Issuu on Google+

Colegio Dulce Nombre de MarĂ­a PP. Escolapios-Granada-Junio 2013


Índice por cursos Curso de 1º A página 3 Curso de 1º B página 26 Curso de 1º C página 57

2


INJUSTICIAS HASTA EN EL PASADO En el amanecer de los tiempos cuando el hombre no era como ahora sino un homo erectus, cayó un rayo mientras llovía y llovía, en unos de los árboles de aquella zona. Los hombres y mujeres se quedaron sorprendidos por el color rojo y calor que emitía esa llamarada extraña. Intentaban cogerlo y se quemaban. Unga estaba comiendo carne cruda, la pata de un mamut que había cazado con los de su tribu. Unga se dio cuenta de que si la carne se acercaba en esa extraña llamarada, estaba mucho más sabrosa. Unga y algunos de sus compañeros de la tribu creyeron que esa extraña llamarada provenía de los espíritus que decían que llegaba el fin de la tribu y morirían todos. Otros creían que eso decía lo contrario que eran espíritus buenos y que no iban hacerles nada sino que se encontrarían más comida. Los espíritus murieron gracias a la lucha inminente de los miembros de la tribu pero los espíritus buenos siguieron viviendo junto a los que creyeron en estos. Esto fue un problema para todos porque algunos vivían como reyes y otros con muy mala calidad de vida por lo que se inició un guerra entre ellos. Se rindieron los que vivían como reyes y al finalizarse la guerra pudieron vivir todos como reyes. Ramón García Jiménez 1ºA ESO

3


EL PAPEL DEL MISTERIO Era un niño con su perro, estaba tranquilo, paseando en un día soleado y despejado. Aunque había alguna cosa en el ambiente que le extrañaba. Se trataba de una casa lujosa, del “año catapum”, como él solía decir. El aspecto de aquella gran casa era descuidada, un tanto siniestra… pero con toda la curiosidad del mundo, fue a investigarla. Al acercarse, de repente, se dio cuenta que en la calle en la que se encontraba con su perro estaba desierta. Él siguió caminando. Saltó la cancela, y de pronto se encontró en un jardín con un aspecto abandonado. Un poco aterrorizado observó que la enorme puerta estaba abierta. Descubrió, como un papel suspendido en el aire, se deslizó hacia sus manos. En él se mostraba: “vete de aquí, ahora que puedes”. Su perro empezó a ladrar. El chico alzó la vista y alcanzó a ver, en la ventana superior de esta casa, un rostro pálido. Atemorizado éste echó a correr con su perro. Saltó la verja de nuevo. Se dio la vuelta e impresionado, vio como la casa se convertía en una de las viviendas del pueblo. Se trataba de los nuevos vecinos que se acababan de mudar al pueblo, tal como su madre le dijo. Pero el niño no entendía, que había sucedido con la casa aunque aún conservaba ese trozo de papel. Alejandro Fernández Cabello 1ºA

4


DRACONIA Un chaval llamado Pedro que vivía en un lugar remoto llamado Draconia. Como su nombre indica era una tierra con dragones salvajes que lo quemaban todo a su paso. En los últimos días no habían atacado los dragones y el poblado estaba muy tranquilo así que el chaval decidió ir a dar un paseo por el bosque. A medida que avanzaba el camino cambiaba. Llegó un momento en el que se empezó a preocupar, porque ya había estado más de mil veces en el bosque y conocía cada palmo de él, y aun así no sabía donde estaba. Entonces encontró una piedra multicolor de tamaño considerable en el suelo. Inmediatamente el paisaje a su alrededor cambió: Los árboles eran flores, desaparecieron las nubes y el cielo era naranja, era muy extraño. El chico se asustó al oír unos pasos, así que salió corriendo. El paisaje volvió a la normalidad, ¿qué es lo que había ocurrido? Pedro se dio cuenta en ese momento de que ya no tenía la piedra. Al llegar a la aldea su padre le dio la bienvenida. El chaval preguntó a su padre qué había pasado, tras explicarle lo que vio. ¡La piedra celesta!, gritó su padre. Después de todo Pedro ha viajado en el tiempo gracias a los impresionantes poderes de la piedra. Después de esto el chico jamás volvió a ver la piedra. Alejandro Castillo Jiménez 1ºA ESO

5


ABANDONO Era de noche, el cielo se había nublado y pude ver como un pequeño gato negro de ojos verdes cruzó la calle pensando que no había peligro alguno. Se refugió en una caja de cartón. Se le veía sediento, hambriento...su brillante pelo intentaba camuflar su tristeza. Estaba abandonado. Lo observé unos instantes y me arriesgué a acercarme con cuidado a acariciarlo, pero en el momento que cruzaba la calle el gato se incorporó y se situó en mitad de la carretera. Parecía entregar su vida. Unas luces se iluminaron, cada vez estaban más cerca hasta que de repente... Dos lágrimas corrían por mis mejillas. Me acerqué a observarlo y entre todas sus heridas sangrientas, las marcas del camión que a toda velocidad acabó con su corta vida, había un corazón oscuro. Me daba grima acercarme más pero sentí una pena enorme y me hizo acceder a leer la chapa de su collar. Decía así: Harley Street N*13 Miré hacia la casa, corriendo apagaron las luces… Andrea Galdeano 1ºAESO

6


ISABEL Hola, me llamo Isabel. Tengo veinticuatro años. Pero os voy a contar mi infancia. Fue muy dolorosa y dura. Por lo que me contaron en el orfanato provengo de un accidente. Al parecer mis padres no querían que yo existiera así que, cuando yo nací, me dejaron en la puerta del orfelinato sin pensárselo dos veces. No me cuidaron mal allí... Pero no es lo mismo que te cuide cada día una encargada que tu madre. Aunque resulte difícil de creer una se acostumbra. Allí tenía la seguridad de que no era la única así. Mi primera amiga, Blanca, estaba en una situación parecida a la mía. Lo único diferente que teníamos no era provenir de unos padres que no nos querían, si no que los suyos no podían permitirse el gasto de una hija. Cuando las dos cumplimos seis años, le cogimos cariño a la directora de la casa. Marta. Se portó muy bien con nosotras. Siempre le estaré agradecida por lo que hizo por Blanca y por mí. Un día de mayo vinieron una pareja dispuesta a adoptar a dos niñas. Ella era una señora que tenía una cara de asco y desprecio. Parecía dura y fría. Estaba claro que no era, ni estaba preparada para ser una madre. El marido, por el contrario, era amable y divertido. Pero por lo que dijeron siempre estaba fuera. Al ver la cara que pusimos Blanca y yo al escuchar que nos quedaríamos tiempo a solas con aquella mujer, Marta, dijo que nosotras necesitábamos unos padres que nos prestaran atención, no que nos dejaran a un lado. Cuando perdí la esperanza en que nadie me adoptaría; llegó una mujer amable y simpática, con su marido severo pero gracioso. Me querían adoptar a mí pero yo no iba a permitir que mi amiga se quedara sola. Por lo que adoptaron a la que ahora es mi hermana. Blanca. Ángela Fajardo Moreno 1ºA ESO

7


ALIPO, EL CABALLERO Hace mucho tiempo existió un caballero, que tenía la fuerza de un toro, pero también, la rabia de un tejón y cuya pasión por la aventura no tenía límites. En el país donde vivía este caballero se celebraban las fiestas nupciales, pues el rey y le reina se iban casar. Un joven iba camino de la capital para ir a las fiestas, donde se harían las competiciones llamadas justas, en la que los caballeros se retaban a muerte cada uno montado en su caballo, con armaduras y lanzas. Este joven se llamaba Alipo e iba acompañado de su escudero Tranque. Él siempre había soñado con ser caballero y quería hacer ese sueño realidad, por ese motivo marchaba a Toledo, para hacerse famoso ganando justas e ir a alguna guerra. Marchaban por el bosque de Adán muy cerca de su destino y al cabo de una hora llegaron, era la ciudad más bonita que había visto, estaba todo lleno de telas rojas con bordados en oro y plata, todo estaba preparado para la boda que tendría lugar dos meses después de los festejos. Al día siguiente comenzaron las justas, Alipo se preparó con su mejor armadura y eligió a un caballo rebosante de energía. Lucharía a muerte con un caballero llamado Kaele. Prepararon el caballo, las lanzas en posición y por último el juez les recordó las reglas. Envestida tras envestida los dos permanecía aún vivos, de repente el caballo de Alipo se desplomó muerto y pidió un caballo nuevo siguiendo el combate, hasta que Kaele acabó muriendo. Alipo siguió ganando combates y con ellos su fama aumentó. Se casó con una mujer y tuvieron dos hijos, a los que todas las noches les contaba sus hazañas en combate. Una de las veces que les contaba un cuento a sus hijos, lo llamaron a una guerra muy peligrosa, debían recuperar Constantinopla. Partió hacia allí y se unió al combate. Cierto día se enteró de que habían arrasado Toledo y matado a su familia. Tal fue la rabia que Alipo sintió, que cuando partió en combate mató a todos los invasores que se encontraban allí. Adelanto a sus compañeros y entró solo en el castillo. Mató a los guardias y cuando encontró al rey invasor le cortó la cabeza. Volvió glorioso por su venganza y hubo fiesta en toda España, pero un invasor con odio por haber matado a su rey disparo una flecha que dio en la cabeza de Alipo, que murió instantáneamente. Todos lloraron su muerte e hicieron una estatua en su honor para honrarle. Ángel Cortés Moles 1ºA ESO

