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“Ví la belleza de Dios allá”

Roberto Vittori, uno de los astronautas italianos que conversó desde el espacio con el Papa Benedicto XVI en mayo del año pasado, señaló que desde allá pudo contemplar la belleza de Dios. El astronauta dijo que “es la belleza de la tierra vista desde el espacio, la belleza de la naturaleza, del planeta azul” que revelan “que tiene que haber algo más allá de la ciencia y la tecnología”. El 21 de mayo de 2011, Vittori, casado y con tres hijos, fue uno de los 12 astronautas a bordo de la Estación Espacial Internacional que por primera vez conversó en una teleconferencia con el Papa desde el trasbordador. En la conversación de 18 minutos entre Benedicto XVI y los astronautas, el Santo Padre preguntó si “en medio de su intenso trabajo e investigación” se detuvo “para reflexionar sobre ella o para tal vez decir una oración al Creador”. Vittori le dijo al Papa que “he rezado por mí, por nuestras familias y nuestro futuro”. “Ese tipo de oportunidad fue de verdad especial, no solo por las cuestiones técnicas, sino por la belleza del escenario, así como también por la profundidad de los mensajes que podíamos escuchar a través de la radio desde el Vaticano”. Hace unos días Vittori tomó parte de la conferencia titulada “Espacio y Dios”, organizada por la Agencia Italiana Espacial y la Diócesis de Roma. Para el astronauta, hacer lo que hace “es tan único” que “cuando vuelves y piensas en lo que has hecho, en general parece que no hubiera sucedido. En realidad parece algo surrealista”. Viajar a través del espacio, comentó, “es una experiencia que realmente captura los ojos y también el corazón”. Antes de la misión de 2011, Vittori recibió una moneda de parte del Papa. Tenía acuñada el famoso fresco de la Creación de Miguel Ángel que está pintado en el techo de la Capilla Sixtina. Durante la videoconferencia con el Santo Padre, el astronauta la usó para mostrar los efectos de la micro-gravedad. En septiembre del año pasado, otro astronauta italiano que estuvo en la misión, Paolo Nespoli, devolvió la moneda a Benedicto XVI en una audiencia especial en la residencia de verano de Castel Gandolfo. “Ese día en particular, cuando una moneda fue del Vaticano al Vaticano”, constituye para Vittori un gesto simbólico de cooperación. Actualmente el astronauta no sabe si seguirá viajando o no al espacio. “Creo que sólo tengo que esperar y mantener la fe”, concluyó.

Año 4

No. 163

Semana del 25 al 31 de marzo de 2012

La batalla del Papa: La evangelización “Sólo quien reconoce a Dios conoce la realidad y puede responder a ella de manera adecuada y verdaderamente humana”. Esta es nuestra convicción, la queremos compartir y queremos que resuene en todo el mundo, pero nunca intentaremos que se imponga a los demás por la fuerza. Cada uno es responsable de sus decisiones ante el tribunal de Dios que es el único que nos puede juzgar conforme a los criterios de la verdad absoluta.

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MUY SACALE PUNTA... ¿POR QUÉ TRAICIONAMOS NUESTRA VOCACIÓN? Al asumir un estilo de vida, sea matrimonial o de consagración religiosa, comenzamos muy “sácale punta”...

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SOLEDAD

Cuenta Diógenes Laercio (412-323 a.C.) que cuando Platón, haciendo gala de su autoridad magisterial, se atrevió a decir del hombre que era un «bípedo implume», uno de sus adversarios filosóficos...

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¡VENGA A NOSOTROS TU REINO, SEÑOR!

En las circunstancias que vive nuestro país de violencia, deseducación, corrupción y otros malestares semejantes, no faltarán mexicanos que rezando la oración...


MARZO 25 DE 2012

Bienvenido a nuestro hogar Editorial

N

os alegramos por la visita que hace S.S. Benedicto XVI a nuestra patria. El cariño que tenemos al sucesor del apóstol Pedro sin duda se manifestará abiertamente y en abundancia como ha sucedido en las 5 visitas del papa Juan Pablo II y en el recorrido de sus reliquias por todo el territorio mexicano. La presencia del Papa en nuestra tierra, será una ocasión especial en que se manifestará la hospitalidad característica del Pueblo Mexicano. Aunque muchos no tengamos la oportunidad de estar físicamente cerca de él, de observarlo directamente, ni mucho menos de saludarlo, de cualquier forma nos sentimos dichosos por semejante visita. Pues el cariño que el pueblo mexicano ha mostrado hacia el Papa, no es tanto hacia Karol Wojtyla o hacia Josehp Ratzinger, sino hacia el representante de Cristo en la tierra. De ahí que las porras, aplausos, gritos de júbilo y en general, el regocijo, así como el sacrificio que implica para muchas personas el verlo pasar a lo lejos y por tan solo unos instantes, es una auténtica muestra de fe. Por ello tenemos la certeza de que las muestras de cariño hacia el Papa no serán algo pasajero y efímero. La verdadera hospitalidad se manifestará si procuramos que algo de su persona se quede entre nosotros. Tengamos pues, una auténtica apertura a su mensaje. Abramos nuestros oídos, entendimiento y corazón para acoger sus palabras como una luz que orienta nuestro caminar. Es una ocasión para sentirnos alentados a salir adelante ante las dificultades que sufrimos como pueblo mexicano; especialmente frente a las situaciones de corrupción, pobreza, violencia e inseguridad. Ciertamente todos necesitamos de su mensaje, pero de manera especial esperamos que sus palabras de paz lleguen a los oídos de quienes debe de llegar, sean o no sean católicos; y que en adelante nadie más se atreva a causar daño a otra persona, simplemente por ganar unos cuantos pesos. Tenemos la certeza de que su presencia no pueda pasar desapercibida y que luego de esta visita tan excelsa, no podemos continuar como si nada hubiera pasado. Abramos los ojos, pero sobretodo nuestro corazón para observar a Cristo en la persona del Papa. Pero también debemos ser capaces de observar a nuestro lado no a personas extrañas, mucho menos enemigos, sino a un hermano, con quien quizá tengamos muchas diferencias pero quien tiene los mismos derechos que yo tengo y a quien no tengo por qué ofender en lo más mínimo. Bienvenido sea a nuestro hogar S.S. Benedicto XVI y gracias por despertar en nosotros sentimientos de fraternidad como familia mexicana.

Por Pacco Magaña

Orar con el salmo 119 Queridos hermanos y hermanas:

En las catequesis pasadas meditamos sobre algunos Salmos que son ejemplos de los géneros típicos de oración: lamentación, confianza, alabanza. En la catequesis de hoy quiero detenerme sobre el Salmo 119 según la tradición judía, 118 según la tradición greco-latina: un Salmo muy especial, único en su género. Lo es ante todo por su extensión: está compuesto por 176 versículos divididos en 22 estrofas de ocho versículos cada una. Luego tiene la peculiaridad de que es un «acróstico alfabético»: es decir, está construido según el alfabeto hebreo, que se compone de 22 letras. Cada estrofa corresponde a una letra de ese alfabeto, y con dicha letra comienza la primera palabra de los ocho versículos de la estrofa. Se trata de una construcción literaria original y muy laboriosa, donde el autor del Salmo tuvo que desplegar toda su habilidad. Pero lo más importante para nosotros es la temática central de este Salmo: se trata, en efecto, de un imponente y solemne canto sobre la Torá del Señor, es decir, sobre su Ley, término que, en su acepción más amplia y completa, se ha de entender como enseñanza, instrucción, directriz de vida; la Torá es revelación, es Palabra de Dios que interpela al hombre y provoca en él la respuesta de obediencia confiada y de amor generoso. Y de amor por la Palabra de Dios está impregnado todo este Salmo, que celebra su belleza, su fuerza salvífica, su capacidad de dar alegría y vida. Porque la Ley divina no es yugo pesado de esclavitud, sino don de gracia que libera y conduce a la felicidad. «Tus decretos son mi delicia, no olvidaré tus palabras», afirma el salmista (v. 16); y luego: «Guíame por la senda de tus mandatos, porque ella es mi gozo» (v. 35); y también: «¡Cuánto amo tu ley! Todo el día la estoy meditando» (v. 97). La Ley del Señor, su Palabra, es el centro de la vida del orante; en ella encuentra consuelo, la hace objeto de meditación, la conserva en su corazón: «En mi corazón escondo tus consignas, así no pecaré contra ti» (v. 11); este es el secreto de la felicidad del salmista; y añade: «Los insolentes urden engaños contra mí, pero yo custodio tus mandatos de todo corazón» (v. 69).

La RED no necesariamente apoya la publicidad de nuestros anunciantes.

(Primera parte de cuatro)

La fidelidad del salmista nace de la escucha de la Palabra, de custodiarla en su interior, meditándola y amándola, precisamente como María, que «conservaba, meditándolas en su corazón» las palabras que le habían sido dirigidas y los acontecimientos maravillosos en los que Dios se revelaba, pidiendo su asentimiento de fe (cf. Lc 2, 19.51). Y si nuestro Salmo comienza en los primeros versículos proclamando «dichoso» «el que camina en la Ley del Señor» (v. 1b) y «el que guarda sus preceptos» (v. 2a), es también la Virgen María quien lleva a cumplimiento la perfecta figura del creyente descrito por el salmista. En efecto, ella es la verdadera «dichosa», proclamada como tal por Isabel «porque lo que le ha dicho el Señor se cumplirá» (Lc 1, 45), y de ella y de su fe Jesús mismo da testimonio cuando, a la mujer que había gritado «Bienaventurado el vientre que te llevó», responde: «Mejor, bienaventurados los que escuchan la Palabra de Dios y la cumplen» (Lc 11, 27-28). Ciertamente María es bienaventurada porque su vientre llevó al Salvador, pero sobre todo porque acogió el anuncio de Dios, porque fue una custodia atenta y amorosa de su Palabra.


MARZO 25 DE 2012

Por P. Juan José Torres Galván

BENEDICTO XVI Y EL CONCILIO VATICANO II

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s bueno tener una visión de conjunto de los temas abordados por el Concilio Vaticano II. Hubo temas que llamaron la atención de la prensa: la declaración sobre la libertad religiosa, la relación con los judíos, el ecumenismo y los temas de la Gaudium et Spes. Otros temas, por cierto los más importantes, debido a su contenido teológico, fueron menos apreciados por la opinión pública, por ejemplo, la Constitución Lumen Gentium y en especial, el capítulo sobre los Obispos. El documento más importante del Concilio es la Constitución Dogmática Lumen Gentium. Después de veinte siglos de existencia la Iglesia hace un alto en el camino para reflexionar sobre sí misma. La Iglesia en el Vaticano II tomó consciencia más profunda de su identidad. Un paso decisivo ha sido dado en el capítulo II, cuando la Iglesia se define como “Pueblo de Dios”, convocado por Dios para unir a toda la humanidad, rescatado por Cristo, asistido por el Espíritu Santo, consagrado para la misión a partir del sacramento del Bautismo. Este es un punto de referencia para entender todos los demás documentos del Concilio Vaticano II. En el capítulo III se da otro paso muy importante: sitúa la función de los Obispos, reafirmando con claridad que la Iglesia está basada en el servicio y el testimonio de los Obispos, sucesores de los Apóstoles, quienes poseen en conjunto, “colegialmente”, responsabilidad y autoridad sobre toda la Iglesia. Se clarifica la relación del Papa con los Obispos, la cuestión de la autoridad y el magisterio en la Iglesia y en general, aporta luces definitivas sobre la doctrina del episcopado. Un tema polémico fue el de la libertad religiosa. Por su dificultad de contenidos, causó muchas confusiones. Fue el documento más discutido y corregido. La libertad religiosa no suprime la obligación de practicar la religión verdadera. El Concilio afirma que las obligaciones religiosas delante de Dios son tan importantes y tan personales, que a nadie se le debe impedir cumplir estas obligaciones, como cada uno entiende que debe cumplirlas, según su conciencia. Por tanto, ninguna persona debe sufrir coacción o violencia que lo lleve a actuar en contra de su propia conciencia. Existe también un documento acerca de la relación con las religiones no cristianas, haciendo especial mención de la religión musulmana y el judaísmo. El Concilio afirmó que los actuales judíos no pueden ser culpados de la muerte de Cristo. Por ecumenismo se entiende la intención y el esfuerzo de procurar la unión entre todos los cristianos, resaltando lo que los une en torno a la fe en Jesucristo (el respeto a la Palabra de Dios, el reconocimiento del Bautismo y la vocación de servicio a la humanidad) y procurando superar lo que aún se presenta como motivo de separación y división. Entre los 16 documentos conciliares el más extenso, actual y práctico es el que aborda el tema de la situación de la Iglesia en el mundo moderno, expresado en la Constitución Gaudium et Spes. Desde una perspectiva pastoral, la Iglesia reflexiona y se pronuncia acerca de los problemas más graves que afectan a la humanidad actual. En su conjunto, el Concilio Vaticano II, nos presenta un caudal de doctrina, que requiere de un estudio continuo y una mayor profundización para que el Concilio no se vuelva letra muerta e inútil. NOTA: Es recomendable tener los Documentos completos del Concilio Vaticano II, para que podamos realizar una lectura guiada a través de estas “claves de lectura”.

