Mujeres
119.
Melissa Jiménez Germoso, joven de 28 años, empresaria, creativa y entusiasta llegó para cambiarle el significado al verbo merodear con un estilo único y divertido...pero aburrido, ¡JAMÁS!
Cuando Melissa comenzó con su empresa digital Merodea hace tres años, nunca pensó en ser empresaria y mucho menos el auge que tomaría su negocio en tan corto tiempo. Sin embargo, esa curiosidad innata la llevó a rebuscar ideas de negocios en cada lugar que visitaba durante sus viajes cuando trabajaba para la Casa Valentino en Nueva York. “Para mí, viniendo de una familia de empresarios, el ser independiente era una responsabilidad muy grande. Sinceramente, se me hacía más fácil y menos estresante trabajar de empleada”, recuerda Melissa. No obstante, la cosquilla de comerciante le comenzó a dar señales al darse cuenta luego de cuatro años trabajando en Nueva York de lo apasionada que era para el trabajo y cómo podía canalizar esa pasión en un negocio propio.
C
omenzó su trayectoria dentro de la moda como “visual merchandiser” y lo que más le llamaba la atención de su trabajo era la psicología que se aplicaba uniendo piezas y colores para atraer a un público. Lo encontró tan atractivo, interesante y fascinante, que se trasladó a Nueva York, donde concluyó estudios de Fashion Merchandising. “Es un enfoque diferente de la moda, porque se especializa más en números que en un ‘look’...es como estar tras bastidores de la moda”, explica Melissa. MERODEANDO POR EL MUNDO Debido a su trabajo, Melissa viajaba incansablemente, semanalmente con paradas solo para cambiar maletas. Y en todos sus viajes anotaba en una libreta todo aquello que veía diferente y que tuviera algún potencial de negocio para Puerto Rico.
“No tenía una idea en concreto de lo que quería, eran solo ‘business ideas’, pero entiendo que por mi trabajo, merodeando y rebuscando, terminé con un negocio enfocado en moda y estilo de vida”. Como todo negocio, y más en la era digital, es un trabajo exigente en cuanto a tiempo, creatividad y sobre todo, el mantener a un cliente cautivo. Su mayor satisfacción en estos tres años es haber logrado armar un equipo de diez empleados, todos puertorriqueños, jóvenes creativos con un espacio propio. Sobre qué es lo más difícil o complicado de sus labores, menciona que su misión es un trabajo de todos los días que conlleva ofrecer un servicio y producto de calidad, una marca con la que la gente se relacione, que crea en ella, le provoque confianza y sobre todo que sea divertida para que nunca se aburran. Así nació y así ha crecido Merodea, una comunidad creativa, de contenido local enfocado en estilos de vida, moda, comida y dirigido a la mujer joven del milenio, con miras a llegar a toda mujer hispana, no solo la local. “Quiero llevar a la mujer latina a salir de su zona de confort, a que experimente, que salga de lo tradicional y sea pura creatividad, ‘fun’...que aprenda a merodear con ¡Merodea!.
www.inpuertoricomagazine.com