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Año 5

No. 245

Semana del 27 de octubre al 2 de noviembre de 2013

Mujeres que luchan por sus familias, que rezan, que no se cansan jamás… Un testimonio de fe

Los cristianos de Nigeria Perdonan y quieren la paz

La crueldad del grupo terrorista Boko Haram aterroriza casi a diario a la población de Nigeria. Su intención es imponer la ley musulmana en el país, el más poblado de África. Su objetivo prioritario son los cristianos. Javier Menéndez Ros, Director de “Ayuda a la Iglesia Necesitada” (España) dice que “El problema es que Nigeria lleva más de dos años donde hay un grupo terrorista, Boko Haram, cuyo nombre significa “la educación occidental es pecado” que se ha propuesto expulsar a los cristianos y todo lo relacionado con los cristianos de tal forma que está en guerra permanente con el gobierno actual, está en guerra con lo que es la civilización cristiana”. El director de la oficina española de Ayuda a la Iglesia Necesitada conoce la realidad del país de primera mano. Los cristianos tienen que ir a Misa en iglesias protegidas por muros, con hombres armados a las puertas para evitar que sean asesinados los que están dentro. Menéndez Ros dice que, lejos de buscar venganza, los cristianos perdonan a sus verdugos y sólo quieren la paz. Javier Menéndez Ros comenta: “Entrevistamos a personas que habrían sufrido los atentados, que estaban heridas, que habían perdido un ojo, cuyos cuerpos estaban llenos de cicatrices por atentados y, todos ellos tenían en común algo, y nos decían, “nosotros perdonamos, nosotros queremos la paz, queremos la reconciliación”. Esto es un ánimo completamente extendido entre la comunidad cristiana”. Boko Haram es una facción de Al Qaeda que actúa en Nigeria. Cada vez cuentan con armamento más sofisticado y sus acciones son cada vez más sanguinarias. Hace unos días asesinaron a más de 40 universitarios y quemaron su edificio mientras intentaban escapar.

La oración que nos hace profundizar nuestra fe El Papa Francisco ha dirigido un pensamiento reconociendo a “tantas mujeres que luchan por sus familias, que rezan, que no se cansan jamás”: mujeres que “con su actitud nos dan un verdadero testimonio de fe, de coraje, un modelo de oración”El Papa Francisco ha recordado el caso de Afra Martinelli, laica misionera, quien ha muerto en días pasados después de una agresión sufrida durante un robo en su habitación, 400 kilómetros de Lago, en Nigeria, lugar en el que la mujer y otras treinta compañeras realizaban su misión.En ésta experiencia de la misión, explica el Papa, no es el proselitismo, sino la flama que da calor al alma; y con su testimonio, ella, la misionera asesinada ha “difundido la llama de la fe” ha combatido en buena batalla.”

“Nos decían que desde el momento en que no cese el flujo de dinero y de mantener a este grupo terrorista por parte de sus fuentes de financiación, ellos van a seguir atentando. Dependerá muchísimo de los gobiernos que estén en el poder y cómo se tomen en serio la lucha contra este grupo terrorista”. Añade Javier Menéndez Ros. La Comisión Estadounidense por la Libertad Religiosa Internacional publicó un reciente informe en el que revela que Boko Haram ya ha asesinado a más de 12.000 personas en Nigeria.


OCTUBRE 27 DE 2013

Mujeres que luchan por sus familias, que rezan, que no se cansan jamás

E

l pasado 17 de octubre, en nuestro país se ha llevado a cabo la celebración del 60 aniversario del voto de la mujer. En el año de 1953 el entonces presidente Adolfo Ruiz Cortines firmó el decreto en el que se anunció que las mujeres tendrían derecho a votar y ser votadas para puestos de elección popular. Desde esta perspectiva se abrieron las puertas a una mayor participación del género femenino en la vida política y otros sectores. Esta celebración tuvo como transfondo una peculiar manifestación en el que mujeres de trayectoria en la vida política y otras instancias dieron a conocer sus perspectivas en torno a esta avance, el de la mujer. Por lo general, todas las opiniones concuerdan en los progresos que se han dado en nuestro país, sin duda aún quedan muchos obstáculos por superar pues aún, subsiste una importante brecha que marca las diferencias entre el hombre y la mujer. No cabe duda que nuestra idio-sincrasia cultural y la propia estructura de nuestra sociedad aún se resisten a ese posicionamiento de igualdad. Este acontecimiento nos hace ver también hacia el interior de nuestra Iglesia. No podemos negar este proceso de inserción de la mujer en los proyectos, especialmente pastorales, en los que ella misma se ha afianzado. Desde hace ya 50 años, es decir de la reflexión concreta que nos ha dado el Concilio Vaticano II y no solo eso, sino también su participación directa en algunas comisiones. Como dato curioso, de México participó Luz María Álvarez Icaza, quien juntamente con su esposo José, estuvieron como auditores durante el Concilio.

La conciencia Queridos hermanos y hermanas:

No olvidemos la importancia de aprender a escuchar a nuestra conciencia, pues es el espacio de la escucha de Dios. Pero, ¡atención! Esto no significa seguir el propio yo, hacer aquello que me interesa, que me conviene, que me gusta. ¡No es esto!. La conciencia es el espacio interior de la escucha de la verdad, del bien, de la escucha de Dios; es el lugar interior de mi rela-ción con Él, que habla a mi corazón y me ayuda a discernir, a comprender el camino que debo recorrer, y una vez tomada la decisión, a ir adelante, a permanecer fiel. El Evangelio nos muestra un pasaje muy importante en la vida de Cristo: el momento en que Jesús tomó la firme decisión de ponerse en camino hacia Jerusalén. Jerusalén es la meta final, donde Jesús, en su última Pascua, debe morir y resucitar, y así llevar a cumplimiento su misión de salvación.

El Concilio Vaticano II supuso un giro en la tradición patriarcal de nuestra Iglesia; se expresó por vez 
primera que la discriminación de la mujer contradice la voluntad de Dios. La Constitución Pastoral Gaudium et Spes número 8 dice que: “Las mujeres ya actúan en casi todos los campos de la vida, y es conveniente que logren 
asumir plenamente su papel”. El Papa Paulo VI, en su participación en el Concilio hace referencia a la vocación de la mujer como “ejercicio de un poder en plenitud” el cual deben tomar y ejercer con el espíritu del Evangelio. Dice que la tarea de las mujeres es humanizar, pues se advierte ya desde aquel momento el riesgo de la deshumanización por parte del hombre, de la extinción de la especie y de la civilización humana. El Papa reconoce en las mujeres su ejercicio y función de la maternidad como educadoras y formadoras de los valores y tradiciones humano-cristianas; pero el Papa Paulo VI va más allá y rompe el esquema e incluye a las mujeres solitarias, y a las no creyentes como transformadoras de la sociedad y constructoras de paz. Dice el Papa: “Se exhorta a las mujeres a conservar la audacia de las grandes empresas a construir y transformar la sociedad desde la vida cotidiana”. En las palabras del Papa Paulo VI se destaca por elevar a las mujeres como grandes maestras de humanidad y de cambio social desde la lógica de la paz. Una paz que implica la justicia. El Papa Francisco, en su visita que hizo a Brasil, durante la Jornada Mundial de los Jóvenes, a los obispos les invitaba a reforzar la familia, a los jóvenes y a las mujeres que deben ser reconocidas en ese papel fundamental que tienen para la transmisión de la fe y que constituyen esa fuerza cotidiana que lleva adelante a la sociedad y que a la vez renueva. El Papa pide a los obispos que no reduzcan el compromiso de las mujeres en la Iglesia, sino que se promueva su participación activa en cada una de las comunidades eclesiales. Dice el Papa: “Si la Iglesia pierde a las mujeres en su total y real dimensión, la Iglesia se expone a la esterilidad”. Como Iglesia Potosina no podemos restringir la participación de la mujer, pues su entrega y su oración han hecho que nuestra fe siga como llama viva, capaz de anunciar el Evangelio

Fundado por el Arz. Emérito Don Luis Morales Reyes

La RED no necesariamente apoya la publicidad de nuestros anunciantes.

Por Pacco Magaña

Desde aquel momento, luego de aquella “firme decisión”, Jesús apunta directamente hacia a la meta, y también a las personas que encuentra y que le piden seguirlo, dice claramente cuáles son las condiciones: no tener una morada fija; saberse despegar de los afectos humanos; no ceder a la nostalgia del pasado. Sin embargo, Jesús también les dice a sus discípulos, encargados de precederlo en el camino hacia Jerusalén para anunciar su paso, que no impongan nada: si no encontraran disponibilidad a recibirlo, continúen, vayan adelante. Pero Jesús no impone jamás, Jesús es humilde, Jesús invita. Si tú quieres ven. Y la humildad de Jesús es así. Él nos invita siempre. No impone.

Todo esto nos hace pensar particularmente en la importancia que, también para Jesús, tuvo la conciencia: el escuchar en su corazón la voz del Padre y seguirla. Jesús, en su existencia terrenal, no estaba, por así decirlo, condicionado por un “control remoto”: era el Verbo encarnado, el Hijo de Dios hecho hombre, y a un cierto punto tomó la firme decisión de subir a Jerusalén por última vez; una decisión tomada en su conciencia, pero no solo: con el Padre, en plena unión con Él! Jesús ha decidido en obediencia al Padre, en escucha profunda, íntima de su voluntad. Y por esto la decisión era firme, porque fue tomada con el Padre. En el Padre, Jesús encontraba la fuerza y la luz para su camino. Y Jesús era libre. En aquella decisión era libre. Jesús a nosotros los cristianos nos quiere libres como Él. Con aquella libertad que viene de este diálogo con el Padre, de este diálogo con Dios. Jesús no quiere cristianos egoístas, que sigan el propio yo, que no hablan con Dios, ni cristianos débiles, cristianos que no tienen voluntad, cristianos a control remoto, incapaces de creatividad, que buscan siempre conectarse con la voluntad de otro, y no son libres. ¡Jesús nos quiere libres! Y ¿dónde se consigue esta libertad? En el diálogo con Dios en la propia conciencia. Si un cristiano no sabe hablar con Dios, no sabe escuchar a Dios en su propia conciencia no es libre. Hemos tenido un ejemplo maravilloso de cómo es esta relación con Dios en la propia conciencia. Un reciente ejemplo maravilloso, el Papa Benedicto XVI nos ha dado este gran ejemplo. Cuando el Señor en la oración, le ha hecho comprender cuál era el paso que debía dar. Ha seguido, con gran sentido de discernimiento y valor, su conciencia, o sea la voluntad de Dios que hablaba a su corazón. Y este ejemplo de nuestro Padre nos hace mucho bien a todos nosotros, como un ejemplo que debemos seguir. La Virgen, con gran simplicidad, escu-chaba y meditaba en lo más íntimo de sí misma la Palabra de Dios y aquello que sucedía a Jesús. Siguió a su Hijo con íntima convicción, con firme esperanza. Que María nos ayude a convertirnos cada vez más en hombres y mujeres de conciencia, con conciencia libre, porque en la conciencia tiene lugar el diálogo con Dios; hombres y mujeres capaces de escuchar la voz de Dios y de seguirla con decisión.


