Quaderns Catalans de Cultura Clàssica
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Índex
Heracles, Paros y Apolo Delio: el fragmento 140a Maehler – G8 Rutherford de Píndaro, Emilio Suárez de la Torre 7
Objectivitat i discurs mític a les Històries d’Heròdot, Jordi Redondo ..................... 21
Versos per a un metge. Nova lectura d’un poema epigràfic fragmentari de Roma, Sandra Muñoz Martínez 39
La mirada eròtica com a generadora de ficció literària: Imagines de Llucià i Leucipe i Clitofont d’Aquil·les Taci, Roser Homar 51
Filòstrat i les ambaixades de teors tessalis a la tomba d’Aquil·les (Her. 53.8-23): història intermitent d’un culte heroic, Marta Oller Guzmán 77
Un libro blanco de Francesc Marcià para el aprendizaje del latín a partir del catalán junto con noticias de su biblioteca, Alejandro Coroleu –Julián Solana Pujalte 103
Ítaca. Quaderns Catalans de Cultura Clàssica
Societat Catalana d’Estudis Clàssics
Núm. 42 (2026), p. 7-19
ISSN (ed. impresa): 0213-6643
ISSN (ed. electrònica): 2013-9519
DOI: 10.2436/20.2501.01.128
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Heracles, Paros y Apolo Delio: el fragmento 140a Maehler –G8 Rutherford de Píndaro
Emilio Suárez de la Torre
Universitat Pompeu Fabra
abstract
The author comments fr. 140a Maehler-G8 Rutherford of Pindar following this structure: 1. Paean in Pindar’s poetry; 2. The selected fragment; 2.1 The text; 2.2 Contents; 3. Remarks; 3.1 Heracles and Paros: Problems of interpretation of the fragment; 3.2 The song of the chorus: the oracular component; 3.3 The ritual context: Paros or Delos?; 3.4 Beyond the oracular component: Heracles’ exaltation and the local tradition; 4. The importance of this fragment. The author defends its generic classification as a Paean, composed to be probably song at the Apolline sanctuary of Delos, and underlines Pindar’s ability to link Parian and Delian divine and heroic cults.
Keywords: Paeans, cult, poetry, prophecy.
1.
El peán en la poesía pindárica1
Junto a los epinicios, las numerosas composiciones pindáricas correspondientes a modalidades de canto coral destinadas a interpretaciones en fiestas públicas (himnos, ditirambos, peanes, etc.) revelan la gran popularidad del tebano en los más diversos territorios griegos y su notable productividad poética. En lo que se refiere al culto apolíneo, como es sabido, conservamos composiciones destinadas al santuario délfico 2 , al de
1. Agradezco a los anónimos revisores del artículo su atenta lectura y sus útiles observaciones. Lógicamente la responsabilidad del conjunto es sólo mía.
2. Peanes 8, 10, 3 y aquellos en los que aparecen claramente los destinatarios: 6 (delfios), 15 (eginetas), 1, 7, 9, 7c y 20 (Tebas), 2 (Abdera), 18 (Argos); a ellos se añade el fr. 20 (con
8
Emilio Suárez de la Torre
Delos 3, al Ismenio de Tebas4 etc. Como sucede con los epinicios, Píndaro muestra una gran habilidad para ajustar la composición a las expectativas de los comitentes y al contexto de interpretación, sin que falte la llamada a la reflexión sobre el ser humano y su conducta, junto con una notable perspectiva teológica5 y una sutil capacidad de reconducir la tradición mítica, ajustada a la oda en cuestión. El fragmento aquí comentado no permite un tratamiento amplio de todos esos aspectos, pero contiene elementos que, en mi opinión, dejan suficiente margen de valoración genérica y de su ajuste al entorno cultual, aunque la determinación de cuál es ese entorno es uno de los interrogantes que se nos plantean.
2. Sobre el fragmento seleccionado
Empiezo por expresar mi opinión de que este fragmento corresponde a un peán6. En cualquier caso, hay que destacar el hecho de que, a pesar de su brevedad, de su difícil reconstrucción y de las dudas que plantea, estamos ante un claro ejemplo de canto poético destinado a una comunidad en que la tradición heroica (representada por Heracles7) y los aspectos más destacados del culto apolíneo (profecía, purificación, protección de la ciudad) quedan perfectamente agrupados en esta composición, que sirve además como enlace poético-religioso entre las islas de Paros y Delos8. Se trata de un texto que pone de manifiesto el modo en que los descubrimientos papiráceos van enriqueciendo nuestro conocimiento de los autores antiguos y demuestra
mito de Heracles). Un estudio importante de las características, evolución genérica (pero cf. infra, nota 4), textos y testimonios de peanes en general es el de Käppel 1992. Sin embargo, no hay en este estudio ninguna mención al presente fragmento pindárico. Para los peanes délficos puede verse suárez de la torre 2013. En el presente artículo utilizaré la numeración de la edición de Maehler 1987, salvo en lo referente al fragmento estudiado.
3. 7b, 5 (52e), 4 (52d), 12 (52m).
4. El 9 (52k).
5. Para la perspectiva religiosa de las composiciones pindáricas, véase suárez de la torre 1993.
6. rutherford 2001, p. 382, considera que el género es dudoso, pero que, al dedicarse a Apolo, sería razonable considerarlo un peán. El perfil del peán como género ha sido tratado, con diferentes perspectivas, especialmente por harvey 1955 (junto con otros géneros líricos), Käppel 1992 y schröder 1999 (con una crítica radical, algo excesiva, de Käppel). No entraré ahora en esta discusión: mi inclinación por la clasificación como peán parte de la adecuación a un contexto apolíneo, perfectamente combinado con tradiciones locales y las razones que más abajo indico, a pesar, por ejemplo, de la ausencia del epifonema. Además, el peán pindárico muestra una homogeneidad notable, entre cuyos rasgos sobresale precisamente la orientación apolínea en todas sus dimensiones.
7. En esta contribución me limitaré a poner de relieve el tratamiento que el poeta hace del mito en el contexto de interpretación del peán. Es evidente que la figura de Heracles tiene un carácter panhelénico, que trasciende lo local, pero no procede ahora una disquisición desde esta perspectiva. Para el tratamiento de la figura de Heracles en Píndaro remito a nieto 1995 (cf. infra, n. 18).
8. La relación entre ambas islas ha sido analizada por constantaKopoulou 2007, pp. 38-57, si bien no hace referencia al presente fragmento.
Heracles, Paros y Apolo Delio 9
cómo un breve texto puede reforzar y ampliar nuestra visión de esos autores y de la cultura griega.
2.1. Transmisión del texto
El fragmento se encuentra en el Π11 (P. Oxy. 3, 408, P. Yale 18), junto con el fragmento 140b Maehler – G9 Rutherford, que no parece corresponder a la misma composición9. Además, se considera que el Π26 (P. Oxy. 26, 2442), fr. 16 podría contener el encabezamiento de la presente composición (Π]ΑΡΙΟΙΣ[)10. Desde luego el contexto pario es el adecuado para el contenido del fragmento, como ahora veremos. Desgraciadamente, la parte mejor conservada correspondería sólo a la primera antístrofa y al comienzo del epodo.
2.2. Contenido
Los estudios y ediciones11 dedicados a los peanes pindáricos hacen ya difícil añadir algo que pueda contribuir a la interpretación de los mismos. En lo que se refiere al presente fragmento, partiré de la descripción efectuada por Rutherford12 para añadir algunas sugerencias complementarias. En la parte más completa, correspondiente, como he señalado, a la antístrofa de la segunda tríada y al comienzo de su epodo, encontramos la evocación de dos intervenciones de Heracles, separadas por una breve invocación del coro a Apolo. La primera de las actuaciones podría corresponder13 al episodio de los trabajos de Heracles (narrado brevemente por Apolodoro)14 en que aquél, embarcado en busca del cinturón de la amazona Hipólita (del que se había encaprichado Admete, hija de Euristeo), llega con su nave a la isla de Paros, en la que vivían los hijos de Minos (Eurimedonte, Crises, Nefalión y Filolao), los cuales dan muerte a dos de los compañeros de Heracles al desembarcar.
9. Cf. rutherford 2001, pp. 382-387.
10. Cf. Maehler 1989, p. 122. Probablemente seguiría la indicación ΕΙΣ ἈΠΟΛΛΩΝΑ. Sería el comienzo del texto que a veces se ha editado como Peán 19. bona 1988, p. 283, se limita a una referencia al fr. 140a, pero descarta unirlo con lo anterior, porque “in verità quanto ci resta è troppo esiguo”. Es cierto, pero considero que, incluso sin la unión con el inicio indicado, el presente fragmento tiene un valor apreciable como peán en el entorno de Paros y Delos.
11. Destaco ahora las ediciones de schroeder 1908, 1914, 1923, turyn 1948, snell-Maehler 1975, 1987, bona 1988, Maehler 1989, race 1997 y rutherford 2001. Para el presente fragmento, además de las ediciones mencionadas, véase ferrari 1990 y 2000.
12. rutherford 2001, pp. 377-387. Las partes que establece para la parte conservada (pp. 380382) son: 1. El ataque de Heracles a Paros, 2. La fundación del Delion de Paros, 3. La traición de Laomedonte, y 4. La parte final, que, en su opinión, puede volver a la historia del ataque de Heracles a Paros o continuar la historia de Laomedonte.
13. No estoy tan seguro como Rutherford, pero es verdad que no hay alternativas conocidas.
14. II 5, 98-99.
Emilio
Suárez de la Torre
Entonces Heracles mata a los hijos de Minos y asedia la isla, hasta que sus habitantes acceden a sustituir por dos de ellos (Alceo y Esténelo) a los que habían sido asesinados. Ahora bien, a diferencia del relato de Apolodoro, Píndaro no menciona estos episodios, sino que atribuye a Apolo la orden de castigar al rey de la isla (cuyo nombre no se indica), descrito con el expresivo epíteto de ξενοδαΐκτας (“asesino de extranjeros”). Estos hechos serían los evocados hasta la línea 59. En ese momento el coro parece introducir una referencia al festejo en que se entona este canto y le recuerda además al dios que Heracles instituyó en Paros el culto a Apolo y Zeus cuando pasó por aquel territorio camino de Troya: Laomedonte había cometido una doble ofensa, primero cuando no recompensó, según lo prometido, a Apolo y Posidón, los cuales, bajo forma humana, le habían ayudado a construir los muros de Troya; y luego cuando no cumplió su promesa de conceder a Heracles como esposa a su hija Hesíone, a la que el héroe había salvado de ser devorada por el monstruo marino enviado en castigo por Posidón15. Llegamos así al epodo, en el que de nuevo hay una mención de una antigua profecía referente (según parece) a la familia de Laomedonte. Al final del epodo se vuelve a la actualidad de la fiesta.
3. Observaciones
Aunque nos falta una buena parte de la composición, lo conservado nos permite apreciar la perfecta técnica de Píndaro para conseguir una fusión del componente oracular16, el enaltecimiento de la figura de Heracles y la armonización de la tradición cultual de Paros con la del entorno insular (que incluye la isla de Delos 17), a través de ese tratamiento de Heracles 18 y de la orientación apolínea del pasaje. Una combinación perfecta para un peán. Veamos ahora en detalle cómo se van entrelazando estos elementos y los problemas que plantea la interpretación del poema.
3.1. Heracles en Paros. Problemas de interpretación del fragmento
El comienzo de la antístrofa podría hacer referencia a una antigua profecía (vid. τοὶ πρόϊδ[ο]ν ἀΐσαν) de destrucción que Heracles llevará a cumplimiento
15. Apollod. II 103-105.
16. Para la importancia del componente mántico en las odas de Píndaro, véase Suárez de la torre 1990.
17. Sobre la “insularidad” Delia en su entorno geográfico, desde un punto de vista históricoarqueológico, véase Magadán 2023-2024.
18. Como señala nieto hernández 1995, Heracles es la figura heroica preferida de Píndaro (la autora establece diversos paralelismos entre el héroe y el poeta), de la que el poeta destaca el origen divino, su valentía y resistencia o la fundación de los Juegos Olímpicos, a la vez que silencia ciertos aspectos menos positivos de su biografía.
Heracles, Paros y Apolo Delio 11
(τότ’…Ἡρακλέης). Es probable que se incluya una intervención en estilo directo19 acerca de la indicación de Apolo de que proteja la vida de los habitantes indefensos frente a la conducta de un rey criminal ( ξενοδα[ΐ]κτα βασιλῆ[-] ), dominado por la ἀτασθαλία , lo que desata la ira de Apolo (κοτέω[ν]). Heracles obedece a Apolo (cuyo poder parece subrayarse: πάντων γὰρ ὑπέρβιος20) y acaba con la conducta ignominiosa del rey. De modo que, con esta breve descripción, Heracles queda retratado como un héroe justiciero obediente a los dictados de Apolo. Un breve relato muy adecuado para las tradiciones locales.
El problema que plantea esta interpretación es que no sabemos quién es ese rey de reprobable conducta. Si el pasaje hiciera alusión al episodio relatado por Apolodoro, la discrepancia sería notable, ya que en él se habla sólo de los hijos de Minos sin destacar a ninguno. Desde luego, Paros (como el resto de las Cíclades) estuvo bajo el dominio cretense, pero aquí se menciona a un gobernante específico de la isla, cuyo castigo no corresponde a la biografía de Minos. De todas formas, no hay alternativas conocidas21, por lo que, con independencia de la identidad del ξενοδαΐκτας, lo que se pone de manifiesto es el logro de Heracles de acabar con el criminal soberano de Paros22
3.2. El coro que relata. El componente oracular23
El coro nos sitúa a continuación en el presente de la interpretación y recuerda a Apolo que Heracles erigió un altar en su honor en Paros con ocasión de la expedición del héroe, camino de Troya, adonde fue como “heraldo” del destino nefasto que aguardaba a Laomedonte. De modo que en el final de la antístrofa y al comienzo del epodo de nuevo se pone de relieve el componente oracular: véanse las expresiones πεπρωμένοι’(ο)… μόροιο (67-68) y παλαίφατον (69), con insistencia en lo que estaba predestinado por los dioses y revelado. El episodio narrado, como es frecuente, es bien conocido por otras fuentes o por pasajes del mismo autor, pero queda dotado aquí por Píndaro de una nueva perspectiva, que se justifica precisamente en razón del tipo de poema. Ya en Homero se da una breve referencia de la antigua conquista de Troya por Heracles y de la muerte de Laomedonte, evocadas precisamente en el enfrentamiento entre un heraclida, Tlepólemo, y el licio Sarpedón 24. Después de Homero, es el propio Píndaro quien hará un uso más
19. Propuesta de ferrari 1990, recogida por rutherford 2001, p. 380.
20. Surge la duda de que el epíteto se refiera aquí al dios. En la Olímpica 10, 15 se aplica a Heracles, mientras que en Baquílides 3, 37 se refiere a Apolo.
21. En su edición, race 1997, p. 373 resume el contenido como si la única referencia mítica fuera la de Laomedonte. Esto facilitaría la identificación con un solo personaje, pero el problema es que las acciones descritas en la antístrofa no se acomodan al episodio troyano.
22. Sobre una posible perspectiva de colonización, véase rutherford 2001, p. 380, n.5, con referencias.
23. Sobre la importancia del componente mántico en Píndaro remito a suárez de la torre 1990. 24. Il. 5, 640-651.
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Emilio Suárez de la Torre
extenso de este mito, ya que el eácida Telamón participó en esta conquista de Troya junto con Heracles25. Con algunas variantes, encontraremos luego resúmenes en autores como Apolodoro26, Diodoro Sículo27 o Tzetzes28, sin que falten versiones de Ovidio29 o Higino30. La razón habitual del castigo a Laomedonte, como ya se ha señalado, es su falta de palabra: primero no dio a Posidón y Apolo la paga prometida por construir las murallas, cuando éstos le ayudaron bajo forma humana31 para poner a prueba su hybris; después, no recompensó a Heracles con las yeguas prometidas, cuando éste liberó a su hija Hesíone del ataque del monstruo marino al que había sido expuesta, siguiendo un oráculo que exigía esta víctima como liberación de las calamidades enviadas por Apolo y Posidón (precisamente en castigo por la falta anterior).
Hay que poner este pasaje en conexión con el tratamiento que Píndaro hace en la Olímpica 8, dedicada a Alcimedonte de Egina, de la construcción de la muralla de Troya por Apolo, Posidón y Éaco32. Allí se recuerda que la destrucción de Troya era algo también predestinado, πεπρωμένον, y que, en cuanto estuvieron levantadas las murallas, tuvo lugar un prodigio enviado por Zeus: tres serpientes intentaron pasarla, pero sólo la última lo consiguió. En ese momento Apolo, en funciones de mantis, exclama dirigiéndose a Éaco:
“Pérgamo será capturada, héroe, por donde tus manos trabajaron. Así me lo dice la visión enviada por el Crónida, Zeus gravitonante. No ocurrirá sin la presencia de tus descendientes: será dominada con la primera y con la tercera generación”. Así dijo el dios con claras palabras…33
En el fragmento analizado tendríamos, pues, la expresión del cumplimiento de esa antigua profecía en lo que se refiere a la primera generación después de Éaco, ya que Telamón es hijo de aquél y de Endeide. Por tanto, es posible que la expresión συγγόνους τρεῖς de las líneas 70-71 del epodo se justifique en el contexto de la antigua profecía. El término σύγγνονος se utiliza para designar a los miembros de una misma familia, en línea ascendiente o descendiente34, por lo que sería adecuado en este caso.
25. N.3, 36; I. 6, 26-30; cf. las observaciones siguientes sobre O. 8, 42 ss.
26. II, 6, 4.
27. IV, 32.
28. Chil. 2, 443 s.
29. Met. 11, 213-217; 13, 22s.
30. Fab.89. Añádase también schol.ad Lyc. Al. 34.
31. Apollod. II, 5, 9.
32. ll. 31-46; cf. notas en la traducción de suárez de la torrre 1988, p. 107.
33. ‘Πέργαμος
… ll. 42-46.
34. Cf. W. slater, Lexicon to Pindar, Berlin, De Gruyter, 1969, s.v
Paros y Apolo Delio
3.3. El contexto ritual: ¿Paros o Delos?
Apolo es una de las grandes divinidades de Paros 35. La tradición sobre el poeta Arquíloco36, las inscripciones del archilocheion, etc. hablan por sí solas. También nos revelan el fuerte influjo délfico en el culto apolíneo de la isla, en aumento desde el período arcaico, lo que no es de extrañar dada la datación de estas inscripciones, pero no contradice la importancia de la influencia delia desde fecha más antigua. En relación con el fragmento (y fuera de las variedades más “poéticas”, como la de Apolo Musagetes) cabe destacar la importancia de los cultos de Apolo Prostaterio, es decir, en su faceta de protector de las puertas de la ciudad37 (atestiguado por primera vez en la inscripción de Mnesíepes) y, sobre todo, la de Apolo Delio. Algunas estelas marmóreas e inscripciones de Paros 38 repiten la fórmula ὅρος χωρίο ἱερô ᾿Απόλλωνος Δηλιο . Puede localizarse la existencia incluso de un Del io n al NO de la isla, cerca de la costa, donde, igual que en Delos, el dios era venerado como señor de la población jonia, con gran influencia de Delos39. Podríamos plantearnos entonces la posibilidad de que el peán se compusiera para el culto local40. De hecho, se dedican varias líneas a subrayar la construcción del altar de Apolo en Paros (calificada de divina) con un notable énfasis (… ζαθέας
, ll. 63-65)41. Sin embargo, la forma de referirse al altar erigido por Heracles es más propia de una localidad alejada y de la que se quiere dar algún detalle, y no del lugar en que se entona el canto42. En efecto, no parece lógico que, si la interpretación es en el santuario apolíneo de Paros, haya que recordarle al dios la fundación del mismo en los términos en que se hace. Parece, por tanto, más razonable pensar en un peán compuesto para ser cantado en Delos. Sería, pues, un ejemplo de ‘zeugma eulogístico’ desde la perspectiva del lugar de entonación. Ya hace tiempo que Gallet de Santerre observó el importante papel que los parios desempeñaron en las fiestas delias, compartido con los naxios43. Hay que subrayar la peculiaridad de que en este poema el dios delio figure como inductor de toda la actuación de Heracles (cf. ll. 58-59, ἀρχαγέτᾳ τε [Δ]άλου / πίθετο); dicho de
35. Puede consultarse rubensohn, RE XVIII 4, 1949, cols. 1839 y s. y lanzillotta 1987.
36. véase clay 2004, con un completo análisis de fuentes y documentación.
37. Cf. lanzillotta 1987, p. 181.
38. Cf. lanzillotta 1987, p. 179, con n. 31 y referencias. Cf, por ejemplo, IG XII, 5 43 y 214.
39. La historia del santuario delio en época clásica y su evolución político religiosa ha sido analizada por chancowsKi 2008.
40. Como dato adicional sobre la tradición de canto apolíneo en Paros, se puede citar el fragmento 121 West de Arquíloco, en que el poeta menciona su interpretación de un peán acompañado de la flauta, si bien en este caso el contexto podría no ser necesariamente cultual.
41. Kowalzig 2007, p. 96 sugiere que estas indicaciones podrían corresponder a una ubicación hacia el oeste de la ciudad de Paros, pasando el promontorio que cubre la bahía (actual) de Paroikia, en dirección al Delion.
42. Es decir, sería una referencia al espacio apolíneo de Paros hecha desde Delos.
43. gallet de santerre 1958, p. 244.
Emilio Suárez de la Torre
otro modo, se subraya su papel de dios oracular (en plena consonancia, pues, con el mito correspondiente). Por lo tanto, este fragmento tiene un valor testimonial especial, ya que son escasos los datos de que disponemos sobre la faceta profética del dios delio, al menos de datación antigua, lo que ha provocado cierto escepticismo respecto a la existencia de aquélla en época arcaica44. En efecto, antes de Píndaro la única prueba de un oráculo delio la aportaba el Himno homérico a Apolo, cuando en las líneas 80-82 Delos pide a Leto la erección de un templo oracular que sea famoso entre todos los mortales. Gallet de Santerre había observado que no teníamos que caer en un exceso de escepticismo y que el testimonio del himno homérico, junto al de Virgilio (que hace consultar a Eneas el oráculo de Apolo Delio45) y el de los autores tardíos (como Luciano o Pausanias46) debía tomarse en consideración47. Más recientemente, otros autores han insistido en la función profética delia, como Den Adel 48 o Dillon 49, quien no ha dudado en describir el santuario de Delos como “an oracular shrine for mankind”, lo que apoya con un repaso a los testimonios que apuntan a esa actividad. Es cierto que no conservamos oráculos emitidos por Apolo en Delos, pero esto no excluye la posibilidad de que existiera alguna modalidad de actividad oracular local. En cualquier caso, el presente fragmento tiene bien presente esa faceta apolínea y podría contribuir a neutralizar el escepticismo ya mencionado.
3.4. Más allá de lo oracular: la exaltación de Heracles y de la tradición local
Con independencia de la ubicación, el texto demuestra el interés pindárico por ensalzar la figura heroica local e incluso otras tradiciones, no sólo apolíneas50. Heracles erige un altar en Paros a Apolo y Zeus juntamente. La inscripción de Mnesíepes51 permite completar el panorama de las divinidades locales con diversas advocaciones de carácter protector. A la ya mencionada de Apolo Prostaterio debe unirse la de Zeus Hiperdexio (῾Υπερδέξιος). Antes de la publicación de la inscripción de Mnesíepes ya se había observado la coincidencia de la existencia, tanto en Delos como en Paros, de lugares de culto dedicados simultáneamente a Zeus y Hera teleia, como protectora del
44. gallet de santerre 1958, pp. 249-250 y ref. passim
45. Aen. 3, 84 ss.; cf. Ovid., Metam. 13,677.
46. Luc. Alex. 8 ; Paus. 10, 12, 5.
47. gallet de santerre 1958, p. 250.
48. den adel 1983.
49. dillon 2017, pp. 351-353.
50. lavecchia 1994, p. 88 señaló la posible referencia a ritos orgiásticos al final del epodo (cf. l. 78 ὀργίοις), dada la importancia local del culto de Dioniso y Deméter. No obstante, la interpretación del término como “ritos orgiásticos” no es la única. El problema es que es la única aparición del término ὄργια en Píndaro. Podría aludir también a ritos en general o a ritos mistéricos.
51. Ed. princeps de Kontoleon 1954 (cf. SEG XV 1958, nº 517 y XVI 1959, nº 481). Entre los estudios posteriores debe destacarse el de rivoli 2020.
Heracles, Paros y Apolo Delio 15
matrimonio52. Junto a ellos se mencionan también en la inscripción los de Atenea Hiperdexia, Posidón Asfaleo, Ártemis Euclea y, lo más importante, el propio Heracles. Por otra parte, Heracles levanta el altar a Apolo como ἄναξ y a Zeus como πατὴρ Κρόνιος
Las tradiciones sobre Heracles debían de estar bien arraigadas en la isla 53 . Arquíloco vuelve a ser testimonio de ello. El héroe era mencionado en varios poemas54, entre ellos algunos de los pocos que tienen temas mitológicos (a propósito de Deyanira y Neso)55, probablemente con finalidad paradigmática respecto a la conducta de las personas. No hay que olvidar que a Arquíloco se le atribuía un célebre Himno a Heracles , destinado a festejar victorias olímpicas, del que se hace eco el propio Píndaro56 y del que se conservan estos conocidos versos: τήνελλα
καἰόλαος, αἰχμητὰ δύω. No obstante, su autenticidad como composición arquiloquea ha sido discutida por West, quien lo incluye en su edición entre los spuria57, aunque cuenta con numerosos defensores58
A este testimonio debemos sumar entonces el de Píndaro, ya que nos transmite una especie de aition de la tradición local heraclea, con un mito que precisa la ocasión en que Heracles pasó por la isla, que él vincula al ciclo glorioso de sus hazañas. Esta tradición es compartida por la isla de Tasos, que tiene numerosos vínculos con Paros y en la que se ha observado la influencia de sus cultos. Me refiero, entre otras cosas, a la existencia en Tasos de un culto a Heracles 59 y de unas fiestas Heracl eas que incluían un ἀγὼν ἐπιτάφιος. Es decir, que hay testimonios de un culto formalizado del hijo de Zeus, quizá superpuesto a otro más antiguo, dadas las características funerarias del mismo60 .
4. El valor testimonial del presente fragmento
Como puede apreciarse, a pesar de las dificultades de interpretación del texto, este fragmento tiene un valor notable como testimonio del vínculo entre
52. gallet de santerre 1958, p. 263.
53. Véase, con referencia a este fragmento, papadopoulou 2018.
54. Frs. 178, 259, 286-289 y 324 West. Además, en el fragmento de Télefo Heracles, su padre (con Auge), muestra su apoyo a Télefo. Y Píndaro precisamente retoma el mito de Télefo: cf. suárez de la torre 2013 (fragmento de Télefo en Arquíloco) y 2020 (Télefo en Píndaro). Acerca del mito de Télefo en Píndaro y las relaciones de Paros con otros territorios mediante la figura de Heracles, véanse las observaciones de aloni 2007, pp. 79-80.
55. Frs. 286-289 West.
56. O. 9, 1-4.
57. Fr. 324 West.
58. Cf. bibliografía en lanzillotta 1987, p. 28.
59. Cf. des courtils 2020.
60. Cf. lanzillotta 1987, p. 201. Para la ubicación del santuario cuya fundación se atribuye a Heracles, véase rubensohn 1962 y la discusión en papadopoulou 2018, así como el escepticismo de angliKer 2022, p. 253 respecto a la propuesta del autor de la identificación de los santuarios locales.
16
Emilio Suárez de la Torre
poesía, religión, tradición cultual y papel del poeta en la transmisión mítica. Los elementos que considero más notables son: la orientación apolínea del conjunto (algo que parece elemental en un peán, pero que no siempre se da); la importancia del componente oracular y del valor de la profecía en el acontecer histórico; la forma en que Píndaro pone de relieve el papel del héroe local, Heracles; la habilidad para establecer un vínculo entre la isla de los comitentes y el culto de Delos. Todo ello es apreciable en este fragmento a pesar de que sólo tenemos una parte de lo que debía de ser un notable ejemplo de peán representativo de la función del poeta en la dinámica religiosa local, en un mundo en el que dioses y héroes estaban en el centro de los cultos públicos.
texto y traducción61
61. Sólo reproduzco el bloque de antístrofa y epodo mejor conservado a partir de la edición de snell-Maehler. La métrica corresponde a períodos eolo-coriámbicos, utilizada abundantemente (junto con los dáctilo-epítritos) en otros peanes.
62. ferrari 2000, p. 320, defiende la lectura πεπρωμένος (es decir, aplicado a Heracles), con argumentos razonables.
Heracles, Paros y Apolo Delio 17
τε μαχα [ ἡ-
75 ρώων α[
λάχον κ[
νον ἐγὼ [
ὀργίοις α[
αὐξανε[
80 αἰολ[
Ant. B
Ep. B
Éstos previeron su destino… … entonces…
Heracles; con marina nave llegando… …huyeron… pues, superior en fuerza a todos… la vida de…hombres inútiles… protegió, lleno de rencor con frecuencia contra la maldad del rey asesino de extranjeros; obedeció al fundador de Delos y puso fin a esos actos ignominiosos… …pues a ti, Flechador (…) la voz sonora de las crepitantes forminges. Recuerda que en los valles de la divina Paros te erigió un altar como soberano, y a tu honorable padre el Crónida, tras cruzar al otro lado del istmo63 , cuando fue como heraldo de la suerte predestinada a Laomedonte.
Existía, en efecto, un antiguo oráculo… alcanzaba a sus tres parientes… … cabeza … batalla (?)… de héroes obtuvieron…yo… para los ritos… crecer…
63. Es difícil precisar a qué ‘istmo’ se hace aquí referencia. Una hipótesis verosímil se encuentra en ferrari 2000, p. 319: sería una forma de describir el brazo de mar o estrecho entre Delos y Paros.
18
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Ítaca. Quaderns Catalans de Cultura Clàssica
Societat Catalana d’Estudis Clàssics
Núm. 42 (2026), p. 21-37
ISSN (ed. impresa): 0213-6643
ISSN (ed. electrònica): 2013-9519
DOI: 10.2436/20.2501.01.129
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Objectivitat i discurs mític a les Històries d’Heròdot
Jordi Redondo Universitat de València
abstract:
Historiography is par excellence a nonfiction genre, exactly that which from the beginning of the work till its end must look for truth and avoid anything that could hide, transform or alter it. Mythology, just in the opposite way, has its place where irreality, under the forms of an oniric vision, a trip to the underworld or an astral trip, gives room to all kind of fictions. The Herodotean Histories offer a literary model in which reality and myth share a same narrative text all along a sample of events. In this model the information objectivated by means of the actors or witnesses of every action, as well as the tale orally transmitted through many generations, deserve equal attention as both truly expose verity.