8


EL CUARTO DE BAÑO Era la cuarta vez que Elena cambiaba de colegio desde que se mudó a los Ángeles. Nunca hacia amigos o la tomaban como la cerebrito de la clase. Ella es una chica muy tímida a la que le gustaban las matemáticas y las ciencias. El primer día de colegio en SOUTH EAST HIGH fue algo único para Elena puesto que todo el mundo la acogió muy bien. A lo largo del tiempo tuvo muchas amigas pero la mejor fue una llamada Vanessa. Estaba todo el día con ella y como habían elegido las dos ciencias pues estaban juntas en todo incluso estudiaban juntas. En el segundo trimestre llegó una niña muy complicada a la que le pusieron de apodo Emma el diablo. Vanessa y Elena se hicieron amigas de Emma y la cambiaron. Las tres se hicieron inseparables. Un día Emma se enfadó con las chicas y se encerró en un cuarto de baño en el que ponía: NO ENTRAR. Emma no se había dado cuenta de lo que ponía ni sabía lo que había pasado años atrás. Las chicas le decían: sal de ahí a una chica hace años fue asesinada y no se sabe por qué. Emma no escuchaba porque estaba llorando a mares y encima había echado el pestillo. Las chicas no podían abrir la puerta. De pronto se oyó un golpe. Emma dejó de llorar, las jóvenes llamaron a los profesores que abrieron la puerta. Vieron a la niña tirada en el suelo con una pequeña herida pero que sangraba. Llamaron a la enfermera que dijo que tenía una leve brecha y había que llevarla al hospital. Una vez allí Vanessa y Elena se quedaron con su amiga hasta que se despertó, tres horas después. Ella no sabía lo que había pasado. Empezó a repetir todo lo que decía como si fuese un disco rayado: ¿Qué me ha pasado, que hago aquí?dijo un poco abrumada. Lo malo es que sus amigas se lo explicaban todo, luego se volvía a dormir y de nuevo preguntaba lo mismo. Sus amigas se asuntaron un poco y preguntaron al médico. Él dijo que sería normal durante varios días pero que si notaban algo raro que se lo dijeran por si acaso. Cuando Emma salió del hospital les contó a Elena y Vanessa todo lo sucedido Elena empezaba a asustarse cuando… ¡¡Elena son las cinco menos cuarto vas a llegar tarde a balonmano!! Y aun tienes que merendar. Carmen Cuéllar Fernández 1ºA ESO 9


MI AMIGO POLO Todo comenzó el día 7 de Enero. Yo llevaba un tiempo pidiéndoles a mis padres que me compraran un perro. Pero ellos me decían que un perro era mucha responsabilidad y que si me lo compraban tenía que cuidar de él es decir: sacarlo a pasear, darle de comer, limpiar cuando se hiciera caca o pis… etc. Mi padre me dijo que por fin yo tendría lo que siempre había pedido. Un perro. Cuando me lo enseñaron me quedé alucinado de lo bonito que era: tenía mucho pelo de color blanco, unas orejas muy pequeñas, unos ojos de color marrón claro y era más pequeño que un balón de fútbol. Le llamé Polo, por lo blanco que era. Nunca parábamos de jugar, siempre corríamos o jugábamos a la pelota. Con el tiempo, Polo se fue haciendo mayor y cada vez que lo miraba, lo veía un poco más grande, pero aun así seguíamos jugando todo el día, aunque cuando lo paseaba por la calle era más difícil controlarlo. Todo iba bien hasta que una tarde, Polo se cruzó con un perro que no le caía nada bien. Los dos empezaron a ladrar, yo intentaba controlar a polo pero era tan grande, que me resultaba imposible. El otro perro se lanzó sobre Polo y le mordió, pero Polo resistió como un campeón. El dueño del otro perro me pidió disculpas y me dijo que no volvería a pasar. Cuando llegamos a casa examiné a Polo, para ver si tenía alguna herida, primero le miré el cuello y no encontré nada, pero cuando le miré la pata , vi que estaba sangrando e inmediatamente le puse una venda . En un mes, Polo ya pudo volver a andar, y corriendo me fui a pasearlo. Pero nos volvimos a encontrar con ese maldito perro, aunque esta vez no se pelearon de hecho se hicieron más amigos que nunca y desde ese día Polo nunca más se volvió a pelear con ningún perro. David Cantal Alba 1ºA ESO 10


EL SUPER PERRO Érase una vez, la familia Fermol que vivía en el sur de México, en una excelente casa con jardín, vivía un precioso perrito llamado Pita. Éste era muy inquieto y juguetón, tenía el rabo muy corto, era muy flacucho y el color de su pelo era un poco raro, más bien castaño, diría yo. En una tarde de invierno super soleada la familia Fermol salió a ver a su abuela Conchi que vivía en las afueras, tenía una casa en mitad del campo, Pita, cómo no, se montó en el asiento de delante, no paraba de saltar y de jugar. Llegaron por fin, Pita nada más abrir la puerta salió como un cohete a saludar a la abuela Conchi, -¡Vale, vale yo también me alegro de verte Pita! Se pusieron a merendar tarta de queso con leche en mitad del campo, a la abuela le salía muy buena, Pita no paraba ella como siempre. De repente empezó a nublarse la tarde se estaba poniendo muy gris, como para llover muchísimo. Pita que ve un gato y se pone a perseguirlo, quiere jugar con el pero al gato no le parece buena idea. Empezó a llover, ¡Cómo llovía, a mares! todos rápidamente se montaron en el coche y se marcharon, ¡Y Pita! Qué desastre se nos olvidó, regresaron rápidamente, pero no pudieron llegar el suelo estaba embarrado y no podían pasar, era imposible. No tuvieron más remedio que irse para volver al día siguiente. Todo la familia Fermol estaba muy triste y deseando a que fuese el día siguiente para buscarla, amaneció hacía un día muy gris pero no llovía, ¡Vamos a buscarla! Cuando llegaron al campo donde estuvieron merendando, no vieron nada, todo estaba embarrado y ni rastro del perro. Se pusieron todos muy tristes y se fueron a casa llorando. Cuando llegaron se llevaron la sorpresa más grande del mundo ¡Mirad, mirad! Todos se quedaron asombrados porque Pita estaba en la puerta, eso sí tiritando y llena de barro, había llegado sola por mitad del campo, lloviendo y con frío, ¡pues claro que sí! Pita es mi super perro. Daniel Fernández Molina 1ºA ESO 11


UNA LEYENDA DEPORTIVA Había un niño llamado Michael Phelps que en el colegio no paraba quieto ni un segundo, y tenía revolucionada a toda su clase. Un día, cuando tenía siete años, la profesora tuvo que llamar a sus padres pues no dejaba estudiar a ningún compañero. Ellos lo llevaron al médico y le diagnosticaron hiperactividad. Entonces, su familia tuvo la idea de que Michael acudiera diariamente a clase de natación. Estas clases relajaban mucho a Michael y empezó a mejorar su rendimiento en clase. Pero, también descubrieron que era un gran nadador y a sus diez años obtuvo un record en natación para niños de su edad, y así siguió rompiendo records de natación con chavales de su misma edad. A él le apasionaba la natación era para él su juego preferido y con este deporte a sus dieciséis años se convirtió en el nadador más joven en poseer un records del mundo en natación. Llegó a conseguir veintidós medallas olímpicas. Gracias a su mal comportamiento en el colegio llegó a descubrir que su verdadera pasión siempre fue el deporte y en concreto la natación. P.D. Esta historia está basada en un hecho real. Emilio García Sánchez 1ºA ESO

12


EL ATAQUE SORPRESA Y ahí estábamos todos, sentados en la mesa redonda de Camelot, nos mirábamos los unos a los otros, no teníamos ideas, había un silencio sepulcral, era increíble, ni siquiera algunos de los mismísimos caballeros del Rey Arturo. Entre ellos el rey Leodegrance, Uther Pendragon, Sir Gawain, y yo, Sir Lancelot. Los demás perdidos en batalla. Esa era la cuestión, la batalla, estábamos en guerra con las tropas Francesas. Más de la mitad de nuestros hombres perdidos en la primera batalla. Necesitábamos una estrategia contra ellos. A la mañana siguiente me levanté por culpa del escándalo que había formado fuera. Me asomé a la ventana y descubrí a un grupo de niños jugando a las guerras. Me fijé en la estrategia de uno de los grupos de niños, que se basaba en que a pesar de ser un menor número de guerreros, lo que hacían era atacar por sorpresa al enemigo cuando no estaba atento, lo que me dio una idea que más tarde comenté junto al Rey Arturo y los demás. Durante esa tarde, varios comandantes del ejército aún con vida, estuvieron buscando gente que ayudase al “Ataque Sorpresa”. Conseguimos que cincuenta valientes hombres se unieran a nosotros. Estuvimos durante tres semanas preparándonos para el ataque. Ese día había llegado. Ya, en tierras francesas, teníamos acorralados a todos los hombres que cayeron en nuestra trampa, a aquello si se le podía llamar guerra, había una manta de hombres por el suelo. Mientras observaba nuestro triunfo un caballero francés llegó por detrás con una espada en la mano, en cuanto levanto la mano, el suelo se habría por la mitad, lo que lo paralizó, entonces empecé a caer en aquel agujero que había aparecido de la nada, mientras se escuchaba una mujer diciendo- Despierta hijoentonces me di cuenta de que todo había sido un sueño. FIN Francisco Caba Magán 1ºA ESO