Concilio Vaticano II

Cooperar en la misión de la iglesia

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Por P. Juan José Torres Galván

oda la Iglesia es misionera. El Concilio invita a toda la Iglesia a realizar una profunda renovación interior. Esta renovación interior hará que abunden las oraciones y penitencias por los misioneros, que surjan vocaciones misioneras y broten los recursos materiales necesarios para la misión. Conscientes de la propia responsabilidad misionera en la difusión del Evangelio entre los gentiles, todos los fieles deben cooperar al crecimiento del Cuerpo de Cristo. La fe cristiana se vive siempre en el seno de las comunidades eclesiales. A estas comunidades les compete el deber de dar testimonio de Cristo ante los pueblos. Ellas crecen en la medida en que su caridad se expande hasta los confines de la tierra. Facilítense las noticias misioneras para que los cristianos abran sus corazones a las necesidades de los hombres, sus hermanos, y puedan socorrerlas. Es aconsejable tener comunicación frecuente con los misioneros que salieron de la propia diócesis o país, o bien con parroquias o diócesis de tierra de misión, para hacer visible la comunión y posible la edificación mutua. LOS OBISPOS. Todos los obispos están consagrados no sólo para una diócesis sino para la salvación del mundo. Cada diócesis ha de sentir las necesidades de las demás como propias, comunicando con ellas sus bienes. Promoviendo el obispo la obra misionera en su diócesis, hace presente y visible el espíritu y el celo misionero del Pueblo de Dios. El obispo debe suscitar la oración y el sacrificio de los enfermos por la evangelización del mundo, favorecer las vocaciones a la vida mi-sionera y exhortar a las Congregaciones a asumir su parte en las misiones. Las Obras Misionales Pontificias deben ocupar el primer lugar para infundir en la comunidad cristiana el sentido universal y misionero. El Concilio desea que los Obispos envíen algunos sacerdotes a las diócesis que carecen de clero. LOS PRESBÍTEROS. Recuerden los presbíteros que su vida está consagrada al servicio de las misiones. Organicen su acción pastoral de manera que aproveche a la dilatación del Evangelio entre los no cristianos. Exciten y mantengan el celo por la evangelización del mundo en los fieles, enséñenles a orar y cooperar económicamente. Los formadores de los seminarios y maestros en universidades promuevan la vocación y la conciencia misionera en los futuros presbíteros. LOS INSTITUTOS DE VIDA CONSAGRADA. Los institutos de vida contemplativa con su oración y penitencia son indispensables para suscitar la conversión de los que reciben el primer anuncio del Evangelio y dan un testimonio precioso entre los no cristianos del amor absoluto a Dios. Los institutos de vida activa extiendan su actividad para expandir el Reino de Dios entre los gentiles. El trabajo de los que pertenecen a Institutos seculares es una señal de entrega plena al servicio de la evangelización del mundo. LOS LAICOS. En los países de misión sirven a la Iglesia enseñando en escuelas, cooperando en actividades parroquiales y diocesanas, promueven el apostolado laical y cooperan con los países menos desarrollados. Su colaboración es muy valiosa. Los misioneros y misioneras que son perseguidos por el nombre de Cristo merecen la oración y el reconocimiento fraterno de toda la Iglesia. Referencia de lectura: Ad Gentes 35-42

OCTUBRE 27 DE 2013

¡No tengan miedo!

Retomemos nuestra visión de fe Amables lectores: Les saludo y quiero decirles, la última semana de septiembre participé en la ciudad de Roma Italia en un evento convocado por el Santo Padre con motivo del Año de la Fe; El Congreso Internacional de la Catequesis, los días 26 al 29 de septiembre; y así los catequistas del mundo acudían a su Peregrinación en Roma. Al encontrarme con el Santo Padre Francisco y al tener la oportunidad de saludarlo transmití de parte de todos ustedes y de nuestra Iglesia Potosina sus saludos llenos de cariño y oración y que le daba las gracias por ser nuestro Santo Padre, Guía Y Pastor de la Iglesia, a lo que como respuesta, nos daba las gracias y nos pidió que hiciéramos oración por él. A los pocos días de mi llegada de Roma a la Arquidiócesis los días 8 y 9 de septiembre fuimos convocados a participar a nuestra XXVII Asamblea Diocesana. Se hizo un trabajo desde las Parroquias y Deca-natos para llegar a ella; nos ayudó a ver en dónde vamos y en qué lugar de nuestro itinerario estamos situados y sí caminamos de acuerdo al itine-rario de nuestro Plan Diocesano de Pastoral. Al tomar la palabra al final de la Jornada Diocesana, invité y subrayé la importancia que tiene nuestro Plan Diocesano y seguirlo; y quiero ahora dar a conocer a ustedes, él porque es importante y trascendental: 1. No olvidemos la Pastoral y su acción en un Acto de Fe, en la presencia operante de Dios en nuestra historia como Iglesia Potosina, acordémonos que de nuestra visión de fe va a depender nuestra acción pastoral y en la respuesta también de nuestra vocación como Discípulos y Misioneros. 2. La Pastoral, es la fe en cristo vivo y resucitado, signo vivo y eficaz de su nueva presencia en “nuestro aquí y ahora”. Es la fe en el Espíritu Santo cuya acción llega aún a aquellos que no lo conocen. 3. La Pastoral es la fe en la voluntad salvífica de Dios expresada en su proyecto del Reino que busca incluir a todos para que en todos reine Dios. 4. La Pastoral es la fe, Dios Trino y Uno que ha esparcido su semilla del Verbo y que está presente en el mundo y que nos lleva a creer en la posibilidad de frutos mayores, “Aquí y ahora”. 5. De una fe que diariamente se recrea y se renueva y que impulsa a un anuncio insistente de la Palabra de Dios y que trata de ser operante en la caridad, y es desde la caridad como los agentes de la pastoral se una a Cristo en la donación de sí mismos y por eso se convierten en ofrenda grata y en pan que parte para nutrir a los que tienen hambre de Dios. Al concluir nuestra Asamblea Diocesana de Pastoral ha sido para nosotros un momento fuerte de gracia y de bendición porque se ha sentido la fuerza del Espíritu Santo que desea que crezcamos y maduremos como Iglesia y así crezcamos no en un proselitismo, pero sí por una atracción que brota de nuestro testimonio de vida y de Ig-

lesia. Les hice además tres recomendaciones: 1ra. Recomendación. La primera es “Escuchar la Palabra de Dios” la Iglesia es esto: “la comunidad que escucha con fe y con amor al Señor que habla”. El Plan Diocesano de Pastoral que estamos vi-viendo juntos nos insiste precisamente en esta dimensión fundamental (P.D.P. 292-293). Es la Palabra de Dios la que suscita la fe, la alimenta, la regenera. Es la Palabra de Dios la que toca los corazones, los convierte a Dios y a su lógica, que es tan distinta de la nuestra; es la Palabra de Dios la que renueva continuamente nuestras comunidades… Creo que todos podemos mejorar un poco bajo este aspecto: hagámonos todos más oyentes de la Palabra de Dios, para ser menos ricos de nuestras palabras y más ricos de sus Palabras. El Sacerdote tiene la tarea de predicar. ¿Cómo puede predicar si antes no ha abierto su corazón, no ha escuchado en silencio la Palabra de Dios? ¡Fuera esas homilías interminables, aburridas, en las que no se entiende nada! Cuando la homilía impregnada de la Palabra, se convierte en camino, verdad y vida para todos los hombres. (P.D.P. 259260). Pienso en el padre y en la madre, que son los primeros educadores: ¿Cómo pueden educar si su conciencia no está iluminada por la Palabra de Dios, si su forma de pensar y de actuar no está guiada por la Palabra? ¿Qué ejemplo pueden dar a sus hijos? Esto es importante, porque después el padre y la madre se quejan: ¡Este hijo…! Pero tú, ¿Qué testimonio le has dado? ¿Cómo le has hablado? ¿De la palabra de Dios o de la palabra del noticiero? ¡Ya el padre y la madre tienen que hablar de la Palabra de Dios! Y pienso en los catequistas, en todos los educadores: si su corazón no está inflamado por la Palabra, ¿Cómo pueden inflamar los corazones de los demás, de los niños, de los jóvenes, de los adultos? No basta con leer las Sagradas Escrituras; hay que escuchar a Jesús que habla en ellas: es el mismo Jesús el que habla en las Escrituras, es Jesús el que habla en ellas. “¡Tenemos que ser antenas receptoras, sintonizadas con la Palabra de Dios, para ser antenas transmisoras. Se recibe y se transmite!” ¡Es el Espíritu de Dios el que da vida a las Escrituras, el que las da a entender en profundidad, en su sentido auténtico y pleno! Preguntémonos, como una de las interrogantes en preparación del Sínodo: ¿Qué lugar tiene la Palabra de Dios en mi vida diaria? ¿Estoy sintonizado con Dios o con tantas palabras de moda, o conmigo mismo? Una pregunta que cada uno de nosotros tiene que hacerse? Se despide su amigo, hermano, servidor y Obispo. +Jesús Carlos Cabrero Romero Arzobispo de San Luis Potosí


Nuestra historia

El nacimiento de la universidad en la Edad Media Por Pbro. Lic. Rubén Pérez Ortiz

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2da. parte

l nombre “Universitas” significaba originalmente lo mismo que corporación o comunidad o totalidad de personas agrupadas bajo cierto régimen, y era sinónimo de corpus, consortium, collegium, communio, socie-tas. “Universitas” no quería decir que allí se enseñaran todas las disciplinas (universae facultates), sentido que prevaleció modernamente, sino que todos los maestros o alumnos se encontraban asociados, tal como lo apuntan Llorca y Villoslada en su colección de historia. “Nos Universitas magistrorum et scolarium Parisiensium”, así dice un documento de 1221, la corporación universitaria de París.

Quien no sabe perder aun no esta listo para ganar

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Pbro. Lic. Salvador González Vásquez

ientras estemos con vida aún no hemos acabado de aprender. La vida y sus vicisitudes son una prolongada lección, que no acabamos nunca asimilar. El error de los adultos es pensar que ya todo lo saben, y que ya nada les falta por saber. Tal parece, que el hombre no ha entendido que la vida no termina de sorprendernos; que siempre tiene algo de novedoso, de inesperado y sorprendente. Porque la vida es sorpresiva y sorprendente. Y por tal razón, la vida es una lección que no acaba nunca. La humillación del que se cree sabio es que la vida le tome por sorpresa, con cosas que no tenía previstas en los contenidos de su conocimiento.

A las universidades llegaban los estudiantes habitualmente con catorce años o poco más, tras haber iniciado los estudios más rudimentarios con maestros que les enseñaban a leer y escribir y un nivel suficiente de lengua latina. Los primeros años de su vida universitaria se dedicaban a los estudios de Artes, que comprendían el Trivium y el Quadrivium, tal como ya lo habíamos apuntado. Cuando se consideraban preparados para superar los exámenes corres-pondientes (consistentes en la lectio -lectura y repetición memorística comentada- de un texto y su disputatio respondiendo a preguntas que procuraban averiguar si el aspirante lo había comprendido), alcanzaban el título de bachiller, lo que solía ocurrir en un plazo de unos seis años.

El hombre es un ser inacabado, y por lo mismo necesita siempre educarse. Nadie tiene derecho a presumir que todo lo sabe, porque quien cree saberlo todo, en realidad sabe muy poco.

Era frecuente que muchos alumnos abandonaran sus estudios sin obtener ningún título, y sólo una minoría continuaba con el estudio de las Artes a un nivel superior o con carreras más especializadas: Medicina, Derecho o Teología. Obtener en cualquiera de ellas el título de magister (maestro) permitía dedicarse a la enseñanza universitaria en cualquier universidad (ius o licentia ubique docendi). El título de doctor exigía estudios aún más prolongados, y era habitual que los que se presentaban a tal examen llevaran varias décadas de vida universitaria (el de Artes, más breve, se solía obtener en cuatro o seis años, el de Medicina en diez, el de Derecho en doce o trece, y el de Teología en unos quince).

La educación no debe ser parcial. La verdadera educación es la que enseña el difícil arte de vivir. Y hay que saber, que la vida no esta hecha solo de triunfos, también incluye el fracaso porque así es la vida. Una educación integra no se reduce a capacitar para el desempeño de una profesión, o el mejor uso de la técnica; sino siempre pensar en buscar la manera de vivir con sabiduría.

El examen de doctorado, con la misma estructura que los de otros grados, consistía la defensa ante un tribunal de doctores de una tesis cuya originalidad no era el valor más prioritario. Las costosas fiestas y regalos a los que el doctorando estaba obligado actuaban como una barrera para dificultar el acceso al grado superior. El método de las lecciones universitarias consistían en la lectura más o menos lenta o rápida, literal o glosada con comentarios, de un texto (habitualmente de un clásico más o menos adaptado para su comprensión didáctica) por el profesor (cuya cátedra o silla se convirtió en un sitial elevado sobre un estrado cada vez más prominente, hasta cubrirse de palio y otros adornos a finales de la Edad Media) por otra parte, mientras los alumnos que lo consideraban oportuno tomaban apuntes (llamados relaciones). Era frecuente la venta de copias manuscritas baratas en letra minúscula (en pliegos de cuatro folios de piel de carnero, llamados pecias); siendo muy poco corriente antes de la extensión de la imprenta el uso de verdaderos libros, escasos y carísimos ejemplares escritos con buena letra y custodiados en las bibliotecas (donde eran vigilados por los bibliotecarios o estacionarios) o conservados como verdaderos tesoros por un particular.