Keywords: Herodotus, historigraphy, fiction, myth, objectivity.
El discurs mític a les Històries
L’aporia dels elements constitutius de les Històr ie s ha dut els crítics a una multiplicitat d’aproximacions hermenèutiques amb l’objectiu de definir per què Heròdot les va concebre de la manera com les llegim. Des del primer quart del segle xix, amb l’obra d’Adolf Schöll1, s’ha obert pas entre els investigadors la teoria que les Històries d’Heròdot no varen ésser concebudes com una obra, sinó que són la conseqüència de l’afaiçonament d’uns relats prèviament compostos i centrat cadascun d’ells en la descripció de l’espai, la societat i la cultura d’un poble bàrbar. Després de les breus observacions de
1. schöll 1829, 7-8.
Jordi Redondo
Schöll, la teoria fou desenvolupada per Kirchhoff, Dahlmann, Bauer i Jacoby2. Als temps més recents, continuen aquesta línia interpretativa Corcella i Kelley3. Dins de la mateixa teoria analítica, Costanzi fa notar com el d’Halicarnàs no hauria pogut culminar una revisió a fons del conjunt de la seua obra, la qual cosa n’explica les contradiccions i imperfeccions4 . És cert que Heròdot no només va crear una obra policèntrica, gens lineal, i que sovint obre nous eixos narratius5; també va integrar dins el seu discurs historiogràfic la veu de la narració mitològica, potser perquè, com el seu oncle Paníasis6, fa del món simbòlic de l’èpica un referent central dins la creació d’una obra literària. A les Històries conviuen, doncs, el discurs historiogràfic amb el mític, el que ha ocasionat sovint una crítica negativa, que situa Heròdot al costat dels logògrafs dins d’una literatura pre-historiogràfica, mancada encara del component central racional que hauria, sembla, d’abastar la totalitat de la producció del gènere. Anima aquesta interpretació un mite modern, el que separa les generacions humanes, d’acord amb un esquema evolutiu més aviat simple, entre aquelles que creuen en l’irracional i aquelles que aposten, en canvi, per la raó. Es tracta del conegut pas del mite al logos, representat per la molt difosa monografia de Nestle7, i que es pot qualificar de mite modern. En realitat, la filologia mostra com els termes μῦθος i λόγος eren en certs casos intercanviables ja des d’Homer8, el que òbviament obria la porta a llur consideració posterior com a perfectes sinònims, i l’intent d’especialitzar-ne els continguts a la cultura de l’època clàssica — un fet comprovable i que no deixa lloc al dubte— no va impedir que posteriorment tornés a donar-se l’equivalència pràctica de tots dos termes en incomptables ocasions. Si el mite forma part del discurs com un tipus especial de relat9, s’entén que Heròdot en fes ús sense cap mena de reticència, com tampoc no la varen tenir, posem per cas, els pre-socràtics. I el mateix es pot dir de l’oratòria, al si de la qual el discurs mític es va fer un lloc que al món antic ningú no va discutir10 .
2. Kirchhoff 1868 proposava l’existència de dos períodes de redacció; dahlMann 1823, 48-52, situa la redacció de l’obra, iniciada vint anys abans, al sojorn d’Heròdot a Túrios, entre els anys 444 i aproximadament 425 a.C.; vegeu també bauer 1878; Jacoby 1913, 285 ss.
3. corcella 1984; Kelley 1998, 20: «The extent to which it is a unified work of art rather than a collection of logoi (stories) to be read to audiences is debattable; but overall structures, as in the treatment of East versus West, are apparent, even if conscious authorial design has been exaggerated by formalist literary scholars». Kelley pensa en iMMerwahr 1966.
4. costanzi 1891.
5. aly 1921.
6. Paníasis representa el cas singular d’un autor literari que conrea dos gèneres aparentment tan oposats com l’èpica i la historiografia. Vegeu al respecte Matthews 1974.
7. nestle 19422
8. Vegeu lópez eire 1971: pel valor neutre del terme no marcat, que és ἔπος, aquest pot reemplaçar μῦθος, però no a la inversa, cf. Hom. Il. I 552 i IV 25 ποῖον τὸν μῦθον, però Il. IV 350 i XIV 83 ποῖον (...) ἔπος
9. lópez eire 2002.
10. Vegeu gotteland 2001, tot i que les seues conclusions (cf. p.e. pàg. 352) dibuixen una realitat que dista molt de ser-ne una de plenament satisfactòria. És cert que el marc més favorable al mite és el de la retòrica epidíctica, cf. redondo 2006, 205: «En realitat, l’ús del mite és consubstancial a tota l’oratòria epidíctica — n’hi ha prou de pensar en títols com
Objectivitat i discurs mític a les Històries d’Heròdot 23
Ara bé, més enllà del que ens suggereix la metodologia historiogràfica del nostre autor, hi ha l’anàlisi teòrica dels moderns, i que també apunta a una natural incardinació del mite dins l’obra dels historiadors. I doncs, per al cas concret que ens interessa, el de l’halicarnassenc Heròdot, Dewald veu indefinibles els límits entre història i mite, arran de la mútua interferència d’ambdues categories 11, i una observació semblant es llegeix a la contribució de Saïd12. Una sèrie d’autors han reivindicat també la interpretació que dels mites estrangers fa Heròdot, com una eina hermenèutica que pot arribar a reemplaçar determinades mancances des del punt de vista de l’historiador13 Per la nostra banda, anys enrera ja definíem la naturalesa de l’autor de les Històries des de la perspectiva de la religió grega14 . Certament, l’òptica de la crítica dels darrers decennis jutja la historiografia antiga amb una visió molt més mesurada i ampla que en èpoques precedents. Kelley, per exemple, accepta per al món antic un doble discurs historiogràfic, el de la història política i el de la història cultural i social15, o bé, en altres termes, una història analítica i una de sintètica, respectivament 16. De fet, l’ús del mite per part d’Heròdot no depèn, com havia pensat la crítica del segle xix i bona part del xx, de la dependència d’aquest autor d’uns usos literaris antics, propis d’una mentalitat arcaïtzant, incapaç de deslliurar-se dels cànons narratius de l’èpica; ben al contrari, el mite constitueix un element hermenèutic de primera magnitud dins la concepció historiogràfica d’Heròdot, i com a tal l’haurem de considerar.
l’Hèlena de Gòrgias, l’Odisseu i el Palamedes d’Alcidamant, etc.». Al nostre parer, tanmateix, una visió diacrònica permetria d’entendre millor el recurs al mite a l’oratòria forense, cf. redondo 2006, 207: «La nostra impressió és que el recurs a la dicció mítica s’obre pas amb el temps, i que es fa més present a mesura que l’evolució mateixa del gènere retòric va encabint l’expressió d’aquesta mena de continguts, en principi reservats a d’altres àmbits. Per exemple, al seu discurs sobre Delos, un dels més notables oradors de les darreries del segle iv a.C., Hiperides, va fer servir nombrosos mites, sempre amb la intenció de confirmar la pertinença de l'illa als atenesos».
11. dewald 2012
12. saïd 2012.
13. linforth 1926; griffiths 1955; de baKKer 2012; thoMas 2012; vannicelli 2012.
14 redondo 2006, 199-200: «La polèmica ha afectat més que més la figura d’Heròdot, segons que es consideri rellevant o no el caire religiós d’aquest autor. En un principi, si Heròdot havia dut a terme una ruptura amb la logografia, l’adopció de criteris científics per a l’objectivació del discurs historiogràfic devia haver estat acompanyada del foragitament de qualsevol impuls interpretatiu de signe religiós. Però la lectura de les Històries fa evident que el mite hi juga un paper, fins al punt que s’ha reivindicat la presència d’un gènere mitogràfic al si de l’historiogràfic. Per al conjunt del gènere historiogràfic, Bermejo ha assenyalat també les seues concomitàncies i diferències amb el discurs mític (…). Més encara, Burkert ha remarcat com Heròdot no es limita a prendre notes a propòsit d’un culte concret, ans com a observador del fet religiós demostra tenir una sòlida formació i un criteri propi. El mateix Gould indica com les indicacions d’Heròdot el delaten com a iniciat en certs ritus mistèrics».
15. Kelley 1998, 12-14.
16. Kelley 1998, 14: «There is another way of looking at this polarization, one that attends to the different strategies of narrative and analytical history —history which tells a story, with or without a point, and history which poses a question, whether answerable or not».
Jordi Redondo
És probablement dins d’aquesta perspectiva arcaïtzant com s’ha plantejat que el diàleg entre història i mite, alhora que la seua mútua influència, respon a una concepció cíclica del temps i de l’evolució de les societats humanes17 Tanmateix, no creiem que Heròdot respongui a aquesta idea del món, quan en canvi el veiem sempre alineat en favor del progrés com a eina de canvi històric. És cert que sobre la idea de progrés al món antic hi ha dues teories contraposades, la de Finley, que la veu com una noció conceptualitzable, però en realitat aliena al sistema de valors de les societats antigues 18, i la d’Edelstein, que a partir d’evidències textuals irrefutables defensa que el concepte de progrés era efectivament aplicat com a mecanisme polític de canvi social 19. Tot tornant, però, a Heròdot, si la idea de progrés va associada a l’escepticisme davant del llegat de la mitologia i la religió, el nostre autor mostra un pensament progressista i utilitarista alhora, en la mesura que fa servir el relat mític en tot el que té d’eficacíssima eina de comunicació i d’ensenyament, i per tant de gran profit per a l’exigència que té l’historiador d’educar la societat mitjançant l’exemple, però en limita els efectes, en pondera la gènesi i l’essència i hi aplica mecanismes de racionalització.20 Així ho ha reconegut la crítica moderna, en apreciar el caràcter selectiu amb què el d’Halicarnàs tracta la matèria mítica21 .
De la mateixa manera com no creiem que hom pugui atribuir a Heròdot una concepció cíclica del temps —més adient al pensament oriental que no al grec, excepció feta de corrents com el pitagòric—, tampoc no ens sembla justa l’afirmació que el nostre autor respon al paradigma d’una societat arcaica quan no fa una distinció precisa entre les fonts orals i les escrites22. Aquesta crítica és tant o més injusta quan precisament s’ha apuntat l’extensió de la consulta de fonts documentals com una de les aportacions herodòties a la metodologia historiogràfica23 .
Un altre aspecte d’importància és el del tractament del mite per part d’Heròdot, i que implica la possibilitat de sotmetre’l a crítica i fins i tot rebutjar-lo. De fet, el naixement del gènere historiogràfic va associat, des de la logografia jònia, amb una crítica de l’herència cultural rebuda al si de la tradició24. En
17. gentili & cerri 1975, 20, apunten a «una concezione sostanzialmente cíclica, che raffigura la storia dell’uomo nei suoi significati e nei suoi fini attraverso il rapporto costante fra mondo mitico delle origini e società attuale. Una polarizzazione che, pur nella pluralità degli indirizzi e delle tendenze, era destinata ad informare il pensiero storiografico greco» etc.
18. finley 1971
19. edelstein 1967, 31, n. 22, defensa que el testimoniatge transmès per Tucídides (Th. I 71, 2-3) s’ha d’entendre com un tòpic polític i no pas com una innovació ideològica pròpia només dels debats retòrics. Així ho va entendre també dodds 1973, 11.
20. harris 2018.
21. brown 1967, 262-263: «Herodotus was a pioneer in Homeric ‘higher criticism’, the purpose of which was to rationalize the epic in order to make it acceptable workaday history. Each historian can then use the legendary materials to suit his own needs».
22. luraghi 2001, 99.
23. lateiner 1989.
24. pearson 1939; díaz teJera 1993
Objectivitat i discurs mític a les Històries d’Heròdot 25
aquest sentit, no podem estar d’acord amb Finley quan atribueix a aquesta revolució ideològica, moral si en volíem dir així, tant o més que no epistemològica, l’inici de l’estudi de la filosofia i de les ciències de la naturalesa, però no pas el de la historiografia25. La raó de la seua argumentació és que el mite i la tradició oral, que serien del tot insuficients per a proporcionar un coneixement real del passat històric, continuaven gaudint de tota la seua rellevància social26. Ara bé, si el 1965 Finley es permetia la llicència de reduir la rellevància del mite, el 1997 Shrimpton arriba a formular observacions sobre la cultura grega que menystenen absolutament l’anàlisi filològica27. El mateix Shrimpton redueix a l’anècdota l’ús de fonts escrites, com si Heròdot hagués estat una mena de caçador d’opinions28. Per tot el que hem apuntat, doncs, no errarem pas si destaquem el paper central del mite a la historiografia herodòtia, a més de l’administració d’aquest important recurs mitjançant un ús modulat. L’equilibri entre discurs mític i cerca historiogràfica és el que confereix a les Històries la credibilitat que en fa una referència vàlida. I és d’aquest aspecte, el de l’objectivitat de l’obra, del que tot seguit anem a tractar.
L’objectivitat d’Heròdot segons la crítica d’antics i
moderns
Heròdot d’Halicarnàs, el primer gran historiador del nostre denostat Occident, ha sigut injustament estigmatitzat arran de les crítiques de Plutarc a l’opuscle Sobre l’avolesa d’Heròdot29. Nat a Queronea, Plutarc no perdonava a Heròdot que hagués pregonat el suport que bona part de la noblesa beòcia
25. finley 1965, 299. Més endavant, finley 1965, 300, enuncia l’aportació d’Heròdot a l’evolució del gènere: «What is new in Herodotus is not only the systematic inquiry he pursued in seeking answers, which produced an historical narrative, but the extent to which his explanations are human and secular and, in particular, political».
26. finley 1965, 300: «Even in the fourth century, after Herodotus and Thucydides, Athenian orators still clung to their traditional myths and their popular history, utterly indifferent to the new knowledge and the new conceptions. Demosthenes could be as precise as anyone about current affairs, citing customshouse records and treaties and court proceedings to support his facts and figures, but about the past he was as ignorant, perhaps deliberately so, as his hearers, restricting himself to the same commonplaces references —and inaccuracies— as his opponents, and his audience». Cita en suport d’aquesta opinió pearson 1941; perlMan 1961. En realitat, la manca de rigor dels oradors es deu a llurs personals interessos polítics i no pas a un coneixement maldestre de la història, cf. nouhaud 1982; worthington 1994; iglesias zoido 2000.
27. shriMpton 1997, 190, quan estableix l’equivalència dels termes història i memòria, diu del terme guerra que tant és sinònim dels esdeveniments com de l’obra historiogràfica que en tracta, etc.
28. shriMpton 1997, 186: «Early history preserved the memory of the past rarely tempting to re-construct it from documents. It was communication». Hi ha importants paral·lels entre l’opinió de Shrimpton i la de hunter 1973, en la mesura que aquesta darrera troba a la metodologia tucidídia la mera transposició de mecanismes ja presents al model historiogràfic d’Heròdot.
29. Plu. Mor. 854e-856d. Vegeu al respecte hoMeyer 1967; boaKe 1975; hansen 1979; philipp 1982; J.M. Marincola 1994; C. pelling 2007.
Jordi Redondo
va donar als perses al temps de la segona guerra mèdica30. Plutarc en deia, ras i curt, un mentider, per bé que ho feia amb interessos ben particulars, els de reivindicar el poble beoci, o potser, més ben dit, l’aristocràcia beòcia, davant l’exposició del seu col·laboracionisme amb els invasors perses, esdevingut motiu recurrent a les Històries del d’Halicarnàs31. Però l’acusació de Plutarc no depenia tan sols del seu origen, ans recolzava en una sesquicentenària tradició. Crític d’Heròdot fou en primer lloc Tucídides, el qual contraposava la cerca de la veritat a l’obtenció de l’aplaudiment dels assistents a audicions 32. Més directe i inclement fou Ctèsias de Cnidos, el primer a titllar el d’Halicarnàs de mentider33, el que va esdevenir un autèntic tòpic, al mateix temps que es forjava el corresponent concepte antitètic, el de la veracitat inherent a l’obra de Tucídides. No és així encara com ho presenta, per exemple, un crític literari de l’alçada de Dionisi d’Halicarnàs, el qual prefereix Heròdot a Tucídides per la seua capacitat de construir una obra coherent:
Heròdot d’Halicarnàs, que va viure poc abans de les guerres Mèdiques i va estendre la seua existència fins a la del Peloponnès, va desplegar fins al màxim i de la manera més lluïda una elecció temàtica, en escollir de redactar una història no pas d’una sola ciutat ni d’un sol poble, ans de reunir en un recull d’un sol tractat els innumerables i variats fets tant d’Europa com d’Àsia ‘tot començant, de fet, per la dinastia dels reis lidis, va fer progressar la seua història fins a la guerra Mèdica, alhora que comprenia en un sol amàs tots els fets destacats de grecs i bàrbars en un període de dos-cents vint anys’, i va afegir al seu estil les excel·lències llegades pels escriptors precedents34
L’elogi inequívoc de Dionisi d’Halicarnàs a l’obra d’Heròdot en fa l’únic autor apreciable d’entre els predecessors de Tucídides:
30. bucK 1979, 132-134.
31. Vegeu com a mostra Hdt. VII 132, 1-2; VII 205, 2-3.
32. Th. I 20, 2-23.
33. Ctes. FGrH 688.
34. D.H. Th. 5. Totes les traduccions són pròpies.
Objectivitat i discurs mític a les Històries d’Heròdot
Aquest autor, doncs, pel que fa a la selecció dels mots i a la composició i a la varietat de les figures d’estil sobrepassava molt els altres, perquè va armar la llengua de la prosa amb la poesia més potent per tal que hi fos semblant mercès a la persuasió i als seus encants i a aquell plaer que arriba a l’extrem; no s’ha quedat gens curt pel que fa a les més excelses i resplendents virtuts, llevat d’aquelles pròpies de les conteses oratòries, tant si ho va fer per no haver estat naturalment dotat per elles com si perquè de manera conscient les va menystenir per alguna mena de càlcul, en tant que no s’adeien al discurs historiogràfic. De fet, el nostre autor no fa servir ni gaires parlaments públics ni discursos judicials, ni exhibeix tampoc vigoria narrativa mitjançant l’art de dramatitzar i presentar de manera colpidora els fets35
Les paraules de Dionisi reivindiquen, doncs, la qualitat de l’estil de les Històries com a obra artística, i distingeixen el seu autor dels que el varen precedir a la tradició del gènere. Ara bé, i segons que veiem, tot i l’esforç d’Heròdot per tal de dotar la seua prosa d’aquells ornats propis de la poesia, la desatenció envers els recursos de la retòrica el deixava en situació d’inferioritat respecte de Tucídides.
Gairebé contemporàniament, Flavi Josep adoptava el punt de vista contrari, tot i que aquest cop, i ben bé com aquells mateixos anys farà Plutarc, mitjançant arguments extraliteraris. Aquest testimoniatge de Josep al seu Contra Apió destaca pel seu caire epigramàtic, lapidari potser, en conjuminar brevetat i acidesa:
Resultaria exagerat si donava explicació als qui saben més que jo de quantes dissonàncies té Hel·lànic amb Acusilau al voltant de les genealogies, de quantes correccions fa Acusilau a Hesíode, o de quina manera Èfor fa evident que la major part de vegades Hel·lànic menteix, i Timeu ho fa amb Èfor, i els qui vingueren després d’ell amb Timeu, i tots alhora amb Heròdot36
35. D.H. Thuc. 23. 36. J. Ap. I 3.
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Llucià situa Tucídides del costat dels historiadors que cerquen la veritat, Heròdot del costat dels narradors que entretenen una audiència amb llurs faules i llegendes:
Tucídides va establir tot això amb molt d’encert, per tal com va diferenciar la bona de la mala tasca de l’historiador, en veure com Heròdot era objecte d’una més gran admiració, fins al punt que els seus llibres varen rebre els noms de les Muses: car diu que la seua obra historiogràfica és un bé més aviat per a sempre que no pas per a una exhibició conjuntural, i que no fa festes al relat mític, ans al llegat a les generacions venidores de la veritat dels fets esdevinguts. I encara afegeix la utilitat i la finalitat si algú de bon enteniment es plantejava una obra d’història, de manera que si mai una altra vegada el sorprenguessin les mateixes circumstàncies, podrien, afirma, tot adreçant l’esguard als escrits, servir-se’n per a llur profit aquells que els tinguessin a l’abast37
De l’opinió de Flavi Josep —i no pas de la de Llucià— hauríem de concloure que Heròdot no era gens apreciat pels lectors de l’època imperial, però el cert és que la polèmica que els nostres testimonis evidencien no amaga el fet que el d’Halicarnàs fou molt llegit des de l’època hel·lenística38, i el simple esment de la vasta difusió de la seua transmissió manuscrita mostra com als segles posteriors no va decaure l’interès per les Històries, bo i començant per les evidències papiràcies39. En canvi, sobre la recepció d’Heròdot a l’època medieval, almenys a Europa occidental, hi ha encara molta feina a fer40 Per tal de no estendre més del compte aquest repàs als judicis sobre les Històries, per al Renaixement els reduirem al del nostre Joan-Lluís Vives, al seu monumental De tradendis disciplinis. Vives es va significar, precisament, pel seu rebuig a la metodologia d’Heròdot, que contra l’antic criteri de Ciceró va qualificar de pare dels mentiders:
Herodotus, quem uerius mendaciorum patrem dixeris, quam quomodo illum uocant nonnulli, parentem historiae
37. Luc. Hist.Conscr. 42.
38. MoMigliano 1958; rieMann 1967; Murray 1972; hornblower 2006; priestley 2014.
39. saerens 1990: bravo 2012; west 2011.
40. Hdt. III 123, 2 està a l’origen d’un conegut passatge del Cantar de mío Çid, recolllit probablement mitjançant la Disciplina clericalis XIII per Pedro Alfonso.
Objectivitat i discurs mític a les Històries d’Heròdot 29
Heròdot, el qual més vertaderament anomenaries pare dels mentiders que no com alguns l’anomenen, pare de la història41 .
Entre els moderns Heròdot tampoc no ha gaudit d’una indiscutida apreciació. Considerat per molts el representant d’un estadi intermedi entre els logògrafs i la historiografia de Tucídides 42, hom acusava Heròdot de deixar-se seduir per les bones històries —llegendes, mites, contalles, anècdotes— i de no verificar de manera responsable i regular les fonts emprades43. La posició dels moderns, doncs, no ha sigut en principi gaire benvolent. Des de la perspectiva de la teoria de la història, Droysen, Bernheim i llurs deixebles havien establert, al segle xix, que els fets històrics no eren directament observables44 , sinó que s’havien de jutjar sempre a partir fonamentalment de la documentació escrita que havien generat, i secundària dels resultats que havien ocasionat. Més encara, a la seua obra pòstuma, Historik, Droysen lamenta la dramatització dels episodis històrics duta a terme per Heròdot, davant de l’estimable asèpsia emprada per Tucídides, per la qual cosa el d’Halicarnàs mereixia la consideració de precursor del mètode historiogràfic, però no pas d’un autèntic representant del mateix 45. En termes molt semblants Hartog ha negat a Heròdot la condició d’historiador46, i Buxton, tot seguint Stinton, ha aplicat al d’Halicarnàs la voluntat d’amagar el seu mal ús de les fonts mitjançant una tècnica d’aparent rigor47 .
Part d’aquesta dialèctica ha tendit a establir, també entre molts dels moderns com ho havia sigut entre molts dels antics, una diametral oposició entre Heròdot i Tucídides, fins al punt que Collingwood feia d’aquest un refundador del gènere, atesa la incapacitat del d’Halicarnàs per a crear una eina útil per a la interpretació de la realitat48. Molt recentment, Mühlack s’ha expressat en
41. J.L. Vives, De disciplinis tradendis libri V, XII. Vives es refereix a Ciceró, De legibus I 1, 5. 42. creuzer 1798 planteja les diferències entre els dos grans historiadors més des del punt de vista de les respectives matèries, on destaca el caire més concret de les Històries de Tucídides, centrades en la lluita per l’hegemonia de dues concepcions de l’estat oposades, que no en una evolució del gènere. Tanmateix no deixa de descriure l’obra de Tucídides com una de creada dins l’esfera dels assumptes humans (127), mentre que l’obra d’Heròdot, més propera al món de l’èpica, traspuaria encara la indeterminació i la ingenuïtat pròpies d’una cultura prepolítica (124-125). Encara posteriorment creuzer 1803, 110-112 insistia en com les Guerres Mèdiques imposaven a l’historiador l’exposició detallada de les particularitats de cadascun dels pobles que hi apareixien. Sí que adopta una perspectiva diacrònica més clara, sense abandonar els arguments derivats de la diferència de la matèria tractada pels dos historiadors, roscher 1842, 286-290. Més recentment, schepens & delcroix 1996 consideren Heròdot una baula més dins la configuració del gènere paradoxogràfic.
43. fehling 1989. Segueix la teoria de Fehling stott 2008, 19-28. Vegeu també evans 1968; pritchett 1993, monografia que contesta la de Fehling. Vegeu també les ressenyes a Fehling de lateiner 1990 i bowden 1992.
44. scJhepens 1980, 10.
45. leyh & blanKe 1977, 246-247.
46. hartog 1988, 379-380: (...) «He is not really a historian. (...) He is both the father and the liar».
47. buxton 1994, 157; stinton 1976.
48. collingwood 1946, 30: «Thucydides is not the successor of Herodotus in historical thought but the man in whom the historical thought of Herodotus was overlaid and smothered beneath antihistorical motives».
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termes encara més contundents49. Una gran part de l’argumentació a propòsit d’aquesta hipotètica i alhora incontrovertible oposició entre Heròdot i Tucídides rau en l’ús de fonts documentals, els famosos Urkunden de la crítica alemanya. Tanmateix no és precisament la consulta regular d’aquestes fonts, i menys encara el seu paper central dins la metodologia respectiva, el que caracteritza tant el d’Halicarnàs com el d’Atenes. Momigliano va reivindicar amb termes contundents com tant l’un com l’altre havien limitat l’abast del recurs a la documentació, tot privilegiant el testimoniatge dels assistents als esdeveniments50. A tall de veritat, però, no és certa l’atribució a Heròdot d’una absoluta descurança pel que fa a la selecció de les fonts; ben al contrari, Butti de Lima mostra com Heròdot tria les seues fonts, en selecciona les més fiables i les organitza d’una manera que es correspon amb les exigències de la cerca historiogràfica51 . L’estadi actual de la recerca sobre Heròdot tendeix, just a la inversa, a una més acurada valoració de la seua aportació al gènere de la historiografia. Ja a Schepens es deu l’observació que és mèrit d’Heròdot l’apreciació positiva de l’autopsia com a mètode fonamental de la investigació historiogràfica 52 Plácido i López Eire han incidit en la seqüència que duu del d’Halicarnàs a Tucídides, dins una evolució que no s’ha d’entendre com el diàleg impossible entre dues propostes antinòmiques, ans com la continuació d’uns interessos metodològics que tan sols divergeixen per la intrínseca diferència entre les respectives matèries objecte d’estudi53. Des d’aquest punt de vista no sembla acceptable de traçar una línia divisòria que deixés Heròdot del costat d’una logografia amiga del sensacionalisme i mai no compromesa amb l’exposició de la veritat, i Tucídides del d’una cerca historiogràfica responsable i conseqüent, governada pels mateixos principis ètics i científics de la medicina.
49. MühlacK 2011, 205: «The succession from Herodotus to Thucydides represents a progression from a transcendental to an immanent conception of history».
50. MoMigliano 1966, 15: «Erodoto ha dovuto costruire un suo metodo di raccolta, di ordinamento e di unificazione di eventi. Egli ha diretto il suo sforzo di raccoglitore verso la tradizione orale di Greci e barbari, ha preferito ai documenti scritti i racconti dei viventi; 16: I documenti scritti sono marginali per Tucidide come lo sono per Erodoto. Lo storico doveva essere stato presente ai fatti o aver vagliato i rapporti di coloro che erano stati presenti; 18: Tucidide dunque porta alla vittoria una esigenza di veridicità più rigorosa di quella di Erodoto e incoraggia i suoi successori a limitare i propri interessi alla sfera della política, ma non cambia la base della documentazione storiografica che rimane nell’antichità principalment di carattere orale e solo secondariamente di carattere archivistico».
51. butti de liMa 1996, 181.
52. schepens 1980, 196. Vegeu també schepens 2007.
53. plácido 1986; lópez eire 1990
Objectivitat i discurs mític a les Històries d’Heròdot 31
L’opinió d’Heròdot respecte de la tria de les fonts
Veurem ara l’opinió del mateix Heròdot sobre no només el mite, sinó sobre tots aquells materials subjectes a una credibilitat limitada, i que va exposar en més d’una ocasió. Ja al llibre segon va fer la declaració següent:
D’aquestes explicacions fornides pels egipcis que se’n serveixi aquell a la consideració del qual són convincents; en la meua opinió, però, al llarg de tota la meua obra està exposat aquell testimoni oral en boca dels uns i els altres que jo consigno per escrit54
El d’Halicarnàs és força clar, en el sentit que ell no es fa en cap de cas responsable del que lliurement i reflexiva cadascú vulgui acceptar o desaprovar. Queda per tant desmentida, si atenem al que ens en diu l’autor, la figura d’un manipulador. Però més endavant hi ha un segon passatge més clarificador encara, ara al llibre setè:
Jo estic obligat a exposar tot allò que em conten, però no pas a fer-ne absolutament cas, i aquesta manifestació meua ha de valer per a tota l’obra55
No cal el més mínim comentari a l’assert d’Heròdot. Només ens queda demanar-nos si ell va romandre tothora fidel a aquest compromís de no intervenir en l’exposició, completa i asèptica, dels relats recollits. Sí que fa, certament, observacions constants, però centrades en la pròpia valoració de les fonts i en la plausibilitat dels fets reportats.
D’altra banda, cal també fer constar com Heròdot va blasmar no pas la memòria d’Homer i Hesíode com a referents culturals de l’Hèl·lada, a diferència del que havia fet un segle abans el seu paisà Heraclit d’Efes, però sí el paper de la poesia dins la feina de l’historiador. Thomas arriba a comentar com el d’Halicarnàs es distancia dels objectius de l’èpica 56 . Com a professional d’aquest mester, Heròdot opera mitjançant l’ὄψις o en el seu defecte l’ἀκοή, no pas el testimoniatge dels poetes57. La posició del nostre historiador, deci-
54. Hdt. II 123, 1.
55. Hdt. VII 152, 3.
56. thoMas 1988, 267-268
57. Vegeu butti de liMa 1996, 131-132, a propòsit d’Hdt. IV 29, únic cas en què es recorre al testimoniatge d’Homer, tot i que la força probatòria és inferior a la d’una autèntica evidència; Kelley 1998, 20-21.
