t e . ma tgualmeate alta hen del Asilo. CUAWW7,RiMWkfu de b morralddeldr Ips buqam.1694-19@

mLcoSa

nbCnaP

deAm


deseonocido por la poblaci6n. Ya hemos hwho referencm a la hip6tesis sustentada por A. Fauve-Chamoux, paraqulenIacone@pci6ncnshana dela vida y dela muertepermitiaaceptar la muerte de un niiio Inocente como la voluntad de Dios ue, en ultimo t h u n o , evitaba a ese nifio10s wfrtmientos de una vida desgraciada Jos peli rosdel pecado En el pasado sesentlQquelamuertedeunniiioinocentedecididapor%ioshaceunbienaventurado enel cielo y undesgraciado menosenla tierra, sostieneesta autora,cosa muy diferente de un nborto producido o d e un infanticidio que, en cambro, se sabian crimenes. Tampoca puede i orarse el "impactoemocional"que supone para 10s padres o la madre el abandono hip. Peroes indudable que este impacto se atenua ante la dventualidild mucho mi$ angushosa y urgente que representa conservar el hip, ya qrye I& extrema pobreza le asegura a 6ste una inminente muerte por manici6n 0,en otros c a w la verguenza pablica y el rechazo del grupo para la madre y el hip. Esto dEtimo debe h a k r pesado mls fuertemente en 10s muy incipientes "sectoresmdios" de la comunfdad. cuyas mlidarldades eran todavia muy tenues y sus n o r m s y Condwtrs modes escasamente socializadrs.

21


Gabriel Salazar V. hertigador de SUR, Centro de Eatudios Sociales


Barren, "la que abiend que era parto". Previendo un pa ue las ayudase teni0ndola". Alas una muprcita, seguida de ia par. Trassu segundo parto, Rosaria Araya no mosb6 sintomasde fat@ dgUna. % entia biemRecibi6unpocodecaldoypidi6j u ~ d e c ~ ~ r i r e s . T ~ O p a ~ 6 ~ ~ ~ nonnalizarse. Per0 oba vez, cum0 a Ins once, "le apuramn nuevos dolo=, y en t6nnino de una ora naeid oha hembra, i luego sali6 tambi0n la par". Fue entonces cuando, todavia bajo el peso de su gran ban'@, Rosaria A r a F estall6 en una gran desesperaah. Porcstaarceraseafliji6lapacientedemasiado,recordandosupobre2a i la desus pad=, diciendo que aria mn tantos ips i como se v d a para criarlos pues e n tan pob-, por IO que dsrd mas bim morir. La,madre y las otras personasque la auxiliaban se esforzaron por consolarla y tranquilizarla.Quenoseatligiera.Quenoibaamorir.Que todoslaayudarianacuidar de sus hijos.AI rato, R d a pudo al fin relaprse y dormir algunos minutos. Algunos de 10s presentes se retiraron. Pero, con violencia, a eso de la una y media, la barriga c o r n e d a retorcerse de nuevo. Los violentos dolores se prolongaron por casi ires horas. Y eran las cuatro bien pasadas cuando de la enorme barriga emergi6 oba hembra. Entoncer Ilor6, se Iament6, i erclam6 al cielo, nuevamente, gritando que la privase de la Ada, pues se creia ser la dtica de todor por aber parido tanto niilo, i lo peor, no tencon que alimentarlor. En medio de sus itos y Ilanto. 10s dolores atacaron nuevamente. La partera dip que d l o era la par.%as

...la padente $eaflijiotanto, creyendo que era otra criatura, que la partera retrocedi6,

i entonms ella, sintiendo un

gran dolor, dijo que iba a morir muy pronto, i ab16 a su nudre,pidiendoleperd6n,mmotambien atcdorlosquelaauxiliaban,idandoun hene

quendo,al momento, expir6. Como en un em,dlo qued6 un largo, tembloroso silencio. Los que la auxiliaban -cont6 JOGSimebn-" dicen que muri6 con bastante barriga". Quaeramuy probableque, todavia,contuvieseotrasdamras.Per0 ya nadie quiso averigumlo, "i conoaendo que estaba muerta, d l o trataron de amortajarla". Las criaturas que alcanzaron a nacer fueron, pues, cuairo: un var6n y t m hembras. SegCn J& Simebn, todasellasheronmuy crecidas y robustas, "tantocorn el que nace solo". El var6n fue llamado Jod Maria, "ise crla en la cam de Juan Gdoy, recojido en esta por caridad. La mayorcita de las hembras se Ilam6 M e r d e s del


I

u i a l w a s - m m o o t r a muerte mucho peor-no h e exorcizada. Cuando menos, nosu ataque ddinitivo de largo plazo. Pues, para el tiempo efimero, Jd Simdn, el or,consigui6unpaliativo:inform6del cam al intendentedeCoquimbo, Juan elparejo. lmpresionado por lo que consider6 "un suceso estraordinano", Juan Melgarejo remiti6 10s folios al ministro del Intenor, Manuel Montt. El ministro, . Imenteimpresionado,p~unofiaoalPresidente,Manuel Bulnes.Sadecret~5que Rosaria Araya fueran alimentados y m& tarde educados "a menta del

r

archivadosdel Ministerio que lanzara eseegobemaras de Rosana. Hallamos tendencia decoquimbo registr6en suslibrosla sniiios. Y que,desde finesde 1847, obstinadaIllapel d o habfa obtenido una 'caridad de ado de la emocion Hlantr6plca expefimentada IascriaturasdeRosaria desu temdodestino histdrico. Mucho uchedumbre de niiios chilenos pobres que, entre 1840 y 1920 rdidos por ese mismo destino. culpa y llanto de Rosana Araya constituyd, hist6ncamente. un .La 'anunciacidn'de laanwstia vculpa delas muieres mbresque sefuerl p6rtkonbrmal deentjada delosniios le. Y es tambih por eso que el "estraordinano el p h h c o introductono de este trabap.'

11


Asi,poco apoco,depuraausenoay"notioamiento",unpa@del hpodeMaW Vega ~e iba transformando, en la mente de sus hijos, en una especie de I e p d a . En un padre legendano. Legendano, per0 inutil A veces adrmrado y deseado, per0 laS d S delasvecestemidoyrechazado.hes,a findecuentas--osea,cuandoloshipsya IW eran m6s m i i o s , no resultaba ser m6s que un desecho de la sociedad." ,Cub efectivamente culpable era;sm embargo, un pap6 como 692' T d o s sabian que un "pe6n-gaMn" no podia, nl 61 mismo, mantenerse con el jornal que pagaban entonces por su trabap Que las mbs de las veces se le forzaba a trabanr "a raci6n v sin salano" Que, w r halllrsele en el camino y sin ocupao6n decir; sin una pipeleta que atisbg;ase que tenia "amo"-, se le consideraba un "vagabundo mal entretenido", y que por considerarse al vagabundo un estado "de suyo" pre-cnminoso, se le acosaba y se le peneguia. Era un sospechosode nacimien-

2

' ~ m n a o r u h u p s n ~ ~ , o ~ d m i a a n ~C~u li bn d r ol ra ~d l 6 , r d ~ a n L S l e n ~ n n

~6sdeLbmaBsmmW.Al~~odla~16 y l u e ~ ~ l l P a l o r u e I o d e ~ r ~.., .loa0 ~ d ~ m ~ ~ .

*

la Inhndenaa de

emmopudeI puwebDndidomie+vallo


1 sus hips mayores,de por vlda, como ''Goned obligados" al servicio de la hadenda. Asi,conelpasodelosafios,laimagendenuestro pap6"inquilino"senosiba tornando, de verdad, d s y d b insoportable. 0 prescindible. Esqae el viejo, para ascender en la jerarquia patronal, t e d n a b a por convertirse en un rahoso capataz del ordeh q e lmdestruiaa61ya todwnosotroscomopersMs Se fueconvlrtiendoenun palrOnCin0 de tercera claw, que peonizaba "a raci6n y sin salano"a sus propios hijos, o por un m'sero salario a 10s hips de otros inquilinos. que se convertfa, a ftn de cuentas, nuestropapd"mnquilino"? En un hombreapocado, servllizado, apatronadb, sin agallas DroDias. v en un Drovecto familiar sin deshno ni dimudad Si uno quetia ser un 'ho&e'hewrdad,oka,un hombredigno,dueriodes~propiavidaylibreconductor de su p r o p familia, entonces no podia uno escogerlo a el como rnodelo Asi que no tenh aenttdo quedarse al lado de CI Habia que abandonarlo, apenas fuera Habfaqueecharsealcamino,buscarporotroslados Y.Clquierequedaroeal~~~~~o


‘I


otros "huachos", estorbibamos por dias entems,

intervenirP Si era "fritanguera" o "vivandem", la plazuelasy descampadosdonde instalaba su oocina, Per0 si era "sirvienta" o "connera" de puertas adentro, no podiamos tenbmos que uedamos en el cuarto o en el sitio, a veces SO~OS,otra custodiade la 3uela.B En cualquier caw, estaba siempreocupada.N U S por rn& temble que fuera, no lograba distraerla de sus quehaceres 0 r nosotros. No la poseiamos. Hay a l p , sin embargo, que no puede negarse: tenia agallas Cuando p se encontraba "cargando" mris de un niiro, tomaba una decisih crucial: abandonar la casa de la abuela para arrancharsepor cuenta propla $ 3 0 majadereaba entoncesal hnterillo del pueblo para que redactara para ella, y "a ruego", una "petici6n de sitio" dingda a "vuestra seiroria",el alcalde o el intendente'" AI final, lo consepia: le daban o amndaban una cuadra, un cuarto de cuadra, unas pocas varas de herra. All4 levantaba 5u rancho, sus"planteles"de drboles frutales, sushortahzas." AI tiempo, su "quinta"eraun verdadero vergel, lleno de vide, sbierto,generoso Pero, LquB ingreso le produci. esa "quinta"' Rara vez m6s de trmnta pesos anuales, jcuando lo que se necesitabaparaalimentaradecuadamenteasu "mucha familra'hopdia sermenosde


no J o h n escakar,y la s a p b. repnte en nuestro rancho, tenni sus muchos parroqoianos. que, liberarla.s LEra mam.4 una puta o w?

incendiaban el rancho y a no aprender a servir y a tenet terntono sin ser perseguidos eradeidayvue1ta:desirvlen nOsptroS.

'dad Nlmao 21, de CarmenCnu.ExMn*. doc quu de Had& M addank AMH), Vd. 309; Fruntl4 2 Cdmial6n ds C.teSh0.


donde undfa reapa~eci6pap6,r esta vez a partiapar de nuestra nuevo, estall6 la vlolenoa. Pe

Habia que comprenderlo: para nosotros, la vida no consistia en seguir majaderamentelas huellas de pa@ y m a d No podiamos repetir el ejemplo que nos daban. No tenia sentidoconstruirnada puertasadentro. Noconellos.Noallidentro.Nuestra rinica pos~bilidadradicaba en buscarnos entre nosotros mismos, puertas afuera. En construir a l p entre 10s "huachos", por 10s "huachos"y para 10s "huachos".

IEStabaclaro. tencarnos que npadiEStabaclkrnos,o mow. I

II

Fue lo que aprendimos a ham, desde el pnncipio. En torno a 10s pllones, donde lavaban las mujeres.En la "caja del no", enguerra de piedras contra lw chimberos. En las chacras, contra las tapias de 10s vecinos. En Iss playas, marisc*ndo, q u

66 36. En 1 9 0 6 e u r ~ a n a ~ p a i r 2 7 ~ ~ t 246aIumno~imtor ~ ~ ~ n d ~ ~ ~ Da ~ l ~ , ~ 3 de kn dor terms (69 1 p r aento),Qitn muleres Las mu+ de pueblo que van P la -el&, senadar cerds al Congeso en 1660 "deuieFmnfern1 dene par resultadoque conpisrm In6tllar.Lb4 duo en pmslhltas,de lo qua tenem08 I& p i n n h o o de qemplos" G. am, hisKnm dc la auua-educaaslpopular (mtegrwbn 0 autonomh loktiva7: -$E-, no. IS(1wn 95-96 10,1990


al "vagabunderio, ese mananhal inagotable de vicios I de crimenes, I que tantas causas fatales concurren a aumentar en las poblaciones"!' E s a ~"pandlllasde huachos", las bandas de "rotos alzados", las"gavillasde cuatreros",las "collerasde cangalleros", 10s "encierros" de ociosos, mal entretenidw y tahlires, las "nubes de mendigos" y las "EIINOM de mujeres" que se congregan en la5 puertas de 10s billares y caGs, constituyen una arnmaza cieyta para la sociedad honorable y nviliurda en la que viwmoscnstbanamente ,Y sabbsporquP' En primerlugar, por u e e x vagabunderio e gentuur que vive "sin Dios m Ley'", escandalosamente, oqendrendo la vista y demralizando a la ~uwntud,como lo prueba el Informe de don ManuelP&rez,don EsidoroErrdzunzydonPedroF~lixVicuRa,queenunodesuap~rrilfosdlceque"cuasi todo el %emd&l . se pwstituye y se consume en forzada inacn6n: que 10s niiros en nwla oe ocu n"' En segundo lugar, porque esa gente, inclinada como este por inmlenaa ye1 desacato, constituye una ameneza permanenteal naturalemal roc,& derecho de propledad y a la majestad de la ley y la autoridad Por liltimo, porque su i n v e n e i b k p r o c l i v ~a la holgiuanerlasustaesuusbrazosdel trabajo produehvoque puedeengrandeceranwstra naclbn.Comprender&squeunaamenazacomo&sa,que afeaa a lor fundamentosmismos de nuestra avilizacibn,d e b ser eliminada, a cualquiercosb. bporestoque hem- encomendadoanuestrosInbndentes,Gob~ad~ ms,Subdelegadoselnspectoreselcumpllmlento irrestricto de una tama fundamental: 'la persecusibn de EM vagos . . la eS9hrpadn de estos parisltos . . . esnnguir las

40 41 42 43

Enear.'Zldncabrpra',LErtnNarUlh6.no 291 (18deibddeIsn) 69-71 F Femhdea Ymedadep'. R G ~ da M ~Ssnrvrgo 2, no 3 (1848) 279 AMI. VOl 1% 4 de aS@StOde la6 Memona de don Mullpel de la Barpa. ln&dcnk & senha.&, AMI, %5 22 de lUh0 de kW3 Informe presentadoa la Ambles & n d desnhrgo.

,


Articulo8 Sepotubcr de dulces. cmestiblw Articulo 1 2 Seprohdm

la cludad.


yv@antes,ha nuestras calles.

as caws pnnnpales, al

stamosempeiiados en ellos nos contraatacan a mansalva, en la n l k s expdsrtos".Per0 nuestra pacienaa de hemM preocupado de este problema.

,


zDe

manera? Pues estableciendo, en toda ciudad importante, UM Casa de Exp6sitoso de HuQfanos, cuya funcihes rmger, alimentary educar a las criaturas que susmadresdesalmadashanabandonado.A trav&dceshsberdficasC.ssshemos a s u m i d o l a ~ ~ ~ ~ l i d a d d e h ~ d e e s o s n i A o s s e r e r ~sociedad.Eltrah@ ~lesalil h u m a N ~ r i o q u c a U I s ~ ~ d e ~ ~ c ~ ~ ~ todosb6~iudadP y ~ 1 o r a d o ~ f nos contribuyenm de este pis, y con este fin detallarma a continw6n vosotros wn a s p t o de ese trabajo:


Hal muchaz d c e s n s calle'que suelen presentar el aspect" d c u n inmcnso patio decolrpo en horasderecrco ,lquBcolepale~, por Dios!Chiquillos hdrapicntosi s u c ~ o s s a l e n d e s u ~ m a d r i p e r a s a rcspirar el J ~ T Cde la calk, 1 corren, t n x m I gritan hasta ensordecer, levantando nubesdcpol\,ocincomodandoa 10s transelintes. El policialdcturno IJllios b m en estas linens, porfovorl , , atirrnado en una csquina, suele mirar con cntera m p a slblhded todo est0 h b c muy b m lincil(o m e p r q u e nosotros71 que 10s muchachos n o I en contacto con tantas causas de pucdcn lugar cn 5"s casas 'altan a la c a l k pervcrsion moral. t m t m elcmcntuc .ic degradaclon Idcomprendhr ilhorn elprligro71 aprcnden 10s V I C I O C corrcspondicmte. dl lugar d m d e se hdn crtado

iPor que, Dios mio. el rnundo dc IPS "huachos" es tan irreductible?

IV

L A TRANSFlGURAClON DEL PATlO DE [UEGOS Antes AI salir del rancho, corno u n abanico, se ahria el pntlo deluegos, que sf mtcndia hasta lob pies de la Cordillera, y atin nGs arrha. Rcpleto de poslbilldades Desafiante Invitando a 10srnusculos y la Imaginacliin a e p c e r su capacldad dc dominio Nuestro

poder. (En el fundo Velacquino donde sembrsba y; chdcrar habla buenos carnlnos se daban muy bicn las papas Esto era en San Vlcentc de apellldo Tagua Tagud nuectra c a s d a b irentc al camino Lab Pataguas I6I 'darar, Loa dlrmz.

, Ioc < ,I,

po,rm

arrosB ."Del estableamlenioI?ehairlo.ubrerur, , l n u i s s d r i ~ ~ ~ ~ , i ~ ~ ~ ~ ~ I no h l B S a l a ~ a r0 , 'Versos', Cuaderno Numen,

2 (~nrdi!o),108

133


74


INOse podia juga11 No habia ninguna vegetac16n Viviamos envueltos en aires venenosos lNo se podia pgarl Comenzamosa enfermarnos M s hermanos menores se muneron Nos reventlbamos por dentro de ganas de gntar, de llamar a alguien . ,y no se pdia lugart

"Asinadaencada unadeaquellascuevasvlvia una familraentera, porlojeneral bastante numerosa, 10s vicios del padre conshtuyeron la prrmera'escuela de 10s hlps, quienes, amamantindose desde que nacencon la corrupcdn I el eschdalo, llega a ser su alunento, su modo de ser ordinano Alli no existen, no pueden existlr ni el pudor ni la demncia"."

Nos mnvencimosde que el mundo se reduciaa nuestroscuartos y laberintos encharcados Sufriamoaunaespeciedemetamorfosls Podiamoshaber sido ratas, o tal vez ya lo dramos Una embnaguez mortiferanos embotaba10s sentidos A veces nosencontrlbamos mirando el vacio, como en Bxtasis LPorque no vienen a observarnos' 'Que suede? cQu6nos est6 sucediendo?


colchones d e tierra, que H vecessuele formar nubes de polvo con 10sju rapientos muchachos i de 10s innumerables perms del vecindario. . las rim es cosa precisa para acercarse a ciertos lugares. Allison amagados a1 mismo tiempo 10s dnco sentidos del pobre t r a n d n t e por las variadas es@mas indecentes e inmorales que se nos presentan a1 pasar .se ve, en confuso desorden ...el bracero en que se hace la comida ..estacas clavadas de las que cuelgan ro sombreros, canastos, etc. arnontonados choclos, papas,r e p O K etc. produdendo un olor C6mo no han de salir 10s muchaeh0.s a saltar a la calle, que es el verdadero pano de tales habitaciones?S610 quedan 108d s pequefios; i no es estrafio verloa medio desnudos i tendidos sobre el htlmedo pavimento"."

..Z k:

..

.

...

iviniste? Mirame enmnces, de U M MI. iAlanzar a distinguirnu? Soy de Iw mlr pequenor. Estoy mediodesnudo y tendido mbroel humedopvimento, .,jQu6sisnter por ml? 'Que esperas de ml? iMe temes?

V

LOS NUMEROS DE VlDA Y MUERTE Durante el SiglO nx, la situacibn de 10s nifioc indigentes comtihly6, en Clule, un problema social relevante. Los siguientesindicadores, de orden cumbtativo, &xdben el perfil general del mismo:

1. Prqwrdn de la poblacih infantil (de UM a quincearn.4 en re.lrccdn(1 Ea poblacidn total, nanonal y/o provincial. Sixlo X I X Durante las primeras d k a d a s de este siglo no ae realizaron censoa propiamente nacionales, sino, d l o parciales. Los datos existentes, que son por ello necesan'amente fragmentarios, indican que la poblaci6n infantil chilena em,a un nivel siguficativo, numerosa. Por ejemplo, en la provinda de Maule -que contenia un alta concenbaci6ndeindividuoscatalogablescomoperteneclentesale s t n t o i n d i S e n t e - s e r e ron en 1827 las siguientescifras: 46.885 muchachos y nifios d e menos de quince a h , UM poblaci6n total de 104.129, lo que da un porcentaje de 45.0 pn dento. Si a sobre ' eso se agrega el tram0 etario d e quince a veinticinco, el porcentaje ocupado por la poblaei6n pven aumenta a 60.4 por ciento del totalR Est0 revela el importante peso 'demogr6fico de la poblaci6n infantil y pven en esa provinda. Casi dos d b d a s m i a %mi&,en 1845, la poblad6n d e uno a quince afios se habia incrementado en d&ha pvincia a 46.6 por dento." Per0 en 1885 era d l o de 42.9 por dento."


de los d o s . 1848-1916 '

La propomen de niiios ilegttimasnaados en Chile entre 1848 y 1916aumentd desde

unquintodeltotaldelosnacidosamisdeuntercio.Talescifrassondenive1nacional. oficiales y apoyadasen casos debidamente documentados. Otros informes sugierep que, dentro de determinadas h a s , @sa proporci6n pudo haber sido superior. En la ciudad de Santiago, por epmplo, fluctu6nmmalmente por encima del Nvel nacional: entre un mInim0 de 460 por m11 y un mHxlmo de 541 por mil, entre 1903y 1910.N A modo de htpbtesis, c a b estimar que, en 10s barrios pulares de la capital, la' roporcidn de nitlosile timos debi6 -larentre 75Oy &por mil. En consecuencia, Lcia 1900, y sobre to& en lor distritos pokes, casi 10s dos tercios de 10s nacidos constitulrm c a m de nihos 'huachoa".


DE LA CRONICA ROIA: EL VI", LA SANGRE, EL FUEGO, LA DNAMITA: LA MUERTE Losnifiosindi ntessevieronenvueltosen incesantesolasdeviolencia.Tantofuea4i. que,a "ems, eHw mismos concluyeronpor impulsarlas.

El Vino "Eldmnfngoen la tarde, una nitijcr, en mmpleto estado deebriedad,fue dwcubierta fficondida m la COdvM de UM resid& prrticular en la Calk de las Monjitas. AI scrledmandado que dlqaba+onara me lug&, sc pwo furiasn, yfue necffiariollamar a un policrb. AI llegar a la rcbUimaa, el guardkin del ordm frat6 de form a la ebria muler IC abandonar el lugar, pem pronto dlscrtbrioqueellaem demaaiadofuerteparaU y;consu cffiacarota y el mstroamtiado, two qur retiram dd "npo de W n . Fue nCCLS(Im llamar refurnos, y despu.4 de una wdadera turbmtulta. )a klkom mqierfuc U d a n h camisaria Trm un corto momento 01 9ue F,m*edb nwrr*adrr, dfa quebrd la punta de la cdda, lo que oMi@ a la guardia, pam mpcdrrps la mujdr riguicra ha~iendon u m estmpinos, a atark de ptcs y manos. Y en me &ado pzwmxid,M a qumu hria amaind".u

La Snngrc


La Dindmita "EltrbaiadorGrenwioRuiz ...~sofinasusdiassurciddndoseconuncartuchoded~~mitn

que% coioc6 en el ;echo. Se Cree que ldcausa que ha inducido a1 suicida a tomar tan tremenda d e t m n i d n ha sido una larga enfemedad que le aquejaba.Parece que su q s a tarn& se encontraba en cama. De Ins avm'maciones tomadffi,se nos informa que In Casa lesuspendw elvliricoqueledaba,ytambih le kg6elpemisopara hacer una erogaM'npnmsuenfenedad Dqalaespsaydos hijosrnmoresdeedadysinrecursos.Elsutndallaraba l4airos trabajando en la Casn.Ofcim Rarnira El Corresponsal"9'

La Muerte


iCu6l ffa esa dimensi6n? Aunterminadoestetrabajo,noesposibledefinirla.Acasoesel pderimientode la historicidad.La dimensi6n patetica dela sufesibnde hechos adultos. La p r o y d 6 n de 10s acontecimientoshacia el interiorde la sensibilidad humam en SU a t a d o @S p r o y p m i n a ~as res~nafieiasinfinitas que el comflep y WIW sdmal ~espiertaenlasmilcuerdasdeunacMlcienciaintacta.Como si IahisMadadinkWI no seresolvieseen el estallido encadenado de 10s accmtecimientos,s i m @ la pfC&I+ I didad casi intemporal de la sensibilidad. Si eso era, jc6mo llegar hasta ani? jQu6 niiio deja testimonioe OSnibDB 0 materiales de esa profurldidad? Podria resolverse el roblema --cam0 de hecho S him aqui-drgaruzando los hechosaddtosen torno afnifio indigene, para reptodb cir pQlidamente el amasijo factual que se proymtb, durante el siglo MX chileno, al interior de su msibilidad. Definiendo v acomcdando nuetra historia adulta para medir sus repernrsiones hacia la infance desvalida. sin embargo, la sensibilidad infantil, 'es pura rewnanciamultiplicada porla gernunalidad de su men pmfundidades,Ocurren -ocumeron- c o w . Cambios ne$.E1 historiador, eneste punto,no tiene mBs caminoque estar atento a lo que aflor; - a f b r b d e esos cambios profundoe al exterior. A la historia pitblica y estre d e loa adultor.Y podria construir, entomes, una historia de las conductas i n ~ t i l e sus s juegos, sus castumbres, susreacdones, y su evoludbn a travC tlel tiempo. Ante eso podrh a m i n a r el problema obptivamente, incluso utilizando un lenguaje neutra --corn0 el utilizado por 10s analistaa de las politicas sociales y de beneficenciad e la Repitblica-, a efectosde perfilar esos (minuscules) h&s, sus tendencias estmcturales y loa cambios expenmentados. Hechos y tendencias debidmnente medidos y cklficados. Y tambih archivadw. Con todo, ies 6se el punto? jHemos cogido con em lo especifico de la historicidad infantil, y en especial la de 10s nifios indigentes --"los huachos"- del siglo m en Chile? En el cam de ews NAOs, pardera que 9u sensihlidad trabaj6 en el sentido de construir identidad. De deenvolver la humanidad pura que contenian, por encima y

misall~de~~matenakshist6riimsex~osqueimpactabanene~la.Trabejandoese germendehumanidad-odedi 'dad-mnya pesardeeJosmateprig.Espresk mba@fenso ue su historiciflpareders no habers esmchlrado nun- leps del hist6& adulto. Esqueesosnilioa,aun siendi, meros*'hua&os': reflejaron h storu adulta del pals, per0 no de un modo puramente pasivo, sin0 en 'mjeto*.Hay en todo bo un elemofit0 bdsico, fundante, de rebeldia. Aceso aqui, en este nivel de pr0fundid.d ~ S ~ I k ! . %donde ppddo b u r a r y hallar el origen e w a l d e Y cor~tumaciaque son Cmcteristicas del movimierle popular chileno.


INTRODUCCION Pudo, tal vez, llrmarse Fionis 0 Lerndro, o Manuel. aunque le dedan Jeremfas,Job, “Rey de Ls Mdancolias” En un momento de i n , sin embargo, se ]lam6a sf mlsmo

esiudhte”. En verdad, parecia un muchacho pobm que, para pagar sus estudios, ha como a r c h i m o copista en el Cabildode Santiago’De cualquier modo,su amor con Manana” na lkg6 a kliz h i n o pqrque ella, ”tirana ingrata”, lo despreci6 por otro. Tras el “depdimiento”, d e n 6 entonces de la amargura al despecho, del despecho d Ilanto, y del llantoala~ravlainsokncu.Paraterm~narconstru~ndounfilos6ficobonK,deslmismo. Per0 gn pobre, ytkvezno tenh papeldondevolcirla pberiadesuspenas Otalvez,dealghmodo, quiso estamparlas para la postendad Pony,entre lar cuenbs y actas debs cohdfas de Santiago, en lor intermitenm espodos libros(a fopsvudta) de 10s solemnes libros del Cabddo, d+5nervlmmente ealigraahadss $uspenas de amw por dona Manana LElanaut6nticsmente SuYOS ems wmw?Autenhms o no, dlos, dispermsy escondidos donde quedamn, componian un =tido AI reguirsu repem, .pare16 ante nosotrosel conjunto de su drama SIel dolondo POBh Y estudrantoquS0 que, en OtWs sigh, suplaran de su dolor, climplase, pues, ahora, su derw

I

Escucha tirana ingrata mis males te contare el sentimiento que tengo yo l u e p te dirt

84

Antes que te mnociae atah en d entender de que eras mujer onrnda y de mejw proseder Aora que te c o m c o par lo que yo he bisto, y IC

ya ben que te estimas c m o la r r m ~bil mujer

9””I¶, : I

.

1w


DAMA DE LA CMSG MRDlA SANnhCUlNA Solo querrm iu rufrir De 61 I W r C.no Rdd6n. LA mt+raol Xprw b Chile la penitencia la bicnn tu a pdirâ&#x20AC;&#x2122; 1961). p. 218

Ill

85


sentido mas csquwito como sera en el delito llorad p r una mu]cr*

V. Sigwn otrm

hh el mas dum a m @ra tener sufrzmlento L w r como me lamenfo por que le doy compuaon pues es tanta la mio on con que enpresa a sarsptrar que el que me Uega a m i d aunque w r a mi enemgo 3e pone a llorar conmigo de w m tanto llomr.


El disciplinamiento


social? El temdelpresentetrabajoeslaluchaentabladaenel interrordeuna ecOnOmfa swedad porconsolidar/o~taculizarelcaprtalismocomo domesticacidn sonal. Tal Lhaconstituyeun nuevocapitulodela historia americana como conquista; aun mds, desdeel punto devista del dlsiplinamiento de la mano deobra, podrfamosidentificar el p ' o d o que se abre con la lndependenciac o r n "la segunda fase de la conquista". etapa altamente conflictiva, cuando lor sometidos entnn en estado de rebeldia a su

La rebeldia tomi, la forma de una 'autopartinpacidn' de 10s trabajadoresen 10s benefkiosproducd0s,esp@cialmntea travCsdel "robo"de metales y de la "fuga" con ahlantoo. Y si Hen esta forma de wbeldia aparead corn "delictual" a 10s 010s de las autorkdades, trne em reahdad un cardcterclanmente diferente de les formas "rateriles"-r&o eapridlco, para subsistenciainmediats. generalmentedeepecies cowc hbles y dtn@rC-, prqlas de 9ujet-3 m6s hen marginales dl proceso productivo mi5mg. Eata8 fiIhmaS modalidadea tambien estuneron muy presentes en el Norte

90

*

a

-Le

una vemtm am u de un artkulo "Dmplmm~ato de n~a.lmu~~*nCRlk,i~)650:pubi,cdomravistaNum.H,ltoM hast., 1.

uabio m m = + a

-ofe*=muaafoma

(bd=~) 11 (1984) ma lmv-h$aadn w complementad y ptayetm, en m a tWceTI decada de 187U 1

U n o & l a s ~ a i o s m ~ s ~ n p t ~ ~ ~ e u ~who& ~ a ~G~siaar, f a 6 [eb,.h,pronar m ~ ~ ~ * i

y pmklllnor (4mtiago. 1965,)


famha.

h crisis del orden colonial afectd, en primera mstanna, el sistema repreSiV0 policial d e las localidades, uno de 10s pilares de la su~ec16nlaboral patronal. El mnhngente wliclal vresumiblemente entrd a formar varte de uno d e 10s dos bandos en *&a, o'sirnplekente paso a engrosar la ruta dg 10s dispersos. En general. 10s gobernadores se quepban, a prop6sito de las dificultades de la recluta. de escasez de milicianos 0,lo que era casi lo mismo, de falta de cabalgaduras con que habilitarlos. L a desorganizacion represivo-policial del sistema laboral colonial coincidio, ademds, con el descubnmiento de nuevos minerales (1811, A p a Amarga; 1825. Arqueros, 1832, Chafiarcillo), queacruaron como focosdeatraccion de man0 de obra. la que se desplazo sin mayores obstaculos de sus lugares de asentamento. Ante cada nuevo dexubnmienro parhrian, desde entonces, cientos de peones -?ndeudadosono- esperanzadosenconquistarpara sila nqueza virgendela herra. "Me es sensible i aun bochornoso p r o inevitable -4rcia el gobernador Miguel Gallo al intendente-aseverara Ud. quela dispersion drlos habitantesdeestajurisdiccion por su decadencia es tal, que puede juzgarse por la poblacidn del Guasco que, a excepci6ndernuypocosindigenas,todosccomponedelos trasplantadosdersta villa y el mal que es la dispersion continua en aumento, asi, e5 moralmente irnposible el numero de 100 hombres lpara el batallh Cazadoresl y aun la mitad con mucha dificultad.' A e t a namral migracirln con un destino fijo se superpuso esa dispersion forzada de la guerra ue vaciaria lo5 pueblos, 105 campos y las faenas, con el consiguienre malestar j e 10s propietanos de las localidades. Solamente la recluta habia significadola exlraccion desde algunos pueblos de hasta un millar de trabapdores. lo que signihcaba, de hecho. la paralizacidn de Ins trabaps. Conformea IU orden del 2 del corricnte, en que mc ordena hags en esta la recluta de hombres que s r pueda . estamos en el cas0 quc riendo esra vdla y ,us rennto~ puramcnrc un asicnto de mini. no hay u n $010 hombre de5ocupndo pues el que no es p d n jornalero de mlna. m h j a por sierras @liar esos b r u o s de &s labores hater un pejuicio gonerd, p r q w si las minas no sc trabnyn. viene una grande decadencia

.

lUgilrquet.mbdnirasciendehasiarlerario ycaura libhca p r l o q u e r ~ ~ o c a m l n a n e n estaocasi6nalcuidadodelTcnientePa~cu~lMol~na~homb~~~ .lurd;m&va 050mal entr~enldorquerev.yanenconrrnndoseir~nremitiendo1dirposici6ndeese~upremo I*

Gobterno'

a 3 htcndmoa Ccq-bo. Vul 7. CopapO. M de ociubre dc 1817 4 htmka.aquunb Vd.21. Sdeen-ode 1823. VsUcnar Gobemadorv de bquimbo F'r~lpla~nra 19. 1990

,

~ Inimdcnie ~ ~

~

~

c


Cukrpos del Ejercito, el Se. MinisGo de la form6 el Ejercito para sostener nuestra In 10s arbitrios para cortar la desercibn' " absoluei6n.elpremio a losaprehensore todo habia sido infructuoso? Muchos Ilegaron desde el 8 montaiim de escondites y p a w I nunca, burlaria el establecimiento d cipaci6n de 10s forzados. Tranatoriamente. La Independencia abrid, pues, ldscom alimentadas durante aiios poresa g a n lucha to y dsercibn. Escuchemos, por ejemplo, lo q Rozas (1824): "A pesar de la vi ilancia que se eseaparon 24, cuya m q u i n a d f n como de le sugirib la idea de hacer un forado silencio profundo cubriendole de di la guardia que estaba inmedia ta a1cu hasta el oh0 dia. Los siguib tropa y A p s a r de que esa continua d e m 1 6 n entre 10s mismos pwHos y h lle@da d e desertores a1 norte fronterizo desde otros lugares del pais y de la Argentina padria haber favorecido el ripido restablecimientodel equilibrio mano de obra/capk%i,en 10s hechos, la r e l a a h no fue fdcil ni definida a1 respecto. La situaci6n de deserci6n permanente durante quince a b s o mi$,hnMa encontradobuenasidero enesa mentalidad colonial marginal delibre transhumancia, que sabe d e atajos en el camino, de alep'a sin tiempo en las chinganas, de vlda sin ymbo, recolectoa d e animales de potrero y de minerales sueltos; mentalidad propia del hombre sin patrdn que, a pesar de 10s serios intentos hechos p r domesticarlo en losmineralesdurant~los6ltimostiemwsdela Colonia.desat6lasatadurs fdoilmente y se la 6 a 10s cenos. Azlas mas, la bzaiia militar d e la Independencia termin6 por anarquizar CPFgiletamente el orden social preexistente, dificultando Seriamente el a c m o y sdjechlhde fa@anodeobra a 10sdueiios. Estosdebieron,a traves de todos losmedios h su &ame, enkentar el desafio de adquirir y disciplinar trabajadores. En efecto, la thd&?&nk%, e& fuerza que imumpi6 contra 10s ObstPculos coloniales para liberar b Wiativa y voluntad criolla en el Pmbito polihco y econ6mic0, signific6 tambien la


dguno, debiendo atenerk al desempeho de trabajos de@ndI&tesy pasivos."

Es clam que estw peones prisioneros poca ocasidn tenlan para ser proletarios. Muchos de ellos entramn a ocupar cargosde jefaturasen losminerales- m ayordomos y administradore~,conlocuallos propietarioscontaroncon un personal intermedio y obviamente preocupado de diferenciaroe de 10s simples peones. Muy litiles, por cierto, para la disciplina.,"Faltando en este partido -exribid el gobernador d e Vallenar al intendente- sirvientes de cuya honradez y alguna inshucci6n puedan confiane 10s mineros, se abandonaban muchos trabaps por falta de personas a quienescodiarlos. Con la llegads de 10s prinoneroswhan encontradoestos auxiliares n v se han multioiiudo1.s f a e n a s a u C o r e c i a m e n t e s e s u r ~ e ~yanuinaraneldh que 10s 6ega&nnn.'a Los continuosternores del &mo reweto de este snendamknfo de prilio. neros, sus bandos para recogerlog para empadronarlos, para vigilarlos -por U M parte-, y 10s regrteoo de patrone, y autoridides locales, advirtiendo necesidad extrema de ellos para s w faenas, amenazando araliracibn y prometiendo vigilancia-porotra-,heron Io5 tirasyllnqisinicialeo8eeucon"ictivocapitulode la disputa por la mano de obra en el espacio de Ir economia minenr dc la Uepliblica. situada en una creciente y competitiva tension por la acumulaclon La voluntad de 10s dueRos empresarios mineros y de la socieda4 civil urbana fue imponiendo su tono de voz a auloridad military civil en Atacama. %cornen26 a sdeudarcronicamentelos pagos porlospnsionerosdeguena,y hacia 1825-af10 del descubrimiento del mlneral de Arquerw- se hizo virulent. oponcdn a la reclula de peonespra la guardla civica. "lmposrble-sededa-hacer el rerviciodelcuartel que secomponede 5 hombrescada 24 horasmn la CompafiiaGvica, porserlos individuos quelacomponenlamayor par1eminerosy.a findeacallareldisgustogenerildeestw vecinos, tuve a bien hoy mismo de suspender la guardia sin dejar un hombre". Se iencia del vecindario o alterarse en muchos caws la advertia: "Ha de a otatse la moderadon . . . hatiendo much- vecinos varias tropelias de los reclutantes con motivo de ides a s c a r sus opermas y sirvientes"." Asistimos, pues, a la dificultad de conwlidar un asalanado m i m o numericrmente necesario en funcion de las altemativas productivas del capital a partir, en primer lugar, d e esta tension his16rica entre guerra y produccibn, entre polida y plusvalia. Esta situacidn, que se him critica hacia 1825 a raiz del descubrimiento de 10s ncosyacimientos de plafa de Arqueros,encontd cierto alivio al decretarel gobierno, a pedldo del Cabildo de Coquimb, el indulto eneral para 10s desertores "hips de aquella provincia" y que aun se hallaban OCU%JS, invitanddos a incorporarse al trabap con plena libertad." Por su parte, el intendente de Coquimtm decretaba la orohibicidn de w e Pasasen "Dara la otra banda babaiadores mineros con reswcto a ' ia escasez deb&& en que s i halla la prowncla"

. .

SUKO

''


disciplinar a una mano d de sujea6n servil a rat2 ispunta a proletanzarse

-

kAm& la kiNsb;r&as y abanddnadas que, para vdver a eniabhr el trabap. time el pobre dueno que originar nuevM y dobles gartos. Tcdo esto, refior, no es 5610 an pejuicio de 11s mtnas, sin0 tambiCn del Mado y causa priblica. Si erte gobkrno

tuvieraunpiquctedetroparespetablenorecometerian tangravesdn6rdenesnimenos se exporimentadantantos atraw3y perjuicios de lor vecinos y minms. Mar, cum0 $610 se hdla con el auxilio de 10 hombres entre ssrgento, cabos y tamboru, no er posible romedur est06 mala. h e r si se me pide (corn0 ha ocumdo variarvecca)porlorsubaltemordelosdistritosom~ncr~ksauxiliodcdorot~puntoo a un tiempo, tend14 que depr, como onas ocasiones, el cuartel solitario y mi autoridad sin respardo. Aqul no hay dvicor, q u i todos est4n empleadosen el laboreo de minas y Otms giros. Poreso er de necesidad urgente acmer este piquete harta 30 plazas. %lo asl se pond16 atyo 8 lor p u c h y males y la jurtida sa6 rospetada. En Ud. est6 el

mnedio Vtcente Garcla.

Es decir, las relaciones de trabap de la minerfa se hicieron anarquicas: 10s empwarios se vieron incapacitados para fijar 10s terminos de las relaciones sociales de produccibn, en una situacibn de aguda movilidad laboral, de fugas reiteradas de peones con adelantos de salarios, de prlcticas ”viciosas” y ”delictuales” entre 10s obreros, quedisminuianla productividad provocaban perdidas notorias. En suma, la difidl construccibn del capitalism0 IiLral en el Bmbito de k mineria debib enfrentarse a su contradimibn bisica: una economia minera en tensibn hacia su consolidacwjn capitalista y una mano de obra que m rwistia a su mrrespondiente funci6n proletaria-prcductora de plusvalh a 10s niveles requeridos p r ese capitalismo miner0 en proceso de ammulacion. La rebeldia de 10s peones a nivel laboral se expred principalmte a traves de dos mecanismos: el "robe" de metales y la exigencia a 10s patrones de ”adelantos de salarios”.que revertiaa favordelos trabajadomsel mecani-colonjaldeadscripcibn de Is mano de o h . Est0 fue posible a raiz de la ausencia de una f u e r u represiva F S K u t o n a efim, unida a a amistad de sombrai y mondrips, todo locual le 17. A I 5 VOL

Pn7mQmElO.I m ,

2t,20 de mayo de 1823. Cobermdn de V.llaar .I

mtm&,t.,


Por otra paAe, h rebeldia obrema ey vida d e s n a h d i u d a y cruel ddhabajo mincro seexpresph enlaevasUn a tnvisdel alcohol,en la prostitud6ny e n e l c r i m a l o p e para 10s empresarioa tenia un n o d . parallzackh de faenas. Todo lo anteriorw vioal1ment.do p r e l rnismoprocwomercantilminero, que ~nutrIacon~nmobndi~wdeI~mmetaks'rob.~',deloradelanlca,a~rdel wlario de 10s obreror Ad, si bien h &Id& rdluia a la acumuladon capitllida por k vla del comerclo (cams habilitadorm furdidoms y mmpradora de minenlea traficantes de alcohol y o m ) , en el curoo de ate p"0, do& el trabapdor desempfiabael rol deagente intennedlrbse rcaiizab tamblen w juegode1ibCrt.d: su vida bohemia en la placilla, su dgW%ir~~ en la tlberna, sus amorloo, %IS q w i w clrndestinoe y particulares, UIS encuentros m b s compaireroo dc andanzar y tambien sua suenor de rlquru curndo busnba p r SI menta wroi sin n ~ m b r a . An*~taPihroci6ncriticadede~rdenycrecien*n~bddeMm,deobra, la clcse patronal y gubemativa intent6 POI todor bs n v d h rcstablecer el ordm laborill via la rcglantnfaci6n repmiva y la Rorganiuci6n de un contingente polici.1 especial para la minerh. La htrtoria de estc period0 de der l i p de riqwu productiva mi-, & tambiCn I.hiaocio de Iaconstrurribnde~nuevoo r b social de dominsci6nsobre la base de ia i6n.i ntordilidlycorrtrsdio~de& alianza mpital-fueru-ley para del proyedo de riqutu priwda y MC~OIIJ~.