Una lección amarga de la vida, es la experiencia del fracaso, ya que nadie se prepara para perder; pero nadie esta exento de sufrir. Es bueno prepararse para el éxito, pero sin dejar de advertir la posibilidad del fracaso, para éste también se requiere preparación. La mayoría de los educadores adiestran a sus alumnos para competir y tener éxito, pero casi nadie enseña como hacerle frente a la adversidad y a la derrota. Una educación que solo se basa en enseñar a competir y buscar el primer lugar, es una formación ineficiente.

Prepararse para la vida, es ser consciente que el vivir esta compuesto de éxitos y fracasos. Es importante aprender a ganar, pero es necesario saber hacerle frente a la derrota. Ya que por desgracia, hay personas que en situación de fracaso llegan a perder el control de su vida, porque no saben como manejar la adversidad. Ante el fracaso, hay que preguntarse el para qué de la derrota, ésta puede ser un paso fundamental que nos prepare al triunfo. Los extremos siempre acaban por coincidir, por eso el hombre que se enloquece ante el triunfo, de igual manera va a enloquecer de tristeza cuando fracase. Es fundamental prepararnos en el manejo de las emociones; de no ser así, éstas se nos pueden salir de control, perjudicándonos tanto física como anímicamente. Si los éxitos nos enloquecen, los fracasos hacen lo mismo; y viceversa, si el fracaso nos deprime, al llegar el triunfo es muy posible que la emoción nos descontrole, y pueda llevarnos a perder la cabeza, es decir podemos quedarnos con la pura emoción, sin razonar el triunfo. Lo bueno del fracaso y la derrota es que son situaciones que ayudan a reconocer que lo que la vida nos ofrece, siempre es para bien. Y como ya muchos han dicho, los males que no matan nos hacen más fuertes. Sin dolor no hay madurez, y sin fracaso no podemos lograr un autentico triunfo.


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El santo de hoy

Profetas ayer, discípulos hoy Por: José Antonio Martínez Ortiz

Santa Cristeta de Talavera

L

a conciencia de la absoluta necesidad de « permanecer » fiel y anclado en la Palabra de Dios y en la Tradición para ser verdaderos discípulos de Cristo y conocer la verdad (cfr. Jn 8, 31-32), siempre ha acompañado la historia de la espiritualidad sacerdotal y ha estado respaldada también con la autoridad del Concilio Ecuménico Vaticano II (DV 25). En el NT la palabra discípulo, en los sinópticos, siempre muestra un sentido plural, porque la esencia del discipulado cristiano radica en la comunión. La experiencia del discipulado se debe de realizar en comunidad, ese es el secreto de Jesús. Todas las referencias al grupo de Jesús dan un matiz al discípulo del todo diferente. Los discípulos de Jesús no tienen ningún otro calificativo; en cambio los de Juan si, “los discípulos de Juan”. A los seguidores de Jesús habitualmente se les llamará no “los”, sino “sus” discípulos, para distinguirlos de otros grupos. Esto refuerza el sentido de pertenencia. Para ver los primeros aspectos del discipulado, hago referencia a los profetas de Israel. Ellos se centraron en la Toráh, era la referencia grande de la alianza. La alianza se entregó en dos tablas. En el código de la alianza, Dios había puesto diez palabras para su pueblo. Estas eran para que pudiera funcionar bien su pueblo. Dentro de la diez esta: “no tendrás otro Dios fuera de mi”. Lo mismo vuelve a suceder con el discípulo. El discípulo es aquel que opta por Jesús mismo, como el don fundamental de su vida, y nunca podrá anteponer ninguna otra cosa. ¿Cuándo llamó Jesús a sus discípulos? Estaban echando las redes, instrumento de trabajo, como lo era para Mateo su mesa. “Echando sus redes” el término griego designa no al pescador solitario, sino que se trata de una red que requiere de varios trabajadores, un trabajo en comunión, los discípulos van a ser hombres de comunión.

El discípulo esta llamado a dar la vida, pues recoge toda la vena profética, pero enoblecida y enriquecida con la persona de Jesucristo. Es por eso que en el discipulado nuestro Señor ha querido cimentar el Reino. Los apóstoles actuaron desde la Palabra y desde ella afrontaron las realidades. Y ser discípulo significa empaparse de la Palabra, encarnarla en nuestra vida y a su vez encarnarla en la cultura. Nuestra misión como Iglesia es generar la cultura de la Palabra, y esto es un reto gigantesco porque nuestra sociedad se rige por la cultura de la acción, del desa-rrollo tecnológico, por encima del ser humano y que sorprende al hombre contemporáneo. Ciertamente la tecnología es indispensable, pero la cultura de la Palabra está por encima de la acción. La inmediatez provoca la superficialidad, pues la cultura de la praxis aparece como el hilo conductor de la energía, de la acción, de la eficacia, pero frente a ella, la cultura de la palabra logra un plus, logra llevarla a plenitud pues exige actitud de escucha y de acogida, dando la primacía a la contemplación.

Hagámonos de palabras

U

La sonrisa del comandante simétrica, siniestra, sísifa

n señor de apellido Arreola y nombre Juan José, en uno de los libros que escribió, en alguna página señaló: “La risa, cuando no es natural, se convierte en un gesto lastimoso”. Pienso yo que, una risa lacerante es blasfemia autodidacta. Tiene razón de sobra Arreola, la risa es un gesto que se puede medir según sea el caso. Vr.g: hay quien en una reunión sólo hace pequeñas risas, levis risus, para no parecer simple o vulgar, y hay quien se carcajea, ríe más allá del bien y del mal. Esos que ríen hacen risus, aquellos que tratan de disimular su risa son los del equipo del levis risus,

son los que no llegan al nivel de la risa, sino, de la una sub-risa ˃ sob-risa ˃ sonrisa o sea, el estar por debajo de la carcajada que demuestra la zona bucal, parte interna del hombre. Hoy es común y bello reír, pero en el medioevo no lo fue, prueba de ello son el sinnúmero de pinturas las cuales únicamente sonríen para demostrar su júbilo, pero había unas más rigurosas las del grupo de: Αγέλαστος, Agelastos; pinturas privadas de sonrisa para no demostrar su condición vulgar o de inferioridad propia del pueblo. En todas las imágenes de corte religioso se refleja dicha expresión. El santo o santa no sonríe porque no es de la condición corrupta del hombre. La sonrisa es además propia del ser racional, −exceptuado las caricaturas jamás he visto sonreír a un perro o un dinosaurio−, es tan humana y hermosa una sonrisa que dista mucho el darnos temor ver sonreír a cualquier animal. Hay sonrisa gingival algo asimétrica pero linda, sonrisa seductora que luego pasa a ser conductora a otras bellezas. P.d: Luego de la tormenta la Tierra nos sonríe colorida, pero el hombre inexorable, sigue viendo todo al revés.

27 de octubre Siglo IV Mártir Santos Vicente, Sabina y Cristeta (hermanos mártires del siglo IV) Vida de Santa Cristeta de Talavera Vicente, Sabina y Cristeta son hermanos. Han nacido y viven en Talavera (Toledo). Los tres disfrutan de su juventud —Cristeta, casi niña- y, como en tantos hogares después del fallecimiento de los padres, hace cabeza Vicente que es el mayor. Manda en el Imperio la tetrarquía hecha por Diocleciano con el fin de poner término a la decadencia que se viene arrastrando a lo largo del siglo III por las innumerables causas internas y por las rebeliones y amenazas cada vez más apremiantes en las fronteras. Diocleciano, augusto, reside en Nicomedia y ocupa la cumbre de la jerarquía; su césar Galerio reside en Sirmio y se ocupa de Oriente; Maximiano es el otro augusto que se establece en Milán, con su césar Constancio, en Tréveris, gobiernan Occidente. Allí es conocido como tal Vicente, que se desvive por la ayuda al prójimo y es ejemplo de alegría, nobleza y rectitud. Llevado a la presencia del Presidente, se repite el esquema clásico, en parte verídico y en parte parenético de las actas de los mártires. Halagos por parte del poderoso juez pagano con promesas fáciles, y, por parte del cristiano, profesiones de fe en el Dios que es Trinidad, en Jesucristo-Señor y en la vida eterna prometida. Amenazas de la autoridad que se muestra dispuesta a hacer cumplir de modo implacable las leyes y exposición tan larga como firme de las disposiciones a perder todo antes de la renuncia a la fe nutriente de su vida que hace el cristiano. De ahí se pasa al martirio descrito con tonos en parte dramáticos y en parte triunfales, con el añadido de algún hecho sobrenatural con el que se manifiesta la complacencia divina ante la fidelidad libre del fiel. Bueno, pues el caso es que a Vicente lo condenan a muerte por su pertinacia en perseverar en la fe cristiana. Lo meten en la cárcel y, en espera de que se cumpla la sentencia, es visitado por sus dos hermanas que, entre llantos y confirmándole en su decisión de ser fiel a Jesucristo, le sugieren la posibilidad de una fuga con el fin de que, sin padres que les tutelen, siga él siendo su apoyo y valedor. La escapada se realiza, pero los soldados romanos los encuentran en la cercana Ávila donde son los tres martirizados, en el año 304.


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Enchiridion de la familia Por Luis Marino Moreno

E

l autor del libro Pontificium Consilium Pro Familia, es la Iglesia Católica. el libro está escrito en Español y su encuadernación es Cartoné. Ediciones Palabra 1ª Ed. 1ª imp 2001 Tiene mil trescientas setenta y seis páginas. El texto Enchiridion De La Familia forma parte del catálogo de Ediciones Palabra, S.a.. A mediados de la década de los sesenta la editorial comenzó su primera singladura y actualmente se encuentra en Madrid. PONTIFICIO CONSEJO PARA LA FAMILIA El Pontificio Consejo para la Familia, instituido por Juan Pablo II con el Motu Proprio Familia a Deo Instituta en 1981, sustituyó al Comité para la Familia, creado por Pablo VI en 1973. Al Consejo corresponde la promoción de la pastoral y del apostolado en campo familiar, mediante la aplicación de las enseñanzas y orientaciones del Magisterio eclesiástico para ayudar a las familias cristianas a cumplir su misión educativa y apostólica. Además, promueve y coordina los esfuerzos pastorales relacionados con el problema de la procreación responsable, anima, sostiene y coordina las iniciativas en defensa de la vida humana en todos los estadíos de su existencia, desde la concepción hasta la muerte natural. En relación también con la pastoral familiar y la defensa de la vida, entran dentro de la competencia del Consejo los siguientes temas: teología y catequesis de la familia; espiritualidad conyugal y familiar; derechos de la familia y del niño; formación de los laicos para la pastoral familiar; cursos de preparación al matrimonio.

Para leer bien, y escribir mejor

Iglesia Universal CIUDAD DEL VATICANO.- En sus palabras previas al rezo del Ángelus dominical, el Papa Francisco exhortó a los miles de fieles y peregrinos reunidos en la Plaza de San Pedro, a rezar siempre, sin cansarnos. “En nuestro camino cotidiano, especialmente en las dificultades, en la lucha contra el mal, fuera y dentro de nosotros, el Señor no está lejos, está a nuestro lado; nosotros luchamos junto a Él, y nuestra arma es precisamente la oración, que nos hace sentir su presencia junto a nosotros, su misericordia, también su ayuda”. CIUDAD DEL VATICANO.- Para el Papa el hambre es ‘uno de los desafíos más serios para la humanidad’. Por eso denuncia de nuevo el ‘desperdicio y el despilfarro de alimentos’ y propone soluciones. Francisco recuerda que ‘un tercio de la producción mundial de alimentos no está disponible a causa de pérdidas y derroches cada vez mayores’. Para resolverlo, propone un cambio de estilo de vida. Dice que hay que pasar del estilo consumista y esclavo ‘de la ganancia’ a una educación en la solidaridad que ‘ponga en el centro a toda persona y su dignidad’. ROMA.- La presencia de la Iglesia católica en Asia es pequeña, pero extremadamente interesante. Las dimensiones del continente hacen que sea difícil estar al tanto de lo que ocurre allí, pero gracias a la web AsiaNews.it, es posible estar al día. El portal nació en 2003 y ofrece noticias difíciles de encontrar en otros lugares. El portal publica noticias en chino, inglés, ita-liano y desde hace poco también en español. Sus noticias se centran en las iglesias que van desde Oriente Medio hasta Extremo Oriente, desde Tierra Santa hasta Corea del Norte. ROMA.- ”Su trabajo es un servicio al Evangelio y a la Iglesia”, escribe el Santo Padre a al Centro Televisivo Vaticano (CTV), con motivo del congreso que celebra el treinta aniversario de esa emisora; un aniversario que tiene como telón de fondo otra fecha importante: los cincuenta años de la aprobación del decreto conciliar Inter Mirifica que “incluye entre los maravillosos dones de Dios a los instrumentos de comunicación social, entre ellos la televisión”. MADRID.- La condena a las persecuciones religiosas en el mundo fue una de las conclusiones del encuentro que representantes católicos y judíos sostuvieron recientemente en Madrid, donde abordaron el tema “Retos para la Religión en la Sociedad Contemporánea”. En el encuentro se recordó la herencia compartida entre judíos y cristianos de “la relación de Dios con la familia humana en la historia”. “A la luz de esta historia sagrada, los católicos y los judíos participantes en la reunión han intentado responder a las nuevas oportunidades y las dificultades a las que se enfrentan la creencia y la práctica religiosa en el mundo actual”.