Apreciados lectores y lectoras:

“LE DIJE AL HOMBRE que guarda la puerta del futuro: Dame una luz para no tropezar en lo desconocido. Y él replicó: Entra en la oscuridad y pon tu mano en la mano de Dios. Será para ti mejor que una luz y más seguro que un camino trillado”. Esto es el maravilloso don de la FE. Sabemos que la fe mantiene a la persona que mantiene la fe. La fe en Dios mueve montañas y abre túneles a través de ellas. La fe nos da valor para enfrentarnos al presente con confianza y al futuro con esperanza.

gracia, es un don de Dios, es una virtud sobrenatural que Dios infunde en el corazón. Recuerden aquel pasaje del Evangelio cuando san Pedro confiesa que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios vivo, Jesús le declara que esta revelación no le ha venido “de la carne y de la sangre, sino de mi Padre que está en los cielos”. La fe es un regalo de Dios no es una posesión nuestra. La fe es necesaria para la salvación. Cristo mismo lo afirma cuando dice: “El que crea y sea bautizado, se salvará; el que no crea, se condenará”.

¿Qué es la fe?, me preguntó un alumno del Seminario Menor, en un diálogo que recientemente tuve con los alumnos y sus formadores.

Pero la fe también es un acto humano. La fe es respuesta del hombre a Dios que se le entrega, dando al mismo tiempo una luz sobrenatural al hombre que busca el sentido último de su vida. Depositar la confianza en Dios y aceptar totalmente su Palabra, no es contrario ni a la libertad ni a la inteligencia del hombre. En la fe, la inteligencia y la voluntad humanas cooperan con la gracia divina. Alguien dice que “el don de la fe no es una especie de impulso, la cuerda que nos da alguien al principio y luego seguimos por nuestra cuenta. La fe se parece más bien a una linterna que llevamos en la mano, y se mueve con nosotros iluminando el breve tramo de camino que tenemos delante. Su luz es necesaria y suficiente para dar el paso siguiente”.

Cuentan que al concluir la Segunda Guerra Mundial, las fuerzas aliadas, que comenzaban la ocupación, peinaron Alemania entera, entrando en las granjas y viviendas en busca de francotiradores. Durante el desarrollo de la operación militar, una patrulla aliada penetró en una casa abandonada, casi en ruinas. Cuando inspeccionaban el sótano con la ayuda de antorchas, vieron la Estrella de David raspada con la mano en una pared a punto de derrumbarse. Debajo de ella, con letras mal escritas, se leía este mensaje: “Creo en el sol, aún cuando no brilla; creo en el amor, aún cuando no se muestra; creo en Dios, aún cuando no habla”. En una ocasión, Jesús hizo esta pregunta a la multitud que lo escuchaba: “Cuando venga el Hijo del Hombre, ¿encontrará fe en la tierra? Frente a la profunda crisis de fe que afecta a muchas personas, sobre todo a jóvenes, el Papa Benedicto XVI tiene razón de convocar a toda la Iglesia a celebrar EL AÑO DE LA FE. “La puerta de la fe, dice el Papa, que introduce a la comunión con Dios y permite la entrada en su Iglesia, está siempre abierta para nosotros. Se cruza ese umbral cuando la Palabra de Dios se anuncia y el corazón se deja plasmar por la gracia que transforma. Atravesar esa puerta supone emprender un camino que dura toda la vida”. Y el Papa insiste, una y otra vez, diciendo que éstos tiempos de increencia y de rechazo de todo lo que es fe y de lo que ofrece la fe, son tiempos oportunos para redescubrir la alegría de creer; para redescubrir la belleza de creer. ¿Qué es la fe? La fe es, ante todo, una adhesión personal del hombre a Dios; es, al mismo tiempo, el asentimiento libre a toda la verdad que Dios ha revelado. La fe es una

¿Cada uno está solo en su fe? De ninguna manera. El Catecismo nos dice que la fe de la Iglesia precede, engendra, conduce y alimenta nuestra fe. La Iglesia es la madre de todos los creyente. San Cipriano decía: “Nadie puede tener a Dios por Padre si no tiene a la Iglesia por madre”. Es hermoso y reconfortante saber que no estamos solos en nuestra fe. Cada uno dice: Creo, y al mismo tiempo dice, unido a los demás: Creemos. Nuestra fe es individual pero también es comunitaria y eclesial. Esta fe que profesamos y que hemos recibido en la Iglesia, y también como herencia de nuestros padres, la guardamos con cuidado y amor, la vivimos con alegría, con firmeza y perseverancia, y la vamos transmitiendo con fidelidad a los demás.

“Y, hasta que nos volvamos a encontrar, que el Señor los guarde en la palma de su mano”. +Luis, Arzobispo de S. Luis P.


Nuestra historia

FRAY JUAN DE ZUMÁRRAGA (+1548) Primer obispo y arzobispo de México

Por Pbro. Rubén Pérez Ortiz

2ª. Parte

L

a vida de este religioso franciscano, primer obispo y arzobispo de México, ha dado ocasión a infinidad de aproximaciones biográficas a su persona dada su importancia como primer obispo que recorre como pastor nuestra patria mexicana. Este breve bosquejo nos da la idea de su importante papel desarrollado en México. Nació en Durango (Vizcaya) en fecha dudosa (1468?, 1476?). Probablemente hizo su profesión religiosa en el convento del Abrojo, del que era guardián en 1527. Allí le conoció el emperador Carlos V, y formó de él tan buen concepto que al erigirse el obispado de México, le presentó para ocuparlo (12-XII-1527). El nombramiento de Zumárraga coincidió con el de la primera Audiencia de México, que sustituyó a Hernán Cortés en el gobierno. Con los oidores de aquella Audiencia viajó el obispo electo, que aún no había recibido sus bulas a causa de la tensión entre el Papa (Clemente VII) y el Emperador. Esto hizo más difíciles los primeros pasos del nuevo prelado, todavía no consagrado. Llevaba también el título de protector de indios, cargo que le obligó a enfrentarse con

Antes de regresar a México recibió la consagración episcopal, en San Francisco de Valladolid (27-IV-1533).

la Audiencia, y aunque siempre actuó con moderación, no pudo evitar el choque. En carta al rey de 27 de agosto de 1529 refiere todo lo ocurrido, pide que se nombre nueva Audiencia y propone otros remedios. La primera petición fue atendida, pero el obispo recibió una reprensión y se le ordenó presentarse en la Corte, por real cédula de 25 de enero de 1531. En España se encontró con el ex oidor Delgadillo, que trató de difamarlo y presentó acusaciones contra él; pero triunfó la verdad y Zumárraga pudo recoger sus bulas, expedidas en 1530.

La Red... social

Por Eduardo Gloria

Se detuvo un año en España, tiempo que empleó en defender a los indios y en exhortar a dominicos y franciscanos para que fuesen a evangelizarlos. Debió salir de España en junio y llegar a México en octubre de 1534. En 1535 fue nombrado inquisidor apostólico en la ciudad y obispado; como tal, procesó y entregó al brazo secular a un cacique de Texcoco que seguía practicando sacrificios humanos. Este rigor no fue aprobado por la Corona, y dio ocasión a que los indios fueran declarados exentos de la jurisdicción del Santo Oficio. Zumárraga actuó como consagrante de los obispos don Francisco Marroquín, de Guatemala, y don Juan López de Zárate, de Oaxaca, en 1537. A fines del año siguiente consagró a Don Vasco de Quiroga, obispo de Michoacán. Los cuatro prelados se reunieron para tratar asuntos importantes, entre otros la reducción de los indios a pueblos, para facilitar su conversión, y la necesidad de más clérigos seculares. Todo

ello se recoge en su carta al Emperador de 30 de noviembre de 1537. Zumárraga asistió a la junta de obispos convocada por el virrey Mendoza a comienzos de 1539, con objeto de resolver los graves problemas referentes al bautismo de adultos y al matrimonio de los indios. También intervino en la junta eclesiástica de 1546, pero no conocemos su actuación personal en estas reuniones. Movido por su ardiente celo apostólico, pensó marchar a China, para misionar allí, pero no obtuvo licencia del Papa. El 11 de febrero de 1546 fue erigida en Metropolitana la sede de México, y Zumárraga designado arzobispo. El año 1547 lo pasó dedicado a su ministerio pastoral y a cuidar la impresión de las Doctrinas que había mandado publicar. Estaba ya muy enfermo, y al sentir próximo su fin, redobló el esfuerzo para administrar el sacramento de la Confirmación a muchos miles de indígenas. Murió en México, el 3 de junio de 1548, y fue sepultado en la catedral. Vivió, como fiel observante de las reglas de su Orden, en la más estricta pobreza. Por su iniciativa se fundaron el Colegio de la Santa Cruz de Tlatelolco, para la educación de niños indígenas, el Hospital del Amor de Dios, en México, para enfermos contagiosos, y otro hospital en Veracruz.

Monte santo

Por Alejandra María Sosa E. SIAME

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n México, después del Cerro del Tepeyac, el monte más significativo es, sin duda, la Montaña de Cristo Rey, corazón de México, no solo en sentido geográfico, sino espiritual, pues en él están los santuarios de Cristo Rey y de María Reina (también llamado de Santa María de Guadalupe), cuya bóveda representa la tierra y sirve de base a una monumental estatua de Cristo Rey en bronce, de 20 m. de altura. Recordemos que hace casi un siglo, el obispo de León, Gto, Monseñor Emeterio Valverde bendijo la montaña, la declaró ‘lugar santo’, le cambió el nombre de ‘Cerro del Cubilete’ a ‘Montaña de Cristo Rey’, bendijo un monumento dedicado a Cristo Rey (uno de varios anteriores al actual), consagró el país al Sagrado Corazón de Jesús y celebró Misa. El Papa Benedicto XV (a quien nuestro Papa actual admira y por quien quiso tener el mismo nombre) envió su bendición solemne. Y ahora su sucesor, el Papa Benedicto XVI celebrará la Misa el próximo domingo al pie de ese mismo monte. Cabe recordar que en la Biblia vemos que los montes son lugares privilegiados para que Dios se manifieste. En un monte Dios probó y premió la fidelidad de Abraham (ver Gen 22, 1-18); Dios se le reveló a Moisés en una zarza que ardía en el monte Horeb, la ‘montaña de Dios’, y pidió que le dieran culto ahí (ver Ex 3, 1.12). En otro monte, el Sinaí, le entregó las tablas de la ley (ver Ex 19, 1-2.10-11.20ss). Los montes siempre han formado parte relevante de la historia del pueblo de Dios. Y no solo en el Antiguo Testamento. También los Evangelios mencionan diversos montes: Jesús acostumbraba subir a un monte a orar (ver Mt 14,23; Mc 6,46; Lc 6,12); a buscar refugio de silencio y soledad (ver Jn 6,15); en un monte eligió a los Doce (ver Mc 3,13); pronunció el ‘sermón de la montaña’ (ver Mt 5,1ss); se transfiguró ante tres de Sus discípulos (ver Lc 9,28-36); oró antes de Su Pasión y fue aprehendido (ver Mt 26,30.36.47); fue crucificado, sepultado y resucitó (ver Jn 19,16-18.41-42; 20, 1-18); y desde un monte envió a Sus apóstoles a anunciar a todo el mundo la Buena Nueva (ver Mt 28, 16-19). Qué elocuente y qué bello que el Papa nos convoca al pie de este monte santo, para hablarnos y enviarnos a edificar el Reino de Dios en nuestro corazón, en nuestra familia y en nuestra nación.


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¿Muy sacale punta? ¿Por qué traicionamos nuestra vocación? Por P. Kino

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l asumir un estilo de vida, sea matrimonial o de consagración religiosa, comenzamos muy “sácale punta”. Palabras de fidelidad al esposo (a), al obispo, surgen de los labios con gran emoción. Hasta que la muerte nos separe. Obediencia y respeto al Obispo. Pero, con el paso de los años, si no ponemos los medios espirituales necesarios, podemos tender a que dichas palabras ya no sean coherentes con la realidad. He aquí algunos ejemplos: - El esposo: Recibe estas arras, signo de que no falte lo necesario en el hogar. Y ciertamente, no falta lo necesario para una fiesta, cervezas, botana, cds. de la Sonora Dinamita; un estéreo aunque sea del monte de piedad; el dominó; las cartas etc. Y ¿la leche?; ¿y las frutas y verduras para los hijos?; ¿y los cuadernos de la escuela o el libro de su catecismo?; Pues que coman en la casa de la abuelita y ella les dé cómo regalo de navidad sus cuadernos... - La esposa: Yo recibo las arras como prenda del cuidado que tendré de que todo se aproveche en nuestro hogar. Y se aprovecha de manera excelente comprando cosas superfluas. La mascarilla antiarrugas; la crema antibarros; la caminadora antilonjas; y ¿la buena administración de los bienes de primera necesidad? Pobres de los hijos, que a veces no traen ni para el camión para ir a la escuela. - El padrecito: Prometo obediencia y respeto a mi Obispo.

