Issuu on Google+


Quien te lastima te hace Fuerte, quien te critica te hace Importante, quien te envidia te hace Valioso, y a veces es Doloroso saber que, aquellos que te desean lo peor... tienen que soportar que te ocurra Lo Mejor


Estimados amigos del Centro de Recursos para Mayores Jardín de Cantos: Me alegro mucho de poder saludaros a través de estas breves líneas.

C

omo sabéis hace poco tiempo que estoy al frente de la Consejería de Bienestar e Igualdad y os agradezco mucho que me hayáis invitado a participar en vuestra publicación, que vosotros mismos elaboráis, con este saludo.

Es claro vuestro afán por trasladar a la sociedad que los mayores son capaces, muy capaces, de llevar a delante cantidad de actividades e iniciativas, con el buen hacer que da el saber de las cosas y de la vida, y con esa ilusión que claramente sigue patente. Una ilusión que se materializa no solo en el hecho de compartir espacio y tiempo entre vosotros, sino con jóvenes y niños, a través de vuestro programa intergeneracional. Es una alegría saber que lleváis adelante esta iniciativa, ya que uno de los objetivos que tiene la consejería de Bienestar Social e Igualdad es apoyar y fortalecer éste tipo de programas. Acudir a los institutos para compartir con jóvenes estudiantes vuestra experiencia de lo que es la jubilación, o visitar colegios para mostrar lo que es el Alzheimer y como se trata en el Centro de Día, son actividades realmente positivas, que hacen crecer a los más jóvenes en el entendimiento de lo que significa el paso de la vida y también a conocer lo que puede ser una enfermedad. Conservar la memoria de lo que fueron los barrios cercanos de este Centro de Recursos es una iniciativa también muy interesante, para que los más jóvenes sepan y conozcan cómo el entorno en el que viven ha ido creciendo, cambiando y desarrollándose con el transcurrir del tiempo, gracias a las iniciativas de muchos. Conocer el entorno más


cercano, su paisaje y su paisanaje, da una perspectiva más completa de la sociedad de la que uno forma parte, y esta forma de contar la historia más cercana acerca ambas generaciones. Estos conocimientos que trasladáis a los más jóvenes sin duda les servirá para respetar más a los mayores y a entender que llegar a ese punto del proyecto vital en el que el ciclo laboral da paso a otra etapa, no significa dejar de ejercitar tantas capacidades y facultades que habéis venido desarrollando a lo largo de la vida y que, además, es muy conveniente seguir utilizando, no solo a favor propio, sino a favor de los demás. Este sentido de generosidad es para ellos un ejemplo que pueden poner en práctica en sus entornos más cercanos, así que vuestras palabras y vuestro ejemplo sigue sirviendo para mantener en nuestra sociedad unos valores que resultan imprescindibles. Dentro de unos pocos meses vais a celebrar el 25 aniversario de este centro. El Centro de Mayores de Jardín de Cantos comenzó a funcionar en Mayo de 1987, entonces fue pionero en Avilés, ahora cuenta con cerca de 12.000 socios. Después de un cuarto de siglo, imagino la cantidad de actividades y proyectos que se han puesto en marcha. Os felicito muy sinceramente por esta efeméride, que seguro celebraréis adecuadamente, espero que así lo hagáis. Recibid una cordial y sincera enhorabuena. Paloma Menéndez Prado, Consejera de Bienestar Social e Igualdad.


La Junta De Gobierno Informa A Todos Los Socios Ante todo, ¡FELICES FIESTAS¡ En las fechas en las que publicamos esta revista es como debemos empezar, deseando felicidad y sobre todo salud. Deseamos también que esta crisis que nos aprieta, pase pronto, porque desde este Centro nos damos cuenta de que aunque a los pensionistas, no nos falte nuestra pensión mensual, la crisis ha afectado a muchos de nuestros socios en sus familias, ya que es raro aquella familia donde alguno de sus miembros no haya quedado en el paro, y ¡Como no¡ Una vez más somos nosotros, los padres los que arrimamos el hombro para que los nuestros salgan adelante. Hemos visto como actividades que hasta ahora eran muy numerosas en participación, las hemos tenido que suspender por falta de socios, como las excursiones, que aunque los precios siguen siendo los de los últimos años, no han tenido salida, y sabemos que es por ahorrar. Este año hemos tenido que subir el precio de la actividades, para poder mantener todas las que teníamos, el precio continua siendo simbólico ya que son 5€ al mes en todas las actividades. Esperamos noticias de la consejería de Bienestar Social, para saber que presupuestos tendremos en el año 2012 y que esfuerzo nos corresponde realizar, pero en cualquier caso. “nuestro centro” y esta Junta de Gobierno continuara dedicando todos los esfuerzos a atender las demandas que ustedes realicen, eso sí priorizando las más demandadas. Por eso es muy importante su participación, sus opiniones, y que nos trasladen todas sus inquietudes. Los tiempos cambian, y nosotros aunque mayores, está claro que sabemos adecuarnos a todos los cambios que nos ha tocado vivir, desde este aspecto, seguro que también a la gente más joven sabríamos dar consejos y asesorarles, si quieren tenernos en cuenta estamos a su disposición. Por último, insistir en que nuestro colectivo, LOS MAYORES, sigue siendo el punto de apoyo más importante de nuestra sociedad, cuidamos nietos, cuidamos a los enfermos de la familia, y ahora además apoyamos económicamente… Si realizamos todos estos esfuerzos, que al menos nos dejen disfrutar del poco tiempo de ocio en nuestro centro.