Iglesia de México MÉXICO.- Más que cambiar leyes, la Reforma Educativa demanda la participación de toda la sociedad, más allá de creencias o ideologías. El Nuncio Apostólico, Crhistophe Pierre y el empresario Lorenzo Servitje, firman como testigos de honor el Convenio rector para la formulación y promoción de Talleres de Educación para Padres de Familia. Organizaciones sociales, empresarios, universidades y asociaciones religiosas suscribieron un acuerdo para la impartición a nivel nacional de Talleres de Educación para Padres de Familia, una acción con la cual pretenden coadyuvar frente a la emergencia educativa por la que atraviesa el país. MÉXICO.- La Jornada Mundial de las Misiones que celebramos, el domingo pasado, nos ayuda a tomar conciencia de este maravilloso encargo. “Todo el mundo debería poder experimentar la alegría de ser amado por Dios, el gozo de la salvación”, nos dice el Papa Francisco ¡Por eso todo bautizado es misionero! Usted señor, usted señora, tú joven, ustedes niños. ¡Todos somos llamados y enviados a comunicar al mundo el amor de Dios!


Dos en el Templo Por Pbro. Darío Martín Torres Sánchez

“9 Y refiriéndose a algunos que se tenían por justos y despreciaban a los demás, dijo también esta parábola: 10 «Dos hombres subieron al Templo para orar; uno era fariseo y el otro, publicano. 11 El fariseo, de pie, oraba así: “Dios mío, te doy gracias porque no soy como los demás hombres, que son ladrones, injustos y adúlteros; ni tampoco como ese publicano. 12 Ayuno dos veces por semana y pago la décima parte de todas mis entradas”. 13 En cambio el publicano, manteniéndose a distancia, no se animaba siquiera a levantar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: “¡Dios mío, ten piedad de mí, que soy un pecador!”. 14 Les aseguro que este último volvió a sus casa justificado, pero no el primero. Porque todo el que se ensalza será humillado y el que se humilla será ensalzado»” (Lc 18, 9-14).

¿C

ómo orar? Desde las primeras páginas de la Sagrada Escritura se plantea esta pregunta, y se deja en claro que no toda oración es apropiada, es decir, que puede haber vicios en el orar y generar una manera de orar equivocada. El capítulo cuatro del libro del Génesis, presenta a los hijos de Adán y Eva. Sin ser muy explícito, deja en claro que uno sabe orar y el otro no. El que no sabe orar mata a su hermano. Éste representa el apego a las leyes de los sedentarios, mientras que Abel representa la provisionalidad y la libertad de los nómadas. En cuanto a nuestra parábola, sólo san Lucas trasmite esta pieza de la predicación de Jesús, en la que un fariseo y un publicano suben al templo a hacer oración, con la cual quiere evitar que sus discípulos tengan sentimientos de arrogancia y desprecien a ciertos miembros de la comunidad discipular, pues Él ha atraído tras de sí a muchos pecadores. Más que una advertencia a los fariseos es una advertencia a los propios discípulos. Esta parábola corresponde a un rasgo que ca-racteriza este Evangelio: la oración como medio indispensable y fundamental para afianzar la vida de la comunidad en la más pura enseñanza de Jesús. En esta ocasión, no sólo enseña cómo orar, sino también advierte sobre formas equivocadas de orar y, además, sobre actitudes equivocadas en relación con los demás.

La enseñanza de esta parábola es directa, no hay necesidad de hacer analogías, dado que en sí misma constituye un ejemplo de cómo se debe orar y de cómo no se debe orar. Ésta es una parábola que en la retórica se le llama “ejemplo”. De este tipo encontramos otros tres en San Lucas: el del buen samaritano, el del rico insensato constructor de graneros y el del pobre Lázaro con el rico. En su oración, el fariseo enumera un catálogo de todas sus virtudes. Primero lo que no hace y luego lo que hace. En el centro aparece el clímax de su error: se compara con el publicano, al que parece estar viendo y del cual se alejó lo más que pudo, utilizando de modo despectivo “este publicano”. Su oración es de vanidad, de reconocimiento propio. Deliberadamente excluye el considerarse pecador, ni por error señala un pecado propio. En realidad no necesita de Dios. Su oración es una

acción de gracias viciada. Inicia diciendo: “¡Dios mío, te doy gracias!”, pero no reconoce ninguna obra de Dios, ni siente la necesidad de pedirle algo, pues destaca únicamente todo lo ha hecho él mismo y agradece porque no es como “ese otro” que también está orando. El publicano, por su parte, permanece en un punto retirado, ni siquiera realiza el gesto elemental de la oración veterotestamentaria: “elevar la mirada”. Su oración ciertamente no es una acción de gracias, pero sí una petición muy sentida, reconociéndose pecador, con una conciencia expresa de que su única esperanza es Dios misericordioso. El principio que reside en esta parábola, parece coincidir con el desarrollo que más tarde hará s. Pablo, en relación con la justificación por la fe en Dios y no por las obras de la ley.


El domingo 20 de octubre, en punto de las 12:00 hrs. se celebró la fiesta patronal en honor a María Reina de las Misiones, en la colonia Los Frailes, Rioverde, SLP, Recibieron por primera vez la Eucaristía 10 niños, y 3 niños se bautizaron .

Un nuevo Sacerdote Carmelita para nuestra Iglesia Potosina En el Templo de Nuestra Señora del Carmen, el ahora Sacerdote Fray Juan del Niño Jesús Bocasegua González (O.C.D.), quien de 42 años de edad y originario de Sinalo, fue ordenado Sacerdote de manos de monseñor Jesús Carlos Cabrero, quien le impuso las manos, lo ungió y le ofreció el Cáliz y la Hostia Consagrada, símbolos de la Eucaristía, no sin antes presentarse ante el máximo representante de los potosinos, para hacer su profesión de Fe y con humildad postrarse boca abajo mientras se leía la Letanía de los Santos. Un momento muy emotivo fue cuando nuestro Pastor le ungió las manos con el Santo Crisma, cuando le impuso las manos sobre su cabeza y cuando se revistió como Hombre de Cristo Sumo y Eterno Sacerdote, con su casulla, su estola y su cíngulo, no sin antes hacer los LOS VOTOS DE FIDELIDAD, HUMILDAD, CASTIDAD, OBEDIENCIA Y POBREZA, como lo marcan la Regla de la Orden de los Carmelitas Descalzos (OCD). El Templo del Carmen lució a su máxima capacidad en esta gran Fiesta en que nuestra Iglesia Potosina se congratula profundamente por la Ordenación de un nuevo Ministro del Señor, que pertenece a la Orden de los Carmelitas Descalzos. Tanto Sacerdotes como Religiosos Carmelitas y Sacerdotes Diocesanos, pasaron uno a uno a imponerle las manos sobre su cabeza al neosacerdote y le felicitaron. El Padre Fray Juan del Niño Jesús, jubiloso recibió el Sacramento del Orden Sacerdotal que lo hace HOMBRE DEL SEÑOR, HOMBRE DE LA IGLESIA y se mostró plenamente feliz de “elegir la mejor parte”.

El domingo 13 de octubre del 2013, a las 12:00 p.m. se administró el sacramento de la Confirmación a 14 jóvenes, en la Capilla de la colonia Pedregal de San Marcos, en Rioverde, SLP. Concelebraron el Padre Aurelio Romo Navarro y el Sr. Cura Juan Martínez Vega.


Nuevo Administrador

en Nuestra Señora de la Encarnación en U.H. Pavón

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ajo el lema: “Llevemos a todos los rincones el Evangelio de la vida” y bajo la cita Bíblica: “Vayan y hagan discípulos a todas las naciones”. (Mt 28,19) el martes 8 y miércoles 9 de octubre del 2013, se llevó a cabo la XXVII Asamblea Diocesana de Pastoral, la cual se realizó en las instalaciones de la Acción Católica, ofreciéndose una serie de interesantes conferencias y exposiciones en el auditorio “Ignacio Montes de Oca”, donde los sacerdotes y fieles laicos, así como seminaristas, diáconos y religiosas(os), encabezados por nuestro pastor, monseñor Jesús Carlos Cabrero Romero, se dieron a la tarea de analizar, conforme al IV Plan Diocesano de Pastoral, el caminar de nuestra Iglesia Potosina, con todas sus fortalezas, debilidades ante nuevos retos a los que se enfrenta nuestra Iglesia.

Se concretaron líneas de acción para la misión, se acordó utilizar los medios de comunicación impresos y electrónicos y las redes sociales para evangelizar, tales como el correo electrónico, página web, facebook, twitter, etc., para llevar a cabo la tarea de la misión en todos los rincones de nuestra Iglesia Potosina. Entre las propuestas que se concretaron se acordó que debe acentuarse más el trabajo en la Pastoral de Enfermos, de Ancianos. Acrecentar el estudio de la Palabra de Dios, tanto las Parroquias como en los diversos movimientos laicales y apostólicos, pero de forma permanente, pues conociendo a profundidad la Palabra de Dios es como toma más fuerza nuestro compromiso para proceder a actuar como verdaderos Cristianos, siendo discípulos y misioneros comprometidos con el Evangelio y conscientes de nuestra Fe.

El aniversario parroquial y confirmaciones Fiesta en Jesucristo Sumo y Eterno Sacerdote Por Ricardo Guerrero Romero

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ealizar un festejo parroquial es una forma más de agradecer a Dios las bendiciones que se reciben en la vida de comunidad parroquial. Es de este modo con el que la parroquia de Jesucristo Sumo y Eterno Sacerdote, suma un año más de vida parroquial y dentro del festejo administra por manos del arzobispo Carlos Cabrero el sacramento de la confirmación a 80 neófitos en la etapa temprana de la vida sacramental. La pa-rroquia ya mencionada está dirigida por el carisma y trabajo del párroco José Santana Rivera y sus vicarios Odilón de la Rosa, Antonio Gómez y Gómez y Jorge Díaz, a la celebración asistió en fraternidad el Pbro. Tomás Cruz Perales. La formación de los 80 confirmandos dió fruto gracias al trabajo y constancia de las ocho catequistas de diversos centros de adoctrinamiento y encuentro con Cristo. El arzobispo Carlos puntualizó en los cofestejados, la misión de llevar a los demás jóvenes el evangelio de Dios y profetizar con el ejemplo, no desfallecer ante los problemas del mundo y ser fieles misioneros de la palabra del Padre.


