Issuu on Google+

Padres o HinchasoPeligrosos??? 多多多Padres Aficionados

Peligrosos???


Enero mes de la GENEROSIDAD La generosidad humana es un reflejo del amor de Dios En esta época nuestra, que exalta como valores supremos la comodidad, el éxito personal y la riqueza material, la generosidad parece ser lo único que verdaderamente vale la pena en esta vida El egocentrismo nos lleva a la infelicidad, aunque la sociedad actual nos quiera persuadir de lo contrario. Quienes realmente han hecho algo que ha valido la pena en la historia de la humanidad han sido los seres más generosos. Cuando la atención se vuelca hacia el "Yo", se acaba haciendo un doble daño: a los demás mientras se les pasa encima, y a uno mismo, porque a la postre se queda solo Pero ¿Qué es generosidad? ¿Es dar limosna a un niño de la calle? ¿Es invertir mi tiempo en obras de caridad? Si. Definitivamente eso es generosidad, pero también es generosidad escuchar al amigo en sus venturas y desventuras; generosidad también es llevarle un vaso de agua al hermano, hermana, padre, madre, esposo, esposa, hijo o hija. Generosidad es pensar y actuar hacia los demás, hacia fuera. No hacia adentro. A pesar de la gran desvalorización de la sociedad, hay que decir que muchos hombres y mujeres son ejemplos silenciosos de generosidad: la madre que hace de comer, se arregla, limpia la casa y además se da tiempo para ir a trabajar; el padre que duerme solo cinco o seis horas diarias para dar el sustento a sus hijos; la trabajadora doméstica que todos los días hace las mismas cosas pero que ya se siente de la familia; el estudiante que hace lo que debe obteniendo las mejores notas que puede; la chica generosa que ayuda a sus amigas cuando tienen problemas. Todos ellos son ejemplos que sin duda deberíamos seguir. Y estos actos de generosidad son de verdad heróicos. Siempre es más fácil hacer un acto grandioso por el cual nos admiren, que simplemente darnos a los demás sin obtener ningún crédito. Y es que todos tendemos a buscar el propio brillo, la propia satisfacción, el prevalecer sobre los demás y solemos evitar el dar nuestra luz a los demás. Es obligado pues, que en nuestro primer encuentro con la generosidad, nos resulte este valor poco atractivo y quizá hasta incomprensible. Pero verdaderamente, la generosidad resuelve muchos problemas Dar sin esperar nada a cambio, entregar la vida, volcarse a los demás, ayudar a los que nos necesitan, dar consuelo a los que sufren, eso es generosidad. Y no es un valor pasado de moda. La generosidad es la puerta de la amistad, el cimiento del amor, la estrella de la sociedad. Y lo mejor de todo es que nosotros podemos ser generosos muy fácilmente. ¿Cómo? Ø Sonriendo a los demás siempre. Ø Ofreciendo nuestra ayuda. Ø Poniéndonos en los zapatos del otro. Ø Teniendo un pequeño detalle con nuestra familia, tan simple como dejar que los demás elijan algo qué hacer: ir al cine, a una comida en el campo, o dejar que los demás escojan la película que se va a ver este fin de semana. Pero no hay que ser tacaños con la generosidad ni comodines. Hay mucha gente que podría consolarse con nuestra ayuda si hacemos un esfuerzo superior. ¿Cada cuánto tiempo vamos a visitar enfermos a un hospital? ¿Por qué no visitar a enfermos terminales? Sí, es duro, sí a veces es deprimente, y por supuesto que es mas divertido salir a pasear que ir a un hospital público a ver gente que muy pronto se va a morir. ¡Pues precisamente como nadie lo hace, es el momento de que alguien lo haga! Nadie nos va a dar un aplauso, o una medalla por hacerlo, pero vamos a volcarnos hacia los demás, el brillo no importa, lo que importa es que a pesar de nuestros defectos y miserias, podemos hacer una diferencia en la vida de alguien.


¿¿¿Padres o Aficionados Peligrosos???

Padres Violentos en el Fútbol Infantil Un elevado porcentaje de la violencia que se produce en el fútbol base, es causada por los padres. Profesionales como deportistas, árbitros y psicólogos hacen llamadas de atención para acabar con la violencia en un contexto donde, no nos olvidemos, hay niños que educar. Se da el caso de árbitros que pitan partidos en los que los chavales tienen buen comportamiento en general, y durante el encuentro y al acabar el mismo, son agredidos verbal y/o físicamente por los padres, y en algunos casos también por las madres.

Como ejemplo, la experiencia de Angel Andrés Jiménez Bonillo como árbitro del fútbol infantil nos dice bastante en este asunto. Cada fin de semana se metalizaba para recibir la potencia de las críticas e insultos por parte de los padres, y en una ocasión, un padre saltó al césped y le agredió: le dejó KO de un golpe. En otra ocasión, pitaba un partido de juveniles, que acabó 3-2. Los chavales se comportaron estupendamente, y no así los padres del equipo derrotado, que al acabar el partido, le empezaron a insultar, y entonces, un chaval de ese equipo, les pidió a todos gritando respeto a este señor. Y después de este suceso, nos preguntamos: ¿Quién educa a quién?.