¡DISFRUTAR TODO LO QUE PODÁIS DEL 2012! La Junta de Gobierno Presidenta Sagrario Par Paredes edes


Mi Abuelo Manolo Hola, soy un niño de un pequeño pueblo. Vivo cerca de casa de mi abuelo paterno, Manolo, que tiene noventa y cuatro años. Los fines de semana, cuando nos quedamos en casa me subo en la bicicleta y voy a visitarle porque le quiero mucho. Cuando llego a su casa me da muchos besos, me agarra la mano y no me la suelta porque le gusta que este con él. Todos los días que voy a verle, estamos hablando durante largo tiempo. Me cuenta hechos que hizo en sus viejos tiempos, como cuando fue a la guerra, porque le obligaron a ir y tuvo que fingir que le habían disparado en una pierna para volver a casa. También me cuenta cosas de cuando era pequeño y tenía que trabajar para ayudar a sus padre, etc. Un día que desobedecí a mi padre, este me castigó y mi abuelo se puso muy triste, ¡No le gusta nada que mi padre me regañe! Ya que dice que siempre me regaña por tonterías. Vive solo con mi abuela que también es muy mayor, ya que les gusta vivir en su casa. Antes tenían vacas, pero ahora ya no las pueden cuidar, por lo que están muy aburridos. Solo les queda un perro y cuatro gallinas, que por cierto dan unos huevos muy buenos. Hace unos días me dedique a vender lotería de Navidad para ayudar a mi equipo de balonmano, todo el mundo me compraba, porque conocían a mi abuelo. Me resulto muy fácil venderla toda, y todo gracias a él. Cuando hablas con mi abuelo, le tienes que repetir varias veces las cosas, porque se le olvidan fácilmente, no es que tenga Alzheimer pero tiene muchos años y le cuesta recordar. A pesar de tener una edad avanzada sigue teniendo mucho humor y me quiere con locura. Es un abuelo genial y por eso yo también le quiero mucho. Gracias por ser como eres.

1º premio Diego Martínez Menéndez Colegio salesiano Santo Ángel


El Alzheimer Y La Vida Misma Este fue un día que mi madre me dijo que visitara a María mi vecina y amiga, así que fui. Le dije que si quería venir al parque conmigo, pero ella me dijo que no podía porque tenía que ir a ver a su abuela y me quede un poco triste porque no tenía a nadie con quien jugar, así que regresé a mi casa. AL rato, María me llamó y me pregunto si quería ir con ella a ver a la abuela. Yo por supuesto le dije que sí, ya que estaba sola. Cuando llegue, entre y la vi llorando, porque no quería ir a ver a su abuela, y pensé: ¿Tan malo es? Cuando ella me vio, me dijo que subiésemos al coche, aunque me lo dijo con un poco de brusquedad. No me enfadé con ella porque estaba triste y no quería que empeorara. Sus padres me dijeron que teníamos que irnos o sino llegaríamos tarde y yo no quería molestar ni incordiar a nadie, así que obedecí. En el viaje empezamos hablar María y yo y empezó a explicarme que no quería ir con su abuela porque tenía Alzheimer y era muy aburrida. Yo nunca había hablado con una persona con Alzheimer y le pregunte que era. Me dijo que era una enfermedad que afecta a la memoria, pero su madre intervino en la conversación y nos dijo: Que le afecte a la memoria no significa que no pueda hacer grandes cosas”. Cuando llegamos, María estaba tan enfadada que abrió la puerta con mucha brusquedad y le dijo a su abuela Hola sin entusiasmo ni cariño, y eso la verdad me entristeció. Tener una abuela, aunque esté enferma, siempre es bueno y divertido. Una enfermedad nunca cambia la bondad ni el amor que uno siente hacía su familia. María estaba tan molesta que se sentó en un rincón mientras yo saludé a su abuela, que al parecer, se llamaba Marta. Hablamos un rato y vi. Que era muy lista y amable. Empezamos a hacer unas cuantas manualidades, ya que a ella le encantaban. Comenzamos haciendo una cesta de ramas, la verdad yo no tenía ni idea de cómo hacerla hasta que ella empezó a explicarme paso a paso hasta que acabamos.


Francamente, me lo pase genial haciéndola y nunca pensé que iba a divertirme tanto creando una cesta con pequeñas ramas. Fue entonces, cuando se lo comente y me dijo: “Lo que parece aburrido por fuera, puede ser, muy divertido por dentro”. Me lo dijo con un tono muy dulce y amable, La verdad, esas palabras jamás se me olvidaron. Al rato empezamos apuntar unos cuadros. Yo hice uno muy sencillo, era un jarrón con flores, mientras ella dibujo un pueblo precioso. Me quedé asombrada por como pintaba, porque la verdad, mi cuadro me quedó muy raro y algo retorcido, pero ella me ayudo y ese cuadro recobró vida. Nos reímos tanto, que María nos escucho y se puso a pintar con nosotras. De repente, esa cara triste se fue y la vimos muy contenta y muy iluminada mientras pintaba. Lo pasamos también que perdimos la noción del tiempo. Cuando nos dimos cuenta ya eran las siete de la tarde y vinieron los padres de María. Nos dijeron que ya era hora de irse y les preguntamos ambas si podíamos quedarnos un rato más. Por desgracia, no pudimos, pero Marta, la abuela de María, nos invitó a regresar el sábado siguiente. Nosotras aceptamos y desde entonces la visitamos todos los fines de semana.