13


FELI Hola, soy el hada Feli y os contaré mi historia... Mi historia comienza siendo yo niña mis padres se mudaron a un lugar. El lugar donde formarían su familia. Tuve una buena infancia hasta que ocurrió. Llegó una carta... Una carta para MI. En ella la bruja mas famosa de todos los tiempos me decía que me necesitaba a su lado y que partiera cuanto antes. Así pues me encamina a su casa. Allí conocí a las hijas de la Bruja, era encantadoras. Ah por cierto la bruja se llamaba Dana. Cuando estaba instalándome en la que seria mi habitación por años entro Dana. No pudiendo resistir yo más se lo pregunté “¿Cual es el motivo para que una bruja famosa y rica como tu necesite a un hada como yo?” A los pocos instantes me arrepentí. Pero la pregunta ya estaba hecha...“Te necesito aquí, conmigo, para que te encargues del hogar. Trabajo mucho y cuando llego a casa tengo que ponerme a limpiar, cocinar,... Estoy convencida de que tu sabrás hacer esa labor”. Y así fue. Acabé siendo una de las mejores amigas de Dana y su mano derecha. Me preguntareis por que volví si allí ya tenía hecha mi vida. Volví por que echaba de menos esto y necesito cuidar a padre, ya que ahora esta mal. El siempre estaba cuando estaba mal y ahora que el esta mal yo estaré a su lado. Inés Fernández Fernández 1ºA ESO

14


UNA VISITA AL ZOO Había una vez una familia (la familia Fernández) formada por los padres y un hijo. Ésta siempre estaba muy unida. El hijo, Juan, era muy aventurero. Por eso un día sin contárselo a sus padres decidió salir de su casa, que estaba en la montaña e irse a la gran ciudad, para visitar el zoo que siempre había soñado. Primero tuvo que atravesar un bosque, después la gran autovía para llegar a la ciudad. Llegado a este lugar buscó el zoo. Cuando estaba dentro miró el gran reloj. Las cinco iban a dar. Solo tenía dos horas. Vio todo tipo de animales, focas, jirafas, leones... Pero él no pensaba lo que sus padres estaban sufriendo por él. Ellos le preguntaban a los vecinos pero no sabían nada. Volviendo a casa, Juan no sabía por donde ir. Tuvo que pasar esa noche en el bosque. A la mañana siguiente uno de los vecinos que era cazador lo encontró dormido. En su coche, un Toyota gigante lo llevó hasta su casa. Cuando se despertó y vio a sus padres le empezó a dar abrazos a todos, y le dieron muchas gracias al vecino que lo encontró. Juan le prometió a sus padres que no lo volvería a hacer. Colorín colorado este cuento se ha acabado. Javier Córdoba Saiz 1º A ESO

15


EL MALDITO EXAMEN Se hacía daño. Bajo sus pies descalzos había piedras y adoquines. Se le habían olvidado los zapatos pero ya no quedaba otro camino que seguir adelante. Cuando uno se fuga de casa es para siempre. Siguió caminando. Ya le daba todo igual, estaba furioso por la reacción de su madre ante la gran noticia: “No se lo podía creer, por fin había llegado el gran día. El día de demostrar a sus padres que todo no le era indiferente, que sí le importaban las cosas. Sacó el lápiz y empezó a escribir. Primera pregunta hecha. Segunda; hecha. Tercera; hecha. Así pasó la hora. Terminó las veinte ejercicios antes de que sonase el timbre y el profesor recogiera los exámenes. A los tres días el profesor les devolvió los exámenes. ¡Un nueve! No se lo podía creer. Sus notas siempre rondaban los cincos y cuatros y ahora había sacado un nueve. -Lo contenta que se pondrá mamá.- pensó. Al llegar a su casa le preguntó su madre por el examen. Le contó lo del nueve, que casi ni él se podía creer. Su madre lo miró y le dio una bofetada. -¡No me mientas! Quiero saber la verdad.- le dijo. -Pero es cierto.- protestó. -No te creo. Salió corriendo, llorando y ofendido por la incredulidad de su madre. Entonces, se escapó.” Jesús Espínola Conde 1ºA ESO

16


LA NOCHE OSCURA DEL 3 DE DICIEMBRE Era una tarde fría de invierno. Las calles estaban desoladas, no se oía ningún ruido, hasta que llegué yo. Venía de comprar adornos para ponerlos en la casa, ya que casi llegaba la cena de navidad. Me pareció bastante raro ver la calle así, porque siempre que pasaba solía haber tres niños jugando a la pelota, cuyos nombres eran Fermín, Paco y Manuel. De repente, encontré a Fermín en la acera tumbado. Rápidamente fue a ver lo que le pasaba, pero, cuando llegue allí, tenía los ojos en blanco y me asusto mucho. Intenté hablar con él, pero no respondía. Daba la suerte que por una vez tenía el teléfono en el bolsillo. Marqué el número de el hospital para que viniesen a recogerlo, pero cuando iba a llamar, Fermín alzó la mano y me quitó el teléfono. De tanto susto me desmayé. Cundo desperté me encontraba en un hospital y estaba con mi madre y mi padre. Mis padres me encontraron en la calle y no supieron que hacer, salvo llevarme al hospital. El 5 de Diciembre me dieron el alta y encontré en la sala de espera a mi familia y a Fermín, Paco y Manuel. Al ver a Fermín pensé que sería una alucinación, pero no lo era. Ellos lo que querían era gastarme un pequeño susto, pero no se esperaban que fuese tan grave. Cuando me vieron, velozmente fueron hasta a mí y me pidieron disculpas. Yo les dije que no pasaba nada, pero que no me volviesen a gastar una broma así. Al final todos, mi familia y mis tres amigos, nos fuimos a un restaurante de lujo y comimos de maravilla. José Ángel Avilés Pérez 1ºA ESO 17


UN DÍA DE MUCHO TERROR Era la noche de Halloween. Tomás y yo habíamos decidido celebrarlo en mi casa. Íbamos a cenar, jugar a juegos, ver películas de terror…¡Una noche de miedo! Eran las nueve de la noche y mi madre nos había traído la cena. Además, de postre había hecho unas galletas exquisitas, con forma de fantasmas. Después de cenar, nos subimos a mi cuarto. Jugamos a las cartas y contamos cuentos de terror, pero cuando Tomás empezó a contar su historia las luces se apagaron y se encendieron rápidamente. Cada vez se oían más ruidos y además, de vez en cuando, llantos y gritos. Tomás se escondió en su saco de dormir, y dijo que si los ruidos no paraban, él no seguía contando su historia. Éste contratiempo nos estaba retrasando demasiado, así que, decidimos poner fin a la situación. Nos envolvimos en nuestros sacos de dormir y subimos al desván. No se veía nada, pero los sonidos no cesaban. Cuando nos dirigíamos a mi cuarto, salió de pronto una silueta encorvada de mujer, con el pelo hasta la cintura, que tenía la boca abierta y los párpados caídos. Se oyó un llanto. Tomás y yo corrimos hacia mi cuarto como alma que lleva al diablo, pero la mala suerte y lo nervios hicieron que Tomás se resbalara y se cayera por las escaleras. Arriba ya no estaba la mujer, no se oían llantos y tampoco ruidos. Tomás y yo nunca podremos explicar lo que ocurrió ese día, una noche de Halloween que nunca olvidaremos. José Antonio Gálvez Encinas 1ºA ESO

18


“SCRAFIS” ES LA RESPUESTA Querido Diario: Todo empezó una tarde de otoño. Una de esas tardes frías. Estaba en mi cuarto, mirando tras la ventana como caían las hojas. Me puse a pensar. ¿Para qué nací? ¿Qué hago en este mundo? ¿En este momento, qué están haciendo otras personas?... Eran muchas preguntas sin respuesta... De repente, algo extraño brillaba en el árbol que había en el jardín. Sin pensarlo fui corriendo hacia allí. La extraña luz me absorbió. Aquello estaba lleno de burbujas. Y en cada una de ellas había una escena diferente, en un lugar diferente. Era muy raro. Estaba algo asustada. Escuché un ruido, me giré. ¡Era un duende! Mas bien, un elfo con pinta de listillo. Pero en seguida le cogí confianza. Me dijo que estaba en el mundo de los “Scrafis”. Donde controlaban los pensamientos y escenas de todos sitios del mundo. Le pregunté que porqué esta yo allí, porqué se había encendido esa luz tan brillante. Su respuesta fue muy clara. “Te necesitamos”. Me llevó a una extraña sala. Donde había otro elfo, pero parecía algo más viejo. El anciano cogía una burbuja, en ella se reflejaba este lugar. Pero todos los elfos estaban muertos. Di un paso hacia tras, aquella espantosa imagen no salía de mi cabeza. ¿Qué tenía qe ver yo con aquello? El anciano me explicó todo. Ellos iban a morir dentro de dos días. Yo me tendría que quedar a cargo de el mundo “Scrafis”. La decisión era muy importante. No volvería a ver a mis seres queridos y posiblemente a ningún ser humano más. Pero salvaría a la humanidad de morir en pensamientos tristes y oscuros. Tenía dos horas para pensármelo. Mientras iban desapareciendo elfos en pequeñas nubecitas. Más tarde con los ojos llenos de lágrimas. Dije que les ayudaría. Sabía que no me podría despedir de mis amigos y familiares. Pero también sabía, que les ayudaría y esto también contestaría a las preguntas, a aquellas preguntas que creía que no tenían respuesta. Querido Diario: Ya son dos años aquí, estoy sola. Pero a la vez acompañada de todos los increíbles pensamientos de las personas. Y lo que me hace mas feliz es que me echan de menos, se acuerdan de mi. Lucía Baró-Shakery Pérez 1ºA ESO 19


