a11 jueves 28 de marzo de 2013 La Hora LoS rÍoS
Niños obesos tienen papilas menos sensibles
No descuide la dieta de sus hijos PeLiGRo. Los chocolates, galletas, chicles y demás golosinas aportan gran cantidad de grasa y azúcares al organismo.
y azúcares y el sedentaDejar que coman granrismo de muchos niños des cantidades, y a la El dato les hacen más obesos. El hora que deseen puede practicar una actividad traer grandes conse43 millones de física es esencial para su cuencias. niños de cinco crecimiento y salud. Los niños obesos y años tienen u El estilo de vida que con sobrepeso tienden sobrepeso obesidad en el llevan los niños también a serlo también en la mundo. ha cambiado mucho. La edad adulta y tienen mayoría de las actividamás probabilidades de padecer, a edades tempranas, des que realizan se concentran enfermedades no transmisibles en torno a la televisión, al ordecomo la diabetes y las enferme- nador y a los videojuegos. Los juegos al aire libre, las dades cardiovasculares. El sobrepeso, la obesidad y excursiones, los deportes, etc., las enfermedades conexas son son cada día sustituidos por en gran medida prevenibles. actividades sedentarias. Según Por consiguiente hay que dar las últimas encuestas, los niños gran prioridad a la prevención pasan al menos dos horas y media diarias viendo la televisión de la obesidad infantil. y media hora adicional jugando a los videojuegos o conectados Causas Parte del consumo de alimen- a la red. Puede haber influencias sotos con alto contenido en grasas
La dieta ° Cuanta mayor variedad de alimentos exista en al dieta, mayor
garantía de que la alimentación es equilibrada y de que contiene todos los nutrientes necesarios. Los cereales (pan, pasta, arroz), las papas y legumbres deben constituir la base de la alimentación de manera que los hidratos de carbono representen entre el 50% y el 60% de las calorías de la dieta. se recomienda que las grasas no superen el 30% de la ingesta diaria, debiendo reducirse el consumo de grasas saturadas y ácidos grasos.
ciales, fisiológicas, metabólicas y genéticas. Un niño con padres obesos, por ejemplo, estará predispuesto a ser obeso también. Sea por una cuestión social, de mal hábito alimentario o por genética. También se puede presentar obesidad en caso de que el niño sufra algún trastorno sicológico.
ferenciar entre salado y dulce, pero se encontró que tenían más dificultad para distinguir entre salado y agrio, y entre salado y umami. ¿Y qué se encontró en los niños obesos?
Los niños obesos tenían una dificultad significativa en identificar las diferencias en las sensaciones gustativas, su promedio fue de 12.6 en comparación al promedio de 14 perteneciente a los niños con peso normal. También fueron menos propensos a identificar correctamente las sensaciones gustativas, particularmente entre salado, umami y amargo; mientras que los niños con peso normal identificaron correctamente todos los niveles de la categoría dulce, los niños obesos las calificaron entre tres y cuatro niveles de intensidad más bajo que los niños con peso normal. Del mismo modo se encontró que entre los niños con peso normal la tendencia era que a mayor edad había mayor capacidad de distinguir las sensaciones gustativas, pero esta tendencia no se encontró entre los niños obesos. Aunque aún no se sabe porqué tenemos diferencias en la percepción del gusto, los investigadores creen que los genes, las hormonas, la aculturación y la exposición a diferentes gustos en la vida temprana juegan un papel importante. Investigaciones previas indican que una alta sensibilidad para diferenciar las sensaciones gustativas puede ayudar a reducir la cantidad de comida consumida que se requiere para obtener el “gusto”. (http://es.paperblog.com)
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La obesidad infantil es un problema de padres e hijos. se debe incrementar la ingesta de frutas y verduras.
¿Los niños obesos tienen menos capacidad gustativa en comparación a los niños con peso normal? Sí. Así lo indica una investigación recientemente publicada en la revista online Archives of Disease in Children (Archivos de Enfermedades en Niños). Según los investigadores, esta reducida capacidad de distinguir entre los 5 sabores: amargo, dulce, salado, agrio y umami (sabroso) puede incitar a los niños a consumir grandes cantidades de comida en un intento de registrar la sensación del gusto. Esta conclusión se basa en una muestra de 94 niños que tenían peso normal y 99 niños obesos que tenían entre 6 y 18 años, los mismos gozaban de buena salud y no tomaban medicamentos que pudieran afectar el gusto o el olfato. Los científicos evaluaron la sensibilidad del gusto de todos los niños por medio de 22 tiras con gustos que colocaron en la lengua, para incluir cada una de las 5 sensaciones gustativas en cuatro niveles diferentes de intensidad, más dos tiras insípidas. A cada niño se le pidió que se abstuviera de comer o beber cualquier cosa que no fuera agua y que no masticaran chicle por lo menos una hora antes de que tomaran los dos análisis, que incluían la identificación del gusto y su intensidad. La suma de los 5 sabores y de las 4 diferentes intensidades permitían un puntaje máximo de 20 en las escalas que le otorgaron a los niños. Se encontró que las niñas y los chicos mayores eran mejores para escoger los sabores adecuados. En general, los niños fueron mejores en di-
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