En muchos casos, los padres incitan a que sus hijos a que sean violentos, con gritos del estilo: “Dale fuerte”, o “No te dejes”. Otras veces algunos no paran de gritar a sus hijos, dándoles órdenes, y presionándoles y presionándoles y presionándoles, para que ganen. Y los chavales cogen así un nivel demasiado elevado de ansiedad que no les permite demostrar su verdadero potencial y disfrutar del fútbol como debiesen. Las madres son, en ocasiones, más radicales, posiblemente porque entienden como una agresión contra su hijo cualquier lance normal de juego y su instinto maternal sale a flor de piel.

Más que en un campo de fútbol pareciera ser un campo militar, donde el niño juega al fondo de una olla a presión. Los informes lo refrendan: el padre espectador es en muchos casos un padre en pie de guerra. Sus gritos son de todo menos didácticos, porque no ayudan al jugador, lo encrespan y a una edad que necesita aprender antes que ganar. Donde debería tener un profesor, hay un grito de agresión, esto es “ El peor ejemplo”.

“Conozco a muchas personas que son educadísimas y que, sin embargo, cuando ven a su hijo jugando al fútbol pierden la cabeza. Insultan, gritan, agreden, maldicen, y discuten… realmente No se reconocen”. Ésa es la complejidad del deporte infantil: «personas que no son antisociales caen en conductas antisociales». El árbitro Jiménez Bonillo también pide huir de las generalizaciones fáciles: “Hay muchos tipos de padres. La mayoría se conforma con ver y disfrutar a sus hijos. Pero también he visto tarados que se pasan el partido subiendo y bajando de la grada, gritando, metiendo presión al entrenador, al árbitro… y a su propio hijo”.

En definitiva, lo que queremos es que nuestros hijos disfruten y sean felices jugando al fútbol, y al mismo tiempo, que aprendan valores como el respeto a los demás y a resolver pacíficamente sus conflictos. Aunque repasando lo visto, primero tendremos que educarnos los padres.

El amor que le tengo a mi Hijo vale más que mil campeonatos!!! Asociación de Padres de Familia Carmen Jr


Mind in the Making Las siete competencias esenciales que los niños necesitan

Hay cientos de libros que dan consejos a los padres en todo, desde el destete hasta el control de esfínteres, la disciplina con la nutrición. Pero a pesar de esta abrumadora cantidad de información, hay muy poca investigación basada en consejos para los padres sobre cómo educar a sus hijos para que sean muy completo y alcanzar su máximo potencial, ayudándolos a aprender a asumir retos de la vida, se comunican bien con los demás, y seguimos comprometidos con el aprendizaje. Estas son las "competencias prácticas esenciales" que Ellen Galinsky ha pasado su carrera persiguiendo, a través de sus propios estudios ya través de décadas de hablar con más de un centenar de los más destacados investigadores en el desarrollo infantil y la neurociencia. La buena noticia es que no son simples cosas cotidianas que todos los padres pueden hacer para construir estas habilidades en sus hijos para hoy y para el futuro. No cuestan dinero, y nunca es demasiado tarde para empezar. In Mind in the Making, Ellen Galinsky ha agrupado esta investigación en siete áreas críticas que los niños necesitan más: (1) control de foco y auto, (2) la toma de perspectiva, (3) la comunicación, (4) de realizar las conexiones, (5) crítico pensamiento, (6) asumir retos, y (7) auto-dirigido, el aprendizaje comprometido. Para cada una de estas habilidades, Galinsky enseña a los padres lo que los estudios han demostrado, y ofrece numerosas cosas concretas que los padres pueden hacer: a partir de hoy para fortalecer estas habilidades en sus hijos. Estos no son el tipo de habilidades que los niños sólo toman, estas habilidades tienen que ser fomentadas. Son las habilidades que dan a los niños la capacidad de concentrarse en sus objetivos para que puedan aprender más fácilmente y comunicar lo que han aprendido. Estas son las habilidades que preparan a los niños para las presiones de la vida moderna, las habilidades que se basarán en la actualidad y en los próximos años. Mind in the Making es un libro verdaderamente innovador, que enseña a los padres a dar a los niños las herramientas más importantes que necesitarán. Ya aclamado por destacados pensadores, como T. Berry Brazelton, MD, David A. Hamburg, MD, Faber Adele, y Judy Woodruff, Mind in the Making está destinado a convertirse en un clásico de la literatura de la crianza de los hijos.


No soy ave, ni soy pez, ni soy una cosa rara; y sin ser ave ni nada, soy nada y ave al revés. Salieron de Oriente con rumbo a Belén, si quieres juguetes escribe a los tres.