Arquena ge constituy6 en el pnrrver espaclo para el desaffoque enfrehnba el orden social et Independenda, est0 es, el disdplinamiento laboral para el ca 'tal Nada de Peigoicierto. Se trataba de un nuneralde lata muy rico,nci& deocucerro, carente de fuerza polidal y con una mano de o&, d e m r r a d a , con deseos de hacerse rica, de partidpar en el reparto de Ias riqwzasde la madre Natura. En efecto, 2. SubMegada JuanEauuWa Grl&

,

97


se ks pague Sus sa1arios"M badelasmedidas d s d u r a s y , porlo tanto, misdificilesdehacef CLf= la de m h i b i r b reumdn la fiesta , v la sled en la chinmna,donde Se Vi& b -del p ~ & ~ r n d s i c a , e lbaile, el a ardie la mda: el cuerpo y la palabra Rres?' espacio libre del e n , dondeadem& reali do metales,hnciendo susnegociosparticu amplemente planeando nuevosrumbosy Lp autoridad, conundixurso moralizador laboral, estaban "convencidos por una larga experiencia que las diversiones, en 4 modo y brma que so henen enlasclunganas, son la mortffera peste de las costumbres pribhcas, p e s en elh 10s placeres se convierten en funesta rafi de la miseria y 10s crlmenesg que al mismo tiempo son el escollo del p~bllcoy el e d n d a l o d e la r e l i p , Se lamentabade que, no obstante "de que fueron prohibidas las reunion& en 8 chinganas, centindan siempre, resultando de est0 multitud de desdwlmes. Mando: que loe dueiios de la$chinganas no permihrin en ellasdichas reuniones, sin0 solamente10s sibadoa y dommgos hasta las 10P.M. (inmemo)y 11P.M. (veranoy'. Lbs band00 respecto a I lamentaddn de chinganas se sucederian afio tras aiio, buscindose con ellos, se d z , unwcanismo de "prevencibn" de 10s delitos y crimenes. Sin embargo, queda claro ue la politica anti-chingana apuntaba bisicammte a un problema. el de la del encuentro libre entre 10s peones y de C t o s con sus amigos. En defidtiva, lo esonnal del problema, cual era el gran consumo de alcohol, no ge podis tocar, por las fonvemencias econbmicasde la Repdblica. As<so decretaba usualmente que 10s bodegonerosy chinganeros podian vender en 10s dias de t r a h p desde la p u m a o ventann 10s licores requeridos, per0 no podrian admlhr la pre*n& reuruda de 10s peones en 5u interior." M i s grave a h , las chingsnas eran punto de encuentro del pueblo con lo mldados, en un tiempo en que todavia nose habian separado frontalmmte. Objetih claw del disciplimriocapitalists sora. pues, producirun radical distanoamiento entn ello%, condlcionbiisica para el funcionamiento del sistema de obligacibn. hi, dada la

---.--

ran^%,

,


ton0 del bando, terminante?'

El discipliimientopeoilal suponia el disciplinamientomilitar.

n. eL uIsc1PLmmtewoY sus CONTRADICCIONES 1.In r&Mh

Los precafios intentos de disciplinamientoquedaron nuevamente desbaratados con heuerraavilde1829-30.EstafuuelaowrhmidadauetuvleronloswonesuaraeSCaWr a hintentos de pmletarizdci6n m6ralizadom a d o de martar Su rnodo.de subsistenciainformal,losneurotizaba con suspm 'bioonesantilbido. La revolua6n de 1830se manifest6 en el abandon0 de labores en la6 faenao minerds por pvte de 10s pecnes,qiueseenhegarbn-sedecIa-"entera especie demrrupcih", con los mnsiguiente

e,

tabejDs.=

Alimen~balarrisisdenormativasocialenlapmvincia.lasituac16ndefrontera a que= vi0 sometida.A nas tenninada la revoluddnen Chile, llegabandel oho lado de los Andes a & q u & las hopas demotadas de Facundo Quiroga (cuahocienbs habkn *do a Vallenar), desestabilizandoel precario equilibriosod4y eeon6mico & la mvinda. Hizo entom crisis la fatta de un ordenamiento reglamentan0 y polic+diw A todoesto s e d el a d b o a W i p 6 , en enem de 1831, de 10s reos fugadw &]uan Ikn6ndez-a aiz de la "opresih~en que se hal1aban"-, capitanead6s p r oomlngoTenor&. La inVasi6n de loa sublevados de Juan F e M d e z obviamente se md@?envnagraveanarqunarquiadepillf)ey saqueoddeornerdo casas particulares de kJo&dad.F ~ e n t e r a sdasysintiendoseindJm,lYilnsas.habianarranr, ~ &aloecenoboBelido&&villa.P~~,,~~alfinlossublevados.m~~s n y suscampoennmuertes, de Facundo. Per0el gruerr,d e


Son mnumerablas 10s males y perluicios que s d r e a t e gremio por el desorden a que eathacostumbrados 10s peones, sm que haya rido bastante el empefiode 10s duefiosde henas reprimir sus abuws, si la Honorable Asrmblea no pone de por medio su mpeta~~nflumcia, hadendo so cincule por lor partidos un reglamento que los contenga y reprima.Loo mismos,-j gobemado& locales, como tan interesadosen RI Iabodo de sus minas, deben rn lor mds obsennntes de 4y loa m6s celos~sde sus cumplimrento,castigando 10s deobrdmesquektos hamdeunasf m n aotrasy la fub a obos minsnks fuvad d partido, debiendoa sus patrons 10ss m x y ~ haahdoles ~ ~ p d e r no &lo @staanhdad iddantada, sin0 tambh, la pmlizad6n del mbap.27

100

Apifuccomorali6a luzel primerregbmenb de nuneria "Consultivodel Orden de 10s Asientos de Mmas y de 10s Operanosde ellas", a p h d o por la Asamblea de Coquimbo g p d i a el sefior brge Edwards, y rabfirado por el h W m k Beruv@nt@. n 1se terminah el libre acceso a 10s minerales ra 10s individuos del "@$tad0 comrln". %Lo lo r r b m hacer previo pernuso del g o L d o r local, que les papelaa. penr en cas0 de ser en contra do^ sin ella, 25 Bzoteay men caw de reinddenaa. La ~stificacl6nde esta represiva medida era que la myorla de 10s que sedingianalosmineraleslo ha& bap pretext0de c a b , "siendosuprincipal 26 MC, VoL 76, Copiapb, 18 de e r , B o de 1U32 w. ruc Vd. 66, L a b a a . I8 deabm de 1 0 1

Pqmnw.sl9, Ipw


emrrumperla fidelidaddelos trabajadoresincitindolosalrobodepiedras, aliciente del dinero, ya con el incentivo del licur". Quedaba fambiCn

el ingreso a las mujses y a cualquier persona que no fuese con el objeto mprobado d e catear o laborear minas. El segundo mecanismo dedisciplinareglamentana quealliseestableciaconsi% tia en el perfecoonamiento del colonial sistema d e la wwleta d e enaanche aue atestiguaba la pertenencia laboral de 10s peones a al@n &&n, instrum&to fr&mente pmario para el nuevo amarre capitalieta.Se intent6 complementarlo incorporandoenestesistemainterpatronalalaauto~dadpoliticadelaslocalid~e$,aquiem

f

peom contratadom. Este sistema secomplementabaa travks de la ilustrada universaliurctdn dela informacidn

10s patrones debian presentar anualmente una lieta d e o w

significaba para la dignidad del castigado, pero a d d era el sista para las arcas pirbhcas: "Si se destinan a obras pdblicas tiene que m;ls perjuicios que si pagase jornaleros para ellas, porque a1 menos se le pa arian d reo dos realesdiarios w r a su mantencdn v otros tanto3 a los oue h mstofi-anM.m Los esfuerzos $0, imponer el ordin en 10s mierales'ddebian, no obstante, recorrer a h un lar o camino. Con la implantacidn d e las madidas reglamentarias represivas de la lifertad en 10s minerales, la rebeldia del pueblo se acrecent~5 Expresibn de est0 fue lo ocurrido el aho 1832 en el nuneral de Arqwms m h a d subdelegado Naranjo, quien en la noche del 23 d e sephembre sufnb, dqo, "una horrorosa insurreccibn" contra su persona, "epcutada p r 10s p"es minews y. x que se@n indiaos, por un considerable ndmero de hombres mal entretentdos, h entreambos sedisputaban la preferencia para aminanne, no conslguihdolo pMque la suerte o la casualidad me d v 6 . Yo creo firmemente que la procedenda de esta descabellada maquinaci6n e e l haber prohibido, bajo a l y n a s penas,pegc~+& nnipes y Iicores; del mismo modo que la expulsidn de hombresvagor y multitud de mu+ que mi antecesor todo esto lo habia tolerado"." Una nueva explosibn d e rebeldia se produjo a los pocos meses en el mismo mineral deArqueroscuando,conocasihdehaberdetenidoel subdelegadoaunpedn con piedras en unas alfoqas, acusindolo de rob0 y conducidndolo a1 cuartd, "g reunieron en tumulto un nirmero considerable [de trabajadoresl pidiendo se pusiese en libertad aquel hombre y se le entregaran las piedras. V i e d o yo que no era pmdencia resistirse a aquel golpe d e gente con una guarnicidn tan corh como k que tengo. resolvi en poner en libertad a1 ladrbn entregindole la especie rolutda.Este mineral hasta ahora se mantiene a1 a r m y dirip este expreso con el objeto de e i r &a aurilio pan poder perseguir farirrerosas, quebastante nexsitan d e escarmien& ~ p u e s demaaiado d viciados. Yo y la pamicidn en estos momentos quedamw enteramenterendidos"2i

..

,


Arquems Chafiarcllo;en segundo lugar, el control p fiscalizaci6n de la octra&bn de minkraL, desde la5 faenas a los centros de benefioo; en tercer lugar, el establednuentode unsistema policial en 10s minerales, financiadopor losm~smospropietarim de nunas y puesto a su snvicio; en cuarto y noritario lugar, la persecuci6n de 10s corn adores de mineral "robado", 10s cangal~eros,y la obstaculizaci6nde su beneficlo Endestino en 10s buitrones de 10s asientos de minas. Instaladoa1 frente de la Intendencia de la provincia el general d e bmgada lo& Santiago Aldunate, x p d i 6 inmediatamente a trasladar el mineral de Arquero! dedela jurisdlcd6n de Vicuna a la cual pertenecia a la de La Serena, sometihdolo as a1control direct0 y conpnto de la Intendenciay Gobernaci6n de la ciudad. AI msmc tiempo w enn6 un destacamento militar de fuerza veterana a esa sierra, bap I0 manutencbjn de 10s propietarios, y se cre6 el cargo de Juezdel Mineral de Arqueros, autoridad mdxima y a cuyo cargo estarfa la fuerza armada. El juez, con sus soldados, tenfacorn0principal mW6n "prestar auxilioa losdueiiosde faenaso susmayordomos cuando lo nmsiten, patmlkn lap faenas dfa y noche, sobre todo 10s dias festivos . . no permitir que en ningdn punto haya reuniones que fomenten dedrdenes, ni que la tropasemezcleen ellas, prohibir venta delicores.. .,decomisarlos.. ., sacarlasmultas .,dmamrlos mnsep;ulda;expulsar a toda m n a que haya o llegue a1 mineral $n o m p a a n kh,apw endm WIlos ~specKtbrosy, w n breve sumano, remitirlos a Ialnkndencis.. . ; c o m p e l e r a l ~ h a b a j d o r e s a l c u m p l i ~ e n t o d e ~ u s d e ~ s ~ ~ ~ n ne$y arrestarlosSI seempasen con adelsntos,remtihdolosa la Intendema e relncidencla". Asimlsmo, debie arrestar a todo trabajador q u e a n d u n e a de la noche debiendo War durmiendoen su respechva faena y controlar el

..

1

l u d a : TEW de LmnaatUra. Umverudad &

1

--


@a wrres ndiente; todos 10s d m que se remitienena1 m i d deberlan ir tambihmn reapectiva; Uevada un regisho de todos 10s metales que se enviasen a benef~ciar a 10s buitrones, remitihdokn cadi

do M o metal que salien si;

dosmesesalaIntendenda.cowa~wuninfonne&lestadodetodnslasndMs, propoN~dolasmedidasadecuadas"puaelzvreglodelapo1idaybuengobi~del mineral". La persecuabnde hcangallerosensuexpresidndetr~,f a h prcductoresydu~s&buitronesytrapi~,respondeb6sicamente.laluehadelpoder r la proletarizad6n:"el principal desorden que se nota y quiz& el que estimula ha a u m t a d o lacormpci6ndelos trabajadoreshasta el gradodedesmoraliuabn que esconstante,e,sonlospropietariosdebuitronesque.. .r e a k todaciasedemetaksin examinar.. .present6ndoserlliloscangallerosamolermntodalibertad,comprando muchos trapicheros la pasta a menor recio"lEn efecto, la ganancia alll generada se orkinaba en la acci6n de reffate de Dkwalh que hadan 10s trabaiidores a t n v h de la &'0piaa6n de parte de JU prddud611, ion la cual reak?.akn a s negodos Darflculares aue les d t i h eventudmente desDroletarizac9e v buxar nuevos &tinos de libertad. ' El redamento exida tambih de 10s ~~trones el CumDlimiento de sus d e w para con lo; peones, es&almente el pa& oportuno de & salario, bap multa, y el proporcionarleslaswmodidadesnecespriasasusaludsegdnlascostumbresusueles. Debfan tambih ofrecer a 10s peones entretenimientos que, no perjudicando su wralidad y hOnradeZ, 10sdistrapren de "las das fatigas del trabajo". La proletarizaci6n c o w una compensaa6n d o m e s t i c a g : moral, G c a y psi0016pica. En suma, se intentaba fundar sobre la unidad de poder militar-judicial-patrw ~ 1el ,orden social como capitalimo.

x y

Encam06n

r excelenoa dela unidad militar-judicialy patronal pan el dipdplina-

dento fueeI%mandante general Melgarep, instaladocomo autondad de voluntad

militarimpresdndibleparael florecienteChahrciUo(en Copiap6) delosaiios treinta ysu desproletarizadapeonadaminera. Las propiaspalabrasde Melgarepdejan clam eta intemonada unidad como obptivo central de su polftica social: "Mientras no haya armonfa entre nosotrm, mienbas no nos entendamos sobre el aneglo de las peonadas y mientns no obremosde conaerto ra perseguir el crimen y la insubor-

d~n,~~strar8n~a~la~~pera~slso~~laorganizaei6ndelapolidad mlneraW'.% No obstante, para a l c a w r este objetivo de impedir el mbo, no bastaba el concierto en un aec&r de la clase dominanw no todo se jugaba en el interior de la mda autoridad local con el 8410 p p o de propietarim 8 autoridades militares portalianasde entoneeb, insta-

No hepldaron en intentar sacdficar, en primer l u p ,


contribuieron a las dehciones y acusaciones entre ellos, dividihdoloS, estimulando su urouia dewnfianza v auto-eniuiciamiento. Los juicios con& 10s rob; - q u e antes se castigaban sin d s con awtesactuaron como factores de rnoralizaci6n de 10s trabaiadores: en el iuicio el azote era s61ounmedioparagrabarelprincipioavaladoporlaI~y,se~nelcu~lenlapropiedad del medio de producadn residia la verdad, la raz6n y, por lo tanto, lo justo; y em k apropiaci6ndeunapartedela rodueci6ndel trabajadorpor partedelmismo,residia lo falso,el pecado yloinjusto. E~fen61nenodeladomesticaci6nproletarianoseexplica sin e$ta suerte de aprendizap moral-judicial. El juicio y el azote comb sentencia legal pretendian aplicar el refran: "la letra con sangre entra". En su defensa, un arriero encarcelado, acusadode transporte de metal robado, expresa lo sigutente en un escnto hecho a todas luces por el abogado de pobres encargado de su defensa:

. .

Arreabr rnis burros cargadoocuando el Juezdel mineral de Chaflarcillo me contuvo en la marcha, intimlndome que tanto 10s metales mmo la recua quedaban confiscadoiYo mgustiado, perdia en unmomentoel dnico so& deuna familiaindigenteye1delpadre de ella, qua bien de d a d avanzada tengo por una dura obligaci6n que trabajar persondmente para subvenir a laa n-idades domdsticas, urd de un mulso a la d a d innoble; busqu6 mi libertad, trat6 de sustraer la m a del poder del juez'y h i rprehendido. [Mi sola intenci6n fuol salvar oldnicoarbitriodemisubsistencia y de una mdredosvalidade 10 bibs, s%bres,de 10 hips tiernos, cuya orfdndad eindigencia al paetrarme de dolor me distraia Is idea de mi impmdente proceder.

104

Luego de dar una seri@de argumentos legales para que no le aumentaran la p e n a , . ~limitaba a pedir gracia: ''la ley, sefiores cede ou rigidez cuando el que la quebrantanolohaceconlaestudiadrintenci6ndeburlarla,sinoporeldescuido tow de ignorarla: en tal cas0 debe c a l k para que hablen las pasiones tiemas del coradn de Ips jueces.Ea piedad, la clernencia el perd6n son resorte con ue w la templa y cuyos agentes no e s t h en contradicci& con el caricter de inflexiblidad de que ellas

'


".Porotraparte,agregaba, "ya hesido sobradamentecastigado.AI aprehen-

dennedjuezdel mineral de Chaiiarcillome ha herido no levemente en la cabeza y en un b r a , sin que pueda $1 decir que he hecho yo el menor reistimiento m i s que prucuraralqarme. El dolor de mis heridas aument6 cdn la imposibilidad d e curarlas, p e s asi conhrso vine conduciendo con el mayor cuidado y prontitud sobre hs que h e r o n bestias mias, 10s metales decomisador. Estos golpes, la fati a i e una marcha precipitada y, m i s que todo, la enfermedad moral ue produch efcuadro des-zador d e ten= delante d e mi, per0 enajmado ya, d o el fruto de mis trabajos, me ha originado una dislocaci6.n mental y temo m4s por sus consecuends que I 10s achaques fisicos. No obstante e o , he estado c m trer dfas en la drcd y si ertoy ya

La unidad y el concierto de claw para el disciplinamicnto dcbian plrntcar)e, t a m b i i , a nivel espacial-territorial.De todoseri ubidoquedesdeChaliarcillo fluiana Vallenar y Freirina 10s metales sustraidos y comprados clandestinamente. Las autoridades de Huasco areclan favower incluso ere trbflco, con lo NI $e juezdeChaiiarcillo, limitadosa la juridiccihde desbarataba la acci6n policial y la la subdelegaci6n. A d lo informaba el gobemador Melgarep: "Los d u e m s d e 1. Dexubridora me han asegurado que en la quebrada donde e& ubicada su minr, x han aparecido de noche obscura cinco hombres armadas para proteer la extraceion d e un robo de caj6n y medio de metal que les habian hecho y el juet que existia en la sierra.. . me ha referido que habiendo salido en perseguimiento de u r n cangalleros, &os le dispararon unos cuantos pistolams y tomaron la dirmi6n del Huasco. Estas noticias no me causaron sorpresa, p u s a mbs de ser notorio y ublico el desorden y ninguna polich quereina en ambosdepartamentos [Vdknary%eiriM], tengoen mi poder algunos pasaportes en que 10s gobemadores de aquellos puntos, arrogbndose facultades que no les competen, expiden permisos para todo el que queria pasar a bs indicados minerales, sin mi previo conocimientoy con menoscabo de mi autoridad, contraviniendo el bando que les remiti"?:, Comorespuesta, el intendente dlrigio UM comunicaci6na losgobernadores del Huasco,donde le$ deja claramente expuesta la necesidad de la unidnd denccidn como dNco &io posible de dixiplinamiento:

Ll

, %.'.

105

del dcpartamrnto de Vallmnary Fremna

nseguido de 10s esfuenoshechos por el Gobierno de Copiapd para ,

I

adelante AJGp), Legal020, Cuaderno41, no~mbru-diarn~~ de


I?. ,

fraude seguird'

Losresultados no fueron efectivos. Me@@

inCluS0 opt6 p0 autotidades policiales de Chawrcillopenetraran en terriforio del Hu guirlapermci6ndelmetal. h d e f i n i t i v a , l a p ~ c i a d e e s c a p e s p a d o les obstqcukarh permanentementela plena proletarizacibn: se trataba de cia, enel interiorde un mismo espacio econ6mic0, de una sihracidn fronterizaa1eSti10

far-west.

Las contradicciones imperantes en el naciente ordm econ6mico. social y politico, harian infructuosos10s intentos por evitar el'robo de metales. NOobstante, Melgarejo atac6 magistralmente el problema, catdogado como uno de 10s d s dificiles de solucionar, y que atentaba gravemente contra el disciplinamiento: 1aS clunganas. Todos 10s bandos dictados para reprimirlashaban resultado inefectivos; Melgarejo a lic6, por el contrario, la mcdema racionalidad monetaria como fundamento y d r e " remlador del orden sonal. simplementeimpuso a cada duefio de chingah el gravamen de60pesos mensuales para conservarsu ne d o Obviamente &saparecieronusiporartedemagia,quedandodlounaenla vilfa,quedabacuatro funciones al mes. Practicamente se sent6 a esperar Melgarep que Csta tambih quebrase, y as{ lo aseguraba." Adends, hizo m6s riguroso el control del trafico de peones, a 10s cuales no d o les exigi6 a su paso la papeleta que atestiguaba su contrato en una faena, sino que ademis una segunda papeleta "finnada desuspatronescuando tenga que bajarde sus faenas, en que se exprese el nirmero de dias porque vengan linnciados y el motivo porque son separados de su servicio, para evitar de este modo la arbitrariedad que se tonvan en ausentarsede sustrabajoscon notablepejuicio de losdue?m". De no contar con esta segunda papeleta,serian encarcelados y trabajarian U M semana en las obras pirblicas.' Por otra parte, crei, un cuerpo de vigilantes diurnos para cuidar la propiedad de 10s comerciantes urbanos, la "seguridad de 10s ciudadanor" y el cumplimientode 10s bandos de policia. Dot6 de distinci6n a estos vigilantes vistiendolos con "UM rhaqueta de pafio ami con cuello sapn y una goma con su cucarda y placa de plaw', uniforme financiado con una +"si611 mensual que debian aportar loscomerciantesy casas pudientes del vecindario.u Form6 a1 mismo tiempo un cuerpo militar de infanteria con el a p y o del gobiernocentra1,alquellamda enrolarsea todos 10s rnayoresdequinceaiios.Asillegd a contar con un cuerpo de cuatrwientos inrritos, a 10s cuales paseaba luciendo sus

106 40. AIC. Val 84. La Serona. 4 de fib0 1834 Melgarep a 10s gobpmfdomdel deparemenio d. Vauenar

yFre~~a. 41. AIC, Vol 91. &pia@, 16 de abnl de 1834 42 AIC, Vol 52. &pia@, 21 de abrd de 1834

43. lbld


I

En la contraversidn a l reglamento residla la riqueza de la villa, que se lufh con sus hermosos jlnctes polinales de pfb azul.

-

Ingrem dc la mvniapnlidrrd dc Copiapd A& IbJQ'5

-

TOTAL

-___

~.

POIramo de b r h N a que aschrde a I y 1I2 mlu por cadi quintal cobre en bama cxutnido Por arriundo terrenm municipaln '* Poi darechode rcpultwa Recaudaci6n de multas pa mnrravmci6n de hndw Pago de Fmnciw Bargds p r c l pnncipl quc cargabs a favor municipal en su nra de h p h u * Remate del l i m o de csrna mucnas Remale del n m o de ncverir Sild0 a h v o r de gutoi

725

5

I

1

7

200 8

1

1.698

E

318

9

I

132 82 m,3

E

3.5813

5

A pesar de que la rentabilldnd del incuinplim~mtode 10s band- regFodwia contradietorlamente el indisciplmamento sodal, ello M llegit a nevcdizar h g r u m entablada por consolidar/obstaculiz&rel orden capitalistsptmnal y au conslP;ubente sujecidn proletana. En e5tos se jugaban a3untos m&sdecisivosque la rentabhddad municipal o policial.

3. La &is

del orden

Elpe6ndeburtr6n khpe Diaz, despu&de "urnBnszresistenciaa wnfwrsudel~to", dipquehabfasustrafdo treintaytantosmarcosdeplataenpel$dclbuitr~nLaLaucrta v confed haber emDleado dos n w h en hacer la excavacidn Dor donde extralo 10s exrminar de ddnde quier persona a t e otes que $ele darain en el a randn y sin sueldo. plata que le c o m e de tres meses"." rro, natural de Copiapb y

107


era prim0 hennano del

Iilcercosefueestrechandosobre1ospnes:ellstigodejuecesygobemadorescasise enredaba entre sus pies. Las delaciones y persecuaones cornenwon a had v a s ; reinaba la descunfianza en los nunerales y los h i m se alteraban. Para los peones,la cuestidn de la sushacadn de minerales era una cuesti6n de ~upeMW3Wia: tcdos estaban, pues, expuestos a lor azotes ptiblicos, a1 cepo, a las obras urbanas,a comprnneter a su vez el pellep de otro. Esto, mientras nada se ha& contra 10s compradom de mineraks, quianes, 51nose fugaban, mpondian s610 con dinero, sin exponer su cuerpo; y si se e=paban, todo se dejaba a1 olvido del tiempo. La situacidnestalM el dia 5 de pliode 1837. Se sublevamn todos 10s p e o n e s de Chailardllo, corn rea& de ira ante el azote ptiblicu de un @n que habia robado ~edras,yaquienquitarrmdelasmanosdel juez. Enfureddos, 10s 'dmo no cas%aban a Otms que se tenfan por decenles como el GuzmLn,que~eocupbadelcomerclodepiedrasrobadas" que"c6monocastigaban a los de pantaldn que eran los verdaderos comerciantes$e piedras, cum0 el ratero D O & p Gurm6R y O~POS". Los mayordomos de las faenas se sumaron a la sublevaah,a exwepcdn de uno que acudid en auxiliodel juez, amado de UM pistola y dos cililonep. Los sublevados atacaron a piedrams a1 juez Pedro Torres y a sus soldados, que se dispersaron ndentras el Fez Iograba arrancar y dugiarse en el rancho d e la faena de Spn Frandaco. Lo5 mineros, en un intento por asesinar a1 juez, col~luaron a poner fuego a1 rancho en que aquel se hallaba. Los amotinados, f i ~ l m t pe-didosporEusebioRuk~zanterior, para quesecalmasenyretirasen,sefueronaun cem) inmediato. A 10s dos d k s Ilegci Melgarejo con su bop. Muchos lopon ~~~~~~~

Se tratd de un motin que muchos cahhcarian de rehldia primaria, &-, dwrganiada, espont&v?a, no reivmdicativa (todos adjetivos muy propios de la historiografiaobrrradelpmodernidad).Noobstante,&ta,a mi juicio, fueunaEhE6n de funs ante la mbSficia. en contra de 10s abusos hechos en nombre de la ley; AIGop, Leg 20,Cuad W 1 0 de hbrero de le35 AJCOP. Leg 20. Cwd 4% Sari Antonio, e n a r o f e h , 18% AICOP. Leg. 21, C w d 6.@IO. 1837 plnpsmm 19,1000


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< I

si'@

&n UM toncienoa de dase dada en la misma e.rpd&. que nutria la ira, experiencia que se volcaba con inmntenible fuerza e las urouias manos'. el 27 de mlio el uatr6n Fernando Gallo cah asesi&do, hechas pedazds su cabem y su cara a' scafroe su condena habia sido el a& en busca de uno de sus peones que se le I%huido con a1 nos met ale^.^ Los desvelosde Me1 are@ por sistematizarel ordefien Chagkillo se hicieron improductivos.Se trataba $e un tenitorio don& la circulacidn de individuos, ofidos v neeodos. ahaidos w r la crecienteriaueza del mineral. obstaculiuba la figonomia

coma base del disciplinamiento ptronal. Pocoefectivo hreelreglamentoparael mineral deChahardllo,queyaalbergaba un n b e r o de ochocientas personas y cuya peonada permanecia "siempre d i m l a , tumultosa e interesada en hastomarlo todo"P*aun mas, cuando en ems ahos hebia guerra cunPeni y Bolivia y, por lo tanto, crisis mercantil y minera. A principiosde julio de 1839,"los jomleros del mineral de Chaliarcillo intentaron +tar el horroroso a m d o de k n d i a r 10s ranchos de las faenas con d fin dnico de apoderarse de Is robos". Se infonnaba e encias funesGtos particulares, y h a m quedar

.

109


e "vagabundeaba"; donde verano, durmihndose udar su pmada de och

-

110

La apmbaci6n y aplicaci6n del reglamentono impidi6 que 10s "males" h r m en aumento y, por la misma necesidad de m n o de obra, pronto a q u 8 termid For transformarseenuna verdadera "compra-venta del delito": susprohibicioness e d a n de motivo ra el cobro de infinitasmultas, que se doblabany hiplicaban en casos de re4ncidenx y que los obwos -0 10s patrones por ellos (con la finalidad de no perderlos para las f a e n a s k optaban casi siempre por pagar: 10 pesos cuando se prolo a h la despedida vespertins, 10 pesos por no apagar las velas a la hora $e&, 12 a 25 pesos por ebriedad ($e& la "condicibn y d i d a d ) , otro tanto por ju r o a n d u con mujeres, 3 pesos por andar sin las papeletas que aaeditaban estar tn%jandoparaalgdn trdn Asiconsumiaelobreroloquegmbayloque"robaba", alimentando la mau&dn de la policia nunera creada para reprimirlo. Per0 asi tambien nadd en Chariarcillo un capitulo 4 s en la historia d e la solidaridad y autoidentificaadn de la daw trabaladora del norte chileno en el siglo pasado:"Siel infractordel I amento no tiene dinero para el pago de lasmultas,jno es sabido oue a1 momento% ser aprehendido aentos de su clase, y por UM ley establecid. m~ellosdemutuaprotecei6n,iepropordollirnslinstantecuanto ditlero necesita para nrbrir las multas?"' Para d pe6n minero, en est0 condstia su lucha: en mantenme libre. Vivird multado, perseguido, fuera de la ley, pero a d expresad su recham y obstaculizarlel establecimiento de la legalidad capitdish. El sirtermr re@amentarioy polidal hacia agua por todos lados, lo gue se veia agravado por la preencia de gran cantidad de argentinos Ile dos de la oha h d a ,

que~b~arrancodoamudosde1aguerraintem.queselibr~enesepais.L;r-l 53. AIC,V d %, capla@, 18 de p b dR lB9. %. El copippino (coPiap6).10 de febmde 1W. Gmrponralln en JuanCdoy 95. M, 14 de novimbrede l8YJ

~ 1 0 , l a o


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~~~,

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mk+bh conin& II annamentoque el particular de cada uno de 10s individt Se d a h m t i a a de aue en noviembre de 1842 se fugaron del minkal de

-PO&

Las oportunidades de libertad peonal en cirmnstanaas de gran aumento de faenasde produca611, se tradup en aguda escasez de trabajadores para las minas, P p a r de la grancantidad de "gente ociosa" que pululaba en Copiap6 y sus cercanias. Aument6 asf tambih la competencia p a t r 0 ~ 1en disputa por la mano de ob=; para

111 de su envidiada y dis u b d a amino para su voluntariaproletarizadbny 0, dueRos

B-


1 ’

ocho soldados al man

vacon 15oouersonas ~cometer&mayorese&,cu& ha sucedidoy comoesti expuestoa s u d e r c a d a y mantas veces el subdelegado del mineral Irate de reprimir la in.5olencia de 10s haba~doresoepcutarenellosalguncastigo”. Aun~s,silapolidadecomisabaalgrin rob, k t e eru de tal montoque tenia el caracter de delito de mayor cuantia, por lo que debia pasaral juzgadode lehasdela provincia. Este,agobiado con multitud decausas, no lograba llevar a buen t6rrnino 10s procesos, cuya lentitud favorecfa la huida de 10s implicadoso su absolucibn.” Las soluaonesque Melgarep proponia a tal crisisde orden tocaban, en primer lugar, el h b i t o judicial y militar. Reconvino a1 juez de lehas para agilizar las causas y llevarlas a t6mun0, persiguiendo al cumulo de abogados que promovia juicios absurdos,~propusoal gobemador la instalaci6nenChatiarcillode unaguamicibnde por lo menos cien hombres al mando de un ohaal, tal como se practicaba con muy buen resultado en Arqueros. Prometia, por su parte, tomar ohas providenoas, c o r n meprar la recaudacidn del cobro de medio real por marcu de plala extrafdo ue se habhautoimpuesto los mismos propietariosde Chaiiarcillo el afio 1841 paralinanciarlapoliciadelmineral. Melgarepadvertiaalgobiernoquelasituacibnquese vivia en Copiap6 era seria, y se veia agravada por tratarsede una localidad fronteriza con la Argentina: alli se podria “sufrir un trastorno de cuyas consecuencias j d s se obtendria reparacibn”. No obstante, el intendente sabia que la causa primera del desorden residia en la imposibilidad de imponer el sometimiento como proletarizaabn. La competenria enhe 10s empresarios mineros habia arrasado con todos los mecanismos legales reglamenlanosy polidales para la adsaipddn de la mano de obra asalariada. En esle sentido, losempmarios se hicieron c6mplices de 10s panes: estimulaban sus hgm, tapaban sus deudas por adelantosconcedidos por otros patrones y se 10s pleaban a las autoridades cuando ktas 10s hacian pwsa de multas y prisiom. En UM etapa hist6rica de pmletarizaa6n no acabada, la competitividad capitalistaestimul6 aun mbs este fedmeno, y IN tabajadores gozaran de relativa libertad laboral Y exis&C d , pudiendo tambih feapropiarse de una parte de la plusvalia de su h a b p asi sobrevivir Y justificar el habap infernal a que se veian sometidos, 58. AIC,VoL 58. 13 de dasnbrede 1642. lnlmdentpal W s h a del btmor,


aciendo un Ihmado a uno8

6n textual, es decir, hacerla


hebia anotarse si el d n q u e d a b a debiendoo no'adelantos. Todo finiquitado y ppel en mano, el pe6n que desease concertarse en otra faena habia de acudir previamente al subdelegado, quien lo autorizaria para hacerlo y firmaria el certificado. SupueSto que todo esto hiciera el pe6n, quedaba atado a la localidad, pues GI0 podria concertarse en el departamento de la subdelegation; si queria pasar a otro, q u e & ademis de un pasaporte conferidopor el gobernador o subdelegados de transit0 ubicados obviamentebastante leps-, quienes no se lo concederhn sin el certificado de desmhucio en regla del ultimo patr6n. Dos meses de trabajo priblico le esperarian al e n que se fuese de una faena sin terminar el contato, y castigos m6s severos se le impondrfan si se fuese debiendo adelantos. Y el reglamento pretendia atemorizar a lospatronesal respecto:en su primer articuloestableriaqueel patr6n quecuntratase a un pe6n que debiese adelantos pagaria multas de 50 pesos y asumiria la deuda del pe6n; no obstante, al f i ~ aclaraba: l "El patr6.n que le concierte serh obligado a descontarle, por pago de dicho adelanto, UM tercera parte del salario que ganase".M En suma, Melgarejo intentaba fonar la proletarizacion interviniendo en las relaciones de produccidn por la via legal y el control estatal, cuando aun no estaban dadas las condiciones historicas para ell0 a nivel de la misma relacion indicada. La peonada podia arin sortearlastrampasdomesticadorasdelpoderdominante: todavia existia el aces0 a la montafm, a su tesoro exondido y sus amplios faldones, que guardaban UM leyenda de libertad.

114

El afio 1846 marc6 el inicio de una abiertaofensiva empmrial. "El modo de crear en el mineral un sistema establede policiay orden, es la cuesti6n m6s xria que Jiempe nos ha am do" '' Conestasplabrasseabren las pii%nasdeEl CQJ&@M U M

demano~~~,puestodellenoadefinirlascausasyorigenesdeunodelosgrandes pmblemas de la regi6n -el "desorden de la p n a d a " de C h a h ~ l l - y po&

thmino. 60. AIC Vd. SS, 13 deW de U43. 61. ElCopb#w,21 denzaRode 1816. EdkmtaI.

.

-


$el balor delas piedras ricas que, en conciencia, se v para que no gane tanto, habajjndo tanto menos que mnfusi6n, no d e la6 lenguas, sin0 de todaa las fortu dentro d e su arcuito, abolido aquello de mio y tuyo que les han Zocado en la quiebra del dfa, con la misma franqueza que el dude de mhp remite a la m6qulna 10s que ha podido salvar del hurto"." De este modo, con@oId e w poblaci6n y de la activ~dadde &a dentro de aquel rsdnto, pad a ser pwocupaci6n principal d e los propletarios d e Chaliarclllo y d e las autoridades de . .

*& Por su parte, 10s *

trabajadores se quejaban amargamente de que en toda la pok5mica desatada en tom0 al problema social-minem, ningfin recuerdo se habia heeho de la desgraeia del trabaydor minero, expuesto a tremendas penurias para la riqwZa. para 6US patrones; "un hombre medio desnudo aparece en la ,cargando a la espalda 8,lO y 12 arrobas de piedras, des@ de

n


a1 lntendente que la Cornisih

66. Ibld.

116

67. El Gpiapim, 4 de abnl de 1846. Cart. de Jomkche. 68. M d ,25 de abdl de 1646. Cnrta de 'Un- Barrelens. 69. IbCd. 10 de dipaallre de 1846. G a d . .

70.Ibfd

n.bid.,2 de kbraode 1847. Sslione dd Gnmio de Minerfa R.M,20 de judo d.1848. Gmxspsdl~. en (h,,mduo.


establecida por la Cofnisibn d e Mineria fue ordenar que to” en los cerros. Para ello, mandaba destnrir todos los

“Mkg9*.~motenwlawdida,laComisi6nproponfa variarel vestidodelospeones,

para dificulhr el mbo.

Ensuma,setratariademanteneraltraba~dorahdoa la mina,controlandodia -F, terminando con su libre relaci6n con el espacio, con el medio 6ocialyconsuvdamtima;desvincul~ndoloasidelasplacillqsy vigilandom tiempo libre Bctraprnada. a dia su

IV. REGWBN DE PRODUCUON EN TRANSICION

Losennpresariosdemayorpesoseopusierondecididamenteatalesrefo-;atrav~ de los editoriales de El CoPinpiM facaron a luz el fendmeno principal que estaba el desarrollo del capitalism minero, el f e n 6 m de ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ S r e l ael sistema a ~ de podercomr, e s ~ ~ r a niwld e lasreladonescapital-trabajp y a nivel ideol6gico: “De si los minerosdeben ?vir en la pkcilla o en las faenas, de que lleven tal o cual vestuario . . . no es de lnaunbendad e las autoridades porque cada mal gobierna m casa y su trabap del modocomolepamem6sconveniente.Lohnicoquelaautoridadde~ten~ala~sta esladisminua6ndelastrabas derechosconqueseencuenbagravadala~ustris. ..,Ad- formar un bataU6n dy, minems y adiestrarlos en los ejeraaosmilitaresy prier MN~S a sud w i c i 6 n es una idea dewbellada, es poner entre la espada y la pe.da~sfsdtefbsdefaenas.. ..Y si seimpusieraesta medida en ChaiianAUoDadel eadmumtol, el minero, ... no abandonar.4sus faenasy buscar6 trabap donde m Quedard entonces abandonado el mineral de (Ihaiiercillo. . .. la libertsa individual hash el exhem0 de forzar a los minerosa

...

de Chaitarblo, “el desorden de la i n c a y d a d d e i m nerlasRglaSde1 cenhar e probleme en rrelaci611capital,

~

M


&ibfi&)ja almudes d e triples (3Oraciones);2 almudes de trig0650 raciones, comida y cena3; 180manos de h i p (1.5 almudes); 30 onzas d e sal; 30 vainas d e aP (1 libra = 288 vainas); 4 reales de came k a (1real por cada domingo); 3cargas d e a$"' Asi, si blen el e n se mantenia precariamente en la faena como mdividuo, con o que le restaba, su salario, dificilmente podia reproducirse como fuerza de lrabap. (V6ase Cuadro 1, donde se comparan 10sprecioa de algunos productos d e subpistencia @n Chafiarcillo ye1 pais en enera1;ene Cuadro 29enpi8caelconsumomsuilldelpe6n miner0 en la placilla).'P Si bien lo$productos dexritos en el Cuadro 2 no de w e n consideear ftemeS de subsistenria en tQminosbiolb@cos,tam se podria hablar de "articuhs de Lu~o" (como dechn los empresarios mineros de c p a , , dadrs las condidones de trabap en 10s mineral-: ellos pasarian a tomar la categaia primera, en

Agua

Sr.carga

-

~r.'paqwte

1 p. 4 r. undid

2paquater 4 una*

'


h e n m6s caramente v z n ideas de ;oral tan cuando agarran piedr& de la mina que trabajan,8unque sea fraudulentamen@Q

Esm(J,estebenefiaoencuntr6unespadoproplodentrodelmercado(~~mente en las pladllas) que lo leghrn6 espontheamente bap una suerte de Cowen50 r~lectivo.El 'mbo de Diedras" auedaba. o incluso era fomentado, en espeCial en el Mficopromovidoen tchoala v&-ttademineralalascasashtndidorasocompradoras de metal. Por otra parte, el metal puesto en drculaci6n en las placillas, provenientede la cangalla o r o b , agilizaba las transacciones, supliendo la escasez de circulante

propiadelaeconomkmineradeesetiempo,enespecialcwndoseemitianvalespara el pago de l o r " Per0 rustancialmente, ia cangalla le p e d h k al pe6n desprole t a r i w x rip mente, prsctiando otras formasde subsistencia que, aunque esporidius, lo m a n t d s n cualitativamentelibre. En efecto, 10s drdsticos ataques d e 10s empresariosen contra de la cangalla se deblan no d l o a la "perdida" econdmica que ella les significaba, sin0 tambibn a 10s obstdculos que imponia a la dominacion soda1 capitalista. Dadas bs circunstancias, Pudo variar tambiCn el r6gimen de producci6n cun respecto al de la +oca culonial imediatamente anterior. La tendencia del p e o ~ ' miner0 hobfa sido siempre la de estableer una jomada laboral en thninos cantidaddc"sacas" -tresSacas en la epoci colonial-, mientraslalegislaci6ndelfines d e l s i g l o m habiaestablecidodaramente laprmda por "homsde trabap.uDurante iaepOca en que sesitrjaesteestudio.si bien la legislacion aludea ocho horasde trabap, en 1. jomada pame imponerse un *@men de "sacas", dirminuidas de tres a dos, lo que daba motivo a disputas, en especial con respecto sl tip y calidad de elias. El p p s c l r i a d o luchard pmnanentemente por aumentar el nthnero de "sacas", como manen de incrementar la productividad de la mano de obraa Mvenaralterrutivasde trabapasalariado propiamente tal surgiana la voz de que actuaba con la h e m del cada nuevo descubrimientode minerales e n la +n, im6n, despobiando las famas anteriores: "Las importantes faenas de Chahrcillo

h

79 Ibld..9d*aoDde18YI 80. I b l d , S d ~ P n m d . l b W . E b n ~

'

81. Ibld.. IOdefrbmod. 1843. Edilonal.

M Wd., 9 de men de 1 E L 63. gamlo de La Suenz 1795': dkdo p Cum.gal op di., 57.