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dit a superar els seus predecessors i a esdevenir el referent per a tota la cultura grega, queda palesada al passatge següent:
Només d’aquest riu i del Nil no puc enunciar les fonts, i crec que tampoc cap ni un dels grecs58 .
L’observació d’Heròdot voreja la provocació i s’entén bé en un context de competència, més encara quan la rivalitat entre els autors té com a conseqüència l’aconseguiment d’una audiència més gran, i de retruc d’uns beneficis econòmics i de prestigi personal més profitosos. En aquest sentit, les lectures públiques que Heròdot oferia es poden comparar amb els ensenyaments dels sofistes, els honoraris d’alguns dels quals representaven ingressos rellevants59
Si per raons d’espai prenem com a mostra un sol passatge — per bé que d’una certa extensió—, ara procedent del llibre primer60, observarem com en
58. Hdt. IV 53, 5.
59. Sobre els honoraris percebuts pels sofistes hi ha un total desacord. dillon & gergel 2003, XII, neguen per increïbles les xifres indicades pels antics, que arribarien a les cent mines per un curs complet. Just al contrari, Kerferd 1981, 25-29, després de repassar tots els testimoniatges al respecte conclou que es tracta de salaris adequats al prestigi dels sofistes, a la riquesa d’alguns dels seus clients, i a la durada i freqüència de les classes. Avala aquesta opinió la concordança entre els testimoniatges de diversos autors antics sobre els honoraris de Protàgoras —Diògenes Laerci IX 52—, Gòrgias — Diodor Sícul XII 53, 2; Suda, s.u.— i Zenó —Plató, Alcibíades I 119a—.
60. Hdt. I 182-183:
. («Ells mateixos afirmen —tot i que al meu parer no expliquen res digne de crèdit— que el déu en persona acut al temple i descansa sobre el llit, talment de la mateixa manera com a la Tebes d’Egipte, segons que diuen els egipcis: allà, i tant, dorm al temple de Zeus el Tebà una dona, i de totes dues dones es diu que no acudeixen a l’encontre de barons; i de la mateixa manera fa a Pàtaros, a Lícia, l’endevina del déu quan hi arriba: de fet, allà no hi ha pas consulta dels oracles de manera permanent; però quan n’hi ha, aleshores es tanca a pany i forrellat a dins del temple durant les nits. Del recinte sagrat que hi ha a Babilònia hi ha un altre temple soterrani, on hi ha una gran estàtua sedent de Zeus, feta d’or, i davant d’ell hi ha parada una gran taula d’or, i tant el
Objectivitat i discurs mític a les Històries d’Heròdot 33
dues ocasions Heròdot recorda que ell només reprodueix el que els babilonis li han dit (I 182, 1 «ells mateixos afirmen —tot i que al meu parer no expliquen res digne de crèdit—»; I 183, 3 «jo no l’he vista, però refereixo tot allò que és explicat per part dels caldeus»), i a una tercera insisteix en la procedència de la font I (183, 1, «segons que deien els caldeus»). No és aquest el moment de tractar, a més a més especulativament, del grau de revisió del conjunt de l’obra per part del seu autor. Se n’ha parlat més amunt arran de les teories sobre si les Històries han rebut o no una revisió definitiva.
Conclusions
Del conjunt del que hem fins ara explicat hem de concloure que a les Històries reconeixem determinats errors de plantejament; mancances metodològiques per la migradesa de certes fonts i per la possibilitat que part d’aquestes fossin contaminades per la reticència dels informants; insuficiència de determinades traduccions obtingudes de texts originals egipcis, perses, escites, etc.; a més de la necessitat de procedir d’una manera sumària, tot reduint la informació obtinguda a una notícia llegidora, i per tant d’una extensió escaient. Tanmateix hi registrem també, com ha mostrat la tradició investigadora, la voluntat de comprovació de les notícies mitjançant l’ús de fonts fidedignes, d’origen oficial i escrites en la mesura de la possibilitat d’accedir-hi, i, creiem nosaltres, només en el seu defecte subministrades per testimonis autoritzats. Per aquesta voluntat de clarificació les Històries, que tant la recerca arqueològica com l’estudi de la geografia antiga revelen com una poderosa eina de coneixement, mereixen un crèdit que contesta la vella desqualificació que fa d’Heròdot un simple mentider delerós de l’aplaudiment fàcil d’una audiència que volia entretenir-se i no pas aprendre res.
Les Històries mostren els problemes de l’autor davant d’informacions que no ha pogut contrastar o que no li semblen prou fiables. Les estratègies de l’autor per a aclarir la seva posició palesen la seva incomoditat davant de tota mena de notícies que ell considera discutibles: no només les derivades de les tradicions mítica i religiosa, ans també les que provenen de cultures sense una historiografia consolidada.
pedestal com el tron són també d’or; i segons que deien els caldeus, tot això està construït per un valor de vuit-cents talents d’or. A fora del temple hi ha un altar d’or, i hi ha un altre gran altar, damunt del qual hom sacrifica les ovelles adultes; damunt de l’altar d’or no és permès de sacrificar si no eren només ovelles que prenguin llet, mentre que damunt de l’altar més gran els caldeus consagren mil talents d’encens cada any en aquell temps en què celebren la festa en honor d’aquest déu. A aquest santuari encara en aquella època hi havia una estàtua de dotze colzes, d’or massís. Jo no l’he vista, però refereixo tot allò que és explicat per part dels caldeus. Darios, fill d’Histaspes, per molt que va maquinar contra aquesta estàtua no va gosar de prendre-la, però va condemnar a mort el sacerdot que el vetava de moure l’estàtua. Aquest temple està adornat, doncs, segons que s’ha dit, però també hi ha ofrenes particulars»).
Jordi Redondo
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Ítaca. Quaderns Catalans de Cultura Clàssica
Societat Catalana d’Estudis Clàssics
Núm. 42 (2026), p. 39-49
ISSN (ed. impresa): 0213-6643
ISSN (ed. electrònica): 2013-9519
DOI: 10.2436/20.2501.01.130
https://revistes.iec.cat/index.php/ITACA
Versos per a un metge. Nova lectura d’un poema epigràfic fragmentari de Roma1
Sandra Muñoz Martínez
Universidad Autónoma de Madrid
abstract:
This article examines a fragmentary Roman inscription of a metrical and funerary nature preserved in the Basilica dei Santi Giovanni e Paolo al Celio One of its most notable features is that the epitaph is composed of nearly verbatim quotations from Homer. Epigraphic comparison with other Roman inscriptions allows the identification of the deceased praised in this carmen epigraphicum as a physician. Furthermore, an in situ examination of the piece has revealed previously unrecorded letters, thereby enabling the proposal of original readings for certain sections of the text.
K eywords : carmen epigraphicum, medici, Homer, Rome, funerary, textual witnesses.
La inscripció objecte del present estudi correspon a una placa de marbre fragmentària, trencada per tots els costats, que conserva un text funerari redactat en llengua grega. El fragment presenta unes dimensions de 14 x 16 x 4,5 cm, mentre que l’alçada mitjana de les lletres és d’uns 2 cm. Cal assenyalar, tanmateix, que algunes grafies superen aquesta mesura —com ara phi ,
1. Aquest article s’emmarca en els projectes PID2023-147994NB-I00 «Hacia una Epigrafía Comparada: formas, textos y funciones de las inscripciones ante coctionem del occidente romano» (EpiCom), en el si del Grup de Recerca Consolidat LITTERA de la Universitat de Barcelona (2021SGR00074); PID2021-124635NB-C32 «Los dioses de Anatolia y sus nombres en textos griegos de época helenística y romana» (GOAP); i IEC-PR2023-11-PAT «El Corpus Inscriptionum Latinarum dels Països Catalans» (projecte CIL), finançats pel Ministerio de Ciencia a Innovación i l’Institut d’Estdis Catalans.
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Sandra Muñoz Martínez
mentre que d’altres queden lleugerament per sota —especialment epsilon i omicron. La peça es conserva actualment a l’Antiquarium de la Basilica dei Santi Giovanni e Paolo al Celi; no disposem de cap informació relativa a les circumstàncies ni al context de la seua troballa, dada que en dificulta una contextualització precisa.
La inscripció fou publicada per primera vegada al tercer volum d’Inscriptiones Graecae urbis Romae (IGUR III 1468) En aquesta edició, Luiggi Moretti, després d’examinar la peça a l’Antiquarium, en proposà la següent lectura i restitució del text:
[---]Μ̣ΗCΛ̣Ο̣[---]
[---] πολὺ φέρτ̣[ατος ---]
[---] γὰρ ἀνὴρ πολ[λῶν ἀντάξιος]
[--- ἄλ]λων θε[---]
[---]ήμ[η] φιλαδελφ[---]
A banda de la descripció del suport i del lloc de conservació, Moretti, en presentar la seua edició, insereix la nota «versus Homerum redolent» i fa referència a IGUR III 1309, un sarcòfag procedent de Roma que conserva un altre carmen epigraphicum grec, aquest cop dedicat a Pompeu Diocles (s. ii dC), en el qual es llegeix la seqüència ἀνὴρ πολλῶν ἀντάξιος ἄλλων2. En l’entrada corresponent a aquest segon epitafi (IGUR III 1309), Moretti cita, al seu torn, les paraules de Kaibel (IG XIV 1951): «Diocles ni fallor medicus fuit, quot docte Homerico versu (Λ 514) significavit».
Efectivament, fou Kaibel qui aportà la clau interpretativa per identificar la professió de Pompeu Diocles (IGUR III 1309), tot i que aquesta no apareix explicitada en l’epitafi. En Homer, tenim documentat un exemple de la seqüència ἀνὴρ πολλῶν ἀντάξιος ἄλλων («un home que val per molts altres») emprada com un epítet característic dels medici : ἰητρὸς γὰρ ἀνὴρ πολλῶν ἀντάξιος ἄλλων (Hom. Il. 11, 514). Aquesta correspondència literària tan clara permet entendre l’expressió a la inscripció com una al·lusió culta a la condició mèdica del difunt, formulada mitjançant un eco homèric perfectament recognoscible, a més de permetre’ns restituir la lacuna de l’inici de la línia, un tema que tractarem més endavant en aquest estudi, quan desglossem línia per línia el text poètic del fragment de marbre. Si seguim aquest mateix raonament, el difunt a qui és dedicat l’epitafi fragmentari que estudiem en l’ article (IGUR III 1468) hauria de ser igualment un metge, atès que a les línies 3 i 4 es podria recontruir la seqüència γὰρ ἀνὴρ πολ[λῶν ἀντάξιος]/[ἄλ]λων, precisament la restitució de la lacuna proposta per Moretti. La proposta de restitució amb aquesta seqüència es veu reforçada per l’existència d’un altre paral·lel epigràfic, aquest cop d’Asia minor, en 2.
. Principals edicions de l’epitafi de Pompeu Diocles: IG XIV 1951, IGRRP I 333, GV 368, IGUR III 1309.
Versos per a un metge 41
què la mateixa fórmula apareix associada de manera explícita amb l’ofici mèdic: εἰητρὸς / ⌜γ⌝ὰρ ἀνὴρ / πολλῶν / ἀντάξιος / ἄλλω[ν] (TAM V.2 1254, Hierocaesarea). Cal assenyalar, tanmateix, que en aquest cas oriental la inscripció no correspon a un epitafi, sinó a un cippus votiu dedicat al déu Asclepi, com indica l’editor de TAM V.2 1254, el qual inclou la peça dintre de la categoria ‘res sacrae, donaria’ Malgrat la diferència de tipologia epigràfica, el paral·lel resulta especialment rellevant per a confirmar el valor semàntic i literari de la seqüència en contextos vinculats als medici. Després d’haver dut a terme l’autòpsia de la inscripció el novembre de 2025 a l’Antiquarium de la Basílica, i tenint en compte tant la informació transmesa per Moretti a IGUR III 1468 (i 1309) com els resultats d’una comparació epigràfica i literària sistemàtica, proposem a continuació una nova edició del text, que introdueix algunes modificacions respecte de la lectura de Moretti. Aquests canvis seran justificats detalladament línia per línia en els paràgrafs següents.
[---]Μ̣ΗCΛ̣Ο̣[---]
[--- ἰατὴ]ρ πολὺ φέρτ[ατος ---] [ἰητρὸς] γὰρ ἀνὴρ πολλ̣[ῶν ἀντάξιος]
[ἄλ]λων (uac) θε[---] [---]+ΗΜ[.] φιλαδελφ[---]
«[...] / [... metge] excel·lentíssim [...]./ Car [el metge es] un home que [val per molts / altres]. ΘΕ[...]/[...]HM fraternal [...]».

Sandra Muñoz Martínez
Dediquem les primeres línies a l’anàlisi de les particularitats gràfiques del carmen epigraphicum fragmentari. Tal com es pot observar, el text està escrit en scriptura actuaria, molt pròxima a la libraria, amb un predomini clar de formes arrodonides. En aquest sentit, destaquen les formes llunades d’epsilon i omega i, amb tota probabilitat, sigma, grafia que no es conserva de manera clarament llegible a la peça, però la presència de la qual es pot inferir a la primera línia.
Convé assenyalar igualment que la grafia de mu però no de nu presenta una forma marcadament libraria. Pel que fa a lambda, s’oberva una variació significativa: mentre que a les línies 2-4 la lletra adopta una forma libraria (especialment la de la línia 3), a l’última línia presenta una morfologia més quadrada. Aquesta mateixa variació formal és visible també en el cas d’alpha, amb una grafia més libraria a la línia 3 i una de clarament quadrada a la línia 5.
Resulta igualment destacable la forma de rho, amb el lòbul obert, sense tancament complet. Finalment, noteu que, en les grafies de phi, el traç vertical sobrepassa significativament la línia guia imaginària del text, fins al punt d’envair la línia superior, especialment evident en el cas de la phi de la línia 5.
Les particularitats gràfiques i el marbre amb què està feta la tabula ens permeten datar la inscripció entre la segona meitat del segle ii dC i el segle iii dC.
Aquesta mateixa datació és la que proposa Giulia Sacco a l’entrada d’Epigraphic Database Roma (EDR129809)3, l’autor de l’entrada a Epigraphik-Datenbank Clauss-Slaby (EDCS-42900185)4 i també el responsable de la fitxa corresponent a Trismegistos (TM 637130)5. A Searchable Greek InscriptionsThe Packard Humanities Institute, però, la inscripció consta com ‘undated’ (PH189117)6
Pel que fa a la primera línia, conservada només de manera molt fragmentària i formada per una seqüència de lletres que no permet una lectura segura, hem optat per seguir la proposta de Moretti (IGUR III 1468): [---]Μ̣ΗCΛ̣Ο̣[---]. Cal assenyalar que la manera en què la peça està exposada actualment en l’Antiquarium (fixada a la paret mitjançant dos suports metàl·lics) no facilita la lectura de totes les restes gràfiques conservades; Moretti ofereix, però, una fotografia de menys qualitat però sense aquests elements metàl·lics (Fig. 2). Dit això, és posible formular algunes hipòtesis de caràcter general. Si, efectivament, aquesta línia constituïa l’inici de l’epitafi —circumstància que no es pot determinar amb plena certesa a causa de l’estat fragmentari del suport7 ,
3. http://www.edr-edr.it/edr_programmi/res_complex_comune.php?do=book&id_nr= EDR129809
4. https://edcs.hist.uzh.ch/en/document?edcs-id=EDCS-42900185
5. www.trismegistos.org/text/637130
6 https://epigraphy.packhum.org/text/189117
7. Tot i que la inscripció està composta en hexàmetres dactílics —fet que, en principi, facilita la restitució del contingut a les lacunae , no és possible determinar amb certesa ni el nombre originari de línies ni l’extensió del text perdut. Per aquest motiu, en el present estudi hem optat per no fer propostes originals de restitució de versos sencers.
Versos per a un metge 43
és versemblant que hi figurara el nom del difunt, possiblement acompanyat d’alguna fórmula funerària habitual en composicions mètriques, com ara ἐνθάδε κεῖται («ací jau») o, si la persona loquens és el difunt, ἐνθάδε κεῖμαι («ací jaic»), entre altres possibilitats.

2 Fotografia d’IGUR III 1468 publicada per Moretti al volum III d’Inscriptiones Graecae
La principal novetat que aportem pel que fa a les possibles restitucions de les lacunae d’aquesta inscripció se situa a l’inici de la segona línia. Mentre que Moretti va editar πολὺ φέρτ̣[ατος ---] i, certament, en la fotografía que ell publica la primera lletra sembla correspondre a la pi de πολὺ, l’autòpsia in situ de la peça ha permès constatar amb claredat —a més de la tau de φέρτ[ατος] la presència d’una altra grafia a prop de la fractura lateral de la tabula , la qual pot identificar-se com una rho amb el lòbul obert (vegeu Fig. 1). La nostra proposta de lectura original per a l’inici de la segona línia és [--- ἰατὴ] ρ πολὺ φέρτ[ατος ---] «el metge més vàlid» o «el metge excel·lentíssim», seqüència que serà analitzada i justificada detalladament en els paràgrafs següents. Abans d’encetar el catàleg de possibles vocables en grec acabats en rho que podrien encaixar en la lacuna de la línia, convé contextualitzar i analitzar les paraules que el segueixen per tal d’assegurar-ne una interpretació coherent. En la mateixa línia que ἰητρὸς
ἀντάξιος ἄλλων (Hom. Il. 11, 514; en epigrafia: TAM V.2 1254, IGUR III 1309 i 1468), el sintagma πολὺ φέρτ[ατος ---] el trobem també a Homer en diferents formes8. Hom pot llegir exactament πολὺ φέρτατος a Hom. Il. 1, 581 i 2, 769 i Od. 8, 1299; la variant μέγα φέρτατος a Hom. Il. 16, 21 i 19, 216 i Od. 11, 478, sempre fent referència
8. En aquest article, posarem una atenció especial als exemples d’Homer, atès que l’epitafi fragmentari està compost gairebé íntegrament per cites homèriques.
9. Hom. Il. 1, 581 ὃ γὰρ πολὺ
ἐστιν; Hom. Il. 2, 769 ὃ
ἦεν; Hom. Od. 8, 129
Sandra Muñoz Martínez
a Aquil·les10; o simplement φέρτατος, del qual tenim 4 exemples (Hom. Il. 7, 289; 15, 526; 17, 105; Od. 12, 24611), així com la forma φέριστος, testimoniada en 7 ocasions (Hom. Il. 6, 123; 9, 110; 15, 247; 23, 409; 24, 387; Od. 1, 405; 9, 26912). Convé també tenir en ment els 18 exemples en què a Homer apareix, el grau comparatiu de l’adjectiu, πολὺ φέρτερος (Hom. Il. 1, 169; 4, 56 i 307; 6, 158; 7, 105; 8, 144 i 211; 10, 557; 15, 165 i 181; 20, 135 i 368; 22, 40; Od. 9, 276; 12, 109; 16, 89; 21, 154; 22, 28913), sempre precedit per ἐπεὶ, i l’absència de testimonis homèrics de la variant μέγα φέρτερος . Tanmateix, podriem plantejar-nos si al nostre epitafi l’autor va voler escriure πολὺ φέρτατος o simplement πολυφέρτατος, conservat en l’obra de Flegó de Tral·les (De mirabilibus 3, 8, 15; Fr. 36, 237), que escriu precisament durant el s. ii dC, apropant-se així a la cronologia de la inscripció14
Un mot grec que presenta rho en posició final i que es troba atestat en epigrafia mètrica funerària és la preposició ὑπέρ, concretament en expressions com ὑπὲρ τάφον/τύμβου 15 «sota la tomba» o ὑπὲρ γαίης 16 «sota la terra». Tot i que la restitució d’un vocable d’aquest tipus podria semblar, en principi, formalment adequada, les paraules que el segueixen (πολὺ φέρτ[ατος]) i, sobretot, la raresa sintàctica que comportaria una seqüència com aquesta en què hi haja una inversió en l’ordre de les paraules (per exemple, τύμβου ὑπὲρ) fan poc versemblant aquesta solució.
Un altre terme que versemblant podria encaixar amb la lletra conservada immediatament després de la lacuna i que es troba àmpliament testimoniat en els carmina epigraphica en llengua grega és la partícula γάρ17. A més a més, convé recordar que en alguns dels versos homèrics citats en el paràgraf dedicat a l’anàlisi de φέρτατος apareix precisament la seqüència ὃ γὰρ πολὺ
10. Hom. Il. 16, 21
11.
; Hom. Il. 17, 105
12. Hom. Il. 6, 123 τίς δὲ σύ ἐσσι
ἀνθρώπων; Hom. Il. 9, 110 εἴξας ἄνδρα φέριστον; Hom. Il. 15, 247 τίς δὲ σύ ἐσσι
δ’ ἔξεσσι τοκήων; Hom. Od. 1, 405 ἀλλ’ ἐθέλω σε, φέριστε, περὶ ξείνοιο ἐρέσθαι; Hom. Od. 9, 269 ἀλλ’ αἰδεῖο, φέριστε, θεούς· 13. Hom. Il. 1, 169 i Od. 12, 109 ἐπεὶ ἦ
Hom. Il. 4, 307 ἐπεὶ
; Hom. Il. 8, 144 i 211 i 22, 40, Od. 21, 154
; Hom. Il. 4, 56
; Hom. Il. 6, 158 i 7, 105
ἐστι; Hom. Il. 10, 557 i 20, 368 ἐπεὶ
; Hom. Il. 15, 165
; Hom. Il. 15, 181
; Hom. Od. 16, 89 i 22, 289 ἐπεὶ
14. Agraïm als revisors anònims aquest comentari.
; Hom. Il. 20, 135 i Od. 9, 276 ἐπεὶ ἦ
15. Vegeu GV 238 (Atenes, Grècia, època imperial) v. 1 Ἀχνυόεν
GV 1321 (Bitínia, Àsia Menor, s. ii dC) v. 8
16. Per exemple, GV 1145 (Odessa, Tràcia, s. ii dC) v. 9 [---]
,
, a banda de GV 319 (Antologia Palatina 7, 340) v. 4
17. GV 257 (Illa de Megiste, Lícia, s. i dC) v. 3
GV 666 (Roma, s. iii dC) v. 3
, entre altres exemples.
Versos per a un metge 45
φέρτατός (Hom. Il. 1, 581; 2, 769). Tanmateix, aquesta restitució ha de ser igualment descartada, ja que a la línia immediatament següent del nostre epitafi es llegeix al marbre [---] γὰρ ἀνὴρ πολλ̣ [---]. La presència de dues frases consecutives amb un cert matís causal i donat per la mateixa partícula suposa un escenari poc versemblant tant des del punt de vista sintàctic com estilístic en un poema epigràfic grec.
Una altra possibilitat, formalment factible, seria la restitució del pronom relatiu ὅσπερ «el qual precisament», que tant per qüestions gràfiques com pel sentit de l’oració podria encaixar adequadament en el context. No obstant això, aquest pronom apareix habitualment precedit per un adjectiu, element la presència del qual hauria de ser necessàriament postulada dins la lacuna. Amb la voluntat de no excedir els límits d’una restitució excessivament conjectural en un carmen epigraphicum conservat de manera fragmentària, considerem preferible descartar aquesta hipòtesi.
Un cop analitzada —i descartada— una restitució amb ὅσπερ, hom podria, però, pensar en una proposta de lectura més simple amb la partícula enclítica περ, que apareix habitualment associada a adjectius o participis i que, en el context de l’epitafi que estudiem, hauria de ser πολὺ φέρτ[ατος], amb el sentit «de lluny el més excel·lent». En aquest cas, περ funcionaria com un segon element d’intensificació, afegit a πολύ, per reforçar el superlatiu φέρτατος
Tanmateix, malgrat la idoneïtat d’una restitució [πε]ρ, no disposem de parallels epigràfics en què la partícula aparega associada a πολύ o μέγα, raó per la qual tampoc considerem aquesta proposta.
Sembla que l’única possibilitat versemblant de restitució amb l’element περ és l’adverbi modal [ὥσπε]ρ «tal com», documentat en altres carmina epigraphica grecs 18. No obstant això, cal remarcar que, segons els exemples epigràfics conservats, ὥσπερ tendeix a aparèixer més cap al final de la composició poètica que no a l’inici, la qual cosa limita la seua presència en el context del nostre epitafi.
Passem ara a analitzar els possibles substantius amb què podríem restituir la paraula de la lacuna. L’adjectiu més evident, tant per la presència de la rho final com pel context semàntic, seria ἀνήρ , donant lloc a la lectura [ἀνὴ]ρ
πολὺ φέρτ[ατος ---] «un home excel·lentíssim». No obstant això, trobem el mateix problema que en el cas de l’intent de restitució amb γάρ: a la línea següent ja apareix ἀνήρ ( IGUR III 1468 l. 3 [---] γὰρ ἀνὴρ πολλ̣[ῶν ἀντάξιος]). A més, no hem trobat cap epitafi mètric que documente la repetició del mot ἀνήρ en un espai tan reduït.
Un altre substantiu amb rho final que, des d’un punt de vista semàntic, encaixaria perfectament en aquest context és πατήρ, formant així «un pare excellentíssim». Tanmateix, tot i la coherència d’aquesta restitució, una revisió dels corpora epigràfics temàtics de metges, com els de Gummerus (1932), Sama-
18. GV 1035 (Tomis, Tràcia, ss. II-III dC ) v. 5 κάτθανον
; GV 1724 (Olbasa, Cilísia, ss. II-III dC ) v. 3
; GV 1943 (Lícnidos, Il·líria, ss. II-III dC) v. 10 ὥσπερ
Sandra Muñoz Martínez
ma (2003) o Alonso Alonso (2018), mostra que, entre les qualitats habitualment ressaltades en els metges difunts, rarament apareix una lloança a les seues habilitats com a pare. Per aquesta raó, és probable que πατήρ no siga la restitució més adequada. Ara bé, aquesta proposta no s’hauria de descartar si tenim en compte el funcionament de les escoles de medicina i el fet que al jurament hipocràtic s’indica que cal tractar el mestre ‘com un pare’; en aquest context, πατήρ tindria el sentit de ‘mestre de metges’19 El tercer substantiu sobre el qual plantegem una hipòtesi de restitució és [σωτή]ρ «salvador», un mot amb una semàntica especialment adequada per a un epitafi dedicat a un metge. De fet, el trobem en l’anomenat «monument de Serapió» [SEG 28 (1978), 225], inscripció composta per texts de diversa índole, entre els quals hi ha un poema sobre els deures d’un metge (ll. 14-33), en el marc del qual apareix la seqüència θεὸς οἷα [σ]αωτὴρ (l. 25), que Samama (2003, nr. 22) interpreta com «com un déu salvador». Ara bé, cal reconèixer que aquesta és l’única inscripció del corpus de Samama (2003) on el terme σωτήρ apareix en un text no votiu i, a més, en un context sintàctic i semàntic distint al que observem en IGUR III 1468. Per aquesta raó, convindria descartar també la restitució [σωτή]ρ πολὺ φέρτ[ατος ---] Davant aquest escenari, proposem que el terme que s’amaga al final de la lacuna de la segona línia hauria de ser [ἰατὴ]ρ «metge», un vocable que, com és evident, es troba àmpliament testimoniat en epigrafia mètrica —i també en prosa— vinculada al col·lectiu mèdic. Amb aquesta restitució es formaria la seqüència [--- ἰατὴ]ρ πολὺ φέρτ[ατος ---] «un metge excel·lentíssim», que s’ajusta perfectament tant des del punt de vista sintàctic com semàntic a un epitafi d’aquestes característiques, encara més si la situem al —suposat— començament de la inscripció. Ara bé, si es contrasta aquesta proposta amb la nostra edició original d’edició, s’observarà que incorporem un recurs que hem evitat deliberadament en altres restitucions plantejades, com ara [γά]ρ o [ἀνὴ]ρ: la repetició d’un mateix terme en dues línies consecutives, un recurs poc habitual en epigrafía mètrica. En aquest cas concret, la restitució resultant és [--- ἰατὴ]ρ πολὺ φέρτ[ατος ---] / [ἰητρὸς]
ἀνὴρ πολλ̣[ῶν ἀντάξιος] «un metge excel·lentíssim [...] car [el metge] és un home que [val per molts]». En efecte, la presència gairebé indiscutible —atès que es tracta d’una cita literal d’Homer (Il. 11, 514)— del mot [ἰητρὸς] en la lína següent (l. 3) podria fer pensar que, com en altres casos analitzats, caldria rebutjar aquesta restitució per tal d’evitar la repetició lèxica en un espai textual tan reduït. No obstant això, hi ha dos arguments que permeten justificar l’edició [--- ἰατὴ]ρ a la línia 2 i [ἰητρὸς] a la línia 3: un paral·lel epigràfic i la natura del text que testimonien les línies 3-4.
D’una banda, en un epitafi mètric de finals del segle ii dC dedicat a la metgessa Eutychiane, trobat en la ciutat de Dion (Macedònia), i conservat íntegrament, es pot llegir al primer vers ἰατρὸς i, tot seguit, al segon vers, ἰητήρ ( SEG 61, 494): ἥδε
19. Agraïsc a la professora Francesca Mestre aquest apunt.
Versos per a un metge 47
μαῖα δὲ | θηλυτέρων «La que ací jau fou la metgessa de gran renom Eutiquiane, guaridora d’homes i llevadora de dones»20. A més, de la mateixa manera que en l’epitafi mètric per a la metgessa Eutychiane, en IGUR III 1468 hi hauria una var ia tio en la repetició del terme: primer en forma amb alpha (ἰατρὸς/ἰατὴρ) i, posteriorment, en forma jònico-èpica (ἰητρὸς). D’altra banda, com ja hem assenyalat, a les línies 3 i 4 l’autor de l’epitafi va inserir una cita literal del llibre onze de la Ilíada en què es fa referència explícita als metges. En aquest sentit, atesa la natura conscient de l’elecció de l’autor del text i tenint en compte que en aquest vers d’Homer la primera paraula és precisament ἰητρὸς, no hauria de sorprendre que, en optar per inserir una cita exacta d’Homer, la «poca elegància» derivada de la repetició lèxica quedara en un segon pla. Allò essencial, en aquest context, és que el difunt és un metge i és elogiat mitjançant un vers que Homer dedica als membres d’aquesta professió.