UN SUEÑO INESPERADO Una mañana de agosto, estábamos Lucía, Andrea, Regina, Paula y yo en mi casa de la playa. Eran las doce en punto, cuando de repente, empezaron a moverse mucho las palmeras. Andrea y Regina se asustaron, porque les daba mucho miedo que les pasara algo. fuimos al balcón a asomarnos. A ver lo que estaba ocurriendo. De repente, vimos una ola enorme que se estaba llevando todas las casas y venía hacía nosotras. Andrea y Regina empezaron a llorar porque tenían miedo. Corriendo nos metimos en mi casa, llamamos a mi madre y mientras que mi madre buscaba una solución, tranquilizamos a Andrea y Regina .Mi madre, vino corriendo al salón, donde estábamos nosotras y nos dijo que nos fuéramos corriendo al sótano. Todas nos bajamos al sótano, cuando de pronto salió una ola enorme que se llevo mi casa y a mi madre. Yo empecé a llorar porque quería mucho a mi madre. Mientras que pasó todo, nos quedamos todas en el sótano escondidas. Después de un rato, me desperté ¡nos habíamos quedado dormidas! Corriendo desperté a todas mis amigas. Salimos a buscar a la gente, a ver lo que le había pasado. Vimos que estaba todo encharcado, todas las palmeras en el suelo, las casas destrozadas...Yo asustada porque no iba a poder encontrar a mi madre, empecé a llorar. A Paula y a Lucía se le ocurrió una idea. Era distribuirnos para buscar a personas y a mi madre. A las demás nos pareció una buena idea. Nos fuimos por un lado Lucía y yo y por el otro se fueron Andrea, Regina y Paula. Una hora más tarde encontramos Lucía y yo a mi amiga tirada en el suelo con arañazos. Nosotras no sabíamos que hacer así que la cogimos y nos la llevamos a un árbol. Lucía le hizo el boca-boca y mi amiga empezó a respirar. Después de un rato, mi amiga se despertó y nos dio un abrazo a Lucia y a mí por haberla salvado. Seguimos buscando a más gente Lucía yo y mi amiga. Cuando de pronto, nos encontramos a mi madre tirada en el suelo. Yo corriendo fui a abrazarla .Tenía en la cara muchos arañazos, el ojo morado, la pierna toda raspada... Mi madre no respiraba le tumbamos le hice el boca-boca pero nada. Después de un rato vimos que mi madre no respiraba, no me lo podía creer ¡mi madre estaba muerta! Yo empecé a llorar era la única que tenía no le podía haber pasado eso. Lucía me abrazó, y me cogió de la mano tirando para irnos. De pronto vi una ola gigante que venía hacia nosotras, corrimos pero nos alcanzó. En un momento me desperté, todo lo que había pasado había sido un sueño. Miré hacia los lado y estaban mis amigas me levanté y fui al cuarto de mi madre y estaba dormida. Cuando se despertaron mis amigas le conté lo que había soñado y nos reímos mucho. FIN María Castillo Sánchez 1ºA ESO

20


EL MONSTRUO Era un día soleado, sin ninguna nube en el cielo. Estábamos en el Parque de las Ciencias el curso de 1º. Una vez terminada la explicación que nos dio el profesor, salimos Helen Pelayo y yo en busca de las respuestas del trabajo que teníamos que realizar para el profesor D. Eugenio. Cogimos nuestras libretas y marchamos. Andamos y andamos, hasta que llegamos a un bosque. En el bosque todo parecía del mismo color, negro, tan oscuro que no veíamos nada. Las hojas de las ramas de los árboles, se movían por la pequeña brisa de viento que se levantó. Ni mi amiga ni yo entendíamos nada. Con el tiempo tan bueno que hacia incluso parecía verano, pero no era así. Las dos nos asustamos y pegamos un bote. Aparecimos una abrazada a la otra. No estábamos lo suficiente asustadas antes de oír una voz susurrando nuestros nombres. Yo me hice preguntar ¿Quién era aquel monstruo?, ¿Cómo sabía nuestros nombres? Y lo más importante, ¿Qué quería de nosotras? Helen era muy lista y astuta y reconoció de dónde procedía la voz. Me agarró de la mano y salimos corriendo. No tenía ni idea a que lugar extraño me llevaba. Nos escondimos detrás de unas rocas y escuchamos a dos personas hablar. -¿Crees que se han asustado? Haha -dijo una voz. -Pues claro, ¿No las has oído? ¡Hasta las he grabado! Estuvimos escuchando todo, ¡Cómo no! Eran Carlos y Pepe. -Tengo una idea para darles su merecido. Me susurró Helen al oído. Nos miramos con una mirada malvada y pusimos en marcha con el plan de Helen. Fuimos al zoológico y cogimos prestados a dos monos. Preparamos aquello como si fuera un rodaje de una película. Carlos y Pepe llegaron. Vieron que se estaba grabando una película y preguntaron si podían salir, cómo se trataba de que salieran, salieron pero no de lo que se esperaban. Le tiraron una tarta y se publicó por la televisión. Aprendieron su merecido y no nos volvieron a molestar.

21


LA CUEVA Cuando ya no sabíamos qué hacer, entonces Tomás dijo estamos perdidos de esta no nos libramos. Cuando……. Bueno mejor os cuento la historia desde el principio. Yo soy Marina, y me encanta montar a caballo y esquiar. Tengo tres hermanos Madison, Maite y Tomás. A ellos no les gusta mucho eso. Tienen los mismos gusto ya que son trillizos, yo soy la más pequeña. Nuestros padres estaban de viaje en Egipto. Entonces decidimos ir a dar un paseo, Tomás que era bastante vago, dijo que nuestra casa ya era lo suficiente grande y que podrimos dar un paseíto por ella. Al final fuimos a dar un paseo por la montaña sin avisar a Rosa nuestra niñera. Cogimos otro camino para volver porque nos parecía a todos más interesante. Excepto a Maite porque le daba miedo perderse. Pero al final fuimos por ese camino. Entonces encontramos una cueva, parecía muy interesante. Quisimos entrar pero Madison era muy sosa y no le gustaba la aventura, así que seguimos para casa. Al día siguiente convencimos a Madison para ir a investigar la cueva. Después de llegar y esperar una hora nos decidimos a entrar. Llegamos hasta un cartel que ponía “Diamantes, oro y pirita”. Nosotros al ver ese cartel decidimos comprarnos unas picola, unas maza y unas linternas. Entramos otra vez en la cueva y empezamos a escavar, el primero que encontró algo fue Tomás y estaba muy contento. Al final todos encontramos algo. Juramos no contárselo a nadie e ir todos los días que pudiésemos. Pasados tres día nuestros padres volvieron y ellos dijeron que podíamos ir pero con mucho cuidado. Ese día fuimos muy alegres hacia la cueva, Maite escuchó un ruido dentro, pero después creyó que era su imaginación. Ya nos íbamos a ir, de repente se empezaron a juntar las paredes. Estábamos muy preocupados no sabíamos qué hacer. Tomás dijo: estamos perdidos de esta no nos libramos. Entonces aparecieron unos hombres que parecían de la televisión y nos dijeron –os hemos estado siguiendo estos día vaya susto os habéis pegado. ¡Todo era mentira! Regina Fente de Mendoza 1ºA ESO 22


LOS CURAS SON RARITOS Un día de puro invierno, una comunidad de amigos se fue a pasar un fin de semana a Antequera en un internado. Nada mas llegar los niños se fueron a investigar. Aquello era enorme, parecía un hotel, tenía cuatro plantas y un ascensor que era lo que mas le gustaba. Empezaron a subir y bajar escaleras. Descubrieron que en ese internado había curas, ya que se encontraron uno de ellos. Corriendo se fueron de allí hasta que llegaron a un pabellón donde estaban sus hermanos pequeños con la canguro. Estos se quedaron allí jugando un rato, hasta que llegó la hora de merendar. Merendaron bocadillos de nocilla y de nuevo se fueron a investigar. Encontraron una sala llena de sillones donde se asentaron a hacer los deberes. Ana no paraba de estudiar sociales, María hacia ejercicios de mates, Lucia de cono aunque Raquel, Pedro, Miguel y Cecilia no paraban de vaguear. Hasta que subió Blanca la canguro que puso todo en orden aunque por poco rato. Se les hizo las ocho de la tarde y tuvieron que ir a rezar, ya que tienen la costumbre de todos los sábados acudir a misa. Al acabar la misa todos se fueron a cenar. Los niños se sentaron juntos, algo peligroso, Miguel y Pedro cogieron un recipiente y empezaron a mezclar trozos de comida con bebidas. Todos echaron un buen rato que era lo importante. Al acabar de cenar subieron a las habitaciones a asearse y a acostarse. Lucia y Raquel tenían mucho miedo así que al rato de estar en la cama se levantaron para ver si podían dormir con Pedro y Miguel y así no tener tanto miedo. Estando ya los cuatro levantados se cruzaron a un cura. No podían parar de mirar a aquel hombre llevaba cara de que alguien le estaba dominando, una de esas miradas vieron que el cura había desaparecido. Estos corrieron cada uno a su habitación y allí estaba el cura en forma de espíritu los cuatro salieron corriendo al pasillo donde una madre les regaño por no estar aun dormidos. Volvieron a ver al cura al día siguiente. Este les dijo que por la noche ascienden al cielo para hablar con Dios. Los niños alucinaron al escuchar aquellas palabras dijeron que ellos querían probar. Este les dijo que tenían que pensar siempre en Dios y algún día cuando viese Dios oportuno los dejaría subir a su reino. Los peques corrieron a contárselo a sus padre aunque no les creyeron. Llegaba la hora de irse los chiquillos habían estado todo el rato pensando en Dios aunque no sabían que con eso no era suficiente. Al parecer Dios hizo que se olvidaran de todo. Lucia, Raquel, Miguel y Pedro no volvieron a mencionar lo que les dijo el cura. Eso si tenían bastante claro que ser cura era muy interesante pero tampoco les entusiasmó mucho eso de ser espíritus por la noche. Raquel Palacín Ruiz de la Escalera 1ºA ESO 23


