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Mamá, Papá: No entiendo cómo ha ocurrido. Desde hace un tiempo has cambiado y me gusta. Cundo estamos en casa, ya no me pegas un sermón por lo que debería haber hecho para ser buen jugador... hasta me dices lo que hago bien. En los entrenamientos, me acompañas, estás con los otros padres un rato y no me exiges que sea el mejor, como hacías antes. Sólo me pides que me lo pase bien... y sí que lo hago. Me encanta hacer mi deporte favorito. Y me gusta mucho que me acompañes, que estés a mi lado. Cuando tengo que ir a un partido, apenas hablamos de lo que debería hacer para jugar bien, no me siento presionado. Cuando juego, me gusta saber que estás ahí que me acompañas y que al acabar el partido me preguntas cómo me lo he pasado. Te interesas por mi y haces que pueda divertirme mucho haciendo deporte. El día en que el entrenador no me sacó de titular y yo me enfadé muchísimo, me ayudaste a entender que tengo que esforzarme por ganarme un sitio, y he de aprender a sacrificarme... y también que tengo que saber estar de suplente... porque ¡los jugadores buenos también han estado en el banquillo! Ya no discutes de mi equipo con otros padres ni tampoco con el entrenador, que es el que me ha enseñado a jugar y pasármelo bien jugando. Además, me agrada mucho que me acompañes a los partidos y no digas nada del entrenador. Ya no tengo miedo de decepcionarte, porque sé que quieres que me divierta y sé que siempre estará ahí. Además, me has enseñado que me vas a querer igual lo haga bien o mal en mi deporte favorito. Me encanta que me acompañes cuando hago deporte. Gracias por cambiar y por estar ahí: Tu Hijo/a


REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS “Mi hijo el campeón, las presiones de los padres y el entorno”. M. Roffé; A. Fenili y N. Giscafré. Lugar Editorial S.A., Buenos Aires Argentina. 2006 “Los padres son importantes... para que sus hijos hagan deporte”. David Peris Delcampo. Fundación C.D. Castellón de la C.V.

Gracias Papá y Mamá  
Gracias Papá y Mamá  

Gracias Papá y Mamá

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