,


y 'CabezadeVaca* d e hacerse "inde-

'

a Cpoca -cads cierto tiempo y e n forma mbs o menosconstante, debido a ue se estaba i n una etapa d e desrubrim i e n t o - a m t u 6 el h 6 m e n o d e l a movilida~ydesproletarizaci6ncicliudela mno d e obra. Por otra parte, existia en la minerfa la posibllidad d e fomurr p p o s y compafdas de pirquineo, como otra forma d e trabajo y subsistemu no aulariada (aunque precaria), y que encontr6 en las faenas abandonadas de la &poaun c a m p abiertopara su acd6n. Lasbandasde asaltosconstituyeron tambien f o m s f r e M n t e s de subsistencia independienteen 10s minerales, fomentadas poc el trafico clandeotino con las h q u i n a s de beneficio. Las altemativas a1 trabap miner0 mismo se le presentaban a la peonada igualmente b a p el atractivo de 10s incentivosy premios que ofrece el tnbajo agricoh en Cpocas de cosecha, y seguramente tambih bajo el &ulo picol6gico que da el trabapestivalagricola:"En tiemposde frutas no hay apirnenlasminas: x buscancon premios porque 10s minems se han bajadoa las haciendas, contando con la seguridad que en cualquier parte encuentran conderto"." Per0 en general, parecien ser que la peonada estaba en continua "tnnsmigaci6n" a lo largo del aiio y a traves del pais, lo que seria expresi6n no tanto de i ~ l basicamente ", de UM busqueda de mecanismcw y formas mentalidad " ~ ~ ~ a r g sin0 de escapar a su despop definitivo: "El mal mAs lamentable que ?enos ha resentado recorriendo la situacion de la mineria, es el espfritu quese ha apoderado 8e todoa 10s trabajadores de recorrer toda la Reptiblica anualrnente; unos donde amman algunas riquezas que pudieran explotarse a expenws de IUS duenos, otros hacando el desorden que observan en algunas faenas, en que a empresorios inexpertos ks imponen nuevas reglas y condidones"." En suma, el trabajo minero aparecia como una opcion esporidica e Ineslable, dejdndose 10s peones siempre un espado abierto a Ips nuevas alternativas, posibilkhdes y vmtajas laborales que se le presentasen, tanto a partir de $us actividadea en los

minerales,comofueradeellos.Estoseexpresarhenunaposici6nnlativamente"librP" frente a1 capital, en

UM actitud conscientemente separada d e 5us nglas, y en una importantecapacidaddeaccibn frentea loscontinuosintentosdedominiod d capital y su objetivo de completar su proletarizacicin o despop: "El minero, que c o r n la necesidad que se tiene de 61 en todas las faenas, muy poco o nada hare por ganar la confianzaolaestimaci6ndesuspatrones;porelcontrario,esuncaminoqueselehace ra ammeter toda clase de faltas, segur0 de no ser arrojado de alli. . . Si se le8 niega E n a&lantol al dia siguienteamanecen los peonesde mala gana; hacen mal por mal cab0 sus trababs. procuran hacer disimuladamente todo el dafio aue mJm en Ias herramientas 'miebles del servido, procuran m fin, ocasionar lo 4ue k UsmartrPso

.

en UP*.

dy

=

Ante esto, algunos se planteaban y se plantean por quC no produdan revueltas d e mayor envergadura, que pusieran en jaqw la propiedad d e 10s rnedios depmducci6n minera. Losempresariosintentaban explhrlo por el cardcter pacific0 d e hs~obrems.Pensamos, sin embargo, que su lucha eotaba presmte, per0 cunshtia principalmente en mantener libre su hem d e trabap de la dictadura del capital,

121 de Reglamento de Polida, p a la Or@.


t.."

sa las reglas del juego del de la oferh y la demanda

-19,180


La caldera del desierto

Los trabajadores del guano y 10s inicios de la c u e s t i h social JulioPinto Vallejos Universidadde Santiago

La mineria decimondnicaha sido asodada amenudocon el enhmtamiento social, asi como con 10s primros atisbos de acdeidn sbrera organizada. Esto ha aido d s comdn

Aunque bastante difundida, esta interpretaddnno ha rdbido mucha fundamentacidn empirica. %lo dltimamente han a y e t i d o trabejos em ados en suplir que m esta caren& con realidades especificas, reve adoras de la compl&iidad vivia en 10scampamentosmineros.' AI mismo tiemp, sin embargo, se ha mestionado dicho enfoque a traves de planteamientoss e e n 10scuales la verdadera cuna del movimiento obrero organizado no estaria en el mundo minero, sin0 en hs grandes ciudadesde la zona central? La apertura del debate hace aun d s imperioso intensificar la brisqueda. * Este trabajo pretende aportar a dicha tarea desde la perspectiva de un espacio y una experienaa virtualmente ignorados hasta la fecha: la mineria del guano. La e1ecci6nnoes.en todocaso, arbitraria.Esverdad quela historiadelostrabajadoresdel . guano no tuvo tanta proyeccidn posterior como la de 10s calicheros. Sin embargo, ambas cornparten una serie.de ras os que no dejan de ser sugerentes, y que se qbordwh en el transcursodeeste traLjo. M L a h : la sociedad guanera precedid significativamente a la salitrera en materia de expresiones concretas de a c d h obrera organizada, especialmente huelgas. A juzgar por los antecedentes que se entregan JZ& adelante, incluso no seria avenhrrado postularla corn directamenteprecumra


,

se verd que JubSisten en el mundo del guano ciertos elementos todavia tradiciomls: o demodemizacidn inaDiente, aue aparentemente limitamn el alcance gue tuvo all1 laprotestaobrera. Ensuk,sep&ulbrda losguaneroscomouMespeciedee3ta~n intermediaenelsurgimientodelasexpresionesdeaccidnobreraquehansido propias de nuesho siglo.

El dificil mundo de /ascovaderas

124

El guano, como se sabe,esun abono fdsil depositado a lo largode milenios porlas aves marinas en las regionescosterasdel desiertode Atacama, asicomo en islas e islotesdel Padfico Sur.Puede encontr6rseleen dep6sitos subterraneos de diversa profundidad. conocidoscumo cmadems, o cum U M capa superficialque recubre rocas y promntorios; por lo general, s610 10s primeros fueron objeto de explotaci6n comercial. Esta se inici6 durante la dkada de 1840. cuando 10s avances de la agricultura europea requirierondefertili~tesenunaeralaeintensidadsinprecedentes.Sobreesa base, ycentrada su explotaddnenlascuvaderasde las islasChincha,el guano aliment6 una era legendaria y febril de la historia del Ped, cuyos resultados finales, sin embargo, tuvieron mds de frustration que de Cxito. En Tarapaci, las covaderasexplotadas durante el penodo considerado por este trabap fueron solamente tres:Pabell6n de Pica, Punta de Lobos y Huanillos. Aunque relativarneqtecercanas unas de otras, en su conjuntodistaban mas de cien kil6metros delquique, el centrorblado m i s inmediato.Descontando a lospropios habitantesde k s covaderas, s6lo muentaban aquellos paramos algunos cateadores en busca de plata yoro, lmqueocasionalmenteestabledanexplotacionesen muy pequeb escala. Completamenteaisladosen medio del desierto costero, rodeadosdlode "guano, roca y arenas",' 10s trabajadores de las covaderas debieron desenvolverse en un mundo fislcamenteabrumador y de muy dificll escapatoria. A lo largo de su historia. la extracci6n del guano mantuvo U M fisonomia n o t e riamentearcaica,con nivelesminimosdemecantzaci6nysistmasdeproduccl6nmuy rudimentarios. En plenoaugedel cicloguanero peruano, en lasgrandescuvaderaode IaslslasChincha. tcdoel trabajoserealizabasindsa daquelaotorgada porpaks, picotasycarretillas. El materialextraidosetransprtachasta laorilla en lasespaldas de 10strabajadores.aunque hacia la dkada de 1850scintrodujeronpequenoscarritos montados sobre rieles para facilitar la operaci6n. Como se careda absolutamente de instalacionespara el embarque, el guano searrojaba desdeel acantikdo a lashdegas de 10s barcos por medio de grandes "mangueras" de lona, o era conducido en btes a remo. Naturalmente, un procedimiento tan engomow, deba generar p r o b l e m


ti*;*,

basta el @mSodel dclo paanero en la d h d a de 1870. salvo p r h habilitad6n de pkitafbmus de caw en 1868. Parad6jicamente, hs fortunas del Per6 descarrsaron durantecuaRntaafiossobretanprecariabase~ to,dieho pemdte co-der mejor la importanda que tuvo para la indusbia guanere el d e s m q w h individual de sus trabajjdores. De su destreza, fuetza y resistenciaHsica dependi6, a la postre, todo el resultado de este importante negodo. Por tal r d n , el suministm y administraci6n de la fuena de trabap se constihryd desde un comienzoen preocupaa6n fundamental del Estado peruano, propietano mco d e ks covaderas. El mecanism mediante el cual &te atendi6 dicha necesidad fw el de la servidumbre china, desarrollada en forma masiva y sistemfrtica desde la dkcada delS50. Graciasaella, IasisIasChincha dispusieronde trabajjdoresabundantes, obedientes e irremediablemente obligados a soportar las duras condiciones imperantes: en cuyo dramatismo coinciden todos 10s (estimNos. Lo primeroque impactaba a1 visitante de las islasChincha era la abnunadora que se imponia al obrero chino, a heseexavando, transportando o ensacando guano. Las estimaciones realizadas Juchian entre mS y cinco toneladas diarias por persona,con un promedio equivalente a unas ochenta carretilladas.Con sus fuerzss disminuidas por la enfermedad, la mala alimentacibn y el calor agobiantede Ias i s h , losoperarios se veian en duros aprietos para enterar la cuota. La falta de cumplimiento, sinembargo,acarreabacruelescastigosfisicos, entreloscuales figuraban 10sazote, la exposicidn a 10s rayos del so1 y la inmersi6n. Enfrentados a un infiemo diHal de p e r , muchos optaron por refugiarse en el opio, y otroo m i s permanentemente en el suicidio. Por muchoquelamanodeobra fueseel factorclaveparael funcionamiento de las guaneras,o tal vez reciwnente por ello, el trabapdor chino se vi0 enfrentado a condiaonesdurisimas vida y trabajo. Como se lor traia virtualmentea la fuerza, no hacia falta esmerarse por mantener un entomo atractivo? Ea verdad que a cambio de todo lo anterior se ofrecia una remuneraa6n monetana, dnico impediment0 conceptual para admilar esta forma de trabap derechamentealaesclavitud. Dichosalario,sinembargo,eramuyaguo:unosocho de plata a1 mes m6s una raci6n diaria de dos libras de arroz y media de came. dem&,lamayorp@edeloganadosedestinabaal pagodel pasaj@desdeChina,deuda que muy pocos sobrevivian lo suficiente para cancelar. En comparaci6n,los obreros no o b l e a 10s que se a s i i b a n las tareas m6s compleps o d e l i c a d a s p i a n fines de la d k a a de 1850, unos cuarenta pesos mensuales. ientras mnu, dud el auge d e las idas Chincha, sin embargo, este grupo fue siempre UM nunoria

8,

E:

WiuIa? Laswvaderas de Tanpard se comemaron a explotar cuando el ciclo guanero

entrabaya

su fase descendente,aquejado por el agotamiento de 10s dep6sitos y la

CBnDetenela del salitre. De hecho. la dkcada critica de 1870 fue medsamente la de

e

r @&idad

para Pabell6n de Pica, HuaNllos y Punta de Lobos. Tor aquella


sobreel peso y calidad de 10s embarqgs. Pacific0 el guano se mantuvo como monopolio estatal, aun y comerctaliura6n estuvteron en manos de contratistas y lares. Por ese monvo, las mejoras se aiieron a una 16gicad s n6mica. En lo esencial,la industria guanera sigui6a mer& de 0. el &imen laboral de Tarauaci difin6 mucho del d e las islas Chincha. Lo d s imporGnte a este respecto fue'sin duda la desaparici6n del tTabap forzado, induada inicialmente por el cese del tdfico de "culies" de comienws de la d&ada de 1870." Es verdad que muchos obreros chinos permanecieron en las guaneras, y que su condition, de acuerdo a U M dexripci6n de 1875, no I-"= m p r r d o mucho respecto de la de sus predecesores:

'

P d o d e d r qu1 triotlrimass su sucrte e n u t o s lugares lirgubres.Apartede quelos haan trabajar casi r muerte, no tienen suficirntes alimentos, ni agur mdianamente potable. Dos libns d e a m z y media d e came son tcda su raci6n, r n v i d a generalmente entre las d i a y h r onca d e la mllirna, curndo ya han trabajado seis horas. Cada hombre tiene romo obli aci6n cxtraer entre matm y cinco mnehdas d e guano a1 dla. En el tiltimo Mmutre dfe 1875, re sabe que 355 chinos trabajaban en PabeU6n d e Pica solamente, d e lo8 males por lo menos 98est6n en el hospital. Padecen en general d e inflamacibnen las piernas, debido, posiblmente. a1 agua tibia y estancada ut toman y a la falta d e del escurbuto o d e la verduras. Lor sintomar de est. rnkrmedrd K paphpura."

alas

126

8 Cannaan(@ y p q a e t m o r de Huanillor a jde polfUm, 24 de agmh de 1883,Am, Vol 45 Algo p r o a d o &alaba en 1561 el teniente de aduanar de PaMl6n de Pica, Iludmdo a m& de mll op~uror ernphdm por ka E m p m y dm buqusoque estabancar ando MI P bahla, tarenm de aduanar de Rbe 116n de RCPa @e pllhm, 12 y 13 de flio de 1M11, Am. 801 2 9 W m n a del vlrpecmr de guanffas", 10 de mayo de 1881, m MlnLstenode Haaenda, Mwona (en addante MH), 1881 10 Mnnoru delinopctor depanerar",20demayodelW2, MH(lM2). ' U a n o n a d e l ~ l m s p ~ t a r p ~ i de gumeras",1de mayo de 1187.MH (1887h 284 11 Stewart, uprtulor 7-9 12 RtzRoy Cde,Tka P~rvnbnrSI Hmne (Lnndres, 1877). 199, a d o en Stewat, 87

R o p m r s 19,1990


MAS o menos lo mimw protestaban 10s exams cumerciantes independientes que lognron sobrevivlren ems parajes, y que de hecho formarons~emprelap a r t e d establedelapcblaa6nlocal =En casosextremos,el monopolio delas pulperhpodfa incluso servlr de mecanismo disciplinano, como cuando se prohibia la venta de articulos b6s1cus a trabapdores hldados de "rebeldes"?' En esas condidones, el ahactivo de un salano nominalmentealto tenia que verse msminuido. Un problem de naturaleza aniloga era la no cancelaa6n de 10s salarios en dinero efectivo, prichca por lo demds bastante difundida en'la & p a Un articulo d e p m 8 a kchado en agostode 1885 descnbia claramente c h o funcionaba estesistema en 1a.s cuvaderas. Elprnal nolormboel trabajadorendinem SeledasolamenteunaIibreta,snlacual a p n c c cargado a IU favorel valor mmspondiente Con esa libr~la,por conaguiente, y no con moneda mmente, va a la pulpria a pedir su comzda y cuanto neceSita Como


os de amsumo Ordinan0 entre 10strabajadoresse hallan muy recargador en la libreta, imul6ndose el importe de 10 e - d o pore1 pe6ncdnla suma cargadaasuabono.De&~manenquedaeftraba~dor sin n i n g u economla ~ y sin tocarcon sus manos su salario, y adpasa tambiOntodoentem su sueGio a poder de ia pulpda." SUSorecios, resulta aue Ncilmente se cancela

.

'

Un informe emitido dos a o sdespues por un subdelegado de Paball6n d e Pica revela que tampoco 8e desconoci6 en hs guaneras el pago en fichas y vales.u Todw estos testimonies s u @ m que el consumo oLwero era controlado en forma absoluta por 10s empleadorer, lo que naturalmenta permite poner en duda la verdadera vipencia d e reladones de t i p slarial. Dc hecho, el siatema de pulperh~ y fichas ha sido calificado rn8s d e una vea c o r n 9 capitalista, no muydistante,ensu esenaa,de be 10s cuales laboraban 10s culies chinos. En rea altemativas ocupacionales inmediatas hacia hasta dcrto p n t o innccPsPdo en Ipa nerasrecurriralasfichasconfinesdesujeci6nlaboral.Y elloe@dmentecuando a totahdad delafaenaextractivaestabaencomendada,comos k m p r e l o c ~ t u v 0 , a u ~ sola mmpafiia. Para fac~litarel control y la orgadzaci6n de lo5 ernbarqua, el EstLd opt15 consistententente por contratar a UM sola emprevl car dora, en libertad de d i n g r 1- trabajos d s o menos a discfee$." En obrero de las guaneras se hallaba virtuahnente obligdo a mantenex UM relad611no hostil con su empleador. En un lu ar donde todo debia mprarse, el despldo por lo eneral eliminaba toda posibilidat d e supervivencia. Pol esa nzBn, el exdueivi~n\o la pulperia empresarial no necesitaba ejercerse en forma a h l u t a porelcontrario Iaextstenciadeuna franjaderninc&tasaut6MaMNq te, era la mls asidua en denunciar el m o n o p l i a M El poder d e las compaiiias c a r p i o r a s tarnbibn 8e manifest6 de otma men Siempre en el terreno salarial, no era extrafm que, una vaIlegadaslo8 peones

r . h

[El trabajadorl no podia permanaer en estos lugares porque el $mal que E le pglbr nobastaba a llenar susnecesidada, ni tampocopodla trasladarse por mar a o m POKL~B -fa de wursos para pagar su pa5aje. ,5510 q d & p e r a estos infslicer un desesperado recurso que tocar, y &e fua el que adopteron en fuerza de su mlsma situaci6n. So fusmn, saliemn de aqul a pie y de cualquier nunem,sin cuidarsiquien dg llevar vlveres, y en muchos cam ni dquiera el a y r neceaarir p a apagar la A en IUS l a p s y anlientea travesips. Pam si 10s h o m h resolvieron ationtar a t . 8 penalid&s

27. VM, 13 de -to

dr 1W. ode Pnbellba #e Pia o intdentr, 31 de mmzo & 1887, AIT, VOL 37.

-

129

61dely.no"a hdoe~h~drbcimdade~~se c 4 ~ & & C n l S & i * ~ a m .


ralesdeguaneras. Enelcamdeestosdl~mos,elpropioejerckodesushncionS-SOth llevarlosa enfrentamientosd s o rnenos serios, motivadw por naturales dikrencias de intereses. En palabras de Rarn6n Cavada, inspector general de guaneras en 1882: En diversas assiones la empresa de cargulo ha formulado serias protestas y c a r p contraestslnspecci6n.yahaa pormedidastomadasporellaparagarantirlosintereses fiscales, ya por drdenesque heron mal interpretadar. En uno y otro caw, ellos mismos se han desmentido, se& consta de 10s documentosllevados al Mini~terio?~

En otras o rtunidades, la dignidad de las autoridades locales se sentia violentada por elgparpajo conque loscontratistasostentabansu autonomia.Asi en marm de 1884 se cornunicaba a lquique que el agente de la cornpaiiia se habh

permitido invitara unos oficialesde la Armada bntinica a visitar las instaladonessin consultar con nadie.16Poms m e s s antes, en el marc0 de un conflict0por rescision de contrato, Is misma empresa habia intentado embarcar una sene de maquinanas y herramientas de propiedad fiscal?' Nada de esto, desde luego, ayudaba a la annonia entre locl poderes que regian las guaneras. No obstante, 10s roces raras veces involucraron al r m e n interior de 10s carnparnentos, o a las reladones sodales que en ellos irnper2an. En ems aspectos, las


ampi6 la petid6n.


entrabada por las reclamcrones un acuerdo para el reparto de las tocaba pr6cticamentea su fin. Ad, o no tuvieron N la tranquilidad ni la p&pedivaâ&#x20AC;&#x2122;suficienente para organizar debidamente sus actividades. En tales circunstancias, lo h i c o que mntaba era obtener ganancias dpidas, sin importar 1aS consecuencias.â&#x20AC;&#x153;r Fmto de las condiciones esbozadas, en& 1880 y 1890 se sucedieron cuab0 diferentes conhatos de venta o consignacibn. todos ellos intermmpidos por penodos dsomosprolongadosdeparalizaci6n. Lasituaci6npuedeapreciarse dsprecisa y dramatiumente a traves del siguientecuadm: Emborqucsde(Iwno&&Tawmaf, 1880.1890 Alio

lolo~amos

lndrcg

BaKos

1880 1881 1882

13.672.066 70 7S.472 49 613.989 loo 080.859

100 517 562 732

10 55 32

1883 1 W 1885 1986 1867

-

6 787 712 70,632,862 8 701.065

1888

35.Mw.878

1869 1890

44525.241 35.819.1M

-

49 516 63 260 365 261

1/1

6 18

7 28 36 25

F m i Qule. M-0 de &end% !.4mm#s (111-1892) @ dI l d o de M a a , que pone en e p x a l endencia b abhcn dcl m m d panero, oe d e b a una sugermcu del pfesor Plene Vaymke)


sumian"estos mismbs entusiastasante el Kerre de las faenas. Recurrimdo nueviment e a una desnipci6n contemporhea: Hay actualmenteen Patell6n. como habla en Huanillos, 50 o mlr fmmiliao w no s a h n qu~hanrse,careciendodelasmsosmlslndhpenublcspmIaconlervoci~ndeLvids. Elagua sevendesumamentecpra(acincocentavosgil6n) y tienequehaba fonoumen-

teparacomprarla, puersinella nosepwdevivir . . .en Rbell6n s610 seved presenle calla desieltas y casas duocupadas; hombres que espsnn quo la IUNu t 4 en plsnitud paacogerabundantepesca;mujeresqueandanporIa playaen b u m demarim, y nifioo que b r a n por lo que quiz6 no es l4cil darks.''

Ciertamente, no era una recompensa digna para tantas ilusiones fojadas. En virtud de lo anterior, no era extrano que la poblaci6n guanem experiment.ra violentasoscilaciones. Asi, entre m d a d o s d e 1884 ymediadosde1885ascendiode 330a 1.559wrsonas.para caernuevamente wrdebaiodelas 700 hacia finesde 1886.'' En un momento de 'especial auge produchvo, la &la fuerza laboral de Huanillos llegaba a 700,mientras que la de Pabell6n de Pica se empinaba por sobre 4GULOo"En cambio, durante,durantela paralizaci6n de prindpios de 1885 en esta filttmp cuvadera 9610 quedaban 100personas, las cuales "esperaban con impaciencla Iw primeros diar del mes entrante para saber si el Supremo Gobierno acepta las pro uestas que se le presenten por las 400 mil toneladas de guano que ofrece vender". El t6rmino del contrato d e venta suscrito en 1882 con la Compagnie Commnciale et Finam&e du Pacifisue sigrufic6 el traslado sdbito de 600 obreros a I ui ue, con cuhsecuencias previsibles para la tranquilidad social de aquel puerto.4 As;, q la tramitoriodad y e1 desawaigo jmsaban a ser un m d o permanente de vida. En suma, si bien las guaneras de Tarapad nunca llegaron a tgualar el infiemo islas Chinch, la vida en ellas dist6 mucho de ser ficil. Enfrentando cualquier tativa engendrada por el estimulo salarial, se erguia un paisaje inhbspito y un

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lnkndcnk,7de enem de f

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a An, Vd.91;

133


Ln caldem del desierto ~21611 ante la dura realidad de la odoenestudio,fuelade

influenciamoder de oao y holgura que en ocasiones nen en peligro el orden y seguridad pfiblica''.s6 Enfrentadas a masas obreras de di& manejo, empresas contratistasy autoridades locales terminaron por hacer del orden social una obsesibn. En diciembrede 1882, el subdelegadoe inspector de guaneras Ram6n Cavada informaba que se hallaba en Huanillos con "cuatiocientos . . . individuosde tabap y es imposiblemantener el orden, entre esa gente, sin tener &no hawse reSpetar"5' Mas dramiticoaun era el testimonio de uno de susantecesores, quien semlabaquelos que se enviaban castigados a la barra solian ser liberados durante la noche pot sus amigos, sin que nadie lo pudiese evitar.ls

I

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Lasolucionlrdsobviaparaestasituacibneraelenviodeu~fuerzapermanenle, como Io reiteraron en todos 10s tonos los agentesde las compaRlascargadoras."Sin embargo, durante mucho tiempo dlo se estim6.necesariodestacar alguwssoldados para 10s dias de 0, que como ya se dijo eran 10s momentos m i s m'ticos. Un subdelegado, Fabi%ailartu, opinaba incluso que esa "ostentaci6n de fuena delante del trabajadof' podia ser contraproducente,y provocar pmisamente 10s disturbios que se queria evitar.'Su sucesor Enrique Cennain, sin embargo, afinnaria que "con dos soldados es casi imposible vigilar el orden, pues continuamente esos peones se

9.Sobn Is Irrcuncl.de lor pp,VM,31 de e o d.1.586,

134

54. bpctar g c n d p a n a m a polltim. 8 de OMlbre de 1863, AIT,VoL 53. 55. Wddo A p y o a inkndonta, I7de diawbre de 1885, Am. VoL 18. M. S u M d e o d.%bell6 de R o a jefe ponbm, 15 dc L a m b r e & 1&XI, AIT. VoL 2. 57. m o r s ~ e r a l b w e n s pe p~litim. 15 de dcicmke d.I= m,vel. 3. 58. de Psbeydo d.R a a Me polIhm, '25 de abnl de 1861, Am, Vd. 2. 19 P0r *lo, Vd. 33.

sl uupdor 6.nAd.wanam 1 Id*polf6CO.3 de

60. Wddo Aguayo a inkndmte, 17 de didambrede 185, AIT. Vd. 18.

y 8 de &bre

de IW,An,

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y se p e n curno~OCOS"." En un cuntexto tsyrexplosive, hasta 10spatrones ~ ~ s o n w r h ren se promotores involuntariosdel desorden:

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...dunnteelincendiodSeflorAdministradordelaEmp~sadeCau l o h i z o v r t i r utuuntidaddevino ycervezaa lor paomsquetrabapbrnenapaga?lo,~ombmr.lo ue h e deupmbado por el qw suxlibe, nrultando curno era de osperarlo una jmbriaglrez completa en la p n a d i , . . . ocadonmdo naturalmmte varios pleitw y des6rdencs en diwrros puntoi de b poblacibn. . ..Corm era de esprarlo. rncontrlndotealguno~sumimentecbrioracometwmncon 1arroldadosqweit.bandssenriCio''

de cargufo del guano y en van@ ocadoms p r eut trabapdores y 10s de annpueblos no vsyrn a Huan

haygentededs, stomprenguanaglomg~~doa~~n

tes de varlos puntos, lo cuales incmvmhte y pdii

para bs habitantestcdoa y para loa intwew mirtllasd

Ante un peli8ro %+ante, la solueichpro uesta era, u de unafuena policnlo, ensu defecto,una "guar&dekmp ernpresa.

Sutdekpzdo de Pabell& de Rea a mtdente, 27demayo de llu17,AIT, Vd.37 Algunw memsnks, elnusmofunaonario dabacuentadetrosemPdelocunprovwdorpol. elmnsumodelmr"pummente en general beben loo trabajadore%a un aniwdo mmprrto de ron de nahualmentelo, a i o n a un gran mal" Sutdekgadnde de 1M6, AIT, Vol 9. de Pica a mtendcnte,8 de ochlbm de IsS7,AIT,Vol. 134. de Km a intendate, 17 de f e h de rW, AIT, Vol. 136. I

135


En cualquier caso, la autondad resolvid el problema enviando caiionera Magallanes con un ofinal y veinhcinco soldados del batall6n que cubria a la saz6n la guarnici6n de Tarapace Para el 4 de febrero, a beS ilunado el mommiento, el subdelegado podia informar a sus superiores covadera quedaba "en completa tranquilidad", aunque sin especihcar 10s medios empleados para e x fin Como garantia de que la situaci6n conhnuase as:, se establec16 en forma permanente una fuerza policial de dieciseis hombres, financiada directamente por el Ministerio de Hacienda Segin las apariencias, se necesitaba una huelga para que el gobierno central se decidiera a responder al anhguo clamor empresanal Sea como fuere, cuando el ministro de Hacienda desembarco en Huanillos el dia 20, el lefe polihco d e Tarapaca pudo recibirlo con la situaci6n absolutamente bap control 67 No se mantuvo asi por mucho tiempo El 10 de mayo del mismo aiio 1883, el inspector general de guaneras JoseZegers Recasens debio viagr precipitadamente de Iquique a Huanillos para conjurar un nuevo estallido huelguishco Como la vez anterior, el mohvo era salanal aumento del lornal de 1 80 a 2 00 pesos dianos Ahora, sin embargo, no hubo necesidad de recurrir al despliegue de fuerza, y aunque las fuentes no consignan el resultado espectfico del movimiento, Zegers informaba haberlo resuelto "completa y tranquilamente" El mismo inspector general debio hacer frente, algunos meses mlis tarde, a expresiones menos "tranquilas" del malestar obrero Segin su propio testlmonio, "el 24 de sephembre ulhmo. 10s trabaladores se declararon aqui en huelga, por no conforrnarse con una nueva tarea que se les imponla" ''Aunque el informeaseguraba que todosehabiaarreglado"satisfactoriamentealotrodia", unacronicadeprensadel 29 daba cuenta de "graves des6rdenes", provocados por la acci6n policial Product0 de ello, el sargento de la policia debta "vivir rodeado de armas y con su o p abierto para noservictima delosbribones Parecequelagenteestaresueltaa hacerdiabluras" 7o


pesos plata ofrecidoal comienzo se reducia unilateralmentea 1 Comparado con 10s 2 pesos de afios anteriores, esta suma desalentadbra. La desvalorizacidnde la moneda la ha& aun redudr su alcance real en alrededor de un 20 por cientoreSDect0 quids mBs visibles para el obrero, un suelddde 1.30 pesos no podIa ser satisfactorio enlugaresdondedb enalimentaci6nsegastabanentre80centavosyunpdbri0, y menosatin siel p a p sed-taba deuna libreta en lugar decancelarseenefectivo." lmpulsados prindpalmente por esta circunstancia, aunque tambih p r cues tiones como la falta de asistencia medica, muchos de 10s enganchados dejaron inmediatamente la6 faenas. Un grupo llegado a lquique por mar manifestaba a la prensa que "han abandonado Huanillos p r q u e creen que si hubieran estado d s tiempoalli, habrianconcluidopormonrsedehambre,porqueel salarioquetenianno les alcanzaba para comer"." %os marcharon cum0 otras veces p r tierra,debiendo sersocorridos p r l a Intendenciaantela falta absolutademedioscon queacometieron la diHcil travesia." Pese a esta actitud, el intendente Gonzalo Bulnes adwrtid al subdelegado que "avise . . . a todos 10s pobladoresde las guaneras que en adelante no se enviari recurso ni socorm alguno para facilitarles el viaje"."Asimismo, a los

79 lnspclor general de pannu a ,de pollttm,3 de mer0 de 1884, AI? Vol 33 M)

Vhd.3ldem0ode11184

m VM, lode f e h o de iw

138

82 VM, ?3dehbreo de 1884, pie &wUlzcoa mimslro de H.aend4 5 de f e b m de W;#r poUhoDa Subd.lrgd0de Huurulloo. 19 de kbm de I&; ambos en All', Vol. 34 a3. vM.3ld8marmdelC85. 84. VM,2l y30depho,Z, 4,7,9,13,14,15, I S d e s p t o d ~1S5. 85 VM.7deagoatodeIM1S 86. VM, 7 14 18 de q-alo de 1885 lntendente a Rlbdelegado de Patillor 19 de a p t 0 de 1885. All', V d 79; b HuwilIwa'hkndente, 16 de nwlembre de 1886. Vol. 91. 67.Inlmdmk a mbd.lgSd0de P.hllos, 9 de agost0 de 1885, AIT, Vol 79.

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kT,

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I&p-rn-pddp liberado al s k como en la c

h iakior."

o todos, sin embargo,optaron pot el abandono. Los que se quedaron en las se dedararon abiertamenteen huelga, pese a las ammazas de susjefes. Al

cabode un dfa deparalizaci6n "sererum6a las slplias, y mtonces trabajaron"P0En versi6n d e un testigo favorable a 10s huelguistas, 'la necesidad, la falta d e medios d e movilizaci611,el deseo de conservar todas sus cacbatpls [ensemdom&ticosl, 10s hancontenidoen loslimitesdeun simpledisgusto;peroaeenlo5rec~nllegadosque la medida se ha de Ilenar, y que, agotada la mansedumbre d e sus cornpaiieros, va a pronunciarse una huelga que deje despobladas las guaneras"."

Enefecto,parareemplazaralosrenunciadoslaempresapromovi6Iami desde Iquique, esperando tal vez que las expectativas locales fuesen menos r n s : que las d e 10s surefioor Que ello no fue as; lo demoestra la cita anterior, asi c o r n k prolongaci6n del flup de "desertores". A mediados d e septiembre, un grupo de trabajadores regresados a Iquique declaraba que en 10s guaneras sepia reinando "mucho descontento entre operarios y empresarios"." MPs elocuente tcdavh fue el reforzamiento d e la guarnici6n d e Ias guaneras con doce soldados del Regimiento de Artilleria No2,enviados a Huanillos pocos dias despu6sn Todo esto, naturalmente, no hacia sino entorpecer el embarque de guano, cuya reactivacibn ya tardaba demasiado. As;, la empresa opt6 finalmente por mejorar lor prnales en un monto no especificado por las fuentes. Con e%? alicientc M ca dodentosoperanosen Iquique, con UM respuesta quese consider6 bastante ble?' Aunque un poco tarde para muchos, ias reivindicacionesde 10s huelguistas de agosto heron a1 menos paraalrnente satisfechu. Tampocoesta v a la armonla dur6 mucho. El 14 de diaembrc del miaiio 1885,Waldo Aguayo, representantede la empresa d e cargufo en Huanillos, tclcgrafiaba a la lntendencia pidiendo protecci6n policial para su penom. Motivaba esta soliatud unhrmultosuxitadoduranteundiad e pago,a raiz,se&nel propioAgruy0, del estado de embriaguez en que 10s opearios solian acudir a cancelam. " h e tal la bulla que se produp --continuaba el testimonio-, y halldndome completamente desorientado a causa de la griteria, me vi en la nemidad de suspender el pago, r e t i r ~ d o m e a m i c a s a e n s e ~ j d a " . ~ i d o ~ s t a a l l"unodelostrabajadoresds ipor bomchos", Aguayo reaccion6 a sus "edgenaas e insolencias" recurriendo a las "vias dehecho",noobstantelocual"mefue senallisimoal dia siguientearreglarlesucwnta ~uandoseme present6 bueno y sano a g r s e " El administrador tcrminaba mndeW o la falta de vigilancia de parte d e autoridades locales, "origen d e muchas d e las huelgas que q u i 6e han producido entre 10s trabajpdores"." El problema no termin6 all< Santiago Navia, el pe6n agredido, se querell6 ~,ji&ltnente contra el administrador Aguayo. En esta oportunidad el juez d e ' 6 hall6 la r a d n a1 demandante, considerando que el verdadero origen haMa a& la embriaguez d e losobrerossino el "noestar arregladas las

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ConcZuSiones Los gestos de rebeldia, 10s motines y las huelgas heron, p e s , expresiones EMiVamente frecuentes entre el peonaje guanero. En alguna medida, est0 seguramente {rovino de la especial naturalem de su actividad, y de la fonna en que ella se esarrollaba.Debeconsiderarse,por atar un ejemplo, el desarraigoy la inestabilidad inhinsecosdeesavida. NohabiaenlasguanerasNngunacomunidadestablecidaque recibiera al recienllegado. No habia, porlo tanto, no-rmaso instituaonesconsuetudinarias para legitimar las jerarquias M a l e s o para dotarlas de algin sentido. En la mayoria de 10s casos, tampoco existia una familia cuyo sustento indupse al obrero a conlrolar sus reacriones. Hombres por lo general j6venes y solos, sin hogar ni identidad local, era f6dl para ellos hacer de su conducta un asunto estrictamente pemnal, y de su sueldo el liNco lam con el mundo guanero. Desde luego, un trabajo abrumador y casi siempre muy poco gratificantedificilmente habria podido desarrollar lazos alternativos. Hasta el marco ge0grMco otorgaba a ese mundo un aspect0 deshumanizador, sujeto a intereses comerciales cuya I6gica se gestaba y resolvia a miles de ki16mehos de distancia. En este mismo sentido alienantey deshumanizador obraba la forma en que se ejercia el poder local. Se ha visto d m o las empress cargadoras llegaban ficilmente a regir sin mayor contrapeso las comunidades guaneras, contmlando desde 10s bienes de subsistencia Wsica hasta 10s exasos elementos de diversih. Para lubricar y cohesionar este delicado mecanismo, sin embargo, s610 existia el nexo salarial, en 'ssemipennanenteenque s propias opcionesperso-


U h ~ t a d ~ u n 6 t a nincitaba ~ i r abscontratistasa manipularbs sahriosoinrremen-

tar 1aS &g"h@b puntos p l i sos. T a h b i h incitaba, altemativamente, al despido del o h r o sin &s tr6mite. g e s i v a m e n t e agobiados de exigencias 0 abandonados a su suerte, 10speones guaneros no tenian muchos motivos para sentikse menteCOmprometidosconsuspatrones.Muy por el contrario,el impersonaSmDpahUM1, reforzado en algunos momentos por barreras nacionales o culturales, faciiitabasu identificaci6ncomoenemigo.Y por ende, la rebell6n abiertaen su contra. Sin embargo,estascondicionesdeimpersonallsmoydistanciamientosocial no fueron privativas de las covaderas. Tambib se confiyraron, por ejemplo, en las

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oficinas salitreras, sin que alli desembocaran tan temprano en las mnductas que este articulo ha resefiado. Para dar sentido a esta diferencia, algo especial Gene que haber habido en el mundo guanero. Una posibilidad cs el efecto clarificador que pudo haber tenido el monopolio contrac~aldelasemprsasca~adoras.Cuandoel~pleadoreraunosolo,yno habia opcionesdecambiarlo,la resolucidndelosproblemas laboralessetransformaba enun asunto estlictamente bilateral. Tampoco hacia ficil la decrsi6n de renunciar. Podia hacerse, per0 a un precio que, como se ha visto, era bastante alto. Muchos estuvieron dispuestosa asumirlo, tomandoel caminode Iquiqueodel desierto, dejando atrissus sueflos d e enriquecimiento guanero. Per0 para 105 que se quedaban, d o cabb la tesignaci6n o el conflicto. Y como para paralizar las guaneras bastaba con 10s obreros d e UM sola empresa, el camino de la acci6n colectiva pudo haberseinsinuadoen forma d s o menos espontinea. Por otra arte, no fue &lo el aislamiento ffsico o el monopolio empresanal lo que priv6 a1 tragajador guanero d e alternatwas. De hecho, la intensidad mixima del conflict0 coincidi6 con etapas en que toda la economfa provincial atrav-ba p r estados d e crisis. Bajo esas circunstancias, ni siquiera la cammata por el desierto garantizaba un suerte mepr. Una vez d s , lo h i c o que quedaba era la sumisi6n o la acci6n contestataria. Naturalmente, la documentacidn no aporta pruebas explicitas frente a estas p p o s i a o n e s , cuyo carticter es p r lo tanto eminentemente h p t 6 t i m . Sin embargo, es un hecho que las guaneras fueron un foco activo de conflicto social cuando ese -0 r e c i h despuntabaen las oficinas salitreras. No deja de ser sugerentea este m s y t oque 10s administradoresde &stasmiraran siempre con receloa 10s emigrados de ascovaderas: adela paralizacidndelasguanerasdeHuanillos,recomnlaspampasuna ndividuos en busca de trabap, entre 10s cuales vienen UM cantidad de con fmuenciaamenazanasaltarIasOficinas, yestorbanal mismo tiempo d e b s habapdores pacfficos que en ellas habitan!'

o podia ser contagioso.


Vivian, que hacian 10s di 109 trabajadores. AUi en

142

prosperidad. Mil ochocientos noventa y dos fue un aiio importante. Terminaba la Guerra Qml, comenzaba un nuevo period0de la historia del pais. Casi cuarenta aiios-hasta la cnsis de la d&ada del treinta- en que Chile cont6 con enonnes riquezas. Fue el tiempo dorado de la oligarquia y tambien el comienw de su decadencia. EnSantiagp habian ocurrido graves trastornos, en cambio en las haaendas y hndos de la w n a central todo seguia igual Nuestro estudio se siMa en ese aiio y 10s dos siguientes. La historia del siglo xx puede ser leida como un gran esfuerzo de transformacidn y cambio de esa base socml, economics y culturalde corte a p r i o y hacendal que vamos a analizar en este trabaio Mds de cincuenta aiios cost6 aue la claw dominante sesacarasupesadacargarentishcaagranay se transformaraeiburguesiaaudadana. AGn no sabemoasi el cambio ha ocurrido plenamente. Lo mismo se puede decir de 10s sectores populares.Durante decadas la clase obrera ha luchado por conshtuirse fuera del espacro moral y cultural hacendal. La sociedad urbana, en fin, ha tratado persistentemente -y tememos que infructuosamente- de secularizar las relaciones de sociabilrdad y democratizarlas estructuras de la vida cotidiana. A fines del siglo mx, una parte muy significativa de la poblaci6n vivia, trabajaba o estaba relacionada con las haciendas. Esta srtuan6n se mantuvo sin cambios hasta 10s aiios treinta. A partir de entonces comenz6 una lenta crisis de la agncultura hacendal, que culmin6 en 10s afiossesentacon la intervenn6n urbano-estatal y lasrefonnasen el campo:la abolici6n de la hacienda y el inquilinaje Hemos quendo rescatar 10s nombres de 10s inquillnos, sua salarios, sus rangos y officios. Nos prec@que a1 hacerlo nos acercamos a una Iectura mdr liumanizada de la histona. Fueron ems inquilinos y peones 10s que construyeron la agncultura del la Utuatun y en h

.


emostrando,discuti~doyrebatiendoI~s tesis Nos parece un dillogo dtil.

