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Anuario Mario Torres

P OE S Í A con obra pictórica de Amador Montes


Anuario Mario Torres

con obra pict贸rica de Amador Montes


A Patricia, a mi madre y a mi familia, compaĂąeros, todos,

de esta caravana de los dĂ­as.


No se trata de un libro de poemas ilustrado por un pintor, tampoco de un libro de imágenes acompañado de poemas. Anuario es, a un tiempo, un poema poblado de extraños seres alados y una serie de imágenes que aceptan la compañía de las palabras, como quien acepta la compañía del viento o de la lluvia. Su naturaleza nos es incierta, pues, como dijo Borges, «toda colaboración es un misterio». A principios de los años cincuenta, Wallace Stevens definió con precisión y belleza los nexos entre poesía y pintura: «La suprema relación hoy entre poesía y pintura, entre el hombre moderno y el arte moderno es sencillamente ésta: en una época donde prevalece la falta de creencias, o por lo menos la indiferencia a cuestiones de principios, poesía y pintura y las artes en general, son dentro de su medida, una compensación por todo lo perdido». Y ése, creo yo, es el espíritu que anima el Anuario de Mario Torres y Amador Montes. Imagen y palabra, poesía y pintura, unidas en el intento de recuperar del flujo del tiempo una palabra, una imagen, un instante milagroso, para ofrecerla al lector. Rafael Antúnez. Octubre 2009


Meses

Doce tribus del tiempo, once mesías y un apóstol tengo; doce hermanos: once Blanca Nieves y un enano.

Masculino, femenino y diez más que no conocemos: los sexos de Dios, números de este reloj. Ruecas en docena para tejer sueños cada año distintos, siempre más obscenos. ¿Cómo todo es diferente si los días nombran las cosas de modo permanente entre meses que te llaman siempre igual? El tiempo añade apodos a granel, sin eufemismos, lo que más fastidia de ti mismo lo dice simple, del peor modo. Uno, dos y diez más, los apodos de Dios que no conocemos, los meses que contemplaremos. Haz lo que te corresponde, tiempo, toma tus días y dale aliento a los meses que esperan por su nombre.


Enero

Pero que quede claro que ayer eras otro año, que fechar será lo complicado estas semanas, cuesta de enero de las ganas. Para que grite tu nombre por las calles de la alegría debe ser menor la rabia de tu porfía. Casi tan triste como abril tu necedad lacera: ¡Que avance el reloj de arena, que se sucedan los trabajos y las penas!

En tu prisa por no ser día, por no tener fisonomía no reparas que, súbitamente, te encaminas a febrero. Brindo por lo que de tu corazón quede, mes primero. Aunque el enero se vista de seda diciembre se queda… Pero que quede claro que tan sólo eres otro inicio como tantos ha habido: la dermis, el pellejo de algo que se hará muy viejo. Hay eneros como horas que son lunes, que han sido olas… Un día no hace diferencia, todavía eres diciembre.


Febrero

Tu sombra crece aunque no lo parece. Cada cuatro años vas a la peluquería, los cabellos trozados sirven para darte otro día. ¿Cómo hacer para que el sol se levante sobre el andamiaje de las noches, de qué forma, dime, se roba un día al maderamen de las horas? ¿Quién más regala otra mañana del silencio y de la nada?

Es febrero y es bisiesto, yo me morí con lo puesto. Quien quiera un día de vida, detrás de mí, en la fila.


Marzo

Camino por la vereda de tus días… Entre el aroma del zargazo y las mordidas de guijarros abro el mundo a marzo en un caldo lento de calor, que da la vida. Mientras, en el retablo de mi mente esculpo, de memoria, la forma que me nombra y el contorno de las olas. Este furor me lo guardé para horas propicias: estallar y empezar sobre murmullos es la encomienda, son mis noticias. En el bolsillo tengo monedas de marzo con la efigie del comienzo.

Si Dios creó el universo fue en el vientre de tus días, marzo, con el color de tus versos.


Abri≈

Imperceptible, cada vez más cruel este mes duele siempre. Apenas un cosquilleo, un cólico, un hormigueo. Abril es como una tercera mano que me hubieran amputado y duele aunque no esté aquí, aunque no sea abril. Con un enroque de ensueño, tiempo, te cambio abril por juegos, amores y paseos que hace mucho no gozo ni veo.

Tiempo, si ya a los dioses robé el fuego ¿qué me das por este mes, si lo devuelvo a tiempo? (¿qué me dan si lo devuelvo al tiempo, qué me dan si les devuelvo el tiempo?)


Mayo

Cada mes trae su maná y el de estos días guardará el sol bajo su cáscara.

Será en mayo, por sugerencia del chef nuestra carne del mes será el mango.

Carne de sol que abundas, quítame la sed y el hambre y en cada mordida dulce, devuélveme mis tardes.


