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EL SINIESTRO ORIGEN DEL DÍA DE MUERTOS Por: Jesus Emmanuel Hernandez Sandoval

El Día de Muertos es una celebración mexicana que honra a los difuntos el 2 de noviembre y coincide con las celebraciones católicas de Día de los Fieles Difuntos y Todos los Santos.


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En la era prehispánica era común conservar los cráneos como trofeos y mostrarlos durante los rituales de muerte y renacimiento.

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l dia de muertos es una expresión sincrética mexicana donde se ha fusionado la tradición medieval española con la tradición mesoamericana. En los altares de celebración se observan artículos como velas, alcohol, incienso, vasos de cristal, pan de trigo y azúcar de las figuras, productos que trajeron los españoles a comienzos del siglo XVII. La festividad se celebra en México y en algunos países de América Central, así como en muchas comunidades de los Estados Unidos, donde existe una gran población mexicana y centroamericana. La Unesco ha declarado la festividad como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Los orígenes de las celebraciones a los muertos en México son anteriores a la llegada de los españoles. Hay registro de celebraciones en las etnias mexica, maya, purépecha y totonaca. Los rituales que celebran la vida de los ancestros se realizan en estas civilizaciones por lo menos desde hace tres mil años. En la era prehispánica era común la práctica de conservar los cráneos como trofeos y mostrarlos durante los rituales que simbolizaban la muerte y el renacimiento. El festival que se convirtió en el Día de Muertos se conmemoraba el noveno mes del calendario solar mexica, cerca del inicio de agosto, y se celebraba durante un mes completo. Las festividades eran presididas por la diosa Mictecacíhuatl, conocida como la “Dama de la Muerte” (actualmente relacionada con “la Catrina”, personaje de José Guadalupe

La Unesco ha declarado la festividad como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

Posada) y esposa de Mictlantecuhtli, Señor de la tierra de los muertos. Las festividades eran dedicadas a la celebración de los niños y las vidas de parientes fallecidos. La vida y la muerte son un símbolo emblemático que ha causado admiración, temor e incertidumbre al ser humano a través de la historia. Por muchos años, en diversas culturas se han generado creencias en torno a la muerte que han logrado desarrollar toda una serie de ritos y tradiciones ya sea para venerarla, honrarla, espantarla e incluso para burlarse de ella. México es un país rico en cultura y tradiciones; uno de los principales aspectos que conforman su identidad como nación es la concepción que se tiene sobre la vida, la muerte y todas las tradiciones y creencias que giran en torno a ellas.


3 mayor número de hogares. De ahí también que exista una inquietud entre los propios mexicanos de querer preservar el Día de Muertos como parte de la cultura mexicana sobre otras celebraciones parecidas. Sin embargo muchos mexicanos consideran que el Día de Muertos al ser una fiesta sincrética es capaz de convivir y adoptar otros festejos no tradicionales de manera sana, permitiendo el uso de los disfraces, sin restar su importancia cultural y ni poner en riesgo su existencia en México. La celebración en el mundo mesoamericano Para los antiguos mesoamericanos, la muerte no tenía las connotaciones morales de la religión católica, en la que las ideas de infierno y paraíso sirven para castigar o premiar. Por el contrario, ellos creían que los rumbos destinados a las almas de los muertos estaban determinados por el tipo de muerte que habían tenido, y no por su comportamiento en la vida. De esta forma, las direcciones que podrían tomar los muertos son: El Tlalocan o paraíso de Tláloc, dios de la lluvia. A este sitio se dirigían aquellos que morían en circunstancias relacionadas con el agua: los ahogados, los que morían por efecto de un rayo, los que morían por enfermedades como la gota o la hidropesía, la sarna o las bubas, así como también los niños sacrificados al dios. El Tlalocan era un lugar de reposo y de abundancia. Aunque los muertos generalmente se incineraban, los predestinados a Tláloc se enterraban, como las semillas, para germinar. El Omeyocán, paraíso del sol, presidido por Huitzilopochtli, el dios de la guerra. A este lugar llegaban sólo los muertos en combate, los cautivos que se sacrificaban y las mujeres que morían en el parto. De cualquier modo, hay que destacar que esta celebración no es propia de todos los mexicanos puesto que, pasa a ser una fiesta que se ha convertido en un símbolo nacional y que como tal es enseñada (con fines educativos) en las escuelas del país, existen muchas familias que son más apegadas a celebrar el “Día de todos los Santos” como lo hacen en otros países católicos. Además, cabe mencionar la fuerte influencia de los Estados Unidos que, al menos en zonas fronterizas, se evidencia con la presencia de la fiesta conocida como Halloween, la cual se celebra cada año con más frecuencia y en un