Y cuando te quieren cambiar de parroquia te molestas o te dan ganas de organizar a tus feligreses que te quieren mucho y no quieren que te vayas (ajá). Y cuando el obispo hace algo que consideras equivocado “despotricas” contra él. - La religiosa: Cumplir los votos de pobreza, castidad y obediencia. Pero con un carácter que mejor uno les dice que se casen, pues hasta amargados se pueden volver, y ni pichan, ni cachan ni dejan batear. Pero basta de ejemplos. Sigamos toda la vida buscando ser fieles. No olvidemos lo que San Ignacio llama el origen y fundamento, que en último término es la brújula de la vida. Volver al origen de la vocación matrimonial o religiosa; recuperar aquello que un día hizo decir sí a Dios a través de la vocación. ¿Por qué traicionamos? No es porque en el momento hayamos mentido en el amor y la fidelidad. Fueron palabras verdaderas, pero a la vez humanas. Tal vez con el paso del tiempo, se hizo a un lado la Gracia de Dios, que es la que nos ayuda a permanecer en ese “Sí” alegre y comprometido a pesar de las adversidades. Si confiamos solo en nuestras propias fuerzas caemos en la traición. Recomenzar desde Cristo. Fortalezcamos nuestro estilo de vida, confiando y acercándonos a la Gracia de Dios a través de los medios que nos da Cristo.

Una palabrita a los sacerdotes II Por Pbro. Lic. Héctor Colunga Rodríguez colunga46561@hotmail.com.

Queridos lectores: La semana pasada comencé a mencionar algunos aspectos en la vida ministerial que debemos corregir, para poder dar un mejor servicio. Algo de lo que se queja mucho la gente es de nuestras homilías, a veces no las preparamos, decimos lo que se nos ocurre, tratamos de todo menos de Dios y lo peor es que a veces no se nos entiende porque el sonido está en pésimas condiciones, o el templo tiene mala acústica o simplemente no hablamos bien ni claro. La homilía es la adecuación de la Palabra de Dios con la cotidianidad, se busca la aplicación práctica del Evangelio y adoctrinar a los fieles en las verdades de la fe. No es para regañar a la gente. Las homilías no deben ser largas y aburridas, tampoco cortas y sin contenido. No hay que utilizar palabras que proyecten imágenes negativas. Cristo constantemente decía palabras de consuelo, de libertad, de amor, de vida y así las palabras que salgan de la boca del sacerdote, deben de dar ánimo y esperanza a quienes lo escuchen. Cuando voy a dar clase al seminario a los alumnos de cuarto de teología, les digo que se está perdiendo la imagen del sacerdote que es líder en una comunidad y comprometido con ella, porque algunos ya no participan de las preocupaciones, angustias y dolores de sus fieles, mucho menos le interesa sus enfermos, moribundos, pobres o encarcelados. y los feligreses viven al margen de la realidad de su parroquia. Como somos figuras públicas, estamos en la mira de todos, y desgraciadamente siempre se fijan en lo malo que decimos y hacemos; cómo nos vestimos, con quién nos juntamos, cómo hablamos, etc.; por consiguiente hay que cuidar nuestra imagen de otro Cristo y hablar y actuar correctamente, dando buen testimonio de vida.

Es muy importante en la vida ministerial, saber escuchar. Las personas no buscan en el sacerdote grandes teologías o conceptos filosóficos, sino que se les dé un tiempo para escucharlos. Por desgracia, nos hemos llenado de activismo y no damos el espacio para aquellos que quieren desahogarse con nosotros. Los fieles se van contentos después de una buena charla, no tanto por lo que se le dijo, sino porque pudo dejar salir de su interior lo que le aterrorizaba e inquietaba. Siendo vicario parroquial aprendí algo muy importante: no hablar mal del obispo, ni del párroco, ni de los superiores, delante de los fieles, así sean de confianza; esto denota falta de caridad y comunión entre nosotros. Los sacerdotes debemos de cumplir con las reuniones de decanato, retiros espirituales, semana de actualización y convivencias sacerdotales. Esto nos ayuda a estar en comunión y participación fraterna. Lo que no debe faltar en el ministerio, además de la celebración de la Eucaristía y del oficio divino, es la devoción a la Virgen María, madre de los sacerdotes, para caminar con seguridad y confianza. Que Dios bendiga nuestro ministerio y lo haga muy fecundo para bien de las almas. Hasta la próxima.

S

i nos atrevemos a creer en la vida eterna, a vivir para la vida eterna, veremos cómo la vida se torna más rica, más grande, libre y dilatada. Benedicto XVI


María es un misterio:

Mi alma sacudió en REBATO, y tú arrebatadamente me declaraste libertad

Por Pbro. José Antonio Martínez Ortiz

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espués de haber conocido un poco sobre los dogmas acerca de María, podemos decir que nos falta mucho más por conocer de esta excepcional mujer, con razón llamada discípula perfecta de Cristo. Y caemos en la conclusión de que María va a ser siempre un Misterio:

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a. A causa de su humildad. 1. Por medio de la Santísima Virgen vino Jesucristo al mundo y por medio de Ella debe también reinar en el mundo. 2. La vida de María fue oculta. Por ello, el Espíritu Santo y la Iglesia la llaman alma mater. Madre oculta y escondida. Su humildad fue tan grande que no hubo para Ella anhelo más firme y constante que el de ocultarse a sí misma y a todas las creaturas, para ser conocida solamente de Dios. 3. Ella pidió pobreza y humildad. Y Dios, escuchándola, tuvo a bien ocultarla en su concepción, nacimiento, vida, misterios, resurrección y asunción, a casi todos los hombres. Sus propios padres no la conocían. Y los ángeles se preguntaban con frecuencia unos a otros ¿Quién es Ella? Porque el Altísimo se las ocultaba. O, si algo les manifestaba de Ella, era infinitamente más lo que les encubría. b. Por disposición divina. 4. Dios Padre a pesar de haberle comunicado su poder, consintió en que no hiciera ningún milagro al menos portentoso durante su vida.

Dios Hijo a pesar de haberle comunicado su sabiduría consintió en que Ella casi no hablara. Dios Espíritu Santo a pesar de ser Ella su fiel Esposa, consintió en que los Apóstoles y Evangelistas hablaran de Ella muy poco y solo cuanto era necesario para dar a conocer a Jesucristo. c. Por su grandeza excepcional. 5. María es la excelente obra maestra del Altísimo, quien se ha reservado a sí mismo el conocimiento y posesión de Ella. María es la Madre admirable del Hijo, quien tuvo a bien ocultarla durante su vida, para fomentar su humildad, aunque en su corazón la apreciaba y amaba más que a todos los ángeles y hombres. María es la fuente sellada, en la que solo puede entrar el Espíritu Santo, cuya Esposa fiel es Ella. María es el santuario y tabernáculo de la Santísima Trinidad, donde Dios mora magnífica y maravillosamente más que en ningún otro lugar.

E

n aquellos días aprendí,dónde hay que interrumpir la discusión para que no se transforme en embuste y dónde ha de empezar la resistencia para salvaguardar la libertad.

Benedicto XVI

maginar a los árabes con su thawb, (vestimenta o túnica de arábigos varones) deambulando en lo que fuera la península Ibérica en el año 711, imaginarlos por allí y por allá, durante ocho siglos, comunicándose noticias entre zutano, fulano y mengano (que son los llamados indefinidos de herencia árabe). Imaginarlos en el contexto bélico y agreste, donde a la voz de rebato todos sabían que les esperaba una contienda donde se jugarían la vida por la muerte. El rebato, era el llamado, la exhortación que les procuraban “centinelas” al pueblo árabe, para no bajar la guardia, para salir al hecho trágico, llámese un desastre natural cualesquiera, llámese brete. Y bien, estamos informados de que, la astucia árabe para los combates era sumamente buena, pues haciendo uso de sus ardides podrían sorprender con rebato al enemigo distraído. Pero no solo hemos imitado sus estratagemas, también como ejemplifiqué con los indefinidos seis escalones arriba mencionados; hemos heredado más de cuatro mil palabras de esta imperial cultura. ─Qué alboroto todo esto, que ni el

álgebra lo contó, ojalá después algún talismán nos ayude a entender─. El hecho es que, de la palabra rebato, brotó el verbo arrebatar, conservando aún la idea de coraje, violencia, borrascosa. Aunque, tenemos el arrebato también en el contexto un poco más sublime, en la obcecación. Místicos de nuestra Iglesia apostólica-romana y una; han sido premiados o más que premiados con arrebatos místicos. Que de todos modos sigue conservando la idea violenta pero ahora de ser abrazados por el amor de Dios, un arrebato de paz, pues Dios hace uso del oxímoron, ya que los arrebatos místicos son apresurados lentamente.

La Iglesia

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Canónigo José Ma. Ortega Robles

s la reunión de todos los bautizados en la casa del Padre.

El templo material es como el cascarón de los pollitos.

Así como en casa, sobre todo a la hora de la comida, todos los hijos al Padre lo llaman papá y aprovechan para pedirle lo que les encargó el maestro o lo que les hace falta o quieren, así también en la casa de nuestro Padre Dios nos reunimos para darle gracias, reconocemos su amor y le pedimos perdón que nos debe nacer de corazón por lo que lo hemos abandonado. La Iglesia de Dios es la reunión de todos los bautizados, de todos sus hijos de toda su familia. El templo de Dios es su casa y casa nuestra ¿Qué haría una familia sin la casa? ¿Podría vivir segura a media calle con sus pertenencias y soportar las inclemencias del tiempo? Alabemos a Dios en todas partes, de manera especial en su templo nuestra casa.


Los libros y sus autores Néstor José Didier Córdoba Argentina, Brujas 2010, 131 págs.

Por Mtro. Luis Marino Moreno F.

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Pedagogía del Silencio

n medio de una sociedad consumista y despersonalizante, la atención del hombre se encuentra distraída con propuestas ruidosas que le llegan desde el exterior tratando de dominar el ejercicio de la libertad. Es así que tantas veces no puede hacer lo que quiere y hace lo que no quiere.

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Iglesia Universal VATICANO.- El Papa Benedicto XVI, en su mensaje previo al rezo del Ángelus, el domingo pasado, en la Plaza de San Pedro, afirmó que es solamente cuando se confiesan “sinceramente las propias culpas a Dios, que se encuentra la verdadera paz y la verdadera alegría”. Benedicto XVI lamentó que, a pesar de ello, “a veces, el hombre ama más las tinieblas que la luz, porque está apegado a sus pecados”. En referencia al pasaje evangélico de hoy, en el que Jesús asegura que “es necesario que el Hijo del hombre sea levantado en alto, para que todos los que creen en Él tengan Vida eterna”, el Papa señala que “Jesús será alzado en la Cruz, para que cualquiera que está en peligro de muerte a causa del pecado, dirigiéndose a Él con fe, que ha muerto por nosotros, sea salvado”. ROMA.- Sacerdotes y profesores del Pontificio Colegio Mexicano de Roma acudieron al ángelus de este IV Domingo de Cuaresma a la Plaza de San Pedro para desear al Santo Padre un buen viaje a México y Cuba en ocasión de su Viaje Apostólico a estos dos países del continente americano. Con sombreros charros y la insigne bandera nacional, la comunidad de mexicanos en Roma, acudieron a la plaza, rezaron y cantaron tradicionales melodías mexicanas, luego que el Papa hiciera su alocución sobre el sentido del pecado, su perdón y el papel de la reconciliación en el alcance de una vida en paz y alegría. Ante los fieles congregados, el Papa pidió oraciones por su próximo viaje a México y Cuba; en castellano, envió un particular saludo a los sacerdotes y religiosas que habitan el Pontificio Colegio Mexicano de Roma y saludó con afecto las expresiones populares de Cielito Lindo y México Lindo y Querido.

En el silencio habita la posibilidad de regreso desde el exterior hacia el interior del hombre. Esta experiencia avalada por 30 años de trabajo nos muestra cómo a través de él, se logra desarrollar la atención consciente y el cultivo de nuestra propia interioridad. El silencio es un valor fundamental para nuestra educación. Hay que aprenderlo y practicarlo para conocernos mejor. Si sabemos escuchar nos permitirá recuperar los auténticos valores como la libertad y la capacidad de amar. Atrévete a experimentarlo y mantente atento para valorar y disfrutar los cambios que ocurrirán en tu vida al descubrir el verdadero amor a través del silencio. Néstor José Didier Egresó como psicopedagogo en 1966 en la Universidad Católica de Santa Fe. Realizó teatro con sordos durante 25 años con reconocimiento de la UNESCO. La propuesta de Pedagogía del Silencio fue reconocida en distintas provincias por el Ministerio de Educación, encuadrándola en la Red Federal de Formación Docente Continua. Realizó clínica privada. Creó la Casa del Silencio. Es docente de la Asociación para el Progreso de las Ciencias Humanas.