1. UIS PRPPIETARIOS

Quilpu6 representa un modelode hacienda d e finesdel siglo pasado. Ubicada a r y s kil6mehos d e San Felipe, en las mjores timas de uno de los mejores v a l k d pa* 4 1 del do Aconcagua-, nos habla de la mejor agncultura del momento. SUSpropietanos no procedian de las antiguas familias oligarcas y consewadoras, tan vilipendiadas por la historiografia liberal. No eran ni qandea "Senores y rajbdiablos", ni tampoco "patrones d e horca y cuchillo". Por el contrario. Prownian de las oleadas europeas posteriores a la Independencia, los primeros banquems del pa&,losprimeros editoresdediarios,y ruda menosquedel diarioEIMcrcuno,simbolo delaburguesiamercantildportefia:IosEdwards. Era 11 proptaria enesosafios(189295) dofia JuanaRoss de E wards, la gran benefactora y fildntrop de Vnlparaiso. Con pqsterioridada 10s Edwards, la hacienda p a d a propiedad d e don ArturoL on Pens, membro deuna famiha emparentada y ligada comercialmentea la anterior.&sl yon, ademis d e dedicarse con pasi6n a 10s caballos d e carrera, incursionaron en el

enda-burped', podriamos bromear, ya --en nuestra clase alta chilena- h la noshaentusiasmadoenel estudiodeesta rcantilde syspropietariosafectabala esta familia. No precima ser fldl

. -

I


El t o t d d e l o s a v a l d o p d e l ~ ~ p ~ ~ p ~ ~ a ~ ~ ~ ~ 1852-1894alcanzsbas5249 ~ l ~ d ~ l o s ~ ~ r d s938 en esterlma Para pdermmparareslas a l ~ , ~ a l ~ m q u e e l p r e s u p u e s t o d e h n r u n l n l 7 7 5 4 2 1 p s o s , yddelamuruu~&dd~VliadelM~r,l~402pepas,queelempreStilo~ahacerellagoPeiiuel~, ue w r M a d o s ~ u ~ a V a l p ~ a h o , ~ ~ a ~ o x i m a ~ m ~ d r d m m i U o n Habrhqueagregar erdepesas queL svallLaa f i d e s cslaban muy d+or del valor m m m a l de las propiedades 3 h o l d huer, C h k n find Socrary,fma de S p n d Gmqvcrt Lo 1930 (Csmbndge, 1975), CaplNlo4 “ G p h l , credit and technology m the rural pconomf‘, 91 y %, acerca de lap operaaones de la Cap de C r d l o Mpotmno Nor pareancondusivashsIdeasaUIplanteadas GonzdoVlal,ensu H u h & ChL 1891-1973,3’ediu6n (Sanhago, 19M),Cap(tulo7 “Economfa Tierra eurflaabn”,dics “hi-asque slcanzaban la fortuna por mdqu~ervia se a p u r a b a n a ’drcorane’ con un fundo, el mal subrayaba el ~ x ~ t o c k b n ~~nquaoacanolorEdwardsySubercaseaux,minemscomolm do Ossa ,abagadosmmo JulioZeprs ,p e l a n tamblhr importantes inmuebb agrimlar P a n ellos, ‘era esa -dad. ese fundo una formaden&’ ‘Lsr dabasu renta mica opnnapal’” Aeontinuaa6n -daspueS de habm hecho etas p r e p t u , tan p e r t i n e n t b , el autor las emprende mntra Ias lesis anh agndlores, d m que nose Eabeelp~cdelosa~dtorarenelCon~~y.pnlanto,suinfluenaa,Laquelamflan6nben~nrfioaba 0 p q h b a a &vonas stores y que, en mnrecumaa,10s a g n d t o m no lendrfan mlerdaflmdos, &CR quo olllc era un pais sin indusma. olndsndo rslahviear este asunto hoy d a basbnte invesbgado y finalmmte, deliadr a lor aguultores de la new a w a 6 n de RXplOtrd6naloe cam-= selidanbo que “ e s m u y d g d p e r o r a r l a r ~ ~ ~ ~c ak hbvna ganadaporlor traba)adoresdeloshdor’, ydqando anladudalsahnnao(ndequ6~~abur muypocasalaanoytsnlsnlngeros baps E ~ e e n somaqueoeria t a w de mmanor estableer mhto samba un c a m p n o El CarActerpolkrucoha~mtaepulte est$ texto, p r o lo pamdiul dunaaado Es aridente que el anst. de “decorane“ con un h d o 1u1 pede *la b m m expli~a~dequelrfamllraEdwardrr Nnera lantaspropedsde S e p d d a p n ~ a r q u e p n“ d m Iobraba con un “decorado” €rundocera de Valparafro Lm mdlonso en hma6 no s610 deben habm a d o

2

p” Eran paosdelOpcn~ques,estoe,la tasacarnbianaconlalibra

144


d, tampow era demasiado diferenk a ladelmto de smolacal tambihoperaba.En fin,nohayelemenlos diferenciena estrhaciendadelmstodelaagricultura

ecta. En Taka, sin embargo, ya

n urbana.Por la cercanip, habia


y poa e116 debfa pagar wmo mntdbwiones an& 2.133 m a s

5. "Lspropiedadcs &tiw de Chile'', Cuadrm y datm publicadm p r el lblelh de m h r m 6, no. 166 de junio 5 de 1876): 410 y s . Comodato de interkpara lose4pciahtas. sefialemmqued hurdom6s valaado de la ep00 era Catanu. ubicadotambien en Amnogua. m y n a de Putaendo, y pmpirdsd de IafamiliaGarda Huidobro;lo q u f a el fundo Codao, ubicado en Rancagua ypropiedad de RecaredoDwu; Lirnache. drJos6Tomb Urmenet.: Vilum, de Rafael Larrain Mox6, Residente de la Sodedad (Naaonal) de Agriculhua en CIK enton-; en rgPtimo y dDdrnOprimerlugar se enconhaban lm fundm de la familia &de, Micahue y Lan otoma, en Petmcr. en novemo lugar se enconhaba el funda Glchagua, de D. FderimMwir En e f n b o veintiundsaenmntraba la hadenda E n lo& delcarmen (del Huique),

en d entoneas deparimenlo de Caupolidn, hoy dia provinda de Colchagua, estudiada p i el pmfesor A. huer. 6. Catemu. l a p '&ad mks nuen la d h d a dol setenta, habla nsistido a la rubdivisi6n. A la muerte de D.Lkfja G a r d ~ u i d o b r osa dividi6 enhe s w familiares, qudando --noes Hpim en todo Chilel.rhadenda%deCatemuAo,~ t r m u ~ o y v a r i a ~ d m m k s , d o p . r t e s d e l a a n t i ghadenda.Afinep ua del aglo enmhamm siete pmpiedades product0 de la antigua pmpiedad amayaazgada. 7. Paradnrslgunaideadecpmd6n di mosque~lavaltioen-mismoaliodelaPoblad~Vergara a Vhia del Mar era deZ95.8Wpesas; d ;"a& dels hacienda Limache, propiedad dela familia Lsbnan, de 606.684 El h i m predio de similar avaltioa a d de Panquehue, que hash hoy rep-ta una de las tiarm m6s fieas del Valk de A m n e p . 8. Las~nnde4hsdenda~,~~esbiensabido,~~on~eandoasualrededor--derdelaColonia--grcls de peqtala propiedad, mmo una forma de protew sys daslindes de diem, cvahaimo et=. y de pmvezrse mano de obra IApIda, abundante y -na para lm prlod- de necddad Sobre'la & i 6 n entre latifundio y rninilvndiose pucdc ver en 0lped.l a Rafael Baraona et al, V d k del PuLmdo. Lludio da F ~ ~ N C La g Yn ~e (Santiago, 1960). Sobre este tCmS nm refahnosen n u e m habap Hivtmh d de b qdmltun Torno I: El pdm y b s u b a d i m i h (bntiago, 1988). M b adelante se w r h que lm peqhm propietarim de l a alreddorr, wabledan amndamienta p a chams mn la hacienda. Esta se servh de caos chacueras parr tena productas para la "despsa". 9. TodDs lm datm son del Ubro de eaja de la hacienda Quilpu6, atim l89i-1.895.-do nose mqUe la fuente, se entender6que es pmvenhte de a t - Libra. Data complemenhrim .Ghm tanado de la prensa de In rpOea y de diveroas informadones.

w.

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4 i

1


te, durante m6s de quince aAos se h e delos edificiosdsespectaculares por don Agustin Edwards Ross y

odelpredioaprtirdecudenim En definitiva, el coraz6n de la pmpiedad estaba en 1892 formado por un conjunto abierto de cams bodegas, talleresy corralones, que fonnaban un ndcleo en torno a1 cual eraba la v d a d e la hacienda." Este cunjunto enorme de cams y construccionm tenia una Iaqa historia coloNd. ElpoMadodepequei\osagricultoresdrE~nyh hacienda deQuYpu6apsreeen censados en 1813,con un total d e 903 almar"Este C a w , con todas las imperfeceiP nes conocidas, nos seiiala la existencia d e 98 inquilinos 7 e s c l r w ~negros (y dos mupres negras) y un total d e 33 indios hombre5 101 indias muwee, posiblemente del poblado de En&. G s i u n siglodespu&,en el {emode I b X d d i s t d t o deQullp6 a rececon1.536personas,deiascualess610309daclara~~~leerye~Mrybto $niiios) asistian a la escuela. En 1907I.pobbci6n de b lyalidad hbir dieminuide

un poco, siendo d e 1.446 personas, y e fundo Qui1

tenk en sw interior Sa3 pernna~.'~ Podriamos, por tanto, establecerque para k h a de nucrtro rsbdmo. la pobIaci6n d e la hacienda seda de unas 800 perwnas a p m ~ d a m s n t e . En 1892,la mayoria de las casas de inquilinoe eran bs usualcr ranehar de quincha y paja que se rcostumbraban en cl campo.En el lib0 de eaja a p r m n Irr comprasdetotorapararetechar,me r a r y c ~ ~ r n u ~ v ~ ~ p o ~ ~ ~ ~ i ~ e ~ s ~ o s c o m ~ ~ l a c o n s t ~ c c t ~ ~ ~ s a ~ m ~ ~ ~ l ~ d a ~ , p a ~ de ladrillos y tejas, que senitfa tanto para las nuevas c a w como para la$ cam* mepradas d e 10s inquilinos. Esta tendencia a meprar la vivlenda campsinn. va a acentuarse a comienzos de siglo, en que el debate por la "vlvienda obrma" @e expandir.4 desde las ciudades a &as zonas mas "modernas" &I clamp. En 1910 yn

1E

habia cuarenta posesmnesde inquilinos con casas de kja, rnuehas de h e cuales aQn oe pueden observar en el campo. La hacienda QuilpuC era, como se ha visto, una p a n pmpWad, f i m m e n t e establecida, claramente delimit nes;poseia adedspoblaci6nci Io que le fadlitaba 10s trabajos Tenia plantadones de vifiedos de tiempos inmemonales, arboldas a n t i p s , callep 10. La hwtona de e t a s "casas" podria YT ob@ de oha monopafh La sWm*dad 90 pude obrarvsr induso haah el dla de hoy, a p a r del detanoro cas told en que se encumb'an PInMmOsque vlll un simbolodel latifundlochieno Una grin enkada, con repide Lbups cuno.oI, datu a un parquedirehado espedahenteporal@nduoradvr patsapla mopeo, murhoaaprsm. pg"aqpyfuentm,kdabm un m e d t e r h w , de un exkafmy kasplantado pdaao itaham Gntmsaba rrte estilo mn el me i C que trataton de imponer lasptoptanos, y sobre tmn la lnnlDncia del r q u t u t o quron

tA3


conlos tiempqsnaturales.Eselvieptemaagrariode cada mes, "se hacen" determinadasactividades. La

sefda la entrega de un dinero para el entierro de un inquilio. En la hacienda Qui1 d s e producia de todo. En 1892, lo m6s importante SegUh siendo el t r i p . Era "la in8ustriar', como se decia, pnvilegiada. Casi ochenta cuadras anuales se sembraban. UM multitud de trabajadores se encargaba de SU cosecha, aunque ya se estaba wando maquinaria de vapbr para trillar y enfardar la pap. Las trillas d s antiguas deben haber mnstituido U M fiesta para toda la cornarca.El t r i p se enviaba dimtamente a Valparaiso, para ser exportado por las casas comerciales dedicadas a este rubro. El otro producto de importancia con fines comercialesera el pasto aprensado, o colisasdealfalfa.Se habhincorporado d q u i n a s enfardadorasen losahosochenta, y la producci6n de la hacmda era muy estimada/en Valparaiso y Santiago, por su calidad. Rmrdemos que la movilizad6n en las ciudades era de tiro animal, por lo tanto se requerfa de este "combushble" Idsico. I,as haciendas m b modemas eran las que lo producian. Junto a estas dos "industrias", habia un sinndmerode siembras,prcducciones, actividades agricolas menores. La viha y la preparacidn de chichas, chacolies y aguardientes era desde antiguo muy estirnada. Hasta 1892 no habh a h prcducci6n de vino de marca. En esos a?ios el propietano trap a1 vihatero franc& Jer6Nmo Cherblanc para meprar la calidad del producto. Sin embargo, la hacienda no se especialid en la viiiateria. Junto a esta actividad, estaban las chacras, propias y arrendadas; el huerto de las casas del fundo, que proveia de hortalizas; el olivar d e dondeseprcduciaaceitunasenbarriles,;anos huertusfrutales,destacindoseunode 10s primeros parronales de m a de mesa de la &6n y del ,ais." El ciliamo, aue en la 1&6nesmuyimportank, se producia y sevend'a a la Fibdca de Jarciasde%~Felipe. La engorda y crianza de animales seguramente era tan antigua c o w la misma hacienda. Las existenciaseran variables, per0 se observa en los libros un permanente

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14. Esta hadends h e una de las pamenS que expat6 uw a Eshdw Untdos en la dcads de 1910. En Ir Expoaid6n de ryrlmmUa de 1917sac6 el prlmer p m i o par Is calldad de sw htar.


d El inoimto en la hacienda Numerosas actividades de preparaci6n de faenas se iban haciendo a1 cumenzar e invierno. Se le handaba gente al juez de rlo para que se hiciesen las limpias de las bocatomasy candles:* se le compraba plantas de Blamo a don Manuel Oliva, a1 parecer pequeiio agricultor, para las alamedas de 10s caminos. Habia una costumbfe ya adquirida en la hacienda, de plantar todos bs afiosentre tres mil y cinco mil nuevOS &boles, en caminos, cierros de potreros, etc. Hasta el dia de hoy vemos 10s paisa@ aconcagiiinos cercados de alamedas y arbledas. A don P.Lazcano se le encarg6 la doma de varios caballos, por lo cual rmbi6 40 pesos. Se amansaron las yeguas "Coipa", "Estrella", "Balhta", "Cuerva" y "Golondrina", y 10s caballos "Salteadof', "Coral" "Chucho" y 'Nrimero" Cada caballo en la hacienda llevaba su nombre claramente identificado.No han existido caballos andnimos en Chile.

AdonBemardoCabelloselonombrasotadelosaradoresdelavifia,desupoda yarreglo.porlocualselepagabaunsueldoespecialde1.25pesosdiarios. Estaerauna vifia del pais de 28 hectireas, vieb per0 en muy buen estado. En ese mismo afio se estaba plantando U M vifia de uva de mesa, y otra parte de cepas francesas para aumentar esta producci6n. Los libros registran el envio de regalos y productos a la familia, que ya estaba en la ciudad. A doiia Juana ROSS de Edwards, pro ietaria del predio y conocida fillntropa de Valparaiso, se le enviaron dos barriles {e las aceitunas mi611preparadas. Seleenvib a Valparaiso d m aquetesde plantas de fresones que habia mandado pedir.paraplantarensuquinta.Psemismoafio(1892)sehimunfletecondosbarriles . de la apreciada chicha del fundo al Presidente Montt, recien asumido despuCs de la Revoluciondelafioanterior.(Fletedel11de julio de 1892).Como se sabe,Edwards fue monttista y partidario del Congreso en la Revolucibn. La hacienda tenia relaciones es

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17 1.1 bajo el mbro "des--": nele de vetnte sacs de Irangotlo de Udquer. bmpra o Frmorm Shmann de 2.269 hbrar de l n p l r a 4 pesas el qwnlal. Rmbo de R. aavip p 148 Libras de pass que S. le han comprdo a 30 cenlavcs. flea pm d m sams de hejoles despchados de Manantides(&taobn de IPrroamles mila la hadada Nancaya. de 10s mlsmo6 p m p i e ~ )elc , 18. So pgaba del dfpente modo "Lhalo aeho p o n e , por cuam dlar cada mo en la lmpia del -d Hemra:b4Oopeos" Lalimpadecn.les~~unatalpaLKdlelngnla,sobr~lodominvi.mo.~lahds m n pones P r u ( n de 3.20 pesos Luim. So .nhq,~ba raabn de Inngatlo.


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El pmpietario tenovaba la$ wscripciones a diarios y revirtas que Ile ban a la hacienda. Ad, aparece la suscripcidn a la Reoish deIndustrias, quedirigia eyeitor A. S a m ; al diario El FnmcarrEl, de Santiago; a El Mmurio, obviarnente; a la Libertad E k ~ t ~ rTambtCn sl. re sumibis el diario local El kmpyd ~ e f i n d e . & i ~ t u r r r ,de la sodedpd NpciOnrl de AgREultu~a.1~ En a OB@ habia una partida de peones dedicados a 18 mta de mad@nsde dhmoy tratajando en el aerradero. En la volteada d e un d l a m re hiri6 un p@6n (el 1 de ago*@) y re â&#x201A;Źepa@ un paso a Pedro Lazcano p r mtklarlo. Roeendo Cabello din& corn m a la fama y ganaba 1.50 pesos diaries por em fun&n. Aparece ernando 0.50 OW nundo las tar& ne son tan comoleiia. o c u m d o no tienc &sponsabilidd. Cabello y Lazcano, s e e n pareciera por 6sckosantecedentes, eran inquilinos de a caballo. El primer0 hacia de mta en las faenas delicadas y el segundo eraunhibilhombredeconflanzapara"cosasdeanimales".Lovemoae?emesacargo de la amansa de 10s caballos,lo han enviado a cargo de un grupo de peones a dejar animale a Til Til, lo envian a buscar unos paquetes a la hacienda de Nogales, propiedad de don Agurtin, etc. Es lo que se denominaba "un c o d i n " . Ese mes deagosto se envio la mayor cantidad de chichaa1 comercio, y K volvi6 a envisr un regalito de dos barriles a La Moneda. %lid tambih ese mes una prtida denovilloshacia Llay Llay ycontinudlaventadepasto prensado.mE15deagostolleg6 una parnda de 3.900 plantas de "barbecho de uva cuyana", por hen; el 8 de ese mes llegaron plantas de uva r o d s y el 23, dos bultw mAs. Provenhn de la hacienda de Nanegua, con la que Quilpue hacia intercambios permanentes, ya que pertenccia tambien a d& Juana Ross de Edwards." En Ids mews de invierno se trabaj6 en la fabricacidnde nuevas carretas p r a 1. prdxima temporada. Don Exequiel Le cstuvo a cargo de la construccldn y se le pagaron217~osporcincocarretu. Acarpinterodon RosaumZapataleleencarg6 entablar la bodega de pasto y el jde de carpinterm, don hntos Canto y sus oficiales Cataldo, Silva y Canasco, trabajaron en la carpinteria del fundo, en arre 10s y reparaciones. Se aprovechb la ausencia de lo, propietarios para reparar Ias s i h s de junco de la casa y hacer un estante para libros, todo lo cual him don Digno Aevedo, a quien se le pagaron 80 pesos por el mueble y 13.25 pesos por las reparadones.L. hernia reribid de Balfour y Lyon de Valparaiu, diversas pieus de fierro pra confeccionar10s eps y dendsapareps. Asimismo, ese mesde agosto se cambiaron 'las


Losegresosdeagostode1892sumaron16.618,~pesosylosl~~, 17.245,88$6St& quedando un saldo en caja de 597,115peds. Los ingresos p r o m i a n de las V a t t h S hechas a Valpar&a-pasto y chichas principalmente-, de ventasde animalesen 4 fundo a 18 centavos el kilo de came, de 10s pagos de arriendos de 10s inquihos (CaSi simb6li~o)y otros ingresos no especificados Los egRsos correspondian a gastos del fundo y remess a la menta de dofia Juana Ross de Edwards (5.600 pesos en a sto) y a 10s dep6sitos a don A. Edwards a1 Banco de Valparaiso. Ese mes heron S.$$pe$Os. b s costos de operaci6n en un mes comoagosto,debajaactivid~,erande4.819pesos.Paralalistasemanaln~mero421, de pngo de peones del 6 de a osto de 1892,se entreg6 a1 p ador, mayordomo 0 "allstador" Raimundo Plado, 831.40 pesos, y fue la m b a h ye1 mer Con las otras listas,del13,20y27deagosto,elpago m e n s u a l d e s l a n o s a n d i 6 a 1.919pesos,que con otms pagos atrasados hizo la suma de 2.024,29 pew.Los gastos de la c a s del fundofuwonesemesde292pesosyIosgastosgeneralesde89,60pesos.El r u b r o d s importante de gastos, despu& de la planilla de salaries, era el de 10s "socorns" o pn%tamosa 10s inquihnoa, que en ese mes alcanzaba la cifra de 1.544 pes0s.P Le hanenda tenia poco%gastos; como se deda, "funcionaba sola": Con lo que se vend& se pagaba a lw p n e s , casi no se requafan insumos, todo se produda y el dinem que sobraba se le deposttaba al propopietario e) Fwiar Patnas y e l e c n o ~

En Jeptiembre comenzlron a Ilegar pot ferracarril carrw de animnlespmvenienterde h hacbnda Vituco, embarcad- en la loealtdrd de Lindmo$. MHa de tredentos n~v11bspara engatds. En ewdiaa, como se acercabanles Fiestas Pahias, se contrat6 una hmda y % de8embolsaron 60 pews para h a m una cekbraci6n Se acercaban tambbn la8 elecciones y el administrador del fundo, seiror Carlos Segundo Hopfen-

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22 El diaZbderepIiembred.1982Ue& un ktcde fsnocarrllcon uncamodecal &de LaCslar;l Bolelo no 559 EI fie&a t 6 7.60 p1100 h o PP ve, las tmfas fenowarms man muy bajps LB ha cntlradoque ravorsian a bs wrakmwntes vipl o p et,Tomoll, vo1 I, 4311dimteest. a m t o Hleer~rplede-t ErU COZ7duKmeQW W O S &OS

23 Las "saaror"o "ddelsntm"se antregaban m&u vtsmlnk, a lor "hatem" e h a b j i d ~ a mnlratadosSaginlrabnjorandrdo.En s a n d las carpmteror, albuWeQ,pmadorca,etc, habafabandeest.


2 pesos, al cocherb que bcup6 el R.P. el 28 d e agosto pro para d&ir Mi-; &de encumienda de plantas de parras i o la Sn.Juana d)oude Mwards; Id. 1 caj6n de aceltunas; hmaduras p a n el cabalf "Consuelo". El 3 d e sepHembre anota el libro:

En el mes de octubre, cuando x traquila owjas, el librc de diez carneros finos, 10s males le son encomendados a dofia paga 1.50 pesos por hacer el trabag. Sg paga por la trasquila 23 vacas del pequek establo que surtia de lcche a Ips caws, haelendo conserveria, aceitunas, huesillos, etc., todo lo que da pnreba de su habilidad y capacidad d e trabap.

fl Pfeparacidnde las cosahas En ese mismo mes se arre laron y fabricaron rastrillos y d a d s maquinaria pastere, para lo cual don h4iximo8dmez p a d una cuenta de64.50 pesos, habiendo fabficado 10s rastrillos y d l o comprado 10srayos p r a las ruedas y un par d e ruedas nuevas trafdas de Valparaiso. Llama la atenci6n la capcidad que habia en el predio p r a reparar, mejorar e incluso fabricar maquinaria. odos lostestigos hablande la calldad y capacidad de 10smaestros y trabajadores, de su inventiva. Habria que anotar que en septiembre se le contrat6 m& pemonal a1 hwtelano don AlfonsoPkrez, para 10s trabaps de la huerta d e las caws del fundo. La6 faenas de las nuevas asas contindan y se percibe mucha actividad y preparativos en las

bod~bodegasdevinosestabanrreciendoenesosaiios,como sepuedeobsenrar &lap pipas y fudres comprados por la hacienda y las obras de adelanto en vasijeria estaban haciendo. En septiembre aparece don Juan Chapam 9 ca o d e la ;tielodesigna c m o "tonelero". Se sabe de fletes de maderas de K& desde

153


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La prinapal actividad en esos meses era la s i 9 y aprensadb de pasto. Esta faena Se realizabaa traW en 1pobero "El Molle", mediade Una dquinaktrapor. El 67, ylZdedidembre~carr~decarMndepiedrapara&faata.hcdlroghan s i d o e n v i a d o s r s a a , ray~~rd,auncostbde14gesoscadan~.Plnleganden mllosdealam re,tambi&nporfe~ocarril,yel24otrocarrodecarMn. Enesemomento, ya estabav funaonando dos miquinas aprensadoras, la del "&lle" y oba dicha "de abap".Sepagaba porfardoalosaprensadores,siendoel tratode5centavosporcada uno. Las cuentas que tenemos a la vista .permiten obtener un total de 3.160 fardos pagados en diciembre. De Nanca llegaba en diaembre lana para ser aprensada. AI parecer ebesa otrahaciendanof%aeste tipodemaquinaria.Losfardosdelanaeranluegoenviados a Vdparaiso para su venta. A don Rafael Arcos, otro maestro tonelen,, se le paga p r entregar ancobarnlesparalabodega,a1.50pesoscadauno.El30dediciembreseha enfe~dolase~oradeladministrador ysebuscaunaenfermeraenSanFelipe.laque es traida en coche. Isidn, Zrifiga, el Ilavm del fundo, es enviado a Santia a buxar al doctor Oyarzlin y se le dan 10 pesos para 10s gastos de este viaje. Ssabemos lamentablementeordl serfala cuenta del m d i c o por esa vlsta domiciliana al campo. Sabernos si que a la enfermeraaue cuidB a la seiiora durante doce dias se le Daearon

2opesoJ.

.

."

g) El wmno y las cosechas

1%

En enem ya estP todo listo para la cosecha del trigo, y llegan echonasnuevas para 106 cortadores y piezas para las dos segadoras mecimcas, de tin,animal. Se arreglan tambiCn 10s cullaresde suela para 10s caballos de tiro, y se pagan 7 pesos por una silla de montar.Se compran die2 yugos y una docena de agups para coser sacos, lasque cuestan 40 centavos. El 28 de enero se pagan tres listas de peones separadas, a diferenciade 10s otros meses, en que c o d a una sola lista por haber menos personal. Una Iita. que a p p a a 10s cosechadores, es gada por Cesireo Barcina y suma 576 pesos;lasiguientelists, del4defebren,,fue~~~~pe~s,loquenosestaMseMlando el pap decasi dosdentoscincuenta trabajadores. En lascasasdel fundo trabapbanen diversas actividades alrededor de veintionco personas y en la construcd6n de las "casasnuevas", unos treinta albaiiiles y peonesayudantes. Habria queagregar aestas faenas, el personal de las bodegas, y la obra de ladrillos y tejas que en esos dias funcionaba a m c h a forzada, ya que aparecen dos envios de carboncillo desde Valparaiso en Wen. El 25 de kbrem se pa an canastos especialmente mandqdos a hacer para encomiendas, y canastos para fa cosecha de uva. La docena de canastos era pagada a 2 pesos. Don JOGLetelier de Tdca remite diez fudres por ferrocaml para la bodega y


La hacienda Quilpue era UM gociedad local compleja. Nos da la impresidn de una comunidad intemammte jerarquirnda, segdn cargos y oficios. Era comunidad en Fa medida en que habia una poblacih "nacida y criada" en la localidad, que vivh deun conjunto de recursas que eran de la hacienda: tierras cedidas en contrato de inquilinaje, tierras de regalia, talajes, amendos de chacras, trabajos de la hacienda, etc. Era ~~comunidadenlamedidaenquehabiaunareferenciaaunrecu~com~n(aunque no propio) y sobre todo, eh la medida en que alli se daban 10s tipicos procesos de entrecmzamientofamiliar v ierarauizao6n de toda comunidad. Las ierarduias estabandadasprelreconocim~ntoq~ela hacienda hacia deellas.Lacalidaddknaestro. ilino de a caballo, la confm'a la hacienda; era su reconocimiento el que OW1 permiti. O su ir en la acllh sdcial hacendrrl. Lm Mciedad hacendalerauna comunidad dependiente;La d i f e m d a fundamental con comunidades independientes, es que en Cstas el reconocimiento viene.de sf misma, de la misma sociedad, ya que 10s recursos son propios. La gran aspiraci6n de loainqullinosera independizarse. Lascomunidadesde Enojn, LasCoimas(caminoa Putaendo), Calle del Medio, Cancha del Olivo, Cancha del Llano, etc., que rodeaban a la hacienda QuilpuG, mostraban el camino y la alternativa. La mayor parte de estos "pequeibspro$etarios" provenian de 10s inquilinos enriquecidos de las haciendas: mayordomos,capatace5, etc.,queacumulaban ganados,compraban"unterrenito"en Iacomarca,ose"anpmtaban"conlosantiguospropietarios.Era lasalida porardba, al " a m social hacendal". No se abandonaba la cumunidad, ya que la sociedad hacmdal estaba ouzada por mrlltiples relaciones familiares y de tcdo tip con las comunidades de pequehr agriculrores independientes de loa alrededores, pem se adquiria una ciwta independencia.m

iT.

a) El inquilinajeen QuiZpd

la

blaci6nmsertabledela hacienda estaba compuesta por iosinquilinos.Secuentan

e n c s l i h s menta y nuew poaesiones de inquilinos que, siguiendo la tradici6n

Ln m d a d hmblcn era una mmunidad de aeyentes Todm l a domingm iba el CUR del AhwndrdadlruMaa LsrHanunli#oriaa~~Ie~abanmn~nNu-o MuycnasnSsntaMarlrsr rrsllrskuucdebmd6ndela Vlrgenmneafradiasycantmdealf&- Losenhumspahaklndo my rud.. a b menon pm el r p n h en Lnuo que SL vela obligda a h i m la hmenda 28.


galleta de 4% gramor de p n andeaf que OQ

lo gentrat uncuarto decuadrGyoira3 regalias tmctonales,tenemca quecasi un quinto de !as tierrs8 de ricgo tcnbn "un carkterautivo"." El valor anual de lob rnicndos no err abolutrmcnte nmbolico, aunque sl parecer QQ perdonah 6u pago itrrlado. Tenems que en ma@ de 1893 pa iron aniendwvetnteinquillnodaun promcdlo de25.49pcsos.El toul rwudado fue$e509 pew, lo que no era U M dfra depreciable. Los arriendos tenfan vrbreo difcrente, y nos irnrgsnamcnque lu r u r n d i l? r y catidadesdclar tierrasderegalhcrsnd i f m t n .Pore plodonGregorlo Crdep. inquilino, en 1892 cinfcl6 50pesoa quedondo en d z o n 2.%peaos ue Oncel6 enibrll de 1893, en que v d v i o a cmCE(rr 52.50 pesos. En a m b b el ad& Nume~~ 69, de Evari9to Pirarro, tenia un valor de 30 p e . El ~ mir brato e n de 163,de don Jeniro Hcneri, y ei maS aro el ya s e h l d o de Vndqo."


DiOdsiO G N d b Lgandroojed3

lose ordenes

Bemardo Llanos Enriquevillaseca Faustino % p a

Frandsco Aranabia a

.

2

.

a

Antonio Donoso

JeharoH'Benjarnfn Muiioz Felix Fsmandez

2437 37 19

54 16 45 34 18

23 43 20 14

41

30 32 50

20 30

IS 30 20 30

30 1625 20


‘x

Eran tiemposen que Ias personas tenfan oficios. Cada uno lo habfa aprendido d e su padre, d e un maestro, y era orgulloso de sus conocimientos. 5e llegaba a ser maestro tmS una medieval escala de ascenso que c o m e m h con el trabap infantil, juvenil, seguia con el cargo d e oficial y tenninaba en el reconoeimiento de maestro por la hacienda y la Mciedad local. La hacienda era un $isem radicalmente distinto a la modemaempresa inpust limn y desespecializan, conocimiento de la tecn quienes fabricaron 10s 60 le@ maices panidoresde @guar,larbQf.&omos ydeMs obrar d e ingenieria h i d m x a .

caws, pircas, tapias, etc.; la$ labores de riepo canales, carretas y manejo de 106 vehiculos. El asemalero wa o Y en esos aiios en que la ”revoluobn industtial” lie Sorprende la lista de oficios de la hacienda. No e n c o n t r a m a 10s mmrcrb diferentes ofiaos; cada uno sigue a lo largo de trcs afios en su dsma actlvid especializada. Habia respeto por la mano de obra cahficada. $anta Canto era carpintero; hasta que se muere en 1894, Ibacache era el piscador del fundo; atro era el albardero, encargado de hacer las tapias de adobones que hasta el dia de b y , a ~ l e n aAos y vanos terremotos, se mantienen en pie. Hacian bien 5u trabp. El 31 de rnarzo de 3893 se pagaron sueldoa a veinticinco empl@adm quc en forma estable haba tenido el fundo durante todo el mes anterior En noviem4e y diciembre la cifra habia alcanzado a treinta y doa y treinta y cinco respectivamente. Estos sueldos eran pagados en lista diferente que la de 10s peones e inquilines, la que se cancelaba semanalmente. A 10s denominados “empleados“ 9& les pagaba se@n trato especificoyseiba descontandodelos”socorros”quesolicitabandosoM s veces a1 mes. Aparte de estos veinticinco a treinta y cinco empleados permanmtes, habria que considerar a 10sempleados ”particulares” o de mayor rango y oficio, taka como el vifiatero, el adminishador, etc., 105 que no aparmen en la lista. La hacienda tenia entre veinte y treinta maestros estabk. La lista que se presenta es d e personas que trabajaron a lo menos dos ams,se@n van rpareciendo en& n6minas de socorros:


Hilario Zapata

P.P&eEl

I

Lindor C6rdova Isidm Cdrdwa TombConZekz ChSManc ndo Mayer Rafael Arcor Juanan0 Timote0 &mstu MatildeIMasildol Figuma Eugohio Ibacache Eli- Y a m PrancircoOllVarrU, Tom& E m Jmam Herrera

23&

J D d cort(l

Evaristo Loboa

CNZ Montenegro

BernardaTom fgl6nimr Gutiarm podm Lazan, BaldomeroCantellane

Herrem (reemplazante) lek de obra W a s nuevas) Pintor Cortador de ladrillob Tsero Cantem, picapedm Vinatero Bcdeguem

Tonelem (1893 Tonelem Tonelem (1893) Canastera Io1 Pircador Pircador (a) Tapiador, o bardador Telefonista Jardinem Id. Id. Id. Ordenadom, trasquiladora, etc. Trasquiladora y lavadode lana Amansadorde caballos Id


Claudio LUM Jod Cannons Emilio Segura Hilario Zapata Fidel Omgo Pantaldn Ibicache J u ~ V a l d ~ ...(c) Juan Gonz4kz Juan C.Vieencio "Manteri" %go Juan lo& B r i c a Ex uidL66n osd rri.Monknegm MIximo Cifuentes

.

JX . ..(e)

Fidel Leks Emit0 Rlomo

De 10s cincuenta y nueve oficios que apreocn en Ya nentes en el fundo, como 10s Iigados a la carpinteda, a la herreria, a l a s mejoras d e c i m s y tapialea, etc. Oms ma amansador de caballos, capador, tejedoras de inantas, etc. Sw nombrw no a p m ilinos, pones y otro~,por Eo que podemoa 8 u v uh m n en las n6mnas de i campestnos indepexentes de 10s alrededores o petsoars qw wivirn en %n%eltpe y tenian este oficio. Eran Ilamados cuando ea 10s requerhM c) La admrnistracidn de fa kanenda

,Un jerarquizado cuerpo admintatrativo m a n e w cotidtammente I. hccienda. A k cabeza estaba el ahinrsfrador general, quicn r m p l a z a b al pu6n o pmpi@ir&. En este caw m trataba de U M persona de rango t h h , posblemente exzranpto, y &p tenia muchas prerrogativas. Vivia en las cams de la hacienda con au familh, c o d de las caws y posiblemente en el comedor con 10s opietarios cuando &tw visltaibcnel fundo; raba en la Cuenta bancaria, se k l a v a c la rap" p" cuenta de k W d , veranega en Jahuel,participaba en la litica local, y Ilevabp tcdos 10s asunto$ del campo. No es ficil determinar el w e e 0 del adminhtrador, ya que 10s l i b m lo muestran retirando dinero a cuenta podblemenb de utilidpdes. NOa p a m UmpOCO con derechos de tierras ni realizando labores agr'cdas o negocios pcf su cuenta. Acontinuaci6nvienen losmayordom, capatacesyddscwrpodesdminirtrP ci6n, compuesto por personas d e la misma hacienda que habian a d i d o a u&os deconfianza. Tenian sueldospor su labor y derechos de tierrasy talajes. roJi&mmte

~stierraslastaba~banconpeonescontratados,losqueobvirmentenoaprrecencn las cuentas generales. Sus salarios eran considerablemwnte mayores que los d e 10s * maestros, inquilinos y peones. Era la "gente de a caballo", corn0 se dechen I . y la demostracidn est4 en que la hacienda les proveia cabalgaduras, 13s hcmba, Ctc.

m.

161 $

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Encamaci6n Fernandez

"&b

El llavero Isidro y la Ilavera de las casas tenian lo que hoy dia se Il~maM chid', est0 es, un dinero para gastos conientes, de 10s que debian dar cuentd a1 mayordomo,quienllevabaloslibrosdecaja queposiblementeeselcmnistadequien hemos extraido estos dams. Doiia M6nica dore, aue auarece en los libros como 'la M6nica". mandaba en las c a w del fundo; tenia a ca@o lascompras dealimentos, contrataba a 10s ayudantes y mozos,etc. En algunas relaciones aparece tarnbikn como tnquilina, y por tanto con derechosde tterras, per0 en ninguna parte aparece pagando "amendos de inquilinaje". El llavero Isidro apareceencargado de llevar el control de las herramtentas del fundo, de Jeiralar su estado y necesidades de reparacidn, etc. Llevaba tambih el negocio menudo con 10s inquilinos, comprhdoles productos para "la despensa" del fundo, que tambikn controlaba. La "des nsa" era la provisi6n de alimentos que se tenfa para el "rancho" d e 10s peones. necesano tener una buena cantidad de porotos, frangollo, ai1 de color y ptcante, zapallos, gras, etc. Para abastecer la despensa 8e eompraba a los inqutltnos y vednos, se encargaba a otros fundos de la fanrilia-porqemplo,los porotos se traian de la hacienda Nancagua-, y secompraba a algunos abastecedores permanentes. El sefior c l a m p era el abastecedor de grasa, charqui,came,etc.,y aklselevendiaantmales. ElIlaverolsidn,apareceenlascuentas cast semanalmenteentendihdose con este personale, con el cual lo debe haber unido no dl0 UM relaci6n comernal. Los ma ordomosde vitins y de c a d tenian cada uno a su cargo esas importantes y especializp&s labores de la hacienda. El mayordomodel canal es llamado tambikn "tomero",est0 es, el encargado de la toma de agua o bocatoma. Su ma ordomia se principalmente en las construcctones y reparaciones de canares y en las ' impas", faeMS, COM se =be. de la mayor importanciaen UM agriculturade nego c o w b de Quilpu6. EL mptaz era otra de las autoridades del predio. Estaba &bajp del administrador y casi a1 mismo nivel del mayordomo. Pensrmos aue el mavordomo estaba iedicado mds a la admtnirtraci6n kondmica de la haciinda y el fapataz mis a h

TIT?

37 El q u e m Ella G a l a tenla medied8 con el fundo y le vmdL p o b s pets lrrs naones y nnchca (1893)


p"iucri6n"enterreno",conuncontrolmdsdimto~brelamanodeobra.Esporello que aparece don Cesareocobrando las multas y eastigando a 10s ?' El cap* era tambih pa ador de peones, vigilante, hombre de confianza E a z s a s . El SeROr k r h I . a1 igua?que el Mor Frado, sabian obviamente leer y esfribir, llevar CUenta.5, y pertendan a la clase media en ciemes, de San Felipe. Aparece don Cesareo (0 Cesario) girando en la cuenh bancarla, haciendo depbsitos, encargindose junto a1 mayordomo de 10s pa Ien aqudlosmesesen que habh mis de una lista que w r , por existir p a n cantiEd degersonal. La hacienda le ponia caballo y a v m s C O d K para el cual se tenia prepra a permanentemente "1. ra de don CesariO Bsrcinp" Estaensindudaunagituacldnquenoocu~*entoditr~~cuciendPs,donBeelcapara.

peones ganaban 20 centavos, el sota gatwbs 50.

d ) l o s peones

la p t e forastera. Estos "c6lectivos", como se llamaban, wan de quincha blanqucsda a la cal y tech0 de totora. Lo podemod saber por 10s gastos de r e p a r d que alli se hacian y que aparwen en hscuentas. Recibian raci6n de comida y galleta c a m p h a (pn). En t i e m p de cosechas los salarios para esta peonada afUeriM e n n un poco

163


1 Terminadas las cosechbs hey un mdmentb de Baja obra, la que se recupera con d i m s aabajos de iWm,comahe& secci6nanterim. Llama la atenci6n el alto nivel de trabaja

vista en la

a~0s~loenagostosevedisminuido.Sepodriapensar~el claramente mawadas por disminucidn en el pago a peones. Fiestas Patrias, en dos casos en que el 18 de septiembm ,

disminuye la gente que sale a trabajar. La variacidn en la mano de obra era muy alta, y por ello exist& tantos relatos de las mass de p n e s "torrantes"que andaban por 10s caminos buscando tmbajo. Podesnoscalnilar que el 25 de febreroestarian siendo agados entre setecientosy mi1 peones." Esto significa una masa enorme de mano 8 e obra, viviendo de cualquier modo en las orillas de 10s potreros, como se las wo hasta hace no muaho tiempo, Los mms se hacfan a hombres.rnuleres v nihos (0.15 Centavosdiarios, contra 0.60 10s de ;n%ombre mayor en trabap eqkiaf). Las canbnas de San Felipe deben haber tenido bastante trabalo. En m n o habia comenzado a disminuir el trabap y se "wrtaba" a 10s peones forasteros.El 15de abril la msa habiadisminuido en 4.5 veces, con unos cien p o n e s trabapndo (vCase nota 39).Mayo de 1884 aparece como el momento de menor trabajo en La hacienda Quilp&en 10s ahos de que tenemos datos. Hay una relacidn de ocho a uno entre este m o m t o y el de m i s alta dernanda de mano de obra.