Estas mujeres eran comparadas a los guerreros, ya que habían librado una gran batalla, la de parir, y se les enterraba en el patio del palacio, para que acompañaran al sol desde el cenit hasta su ocultamiento por el poniente. Su muerte provocaba tristeza y también alegría, ya que, gracias a su valentía, el sol las llevaba como compañeras. Dentro de la escala mesoamericana de valores, habitar el Omeyocanera un privilegio. El Omeyocan era un lugar de gozo permanente, en el que se festejaba al sol y se le acompañaba con música, cantos y bailes. Los muertos que


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iban al Omeyocan, después de cuatro años, volvían al mundo, convertidos en aves de plumas multicolores y hermosas. Morir durante la guerra era considerada como la mejor de las muertes por los mexicas. Para ellos, a diferencia de otras culturas, dentro de la muerte había un sentimiento de esperanza, pues ella ofrecía la posibilidad de acompañar al sol en su diario nacimiento y trascender convertido en pájaro. El Mictlán, destinado a quienes morían de muerte natural. Este lugar era habitado por Mictlantecuhtli y Mictecacíhuatl, señor y señora de la muerte. Era un sitio muy oscuro, sin ventanas, del que ya no era posible salir.

El camino para llegar al Mictlán era muy tortuoso y difícil, pues para llegar a él las almas debían transitar por distintos lugares durante cuatro años. Luego de este tiempo, las almas llegaban al Chicunamictlán, lugar donde descansaban o desaparecían las almas de los muertos. Para recorrer este camino, el difunto era enterrado con un perro llamado Xoloitzcuintle (raza canina sin pelo), el cual le ayudaría a cruzar un río y llegar ante Mictlantecuhtli, a quien debía entregar, como ofrenda, atados de teas y cañas de perfume, algodón (ixcátl), hilos colorados y mantas. Quienes iban al Mictlán recibían, como ofrenda, cuatro flechas y cuatro teas atadas con hilo de algodón.


5 Detalle de un altar de muertos. Por su parte, los niños muertos tenían un lugar especial, llamado Chichihuacuauhco, donde se encontraba un árbol de cuyas ramas goteaba leche, para que se alimentaran. Los niños que llegaban aquí volverían a la tierra cuando se destruyese la raza que la habitaba. De esta forma, de la muerte renacería la vida. Los entierros prehispánicos eran acompañados de ofrendas que contenían dos tipos de objetos: los que, en vida, habían sido utilizados por el muerto, y los que podría necesitar en su tránsito al inframundo. De esta forma, era muy variada la elaboración de objetos funerarios: instrumentos musicales de barro, como ocarinas, flautas, timbales y sonajas en forma de calaveras; esculturas que representaban a los dioses mortuorios, cráneos de diversos materiales (piedra, jade, cristal), braseros, incensarios y urnas. Las fechas en honor de los muertos son y eran tan importantes que les dedicaban dos meses. Durante el mes llamado Tlaxochimaco se llevaba a cabo la celebración denominada Miccailhuitontli o fiesta de los muertitos, alrededor del 16 de julio. Esta fiesta iniciaba cuando se cortaba en el bosque el árbol llamado Xólotl, al cual le quitaban la corteza y le ponían flores