OCTUBRE 27 DE 2013

Fiesta Patronal en Ocampo, SLP

La Pobreza,

el problema que más le preocupa al Santo Padre

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ste 7 de octubre de 2013, la Pa-rroquia de Ocampo, S.L.P., se vistió de gala para festejar a su Santa Patrona Nuestra Sra. del Rosario, en la cual se congregaron los fieles de las distintas comunidades que la conforman para participar de la Concelebración Eucarística, presidida por el Sr. Arz. Don Jesús Carlos Cabrero Romero, quien amablemente saludaba a todos los fieles a su paso. Saludos y agradecimiento a los Sacer-dotes que acompañan al Padre Fernando Díaz, ¿qué sería del Sr. Obispo

sin una comunidad parroquial y sus Sacerdotes? El Obispo necesita de los Sacerdotes para cumplir con el trabajo de la Iglesia. Ser Sacerdote no es fácil, se necesita vivir en constante renuncia, renuncia al pecado, a la desatención de nuestros compromisos, es un renovar sus promesas y ser fieles a su Ministerio; este caminar exige renuncia y compromiso. Por eso les agradezco hermanos sacerdotes la entrega que hacen a Dios y a nuestros hermanos, mi oración hacia Ustedes es fraterna y paternal, mi amistad para que puedan sostenerse y animarse para continuar su trabajo.

a principal problemática de México que le preocupa al Santo Padre Francisco, es la pobreza, la cual tiene sus raíces en la corrupción e injusticias que comete el ser humano, y que tal parece que no tienen freno, sin embargo, deben arrancarse de raíz estos vicios, por lo que nos dejó un vivo mensaje de luz, de fe, de amor y esperanza de su parte, para que todos actuemos conforme a la moral, con verdadera ética profesional puesto que a cada uno de nosotros nos corresponde ejercerla desde nuestras trincheras. BANDERAZO DE SALIDA DEL SEGUNDO ENVÍO El jerarca católico fue abordado al dar el banderazo al segundo envío de despensas y víveres que la Arquidiócesis Potosina, a través de la Pastoral Social-Cáritas llevará con destino a la Huasteca Potosina, donde se verán beneficiados miles de damnificados de Ciudad Valles, con las 13 toneladas de ayuda que se recibieron de personas de buen corazón que respondieron al llamado de actuar con amor solidario a favor de nuestros hermanos que ahora están sumergidos en la desgracia. “Quiero agradecer a Cáritas de San Luis que está a cargo del Pbro. Lic. Rubén Pérez Ortiz, el gran esfuerzo que hicieron para este segundo envío, pues sabemos que son muchas horas de trabajo y esfuerzo para coordinarse con las diversas Parroquias de la Arquidiócesis en los dos envíos que se destinan a Valles, sin embargo seguiremos pidiendo ayuda para llegar a más damnificados, incluso habrá un tercer envío”. Indicó que la gente potosina respondió con mucha solidaridad al llamado de contribuir con despensas, víveres, medicamentos, ropa, etc., demostrando así que tiene corazón noble y grande para amar. “La caridad, el bien y la solidaridad son siempre sellos característicos de los potosinos pues, en el primer envío fueron 11 toneladas, y ahora 13, esperamos vaya en aumento el apoyo generoso de los potosinos que han respondido favorablemente”.

Fiesta en Honor a Nuestra Señora del Rosario

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l domingo 13 de octubre se llevó a cabo la Fiesta Patronal en la Parroquia de Nuestra Señora del Rosario en la Col. Nueva Progreso. Dió inicio esta gran fiesta a las 6:00 a.m. con las Mañanitas. A las 8:00 a.m., casi un centenar de niños recibieron a Jesucristo en su primera comunión. Posteriormente a la 1:00 p.m., el Excmo. Arz. Emérito Don Arturo Antonio Szymanski trasmitió el Don de Espíritu Santo por medio del Sacramento de la Confirmación a un buen grupo de adolescentes. Por la tarde a las 7:00 p.m., el Excmo. Arz. Don Jesús Carlos Cabrero presidió la

celebración solemne acompañado de varios sacerdotes que acompañaron al Párroco Pbro. Alfredo Aguilar Ruiz. A esta Celebración asistieron más de dos mil fieles a manifestar su amor a María Santísima. Desde los primeros siglos los cristianos se dirigían a María para obtener gracias especiales de parte de ella, sabemos que la Virgen nos ama, que ella está preocupada por obtener gracia, o sea, favores espirituales y corporales, por eso se le invoca también así “Auxilio de los cristianos” porque viene en nuestra ayuda. La Virgen nos ayuda de forma espe-

cial en las tentaciones. Nos da una fuerza irresistible contra el mal que continuamente nos lleva a alejarnos de Dios. María ha traído la fuente de todas las gracias. “Jesús” por voluntad del Padre y con la ayuda del Espíritu Santo ha dado al Señor la vida humana, y manos para bendecir a los niños y a los enfermos, pies para ir a la búsqueda de la oveja perdida, ojos para llorar sobre Jerusalén que es figura de las almas aniquiladas por el pecado. (El templo Parroquial aún en construcción, se ubica al sur de la Ciudad, en la Av. Salk.)


Movimiento de Cursillos de Cristiandad Arquidiócesis de San Luis Potosí AMADO NERVO NO. 456 C.P. 78250 hipogof@gmail.com Tel: 813 20 93

Cursillos de Cristiandad nació en el año 1949 en Palma de Mallorca, España y en poco tiempo se extendieron por todo el mundo. Llegaron a México en 1957 y a nuestra Diócesis Potosina en el mismo año, realizándose el primer cursillo para damas del 31 de octubre al 3 de noviembre de 1957 en la hoy ex-hacienda de Santiago. Fueron promovidos por el Padre J. Jesús de la Mora Ledesma y con anuencia del señor obispo auxiliar, don Jesús Alba Palacio, así como un grupo de jóvenes seglares que previamente habían rea-lizado su experiencia de un cursillo en otra Diócesis. FINALIDAD Para cumplir su finalidad el Movimiento de cursillos cuenta con dos estructuras operacionales: LA ESCUELA DE DIRIGENTES SEGLARES LAICOS, quienes se reúnen los martes de las 20:15 hrs. A las 22:00 hrs. En la Casa de Cursillos, recibiendo una formación integral: humana, espiritual, teológica, doctrinal y para el apostolado. El inmueble denominado Casa de Cursillos de Cristiandad “Padre J. Jesús de la Mora L.” Ubicado en la calle Amado Nervo No. 456, fue construida por un grupo de seglares laicos cursillistas comprometidos e impulsados por el M. I. Sr Cango. Dr. P. J. Jesús de la Mora. Dicho inmueble se inauguró el día 14 de diciembre de 1971, por el entonces señor obispo Estanislao Alcaraz y Figueroa. ¿QUIÉNES PUEDEN HACER LA EXPERIENCIA DE UN CURSILLO? *Hombres o mujeres mayores de 18 años. Católicos, con cierta capacidad de liderazgo, solteros o casados por la Iglesia Católica, que sus problemas no sean un obstáculo para recibir la Eucaristía. ¿CÓMO SE DEFINE EL MOVIMIENTO DE CURSILLOS DE CRIS-TIANDAD? Es un Movimiento de Iglesia; - Que mediante un método propio posibilita la vivencia y convivencia de un FUNDAMENTAL CRISTIANO. – Ayuda a descubrir y a realizar la vocación personal, propicia la creación de grupos de cristianos, que fermenten de Evangelio sus particulares ambientes. CARACTERÍSTICAS DEL M.C.C. Es un movimiento Diocesano, como respuesta a una necesidad pastoral de un lugar y situación concreta. Los iniciadores del Movimiento, ante ese mundo descristianizado, pensaron que se imponían unas líneas fundamentales de acción, que pueden resumirse así: a).- Unas pastoral de evangelización, en contraposición a una pastoral predominantemente de conservación. b).- Un despertar el hambre de Dios. c).- Una predicación de conversión y, en consecuencia, un método kerigmàticp, en contraposición a un método meramente apologético y catequético. Lo que, a su vez conllevaba la proclamación dinámica y jubilosa de lo fundamental cristiano en forma testimonial y vivencial.

Yo CREO...y vivo mi FE

¿Celebrar a los muertos es expresión de nuestra fe?

Por P. Memo Gil

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a respuesta de esta pregunta, que sirve como título de este artículo, es afirmativa. Por supuesto que celebrar la memoria de nuestros difuntos es una clara expresión de fe. Fe en primer lugar, en que la muerte no tiene dominio sobre nosotros porque Cristo ha resucitado, la ha vencido. Fe en que, por lo tanto, para Dios todos están vivos, pues él es un Dios de vivos no de muertos. Nosotros sabemos que aunque nuestros seres queridos hayan muerto para nosotros, siguen vivos para Dios. Esto es lo que expresamos en el Credo cuando decimos: “Esperamos la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro”. Así afirmamos que creemos en la vida eterna. Es decir, que con la muerte, que es la separación del alma del cuerpo, éste cae en la corrupción, mientras que el alma que es inmortal, va al encuentro del juicio de Dios y espera volverse a unir al cuerpo, cuando este resurja transformado en la segunda venida del Señor. Comprender cómo será la resurrección de los muertos, supera la posibilidad de nuestra imaginación y entendimiento. Pero tenemos la certeza de que así será, porque Cristo ha resucitado verdaderamente de entre los muertos y vive para siempre. Así también, él resucitará a todos en el último día: “Los que hayan hecho el bien resucitarán para la vida, y los que hayan hecho el mal, para la condenación” (Jn 5,29). Además, hay que tener en cuenta que cuando celebramos a los muertos poniéndoles un altar, es porque los recordamos con cariño y pedimos por su eterno descanso. No le estamos dando culto a la muerte. Los cristianos siempre celebramos la vida, pues Jesús es la Resurrección y la Vida (cf. Jn 11,25). Entonces, el altar de muertos, que es una tradición muy mexi-

cana, representa una ofrenda al espíritu de nuestros difuntos. Sabemos que el alma es inmortal, por eso nosotros queremos que espiritualmente nuestros difuntos reciban esta ofrenda. De alguna manera, esto expresa también lo que en el Credo afirmamos al decir: “Creo en la comunión de los santos”. Pues ésta expresión indica ante todo, la participación de bienes espirituales, tanto de los que aún estamos en éste mundo, como de los que ya han partido. De este modo es posible que durante la celebración de la Misa, hagamos memoria de nuestros difuntos y de los santos, pues ellos desde donde están pueden interceder por nosotros. Es una especie de solidaridad de estos hermanos nuestros, que ya participan de la vida plena en Dios. Desde ahí, ellos tienen la posibilidad de compartir las gracias adquiridas con nosotros sus hermanos. Quienes seguimos peregrinando en éste mundo y tenemos la necesidad de recurrir a ellos, como abogados eficaces que pueden presentar nuestras necesidades ante Dios. Es así como debemos entender el que estemos confiados unos a los otros. Y cómo Dios muestra su preocupación por todos. Por eso, cuando unos seguimos vivos y otros ya han experimentado la muerte, se sabe que hay el cuidado de continuar orando por nuestros difuntos. Y ellos, de acuerdo a la purificación que hayan experimentado para llegar delante de Dios o conforme a la santidad de vida que observaron mientras estaban entre nosotros, pueden seguir cuidando de nosotros gracias a su intercesión. Por esto, al celebrar la memoria de nuestros difuntos poniéndoles un altar, expresamos nuestra fe en la vida eterna de la que ellos participan y en donde esperamos estar un día también nosotros junto con nuestros hermanos.


OCTUBRE 27 DE 2013

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¡No te quejes!

dido, se sentiría desolado y afligido. ¿Cómo podría consolarse jamás ni librarse del dolor aquel que sólo tiene en cuenta lo que ha perdido y se recrea en su dolor?; si piensa continuamente en su pérdida, si considera sólo su pena, si no habla más que del daño que ha sufrido y lo tiene siempre presente en su espíritu, evidentemente aumentará el perjuicio que ha sufrido, aumentando su sufrimiento. En cambio, si el hombre de nuestro ejemplo se volviera hacia los sesenta marcos que aún le quedan y, olvidándose de los cuarenta que perdió, contara solamente con ellos, se consolaría indudablemente».

n labrador judío, piadoso y bueno, fue un día a quejarse con el rabino del pueblo.

-No soporto mi vida, maestro –dijo el pobre hombre al borde de las lágrimas-. Trabajo doce horas al día, y cuando llego a casa me encuentro con que mi mujer no ha hecho aún la cena, y que ocho diablillos me tiran de todas partes para que juegue con ellos y les cuente historias. La casa está siempre sucia, las cazuelas se acumulan en el fregadero y nadie mueve un dedo para quitar-las de allí. Para decírselo en pocas palabras, mi casa apesta. Apesta a suciedad, a leche agria, a basura vieja, a mugre de niño. ¡Apesta a todo! Ahora bien, rabino, ¿cómo vivir en una casa semejante? ¡Déme usted un consejo o me quito la vida!

En otras palabras: ¿perdiste cuarenta marcos; alguien te los robó? Bien, alégrate, pues pudiste haber perdido los cien que tenías. Sí, te fue mal –hay que reconocerlo-, pero pudo haberte ido peor. ¡Ánimo, pues!