164

39 Mo tenemos el detalle de Imrplanm,par lo tanto, d o nor po&mor aproximaral ntimem de peones quetrabapba esaonnana Lmsalanosslospanesen el m d e a p t o , del que tenemmdetaJles,vanaban entrcOMlyOl5poror ' U ~ n ~ ~ e l P a r e d e s ~ m p ~ o s ~ ~ l a 4 1 7 y 4 1 4 u n d I ASsrPla L+% Sa-a W Aconhnuandnhayvanasl~shlrdep~gasmquesevelavanao~delsalar~o Inun,Horrwaa~20pesor.RMonaC~t~aO25.EvansloP1v~a020,V~tmaC6rdavarO25,Evansto Pnarro (nochw) a 0 20, Serafin +E, ana d m a 0 60. Evansto plzarro (soia), her &as a 0 40 Samuel F a n P n & ~ a r r t s d i a r a O ~ , L - ~ ~ ~ ~ t e n e ~ ~ ~ ~ ~ = ~ o d ~ ~ = O ~ , S ~ t ~ ~ y a , ~ - d ~ a ~ a y r n mtemumblrrbas Wmr El promeddlo que M puedc mar es de pncoa seis das de trabap, ya que sonmuypacorlorpeonmpaga&~pors~tedlasU m 4 u m o p a g a d ~ e s d a b O e t ~ ~ o s ~ ~ ~ , ~ e ~ d o e l prom&o entre 20 y 30 mtavm Ton$anw en Nenta que don Bdnib Palmr, apdsnte del hortelmo y F a n a n t e en la haeenda, rmbh 25 peâ&#x201A;Źm mensuds, y el sueldo del YLflatem seyndo, don Mdchor emPndez,era dc 3Opsos &to agruRcprla quepodrlamm etablrca un prom&o bap y uno dto, para calcular la antldrd de p ~ ( que 1 trabajah El b =la un pmmdo do dnco dlar de trabqo a la semsna a25 mtavos pw dia (125 p s o a proindo) %promdo alto mrrespderh a XIS dla de trabab (se pagaba d o da habydo se@ heU (110 ea,la nya puesta en el libm de Urta) a 4 pmr dano (z 40 pRm promedl0 ) De @a kfma caMamor lor rlguknhs pmm&os para I I 4

Dbynra

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587 128

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136

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& T l i c a d a pore& he&. Los patmnes nu& se%cier& cargohe la en os ptodos de "pam". P a n ello se favomda la acampesinizaci6n" de poOnaaa, su mstalaci6n en *os, su rrdicad6n en a w n campitodon& pudrean "capear el temporal" caandola haciqda no 10s nefesihba.M A p r de lo dicho sobrela alta e s t a c i U a d , la hacienda, con su multipliadad de actividades, btaba de mitigarla.Tambib eta co antigusswadicionep l a w y j e s u i t s 9 E o n d i a como h ~ ~ ~ t a v a r i a c i 6 n e n l a s ~ i d a d ~ d e ~ d e o b r . y s etodo b utipode sca~ Whps pnra mantener al@n nivel de e s t a b i W . Se remmndah realiur en tmer en buen estpdo la hacienda. neab de*

uEG%ZEg!CqE

d e m o s trafmjg en la &e, t m n d o

pennanente. Recordemos que 16s ni%5 &an "whadoa B babajd' a &y tempnna edad. e) La eseala social de la h a c i d ~

La hacienda poseia una fuerte estructura jerdrquica. H e una pirimide control y ogartiuci6n. Pero se puede ascender por esa pirdmide. Esa cnpuidd integradora que tenia la hacienda. A nuestro modo de ver, a1 explicaci4n m& pmfunda de la estabilidad del Iafifundben Chile. Es evidente que 10s sueldos en metdlico que se pagaban eran exiguos. Una galline vaGa un peso y el salario diario de un pe6n no a k a m b a ni a la mitad de esa cantidad, EL ~CCBSDa los artfculos de tip0 urbano e industrial estaba totalmente d a d o , En esas condiciones, se podria pensar, habria habido una rebelibn peonal ~va,comocurri6eneaemimogeriodoenRusia, M ~ x i c o y m u ~ o s o t r o s l u g a r ~ del mundo. La establidad del latifundio m i t i 6 v dio souorte a la estabilidad de la gsciedad y el Bstado,

La integrad611provocada por este sistema piramidal era real. Se podia comenzar de niiio -&no p&n, continuar aprendiendo alpin oficio, casark y solicitar derechosde inauilinaie. En la medida en aue se tenia buena relaci6n con 10s sotas. nado, sembrar "a medias", desarrollar 9u 8 n t e r i o r de la hacienda. Don Elias Galaz,

I


en el camp, se atenfa modemasal camp, 110


t

I'

443

648.25

445

6691 826.88

446 Febrem

.

44744a

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452 453 454

. Abril -

641.84

444

976.13 1.183.56 1.240,57 1.409,37 (25de febrero) 1.11224 829.08 821.70 m7,w 593.59 571,16

29

455 456 457 458 459

Mayo 6

460 462

357.49 3989. 518,62

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1 R

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Junio

3

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466 467

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Yo 8 16 22.

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w,a 35240 372,97

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468 469 470 471 472

306.68 775,M) (pagode mldo anterior) 656.22 735.82

473 474 475 476

784,21 807.46 624.36 833,n


51467

\

4.000


n neeesarioincorporar nuevos mediqs pmduclivos y

En el casode 105 ferrocamilesestatales chilenos h e im rtante la actitud de 10s sectoressocia~esque~os fo-ron, contm~arony utilizaron. L e m u y tempnno, sub administradorese ingmieros pusieron en evidencia 105 problemas que afectaban a la em resa krrocamlera; entre ellos, y principalmente, 10s dacionados con la capadd a f d e la mano de obra nacional y la dependencia extema.Para enfrentarlosimple mentaron diversas medidas y levantamn un debate en torno a la fonnadbn y capacitaci6n de trabajadores calificados en el pais, y el10 no dlo para esta actividad sin0 para el rest0 de la economia. En cambio. 10s empresarios de la, compaiiias ferrovianas pnvadas, especialmente mineras, trabajaron con el sector comercialen la Jolucidn de sus roblemas, sinparticipnrenlasaccionesdecapacitaci6ndesarrollada por el sector p&ico. Deestemodo,amediadosdelsi~o~x~~t~ctur6~~0~16nque~tiamo~ Uamar "estatal-desarrollista"en la zona centro sur del pais, donde el Estado him su mayor despliegue de inversiones.' Se trataba de una OM dominada tanto politicp comoecon6micamente por 10s terratenientes,dondesusraicesdeacumulacdn tenian una antiguedad de tres siglos y eran mucho mis fuertes que las del empresariado miner0 localizado en el norte, cuya actividad fue m6s tardia y estuvo aJoctada estrechamenteal capital extranjero.

II. EL ESPAUO DE CAPACITACION LOS FF.CC DEL ESTADO En la capacitacidn y formaci6n del obrero ferroviano tuvo gran importancia la estructuaci6n polinco-econ6micade los m.cc. del Estado, y 10s dmfios de la tecnologfa del vapor para un pais con pautas de trabajo basadas en el control y empleo intensivo de mano de obra no calificada. 1. ESTRUCTURACION POLITICO ECONOMICA DE LOS FF.CC.


178

9sQ


damente 400 obrwos; y la adminisbadbn de la e s t a c l h conststia en alrededor de 100 personas. De esa manira se concentraban por lo menos 800 personas, cuyos salanos en 1875 sumaban 412.968 pesos anuales, M decir el 49.1 por ciento de los sudd09 y joinales pagados por el FCSV a sus 1.958 empleador; y que a nivel d s general representaba el 28 r clento de 10s sabrios pagad- por los R.CC. fiscales d e d e Valparaiso hasla Taghuano. Tal cifne s t a b reprtida en una d e n s red de pueaos con diversas jerarquus y funciones que dindian Barbn entre Is "Estad6n" (carp y pasajeror) y la "Mantranu" (talleres), y se refiejabs en !as satariw prornedlos rnensuaIes,que en le primera Area eran de 5 7 pesos y en la segunda,de 56.6 pesos." El tip0 de trrbi.dor que emplmb~el i r e de tr.cci6n y maeslranu, en Ir cud se rnaneph la tecnologdel vsp&, dioa mdepartamento el pimer I u p dentro del perlrldesalariwde RCC Asi,por&mpb,en 1914el brnalenAdministm6n

ye


10smteriaies nec<ipriw mom0 10s ingenieros:aCtos,'una vet I I & ~ O S inicLmn una nueva cadena pnra trser mis msonrl v .den-& obtencr nuyolesinmews Y estabili-


aquelbs que disponian de 10s mums y del pod@-el Bstado y 10s @andeS pietarios-, per0 m se %Iizaron las inversiones necesariag para UM dihrsidnde ' mecanhci6nproductiva. DeahSque,enelcasodelFF.~c.,la~pdtad6nsehlera remitiendo cada vez d s a1 proceso productivo mismo, muy conectado con las coyunWa$ de transporte. El movirmento de exportacibn de trigos en 1866y la disposicibn favorable deb nuevo jefe de maestranzas y locomotoras, James Martin, quien np habia pretendido hscer "monopoliode 10s talleres de la maestranza", facilitaron la entrada d e "10shiips del pnb" para 9er capacitadosen el trabap diario. Dicha buena dispsici6n no fue,sin embargo, impediment0 para contratar en el exterior, ya que Martin recornend6 en 1867la cuntratacih de seis ma uinistasy dos meciinicos en el Canadii, pais en donde habh trabajado anteriormente, porerindis nsablealnecesariomovimiento ybuen servicb de la Em rem y por no hallark en &a gente competente para 10s indicados serviaos".nNo ogstante,el superintendentecornpensir estas contratacionespidiendo aut~nnoprraan~r,sinoconhatarlosalumnosdscompetentesdelawoen calderrrk y torno, con un swldo de 30 pesos m e n s ~ a l e s . ~ Lo intermante del fracas0 de la ui. formal en el FCSV en esta epoca, f i e que coinddid con el hnso del proyeto de aruexi6n de la ULO a la Fundici6n Nacional d e Umache en 1869.

4

Âś3 ANMI, Vol 511.22 de .MNIde 1%7 24 ~ m h r S n ~ ~ y V ~ , I n ~ r b l r u ~ l ~ ~ a r f ~ o l ~ y l a r . u m r s m & l l 6 5 ,

39 2s. A ~ d e b ~ a d e l ~ y ~ ~ o a d e l ~ ~ ~ ~ , ~ ~ ~ ~ Ndmvdsadrlmolen apmpro lip drproduchvtdaka d d , c o l d bass& en la adia6n de harar y-de bat+ SmCnbug0,lalntnuIILaa6ndeloavln&extemc6 hizcakm en -el &ana en medm poduchvor tmol6gleammb manu& Porn ello nc e esa 1nvem6n debla ammppauoa de rebma w e n s en 1; que, perammtmerd m hsdipondyemirentat losombim .uIIDIMx de lndwcta mn loa p p s mnanhl-finudm oriawen ta ab%n dd â&#x201A;Źstah ha& una partidpdh mhs deddld.en la a m n d a . De est. mL m*v&h y sllvar b mru, h que nopdmon ham los Ppleitmy mdianoL opWsrroa n c&w dsKnto ocumi6 en Is wns* dmde lor nlv& de mvemltn e*da psn d v m ~-k~-q~.*-~rdgn*-l~arr~Amdd~u~,~~~nnluxrty(New~~~1~, 1oB11; G.brM Sahar, "Al'Alynra " p a r a fundamtales sobre el damello del aplhbmen m e , 1 5 4 1 - I W (5ntlyo. lW7;mlm.oLnfhldo), 45-58 26 AMMI. Vd.511, Ldejmiodr 1867 27. AMMI, Vol, 511,13 de)ulio de 1%7.

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182

28 IMd

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rundicdnrueleMntadaenn~porel~NstedodeGuerrayMarinapara

,

fabncar plmpmento y enfrentarla gumacon Espah. Una vez conduido el wnfiicto, h Fundcdn d&v6 hacia un pmyectofabriP en el &reametaImec4nica.que ail0a aiio la expenmentar problemas de crecirmento, espedalmentegravesporla hlta de mano de obra calihcada en el ram0 de diseilo, reparaobn y fabncac16n de caidems.w Para enfrentaresosdesafios,eldirectordela Fundici6n,BenpminViel,propuso a1 gobierno anexarla a la EAO. Chcha propuesta h e exannnada por UM mnns16n encabezada por JoSe Zegers Recasens d i r e c t o r de la Escuela acadenuco de la UniversidaddeChile-, que estimb noera convenientehacerlo. A&p que tal anexibn demandaria un gasto de traslado de d s d e EO mil pesos, y un aumento en el msto por alumno, debido a1 mayor costo de la n d a en la zona.En lo referenk a produca6n, la Fundicibn no se beneficlaria mucho, por ue la u o no disponia de maquinariaspara armamentos A d e d s , 10salumnosno & f a n estar sometidora1nhno de trabajoque en@ entregar piezas en que se necesitaba destreu y precim6n. Tampoco p n a n trabapr dianamente en 10s talleres, a ue debian asishr a dases, lo que ha^ difial la conwvencia con 10s trabapdoresP Porotra parte,lacomisibneshm6 ueelpro to fabrilno se)ustif~~aba mucho, p r q u e era d s barato para las necesilades d e g s t a d o recumir a 10s fundidores parhculares de Valparaiso y Santiago a Tal recomendan6nsin duda fue motivada por la competencia que la Fundinbn Nanonal de Limache estaba haciendo a dichos fabncantes, aunque en 1872 el director estimb que su produmbn no afectaba a las fundiaones parhculares Dos afios mis tarde, sin embargo, el Ministem de GUeRa y Marina dispum el nene de la empresa, adunendo que hacia una competencla "inmohvada"alosestablecimientosparticulares33Asuvez,en 1875sedetemnbque &lo debian quedar en el recinto las maquinanar para reparar armas, "sin aplicad6n a 10s talleres de la industna pnvada" Tras el cam de la Fundicih Nacional estaba el inter& de un p p o de fundidorespordesarroIlarse,dsqueencontradelaimportao6n,enloses~padosque eSta no cubria No deseaban asi tener competencia en el pais, y menos del Bstado. En shtesis, la via formalde capacitacibnde 10strabapdores r e q u d salir de la precanedad t h i c a , invertir en miiquinas y tambien en transformar a1 trabapdor nacionalen suscapacidadesproductivas Per0 10s manufacturerosno habian alcanzpdo esa etapa en la produccibn, y sus procesos no lo demandaban, por lo que sus strategas de desarrolloestaban mis puestas en el plano polihco A este respecto hay que recordar que ems afios fueron de protesta de un naaente sector indush?al'l que se jug6 por medidas protectorasestatales, per0 n9por llevar su producci6n hacia otro =vel de desarrollo La opcdntomada por esta pequefia burguesia industnal no seria permanente. DespueSdela~s1sde1878,lanecesidaddeinv~renbiensdecapitalparaasegursr


orientada a reform

b) El nuge de la mpcitdci6n "sobrela march"

heronrtMss%r Sadd s?gnificativoenelpai$,jra+e entre 1854 y 1895 cerca del 60 por ciento de la clase h'abajadora chilena MbWrecibiddsu aaendizaiedentmLIa econmia rolonial,quemlue&i hexiilidad para ammeter "c&lquier" kabap, imaginaci6n para mear tknologia en el Wren0 mhhw,-a~ti*di%dlaboral comunitaria y resistencia psicofisica a la fatiga. Per0 10s peones cateciahde 10s conocimientos y disciplina necesarios para operar d q u i n a s importadas dentro de un orden mecinico de produccion.' Estos trabejjdoresa su v a constimian una buena parte del personal de 10s f m a r r i l e s . Asi, en el cam de la Estacion Baron, en 1875 10s peones representaban aloededordel Wporciento de lostrabajadoresquesedesempefiabanenla "maestrana", limpiando locomotoras, y en la "esfacibn", cargando y descargando trenes?' Ocupaban por ello 10s niveles m i s bajos en la prarquia de 10s departamentos, s e n podemos w r m'el Cuadro 5. Dadas las caracteristicasdaladas, 10s ingenieros extranpros dudaban de la capacidaddelpehparareemplazara 10s "skilled wrkm",yrnantenian haciaellosuna actitud de desmnfianza y desprecio.


mohosos,quememstab mohosos,quememstaba muchschotdo tiznado muchschotdotiznadoa AhI nos hiciemn meter a calderas hasta que quedaron limpinr:’

b s que se interesaban apreKdlian vagamente con la rutina diaria, carente de

toda n d n Mrica, el funcionamiento del equipo. AI& suc& especial, Eortlo un aceidmte, ;Impliabalosconocimientosalpermitiruna mejorvisih del funcionadento del &@ma.

Dsrpudsde t m d b de tratnjo consecutivos, reggresamos a Mtiago con 10s emmbros de tas dquinas. A mf me sirv16 much que me Ilevaran rl lugar del siniestm, ! armadura da carros y sobre Ias = p-i adquid varbv mnocimmos sobn a l o ~ ~ m o t oyrsudistrlbuddncon a~ rarpeao alvapor.En la Maestranza la 6mmquehabh a m d i d o RTP conoc~llea piour, por el oflcb de limpiador que tenia, mmo el de iwnrduclmte en Iw calderas y remachar remrcches.” LOS y fogonems emn peones que provenfan Qnto d e 10s tallem r 6 que tales trnspsor i h en contra d e hs n o m s d e 10s kros ingleaes y norteam@riunoa, 10s superintendentes fomentamn el aprendi-

comb d e 1

ulnish Robert Anderson ofred6 a1Directorio del RS ensefiarel C ~ ~ W S cobrando , por ello un sobresuddo de 10 pesos. El + q l o fue b n ~ ~ t L d por o el Directorio entre los exhanjeros,guienes cooperaron ‘‘d por d inter& d e Ia pmm quc pot lw d e w de ewe*f. Un aflo m6s tarde, Manuel JeaUr&aber, e n de e t a a h d e San Elemardo, fue incorporado como foponero de Andau)n. A p e d i d el ofkio en la rutina dhria del manejo de las loccmotorrr nofi@8m@&anaa, que p r su falta de inyectorea para el agua del caldero