Desde antes de que la religión católica fuera impuesta en Mesoamérica, muchas de las culturas prehispánicas ya creian de una vida después de la muerte para adornarlo. En la celebración participaban todos, y se hacían ofrendas al árbol durante veinte días. En esta fiesta se realizaban procesiones que concluían con rondas en torno al árbol. Se acostumbraba realizar sacrificios de personas y se hacían grandes comidas. Después, ponían una figura de bledo en la punta del árbol y danzaban, vestidos con plumas preciosas y cascabeles. Al finalizar la fiesta, los jóvenes subían al árbol para quitar la figura, se derribaba

el Xólotl y terminaba la celebración. En esta fiesta, la gente acostumbraba colocar altares con ofrendas para recordar a sus muertos, lo que es el antecedente del actual altar de muertos. Desde antes de la llegada de los españoles, antes de que la religión católica fuera impuesta en Mesoamérica, muchas de las culturas prehispánicas tenían la creencia de una vida después de la muerte. Por ejemplo, de acuerdo a Luis Ramos, en su libro Culturas Clásicas Prehispánicas en la cultura maya, cuando una persona moría, su alma iba al “inframundo” (conocido por ellos como Xibalbá). Según sus creencias, para llegar a este lugar, las almas debían de cruzar un río con la ayuda de un xoloitzcuintle; es por eso que dentro de los ritos funerarios de los mayas se encontraba el de enterrar a un perro de esta raza junto con la persona fallecida, de lo contrario, correría el riesgo de no llegar a Xibalbá y quedarse en el camino. Después, esta creencia se vio reafirmada con la introducción a la cultura de la religión católica; de acuerdo a la religión católica (religión predominante en México) existe la idea de un cielo y un infierno a donde las almas se dirigen cuando uno muere (dependiendo de su comportamiento en vida), es decir, la creencia de una vida después de la muerte.


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LA CIENCIA DETRÁS DE LA MUERTE

¿Qué ocurre en los momentos finales de nuestra vida?

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oco a poco la neurología empieza a desentrañar los últimos minutos del cerebro y contrastar eso con los relatos de quienes han estado clínicamente muertos o las explicaciones de la religión… Hay más de una sorpresa. No hay tema más prolífico en fenómenos paranormales que el fin de nuestra existencia. Desde El libro tibetano de los muertos, pasando por relatos de Sócrates y el setentero best seller Vida después de la vida, de Raymond Moody, se vienen acumulando sorprendentes testimonios de quienes dicen haber regresado del más allá. Lo interesante es que todos quienes han sufrido una experiencia cercana a la muerte (ECM) siguen un patrón similar: describen visiones de familiares ya fallecidos, recuerdan haber sentido una paz profunda e infinita, e incluso detallan el momento exacto en que cuerpo y alma dejan de ser uno solo. Por muchos años no tuvimos otra explicación que la religiosa o la esotérica. Pero actualmente, gracias al aporte de la neurocirugía, de los estudios con drogas y la obtención de imágenes por tomografías o scanners cerebrales, podemos comprender mejor ciertos estados de nuestra conciencia. Investigadores de

distintas partes del globo se han aventurado a sugerir que detrás de muchos fenómenos asociados a la muerte y considerados místicos, opera un mecanismo neurológico. Algunos no sólo han sido explicados por los expertos, sino que incluso han podido ser reproducidos en laboratorios. AL MORIR NO NOS APAGAMOS ABRUPTAMENTE como un televisor. A medida que se detienen los órganos, por nuestro cuerpo avanzan la anoxia (falta de oxígeno) y la hipercapnia (aumento del dióxido de carbono). Ambos fenómenos son determinantes en lo que le ocurrirá al cerebro en sus últimos momentos, porque gatillan procesos extremos que paralizan algunas funciones y desinhiben otras, en una crisis que guarda muchas similitudes neurológicas con lo observado en ataques epilépticos. “Me sumergía en el bienestar y la armonía; sentía un amor inimaginable, todo irradiaba afecto. Ninguna palabra positiva en el diccionario podría describir el sentimiento de beatitud eterna que sentía”. Las palabras de Camryn L., canadiense, víctima de una hemorragia interna, reflejan la sensación general de paz, quietud y felicidad que se da en las experiencias cercanas a la muerte. Según la neuróloga norteamericana Wendy Wright, ésta se explicaría por la producción masiva de endorfinas.