Junio

Cerca de mi sombra, como nunca, deambula el sol que aboga por lo oscuro cuando es sombra. Junio. Mitad de lo que he dicho, mediodía del año en cuyo patio nace el verano. Ombligo del corazón, cenit y yema del sueño que dura doce nombres, pubis de una margarita deshojada a la mitad, ecuador de calendarios y cascada sin piernas, boca que brinda sólo un labio para ser besado. Todo el mundo con un ojo es ver la mitad, es junio, hemisferio del tiempo.


Julio

Me detengo en el racimo de tus días, telaraña de las horas que, nubladas, dan de sí y caen al suelo.

De este día que se llama julio me desprendo, me desvisto de él y lo cuelgo en una silla: los primeros quince días van en el respaldo, las otras dos semanas, en la parte plana. Chillen, días de julio, como las puertas de madera que se hinchan y rozan con el suelo arrastrando las horas que, nubladas, dan de sí y caen del cielo.


Ag(u)osto

I

Padre verde que estás en los bosques, humedecido sea todo lo que nombras, expande y dilata tu sombra, venga a nosotros tu lluvia. Que te oigan llegar el polvo y las voluntades con truenos y tempestades. Perdona nuestros despilfarros como también nosotros tu furia sobre el barro. No dejes de caer, aunque sea en tentación. Dános hoy nuestra agua de cada día y líbranos de la sequía. Amén II Santa agua mía, llena eres de vida, el señor, la señora y los niños son contigo. Bendita eres entre todos las materias y bendito el fruto de tu vientre: vida que da vida, trabajo y alimento. Santa agua mía, madre de Dios, sin humanidad no hay deidad. Santa agua mía, líbranos de las guerras en tu nombre y ruega por nosotros los predadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén


Septiembre

Comienzas con treinta hijos la guerra del tiempo. Con cada sol uno morirรก en silencio. Cuando muera el menor, regรกlame octubre.


Octubre (Otoño) La urdimbre de los días este suelo de hojarasca.

Los días y las hojas se parecen, con el viento de octubre se pierden y se mecen.

Cada hoja, un día del mundo.


Noviembre p.m . I

Aljibe del tiempo, abrevadero de estos días en los que renace la inquietud de adivinar o saber si vendré o noviembré pasado el meridiano, el huso horario de la muerte. Noviembre post mortem, ¿volveré una vez por año a detenerme en el altar y yantar y yantar? Sólo usted y los muertos lo saben, tiempo, sólo usted y los muertos.

¿Pasado meridiano tornaré a lo febril, a lo mundano? Si el alma come color te invito, querido lector, al noviembre venidero de tu muerte; buen provecho entre los míos, buena vida y buena muerte.

II ¿Vendré o noviembré?... “Los muertos van donde los nombre, donde los piense, donde los lea, por eso cuando me muera barra, limpie y escombre porque vendré con amigos a estar con usted, contigo, a devolver los sonidos que guardé de lo ocurrido.” Buena vida y buena muerte.


Diciembre

Hasta ahora descubro el engaño, hace tiempo que fue mayo.

La infancia detenía los días solitarios que ahora se retiran en manada, como quien mira pasar una lluvia horizontal. ¿Por qué la prisa, tiempo, si empezaste tan lento?


Enero

Febrero

Marzo

Café para la visita Mixta/tela 2009

Sin título Mixta/tela 2008

Crónica de mi padre Mixta/tela 2009

Abril

Mayo

Junio

2:59 Un disgusto (detalle) Mixta/papel nepal 2009

Bebiendo de tu aroma Mixta/tela 2009

El segundo ramo Mixta/tela 2009


Septiembre

Julio

Agosto

Entre familia Mixta/tela 2009

Sin tĂ­tulo Mixta/tela 2008

De la serie Fragmentario Mixta/tela 2008

Octubre

Noviembre

Diciembre

Carmen y RubĂŠn Mixta/tela 2009

De la serie Fragmentario Mixta/tela 2008

De la serie Fragmentario Mixta/tela 2008


Meses

Sin título Mixta/tela 2008 Este poemario se terminó de imprimir en enero de 2010 en los talleres de la editorial “Carteles" ubicados en Colón 602, Centro Histórico, Oaxaca, Oaxaca, México. El tiraje fue de 1,000 ejemplares. La obra pictórica es de Amador Montes y el diseño gráfico de Javier Rosas Herrera.


¿qué significa par a ti cada mes; qué evoca el paso de los días en el recuerdo y en el presente? Anuario refleja lo que el tiempo nos deja en la memoria y demuestra que puede detenerse con la fuerza de las palabras bajo el signo de una mesada y el trazo de una fauna singular liberada en un estallido de color y fuerza. Este poemario amalgama sentimientos en donde los versos son color y las figuras poemas, las letras son pincel y pluma los diversos tonos. Obra de dos: Amador Montes y Mario Torres, Anuario abre sus ventanas a matices que dejan ver y asoman la pátina del tiempo.

Anuario  

Poemario de Mario Torres el cual incluye obra gráfica y artística de Amador Montes. Publicado en 2009

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