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uando la política promete ser redención, promete demasiado. Cuando pretende hacer la obra de Dios, pasa a ser, no divina, sino demoníaca. Benedicto XVI

Iglesia en México MÉXICO.- El Nuncio Apostólico en México, Mons. Christophe Pierre, expresó su confianza en que la visita del Papa Benedicto XVI sea una oportunidad para encontrar el camino que lleve al país a encontrar la paz y erradicar la violencia. “Por qué no, si la venida del Papa puede ser una oportunidad para esta sociedad, de encontrar un camino para que se termine esta violencia, eso sí, lo deseo profundamente”, expresó en conferencia de prensa. MÉXICO.- El secretario general de la Conferencia Episcopal de México y obispo auxiliar de Texcoco, monseñor Víctor René Rodríguez Gómez, hizo pública una declaración, el 19 de marzo, con motivo de la visita de Benedicto XVI a México. En la misma se dice: “Los Obispos de México, agradecidos por esta gracia que constituye para la Iglesia la Primera Visita Apostólica de Su Santidad Benedicto XVI a América, nos sentimos bendecidos en el Señor porque el Vicario de Cristo está entre nosotros. La Iglesia de México se ha preparado, a través de sus parroquias, para recibir al Papa, y celebrar con su llegada una fiesta espiritual donde la fe en Jesucristo sea favorecida y fortalecida en la alegría, cordialidad, paz y esperanza. SAN LUIS POTOSÍ.- El pasado domingo 18 de marzo, el Sr. Arzobispo, Don Luis Morales Reyes, cumplió su décimo tercer aniversario de haber llegado a nuestra Iglesia Potosina. Don Luis Morales, fue nombrado por el Papa, ahora beato Juan Pablo II, como segundo Arzobispo de nuestra Iglesia Potosina el 20 de enero y tomó posesión el 18 de marzo de ese 1999. Desde su llegada a la Arquidiócesis ha impulsado fuertemente el Plan Diocesano de Pastoral, en un primer término el que fue promulgado en el año 2001 y posteriormente el nuevo Plan, propuesto para los años 2009-2015. Realizó su primera Visita Pastoral, del 2002 al 2004, a parroquias, movimientos laicales, religiosos, religiosas y Seminario; y posteriormente la segunda en los años 2007-2009. Restauró en su totalidad la Catedral Metropolitana y construyó el Aula Magna del Seminario Mayor. Entre otras tantas obras, tanto materiales como pastorales, Don Luis Morales ha sido el fundador de nuestro Semanario “La Red”. Felicidades y Gracias, Don Luis.


La estatura de Jesús

Aldo Blanco Músico Cantautor Católico. Comentarios: aldo.blanco@hotmail.com

El canto del destierro

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l pueblo de Israel ha sido llevado al cautiverio, lo han conquistado guerreros poderosos, fueron sus propios pecados y haber confiado más en los hombres que en Dios, los que propiciaron esta situación. Han desaparecido los cantos de alegría en Israel, todo es dolor y llanto: A orillas de los ríos de Babilonia, estábamos sentados llorando acordándonos de Sión en los álamos de la orilla colgábamos nuestras cítaras. Allí mismo nos pidieron cánticos nuestros deportadores nuestros raptores, alegría: Cantad para nosotros un canto de Sión. ¿Cómo podremos cantar un canto a Yahvé en un país extranjero? Salmo 137, 1-4

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abía algunos griegos de los que subían a adorar en la fiesta. Estos se dirigieron a Felipe, el de Betsaida de Galilea, y le rogaron: «Señor, queremos ver a Jesús.» Felipe fue a decírselo a Andrés; Andrés y Felipe fueron a decírselo a Jesús. Jesús les respondió: «Ha llegado la hora de que sea glorificado el Hijo de hombre. En verdad, en verdad os digo: si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda él solo; pero si muere, da mucho fruto. El que ama su vida, la pierde; y el que odia su vida en este mundo, la guardará para una vida eterna. Si alguno me sirve, que me siga, y donde yo esté, allí estará también mi servidor… Y yo cuando sea levantado de la tierra, atraeré a todos hacia mí (Jn 12,20-26.32).

“La altura del amor es la altura de Jesús, y a esta altura nos atrae a todos… cuanto más renunciemos a algo por el gran Amor, tanto más grande y rica se hace la vida” (Benedicto XVI). Jesús, en el Cuarto Evangelio, vive en la tensión de su hora. Esta hora parece ser su glorificación (Jn 17,1), una glorificación que no tiene que ver con su resurrección únicamente, sino más directamente con su muerte en la cruz (cf. Jn 7,30; 8,20; 12,2324; 12,27; 13,1). Esa hora es el paso de este mundo al Padre, es su Pascua. Ese paso lo da al ser elevado en la cruz. Cuando María su madre le presenta la complicada situación de la escasez de vino en la boda de Caná, crea tensión su respuesta, pues su primer argumento es que no ha llegado su hora… mientras que hacia el final del libro de los signos, con la llegada de los griegos, Jesús proclama que su hora ha llegado. De alguna manera eso parece señal, tanto del inicio como de la culminación de su ministerio. Caná inaugura su hora y la llegada de los griegos la madura. La hora de Jesús, es una hora de salvación (cf. Jn 4,21.23; 5,25.28). La llegada de los griegos parece señalar la universalidad de dicha salvación, pues en ese contexto Jesús declara que cuando sea elevado atraerá a todos hacia Él.

El contacto de Jesús con los no judíos parece intensificar el tema de la “hora”, pues ese concepto “late” más fuerte tanto en el contacto con los samaritanos como en el contacto con los griegos. Así, la hora de la elevación de Jesús marca su alcance a todos los que están lejos. El profundo mensaje teológico de la hora de Jesús, es decir, de su Pascua, tiene un fuerte acento misionero: la hora de Jesús se cumple atrayendo a todo el cosmos hacia Él, una universalidad representada en los griegos que han sido atraídos a Jesús. La atracción de Jesús es una atracción de amor, pues todo el “movimiento” inicia con el profundo amor del Padre que envía a su Hijo al mundo con el proyecto de salvar al mundo, mientras que Jesús sube a la cruz como expresión del amor con que amó a los hombres durante su ministerio: “habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo (Jn 13,1). En ese sentido se entienden las palabras del Papa: La altura del amor es la altura de Jesús, y a esta altura nos atrae a todos… cuanto más renunciemos a algo por el gran Amor, tanto más grande y rica se hace la vida.

El canto del pueblo de Israel cesa por la esclavitud que sufre, ya no son libres, ya no pueden subir con alegría y gozo al magnífico templo de Jerusalén; ha cesado el culto, el templo ha sido totalmente destruido. Eso mismo sucede cuando una persona es esclavizada por el pecado y por el vicio, y se deja guiar por sus propias pasiones; se va destruyendo el templo que Dios ha edificado en su corazón y cesa el canto y la alabanza. ¿Cómo pedirle a alguien que le cante a Dios, si se encuentra alejado de Él? ¿Cómo podrá levantar sus manos y decir: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu Nombre…? Cuando el pueblo de Israel vio hecho realidad lo que habían profetizado desde hacia muchos años por medio de los profetas, se arrepintió de sus pecados y valoró lo que había perdido, la protección de Dios. En estos tiempos de Cuaresma debemos revisar nuestro propio templo espiritual, a lo mejor no lo hemos atendido como debe ser, es probable que ya tenga telarañas y es probable también, que no haya canto y alabanza para nuestro Dios. Es tiempo de restaurar el culto a nuestro Señor Jesucristo. Pasado el tiempo Dios permite que regresen los cautivos a Israel y, ¿saben cómo regresan?, lo dice el salmo 126: Cuando Yahvé repatrió a los cautivos de Sión, nos parecía estar soñando entonces se llenó de risas nuestra boca, nuestros labios de gritos de alegría. Los paganos decían: ¡Grandes cosas ha hecho Yahvé en su favor! ¡Sí, grandes cosas ha hecho por nosotros Yahvé, y estamos alegres! ¡Recoge, Yahvé, a nuestros cautivos sean como torrentes del Negueb! Los que van sembrando con lágrimas cosechan entre gritos de júbilo Al ir, van llorando, llevando la semilla; y vuelven cantando, trayendo sus gavillas. Los cautivos regresan cantando, ahora son libres, se ha restaurado el culto. Nosotros también debemos restaurar el templo que Dios ha edificado en nuestro corazón y ofrecerle nuestro canto y nuestra alabanza. Los invitamos a la presentación de Salmos y algo mas para meditar la Cuaresma el jueves 22 de marzo a las 8:00 p.m. en la Iglesia Catedral. Los esperamos.


LCC Angélica Maldonado Morales

“Nunca se acostumbren a la Eucaristía, vívanla con profundo respeto y fe” Institución Permanente de Ministerios Laicales

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l 10 de marzo en la S. I. Catedral Metropolitana Potosina, se llevó a cabo en solemne Concelebración Eucarística presidida por nuestro Pastor, Mons. Luis Morales Reyes, la INSTITUCIÓN DE MINISTERIOS LAICALES PERMANENTES DE LECTORADO Y ACOLITADO. Los siete laicos que recibieron el Ministerio Permanente del Lectorado son: Salatiel Guadalupe Salinas Cuevas; Gustavo Alonso Montoya; Felipe Alvarado García; Filiberto García Rosales; Manuel Rivera Monroy y José Juan Esparza Armendáriz a quienes nuestro señor Arzobispo, hizo entrega de las Sagradas Escrituras y los exhortó a no apartarse ni un solo día de la Palabra de Dios que van a proclamar. Y los cinco laicos que recibieron el Ministerio Per-

manente del Acolitado son: Ismael Ponce Silva; Gerardo Márquez Camacho; Pedro Ignacio Martínez de Korres de Ávila; Juan Manuel Zárate Rodríguez y Gabriel Mejía Lira, a quienes nuestro Pastor entregó una Patena y las sagradas formas, símbolo de su compromiso con Jesús Eucaristía a quien deben fidelidad y les dijo: “Nunca se acostumbren a la Eucaristía, nunca, no tomen la Santa Misa como una costumbre, vívanla, ámenla y preséncienla con profunda fe y profundo amor”. Nuestro Pastor felicitó a los nuevos Lectores y Acólitos laicos, que llenos de evidente júbilo agradecieron el apoyo que recibieron de parte del Pbro. José de Jesús López Castillo, Director de la Escuela de Ministerios Laicales, así como su colaborador, el Pbro. Carlos Palomares.

Retiro Espiritual Cuaresmal del Decanato San Luis Rey

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l viernes 9 de marzo del 2012, en la Parroquia Jesús Divino Maestro de la colonia Loma Alta, se llevó a cabo un retiro espiritual cuaresmal, en el que se dieron cita un gran número de fieles del Decanato San Luis Rey, el cual fue dirigido por los Presbíteros Carlos Franco Hernández y Ernesto Curiel Arechavala, ambos Legionarios de Cristo, quienes emitieron sabias y emotivas reflexiones sobre cómo vivir la Cuaresma de tal forma que nuestras acciones, pensamientos, actitudes y omisiones sean GRATAS A LOS OJOS DE DIOS, viviendo la Cuaresma de la mejor manera posible. En este Retiro se profundizaron y reflexionaron detenidamente las siguientes preguntas: ¿Qué significa para mí la Cuaresma?, ¿Es realmente un momento de especial preparación

Semana Vocacional en la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción del corazón para amar más a Cristo?, ¿Qué valor le doy yo al sacrificio, al ayuno y a la penitencia?, ¿Cómo busco que se viva en mi familia?; ¿TENGO ALGÚN PROPÓSITO CONCRETO PARA ÉSTA CUARESMA?. Dicho Decanato está conformado por las Parroquias de la Sagrada Familia de Nazareth, San Pío X, Jesús Divino Maestro, que fue la Parroquia sede del Retiro, Nuestra Señora de las Tres Ave Marías, Divina Providencia, Nuestra Señora del Buen Consejo, Inmaculada Concepción de María, María Madre de la Divina Gracia, Nuestra Señora de Fátima, Nuestra Señora de los Remedios y Santuario de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro.

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on gran entusiasmo se realizó LA SEMANA VOCACIONAL en la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción, Santa María del Río, en la cual los seminaristas a cargo, Ramiro Hernández y José Inés, dieron temas a niños jóvenes y adultos, proyectando también películas con temas de interés; concluyendo el sábado 10 de marzo con una marcha que se realizó por las principales calles de nuestro pueblo.


Se realizó exitosamente la “Semana por la Vida”

Por LCC Angélica Maldonado Morales

“Aprendamos a ser padres responsables”

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l pasado 17 y 18 de marzo en la Casa de Acción Católica se llevó a cabo la Semana por la Vida”, bajo el lema “El Pueblo de la Vida, celebra la Vida”, con el objetivo de fortalecer el proceso de formación para ser capaces de comunciar vida y esperanza en un mundo donde se habla de todo tipo de muerte y violencia. Y fue precisamente en este marco de la “Semana por la Vida” que la reconocida doctora Pilar Calva Mercado impartió el sábado 17 y el domingo 18 de marzo el Taller titulado: “La responsabilidad de ser Padres” en la Casa de Acción Católica, así como el domingo 18 de marzo, en la misma Acción Católica donde la prestigiada doctora los orientó para que establecieran el firme compromiso de ser PADRES RESPONSABLES, CONSCIENTES DE SUS ACTOS. Posteriormente se clausuró la Semana de la Vida con una Celebración Eucarística en la S.I. Catedral Metropolitana Potosina presidida por nuestro Pastor, Mons. Luis Morales Reyes acompañado del Padre Pedro Sánchez Solís, titular de la Dimensión de Pastoral Familiar, quien sin duda ha hecho un esfuerzo invaluable apoyado por los coordinadores de esta Dismensión: Ing. Carlos Cepeda Blanco y la Señora Lupita Rodríguez de Cepeda.

Por demás interesante el Taller que impartió la Dra. Pilar Calva Mercado, organizado acertadamente por la Dimensión de la Pastoral Familiar de nuestra Arqudiócesis Potosina.

La Semana de la Familia concluyó con una solemne Concelebración Eucarística presidida por nuestro Pastor, acompañado del Padre Pedro Sánchez Solís.

