75 AÑOS DESPUÉS uando pienso que mi “hermano mayor”, Hacoaj, va a cumplir 75 años; yo hermano menor de 63 años de convivencia en la familia, me veo asaltado por infinidad de recuerdos y ¿ensoñaciones? ¿Todo lo que recuerdo es realidad? En mis actuales 82 años de vida ¿no imagino?, ¿no confundo?... Todo eso que desfila ante mí… y… ¿es Hacoaj? Mi hermano fue el primero en asociarse a Hacoaj. Hablaba maravillas. Yo deseaba compartir ese mundo, si es que era real. Y el sueño se cumplió. Escuché anécdotas de su fundación… Escuché a los actores… Viví las escenas con ellos. Aventura, pasión y… Libertad. Libertad. Noción y vivencias de liberación. Yo judío quiero vivir libre, sin ataduras; no cercado por cuestionamientos raciales e invenciones hipotéticas que solo buscan cortar las alas a la alegría de vivir el deporte, la vida al aire libre, las experiencias humanas… Así nace Hacoaj. Por el pensamiento libertario de un grupo pequeño que compra un terrenito, un botecito y hoy somos dueños de manzanas de tierra, de 400 botes, de treinta y una canchas de tenis de… de… de… A los pocos meses de asociarme entro al servicio militar. Por discrepancias “libertarias” con el Jefe de Compañía me mandan del Tiro Federal, donde cumplía el servicio, ¡Preso! a los cuarteles de Palermo. El Jefe, con el que converso, oficial paracaidista de prestigio, con pensamientos aéreos, no terrestres, decide que pase los diez días arrestado en lugar bien oculto, fuera de la vista militar. “¿Tiene el lugar?”, me pregunta… “¡Hacoaj!”, le contesto… Diez días de gloria que me unieron a lo que sería mi segundo y preferido hogar. ¡Qué hermosa manera de adaptarme al club! Poco tiempo después, explosión en los jardines, música, cantos, baile… Independencia de Israel. Apareció una bandera blanca con una Estrella de David celeste arrancada del cielo paseando en nuestra tierra. Los judíos salían en bote por los ríos. Sus palas blancas y celestes clarifican lo negro del río, las gotas que caían del remo cantan canciones de liberación. Algunos no lo pensaron así. Los botes de mujeres fueron atacados con piedras. Tuvimos que salir con botes de varones para protegerlas y con un viejo jeep, vigilar los alrededores. Se inaugura el Salón Comedor. Riguroso pantalón largo. A un costado, un pequeño patiecito ocupado por bailarines, desde los atardeceres hasta el anochecer. ¿Recuerdas Lita cuando poníamos los discos? Llovían los pedidos, teníamos un pequeño número, para un tocadiscos primitivo y cerrábamos la puerta para que no nos molestaran tanto. Así nacieron los casamientos entre los socios. Hacoaj parecía una agencia matrimonial. Hubo una desviación, una hermosa jovencita fue expulsada del Club por ofrecer demasiada camaradería a varios remeros. Se compran tierras. Se fabrican botes en la carpintería del Club. Se corren regatas. Durante trece años el Club solicita adherirse al AARA, Asociación Argentina de Remo, siempre rechazado por una bolilla negra, que ennegrecía la claridad del pedido. Trece años, 1948, nace el Estado de Israel, nace el Club para el AARA. Por fin corremos por primera vez en el Río Luján junto a la Asociación de Remo. Todos lloramos, el Río Luján aumentó su nivel por las lágrimas de los Socios del Club que lloraban y aplaudían, mientras las banderas y las palas acompañaban el inicio de otra etapa social. Teníamos una cancha de Tenis. Surgió la idea de tener una pileta de natación. Remo y agua para armonizar las cosas. La colocaríamos en el lugar de la cancha de Tenis. Se pensó… ¿pero y la plata?... Era mucho… pero éramos entusiastas. Se discutió, peleamos, remo sí, pileta no. Pero triunfo la pileta. Entonces, socios a buscar dinero. Se hicieron bailes, se sortearon donaciones, juntamos nuestros pesos y se hizo la pileta. Otra etapa concluida. 163