8 Este neurotransmisor, también conocido como ‘la hormona de la felicidad’, es generado naturalmente por el cuerpo para provocar una sensación de bienestar y ante situaciones límite también actúa inhibiendo el dolor. Presenta una estructura química muy similar a narcóticos como el opio o la morfina, aunque nuestro calmante natural es incluso más fuerte que esta última. En una persona que efectivamente se está muriendo, tanto el padecimiento como la respuesta de las endorfinas se multiplican por mil. Esta teoría concuerda con los reportes de personas que han tenido experiencias cercanas a la muerte y a quienes, durante la reanimación, se les ha administrado naloxona, un fármaco que contrarresta el efecto de las endorfinas. La sensación de salirse del cuerpo también es común. “De repente me veo flotando, extrañado y preguntándome: ¿qué es esto?, ¿dónde estoy? No tenía cuerpo, pero sin embargo me podía desplazar, tenía un yo” (Carlos C., español, atacado por una infección general). En realidad, desdoblarse es un fenómeno no sólo vinculado a la muerte: ciertas personas pueden inducirlo por propia voluntad o sufrirlo de manera espontánea. Escritores como Dostoyevski, Wilde o Poe lo han descrito en algunas de sus obras.

En una persona que se está muriendo, la respuesta de las endorfinas se multiplican por mil. La ciencia no niega este fenómeno, sino que lo llama autoscopia, y está ampliamente documentado en casos de esquizofrenia, epilepsia, tumores cerebrales y tras la ingestión de drogas como el LSD o la mescalina. Verse a sí mismo desde arriba es algo que también han experimentado —justo antes de desvanecerse— los pilotos de aviones a reacción entrenados en máquinas centrífugas que emulan las

fuerzas G. Incluso ha podido ser reproducida en el laboratorio, aislando sensorialmente a sujetos en tanques de agua. La responsable de esta experiencia sería la región témporo-parietal, el área del cerebro donde convergen los sentidos y el equilibrio. Su tarea es unir todo esto para crear el sentimiento de corporalidad: la sensación de dónde estamos y dónde termina nuestro cuerpo y empieza el resto del mundo. Cuando se inicia la muerte y el dióxido de carbono invade nuestro cerebro, este esquema corporal se distorsionaría, creándose la sensación de que abandonamos nuestro envoltorio terrenal. El neurólogo suizo Olaf Blanke ha sido capaz de recrear esta experiencia estimulando eléctricamente esa zona del cerebro. Sus pacientes sintieron que flotaban sobre su propio cuerpo, e incluso se vieron a sí mismos. Ahí surge la gran duda de Blanke: “¿Cómo hace la gente, desde esa posición, para visualizarse no sólo a sí mismos, sino que a otras personas? ¿De dónde viene esa información?”. Su hipótesis es que el cerebro sigue haciendo lo de siempre: reúne la poca información que puede —sonidos, voces, sensaciones táctiles o recuerdos— y construye una realidad con sentido.


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“EN ESOS MOMENTOS EMPECÉ A VER UN TÚNEL MUY INTENSO con una luz blanca y mi cuerpo se dirigía hacia allí. Cuando llegué al final me encontré en un paisaje de color blanco intenso, pero sin lastimar mi vista” (Francisco C., mexicano, accidentado buceando). Una experiencia que todos hemos oído alguna vez y que Dean Mobbs, neurocientífico de Cambridge, ya investigó. Mientras el flujo de oxígeno y sangre se agota en nuestro cerebro, más específicamente en la corteza visual, las células se ‘desinhiben’ y responden generando destellos intensos que parten desde el centro, porque es el lugar donde se concentra el 90 por ciento de ellas. De ahí que veamos un círculo luminoso como el que se observa al final de un túnel oscuro. A medida que las células que rodean este círculo también se desinhiben, se va ampliando esta circunferencia de luz, dando la impresión de que nos acercamos al final de un túnel. El cerebro completaría la información, generando la sensación de movimiento, como

ocurre, por ejemplo, cuando se mueve un auto junto al nuestro y parece que lo hiciéramos nosotros. ¿Cómo se comprueba esa tesis? Con los testimonios de pilotos de aviones a reacción sometidos a intensas fuerzas G —con su abrupto descenso de sangre y oxígeno en el cerebro— que relatan la experiencia de este túnel. Ver entes divinos o sentir su presencia también está comúnmente en los relatos. “Había alguien, un ente, no tenía rasgos humanos. Hablamos largamente. No escuchaba su voz pero sus pensamientos se transferían instantáneamente a mi consciencia. Recuerdo haberle preguntado cómo llegué ahí. Me dijo que él me había creado” (Cathleen C., norteamericana, víctima de envenenamiento). Quienes creen haber regresado de la muerte hablan del encuentro con familiares o amigos. En algún momento aparece una presencia o una voz, que varía en función de las creencias religiosas de la persona, y con quien se establece un diálogo sin palabras. En los años ’50, mientras operaba a más de