La doctora Pilar Calva quien es médico cirujano, con especialidad en Genética Humana y una subespecialidad en Citogenética, impartió a detalle temáticas por demás interesantes en torno a la vida, pero además explicó el Método Billings para que los matrimonios ahí presentes promuevan en sus Centros Billings esta forma de planificación familiar, que bien valdría la pena que se siga dando a conocer para que no se practiquen los método anticonceptivos artificiales que tanto daño hacen por las severas secuelas que deja en quienes los utilizan.

“Seamos fieles, justos y solícitos como San José” Festividad en honor a Nuestro Patriarca San José

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Acompañado por una veintena de sacerdotes, Don Luis presidió las fiestas en honor a San José

l pasado 19 de marzo del 2012, Don Luis Morales Reyes, presidió la solemne concelebración Eucarística en honor a nuestro Señor San José, Padre adoptivo de Jesús de quien hizo en su homilía una extensa lista de las virtudes, cualidades y carismas que resvisten a este gran Santo de Dios a quien debemos todos imitar: “Nuestro Señor San José, fue el custodio solícito de nuestro Salvador, y fue el patriarca que tanto vio el rostro de su hijo Jesucristo. Les invito a verse en el espejo de sus virtudes: CUSTODIO SOLÍCITO DE JESÚS, HOMBRE FIEL Y JUSTO, llamado también “El hombre del silencio y la prudencia”, fue el hombre que alimentó a Jesús con su trabajo honesto, honrado, siempre le tuvo un profundo amor a Jesucristo y a su Padre Dios, porque fue un hombre que supo escuchar perfectamente bien la Palabra Divina”. “Todo lo que hizo por Jesús y María Santísima, lo hizo con mucho gusto, no por obligación, nunca vio sus responsabilidades hacia ellos como una carga, lo

hizo con profundo amor, entrega, buena disposición y con la fuerza que lo impulsó el amor que sentía por ellos. La Santidad de San José era alegre, no se veía en él amargura alguna, sino una cotidiana FIDELIDAD A DIOS”. “San José es llamado “el hombre del silencio” porque supo apartarse del mundo para poder escuchar al ángel cuando le daba las órdenes del Señor para aceptar a María nuestra Madre como su esposa y aceptarla con mucha alegría en su casa, así como a huir a Egipto cuando se le pidió que salvara a la familia”. “Nosotros muchas veces no sabemos escuchar la voz de Dios porque no sabemos apartarnos del ruido que contamina nuestro corazón, nuestros sentidos y nuestra mente, por eso no le escuhamos y no lo obedecemos, ni mucho menos le somos fieles, porque ése ruido nos contamina el alma”.


MARZO 25 DE 2012

José el santo, el virtuoso, el padre. José el hombre que amó Dios

Por Ricardo Guerrero Romero

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n la colonia los Reyitos se escuchó una basta catequesis sobre a devoción a San José que realizó el Pbro. Polo, párroco de una de las muchas parroquias cobijadas bajo el patrocinio del “justo varón” quien fue escogido por Dios para ser el esposo de Santa María y hacer las veces de padre de Jesús en la tierra. El párroco Apolonio Villa, antes de dar inicio a la Eucaristía en honor a San José, enseñó a la feligresía que durante los primeros siglos de la Iglesia la veneración se dirigía principalmente a los mártires y que con probabilidad se veneraba poco a San José, sin embargo nunca se vio de lado el efecto de su labor, para la paternidad divina de Jesús. Desde las más antiguas creencias y tradiciones pasando por los “Padres de la Iglesia”: San Agustín, San Jerónimo y San Juan Crisóstomo, et al, quienes ya nos hablan de San José, −los mencionaba puntualizando la doctrina josefina−. La enseñanza de San José nos viene desde la perspectiva nominal, pues, José en hebreo significa: el que va en aumento. Hace insinuación a que así se desarrollaba el perfil de José, crecía de virtud en virtud, y cómo no, si alcanzó la santidad, obrando como Dios le mandaba y siendo el papá de Jesús. A san José se le muestra como modelo de padre y esposo, patrón de la Iglesia universal, en otros lugares, de los trabajadores, de infinidad de comunidades religiosas (en estos lares potosinos si que lo hay) y de la buena muerte, −en todas partes, pues todos morimos−. Antes y durante la celebración, se noto en el semblante de la asamblea, una mirada de felicidad y un gesto de pensamiento, un espacio de paz y un suceso de recogimiento, una muestra de amor y un patrono de Justo ejemplo. Señor san José; implora por nosotros.

En la Colonia Reyitos. lugar donde se localiza la parroquia dedicada precisamente al Sr. San José, celebró a su patrono, el P. Apolonio estuvo al frente de esta celebración

Villa Hidalgo, fiesta de San José:

Por Pbro. Oscar Rocha

Envío de 65 misioneros y bendición de una etapa más del Centro Parroquial Con Mucha alegría y entusiasmo, se llevaron a cabo las fiestas anuales del Sr. San José, en la parroquia de Villa Hidalgo. La Eucaristía solemne del día de la fiesta, fue presidida por Mons. Antonio Torres, y participaron en la concelebración los sacerdotes del decanato “Beato Pío IX”, en dicha ceremonia, la solemnidad de San José, fue engalanada con la participación muy alegre de todas las comunidades de la parroquia, como con la participación de muchas niños y niños en el sacramento de la confirmación y la primera comunión. Es de resaltar, que en la Misa solemne, fueron enviados 65 Misioneros, en coordinación con Nuestro Sr. Obispo, con la Diócesis y la Misión permanente, para animar con la Misión de la Iglesia 20 centros de evangelización, sobre todo en la cabecera parroquial, recibieron un mensaje alentador para la

Misión de Mons. Torres Herrera, como también su cruz Misionera y un morral con la Imagen de la Virgen de Guadalupe y San José. Después dela Misa, se hizo la bendición de una etapa más lograda, en el Centro Pastoral comunitario Parroquial; que son dos salones y baños y regaderas, que son de utilidad para la comunidad, sobre todo para los retiros; uno de los salones nuevos fue consagrado al Beato Juan Pablo II. De parte del Párroco Oscar Rocha Velázquez, por este medio, agradece su apoyo en la novena y fiesta de San José, como también el apoyo de su parroquia y muchas familias para la restauración material en la construcción del nuevo curato y la construcción del Centro Pastoral comunitario parroquial, y al mismo tiempo lo pone al servicio de la Diócesis.

Felicitamos a las parroquias Villa de Zaragoza San José de Gómez San José Alburquerque Santuario de San José Obrero y un sin número de capillas que tienen como titular a

San José

por sus fiestas patronales


“Gracias por su vida ejemplar y su fecundo ministerio” Imponente despedida al Padre Juanito Almazán Nieto Por LCC Angélica Maldonado Morales

“Debemos darle gracias a Dios por su vida ejemplar y fecundo ministerio sacerdotal y ponemos en sus labios las palabras del Libro de la Sabiduría: “Supliqué y se me concedió la prudencia; invoqué y vino sobre mí el espíritu de sabiduría. A él, sacerdote que vivió plena y gozosamente la Eucaristía, Dios le concedió una larga y fructífera vida; en la ancianidad siguió dando fruto. Experimentó una gran soledad habitada por Dios: silencio y oración. Fue probado por una larga enfermedad. Se fue al cielo de repente, a la dicha y a la luz de Dios”. “Claro está que dejó un vacío en muchísimos corazones, amó entrañablemente y sin distinción a todos. Su rostro reflejaba una larga fortaleza, serenidad, sabiduría, alegría y una honda y sólida vida interior”.

Se despidieron el pasado 16 de marzo, los restos mortales del P. Juanito Almazán Nieto en la Parroquia de Ntra. Sra. de los Dolores de Morales de la fracción Morales ante la conmoción de cientos de fieles.

López

JOHN CARTER

“J

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Indicó nuestro pastor en su sentida homilía: “Celebramos la muerte y la vida en el cielo del padre Juanito Almazán Nieto, sacerdote ejemplar y muy virtuoso. Cumplió 96 años de vida y más de 70 años de sacerdote, todo es una señal de la gran benevolencia de Dios”.

Aranda

ohn Carter” es una cinta en 3D muy entretenida con un fino toque retro que le dá valía y significado a todos aquellos seriales clásicos de la ciencia ficción más pura, aquella en donde la aventura jamás termina, donde los universos imaginarios están más que establecidos y los personajes son instalados en importantes roles de heroísmo, fortalezas, ambiciones, luchas por el poder y espíritus guerreros, en medio de intergalácticos combates por la libertad.

n solemne concelebración Eucarística presidida por nuestro Pastor Mons. Luis Morales Reyes, acompañado del arzobispo emérito, Mons. Arturo Antonio Szymanski Ramírez y del obispo de Matehuala, Mons. Lucas Martínez Lara, se dio el pasado 16 de marzo el último adiós al Padre Juanito Almazán Nieto, en la Parroquia de Nuestra Señora de los Dolores de la fracción Morales, a la cual él pertenecía. Más de cincuenta sacerdotes, cientos de fieles laicos, religiosas y familiares se dieron cita en la misa exequial para darle el último adiós al Sacerdote que –como dijo nuesto señor Arzobispo, Mons. Morales Reyes-fue ampliamente conocido por su fama de santidad, un gran confesor, sabio formador de Sacerdotes, heroico y bondadoso servidor de los enfermos, promotor de valores educativos, galardonado por autoridades civiles, amado por sus excelentes virtudes sacerdotales.

onso Por Alf

Cabe señalar que la Parroquia de Morales fue minúscula para cientos y cientos de fieles que acudieron a despedir al Padre Juanito Almazán, muchos de ellos, “chavos banda”, quienes le lloraban con profundo dolor, recordando tal vez cómo es que los convirtió y los exhortó a guiarse por el Evangelio de Cristo, haciéndose amigos de él, pues nunca dejó de orientarlos.

Para muchos quizá no suene tan conocido el nombre de un héroe como John Carter – Superman, Spider- Man, Batman, Iron Man, los X-Men, son superhéroes más populares, por supuesto – pero cuando hablamos de que John Carter fue un personaje creado por el mítico artista norteamericano Edgar Rice Burroughs ( también creador de Tarzan ) para la serie literaria titulada “Barsoom”, el nombre de Carter adquiere mucha más importancia. “Barsoom” es una historia emblemática de la ciencia ficción que fue dividida en 11 tomos publicados desde el año 1912 hasta 1943. La relevancia que tiene tanto “Barsoom” como John Carter es que es el antecedente directo y oficial de cómo los célebres superhéroes surgirían a futuro en historietas cómicas de acción y aventura para beneplácito de sus seguidores adeptos al género. Incluso, tanto George Lucas como James Cameron se han basado originalmente en “Barsoom” para poder crear sus sagas más éxitosas como “Star Wars” y “Avatar”, respectivamente. Gracias a Barsoom y a la figura de Carter, podemos seguir disfrutándo de tan colosales y épicos relatos del cine. “John Carter” es dirigida por Andrew Stanton y estelarizada por Taylor Kitsch, Lynn Collins, Willem Dafoe, Mark Strong, Samantha Morton, Ciarán Hinds, Dominic West y Polly Walker. Esta cinta se basa en efecto, en la primera novela de “Barsoom”, titulada “A Princess Of Mars”. El soldado John Carter, combatiente en la Guerra Civil, es transportado inesperadamente a un planeta desconocido donde conocerá a personajes fascinantes, pero al mismo tiempo con una actitud bélica. La Princesa Dejah Thoris hace todo lo posible por salvar a su pueblo de la esclavitud y una guerra está por comenzar. John Carter podría ser un elemento escencial para combatir y derrotar a los tiranos. Fuera de algunos diálogos torpes y contadas secuencias bajas en ritmo, el director Andrew Stanton – autor de las reconocidas “ Buscando a Nemo” y “Wall E” – hace un positivo debut realizando su primera cinta en acción real, después de filmar en animación. Stanton es fiel al espíritu de la obra de Rice Burroughs, justo en el año en que precisamente se cumple el primer centenario de su saga planetaria “Barsoom”. Taylor Kitsch y Lynn Collins convencen en sus roles centrales, pero son los actores de soporte los que brillan más, tal como el caso de Willem Dafoe y Samantha Morton, interpretando a Tars Tarkas y Sola, los Tharks aliados de Carter. La música de Michael Giacchino, complementa sobriamente cada una de las escenas. “John Carter”, es un justo homenaje a la tradicional ciencia ficción y a lo que representa: la posibilidad de soñar y de imaginarnos en distintos universos, universos donde existe la paz. Sigan enviando sus comentarios, aplausos o rechiflas: ponchoaranda@hotmail.com, en Facebook: Poncho Aranda L