Las cosas que parecen aburridas y sin vida por fuera, son enormes, divertidas y graciosas por dentro. Solo hay que mirar” Con aquella historia prendí una valiosa lección:

2º Premio Mirángel Díaz Rosales Colegio Principado


Televisión, Videojuegos Y Ordenador Don José es un señor jubilado, antiguamente trabajaba de maquinista de un tren. Vive con su mujer, Aurora en un pequeño pueblo de Valencia. Todos los días por la mañana dan un paseo por un parque que hay muy cerca de su casa. Lo que siempre les extraña es que cuando pasean nunca ven a guiños jugando a lo que ellos jugaban de pequeños. - Nosotras, siempre jugábamos a la goma, al cascayo, a las canicas… - Si, y al llancón a la maza, a la queda… - Mira esos niños, cada uno con su maquinita, ni siquiera se hablan. ¡Qué triste! Comentaban José y Aurora. Después de comer, como siempre, durmieron una pequeña siesta. Cuando se despertaron, siguiendo su rutina, se fueron a un centro social, donde jugaban con sus amigos, Ana, Pepe, Marta y Diego. Cuando estaban jugando les dijeron a sus amigos lo que habían hablado por la mañana y sus amigos dijeron que a todos sus nietos les pasaba lo mismo. Todos los días con la maquinas los ordenadores o la televisión. No juegan nunca a otras cosas, así que decidieron que entre todos iban a enseñar a todos sus nietos los juegos de siempre. Cogieron una hoja y un papel y empezaron a apuntar los juegos y los materiales necesarios para cada uno dé los. Después apuntaron horarios para enseñar los juegos a los niños y cada uno compro alguna de las cosas. Uno compró canicas, otro una cuerda, otro una goma de saltar, otro las tizas, etc. Así durante varios sábados fueron enseñando juegos distintos a los niños. Todos quedaron muy contentos, los abuelos porque pasaron más tiempo con sus nietos y los nietos porque aprendieron nuevos juegos mucho más divertidos que las maquinas. 3º Premio Cristina González Santos Colegio Principado


PARTICIPACIÓN CIUDADANA EN AVILES La participación es un concepto muy amplio que incluye la participación política (el voto en las elecciones), la participación social (un voluntario en una ONG), la participación reivindicativa (acudir a una manifestación) y cualquier otra forma de intervención en la vida comunitaria. Desde el Ayuntamiento de Avilés se viene impulsando acciones que facilitan diferentes vías de participación y relación desde la presencia activa de las asociaciones y personas en los diferentes Consejos municipales (Bienestar Social, de Mayores, de Infancia y Adolescencia, de Eliminación de Barreras, Salud, Cooperación Internacional, Consejo de la Mujer, territoriales de Zona, etc.) al fomento del asociacionismo y el voluntariado, y otras que ponen en contacto directo personas con personas, como la experiencia del Banco del Tiempo. Participación ciudadana es un término que hace referencia al conjunto de iniciativas que pretenden impulsar la democracia participativa y ser el vehículo que lleve a la ciudadanía a una implicación en la toma de decisiones públicas sobre aquellos problemas cotidianos y reales que vivimos, convirtiendo a la población en protagonista de soluciones consensuales, generando la confianza necesaria para canalizar las nuevas demandas sociales, superando el distanciamiento que en la actualidad existe entre ciudadanía y actividad política. Así, desde hace 3 años asociaciones y personas a título individual, a través de los Consejos de Participación de zona, Hacen propuestas a incorporar en la programación anual en los presupuestos municipales de Avilés, proceso en el que se han ido

implicando a mas de 100 entidades ciudadanas. La presencia de diversas asociaciones vecinales, de mujeres, de personas con discapacidad, de afectados de enfermedades diversas, de jóvenes, de mayores, de organizaciones sociales, culturales o deportivas, ha posibilitado un abanico amplio que representa la compleja realidad social y las relaciones de toda esta diversidad presente en nuestra ciudad. Los vecinos y vecinas del municipio, estén asociadas o no proponen en que invertir el presupuesto municipal partiendo de las necesidades sentidas y ejerciendo un debate democrático donde la votación lleva a elegir aquellas propuestas más prioritarias para el conjunto del barrio o de la zona, que tras la valoración técnica y política correspondiente son incorporadas en el presupuesto anual, dando respuestas a muchas de las necesidades manifestadas por la ciudadanía, mejorando las condiciones de habitabilidad y convivencia en nuestra ciudad y que se materializan entre otras cosas en, la eliminación de barreras arquitectónicas urbanas y en equipamientos como la Casa de Cultura, Teatro Palacio Valdés, Colegios dependientes municipales, etc. La construcción de nuevos Centros Socioculturales en los barrios. Nuevos equipamientos para uso del movimiento asociativo, Hotel asociaciones Arbolón, Centro Asociaciones Plaza Mayor Llaranes, Piso Piloto de la Luz. Carril ciclable desde el Paseo de la Ría hasta el barrio de la Luz. Mejora de los espacios de juegos infantiles en los parques. Instalación de equipamientos deportivos para personas mayores en los parques. Mantenimiento de calles, aceras, iluminación etc.…Implantación de clausulas sociales en los contratos municipales.


El acceso a la información es pieza clave en toda actividad de participación de la ciudadanía y, además de los canales previstos por las leyes, en las reuniones de los Consejos de Participación de zona se comentan y se informan muchos de los proyectos y actuaciones municipales, con el fin de facilitar la mayor información ciudadana sobre las actuaciones municipales que les interesen y les afectan. En este contexto, se han facilitado también talleres y charlas promovidas por la Escuela de Consumo Responsable de Avilés y que en particular, en el Centro de Mayores de Jardín de Cantos se han concretado en el consumo responsable del agua y la nueva facturación, el ahorro energético y la factura de la luz y el gas, la recogida de aceite usado en el municipio, y las formas de reutilizar y reciclar desde los domicilios. Estos talleres han dado respuesta a muchas preguntas que la población avilesina venía realizando en relación con el cuidado de nuestro entorno. Existen otras formas de participación y Avilés es una ciudad donde esta variedad e intensidad de “participantes” se observan en la diversidad de asociaciones existentes que desarrollan su cometido y se interrelacionan entre sí, formando un mosaico muy interesante de relaciones y colaboraciones. Se muestran igualmente en la cantidad de personas que participan en entidades, proyectos y actuaciones que tienen que ver con labores voluntarias.