LA HISTORIA DE MACARENA Y ROBERTO Macarena era una chica que vivía en Toledo, con 17 años. En su instituto había un chico llamado Roberto que le gustaba mucho. Él siempre la miraba y ella se avergonzaba cuando esto ocurría y miraba hacia otro lado. Un día él se le acercó y gracias a esto empezaron a conocerse. Día a día, se fue formando una gran amistad, que acabó con una relación, la cual es y seguirá siendo lo que más les una a estos enamorados. El noviazgo fue avanzando al cabo del tiempo, desde verse unas pocas veces a la semana, por el instituto, a no poder pasar nada de tiempo el uno sin el otro. Esto significó pasar menos tiempo con amigos y aprovechar este tiempo para estar juntos haciendo lo que les gustaba. Un día de instituto, unas amigas le contaron a Macarena que su novio pasaba mucho tiempo con sus amigos, pero también con una niña asolas. Esto hizo que Macarena perdiera los nervios y fuera a hablar seriamente con Roberto. Él le explico que la otra, era una de sus mejores amigas, sólo eso, asique no tenía nada por lo que preocuparse. Todo se arregló. Desde este momento su relación no volvió a tener ningún problema, debido a que siempre hablaban las cosas y todo se solucionaba. Esta relación fue a más y empezaron a presentarse mutuamente a sus familiares los fines de semana que podían. Este noviazgo finalizó con la formalización de su matrimonio, que sería el punto y seguido de novios y el comienzo de esposos. Virginia Cuéllar Peinado 1ºA ESO

24


25


ELLA, MI MEJOR AMIGA Todo iba bien en esa tarde con mis amigos hasta que me dijeron: “prueba esto, por una vez no pasa nada” Yo lo probé, estaba bueno. Me sentía mejor, veía cosas que los demás no veían. Lo malo es que cuando llegué a casa mis padres me regañaron mucho, no sé porqué. Mis amigos cada día me daban esa sustancia extraña que no sabía que era. Siempre más y más. Mis padres no podían más conmigo, decían que me estaba volviendo loco. Mis amigos ya no se juntaban conmigo pero yo tenía otra amiga. Una amiga que nos había hecho inseparables. Mis padres me echaron de casa y yo no sabía donde ir. Tenía hambre, llevaba 2 días sin probar bocado. Cada día se hacía más pesado que el anterior. Hasta que encontré la solución: robar. Iba a los pequeños comercios de comida y a punta de pistola, conseguía que el dependiente me diese lo que yo quería. Y por alguna extraña razón la droga me había enganchado. Era imposible dejarla, me caía muy bien. Era mi mejor amiga. La policía me metió en un reformatorio a los 17 años. Me dijeron: “cuando seas mayor de edad ya no irás al reformatorio, irás a la cárcel” Yo sólo me lo estaba pasando bien con mi amiga. Pero a ella también se la llevaron. Y un día, cansado de la rutina de siempre, conseguí una pistola. Y sin querer, en un descuido, disparé. Por allí pasaba un “poli” y lo maté. No sabía si correr o quedarme quieto .Al final me detuvieron. Hoy, he cumplido 28 años. Se fueron mis amigos. Se fueron mis padres. Y por último mi familia entera. No me quedaba nada. Solo me quedaba algo: la droga. He pasado 3 años en prisión y ahora estoy en un centro de desintoxicación. Ya no volveré a tomar más droga. Pero lo que un día se fue ya no volverá nunca más. Alejandro Núñez Suárez 1ºB ESO 26


LIBÉLULA Y SUS AMIGOS Libélula era una niña un poco especial, porque tenía dotes para la magia, las transformaciones y un poco en las pócimas. Un día jugando, se encontró con su padre que le dijo: vete a jugar con Jonás que se le ve que esta muy triste.’’ Al rato la niña volvió de hablar con su amigo que le contó: “tenemos que irnos, aquí corremos peligro.’’ Le hizo caso y se fueron mediante un conjuro de tele transportación que hizo Libélula. Al tiempo se dieron cuenta de que el granero de su abuela, de donde se fueron, explotó catastróficamente y dañó a su padre. Libélula le preguntó a Jonás: ‘’ ¿Por qué sabías que iba a explotar?’’-dijo con voz burlona. -porque … -declaró Jonás. Me lo dijo el sabio de ‘’La torre del Hechicero.’’ Pasado el tiempo Libélula quería saber cosas sobre ese sabio y entró en su escuela porque era una falut-shannay que quiere decir en arcano , fuerza del mas allá. Se dio cuenta de lo que podía hacer y se dedicó a estudiar y aprender muchos hechizos que luego le servirían para vencer: al dragón de 23 cabezas, al orco guardián y al mismísimo Hadesino, el dios de la magia. Murió feliz y con todo lo que ha podido hacer una humana. Carlos Moreno Álvarez 1º B ESO

27


VIAJE AL FUTURO Jorge era un niño de 10 años bastante imaginativo e inteligente, que soñaba con poder inventar una máquina del tiempo, para poder viajar al futuro y al pasado. Siempre que volvía del cole se metía en su cuarto a experimentar con varios artilugios de su padre, intentando crear una máquina del tiempo. Ya solo le faltaba una pieza que añadir a su increíble invento para que funcionase. Jorge, emocionado y nervioso puso la última pieza, apretó un botón y.....nada no pasó nada. Tanto tiempo trabajando y perfeccionando para nada. Salió de su cuarto entristecido a contarle lo ocurrido a su madre, pero… todo estaba distinto. Los muebles eran virtuales, el techo era de cristal y los sillones estaban flotando en el aire .Salió corriendo a la calle y entonces lo comprendió todo. Había conseguido viajar al futuro, su máquina lo había tele transportado en un segundo. El niño se emocionó al ver que tras mucho tiempo lo logró. Desde ese momento empezó a explorarlo todo y vio bastantes cosas que le sorprendieron como: los coches volaban, había muchos robots, que ayudaban a la gente y que todo era virtual y táctil, como los semáforos y señales de tráfico. Jorge miró una vez más como será todo y volvió a casa, programó la máquina para regresar al presente y en un santiamén todo volvió a ser como era. Se fue corriendo a la cocina donde se encontraba su madre y le contó todo lo que había hecho. Lógicamente no le creyó, pero eso a Jorge no le importaba. Regresó a su dormitorio se sentó en su cama y grito: ¡He conseguido viajar al futuro! Antonio Maya Santiago 1ºB ESO 28


ALONSO, EL FUTBOLISTA Esta es la historia de un niño que quería ser futbolista pero no se le daba bien. Nunca se había apuntado a ningún equipo por miedo a que se rieran de él. Un día su padre le convenció para que se apuntara a un equipo de fútbol 11, dado que tenía doce años. El equipo se llamaba Ciudad de Granada. Los primeros meses fueron un poco difíciles porque no hablaba con nadie. Él intentaba por todos los medios hacerlo lo mejor posible, pero la realidad es que no daba la talla. El entrenador le recriminaba los fallos, intentando que el muchacho no se sintiera ofendido y mucho menos que se viera mermada su motivación. Lo cierto es que se trata de un deporte, que a muchos muchachos les entusiasma. Se trata de jugar, pasarlo bien y divertirse, sin dejar de lado el aprendizaje de un deporte que requiere técnica, velocidad, habilidad con los pies, no tener miedo al balón, etc... Alonso era consciente de todo ello, pero le faltaba seguridad en sí mismo y muchas horas de entrenamiento. Poco a poco, Alonso se fue sintiendo más seguro en el equipo, la amistad con sus compañeros era cada vez más evidente, no sólo compartían el juego, sino también bromas y confidencias propias de su edad. Fueron pasando las semanas y Alonso se iba creciendo, su juego había mejorado notablemente y Roque, su entrenador se sentía muy satisfecho del trabajo y progreso de su pupilo. Todo transcurría con total normalidad. Los muchachos acudían puntualmente a los entrenamientos y cada vez los disfrutaban más, sobre todo los días que el entrenador les decía “hoy vamos a jugar un partido”. Un día al llegar al entrenamiento, se encontraron con una noticia que los volvió locos. La Escuela “Garabatos” organizaba un torneo de fútbol a beneficio de los niños con Síndrome de Down, y habían sido invitados para participar. Desde ese momento los entrenamientos fueron un poco más duros y sobre todo dedicaban la mayor parte del tiempo a aprender regates y tácticas de juego, aunque lo cierto era que el no conocer a los equipos con los que se iban a enfrentar, les hacía estar un poco nerviosos. El torneo consistía en ocho equipos que se iban a enfrentar todos entre sí. El que más puntos consiguiera sería el ganador. Por fin, llegó el día tan esperado para el equipo del Ciudad de Granada. (continúa…) 29