-¿Quieres de veras un consejo? –preguntó el rabino guiñando un ojo en gesto de complicidad. -Sí, sí. Eso es precisamente lo que quiero; para eso he venido a verte –respondió el labrador. -¿Y prometes seguirlo al pie de la letra? -Lo prometo. -Bien –dijo el rabino-. Te daré el consejo que me pides. Pero antes necesito saber una cosa. Entre tus animales, ¿hay una vaca o un toro? -Tengo dos vacas lecheras –dijo el labrador. -Muy bien, toma una de ellas y llévala a vivir a tu casa durante un mes. Te advierto que durante todo este tiempo la vaca deberá andar todo lo libre que quiera: la dejarás entrar a las habitaciones y acercarse a la mesa mientras comen tú, tu esposa y tus hijos. -¿Durante un mes? -Durante un mes, ni más ni menos. -¿Y no es mucho tiempo? -¡Un mes, y no se hable más! El labrador hizo lo que le ordenó el rabino, pero su situación no mejoraba; antes bien, se volvió aún más insoportable de lo que ya antes era. La vaca mugía constantemente, daba coces contra todo lo que se hallaba a su paso y ensuciaba el suelo de una manera espantosa. Al cabo de un mes –es decir, poco antes de quitarse la vida-, el labrador fue otra vez adonde el rabino y le dijo: -He seguido tu consejo al pie de la letra, maestro, pero la cosa no ha hecho más que empeorar. ¡Está decidido: yo me mato! -Antes de matarte, ve a tu casa, devuelve la vaca al establo y mañana al atardecer vienes otra vez aquí. Cuando el labrador hubo sacado la vaca, regresó al otro día a la casa del rabino. -Ah –exclamó-. ¡Qué diferencia! Mi casa vuelve a ser un hogar. -¿Y antes no lo era? –preguntó el rabino. Sí que lo era, pero el labrador no lo sabía o no había querido darse cuenta. La terapia del maestro consistió en hacer ver al labrador que, por muy mal que nos esté yendo en la vida, siempre podría irnos peor, y que por eso es necesario no quejarnos demasiado.

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Sigue diciendo el filósofo: «Si quieres conso-larte de tus desgracias, no pienses en aquellos que están mejor que tú: piensa en los que están peor… Supongamos que un hombre está enfermo y aquejado de grandes dolores corporales, pero tiene vivienda, tiene cubiertas sus necesidades de comida y no le falta la dirección de los médicos, ni el concurso de su servidumbre, ni la simpatía y el interés de sus amigos. ¿No debería este hombre en una situación así acordarse de los pobres que padecen la misma o aún mayor desgracia y no tienen a nadie que tan siquiera les dé agua fresca?». Según leí en alguna parte, un psicólogo japonés de apellido Morita, cuando tiene que tratar a hombres que se la viven quejándose de lo cansada que es la vida, los hace estar en cama una semana entera, y durante todo ese tiempo ni les permite leer, ni recibir visitas, ni nada de nada de nada, sino sólo eso: estar acostados. Y, contra lo que pudiera creerse, los pacientes se recuperan pronto: a los dos días ya les anda por volver a su trajín de antes. ¿Qué ha pasado con ellos? Nada, sólo que han descubierto que hay algo aún peor que el cansancio, y es estar como muertos echados en una cama.

«¿Quieres vivir feliz?»

-solía preguntar Joubert (1754-1824), el célebre moralista francés-: En el año de 1305, un filósofo alemán conocido con el nombre de Meister Eckhart (1260-1327) publicó un tomito titulado El libro del consuelo divino con el que quería alentar y robustecer el ánimo de aquellos que encontraban doloridos y atribulados. ¿Un manual de autoayuda medie-val? Casi, sí. Pues bien, en ese librito nuestro filósofo dice lo siguiente: «Imaginemos, por ejemplo, un hombre que tuviese cien marcos y de ellos perdiera cuarenta: si sólo pensara en los cuarenta marcos que ha per-

«Haz la lista de los males que no tienes». ¡Excelente consejo!


El amor de padre Por Lic. Ricardo García López

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esde la época de los romanos, para simbolizar la responsabilidad y, hasta cierto punto, el interés y afecto con que se debería desempeñar una determinada función pública o un nombramiento jurídico como el de tutor, curador, albacea y otros muchos, hacían prometer al que se otorgaba tal nombramiento, que desempeñaría tal función como lo hace en su hogar un buen padre de familia. Quienes tenemos la dicha de ser padres de fami-lia entendemos, casi a la perfección, lo que los jurisconsultos romanos querían decir con esa frase. De todas formas, con frecuencia nos preguntamos ¿hasta dónde debe llegar ese amor? ¿En qué forma debemos manifestar nuestro cariño a los hijos de manera que no se convierta en una idolatría que en lugar de fortalecerlos los convierta en seres débiles y con una dependencia que pudiera juzgarse como viciosa?

tinuación, un perfeccionamiento, un complemento de su ser; el viejo revive en el joven; lo pasado se mira en lo futuro; quien ha vivido se sacrifica por quien debe vivir; el padre vive para el hijo, se complace en el hijo, en el hijo se contempla y exalta. Cuando dice criatura, piensa en sí como creador; aquel hijo le ha nacido en un momento de voluptuosidad, entre los brazos de la mujer escogida entre todas las mujeres; le ha nacido del dolor divino de esta mujer; le ha costado después lágrimas y sudores; le ha visto crecer entre sus pies, a su lado; le ha calentado las manecitas frías entre las suyas; ha oído su primera palabra –eterno milagro siempre nuevo-; ha visto sus primer-

Una hermosa opinión que pudiera orientarnos, la encontramos en La Vida de Cristo de Giovanni Papini (Florencia *1881 +1956), misma que aquí transcribimos: Giovanni Papini Historia de Cristo, Porrúa 1984, p.11 El amor del padre a los hijos es el perfecto Amor, el puro, desinteresado Amor. El padre hace por el hijo lo que no haría por ningún otro. El hijo es obra suya, carne de su carne, hueso de sus huesos; es una parte suya que ha crecido a su lado día tras día; es una con-

Yo soy el que soy…Yahvé

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stas fueron las palabras de Dios, al responder a Moisés que nombre le daría a quien enviaba ante el pueblo de Israel para que conociera la decisión de Dios de sacar de la esclavitud a la que estaba sometido en las tierras de Egipto y conducirlo a la tierra prometida, una tierra buena y basta donde corren leche y miel… (ex 3, 13-16). “Yo soy el que soy”, quiere decir el único ser eterno, increado, de existencia necesaria, el único ser necesario, los demás seres somos contingentes, esto es, podemos o no existir, y si existimos es por el poder y el amor de Dios. Y Moisés creyó, e hizo la voluntad de Dios, y llevó al pueblo de Israel a su destino. Por la maravillosa virtud de la fe, todos los católicos creemos en Dios (Yavé), y lo adoramos como nuestro Dios y señor, y por la revelación de cristo, creemos en la Santísima Trinidad. Esta virtud teologal de la fe, es uno de los regalos maravillosos que recibimos en nuestro bautismo de parte de Dios: fe, esperanza, caridad, nos

quita la mancha del pecado original, nos da su gracia, volvemos a tener el pri-vilegio de ser hijos de Dios, herederos de su gloria, recibimos los dones del Espíritu Santo (sabiduría, inteligencia, consejo, fortaleza, ciencia, piedad, temor de Dios), somos miembros de la Iglesia. Con ello iniciamos nuestra vida sobrenatural, nuestro Espíritu tendrá la capacidad de comunicarse con la Santísima Trinidad, a través del Espíritu Santo. La fe es el cimiento de todas nuestras creencias, de toda la doctrina de cristo, porque si no sabemos a donde vamos no buscaremos el camino, por ello cristo nos dice, refiriéndose a su divinidad: “yo soy la verdad, el camino y la vida”, “yo soy la luz del mundo”, “yo soy antes que Abraham”, es decir nos habla como quien es, Dios. San Agustín decía: todos los dones de Dios podían reducirse a este, recibir la fe y perseverar hasta el último instante de nuestra vida. Desgraciadamente muchos católicos no hemos abarcado el gran significado de ser Dios, a pesar de escucharlo repetidamente por parte de nuestros pastores, no hemos meditado lo que

os pasos vacilantes sobre el pavimento de su casa; ha visto poco a poco, en aquel cuerpo formado por él, florecido bajo sus ojos, brillar, manifestarse un alma –una nueva alma, te-soro único que con nada se compra-; ha sorprendido en su rostro cómo se repetían poco apoco las facciones propias, y juntamente, las de su esposa, las de la mujer con la cual sólo en aquel fruto común se hace un mismo ser sin más división de cuerpos –la pareja que quisiera en el amor ser un solo cuerpo, y so-lamente lo consigue en el hijo-; y ante aquel nuevo ser, obra suya, se siente creador, benéfico, poderoso, feliz. Porque el hijo lo espera todo del padre, y mientras es pequeño sólo tiene fe en el padre y solamente está seguro junto al padre. El padre sabe que debe vivir para él, sufrir por él, trabajar para él. El padre es como un dios terrestre para el hijo, y el hijo es casi un dios para el padre. En el Amor del padre no hay huella de los cumplidos y de la costumbre del Hermano, del cálculo y de la emulación del Amigo, del lascivo deseo del Amante, del fingido afecto del Servidor. El Amor del padre es, en lo humano, el más puro Amor, el solo Amor, verdaderamente Amor, el único que se puede llamar Amor; libre de toda mixtura de elementos extraños a su esencia, que es la felicidad de sacrificarse por la felicidad ajena.

Humberto Aguilera Aldana

es ser Dios, no sabemos o no entendemos que entre muchas atribuciones, es omnipotente (que todo lo puede), omnipresente (que está en todo lugar, que te ve, que te oye), omnisciente (que todo lo sabe). Estas ideas nos permiten reflexionar acerca de nuestra fe, como lo pidió s.s. Benedicto XVI al instaurar el año de la fe, que no dudemos que Dios nos escucha, que no dudemos que todo lo puede, que nuestra oración sea constante, no solo para pedir, sino para adorar, ofrecer, para dar gracias, para que bendiga a los demás, etc. Mientras más profundicemos en nuestra fe, más cerca estaremos de Dios. Lo importante es poner lealmente nuestra parte, todo lo demás lo pondrá Dios. “Busca primero el reino de Dios, y todo lo demás se te dará por añadidura”, esta es la verdadera fe, ponernos en sus manos, hacer su voluntad, amarlo sobre todas las cosas. Por ello debemos orar con fe, esperanza, seguridad, confianza, pues él nos dará en su momento, si así conviene para nuestra salvación, lo que le

pidamos, porque esta siempre junto a nosotros y porque él lo sabe todo. Por estar siempre a nuestro lado, solo basta que le hablemos para que responda, él esta siempre esperando esa iniciativa nuestra, porque nos da la libertad de acudir a el o no. Lo que si es seguro es que en cuanto le hables, o pienses serenamente en Él y con gran fe, el pondrá sus ojos en ti y empezarás a sentir la paz de su misericordiosa presencia, para ello tienes que mostrar un sentimiento real de humildad, que no permita apartarte de Él, reconociendo tus grandes limitaciones y actuando sin soberbia, reconociendo su infinita grandeza, con un sentimiento de aceptar que solo con su ayuda saldrás adelante, y olvidar opiniones o cosas del mundo que más bien te confunden. Haz la prueba y veraz qué bueno es el Señor, porque Dios es amor, porque te ama, porque todo lo puede. De donde la fe en Dios, es: respon-der con absoluta diligencia al llamado que Dios nos hace, para que lo amemos, lo sigamos y alcancemos su santo reino.