Queden així justificades les dues restitucions proposades per a les lacunae inicials de les línies 2 i 3 del nostre epitafi fragmentari amb els mots [ἰατὴ]ρ i ἰητρὸς, respectivament. Abans d’encetar un breu anàlisi d’alguns aspectes de la tercera línia d’IGUR III 1468 que no s’han comentat prèviament, convé dedicar unes línies a comentar algunes particularitats epigràfiques de l’últim terme conservat en la segona línia, φέρτατος, que no han estat abordades en els paràgrafs precedents.
És rellevant tindre en compte que φέρτατος només es troba documentat en dues altres inscripcions: IG XIV 683 = AE 2018, 558 (Bríndisi, Apulia et Calabria – Regio II) i AE 1946, 181 = AE 1949, 242 (Véria, Macedònia). La primera inscripció —actualment perduda— correspon a un epitafi amb evidents reminiscències mètriques —concretament ritme dactílic— dedicat, segons Casimiro, a un bisbe no identificat (favi 2018, 549). La segona —d’acord amb l’autor de l’entrada d’AE 1946, 181— és un epitafi dedicat a un home versat en dret romà. En canvi, en grau comparatiu el terme es documenta en quatre inscripcions, totes procedents de la part oriental de l’Imperi romà: SEG 39, 220 (Eleusis, Grècia, 176-192 dC, mètrica), NSER 19 (Rodes, Grècia, s. ii aC, concretament en la part mètrica de l’epígraf), Didyma 580 (Jònia, Àsia menor, mètrica) i Gerasa 328 (Gerasa, Aràbia, s. vi dC). Es desprén, així, que aquest terme es troba estretament vinculat a l’àmbit de la poesia epigràfica. Pel que fa a la tercera línia del text fragmentari, tal com ja hem avançat, la lacuna inicial hauria de poder restituir-se amb [ἰητρὸς] per paral·lelisme amb la cita homèrica (Hom. Il. 11, 514), fet que permet, a més, la presència d’una variatio entre l. 2 ἰατὴρ i l. 3 ἰητρὸς. D’altra banda, una altra diferència respecte de l’edició de Moretti (IGUR III 1468) és que ha sigut possible discernir els traços corresponents a la segona lambda de πολλ̣[ῶν] Cal assenyalar igualment que, atès que el vers d’Homer és ἰητρὸς γὰρ ἀνὴρ πολλῶν ἀντάξιος ἄλλων, hem optat per editar en la lacuna de la línia 4 [ἄλ]
20. Per a més detalls d’aquesta inscripció i d’altres semblants, relacionades amb els medici docti, llegiu lougovaya 2019, esp. p. 148.
Sandra Muñoz Martínez
λων i no [--- ἄλ]λων, en entendre que no hi havia en IGUR III 1468 cap altra paraula entre [ἀντάξιος] (l. 3) i [ἄλ]λων (l. 4). Que el vers d’aquest epitafi fragmentari concloïa precisament amb [ἄλ]λων ho confirma, a més, l’espai (uacat) que la persona encarregada de gravar-lo sobre el marbre va deixar intencionadament entre ΛΩΝ i ΘΕ en la quarta línia.
Tornant a la tercera línia, convé assenyalar breument que el mot ἀντάξιος està testimoniat en altres inscripcions funeràries de caràcter mètric, com ara IG XIV 803 v. 5 κηδεύσας ἀρετῇσ’ ἀντάξιος ἡμετέρῃσιν (Nàpols, Regio I, 101250 dC). D’altra banda, una consulta al ThLG mostra que ἀντάξιος, a més del vers 514 del llibre 11 de la Ilíada, apareix també en altres dos passatges de la mateixa obra homèrica: Hom. Il. 1, 136 ἄρσαντες κατὰ θυμὸν ὅπως ἀντάξιον ἔσται i Hom. Il. 9, 401 οὐ γὰρ ἐμοὶ ψυχῆς ἀντάξιον οὐδ’ ὅσα φασὶν
Finalment, pel que fa a la cinquena línia, la nostra autòpsia in situ ens ha portat a modificar l’edició proposada per Moretti a IGUR II 1468, [---]ήμ[η] φιλαδελφ[---] , i a proposar, en canvi, [---]+ΗΜ[.] φιλαδελφ[---] . Els motius d’aquesta esmena són els següents. D’una banda, hem pogut identificar restes d’una altra grafia a la lacuna de l’inici, raó per la qual hem col·locat un + després del [---]. D’altra banda, hem constatat que, després de la mu de la primera paraula, on Moretti restituïa [---]ήμ[η], hi ha en efecte indicis d’una lletra que, tanmateix, no s’adequa a la morfologia d’una eta, atès l’espai existent entre la mu i la phi de φιλαδελφ[---]. Per aquest motiu hem optat per editar aquesta seqüència de grafies com [---]+ΗΜ[.].
A tall de conclusió, podem afirmar que una nova autòpsia in situ de la peça ha permès constatar la presència de grafies fins ara no identificades, les quals han fet possible proposar noves lectures. Aquestes s’han formulat sempre a partir de la comparació epigràfica amb altres inscripcions de característiques similars i del contrast amb les fonts literàries, que en aquest cas s’han cenyit fonamentalment a Homer, donada la naturalesa del text. La comparació epigràfica i literària ha permès, igualment, confirmar que es tracta d’un epitafi dedicat a un metge. Quant a l’ús de la llengua grega en l’epitafi, aquest pot explicar-se des de diverses perspectives: que el difunt fos originari de la meitat oriental de la Mediterrània; que, tot i ser occidental, s’hagi emprat el grec com a llengua de cultura també a Roma; que l’elecció del grec responga al fet que el text sembla haver estat format per una sèrie de cites homèriques; o, finalment, que es pressupose una relació estreta entre la llengua grega i l’ofici de metge.
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Ítaca. Quaderns Catalans de Cultura Clàssica
Societat Catalana d’Estudis Clàssics
Núm. 42 (2026), p. 51-75
ISSN (ed. impresa): 0213-6643
ISSN (ed. electrònica): 2013-9519
DOI: 10.2436/20.2501.01.131
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La
mirada eròtica com a generadora de ficció literària: Imagines de Llucià i Leucipe i Clitofont d’Aquil·les Taci1
Roser Homar Universitat de Barcelona-ICAC
abstract
The act of looking presupposes the existence of an object to be contemplated. In the prose of the imperial period, authors seek to convey, through language, the object represented in the narrative— whether a scene, a landscape, or a person— so that it may be mentally visualized by the reader. Through various rhetorical strategies, the reader is transformed into a spectator, a process closely associated with ekphrasis, the descriptive technique that is pervasive in this literary tradition and has been the subject of extensive scholarly analysis.
The centrality of the gaze has been explored throughout ancient Greek literature. This study focuses on the erotic dimension of looking as represented in Lucian’s Imagines and Pro Imaginibus, and in Achilles Tatius’ Leucippe and Clitophon, while also considering other contemporaneous works that illuminate specific aspects of this phenomenon. Beyond the literary domain, cognitive approaches—such as Blending Theory—investigate how mental representations interact through conceptual integration, a fundamental cognitive operation that combines distinct mental spaces to generate meaning. This framework also introduces the notion of «fictive interactions», whereby the mind constructs imagined exchanges based on prior experience, as in the case of mentally continuing a conversation after it has ended.
1. Aquest article es realitza en el marc del Projecte de Recerca ‘TOPOI: El repertorio de la paideia en la literatura griega de época imperial y tardoantigua’ (PID2022-137964NB-I00) subvencionat pel Ministerio de Ciencia e Innovación, i del Projecte de Recerca ‘Tópicos literarios en la narrativa imperial: de la tradición grecolatina a la literatura cristiana’ (CIGE/2023/22), subvencionat per la Generalitat Valenciana.
Roser Homar
This article examines these dynamics in the works of Achilles Tatius and Lucian of Samosata, integrating perspectives that have rarely been addressed in conjunction. It argues that the erotic gaze functions as a creative force, emphasizing the role of desire and love in key passages that stimulate imaginative and literary production. Furthermore, it considers how the act of reading itself becomes an imaginative process, wherein desire fosters fictive interaction with the object created inside the narrative.
Keywords: desire, creation, reading, Lucian of Samosata, Achilles Tatius.
Introducció
L’acció de mirar implica que d’alguna manera hi ha alguna cosa per contemplar, és a dir, un objecte. En el cas de la prosa d’època imperial, els autors a què ens referim en aquest treball, però també molts d’altres, malden per traslladar al lector, a través de paraules, l’objecte que en la narració es presenta com una escena, paisatge o persona física, perquè el pugui contemplar. D’aquesta manera, amb diversos mecanismes converteixen el lector en subjecte que mira, que contempla. Aquests passatges són especialment rellevants en tot allò que concerneix l’exercici de l’ècfrasi —la descripció— abundant en aquesta mena de literatura i que compta amb estudis sòlids que han sistematitzat els mecanismes amb què els autors operen2 Pel que fa a la novel·la d’amor i d’aventures, la mirada abasta diferents àmbits. En la dimensió teatral de l’acció de mirar, els personatges que miren són sovint descrits com a espectadors3. En relació amb aquesta dimensió de la mirada, les descripcions d’obres d’art especialment, però també d’altres curiositats animals i paisatgístiques, són molt rellevants per al desenvolupament dels esdeveniments de la narració4. La descripció detallada d’aquests objectes pretén generar en el lector la contemplació mental d’un objecte; per tant, la vivacitat de la descripció és important. També adquireixen una gran importància les reaccions o les emocions que dins mateix de la narració es descriuen per a l’acció de mirar, especialment dels enamorats que contemplen la bellesa de les protagonistes femenines, com si d’un objecte d’art es tractés5
2. Resulta impossible citar tota la bibliografia existent a propòsit de l’ècfrasi. Citem sols estudis que resulten molt pertinents per a l’objectiu d’aquesta contribució. Pel que fa a estudis de caire més genèric a propòsit de l’ècfrasi, vegeu KoopMan 2018; zeitlin 2013; goldhill 2007; elsner 2002. Quant a estudis a propòsit de l’ècfrasi en què s’analitzen aspectes relacionats amb els temes tractats en aquest article, vegeu: Mestre & góMez 2020; holzMeister 2014; webb 2009; dubel 1997, goldhill 1994.
3. bowie 2006; laplace 2001; dworacKy 1996; Montes cala 1992.
4. Citem tan sols alguns estudis rellevants en relació amb la funcionalitat de les descripcions en les novel·les: baKer 2018; reeves 2007; nilsson 2000; ziMMerMann 1999; bartsch 1989; hägg 1971; harlan 1965.
5. A propòsit de l’acció de mirar com a experiència eròtica, vegeu goldhill 2002. Pel que fa a la novel·la, vegeu Konstan 1987. A propòsit de les relació entre sofística i art, vegeu dubel 2014.
La mirada eròtica com a generadora de ficció literària 53
Precisament pel que fa a la centralitat de la mirada, existeixen estudis en relació amb la novel·la d’Aquil·les Taci6. Tant és així que el protagonista, Clitofont, s’ha qualificat de voyeur7. En aquest sentit, la mirada masculina esdevé una mirada cosificadora en la mesura que la mirada de l’enamorat envers la noia desitjada pot entendre’s com una acció que la converteix en objecte mitjançant l’assimilació que s’estableix sovint entre noia i escultura d’una divinitat, o noia i pintura8
Al marge de l’àmbit de la literatura i en relació amb la capacitat imaginativa del subjecte, s’ha estudiat la representació mental d’un objecte i la interacció que s’hi produeix des de l’anomenada Blending Theory 9, la teoria lingüístico-cognitiva de la integració conceptual que defineix l’habilitat cognitiva per combinar realitats mentals diferents que donen un significat a la situació present. Segons aquests estudis, la integració conceptual és una operació cognitiva per la qual es crea una xarxa d’espais mentals que estan relacionats entre ells de diferents maneres. En relació amb aquesta teoria, s’han definit també les anomenades interaccions fictícies. És a dir, l’habilitat cognitiva per combinar realitats mentals diferents que ens permeten inventar interaccions que no estan tenint lloc, però que estan basades en el coneixement que el subjecte té de coses que han succeït10. Per exemple, com quan, a partir d’una conversa mantinguda, un cop ja no estem conversant amb aquella persona, el nostre cervell continua la conversa i interactua amb la persona en qüestió in absentia.
Si traslladem aquesta operació a determinats passatges de la literatura d’època imperial11, aquesta interacció pot limitar-se a una contemplació de l’objecte mental creat o pot estendre’s a una interacció més complexa. Així, es poden distingir tres fases que intervenen en la capacitat de la integració conceptual:
Fase 1. La percepció en termes físics —a través del sentit de la vista principalment— d’allò que el subjecte té al davant, la persona desitjada.
Fase 2. L’acció creativa per la qual es reprodueix d’alguna manera la forma de l’objecte contemplat (Blending Theory).
6. En aquest sentit, pel que fa a la novel·la d’Aquil·les Taci el llibre de Morales 2004 és indispensable. Vegeu també whitMarsh 2003; goldhill 1994.
7. Marinč ič 2007.
8. dubel 2001.
9. pagán & valverde 2017.
10. En l’article de pagán; valverde 2017 es poden trobar referències a estudis recents a propòsit de la Blending Theory i la teoria de les interaccions mentals fictícies. Vegeu, per exemple, pascual 2014; MarKMan; Klein; suhr 2012; fauconnier 2002.
11. pagán & valverde 2017 ressegueixen diversos passatges de la literatura grega en què es descriu, com a tòpic, l’operació per la qual el subjecte crea una imatge de l’objecte i el contempla. Tanmateix, no s’hi descriuen els termes clau i no s’estableix una relació explícita entre aquesta acció imaginativa i l’acte de creació literària, entesa en la dimensió artística. Tampoc connecten acte imaginatiu i lectura com a procés artístic i creatiu, en què el desig és també clau. Per a una introducció a propòsit del desig i la lectura en el món antic, vegeu nilsson 2009, 9-15.
Roser Homar
Fase 3. La contemplació interior —interacció— de l’objecte de la imatge que hom ha reproduït (interacció fictícia).
En aquest treball es ressegueixen aquestes qüestions en relació amb dos autors, Aquil·les Taci i Llucià de Samòsata, tot integrant diferents perspectives que, si bé han estat estudiades, al nostre parer no s’han fet de manera integrada i conjunta.
Es parteix, doncs, de la centralitat d’Eros en termes cosmogònics com una força creadora, segons es presenta en la literatura grega antiga12, es revisa la mirada eròtica com a mirada creativa tenint en compte13 la importància del desig i l’enamorament que impel·leix a una acció designada com a creativa, imaginativa i literària; i s’aborda l’operació per la qual llegir esdevé, al seu torn, un acte imaginatiu, en què el desig és també present i propicia una interacció fictícia amb l’objecte creat14 .
Aquil·les Taci i Llucià: connexions temàtiques i cronològiques
Resulta convenient justificar la tria dels autors que revisarem, atès que no es tracta d’una tria aleatòria si tenim en compte que en diversos estudis s’han identificat ja relacions i paral·lelismes entre l’un autor i l’altre.
D’una banda, Bompaire15 va establir ja algunes connexions i Schwartz16 va dedicar-hi diversos estudis. En aquests treballs els estudiosos identificaven els paral·lelismes i provaven de determinar si són conseqüència de l’accés a fonts comunes o bé si Llucià havia influït d’alguna manera Aquil·les Taci. Així, Schwartz proposava que el novel·lista seguia Llucià. Afirmava que, molt possiblement, Aquil·les Taci havia realitzat els seus estudis a Efes, on podria haver conegut Llucià personalment o a través dels llibres, que figuraven a la biblioteca de Cels17
Cal tenir en compte que, quan aquests estudis van publicar-se, la cronologia de Leucipe i Clitofont era encara incerta. Segons la communis opinio del moment, la novel·la pertanyia al final del segle ii dC, sense gaire concreció més. Tanmateix, en les darreres dues dècades, les descobertes de papirs18 i les posteriors anàlisis del contingut de l’obra van portar a precisar-ne la cronologia. Així, Bowie proposava com a data més concreta el 164 o fins i tot el
12. A propòsit de l’Eros com a demiürg, vegeu calaMe 1999, 177-191, i pel que fa a la relació d’Eros amb la imaginació, vegeu valverde 2011.
13. Per a un estudi de les novel·les gregues antigues en relació amb l’Eros platònic, vegeu provencal 2015.
14. Recollim en aquesta formulació la idea expressada per létoublon (1993, 157) segons la qual la literatura tendeix a reflectir-se en ella mateixa tot posant-se en escena, igual com la pintura es representa en l’interior de la pintura mateixa per reflexionar-hi.
15. boMpaire 1958, 618-619; 676.
16. schwartz 1967 i 1976.
17. schwartz 1976, 626.
18. Per a un repàs de les datacions del papirs i de la novel·la mateixa, vegeu bowie 2003, 60.
La mirada eròtica com a generadora de ficció literària 55 16019, una cronologia que l’acostaria —i fins i tot precediria— Imagines i Pro Imaginibus de Llucià20. Encara més recentment, Baker21 ha examinat allò que anomena ‘natural histories’ de la novel·la com a possibles referències a l’emperador Adrià. I en el comentari de l’edició dels dos primers llibres, Whitmarsh22 es decanta per datar-la entre 131 i el 13823. Encara més recentment, d’Alconzo va publicar un article en què examinava els Erotes atribuïts a Llucià i la recepció en aquest diàleg de la novel·la d’Aquil·les Taci24 Evidentment, si els Erotes es consideren falsament atribuïts a Llucià25, cal allunyar-ne la cronologia de la figura de Llucià de manera que no demostra que Aquil·les Taci fos anterior. Amb aquesta revisió a propòsit de les diferents datacions possibles no es pretén determinar una data concreta de la novel·la, que la communis opinio situa cap a mitjan segle ii dC, sinó fer evident que tots dos autors pertanyen a un marc cronològic molt proper, d’una banda, i ressaltar, de l’altra, que existeixen — i ja s’han identificat— motius comuns en les obres de tots dos autors 26 . D’aquesta manera, sembla del tot pertinent continuar el camí en aquesta direcció: detectar i explicar motius comuns que responguin a un mateix ambient retòrico-liretari.
Imagines i Leucipe i Clitofont: bellesa sobrenatural, desig i creativitat
En el diàleg Imagines Llucià proposa un retrat literari d’una dona a dues veus. Licí i Polístrat posen en pràctica, d’una manera molt particular, l’exercici retòric de l’ècfrasi. Es tracta d’una recreació artística en què Licí descriu l’aparença de la dona i Polístrat les qualitats interiors de la dona. Gómez i Vintró resumeixen de manera molt clara i concisa l’exercici que du a terme l’autor:
Luciano no aborda una descripción de la hermosa mujer de forma directa ni su descripción explica una pieza de arte, sino que, en realidad, la reseña parcial de algunas obras de arte clásico y la comparación con estas permiten a Licino una nueva composición: la creación, mediante la palabra, de la imagen
19. bowie 2003, 60-61
20. schwartz (1965, 17) les data entre el 162 i el 164 dC.
21. baKer 2018.
22. whitMarsh 2020, 5.
23. Tant és així que whitMarsh (2020, 139), en fer referència a llocs paral·lels entre un i altre autors —un passatge dels quals prové d’Imagines , es refereix a Llucià com «Achilles’ younger contemporary».
24. d’alconzo 2021.
25. Per a un estudi en què es revisen els arguments a propòsit del caràcter espuri de l’obra i s’analitza el seu encaix en el context de les obres de Llucià, vegeu von Möllendorf 2024.
26. Per a un estudi molt recent en què s’analitzen conjuntament passatges de tots dos autors, vegeu Kannavou 2025.
Roser Homar
de una mujer real que lo ha cautivado por su extraordinaria belleza. ( góMez; vintró 2021, 173)
Licí, igual com els pintors o els escultors, crea la imatge d’una dona que se situa fora del marc literari del diàleg, una figura que, a més, sembla ser històrica, l’amant de l’emperador27. Tanmateix, ho fa a través de paraules i no amb materials. Si la considerem, per tant, una figura històrica, l’exercici de Llucià consisteix en una recreació literària de la dona, de la mateixa manera que els escultors i els pintors transformen figures històriques, com els emperadors, en obres d’art.
De fet, aquesta (re)creació literària sorgeix a partir de la contemplació de la dona com a objecte de desig. En efecte, el diàleg comença amb una conversa entre els dos interlocutors en què Licí esmenta els efectes que ha experimentat recentment en veure la dona. Segons explica, l’impacte que va patir és molt similar al que pateixen els que veuen la gorgona (1.1-3)28. I encara una mica més endavant, fa referència una altra vegada a la petrificació que provoca Medusa en el mite per cridar l’atenció del seu interlocutor a propòsit de la bellesa extraordinària de la dona (1.18-20). Polístrat respon a aquesta comparació tot referint-se també a Medusa (1.13-14). Així doncs, les al·lusions a la petrificació reflecteixen més directament l’efecte que experimenta l’observador en relació amb l’objecte observat. Cal notar, però, que en un primer moment, l’accent no es posa en l’efecte petrificant de la mirada de la dona, sinó en allò que provoca contemplar-la29. Més endavant, però, Licí afirma que la mirada de la dona té un impacte encara més profund. Així, quan la dona esdevé el subjecte de la mirada i qui contempla es converteix en l’objecte, l’efecte es descriu en els següents termes:
Però si fos ella qui clavés la mirada en tu (προσβλέψειε), ¿com te les enginyaries per desenganxar-te’n ( ἀποστῆναι)? Perquè t’atrauria i t’estiraria ( ἀπάξει ἀναδησαμένη) cap on ella volgués, com la pedra magnètica fa amb el ferro 30 . (Luc. Im. 1.22-25).
D’altra banda, Polístrat defineix en els següents termes la imatge que Licí evoca de la dona: «parles d’una visió sobrenatural i terriblement violenta (ὑπερφυές
1.6-7)». D’aquesta manera, l’al·lusió a la gorgona i les referències semàntiques a l’àmbit d’allò que és sobrenatural i a la força de l’atracció concentren una primera impressió dels efectes que provoca la bellesa que, cal tenir en compte, encara no ha estat descrita.
27. góMez; vintró 2021, 174; billault 2010; boMpaire 1958, 275. Sobre la possibilitat que la lloança de la dona que es fa en Imagines sigui paròdica o irònica, vegeu sidwell 2002.
28. Per a aquest passatge, vegeu Mestre; góMez 2020, 161.
29. A propòsit de l’ekplexis i la paràlisi, vegeu van ecK 2016 i 2021. A propòsit de l’ekplexis com a reacció a la lectura, vegeu perez 2019.
30. Les traduccions al català dels passatges citats d’Imagines i Pro Imaginibus són fetes ad hoc per a l’article.
La mirada eròtica com a generadora de ficció literària 57
Pel que fa a la novel·la, Clitofont explica a l’inici que el seu pare, després de rebre una carta del germà, va dirigir-se de seguida cap al port i que, quan va tornar-ne, anava acompanyat d’un reguitzell de servents. Clitofont veu el següent:
el seguien un gran nombre d’esclaus i criades (πλῆθος οἰκετῶν καὶ θεραπαινίδων) que Sòstrat havia enviat amb les seves dones. Enmig hi havia una dona imponent abillada amb sumptuositat ( μεγάλη καὶ πλουσία τῇ στολῇ ) 31 . (Ach.Tat. 1.4.1)
Aquesta dona que va acompanyada de tants servents és la mare de Leucipe, Pantea, que comparteix nom amb la dona descrita per Licí i Polístrat a Imagines, presentada en uns termes semblants32:
No podria dir pas qui és. Això sí, al seu voltant tot eren atencions esplèndides (παρασκευὴ λαμπρὰ), perquè l’acompanyava una munió d’eunucs i de cambreres de confiança (θεραπεία πολλὴ). (Luc. Im. 2.5-8)
Tots dos passatges centren l’atenció en la munió de servents i el seguici de la dona, i en la sumptuositat i distinció. I es revela molt significatiu, en relació amb les fonts comunes esmentades a la introducció, el fet que la mare de Leucipe i la dona del diàleg de Llucià comparteixin nom.
Pel que fa a la primera aparició de Leucipe, la protagonista de la novel·la, Clitofont s’expressa en els següents termes:
Just quan dirigia la mirada cap a ella [Pantea], se’m va aparèixer a la seva esquerra una noia, i el seu rostre em va enlluernar els ulls [...] tenia una mirada deliciosament colpidora (ὄμμα γοργὸν ἐν ἡδονῇ). (Ach.Tat. 1.4.2-3)
Així, igual com en Imagines, la primera referència a la noia la transforma en un objecte de contemplació; Clitofont apunta cap a aquesta mateixa direcció, però descriu de seguida la mirada de la noia amb el sintagma ὄμμα γοργὸν ἐν ἡδονῇ. Com Morales assenyala33, l’adjectiu γοργόν remet a la Gorgona34 i es connecta amb el símil emprat en Imagines per indicar que l’observador queda paralitzat. La incapacitat per apartar la mirada, igual com el magnetisme que es descriu en Imagines 1.24-2535, i la violència amb què és
31. Les traduccions de la novel·la d’Aquil·les Taci són d’hoMar 2021.
32. Luc. Im. 10. Sobre els testimonis literaris del personatge de Pantea, vegeu góMez; Jufresa 2007. Pel que fa a la Pantea de la novel·la, bowie (2003, 60) la relaciona amb la tradició literària de la Pantea de Xenofont.
33. Morales 2004, 159-164.
34. A les Efesíqaques (X.Eph. 1.2.6), el passatge dedicat a la descripció de la protagonista inclou una referència a la seva mirada en els mateixos termes ( ὀφθαλμοὶ γοργοί). Sobre les heroïnes de la novel·la com a Medusa, vegeu doody 1996, 66-67.
35. Aquest mateix símil també és utilitzada per Clitofont quan ofereix tot tipus d’històries sobre l’atracció entre elements de la natura i els animals per despertar l’atenció i la predispo-
Roser Homar
obligat a quedar-se mirant fixament els seus ulls són resumides per Polístrat amb l’adjectiu βίαιον (1.6-7). Clitofont desenvolupa aquesta qüestió de manera similar:
Em forçava (ἐβιαζόμην) a apartar els ulls de la noia, però ells no ho volien i, arrossegats ( ἑλκόμενοι ) per l’atracció ( πείσματι ) de la seva beutat, estiraven (ἀνθεῖλκον) amb força cap a ella. (Ach.Tat. 1.4.5)
En tots dos casos, els ulls de l’observador són obligats, contra la seva voluntat, a dirigir la mirada cap a l’objecte-Medusa. Igual com Polístrat empra la forma ἐξέπληξε ( ἐκπλήσσω : ‘estabornir’) per designar l’efecte que ha patit l’amic (Im. 1.7), també Clitofont (Ach.Tat. 1.4.5) empra la mateixa forma del verb per referir-se a l’efecte que experimenta en contemplar la noia (ἐκπεπλήγμην τὸ κάλλος)36 . Així doncs, els contextos en què s’emmarca la descripció de la bellesa sobrenatural i el desig que suscita són molt similars. L’única diferència és que en el diàleg de Llucià la descripció física de la dona encara no ha començat quan se’n descriuen els símptomes o els efectes en el subjecte que contempla, mentre que en la novel·la la descripció de la bellesa i els seus efectes es descriuen simultàniament.
Desig i creativitat: la fixació dels termes tècnics
Tant el verb πλάττω (‘modelar’) com ἀναπλάττω (‘remodelar’) són termes tècnics de la crítica literària antiga. Apareixen en contextos en què es fa referència a la capacitat creativa d’un poeta, i tots dos estan relacionats amb el substantiu πλάσμα, vinculat al concepte de ficció37 . Així ἀναπλάττω, igual com πλάσμα, està estretament connectat amb l’artesania i la creativitat. Per al present estudi, resulta molt rellevant l’associació de l’arrel amb l’acció de modelar; al capdavall, amb l’artesania i la creació artística, ja que els contextos en què el verb apareix estableixen connexions semàntiques amb altres artesans, com ara escultors i pintors. En aquesta secció, s’examinen els termes clau que apareixen en les obres que ens ocupen tot establint relacions amb passatges d’altres novel·les en què els mateixos termes s’empren per referir-se a la recreació de l’objecte de desig.
El verb ἀναπλάττω, que en aquests contextos defineix l’acció de recrear la imatge d’un objecte, apareix sols dues vegades en Leucipe i Clitofont, però diverses vegades no sols en Imagines sinó també en altres diàlegs de Llucià, sició amorosa de la noia (Ach. Tat. 2.19). Sobre les curiositats naturals i la seducció en Aquil·les Taci, vegeu Morales 1995
36. Per a la relació entre φαντασία i ἔκπληξις en el camp de la retòrica, vegeu goldhill 2007.
37. Per a plasma en la teoria literària, vegeu papadopoulou 1999. Per a plasma com a ficció, vegeu KauffMan 2015; halliwell 2011 i 2015; flinterMan 2000; cassin 1986.
La mirada eròtica com a generadora de ficció literària 59 de manera que la freqüència d’aparició del verb en obres de Llucià permet copsar la profunditat i el significat d’aquest terme en la novel·la d’Aquil·les Taci.
Així, en el Prometeu de Llucià ἀναπλάττω apareix diverses vegades per fer referència a l’acció del tità a l’hora de crear éssers semblants en aspecte a les divinitats. El verb denota l’acció com a artística i, al mateix temps, artesanal, en què un model, el de l’aparença dels déus, s’empra com a referència per a crear un altre objecte que comparteix les característiques físiques del seu model38
En Imagines el terme apareix per primera vegada en boca de Polístrat, que interromp Licí quan s’exclama de la bellesa espectacular de la dona i de l’efecte que li ha causat. Polístrat l’interromp tot dient: «Au va, Licí, deixa de modelar una bellesa portentosa (τεράστιόν τι κάλλος ἀναπλάττων), i fes el favor de dir-me qui és aquesta dona (2,1)».
Com s’explica a l’apartat anterior, quan Polístrat interromp Licí, el segon encara no ha iniciat l’ècfrasi, sols ha provat de recrear la sensació aclaparadora que el subjecte va experimentar en contemplar la bellesa prodigiosa39 L’evocació d’un món prodigiós o meravellós també apareix en la novel·la per descriure la bellesa de la noia, i el context és força semblant. Quan Sòstenes40 fa referència a la descripció que ha fet de la noia al seu amo, empra un verb amb la mateixa arrel que trobem en l’adjectiu τεράστιον, tot explicant que li ha contat moltes meravelles a propòsit de la bellesa de la noia (ἐγὼ γάρ σου πρὸς
6.11.4). Cal, però, tenir en compte dos detalls molts rellevants. D’una banda, igual com en el cas d’Imagines, l’objecte descrit no és físicament present durant l’acció evocadora i, de l’altra, en el moment en què Sòstrat veu Leucipe i, després, en parla al seu amo, l’aspecte físic de la noia ha patit grans canvis: va vestida com una esclava i du el cabell rapat. Tanmateix, sembla que l’evocació de prodigis per recrear la bellesa femenina converteix l’objecte de la descripció en una meravella, un prodigi.