El Banco del Tiempo de Avilés se basa en el modelo tradicional de ayuda mutua y forma parte de una iniciativa que quiere romper el aislamiento y la soledad de la vida urbana, creando un nuevo espacio para compartir, acercar a las personas y desarrollar en la práctica valores de cooperación y solidaridad. El objetivo es fomentar en la comunidad los servicios de cooperación entre personas, entre individuos y familias, entre población de diferentes edades y entre personas autóctonas y recién llegados, para intercambiar tiempo y habilidades. Se trata de un intercambio donde la moneda simbólica es el tiempo y el valor fundamental el de la ayuda mutua. Es un referente donde las personas pueden contactar con otras personas y conocerse, un lugar de encuentro para la oferta y la demanda de tiempo y tareas. El tiempo se intercambia con una reciprocidad mutua entre las personas, evitando que las habilidades y tareas a desarrollar sean una cobertura de trabajo barato, encubierto o remunerado. Como se puede observar, son muchas las posibilidades que tenemos para participar e implicarnos en la vida de nuestra ciudad, en una asociación, haciendo labores voluntarias, aportando nuestras opiniones y colaborando en los Consejos de Participación de Zona o intercambiando nuestro tiempo con otras personas.

Ayuntamiento de Avilés Área de Bienestar Social Servicio de Participación y Ciudadanía


Mi Próximo Amanecer Hoy me di un tiempo para pensar en la vida, mi vida Decidí entonces que a partir del próximo amanecer voy a cambiar algunos detalles para ser cada nuevo día un poquito más feliz. Para comenzar, no voy a mirar para atrás. Lo que paso es pasado. Si erré ahora no voy a poder corregirlo. Entonces, ¿para qué remover lo que paso? Si, reflexionar sobre esos errores para hacer de ellos un aprendizaje para “mi hoy”. No todas las personas que amo retribuyen mis cariños como a mí me gustaría… ¿Y qué pasa? A partir del próximo amanecer voy a continuar amándolos pero no voy a tratar de cambiarles…Eso no lo deseo. Cambio yo. Cambio mi modo de verlos, respeto su modo de ser. ¡¡Pero no piensen que voy desistir de mis sueños¡¡ A partir del próximo amanecer voy a luchar con más garra para que ellos se cumplan, pero va a ser diferente. ¡Voy A Ser Feliz! Ya no voy a parar mi vida porque lo que deseo no sucede, porque un mensaje no llega, porque no oigo lo que me gustaría oír. Voy a crear mi momento… Voy a ser feliz ahora. Tendré otros días por delante, nunca más daré mucha importancia a los problemas que aun no conseguí resolver. A partir del próximo amanecer, voy a agradecer a Dios por darme fuerza para vivir, a pesar de mis problemas. Dejare de sufrir por lo que no consigo tener, por l que no oigo o no veo, o por el tiempo que no tengo. Tampoco sufriré mas por anticipado, pensando siempre lo peor… A partir del próximo amanecer solo voy a pensar en las cosas buenas que tengo. Mis amigos y mi familia nunca más necesitaran darme un hombro para llorar. Voy a aprovechar su presencia para sonreír, cantar, para repartir felicidad. A partir del próximo amanecer, voy a ser yo mismo, nunca mas voy a tratar de ser un modelo de perfección. Nunca más voy a sonreír sin ganas o decir palabras amorosas solo porque creo que los demás quieren oírlas. A partir del próximo amanecer, voy a vivir mi vida Sin Miedo A Ser Feliz Y aprenderé a quererme cada día un poquito más. Un amigo L.N.


RELATO DE UN USUARIO DEL CENTRO DE DIA Me llamo Julio y soy usuario del este Centro de Día “Jardín de Cantos” y quisiera compartir con todos vosotros mi experiencia en el centro. Si soy sincero os he de confesar que cuando mi madre me dijo que iba a empezar a ir al centro no me hizo mucha gracia, claro estaba acostumbrado a ir a mi aire, y estaba un poco asustado, no conocía el centro ni a las personas que allí estaban. Recuerdo que la primera visita al centro te llevan a un despacho y te hacen un montón de preguntas, después te enseñan el centro y te presentan a los que van a ser tus compañeros, ese día me tranquilice un poco, el centro no me gusto mucho, me dijeron que iba hacer gimnasia todos los días, la gente parecía muy amable y además me encontré con alguna persona que ya conocía. En mi primer día, aunque ya conocía el centro y a la gente estaba muy nervioso, tenía mucho miedo a no encontrarme agusto, pero poco a poco ese miedo fue desapareciendo, cada día me sentía mejor. Las personas que están con nosotros son muy buenas y nos cuidan muy bien, me divierto mucho con mis compañeros, haciendo la gimnasia, juegos con la pelota, con los aros y pintando. Alguna tarde salgo con Jesús, un compañero, al Centro Social a jugar a las cartas con las personas que vienen a jugar con nosotros, aprovecho la ocasión para darlos las Gracias. También muchísimas gracias a Luisa, mi profe de Informática que tiene mucha paciencia conmigo y me ha enseñado a navegar por Internet. Gracias a Marisol y Ángela porque cada día nos preparan la comida con cariño. A las limpiadoras del centro que siempre nos reciben con una sonrisa y tienen el centro muy limpio y cuidado. A la peluquera que nos arregla muy bien el pelo. A Patricia la trabajadora Social por ser tan cariñosa. A Luis el ordenanza, a Toño el del transporte por tener tanta paciencia con nosotros. Y por supuesto Muchísimas gracias a Tere la Directora del Centro, que es una persona muy buena Julio García González Usuario del Centro de Día