ofi&

~~~~~~


Los mglewa no se preocupaban de e n d a r nada a SIM -S: nstabande~losenlamaseompl*aignonncia nun- subierahtalb previniendo lo que sucederfaeon el tiempo,que los h i g & s lor nxmplazarfan a dlos ventajosalnente= En 1966,cuandohabianascendidoamaquinistasenelpcsvarios'lripsdelpis': c o m d una violenta campaiia porpartede 103 maquinistes extranpr0S Contra 105 chilenos, a 10s que acusaron frente a1 Directorio del RS d e ser culpbles de una serie de desperfectos. Ante ello, Ureta afim6 que "aunque se hagan pedazos todas las d q u i n a s , lendfin que ser chilenos todos 10s maquinistas".15 Similares hechos,aunque no de ese grado, se reg&raron en el KSV: "En una ocasi6n en que iba a fonduar el tren un aprendiz chileno, le jabonaron 10s rieles en UM extensi6n de mho o diez metros, y el pobre novioo no podia avanzar una pulgada su locomotora, en medio de 10s chistes de sus rivales, hasta que dio por perdida la paciencia y la partida"* Por su desconocimiento de la d n i c a , 10s peones ascendidos no podian prevenir las fallas habitualesen UM locomotora. Asi lo destacaba e~ 1874 el ingeniero @e del RS,CharlesFletcher Hillman,- a1 afirmar que, a1 moment0 de su inpreso, 10s maquinistas chilenos no eran d s que "gafmnes que buscaban mpaci6n como limpiadores", y al atribuirles por ello una mota de responsabilidad en 10s mayores gast0sd e operaci6n. Tal situao6n-a juioo de Hillman-contrastaba con la explotaci6n del FCW, donde todos 10s maquinistas eran proksionales traidos del Canad&e Inplatema que habian debido viajar en calidad deayudantesofogonerospor alrededor de sesenta a ochenta dias para que conocieran las caracterishcas de la via, antes de

asurmrelpuesto,al~cualatribuPlacarenaadeacodentesimportantesenesalinea.~ A pesar de tales JUICIOS, el aumento de salanos de 10s "artesanos" desde principios de la d h d a de 1870,him necesano mecanizar algunas tareas, bajaf 10s niveles de calihcaci6n e incorporar aprendicer chilenos. Para lo primero, en la Maestranza de Sanhago (FCS)en 1871 se introdujeron dquinas-herramienta para el trabap de la madera; nose veia otra fom de "ecunomizar el tiempo obrero, poque observamosel antiguo sistema de hacer toda claw de

I

52. M d , 10-11 53 krmwlldel ku,lLgbnrnto pm nnqumsm y konems d 166565).M 54 ~ 2 6 d e a b r l l d e 1 9 0 1 5.5. ~sobu. op sir, la 56. k j m n l n Vim& Nadmu~c.I)r V d p m b rn sol-

W pn rl SupmtatdaUe ISenCago,

I W , 268. 57. ~ ~ H i l l m a n . ~ & l m ~ r o k r d s ~ ~ p I ~ i p D ~ U l y o , 1 ~ 4 ~ , 2 1 . 58. ANML Vd.esJ.11 dr didWbrede 1878.


,190


EFE, Bego Hall, present6 d n w a maesbanzaenValpraiy permitiria dlsponerde mno

la


zrrcldn d e los ferroeamiles estatales en UM sola entidad y su mayor desrmllo u d a mde relieve el papel de 10s ikeniems, que apuntaron en esta etapa a la -sdad de cmnbiar la he tknica de la ER y el tip de personal mediante la lncorpanci6n de la upcitrc16n en euuelas. Un examen en ese orden fue hecho en 1899 mdconsultor tt?cnimdelmbierno,eIinaenierobelrcaOmerHuel,?oauienm6s

oddad la cabficaci6n del personal.Sin embar-

'

dr'blsC(plina induririor', manifdada en requerimientosformales como la engenoa ~ t w l b d a drcspeto , a lis prarquias, urn de uniforme, ternperancia Para mr &6ptiow,un trabaj.dordebb serposeedordeconoclmientostecnol6 cos adqWdw # en Ia pr6ctrr dmria, slno en cscuelas, tener nonones cien$cas ~ l l ~ ~ ' l o s d p ( s ~ e s & k , d i v e r s a s c i e n c i a s a p l i c a d alasternologfadelos y


En lineas generales, 10s exdmenes de 10s in eniems mbre la capacitwdn del trabapdor ferroviano apuntaban hana una vincufacibn mbs estrecha con la EAO y a mlutar mano de obra culruralmente distlnta a Ias m a w laborales del pais Bstas carecipndeunabase t6cnica sblida,yademds sedesenvolvianen un panorama enque, SI bien la indusma estaba en expansion, no era predomlnsnte En dicho panorama el W.CC constituia una excepaon, por su alta intensldad de inveisdn ypor sw trabapdores, sin duda dlshntos a los peones "artesanos" Estog irltimos, los egresadosdela ULO, eran victlmar del nivel de la prduccdn nacwnal, que los obllgaba a degarrollar medianamente sus conocimientos y habilidaderi tknico-manuales El b a p nivel tknico de 10s trabaladoresnacionaler subsistfa a p e w del plan de modemlzacidn impulsado por la Saciedad de Fomento Fabril y el Mintsteno de Indushias y Obras Pirblicas desde 1887,que habia implemcntado sustancurler reformas en 10s p y r a m a s de estudio e instalaciones Desde ems aRw se dispuso de una plantade300a umnosy unacapacidad industnal notablequequed6demanifiestoen 1897, al construirse un desvio ferroviano destinado a reparar una locomotora. Respecto a este trabap, el director de Traccih y Maestranzas, Anselmo Moraga:' inform6 que'hadiepodria imaparsequeellas Ilasreparaaonesl han ado heehaspor manos de alumnos aprendices, sobre todo si se toma en consideracidn la delicadeza deltrabajoylacircunstanciadeserestn la primcravezqueseocu andeobrasdeesta naturaleza". Sobre esa base, rccomendaba al director general deya EFT que insinuara al ministro de lndustrias encargar la fabricacion de una locomolora y algunos carros, para dar entrenamiento a 10s alumnos.s2Con esta recomendaci6n. en 1898 la EAO se present6 en una propuesta para construir carrori y locomotoras. Sin embargo, el mbiemonoaccedi6ala wtici6n.wrlasDresionesaueeiercieronlosindustrialesoara ier favorecidos con coniratos que les pekitirian cbmktir con la importaci6n


estos trabajadores.-en cuanto perte.identesa UM empresd plblica, sometida a hs

.

'I

interpelaci6n de diputados dem6cratas.

b

Como lo sabeel honorableDiputado r Valpardso Ibnifacio Veasl, muchos obrsms prrfiewr trabajj en ks e m p a s deI%tado mlsbien que en lar privadas, por manto en aquellasgoun de mayom condescendencias,haysi puededecirseasfdsmlajaci6n de 10s rigores de la disci h a de 10s talleres. S.E. el Reridente de la R&blica ha manifestadoque es menester modlficar el actual cisy que 10sobms, si d-n aumentode sus sueldos, debencOrreSpOndera este aumentocon un trabap efectivom6s con~idenble.'~

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b) Reorganiaackircm b i o tecnoldgico y opeidn por la mk "formal" de capaCitaci6n L a evaluacibn del nivel de 10s trabajadom ~ c i o n a len e ~Fenorarriles, una cobertura territorial creciente y el franc0 deterioro y antigiiedad de q u i e infraeshucharas, llevaron en 1904 al director general de la EFE a dicitar del g o b k la incorporad6n de m6sdquinas-herramientapara reducir el nlmem d e operarios. Al afio siguiente se comeflz6 a dotar de nueva maquinaria a las maestrams y talleresprinapalesd e ValparaiSOy Santiago, y se inid6 el estudio para la instalaa6n de o m s ds.& Sin embargo, las medidas deshockdestinadasa enfrentar e s situaci6n ~ Ilegaron recih en 1907,y fueron aplicadas por Omer Huet como director general. Este me6 q h n e n t o s p a r a e l pers0~1,radonaliz6 tareas, reasi@,reduJoycontrat6 personal.

1%

'J


medidas para inserta& en lasdecisionesdel Eskdo y lograr &tableer una &pr& de capadtaci6n a partir de los conocimientos adquiridos en el trabap diario. En 1914 seseleb la p ~ m e r a C o r v a n c i 6 p d s M ~ ~ ~ y delos F ~ ~ Ferrocamles ros del ~ ~ ~ , ~ n n e l ~ * - d e h ~ ~ p ntosreferidosalaobtenci6ndeuna ~ ~ ~ u y educaci6nregular para losh~d~losemplea~,laformaci6ndeunaescuela y una

bibliotecapilralainstrucci6ntecnicadeloshdbajadores,yelper%owgnanlies m&s"aventapdos" en el exterior. Estas medidasse llevarlana ca en conpnto con la empresa y estarian acornpaltadas por la proh n de contratar operarios ertranjeIUS.%

me a la di&6n d e la we para A la vez, 10s maquinistas acordaron cwperar con soludones que evitarian la "bancarrota de la Empresa", en problemas como ahorro de lubricantes,combustibles y la regularizacibnde 10st i p de locomotoras; en este liltimo punto debian ser consultados 10s maquinistas, "10s que darian a losingenierosencar adosdela confecciondelosplanosexplicacionesprActicas".~Las ventajasdetalcuns&aresidianenlacultura thicadelosoperarios.queb6sicarnente se resumia en la frase: 'lJn tknico no podra enseiiarles10s mas elernentalesconocimientos sobre el gobierno de una locomotora, porque el nunca la ha gobemado"." Estos acuerdos reflejaban la meacion de UM cultura tecnol6gica del obrem ferroviario, que se nutria del contact0 con la producci6n misma y que pusieron a disposici6ndelEstado. Perola participacdndeesaculturaeneldesarrolloecon6mico 110 era un problema t h i c o , sin0 fundamentalmente politico. CONCLUSIONES El k m a r r l l constituyo un nuevo instrumento de arumulaci6n de la oligarquia,que impact6en lasfuerzasproductivasdelpaispor sualla inlensidad de bienesdecapital modernos y nuevos metodos de trabajo. Srn embargo, sus efectos no pueden adjudic a r s excludvamente a la tecnolog'a. Muy por el contrario, dicha tecnologia y organizaci6n del trabap --de expansion mundial- se articulo con formas locales espedicas, manifestadasen el domini0 de 10s instrumentosde acumulaci6npor una oligar uL 110 dividida en facciones antagonicas, que estaba en proceso de trsinsito desdelormas de acumulacion prrmitiva --con predominio de un sector mercantil- a U M acumuhci6n capitalista limitada en que se mantuvo ese predominio. Esto detennino la conshtucion de polos de alta modernidad que compartieron el espacio con institucionesarcaicas,como la hacienda, queseextendia a lo largodela linea ferrea de Chile central. En ese marco, la fdrmacion y entrenamientode 10s trabajadoresferroviariosen el trabajo metalmecinico no fue un proceso expansivosino que limitado a1FF.CC., que

198

93 Fmmcamka del Estado, RqhmanS Gnurol de bs Fmowmks del EsLIdo ($anhago, 1914). 27-28 94 EFEM, 1915, S, 1917,s 95 L k , 30 de map de I914 96. k d t 97 L k 27 de hdrmbre de 1913

'


or 10s eremenms para su de3armllo. diciones deo aci6n deestemediode la matriz G a del Estado chileno: 1 del ca itagroductivy una nacien t&nicaypoderpol~ticoc o n u n p r ~ e c t o d e d e ~ ~ lEstado.Estaarticulaci6nde lo~l econdmico model6 en 10s ferrocarriles fisealee variarcaras desarmllistas. Una deellas h e s u utili~d6ncomoinstrumentouara formarunanueva fuenadetrabaiinacional capazdeexpandirlaacumul.ci6nmedianteel msnejodemaquinarias;seiograbaasi U M autonomia respecto de lis cays comercialesen manto a la mntrata de obreros calificados,aunque no en el aprovisionamientode rniquinas. Caw distinto fue el del empresariado ferroviado del norte minero. aue en man medida mantuvo suo lpros extemosen esta materia, a p e ~ a de r disponer he la m%ma herrarnienta. Otra p i n o n fUe la del empresariado industrial, aue si bien exim6 desoues de 1880 instruccibn formal, fue "khando mano" cada &z m8s de los"esfue&s del prcyeete eptataldesarrollista." Sin embnrgo, un sistema econ6mico que durante varies sixbs se habia ba& en el empleu deabundante mano de obra no calificada de inversidn productiva limitada, se tradujo en que los trabajadores conectados a actividades'modemasas no fueran llevados al l h t e de SU transfomaci6n y quedaran I media cafnino @n su capacidades, fendmenoreflejado en man medida en el ~emide~rroll~dr I- emelas t&nicas. b t a utuandn global le dio 'a1 ferrocaml un carActer de polo de a b intensidad tanto en el plan0 de 10s trabajadores comb en el de la produccih En 1914 Is3 maestranzas ferrovlanasestataleseranmdsimportantes&nica y labonlmentequael sector industnal, que deberia haber s1do el sostenedor del proceso de califiwkh tknica. e incluso exhibia instalaciones-simbolopara la industria de la Bpoca, como era la MaestranzaCentraldeSan Bernardo. Esta pherosa'kara industriafdelosm.cc.en el panorama econornico del pais hizo que su cambio tecnoldgico y laboral redefinie ra en p a n medida la education tknica, estuviera a la cabea de ella, y tambien que llevara a cabo su proyecto con un Cnfasis autirquico en el personal, ya que la rnsa laboral chilena no estaba suhcientementelmbuida de "diwiplina industrial'. Est0 dltimo marcd, a partlr de 1914, el agotamiento de un t i p de fuerza de trabah -mr lo menos en la traccidn y las maestranzas de 10s R.CC esstetales-, fp&& Aediapte procesos de autoin~tmccidnlaboral. La expansidn del sistema fmcwiariosesostuvoporcerca de setenta afios,estlmulandoprocesosdecapacitaadn ulue t&minacon por hacerse obsoletos hente al mayor compromiso de la CIE con el

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aboral ferrocarnleroun sell0 especial, est0 es, la sidad tecnoldgca y de aka intensidad de poder erece ser explorado en un anillsis de la cultura culacidn con 10s movimientos polincos .Enelcasodelos~~cc.,dichom~delode ores desde su trasfondo c a m p i n o de tesanos que tienen unoflcio", propio del


I'


R


Una noche de inviemo en julio de 1%2,los3.500 obrems de la fibrica textil Yarur, la m i s grande de Chile, panron el trabap y se declararon en huelga. Establederon cuerpos d e vigilantes y formaron comites, crearon una olla cornrin y pidieron solidaridad material y 'pop politico. A la distancia, la huelga Yarur par& un conflict0 laboral comun,delosrnuchosqueocurrierondurantela presidenciaconservadorade Jorge A1essandri.l Pero, como 10s reportajes de la prensa destacaron, la huelga Yarur estaba le@ de ser tipica; en realidad, no tenia precedentes. Durante 10s veinticinco afios de existenciadelafdbricadlo habia habidouna huelga,en 1939,yellaselimit6aunbreve p a r o d e d o s m n u , pocodespukdequela fHbricaalcanzarasurniximaproducci6n yseformnraunprimersindicato.Encarnbio, la huelgaYarurde1962dur6dsdek meses y se llev6 a cab0 a pesar de la opostcion del sindicatode la compafda, que habia sido 'aptronado' porairos. Mds alin, la huelga de1939habia sido legal, Nevada a cab0 con la apmbaci6n del gobernante Frente Popular, coalici6n que incluia 110 d o a partido8 de izqulerda stno tambien a la Confederacion de Trabajadores de Chile term). Por el contrario, en 1962 10s trabajadores de Yarur se involucraron en una huelga il al bajo un gobierno derechista,predispuesto en contra de 10s trabajadores y con unaearga historiadeconfrontacionesconla Central UnicadeTrabajadores(m), que en ere momento ademds estsba debililada por U M lucha interna. Lo que him que la huelga de 1962 fuera mHs sorprendente a h , h e la experienciu de lo$ trabajadores de Yarur en 10s aRos anteriores.Juan Yarur, el fundador de la flbnca, habia hecholo imposiblepor establecer un sistema paternalista de relaciones sociales, incluido un patron que daba amistoss palmaditas en la espalda a sus trabajadores mientras vtsitaba la planta diariarnente, les cuncedia favores y hacia regalos, siemprealentdndolosalor trabajadoresacreerquedisfrutabanderelaciones perronalesconelduenodelaempreu.Peroeraunpaternalismorepresivo,quepedia *

202

Ena arlldo'e parte de un m a n u d o i d s 1 0 m i s .xICnw, "Keds and Y c l b w Confltcl and Cmplrkon nIhrY.rwCMlonTcxt~IcMdI.1937-1944" Exceplodondexlndkaolr~coo=,cs~ basadoen una MICd. . I I ~ I I V I ~ ~aplmdrs ~PL v g h 1hr.s de Hastons Oral, a obrcror y empleadas, getenter y .mpreurlm, dirigmlrr mdtdeo y p a l i l ~dlchar ~ ~ , ontrewstal h o n r.aUzPdn enhe 1" y 1989.5. mvtrti@ .d.rnL la prenlo motmporhnca, drbatn m d Coitgrw, y lo. atchivos del Minislcno de Tnb+ydekS.A Yuw.M.nufxrwlrOlilena~dcAlgad~.~lueroaar.dec~ra tcdoploschilcno.que htaerm p i b k e68 1nvotlgci6n. 1. Para .I e u b o compmrlvo m k rceieale dc h d g r durante esa na.v h x Gthlomo Rxarro, L h u d p o k n n ChY, 1190.1979 (%n1iap,1986), 151.82. Un estudia mbr anoguo. pro 8th Y~IIOIO, 'e el de Mmud bnnr, "Psrcpecbv. Let&- de la huslga obrera en ( h d d ' . Cuadrmor dr Lt R d h d N o c m d , ne. 9 (Scphnnbr. 1971). 119-55, eapeaalmenlcpp 14055.

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trebajadoresque mostraban

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I

Yarur fue intemm

sindimto independient a su-disposicion, que wan muchw. Se cobraban hvores pditicw y perwulea para asegurarelapoyodel Estado, fomlmenteneutral. tr r i q u w d e Iw Yarurcompraba apoyoenlaprensa ye1 Parkmento. Despedl.ncM1cuslquicrpretextoalo,mba~dores sospechosos de tener simptias pro-sindicato, y organizeban brigadw de mano dura para intiddar a aquellosque quedaban. En las casos en que se v&n incapaces defrenarla formaci6n de unsindicatoindelxndienhdirlmdoDortnbrirdorcaqueno querian cumplir sus drdenes, slanpre f@ quednba ;1 ~ ~ ~ l re&itlr ~ ~I . organizacionesparaldas, asociauones mutualbw o %omit& Independienrcs". qw podfan uSar para movdilar a sua leales y m v a i 10s *dtcntos iegales y a SUI hirigentes elegidos. Tarde o temprano, a t r a h de un golpe prrv&Ihvo o por asotamiento, losrecurswsuper~oresdelosYarury sucxperienciale, pmnltlanginar Gbatalla. A1 final, cada uno de estos m o v ~ m e n t od~e b fmbapdoresfue vencido, delaqdo al sindimto Yarur bep el control de Ir com nia, y a lo$ a d h m t e s a1 sindicato independlente, despedidw o desmotlvado$;E tnbapdores no despedidos,por su parte, quedaban convencidos de lo beneficiou, de la lealtnd y lo vnno de la rebeli6n. Como consecuencia, la fibncn Yarur era nobna pbr la pasividad de dus traba@dorm,porel patemalrsmareprrsiwdesusdue~osyporelf~rreowntrolsocldl

d

e


El debil estado del movimiento laboral chileno tambih m un factoren bnnda del &to del movimiento de 10s obreros en Yarur. La h u e l p general de 1961, convocada pot el presidente de la cur, Qotario Blest, habia sido cancelada a dltimo momento por su Consejo,dominado por 10s comunistas, que temian que fracaara y deseaban cunsolidar su control sobre la Central Unica de Trabajadores. Como c o n s cuencia de esta demota, un Blest indignado, el padre fundador de la cur y el sfmbdlo de su inde ndencia no partidaria, renuncio a su puesto, acusando a 10s comunistas de juego &e y de tralcionar a 10s trabajadores. Con la direcci6n nacional de 10s trabaiildoresdesoreanizada.elndmerodemiembrosdeclin6.revirtiendouna tendencia d&cuatm alios7 h situacidn de Ea Federaci6n Nacional de Trabajadores Textiles W A T E X ) tamera dentadora. La RWATEX se caracmizaba uor el control cornunista Y un sectkismo partidario que impidi6 la unidad que tal Gez habria hecho del sindkato textil naclonal de Chile -el segundo grupo mds grande de trabajadores industriales del Is-unadelasfederacionesrnaspoderosas.Comoconsecuencia, laafiliaci6nde si&tor imprtantescon una direcci6n xxialista o dem6crata aistiana era generalmente m i s formal que real; y a la vez, se habla formado una federacidn rival de trabajadores textilesanti-comunista.Mas a h , en Santiago, la dcbilidad deFENATEX se vioacentuada poruna fuertepugnadepodcrentretresdirigenteslaboralncomunistu? Sin embargo, 10s trabajadoresde Yarur tcndrian que recurrir a este movimiento sindical debilitado para a p y o y dircccion. La explori6n de combatividad de 10s trabajadores de la f6brica Yarur tampon, puedc ser explicada p r Is crisis economica. Los trabajadores de Yarur se habian nuntenido psivosdurante Is fuerte inflacion y medidasde austeridad im lementadas durante el gobiernode Ibafiez. ~ P oqui. r tenian que explotar cuando efaumento de precios K hsbh reducido a un solo di 'to y la estabilidad econ6mica parecia aeguradr? La huelga Yarur de 1962, a d d , era una huelga ilegal, un claro desafio a las leyes Iaboraleschilenasque haMan legitimadola huelga de 1939, per0 queahora dejlban a lostrabajadoresen una utuaci6n vulnerablefrentea lassancionesdel Estado y sujetm a de$pedidos $umarioci. I

204

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4 h Nolttbs AI h Ultina Hm.26denov~mbreds1961. J a g . brrla, H ~ w ~ d t l ~ C U T 1971). ~ n a ~ , W-IW; B i r b . n S n ~ i i n g . U . p t ~ ~ l c t m ~ E c ~ n ~ m ~ mChJ1,1958-1973 D m ~ ~ n r n i (Stanford.Gld.. 1978). 246, Tabla Ad; Fmilu, M a y d o , LBmd smdwl (hntiigo, 1967). 153. 5. Amtando Agwre, d i m k t de 1973;Lffls Campol, sncm do 1574; Rcinaldo lam, mero de 1574. Apurr fw prukiate p mucho t m p o do Is Federwh dr Trabrpdaa del Cahado y el Cuna; Cktpco, unp r o l ~ o n a l c a n u n ~ s e s p a l i z t d o eIsrdoomerlboraler, n qusamnwj6a lor huclyirtas A. Y a m . RnddoJan,quefwlrabajdorenYanv, habhdmgidod rnovuntentoincurgmlede1961947 desde dmtm de la Nbric. y ha m w j e r o dwmte el monmienlo de 1952.1953 mrno un rnimbm & la FENATM. LhranhloraFm q u v y l n o n u reta6 del ParttdoComuniUa y %convirti6en un dmLdo mtiamunisla, form6 la Fedmaah Ae Trabapdacs Textiles de Chile. V h r e Reinatdo Jam, SeQelario Gmnnd. Federaah de Tcabapdorce T e r h y RRSS de Chile. '"Infama . .de la FederW6nTertil del a60 19W. A r h v o MmNmo de Trmbap


habia %doprovocada por 10s comunistas, quevhabtn manipulado a '&"trabapd& res para sus fines polfhcos Sin embargo, muchos trabaladorescreyeron que wan los Yarur quienes habian ptovocado la huelga ilegal, p r n poder despedir a miles de trabapdores rbpidamente y stn finiquito,y asi ahorrar costos de trabsp. La mayoda de losobservadores externosse sintieronimpctados por la ausencia de lasdemandas de tlpo salarral que generalmente servfande base a 10s conflictos laborales chilenor aunque vanos trabaladores se referign a la "explotacibn" como causa prlnopal de la huelga Un experto en relaciones laborales, consejero de 10s huelguistaa de Yarur, concluyb de su experiencia que la huelga "en el fondo era una l u c k por la dlgnidad humana",unpunto devistaapoyadoporreferenciasdelostrabapdoresalrentimrntodehurmllan6nquelescausabaelsistemaYarurdetrsb~pycon~r~lsociel 'Alpnos vieron la fabnca Yarur como una "caldera que habia estado himiendo p r un h e n tiempo", mientrasotrosla veiancomo unlugardetrabapestablecuyepaz social habL sido detenorada por la ptnerracibn de agitadores extmos o p nuevos pmcexn de trabap? Muchos veian la huelga comb una protesta contra "el ambtente de miedo" quepormucho h e m p habiacaracterizgdoala Hbrlca Yarur, mimtraaotrosprcibhn su origen en la muerte reciente de su fundador, Juan Yarur, y en la ineptitud de $us hilos para manepr su legado paernalista con la mima habihdrd'" Lacausambscomlindcla huelga,mencwnada tantoporlo~trabalaaoresc~mo prlosgerentes,era "el asuntodel sindicato" eldeseodelos trabapdoresdeYarurde tener un sindicato independiente que 10s reprerntara, frente a la insmtenaa de la9 Yarur en un sindlcato de la compafiia (andicato'amarillo') "Nosotros hidmos esta huelga por la sencilla razon que nosotros nunca teniamos deredro B elegir nUe5trOS dirigentes", explicaba una mupr trabapdora " " [ k n p r e ] lospatronesnosponianlw dirigentes y nomtros teniamos que salir C O ~ Ocarneritos para afuera a sufragar Entonces nos rebelamos" Fue una explicaci6n corroborada p r la secueneia de acciones. el 7depliode 1962habia una eleccih para loscargosdel smdlcato,en la mal 10s dingentes del sindicato de la compafiia, a quienes muchm trabapdores descnbreron como "dingentes vitalrios", habian sido dcafiados por una lista de candidatos "rebeldes" porprimeravezenquincealros Sehnbiadcclarado uelillista'apatronada' em la ganadora, a pesar de la evidenm de un a p y o a b r u d o r de 10s trabajadores a 10s candidatos no ohcialistas. Como respuesta, 10s trabapdores, indigwdos, abandonaron sus trabalos y se dcclararon en huelga, Sin p a w por 10s proccdimentos burocr&tlcosdecretados en las leyes laborales chilenas para una "huelga legal" "La causa de la huelga a f i r m 6 un mando medm con decadas de expcnencls en la

'


,

sistemas econ6micos y politicos divergentes; se demostr6a d compahble no d o con elcapitalismoliberaldelosEstadosUnidos,smo tambi4nconelcapltalismodeEstado de la Alemania nazi y el socialismo estatal de la Uni6n SovleHca ’* Sin embargo, Am4nca Latina formaba parte de la perifena de la econom‘a mundial. A menudo se habia dado una brecha temporal entre el desarrollode nuevas tecnologiasy procesos de trabajo, y su transferenna a A d r i c a Lama, y el tayloylorismo no era una excepcdn. En unas p a s industnas de exportacdn pertengcientes a norteamericanos,donde la competenna intemacional era fuerte y 10s costos constituian una importante preocupaci6n. como 10s frigonficos Armour y Swift de Argentina, se introdup el sistema Taylor durante las decadasentre guerras.”Sin embargo, no h e sin0 despues de la segunda guerra mundial que 10s seguidoresde la “adminir traa6ncientibca” de Taylorcomenzaronatransformar la protegda Industria sustihrtiva de imprtaciones propia de la re@, cum0 10s texhles; en este proceso Colombia y M&&o estuvmeron a la cabeza, teniendo a hrmas norteamerrcanas c o r n agentes y modelos del cambio. En Chile, cuya protegida industria textil era notofia por su bay


Burlingtoon para que ditigera el procem." Ya en 1960,losYarur se habhn deadido por a "adrn~nistrac~dn cientifica" y con$eiaron In contratacrdnde obreros, como un paw hacia la importantereducc~hde fuerza de trabaje que el astern Taylor haria posible. Durante el afio aguiente, el director de serviciosrnternacionales de Burlington, C. W. Bwdigo, visit6 la f6brica y

3 20 Lalcaster W m , V u e Presidents, lndusmas Burlm@on,~ul~o de 1981

21 lbld

2.2 Md.


El "taylorismo"lkga a Yarur En oftubre de 1961, cuatro expertos norteemevicanos -epeaalirtaz en difennm aspectosdeproduca6n textil y administraadn-y-a habiancomenzlldo su emluacrdn de las necesidadesde Yarur. A fines de oflo habisn concluido suseskudia, y en emro de 1962 comenzd el proceso de insular el b t e m a Taylor, bap Sa dirmidn de un ingeniero industrial colombiano experimentado, Javier Arcilb." Arcilla pronto se convirti6 en el ky modelo de 70s estudisntes", bs ingenieros textiles j6venes graduados recientemente en la Universidad T k n i a del Estado, que habian sido contratados por Jorge Y m r fomo pa modemizaci6n, y luego asignados a trabajar con Arcilla. Para chilenos, que habian sufndo de sentimientos de infenoridad empresariado criollo airn crefa en la superioridadde 10s t@cnkcosextranjeroa,Aralla era la prueba viviente de que un t&nico latinoamencano podia ser "tan bueno mmo un gringo". Aden-&, como profesor, sostiene juan Carvajal, quien seda el jefe de ingenierie industrial en Yarur tras la partida de Aralla, el cdombiano era mucho mepr que "los pingos" contratados p r 10s Yarur en el pasado, "oprtunistas" que "venian a adelantar en suus carreras y recibian sueldosfabulcsos, per0 casi nuwa nos eweihron lo que sabian"r" Arcilla, por el contrano, tom6 como una de sus tareas central- la preparacidn de un grupo de t h i c o s chilenos que supervisarianel nuevo sistema de trabajo despues de que el se fuera Recuerda Carvajal que Aralla no $1510 xtraordinaria", sin0 tambien un profem "de un que estiibamwtrabajando directamentecon61 trabajar. No importaba la hora . . nos enselT6 en hecho.' Fue una lecci6n que Juan Carvajal en la prktica que Arcilla les d a durante la la fhbrica Yarur. Esa experiencia marc6 al irtihdolo en un defensor sobresaliente de la

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Ea&

ma b m r a l del nWtema Taylor."Todo colwisteen eso, en deterrmnar el normoZ lo, veloc&d N muy &@a ni muy ienta", recalcaba Carvajal.J1 tifica estaba la importanciadel ingenieroindustrial: aqueesticmnometrando.. tienequeconocermuy .y tiene que tener un concept0hen claro de lo que que -tar muy bien adiestrada"). Fueron 10s expertos

.

210

wuII.41ti. M&Mm, vi~esidenk,de &uhgm Intunmrmal, pan JorgeY a w . Cneensbom, gath OIOIYU (11 de inrm da 96262).AIchlvo B A Yrrw 3c1 c l r ~ + t w e d.1972 31 I M 32. tau 0 Ibld

r-


El tiemP0 P u d e &r el factor central del sistema Taylor, per0 no era la linica medida Para fit= 10s~ h n O de S 10sobrerosy JUSbonificaciones. Tambih se cunsideraba la i m P w n a relativa del trabajo, detminada a1 estudiar doce factores, incluidos el COIUdnuento y preparacidn requeridospara llevarlo a cabo, el grad0 de responsabilidad involumada y las condiciones ambintales. Ademis de fijar las mrmas de trabak, esta "evaluacidn de cargos'' detenninaba el pago base P=a trabjo, a d e d s de losbonos de incentivo que el trabajador r m K 2 g cumpliresta norma.%Una vez que se habia finalizadoel estudiode hempo-movimiento, que 10s obreros se encontraban entrenadosen el metodo "currecto" para operar la miquina y cumplian 10s esthdares de Hemp normal, que se hsbia fijadoel pago base y 10s bonos de incentivo, 10s ingenieros industriales se cambiaban a la d q u i n a sipuiente, delando a 10s supervisores la tarea de elegir a 10s trabajadores que se quedalian y despedir a aquellos que la productividad incrementada del sistema Taylor hacia innecesanos. Tomaria mis de tres aiios y unos 300 mil pesos en honorariosde consulta la instalacidn del sistema Taylor."pero a1 final del proceso la prcductividad del trabap se duplicaria en la fdbnca Yarur y sus obreros serian reducidos a la nutad Fue la posibilidad de este dividendo de produchvidad y reduccion de costos de trabajo lo que impuls6 a JorgeYarura introducirel sistemaTaylor ensu fabnca farmliar,yloque lo llevd a transformarse en su mis ferviente defensor. Para Jorge Yarur, el nuevo

21


.Entre los primer08 blancos de Jorge Y a m estuvie

d x e b r ematam labs tan imurductivos en sus

hlamud & h a

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la risi6n de 1i1odemizaa6n indushialde su hezmmo15

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'

su oposici6n era personal: en la lucha por el control familiar, el s i s l e n W l ' a y k ! cOkiUertirse en una ventap decisiva pnmsuhennanoJorge; repremtabaWla vez el triunfo de su tlsibn modernizaddra y la 3mp6sici6n de un sistema i m p e m d d e productividadquk r&queria U M administmih t e e d t i c a para funcionar, incluidos eiMgfivosan ks kndench rationales y mtrenamiento eruadministrad6n de empresas que su hennano poxia,per0 delos cuaks 61 carecia Habb Iambotras ramnes'qw explian la poca d i s r 6 n de Amador Yarur aroept.r la alIa pmdk tlvMad y ganaiwias del sistema ramnes ue reflejan la lealblddel hermano Yarur d s pven a1 legado p a t e r n a g d e su paL. 61 t q i d r n o p i r i a m v a r el sistema p a t m l l s t a y personrlista de relaciones sociales e habiansido el sell0de la f6brica Yarur desde N fundaci6n. y el secrpto del conmymial de su padre. Era un Iegadoendcualsecobi~baelpocoinsrmidoeinseguroAmador,peroquenoealzaba con Jorge,miSMoy reservado,parHdariodelestibdeadministraci6nim~mldel ejecuHvo mrporativo modmu, que 6l habia estudiado en la univenidad. A d d s , Amador cr& que IOE trabapdores de Yarur necuitaban el paternalism al cual su padreloshab&acoJtumbrado,y se sentip inquietopor bsantiguostrabajadoresleales de Yarur c u p trabajospodian verseamenazadospore1 nuevo sistema y susprocesos de "selmih natural" a t r a d s de "la sobrevivenda d d o s d s fuertes". Amador estrh y u c i e n t e de que estos trabajadores l e a k eran sus partidarios m4s fuertes en N rivdldad con su hmnano, y temla que el +tern Taylor trastornarb la paz social de I.fibriu. No ertaba equivocado: a trav& de toda la fabrica, su implementaci6n provocprbdivbi6n y deacontento?' Est0 rnchro a nivd de 10s nundosmedios,don& la introducci6n del astema

Taybrparechla batdhdefinitivaenla luchilentreloej8v~~icorunivmitarior & JorpcYarur, y bs avejentsdos, autodidactas w sora de JuanYarur. Para '10s estudhntw", el sistema 'wtilicahsusestudios, c v a l o r a sus titulos, validaba su teawxratim y satisfa& sw asplraciom personales AI privilegiar la educaci6n, el enmMmknto espcidlzado y una mentalidad ingenieril, el nuevo sistema tambih dgnificaba un triunfo sobre ws ntes, d grupo mbs a n t i p de mandos medios que debian sus tr&aps m i s a Itad que a NS credencialesy calificaciones.m Pan estosanti 01supemcows, muchos de ellosantiguos obrerosasendidos a prestosmisaltos, e G & m n n T a y l o r p a ~ser unaadvertenciachra. a m 0minimo, 8igniflc.b.que la M t a d que les hbiahedm cwlu puestosya no seria valorada tan alto coni0 br calificaciones bknicar de Iao que dlos carecian, lo que afectaria 5us darios y ascesoo; c o r n miximo, el n m sistema podria rwelar su inca acidad para obm y o r prcduc(ividd de sur trabawores,y ello Uevaria a su Begradac h o despkio. " E n d fondo", o p i Grvajal, ~ lor supervivmsse opontn d nuew siskmr de tratmjo "potquc hpcer produdr una sccd6ncon bmdentas pmow es muy Ydl, per0 hrccrh produdr con cien personas es difkil . . .era un desaHo a la Slpervisibn": se r q d una manten& de la maquinaria y adminis(nd6n de

sXF

212

3& Md; 1tuacpvpi.t a#aalode 15-72; Erk " m a % -asdo Irn. 39. LaproLe*g &I~JorgaYrro,.Codo&19n;~N.Mlag~~&19R;Jw CrvsiesI&ola&~-~uedd~*dokw~Yrurdumt.hrs*or

40. JwCarv+apto&lIm.

.

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,


s, era insufiaente para superar las obpciones que

teal nuevo sistem y susrequisitoaEn un -so, un

euPervl~W muy anhguo seindigndde tal manera queenfrenffia JorgeYarur personal-

mente: ''El a@ present6 un d t a don Jorg Yarur y le dip: Don Jorge:o yo o ingenieria industrial", fnseqqwlollev6alarenunoa*~Otrossupeniwreseranmenosexpliatos en SU opJiCi6n al srstemsl Taylor, per0 retardamn el pmgresodesv implernentacih a t r a a s de una reststencia pasiva; otrw, finalmente, expresaban su ambivalencia y dudas en una degganada cobboraci6n con losingenieros industnales de Arcilla. Si m u c h capataces se sentian indecisosante el istema Taylor, la mayoria de loscbremtenia una mi& Clara. Para elbs. el nuevo sistemade trabaio simificaba dmtre:desped&Gra muehos,yaceleraclindelntmodetrabap para'aq&llosque TILedarfn No era m'presa entoncef que lareaco6ndelosobrerosalamodernizad6n e s w ~abwesfwra notoriammte negahva. En parte, esta respuesta negativa de 10s trabaiadoresse debia a su falta de expenenciaen nada armlar,y a 10s baps niveles de prodwhvidad y eficbenoa a que estaban acostumhdos. Sm embargo,el Mbito y la imperrencia M eran bas dnicas rawnes para su oposici6n. Para 10s t h i c o s como Juan carvaral, el sistem Taylor tal vez pameria ranonal y equitativo, y para Jorge Yarurelmetodode traba]omisbeneficioso, peroparalostrabaj~radoressignhcabauna aceberacidn infernal del n t m de trabajo, que absolutamente rechaaban, a pesar de que el sistema pdrfa aumentar sus p-s ingresos hasta en un 20 por ciento. Su razonambento era elam %nos exige dianamenteun minimo de 90puntosy oobreeso se nos da prima -exphca Mada Tapla-. Pero para lograr eso tenemos que reventarnos trabapndo".* Au ue en teorla las normas de trabap fqadas por la ~ngenim'aindustnal gennitian2os habsjadoresmaneprlasm~utMJdemaneraeficientesincan~r~en pdctica, 10s trabajadorcs de Yarur alegaron del cansancio extrmo que ahora sentianal final d e u n d h de trabajo,quesed~vidkendossegmentosdecuatrohwas, separados p r cuatm b r a s de almuerzo y demmso. "Uegaba agokado a mi cam despuk de euatro horas trabajjndoasi -recuerda un tejfdor co ulento-, y lo p r era que tenia que volver a trebajar otras cuatro b r a s mAs tarde"?Lo m6s dlficll para los trabajadoresYcrurera,smembargo,lacanhdaddeNmotesy t m t e s d e k p i d o s originados por el nuevo $Wema.JorgeYarur podia hablnr de la crea&n de una '%lite obrera", m u c de ~ $us obreros ternian seer excluidos de ate circulo selecto, y m b i d n de sus trabaps. T a m r e n est0 mera paranoia de su rte. A medida que e q u i p e ingenieros industnales ava-cn a trav6s de laS cibndela fdbbnca,DanielFqnml1da,el)efedepersonal,lws@guia an que nos iban a llevar a la O ~ C I My en la ohcim era seguro: d e l d a " , recuerda UM antigua operadora de ~ u l M r i B s u zquelostrabajjadoresdeYarursed~mncuentadeloqueestabapssando


notondmucho u w o sistana de

A travb del frio y la lluvia de julio

mantuvieronenguardi,desafiandoa ros" que trataban de penetrar las linea

Juan Y a m durante 10s vetetanosdelos

derrotdor movknlenlvs de e m a b s , quehabian "aprendido su l d n " en eSaS C.UYBpcFdidas,y prometido "nunca m6s involwarse" U I S poderosospsh'ones.~

en U M lucha desigual contra

Lo que habh llevado a estos vieps trabajadores a desafiar el orden social que por bnto Hemp0 habian considerado inmutable - p a r a el asombro incluw, de 10s veteran08 diripntes sindicaks que los estaban aconsejandera el sistema Taylor. "A raiz de eso,del aistcma de incentivos, empeei, el movimientodel aiio 62 --plica Yohnda Cajlrdo-."Po ue habb P t e que no estaba de acuerdo con el sistema de i m t i v o r , po ue trpb&n, habapban ., .casi se volvfan locos, y el puntaje a Mces nokslubh.~nqueahiempezi,eldescontentopara la huelgadelafio62.Estofue el ouya motivo". Elt. aceleracibn del ritmo de trabajo era n d s dura para 10s urbr).domm l r vi+$ que ya no mntaban con la fuerza y resistencia de la juventud para SDIlMSe Iceeele d u r d e who b r a s de trabap infatigablea un paso y eficiencia que nuantes h b h n experimentado. 'Yo a veces Iloraba, entrernedio de las m i ~ i ~. .rde. w r que no estaba capacitada para tanto trabap que daban al d u , con d una a n b p o c d o n de miquinao de hilar." En la scrcl6n HI os,10s trabapdores se vdan obligados a operar cinco veces nds miqulnarcaaFdadorasquelasquehabian atendido antes. lncrernentossemejantes Y ncvapon a ubo en &as secciones de produccibn.Alicia Navarrete recuerda que en hs salas de iejido "siernprefucron seis u who d q u i n a s por persona, per0 del aiio 62 comenzh a aumentar d numero de d q u i n a s que U M persona tenia que trabajar . y la gmtr antigua no se sinti6 capaz de trabapr con 16,25,30 dquinas.. . .Entonces por Mfall6 la huelga. Fue ese el motivo, que le dieron tantas ndquinas a la ge~~te".'~ El sistcnu Taylor no $610 cambi6 la cantidad de trabap, sin0 tambien las condMones arnbkntoles de la Nbrica. Antes de la llegada de 10s especialistas de Burliyton, un viqo operadordemaquinaria explicaba, "no habia tantopolvo, porque la8 Wntamsnmatros Iar abrfamos . . . y las ventanas estaban cubiertascon flores, con pkntw. asi que no ne s e n ~ atan mal uno". Pem, en 1962, "principiaron a cerrar las Unaspoque vinieron uno9 t&cnicos yanquisy dijeron que entraba muchoaire, que

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Estosco&sesGban igualmenteclaro~cu&dose tratiba de tehcionnsociales. Antes de la instalacibn de este nuevo sistema de trablb. recordah nostllniumente un antiguo obrero, "habb m4s compaiierismo, h u e cuindo ha% As poas dauinas la prente tenia m8s tiemoo de mnversar, de r e h e v chamtar. Entonces v& d e s b u b la g&te no pudo"?' Anies, con el doble de trabahdores para producir'ia misma cantidad de hilo v tela en el mismo tiemw. los ruwrvisorcs de Yarur habian sido relativarnente tolerintes con 10s meos de'los trabapdOrc3, e induso partidpabanensusconversaciones, peroahora "a lospfes la parecia malqucestuvierancuam o cinco rnaquinas paradas y la gente estuviera conversando" 14 Ahora ni las pausas para ir al bario wan sagrados. P un trabajador se demoraba mSs de u r n p ~ o s minutos. 10s iefes eran cauaccs de entrar a 10s barios y llamsrlospara que salteran.",

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de hombros h t e a 10s mhimosauhentos de s&l& diluan 1pvozpiuapmtestar. "Laraizdela huelga fueporlaexplotaci6nd~linoenti Maria L6wz. una teiedora aue habia trabaiido en Yarur desde llF41-. .. mayor &;sa de la huelga de'1962. . .que ldbia mucha e ~ p l o t a c i b " . ~ Sin embargo, lo n d s importante p r a estos tmbajadores antiguos, era que por primera vez tenian miedo de perder sus empleos. Se@n un vie@tepdor, "la gem antigua no crey6 que podia trabajar ad". Y la suspensi6n.despedida o reliro fonado de aquellos que no podian cumplir m n el tremendo aumento de las cargas de trabajp, confimumn suo peores temores. "Ya principiamn a controlarnos &, a llamamos para decimos tiene que trabajar mas, tiene que trabajjr d s dquinas.. .. Lo decian U N o dos veces, y d e s p u b lo suspendian no mas." "Asi es que nosotros teniamos terror que nos dijeran que nos iban a mandar a la oficina por el puntaje", agrega otro

:I

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delosantiguoa'Serlla~a'~aoficina"delpfedepenonalll~6a~elgrantemor de 10s trabajpdoresde edad. Toda esta ansiedad se vi0 exacerbada por la gran reducri6n en la fuerza d e trabap durante 10s rimeros m e s s de 1962, y por 10s rumores de que mil obreros d s A n e l i n a d o s furante los meses siguientes." "Empezamn a despedir an' de dos a tres, de a clutro a diez ema an ale^", recuerda un trabajador de la &on Hiladosr Para la gente antigua, la advertenciaestaba Clara: aquellosque no podian manejar tres ocuaho vecesdsdquinasdeloqueestabanacostumbrados,perderiansustrabajos enmanorde habajadoresds jbvenesquepodrian adecuarsea lasnormasnuevas, sin importar sus serviciospasados y lealtad a 10s Yarur. "No e s t h m o s acostumbrados a eso", explica Maria L6pez. Recuerda que todos sabian "que se iba a despedir gente y uno no sabia si le iba a tocar o no. Per0 si se sabia que tenian que mrtar a la mitad, corm milo dos mil operanos.. .por eso surgi6 la hue1ga"P Parad6jicamentefue este temor de perder IUS empleos lo que llev6 a mucha gente anfigua a botarse en huelga, predsamente la awi6n que n d s posibilidades tenia de desatar esa pesadilla. El ternor de estos trabajadoresde edad, muchos de 10s cuales habian trabajado dcmpre en Yarur, estaba asociado a UM repentina mnciencia de su vulnerabilidad. 1. Yd.nda G j d o , apb de 1 9 2 . 5% c b u r m a n c o . ~ d e l 5 7 2

m. M 216

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61. A l k i a N l v & , ~ t o d e 1 9 7 2 .

62. AhnTam.Xptianbndrl9iZ. 63. ~ s L n c o . ~ d e l m . 6). AlnuTona.*pti.mbrrdr1972 65. Marla lam qwto dr 1972


embargo, se habk basado en un &frat0 social impliclto erne el pbdn y sue empleados: un intercambiode kaltpd del babarador wr un tnbaio reeular v -0. A h o r a s u s h i p s h a b i a n r o t o e s e c o m p r o m ~ s o y d ~ ~ ~ l ~ o e ~ +&I ~cto,~~ela de la fibrica. En el proceso, tambikn habkn roto los vlnculos Daternalisusaue unLn a 10s habajadorea con su5 jefes, revelando sus interem conflktivosy liber&do a lor trabaiadores paradefender susinteresescomunesenuna &nconlunh. TorneYuur insis& en q i e no tenia ninguna intenci6n de des dire lo$ rnba)&30r&& vi+$ para reduar la fuerza de trabajo al nivel d p h o $ternnudo por el ssterm Taybr, y unode susayudanteslaborales ~ s i m p r t a n t e s ~que s t et~ problem6 noeftaba en el sistema mismo, sin0 en que habis sido introducido @n Y m r sin e x p l i i i o n s sufiaentes y de una manera insensible a la malidad de la fibria.@Lo que niw.un0 de losdos vi0 kequeel nuevosistemade trabajo quelubfangestbnsdodkolvfa I'bsl a m paternalistas que sostenfan el sistema social de la fabrica, dejando a 10s trahpdores listos para rebelarse (y disponiblespara el conflicto de clases). Lo anterior aparece reflqado claramente en la forma C O ~ habh O cambiado la ~6ndemuchostrabaiadoresdeYarurrespectoaulspfe*Yarn 1%2,muchos **;cornparaban a JuanYarur con sus hi@ deuna manera que era mala setial para social dentro de la fibrica. "Los hips son distinms ...llliis malos",afirm6 una !6%a demu6s una tekdora, con una rabia que el tiempo no haw a p k a d o . Los hbjacjor& wian a Jo& Yarur mmo una figura arrogante, fria y distante: "Porn se veh. wmuegasaba asi, oliendo, parecia quele tenia a x 0 a uno.Nunca convemba con

217


marxistas respect0 a

expucstosanodones

a mtea deentmf a Is

polid& para muchos trr&jaddores j&encs, &nqw sus lemonu wan mds J menudo =ntida3queexplidtas. MiguclConchanaci6muru I a m i i i i ; c r m ~ n a , ~ r o a p n m d ~ de "explobcidn upialist." cuando adn em un mudumo,mientru trabajjba en una mina de w b 6 n en el sur (por 5 pew diariw), donde &mpaficror de Iribpp la e r w k r o n sobre la solIdaridad de chse. Como rtsultdo, a p y a b . a la Lqukrdi, ya que "cualquier pobre dempre buscr w Irdo"." A ohm, como Fedsrico Vlsquez, m i e n una poblaeidnobrera 4 n vlviend. onutrici6nnr&urdas, dn a g w poabk 0 C a k S pvimentadasle ensehd lecci6ncs simiiam." En otm.su rctitud pblitlo mi6 de experiencus traumdtica: Amilcar Rubio coMNi) r ser Jlmpatizsntc comunistacuando. siendo nifio, v b en el p t o de San Antonloc6mo miliuntescomnnists$ eran transportados en u n e t r s pars ser ernhrcrdas a h Ida de Juan Ftm&ndtz. adonde hablansidocxiliados par CsbndConzikzVideL~ydeIaewlmuchosnunca n g r e w n ) . "Entonces de ah1 me qued6 a mf eee dolor, eae rencot contra todos ba burgueses que deportaron a cumpafieror que tenirn h i p , )6vencs como yo .. .y no volvieronnuncamns . . . y esagenteemndbreroscombyo,luchandopmdbi~~r


1

