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Cotopaxi 1 de mayo del 2015

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GLOBAL B8

VIERNES 01 DE MAYO DE 2015 La Hora ECUADOR

I

Hacia el fin Las rendiciones

° Hitler dejó al mando de un Reich agónico a Karl Dönitz, quien, por no entregarse directamente al poder soviético, negoció a la desesperada una rendición parcial con los aliados occidentales. ° El presidente estadounidense, Dwight D. Eisenhower, vio en ello un intento de minar la alianza vencedora y exigió una capitulación total e incondicional a Dönitz, como quería el líder de la URSS, José Stalin. ° Hasta el acto de Karlshorst hubo varias rendiciones parciales: el comandante Helmuth Weiding firmó la capitulación de Berlín el 2 de mayo, tres días después de que las tropas soviéticas colocaran la bandera de la hoz y el martillo en el Reichstag en ruinas. ° El 4 de mayo, en Lüneburg (centro de Alemania) se firmó otra rendición entre el mariscal británico Bernhardt Montgomery y el almirante alemán Hans Georg von Friedeburg. ° Y siguió el 7 de mayo la de Reims, donde Dönitz envió a su general Alfred Jodl a negociar con los estadounidenses. ° Stalin no iba a aceptar una capitulación que no fuera en su dominio y el lugar elegido fue Karlshorst, donde el mariscal soviético Gueorgui Zhúkov había establecido su cuartel general, en el mismo lugar en el que la Wehrmacht hitleriana tuvo su academia militar y casino.

Hitler y Mussolini, un mal recuerdo LÍDERES. Adolfo Hitler y Benito Mussolini en Munich, en 1940. (Foto de Archivo)

Hace 70 años el líder nazi se suicidó. Dos días antes habían sido asesinados Benito Mussolini y su amante. Antes de morir, Adolfo Hitler se casó con Eva Braun, una mujer polémica, a quien se unió cuando las bombas soviéticas estaban a punto de destrozar el búnker donde permanecía. Los lanzacohetes y la artillería de campaña soviética movieron el corazón del líder nazi, quien consolidó su boda cuando sintió

REDACCIÓN INTERNACIONAL •

que su muerte estaba cerca, el 29 de abril de 1945. Una boda nada idílica pues se celebró en un salón de reuniones, con el ruido de las bombas y con miles de soldados muriendo en el frente de batalla contra los rusos. Su esposa por casi 24 horas era hija de padres católicos, y había permanecido en un con-

vento hasta los 17 años. Cuando se retira, estudia mecanografía y entra a trabajar con el fotógrafo personal de Hitler. Conoció al líder nazi en 1929, quien entonces era apenas un funcionario alemán, y a quien describió como “un señor de cierta edad con un gracioso bigotillo”. Pronto comenzaron a verse y sus encuentros terminaron en un idilio que se consolidó antes de que comenzara la II Guerra Mundial. Entre victorias militares, dinero y mucho respeto hacia el Führer, la novia se convirtió en la mujer incondicional para Hitler. Unidos hasta la muerte

RESIDENCIA. Esta es la casa donde nació Hitler en Alta Austria, en la frontera con Alemania. Nadie quiere vivir ahí. (AFP)

La casa fantasma ° El Ministerio del Interior austriaco busca un inquilino para la casa natal de Adolf Hitler, en Braunau am Inn, Alta Austria, en la frontera con Alemania, en el

intento de impedir que se convierta en meca de discusión y política, pero nadie se interesa. La vivienda de 800 metros cuadrados está vacía y nadie, pese a los intentos, quiere ingresar ni alquilarla. De propiedad de un particular, la casa está alquilada desde 1972 por el Ministerio del Interior y la Comuna a un valor mensual de 4.600 euros para evitar una peregrinación de nazis.

La boda duró diez minutos, según biógrafos de Hitler, porque ese amor estaba destinado a acabar en tragedia. Los alemanes estaban a punto de rendirse por los ataques del Ejército rojo soviético, que durante dos semanas bombardearon y rodearon la capital alemana. Y el matrimonio, menos de un día, pues el 30 de abril Hitler y Eva Braun se suicidaron. Los esposos terminaron con sus vidas en el Führerbunker (el refugio situado en la Cancillería). Él de 56 años y ella de 33 decidieron ir unidos hasta su muerte: él de un disparo en la cabeza y ella envenenada.

nal del führer se plasmó el 29 de abril, la noche en que se casó con Eva Braun, escribió un doble testamento -el privado y el político- y decidió suicidarse al día siguiente. Aunque esta es la versión oficial, nunca se encontraron los restos del cuerpo del führer, pues se presume que su chofer, Erich Kempka, incineró su cadáver y el de su esposa. 24 horas después, también se suicidaron Joseph Goebbels y su esposa, Magda, tras envenenar a sus seis hijos. Una ciudad atormentada

Hoy el recuerdo de Hitler parece imborrable. Sobre todo para Braunau am Inn, su pueblo natal en Austria, que hoy sigue atormentado por ese recuerdo. “Cada año es el mismo numerito”, dice un habitante al ver a las personas reunidas ante la fachada decrépita. Setenta años después del suicidio de Adolfo Hitler, la sombra del dictador sigue

La muerte del Duce °

Dos días antes de la muerte de Hitler, ante la inminente derrota, el duce (caudillo) Benito Mussolini y su amante Claretta Petacci intentaron escapar hacia Suiza, disfrazados con uniforme alemán, pero un grupo de partisanos comunistas los descubrió, los capturó y fusiló en la plaza pública de Giulino di Mezzegra, en Lombardia, al norte de Italia. Al día siguiente, sus cadáveres fueron transportados en un camión a la plaza Loreto de Milán donde los arrojaron para que la gente los golpeara hasta convertirlos en una masa y luego los colgaron boca abajo en unos ganchos como pedazos de carne, en la marquesina de una gasolinera y expuestos al público.

planeando sobre su austríaca ciudad natal, Braunau-am-Inn. Decenas de antifascistas llaman la atención con sudaderas negras con capucha y sus gafas de sol pese a la lluvia, entre el apacible paisaje de este pueblo del oeste de Austria, en la frontera con la Baviera alemana. Se reúnen en el centro del pueblo, ante la casa de 800 metros cuadrados donde nació Hitler, el 20 de abril de 1889, símbolo de un pasado que no acaba de pasar.

La capitulación

Entre ese suicidio, del que ayer se cumplieron 70 años, y la capitulación del tercer Reich, el 8 de mayo de 1945, la Alemania nazi vivió una suerte de rendición por capítulos, que arrancó en el búnker del führer y se consumó en el extrarradio de Berlín, bajo mando soviético. La capitulación perso-

GUERRA. Soldados estadounidenses a punto de desembarcar en un lugar del Pacífico. (Foto de Archivo)


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