Recordando A Las Pescaderas Sabugueras ¡Hay que reblinquen, Muyeres!, pregonan una y otra vez por las calles de la villa las pescaderas “Lola la Pisquilla” y la “Pipiola”, sobre su cabeza el barreñon de zinc, delantal con faltriquera, y en los pies en caso de lluvia Katiusques o madreñes. De esta patean las calles de la Villa, Lola la Pisquilla y la Pipiola, pregonando una y otra vez ¿Hay que reblinquen muyeres!, parrochinas, bocartinos, chicharrinos y panchinos y demás especies, que suerte el Mar Cantábrico, Nuestro Mar, el que baña los cabos de peñas, Torres, Busto y Vidio. En esta ensenada que forma la costa, esta nuestra riqueza pesquera. Despensa de nuestro hogar. Así un día tras otro, estas muyeres del barrio de Sabugo y el Nodo, heroínas en una lucha continua de trabajo y sufrimientos para sacar a su familia adelante. Pues los maridos, la que lo tenía casa, cumplía con ir a la mar cuando lo permitía el tiempo y cuando no en el chigre de Patricia en el de la Chichilana, jugando la partida y bebiéndose la media botella o la botella entera de vino. Como estas dos muyeres, Lola la pisquilla y la pipiola hubo ciento catorce heroínas sabugueras mas, que dejaron este mundo sin poder disfrutar de estos centros de la tercera edad como este de Jardín de Cantos, donde la convivencia entre las personas hace más llevadero el resto de nuestros días. El Viento Y La Hoja desprendida de su rama la hoja seca yace en el suelo al pie de su madre, árbol de hojas caducas, allí espera que una voz, la del viento, y no la de Dios, le diga: “Levántate y vuela”, porque las hojas no andan. Según Dios dijo a Lázaro. Pedro Solís


No Les Digamos Viejos No les digamos viejos. ¡Qué tormentos! digámosles mentira, no verdad, diciéndoles de la tercera edad, así, los listos quedan más contentos. Si llamamos canción a los lamentos si al amor le decimos gravedad, estamos incurriendo en la maldad, al estimular falsos sentimientos. Pues así se producen aun más daños, guste o no, a las mujeres, a los hombres, son viejos quienes tienen ciertos años. No cambiemos palabras y pronombres, ni usemos ciertos verbos para engaños, llamemos las cosas por sus nombres. Manuel Ángel Calzón Díaz

Cumplir años es obligatorio, Envejecer es opcional.


UNA MIRADA AL PASADO Mirando hacia atrás, con la distancia que sin ninguna duda confieren los años vividos, no puedo por menos que recordar a la niña de tan solo cuatro años, asustada, temerosa, cuando en plena guerra “incivil” los aviones rugían sobre nuestras montañas, volaban sobre nuestras cabezas sembrando el terror de los niños y mayores, desafiando la tranquilidad de un pueblo llano, sencillo y trabajador que solo entendía de cuidar de su ganado, sembrar con sus manos un pedazo de tierra para tener un plato de comida que llevarse a la boca. Nuestro “refugio”, para protegernos de los ataques, era la cuadra del ganado. “Todos a la cuadra” –decía mi madre-, y temblando de miedo nos escondíamos entre los asustados animales como si eso sirviera para algo en caso de ataque. En mi pensamiento continua imborrable la imagen de una mesa ocupada por extraños comensales con los mosquetones apoyados en las paredes. A mi madre haciendo tortillas y friendo chorizos para esos sujetos. No sé si eran vencedores o vencidos, eso me da exactamente igual. Lo que cuenta es que se comían nuestras viandas mientras que alguien,

mosquetón al hombro, vigilaba la casa para que nadie les molestara. En la actualidad leer cada día la prensa, escuchar la radio o mirar los telediarios, quiero pensar que a la gente de a pie le da un cierto escalofrió. Guerras, muertes, terrorismo,.. Aunque creo que ahora los jóvenes no lo tienen nada fácil, demasiado para trabajo precario, creo que la juventud de hoy va más a su bola; manifestaciones, acampadas, botellón. Pese a quien pese viven su vida, disponen de otros medios de los que ni en sueños disfrutamos los de mi generación que apenas teníamos posibilidades para comprar un libro y no digamos una radio y ¿para soñar con ordenadores, videojuegos o Internet?. Sin ninguna duda, no se puede recuperar el tiempo, no creo que sea saludable lamentar lo que pudo ser y no fue, pero una mirada al pasado puede ser saludable para que la juventud de hoy pese a las muchas dificultades que sin duda se encuentran hoy en el camino, a pesar de que disponen de otros medios de los que carecimos los que ahora somos mayores.

Genoveva García Suarez


Jardín De Cantos ¡Rodados! Jardín de cantos rodados se debería de llamar pues todos los que aquí estamos somos cantos muy rodados con los años que han pasado las vueltas que nos an dado los golpes que hemos llevado y endurecidos estamos de de tanto rodar…..rodar. Mas como a todos los cantos para limar sus aristas se necesita de arenitas y en la orilla descansar. Y si de jardín hablamos y en esa orilla estaremos jardín de cantos y flores encontraremos amores tardíos pero serenos. Y no habrá ningún jardín donde pájaros no canten y en coro con sus canciones la moral no nos levante.


Y esas flores ya marchitas por el paso de los años pintan rosas y claveles con los colores de antaño. Rosas flores y claveles que guardan en su memoria y tienen todos los genes para revivir la historia. Y esas flores de jardín que nacimos entre cantos para poder subsistir e intentar mejor vivir hemos de seguir aquí ordenador tecleando. Como una flor de jardín o canto que hemos rodado quiero agradecer aquí a las abejas que así a estas flores han cuidado. A este aire de juventud que cada día nos llega de estos buenos jardineros que a sobrevivir enseñan. Muchas gracias a todo el personal (Dirección, Laboral, y Profesores; que con esfuerzo, dedicación y aguante logran que esto funcione.

AMARALONSO Avilés octubre de 2011


Cómo Amar A Los Adultos Mayores DÉJALO HABLAR... porque hay en su pasado un tesoro lleno de verdad, de belleza y de bien.

DÉJALO VENCER... en las discusiones, porque tiene necesidad de sentirse seguro de sí mismo.

DÉJALO IR A VISITAR... a sus viejos amigos porque entre ellos se siente revivir.

DÉJALO CONTAR... sus historias repetidas, porque se siente feliz cuando lo escuchamos.