D’altra banda, en Imagines ἀναπλάττω es connecta explícitament amb la literatura, les arts plàstiques i altres menes de recreacions artístiques. Així, la resposta al retret de Polístrat (2.1) queda formulada de la següent manera:
38. Luc. Prom. 3; 6; 13; i 17. En V.H. 2.44 ἀναπλάττω designa l’acció de representar la forma del Minotaure. En Ach.Tat. 2.21 l’acció de modelar els animals per part de Prometeu és designada amb el verb πλάττω. Per a la relació entre Prometeu i Llucià com a creadors literaris, vegeu cooper 2019; bauMbach 2017; roMM 1990. Per a Llucià com a artesà, vegeu dobrov 2002.
39. Els mites a propòsit de personatges que pateixen la petrificació són el recurs per manifestar la bellesa sobrenatural de la dona. Segons Mestre; góMez (2020, 162), «la réalité (τίς ἡ γυνή ἐστιν) s’oppose au τεράστιον (ce qui est prodigieux, donc irréel).» En efecte, d’acord amb l’opinió de Polístrat, Licí ha recreat un prodigi més que no pas la dona que es troba fora del marc literari del diàleg. Sembla, per tant, que el τεράστιον evoca els motius mítics de la petrificació i connota la bellesa de la dona com a un objecte que pertany al món de les meravelles.
40. Sòstenes és el servent de confiança de Tersandre, l’antagonista de la novel·la.
Roser Homar
«¿Per què suposes que les meves paraules són una exageració (ὑπερβαλέσθαι41 τῷ λόγῳ 2.3)?». Licí respon amb una nova pregunta en què es fa evident que la forma verbal que ha utilitzat Polístrat fa referència a una imatge —o objecte— construït per la paraula; no es tracta, doncs, d’un mer producte de la imaginació que queda en la ment del subjecte. Que el verb ἀναπλάττω està relacionat amb l’àmbit de les arts, amb la literatura però també amb l’escultura, queda confirmat per un altre passatge en què Licí, en iniciar la descripció de la dona (3.17), explica: «I em sembla que serà més segur que em posi mans a l’obra invocant alguns dels antics artesans perquè representin per a mi la dona (ἀναπλάσειάν μοι τὴν γυναῖκα).» Si es llegeix aquest passatge fora de context, sembla que el verb fa referència sols a l’art escultòric, però cal tenir en compte que la bellesa que recrea Licí a través de la paraula és força complexa. En primer lloc, evoca i descriu les parts de diferents obres d’escultors famosos; després, inclou referències a figures que ell anomena γραφεῖς, entre els quals compta Homer, Eufrànor i Apel·les de Cos (8.16). Tot i que el primer nom pertany a un artista de l’àmbit de la poesia, la resta són pintors de renom 42. A continuació, Licí esmenta altres poetes, de manera que el verb manté el sentit de recreació artística en termes generals, ja sigui plàstica o literària.
Aquest mateix sentit es troba en Pro Imaginibus 18, quan Licí torna a fer referència a la descripció que ha bastit en Imagines: «...vaig recrear la teva forma a imatge i semblança ( τὴν μορφὴν ἀναπλάττων εἴκασα) de l’Afrodita de Cnidos i la dels jardins, i d’Hera i Atenea.» En aquest passatge el verb designa el mètode emprat en Imagines: tot fent referència, de paraula, a les creacions artístiques de diversos escultors i pintors, igual com de poetes i escriptors, realitza una recreació literària de la bellesa de la dona.
I si Polístrat és el primer d’emprar aquest terme per fer referència a l’exercici de Licí quan encara no ha recreat la bellesa de la noia de la manera que acabem d’assenyalar, també és el darrer que l’usa quan defineix l’exercici que tots dos han acomplert: empra ἀναπλάττω per referir-se a la mena de creació artística que ha generat Licí i γράφω per a l’exercici que ell mateix ha dut a terme en encarregar-se de la descripció de l’ànima de la dona. L’objecte de tots dos verbs són les imatges (εἰκόνας) (23.2)43 . Un tema central d’Imagines són les conseqüències de la recreació artística de la bellesa de la dona perquè, gràcies a les habilitats descriptives de Licí, Polístrat és capaç de reconèixer de qui es tracta44. Identificada amb l’amant de
41. El terme ὑπερβαλέσθαι recull la idea de τεράστιον
42. Sobre γραφεύς aplicat a Homer i a Sòcrates a Imagines, vegeu góMez; vintró 2021, 177. Sobre l’ambigüitat de γράφειν, vegeu Jouanna 2001. Sobre la tradició ecfràstica de la descripció de l'escut a la Ilíada i la transformació de la descripció verbal en objecte visual, vegeu squire 2014, 6-8.
43. A Efesíaques (X.Eph. 3.2.13), un personatge confegeix un epitafi en record d'un jovenet mort i l'inscriu en pedra. L'acte de creació literària i alhora artesanal —inscripció en pedra— s'expressa de la següent manera:
44. Luc. Im. 10.1-2.
. I, a continuació, es reprodueix l'epitafi.
La mirada eròtica com a generadora de ficció literària 61
l’emperador, el personatge es fa coincidir amb una figura que existeix en el món factual. Així, Licí aconsegueix convertir un personatge històric en un objecte artístic —un personatge pictòric i escultòric—, però, al capdavall, literari. Tanmateix, l’existència factual de la dona fora del marc literari no sembla que sigui tan rellevant com ho és la capacitat transformadora inherent a la descripció verbal, observació que Squire fa a propòsit de les Imagines de Filòstrat45
En Leucipe i Clitofont, ἀναπλάττω apareix sols dues vegades. Com és ben sabut, en les novel·les d’amor i d’aventures la bellesa de la protagonista és reconeguda tant pel protagonista com per la resta de personatges masculins, que confirmen com n’és d’atractiva. En la d’Aquil·les Taci, a banda de Clitofont, protagonista i narrador de les aventures, els admiradors més destacats de la noia són el general Càrmides46 i Tersandre47. En el cas del segon pretendent, no sols se n’enamora en veure-la, sinó que, abans fins i tot de veure-la, experimenta el desig a partir de la recreació que li’n fa el seu servent de confiança, Sòstenes. Trobem també, entre els pretendents de Leucipe, Callístenes, un personatge que apareix en el llibre segon i del qual no sabem res fins al final de la novel·la (8.17 i 19.2)48. És un jove de Bizanci que s’enamora de Leucipe sense haver-la vista, només perquè n’ha sentit a parlar. Es descriu així la manera com se n’enamora:
Ell havia sentit que Sòstrat tenia una filla bonica i, tot i que no l’havia vista, volia fer-la la seva esposa. N’estava enamorat d’oïda (ἦν ἐξ ἀκοῆς ἐραστής). [...]
S’havia format la seva pròpia imatge de la bellesa de la noia (ἀναπλάττων γὰρ ἑαυτῷ τῆς παιδὸς τὸ κάλλος) i s’imaginava allò que no havia vist (φανταζόμενος τὰ ἀόρατα). (Ach.Tat. 2.13.1-2)
Cal·lístenes reconstrueix en la seva ment l’aparença de la noia tot servint-se de les paraules que ha sentit49. Tanmateix, la seva reconstrucció és poc acurada i acaba confonent Leucipe amb una altra noia, Cal·lígona (2.16.2) 50. En aquest sentit i a propòsit de Cal·lístenes i Tersandre, Kauffman afirma:
45. Sobre les Imagines de Filòstrat i l’existència factual de les imatges descrites, vegeu squire 2014, 16-17.
46. Ach.Tat. 4.
47. Tersandre apareix per primera vegada al llibre 6, on s’explica com s’enamora de Leucipe.
48. A propòsit d’aquest personatge, vegeu KauffMan 2015, 51-52, 58-59 i 63; repath 2007.
49. A propòsit de les teories dels atomistes en relació amb la visió mental de coses no vistes físicament, vegeu taylor 2010, 206-208.
50. En relació amb aquest personatge Morales va estudiar les relaciones entre ècfrasi i fantasia, d’una banda, i entre fantasia i mimesi de l’altra (Morales 2004, 89-93). Sobre phantasia i ekphrasis, d’una banda, i phantasia i logos, de l’altra, vegeu goldhill 1994, 208-210 i 214216. Morales contextualitza l’error en la identificació de la noia a partir de la manera com Cal·lístenes és introduït en la narració, com un jove ἀκόλαστος. També webb (2009, 121122 i 183) va estudiar aquest passatge tot relacionant l’ècfrasi amb la fantasia i comparant el procés que du a terme Cal·lístenes amb el de Tersandre.
Roser Homar
But for Callisthenes, as for Thersander, the physical characteristics of the woman, and even her identity, are beside the point. For they are not in love with Leucippe, but with a preconceived image of her. […] Where Callirhoe’s beauty needs no introduction, and is beyond the power of words to describe, Leucippe’s depends on verbal construction. (KauffMan 2015, 51)
Sembla, doncs, força clar que el verb ἀναπλάττω s’ha d’interpretar en el sentit de remodelar, reconfigurar, a la manera dels escultors, que és precisament el que fa Licí en Imagines. De fet, l’operació de Cal·lístenes es pot relacionar molt directament amb un altre passatge de Llucià en què Licí censura Hermòtim perquè s’ha enamorat d’una noia de qui ha sentit parlar:
Perquè això que ara fas i conceps (ἔπραττες καὶ ἐπενόεις) no és gens diferent dels hipocentaures, les quimeres i les gorgones, perquè totes les creacions que els somnis i els poetes i els pintors/escriptors en la seva llibertat representen (ὅσα ἄλλα
ἀναπλάττουσιν) no han existit mai ni és possible que existeixin51. (Luc. Herm. 72).
En el context de discussió filosòfica d’aquest passatge, el verb ἀναπλάττω s’aplica als somnis, als pintors/escriptors i als poetes, i les seves creacions (hipocentaures, quimeres i gorgones) són producte de la llibertat52. El Licí de l’Hermòtim adverteix dels perills d’aquestes creacions i ho fa amb un exemple instructiu: les conseqüències desastroses d’enamorar-se d’oïda, sense comprovar l’existència de la dona a la terra (μὴ πρότερον
), i els perills de formar una imatge a partir de les paraules d’un narrador a propòsit d’una bellesa sobrenatural (
73) 53. Cistaro proposa precisament comparar aquest passatge en relació amb Imagines i Pro Imaginibus, i exposa que la referència pot ser la recreació de Pantea 54 Aquesta hipòtesi és plausible ja que Polístrat defineix la bellesa esmentada per Licí en aquests termes (ὑπερφυές
55), molt semblants a τις γυνὴ ὑπερφυὴς τὸ κάλλος. Però aquest passatge també podria referir-se, d’una manera més genèrica, a totes aquelles descripcions literàries i creacions artístiques de la bellesa divina i sobrenatural dels personatges femenins.
La interpretació d’aquest passatge en relació amb el personatge de Callístenes a la novel·la d’Aquil·les Taci sembla molt pertinent. Cal·lístenes pateix
51. Traducció pròpia.
52. Sòcrates, al Fedre de Plató, també compara l’escriptura amb la pintura. Sobre la relació entre escriptura i pintura en el Fedre, vegeu svenbro 1988, 36. Pel que fa a les reflexions sobre la lectura en aquest mateix diàleg platònic, vegeu svenbro 1988, 219-233. A propòsit de la relació entre Eros i Bellesa en les lectures neoplatòniques del Simposi i el Fedre, vegeu van den berg 2020.
53. Com explica létoublon (1993, 161), «le texte engendre l’amour objet du texte, le lecteur de romans d’amour devient amoureux...».
54. cistaro 2009, 19.
55. Luc. Im. 1.6-7.
La mirada eròtica com a generadora de ficció literària 63
les conseqüències de realitzar la mateixa operació que Hermòtim: enamorant-se d’oïda i no contrastant la imatge recreada, d’una banda experimenta emocions doloroses56, i, de l’altra, s’erra en identificar la noia. Les connexions entre el Cal·lístenes de la novel·la i les advertències de Licí a Hermòtim també semblen confirmar la idea que les recreacions literàries, els productes resultants de l’acció d’ἀναπλάτττω, tenen un estatus ontològic especial: l’artístic.
Com que aquestes creacions artístiques pertanyen només al marc creat per l’artista-enamorat, per la mirada eròtica del subjecte, habiten i interactuen sols en l’espai mental de l’amant. D’aquesta manera, el desig intervé en les diverses fases de la integració conceptual, això és, en la generació mental de l’objecte de desig i en la contemplació/interacció de l’objecte mental generat.
Sembla pertinent connectar les operacions descrites amb el fet que, tal com explica Squire57, en època imperial els artistes experimenten tot transformant la descripció que Homer fa de l’escut d’Aquil·les (Il. 18.478-608) en un objecte físic, artístic. Així, Cal·lístenes du a terme la mateixa operació, però en la seva imaginació. L’operació de Licí en Imagines és encara més sofisticada ja que transforma la dona en un objecte literari, tot citant de paraula i descrivint obres d’art que representen divinitats. En definitiva, com Mestre afirma, els autors d’època imperial es dedicaven a «mettre en images la pensée, de créer une pensée visible, une visibilité qui s’appuie sur les arts58.»
La segona vegada que apareix aquest terme en Leucipe i Clitofont també s’associa clarament amb el desig i l’enamorament, d’una banda, i amb l’art, de l’altra. Aquesta vegada l’objecte de desig és Clitofont i el verb s’empra per descriure l’experiència de contemplar l’objecte de desig tal com es contempla una obra d’art. El personatge que contempla és Mèlite, enamorada del protagonista59:
El plaer de contemplar (ἡ δὲ τῆς θέας ἡδονὴ) flueix a través dels ulls i s’instal·la en el pit; estira cap a ella contínuament la imatge de l’estimat (ἕλκουσα δὲ τοῦ ἐρωμένου τὸ εἴδωλον ἀεί ) i en reprodueix la forma ( ἀναπλάττει τὴν μορφήν). D’altra banda, l’exhalació de la bellesa, arrossegada fins al cor enamorat a través de raigs lluminosos i invisibles, hi deixa impresa l’ombra. (Ach.Tat. 5.13.4)
56. Ach.Tat. 2.13.2.
57. squire 2014, 8.
58. Mestre 2022, 62. En efecte, la connexió entre paraula i imatge es percep clarament en un passatge en què Polístrat demana a Licí que li mostri l’aspecte de la dona, amb paraules, de la millor manera que pugui per mirar d’identificar de qui es tracta, ja que Licí afirma que no sap de qui es tracta (3.3-5): «Ni que sigui, mostra-me’n la figura de paraula. Potser així podré reconèixer-la (
59. Sobre la cosificació de Clitofont a través de la mirada de Mèlite, vegeu Morales 2004, 222224.
Roser Homar
El plaer de la contemplació imprimeix en el mirall de l’ànima la imatge (εἴδωλον), la reproducció de l’estimat60 i, d’aquesta manera, la contemplació de l’objecte de desig esdevé, al seu torn, una acció creativa i artística en què el subjecte que contempla, a través de l’acció de mirar, genera un εἴδωλον en la seva ànima. Una altra vegada, el desig genera una recreació mental explicada en termes artístics. I la contemplació d’aquesta recreació és com la contemplació d’una obra d’art, en la mesura que genera un plaer estètic61. Però aquest εἴδωλον es troba sols en la ment o l’ànima del subjecte del desig. A més, l’expressió ἀναπλάττει τὴν μορφήν és equivalent a l’estructura emprada per Licí en Pro Imaginibus 18 (τὴν μορφὴν ἀναπλάττων) quan defineix la seva operació creativa: la recreació literària de Pantea. I la mateixa estructura (ἀναπλάσαι τὰς μορφὰς) apareix en boca de Prometeu per referir-se a la seva acció creadora: el modelatge dels éssers vius 62. Per tant, la mirada eròtica i l’acció duta a terme per Prometeu se situen a un mateix nivell creatiu, artístic. Però no sols en el Leucipe i Clitofont es relaciona d’aquesta manera la mirada eròtica i la creativitat, sinó que Xenofont d’Efes explica així què fan Xàntia i Habròcomes, els dos protagonistes de la novel·la, un cop s’han vist l’un a l’altre i s’han enamorat63, com expliquen Pagán i Valverde, «By remembering, the character connects the present moment, in which the beloved is absent, to the past moment in which she was present64 .»
Plutarc també fa referència a les imatges que els enamorats creen de l’objecte de desig i serven dins seu. Tanmateix, pel que fa a la terminologia, tot i que recull els termes εἴδωλον, εἰκών, ζωγράφω, no apareix el verb que aquí ens interessa65. Considerem, doncs, això un fet significatiu en la mesura que la novel·la i la prosa de ficció de Llucià comparteixen una terminologia molt específica que, en canvi, no recull Plutarc quan es tracta de descriure un mateix procés66 .
A la novel·la de Caritó, els homes que ja han contemplat la bellesa de Callírroe67 també l’evoquen quan no la tenen al davant, ja sigui per a si mateixos o per a altres. Aquesta evocació es designa amb el verb ἀναμιμνήσκω ‘recor-
60. Sobre la vivacitat i durabilitat d’aquestes imatges representades i la relació amb les arts plàstiques, d’una banda, i el desenvolupament en el Fedre de Plató i en el Simposi de Xenofont, vegeu pagán; valverde 2017, 103.
61. Per a un comentari del passatge en relació amb les teories atomistes de la visió, vegeu bychKov 1999.
62. Prometeu afirma explícitament que els ha creat tot remodelant, tot reproduint les formes dels déus. Luc. Prom. 12: ἐνενόησα
63. X.Eph. 1.5.1: «Amb aquestes queixes passaren tota la nit; cada un tenia davant els ulls la imatge de l’altre i l’anaven perfent en llur cor (
)». Traducció de Miralles 1967. Per a altres passatges de la literatura grega on es descriu aquesta mateixa operació creativa dels amants, vegeu valverde 2009, 92-93 i pagán; valverde 2017.
64. pagán; valverde 2017, 101.
65. Plu. Moralia 759b-c.
66. A propòsit d’un estudi en relació amb aquest passatge, vegeu valverde 2009.
67. Per al concepte de bellesa objectiva en la novel·la de Caritó, vegeu KauffMan 2015.
La mirada eròtica com a generadora de ficció literària 65
dar’. Dionisi, per exemple, després de veure Cal·lírroe, a qui confon amb Afrodita, i quedar-ne enamorat, aquella mateixa nit la reprodueix en la seva ment68. Dionisi recorda, doncs, totes les imatges presenciades en la primera trobada amb la dona i en el seu record predominen els elements que es perceben visualment, és a dir, l’aspecte físic69. A més, Artaxates, l’eunuc del rei de Babilònia, parla a Cal·lírroe i li comunica que, gràcies a ell, el rei se n’ha enamorat70. L’eunuc en té prou d’evocar el record de Cal·lírroe per encendre encara més el desig del gran rei. I, de fet, el rei experimenta el mateix que Dionisi71. En aquesta novel·la, el record —l’evocació— de la bellesa de Callírroe, que, com el seu nom indica, vessa de bellesa, és un mecanisme que fa present la bellesa que s’ha percebut anteriorment mitjançant el sentit de la vista. Per posar la bellesa de la noia als ulls de la ment, només cal recordar-la, fer una cosa semblant a una anamnesi platònica. Però en aquesta novel·la apareix també ἀναπλάττω en un context que il·lustra la diferència entre aquest verb i ἀναμιμνήσκω, i dona una idea molt clara de la interacció fictícia entre subjecte i objecte recreat mentalment. Després de veure Cal·lírroe i enamorar-se’n, el rei de Babilònia, quan ja no la té a prop, recrea en la seva ment una imatge que no ha succeït mai i que, per tant, l’home no ha presenciat: Cal·lírroe de caça al seu costat. Es descriu així:
Quin espectacle no seria Cal·lírroe, aquí, amb el vestit a mitja cama i els braços al descobert, la cara tota enrojolada, el pit panteixant. [...] Recreant i imaginant aquesta escena ( ἀναζωγραφῶν καὶ ἀναπλάττων), s’inflamava fortament. (Charito 6.4.7.)
En aquest passatge, el rei modela en la seva ment, com un pintor o un artesà, el que no ha succeït ni vist: Cal·lírroe, amb les cames i els braços nus, vermella i amb la respiració marcada al pit72. Per a aquesta escena imaginada pren com a punt de partida elements que sí que ha vist —la dona vestida i parlant— i els recrea artísticament utilitzant elements no vistos. Que l’operació designada amb el verb ἀναπλάττω pertany a una esfera molt pròxima a l’àmbit artístic s’evidencia per la coordinació d’aquest verb amb ἀναζωγραφῶν, en una construcció en què ambdues formes verbals porten el mateix preverbi
68. «Tot ell, en canvi, estava al santuari d’Afrodita i de tot se’n recordava (ἀνεμιμνήσκετο): el rostre d’ella, els seus cabells, com es va girar, com se’l va mirar, la seva veu, la seva figura, les seves paraules» (2.4.3). Trad. alMirall 2024.
69. Vegeu valverde 2009, 93-94, que posa aquest exemple com un més de l’operació artística dels amants. Tanmateix, cal insistir en la rellevància de la tria del verb que indica matisos diferents: en el cas d’aquest passatge es tracta d’un record, molt viu, però d’un record, mentre que en el cas en què apareix el verb ἀναπλάττω es defineix una activitat més creativa.
70. Charito 6.5.5: «Per això t’han portat aquí, quan han trobat en el judici l’excusa perquè el reis posés els ulls en tu (θεάσηται). I aquesta és la primera de les bones noves que et porto: t’ha vist de bon grat. I a més jo li faig memòria de tu (ἀναμιμνήσκω) i n’hi parlo amb paraules d’elogi».
71. Charito 6.7.1.
72. Cal notar la forta connotació eròtica i sexual d’aquesta imatge en què el rei es recrea.
Roser Homar
( ἀνα -), que, al seu torn, evoca la forma ἀναμιμνήσκω . Es tracta, per tant, d’una escena en què el personatge combina la integració conceptual, primer, amb la interacció in absentia, després.
En definitiva, si ens fixem en tots els passatges citats de les diferents novel·les i dels diàlegs de Llucià, podem concloure que en una i altra novel·la els enamorats adquireixen certs dots artístics i imaginatius mitjançant els quals, en recrear la bellesa objecte del seu desig, s’inflamen encara més d’amor.
La lectura com a mirada eròtica73
El grau més alt de l’anomenada interacció fictícia es pot veure desenvolupat en Pro Imaginibus. En el marc de la ficció literària, Licí interactua amb el personatge de Pantea, la recreació que Polístrat i ell han fet.
Com s’ha explicat, a Imagines Licí s’encarrega de la recreació literària de l’aparença de la dona, mentre que Polístrat en recrea l’ànima (τινα εἰκόνα τῆς ψυχῆς 12.3-5). Al final del diàleg, després d’acomplir aquesta recreació, Polístrat expressa el següent:
Si et sembla, barregem les imatges (τὰς εἰκόνας), la que tu has confegit del cos (ἀνέπλασας) i la que jo he pintat (ἐγραψάμην) de l’ànima; agrupem-les en una de sola i posem-les en un llibre (εἰς βιβλίον) de manera que estigui a l’abast de tots, no sols de les generacions presents sinó també de les futures, perquè l’admirin (θαυμάζειν). (Im. 23.1-6)
Com Gómez i Vintró han assenyalat, Llucià confia la pervivència de la representació de Pantea a la materialitat de la paraula escrita74 i cal afegir que, fixant-la en un llibre, en un objecte, converteix la recreació artística i literària de Pantea en un objecte que pot admirar-se a través de la vista, però també de l’oïda, si pensem en una lectura en veu alta; en definitiva, la transforma en un objecte que pot llegir-se, contemplar-se. De fet, Polístrat, a l’inici del diàleg, en la seva primera intervenció empra el terme θέαμα per referir-se a la dona de qui Licí parla. El verb θαυμάζω75 fa referència a una mena de contemplació en què el subjecte experimenta admiració o meravella. Es tracta, com explica Lightfoot76, d’un concepte central en la teoria estètica antiga. Licí i Polístrat, tot convertint la seva operació creativa — la descripció de Pantea— en un llibre, la converteixen en un objecte per a ser admirat77, de ma-
73. Ja svenbro (1988) en el clàssic llibre Phrasikleia, va proposar una interpretació de la lectura en clau eròtica.
74. góMez; vintró 2021, 177.
75. El mateix verb apareix en la descripció de l’escut a la Ilíada (Hom. Il. 18.466-67). Vegeu squire 2014, 6.
76. lightfoot 2021, 17-18.
77. Per a una reflexió a propòsit de la veu com l’element que completa el text escrit en la cultura del κλέος, vegeu svenbro 1988, 53. A propòsit de Llucià en relació amb l’admiració pel llibre, vegeu Johnson 2000: 613-614.
La mirada eròtica com a generadora de ficció literària 67
nera que aquesta obra esdevé un objecte associat a la imaginació eròtica78 El fet de convertir la dona en un objecte de contemplació i admiració és encara més interessant si tenim en compte un altre passatge que dona la clau per entendre l’operació de Llucià. Tan aviat com Polístrat és capaç d’identificar la dona que Licí descriu amb una figura que se situa fora del marc literari, Licí li’n demana el nom. Polístrat li fa saber que comparteix nom amb l’esposa d’Abradatas (10), la Pantea de la Ciropèdia de Xenofont. Reproduïm el passatge perquè és programàtic pel que fa a l’experiència de la lectura:
polístrat: Prou que en saps el nom perquè has sentit moltes vegades (ἀκούσας) com Xenofont la lloa com a dona prudent i bonica. licí: I tant! Cada vagada que em trobo llegint (ἀναγιγνώσκων) aquest passatge tinc la sensació que l’estic veient (ὁρῶν αὐτὴν ) i no sols això, puc sentir-la mentre parla (ἀκούω λεγούσης αὐτῆς)… (Luc. Im. 10.11-16).
Un cop Polístrat ha identificat la dona que Licí ha recreat amb un objecte extern al marc del diàleg, l’interlocutor l’associa, al seu torn, amb un altre objecte literari, la Pantea de Xenofont. En primer lloc, Polístrat pot fer la primera associació perquè coneix i ha vist la dona. Després, Licí i Polístrat poden fer una segona associació perquè tots dos han llegit Xenofont. La manera com es descriu el procés de la lectura en aquest passatge inclou, d’una banda, el reconeixement o la visualització comprensiva d’allò que està escrit i, de l’altra, la visualització de l’objecte representat en l’escriptura: Pantea i les seves paraules79. A més, intervé el sentit de l’oïda. Es fa referència, per tant, no sols a una lectura silenciosa, sinó a alguna mena de lectura que, com a mínim, evoca la veu. Tots dos interlocutors coincideixen a reconèixer les habilitats literàries de Xenofont, capaç de generar una imatge, a través de la lectura, d’allò que s’ha recreat literàriament. També Plutarc reconeix les habilitats de Xenofont a l’hora de mostrar els fets com si estiguessin succeint (8.1). Tanmateix, l’element acústic de la lectura no és emfasitzat80 . Una explicació semblant del procés de lectura es desenvolupa al llibre cinquè de la novel·la d’Aquil·les Taci81. Per segona vegada Clitofont creu que Leucipe és morta i, finalment, es casa amb una altra dona, Mèlite. Precisament a la finca de l’actual esposa rep una carta escrita per Leucipe82 mateixa en què li explica que és viva i que és ben a la vora de Clitofont. El protagonista, abans de reproduir la carta, explica el següent:
78. dupont; parKer 2009, 148.
79. Per a estudis a propòsit de les percepcions sensorials més enllà del sentit de la vista en obres de Llucià, vegeu solé 2019 i 2021.
80. A propòsit d’aquest passatge veieu valverde 2009, 90-91.
81. Per a les relacions entre aquesta novel·la i el Fedre de Plató pel que fa a la tensió entre textualitat i pseudo oralitat, vegeu ní Mheallaigh 2007.
82. Sobre la funció d’aquesta carta, vegeu repath 2013; Marin č i č 2007, 189-190; létoublon 2003, 281-282.
Roser Homar
Jo vaig agafar-la i, abans de llegir-la (πρὶν ἀναγνῶναι), vaig quedar estupefacte ( κατεπλ ά γην ): reconeixia la lletra de Leucipe ( ἐ γν
γράμματα)! (Ach.Tat. 5.18.2).
Les grafies fetes per Leucipe permeten a Clitofont identificar-les i associar-les amb la seva estimada83. A més, cal fer notar que la reacció de Clitofont al fet de veure les grafies 84 de Leucipe es descriu amb la mateixa arrel verbal (κατεπλάγην) que s’empra per definir què sent quan la veu per primera vegada (ἐκπεπλήγμην τὸ κάλλος)85 Després de reproduir la carta, Clitofont fa la següent observació:
Quan vaig arribar a la part dels flagells i de les tortures que Sòstenes li havia infligit, plorava igual com si estigués presenciant (βλέπων) com la torturaven. Perquè el pensament, girant els ulls de l’ànima cap al que anunciaven les lletres (πέμπων
γραμμάτων), em mostrava el que hi havia reproduït com accions dutes a terme (Ach. Tat. 5.19.6)
En aquest passatge s’associa llegir — percebre visualment les grafies— amb veure-hi a través de les grafies86 d’una manera molt similar al passatge en què es descriu l’experiència de llegir en relació amb Pantea en la Ciropèdia de Xenofont. La lectura propicia aquí una interacció in absentia amb el personatge87 .
En el cas del diàleg de Llucià, a banda d’assimilar el text escrit a un objecte que pot ser contemplat, fins i tot percebre’s amb l’oïda, la figura recreada passa a formar part del món de la creació literària precisament a través de l’assimilació amb la Pantea de Xenofont. Pel que fa a la novel·la, les lletres són l’element gràfic que actualitza els esdeveniments descrits igual com el relat de Xenofont fa possible que el subjecte vegi i senti Pantea. Els textos de Leucipe i de Xenofont comparteixen les mateixes potencialitats. En el cas de la carta de Leucipe, el discurs escrit produeix en el lector una contemplació dels esdeveniments descrits88. La visualització física de les lletres implica la visualització de la noia i de tot el que pateix.