El movirnlento podia &dirigido porj6venes,p&ocomo perfettamente sabhn. oara d e r v e n c e r a ladireccidndel sindicatodelacomwaia necesltabanelapJyode ''la &nte antigua", cuya lealtad a 10s Yarur habia socabado bs anteriores eifuerms destinados a ganar "un sindicato libre". Teniendo esto clam, 10s fieles a Yamr habian carnbiado losestatutmdel sindicato de lscompahia ra darlea 10s trabajadorescon mirs de cinco eaos en la fhbricael doble de votos en eleccionesde sindicatoque a bs contratados m i s recientemente. Esto signlflcah que ningirn desaffoa la ernpresa podia tener exito sin el apoyo de Iw trabajadores antiguos. h e l a intmducclon del slstcma Taylor loqwcre6 la oprtunidad de unira eshs doegeneracionesdeobremsenun movirnientorebeldefuerte. Lasnuevasdemandas y alto a t 0 social del nuevo sisterna de trabajo, d s el temor de ser des didos que acompMsu imposicdn, l i M a "la genteantigua" de su sentimientodeGltad hacia iosYarurykrhim verla~mportanciadetene~"undndicatolibre".Paralosactivistas pvenes que h r h n eaado fsperando desde 1957 el momento precis0 para desfiar a 10s Yarur, cowituyd el rnotivo que unificaria a 10s obrcros y el rogratna alrededor del cui1 tanto biviepscomo ~OsHWnespodlanmngregaarse: 4xotrosiucMbamos p a un andlcato libre y por el mes p a r a?io"." Fue esls confiuencia de hechoo la que persurd14a 10s conseepros de la CUI y ~ ~ ~ ~ ~ p a f a d a r l u t ~ d e a l o s h u e l g u ~ s t a s d e Y1962. a r uEn r e 1957,lr n rimeravez que se ks habhn a m m d o pEdir a w d a en la erganizacibn de on Scsaflo a 10s Yarur (a rovcchrndo el am knte MC~OMIde descontento y la efervescenda social porIapoliHcaeco~mladeCarlosIba~ez,u~comblnaci6ndedescontroda inflwldn y rusterldad fiscal),les habian dicho que eperaran un tiemp, ya que 1ascundklonebdentrodela fibncaerand~favorablco,debidbala lealtad de "la gente ' antigun" hacia lob hlps de Yarur. En 1962, aunque cI context0 nacionil era menos bvorrbk, 105 dlrigentes srndicales d e izquierds concluyeron que la situation en la fdbrier Y w r estih madun pa" un nuevo intento de tomar el control del sindicato sindical."Para de la cornpalti. e integmr a su) trabajadores al movimiento nad0~1 Irdircctlva cornunirca d e RNAlEx, b U b r b Yarur era "corn una teten que ertaba hirviendo hace ticrnpo", debido I log bios salarios, "un ambiente de mledo" y un h j i a I o c u m ditliptes m n "vendkbs rl patrdn", elegidos en elecciones fraudu1 e n t a ~ y c u l p ~ d e " mmnejodefonda"."Y al e t a "tetedwhabia transformado en "UM d l a de pwsi6n" a punlo de explotar, por b ImpKiMn del sislema f a lor k 'wpercxplotao6n", mstw %xiales y reducnones de personal inseparables 6l.r Durante Im primem meses de 1962, a medida que lavier ArciIfa y sus

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pu"s.

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,

sindicato en julio 1962, deto amarga en la hieloria d mayorfdbrica texhl deChile. fue dlo la cause inmedi Tras ella se encontraba el sistema Taylor, quids sueW capitalista, per0 p e d i l l a de 10s trabajadores. La huelga Yarur de 1962 se convirti6 en un esunto plihco maonal, crusando plCmas en la prensg y undebateen el Congreio,donde w hicieron indtilesesfuenoa para censurar a1ministrodel Trabajo p r no selva ardar la democraciadel dndicato Yarur. Lshuelga misma dur6 nueve semanad, %endo el d x i m o la voluntad y recursosde 10s trabajadores. Por la intransigenda de Yarur se agrav6 el conflicto, las lineas de batalla se endurmeron, y tanto la wolencn como la amargura K intenslficaron en ambos bandos, ademas de cauwr daiios a la econom'a chilena, Rnalmente, el unto muerto a1 que habia llegado el enfrentanuentoK vio roto pi la intervencidn der gobierno de Alessandri; este declar6 la reanudaci6n de faenes y nombr6 un interventor militar que termin6 con la huelga y despidi6 a 10s activistas que la habkn impulsado." Como consecuencia de la hualga, m b de mil trabajadorer prdieron sus trabjos; si se 10s suma a aquellos despedidosdurante el period0 antenor al conflicto, significa que el sistema Taylor habia de~adodesempleadosa rids de dos mil obreros, reduaendo a la mitad la fuerza de trabap en Yarur y duplicando la productividad exigda a aquellos que quedaban. Mientras Jorge Yarur, ne aba hsber provwado la huelga, admih6 que le habia "ayudado" a reduar la fuerzafaboralde la fdbrica a un nivel 6ptimo mds rd idamente y en forma menos custosa que si hubiera sido a traves de enfrentamientos. Ya en 1965 estaba mmpleta la instalaci6n del sstema Taylor en todalafdbrica,ylosexpertosdeBurlingtonMillspodianvolverasuscasas.Sutrabajo estaba hecho y se habfa transformado la fdbrica Yarur, al igual que la vida de $us tabajadores, que tuvieron que pagar el cost0 de la modemizacidn aclamada p r lo5 Y w r e imitada p r sus rivales durante 10s aiios que siguieron. La hue@ de 1962 ayudd a 10s Yarur a destruir el movimiento rebelde de loa t,&+dores,a la vez queles pemih6 anularel desafioqueese movimiento q p h c a b a su sistema de control social. Aunque 10s que habian a p y a d o la huelga ganaron

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221


Cathy Schneider

lnltituto de Montemy do Mud& Intonummah (Cnhfomia,EE.WS

I

El 11 de mayo de 1983, UM fucrte oh de protestas imrmpi6 en hs calks de Santiago. En su centro estaban 10s mismos barrim urbanos que habhn liderado la$ tonus de terreno ilegales durante la d h d r anterior. Esta repentina avllmnchr de protestas, despues de diet ahos de dominio autoritorio, fue consemencia direct. de dOs hechos simult8necs: la reorganizaci6n de bs barrios urbanos y el quiebre de Ir coaliO6n gobernante. En 1982, el exlndalo ue produjo el mal manep de la economia por ei gobierno militar him tambaleat las&isesdel r6gimen, y rbri6 hs pertas, repentimamente,auncreclente movimientoo dtor Ycomosiunkhiwrehubiesequebrado, estudiantes, trabajadores y p o b l a E e s &paron Ips caller pidiendo el t h i n 0 del dominio militar. La caracteristica mdssobresllientedelmovirnientode prolertadelossnoj19831986, h e su configuraci6n geogrlfica. Esto e$, las protestas no estaban distribuidas equitativamente a traves de 10s barrios pobrer, ni tampoco concentradas en bs sectores donde m6s dah0 hdbh cauwdo el modelo economico. Por el mtrario, el

eron de corta duracih, poque 10s que


Comparada conPu&huel, la ZOMsur de Santiagofue apenas afecta-da por la crisisecon6mica de 1982. Losingresosmensuales(quecayeronen1976a 15milpesos en San Miguel y 13 mil pesos en La Granja) bajamn enhp 1980y 1983de 36 mil pesos a 26 mil pesos en San Miguel, y de 23 mil pesos a 17 mil pesos en La Cranja (Encuesta Empleo y Desempleo). Sin embargo, en las primeras tres protestas, 10s residentes de la zona sur lucharon con fuerza y violencia contra la dictadhra. Los i w i d d t e s d e Granja y San Miguel desamllaron UM franca rebelidn popular. Los'particifMnS-sen las protestas rayaron las Dawdes de las mblaciones drainales con cohsimds'&Iiti-'

'

En vez de destacar la fragmentacih y drsolucih socral, un segundo grupo de ~xi6logos,incluyendo a T h a n Evers (1985).James Petras (1986)y Teresa ValdGs (1987),apuntan a la creacibn de organizaaones vednales aut6nomas y a la f m a d 6 n de un nuevo actor social, el movinuento de pbladores, para explicarel surgimiento de protestas en e1Chle autontario. Valdes, p r ejemplo, plantea que la prolongaah de la cnsw econdmica fortalecid las organizacionespoblacionales, que avanzaron a "nivelessuperiom de organizaci6na nrvel de la poblaci6n, de la zona, y tambib de la ciudad de Sanhago" (Valdes 1987,296). La informaci6n acerca del nuevo movimiento social no l o p , sin embargo, explicar la configuracidn parhcular de la protesta en el marco de autorrtarismo del r6gimen militar. Si las protestas de 1983 hublesen slmbolizado el nacimiento de un nuevo momnuento social en las poblacrones margmales, la distribucidn del descontento debid h a k e manifestadom6s equitahvamente,o bien, debid ha& concentrado en 10s sectores donde se habian realizado las m i s grandes inversiones de esfuerzos en levantar nuevas organizaciones.Como Eugenio Tironi dice: Desdelos pnmerosa~osdelr~imenmllitarsefuemnfigurandoenIaspoblacionesu~ pquena red de "orgmzanon- solidanas". ..lquel tuvo como multado la temprana reactivaci6ndelos militant- politicos delas poblaciones . .Elllamado movimientode pobladom, sin embargo, se Eonfunds por completo con la militancsa politica que identificlramoombs arriba Cl'lrom 1987,72-73, subrayados del autor).


I. PARTIDOS POLITICOS Y POBLACIONES. VISION HISORICA GENERAL


est- pobladones tuvie lacionesquehabhn sido la wblacdn. encontraro

politicoscomo estructura suwriorvsemrada ~uadroswlLn ser estudianies de i&e media y aka, operaba como vanguardiien hs poblaciones, proporcionando la or anizad6n y la fuerza miUtar para desafiar al @bierno,pcronointerpabaalospoblaiores en lasfila$delpartido.La didnci611entre militantes politicos y pobhdores era aguda en estos asentamientos. Como observa Manuel Castells respecto a la toma de la Nueva Hsbana dirigida por el MIR: El l o 1 wid de1 campamentocambiaba se& ks tsreas politicas y pnondades etablecidu por el MIR a nivel naaonal. Durante el primas aflo, el MIR apy6 las demandas U & ~ V I Scemo una manera de conrohdar su posicidn en el movimierrrode poblildoresy


estos grupos. Su obje en u n enfendrmiknto c

organizacionesde 10s +res. . . . AI cab0 de pocw m e s s $ u r panunfios resp&to a quetalcantidaddenuevoareclutashan in~srdoaI.sJuvmhrdesComuniwasenIIs poblacionesen tom. Estos nuevw mllltantes de base actwban coma puente entre la direcci6ndel~utidovlasmmsas.dando formauntoaIrswblac~onescomorlDarlido semovilizaron. Chando su diteccibn p U t i a b e asesinda u obltgedb a permmew en laclandestinidsd duranteel eoluede 1973,estasooMacionesouedarond n u m base wutica fuerte. Muchas de est& bblgcione f k n "enadicahaa" y BUS midentea hocalizadosen otmslugares. Lasohaas quedamnrin orgsniuclbn pOlltica, y desconfiadasrespecto a 10s militantes ue vivian fuera de la pblaci6n. Los militantes, a su vez, tendiana reflejar las priorilades y mtarisms de la direci6n nacional polIHca. Estaluchaooliticainternaincidi6enelaltocostodelasprotertas.Nicl~,nlloaMros partidos be izqierda que d~rigierontomas de t e r r e k , habian consfmido en La poblaciones una base sufickntexwnte fuerte 601110 para r@g@nemr la eonduei6n politica Como consecuencia, el nivel de movlliad6n en este t i p de ~sentamienkm dependia de loscambios en el ambientepolitico mCIOnaI.Corn un nulitante expllca. "a uellosque organizaron o r i @ ~ l10s ~ camplmentas k ventsn dede fuera de la po%laci6n.Nuncacrearonuna b a s e t n ~ . l n c l u s o a h o r s , l ~ m r n l l i t ~ n t ~ p o l i t i ~ q u e organizan la poblad6n, no viven a&. Siguen lau instrucciones de 106 dirigentesde sus mddos.Y ya que 10s partldos estan dividldos, 10s militantes que trabajan squi no ver el uno con el otro". do, en aquellaspoblacionesori~MlrnenLeorganiaadaspore1 Partido lad6n Mganiaentre el partido y susbases signifid que cua& 10s


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Nda", explica un pven rtidas en la poblacibn.

endo la identidad colm e6 pn dement0esencial en la lacha:


muy imprtante crear una

pedes haem w.

LadifereneiaentmVi diticultades que e-tm resisten&, corn el rol de

gosos esfuerzos por levantar la movil 2. POBLAClONES ESWRADICAMENTE COMBATWAS

En este tip d r b l a c i o n e , el hiunfo de cualquler d k espedfkadep kcngranmedidadelnivd p n l d e a c t i p o b h d o n e s , c m a c t a s p r l a s luchabpohticssinternas inupacesde mantener un niwl consrantede resistenda, pe ban mnndo funcienaba la organizacidn.

to Hmnida

230

Lo Hermida, ubicado en el sector cwiente d tiago, es la h s explosiva poblaci6n d e m o v i l i s a c i 6 n ~ ~ c a o c o ~EndiosdeprotestPnacional,l~~venesde n~~l. LoHermldaenfrmtabnnalm tampeybalasconnada m4squepiedrasybamcadas. Per0 Lo Hermidti difiere de Ias poblaeiones d s m mantenn direccidn politicay resistir a1 gobiemo en El taldn de Aquiles de h poMd6n es su &Ita de d l i Como b Pintann, Lo Hermida esti confo

pqueiios. La parte bur de la pobhcidn WORS 1, ilegales orgnnizadas p r el m.Los sectores del norte ernn "sitiosasigrdos':por el


res tienen miedo y &tan involucnrw. si M t%era por la igksia, no h'nbria ningdn tip de moviliwci6n en estos mores. La iglaoia dr un espacio politico, organirn ollar mmunes y talleres, pro le responde a su mngrrgaci6n. si Csta no ea polftiu, tampoco lo es h iglesia. Cruz %grad%por qempb, eo una igl& qua %lo dentemente ha llegado a sar "consecuente"(conscientede suml politico),sprendicndode su congraga-

ci6n.

nada".

En el M o r 5, en lo$ temnw donados por la Demomacia Cristisna, "no paw

Lo que caracteriza inclux, a las pblaciones m.4~combativas, es su incapacidad d e generar una direccidn pblacional suficiente. Durante la Uhided Papular, Lo Hermida era una poblacidn autogobernada por la, bases, con un alto nivel de participacidn y organizacidn, explica el dirigente. Intelmales del prtldo [Mral vinieron de afuera de la poblacidn para organizpr lu ocupaciones.Yo era, en esa kpoca, unode lor poco$miembrosquemlmente vivh enla poblaci6n. . . . Dos dias antea del plp, 10s plincipalea dirigenter del MIR d+mn la poblaci6n y pasaron a la cland@stinidsd. Los diri entes de Lo Hermida asumimn la defensadeIapoblaci6nyelmstoquesignificaba. Ifninformmtequeerubabien =to dentm del ~ l ~ a y uadla6DIN* a ubicar y mjecutar a todos lor dirigenteide la pobrdn. Lo Hermida se mnvirti6 en un mito. La vier pardia, desilurionada y destmida, 5610 queria esconderseen sus caias despuCs del golp En 1980 las oeanizaciones comenzaron a rearticularse, p r o con nte nueva, e n su mayoria pvenesque salieron de Ias comunidades cristianas. Le &sia llen6 el vacb que dejaron 10s partidos politicos, p r o la falta de una organiacidn fuerte dc partidos politicos significd que aun cuando se p m n t a b a n las oprtunidades, Ias organizacionescareciande visidn paracontinuardsalld delacrisisinrnediata. Corn0 un organizador alegaba:


la rabia de muchos as e insultos dirigi-

dos a 10s soldados, que con fmuencia Ile n apoyados por tanques yhelrc6pteros. Per0 los miembrosde 4 s ai& enesta pogacibn son en su mayoria padWiS, incluso aquellosque parhaperon en la Unidad Popular. Para el director de un taller de arte, un ioven de 21 afibs,"la prbbfundidad de la participaei6n en la poblacibn es de extrema importancia; d hay unh histona de lucha y organiucidn, el regimen puede decapitar a las organizaciones, per0 Ctas vuelven a kvantaise". "Sin embargo -explica otro din ente poblador mientras 10s pvenes aquihanpodido volvera kvantarlasJuntasde8ecinoseliminadasporel +gimen,hay poca prticipaei6n delos adultos en las diversas actividades de la blaci6n. Por lo tanto, tenem03 que a p r e d e r todo por nuestra propia cuenta; reciGmos muy p a Instw&n". J 3 p b l e m a no es simplemente la falta de instmcci6n. La falta de solidaridad Mica aumenta dcostode la participacidnpolitica. "Esmiisdificilorganizaraquien ~ H e r r n i r u d a " - a f i m aun joven activista-, porque 10s pobladores tienen miedo de partidpar: "Ladivisibeseel problem mayor-wstieneotrodirigentede20aiios . La gente tiene miedo de involucrarse.Hay muchos soplom". "El RCQ o no estd solamente en las calles A g r e g a otro joven militant-; nos atPCan d e d e k4icdpteros. Aunque la represih estd rincipalmenteenfocada sobre La Hermfnda, 'Sara Gajardo' time una tam mls aha muertes". "La Herminda est6 mejm defendida ya que recibe mris respaldo de la poblaci6n. Hay mds militantes politiwt% hay mas comunistas'",explicaba un joven mirista. Per0 en ' 3 r a Gajardo", \os comunistas no tienen mucha fuerza. Mucha gente d e m f f i deelloa, sintiendo que fueron utilizados por 10s partidos politicosen 1973. %pin el pirroa, del wector,

8,

hay un p r o b h grandedelas bassrconlorpartidospoliticor. Existeuna tendencia por p~ed~I~partidospolit~co~ainteniartomarelcontml.ElPartidoComunislasiempre eU1 tntando de materst y controhr la%cosas. Reciben 6rdenes de afuera y no riempre toman en cuenta la$ nexsidades reales de lor pobladores.Exlrte bahntederilusdn. La genl*qukncrur rupropiofulum y no deja lodoen manm delComit6Central.. . .Los partida no r~empreronhonertor y la gentelorvecomoutilitanrtar.Quierensocialismo, transfamar radicalmente la m i d a d , pero los partido, no pamen ser apmpiadm para k t.101.

Comoen o t l u poblwiones movilizadaresporddicamente,el nivel demvilizaci4n&dependedecondicionesextemas.En el parodel 2 y3dejuliode 1986,por ejemplo, la participaci6n Seg6 hash N punto mdximo, afirmo el pdrroco.

232

La ratdn principal he una buena campafia de difuridn y propaganda, y un buen esfuerzn por parte d r la%organizacionrs. Habkron con pad-, dueitor de negocior, chokns de micro, sindicatos. La convoatoria era mlr amplia; incluia 10s sectores mdiory hrindicatos.Cnaron Iarcondicionu ara realiuralgoconcertadoy masivo. La mnripn.de la arrmblu e n "todor ]unto$ya!rnismo tiempo".Los paror nadonalet dcmaru,dc1984yoctubrrde1985,tambi~nheronexitososporrazon~similaresala. ,'.~ ' \

-1*1#Jo

,

.


Sin embarp,en 19BBaummuSlo con8uaa,a p

~dospolhimsylsclaridddes~nue~sesba N o h e espedalmente fwrcedelndo a la mndu

"Hay butante represi6n en la poblaci6n -agreg&, porque h poblaci6n es de importanaa estrategica y hay muy p a organizacibn aqui para defenderla': (Mient n r converdbamos, Iw militares llegaron y cornentaron a disparar hacia las cams e igkds,aunque M existia ningun tip de protesta. Los disparos continuaron por cuatm bras i n intemrpei6n). 3. EL FOCO 0 6

L A LESISTENCIA: LAS POBLACIONES COMBATIVAS

l~rpoblacionesquccrgieron como el centrO del movimiento dewsistenciaen 1983 fucron aqudlv formadar por el Partido Comunista. Los militantes politicos que artulbmenert.spobl~ionervivirnahirmrmo,mantenlanuna relaci6nog6nicacon Iw pobladom, y hachn bastank m6s que organizar protestas. Or anizaban actos plbllcoo para fortakctr 10s vinculos dela poblaci6n y revivir Ias tra&ciones cultural-, y cream nuevas f o m r de democrana a nivel de las bases.

la victoria l6metros cuadrados, con omasde terreno enchile. delosparticipantesde la

E t n p z a m L organlrasL toma Js ternno 4

s me= antes h b junt6bamosclandes6namsnteendiknMosuors.. .. E l d l a d e l r t o r r m l o o ~ a b i ~ n ~ s ~ ~ m n . H u ~

guinccmwatmaraiadd M o y d @ l a r e n ~ ~ r d ~ . S e n ~ a m o a m i e d o a l o r ~ i z a m o s . tr wildmid@ era ~IKIBIBL.. . Slmptmente noa quedamos en el t m o hasta que el pbhnm 6

234

vendernos 10s detechos.

PWO la organiacih poblacional no f e d n 6 a1 lograr obtmer 10s derechos de vivlmda. "Enclunto rrcibimosloa derechos del temmo. e m w u m o s a oreanizams

nuevamte", matiencMaria, UM representante de la Junta he Vecinos d&e 1960a 1964.

pan burcu a da de la municipalidad, d a p & de la CORVI, pan era un punto clave.ko tenhmcw 'pa potable. y a1%ado, per0 habfa muy poca Nstiaa. Continua-

p d b h , etc.

m(g pctidonesal Consrep0


rrihca respecto a la e' iosochtmta". Aunquesonlosj6venesIZl;qti~partici~ son InSYdiFeCtas. v forman Dartedeuna- dtratwia _ _ m- m colectiva y la ex;erienaa i e organizad6n de La \ partidm clandestinos de la inhltraci6n rmlrtdr. CuandoLaVictonacelebr6elaniver~ariod~latnmadet~oddlaCr .._ --. eon diez dias de festividades. memomas fraditiom dna mil personas aslstieron a la mremnia de el

__

I

domini0 autoritario, en obtener el reconodrniento oficial p r a una Junta de V a n o s democrtitlcamenteelegidapor 105 Madores. En realldad el procesode democratizaa6n egtuvo I n t i m m Z e hgado aEcuerdo a que lleg6 durante la toma original. Connoexplicaba unode losmiembros de 14 p r i m a Junta de Vecinos democrb Umm@nh?ele@da(unrmlrtantedeI2quierdaCristiana),laocupaa6ndeHermindade la Victoria en I967 se eneontd con una fuerte represi6n militer. Tremta personas mUriW0n durante b nueve meses de lucha, incluso urn niiia, en cuyo homenaje se t@se lleg6 a un acuerdo con el gobierno. Lw Sector vacante, y se les vendiemn 10s derechos de

rporaci6n de la Vivienda a de 10s dirigentes

Araya, d ex presidentedel cumiMde IosSin Casa, y la MetropcM@n@ ~~~~$ (la organtzad6n cooniinadora de la$ poblaciones, yinculada a1 Pavtldo ~omnl9tp) iniclaron una m e de reuniones en la poblacih. AVEC (Aeci6n VecmalCsmwn~taria),o~nizaeihli.gadaa laIglesia, tam%& partici ba. La idea no deredros de vlvienda, rino tambiCn por derechos en infomame de lo estipulado por la ley. onviraeronen k bPaedelConut~$dePobladadores, que rantizados m el contrato original d e vivi r m t o q w g a m n t i ~ b a q utdoslosacu e lb un mlembro del comtg.

6

235

con rmenazar Lw

Madwe$*e comenzaron a p t r r para

rbognE L% primera r m r u neg.ron currents, f:m w$u& dobflenfar,la teeera rdntkon quinientos Postmormmte, no hub0 mhs w n o . . Nw juntamoa afum de b Juntn de V & m ofids1 para dmunaarlos -bow

cQIl

pndinon con repwi4n &rami, tntando de dlminmr d ComitC de Pobhdores


,

PedmfueelegrdopresidenteEl y yo&amoslosdnicos nommun~stasFuimoselegidor en junio de 1980 El 25 de dlnembre de 1980, orpnizamos una fiesta de Nundad pan celebrarnuestra vxtona Partmparon? 500 nlfios,y todoslospobMorermntnbuyemn

Losdingentes polihcos, sin embargo, no fueron capces de rnantener la relacidn

Nuestm roblemas se iniciamncuando nos obligarona usar la oficina de la Junta de rY-ecinoso&ml.Deesta manera wsamosaderxnderdela Municipalidad.~~iendoPsi el contact0 con 10s pobladok Se nos em& a l a r a cargo d; 10s tra6apdorer del Program de Empleo Minimo Se nos dio la responsabilidad de mantener el orden durantelas~mtestas,cnt~candoaccordevandallsmo Estod1vidi6muchorlapoblan6n.

un p p o deantiguos dingentes del PartidoComunistaargumehtamn que lizado nuestra misi6n. que ya era tiempo de llamar a eleccionespara w

.

-I


Yun ay e5 una poblaci6n pequea de 14 mil habitantes, cuyas calles llevan 10s nom%resdelos hombres rnHs destacados oernblemdticos de la Unidad Popular, como Salvador Allendc y Victor Jam. Esta poblacion 110 era tan d o UM de las rn6s combdtivah sino que ya en 1986 p s e i a una junta de Vecinos dmwdticarnente elegida y funcionando en su totalidad. Es tamhen UM de Ias pocas poblaciones combativascuyo origen 110 h e U M toma de terreno. Fue organrzada legalmente por el Part& Comunista durante el gobimno de Allende. Por lo tanto, Yungay ofrece un cam ideal pars el andlib: es una poblacicin cuya identidad colectiva surgi6 de una rrlaci6norginica conel Partido Cornunista, miis que corn una experienoa visceral d e toma. El p i m o d e la p b l d n , unespecialista derenombre mundial enel desarrollo

deI~Igleoirdelpueblo",aostienequeenYungaylam~duradelospartidospollNcos ywsraicespmfulEdasenlapobldnr(nlespermitcn trabajarenconjuntocon la Iglesia trai un W v o m u n . En pobhcionm sin U M larga hadici6n de organizaci6n. tanto lor partidos politicos corn la lalnia tienden a mwr v dlrieir d&e afuera. cavcndo b y m& mdumz, tanto en kx prtidm pditica, corn en la comunidad crirtirna; hay I& gsrtkipui6n d~ 11s b u n s en ambos Lad-; p r lo tanto, hay m d s pobladorer integrdo) sirnultlnoammtc a Ias do# organiwonn. y m b vinculorentre10s mmnbrm de rmbw.

Lo$ inlegantes de la prlmera Junta de Vfflnosdemocrdtica tambiCn subrayan el ruleuawial ' u p d o por la IolidarMadpolitra en la monstrum6n de la democracia a niwl local. besdc 19Tj a 198.4, por epnplo. d alcalde h e designado por la junta miliIar, que hrnblinmrnbr6 a la p a veciml. Los pobladores, sin embargo, qwrfan el@ a -3 propios representantes, y a d en 1979 m v k o n U M sene de reuniones con ab@as, con el fin dc conreyir autonzacidn legal para tener una Junta d e Vecinos degkla.Ya en 1984 M n creado, a travCs de UM wrie de rcuniones por cuadra, un cucrpoderepreamtantejdanda settordela poblaci6n. Los rcprwmlanresdecuadra eligeron d m clelegados para formar la nwva Junta de Veeinos demodtica. 'la Idh enten partidpo en la selccci6n --explica el presidcnie de la junta de e c ~ n oLuqp ~ . deafiamor h legitimkiad de la Junta dc V e d n o s ofioallsta, y nos cmbanamos en un plan de accih. A medida que cornenmarnos a pmducir ideas, deapertamosalap t b r i d n . l~~iamo~lagesti6nconmuchoimpecu. Primerocrearnos U N %de y pcdlmosun tel6fono a la rnuntdpalidad; Ips dijirnos q w I w Ilevariamos a juicio ri no satidadan n w n peckion. Pan evitarlo, debhn Lr con Iu)mrm a una notarl. y finnrr b papeks que nos daban el dcrecha a un tel&mo. Aceptamn, ante locudredactamosucu~aracl6npliMicayuncontratoque~ubledaelcompromi-

eo

238

'


gUe

teI6fono.y en dioem

tad0 a trav.5~dela tarifa (cobraban 20 pesos por cd poblaci6nenelsector

1 0 s vecinos cornenzaron a tener mhs confianza en nosotros el PEsidente de la Junta de Vecinos--. Se mmenzaron a involucrar d s en el p'oceso, Wabpron mds.Con unidpd y democracia, todos 10s sectores de la poblactbn puna-

Luego la Junta d e Vecinos abrib una biblioteca, la primera en el sector; la llamaron 'Biblioteca Pablo Neruda'. "Todo esto lo hicimos solos", rfirma orgullosamente el presidente d e la Junta.

No recibimosayuda de nadie fuera de la poblaci6n. ni econhica nx material &spuds, comenzamos a construir Vedas Nuncr habiamos tendo voledas, y ahma hinmos cinco mil metros Los vecinos colocaron el cement0y la munmpalidad pmpmc1on6el rest0 de 10s materialel Dilemn que nos lo$ habbn dado, p r o en realidad no fueasi L o r materiales ae compramn con la plata que ellor acaban de la mlsma pblacidn Ellos tienen que pmporcionar estas msas mn fondos municipales Pero los6xitos deYunaav no eran solamentemateriales. Concada lucha exitow. 10s pobladores se hacian rn& audaces desarrollaron m6s confianza en ellos rnsmos y una conception mas arnulia d e sus derechos mmo dudadanos. Como observa el

presidente d e la nueva Jun'ta d e Vecinos democritica: Le dilimos al alcaldc que nosoiros compramorla poblac~dnlniciamos la construccrdn, y nos mbaron. La municipalidad ha rido c6mplico en est0 Nowtros pagamos U M

vivienda urbanizada toralmentey no hemos recibido nada deeso Solramospensir que hayqusdaralgo pararecibiralgodela municipalidad.AhoraexiBmosaqu$loquer;or corresponde como ciudadanos de este pais. Exigimos lo que es legalmente nuestm, exigimos nuestros derechos.

La solidaridad poblacional permiti6 a la Junta de Vecinos desafiar la legitimidad de 10s revresentantes desimados POI el aobierno Ello trap mmo consecuencia quela poblacbn reafirmara su Goluntad dem&critica. explica efpresidentede laJunta de Vecinos: Cuando exigimosestascosas, la otraluntade Vecinosno se pronuncia,por miedode que el alcalde simplemente 10s despida Por otm lado, nosotros tenemos la pblacidn de nuestm lado No nos puede echar, 61 no nos conmt6. Cuando trata de hacerlo, la poblacidndice no bunidad surgede labasedemocrdtica Siempreha existidounagran solidaridad en la pblacidn, y un gran deseo de lucha contra el rigimen Sufrimos muchoSin embargo, nunca tuvimos el nivel de partmpacdn que tenemos ahorn. Hoy en dfa mste m6s comprensidn, mds unidad, mds solidandad. Mynas veces usamos la ley psra presionar, p r o generalmente u5.1mos a la gente misma de la poblacidn para que presione Cada semana tenemosuna reunidn en eada ~tor;sempreestamosenreuniones.Eln~eldepanicipsci6nessupenoraldeL Victoria [otra poblacrdn combativa ubrcada en San M~guell.Trabapmos resp+tanda la democracia en las bare5


permitido que la poblacidn no .%lo legimen, sin0 tambiâ&#x201A;Źnrestablecer la I

,

III. CONCLUSIONES En cod~skspoblacionesmenosc~tivas,lospartidospoliticosylosmilitan~eran mirados con desconfianza.Loa militantesaue trabaiaban en estas mblacionesusualm t e vivian en sectoresde clase media, ieso hac6 que 10s poblidores los consideraran oportunirtasque explotaban el sufrimientode 10s pobladores para su$ prop& sitos sectarios. Log militantes, a la vez,frecuentemente respondian con UM rigid- y tisno que no se encontraban entre 10s militantes politicos en las poblaciones s combativas. Esta tmsi6n entre 10s militantes-wliticosv 10s cabladores resultaba en un estancamientopolitico. Los residentesde k t a s pobl&ion&a mnudo erpresa= ban UM frur(rri6n profunda v un plan enoio. w r o urecian de la direcci6n v organluci6n neccaaribspan actbar &esas f;u;&adones. lndusoen Lo Hermidi, una pobl.ci6n h i s t 6 r i u m t e mas cumbativa, la rnilitanna radical de 10s Dobladores fw htlgada por la debilidad de lar organiuclones polihcas La situacidn era muy similar a la de 'Sara Gaprdo", donde 10s pobladores observaban que la represibn diridda m n m Hemunda de la Victorlr t w o como resuitado d s vichrnas en su pro$. pobhcl611. 5610 nundo una coalici6n no partidana, de centro, como la & m b b de la Civiltdad, lidrr6 loa llamados de protesta, estas poblaciones se movillparon. La$bniear F a c l o n e s que estaban altamente movllizadas en 1986eran aqueIlas a w bbfsn ado ueadan aor el Partido Comunista. Sin embarw. est0 no era simpfemente un sign0 del eduerzo y perseverahcia de ese conglo&rado En 10s barrios donde el Partido Cornuniits no tenia baws hist6ncas. o donde obededa a pnbrkkdes impuestos desde fuera de la poblaci6n. desconhaban de ellos y SUI eafuerzos por owruzar la reaistenaa fracasaban. El Partldo-Comunista y la resistencia sobrevivieron en las poblaciones ma@n i l e s h a d ~ l m e n t e c o m u N ~ a s , y a q u ctrabapdelpartidoen ei laculturapopular, antes de 1973,hrbh credo UM etneraci6n Mbil de militantes de base. camz de mantmer e l n p y o de la pobl8c1&1.En todes aqudlas poblaciones oripinaimnte fornudm wf d Partido Comumata. 10s militantea de base constituh UM mrte importanted. la estructurd social.Per0 el exito o akann de Iasaccioner de &testa no e6tab.n dekrminadar por los mlitmtes considerador individualmente. Muchas vaes fueron aseednados 6 detmidos, y entomes los reemplauban oms pvenes, ~ (Inclusolospirrocosdee~spobkcionesmarginales haredmordela m i u tndici6n. ban a tpner un rol d s ~ctivo,porquelos pobladores &i@n el compkrniso EO de 8- Mcerdotd. Lo importante &a haeta que punto la solidaridad poblac h * l y UM viadn pditica compamdp habian hecho a todos JUS integrantespotencialea miitan4a Estonoslgntfiuqued PartidoComunIstafwnd h i m partidoactivoen Chile durante la resistenciade 1983-1986, o incluso en lar mianas wblacionck Primeto. en generalbnmilitantesde boaeeran mirictlvosenlrsquetradr.d:cionrlmentehabiansido

P

Fmpcmmm IS,loso


as poblaciones donde

..

Navia . La Pintana". de pobladores eran activos y estaban organizados entre 1983-1986. Como Guillermo Camper0 afirma, "a lo me@rel 10o 20 p r ciento delos pobladores estaban organizados. Aquellos queno estin organizados tienden a apoyar a 10s democratacrishanos;aquellos que si lo estin, henden a apoyar a 10s comunistas". (Entrevistasen Santiago, enero 1987). En realidad el ml dia 6s tico del Partido Comunista el aiio 1986, a1 selialarlo como el aiio dksivo, se g b i b precisamentea su incapacidad Dara distineuir entre la wblrnon vel mucho r - ~- achvista z d s comrin poblador iautelosd y pasivo. " Entonces, en su mepr momento, el Partido Comunista funcionaba como una fuente de cultura y direccion politica, que recogh la esencia de la experiencda y creatividaddelaclase trabajadora.Fueestacualidadlaquepermiti6quelaspoblaciones tradicionalmente comunistas asumieran la vanguardia de la resistencia. En su . peor momento, el Partido Comunista intent6 hegemonizar sobre el movimiento, perdiendo el contact0 con las bases en el roceso Vemos claramente esta tensi6n en la diferencia entre el &it0 de la Junta de &nos de la poblaci6n Yungay, y el frscaso deunaJunta similarenHermindadelaVictoria;elfracirsodela~ltimaesconmuancia directa del intento del Partido Comunista por qercer el control hegem6nico. Como dice un organizador comunista,"estibamostan preocupadosde controlar la5 organizaciones sociales, que no nos dimos cuenta de que una vez logrado ese obptivo, 10s otros partidos las abandonaban,aisldndonos de las masas". En realidad, la habilidad de Ios partidos politicos para sobrevivir el gobierno autoritario y mantener oposici6n a p e a r de la intensa represib, era conmuencia de la cultura popular que habian enerado durante 10s afios previos al 01 mijs que de las estrategias politicas seguifas por la direccidn nacional despuis g 1 9 8 3 . Fue la fuerza de esta cultura popular la que permitib, incluro a 10s partidos politicos d s reorimidos. reeenerar su direcci6n Dolitica y oraanizarselocalmente despues de que s;direcci6n Glitica tradicional fu&a ejecitad;. Sin embargo, iqu6 pa.& con 10s &litantes de base y organizaciones populares ahora que 10s partidos han vuelto a la vanguardia? 2% volverdn obsoletos por el regreso a la politica tradicbnal? Hav _- I varias - - resouestas a esta Drermnta. La awrhua democrdtica creada por el plebiscite de 1988 y :I campaiia el&to& alent6 i n florecimiento de las actividades p&ti@sdebase. Laspoblaciones tradicionalmentecomunistasnohanestado solasen estn. La cualidad eswcifica de estas poblaciones, que permiti6 a organuadores y

de base son desmovilizadas y sus


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"'r"'',-

LENA,FERNANDOIGNACIOBJAMBS Psnus 1986

Vol. 13,no.4. ,

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1967 "Pobhdoressi

14 (agosto). Mag'naMnd, movi-

UNNSRSIDAD DE mlLP 1936 E ~ l a n p b y & m g b o ~ 9 ~ 1 o d 5 ~ . s . n t Universidd isgo: deChile, De parhmentude konomfa (COpLpwod).


1.


lexion hist6rica

: D m A A


El tiempo de la modernidadâ&#x20AC;&#x2122;

Las falsiftcaciones del pusado

sentido, de funcibn intelectual, de estatus social, bajo la arremetida de la moderrudad. Apnmera vista,an embargo,el pasadoparece ocupar un lugar de privile io en el pequeiiouniverso mediltico y mercantil la produccibncultural; el pasado se ha convertido en un material de vasto consumo popular. La televisibn multiplica las se-

&

Vollendam (Holanda),en el Berry franc& Aubigny, Williamsburg en Carolina del Norte.La alma de or0 en este g6nero es atnbuida a una ciuiadela de ~ 1 9 , 1 9 3 0


d e la revoluci6n nos invade hov

10s cpnpos suecos, 10s

visitar innumerables

se nas o europeas, so na de perder de vista completamente las v e r d a k a s prioridades de sus pmpias sociedades, o cuando loo campesinos franceoes son obligados a entrar a toda velocidad en el modelo aero-alimenticio industrializado. so uena de end&darse en esta carrera por el produ&vismo y la sobreproducci6n invendible -en nombre de la modernidad en 10s do, casos-, es al pasado a quien se recurre parr apoyar esas operaciones de intimidacidn; cle juega con el miedo de 10s intermdos a aparecer como 'atrasados". Si este chantap a la modernidad hace frecuentemente referencia a las tareas del pasado, es para acreditar mejor la pretensidn del presentea la infalibilldad eufdrica y a la necesidad hirtdrica. La, tareas del pasado resultan bien cdmodas para ocul. tar las heridas del presente y dcoviar la atencion de ellas. El recuerdo del pasado ejerce en nuestra cultura politica el rol de U M referencia de camuflaj?, ayuda a exorcizsr las mutrcioner traumiticas del resente. De Gaulle llanuba elocuentemente a la 'Francia de siempre", mientras involucraba a la sociedad francesa en un proceso de americanizacidn que fue la piedra angular de toda la v Republica;' Ronald Reagan invocd durante ocho afios 10s valores pioneros del siglo XIX americano para facilitar la aceptacidn de lor ri ores de la liberalitacidn econdmica, los progresos%eIa"nuevapobreza" y el fin del suefio democrdtico legado por el New Den1 rooseveltiano;en suma, la modemidad sin artifldo ni piedad. La arcaica Guerra de las Malvinas, en la misgrande tradici6n militar del Imperio Britinico, vino Just0a tiempo para asentar la autoridad de un gobierno thatcheriano que dejaba, sin importar sus costos sociales,a1 puro mercado como irbitro entre

winners y loosen:

Si el pasado si e ocupando entonces un lugar de privilegio en rcultura de la modemidad, es en tanto pasadoProteo, cuyas funciones son tan diversas, cuando no contradictorias, hue subrayan . ._ . .. .. . .

247


su carp* dislocado y des-construido. Es,.por lo mismo. a trav6s d e sus m~ltiplesfunciones, un pasado exterior a nosotrov. Sea bajo la forma de asco o marca de a extnnjera, como

s6s a un banco de datos, llamados telef6&& valor de todo servicio o vrestacidn del terciario realiza en lo inmediato, por el mismo hecho de su disponibilidad dirkfa. El valor d e 10s productos del "primario" (agrlcuhura, mineria) y del "secundario"(artesanado,industria)seitWnbia en el tiem-

na relacidn de histdrica a la vez como continuidad y discontinuidad, nuestra percepcidn de la dimensidn temporal se degrada y diluye en lo inmediato; el eje quenne el pasado al presente y al futuro esth dislochndose bajo 10s golpes de la modernidad-mundo. .

Lo efimero y la durucidn El tiem o d e la modernidad se contrae en lo inmediato y fbefimero. El fast-food se elabora en lo inmediato, es un pntchwork aleatorio, niega el arte tradicional de loscocimientos escalonadosen el tiempo, la maduracidn plural de gustos y sabores, la combinacidn de ingredientes que se armoniza progresivamente. Losrelojesdigitalesya no indicanel tiemPO como duracidn sin0 el momento efimero, mientras el movimiento de 10s punteros del reloj inscribta el tiempo a traves del espacio y hacia perceptible su progresidn en referencia simulthea a un pasado y a un porvenir. Nos instalamos asi en la etica del instante, el imperio del nano segundo, el culto de lo desechable, el horror a la obsolescencia, pero loo desechos y resto) dejados por estos productos tan rhpidamente degradados se revelan de una longevidad temible. El intelecto tambien se instala en el instante. Las "news"audiovisuales no son mds que lo "pr2t8-jeter", son olvidadas al momento de ser consumidas. La traduccidn automPtica (Ilamada "tradbctica") opera or el juego de equivalancias mecinicas y rechaza ya experiencia personal adquirida progresivamente por el traductor, su "savoir-faire" conseguido con el tiempo. La "informacidn", tan celebrada c o r n instrumento de rendimiento econdmico, reducida a datos transitorios y constantemente reformulada en funcidn de la evolucidn de la6 situaciones, se precia de eliminar el saber en tanto roceso acumulativo. n! un nivel mls abstracto de la teoria econdmica, jacaso no podemos interrogarnos sobre la expansidn del sector terciario como reduccidn del valor a lo instantdneo? Viajes, especthculos, acce~

U

,

I

~

sociedad sincrdnica integral del v ("Just an time") La categoria "bloque de programas" inscribe la gestidn programada del tiempo social en la discontinuidad de lo inmediato. un proceso rogresivooquedeberia serlo,asicomoeldesarrol%deuna ciudad, se resuelve en una sene de accionw a corto plazo,demomentosala vez burocrhticos y tbcnicos que no tienen pasado ni porvenir y que estin dlso ciados unos de otros La vida personal esth tambien prd rnmada de modo tan estricto como la actividad d e f w festivalesculturales, lasfirmasindustriales,lascrsasde edicidno loscanalesde televisidn. Laagendasobrecargada no esel privilegiodelasprofesionclslibere les y del "terciario supenor". En caw dsenfmnedad, tcdos hemos tenido la experiencia de Is M e cisidn frente a tenerque"desm0ntar"undia~~mado con anterioridad. Frente a la complefird de la operacidn y las pkeocupaciones que

mos llamando asisdlo programan de manera


&!As pfs 1- qae am%* des humanas;en wma,un ancial a la praxis humana. Estctiemporigidoycuantitativoepeltiempo que Occtdentzimpone a1reato del mundo a mpdida que @einstah el m m a d o rnundial unificado, e1 toctlo-EoBmo,el nuodelo de homo molldfnlis m#dmUâ&#x20AC;&#x2DC;-

uee p&O. EI,$adMo econ6mieo del Eimpo va a la par aglw que el bua-

JU progan~c16nsocial. Haee

un ti&G social y afectjvo completamente

conmtane. Diucutir, entre lunakaa o c6n lo$ bla& COS, 011 tomane el tiempo para discutir. Este tiemp kanaka est6 fundado en el recuerdo y la mnnivtncia. De generaci6n en gcneracih Y transmite la r r f k de 15. ticrrro y 10s acnderos que materlsTlmahn Os 18s rdadoncs entre clanes y entre tribus, 10 que el â&#x20AC;&#x153;cantonamientoâ&#x20AC;?colonial, el encierro en SUI reservas, pretend16 borrar. Lw kanakar no hablan flcilmente de IU paudo, ni siquierr de sua rufiirnlentor pasado$; este iilencio no er el silcncio del olvido, rino el de la interiorizrci6n en la duraci6n. (Cdmo el pequetio fundonario blanco, atraMo por Ias primas y privilegior que otorga Francir protuwrmente en sus territorios de ultramar, pars quicn las rigidecer temporales del rpanto estatd franc.% en Caledonia son parte integrante de $u propio pcder; c6mo el pequeho agncultor criollo, instalrdo en un liempo fragmentado e imrte, puntuado rolamente de 10s Cxitos y fincaws tndividuales, definidoentonceen t h n m o r mercantile%podrian captar lor lono) y sutiletas del tlempo kanaka?

El tiempo disuclto y la memaria andnima El tiempo tal y comolo modela la modemidad es un t i m p o desnaturalizhdo, des-reallzado, d w a d a d o

249


sueno son definidos por las exigencias de las mlquinas; 10s obreros se supone deben ignorar la ahernancia d e 10s dias y las noches, per0 sus cuerviolencia insidiosa bajo la

comer de todo en cualquier momento; el calendario alimentario anual es puesto "en encefalograma ilano", es banahzado, aculturado. La hora de verano "a la francesa"-iniciativa le este pais, conocido por su propensidn a las sofisicaciones burocriticas- introduce un desfase de dos horas en relacidn a :a hora solar "verdadera". Bastante para provocar perturbaciones del sueiio, de la actividad cardiaca y de las secreciones hormonales, no s610 de 10s niiros, sin0 tambien de 10s trabapdores a1aire Iibre, de 10s agricultores y de loa enfermos, asi como de todos aquellos que siguen ligados a 10s ritmos d a r e s y a 10s ciclos naturales par razones biol6gicas o profesionales En una escala infinitamente mas grande, 'no esacaso el tecno-cosmo enter0 que entra en conflicto con &osritmos naturales de 10s bosques y lagos, d e las napas fredticas y de la atmbfera? Estos codsterna$ son a la vez de una gran estabilidad y inb gPan flexibihdad, descansan en equilibrios omplqos que son posibles de reconstituir, pero a itmos muy lentor y progresivos, resisten mal alas igresiones aiolentas y repentinas de la tecnica El dstema de sutodepurae6n de 10s lagos no puede acompaiiar" 10svaciamientos masivos de las cloacas, loscualessirven solamentea Iasalgas llamadas "Qutrdflcas",que prolife:an acaparando el oxigeno disuelto en el agua y condenando a muerte a las otras especies vegetales y animales El dispositive dehltracidnnatural delasnapassubterrineasnoes de absorber las dosis masivas de abonos s que reeiben en las zonas de a ricultura rnr" En muchos paises hopicales, Revolucidn verde, e n m camera por lograr cada ve2 mayores rendimentoa y cor IUS siembras demasiado profundas, ha roto 10s rirmos naturales de reconstitucidn del humus en la superficie de 10s suelos. El nempo deviene sirtema. El tiempo llamado "real" -sobre el que se funda Iacaptacidn inforEl espacio-sistema y el tlempo matizada del trabajo industrial, la gestidn informa,t1ca instantlnea de losstock comerciales, el control electrhica no se organizan de acuei'd

k

250

p r v p c l m 19, I990


de las gr&desciudadesdeOccidente, a aqudlor de lo3 "Estador-Hbricas" de Asia Oriental y a 10s de

tiempos modernos son

C O ~ O sobre el h e m p perfecta de la red ferwloo trenes se detengan

lugar de trabajo y de resideniia uealsrga conedenblemente. No se puede responder a Ins exigencias crecientw dc la vida moderna, hacer lor trdmites sdrninistrativos, organizar la vida de lor niRos, isegurrr el buen funcionarniento del hogar, sin entrara unagimnasia temporaLqueer t o d a v i a d s agotadora para lor nervi- de la rnupr que trabaja. Ricoso pobres, todorcedena lapresi6nestresantedeloinmediato.Sevive,lodeciaOrwellhace ya medio siglo, en la "obsesl6n de un liffing p e r m nente", % mrre detrAs.de la moda fugaz, wmos atrapados por el 'must "eflmero, recibirnos cotidianamente el bombardeo publicitarro en favor de lo nuevo. La presidn de la informacion inrnediatr transform la vida cotidiana enanticiprcibnangustiosa del manana, y asl cada dia pierde JU realtdad viva y especifica. "Lo que es grave con 'el Tiempo' -dice el humorista franc& Cavannaes- que antes, cuando no teniamos informes meteorologicos, si era un bonito dia, godbamosdel sol; pero ahora que sabernos que va a llover al dia siguiente, ems mismos rayos de sol se nos estropean". Rim o pobre, cada uno est6 obligado a llevar ung vida personal separada en ternporalidades mul-

251


imbrrceciow de lea, estams sblr


laboral, las vacaciones, y naturalmente 10s ritmos de trabajo, ocupan un lugar cada vez mas importante en las reivindicacionesobreras y las huelgas y. en consecuencia, m la conciencia de loa trabajadores. La importancia del tiempo se aproxima cada vez m6r a la d d salano. &uCcontrol tione cada uno mbre 5u tiempo

-

n&eel dereeho a1 espcio. flradurrlh dtr JaaQ A*& S )


la vez quo k preguntaron a un hombre si le rw*; "LComparada con quC?', res-

n p mtonces un bosquejo de algunos wios tanto europeos como americanos

d e dos crisis: la llamada %ran

en que respondieron

hist6nco presente al missistema delmundo Atlin-

n Represio'n" del sigh XIX

sepueden ldentiflcardos t e n d e n c u s p n n d p -

6 y Australia, per0 tambiCn en zonas m h p a s -corn0 East Anglia, en Inglaterm-, la

-