10 mil pacientes con tumores cerebrales —los que necesariamente debían permanecer conscientes—, el neurocirujano canadiense Wilder Penfield comprobó que la estimulación eléctrica de zonas específicas del lóbulo temporal provocaba que experimentaran voces y visiones (otra área puntual evocaba recuerdos). Tal y como ocurre con el desdoblamiento, estos fenómenos han sido reportados en casos de esquizofrenia, tumores cerebrales y epilepsia, todos relacionados con esa misma zona. Justamente esta última enfermedad es la que más llama la atención del neurocientífico V.S. Ramachandran. Este experto de la Universidad de California lleva años investigando la epilepsia del lóbulo temporal y el porqué frecuentemente va asociada, no sólo a visiones religiosas durante ataques epilépticos, sino también a la preocupación sobre asuntos divinos que muestran quienes los sufren. El experto ha ido más allá, especulando que

San Pablo, Mahoma y otros profetas tenían esta enfermedad. Suena polémico y arriesgado, pero lo dice una de las cien personas más influyentes del mundo en 2011 según la revista Time, y quien ha sido denominado “el Marco Polo” de la neurociencia. No es la única manera que hemos usado para conectarnos con la divinidad. La ciencia ha sintetizado un gran número de compuestos sicotrópicos y sicodélicos, a los que justamente muchos especialistas se refieren como “enteógenos” (inductores de Dios), por su capacidad para provocar intensas y elaboradas experiencias místicas que incluyen alucinaciones visuales y sonoras que pueden durar horas. Las drogas más comunes y potentes son la mescalina, el LSD o el éxtasis. Todas ellas afectan el sistema opioide del cerebro, el cual puede activarse de forma natural cuando una persona sufre un gran trauma y con mayor razón gatillarse al momento de la muerte.

San Pablo, Mahoma y otros profetas de la antigüedad podudieron haber padecido epilepsia del lobulo temporal del cerebro ¿Y QUÉ PASA CON EL ALMA? Las declaraciones de expertos como Ramachandran pueden sonar polémicas, pero lo cierto es que la mayoría de los investigadores se toma los resultados con mesura, declarando que su meta es revelar el funcionamiento del cerebro y no negar la existencia de las experiencias místicas, un fenómeno complejo que no siempre puede aislarse en laboratorios o en la mente de alguien. “No quiero determinar si Dios existe o no, lo que quiero es ayudar a mis pacientes”, se defendía el neurobiólogo Olaf Blanke mientras buscaba aliviar a un grupo de enfermos terminales estimulando sus cerebros. Tenía razón: aunque la ciencia encontrara pruebas de que Dios es una fantasía… ¿cuántos dejarían de creer?


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EUGENIA LEÓN Cuando decidió ser cantante, yo sabía que estaba destinada a serlo Por Raúl Adolfo Zamora Gómez


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Considerada la mejor cantante de México por muchos, Eugenia León es un amplio repertorio de sorpresas, conciertos grandiosos, espectáculos, trabajo y disciplina. Así te quiero en 1983 es su primer disco que vio la Luz en su exitosa carrera, una y Otra vez gracias a su constancia con cada disco que saca Algo viene sucediendo y sigue sorprendiendo con sus extraordinarias interpretaciones. En cada nota te lleva Maradentro, las canciones se apoderan de Eugenia y Eugenia hace suya las canciones como diciéndoles -Ven acá- convirtiéndose todo esto en un peligroso Juego con fuego. Eugenia con todo su corazón de león puede interpretar desde un bolero o un tango hasta interpretar a Cri-Cri. Toda una Tirana que se apodera de la Noche, Eugenia León en Directo y en el extranjero interpreta el Norteño como nadie impregnándole todo su Corazón mexicano y recordando a sus compatriotas fans La suave Patria que los espera y que Ni esto, ni el otro cambiaran por que lo mexicano y Lo esencial lo llevan como Tatuajes en la piel y en el corazón. Aun que Eugenia dice que sus canciones no son autobiográficas nos parece que sus discos la describen a la perfección. Esta es una entrevista que nos ofreció por medio de Facebook debido al intenso trabajo que tiene.