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MARZO 25 DE 2012

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uenta Diógenes Laercio (412-323 a.C.) que cuando Platón, haciendo gala de su autoridad magisterial, se atrevió a decir del hombre que era un «bípedo implume», uno de sus adversarios filosóficos, Diógenes el cínico, echó a la Academia un pollo desplumado con un letrero que decía: «He aquí el hombre de Platón». ¡Excelente réplica! Cuando definimos, empequeñecemos; es decir, nos equivocamos. Si, como dijo alguien, el hombre no es más que un animal enfermo, ¿qué diferencia hay entonces entre él y un perro con moquillo? En realidad, son muchas las cosas que podrían decirse acerca del ser humano: que es una caña pensante (Pascal), un animal simbólico (Cassirer), un carnívoro agresivo o un mono desnudo (Desmond Morris). Lo que casi nunca se dice es que «no es bueno que esté solo» (Génesis 2, 18); y, si observamos bien, veremos que ésta es, precisamente, la primera y casi única declaración que hace Dios acerca de la criatura del sexto día. Dios no define; más bien, constata y advierte que la soledad humana no es de ninguna manera una cosa buena. Como si dijera: -Es verdad que el hombre, esta criatura singular, es muy semejante a una caña -¡lo agitan tantos vientos, al pobrecillo!-, que a veces se enferma, abstrae, coge el compás y traza figuras geométricas; que navega en Internet, se interna en el ciberespacio, camina con dos pies y a veces es un tanto agresivo, sobre todo cuando los atascos de tráfico le impiden llegar a tiempo a sus citas. Todo esto es muy cierto, pero no es suficiente; como dijo Albert Camus, un hijo mío excelente que se decía ateo, esto viene después, esos son juegos: antes hay que decir que no es bueno que ande por la vida sin quién vea por él. (Curiosamente, en la literatura prehispánica de México, hay un relato de la creación del hombre en el que los dioses hablan entre ellos en los siguientes términos: «He aquí que el hombre está triste, hagamos algo para que esté contento, a fin de que tome gusto en estar en la tierra, que nos alabe y nos cante y nos alabe». Cf. Salvador Toscano, La literatura prehispánica de México. No, Dios no quiere ver al hombre triste. Hagamos algo para que esté contento). Numerosos estudios han puesto de manifiesto recientemente la enorme verdad contenida en la afirmación bíblica citada hace un momento. «En 1974, por ejemplo, la doctora Lisa Berkman dirigió un estudio con 7.000 personas en Alameda Country, California, en el cual se ponía de manifiesto que las tasas de mortalidad entre quienes tenían muchos vínculos sociales eran de dos a tres veces más bajas que entre los que vivían aislados. Y un estudio realizado a lo largo de diez años por la Universidad de Michigan con 2.754 adultos de Tecumseh, Michigan, confirmó estos resultados: la tasa de mortalidad de los individuos con mayor número de contactos sociales eran de dos a cuatro veces menor que la de quienes carecían de una red de apoyos sociales» (Cf. Barbara Powell, Las relaciones humanas, Barcelona, Urano, 1998, p.23).

Otro estudio de mismo género realizado entre 12.000 japoneses emigrados a los Estados Unidos hizo ver lo siguiente: que los japoneses que adoptaban las costumbres occidentales tendían a desarrollar las mismas patologías mentales y físicas que los norteamericanos, mientras que los que conservaban las costumbres japonesas (reunirse a beber té con los amigos de toda la vida, sostener largas pláticas vespertinas, dedicar horas enteras a arreglar mazos de flores en compañía de la familia) se mantenían tan sanos como si nunca hubieran salido de su país natal. Y, por el contrario, «la proporción de enfermedades del corazón entre los que se occidentalizaban era cinco veces mayor que entre quienes conservaban sus lazos comunitarios». «Según recientes investigaciones –prosigue la doctora Powell-, ciertos factores psicosociales como la soledad pueden afectar de forma negativa al sistema inmunológico humano, y hacernos así más susceptibles a la enfermedad».

Los hombres y mujeres solos tienden a enfermarse con más facilidad, con mayor frecuencia y mucho más gravemente que los que cuentan con amistades significativas capaces de sostenerlos con su afecto en los momentos de dificultad; por tal razón son también más vulnerables a los arañazos cotidianos de la muerte. Aislarse, querer vivir –como pedía Nietzsche- lejos del rebaño, eternamente ausentes de los intereses que nos ligan a los demás, no es sólo transgredir una advertencia divina, sino exponerse a ver quebrantada la salud del alma y el vigor del cuerpo. Durante los seis días de la creación, Dios no tiene en la boca más que elogios (Y vio que era bueno, dice el libro santo como quien repite el estribillo de una bella canción). Todo lo que salía de sus manos le parecía grande y hermoso, pero sólo de una cosa dice exactamente lo contrario, es decir, que no es buena: la soledad del hombre. Y vio Dios que no era bueno. Y si es Dios quien lo dice, amigos, imagino que por algo será. ¿O no es así?

El Padre Juan Jesús Priego presenta su libro

La sonrisa del ángel,

editado por el Semanario La Red Adquiérelo en nuestras oficinas Madero 405, Centro A tan solo $ 120.ºº


XXXIII Aniversario del Archivo Histórico del Estado

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l 23 de febrero del corriente año se cumplieron 33 años de que se hizo realidad el proyecto del sabio historiador potosino don Alejandro Espinosa Pitman de establecer un Archivo Histórico en nuestra ciudad, donde se conservarán los documentos relativos a la historia de nuestro Estado y así poder estudiar, comentar y difundir su contenido.

en los momentos de decadencia. Tienen albergue tales gérmenes en los subsuelos de lo histórico y afloran al exterior en la hora más inesperada.

A lo largo de estos 33 años han desfilado por su salas de consulta aquellos estudiosos que están convencidos de que el pan cultural es el pan histórico, muchos de ellos han tenido el acierto de evitar que sus investigaciones sean como almacenes de trozos de historia arqueologizados y han dado vida a hechos y personajes de nuestro pueblo, es decir acuden a este Archivo Histórico y se han ido introduciendo en el hondón de la historia y callejeado por sus rúas. Nos han mostrado el pasado y nos han hecho vibrar de alegría, de tristeza o de ira y comprender por qué somos y nos conducimos de una manera determinada.

Un período histórico puede no ser otra cosa que una especie de interpretación para acompasarlo a cuanto reclama una nueva mirada.

Al tomar un legajo y pretender acomodar en forma estricta un personaje o un hecho dentro de un período determinado, los investigadores nos percatamos de que toda periodización es peligrosa. Porque la historia es marcha hacia adelante, pero desde atrás, y al revés. Avance y retroceso. También lo último, también el retroceso, el remirarse en lo acaecido, apremia el discurso histórico. La Historia es acción y reacción. Camino por el que se va y por el que se vuelve. Camino que se anda, se desanda y se retorna a andar. Eso es el hecho histórico. Para poner un ejemplo lo más universal posible, me referiré a la última etapa del Derecho romano, esto es, la que va desde el siglo III al siglo VI de nuestra era, a dicha etapa podríamos calificarla con toda justicia como “Derecho romano cristiano” pero en este caso tenemos que analizar con toda honestidad, de qué manera el Cristianismo es refugio nuevo para las viejas y austeras costumbres y procesos paganos. Un período en verdad nuevo supone la muerte en el anterior de algo que es obra del espíritu. Pero, ¿Podremos decir que de ese período no perdura nada? Ciertamente, la Historia, una siempre, pese a todo, no huye de sí misma. Es inútil, además de inconveniente parcelar la historia con firmes límites. Algo de ayer se precipita en el hoy, como algo no bien definido, pero que es levadura de la propia historia. Vive, se alimenta ésta de gérmenes cuyo poder fecundante no se agota

Por Mtro. José Ricardo García López

Historiar una época sin descubrir el sedimento que en ella dejó el pasado, contribuye a no poner en claro la totalidad de su imagen.

En rigor, la historia no es más que una serie de sucesivas interpretaciones de lo “mismo” produciéndose de varias maneras. Una época de ascensión es fruto de un poner a más alta presión la mismidad cultural atesorada por un pueblo desde su hora primera. La idea, pues de “instantaneidad” peca de ahistórica. El discurso histórico se produce a través de un sendero a ratos arriscado y a ratos placentero. Pero hay el “hecho histórico fijo” que es la traducción de todo lo variada que se quiera, del espíritu, alimento perenne del suceso humano. La historia de nuestro pueblo como la de todos los del orbe está cargada de sucesos plurales, y encontradizos y chocantes, pero encadenados todos a la unidad del alma generadora y motriz. No hay suceso tan singular, como para poder vivir de sí y por sí. Sólo una visión especiosa, aparente o engañosa, como hija de mirada microscópica, impide pulsar el mundo, más o menos complejo, en que fija sus cimientos. Lo singular aislado no es más que puro gesto petrificado, puro rasgo descarnado de atributos concomitantes y activantes. Hay que captar lo que está sobre y debajo de la individualización. Hay que evitar la prestidigitación que tienta a todos los talentosos. Los más de 100 fondos que custodia el Archivo Histórico de nuestro Estado, con facilidad nos conducen de los hechos singulares a intuir con certeza situaciones generales. Es en estos casos cuando al historiador le corresponde poner nombre a tantas cosas que un día lo tuvieron, para luego, quizá, volverlo a perder en el curso enigmático de la historia. Es por esto que el historiador debe huir de las ocurrencias, de las ingeniosidades o como diríamos ahora de los vedetismos. El oficio bendito de historiador, está reñido con la pirueta, con la cabriola, con las jugarretas; está reñido, sobre todo, con la altanería, o lo que es lo mismo, con ese afán tan humano de que los demás nos proclamen “genial” de buenas a primeras. El árbol de la historia se nutre de lejanas y profundas raíces. En el dato, y no en su apariencia y soledad, sino en la historicidad que

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comporta, puede verse, más de una vez, la señal que conduce al hontanar de lo pre- histórico. Las raíces más profundas del devenir social de nuestro San Luis Minas del Potosí de la Nueva España se encuentran en nuestros acervos virreinales de fines del siglo XVI y de los siglos XVII, XVIII y principios del XIX. Nuestra historia potosina es un himno grandioso y solemne, pero también un drama tremendo que encierra su esquema de realidad. Es además un mar tan bravío como lleno de sorpresas. Mar cuya sal sabe, sobre todo, a amarga paradoja

EL SEMANARIO LA RED expresa una doble felicitación al Sr Director del Archivo Histórico del Estado Arq. RAFAEL MORALES BOCARDO por el escrupuloso cuidado y acertada organización que ha implementado en esa Institución y principalmente por haber obtenido el primer lugar en el Certamen nacional de Historia “Atanasio G. Sarabia” que organiza bianualmente el Fomento Cultural Banamex. Enhorabuena


Fe y política

La batalla del Papa: La evangelización

¡Venga a nosotros tu Reino, Señor! Por Javier Algara

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n las circunstancias que vive nuestro país de violencia, deseducación, corrupción y otros malestares semejantes, no faltarán mexicanos que rezando la oración del Señor, al llegar a la parte donde se pide que venga su Reino, pensarán en un reino mesiánico como el que esperaban los judíos de los tiempos de Jesús: un reino tan poderoso que podría derrotar al odiado invasor, al hasta entonces invencible Imperio Romano. Quisieran que el reino –y el Rey, claro, pues un reino sin rey no tiene sentido- llegue precedido de una legión pertrechada con todo artefacto bélico imaginable para aniquilar y desaparecer de esta tierra a cuanto secuestrador, narcotraficante, sicario, legislador inepto, policía corrupto y futbolista perdedor. En año electoral, esta súplica por la llegada del Reino puede incluso convertirse en deseo de que el Presidente electo (o electa) llegue a Los Pinos armado(a) de tal poder que ante la mirada agradecida y asombrada del pueblo, con un chasquido de su maravillosa mano, haga de México una especie de paraíso terrenal. Bastaría, por tanto, con votar por la persona y el partido político correcto para que nuestra oración fuera escuchada. No habría que hacer nada más. El reino que pedimos a Dios que llegue, sin embargo, “no es de este mundo”, como afirmó el mismo Señor ante Pilatos. Lo cual no significa que no esté en el mundo. El Reino de Dios está donde está Dios: en el corazón de cada persona que acepte a Cristo como Rey, por lo que definitivamente no es algo que nos llegue ya hecho, o que se construya ante nuestra mirada sin que tengamos que intervenir

José G. Martín Rábago, Arzobispo de León

en ello. El Reino se va edificando donde quiera que una persona se convierte y se va transformando en alguien “según el corazón“ de Dios. Y esto es lo que, a final de cuentas, es importante para que verdaderamente se restablezca el estado de derecho del que tanto, y con tanta urgencia, se habla hoy día en nuestra nación. El crimen desaparecería de nuestra tierra si cada mexicano encontrara en Cristo la verdadera forma de ser persona humana, y viviera de acuerdo a ella. Así de sencillo. El país se convertiría en el México que todos queremos. La conversión de cada mexicano será la mejor obra de solidaridad, de justicia social, de reforma nacional; mucho más poderosa que todos los programas de asistencia social, de procuración de justicia, de combate al crimen. La súplica de “venga tu Reino”, en realidad es una confesión personal de fe en que Dios, el Padre Nuestro, sabe mejor cómo hacer las cosas para que la gente viva mejor, y es también una promesa de vivir de acuerdo a los planes de Dios, seguros de que si así lo hacemos, podremos ver aparecer ante nuestros ojos una nación nueva y maravillosa. No basta votar por el candidato mejor, hay que vivir cada instante de nuestra vida según la voluntad de Dios para que tengamos el país que deseamos.

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n la concepción relativista, dialogar significa colocar la propia fe al mismo nivel que las conviciones de los otros, sin reconocerle por principio más verdad que la que se atribuye a la opinión de los demás.