despues, mientras investigaba ia agricultura =vi& tica. Lamentablemente, su infatigable trabajo lo involucr6 intimamehte con la realidad social, y pag6 el precio de ello con el exilio a Alma Ata. De tal destino, 10s ratones de biblioteca no tenemos mucho que temer. Hubo tambiCn otras reacciones a la crisis y a la baja de 10s precios agricolas. Por ejemplo, se expuld a 10s productores dCbiles y a 10s campesinos tradicionales de sus uarcelas. AsL 10s mismos vapores que llevaban toneladas de trig0 barato norteamencano al estede Europa, volvian llenos de campesinos desposeidos, lor que, una vez asentados en las nuevas tierras, en granjas mls randes y mecanizadas, llevaron aun mis leps ef original, esto es, la conversi6n dela unidad en unidad de production. lncluso el que yo este aqui ahora hablindoles, se debe indirectamente al mismo proceso: mis antepasados eran campesinos alemanes expulsados de sus pequefios pedazos de tierra por la Gran Depresi6n. Habian abandonado su Swabia natal, donde se bebia vino y se bailaban danzas campesinas, para ir a 10s lsperos llanos del capitalismo agrario en Kansas. Y unas pocas generaciones despues, yo, como 10s hijos de miles de inquilinos en Chile central, deje el campo por las brillantes luces de la ciudad. Una reacci6n. entonces, a la coyuntura del ultimo tercio del siglo pasado, fue la tendencia a la producci6n especializada en unidades privadas familiares, en las cuales 10s padres, las hijas y 10s hijos,proveian 1amanodeobra.Como todossaben, V. 1. Lenin -recurriendo al cas0 que mejor conocia- llam6 a este proceso, el "camino granjero" al capitalismo agrario.' La segunda respuesta general a la crisis de fines del siglo XIX fue la transicidn a la salarizacion del trabajo. En muchas regiones donde regia el 2. Pam una redenle e x p i & y apliuciones htinoammranar de 10s w i n o s ' pran@o' y *pNSho", vekv Al8b de h ' I Y , The A p r h Quest@ and llrformlrm in Latin America (Bd6mae. MR 19BIJ. hpp.1w9. P a r a m bumacompsract6n

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dd p040 h$fT&.SkObd Kay, *cOlllpa6vCDCVdOPWnt dth EworopanL(lmwipl Sptannd tMWm A r a n h r b . , i , sys(em-, ),numi cf hrnt a. M 1 (c*L. 19m.*Mi %litic.lEmtnmy,:CAU~mdA

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senta.

2 La excepcidn o anomalia chilena En 10s inicios de la de residn agricola del slglo XIX, laestructura ruralchigna.descrlta en la obra cldsica de Claudio Gay, se parecia, y a la vez era muy distinta. a la de otros sistemas agrarios hispanoamericanos y europeos. En Chile, como en Mexico, Ecuador, el Peru y Bolivia, dominaban el paisale las grandes haciendas, en las cuales Vivian y Irabajaban miles de asentados, 10s equivalentes al inquilino, llamados segun el pals, peon acasillado, huasipungucro, yanacona, colono o concerrodo. Per0 a diferencia de esos paises, o d e la Europa continental,no huboenchile uncampesinadoindependiente, en el sentido de comunidades o aldeas de campesinos. En la ausencia de una comunidad campe-' sina indigenaarraigada,sedentaria,duranteelsilo' xvlu la Corona npanola se esforz6 -corn lo $emuestra Gabriel Salazar- en lormar comunidades "a Ir europea" d traves de todo el Valle Central, paraasentaralagentedecamposmtierras,quepor esa Ppoca sumaba miles. Con el tiempo, estas fundaciones llegaronaconformar las villasdeChillAn, Talc., Curicd, San Fernando, Los Andes y otras mds, las que sin embargo nunca fueron reconocidas como comunidades indigenas o campesinas.' AI contrario, desde el siglo xviii en adelante se contratan peones il jomal como trabaladores temporeros, ~

256

~~

nia en la d k a d a del tambiCn prevaledd el camino, que muchas sociedade afios, m e r a una O F i 6 " realiSta de la Posibilldad de una reform aun de una transrci6n a un sistema Son 8*-.de

1


como "peones" 0-"gailanes-", miembnrs d e las familias de in uillnor o que Vivian allegador a ellas. S610 el 28 w r ciento auarece mmo "afuerinos" o jornalerodestacionalei. or vu parte, George %Bride, observando de cerca el campo chileno en 10s aIlo5 treinta, no tuvo ni na dud. en cuanto a la importancla central d e x in uilinos: ue feaadn el- doblabrn en nlimem asalalados. ~C6rnobe podrfa reconciliar wtes dlatintas interpretadones? En urimer lupar, no hav dud* d e que61 inquilinajecrkblb a trav&delsigjo, hastael Eobierno de E. Frei v la Reforma Aariria, v DOCOS ;reen acturlmente que el t&nnino"kquilil(o" desc r i b a un solo tip0 de trabaiador rural. Pcro mi, all&de que la8 distintas m u k i o n e s del inquilino Sean llarnadas "peones estables- o "mniproletaI

i6n del sistema de d e unos doscientos les, a 10s que se dio

alas

-

pstrones permanecimn esenciilmente intactar. errulan inteecambiando su trabam Dor derecbs pr&arios a tierra y regalias: seguh.n'slendo parte deuncompromisodeiigual queconfirmaba el poder politico de la close hacendada. Aai, bajo el impacto de la Grsn Depresi6n del siglo pasado, la agricultura chilena no tomb ni el "camlno granjero" de unidadesprivadasfamillares, nl tampocoel "camino orusiano" de expulsion del inauilinaieasentado y iontratacibn de'mane de obia a s a h a d a . AI contrario, hut90 una "reinquilinizaci6n" en cinta manera diferente al sistemi orlginal, y el fortalecimiento de una economia seitorial y del dominio patrona1 en el campo.

3. La Crisis Mundial de Zos arSos treinta Cincuenta aiios des u6s de que en muchas partes del mundo la Gran gepresl6n del siglo nx lanzara a la poblacidn rural por distintos cammos a1 capitalismo agrario, con la Crisis Mundial de 10s afios treinta vino otro golpe. Los precios agricolas bajaron de nuevo a un tercio de su valor, y 10s Mrminos de intercambio se hicieron desfavorables al campo.

257


* '

.:I;-

. ,'

huelgas tenninaron en una a nos del altiplano y 10s trabajadores de la costa. Regiones de Colombia "w hundieron en conflicto d a l " cuandoentre diez y quince mil colonos, trabppdoces y ml.gqantes,se.levaptaron e n e l c a m p En Mkico, el gobierno dei8zaroC&ilenas llev6 a cab0 una refarma masiva en.el campo mmo reacci6n a1 movimiento revoluCiowrio que habia dejad o unmillbnde muertosen IasdosdCcadasanterio- . res. En el Per& el APRA hat6 de organizar a 10s pequeiros propietarios y proletarios rurales en un partido politico popular con, como result6, un desenlace desastroso. AI mismo tiempo en Chile, a pesar de la militancia creciente de 10s sindicatos industrialesy mineros yde la presencia departidos politicos urbanos, el campo qued6 esencialmente tranquilo. Brian Loveman, con datos del archivode la Oficina del Trabajo, ha detallado el esfuerzo que se him para organizar a 10s sindicatos campesinos y el poco exit0 que se tuvo entre 10s aRos 1920 y 1960. Es cierto que hub0 inevirables conflictos a nivel de 10s fundos; sinembargo, esdificil hablar de una "militancia campesina", hasta la Relorma Agraria de 10s scsenta y la politizacibn y conclentizaci6n que la acompaharon. De hecho, Ios campesinos chilenos no se rebelaron, no se levantaron, ni aun cuando, como wurrio en 1891, un conflicto en el intenor de la clase dominante dio pretext0 y oportunidad para ello. Los trabajadores rurales permanecieron aidados de las corrientei vitales de la polllica nacional. su unica alianza era con aquella clase ue era a la vez su "benefactor" y su opresor. momento clave en esta Ira ectoria polltica pareceestar en lossnos del Frente Joopular, cuando coincidieron 10s interewsde lo3 mineros. del proletariido urbano y de 10s nuevos industriales, en la necesidsd dedbaratrr losahmentos. Peroen vezde presionar contra la iodavfa poderusa clasc haccn. dad& buocaron una meta mas Iimitdda, la de preciosagrlcolascontrolados. Para 105 dirigentes pliticos urbanor era obvio que un a120 en 105 precios agricolas carcomeria 10s sueldos del prolctariado y acrrrearla problems politicos cn la ciudad. Durante 10s dfios si uientes, cada vez que el conflicto entre lo ciudaty cI campo amenataba con "perturbar la paz social", lo6 industriales, el proletariado urbano y Io$ hecendados llegaron a un entendimicnto mutuamente kneficioso, a expenws del campeinado: 10s hacendados se manifestaban dispuestos b aceptar preclos conlroladoo, siempre y cuando 10s "cuadros marxi~tas''no intentaran organizar al campesinado. Asi, no se permitian sindicams en el campo y el c05to del trabajo rural sc

PI

258

RopanOnvIO.1990

mantuuobajd. Irasprratenientes y 10s traba'adorse quedaron fon'e! sistema que habhn relorzado 'a dos dkadas cincuenta airos antes y queperd luchas mhs. hasta el amanecer de les &?%mcias

tumado otra ruta cuando se riltimo tercio del siglo pasad

1 camino en eL

tnbuci6n de la tierra, en el siglo XIX. Luis gandes fundos estaban firmemente atrincheradw, y sus

presi6n politica alguna en ese la8 alternativas hipotbticament

siglo despues fue la elegida

sido el CUTSO de la histo

ria chilena reciente a) Aspectos econ6micos

Suponiendo w r el momento la capaddad y I,


+I,? de ticrrar,y regalls. ' Los haceitdadowno pddkvon hab& &id0 la prictica de "inquilinizaci6n" sin la cooperacith de 10s mismos inquilinos; en vez de verlos inevitablemente como "bictimas", debemos entonces recordar que en esta historia 10s trabajadores tambien eran actores, e intentar ponernos en su lugar. Obviamente esto es dificil, ya que --corn0 otras culturas similares- han dejado pocos documentos, lo que obliga a infenr sus motivaciones teniendo como material s610 la huella de suo acaones. Salazar y Bengoa emplean la literatura popular ara acercarse a la mentalidad rural, y en las notales historias orales recopiladas y elaboradas por Ximena Valdes y suscolegas,podemosoir la vozde 10s propios hombres y mujeres del campo Y dunque es cierto que sus testimonios se refieren a una epoca posterior --des.de 1930 en adelante-, me parece que en estas entrevistas surgen verdades sumergidas de la mentalidad campesina Pocos campesinos creian en la posibilidad de una alternativa a la vida que Ilevaban; aun despues delaaparici6ndeperi6dicosyde la radio, lamayoria vivia convencida de que nada se podia cambiar, o de que si hubiera un cambio. resultaria para peor Con la mejor tierra en manos de unos pocos terratementes, por un lado, y miles de personas sin tlerra, a1otro, muchos codiciabanuna posici6nenel fundo, querian ser inquillnos Eran "Iibres", en el sentido liberal de la palabra, para hacerse inquillnos, y ninguna ley ni estatuto extralegal 10s obligaba a permanecer en el fundo, per0 -y esto era el mayor problema- no tenian defensa contra el desalojo Precisamente la amenaza de ser expulsados al subproletariado de afuerinos era el arma mPs poderosa esgrimida por 10s hacendados, desde que para 10s inquilinos su vida en la haclenda era indudablemente superior a la que podian encontrar fuera de ella, o en las deserticas salitreras del norte.

'I

osyuna mejorvida

,el hacendado habria

o en moneda equivahabia recibido como s-losafuerinosun

E


Cdmo ha pfialado JoseBengoa, el p d e r polfhco d e 10s hacenC1ados en el campo se bas6 no $610 en el control de la Herra, sino tarhbiCn en el control d e la fen". Durante Iasprimerasdkadasdela Cpoca de a Independencia, el control d e la ente signified no &lo el domini0 sobre docenas inquilinos disr e t o s a trabajar en el campo, cosechar el trigo, levarmensajes atenderalas tareasdombsticasen la Easa del funio, a n o tambibn la defensa de 10s intereses del patron, con las armas cuando fuera necesario. El Estado conservador se basaba en una "sociedad de notables", en la cud los grandes hacendado8 del Valle Central eran el elemento dominante. Sublevacioms armadas regionales del norte minero y del sur molinero cuyos lideres tenian inclinaciones demoeratizantes (estilo siglo MX) tueron aplastadae en 1851 y 1859, y el Estado centrrlizadon be fortalecd En la medida en que 10s i.npsm de la exportacidn miner. hicieron posible una burocracia mayor y mis aut6noma. el Epcutivo insistid en que 543 candidrtos a arecieran en la9 listarctectorales, y despub movi& a la Guardia Nacional y a losempleados pdblicos para que votar&npoc 108 CandidatQeoficiales. Yap~r1870,la "IIondaaristocrltic.",y~pecialmenae to@gnndes heendadoh se vieron oblio m b t i r l a mrniobrao presidenciales con Ias mnipulwiones dentro del @ego de$5 qve en 1574 luchpron por una Ley ecforal que diera derecho a voto a todo hombre alhbeto,una precosidad democrdtica

h

'

O b m s y o m de esmto balo

El termino "agncultor"enloscensos excluia "peones" y "gaiianes" (que pias categorias), per0 incluia a 10s treinta). El incremento inaudito "agricultores" en el Cuadro 1 s61 la inclusion de miles de inquil'

~ ~ ~ ~ ~ l l d ~ ~ ba]o ~ vpueblo, i c sin0 a $ como d e l una forma de contianrestar la autonomia creciente del Eatado Etberal

h

m

9 m a w wan c~ wsm a* (ST tlu b o u r p r d r tiair hh.1 ruM wwb9 CPlinroIan, lW), Cap 2 10 Samuel VaJ~nzu~Ia, !kmxratmrclbn vla rsfams la expan-

vinculados a la clase hacendada en 1 se mantuvo solidament

r6nddruh~~en~~ule(WIIM~Air~,1BsS),12-19y106.211850; el camuo


dw

os del

Fmnce Popular y has

d&

No dado de que el l a m d e dar drdenes, de en cualquier decw6n que tomara el h m d a d o chileno en man@a Ire JupuertsJ ventaim de La *moderniirec16n" o la "p'detatizaci6nq. La satlsfaccicidn del "servicio

rn servid.0. pak mu&

un camgesinado Ias misines alisnnteS Si $e hubiem

ociales y cultursles ecandmieos y politicos que

a del sstema rural chiteao, Cn han pesado elementos

sentrevista~veneuestasrela Reform Agraga. las indirgaLovemn en 10s archwas d e la p. 10s testirnonios de Iss Mujere3 Pospor Ximena VJdOsyotraarnresentan una nca fuente de inforonstruccidn de las ideas y vaIoFer te humilde, eino tambdn de 109 rtante entender 10s IazoS y hasta el amor entre plicarse la larga atracpresidn Analiz&nddo trdn, creo que la idea de Importante al resnca he gozado del de sirvientes que samente me abran n a mis huespedes y me e al menos- respeto y

dose 1EOtnF, y ni Bun dejhndoae convexes d e prest i l "ssrvicias personalef a nadie. LReselavlrud negra, por rupueato. siempre es tema aparte

5. Candusidn Espero que este bosqsep, tlunque un poco tipido, haya servido pari subrayar cleftas carrcteristicis de la hi$toria ehilena que precen poco eomunes a un extraqero En cornparaci6n con otros paise$, la persistencia en Chrle de un dstema selioriai y la falta de un movimiento politico campesino haata mediados del presente slglo me p a r e n excepdonales. v he tratado de sunerir cuPles han sido la3 conse&encias de tales pr&esos. Ahora,en juliode 1989.tenernoaantelosojos el dtnouement, vernos d m o ha resultado, al menos

261

,

ploprr,w I*1W

i d


naata el presente. nn 10stlempos d e m a e z y Alessandri, 10s hacendados tomaron el camino que zado un siglo atris. Desalojarona 10s o 10s convirtieron en proletarios pagatalmente en efectivo. En 1964, &lo d 6 de la pblad6n ;rural ecarremiesmente activa se describfa corn6 inquilines. b a s t e 10s sipuientes seis o siete aiios, Iw gbbiemos de W y Allende irrumDieron &I esta tardfn tfanSici6n al capitalismo, biscando una soluci6n urbanaalkrsistente problema d e "poder y subordinaci6n" a trav6s de progamas de cooperativismo y colectivismo, res ectivamente. Desde 1973, parece que el Chile rurarhubiera tomado el "camino granjero", con ciertas caracteristicas prusianas. . . Pareceobvio que la transicI6n retardada o incompleta a1 capitalismo agrario durante 10s cien aaos antenores a 1960 tuvo un impact0 profundo en la historia reciente del pais, y he tratado de imaginar algunas sendas alternativas para explorar la importancia de la experiencia realmente vivida., La persistencla de la estructura seliorial no h e especialmente daliina para la agncultura: durante las tres primeras decadas de este siglo, o sea el

heb& moderniZado6 litaban su pro hubieran abanEa%% tad0 su destino de proletarizat? imaeinar con menos sewridad. v a mflgencia politica... " Pero todo est0 sue& a sofiarconel o lifornia, asi es que ibasta de historia enmud&,& luntivo! Ahat (Versibn en espaflol del autor, revisa@ pox P. i ,


ando Andy Daitsman


soiial. Dada la a h m c i 6 n de Hobsbawm en cuanto a que el bandolerismo social es universal, p r e c e mds dtil considerar que el concepto nos aporta una hmnci6n descriptiw y no predictiaa. La etapa entre la decadencia de una sociedad basada en la familia y la transici6n al capitalismo demor6 vanos miles de aitos y vi0 el desarrollo de las m6s vanadas formas de organizacdn social Las eneralrzacionessobre un period0 tan largo y tan fiverso, tienen que ser muy abstractas. La linica condicwn para la existencia del bandolerismo sociat, seglin Hobsbawm, es que 10s campesinos est& "0 rimidos y explotados algdn otro seflores,ciu8ades. gobiernos, legisadores o incluso bancos" Es decir, tlene que ser en el context0 de una formaci6n social feudal, o capitalista comercial, o la del modo de producci6n asiltico,etc Estossistemasve parecendloenel sentido de que son pnnctpalmente agranos,'que estdn marcados por diferenciaci6nsocial, y que son anterimes a la transicional capitalismoindustrial Cabe seflalar que Ias diferencias entre ellos son mucho mls importnntes que las similitudes Er mejor, entonces, ver el concepto del bandolerismo soclal como petite t h b n e , no grnnde-thion e Hobqbawm no pretende explicar el universo enter0 de la soaedad humana, ni a h el de la aonedad campesina, stno que quiere entender un fen6meno bastante mSs pequefio, lo que parece 8er la universalidad de 108 mitos que glorifican a 10s bandidos campesinoa Aunque algunos de estos mitos $on la creaci6n de intelectuales de la clase media, quienea romdnticamente quieren volver a un asado que se ima nan mds puro y menos c o ~ i c t l v oque la sociefad actual: muchos otros son realmdnte el product0 de las sociedades cam-

e el punto clave, imp& wm per0 nun- fonnuih.respecto a que el undamentalmente una construcci6n d i d Wo xon 10s bandidos quienes crean el concepto de bandoteror sonales, sin0 ue lo hacen las comunidades d e d e la9 cuales surgen. ElbandidotieneIa6pct6n deadaptarseala imagen o dqarla a un ladb"@kla prilchca, parece quela rnayoriadwdemaf@r&b tmagendelbandolero m a l para conservar $n der@ p d o de apoyo politico dentro de la omnk" d, sin necesariamente aceptar todas las I i m i t a a e * de un ' verdadero", o ideal, bandoJensmo soap En clerto sentido, el bandidocomlenda acambiar ta para asi satisfacer mqor las ex pdblico. Cuando losconcebimosasi. nosdam$tmenta de que 10s bandoleros sociads existgi;'&"un. relaci6n dialktica con "su propia"comunididan: pesina? Su prestigio dentro de la comu pende del cumplimiento de ciertas obliga-s, como son las de vestirse bien, desafiar a la.au.Wdad establecida, asociarse con hs elites Iq@$s, tratar bien a 10s pobres, etc. Es la comunidad q@en define estas obligaciones en el acto de

90;

talivas futuras por medio de sus r des, las cuales se transforman a la vida del bandolero, ya con existentes. Enpleno conocimien vas comunitanas referidas a 10s

264 4 5

6

Hohbawm.11 Hobsbawm.13 En ngor, Hohbawm no muesira h renmbhdad ne-ria

eta pombrlrdad

a

lulr6n m el llano"


El &amchileno del siglo XIX Este esquema investigativo presupone que el (0la) investigador(a) entienda la naturaleza de la comunidad campesina, y tambien el t i p de mitos y leyendas que ella inventa acerca de 10s bandidos Es deer, antes de inv&gar la articulaci6n polihca de 10s bandidos,hay que entender la idiosrncrasia


iaoentrar aqui en una explicaid0 de este hecho. No obstante

maiios. ' Existe asi una contradiccidn en el cam chileno, nomuydstinta'enverdada a uellapresentem , 10s otros casbs de bandolerismo.%e un Iado, e s t h 10s mitos que, si no lustifican precisamente el bandolerismo, por lo menos lo presentan como una posible altemativa a In actual or anizacidn de la sociedrd. Deotro Iado,tenemoJ al%andidomierno, que actda para satisfacer su hambre u otras necesidades. LCuadran el uno con el otm' En pnncipio, pareciera que no. Ante8 de desechar toda la teorfa frente a esta aparente contradiccidn, es necesario recordar dos cosas. Primero, como dijimos a1wmienzo, no todos 10s bandidos son bandolerw miales; y segundo, que la definicidn del bandolerismo social descansa en la relacidn dialCctica entre bandido y sociedad. Podemos distinguir tedricamente entre un bandok?rlsmO social existente, caracterizado por bandidos que adoptaron las restriceiones de lo5 mitos como una guia de accdn; y un bandolerismo social latente, en el c u d lor mitos existen, per0 10s bandidos no 10s toman en serio. Ademds, posiblemente existen en el mundo casos donde el fendmeno no sureid. De todas maneras, la tarea del (la) his&ador(a) esaplicar la teoriaa su casoconcreto para determrnar rnejor la utilrdad deella. Yo, por lo menos, sigo creyendo en la ulllidad del concept0 de bandolero social.

'

267


es populares urban ~..<ioknc tlist6ric x-n

La cuesti6n de qui6nes son 10s suptos hist6ricos y cu&lesson sus mcdos de existenciaha sido central en

ses en primer lugar, p r o


L .la formaddn dela claw obrera dieron cu&tc.de h a transiddn muy matizada y muy larga, y de UM serie de fsnnasintermedias no exactamente horndogables al viejoparadigmadelaclaseobrera,aunquetampocu incompatiblcsfPorohaparte,enelcasoespecde Ias wiedades latinoamericanasse puu, en evldenaa el car6cter insular de su claw obrera (por lo menosde aquellaquesatisficieraelviejo paradigndylaamplitud deotros p p o s q u e n o seconfundencon ella, per0 que tampoco pueden r r separadoclcompletamente,y p~ 10s males pasan algunos de 10s procesos soeiales mal significativos.' Asi hey, en el cam de las sociedades urbanas, lo5 mtudios sobre b que Gramxt llamb les clases subalternas parecen no centraw exclurivamente en 10s trabapdoresindustriales,ainoenunconjuntonds amplio, gen6ricamentedenominado sectores populares urtunos. Par otra parte, del estudio excluyente de lo laboral se ha pasado a un intento de integrar l a di*intas @sferasde su vida; de su acci6n y conflictas como trabajadorm, a traves de lu organizaciorres sindicales, a todas Irs manifestacionesconIlictivasde N existencia. Fnahnente, del analisir de la, "ideologi~s",est0 es, las formulaciones sistedticas, provenientes de intelectualm que ensenan a la clase cuales mSUB ldeas(talla versionextremay caricaturescadel planteo mucho n i s pmfundode Lenin, que ha dominadolosestudiosenestecampo),au~considerrcion mas general de lo que se denomins su cultura? 3 enrrcbsd&smmE1 . t l o b r b a w n . T n ~ ~Ewular&hislorL, e1

& k claw o h m (Bardona. 19n):E. P. Thhmnpwn,L. htI1bIca de b rfarr o h m (Barcdana, 19m. y T r d ~ n k rmrlU y c m c m c ~ de ( &x (Bardom, 1979); C Rud6, IA w f t i t y l en fa

h~lw~(8u~A~m~,l~l)gPmuUap~JnryRacdvndnnrli~la XVlU (Earceiau. 1976); G Ysdmn ]one% O W m I Ladon. A Wvly m ik rrbinarhtp brtpun &ws on Vdwian wciny (Oxford. 1971)

4 b b r e Ma romnkImao6n de a ! histdel moulmienmobruo Iai~notmericam,v6aseChBer WhatkbRngh'sOme ro-t rtudicsd the wdhgr:2arg."md Iabw In hhn ~msnc..'.h i i n American R I M W ~R r w 16 no. 2 (1981). t a m h h


La primera cuesh6n por dilucidar es el

canales restados,devoceJyplumasa)enas,conpala-

tnas e KPeas.de o m . El text0 que a i p e pretende, mds que dor res-

puesta a cueStloneS que todavia no las nenen (y quid nunca Ias tengan), precisar y delimitar 10s intemgant e pan! ~ evitar ue, de Incitaciones a la revisi4n de las idas estabtpei%as,&os devengan en el garalizante "@$tu no ge puedd estudlr'". Intentar6 en seegundo lugar mastrar que, pomendo plecisi6n en las cuestton e y acotrindohs, pueden abrirse algunas vias de conw1nuentonueraa Finslmente rocurar6 plantear n I g u w Meassobre la naturalem iw suptog =,aPes, -05 d d e la prepectiva de la Hiotoria, que @ranen t m o de la constitwibn de su identidad. En mi opinih, las trei meshones est6n entrelazadas

8,

como aquQlos, que a su unidas a las antenores

de desviadones, falta d

270


a en un extremo a sus dos dimensio bisica de la hadicidn mamsta de la determinaci6nen dlhma instancia de las estructuras materiales v la traduce en t h i n o s de limites-dentro de loscuiles pueden constituirsediversosuniverw culturale incitaciones,elementosnecesariosper0 no suhaentes, a partir de 10s cuales 10s suptos conforman su mundo cultural. Si aceptamosla idea de queen la esfera cultural se constituye la forma menhs de 10s sujetos, que es valorahva y operahva,esdecir, quelespermte pzgar

st6nco por que camino esas estructura se conrierten en 'n duda el concept0 de ape-

el modo como se constituyen representacionessomles a partir de experiencias individuales primanas, y a la vez el modo cdmo esas expenencias primarias son vividas e interpretqdas por sus protagonistas a La luz delas experiencias acumuladas,decantadasyconvertidas en representaciones simbdlicas. He aqui un

~ 1 8 , I W


LJ segunda cuesti6n Hew que ver con la poaci6n de Io$ wtores populares urb~noscn In sowdad

desdeconocerlos hsabidoquelaHtstorla hamirado preferente o excluwvamente a las Mtev, enhc otras CWI poque ellas $on la, que 5e hacen muchar pletumente Tener vozer t a m hlstonayquienesnolr


meta consecumcia de esta weka a Ips

a de la manipulaabn,

destinatario. C ubican en la perspectiva o la antropol6gica, y tienen en

*-jcsi!

Q)M)ce al

demasmdos testimonios -F te mayor parte de su historia, biabdn" no atpo erribir, y lo sumo esta

a

ntodosloalugamdondeselosve Rstata que, en definitiva, siemprp es UM ?Orelementos,eshucturas 0 inshId mlabkida: suscreenciaspasan gteslas instihlcionales, su rcci6n nrcS de direcciones o programas alenos,

-sinembargo

mieterio-

s.Qukwasumen la perspectiva n los noblemas cultuales, se

castieneqwvermnnuestmtrad~d

jebs sodales clany pllmmentereaxWos, si M impenneabks, si a1 menos rU'tiduncnte sepwados urns de otrosm. Thompson ha senillado. en un notable artfculo, c6mo loo sujetos &&lea 9~ conrtituyen a putlr de un conflict0 socisl que lw c s p v i o . No se h t a con e& de establecerprelaciones, que Uevarlan otra vez al c a w n sin sslida de la "filtimainstancia",sin0 debuscPr un modo de pehur distinto del que -M de la vie@tradid6n: prlmero esth (y auactericemooa) los actores,y vwmus hs clugils que Itwan mnficro. T r n S a Williams cumo Pkm Bourdh han partido de un ~ n t o d e ~ ~ s i ~ l a r a I e s ~ ~ r ales:antes que penr~ren sujetos sodales que tiknen distintas culturas, y establecer a partir de est0 I.0 mladonea, conviene partir de la existenda de una ' coniente cultural corn* y estudlar Ls dbtintas for-

masdeapro~~nocunswno,asico~los~~ mosque la0 regulan. Aqui, como en el -so anterior, primer0 est6 el campo y lwgo los sujeto5. Pem en &I, la configuraci6n de 10s sujetos es cambiante: mmo h. seiialadoStuPrtHallmnlaa6nmnelmmpocul~~, se trah de un campo de limiw fluctuanteo;entre mas polos-el populryeldecllite,mes~c-~y~o tip0 de relaaones:imposicibn, aceptaci6h pr&@mo, apropiaci6n.Lo que sepn a lo popular de lo que M lo ea no se& h e de UM vez para dempre,dnoque ea el resultado concreto de una fase concreta de ese codicto, y corn tal se despla~a,avanm o rehocede. Esf6cilpensarejemplorsi~~~lal~~1,la polftics...'* Las m,nifesWonesde lo popular que habitualmende puede eshldinr un Metoriador -un ~

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creaa6n cultural- nunca son populpresen M p u r o s , y n a p o n l u e l o s s ~ , ~ , a ~ ~ de los de la &lite,tengan em b dinrinuHo de la h e t e m n o ~ loamabonlwhTti-pe6m


much0 m6s de quienes las piensen referencia. Pem en el proms0 snaa wbre Cte;la "miradadel OW, del esunodeloselementosconstituyen social, y ese elemento puede ser estudiado bastante bien.

apartarsede la vishn repmduccionista de estos auto-

y soportan ]'


51, dlos, agregan indicios para e1 con0c~de la estrb iento de ese sujeto huidizo. res, el Est En sintesrs, no ga hata de sqjetos Jonales de actuando lhdad dishnta,uno pun, y OW0 impure, uno cogros- Propio sujeto, que conshuye desde adentro Np p i a yleyel otro no, sinodeun~nicocampocyas~onas imagen, de modo que la resultante es una combina~quidmejorO~riluminadas,peroqueesines~cion. no nwesariamente coherente, de todos esos ldible. Y asi comoestudiar las ulnas clams ayuda a impulsos. tender las oscuras, mientras estas ZOOMS oscuras En segundo termino: jconstituyen estos sectcistan las dares n e W6n totalmente entendidas. res populares un recorte preciso, homogbneo y consvramosahora q d nnplicaciones tiene esto para una tantede la realidad? Laanteriorconclusi6n indicaque conceptualiki6n de 10s sujetoshisthcos, y parhcu- no puederesultaresodehconfluencia,necewriamen[mente del Uamado sujeto popular. te inestable cambiante de tanbs fuerzas. Aqui, la pcrcepci6n JeI histonad& se aparta sustancialmente on 10s sectores populares urbanos un supto de la de quienes creen que es ible una caracterizaci6n precisa y univoca, capazGeterminar loslimites ;M?IC0? exactos de este sujeto popular, con la precisi6n que Cabe enbnmpregufitarse culnto se dice cuando se tiene, por ejemplo, una caracterizacicin censal: tales habla de sectoms populares, y hasta que punto ellos categorias ocupacionales enhan en la defiNci6n y soneabalmenteunsujetohist~nco. En realidad sedice talesohasno, ydeben ser incluidas,porejemplo,enla muy poco, msi &a, y e n este sentido las critrcas al "clasemedia"(untermino tan ambiguo como"sectores empleo de eta denominacih son justas. El tbrmino ppulares", per0 que sin embargo goza de m6s respeapenasurve amdelimitar un campo deestudio, para tabilidad) 0.p r otra parte, en 10s grupos marginales mortar un de la realidad, per0 fuera de eso no o d e la "mala vida", separadosde 10s especificamente Probablementeen esta ambigue- populares. Quizd deberia partine de la premisa contraria. est4 su virtud, pues de manera a que cuando se emplean t6rminos Existen en 10s sectores populares -y probablemente en cualquier sujeto hist6ric- fuerzasque llevanasu aparentemmte mis precisos, como clase obrera o burguesia, se manifiesta la imposibilidad de definir fragmentacih: hay una enormediversidadocupaciodeunproceso hist6rico concre- nal y de condicionesen cuanto trabajadores; hay una niaones m&s bien estancas de las gran diferenciaen cuantoa riqueza, prestigio o poder, sistematizadoras,la Historia debe a partir de las cuales pueden establecerse capas; exisenconhar un modo especificode caractenzar 10s s u p ten en ellos tradiciones culturales diferentes, que intos, y probablementedeba apelar para ello a un modo cluyenen muchos casoslas nacionales; hay, Rnalmente, recortes ideol6gicos o polihcos que, en ocasiones, MI: SeFalaremos a1 respecto tres pueden establecer diferencias profundas. La enume raci6n puede extenderse m i s a h . Todos ems segilos sectorespopulares son mentos que cortan el conjunto de diversas maneras, cwxisten conflictivamente y las diferencias pueden llegar a determinar hasta enfrentamientos profundos (para poner un casoextremo: huelguistas y equiroles, o la clasica contmposici6n entre proletariado y lumpen-proletariadoh Mas aun, podria decirse ue sobre esas diferencias, acentuindolas, suelen &ajar 10s mecanismos de dominaci6n. Per0 simultheamente existen fuerzas que impulsan a la polarizacih: a su integracidn a partir de grandes experiencias unificaS se ve el cruce dwas que uedenencontrarseen losmismoscampos dond; se k h a n las de la framentaci6n: una man fabrica, que iguala condicion& laborales; el ha&miento en la vivienda. la commin extranieria frente a

UUIU~D

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tadoperodiversodeestatuastal la determin

275


conslituye, de alguna manera, un desaflo a la 16gica ionstituye tambien un cam de conflicto cultural que habitualmente u5amos. En sintws, debemor enlaconstituo6ndeesa~i6n.enladete~~ib p o m a r en un sueto que, aun teniendo un polo conde lo que debe ser recordado, olvidado y recupeiado,,? y en l a valoracion respectiva, operan las misqrasfuer- 8 ante, cuya caracterizaci6n nos remite a la estructura, ~limitsydensidadesvanables,decuyanaturale- zas que juegan en el conflicto social." za no I Y ) ~d i e l u d a una respuesta ge&ica, y que Tenemos, pues, unos sujetos sociaks que@' m i t e a1 p r m hiit6rico sus coyunturas. bian y pennanecen, son lo ue son y lo que hansido. Fimlmente: ;ae p u d predicar al o constante Tnmbien, en alguna medija, lo que van a q,. Los y ~ n e n t c d e l o ~ s e c r o r e s p o p u l a r r s ? ~ ~ n e m o s cprocesos as~ de cambio comienzan conformando $mala necesidad intclcaual de encunlrar una ddinici6n clones sociales anunc~adas,per0 no maduras. Hay decstesu~Oloruf~rPnmnenrdurabk y permanenp p o s , actltudei, ideas, queempiezan a conngUrarZe IC c o r n pra ser sdexadn a U M estructura de larga per0 que alin no han crwido lo suficiente como para duracdn, aI modo cam0 'dasc obrera' lo a p r a incorporarse a un supto hist6nco distinto, y actlian 'npitslirmo".Pero,porotmlado,laper~tiva hbmdenlrodelewistcnte, empu]lndoloen unsentido,para ncista neva 8 cusfionar la extstends de esas perma- ser algo distinto, o prefigurando una mptura. Tal el n ~ ~ 4 & 8 a b w l u t aasprrguntorsesl y Im cambioscons- caso,porepmplo,del vasto movimientodedisconforuntes,~~csmbibnte~equillbrios, no hacenimposibk mismc propio de la d e d a d buguesa, que aun hoy esa continuidd y todo intento de defmidbn perm- desafia algunos de 10s componentes de &ta, aunque no termina de conformar U M alternatlva. S o n p p o s nente. Los wctorer poplkre, entre la fragmentadon o fuerzas emergentes que, sin haber roto todavfa con y Ia polarizacibn, no wn en realxiad, i n o qw @tin el wkto, lo hacen empe2ar a seer algo distinto de si rundo; eu MEpsano enwntrar In (6rmuk ue, en la m i m I' definlrMn del auicto, rrticvk la conknuisad en el cambio, o L i r a t u f o en ~ la ~ pcrmanencia. proI

.

r e l x d n f n t r e e l supto popular y a l y n o de losotros, ~'~tosr~uhulr.yPmorgPns.junlomnl~~dominsntesVgsa 2 l h a r ~ n a n ~ e ~ a c o nr & f {i 6 n d e e ~ e ~ j e t o , p r r o I s ~n;blroYIlur~tum..cit.Un.d~nadenl*hpoapar~on configuraa60no~esaparecedel todo: permme. hincnogrlfiad.Jos(LulrRanno. hdmmtemhti r ~ w cw&drr h y kr id.nr (Bu1576). y .n EsIud ce en 11 imagen. en L s representadones simbdlicas, m e n t d dbuVv ( B A W ~~ 1987). , ~ ~

E,


mommto rn que, de un modo m6s d prensa, pede lubluae de un "noootros", sea cual fuera n a Idenhficiah Estas identidades son cristalizacmnpTOViUOh&h, que dan el tono, la linea pnncipal en U M sitluddn. un pericdo relativamentelargo, astble, cogno6nblc, per0 ue no excluye tonos menores, 11was altcmsttvas. &lerente o contradictonas, rerna

q e t o hiidnco, que SIno ofrece las wguridades esperables p a n un conocimiento "duro" y positive. a1

de acercar6e 11 material empirico y organizarb, y Simult8neamenteprobar,combinar,cvaluar hasta que punto las lineas divergentes son em 0,m6s a h , definen ldmtidades altemativas. Porque el problema mayor de quien quiere drnultineanwnte estudiar a un sujeto huidlzo c o w hui10s wetores popularer urbanoi, y una esfera dim alin,como la de la "cultura., es c6mo transformar estas ideas generales acerca de la naturaleza de 10s problems en mecanismos opennvos. AquI e; sin duda donde 10s trabah wbre la cultura popular ofrecen a menudo un flancodebil, donde mhs f k i l es deslivlrx del estudio riprow a1 ensayo. En otros I r a b ~hemos s propuesto la existencia,entrelossector e popular% de Buenos Aires entre 1880 y 1940, de dosgtandes identidades sucesivas:una tnbajadora y contestataria, fuerternenteinfluida pur elanaquismo, y otra poplar, conformista y reformata, con influencias del soclalbmo." Tarn&& hernos propuesto un conjunto de vias que anallticamente pueden,distinguimrl estudiar 10s procews de constitun6n de estas ldenhdades. En primer lugar, el Area de las experiennas wiales, es decir, esc campo en que lor impulm estructursles se convierten en circunstancias vividas. recordadas y trasmilidas, organitados en una forma mentis a partir de la cual las propias experiencias wn e n t e d d b s Luego, el &reade <as reladones con Loa otro~actore~ sonalea.deaeosos de un modo u o m de moldear esa identidad. Estos aclcires, v la naturaleza ir% entre de su aaibn. son dlversos. Pwde d& ell- lo que e9 la mirada p u r a m t e p x i c i o s r del "otro': d&las Plites, habiiualmenle descalifiadora. aunaw a veres sea patanal, y que de alpuna manera el suieto sonar ineoipors, ya.& por la iieptaadn, el techazo o la refonnulacih. Por otrn parte, la accdn

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Intentarnos, a travb de este mecnnismo indirecto.' generar un

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Licenciadaen Humanidades, menci6n en Historia

cir. UNIVERSIDADDE CHILE FACULTAD DE FIWSOFIA, HUMANIDADES Y EDUCACION

Purab exp=$ionw de sociabilldad en &rea.)de rsparcimronto en la cudad de Concepcidn (18501900). 119h. Prof Patr :Lur Marla Mfndez 6 Liccnclada en Humanidades, menci6n en Historia

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d e n en un mism

GABRIEL SA himtomdm ea mostrar que eptc paisno '"Dela ze pute de cm, y m esdG6ngo& es el jhnipokncia. anomb rmeutrg , . El text0 obli a a la ntlexan,a k critim, a dlscutt no s610 la Niunem 12 (1986): conclusi6n. smo q(de h interpretacidn de I@ premises" El autorcqWcala interrcl6n exclunvammte prmidenciaque dr 6 6 n p a a1 Estadochlleno, yquocaraaentmriphacidsd ylacultura. AI mismo Hemp, 1. ausenma de unav~aldndemocr~ticadelEstado, otn mra do k moneda, rmpida obseervar el permo~eentreputortarismoe "T Inc u$ic%n, ye1 elementode integnci6n quehacrrryteriardoalEstadochilenoy lo ha hecho seer tan eatable.

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CornentarioSI libm del pmferor Jean

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El Prticuloes un esNdio hist6ncode la educacidn popular en Chile CHILENA: balance

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del "SeminariOde realmdo m SUR,

ones y diwuHistona de

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COMWTARIO al libm Miswnno AraucsnCz, de JorgePinto et a\. NJmm, 17 (1989) 216

mid en b fomd6n de Chth achurl COMENTARIO a El penmiento s o ~ l ~ t r rL i p 1700-1850,d~Roland0 Mella en C l u t . Antolo@ 18934933,dr Eduar- R e d Salinas Nbero 170989) 218 N b m 15 (1987X 230 GABRIEL %LAZAR

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Gawoh et al

COMENTARIO al lrbm Hirtorvr del mommumto obnro, de Pedro Milos y Mano

N~mem 15 (1987). 233 10

a G~Q~ID delS magibtmo, t O M . 190-1970, de COMENTARIO~ Gwbbn 100rfiosdehrPtoM (1864.1980). de Ennque R g u m a y Carlos Sandoval

"Estudiando-@I' hn'10s mer deres banqwros del slglo XIX" N h e m 17 (1989) 219-26 Comentano critic0 a cuatrn libmi cientementeeditadosxerinde ciantes, perronapr rims y bu chkna en el sigh XIX.


290

Recuerdo aquellos dias en que presentaba yo mis lotrinas c o r n aparatd capaces de acelerar la circulaci6n de las materias orghicas. Entoncs promovia el reciclajey, mirando hacia aMs, veo que era lbgico que pensaraasi. Desdetempranomehabianinculcadoqw Knpta munent, lo escrito sobrevive a quien lo dict6. Asi,mehabiaacostumbradoacreerenla~nencia del pasado. Wabbk aprendido a concebir la memona corn un pimrr6n en el que se conserva todo, tal como he. Hasta que un dia, oyendo a roo60 Merlin contarnos por tercera vez la nusma lstoria sobre Sabinillo, su pueblo en la Mixteta Baja, me di cuenta de que el recuerdo no tern que ver con la mem0na. El recuerdo recrea loeheeh,sempre semepntesynuncaigualer La memoria 10s embalsama, loscanaliza y Em drcula. Y entiendo que esta memona,la que conwva tal cual lo dteho, e@producto de una tecnologip.sin el alfabeto no extabria N se podria t m a g h r . Desde entonces, p l e t ~w ~ e$ as%con todos bs desechos. Lo que wtedet~lamaneldeseehoesel andlogo matenalizado de que110 que desde Arist6teles se ha llamado la memona, b mbs preei9smente, el "%W Asicomo las kye5 de la m@m&rls d e t m i n a n la sobrevwencia del pawlo, la ley de eonservad6n de la materia habh engntdrado en mi la IIuM6n de stermra mawnt, que todo e x c m n t o ~e conserva. Y,proyectando&a, mi ilus&n mbre d pmdo, me habis convencldo de que, bajo muy dmtintas e x p r e w m todar las soctedades ~ ~ ~ ~ I c I o M Ihablm C S rendado sus d m h o s lo habian heeho a d d 5 m una forma mis compLa que ~Wtr05.Gui.doporeStemododepensar,andabayo pmponkndo I 10s tampsinos nuevas tknicaa para apximarseotra VBZ a un ideal perdido. Fue la snaloentre la memoda midental y el d e m h o modemo glp6 mi rtusidn. Entendi que el desecho apM para sw conservado, tratado y arculangeniero, es tan novedoroeomo la memoria $ E 1 alfahtizarior demrroila en sus clientes. *Conferwd4dadaa e I " P ~ r i m a * m i n u l o l n t c a n a ~ b r e

Sdudmer de Lhjo W o para EMementas, A rs Nesar y &aura", MedeUfn, Colombia, julb de 1987 Râ&#x201A;Źprc%mdo de Tec no-PolIbca': Doc 87 06, Cumavlca. Mxm (mimwgafiado) i+qmcwns 19,1990

fdcil Por buenas razones termino tecnico. Creamos


es eatada, pmcesada y recirculada por ingenierosen


Mnrino Re&i

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Modernidad y Capitalism0

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Boliuar Echevemir

El Suefiode Newton

Wolfgang Schmidt La Izquierda y la caida del Comun Em Hobsbnwn

La Oscuridad en Acecho Nelson Jurado

,

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Para UM Ecologfa de lo Cotidiano. Albert0 M e f u m Guayaquil y 10s Indios Gnfo Rnmdn

Una forma distinta de novelar Cm’lin Velum

De la Inteligencia de las Especies Abddn Ubidia

El VI Encuentro de Historia JodquinHm’ndtz

Sobre Elefantes y Gacelas en el debate sociol6gico ecuatonano Agustin C u m

Surcripcionss:

Centro ds Investi aciones y Estudim &io-Ec LuL Martfnaz 148 -telf.!34-924-casilla 161 SUC. 12

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Instituto Internaciona de Medio Ambiente y Desamllo - IlED. Am6rica Latina


socialismo y participacibn

marzo, 1990

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49

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d:' uaaridlisis

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Artteulos: Politicas de poder, deuda, ajuste yberechos Humanos.

Msnuel Roddgua Cuadms.

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Tutela juddica d e los recurws fitogeneticos en el Perti.

Guillmno Figallo.

Mesa Redonda sobre \eSw

Ruiton.

Canasta Msica de consumo masivo y el IPC de 10s

rb= ah

Remfias y novedad bibli

limb.'

La dinbmica del empleo y el rol del SIU m el

E"" lfana C&a.

odo de inestabilidad ecodmica: 1985-1989.

La educacidn de adultos en America Latina. JdR i m . "El

Otro Sendem" a1 trasluz.

El Perti desde la Escuela. (Eleana Llosa). G o m l o Portocawm, Patricia Oliavt.

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Novedad biblio ificc comenta cinco l i L s recientes.

[@SI?Carlos Fajwdo.

Carlos Manuel Allbnbulo.

Artc:

Publicaciones ncibidas:

POL?miiS.

Rafael &tala.

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SOCIALISM0 y PARTICIPACION es una ublicaci6n trimestral del Centro de Estudios para el Desarrollo y!articipaci6n, CEDEP.

6

'1 4.g

adep

La correspondenciadhigirla E EDICIONES SOCIALISMO Y PARTICIPACION,Jon6Faustino Shchcz Cad611790, Lima 17, P e d .


Actualidad Valores democraticos y practica polihca

JoseM 'Maravall

Los sindicatos en la sociedad industnal desarrollada

Manuel Chaves

L-

Memorandum sobre America Latina.

Enrique Gom'lez Pedrero.

Andlisis y debate

Las transfotmaciones del socialismo Salvador Clotas

Otoiio 1989

37

I1 Epoca

La crisis del Estado providencia Ludolfo Parnmio Sobre el mito de la Revolucion

Lucinno Pellicnni. Libros El socialismo del futuro

Miguel Porta. Capitalism0 y paro.

Miguel Porta.

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Os Estados Unidos e a A d c a Lati

A luta pela paz e pel0 progress0 sodal M nossa epoca Rolf Reissig A CoOperacHo argmtino-brasileira:significado e

modificagks do sistema intemacional e o Brasil

As bssed de sustenctio politica do govern0 nos BR0$90

Reg& de Castro Andrade

Sergio ZmnetSo Conto A origem do c6u e da terra Gctlilio AUlo


El Tema Central: NESTRATEGZASY POLITICAS INDUSTRIALESm

la e&ricncis chilena. Afekndro /adresic. La reconwrsibn industrial y el Ecnran.doren Costa Rtca. IosiM~nuelSalatar y â&#x201A;ŹAwnlo ' . Politica industrial e tKnol6gica no &asit: U n u avaluclo preliminar. k q u a Marcm'tch. cuos europeoc '

ANALISIS DE PROCESOSSECIORIALES DE RECONVERSION INDUSTRIAL.

La i n d u s b metalmechica y la 9 i n d w u en Colombia.

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CHI

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leonado Ldn: El mal& de Cuririamcu. El

EL D I S C I P L I N A y l E N T O

Azote, salario y ley. Disdiplinamiento de la mano de obra en la mineria de Atacama (1817-1850) *julio\Pinto: La caldera del desierto. 10s trabajadores del guano y 10s inicios de la ruestidn social JosC B m p a : Una hacienda a tines de siglo: Las Casas de QuilpuP Guillermo Cuajardo: La capacitacidn tPbico-manual de 10s trabajadores ferroviarios chilenos (1852- 1914). M. h g d i c a Wanes:

REBELDIAS

Paer Winn: El taylorismoy la gran huelga Yarur de 1962 Cathy Schneider: La moyilizacidn de las bases. Poblaciones marginales y resistencia en Chile autoritario.

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REFLEXION HlSTORlCA

cb

Jean Chesneaux: El tiempo de la modernidad *A. 1. Bauer: Sociedad y polilica ruplchilenas en un enfoquecomparativo Andy Daitsman: Bandolerismo:mito , y rociedad. Algunos apuntes te6ricos *Luis Albert0 Romem: 10s sectores J populares urbanos como sujetos histdricos. I

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I

/ Conzalo Ciceres: Tesis sobre temas de Historia de Chile: * 1973-1988. (Titulos de un primer balance) JOSCBengoa: Bibliografia sobre ; Historia Social. Articulos publicados en Revista Proposiciones: 1979-1989. D O C U M E N T O S / lean Robert: El derecho a la mugre REVISTAS.

N O T A S TECNICAS

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Proposiciones 19