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35 es lo que importa. Yo me he saltado los géneros, los encasillamientos que se pueden tener en un cantante popular. Actualmente podemos ver a nuevos artistas a los que no se les detiene que canten cosas tan diferentes. A mí me tocó una época en que definitivamente esa no era la costumbre y hoy resulta moneda corriente ver artistas que cantan ranchero cantando tangos, o cantantes de baladas cantando ranchero, ya no hay más. Yo creo que lo que importa es la calidad de la voz, la calidad con lo que inter“En los momentos pretas cualquier género. difíciles, lo

¿Cuál fue tu primer contacto con la música y en que momento decidiste dedicarte de lleno al canto? Pues hace muchos años, más de treinta y tantos años, siendo estudiante de la prepa, ahí empezó la historia. Pero no me hice luego luego, si no que he tenido que estudiar canto todos estos años, todavía lo sigo haciendo, y cantar todo tipo de música. He estado en muchos festivales mexicanos, internacionales y bueno, pues más o menos es lo que he estado haciendo en todos estos años.

¿Por qué decidiste ser una cantante independiente? importante es ¿Cuáles son tus inYo creo que más que nada, que la fluencias como artista? la independencia de mi angustia no te Principalmente la música trabajo me ha permitido paralice. Tienes mexicana, pero no he deseguir mi propio camino, que pelear mucho jado la trova o la música yo creo que eso. La inpor respirar, internacional, he tenido dependencia es para mí el respirar...” la pasión por la músiarmar un buen equipo, que ca de Mercedes Sosa, la esté trabajando conmigo música brasileña, el jazz, prinpara la creación de esos discos y cipalmente. Son, además, todos para la distribución de esos dislos géneros de la música mexicos. Como jamás me he concebido cana que para mí han sido funcomo una cantante marginal siemdamentales en mi trayectoria. pre he estado grabando, sobretodo ofreciendo trabajos que sé que le ¿Cuál ha sido el momenvan a gustar al público, no disto más difícil en tu carrera? persarme buscando públicos que no Me ha ido muy bien, y debo deson para mí. Yo creo que lo imcir que en buena parte he obportante es estar ubicado en lo tenido buenos resultados porque quieres y en lo que eres. que soy muy trabajadora. A lo largo de mi carrera he vivido ¿Cómo es que logras ser momentos muy difíciles. Hace unos una cantante tan versátil? años me separé del papá de mi hijo. Porque yo creo que me gusta lo que Entonces viví una situación ecohago y lo puedo hacer y porque de nómica muy gravosa. Es una larga alguna manera gracias a la diverhistoria. Fue un momento muy dolosidad de géneros he podido finalroso. ¡Salí, porque me los amarré! mente hacer lo propio, en donde no En los momentos difíciles, lo se trata de géneros, si no de voz, importante es que la angustia lo que interpretas, finalmente eso


36 EUGENIA LEÓN no te paralice. Tienes que pelear mucho por respirar, respirar y relajarte. Sin angustia, tienes que pensar las salidas.

tú con los profesores. En el CCH viví el que chicos y chicas podían ser amigos de una forma desinteresada, sin querer ningún noviazgo ni nada por el estilo. Y fue en el CCH donde tuve mi primer novio. Mi papá hizo un escándalo absoluto. Era tremendamente conservador.