Benedicto XVI

esde que se hizo pública la noticia de la venida del Papa Benedicto XVI a México se han hecho muchas preguntas, la que más me repiten es: ¿A qué viene el Papa a México? La respuesta que doy es siempre la misma: “Viene a Evangelizar”. Sin embargo percibo que para muchos ésta respuesta significa poco o casi nada. Por eso me ha parecido importante buscar entre los discursos y entrevistas que él ha concedido algunos elementos que ayuden a clarificar el significado de esta labor central del ministerio del Papa. En la entrevista concedida al periodista Peter Sewald, el Pontífice explicó que la evangelización tiene muchos contenidos y muchas formas de abordarla en su novedad y en su importancia. Evangelizar significa usar un lenguaje nuevo que resulte comprensible para el hombre de hoy que ya no entiende la palabras con las cuales predicábamos nuestro mensaje: “La religiosidad tiene que regenerarse de nuevo… y encuentra así nuevas formas de expresión y de comprensión. El hombre de hoy no comprende que la Sangre de Cristo en la Cruz es expiación por los pecados… se trata de fórmulas que hay que traducir y captar de nuevo”. No deja de llamar la atención la lucidez y sensibilidad de un hombre de casi 85 años de edad que se da cuenta que el lenguaje que hemos usado habitualmente, y que él mismo utilizó como maestro de teología, tiene que ser renovado, respetando su contenido inmutable, pero “elaborado y transformado desde dentro”. La evangelización que él nos ofrece no es solo nueva en cuanto a las formas de expresión. Se trata de una novedad que toca el significado y la importancia del anuncio de Cristo al mundo de nuestros días. El Papa percibe que el hombre de nuestros días vive una profunda confusión porque ha creído encontrar la respuesta al sentido de su existencia atendiendo solamente al contenido de la ciencia y de la técnica; niega la posibilidad de encontrar la Verdad y afirma que solo tenemos acceso a las verdades parciales y siempre mutables. La Evangelización es la presentación del Evangelio descubriendo en Él su valor y su aportación para el corazón del hombre. Dice el Papa: “en los muchos encuentros que he tenido con los grandes Jefes de Estado veo una fuerte conciencia de que, sin la fuerza de la autoridad religiosa, el mundo no puede funcionar”. Este hombre moderno, atribulado en medio de tantas confesiones, es al que debemos de aportarle lo que busca para encontrar el equilibrio inte-

rior; debemos ofrecerle el mensaje que necesita para su crecimiento espiritual. En estas intenciones del Papa Benedicto descubrimos su preocupación por llevar el mensaje de Cristo, pero también su preocupación por el hombre. que los seres humanos no pierdan el camino de su realización, sino que en Cristo el hombre siga siendo verdaderamente hombre. Su fuerte convicción de que Jesucristo es el único salvador del género humano lo ha hecho aparecer ante algunos como intransigente e impositivo. En verdad la batalla que él ha dado desde antes de ser elegido Papa es contra “la dictadura del relativismo”. Benedicto XVI esta convencido que la afirmación de muchos pensadores modernos sostienen que es imposible descubrir la verdad cierra las puertas a la libertad y a la tolerancia. Cuando se construye una sociedad sobre criterios puramente racionales se decide lo que es bueno y lo que es malo, en base a afirmaciones que luego se demuestran falsas, o bien en base a consensos de las mayorías; quien afirma que “solo tiene valor lo que deciden las mayorías, entra por el camino que ha permitido la llegada al poder de las peores tiranías que conoce la historia, como el nazismo y el comunismo”. Frente a la intolerancia de lo que es decidido por los “pensantes” está la afirmación que el hombre puede conocer la verdad y que en ella debemos fincar las grandes decisiones; esta convicción no nos hace intolerantes. “El contenido central del Evangelio de Juan consiste en que la verdad no puede imponen su dominio mediante la violencia, sino por sus propio poder”. Nadie puede ser obligado a creer en el Evangelio; aunque estemos convencidos de la verdad predicada por Jesucristo, debemos defender el derecho a la libertad religiosa; se trata de un derecho humano que deberá ser titulado jurídicamente ; todo hombre es libre de creer o no creer, creer en esto o en lo otro. Esta es la base de la tolerancia positiva que nos permite vivir en respeto a los demás en la paz social. La evangelización es la presentación de las verdades perennes del Evangelio, pero desde el conocimiento de los grandes requerimientos de nuestro tiempo, de las grandes preguntas del hombre de nuestros días. El Papa afirma: “Sólo quien reconoce a Dios conoce la realidad y puede responder a ella de manera adecuada y verdaderamente humana”. Esta es nuestra convicción, la queremos compartir y queremos que resuene en todo el mundo, pero nunca intentaremos que se imponga a los demás por la fuerza. Cada uno es responsable de sus decisiones ante el tribunal de Dios que es el único que nos puede juzgar conforme a los criterios de la verdad absoluta.


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De la finitud al infinito Por Pbro. Margarito de la Torre

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n la vida presente, sometida a la mentalidad actual, al espacio y tiempo terrenales, difícilmente nos ubicamos adecuadamente en la noción de eternidad, en medio de las exigencias del tiempo presente, caracterizado por las prisas en la búsqueda para la vida, perdemos de vista la vida por excelencia, la perpetuidad. En la juventud se tiene prisa por vivir, en la edad adulta quisiéramos detener el tiempo, y en ninguna se quiere morir. Cuánto debiéramos meditar en lo efímero de la vida, comparada con la eternidad; pero antes de pensar en ésta, nos aferramos a la presente, como si la pudiéramos contener. Como un tropel de caballos desbocados en la pradera de la vida, los jóvenes viven la vida que les ofrece un mundo de felicidad; y en no pocas ocasiones tarde descubren que no hicieron lo debido, porque fácil no es ser entendido en lo que seremos en la vida plena. Mientras tanto de ilusiones vive el hombre, y en la ilusión se va la vida, quedando esta desvanecida en la última despedida. Aunque lo anterior suene a rima, no es por ahora mi intención de hacer poesía, si así salió, no lo pensé, sólo quiero meditar en las palabras de Job: “mi vida es un soplo” (Job 7,7). Ya el poeta y rey Nezahualcóyotl meditaba sobre la fugacidad de la actual existencia y muchos otros también. El poeta y pedagogo indio, Rabindranath Tagore expresa con frecuencia en su poesía la nostalgia por la vida; quizá esos escritos fueron hechos en su vida adulta, como lo que sigue: “No puedo ofrecerte una sola flor de todo el tesoro de la primavera, ni una sola luz de estas nubes de oro. Pero abre tus puertas y mira; y coge, entre la flor de tu jardín, el recuerdo oloroso de las flores que hace cien años murieron”. Es probable que pensadores de todos los tiempos y de todas las culturas hayan meditado sobre la fugacidad de la vida. Y pareciera que el hombre actual se deja llevar por “el destino” como la hoja por el viento, a donde lo lleve, sin tomar el timón de su vida; o tal vez otros le arrebatan ese derecho; o quizá la lleva mal, argumentando el derecho que tiene de ejercer su libertad. Es necesario meditar sobre el sentido de la vida y el sentido de la muerte, es necesario pensar en la razón de la propia existencia. Me gusta mucho la respuesta que Samuel da a Dios, creyendo que es el sacerdote Elí quien le habla: “aquí estoy señor, ¿para qué me llamaste?” Dios nos ha llamado a la existencia y nosotros hemos venido a la vida; nos sigue llamando cada día, cada momento, para descubrirnos el camino de la vida. Cuánto necesitamos hacer esta pregunta constantemente a Dios, porque sólo en Él está la razón de nuestro vivir; si nos ha llamado a la existencia es porque nos ha pensado, si nos ha pensado es porque nos ha amado, y si nos ha amado esa es nuestra felicidad; pero hay que descubrirla, por eso hay que buscarla, en ella están el sentido y la razón de la vida. Aquí estoy, Señor, ¿para qué me llamaste; qué esperas de mí; qué quieres, Señor, que haga? Revélame quién soy y qué estoy llamado a ser. Lo dijo San Agustín: “Conózcame, Señor, como soy conocido por ti”. Porque no sé lo que soy, menos lo que seré mañana, pero seguro estoy de que mi eternidad la estoy fraguando en el presente y que Dios quiere mi felicidad. ¿Por qué? Porque así la quiere Dios, porque me ama, me amó, me ama desde la eternidad. Pero si Dios mismo no hace por ti lo que te toca, menos puedo yo; porque hay quien quisiera que otro decidiera por él, y esto no es posible. También dijo San Agustín, “el que te hizo sin ti no te salvará sin ti; Dios te ha hecho un regalo que sólo tú puedes ejercer: la libertad. No lo olvides, en la vida actual estás fraguando tu eternidad.

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o te apoyo. Esto se dicen unos a otros cuando se comparten intenciones o propósitos, necesidades o intereses.

Si alguien es escuchado en sus tribulaciones, se siente apoyado; al ser bien recibido, cree que le brindan su apoyo, aunque no sea cierto. Los jóvenes, por ejemplo, para realizar cualquier decisión, creen que se apoyan en sus amigos; les cuentan sus planes, buenos o malos, y solo al ser escuchados consideran que cuentan con el verdadero apoyo de sus amigos; si alguien les dice algo que no convenga a sus planes, sienten o están completamente seguros que no se les dio apoyo. Lo que buscan en realidad es, a veces, el consentimiento, a veces la comprensión, a veces el permiso, pero no el punto de vista; cuando ellos buscan “apoyo”, lo que pretenden en realidad es que se esté de acuerdo con ellos, aunque lo que quieren hacer no sea para su bien. Si alguien les dice: “deberías pensar también en esto o en aquello”, “ten en cuenta que te puede pasar esto”, “¿ya pensaste en las consecuencias?”, ellos se sienten mal, creen que fue en vano buscar apoyarse en este que cuestiona, en este que quiere encontrar los pros y contras; y decide nunca volver a contarle a este sus cosas, o bien, se retira con un mal sabor porque este no le ofreció su apoyo en tal o cual cosa. Y es que se ha desvirtuado en nuestros días el sentido de la palabra apoyo. En realidad apoyo es algo que sirve para sostener; por ejemplo, para uno que tiene piernas o rodillas cansadas o atrofiadas, un buen bastón es el gran apoyo, podrá levantarse y andar con él; uno que tiene discapacidad también en las extremidades inferiores, necesita como apoyo una silla de ruedas, así podrá desempeñar diversas actividades que sin esta sería más difícil. Una anciana, para cruzar la calle tendrá un buen apoyo en alguien más joven que solo le sostenga el brazo. Un lazarillo es un buen apoyo para alguien que carece del precioso don de la vista. Un estudiante de secundaria tiene un magnifico apoyo en algún hermano o amigo que comprende bien el álgebra y le dice con paciencia cómo se resuelven las ecuaciones simultáneas. Apoyo es un soporte que viene a cargar un peso que no le es propio. Entonces cuando alguien busca apoyo en otro, lo que en realidad debe buscar es soporte, es decir, que alguien le ayude a “cargar su cruz”. Y rara vez ocurre esto en nuestros días, porque lo que en verdad se busca, pensando en apoyo, es otra cosa, a veces aun peligrosa. Las chicas no se sienten apoyadas por la mamá cuando le dicen que quieren bajar de peso porque se sienten gordas y le piden que les compre estas o aquellas pastillas; la mamá le dice que apenas está desarrollándose y que su peso se controlará de

manera natural y espontánea conforme vaya creciendo; que debe alimentarse bien y no preocuparse por su peso; la chica cree que su mamá no la apoya. Pero acude a una amiga de la escuela y esta le dice: amiga, yo te apoyo; además le da unos tips: puedes ir al baño a vomitar recién hayas comido, puedes tomar estas pastillas, yo te digo donde las venden, puedes hacer esto, esto y esto. Y la chica ya sabe en quien apoyarse, en su amiga comprensiva. Esto es apoyo. Esto no es apoyo. El bastón que usa aquel, tiende a gastarse, pues carga con parte del peso de alguien, está sujeto, a golpes, a desgaste; lo mismo el lazarillo, se hará viejo sin lograr hacer otras cosas que desearía, pero será gratificante haber servido a un necesitado, y el propósito de su vida se habrá realizado; la silla de ruedas también se desgastará, necesitará cierto mantenimiento de vez en cuando para seguir funcionando correctamente. El apoyo desgasta; por eso aquello que nos sirva de apoyo, debe ser más fuerte que nosotros. Aquí es donde muchos yerran. En que buscan apoyo en partes débiles. Una chica de secundaria que quiere bajar de peso, ¿puede en verdad apoyarse en otra chica de secundaria? Una anciana para cruzar la calle, ¿puede apoyarse en otra de su misma condición? ¿Puede un ciego guiar a otro ciego? Apoyo es compromiso. Apoyo supone desgaste, deterioro a veces. Pero apoyo significa fuerza. Así que, hermanos, cuando busquen ustedes apoyo de alguien para cualquier cosa, asegúrense de que es fuerte, de que es capaz de resistir, de que no se doblegará ante nada con tal de servirle a usted; y busque verdadero apoyo, no solamente permiso, aceptación, condescendencia. Aprenda también que no todo el que dice: te apoyo, en realidad está dispuesto a hacer algo por usted; y comprenda que cuando escucha de alguien: “te apoyo”, también puede significar: “haz lo que quieras, está bien, no me importa, me vale, etc.” Apoyar es sostener; es un poco dar la vida por los amigos, por las causas, por lo que se ama. Apoyar no es solo hablar: es servir.


