Son 176 los desaparecidos por el derrumbe en EE.UU. Se ha confirmado la muerte de 14 personas. Obama declara la emergencia. El presidente estadounidense, Barack Obama, anunció ayer que firmó una declaración de emergencia para acelerar la respuesta al desprendimiento de tierras que causó al menos una decena muertos y más de un centenar de desaparecidos en una población del estado de Washington, en la costa oeste de EEUU. La cifra confirmada de muertos por el devastador alud ocurrido el fin de semana aumentó a 14 al encontrarse seis nuevos cadáveres, mientras decenas de personas continúan como desaparecidas cuatro días después de la tragedia, informaron autoridades locales. La oficina del alguacil del Condado de Snohomish reportó la nueva cifra de muertos horas después de que funcionarios del servicio de emergencias expresaron dudas acerca de la posibilidad de encontrar sobrevivientes tras el alud de barro y piedras que envolvió a docenas de viviendas cerca de Oso, unos 90 kilómetros al noreste de Seattle.
WASHINGTON, AGENCIAS •
Pocas esperanzas
“La situación es muy desalentadora”, dijo Travis Hots, jefe de bomberos de Snohomish.
El peor momento En la zona del suceso las casas °están distribuidas de manera dispersa en medio de la naturaleza, en muchos casos se trata de hogares prefabricados, y los vecinos tienen ingresos bajos o medios. Sólo la mitad de las casas destrozadas estaban habitadas de manera permanente, puesto que la población de Oso es variable, uno de los factores que alimenta las esperanzas de las autoridades en que la cifra de reportados como desaparecidos incluya a personas que no estaban en la zona en el momento del suceso. El desprendimiento de lodo que aplastó las viviendas de esta pequeña zona rural no pudo llegar en peor momento, ya que se produjo el sábado por la mañana, cuando la mayoría de los residentes estaban en sus hogares y no en el trabajo o en las escuelas, como habría ocurrido en un día laborable.
“Todavía tenemos esperanzas de encontrar a gente que podría estar viva. Pero hay que tener en cuenta que no hemos encontrado a nadie vivo en esa montonera desde el sábado en las primeras fases de nuestra operación”, sostuvo. La cifra de desaparecidos por el alud suma 176 personas hasta el momento, dijo este lunes en la noche John Pennington, director del departamento de gestión de emergencias del condado de Snohomish. “La de 176, creo firmemente, no va a ser la cifra que vamos a tener de víctimas. Creo que va a disminuir dramáticamente”, señaló Pennington,
DRAMA. Sólo ruinas quedaron tras el alud ocurrido en la población de Oso. AFP
agregando que parecía haber algunos reportes duplicados de desaparecidos. Dura situación
El presidente Obama dijo que habló este martes por teléfono con el gobernador del estado, Jay Inslee, para informarle de la declaración de emergencia federal y reconocer “que ésta es una situación muy dura”. “Nos tenemos que asegurar que recibe (Inslee) todos los recursos que necesita... la Agencia Federal de Gestión de Emergencias (FEMA) y el Cuerpo de Ingenieros del Ejército también ha sido enviado a asistir”, explicó Obama. El mandatario estadounidense transmitió sus “oraciones” a las familias de los fallecidos y a las familias del más de centenar de desaparecidos.
Crece incertidumbre
Las autoridades habían informado más temprano que al menos 49 viviendas tienen algún tipo de daño tras el deslave. La angustia y la incertidumbre crecen en el cuarto día de búsqueda, en el que la inestabilidad del terreno inundado de lodo y la amenaza de nuevas lluvias complican las labores de rescate y el recuento provisional de víctimas. Las lluvias torrenciales y la historia geológica de la zona son consideradas como causas principales del suceso, que habría tenido consecuencias menos graves, según los expertos consultados por los medios estadounidenses, si se hubiera prevenido a la población y si las viviendas de la zona estuvieran hechas de materiales de mejor calidad.
GLOBAL MIÉRCOLES 26 DE MARZO DE 2014 La Hora, ECUADOR
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Decenas de miles despiden a Adolfo Suárez MADRID, EFE • El expresidente del Gobierno español Adolfo Suárez, fallecido el pasado domingo, recibió ayer honores militares en el centro de Madrid antes de ser trasladado a la vecina ciudad de Ávila para ser enterrado. Unas 30.000 personas pasaron en las últimas veinticuatro horas por el Congreso de los Diputados, donde se instaló la capilla ardiente del que fue jefe del Ejecutivo entre 1976 y 1981 e impulsor de la transición a la democracia. Un público numeroso se desplegó por las calles cercanas al Congreso para presenciar la salida del féretro, acompañado de una música fúnebre y llevado por un piquete militar de honor, con representación de los tres ejércitos y de la Guardia Civil. Después, el féretro fue trasladado a un coche para ser llevado a Ávila, en cuya catedral fue enterrado el expresidente.
ADIÓS. La capital española acompañó ayer el féretro de Suárez, antes de su traslado a Ávila. AFP