Així, en el primer passatge que introdueix la carta (5.18.2) Leucipe es converteix en un objecte que pot ser copsat per la mirada, com una obra d’art, igual
83. A propòsit d’aquest passatge, vegeu repath 2013,242-243.
84. Recordem el passatge ja citat (Luc. Im. 8.16) en què es fa un joc amb γραφεύς que vicula literatura i arts plàstiques.
85. Ach.Tat. 1.4.5. Aquesta és la mateixa forma que empra Polístrat en Imagines 1 quan fa referència a l’efecte que experimenta Licí en presenciar la bellesa de la dona (ἐξέπληξε).
86. Sobre la lectura com a una contemplació o visió doble, vegeu battezzato 2019: 1. A propòsit de la relació entre text, imatge i imaginació, vegeu dross 2013 i francis 2009.
87. A propòsit de la dicotomia entre discurs viu i paraula escrita en aquesta novel·la, vegeu Marinč ič 2007.
88. A propòsit de la lectura silenciosa de cartes i de llibres de filosofia, vegeu Konstan 2009, 1. Sobre les connotacions negatives de la lectura silenciosa d’una carta en Plu. Brut. 5.2-3, vegeu Mccutcheon 2015, 12.
La mirada eròtica com a generadora de ficció literària 69
com la Pantea de Licí i Polístrat, i igual com l’εἴδωλον de Clitofont modelat per Mèlite. I cal recordar que el primer significat de γράμμα és ‘traç’. Perquè les protagonistes de les novel·les d’amor i d’aventures són sempre comparades a estàtues de divinitats o pintures (γραφαί)89. I el mateix es pot dir de la Pantea d’Imagines, quan s’estableix una associació entre paraula i traç (3.1314): «¿Però quin aspecte té? Perquè no seria un atreviment gaire gros que en mostressis la imatge, tant se val com n’ha quedat el traç (ἐπιδείξαις τὴν εἰκόνα, ὅπως ἂν τῆς γραμμῆς ἔχῃ), a un home i amic.» Al seu torn, Licí elogia el retrat de l’ànima que Polístrat ha realitzat (16.22-23): «Doncs és preciosa (καλλίστη), Polístrat, i molt acurada i precisa en tots i cadascun dels traços (πάσαις ταῖς γραμμαῖς)90.»
Així doncs, llegir genera una acció idèntica a l’activitat creativa que provoca la mirada eròtica: en llegir, la ment del lector genera en la seva ment una imatge, una forma. Aquesta imatge, aquesta forma, que les paraules del text fan fluir dins del lector, es mou i, si tenim en compte la dimensió oral de la lectura que es destaca en alguns passatges citats, fins i tot és capaç de fer-se sentir. Sembla com si la dimensió artística i creativa de l’obra literària fos de la mateixa mena que l’acció creativa de Prometeu que, a partir d’unes formes, va generar una obra capaç de moure’s i d’emetre sons, els éssers vius.
Així creació literària i lectura conflueixen a través de l’experiència del desig, de manera que el desig es presenta com una força creativa i imaginativa 91 . Però la lectura també pot propiciar una interacció in absentia amb el personatge a través de la lectura del text escrit, com en el cas de la carta que Clitofont llegeix. En el cas de la lectura, el desig és igualment rellevant.
Conclusions
En els passatges revisats es fa referència explícita a la mirada eròtica com a mirada creativa en la qual el subjecte que experimenta el desig és capaç de recrear dins seu la forma, la imatge, de l’objecte de desig. La mirada de l’amant no és passiva, sinó activa i artística. Com s’ha explicat, un terme clau que designa aquesta dimensió artística de la mirada eròtica és ἀναπλάττω;
89. A propòsit de la interpretació de les descripcions d’obres d’art com a elements relacionats amb el text escrit, vegeu Marinč ič 2007, 186.
90. En relació amb l’assimilació de la creació literària amb l’art de la pintura, cal notar que Longus assimila de manera explícita la seva obra amb una pintura. Longus 1.2: ἀντιγράψαι τῇ γραφῇ. Vegeu ruiz Montero 2021; holzMeister 2014, 415-416; webb 2009, 178-185; Kestner 1974. Sobre l'espai metaliterari en aquesta novel·la, vegeu Morgan 2012. Aquesta associació també es fa de manera implícita, però, a l'inici de la novel·la d'Aquil·les Taci, en què la descripció d'una pintura (γραφή) dona peu al relat de les aventures. Sobre les interpretacions a propòsit de la pintura d’Europa, vegeu reeves 2007; cueva 2006; niMis 1998, 103104; bartsch 1989.
91. Per a un estudi a propòsit de la mena de lectura que practicava l’elit educada del segle ii dC, vegeu Johnson 2000, 606-610; cavallo 1999.
Roser Homar
perquè es tracta de crear una forma a partir, evidentment, d’un model, el de l’objecte que es contempla.
La mirada eròtica fa que l’enamorat modeli en el seu interior la imatge de l’objecte de desig de manera que pugui satisfer el desig contemplant-la dins seu una vegada i una altra; és a dir, interactuant-hi in absentia. En alguns casos, com en el de Licí i Polístrat, aquesta mirada artística, creativa, comporta un segon pas que implica plasmar, modelar per escrit en un llibre, aquesta imatge, aquesta forma modelada primer a través de paraules. I pot succeir, al seu torn, que, gràcies a l’art de qui compon una obra literària, aquells que la llegeixen experimentin una mirada creativa i eròtica a través de la lectura, com en els passatges que fan referència a la Pantea de Xenofont. L’experiència de la lectura es revela, llavors, com una experiència activa, creativa i eròtica. Aquil·les Taci ofereix al lector una creació artística semblant a la de la Pantea de Xenofont, d’una banda, i a la Pantea de Licí i Polístrat, de l’altra. Perquè totes dues dones són, gràcies a l’art, a la paraula, una (re)creació artística. De la mateixa manera que les recreacions pictòriques o escultòriques ocupen físicament un lloc en el món factual, tot i que no pertanyen a aquest món, igual que, en paraules de Squire, «ecphrastic sight exists between the realms of the real and the fictitious92»; així també la recreació literària, com a llibre o carta —com a objecte— ocupa un lloc en el món factual i, alhora, com a recreació artística feta de paraules, no pertany a aquest món. I, per tant, tal com recorda Hermòtim (Luc. Herm. 72-73), cal anar alerta amb les obres que evoquen aquestes belleses meravelloses. En definitiva, a través de l’observació de l’objecte —a través de la lectura—, el subjecte que llegeix pot interactuar-hi. Aquest procés complex és potser més subtil en el cas de Leucipe i Clitofont, però sembla més clar en Imagines
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ISSN (ed. impresa): 0213-6643
ISSN (ed. electrònica): 2013-9519
DOI: 10.2436/20.2501.01.132
https://revistes.iec.cat/index.php/ITACA
Filòstrat i les ambaixades de teors tessalis a la tomba d’Aquil·les (Her. 53.8-23): història intermitent d’un culte heroic* Per al meu pare μνείας
Marta Oller Guzmán
Departament de Ciències de l’Antiguitat i de l’Edat Mitjana
Universitat
Autònoma de Barcelona
abstract
In a lengthy section of the Heroicus (53.8-23), Philostratus goes into detail about the history of the Thessalian theoroi’s embassies to the grave of Achilles in the Troad. The author claims that these embassies were repeatedly cancelled and restored over time depending on the historical and political circumstances of Thessaly, which determined whether Achilles was a hero worthy of honour or forgotten. By analysing this passage, we will attempt to argue that the instability of the Thessalian embassies at the hero’s tomb can be attributed to Achilles’ challenging integration into the collective memory of the Thessalians. Indeed, Achilles belonged to a distant Achaean past that the Thessalians only seldom and for political reasons recalled. The significance of the Achaean hero for Thessalian identity may be better understood by looking at some Thessalian coins featuring the image of Achilles. These coins are a good parallel to the history of the Thessalian embassies to the Troad as described by Philostratus.
Keywords: cult of Achilles, theoroi, Thessaly, Troad, Thessalian coinage.
* L’elaboració d’aquest article ha estat llarga i, com les ambaixades tessàlies, intermitent, de manera que són moltes les persones que, d’una manera o altra, ens hi han ajudat. Tanmateix, volem agrair explícitament la Dra. Anna Ginestí per la seva hospitalitat en aquell llunyà estiu de 2014, a Múnic, on aquesta recerca va prendre una primeríssima forma, i al Dr. Joannes Nollé per la seva ajuda en la localització i anàlisi de les monedes que seran tractades més avall. També al Dr. Borja Antela, amb qui hem discutit llargament sobre tessalis, macedonis, molossos, epirotes i altres pobles del nord.
Marta Oller Guzmán
1. Introducció
L’Heroic és una obra singular i de difícil classificació, en què convergeixen temes de naturalesa molt diversa, des de qüestions lligades al mite i a la recepció de l’obra homèrica fins a aspectes històrics i de religiositat tardana1 . L’interès que ha suscitat en els darrers decennis ha estimulat la publicació de nombrosos estudis que són una prova clara de les múltiples lectures i aproximacions que se’n poden fer2. El nostre treball s’afegeix a aquestes recerques, en la línia d’indagar en el rerefons històric d’un episodi relatiu a l’heroi Aquilles, a qui es dedica la part més extensa del relat. En efecte, a través de la veu d’un vinyataire, se’n ressegueix la biografia mítica amb tot detall, des del seu naixement fins a la seva vida en el més enllà, oferint un complement o contrapunt no només als poemes homèrics, sinó també a l’èpica cíclica posterior. Atès que l’obra es presenta com una iniciació al culte heroic, s’hi inclouen també dades rellevants sobre la veneració d’Aquil·les, molt particularment a la Tròada i a l’illa de Leuce, al Mar Negre, on se suposava que hi havia les dues tombes de l’heroi3
L’objectiu d’aquest article, en concret, és analitzar el llarg passatge de l’Heroic (Her. 53.8-23) en què s’explica la història de les ambaixades de teors 4 tessalis a la Tròada, unes ambaixades que haurien estat cancel·lades i restaurades diverses vegades en funció de les circumstàncies històriques i, sobretot, polítiques de Tessàlia. Mitjançant la contextualització de les dades proporcionades per Filòstrat, es pretén demostrar que la inestabilitat d’aquestes ambaixades es deu al difícil encaix d’Aquil·les en la memòria col·lectiva dels tessalis: Aquil·les formava part d’un passat aqueu llunyà que els tessalis no -
1. whitMarsh 2009, 206-207.
2. Vegeu, a tall d’exemple, el volum monogràfic editat per aitKen & Maclean 2004, i les traduccions i els comentaris de l’obra a càrrec de Maclean & aitKen 2002, en anglès, i de grossardt 2006, en alemany, que supera amb escreix el treball de beschorner 1999; més recentment, follet 2017 n’ha fet l’edició i la traducció en francès. Val a dir que, en castellà i en italià, es disposava de traduccions anotades des de molt abans gràcies al treball de Mestre 1996, basat en l’edició de lannoy 1977, i de rossi 1997, respectivament. Entre els estudis pioners de l’obra, cal destacar també la monografia de Mantero 1966, que en molts aspectes continua sent útil.
3. Vegeu oller guzMán 2014a, amb bibliografia específica per a cada regió.
4. El mot ‘teor’ (θεωρós) es refereix, literalment, a ‘una persona que observa un espectacle’, d’acord amb l’etimologia proposada per b ee K es 2010, s.v. : * θεᾱ-(ϝ)ορός , * θεη-(ϝ)ορός > *θε(ε)ωρός, amb metàtesi de quantitat i hifèresi; tanmateix, alguns lingüistes sostenen que el primer element deriva del terme θεός i que, per tant, el mot vindria a significar ‘persona que observa la divinitat’; vegeu-ne la discussió en diMitrova 2008, 9-14 i rutherford 2013, 5-6, amb bibliografia prèvia. En els textos antics, se sol aplicar a una persona que actua com a delegada en nom d’una ciutat per a assistir a activitats de caràcter religiós com ara consultar un oracle, celebrar un ritual o participar en un festival lluny de la mateixa pàtria. Els teors eren també els representants oficials d’una ciutat que viatjaven per a anunciar l’inici dels grans festivals i sol·licitar una treva per tal de garantir la seguretat dels pelegrins. Els teors solien desplaçar-se en delegacions de dos o tres membres i eren acollits per particulars (θεωρόδοκοι) que assumien les despeses de la seva manutenció. Això no obstant, en cas de circumstàncies extraordinàries (per exemple, dificultats econòmiques), la ciutat també en podia organitzar i assumir l’acollida, cf. helly 1973, 93-95 i dillon 1997, 11-18.
Filòstrat i les ambaixades de teors tessalis a la tomba d’Aquil·les 79
més van reivindicar com a propi en moments concrets, empesos per interessos polítics. Algunes encunyacions tessàlies que inclouen representacions de l’heroi també apunten en aquesta direcció i, per la seva naturalesa material, són un testimoni molt valuós per a situar el relat de Filòstrat en unes coordenades històriques i, en últim terme, per a comprendre quin paper va jugar Aquil·les en la configuració de la identitat tessàlia a l’Antiguitat.
2. Breus apunts sobre Filòstrat i l’Heroic
Per a poder analitzar adequadament aquest passatge és imprescindible situar correctament l’Heroic en el seu eix de producció. Encara que no hi ha dubte que es tracta d’una obra d’època imperial, la identitat de l’autor i la data de composició han estat molt discutides pels especialistes, perquè a l’Antiguitat, amb el nom de Filòstrat, es coneixen fins a tres personatges diferents, probablement emparentats, les vides dels quals se situarien entre els segles i i iii dC5 .
Descartant les datacions més altes, actualment els estudiosos tendeixen a considerar l’Heroic com una obra de Flavi Filòstrat d’Atenes, autor també de la Vida d’Apol·loni de Tiana6 , i solen datar-ne la redacció en la primera meitat del segle iii dC, més concretament entre el 217 i el 2357 Aquest marc cronològic ampli es correspon al govern de fins a tres emperadors romans: Caracal·la (211-217), Heliogàbal (218-222) i Alexandre Sever (222-235). Tot i que no hi ha proves concloents, hi ha indicis interns que assenyalen el regnat d’Alexandre Sever com a datació més probable8 . Pel que fa al contingut de l’obra, l’acció es desenvolupa a la localitat d’Eleünt (actual Eçeabat), en el Quersonès traci, i consisteix en un diàleg entre un estranger fenici i un vinyataire filòsof, que conrea unes terres situades al costat del santuari de l’heroi Protesilau. Preguntat pel fenici, el vinyataire es disposa a instruir-lo sobre els herois, de qui ell és un devot, de manera que les seves paraules es converteixen en una mena d’iniciació persuasiva al culte heroic. La incredulitat inicial de l’estranger va cedint a poc a poc davant els relats meravellosos del vinyataire, que descriuen múltiples epifanies heroiques i accions extraordinàries atribuïdes als herois del passat — en particular, als herois del cicle troià—, de manera que, al final de l’obra, el fenici es mostra clarament convençut del poder real dels herois i de la importància de retre’ls culte com és degut.
5. Sobre la identitat de Filòstrat, vegeu de lannoy 1997 i bowie 2009.
6. grossardt 2006, 3-4 situa la data del seu naixement entre el 160 i el 170 dC, i la de la seva mort en un moment indeterminat del regnat de l’emperador Felip Àrab (244-249 dC). Es tractaria d’un membre destacat del cercle intel·lectual de l’emperadriu Júlia Domna, al qual hauria accedit probablement a través del seu mestre Eli Antípatre de Hieràpolis, tutor al seu torn dels fills de l’emperador Septimi Sever, Geta i Caracal·la.
7. Un resum de la qüestió en Jones 2001, 142-143 i grossardt 2006, 16-17.
8. aitKen 2004, passim, qui defensa que la composició de l’Heroic va tenir lloc en el context de les campanyes d’Alexandre Sever contra la incursió sassànida a la Mesopotàmia i a Síria.
Marta Oller Guzmán
Un moment clau en l’argumentació del vinyataire es troba, precisament, en el relat de la història de les ambaixades de teors tessalis a la tomba d’Aquil·les a la Tròada, perquè és en aquest passatge on s’exemplifica millor la pervivència del poder de l’heroi i es reivindica la vigència del culte heroic, des del passat llegendari fins al temps de l’autor. Aquest passatge també és fonamental per al nostre coneixement del culte d’Aquil·les a l’Antiguitat per tres raons: 1r) proporciona el primer i únic testimoni textual sobre l’existència d’un culte en honor a Aquil·les per part dels tessalis; 2n) defineix un ritual de naturalesa complexa, en què es combinen elements propis d’un culte diví amb altres propis d’un culte heroic, clarament definits i diferenciats; 3r) ofereix una síntesi de les ambaixades tessàlies a la Tròada a partir de set episodis cronològicament successius que, com es veurà, semblen reflectir la fràgil i inestable integració de la figura del Pelida en la memòria col·lectiva dels tessalis. En aquest article, l’interès es focalitzarà en l’últim aspecte, encara que també es tractaran de manera més general els altres dos.
3. La història de les ambaixades de teors tessalis a la tomba d’Aquil·les
El passatge de Filòstrat s’obre amb una referència a l’establiment de les ambaixades tessàlies a la tomba d’Aquil·les per ordre de l’oracle de Dodona i se centra en la descripció detallada del ritual que els va ser imposat, caracteritzat per la doble advocació d’Aquil·les com a heroi i com a déu. Aquesta seria la primera fase de les ambaixades, corresponent a la fundació del culte:
Els sacrificis fúnebres tessalis en honor a Aquil·les que periòdicament arriben des de Tessàlia, van ser ordenats als tessalis per l’oracle de Dodona. En efecte, l’oracle els va ordenar que cada any naveguessin fins a Troia i sacrifiquessin i immolessin un animal en honor a Aquil·les, de vegades com a un déu, d’altres com a un mortal. [9] Al principi, les coses passaven de la manera següent: una nau procedent de Tessàlia, que duia hissades unes veles negres, navegava fins a Troia duent teors en un nombre de dues vegades set, dos bous, un blanc i un altre negre, tots dos domesticats, i fusta del Pèlion, per tal que no necessitessin res de la ciutat. Portaven també foc de Tessàlia, libacions i aigua extretes de l’Esperqueu. Per això, els tessalis també van ser els primers a utilitzar corones d’amarant als funerals, perquè, en cas que els vents retinguessin la nau, no oferissin corones pansides i músties. [10] Havien d’atracar durant la nit i, abans de fer peu a terra, des de la nau, cantar un himne en honor a Tetis [...]9
9. Philostr. Her. 53.8-10:
Filòstrat i les ambaixades de teors tessalis a la tomba d’Aquil·les 81
Sens dubte, cal entendre l’esment de l’oracle de Dodona com una referència indirecta als versos de la Ilíada (16.233-248) en què Aquil·les fa una pregària a Zeus Dodoneu perquè Pàtrocle torni del combat victoriós i estalvi. Aquest passatge homèric no només suggereix una vinculació especial de l’heroi amb aquest santuari, sinó que també aporta un indici de l’antiguitat de l’oracle, d’altra banda confirmada per l’arqueologia10. Ara bé, cal tenir present que Dodona també va tenir una gran rellevància històrica en la configuració de la identitat de tres pobles de la Grècia septentrional, epirotes, tessalis i macedonis, en la mesura que les seves elits dirigents hi estaven relacionades a través de dos dels seus avantpassats heroics: Hèracles i Neoptòlem, fill d’Aquil·les. Segons Plutarc, a Dodona es va consumar una primeríssima unió entre els Heraclides i els Eàcides mitjançant el matrimoni de Neoptòlem, descendent d’Èac11, i Lanassa, descendent d’Hèracles12. Aquesta unió mítica va ser utilitzada amb finalitats polítiques, entre d’altres, per Alexandre el Gran; així, l’any 336 aC, quan va voler ocupar el lideratge suprem en la lliga tessàlica13, com havia fet el seu pare, va buscar congraciar-se el favor dels tessalis tot reivindicant els seus orígens eàcides i heraclides per igual14 sordi (1956 i 1958, 68-69 i 303-304) ha relacionat aquest episodi històric amb la iconografia d’una moneda de Larisa, molt poc freqüent, on es pot veure el cap del mític rei tessali Alevas, identificat amb la llegenda ΑΛΕΥ, a l’anvers, i una àguila damunt d’un llamp, símbol de Dodona, al revers, amb les llegendes ΕΛΛΑ i ΛΑΡΙΣΑΙΑ (fig. 1); segons l’estudiosa, l’encunyació hauria estat promoguda amb l’objectiu de refermar els vincles entre Alexandre i la dinastia local dels Alèvades —que, com ell, es vantaven de tenir Aquil·les com avantpassat—, tot invocant el paper de Dodona en la creació de la identitat macedònia i tessàlia per igual15. Alexandre, doncs,
[...].
10. Les troballes arqueològiques més antigues han estat datades pels volts del 2000 aC, lhôte 2006, x. Sobre Aquil·les i l’oracle de Dodona, vegeu parKer 1967, 157-158.
11. Èac és el pare de Peleu, pare al seu torn, d’Aquil·les. D’ell vindrà la designació d’Eàcides.
12. Plut. Pyrrh. 1.2: χρόνῳ
més tard, però, Neoptòlem, fill d’Aquilles, conduint un poble, es va apoderar de la regió i hi va deixar, com a descendents seus, una seqüència de reis que van ser anomenats Pírrides, perquè ell, de jove, duia el sobrenom de Pirros. Dels fills legítims que va tenir amb Lanassa, la filla de Cleodeu, fill al seu torn d’Hil·los, un va ser anomenat Pirros.»
13. A l’antiga Tessàlia, les ciutats estaven organitzades en una confederació (κοινόν) sota l’autoritat suprema (ταγεία) d’un cabdill polític i militar, que era escollit per consens i rebia el títol de ταγός. Sobre el significat discutit del mot ταγός, vegeu helly 1995, 19-38.
14. L’ascedència eàcida li venia de part de la mare, Olimpíada de l’Epir (Plut. Alex. 2.1), mentre que l’ascedència heraclida li venia de part del pare, Filip. Alexandre es va servir tant dels Eàcides (Iust. 11.3.1-2) com dels Heraclides (Diod. 17.4.1) per a convèncer els tessalis que li atorguessin el títol de cabdill del κοινόν tessali.
15. Tanmateix, seltMan 1933, 161, situa la sèrie en un moment anterior, pels volts del 361 aC, en el marc d’una revolta de la ciutat de Larisa contra l’hegemonia política de Feres, i considera que la representació d’Alevas, fundador de la dinastia dels Alèvades, buscava pro-
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hauria buscat el favor dels tessalis, però molt particularment dels Alèvades de Larisa, que en aquell moment ocupaven un lloc hegemònic en el κοινόν16 .
Tornant al text de Filòstrat, el vinyataire no proporciona cap explicació sobre les causes que haurien dut els tessalis a consultar l’oracle; ara bé, si es tenen en compte les laminetes oraculars conservades, l’oracle de Dodona rebia sobretot consultes de caràcter privat (problemes familiars, salut, negocis, etc.), mentre que les consultes públiques eren proporcionalment menys freqüents17
Aquestes últimes, segons es desprèn dels textos conservats, provenien de ciutats o de confederacions i sovint tenien per objectiu preguntar a quin déu o a quin heroi calia venerar per tal d’aconseguir prosperitat per a la comunitat consultant 18. A parer nostre, l’enviament anual d’ambaixades tessàlies a la tomba d’Aquil·les s’ajusta bé al que podria ser la resposta a una consulta d’aquest tipus, l’existència de la qual malauradament no està documentada. D’altra banda, els rituals tessalis són descrits, en un primer moment, com ἐναγίσματα, un terme que evoca el sacrifici per a un mort o per a un heroi19. El fet que la nau tessàlia dugui veles de color negre confirma el caràcter luctuós de la comitiva, ja que sabem per altres mites que aquest era un senyal de dol clarament reconeixible20. Tanmateix, segons s’exposa seguidament, aquests rituals comprenien, en realitat, un doble sacrifici: un de caràcter diví, identificat amb el verb θύειν, i un altre de caràcter heroic, al qual correspondria el verb σφάττειν21. Cadascun dels dos toros que portaven estava destinat a un dels sa-
moure la legitimitat d’Hel·lòcrates, un Alèvada ell mateix; en favor d’aquesta proposta, l’autor addueix la llegenda del revers, ΕΛΛΑ, que interpreta com una abreviatura del nom d’Hel·lòcrates. Mendoza 2022, 78, seguint sordi 1956 [2002], 164, relaciona la llegenda amb Dodona, a partir d’Hesiqui, s.v. ἕλλα latte, que inclou l’accepció καὶ Διὸς ἱερὸν ἐν Δωδώνῃ «també (designa) el temple de Zeus a Dodona.»
16. Mendoza 2022, 78-79.
17. En el corpus de laminetes oraculars, editat per lhôte 2006, només n’hi ha 17 sobre un total de 167 inscripcions.
18. Així, en les tauletes 1 a 4, 7, 8 i 17 de lhôte 2006, la fórmula d’interrogació que es repeteix és τίνι κα θεῶν ἢ
«a quin dels déus o herois sacrificant o adreçant pregàries...».
19. rudhardt 19922, 129 i 251-253.
20. Les veles negres apareixen també en la nau que transporta el cadàver d’Àiax (Philostr. Her. 31.9), però són particularment rellevants en el mite de Teseu: segons la versió de Plutarc (Thes. 14.1), el vaixell en què l’heroi es va dirigir a Creta per a enfrontar-se al Minotaure portava, inicialment, «una vela negra» (μέλαν ἱστίον), perquè creien que no hi havia cap esperança que ningú tornés viu de l’expedició. Sobre la base d’aquestes semblances amb el mite de Teseu i altres ‘anomalies’, com ara el caràcter ctònic del ritual per a l’heroi i la manca de contacte amb les autoritats locals, rutherford 2009, 239-245 i 2013, 346-348 considera que la theoria tessàlia descrita per Filòstrat és en bona part fictícia, una creació literària en què convergeixen elements de diferent procedència. Això no exclou, diu l’estudiós, que algunes ciutats tessàlies enviessin delegacions sagrades a l’Aquil·lèon de la Tròada, almenys durant alguns períodes històrics concrets.
21. rudhardt 19922, 243-280 descriu els rituals que s’associen a cadascun d’aquests dos verbs, que incloïen sempre un sacrifici sagnant. Sobre la doble naturalesa, heroica i divina, d’Aquil·les, vegeu oller guzMán 2014a, 83-84. Val a dir que el d’Aquil·les no és pas un cas aïllat: també Hèracles era venerat amb una doble advocació, heroica i divina, a l’Antiguitat, verbancK-pierard 1989 i eKroth 2002, 85-86.
Filòstrat i les ambaixades de teors tessalis a la tomba d’Aquil·les 83
crificis: el blanc, per al déu, i el negre, per a l’heroi. L’oracle també havia imposat restriccions en relació amb els altres elements sacrificials (fusta, foc, libacions, aigua i corones d’amarant22), ja que tots havien de ser procedents de Tessàlia, potser perquè la Tròada encara era considerada una terra enemiga o impura i utilitzar-ne els recursos hauria pogut ser una ofensa per a Aquil·les. Així mateix, l’oracle havia establert el nombre de teors que havien d’acompanyar l’ambaixada, un total de catorze23, i la periodicitat anual dels sacrificis, que es desenvolupaven d’acord amb un programa clarament fixat, començant per la necessitat d’arribar a la costa troiana «durant la nit» (νυκτός) i cantar un himne en honor a Tetis des de la nau. No entrarem en l’anàlisi de l’himne24 , que Filòstrat reprodueix, però convé esmentar que la veneració conjunta de Tetis i Aquil·les està ben documentada en diferents llocs de la geografia antiga, com proven algunes inscripcions d’Apol·lònia d’Il·líria, Èritres i Òlbia Pòntica, totes elles d’època hel·lenística i imperial. Tal com hem argumentat en altres publicacions25, és probable que, en tots aquests casos, el ritual tingués un caràcter fúnebre semblant al que es documenta en el santuari d’Hera Lacínia de Crotona i a la ciutat d’Elis, on un grup de dones simulaven el lament de Tetis i les Nereides per la mort d’Aquil·les, reproduint l’episodi èpic del dol per l’heroi evocat a l’Odissea (24.47-61). Una escena similar degué formar part de l’Etiòpida d’Arctí de Milet, a jutjar pel resum de Procle que ens n’ha arribat26. És, doncs, coherent amb la tradició èpica prèvia el fet que les am-
22. Nagy 2013, 408 relaciona la característica resistència de les flors d’amarant amb l’afany d’Aquil·les d’obtenir una «glòria immortal» (Hom. Il. 9.413).
23. El nombre de teors és sorprenentment elevat, tal vegada per la complexitat dels rituals que havien de realitzar. Un paral·lel d’interès es troba en la theoría d’Enians a Delfos, descrita per Heliodor a les Etiòpiques (2.34, 3.1-11.4): els enians, encapçalats per Teàgenes com a arquiteor, reivindicaven Aquil·les com el seu heroi nacional i, per això, van enviar una ambaixada a Delfos per a fer un sacrifici a la tomba del seu fill, Neoptòlem; formaven part de la comitiva un nombre indefinit de camperols, encarregats de guiar els animals sacrificials, grups de noies que executaven danses i cants, i cinquanta nois a cavall, formats en esquadró, vegeu suárez de la torre 1997, 157 i 173-174. Malgrat que aquestes ambaixades tan nombroses fossin molt probablement excepcionals, no es tracta d’una invenció literària: en una inscripció de Delfos (daux 1949), es documenta una ambaixada sagrada enviada des de l’illa d’Andros, en què participen tres arquiteors (ἀρχιθέωροι) encarregats de la comitiva, un endeví, un arcont, un herald, un flautista, un sacerdot principal i altres sacerdots, nens —probablement, per a un cor—, tres oficials del vaixell (timoner, contramestre i cap dels remers) i cinc homes escollits per la boulé per a supervisar l’actuació de cadascun dels membres de l’ambaixada. Atès el volum de la comitiva, és possible que es noliegés un vaixell per a transportar la theoría, com suggereix dillon 1997, 22, exactament igual com ocorre en el text de Filòstrat.
24. Se’n pot llegir un comentari detallat en grossardt 2006, 721-726. També són d’interès les consideracions de burgess 2009, 101-103 i burton 2016, 11-13 al voltant de la naturalesa mortal i divina d’Aquil·les, que explicaria les tradicions, aparentment contradictòries, sobre el destí final de l’heroi, tan aviat cremat i enterrat en un túmul a la Tròada com transportat a l’illa de Leuce, al Mar Negre.