DÉJALO VIVIR... entre las cosas que ha amado, porque sufre al sentir que le arrancamos pedazos de su vida.

DÉJALO GRITAR... cuando se ha equivocado, porque los ancianos como los niños tienen derecho a la comprensión.

DÉJALO TOMAR UN PUESTO... en el automóvil de la familia cuando van de vacaciones, porque el año próximo tendrás remordimientos de conciencia si el abuelito ya no está más.

DÉJALO ENVEJECER... con el mismo paciente amor con que dejas crecer a tus hijos, porque todo es parte de la naturaleza.

Desconozco su autor


La jubilación de un ordenanza Luís Junquera Fernández, empezó a trabajar en este Centro Social de Personas Mayores Jardín de Cantos de Avilés en Noviembre de 1993, como Ordenanza. En la actualidad lleva trabajando en el18 años. Llego desde Gijón, donde estaba en otro Centro de otras características. Luis, como todos los socios le llaman, es una persona entregada a su trabajo y al servicio de las demandas que cualquiera pueda hacerle, siempre con la sonrisa en la cara cuando se dispone a contestar a lo que se le haya preguntado. La pereza no existe para él, acude cada vez que se le necesita. Hombre competente en su trabajo, fiel, respetuoso, amable y amigo de todos. El recorrido de Luis en este Centro a lo largo de todos estos años, ha sido de una importancia incalculable, en cada actividad que el Centro organiza para la celebración de cualquier evento, como Relaciones Intergeneracionales, Días de Encuentro, decoración del árbol de Navidad, Aniversario del Centro, preparación del Vino Español, inscripciones para cursos etc. Su colaboración y su disponibilidad nunca se hacen esperar. En los últimos talleres que el Centro ofrece a sus socios, como son Bolillos, Malla de Luanco, Gimnasia, Pintura, paswork, Baile de salón, Informática en las ramas de Iniciación de Word, Internet, Video Digital, PowerPoint y Correos Electrónicos, en todas elles tenemos a Luís disponible y colaborando para montar todas las exposiciones que serán visitadas por todos los socios que se acerquen al Centro en estos días de fiesta, de forma desinteresada y en ocasiones en horas que no corresponden con su jornada laboral. En estas visitas, se le ve al frente de un grupo de alumnos y socios por las distintas salas donde se encuentran las exposiciones, guiándoles y explicándoles la labor que han realizado los socios que han participado en los trabajos de manualidades. Pasaran más de 100 años para que nazca una persona tan responsable y comprometida con nuestro Centro como Luís. Por eso, te damos las gracias en nombre de este Centro por tu entrega de una manera tan incondicional y desinteresada y te deseamos en tu nueva etapa la felicidad que te mereces. Te tendremos presente siempre tratando de imitarte y de seguir tu ejemplo, aunque nos dejas el listón demasiado alto Nº de Socio 9807


HABLEMOS DE SETAS (Por A. Martin Alonso) Para mi es un pacer hablar, recolectar, clasificar, aconsejar y sobre todo degustar este exquisito manjar, al que aun siendo un hongo, reconocemos como nombre común de setas, hablar de setas en una reunión o tertulia va siendo ahora mas habitual que cuando yo comencé allá por los años 50, puesto que la gente se a aficionado mucho mas, tiene mas tiempo libre y sobre todo, porque no, tiene más cultura. Pero cuidado, que a veces se oyen disparates tales como: Que en primavera todas son buenas, que las que comen los caracoles no son venenosas, que las que no ponen negra la plata son comestibles, y otras locuras parecidas. Todo esto es incierto, lo sabemos muy bien los que entendemos un poco del tema y los que lloran algún familiar que se marcho de este mundo por creer en estos tópicos. Recolectar es una de las cosas más bonitas, se siente placer, pero hay que hacerlo con mucho cariño, con mucho esmero y con mucha delicadeza, en la mayoría de los casos las setas se da en corros, a los que coloquialmente llamamos ´´corro de brujas``. Hablamos de prados y montes, porque también las tendremos árboles y troncos en descomposición, en ambos casos primero observamos todo el conjunto, y después si conocemos la especie y sabemos si es comestible. Con un cuchillo la iremos cortando,

limpiándolas y colocándolas en nuestra cesta; pero si no las conocemos, debemos de arrancarla toda completa, incluida la raíz (MICELIO), para que el experto la pueda conocer bien. Clasificar, deben ponerse todas las setas que sean diferentes separadas unas de otras, sino se conocen no deben nunca mezclarse. Aconsejar, debemos aconsejar siempre con mucha seguridad, es preferible que se tire una cesta de exquisitas setas, por muy ricas que sean, que poner en peligro la vida de unas personas, si no está muy seguro, hay que ser coherente y mandar que acudan a otro experto. Degustar, ``apaga y vámonos``. Solamente pensar que ya los romanos antes de Cristo había clases de setas que solo estaba permitido que comiera el Cesar, porque era el Dios, y en nuestro tiempo esta seta se conoce con el nombre de AMANITA CESAREA (seta de los Cesares), aun sabiendo que alguno de ellos había muerto envenenado al mezclarle con ella otros ejemplares venenosos. Tenemos en ellas todos los sabores, desde un COPRINUS COMATUS con sabor a calamar, a la suavidad de un BOLETUS EDULIS, o al sabor fuerte de un LACTARIUS DELICIAS, y no puedo seguir mas porque la boca se me hace agua.