En el Festival Internacional OTI de 1985, ¿Cuál fue tu sentir ante lo que se estaba viviendo en México por el temblor? Pues, mucha tristeza de no estar en México, con una contradicción de sentimientos, porque por un lado es la ¿Qué opinas de la muerte? emoción de ganar algo legítimamente Pues mira, yo creo que la muerte es ya que, desde antes de vivir el terrepor un lado lo que nuestra cultumoto, la canción “El Fandango aquí” ra nos ha dotado, de una relación se destacaba de entre todas las que muy cálida muchas veces, sabiendo estaban concursando, es de que es un paso natural Marcial Alejandro. Yo creo para todos. Nadie se va a que a lo largo de todos estos “La independencia de escapar de esto, entonaños, a pesar de la anécdota ces la cultura de México mi polémica sobre el terremoto trabajo me ha permi- como que tiene una forma y el concurso, lo importante de relacionarse, no sé tido es recordar ese momento como si cualquier otra cultuseguir mi un momento importante para ra le canta, toma con la propio camino” los mexicanos en un momenmuerte, esto tiene una to de dolor, eso es lo que conexión nada fatalista. yo estaba dando por todos. El festiFinalmente lo que ha sido terrival, pues como todos los festivales ble para lo que ha sido realmende concurso, conllevan una polémica, te México, ha sido la pobreza, la pero creo que lo que importa de esta injusticia. Yo creo que eso puede canción es que la gente la recuerda ser lo diferente de la relación como un canto de esperanza cuando, del mexicano ante la muerte, ve el incluso, no había comunicación con descanso, la oportunidad de otra el mundo y sólo la gente pudo ver el vida. Entonces, pues finalmente 21 de septiembre a alguien que caneso es para mí, yo creo que para taba en Sevilla, cantando por México. todos nos da un poco de miedo el Eso es lo que para mí es importante. paso, porque no nos gusta el dolor y dejar pendientes. Entonces tam¿Qué canción te hubiebién para tomar en cuenta, pero yo ra gustado componer? creo que ante lo inevitable, lo meEl bolero Envidia me parece fajor es llevar una buena relación. buloso. Describe una pasión que nos cuesta trabajo reconocer. ¿Cantar es lo que siemRaúl ¿Cómo fue tu estanpre quisiste hacer? cia en el CCH Naucalpan? Sí, fue de pronto, pero el camino ya Eugenia León - Fue un gran cambio estaba hecho. Cuando lo decidí, yo para mí, pues yo venía de una essabía que estaba destinada a algo. cuela de monjas. En el CCH los alumComo todo joven, durante un tiemnos pueden criticarse y criticar po traté de encontrar ese algo a lo que estudian. Ahí te hablas de lo que quería dedicar mi vida.


EUGENIA LEÓN Y anduve un tiempo buscando qué era eso que traía dentro. Buscaba lo que me definiría. Alguien dijo: no nacemos ciudadanos, nos hacemos ciudadanos. Y tuvo razón al decirlo. Mientras tú no sepas qué eres, no eres nada. Cuando un joven va definiendo su vida, hay un momento en el que vive en un limbo creativo porque no termina de saber para qué vino a este mundo. En la vida todos andamos buscando un objetivo para nuestra existencia. Yo me sabía sensible a muchas cosas. El mundo del humanismo y la antropología me interesaban más que las matemáticas y la contaduría, pero de niña no me dije a mí misma que quería ser cantante. ¿Cómo te gustaría festejar a 41 años de trayectoria Al lado de mi

el 2014 musical? familia.

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• Música tradicional de...

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• Como todos sabemos el Día de muertos es una tradición que se celebra en México desde tiempos prehispánicos, pero que en muchas ocasiones olvidamos lo importante que es para nuestro país debido a su importante carga cultural. • • Sin duda esta fecha es una de las más representativas para los mexicanos, es por eso que hoy te presentamos algunas rolas típicas para este Día de muertos: • • La Bruja Lila Downs y Eugenia León: • • “Me agarra la bruja, me lleva al cuartel, • me vuelve maceta, me da de comer , • me agarra la bruja, me lleva al cerrito , • me sienta en sus piernas me da de besitos...” • • • Día de muertos en México (Nuestro Hammam): • • “Todos vamos a dar al final • al lugar donde viven los muertos, • algo debe tener de bonito • pues nadie regresa” • • Llorona: • • “Salias del templo un dia llorona • Cuando al pasar yo te vi • Salias del templo un dia llorona • Cuando al pasar yo te vi” • • • • •


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• Victimas del Doctor Cerebro – El Esqueleto: • • • • • • • • •

“Y suena, y suena, y suena mi esqueleto y suena, y suena, y suena al bailar Y suena, y suena, y suena mi esqueleto y suena, y suena, y suena al bailar” Estas, entre infinidad de canciones son las que amenizan esta festividad ya dejamos a tu consideración con cual te identifiques más.


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