Fe y Política

Mensaje del Papa Religión, diplomacia y paz con motivo de la jornada de Jorge E. Traslosheros Profesor titular del IIH UNAM

S

e dice que la guerra es la política por otros medios. Mentira. Es su fracaso y el naufragio de la razón. La política bien entendida puede ser una de las expresiones más altas de la caridad, como dijo el Papa a los políticos brasileños. Lo que sucede en Siria lo confirma. La diplomacia ha sido capaz de abrir una oportunidad a la paz. Este ha sido el cometido histórico del aparato diplomático de la Iglesia, con especial acento desde finales del siglo XIX. En los últimos diez años su acción se ha desplegado con vigor en Medio Oriente. El esfuerzo de Juan Pablo II contra la invasión de Irak en 1993, encontró las voces razonables de la región desarticuladas. Entonces, Benedicto XVI se dedicó a tejer una red ecuménica, diplomática e interreligiosa que les diera presencia. Ahora, observamos a Francisco operarla con maestría. La voz del Papa se ha escuchado con fuerza, a pesar del intento de los medios occidentales por acallarla, porque expresa el pensamiento de diferentes líderes religiosos que han realizado un diagnóstico preciso sobre las consecuencias de una intervención militar del “policía del mundo”. Si el árbol de Siria arde, se incendiará el bosque del Medio Oriente para regocijo de los violentos. Con la autoridad de ser el intérprete de tantas voces, Francisco llamó a la jornada de oración por la paz, ha movilizado la diplomacia de la Santa Sede, se ha sumado a la iniciativa del rey de Jordania para celebrar una conferencia sobre los cristianos de Medio Oriente y ha convocado a un encuentro con líderes de distintas religiones en el Vaticano como preámbulo de su viaje a Asís. Con la misma autoridad escribió al G-20 reunido en Rusia y se ha dirigido a la comunidad internacional para delinear un camino rumbo a la paz en Siria, que contemple cuatro elementos básicos. Respeto incondicional a la vida “desde los más ancianos a los niños que están todavía en el seno materno”; libertad de religión para crear armonía en una sociedad multirreligiosa; atención inmediata a la emergencia humanitaria, por cierto tan olvidada por Obama y otros líderes “democráticos” y; con apego al Derecho internacional, convocar a un gran acuerdo para Siria que goce del apoyo efectivo de la ONU y países involucrados. Sentido común destilado, en cuya lógica nadie pierde. Dios es razón y habita en lo razonable. Vladimir Putin, quien no es santo y tiene intereses geopolíticos fuertes, en carta dirigida a los norteamericanos, se sumó explícitamente al diagnóstico e iniciativa del Papa y demás líderes religiosos, además de invitar a Obama a evitar una acción militar unilateral, pues sus bombas no sólo causarían grave daño a la paz, también derrumbarían los mecanismos para la solución de conflictos con que cuenta la comunidad internacional, los cuales requieren ser fortalecidos, no dinamitados. Ya es hora de que la cultura dominante en Occidente abandone su pleito mortal contra la razón y deje de engañarse con la ilusión de que lucha contra la religión. Los hechos son contundentes. La religión es una voz autorizada de la razón, y la razón es su mejor intérprete así en Medio Oriente, como en cualquier lugar y tiempo. Me decía un agnóstico y entrañable amigo que la oración es tiempo perdido. Los hechos señalan otra cosa. La oración es el momento en que la razón se llena de esperanza, para emprender acciones en la caridad. En este caso, en la política.

mundial de la alimentación Papa Francisco

1. La Jornada Mundial de la Alimentación nos pone ante uno de los desafíos más serios para la humanidad: el de la trágica condición en la que viven todavía millones de personas hambrientas y malnutridas, entre ellas muchos niños. Esto adquiere mayor gravedad aún en un tiempo como el nuestro, caracterizado por un progreso sin precedentes en diversos campos de la ciencia y una posibilidad cada vez mayor de comunicación. Es un escándalo que todavía haya hambre y malnutrición en el mundo. No se trata sólo de responder a las emergencias inmediatas, sino de afrontar juntos, en todos los ámbitos, un problema que interpela nuestra conciencia personal y social, para lograr una solución justa y duradera. Que nadie se vea obligado a abandonar su tierra y su propio entorno cultural por la falta de los medios esenciales de subsistencia. Paradójicamente, en un momento en que la globalización permite conocer las situaciones de necesidad en el mundo y multiplicar los intercambios y las relaciones humanas, parece crecer la tendencia al individua-lismo y al encerrarse en sí mismos, lo que lleva a una cierta actitud de indiferencia respecto a quien muere de hambre o padece malnutrición, casi como si se tratara de un hecho necesario. Pero el hambre y la desnutrición nunca pueden ser consideradas un hecho normal al que hay que acostumbrarse, como si formara parte del sistema. Algo tiene que cambiar en nosotros mismos, en nuestra mentalidad, en nuestras sociedades. ¿Qué podemos hacer? Creo que un paso importante es abatir con decisión las barreras del individualismo, del encerrarse en sí mismos, de la esclavitud de la ganancia a toda costa; y esto, no sólo en la dinámica de las relaciones humanas, sino también en la dinámica económica y financiera global. Pienso que es necesario, hoy más que nunca, educarnos en la solidaridad, redescubrir el valor y el significado de esta palabra tan incómoda, y muy frecuentemente dejada de lado, y hacer que se convierta en actitud de fondo en las decisiones en el plano político, económico y financiero, en las relaciones entre las personas, entre los pueblos y entre las naciones. Sólo cuando se es solidario de una manera concreta, superando visiones egoístas e intereses de parte, también se podrá lograr finalmente el objetivo de eliminar las formas de indigencia determinadas por la carencia de alimentos. Solidaridad que no se reduce a las diversas formas de asistencia, sino que se esfuerza por asegurar que un número cada vez mayor de personas puedan ser económicamente independientes. Se han dado muchos pasos en diferentes países, pero todavía estamos lejos de un mundo en el que todos pue-dan vivir con dignidad. 2. El tema elegido por la FAO para la celebración de este año habla de «sistemas alimentarios sostenibles para la seguridad alimentaria y la nutrición». Me parece leer en él una invitación a repensar y renovar nuestros sistemas alimentarios desde una perspectiva de la solidaridad, superando la lógica de la explotación salvaje de la creación y orientando mejor nuestro compromiso de cultivar y cuidar el medio ambiente y sus recursos, para garan-

tizar la seguridad alimentaria y avanzar hacia una alimentación suficiente y sana para todos. Esto comporta un serio interrogante sobre la necesidad de cambiar realmente nuestro estilo de vida, incluido el alimentario, que en tantas áreas del planeta está marcado por el consumismo, el desperdicio y el despilfarro de alimentos. Los datos proporcionados en este sentido por la FAO indican que aproximadamente un tercio de la producción mundial de alimentos no está disponible a causa de pérdidas y derroches cada vez mayores. Bastaría eliminarlos para reducir drásticamente el número de hambrientos. Nuestros padres nos educaban en el valor de lo que recibimos y tenemos, considerado como un don precioso de Dios. Pero el desperdicio de alimentos no es sino uno de los frutos de la «cultura del descarte» que a menudo lleva a sacrificar hombres y mujeres a los ídolos de las ganancias y del consumo; un triste signo de la «globalización de la indiferencia», que nos va «acostumbrando» lentamente al sufrimiento de los otros, como si fuera algo normal. El reto del hambre y de la malnutrición no tiene sólo una dimensión económica o científica, que se refiere a los aspectos cuantitativos y cualitativos de la cadena alimentaria, sino también y sobre todo una dimensión ética y antropológica. Educar en la solidaridad significa entonces educarnos en la humanidad: edificar una sociedad que sea verdaderamente humana significa poner siempre en el centro a la persona y su dignidad, y nunca malvenderla a la lógica de la ganancia. El ser humano y su dignidad son «pilares sobre los cuales construir reglas compartidas y estructuras que, supe-rando el pragmatismo o el mero dato técnico, sean capaces de eliminar las divisiones y colmar las diferencias existentes» (cf. Discurso a los participantes en el 38ª sesión de la FAO, 20 de junio de 2013). 3. Estamos ya a las puertas del Año internacional que, por iniciativa de la FAO, estará dedicado a la familia rural. Esto me ofrece la oportunidad de proponer un tercer elemento de reflexión: la educación en la solidaridad y en una forma de vida que supere la «cultura del descarte» y ponga realmente en el centro a toda persona y su dignidad, como es característico de la familia. De ella, que es la primera comunidad educativa, se aprende a cuidar del otro, del bien del otro, a amar la armonía de la creación y a disfrutar y compartir sus frutos, favoreciendo un consumo racional, equilibrado y sostenible. Apoyar y proteger a la familia para que eduque a la solidaridad y al respeto es un paso decisivo para caminar hacia una sociedad más equitativa y humana. La Iglesia Católica recorre junto con ustedes esta senda, consciente de que la caridad, el amor, es el alma de su misión. Que la ce-lebración no sea una simple recurrencia anual, sino una verdadera oportunidad para apremiarnos a nosotros mismos y a las instituciones a actuar según una cultura del encuentro y de la solidaridad, para dar respuestas adecuadas al problema del hambre y la malnutrición, así como a otras problemáticas que afectan a la dignidad de todo ser humano.


Palabra de Dios El publicano regresó a su casa justificado y el fariseo no Del santo Evangelio según san Marcos 16, 15-20

En aquel tiempo, Jesús dijo esta parábola sobre algunos que se tenían por justos y despreciaban a los demás: “Dos hombres subieron al templo para orar: uno era fariseo y el otro, publicano. El fariseo, erguido, oraba así en su interior: `Dios mío, te doy gracias por que no soy como los demás hombres: ladrones, injustos y adúlteros; tampoco soy como ese publicano. Ayuno dos veces por semana y pago el diezmo de todas mis ganancias´. El publicano, en cambio, se quedó lejos y no se atrevía a levantar los ojos al cielo. Lo único que hacía era golpearse en el pecho, diciendo: `Dios mío, apiádate de mí, que soy un pecador´. Pues bien, yo les aseguro que éste bajó a su casa justificado y aquél no; por que todo el que se enaltece será humillado y el que se humilla será enaltecido”. Palabra del Señor. R. Gloria a ti, Señor Jesús.

“El que se engrandece será humillado, y el que se humilla será engrandecido” La voz fariseo proviene del hebreo parash que significa separado, segregado. Con este nombre se denominó, probablemente a fines del sigo II a.C., a una secta de origen religioso que se segregó del resto del pueblo de Israel con la finalidad de observar estrictamente la Ley de Moisés. Como se ve en el Evangelio, los fariseos estaban convencidos de que ellos alcanzaban el perdón de Dios y la salvación mediante esta minuciosa observancia de la Ley y de todas las normas y pres-cripciones derivadas de ella. Su piedad era muy estimada por el pueblo, y se les saludaba con mucho respeto en las plazas. A los más preparados se les llamaba Rabí, es decir, Maestro. En cuanto al estudio de la Torá ampliaban tanto el alcance de las leyes que muchas normas resultaban imposibles de cumplir para los judíos comunes. Entre otras cosas, guardaban escrupulosamente el sábado, insistían en la oración ritual, en el ayuno y el diezmo, en la conservación de la pureza ritual. No es difícil imaginar que la gran tentación para ellos era la de despreciar a quienes no vivían las exigencias de la Ley y las numerosas normas y observancias que con el tiempo la tradición farisaica había acumulado. Es justamente a los fariseos que «teniéndose por justos, se sentían seguros de sí mismos y despreciaban a los demás», que el Señor dirige la parábola de la oración del fariseo y del publicano en el Templo. Los publicanos eran los recaudadores de impuestos y adua-neros por medio de quienes Roma obligaba a los pueblos sometidos a su dominio pagar impuestos. Los tributos no los cobraban empleados romanos. El cobro se arrendaba a pobladores particulares, quienes a su vez subcontrataban a otros empleados a su servicio. Los publicanos eran lógicamente aborrecidos por el pueblo debido a la arbitrariedad y abuso con que procedían en el cobro de los impuestos. Por su oficio eran considerados, además, como hombres “impuros” (ver Mt 18, 17). Como tales se les tenía como hombres despreciados y rechazados por Dios mismo. El trato con ellos debía evitarse y era causa de escándalo. A ellos sólo les quedaba rodearse de la compañía de otros “pecadores” como ellos (ver Mt 9, 10-13; Lc 3, 12ss; 15, 1). Ahora podemos entender mejor el disgusto profundo que debió haber ocasionado la parábola del Señor entre sus oyentes. A diferencia de lo que los fariseos pensaban y enseñaban, el Señor Jesús enseña que es el arrepentimiento y la humilde súplica del pecador la que obtiene el perdón de los pecados y la justificación por parte de Dios, no así la “autosalvación” proclamada por los fariseos, la “autojustificación” alcanzada por los propios esfuerzos en el cumplimiento perfecto de las normas de la Ley. El desprecio de todos aquellos que no son “perfectos como él” no hace sino desenmascarar la soberbia que se oculta en semejante actitud y que finalmente impide que el fariseo pueda ser justificado por Dios. El Señor concluye su parábola con una fuerte lección de humildad: «todo el que se engrandece será humillado, y el que se humilla será engrandecido».