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Palabra de Dios

El servicio como entrega: Una manera de amar a Dios en los hermanos Edgar Iván de Santiago Alonso, 3° de Bachillerato Seminario Menor

“Señor quisiéramos ver a Jesús” Evangelio según San Juan 12, 20-33 Entre los que habían llegado a Jerusalén para adorar a Dios en la fiesta de Pascua, había algunos griegos, los cuales se acercaron a Felipe, el de Betsaida de Galilea, y le pidieron: “Señor quisiéramos ver a Jesús”. Felipe fue a decírselo a Andrés; Andrés y Felipe se lo dijeron a Jesús y él les respondió: “Ha llegado la hora de que el Hijo del hombre sea glorificado. Yo les aseguro que si el grano de trigo, sembrado en la tierra, no muere, queda infecundo; pero si muere, producirá mucho fruto. El que se ama a sí mismo, se pierde; el que se aborrece a sí mismo en este mundo, se asegura para la vida eterna. El que quiera servirme, que me siga, para que donde yo esté, también esté mi servidor. El que me sirve será honrado por mi Padre. Ahora que tengo miedo, ¿le voy a decir a mi Padre: ‘Padre, líbrame de esta hora’? No, pues precisamente para esta hora he venido. Padre, dale gloria a tu nombre”. Se oyó entonces una voz que decía: “Lo he glorificado y volveré a glorificarlo”.

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rimero hagamos una diferencia entre un sirviente y un servidor: el sirviente sirve a los demás, esperando algo a cambio, y el servidor sirve igualmente a los demás, pero sin esperar nada a cambio, ni un gracias, y no espera que le digan que sirva, sino que por iniciativa propia, sirve a los demás. Hay que imitar a Cristo, pues Él siendo de origen Divino, no se apegó a su igualdad con Dios, sino que se redujo a nada, tomando la condición de servidor de los demás. Dios nos ha dado una vocación especial a los seminaristas. La vocación que Dios nos tiene preparada, es para servir a los demás, hay que dar todo lo que tengamos a los demás, hasta llegar al punto en que nos demos a nosotros mismos, como Cristo se dio en la cruz por nosotros. La vocación consta de tres partes que son: el llamado, la respuesta y la misión:

De entre los que estaban ahí presentes y oyeron aquella voz, unos decían que había sido un trueno; otros, que le había hablado un ángel. Pero Jesús les dijo: “Esa voz no ha venido por mí, sino por ustedes. Está llagando el juicio de este mundo; ya va ha ser arrojado el príncipe de este mundo. Cuando yo sea levantado de la tierra, atraeré a todos hacia mí”. Dijo esto, indicando de qué manera habría de morir.

los demás, como Cristo lo hizo en la cruz, y como decía la madre Teresa de Calcuta: “dar y servir hasta que duela, y cuando te empiece a doler acuérdate de la cruz” porque antes de la alegría y el gozo de la resurrección, estuvo el dolor y los sufrimientos de la cruz. Para imitar a Jesús, debemos ser servidores, porque Jesús fue servidor. Una gran demostración de su amor, servicio, y su entrega por nosotros, fue cuando lavó los pies a sus discípulos, en señal de humildad, pues Él siendo Dios, se rebajó a servirnos a nosotros, por ello nosotros, debemos de hacer lo mismo, rebajarnos, para servir a los demás, no buscando los consuelos de Dios, sino al Dios de los consuelos. Querido lector, te invito a que desde tu vida cotidiana y desde el estado de vida al que Dios te llama le sirvas a través de los hermanos. Dios te bendiga.

El llamado lo hace Dios, hacia nosotros, y donde nos dice lo que quiere que hagamos. La respuesta la da el hombre a Dios, y la da libremente. La misión la hace Dios junto con cada uno de nosotros.

Escríbenos:

Servir significa darte por completo a

Seminario Guadalupano Josefino

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Palabra del Señor Gloria a ti Señor Jesús

De la muerte a la vida En el Evangelio constatamos la búsqueda de muchos hombres y mujeres; hay quien busca la verdad , hay quien busca la paz, hay quien busca saciar su hambre, hay quien quiere saciar también su hambre de palabra; hay quienes quieren certezas y claridad de la vida, de la muerte , del dolor…hoy los ciegos quieren ver a Jesús. Y la respuesta del Señor Jesús ante su solicitud es tajante: “Si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto…” El Señor Jesús no se alegra del sufrimiento, anima más bien la esperanza en la vida nueva que de él va a surgir. En la Semana Santa, recordamos y celebramos el mensaje evangélico que nos ofrece estas grandes lecciones: de la muerte, brota vida; de la cruz, nace la salvación; del sufrimiento aceptado, brota el perdón. Hay duros sufrimientos y vidas estériles, sin mérito alguno porque carecen del espíritu de Dios, de la aceptación y obediencia al Señor al estilo de Jesús. Otros sufrimientos y conductas están llenos de vida y de méritos, porque están llenos de Dios. La palabra nos enseña que es necesario morir para dar frutos abundantes. En la Iglesia de Jesús se ha sufrido, y es sucumbido muchas veces a la tentación de prepotencia y de éxito. Pero es cierto, que la Iglesia del Señor Jesús le va mejor la imagen del grano de trigo que se pudre para dar frutos, que la del ídolo falsamente venerado. Por Pbro. José de Jesús Cruz Rodríguez


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MARZO 25 DE 2012

El Papa fortalecido con el Espíritu Santo, es Cristo que nos acompaña en nuestro peregrinar hacia nuestro Padre Dios

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ue el Papa es el Vicario de Cristo significa que hace sus veces en la tierra, que actúa en su lugar.

El único fundamento de la Iglesia es Jesucristo. No hay otro Salvador sino Él, que merece todo el poder y la gloria: Para que al nombre de Jesús toda rodilla se doble en los cielos y en la tierra y en los abismos, y toda lengua confiese que Cristo Jesús es Señor para gloria de Dios Padre (Flp 2,10-11). Sin embargo, Jesús como verdadero hombre, sabía que su misión en la tierra estaba limitada por su humanidad, aunque como verdadero Dios tenía el poder de permanecer siempre entre nosotros. Y he aquí que yo estoy con ustedes todos los días hasta el fin del mundo (Mt 28,20). Para estar con nosotros siempre como Él nos prometió envió al Espíritu Santo, desde el seno del Padre. El Espíritu Santo, es quien vivifica y hace presente a Jesucristo en medio de los suyos hasta el fin del mundo, y así continúa guiando a su Iglesia hasta la consumación de los tiempos. Este mismo Espíritu

habita en nosotros. La Iglesia es la comunidad del Espíritu, pues en ella vive Jesucristo. Y yo rogaré al Padre y les dará otro Consolador para que esté siempre con ustedes. (Jn 14,16) En la Iglesia, enriquecida por el Espíritu, Jesús se hace presente de manera especial en los pobres (Mt 25, 35-40), en los niños (Mt 18,5), en cada persona (Mt 10,40) y en cada comunidad que invoque su nombre (Mt 18,20); todas estas presencias nacen de la acción del Espíritu Santo. Cuando Jesús habitó con nosotros, de entre sus discípulos, eligió a doce apóstoles. A Pedro le dio el apelativo de roca y su encomienda sería la de ser el sostén de la fe de sus hermanos de la unidad de la comunidad. Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder de la muerte no podrá con ella. Te daré las llaves del Reino de los Cielos; lo que ates en la tierra quedará atado en el Cielo y lo que desates en la tierra quedará desatado en el Cielo (Mt 16, 18-19). Después los mismos apóstoles, por la imposición de sus manos, gesto esencial de la transmisión de la autoridad apostólica, concedieron este servicio a sus sucesores, los obispos. De entre ellos, quien ha recibido la encomienda de ser punto de unión y de fraternidad por excelencia, es el Papa, obispo de Roma, sucesor del apóstol Pedro. Señor, tú lo sabes todo: tú sabes que te quiero. Le dice Jesús: Apacienta mis ovejas (Jn 21,17) Pedro fue a Roma para anunciar la buena nueva, murió mártir, en el circo de Nerón y fue sepultado en la colina del Vaticano. Desde entonces, a lo largo de los siglos en una sucesión sin interrupción, el Obispo de Roma, el Papa, es Pedro entre nosotros, el Vicario de Cristo.

El Papa dijo a los obispos mexicanos que conoce la realidad de México y la conoce bien Antes de ser llamado por Dios para el delicado servicio de Sucesor de Pedro, estuvo en Guadalajara, en el año 1997, cuando aún era Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe. Vino a una reunión de obispos de toda América Latina, a quienes convocó para dialogar sobre los principales asuntos doctrinales que en ese momento eran de particular interés. Desde entonces no se detuvo en la ciudad de México, porque sus médicos no le permiten estar en lugares altos. En el año 2005, recibió en Roma a todos los obispos de México, distribuidos en cuatro grupos geográficos, con ocasión de la Visita Ad limina, conforme a las provincias eclesiásticas como estaban antes de su modificación actual. A cada grupo le dirigió un importante discurso. En ese mismo año, al recibir las cartas credenciales del nuevo Embajador de México ante la Santa Sede, habló sobre la realidad del país, que conoce bien.

El nuevo Vicario de Cristo, es decir el Papa Benedicto XVI, está en nuestro país. ¿A qué viene? Él mismo lo dijo el 12 de diciembre de 2011, en la Basílica de San Pedro: “Tengo la intención de emprender un Viaje apostólico antes de la santa Pascua a México y Cuba, para proclamar allí la Palabra de Cristo y se afiance la convicción de que éste es un tiempo precioso para evangelizar con una fe recia, una esperanza viva y una caridad ardiente”.

Que el Papa es el Vicario de Cristo significa que hace sus veces en la tierra, que actúa en su lugar

¿Qué esperamos de su visita? ¿Cuál ha sido su relación con nosotros? ¿Qué tanto nos conoce? ¿Qué nos ha dicho? La Iglesia es la comunidad del Espíritu, pues en ella vive Jesucristo


MARZO 25 DE 2012

Los niños en el altar Por: José de Jesús Piña Arriaga Seminarista del Año de Pastoral

(1ª. Parte)

C

uando vamos a misa los domingos o entre semana, nos damos cuenta de que hay un grupo de niños o niñas u otras personas que ayudan al sacerdote en el altar del Templo y nos preguntamos : ¿por qué están ahí, qué hacen ahí arriba? Este grupo de niños llamados “acólitos o monaguillos” no se encuentran nada más porque sí; forman parte del equipo litúrgico en la Celebración Eucarística, su servicio es muy importante en el altar.

Propósitos de cuaresma

1. Hacer una visita a la capilla. 2. Dejar ordenado el salón y el patio. 3. Hacer bien toda mi tarea. 4. Obedecer a papá y mamá en todo lo que manden. 5. Aceptar a todos mis compañeros como son. 6. Rezar por los misioneros y estar atento en clase. 7. Saludar a todos mis compañeros. 8. Ser obediente con todos mis maestros. 9. Participar con alegría en clase. 10. Cumplir con la tarea. 11. Estudiar con todas mis ganas en clase. 12. Contentarme con quien esté enojado. 13. Jugar con mis hermanos o platicar con ellos. 14. Ayudar a mi mamá a preparar la comida y la cena. 15. Por el día de hoy no veré T.V. 16. Orar por mi familia, amigos y la paz del mundo cuando vaya a misa. 17. Pedir un consejo a mi maestro. 18. No insultar a nadie y trata de no discutir con los demás.

19. Pedir un consejo al director de mi colegio. 20. Alegrar a quien esté triste.

Todos ellos son necesarios, sobre todo en las celebraciones más solemnes. El servicio que realizan es sencillo, eficaz y oportuno. Saben lo que hacen y por qué lo hacen. Siempre atentos a facilitar todo lo necesario para que la celebración litúrgica se lleve a cabo sin ningún error, de una manera armoniosa y bella, de tal modo que sea una verdadera expresión de nuestra fe. Así, ellos viven de manera más cercana y consciente el Misterio Eucarístico que se lleva a cabo en el altar; no son simples espectadores. Como cualquier niño, son inquietos y traviesos, pero cuando se trata de estar en el altar saben guardar compostura y disciplina. Algunas cosas que todo monaguillo debe tener en cuenta son, a mi parecer, las siguientes: • Buen trato con su familia, compañeros de su escuela y profesores, así como con cualquier persona en general. • Tener buen promedio de calificaciones. • Cumplir con sus deberes en casa y escuela para que pueda asumir este compromiso. • Estar disponibles, obedientes y prontos a alguna indicación o corrección que se les haga. • Ser modelos de buen comportamiento para otros niños, incluyendo su manera de hablar. • Vestir de manera adecuada cuando vengan a participar en la misa: zapato negro, camisa o playera de cuello, pantalón de mezclilla o de vestir, fajados, peinado decoroso. • Ser un niño de oración, esto es: que vea y sienta a Jesús como su hermano mayor y a la Virgen María como su Madre, mediante sus momentos de oración personal en casa o en otro lugar. • Que participe asiduamente de la Eucaristía (cada domingo o entre semana), así como del sacramento de la Reconciliación o Confesión (cada mes). • Tener conocimiento de los objetos que se usan en la Celebración Eucarística, sea sencilla o solemne: saber su nombre y en qué momento se llevan o retiran del altar; así como la manera en que se deben de tomar entre sus manos. • Saber responder y cantar en misa, así como las posturas litúrgicas durante la misma de principio a fin. Estas son cuestiones prácticas que los ayudarán a vivir de mejor manera la Celebración Eucarística en la que participan y podrán contagiar con su alegría y testimonio a otros niños.


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