Seguimos creciendo, seguimos siendo atacados. Nos incendian la garita de madera a la entrada del Club. Nos tiran piedras desde los puentes. Se habla de armarnos. Viene la calma. Sigamos así. Los venceremos con la voluntad con Hacoaj fuerza. Toda nuestra historia se encuentra cubierta de lucha. Luchamos primero por nacer, luego por crecer, luego por mantenernos… y hoy por gozar de todo lo obtenido. Quinientos socios durante varios días explotan los juegos de La Rural para juntar fondos para el Hospital Israelita. Grupos nacionalistas intentan, la última noche, asaltar la recaudación. Alertados desde el exterior, se recurre a la Comisaría que se encuentra enfrente, y su personal protege nuestra salida. Trescientos jóvenes de Hacoaj protegen la exposición Israelí que se lleva a cabo en el predio Municipal cercano a la Facultad de Derecho. A los 60 años de Hacoaj los socios se unen en una campaña para saldar deudas del Club. Cientos de socios aportan con ese destino y se logra con éxito el fin propuesto. Hacoaj interviene en desfiles comunitarios por las calles de Buenos Aires en defensa de Israel. Los diferentes equipos de Hacoaj comienzan desde el año 1940 a destacarse en el panorama nacional. 1940 Campeón Argentino categoría Cadete. 1941 Pelota al Cesto campeonas y en 1943 Campeonas de Basquet. En 1945 se festeja la victoria sobre la barbarie Nazi y una enorme V de flores blancas se lucio en los jardines del Club. En 1948 dos grandes acontecimientos en la vida Judía y en la de Hacoaj: 15 de mayo nace el Estado de Israel. La AARA afilia al Club. 1951 Inauguración del Edificio Tigre y ascenso de Básquet a Primera División. 1955 nace Nautilandia, Colonia para gente menuda. 1960 Inauguración del natatorio. 1966 Tres equipos de Pelota al Cesto se consagran campeones. Se adquiere la Finca River Side, de 36.800 m2, hoy Quinta Goldfeld. 1968 Se compra el terreno de Estado de Israel. Se inicia la construcción de 102 departamentos. 1976 24 de mayo inauguración Sede Capital. 1981 Nace Club de Campo Hacoaj. Mientras todo esto ocurría, mientras el Club crecía en edificios, tierras y deportes, nuestros equipos obtenían premios nacionales e internacionales. Dentro del Club nacían departamentos para orgullo de la Institución y de la Comunidad. El Departamento de Cultura con Conferencias, Cine, Teatro, Danzas. Enseñanza de Cultura Real con idiomas, Manualidades, Arte en distintos niveles. La aparición de Guilboa, conjunto de baile que representa a nuestro país aquí y en el exterior, nuestros actores con personalidad propia, nuestro… 1998 Resolución de la Secretaria de Cultura de la Nación, se declara de interés Cultural las actividades de Cultura de HACOAJ. Y así seguimos y seguimos HACOAJ deportivo se transforma en cultural con una surtida Biblioteca y benefactora de la Sociedad a través de Voluntarios en Red. La ayuda a colegios de centros comunitarios de la zona lo certifican. La distribución de medicamentos muestra junto con otros departamentos los cientos de asociados que trabajan con y para el Club y la Sociedad toda, en forma totalmente desinteresada. El espíritu siempre joven de sus dirigentes, lleva a la Institución cada vez más allá de los fines primitivos. La maravillosa idea de los Fundadores fue la semilla que origino el milagro. Hoy miles de personas se mueven al compás de Hacoaj. Su nombre es reconocido mundialmente y seguimos creciendo. Hacoaj - Fuerza es lo que hacemos con la Institución.