25. Per a l’estudi d’aquestes inscripcions i dels rituals dedicats a Tetis i Aquil·les, vegeu oller guzMán 2007, 1056-1057; 2008, 76-77 i 2014b, 548-549.
26 Procl. Chr. 172 seve. (= bernabé PEG 67-69): ἔπειτα
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baixades tessàlies a la Tròada tinguessin un fort component luctuós amb un protagonisme destacat per a la mare d’Aquil·les.
El passatge continua amb l’explicació detallada del doble sacrifici i dels altres rituals que realitzaven els teors tessalis:
[11] Avançaven cap a la tomba després de l’himne i feien ressonar l’escut com en un combat, i corrent compassadament, amb un clam conjunt, invocaven Aquil·les. Després de coronar el cim del turó i cavar-hi uns forats, degollaven el toro negre com en el sacrifici per a un mort. [12] Invocaven també Pàtrocle perquè acudís al festí i complaure així Aquil·les. [13] Quan havien degollat i sacrificat la víctima, baixaven ja cap a la nau i, a la platja, sacrificaven el segon dels bous, de nou en honor a Aquil·les, i en aquest sacrifici oferien com a primícia la cistella de les vísceres, perquè aquest sacrifici era com per a un déu. Al voltant de l’alba salpaven, emportant-se l’animal sacrificat per no gaudir del festí en terra enemiga27
En la primera part, s’identifiquen clarament els elements rituals propis d’un culte heroic: les curses al voltant de la tomba de l’heroi estan molt ben documentades en el culte d’Aquil·les, per al qual aquest tipus de celebracions devien ser considerades particularment adequades, ja que era conegut per la rapidesa dels seus peus 28. Seguidament, l’autor posa un èmfasi especial a descriure el sacrifici heroic o fúnebre ( ὡς τεθνεῶτι) i el diví ( ὡς θεῷ)29, dos rituals que es diferencien tant pel que fa al terme exacte amb què es defineix l’acció del sacrifici ( ἔσφαττον , ἐντεμόντες i ἐναγίσαντες per a l’heroi, vs. θύσαντες, ἐπ᾿ ἐκείνῃ τῇ
per al déu), com pel lloc on es realitza (βόθρους
[i.e.
] per a l’heroi, vs. ἐπὶ
per al déu). La participació o no dels tessalis en l’àpat posterior al sacrifici és un altre element diferenciador: Aquil·les i Pàtrocle són invocats en el festí de caràcter heroic, mentre que, per al ritual diví, els tessa-
«Després, enterren Antíloc i exposen el cadàver d’Aquil·les. Tetis arriba amb les Muses i les seves germanes i es lamenta pel seu fill. Seguidament Tetis agafa el cos del seu fill de la pira i el transporta a l’Illa Blanca.»
27. Philostr. Her. 53.11-13: [11]
28. En efecte, ja en la Ilíada se’l reconeix com l’heroi dels peus lleugers amb els epítets
. Aquests rituals de caràcter agonístic es documenten en altres cultes heroics, però resulten particularment destacats en el cas d’Aquil·les. En concret, sabem que tant Alexandre com Caracal·la van visitar la tomba de l’heroi a la Tròada i van fer curses al voltant del seu túmul, vegeu oller guzMán 2014a, 84-86.
29. L’oposició ὡς θεῷ / ὡς
està ben documentada en les fonts literàries i té paral·lels interessants en l’epigrafia, cf. scullion 2000 i eKroth 2002, 206-212.
Filòstrat i les ambaixades de teors tessalis a la tomba d’Aquil·les 85
lis s’allunyen de la Tròada i celebren un banquet a alta mar. No és l’objectiu d’aquest article discutir el ritual aquí documentat ni la naturalesa divina i heroica de la figura cultual d’Aquil·les a la Tròada, però convé recordar que el passatge de Filòstrat és un testimoni completament aïllat, de manera que, si bé el text ens proporciona una informació valuosíssima per al coneixement de l’evolució del culte d’Aquil·les, cal ser prudents a l’hora de valorar-ne la historicitat.
Segons explica Filòstrat, l’enviament de les ambaixades tessàlies i aquest ritual doble en honor d’Aquil·les van ser respectats només en un primer moment (κατ᾿ ἀρχάς), però ben aviat es va interrompre tant la freqüència de les delegacions com el rigor en el compliment dels requisits imposats per l’oracle. La suposada història de les ambaixades de teors tessalis s’explica, llavors, com una llarga seqüència d’abolicions i restabliments que s’emmarquen en moments precisos de la història de la Tessàlia. Si considerem la instauració del culte, a la qual ens hem referit més amunt, com la primera i més antiga etapa d’aquestes ambaixades, l’evolució del ritual seria aquesta:
– 2a etapa (abolició): La primera supressió de les ambaixades s’atribueix als tirans successors dels Eàcides i, darrere d’ells, moltes ciutats tessàlies també van deixar d’enviar-ne:
[14] Aquestes ofrenes, foraster, tan esplèndides i antigues, diuen que van ser suprimides pels tirans que van governar els tessalis després dels Eàcides, però la mateixa Tessàlia també les va descuidar: mentre que algunes ciutats van continuar enviant-les, altres ja no els donaven importància, altres deien que les enviarien l’any següent i altres van deixar estar l’assumpte30
En aquest passatge és important discernir a qui es refereix Filòstrat amb l’expressió «els tirans que van governar els tessalis després dels Eàcides». grossardt (2006, 728) considera que es podria tractar dels principals clans que van governar els tessalis entre els segles vi i v aC, com la família dels Escòpades a Crannó, els Equecràtides a Fàrsal i els Alèvades a Larisa. Altres estudiosos prefereixen identificar-los amb els Alèvades únicament31. Cap d’aquestes propostes és plenament satisfactòria, però no tenim una explicació alternativa convincent. En qualsevol cas, sota aquests nous lideratges les ambaixades es convertien en un assumpte gestionat des dels diferents governs locals,
30. Philostr. Her. 53.14:
31. radet 1925, 85-86, seguit per rutherford 2009, 235. L’hegemonia dels Alèvades cal situarla en època arcaica, particularment a finals del segle vi i principis del segle v aC. La seva influència era tan gran que Heròdot (7.6.2) els anomena fins i tot «reis de Tessàlia» (Θεσσαλίης βασιλέες), per bé que no eren pròpiament monarques, sinó ταγοί de la confederació tessàlia.
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afavorint el desenvolupament de pràctiques rituals no rigoroses i, en darrer terme, la distracció dels enviaments.
La negligència tessàlia ens sembla una mostra de l’escàs interès per la figura d’Aquil·les, després d’un període inicial de veneració que no es pot precisar amb exactitud, però que es presenta com a molt antic, ja que es fa remuntar al casal mític dels Eàcides. Això suposaria un contacte perllongat entre els tessalis i la regió de la Tròada, quelcom, des del nostre punt de vista, poc versemblant, tot i que no impossible. En efecte, es pot adduir com a paral·lel el cas de les dues joves lòcries que l’oracle de Delfos va ordenar enviar com a serventes al temple d’Atena, a Troia, per tal d’expiar el crim comès per Àiax Oileu32; aquest enviament s’esmenta en nombrosos textos literaris i fins i tot està documentat en una inscripció d’Eantea, a la Lòcrida occidental, datada pels volts del 280 aC, en què es confirma l’existència d’aquesta pràctica cultual almenys a l’època hel·lenística33. No és el cas per a les ambaixades tessàlies a la Tròada, per a les quals, com s’ha dit abans, només disposem del text de Filòstrat34 .
– 3a etapa (restabliment): El primer restabliment de les ambaixades va arribar a conseqüència d’una sequera, després de la qual els tessalis van consultar l’oracle que els va ordenar venerar Aquil·les “com cal” (ὡς θέμις):
[15] Però quan la terra va patir una terrible sequera i l’oracle va ordenar retre honors a Aquil·les “com és de llei”, llavors van suprimir dels actes allò que van considerar propi d’un déu, perquè així van comprendre el “com és de llei”, i van continuar sacrificant amb el ritual per a un mort i degollaven els animals que se’ls presentaven35
32 Es tracta de la violació de Cassandra dins del temple d’Atena, a Ílion.
33. IG IX 1² 3.706. Una anàlisi de les fonts textuals sobre aquest ritual, tant literàries com epigràfiques, es pot llegir en fontenrose 1978, 131-137.
34. Tanmateix, dos decrets de Larisa, datats entre el 160 i el 150 aC, recullen la concessió de privilegis a dos personatges procedents d’Alexandria de Troia: Bombos, fill d’Alceu, i Luci, fill de Nicasos. El primer, Bombos, és honorat per haver fet presentacions (l. 14 ἐπιδείξις) al gimnàs de Larisa en què rememorava personatges il·lustres de la ciutat tessàlia (el text no n’esmenta cap en concret); la seva performance «va renovar els lligams de parentiu i amistat entre ambdues ciutats, així com la benevolença dels eolis envers la ciutat de Larisa» (l. 17-19:
). El segon, Luci, rep privilegis per proporcionar assistència i ajut als lariseus que arribaven a Alexandria de Troia, tant en un viatge privat com en una missió pública (l. 36-37:
ίαν). Aquests decrets han estat considerats, amb encert, un testimoni directe de les relacions estretes i duradores entre la Tessàlia i la Tròada; helly 2006, 196, va més enllà i considera que serien una prova de la participació de teors de Larisa a les ambaixades esmentades per Filòstrat, una idea molt suggerent, però que no es pot demostrar sobre la base de les dades disponibles. Cf. aston 2009, 88 i graninger 2011, 149-150.
35. Philostr. Her. 53.15:
Filòstrat i les ambaixades de teors tessalis a la tomba d’Aquil·les 87
La nova etapa, que va consolidar el caràcter exclusivament heroic del culte d’Aquil·les, s’ha de situar, versemblantment, en algun moment imprecís abans de la Segona Guerra Mèdica (480 aC), ja que el conflicte amb Xerxes va suposar novament una interrupció en les ambaixades, com es veurà tot seguit. Aquest renaixement del culte heroic d’Aquil·les tal vegada es pot relacionar amb la difusió del mite de Neoptòlem a Tessàlia i, en particular, a Delfos per part dels Alèvades a finals del segle vi aC36. L’apropiació del llinatge eàcida mitjançant la figura del fill d’Aquil·les hauria servit als Alèvades doblement: en clau interna, era útil per a fomentar la legitimitat del seu poder, tot atribuint-se un avantpassat heroic d’estirp aquea, mentre que, en clau externa, esdevenia un instrument més per a consolidar la seva expansió política i territorial a la Grècia central.
– 4a etapa (abolició): Amb l’expedició de Xerxes, el 480 aC, va arribar la segona abolició de les ambaixades, motivada també per raons exclusivament polítiques:
fins que es va produir l’expedició de Xerxes contra Grècia, durant la qual els tessalis van col·laborar amb els perses i van tornar a descuidar els sacrificis habituals en honor a Aquil·les, perquè una nau va navegar des d’Egina fins a Salamina portant a l’aliança grega el llinatge dels Eàcides37
El text es refereix al fet que, durant la Segona Guerra Mèdica, els tessalis van ‘meditzar’; és a dir, es van posar a favor dels perses38. Aquest nou posicionament polític feia difícil, si no impossible, mantenir el culte a Aquil·les, ja que era un descendent d’Èac i els Eàcides havien estat reivindicats com a aliats pels grecs contraris a la invasió persa. Això és el que es desprèn de la darrera frase del passatge, que es refereix a un episodi històric succeït just abans de la batalla de Salamina: explica Heròdot que, després de prendre la decisió de presentar combat naval a Salamina, es van produir diferents signes adversos. Els grecs van decidir, llavors, invocar els Eàcides com a aliats militars: de Salamina, van demanar ajuda a Àiax i a Telamó, i van enviar una nau a Egina a la recerca d’Èac i la resta dels Eàcides. Tot i que Heròdot no ho diu explícitament, podria tractar-se d’estàtues que representaven els principals membres
36. sordi (1958, 67-84) atribueix aquest auge del culte eàcida a Alevas, fill de Simos, el qual hauria estat al capdavant del κοινόν tessali en algun moment entre el 510 i el 500 aC. Ell hauria estat, en opinió de l’estudiosa, el responsable de l’organització territorial de Tessàlia en quatre tètrades, que Aristòtil atribueix al rei mític Alevas Pirros, “el Pèl-roig” (p. 68). En contra d’aquesta opinió, vegeu helly 1995, 16.
37. Philostr. Her. 53.15: [...] ἔστε
38. Sobre el medisme de Tessàlia i molt particularment dels Alèvades de Larisa, vegeu Hdt. 7.130.3, 7.132.1 i 7.174. És interessant destacar que les primeres encunyacions de Larisa, del 500 aC, es van fer d’acord amb l’estàndar persa, una prova indirecta que els Alèvades es van alinear a favor de la causa bàrbara, com argumenta westlaKe 1936.
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de la casa egineta i a les quals s’atorgava un poder protector. Tal com volien, la nau va arribar d’Egina a Salamina el dia que va començar el combat i va aportar, efectivament, l’ajuda que se n’esperava brindant la victòria als aliats grecs39. Com que els tessalis van ‘meditzar’, sembla lògic que es neguessin a venerar Aquil·les per considerar-lo un aliat dels seus enemics.
– 5a etapa (restabliment): Tanmateix, la conquesta de Grècia per part d’Alexandre el Gran va canviar la situació política novament i va propiciar un segon restabliment de les ambaixades:
[16] Quan Alexandre, fill de Filip, en una època posterior, va sotmetre tota la Tessàlia, però va deixar lliure Ftia en honor a Aquil·les, i, en la seva expedició contra Darius, va nomenar-lo el seu aliat a Troia, els tessalis van tornar a prestar atenció a Aquil·les. Van col·locar la cavalleria que Alexandre havia conduït des de Tessàlia al voltant de la tomba de l’heroi i es van enfrontar els uns amb els altres com en un combat a cavall. Després d’elevar pregàries i oferir sacrificis en honor seu, es van allunyar i l’invocaven en el combat contra Darius, juntament amb els seus cavalls Bàlios i Xantos, amb grans crits, des de dalt dels cavalls40 .
Com es pot deduir del passatge, aquesta nova revifalla del culte d’Aquil·les està en estreta relació amb l’ascensió al tron d’Alexandre i l’inici de la seva expedició oriental contra Darius. Ja hem esmentat anteriorment l’ús polític que va fer Alexandre del seu origen mixt, heraclida i eàcida, per a obtenir la ταγεία tessàlia, l’any 336 aC. D’altra banda, és sabut que l’any 334 aC Alexandre va visitar algunes de les tombes dels herois aqueus a la plana de la Tròada i que va realitzar diferents rituals al voltant de la d’Aquil·les com a mostra de la seva devoció i estima davant el que considerava el seu il·lustre avantpassat41. Tanmateix, Filòstrat fa un èmfasi particular en el paper de la cavalleria tessàlia en aquest ritual, una dada interessant en la mesura que l’ascendència eàcida hauria pogut afavorir o facilitar l’acceptació d’Alexandre entre els soldats epirotes i tessalis que el van acompanyar en la travessia cap a l’orient 42. Convé afegir que la cavalleria tessàlia era el contingent grec més nombrós i probablement el més famós entre els batallons de l’exèrcit d’Alexandre, el qual va tenir un paper decisiu en algunes de les batalles del rei
39. Hdt. 8.64 i 8.83-84. Cf. Plut. Them. 15.2, en què s’afirma que, durant la batalla de Salamina, van aparèixer
d’homes armats que els grecs van associar amb els Eàcides vinguts des d’Egina per a prestar ajuda a les naus gregues.
40. Philostr. Her. 53.16: ἐπεὶ
41. Sobre la visita d’Alexandre a la tomba d’Aquil·les, vegeu oller guzMán 2014a, 84-85.
42. gouKowsKi 1978, 19.
Filòstrat i les ambaixades de teors tessalis a la tomba d’Aquil·les 89
macedoni43. Per tant, no deu ser gratuït que se’ls atorgui un lloc destacat en el ritual, que aquí pren un to clarament marcial i propiciatori de la victòria.
– 6a etapa (abolició): Aquesta situació va durar poc, ja que els tessalis van tornar a descuidar l’enviament d’ambaixades tan aviat com Alexandre es va allunyar en la seva expedició oriental. En un primer moment, enviaven només ovelles negres i més tard els sacrificis ni tan sols arribaven o ho feien sense complir rigorosament amb el ritual degut:
No obstant això, quan Darius va ser vençut i Alexandre es trobava a l’Índia, els tessalis van reduir els sacrificis i anaven enviant ovelles negres. Atès que els sacrificis no arribaven a Troia, i, si arribaven, ho feien tots de dia i sense cap ordre, Aquil·les es va enfurismar i, si t’expliqués amb detall tot el que va llançar contra Tessàlia, el meu relat seria pura xerrameca44
Aquesta nova negligència per part dels tessalis hauria acabat definitivament amb la paciència d’Aquil·les, que, des de la seva tomba, va decidir prendre mesures serioses de represàlia. La ‘falta’ comesa pels tessalis també es troba esmentada en un passatge de la Vida d’Apol·loni de Tiana en què Aquil·les en persona s’apareix davant d’Apol·loni i li demana que faci d’ambaixador de les seves queixes davant dels tessalis. Apol·loni transmet les demandes de l’heroi a l’Amfictionia de Delfos i els tessalis, espantats davant les amenaces de l’heroi, decideixen per votació restablir els rituals a la tomba d’Aquil·les45 tot donant pas a l’última fase de la història.
– 7a etapa (restabliment): Aquesta darrera represa de les ambaixades, com dèiem, no està explicada a l’Heroic, ni tan sols s’hi esmenta; sí que s’hi explica, en canvi, quin va ser el càstig brutal que Aquil·les, amb l’ajuda de Tetis, va disposar per als tessalis i que, versemblantment, va motivar el restabliment del culte:
Aquil·les i Tetis van resoldre prendre altres mesures, mitjançant les quals destruir els tessalis: ja que els càstigs relatius al mol·lusc del qual els homes extreien la porpra eren molt durs, els tessalis van ser acusats d’incomplir en algun aspecte la llei sobre aquest tint46
43. Vegeu sordi 1958: 305 i Mendoza 2002, 79-81.
44. Philostr. Her. 53.17:
45. Philostr. V.A. 4.16.3; 23.
46. Philostr. Her. 53.22:
Marta Oller Guzmán
Com subratlla el vinyataire del diàleg, aquest tipus de represàlies econòmiques per part d’un heroi són poc habituals, però per això són particularment interessants. De fet, són molts els estudiosos que han volgut veure-hi una referència directa a un episodi històric, mal conegut, relatiu a la producció de porpra a la regió de la Tessàlia47. La porpra tessàlia s’esmenta en fonts literàries llatines d’època imperial48 i en una inscripció de l’imperi d’Alexandre Sever (222-235) es documenta l’existència d’un prouinciae Achaiae et Epiri et Thessaliae rat(ionis) purpurarum proc(urator)49 . D’altra banda, és sabut que Alexandre Sever tenia particular interès a fomentar l’ús de la porpra de qualitat entre les dones romanes de les elits i, per això, va exercir un major control sobre la seva venda (ad vendendum gravissimus exactor50), cosa que ha portat a concloure que la represàlia de què parla l’Heroic devia formar part d’algunes de les mesures fiscals sobre la producció i distribució de la porpra introduïdes per aquest emperador Amb aquest càstig i les terribles conseqüències sobre Tessàlia acaba la història de les ambaixades de teors a la tomba d’Aquil·les. Si es dona credibilitat al passatge, les ambaixades respondrien a una tradició cultual molt llarga, des de l’arcaisme fins a època imperial, però caracteritzada per una gran inestabilitat: el culte d’Aquil·les, lluny d’ocupar un lloc destacat i inamovible al panteó tessali, és presentat com un culte llevadís, que depèn en gran manera del context polític. El més interessant de tot és que, en realitat, Filòstrat —o la seva font51 sembla tenir raó, perquè no disposem d’altres testimonis que documentin el culte d’Aquil·les a Tessàlia i els únics indicis indirectes que l’heroi va ser efectivament venerat pels tessalis procedeixen de la iconografia monetària, com es veurà més avall. No passa el mateix amb altres personatges estretament vinculats amb el mite de l’heroi, com ara la seva mare Tetis o el centaure Quiró, els cultes dels quals estan ben documentats en localitats tessàlies des d’antic52. Aquesta constatació re-
47. Vegeu reinhold 1970, 58, beschorner 1990, 205, follet 2004, 227 i grossardt 2006, 733-734.
48. Verg. Aen. 5.250-251, qui esmenta la «porpra de Melibea» (purpura Meliboea), una ciutat tessàlia, i Lucret. 2.500-501, on es parla de la «porpra refulgent» extreta del múrex tessali (fulgens | purpura Thessalico concharum tacta colore).
49. CIL III 536, vegeu radet 1925, 92.
50. H.A. Alex. 40.6.
51. El passatge té visos de ser el resum d’una història tessàlia local de font desconeguda. En aquest sentit, convé recordar que Filòstrat va ser deixeble del sofista Hipòdrom de Tessàlia a Atenes (grossardt, 2006, 3), de qui tal vegada va tenir coneixement de les tradicions i els cultes tessalis de primera mà. Hipòdrom, segons diu el mateix Filòstrat (V.S. 2.27), era nascut a Larisa, la ciutat dels Alèvades, els quals van tenir un paper rellevant en la promoció del mite i el culte de Neoptòlem, com hem vist més amunt.
52. El culte de Tetis està documentat a la muntanya de Sèpias, tal com es pot llegir en Hdt. 7.191 (vegeu el comentari de Stählin 1924, 52 i borgeaud 1995), i en el territori de la ciutat de Fàrsal, on hi havia un Θετίδειον (Eur. Androm. vv. 20, 161-162, 246, 253, 565; Steph. Byz. s.v. Θεστίδειον), tal vegada identificable amb els vestigis trobats a l’església d’Agios Athanasios, al nord de Kato Dasolophos-Orman Magoula, segons Decourt 1990, 94 i 205208. L’any 1906, a la comissaria de policia de Fàrsal, es va localitzar una base de pedra negra amb una inscripció de principis del segle iv aC, en molt mal estat de conservació, que A.S. Arvanitopoulos va interpretar com una dedicatòria en honor a Tetis. Aquesta
Filòstrat i les ambaixades de teors tessalis a la tomba d’Aquil·les 91
sulta summament paradoxal i es deu, a parer nostre, al fet que Aquil·les mai no va estar ben integrat en el passat míticollegendari de Tessàlia. Intentarem tot seguit explicar-ne els motius.
4. Sobre els orígens del poble tessali
En la historiografia clàssica els tessalis són considerats un poble sobrevingut, que va ocupar la plana tessàlia seixanta anys després de la guerra de Troia53 Heròdot i Tucídides coincideixen en aquesta qüestió54. El seu heroi epònim, Tèssal, en un primer moment no tenia cap relació amb Aquil·les ni amb la família dels Eàcides. Aquil·les, per la seva banda, es considerava originari de la regió de l’Acaia Ftiòtida, situada a l’interior de les muntanyes que envoltaven la plana tessàlia i que estaven habitades, en època històrica, pels anomenats περίοικοι, poblacions que van ser sotmeses (ὑπήκοοι) pels tessalis55. Més enllà de la historicitat d’aquesta invasió, que hauria representat la submissió o el desterrament de les poblacions autòctones, és evident que, en la construcció del passat llunyà de Grècia, hi havia una ruptura entre els llinatges heroics que ocupaven la plana tessàlia abans de la Guerra de Troia — que podríem anomenar “aqueus”— i les poblacions que s’hi establiren després, pròpiament tessàlies56
Aquesta ruptura també és visible en les tradicions mítiques sobre el retorn de Neoptòlem a Ftia després de la presa de Troia. En la versió més antiga, la dels Retorns d’Àgias de Trezè (finals del s. vii aC), Neoptòlem, seguint els consells de Tetis, pren un camí per terra, a través de la Tràcia, fins a arribar al país dels Molossos, on fixa la seva residència sense tornar mai més a la llar paterna57. Tampoc en Píndar Neoptòlem aconsegueix arribar al litoral tessali
inscripció es va convertir en l’única prova epigràfica de l’existència d’un culte de la Nereida a la Tessàlia. La interpretació d’Arvanitopoulos, tanmateix, va ser refutada per decourt 1995, 97-99 (= SEG XLV, 1995, 637), el qual va realitzar una nova lectura de la inscripció i va concloure que: «on ne peut, en fait, savoir à qui était dédiée». Pel que fa al centaure Quiró, el seu culte està documentat en una gruta situada en la vessant septentrional de la muntanya del Pèlion, stählin 1924, 43. Sobre les coincidències entre el mite i el culte de Tetis i Peleu a Tessàlia, remetem a aston 2009 i 2024, 82 i 157.
53. Sobre les diferents versions que explicaven els orígens dels tessalis, vegeu l’anàlisi a sordi 1958, 1-31 i, més recentment a Mili 2015, 220-225 i aston 2024, passim
54. Hdt. 7.176.4 i Thuc. 1.12.3, segons qui els tessalis arriben a la Tessàlia seixanta anys després de la Guerra de Troia.
55. graninger 2011, 13-19.
56. helly 1995, 95-96 compara la informació dels cabdills aqueus al Catàleg de les naus amb l’organització política a la Tessàlia d’època arcaica i clàssica i conclou: «Cette dernière est en opposition d’autant plus nette avec la précédente sur tous les points [...]. La naissance des cités thessaliennes est conditionnée par un mouvement de conquête militaire et par conséquent amorce un processus d’organisation d’un espace nouveau par des communautés qui se veulent égales entre elles.»
57. PEG 95 b ernabé
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i ocupar el buit de poder provocat per la mort d’Aquil·les. Encara que en aquesta ocasió la ruta utilitzada per l’heroi sigui marítima, perd el rumb i, impel·lit per vents adversos, fa cap al port d’Èfira, a la Tespròtia, des d’on es dirigeix cap a la Molòssia i n’esdevé el rei; poc temps després, mor a Delfos víctima d’una emboscada58 . En tots dos casos, el llinatge d’Èac a Ftia arriba al seu final amb l’exili i la mort de Neoptòlem, però a partir de l’Andròmaca d’Eurípides (429 aC?) s’introdueix una variant mítica de gran interès, ja que, per primera vegada, Neoptòlem aconsegueix tornar a la seva terra natal i convertir-se en rei de Fàrsal. Un cop allà, té un fill d’Andròmaca, la princesa troiana que s’havia emportat com a botí de guerra, encara que pren per esposa Hermíone, filla de Menelau. Durant una ambaixada de l’Eàcida a Delfos, Hermíone, amb l’ajuda del seu pare, planeja l’assassinat d’Andròmaca i del seu fill, però la troiana es presenta com a suplicant davant de l’estàtua de Tetis i reclama la presència de Peleu. El temor a les represàlies que l’arribada de l’Eàcida poden comportar, empeny Hermíone a fugir amb Orestes. Aleshores, Peleu acudeix al santuari de la deessa marina, on rep la notícia de l’assassinat de Neoptòlem en una emboscada. La mort del seu net el sumeix en una profunda desesperació perquè veu el seu llinatge extingir-se, però apareix Tetis com una dea ex machina i el consola presagiant un nou futur per al fill d’Andròmaca com a fundador de la dinastia molossa59 No hi ha dubte, doncs, que les tradicions mítiques i històriques sobre el passat llegendari de Tessàlia identifiquen el final de la dinastia eàcida a Ftia després de la Guerra de Troia60, just abans de la invasió tessàlia, cosa que podria explicar molt bé per què els tessalis no van mostrar un particular estima envers Aquil·les, llevat de les ambaixades a la tomba de la Tròada, que, com hem vist, són clarament intermitents i estan condicionades per factors externs. En efecte, els enviaments dels teors tessalis responen a dos motius: a
Πηλεῖ. «Neoptòlem, aconsellat per Tetis, fa el camí per terra. Arribat a la Tràcia, troba Odisseu a Maronea. Fa la resta del camí i, quan mor Fènix, l’enterra. Ell arriba fins als molossos, on és reconegut per Peleu». El retorn fallit de Neoptòlem a Ftia sembla una conseqüència de la mort de Pàtrocle, ja que en la versió homèrica ( Il. 19.330-333), Aquil·les, conscient que probablement no tornaria viu a casa, li havia confiat la missió de rescatar Neoptòlem d’Esciros i conduir-lo fins al regne patern.
58. Pind. N. 7.34-37:
«(Neoptòlem) en la seva navegació, va errar la ruta cap a Esciros i, després de vagarejar, van arribar a Èfira. Tanmateix, a Molòssia, hi va regnar poc temps.»
59. Eur. Androm. 1243-1249:
. «Aquesta dona captiva —a Andròmaca, em refereixo—, ha d’establir-se a la terra molossa, ancià, després d’unir-se amb Helen en un matrimoni legítim; i també aquest nen d’aquí, l’únic que queda dels descendents d’Èac, car d’ell han de néixer els reis que, l’un rere l’altre, governaran la Molòssia benaurada.» Sobre aquesta innovació euripídia i el seu significat en la política exterior atenesa, vegeu perret 1946, 25-27.
60. Mili 2015, 266.
Filòstrat i les ambaixades de teors tessalis a la tomba d’Aquil·les 93
un mandat diví —sigui de l’oracle de Dodona o del mateix Aquil·les— o bé a un interès polític circumstancial.
Sobre les motivacions polítiques, convé fer un esforç per a contextualitzar-les amb precisió. Seguint el relat de Filòstrat, es poden identificar tres moments àlgids per a la promoció del culte d’Aquil·les entre els tessalis: 1r) entre finals del segle vi i principis del v aC, just abans de la Segona Guerra Mèdica (fase 2), quan la reivindicació del llinatge eàcida com a avantpassat comú dels tessalis s’ha volgut explicar com a part del programa polític dels Alèvades; 2n) durant el regnat d’Alexandre el Gran (fase 4), que era descendent d’Aquil·les per part de la seva mare Olimpíada i va demostrar en moltes ocasions la seva particular admiració per l’heroi; i 3r) en el segle iii dC (fase 7, només documentada en la Vida d’Apol·loni), probablement durant el regnat d’Alexandre Sever, quan s’hauria reprès el culte amb l’objectiu de posar fi a la represàlia de l’heroi sobre la producció de porpra tessàlia. Com es pot veure, els tessalis veneraven Aquil·les com a resposta a un estímul polític majoritàriament extern i n’oblidaven el culte tan aviat com aquest estímul s’afeblia o despareixia. Sembla, doncs, que no hi va haver una veneració genuïna dels tessalis envers Aquil·les, sinó una de condicionada per les circumstàncies històriques i pels vaivens de la política exterior de les ciutats i la confederació tessàlies.