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¡Dios también vive en la ciudad! Rodolfo Duarte Ramírez, Teología III Sé nuestro amigo en facebook: Seminario Guadalupano Josefino Comentarios: ecos_seminarioslp@hotmail.com

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omencemos hablando con honesta sinceridad, afirmando con sus palabras y letras: “el cristiano de hoy, no se encuentra más en la primera línea de la producción cultural –como lo fue en siglos pasados-. Pues hoy recibe su influencia y sus impactos de las grandes ciudades, que son como laboratorios de esa cultura contemporánea” (DA 509). Sí, hoy en estas grandes urbes del siglo XXI, ya no es la fuente de valores, el director de orquesta de la humanidad, hoy el poder, la riqueza y el placer son las normas máximas de la ciudad, y tal pareciera que, sólo a ellos obedecen. La ciudad, se nos quiere presentar como un lugar de libertad (libertinaje), de oportunidades (oportunismo), más digno (denigrante). En ella, se gestan nuevos lenguajes, simbologías, complejas mentalidades, transformaciones socioeconómicas, culturales, políticas, religiosas, que transforman e impactan en todas las dimensiones de la vida (cfr. DA 510). Sin embargo, la Iglesia no desconoce el tema de la realidad urbana, no olvida que en sus inicios se formó ahí, dentro de las grandes ciudades de su tiempo. No olvida cuán difícil fue crecer y desarrollarse en medio de ellas. Sabe lo difícil que es dialogar con el hombre contemporáneo: “un ser cerrado hoy más que nunca a la trascendencia”. Es por eso que, desea lanzarse con alegría y valentía a la evangelización de la ciudad, motivada por una razón que le grita desde el corazón: “¡Dios vive en la ciudad!” (DA 514). Sí, Dios realmente también habita en la ciudad. Aún en los fríos y gélidos edificios, en las concurridas e indiferentes plazas públicas, en los apretujantes y denigrantes condominios y fraccionamientos, en los abarrotados e insensibles centros comerciales, pero concretamente, en el corazón verdadero de toda ciudad, es decir: en cada una de las personas que la conforman. Ellas son la verdadera ciudad. En especial los pobres, los explotados, los marginados, los huérfanos, los que vagan sin sentido en ella… Estos pensamientos, ideas, nociones y sentimientos, fueron los que impulsaron el III Encuentro Internacional de Pastoral Urbana, llevado a cabo en la Ciudad de Guadalajara, Jalisco, en las instalaciones de la UNIVA apenas el mes pasado (del 12 al 16 de septiembre). Llevando como lema: “La Nueva Evangelización: res-puesta pastoral a las realidades urbanas”, del pasivo esperar, al activo acudir. A dicho evento asistieron más de trescientas personas provenientes de distintas partes del continente americano (Brasil, Argentina, Chile, Colombia, Estados Unidos, etc.), incluso de Europa (Alemania), y por supuesto de todas partes de nuestro país. De nuestra Diócesis Potosina hubo también participación, asistieron algunos sacerdotes y laicos. De parte de nuestra Seminario, hizo presencia con dos sa cerdotes y dos seminaristas. Este encuentro se llevó a cabo, como una res-puesta a estas realidades que se viven en

las ciudades. En no pocos países se ha iniciado todo un movimiento al cual se le ha llamado “Pastoral Urbana”. Ésta se ha caracterizado por la preocupación de dar respuestas a las diferentes voces, rostros, realidades y desafíos urbanos que nos interpelan como Iglesia y que nos retan a buscar nuevos caminos de Nueva Evangelización, en donde con creatividad pastoral se desarrollen experiencias con nuevos estilos y nuevos lenguajes, a través de los cuales podamos encarnar el Evangelio y hagamos presencia en los diversos ámbitos de la ciudad. En dicho Encuentro, se tuvo la oportunidad de reflexionar a través de Conferencias Magistrales, por mencionar algunos exponentes: al Pbro. Dr. Benjamín Bravo (Coordinador del Espacio de Pastoral Urbana), el Excmo. Sr. Card. Francisco Robles Ortega (Arzobispo Guadalajara), Excmo. Sr. Obispo Don Leopoldo González, entre otros. Se obtuvo también gran riqueza de los distintos Talleres, ya que dialogamos nuestras experiencias de evangelización en la urbe, por mencionar algunos: “cómo llevar a cabo una pastoral juvenil en la urbe”, “cómo evangelizar pandillas y guetos”, “cómo evangelizar sectores humanos (profesionistas, políticos)”, “cómo evangelizar desde las redes sociales”, “cómo hacer pastoral urbana en los seminarios mayores”, etc. Pero, quizá el momento más hondo fue el trabajo de campo o mejor dicho, de intervención en la ciudad, cuando salimos todos los participantes del Encuentro a dejarnos interpelar con la realidad de distintas zonas de la ciudad de Guadalajara. Fue realmente un momento de desafío, pues miedos, nervios y temores hicieron gala de la necesidad que hay de aprender a evangelizar en la urbe. En esta intervención teníamos como misión tres momentos importantes: 1) Contemplación. Lo primero fue conocer la situación existencial, el lugar, las personas, las cosas: ¿símbolos de la ciudad? ¿Ritos de las personas? ¿Posturas corporales? ¿Maneras de hablar? ¿Relación de persona a persona? ¿Relación con cosas materiales? ¿Estados de ánimo? ¿Cómo o dónde se sitúan?, etc. 2) Encuentro. El siguiente paso consistía en dialogar con esos “desconocidos”, en lo personal, fue lo más difícil, el contacto existencial: ¿cuáles son las preocupaciones más importantes de la vida? ¿Cuáles son sus angustias? ¿Qué lo hace feliz? ¿Cuáles son sus certezas? ¿Cuáles son sus creencias?, etc. 3) Anuncio Kerigmático. El tercer paso consistió en hacer el intento de anunciar a Jesucristo: ¿Cree en Dios? (Es nuestro Padre Creador) ¿Cree en Jesucristo? (Es Dios encarnado) ¿Qué espera de Él? (Él es Amor) ¿Qué esperaría de los cristianos y la Iglesia católica? (Testimonio), etc. En fin, quiero concluir con una expresión del Pbro. Benjamín Bravo: “Sólo si se ama la ciudad, -es decir: su lugar, su origen, su historia, las personas que la componen-, seguramente podremos evangelizar, pero si no es así, de otra manera nos será muy difícil”. ¡Amemos nuestras ciudades! ¡Ame-mos nuestra Ciudad de San Luis Potosí!


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OCTUBRE 27 DE 2013

El 28 de octubre, inician los 46 Rosarios en honor a la Virgen de Guadalupe

...Lo de Dios a Dios

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l ya cercano 28 de octubre, darán inicio los 46 Rosarios en honor a la Reina de México y Emperatriz de América: la Virgen de Guadalupe, los cuales ya son toda una tradición y una gran devoción entre los fieles Guadalupanos que no debe morir. Los 46 Rosarios inician el 28 de octubre y concluyen el 12 de diciembre, día de la festividad de la Morenita del Tepeyac. En esta bella devoción hacia la Guadalupana, el fiel Mariano ofrece todo su amor a Jesucristo a través de Ella, nuestra Madre Santísima y por medio de los 20 misterios: Gozosos, Dolorosos, Gloriosos y Luminosos, que se van meditando durante la semana, se hace un recorrido Evangélico de la Vida de Cristo y María Santísima, reflexionando detenida y profundamente estos los Misterios de Fe. El Canónigo Honorario, padre Carlos Medina López, Rector y Párroco de la Basílica-Santuario Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe, exhorta a todos los fieles católicos marianos a hacer los 46 Rosarios, de preferencia congregados en familia, dado que “LA FAMILIA QUE REZA UNIDA PERMANECE UNIDA”. Sin duda alguna es en la familia donde se siente con más fuerza la crítica situación de hoy, la crisis económica, la violencia intrafamiliar, la pérdida de valores humanos, morales y espirituales. Es especialmente la familia, la que está sufriendo los golpes más fuertes. Pidamos la intercesión de la Santísima Virgen María en su advocación de Nuestra Señora de Guadalupe, a través del rezo del Rosario, para que se logre en nuestras familias la unidad, el amor, el perdón y la paz. Urge que tengamos un encuentro con Dios; recordemos que de la abundancia del corazón brotan las palabras, y si no buscamos ese encuentro íntimo y personal con el Señor y no lo buscamos también en la Comunidad, comenzando desde el seno familiar, esa ausencia de Dios es mi falta de compromiso para vivir la vida, se va dejar notar y percibir constantemente. Se exhorta pues a las familias a rezar los 46 Rosarios, de pre-ferencia en la Basílica-Santuario de Guadalupe, y quienes no puedan acudir a este Santuario Mariano, lo pueden rezar en sus hogares, de preferencia en familia, sino, en última instancia, en la profunda soledad de nuestra recámara. El Rector de la Basílica acompañado de los Sacerdotes Vicarios iniciará el primero de los 46 Rosarios el 28 de octubre a las 18:00 horas, partiendo de la Caja del Agua, para irlo rezando por toda la Calzada de Guadalupe. Se pide llevar Rosario, veladoras o flores. La Misa será a las 19:00 horas.

El principio de subsidiaridad en la misión del Estado

Por David Grimaldo

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os dice el Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia (CDSI) en el número 185 que: “La subsidiaridad está entre las directrices más constantes y características de la Doctrina Social de la Iglesia, presente desde la Rerum novarum. Es imposible promover la dignidad de la persona si no se cuidan la familia, los grupos, las asociaciones, las realidades territoriales locales, en definitiva, aquellas expresiones agregativas de tipo económico, social, cultural, deportivo, recreativo, profesional, político, a las que las personas dan vida espontáneamente y que hacen posible su efectivo crecimiento social. Es este el ámbito de la sociedad civil, entendida como el conjunto de las relaciones entre individuos y entre sociedades intermedias, que se realizan en forma originaria y gracias a la ‘subjetividad creativa del ciudadano’. La red de estas relaciones forma el tejido social y constituye la base de una verdadera comunidad de personas, haciendo posible el reconocimiento de formas más elevadas de sociabilidad”. En la encíclica Quadragesimo anno se nos habla de la exigencia de tutelar y promover las exigencias originarias de la sociabilidad: “Como no se puede quitar a los individuos y darlo a la comunidad lo que ellos pueden realizar con el propio esfuerzo e industria, así tampoco es justo, constituyendo un grave perjuicio y perturbación del recto orden, quitar a las comunidades menores e inferiores lo que ellas pueden hacer y proporcionar y dárselo a una sociedad mayor y más elevada, ya que toda acción de la sociedad, por su propia fuerza y naturaleza, debe prestar ayuda a los miembros del cuerpo social, pero no destruirlos y absorberlos” (n. 203). De manera que el principio de subsidiaridad protege a las personas de los abusos de las instancias sociales superiores e insta a estas últimas a ayudar a los particulares y a los cuerpos intermedios a desarrollar sus tareas. Este principio se impone porque toda persona, familia y cuerpo intermedio tiene algo de original que ofrecer a la comunidad (CDSI 187).

A la actuación del principio de subsidiaridad corresponden: el respeto y la promoción efectiva del primado de la persona y de la familia; la valoración de las asociaciones y de las organizaciones intermedias, en sus opciones fundamentales y en aquellas que no pueden ser delegadas o asumidas por otros; el impulso ofrecido a la iniciativa, a fin de que cada organismo social permanezca, con las propias peculiaridades, al servicio del bien común; la articulación pluralista y la representación de sus fuerzas vitales; la salvaguarda de los derechos de los hombres y de las minorías; la descentralización burocrática y administrativa, el equilibrio entre la esfera pública y privada, con el consecuente reconocimiento de la función social del sector privado; una adecuada responsabilización del ciudadano para ‘ser parte’ activa de la realidad política y social del país (CDSI 187). Ahora bien, diversas circunstancias pueden aconsejar que el Estado ejercite una función de suplencia. Piénsese, por ejemplo, en las situaciones donde es necesario que el Estado mismo promueve la economía, a causa de la imposibilidad de que la sociedad civil asuma autónomamente la iniciativa; piénsese también en las realidades de grave desequilibrio e injusticia social, en las que solo la intervención pública puede crear condiciones de mayor igualdad, de justicia y de paz. A la luz del principio de subsidiaridad, sin embargo, esta suplencia institucional no debe prolongarse y exten-derse más allá de lo estrictamente necesario, dado que encuentra justificación solo en lo excepcional de la situación. En todo caso, el bien común correctamente entendido, cuyas exigencias no deberán en modo alguno estar en contraste con la tutela y la promoción del primado de la persona y de sus principios y expresiones sociales, deberá permanecer como el criterio de discernimiento acerca de la aplicación del principio de subsidiaridad (CDSI 188). Continuamos con los principios de refle-xión la próxima semana estimados lectores, por lo pronto: ¡Paz y Bendición!


OCTUBRE 27 DE 2013


editorial

De venta en las oficinas de La Red Madero 405, Centro San Luis PotosĂ­ Tel. 814.99.43

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Edición 245