En el primer partido, Alonso, no salió de titular, pero estuvo apoyando todo el tiempo a sus compañeros, y el ratito que jugó se le vio bastante seguro y confiado, pensando siempre en dar lo mejor de sí. El primer partido lo ganaron 3-1. En el segundo partido, Roque, el entrenador, le dio a Alonso la oportunidad de ser titular, pero con tan mala fortuna que éste se dobló un tobillo en el entrenamiento, a pesar de todo, su equipo empató el partido. El siguiente partido no lo pudo jugar debido a su pequeña lesión, ya que el entrenador decidió reservarlo para más tarde. El tercer y cuarto partido, lo ganaron con facilidad, se enfrentaron a equipos con poca experiencia y poca visión de juego. El quinto estuvo muy igualado, y finalmente acabó en empate 2-2. El sexto lo perdieron. El séptimo de nuevo terminó en empate. Por fin llegó el último partido. El torneo iba a favor del equipo del Ciudad de Granada, pero éste necesitaba aún 3 puntos para ganar. Alonso ya se encontraba bastante recuperado, y Roque quiso premiarlo sacándolo como titular en este último y definitivo partido que les podía dar la victoria o quedarse a las puertas del triunfo, cosa que les dejaría un poco tocados, después de toda la ilusión que habían puesto en este torneo. El octavo partido, acaba de comenzar. Alonso es titular y va a por todas. Iban 1-1 y quedaban diez minutos para el final. Alonso la cogió en la banda y echó a correr a toda velocidad. Hizo varias paredes a lo largo de la jugada. Cuando se estaba perfilando en el borde del área para tirar, un jugador del otro equipo le hizo falta. Él no era el lanzador de faltas habitual, pero en esta ocasión quiso tirarla él y sus compañeros estuvieron de acuerdo, aunque el entrenador no las tenía todas consigo, pero entendía la ansiedad de Alonso por hacer algo por su equipo, de lo que se pudieran sentir orgullosos. El árbitro pitó y Alonso se dispuso a tirar la falta. Lanzó el balón y éste se estrelló contra el larguero, botó en la línea y finalmente... GOOOL!!!. Todo el mundo enloqueció y para Alonso fue uno de los mejores días de su vida. Definitivamente el fútbol era su deporte y había conseguido ser uno más dentro de su equipo y para su satisfacción el artífice de la victoria. Álvaro Lillo Díaz 1º B ESO 30


NIÑOS ROBADOS Lucía llevaba nueve meses esperando que de su vientre saliera una nueva vida. Cuando llegó el día tan esperado todos estaban impacientes y nerviosos por ver al pequeño. Lo querían llamar Daniel. Lucía, estaba ya en el hospital esperando a ver que le decían los enfermeros. Estaban rabiando de dolor. Más tarde, la metieron en una habitación para partos y le pusieron un calmante, para que se tranquilizara. Su marido, incluido el hermano de Lucía, esperaban en la sala de fuera. Después de dos horas y media, el pequeño Dani conoció el mundo, Lucía se quedo dormida. Tras pasar una hora y media más, ella despertó. Pero no había buenas noticias. Su marido y su hermano estaban muy tristes. Se empezó a poner nerviosa de nuevo, preguntado qué era lo que pasaba. Nadie le decía nada. Pero llego el momento de decírselo. Su marido le dijo con calma y tristeza: “Lucía, cariño, ¿que tal, cómo estás?”. Lucía contestó con furia: “¡¿Dónde está Dani?! ¡¿Me puede decir ya alguien qué es lo que pasa?!”. “Dani... Eh, Dani... Cariño, Dani ha nacido con el cordón umbilical enrollado en el cuello y ha muerto asfixiado. Los médicos no han podido hacer nada por él”. - Le dijo su marido con delicadeza y lágrimas en los ojos. Tras 19 años de sufrimiento, Lucía no lo creía. Su hijo no había muerto. Había sido uno más de esos niños robados. Su hijo tenía un buen trabajo y vivía con su novia. Dani había vivido siempre en una gran mentira, al igual que su madre y su padre biológicos. Carmen Piñar Mata 1ºB ESO

31


EL NIÑO QUE NO ERA EL MISMO Había una vez un niño que siempre estaba solo. Claro, al estar así quién no diría una mentira para llamar la atención. En el caso de este niño, era que en vez de decir una tontería, se pasaba tres pueblos y para rematar no eran nada creíbles. Una vez llego a decir! Que tenía una ballena en su pecera ¡Claro la gente pasaba todavía más de él. Una vez, le dijo una persona, que para tener amigos no hacía falta llamar la atención, solamente ser agradable con las personas. Al niño le resultó una misión imposible ya que era muy quejica, chivato, maleducado, aguafiestas,...¿De verdad se puedes tener tantas cosas malas? Un día a la salida del cole, unos niños le ofrecieron tabaco. Él pensó que si tomase podría llegar a tener amigos, así que aceptó. Y así fue, consiguió nuevos amigos aunque fuesen unos chorizos y con tres años más que él. Los niños de su clase empezaron a preocuparse por él, pero nadie le dijo nada. No sabéis lo que era tenerlo, por lo menos ahora estaba callado. Hasta que nos hartamos de que fuese de chulo e intentamos convencerle pero pasó de nosotros. Un día un amigo de los suyos murió debido al exceso de tabaco en su cuerpo. Él al ver lo que sucedió, decidió volver a su vida normal. Dicho y hecho, el niño volvió a su vida normal alejada de las drogas. Lo único que cambió fue que los niños lo aceptaban tal y como era. José Luis Ortega 1ºB ESO

32


SIN GANAS DE SEGUIR Érase una vez una anciana. Tenía unos ochenta. Su pelo era de color blanco. De estatura pequeña. Era muy gruñona y pesimista. Siempre pensaba que odiaba vivir y que quería morirse cuanto antes, pero nunca le pasaba nada. Por fortuna no tenía ninguna enfermedad y aún así estaba cansada de vivir. Un día la viejecita iba caminando por la calle. De pronto se sintió muy mareada y se cayó al suelo. Al instante una chiquilla de nueve años, que rondaba por allí, acudió hacia ella. La pobre niña llevó arrastrando a la abuela hasta el hospital más cercano. Entraron. Velozmente un médico que pasaba vio a la anciana y corrió hacia ella. Minutos después la ancianita ya estaba en buen estado y se dio cuenta de lo que la niña había hecho por ella. Se lo agradeció y comenzaron a hablar. No tardaron en hacerse amigas. La chiquilla era huérfana y se pasaba el día en la calle. A pesar de esto, era feliz. Cuando la señora la acogió en su casa la niña le enseñó (a lo largo del tiempo) que hay que vivir la vida como si fuese el último día, porque nunca se sabe cuando se va a terminar. Que estaba perfectamente sana, que era muy complicado para su edad. Y que multitud de ancianos no tenían la suerte de estar tan sanos como ella. Fin Inés Jerez Fajardo 1ºB ESO

33


LLEGÓ EL DÍA Menuda sorpresa me llevé ese día, nunca había visto un lugar así. Era el verano del 2010. Estábamos en Málaga y mi padre me dijo que íbamos a ir a comprar. Yo no quería ir porque había quedado con un amigo. No entendía porqué tenía que ir, además yo siempre he odiado ir de compras. En realidad íbamos a ir a un parque de atracciones llamado Tívoli. En cuanto me di cuenta de la sorpresa me puse muy contento fue uno de los mejores días de mi vida. Al entrar al parque aluciné, me pareció el paraíso. Había atracciones de todo tipo. Montañas rusas, túneles del terror, un barco fantasma, una noria gigante, también había actuaciones de baile, magos... Después de montarnos en casi todas las atracciones cenamos en una hamburguesería, allí mismo, y cogimos energía para seguir divirtiéndonos, en la montaña rusa me subí cuatro veces, era una pasada, y el barco fantasma, que no tenía nada de miedo, era muy divertido. Llegamos al parque de atracciones a las 5 de la tarde y salimos a la una de la madrugada, pero a mí el tiempo se me pasó rapidísimo. Nunca olvidaré ese día, me lo pasé genial, estoy deseando que mi padre vuelva a “llevarme de compras”, bueno, y que en realidad me lleve al Tívoli. Fin. Jesús Marín Suárez 1ºB ESO