Un testimoni indirecte del record intermitent d’Aquil·les entre els tessalis es troba en les encunyacions monetàries que van utilitzar la imatge de l’heroi com a tipus. Tot i que la iconografia d’aquestes monedes en cap cas demostra l’existència d’una veneració real de l’heroi, sí que posa de manifest la reivindicació del paper d’Aquil·les en la història miticollegendària d’aquestes localitats i, sobretot, en la definició de la seva identitat ètnica i política.
5. Aquil·les en les encunyacions tessàlies
La figura d’Aquil·les es troba representada amb força probabilitat en monedes d’època hel·lenística de les ciutats tessàlies de Fàrsal, Larisa Cremaste i Peuma, i amb tota certesa en algunes de les emissions de la Confederació tessàlia durant l’imperi d’Adrià. Anem a veure-les.
5.1. Fàrsal. La ciutat de Fàrsal estava situada a la Ftiòtida (fig. 6), la tètrada que s’ha volgut associar amb l’antic reialme de Ftia 61. La ciutat va viure un període de particular esplendor cap a la meitat del segle iv aC gràcies al favor que va obtenir de Filip II com a recompensa per l’ajut que Dàoc i Trasideu de Fàrsal li havien brindat62. En aquest mateix moment, la ciutat va encunyar monedes de bronze amb la representació d’un grup eqüestre en el revers,
61. stählin 1924: 136 i spanos 2025 62. pause-dreyer 1975, 51.
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que ha estat identificat com una estàtua d’Aquil·les i Pàtrocle (fig. 2)63. A la imatge, s’hi pot veure, dalt d’un cavall, un guerrer vestit amb casc i cuirassa que branda un flagell —o una altra mena d’arma ofensiva— a la mà dreta; darrere de l’animal, es distingeix el perfil d’un soldat d’infanteria que també porta un flagell damunt l’espatlla. A més d’aquestes tres figures, en algunes monedes el genet envesteix un segon soldat d’infanteria situat dempeus al davant del cavall. Per a la identificació d’aquesta imatge, els estudiosos remeten a un passatge de Pausànias on s’esmenta l’ofrena d’una estàtua per part de la ciutat de Fàrsal al santuari de Delfos en què es veia Aquil·les dalt d’un cavall i Pàtrocle corrent al seu costat, un conjunt escultòric molt semblant al tipus monetari analitzat64 . Val a dir que la ciutat de Fàrsal estava particularment relacionada no pas amb Aquil·les, sinó amb Tetis. Molt a la vora, al nordest de la ciutat, hi havia un Tetidèon que Eurípides esmenta en diverses ocasions a la tragèdia Andròmaca65. A més a més, Fàrsal era considerada la pàtria d’Aquil·les66, de manera que resulta versemblant que hi hagués una veneració conjunta de l’heroi i la seva mare Tetis. Ja hem dit més amunt que en tenim altres exemples ben documentats a Apol·lònia d’Il·líria, Òlbia Pòntica i Èritres 67. La iconografía d’aquestes monedes seria un testimoni indirecte de la rellevància que va assolir en aquest període l’heroi Aquil·les, reivindicat com a il·lustre avantpassat de la ciutat68
5.2. Larisa Cremaste. En temps de Demetri Poliorcetes (302-286 aC), Larisa Cremaste, situada a la regió meridional de l’Acaia Ftiòtida, va encunyar monedes de bronze amb la representació del perfil del cap d’un jove, a l’anvers, i una Nereida sobre un hipocamp, al revers (fig. 3). Els estudiosos69 han proposat identificar aquestes figures amb Aquil·les i Tetis. En el rostre d’Aquilles, fins i tot s’ha volgut veure una influència de la iconografia d’Alexandre
63. pause-dreyer 1975, 51-52 i MoustaKa 1983, 61. En un estudi recent, lavva (2001, 46, 211, 220-234, làm. xiii-XVI) documenta totes les sèries que tenen aquest tipus en el revers i en situa l’inici entre el 424 i el 405/4 aC.
64. Paus. 10.13.5:
{καὶ} τῷ ἵππῳ. «Els farsalis van consagrar-hi una estàtua d’Aquil·les a cavall i Pàtrocle corrent al seu costat.»
65. Fàrsal és la localitat on es desenvolupa la trama. En la tragèdia, el recinte sagrat del Θετίδειον s’esmenta en diferents ocasions, tot incidint en l’altar i el temple dedicats a la Nereida (Eur. Androm., vv. 20, 161-162, 246, 253, 565). També Estrabó (9.5.6) identifica el Tetidèon en un lloc proper a Fàrsal. Esteve de Bizanci, s.v. Θεστίδειον, explica que el topònim va canviar d’una forma inicial Testidèon, amb sigma, a Tetidèon, sense sigma, a partir del nom de Tetis ( ἀπὸ Θέτιδος). Sobre el canvi de nom i el seu possible significat polític, vegeu sordi 1958, 70-77.
66. Luc. 6.350: regnum Pharsalos Achillis. Vegeu també Mili 2015, 175-176.
67. Vegeu la nota 25 en aquest mateix article.
68. En aquest sentit, és pertinent esmentar la troballa de fins a dues inscripcions dedicades a Homer per part de la ciutat de Fàrsal i datades del mateix segle iv aC, vegeu rönnlund 2024.
69. pause-dreyer 1975, 54-57 i MoustaKa 1983, 62-63.
Filòstrat i les ambaixades de teors tessalis a la tomba d’Aquil·les 95 (nas recte, front ample, llavis carnosos, ulls grans i cabells abundants), cosa que suposaria un veritable triomf propagandístic per al rei macedoni en la seva buscada identificació amb l’heroi70. Pel que fa a la representació de Tetis, el motiu d’una Nereida cavalcant sobre un hipocamp és un tema recurrent en l’art grec71, però l’escut que la deessa sosté a les mans remet a l’episodi del transport de les armes d’Aquil·les, un tema que va ser tractat per Homer i que Èsquil va reprendre a la trilogia Mirmídons, Nereides i Frigis72. La inscripció AX de l’escut podria referir-se al nom d’Aquil·les, el destinatari de les armes 73 , però resulta més versemblant que es tracti del monograma per Ἀχ(αίων), en relació amb l’Acaia Ftiòtida74, a la qual pertanyia Larisa Cremaste (fig. 6). La tria d’aquest tipus monetari sembla posar en relleu els llaços històrics que unien el Pelida amb aquesta regió tessàlica, que també es reivindicava com a hereva del llegendari regne de Ftia75. El moment era realment propici, ja que l’any 302 aC la ciutat, que havia estat un fort macedoni durant el període dels Diàdocs, va ser presa per Demetri Poliorcetes i va recuperar la seva autonomia76. Tot i que no hi ha dades que ho corroborin, és probable que l’emissió tingués per objectiu legitimar aquesta autonomia, recentment conquerida, mitjançant dues figures mítiques fortament arrelades al passat llegendari de la regió però amb un evident significat identitari tant per a la dinastia argèada macedònica com, una mica més tard, per a Pirros, rei de l’Epir. Larisa Cremaste es presentaria, doncs, com una ciutat tan o més genuïnament emparentada amb el llinatge d’Aquil·les que les altres.
5.3. Peuma. La ciutat de Peuma, situada també a l’Acaia Ftiòtida, va encunyar a partir del 302 aC una sèrie de monedes de bronze, molt rares, en què es pot apreciar, a l’anvers, el cap d’una persona jove, a la dreta, amb els cabells curts i engalanats amb una corona (fig. 4). S’ha proposat que es tracti d’una imatge d’Aquil·les, però no es pot descartar que es tracti de Tetis o d’una nimfa. Al revers, es pot llegir la llegenda ΠΕΥΜΑΤΙΩΝ i el mateix monograma AX que es troba en les encunyacions de Larisa Cremaste77 .
5.4. Confederació tessàlia. Entre els anys 117 i 138 dC, sota l’imperi d’Adrià, la Confederació tessàlia va encunyar monedes de bronze amb la representació del cap d’Aquil·les, sota una aparença marcadament marcial i severa (fig. 5). Sobre la identitat de la figura no hi ha cap dubte, ja que la llegenda reprodueix el seu nom (ΑΧΙΛΛΕΥΣ). En algunes sèries, juntament amb la imatge de l’heroi, pot constar-hi un antropònim masculí que ha estat inter-
70. heyMan 1968 i ghedini 1994, 302-304.
71. gang 1907.
72. Sobre la trilogia, vegeu MichelaKis 2002, 53-57.
73. gang 1907, 26.
74. pause-dreyer 1975, 55.
75. graninger 2011, 19.
76. pause-dreyer 1975, 56-57.
77. pause-dreyer 1975, 57-59.
Marta Oller Guzmán
pretat com el nom de l’estrateg epònim del κοινόν, aleshores amb seu a la ciutat de Larisa 78. Es desconeix per quin motiu va ser utilitzada la imatge d’Aquil·les en aquestes sèries de monedes, per bé que alguns estudiosos proposen relacionar-ne l’emissió amb la visita de l’emperador Adrià a la Tessàlia, durant una de les seves múltiples estades a Grècia 79. Adrià sempre va manifestar la seva admiració per la civilització grega —inclinació que li va valdre fins i tot el sobrenom de Graeculus “petit grec”— i, encara que, segons sembla, apreciava mitjanament Homer, la fascinació que sentia pels fets descrits a l’epopeia troiana el va portar a visitar la tomba d’Aquil·les a Sigèon 80 i fins i tot a compondre un epigrama en el seu honor81. En aquest context, resulta versemblant considerar l’encunyació d’aquestes monedes com una estratègia política dels tessalis orientada a assolir el favor de l’emperador filohel·lè.
El conjunt d’aquestes monedes demostren, a parer nostre, l’oportunisme amb què la imatge d’Aquil·les i de la seva biografia mítica van ser utilitzats per part de les ciutats tessàlies, sobretot a partir del segle iv aC. Quatre personatges històrics semblen emmarcar les emissions: Filip II i, més probablement, el seu fill, Alexandre III, en el cas de Fàrsal; Demetri Poliorcetes, per a les ciutats de Larisa Cremaste i Peuma; i Adrià, per a la Confederació Tessàlia. Novament, veiem com són les circumstàncies històriques externes les que empenyen els tessalis a rescatar la figura d’Aquil·les del seu passat llegendari per tal de reivindicar i legitimar una ancestral identitat aquea al servei de les estratègies polítiques del moment.
6. Breus reflexions finals
La història de les ambaixades de teors tessalis a la tomba d’Aquil·les és un episodi central en l’Heroic de Filòstrat, en la mesura que fonamenta l’argumentació del vinyataire en relació amb el poder real dels herois i la necessitat de continuar venerant-los com en els temps passats. Així, el duríssim càstig que, segons Filòstrat, Aquil·les va infligir als tessalis per haver desatès el seu culte s’alça com un advertiment seriós envers tots aquells que, com el fenici, han perdut la fe en els herois. L’exemple dels tessalis, amb la seva inconstant veneració envers el Pelida, il·lustra perfectament la importància de preservar els cultes heroics i, molt particularment, el d’Aquil·les, un heroi iracund i perillós fins i tot més enllà de la mort.
La recerca de l’exemplaritat és, sens dubte, l’objectiu principal amb què Filòstrat rememora la història de les ambaixades, però secundàriament, a través del seu relat, percebem el difícil encaix que va tenir l’heroi aqueu en la
78. pause-dreyer 1975, 67-68.
79. pause-dreyer 1975: 68.
80. oller guzMán 2004, 154. Per a les visites a Ílion, verMeule iii 1995.
81. Vegeu bühler 1978.
Filòstrat i les ambaixades de teors tessalis a la tomba d’Aquil·les 97
memòria col·lectiva dels tessalis: en efecte, hem intentat demostrar que les ciutats tessàlies, per separat o confederades, van reivindicar la figura d’Aquilles només en moments puntuals, quan les circumstàncies polítiques afavorien o propiciaven la seva identificació amb un passat aqueu molt llunyà, quan la plana Tessàlia estava habitada no pas per tessalis, sinó pels herois de la Guerra de Troia i els seus llinatges gloriosos.
Certament, Filòstrat assenyala alguns d’aquests moments: just abans de la Segona Guerra Mèdica, durant el regnat d’Alexandre el Gran i durant l’imperi d’Alexandre Sever. L’anàlisi de les emissions monetàries tessàlies amb la figura de l’heroi coincidiria pel que fa al període de l’expansió macedònia, però encara hi afegiria dos moments més: sota el regnat de Demetri Poliorcetes i, amb tota certesa, durant l’imperi d’Adrià. En tots aquests contextos els tessalis s’haurien projectat com a descendents legítims d’Aquil·les en el marc d’una estratègia política orientada a aconseguir una posició avantatjosa en l’escaquer polític internacional. Les ambaixades a la Tròada, si realment van existir, haurien format part d’aquesta reivindicació oportunista d’Aquil·les i, precisament per això, són descrites com a inestables i intermitents. Les fonts literàries i numismàtiques ens duen a pensar que els tessalis, més que no pas sentir una veritable i genuïna veneració envers Aquil·les, es van servir d’aquest heroi de renom panhel·lènic com un instrument de propaganda i legitimació política en les seves relacions exteriors, presentant-lo ara sí, ara no, com una figura clau en la configuració de la seva identitat ancestral.
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Figures

Fig. 1: Tessàlia, Larisa. AR Dracma (5.89g, 1h). Anvers: cap d’Alevas, lleugerament inclinat cap a l’esquerra, amb un casc cònic; una destral de doble tall (labrys) al seu darrere; llegenda ΑΛΕΥ. Revers: àguila damunt d’un llamp, cap a la dreta, amb el cap girat cap a l’esquerra; llegendes: ΛΑΡΙΣΑΙΑ i EΛΛΑ. [Imatge cortesia de CNG, Classical Numismatic Group, disponible a: https://www.cngcoins.com/Coin.aspx?CoinID=90668]
Filòstrat i les ambaixades de teors tessalis a la tomba d’Aquil·les 101

Fig. 2: Tessàlia, Fàrsal, principis del segle iv aC. AE Tricalc (21mm, 8.16g, 12h). Anvers: cap d’Atena amb casc, lleugerament a l’esquerra. Revers: cavaller tessali amb casc i quitó curt, brandant un flagell dalt d’un cavall encabritat a la dreta; darrere del cavall, soldat d’infanteria amb un flagell damunt l’espatlla; llegenda: ΦΑΡ[Σ]Α. [Imatge cortesia de CNG Classical Numismatic Group, disponible a: https://www.cngcoins.com/Coin.aspx?CoinID=336863]

Fig. 3: Tessàlia, Larisa Cremaste, ca. 302-286 aC. AE (17mm, 5.60g, 12h). Anvers: Cap d’Aquilles (?) a l’esquerra. Revers: Tetis sobre un hipocamp portant un escut amb la inscripció AX. [Imatge cortesia de CNG Classical Numismatic Group, disponible a: https://www.cngcoins. com/Coin.aspx?CoinID=96594]

Fig. 4: Tessàlia, Peuma, principis del segle iii aC. AE calc (13.5mm, 1.66g, 12h). Anvers: cap de jove (Aquil·les, Tetis, nimfa?) coronat a la dreta. Revers: Monograma AX al bell mig, amb llegenda ΠΕΥΜΑΤΙΩΝ envoltant-lo. [Imatge cortesia de CNG Classical Numismatic Group, disponible a: https://cngcoins.com/Coin.aspx?CoinID=199175#]
Marta Oller Guzmán

Fig. 5: Confederació tessàlia, 117-138 dC, imp. d’Adrià. Æ as (13mm, 3.49 g, 5h). Anvers: cap d’Aquil·les a la dreta, amb un casc àtic amb cresta, decorat amb un Pegas; llegenda: AXIΛΛЄVC. Revers: cavall pasturant; llegenda: ΘΕCCΑΛΩ-Ν. [Imatge cortesia de CNG Classical Numismatic Group, disponible a: https://www.cngcoins.com/Coin.aspx?CoinID=199563#]

Fig. 6. Mapa de l’antiga Tessàlia amb les quatre tètrades: de nord a sud, Hestieòtida, Pelasgiòtida, Tessaliòtida i Ftiòtida. [Imatge extreta de Wikipedia]
Ítaca. Quaderns Catalans de Cultura Clàssica
Societat Catalana d’Estudis Clàssics
Núm. 42 (2026), p. 103-137
ISSN (ed. impresa): 0213-6643
ISSN (ed. electrònica): 2013-9519
DOI: 10.2436/20.2501.01.133
https://revistes.iec.cat/index.php/ITACA
Un libro blanco de Francesc Marcià para el aprendizaje del latín a partir del catalán junto con noticias de su biblioteca*
Alejandro Coroleu ICREA–Universitat Autònoma de Barcelona
Julián Solana Pujalte Universidad de Córdoba
In memoriam J.F. Alcina
abstract
This article discusses the contents of Ms. 189 of the Library of the Monastery of Poblet. The document includes translation exercises from Catalan into Latin, which may have been the work of a grammar teacher, perhaps Francesc Marcià, who also lists the holdings of his private library.
K eywords : Teaching, Latin and Catalan, Renaissance, Books and libraries, Erasmus.
* Este trabajo se ha realizado en el marco del proyecto de investigación Los Trastámara de Aragón (1412-1516): circulación libraria y traducciones en su contexto románico y latino (Ministerio de Ciencia e Innovación) con referencia PID2023-146375NB-I00. Queremos expresar nuestro agradecimiento a fray Xavier Guanter por la rapidez con que nos proporcionó una reproducción del manuscrito que estudiamos y por la amabilidad con que ha atendido nuestras consultas relativas a la procedencia y autoría del texto. Le agradecemos también que nos haya permitido reproducir dos imágenes del documento. Damos asimismo las gracias por su inestimable ayuda a los profesores Joan Bellsolell, Manuel Peña y Montserrat Ferrer y a los dos revisores anónimos por sus atinadas observaciones.
Alejandro Coroleu - Julián Solana Pujalte
INTRODUCCIÓN
El documento que presentamos aquí es un libro blanco, libro de notas o codex excerptor iu s , como los que tantos humanistas del Renacimiento recomendaban confeccionar a estudiantes o profesores ( nelles 2007). No faltan testimonios de dicha práctica en la Corona de Aragón, como los volúmenes estudiados por alcina rovira (2016) o el breve libro blanco incluido en los nueve folios iniciales del manuscrito 18 de la Biblioteca Universitaria de Barcelona, que contiene frases en catalán con su correspondiente traducción latina, útiles «per fer bona obra als jóvans affectats en lletres» (f. 2r). De procedencia desconocida, el manuscrito 189 de la Biblioteca del Monasterio de Poblet representa otro ejemplo de la presencia de dichos libros en las tierras de expresión catalana en la primera mitad del siglo xvi. Aunque no se trate de un documento desconocido, el códice no ha suscitado el interés de la crítica, más allá de su inclusión en los catálogos de las diferentes colecciones que configuran la biblioteca del monasterio cisterciense1 .
El manuscrito, en papel y encuadernado en cartulina, mide 150 x 100 mm y consta de 24 folios numerados a lápiz, numeración esta, lógicamente, moderna. Pese a haber sido restaurado, el estado de conservación del manuscrito es dispar: muchas de las páginas pueden leerse sin dificultad, pero el efecto corrosivo de la tinta ha convertido en prácticamente ilegibles algunos folios del documento (14r-v y 19r-v, especialmente).
El códice se divide en dos partes claramente diferenciadas: así los folios 1r23v contienen ejercicios de traducción catalán-latín mientras que las dos últimas páginas (f. 24r-v) albergan el inventario de la biblioteca de Francesc Marcià, de quien solo conocemos su nombre y no hemos podido recabar noticia alguna2 .
En ningún lugar del manuscrito se aporta dato alguno que permita establecer su autoría. Existen, no obstante, a nuestro entender, algunos detalles que pueden servirnos para circunscribirla:
a.- Nos movemos en un ámbito catalanohablante. Es una obviedad que el libro blanco está destinado a un público lector que habla esa lengua, que es también la lengua del autor del libro.
b.- Mención a la ciudad de Barcelona en el texto.
Datos que apuntan a Marcià como autor:
a.- La lengua de Marcià es el catalán, como se evidencia en el íncipit del inventario de su biblioteca.
1. Véanse a este respecto las descripciones de Torné Cubells (1995, 178) y, sobre todo, de Maria Toldrà i Eulàlia Miralles ( duran 2008, 255-56), que puede también consultarse en línea en https://mcem.iec.cat/veure.asp?id_manuscrits=652 (registro núm. 823).
2. La grafía ‘strolotgia’ (f. 7v) podría apuntar a un origen valenciano (o del sur de Cataluña) de una de las manos del manuscrito. Que Marcià emplee el adjetivo ‘xica’ en su inventario («Diornal de forma xicha») y en los ejercicios gramaticales se emplee la forma ‘debaes’ (= ‘debades’, f. 16r), propia del catalán occidental, con la pérdida de la 'd' intervocálica, podría confirmar dicha hipótesis (DCVB s.v. xic, xica 1 y s.v. debades).
Un libro blanco de Francesc Marcià para el aprendizaje del latín 105
b.- El contenido de la biblioteca de Marcià nos permite identificar a su propietario como un lector de libros fundamentalmente relacionados con la enseñanza de la gramática y la retórica de la lengua latina, actividad estrechamente relacionada con los ejercicios que contiene el libro blanco.
c.- La letra del inventario de Marcià parece ser de la misma mano que la del resto del manuscrito.
d.- Estas tres características de la biblioteca: que su propietario sea un gramático, que se exprese en catalán y que la mano con la que se ha escrito sea la misma que la del libro blanco, hace plausible la hipótesis por la que nos inclinamos: que Marcià sea el autor del libro blanco. Si bien no hay una evidencia directa de ello, todas las evidencias indirectas, a las que acabamos de aludir, apuntan a Marcià, sin que ningún dato lo contradiga. Dicho con otras palabras, la autoría de Marcià nos parece la hipótesis más plausible.
¿Es también Marcià quien ha escrito materialmente el texto? Es difícil establecer con seguridad la autoría material de los textos incluidos en el códice. La letra es humanística cursiva en todo el documento, de la que encontramos dos variantes, una es de trazo laxo y de ductus muy irregular, característica de notas o apuntes como los que nos encontramos en la mayor parte del manuscrito (ff. 1-14v y 19r-23r) y otra es de un trazo más controlado y de un ductus bastante más regular que la anterior (ff. 15r-18v y 24r-v). A pesar de sus diferencias, hay letras de trazo muy similar y a veces idéntico en ambas partes del documento, lo que nos lleva a inclinarnos más bien por la hipótesis de una sola mano que presenta dos variantes que dependen de la pluma y la tinta manejadas y, sobre todo, de la atención y del cuidado con el que se escribe, claramente mayor, por ejemplo, en el último folio del códice, en el que se transcribe el contenido de la biblioteca de Marcià. Podemos encontrar dos ejemplos significativos de lo que decimos en los ff. 23v y 24r-v, reproducidos más abajo. Las líneas 2 a 5 del f. 23v, con su trazo grueso y ductus irregular, se diferencian del f. 24r, que reproduce ese mismo texto con un ductus mucho más regular y controlado, pero aparecen en ambos folios letras de trazo muy similar o casi idéntico («Jo Francesch Marcia», p.e.). Por otra parte, la escritura del fol. 24r, que se inicia con el ductus regular antes mencionado, va transformándose hasta presentar en las últimas siete líneas del f. 24v un aspecto muy similar al del f. 23v.
A falta de una identificación de la escritura de Marcià, parece lo más factible que fuera él quien copiara tanto el libro blanco como la relación de ejemplares que componían su biblioteca.
Alejandro Coroleu - Julián Solana Pujalte

fol. 23v

fol. 24r

fol. 24v
El propósito de este artículo es doble. En la primera parte de nuestro estudio presentamos la edición y el análisis de una selección de los ejercicios gramaticales contenidos en el manuscrito. La segunda sección de nuestro trabajo tiene como objetivo el estudio de la biblioteca privada de Francesc Marcià, para la que proponemos una datación a partir de la identificación de las ediciones de los diversos volúmenes que la integran.
I. UN LIBRO BLANCO DE FRANCESC MARCIÀ CON EJERCICIOS PARA EL APRENDIZAJE ELEMENTAL DEL LATÍN A PARTIR DEL CATALÁN (1540-1550)
Salvo alguna excepción que el lector ya advertirá, ofrecemos aquí una selección de aquellas frases de la primera parte del manuscrito cuya transcripción nos ha parecido completamente segura. La edición catalana separa palabras, puntúa, acentúa y regulariza el uso de mayúsculas según el uso moderno. En el texto latino resolvemos las abreviaturas, puntuamos de acuerdo con los criterios actuales y suplimos las tildes inexistentes. Pasamos también los nombres propios a mayúsculas y regularizamos el uso de i y v, tanto vocálicas como consonánticas. Los diptongos aparecen con frecuencia monoptongados. Siempre que ello sucede, conservamos la forma del manuscrito, sin reconstruir la grafía clásica. Hemos dispuesto el texto marcando entre [...] los saltos y los cambios de foliación.
TEXTO DE LOS EJERCICIOS GRAMATICALES
f. 1 r
Verbum activum prime speciei
Los toros sforsats porten lo carro ponderós rossegant. Gravem currum robusti tauri trahunt.
Un libro blanco de Francesc Marcià para el aprendizaje del latín 107
Los criats adornats acompànyan la sora a la sglésia. Ornati alumni heram in templum ducunt.
[...]
Secunda
Lo deixebla de Anthoni ha omplit lo seu libra de glosas. Anthonii alumnus glosulis codicem implevit.
f. 1v
Lo veguer acussa los ladres de molts crims. Innumeris criminibus praetor fures incusat.
[...]
f. 2r
Un homa de la terra stima més una pardiu que no sa muller.
Hortulanus idem homo pluris perdicem quam coniugem fert.
[...]
Tertia
Los arbres florits donaran bona holor alls qui passèjan entre las flos. Inter flores deambulantibus fronde arbores ingentem spirabunt redolentiam.
[...f. 2v...]
f. 3r
[...]
Quarta
Las didas ensenyaran alls infants les paraules imperfetas. Blesa verba nutrices infantibus docent.
[...]
f. 3v
[...]
En las guerras troyanas lo sforsat Eneas senyia lo seu cos en les armes loents. Magna virtute Eneas in bello Troiano corpus suum miranda tella [sic] cingebat.
[...]
Quinta
[...f. 4r...]
f. 4v
Jo he cambiats los meus guants ab un libra nou. Recenti libro maniculas meas mutuavi [sic].
Sexta
[...]
De verbis passivis prima species
f. 5r
La verginitat és amada en gran manera per las donzellas castas.
A puellis castis eximie amatur virginitas.
Los ciutadans ab gran alegria abitan las ciutats. Urbes magna iocunditate a civibus incoluntur.
Secunda
Alejandro Coroleu - Julián Solana Pujalte
[...]
Los camps cultivats seran complits de flos en lo temps de la primavera.
f. 5v
Culti agri tempore veris floribus implebuntur Aprilis mensis apricitate.
Ab major preu és tinguda la bondat vuy en dia per los pobres que no per los richs.
Plus odie a pauperibus apreciatur probitas quam a divitibus.
Tertia
[...]
f. 6r
Los dinés éran prestats alls menestralls per los mercadés.
Pecunie mutuabantur opificibus a mercatoribus.
Quarta species
Los minyons són ensenyats los preceptas de grammàtica per lo mestra.
Grammatice precepta pueris docentur a preceptore.
La ciència dells órdens serà demanada al bisba per molts scolars.
Ordinum facultates episcopum [sic] postulabuntur a multis scolaribus.
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f. 6v
[...]
Eneas va esser armat ab las armas resplandents per los criats.
Eneas arma lucida a suis alumnis affictus fuerat.
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Quinta species
[...]
f. 7r
Los animalls silvestras són previts per los pastós ab lo bastó.
Silvestria animalia baculo a pastoribus providentur3 .
Molts affronts són fets alls jóvans per las malas donas. Variis favoribus a meratricibus [sic] officiuntur iuvenes.
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f. 7v
Los arbres son stats desfullats delas fullas per lo fret dell hiver.
Arbores a frigore hiberno frondibus spoliate fuerunt.
Sexta
La art de la strolotgia és hoïda per los metges de doctós excel·lens. Astronomiai ars a medicis auditur ab inclitis doctoribus.
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f. 8r
3. En este caso el verbo latino ‘providere’ puede entenderse con el significado de ‘atender, cuidar de’, acepción que el original catalán (DCVB, s.v. preveure) no parece recoger.
Un libro blanco de Francesc Marcià para el aprendizaje del latín 109
Les pomes verdas són stades collidas per les mans dells minyons. Prematura poma manibus puerorum ex arbore collecta fuerunt.
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Verba reciproca
Los bandolés de la montanya són tinguts per hommas sforsats. Montani pirati [sic] viri habentur fortissimi.
Jo só scrit ric en lo libra dells mercadés.
Ego scribor dives in libro mercatorum.
La germana del Joan era anomenada religiosa entre las monjas.
f. 8v
Ioannis soror appellabatur religiosa inter moniales.
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Verbum neutrum et prima species
Lo pobla menut donarà lor alls més potents alls quals sos criats servèixan.
Vulgus redet potentioribus quibus alumpni [sic] serviunt.
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f. 9r
Los dexeblas ganosos de doctrina obehiran al mestra quant los amonestarà que studian.
Discipuli doctrina avidi preceptori eos studere admonenti obtemperabunt.
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f. 9v
[...]
Los càrmens sonarosos agradaven molt a les orellas dells poetas.
Vatum auribus canora carmina eximie placebant.
Grans difficultats vénan a l’encontra en aquells qui regiran lo dret civill. Ius civile revolventibus ingentes occurrunt difficultates.
Secunda
f. 10r
La fortuna enganyosa affavoreix algunas voltes als mals hòmans perquè enaprés se puga burlar d’ells.
Interdum cupit malis fortuna favere ut illis fallax deinde illudere valeat.
Les didas agricioses complauran alls infants patits amb moltas [ sic] affalagaments.
Lepide nutrices infantulis aduc [sic] teneris variis lenoniciis indulgebunt.
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f. 10v
La pobresa inimiga de virtut ha envestit los vells los qualls no han fet bondat en la joventut.
Virtutis inimica egestas senibus invasit qui olim probitati neutiquam invaserunt.