A la salida del colgioe, una niña le cuenta a su madre: - ¿Sabes, mamá? Mi redacción ha conmovido mucho a la maestra. - ¿De verás? - Sí, me ha dicho que daba pena.


Posada Carmen Jr Gracias a los papรกs de la Tercera Infantil y Jugadores que hicieron esto una realidad


Hoy en día los adolescentes son vistos ante la sociedad de diferentes maneras, sus amigos los ven de una, la sociedad de otra y ellos mismos se ven de otra, y en especial sus padres creen que son diferentes y en realidad actúan distinto conforme a lo que parece; esto implica algunos de los conflictos que se provocan hacia ellos en su casa. La mayoría de la sociedad culpa a los adolescentes de hacer las cosas que saben que no están bien, muchos los tachan de ser un caso perdido pero sin embargo nadie ve más allá del ¿Por qué actúan así? “La adolescencia es esencialmente una época de cambios. Trae consigo enormes variaciones físicas y emocionales, transformando al niño en adulto. En la adolescencia se define la personalidad, se construye la independencia y se fortalece la autoafirmación.” Según la UNICEF en México muchos adolescentes dejan la escuela antes del tiempo establecido y esto implica algunos de los problemas que se presentan; las muertes por accidentes automovilístico, las niñas son víctimas de explotación sexual, hay mas embarazos prematuros ya que todo esto viene de la educación y de los valores que les enseñan sus propios padres. Los adolescentes actúan de diferentes maneras, ante sus amigos muchos quieren ser como ellos y en algunos casos se dejan mal influenciar por sus amistades que en realidad se dicen llamar sus amigos y no lo son ya que los están induciendo a formar hábitos en ellos que nunca habían realizado, en ocasiones el hecho de probar el alcohol, las drogas etc. solamente porque los demás lo están haciendo, porque quieren saber lo que se siente o en ocasiones los insultan y les dicen que si no lo hacen son niñitas o no se pueden juntar con ellos y esto a veces lleva a que no lo realicen por su propia voluntad y si lo siguen haciendo con el tiempo hacen que se forme un habito y puede traer consecuencias fatales; no solamente en ese tipo de cosas del alcohol y las drogas si no también en esta etapa a muchos les empieza a despertar su sexualidad y en ocasiones esto lleva a que realicen cosas que no están bien ya que no tiene la suficiente información para prevenirse de cualquier enfermedad o de algún embarazo no deseado en el caso de las mujeres, e inclusive lo lleven a cabo con gente que no tienen mucho conociendo, solamente por el hecho de que les llama la atención y quieren ver cómo se siente. En su casa actúan de diferente manera, algunos les hacen creer a sus padres que son sanos o no les importa lo que piensen y lo que les digan ya que al fin y al cabo lo van hacer con o sin el permiso de sus papas aunque tengan que mentirles para poder hacerlo, ya que no tienen límites o algunos de sus padres no se los ponen u otros temen que lleguen a esta etapa ya que sienten que no van a poder controlarla y el mayor conflicto es que los adolescentes empiezan a cuestionar todo; el solo hecho de que alguien les diga algo principalmente que venga de un adulto lo toman como un enfrentamiento y no les pueden ganar. Lo que hace falta para algunos adolescentes es la responsabilidad; algunos de los padres les dan muchas libertades, y no se están dando cuenta que los están llevando por el mal camino y no les están prestando la suficiente atención, ya que todo el comportamiento viene desde la casa y más que nada la responsabilidad de enseñarles y guiarlos es de los padres de familia. Hay algunos “padres que temen perder el control de la situación, temen el mundo de las drogas y el alcohol, no comparten los nuevos valores de sus hijos adolescentes y necesitan aprender cómo negociar unas normas que sean aceptables para todos los implicados.” En este tipo de situaciones los padres deben de acercarse más a sus hijos, platicar más con ellos, preguntarles como se sienten, prestarles más atención ya que en algunos casos no lo hacen porque no le dan la suficiente importancia, o porque confían plenamente en ellos pero en realidad no ven mas allá de lo que les está ocurriendo o de los errores que pueden cometer; o a veces los mismos jóvenes quieren cambiar el rol controlar a sus propios padres y en ocasiones lo permiten es ahí cuando llegan los problemas. Los padres de familia tienen que saber cómo comunicarse con sus hijos y saber cómo llegar hacia ellos sin que se molesten o enfaden tienen que tratarlos como les gustaría que los trataran a ellos sin regaños y hablándoles bien porque todo se puede resolver hablando no hay necesidad de gritarles, pegarles, castigarlos o inclusive correrlos en ocasiones de sus casas; tienen que saber cómo llevar a cabo la comunicación con sus hijos para que los apoyen en cualquier problema que tengan y en esta etapa que a la vez es una de las mejores etapas de la vida del ser humano pero también una de las que corren más riesgos los jóvenes



LA COLMENA