34


ENRY Me llamo Enry, soy de Marruecos y tengo doce años. Mi país ahora mismo está en guerra, mi madre murió la semana pasada en un bombardeo que hubo en mi ciudad. Mi padre y yo seguimos unidos y no dejaremos que nada nos separe. Decidimos irnos a España en patera. Esa misma noche, cogimos nuestras cosas y nos fuimos hacia el puerto. Llevábamos ya una hora en la embarcación que era una lancha de ocho metros cuadrados donde íbamos veinticinco personas .Tras un día sin comer ni beber empezamos a divisar tierra. El mar cada vez estaba más revuelto conforme nos acercábamos a la costa .De un momento a otro empezaron a sonar crujidos en la barca y comenzó a partirse. Mi padre y yo sabíamos nadar pero con mucha dificultad, en ese momento los dos nos agarramos a un trozo de madera y fuimos pataleando hasta la orilla. Salimos vomitando del agua y empezamos a correr desde un camino de tierra, la policía nos había visto y empezó a perseguirnos. Pasamos por una casa en la que un hombre nos miraba por la ventana y nos dijo que entráramos. La policía pasó y no nos vio. El hombre nos dio cobijo y comida. Por la noche, mi padre y el hombre que se llamaba Francisco, empezaron a pactar sobre algo de kilos, pero no le di importancia. A la mañana siguiente Francisco me dio una bicicleta con una caja detrás en la que había un saco en el que ponía diez kilos. Me dijo que lo llevara al puerto y que allí me iba a estar esperando un hombre con barba larga al que se lo iba a dar. El hombre me dio otro cargado de papeles pero no los vi. Se los entregué a Francisco, que me estaba esperando para comer,. Mi padre no me quería decir lo que pasaba pero tenía hambre y seguí comiendo. Eran las diez de la noche y estaba cansado. (continúa…)

35


ENRY (...continuación) Me desperté sobre las cinco de la mañana porque había escuchado ruidos de puertas de coches, me asomé a la ventana y vi a Francisco metiendo un saco en el maletero de un porche. Se le calló un taco de billetes, me esperé a que se fuera y los cogí. Desperté a mi padre y se los di, fuimos a rebuscar en su despacho y encontramos más billetes. Nos íbamos a desayunar justo cunado vino Francisco, me dijo que cogiera la bicicleta para ir al puerto a recoger un saco. Francisco se empezaba a dar cuenta de que cada vez faltaban mas billetes, sospechaba de mi padre hasta que definitivamente si dio cuenta, y pensó en matarlo. Pero mi padre y yo nos fuimos a escondernos. El se dio cuenta y empezó a perseguirnos, nos metimos en el cementerio y un hombre llamó a la policía diciendo que había visto entrar a unos inmigrantes. Encontramos un pequeño panteón y entramos en él, la policía había llegado con perros y todo tipo de artilugios. De pronto soltaron a un perro que vino hacia nosotros corriendo, la policía llegó y le contamos todo lo que había pasado. A mi padre y a Francisco los arrestaron y en ese mismo instante me di cuenta de que iban a deportar a mi padre a Marruecos y allí lo matarían, entonces le di el abrazo más grande de toda mi vida.

Joaquín Miñán Sánchez-Montesinos 1ºB ESO

36


SECUESTRADOR EN EL TREN DE LA MUERTE Era un caluroso día de agosto. Estaban un grupo de amigos en un parque de atracciones. Concretamente eran cinco niños de doce años. Se llamaban Mateo, Ricardo, Joaquín, José y Alex. Decidieron montarse en el “Tren de la Muerte”. Tuvieron que esperar media hora en la cola. Cuando llegó su turno, el guía le dio unos consejos para que no les pasara nada. La atracción duraba quince minutos. Cuando iban por la mitad del recorrido (que lo hacían a pie), a Alex se le ocurrió una idea: ¡explorar que había detrás de las paredes! Así hicieron. Mateo y José tenían mucho miedo pero como estaban todos juntos sabían que no les iban a pasar nada. Joaquín oyó un ruido de alguien gritándole a una persona. Les dijo al resto del grupo que no hiciesen ruido para que no le descubriesen. Joaquín se acercó a esa sala que oía gritos, mientras que el resto del grupo vio un esqueleto que se movía como por arte de magia. Se quedaron inmovilizados al verlo mientras que otro grupo que estaba dando gritos como locos. Joaquín les dijo que viniesen porque había visto a una niña de unos seis años que estaba secuestrada. La niña tenía los ojos vendados y estaba atada a una silla mediante una cuerda. Llamaron a la policía para informarles de lo que estaba pasando. La policía vino y vio de que se trataba del secuestrador más famoso del país. Lo arrestaron, liberaron a la niña y les dieron las gracias a todos los niños. Al final la jugarreta de explorar algo que estaba prohibido salió muy bien. José Martín Muñoz 1ºB ESO

37


LAS AVENTURAS DE DIEGO Ismael es mi mejor amigo. Nosotros estudiamos en el colegio: La paz de Burgonia y os voy a contar una historia que cambió el mundo... ¡Ah! Perdonad por no haberme presentado. Soy Diego el mejor amigo de Ismael, me gusta mucho el fútbol, en general el deporte. Como os iba contando. Era el 18/10/10 y era un día como otro, de clase. Recuerdo que vinieron personas a la clase y nos dieron una charla sobre la naturaleza. En ese momento, se me vino a la mente una imagen de los países contaminados. En el recreo, Ismael y yo estuvimos hablando de que había que hacer algo, pero que nosotros solos no podíamos. Después, en la clase Ismael dijo: -maestra me ofrezco voluntario a recoger basura en los recreos Ella extrañada le respondió: -vale Ismael pero ya mañana. Toda la clase empezó a reírse. Y yo, al ver que la gente se reía de él le dije a la maestra:-yo también. En ese momento nos convertimos en los marginados de la clase. Al terminar el colegio nos fuimos cada uno a su casa. Por la noche cené una sopita de fideos y una tortilla, luego vi un poco la televisión y me fui a la cama. De repente me desperté en un lugar muy frío, amargo lo que más recuerdo fue que olía muy mal. A lo lejos vi una mujer de blanco y me extraño mucho. Ella se acercó a mi y me dijo:-Diego soy la Madre Naturaleza y vengo a decirte que hay así estará la Tierra dentro de 50 años si seguís así. Yo me quedé mudo. Vi que la madre naturaleza tenía en su mano un mando con dos botones, uno verde y otro rojo. Yo le pregunté:-Señora ¿ese mando para que es? Ella me dijo:-el verde es para que vuelvas a la normalidad y hagas que el mundo este sano, en cambio el rojo es para quedarte aquí. Sin pensarlo dije:-el verde. En ese momento me desperté y estaba en mi habitación. En el colegio le dije a Ismael:-Isma mira lo que he soñado. Después de haberle contado el sueño me respondió:-¡pero si es lo mismo que he soñado! Yo me quedé boquiabierto y rápidamente le preguntamos a todos lo niños y resulta que...¡habían soñado lo mismo que yo! Al final dedujimos que había sido un milagro y desde ese momento toda la clase se ofreció voluntaria para recoger la basura todos los recreos Juan Felipe Guerrero Ramos 1ºB ESO 38


TRAVESURA EN LA CLASE DE CIENCIAS Era un frío día de invierno. Aquel día los niños estaban todos con sus abrigos y sus gorros puestos porque la caldera del colegio no funcionaba. Entre el frío que hacía en la clase de 1ºB y el aburrimiento que le producían las matemáticas, la clase les parecía un pasillo sin fondo. En la clase estaban juntos por grupos, uno de ellos era el que más destacaba porque todo el colegio los conocía por sus bromas y travesuras. Ese grupo lo integraban: Roberto, Jack, Gregori y Johnatan. Johnatan era el líder del grupo, Gregori era un gordo empollón, Jack era un niño muy vago, travieso y estaba en los huesos. Roberto era un niño pequeño pero matón. Aún seguían castigados desde la última travesura que hicieron que fue ponerle chinchetas en la silla a la profesora y cambiarle la manzanilla que se tomaba todos los días por pis. Esta vez la travesura sería mucho peor que las anteriores, esta vez la víctima sería el profesor de naturales. En el recreo planificaron la gran travesura. Sonó la campana y era el momento, subieron a la clase y llegó el profesor. Mientras Johnatan distraía al profesor, Gregori y Jack mezclaban las sustancias químicas. El profesor se dio la vuelta y ¡boooooom¡. De repente el profesor empezó a hablar con voz de pito. Toda la clase empezó a reírse sin parar, la travesura había funcionado. El profesor indignado los mandó al despacho del director. El director muy enfadado los expulsó del colegio 1 mes a todos menos a Roberto, que al día siguiente le tiró un estuche a la profesora de sociales y fue expulsado. Kiko Martín Sáiz 1ºB ESO