Y termino diciéndoos que…

Con un buen jarro de vino y setas de primavera solo me queda deciros que paséis felices fiestas


Concilio De Coyanca Por El Año 1055 De Nuestra Era En El Nombre Del Padre Y Del Hijo Y Del Espíritu Santo Yo, el rey Fernando y la Reina Doña Sancha, para la restauración de nuestra cristiandad, hemos celebrado concilio en Castro Coyanca en la diócesis ovetense, con los obispos y abades y magnates de todo nuestro reino. En el cual concilio estuvieron presentes; Froilan obispo de Oviedo, Cipriano de León, Diego de Astorga, Siro de la sede palentina, Goaiz de Calahorra, Juan de Pamplona, Pedro de Lugo y Cresencio de Iria. Desde un monasterio a las afueras de la ciudadela de Oviedo, se prepara todo lo necesario para la salida de la comitiva con destino a Coyanca, donde el Rey Fernando I haría concilio con los obispos, la nobleza y abades de su reino, a fin de solventar todas las diferencias existentes en todo su territorio, compuesto por antiguos reinos y señoríos. El obispo Froilan de la diócesis ovetense presidiría la parte eclesial del concilio. En el sequito que iría al frente de toda la comitiva del primer reino, estaban abades, teólogos, frailes de toda índole, estudiosos de las escrituras sagradas y gran parte de la nobleza astur. Al frente de la independencia, estaba el sobrino predilecto del obispo Froilán, Don Felipe, que así se llamaba. Era un joven de veintitrés años, rubio, alto y fornido, de rostro agradable y modales instruidos. La obre maestra de su tío, que soñaba con que su pariente, tomase los hábitos y se dedicase a la vida eclesial. Durante el camino, se unían a la comitiva clérigos y nobles caballeros, llamados a tan grande acontecimiento del reino, en el Castro de Coyanca. Transcurridas las primeras etapas haciendo parada al anochecer, en las posadas de pueblos o en cenobios habidos en el camino, la sexta jornada de su salida empezó la subida del puerto hacia las tierras de la meseta.


Había sido una jornada dura, los carros, carretas, los mulos, caballerías, sobre todo el personal estaban totalmente agotados. En un pequeño poblado de servicio, al lado de una laguna o lago, junto a un rio rápido, se decidió por parte de la jerarquía acampar una semana, con el fin de reponer fuerzas y preparar un tramo hacia la capital leonesa, donde se les esperaba, para en compañía de sus altezas, ir al lugar de destino. Don Felipe se instalo en una pequeña casa al lado de la torre, donde se les hospedarían el prelado y sus colaboradores más próximos. En la parte alta de la fortaleza vivía don Ramiro, un leal servidor de su señor y Rey Don Fernando. Don Ramiro, hombre de pocas luces, acostumbrado a manejar la espada más que el latín. Su esposa, Doña Leonor, mujer culta, preparada por su familia para ocupar mejores posiciones, al fin caso con Don Ramiro y su hija Doña Narbola, de belleza y cultura esmerada. Su madre preocupada por su futuro, había volcado en ella todas sus ilusiones, esperando mejor suerte que la suya. Al anochecer, en los largos días del mes de mayo, los señores de la torre invitaban a sus huéspedes a una pequeña tertulia en uno de los salones habilitados para ese menester. Hacia mucho tiempo que no había tanta grandeza de visita, el reverendísimo señor obispo de Oviedo, señor de los Valdés, familia de la más alta nobleza astur, su sobrino, cinco nobles, cuatro abades y varios caballeros. Doña Leonor se movía entre todos ellos con forma y pulcritud. Su hija, Doña Narbola, apenas osaba mirar de frente a los ilustres señores, solo de soslayo se fijaba en Don Felipe. Sentía una gran fascinación por el joven, sabia por su intuición que él sentía lo mismo. En esos días, procuraron hablarse, intimar y adorarse, como era normal entre jóvenes con su gran atracción. Se despidieron con promesas y formalidades, esperando los dos que sus ilustres familias comprendiesen y fuesen proclives a su unión y con ella la de sus linajes. Al amanecer del jueves, día de partida de la comitiva con destino a la llamada real para asistir al concilio, Doña Narbola paseaba entre carruajes, carretas, caballos y soldadesca, curioseando y escuchando cuanto llegaba a sus oídos, con poco ruido y mucho sigilo. El destino quiso que escuchase, tras unas carretas, una conversación,


donde dos soldados de graduación, se reían del amorío de ella con Don Felipe, dando por sentado que era uno de los flirteos del muchacho, porque su tío tenía más altas pretensiones para su futuro. Desolada, se retiro a la fortaleza. Lloro profundamente. Espero que la caravana se pusiese en marcha. Desde las almenas de la torre, con sus ojos húmedos, vio partir a Don Felipe, con dolor por el engaño sufrido. Días más tarde, montando su corcel, salió de la fortaleza con destino al lago Glaciar, que se hallaba en una hondonada de uno de los picos que rodean el pueblo, se quito la ropa y lentamente se metió en las profundas aguas. Buscando por todas partes, al fin encontraron al corcel y las vestimentas de la muchacha a orillas del lago. La desolación fue total en toda la comarca. Doña Narbola, la esperanza de la fortaleza, se había ahogado. Jornadas interminables, sus altezas Don Fernando y Doña Sancha, finalizado el concilio, partían hacia Sahagún a descansar unos días antes de regresar a palacio. Don Froilán ultimaba todos los preparativos para su salida hacia el reino astur, su sobrino, Don Felipe le había comunicado su decisión de casar con Doña Narbola. El prelado, después de un rato de oración, había autorizado esa unión. La muchacha era muy religiosa, culta y hermosa, partido suficiente para gente de gran nobleza. El regreso se hizo en etapas, como a la ida. En la capital de León se recibió la triste noticia del ahogamiento de la joven, algo inusual en el prelado fue depositar unos besos en las mejillas húmedas de su sobrino. En la fortaleza de Montes Altos, el luto era riguroso, no había consuelo para Doña Leonor y Don Ramiro. El obispo Froilán les comunico las intenciones de su sobrino. Doña Leonor, con la mirada triste y lejana, ojos aguados, abrazo profundamente a Don Felipe. Traspasada la barrera de las montañas, camino de Oviedo, en el monasterio de San Martin, Don Felipe, con la bendición del obispo, quedo de novicio. Dicen las crónicas que llego a ser abab y que solo había grandeza, misericordia y amor hacia los demás, siendo tenido por el pueblo como un verdadero santo. En días recios de aire fuerte, el pozo donde se ahogo la doncella, dicen que brama. Los vecinos de ahora me han jurado que es el canto de Doña Narbola. Amigos, nunca hagáis críticas sin saber, porque pueden producir un daño irremediable.

J. Ordóñez (Salinas 2011)


HIJO INTELIGENTE- PADRE MÁS ASTUTOUn adolescente recién aprobado su examen de conducir preguntó a su padre que cuando podrían hablar sobre que Él utilizara el coche. El padre le dijo que hicieran un trato: “Tú mejoras el promedio de tus calificaciones de 7 a 8, estudias la Biblia un poco y te cortas el pelo, entonces hablaremos sobre prestarte el coche. Como seis semanas después le dijo el padre: Hijo, has mejorado tus notas y he visto que has estado estudiando la Biblia, pero me decepciona ver que no te has cortado el pelo. El muchacho contestó: Sabes Papá, he estado viendo en mis estudios de la Biblia, que Sansón llevaba el pelo largo, Juan el Bautista llevaba el cabello largo, Moisés también lo llevaba largo, y hasta existen evidencias de que, ¡Jesús llevaba el pelo largo! A lo que el padre contestó: ¿Y no te fijaste que todos iban a pie a todas partes?


¡La vida debería ser al revés! Se debería empezar muriendo y así ese trauma quedaría superado. Luego te despiertas en un Hogar de ancianos mejorando día a día. Después te echan de la Residencia porque estas bien y lo primero que haces es cobrar tu pensión. Luego, en tu primer día de trabajo te dan un reloj de oro. Trabajas 40 años hasta que seas bastante joven como para disfrutar del retiro de la vida laboral. Entonces vas de fiesta en fiesta, bebes, practicas el sexo, no tienes problemas graves. Y luego te preparas para empezar a estudiar. Luego empiezas el colé, jugando con tus amigos, sin ningún tipo de obligación, hasta que seas bebé. Y los últimos 9 meses te pasas flotando tranquilo, con calefacción central, roomservice, etc. etc. Y al final... ¡Abandonas este mundo en un orgasmo!

(¡QUINO!)


Una anciana A la entrada del gran bazar se reunían toda clase de mendigos. Me llamó especialmente la atención una anciana llena de andrajos que parecía la más pobre de todos ellos. Por favor -gemía-, llevo tres días sin comer. Rebusqué en mis bolsillos y le di dos monedas. Esperé escondido en un zaguán hasta que se levantó, con el propósito de seguirla y ver en qué invertía la parca limosna que le había dado. Despacio y cansina, la anciana avanzó lentamente entre la multitud que abarrotaba el mercado. Durante unos momentos la perdí de vista, y cuando volví a verla, caminaba ya mucho más alegre, apretando con cuidado un bulto bajo la túnica. Tomó un callejón lateral que salía del mercado y desembocaba en una especie de plaza calurosa y polvorienta. Allí, sentada a la sombra del único árbol que había sobrevivido al terrible viento del desierto, la mujer levantó la túnica y sacó un mendrugo de pan y una magnífica rosa roja. Hizo una mueca que debía ser una sonrisa, al tiempo que comenzó a ablandar el pan con sus encías desdentadas. La contemplé mientras deshizo el mendrugo lentamente y, poco a poco, se fue comiendo hasta la última migaja mientras observaba la rosa con ojos brillantes. Después, una expresión de paz se reflejó en su rostro. Me acerqué junto a ella y le pregunté: Anciana, ¿cómo es posible que alguien tan pobre como tú haya derrochado una de las dos monedas que le di en esa extraña flor? La anciana me miró desde sus cien años de sabiduría y dijo: Tenía dos monedas. Con una compré con qué vivir. La otra la gasté para tener por qué vivir...


ÂhÇ [táàt cÜÉÇàÉÊ Hace un puñado de años, tantos como veinte, llego un chaval hasta este centro. Venía asustado, intranquilo, casi recién aprobada la oposición, sin saber lo que me iba a encontrar, con muchas inquietudes, con muchas ideas y con muchas ganas de trabajar. Eso sí, muchas ganas. Nunca había trabajado en la administración y menos con personas mayores, no sabía cómo me iban a aceptar, pues pertenecía a otro ramo, siempre estudiando y trabajando en la empresa privada del ramo del metal. Era muy duro, pero con voluntad y esfuerzo siempre salí adelante, por eso digo que el trabajo no me asustaba, me asustaba como iba a encajar con mis compañeros y sobre todo con los socios del centro. Tengo que decir que tengo que dar las gracias a tos mis compañeros, empezando por mi directora y terminando hasta por el último socio, pues siempre me han facilitado mi labor, demostrándome su cariño y su complicidad. Muchas Gracias. Hoy escribo estas letras, aparte de demostrar mi cariño hacia todos, para deciros que mi misión va llegando a su fin, pues llega la hora de jubilarme y dar paso a otras personas, no penséis que me voy a olvidar de todos. No, pasare a engrosar la lista de socios del centro y estaré por aquí con frecuencia, pues quiero llevaros siempre conmigo. También en este momento quiero recordar a todas las personas que nos han dejado y a todos los que por un motivo o por otro no pueden venir al centro, que sepan que tienen un hueco en mi corazón y que no me olvido. Así que no me voy a despedir, si no deciros: Muchas gracias, un abrazo muy fuerte y hasta dentro de un rato.

Luis Junquera (Ordenanza)


DESDE ESTAS PAGINAS QUEREMOS TENER UN RECUERDO MUY ENTRAÑABLE PARA TODOS LOS SOCIOS QUE EN LO LARGO DE ESTE AÑO NOS DEJARON.



La voz del centro