39


VERANEO Desde luego, los Ramírez eran un matrimonio raro. Vestimenta escasa y raída, poco comunicativos, pero sin embargo, en cuanto podían presumían sobre de sus orígenes. Pregonaban con énfasis la gloria de sus ascendentes cántabros y la suntuosa casa solariega presidida en su fachada principal por su escudo de armas. Era lo que trascendía de los Ramírez: linaje y orgullo, mucho orgullo. En los últimos días del mes de junio dijeron al conserje de la finca que iban a pasar, como todos los años, los siguientes dos meses en su tierra santanderina. El conserje los observó, los encontró flacos y macilentos y no pudo por menos que desearles un feliz viaje y que restablecieran las energías que habían perdido en la ciudad. Sin embargo, llegado el mes de julio, los Ramírez se atrincheraron en su casa. Hicieron inventario de los víveres que poco a poco habían ido acumulando y se dispusieron a pasar los días de veraneo de la mejor forma posible: bajaron persianas, corrieron cortinas y en ningún momento encendían luces ni aparatos domésticos para no delatar su permanencia en el piso. Transcurrido el primer mes de verano ya resultaba penoso vivir bajo esas circunstancias pero se reconfortaban día a día pensando que sus conocidos les suponían disfrutando del aire limpio de la montaña. A mediados de septiembre el conserje se extrañó que los Ramírez no hubieran finalizado las vacaciones pero no se inquietó gran cosa hasta que un vecino le avisó de cierto tufillo que se escapaba por la puerta del matrimonio. Llamaron con insistencia y al no obtener contestación tuvieron que avisar a la policía. La autopsia reveló que los Ramírez habían fallecido hacía un mes, por intoxicación, al ingerir el contenido de una lata de sardinas en malas condiciones. Lorena Martínez Leyva 1ºB ESO

40


LA AMISTAD Ese último mensaje... La amistad es un sentimiento muy bonito. Pero a veces ese sentimiento te hace sufrir. Esto mismo es lo que le ocurrió a Pablo y Laura. Eran los mejores amigos. Siempre iban juntos a todas partes y se contaban sus secretos. Los dos tenían muchos amigos pero, sin duda, no había nadie que fuera tan amigo como ellos dos. Se hacían regalos mutuamente, iban al cine, se invitaban a la piscina de sus casas... Todo iba perfectamente pero no sabían que pronto ocurriría algo que podría romper su amistad. Durante unas semanas los dos se encontraban distantes y fríos. Ya no había esa amistad ni ese cariño. Casi no se hablaban. Sin duda pasaba algo. Pablo no entendía por qué estaban así pero, Laura, tenía unos motivos. Pablo era muy bromista y siempre le daba abrazos muy fuertes a Martina. Él creía que era una simple broma pero había algo que a Laura no le gustaba nada. Creía que al darle un abrazo ya no le importaba tanto la amistad que tenía con ella. Pero no era así. Pablo no lo hacía con mala intención, solo de broma y porque Martina era una de sus mejores amigas. Laura no lo interpretaba así. Estas semanas se encontraba alejada y muy sola día tras día. No pudo aguantar más y le escribió un mensaje a Pablo contándole todo lo que sentía. Cuando Pablo vio el mensaje no se lo creía. La verdad es que le sentó bastante mal. Contestó al mensaje y comenzaron a decir lo que sentían sin pensar si al otro le ofendería. Laura creía que Pablo estaba muy enfadado pero en realidad él estaba triste y dolido por los comentarios de Laura. Sobre todo ese último mensaje. La amistad pasa de ser perfecta a estropearse en muy poco tiempo. Solo por un simple abrazo. El rencor les impidió ver que estaban estropeando su amistad. Este cuento no tiene final. Hay que descubrir el verdadero valor de la amistad y entenderás cual es el fin de la historia. Manuel Linares Barrero 1ºB ESO 41


NARRACIÓN DE UN VIAJERO SOLITARIO Puede ser, o no. Soy un viajero solitario y disfruto de cada lugar que piso, sin ser como esos viajeros que no les da tiempo de nada, a causa del estrés. Yo me tomo mi tiempo, de disfrutar todo lo que hay a mi alrededor, y de las maravillas que hace el hombre en la tierra. Disfruto y como buen viajero, para matar el tiempo leo un buen libro. No me he presentado, ¡Qué descortés!, Soy William Red, “Will” para los amigos. Me gusta viajar, y sin más dilación, me dispongo a recoger mi hatillo, soy un vagabundo errante que, como buen vagabundo, son pocas las cosas que llevo a cuestas, para mi opinión solo mis ilusiones que llevo bien agarradas como jarcias mientras navego en un mar de ilusión y alegría. Me dirijo hacia el Mercado Judío de Berlín, donde acabará mi estancia en la ciudad. El mercado se puede divisar a varios metros, multicolor y con esos buhoneros gritando enérgicamente para ver quien recibe más clientela, la gente te acapara con todo lo que te ofrece y con la alegría con la que te lo muestran, la mayoría de personas acaban comprando algo. Hay gente por todos lados y turistas, muchos turistas que con sus inhóspitas preguntas atosigan al guía turístico. Y el guía como un filibustero hace que todos se dirijan hacia el mercado. Yo me dejo de tonterías y huyo de los flash de las cámaras, no dejaré que fastidien mi visita. Así que me dirijo hacia el final de ella, el Muro de Berlín, con esos colores tan brillantes y alegres que un día no existieron y mostraron la tristeza del color gris ante tantas trágicas muertes. Todas las personas que acuden a él dejan su comentario o frase, yo dejo la mía: “Ahora tu debes decidir, si seguirás siendo un oyente o, por el contrario, saldrás en busca de tu propia historia, y eso conlleva riesgos”. Pero por ahora yo he de proseguir mi viaje. Este va a ser el viaje mas largo, el de recapacitar sobre los errores que he cometido, y conseguir no repetirlos. Sé que no, todavía no es hora de que acabe mi viaje así que espero que me acompañéis hasta el final. (CONTINÚA…) 42


Estoy ahora mismo en el aeropuerto de Berlín mi estancia aquí ha concluido. Ahora me dirijo hacia Venecia. En el avión, he cogido mis auriculares y estoy escuchando una canción.. Me hace sentir que no soy dueño de mi destino, aunque mi decisión repercuta en él. Que todo hay que intentarlo, porque si no lo intentas puede que sea cuando tienes la oportunidad más clara de conseguirlo. Si tienes un sueño debes creer en él. Y que cada segundo es importante. El vuelo ha terminado, me bajo del avión, y llego hasta Venecia, es un lugar precioso. Este va a ser mi ultimo destino antes de volver a mi vida normal. Recojo una guía en una oficina turística junto al Gran Canal. Ya he decidido la ruta, así que me dirijo hacia mi primer destino: la plaza de San Marcos. La gente va de un lado para otro, llena de ilusión, expectantes de lo próximo que verán, de la próxima sorpresa que se llevaran. La plaza está llena de palomas comiendo de las manos de personas y volando de un canal a otro. Ahora atravieso ese río de palomas y subo las millones de escaleras de “il campanile” la torre más alta de Venecia. Me falta la respiración, estoy demasiado cansado, pero descansaré después de bajarlas otra vez. Está casi atardeciendo, puedo ver Venecia desde esta espectacular torre. Veo a todas las personas desde arriba, ahora me doy cuenta, de que a veces tienes que subir muy alto para darte cuenta de lo pequeño que eres. Sí, somos pequeños pero por muy pequeños o insignificantes que seamos, somos capaces de hacer grandes cosas, juntos, hacemos que este mundo sea especial con cada cosa que hacemos en el por muy pequeña que sea. Creo que voy a bajar ya para acabar mi viaje en un lugar especial: el Puente de los Suspiros. El Puente de los Suspiros, era por donde en la antigüedad los presos condenados a cadena perpetua veían por ultima vez Venecia y el exterior, creo que es hora de marcharse. Bueno, creo que mi viaje ya ha acabado, así que os agradezco que me hayáis acompañado en mi historia. Sin más que decir se despide aquí un servidor, William Red, viajero solitario, escritor olvidado. María Calleja Rodríguez 1º B ESO 43


LA GRAN NEVADA Una fría noche de invierno, Alberto tenía miedo de los truenos que había. Al despertarse por la mañana miró por la ventana de su habitación y vio que todo estaba blanco, al parecer estuvo toda la noche nevando. Después de desayunar con sus padres salió a la calle para disfrutar de la nieve y jugar con sus amigos. Hicieron muñecos de nieve, guerras de bolas de nieve, pero lo que mas le gustó fue tirarse con el trineo por la montaña. Jugaban a tirarse cada vez más alto, pero tenian que tener mucho cuidado porque podían caerse y hacerse daño. Alberto comió en casa de su amigo Nico, mientras estaban comiendo volvió a nevar mucho más fuerte que la vez anterior. Al salir la nieve les llegaba por las rodillas y siguieron jugando con el trineo durante toda la tarde. Después de estar jugando durante todo el día Alberto se fue a dormir muy cansado. Cuando Alberto se despertó volvió a nevar pero esta vez no podían ni abrir la puerta por la impresionante nevada caída por la noche. Alberto y su familia se quedaron atrapados en su casa, sin poder salir a la calle durante dos días enteros. Alberto estaba muy asustado, se creía que nunca iba a poder salir, jugar con la nieve, pero lo peor que nunca iba a volver a ver a sus amigos. A los dos días se derritió toda la nieve y pudieron volver a salir a la calle con sus amigos, pero ya no podían jugar con la nieve, hasta la próxima vez, pero si jugar al fútbol y jugar en casa de sus amigos. Aunque Alberto estuvo dos días atrapado, quería que volviera a nevar pronto otra vez y jugar con sus amigos. Manuel Martínez Álvarez 1ºB ESO

44


UNA NIÑA ESPECIAL Había una vez una niña llamada Claudia, qué era un poco rarita. Sus padres se habían separado y ella vivía con su padre el Almería, su madre vivía en Granada. Su padre tenía una librería. Claudia era gótica y no tenía muchas amigas. Un día en el colegio vino una niña nueva llamada Victoria. Victoria era pelirroja y muy sonriente. Claudia se acercó y le dijo: Hola me llamo Claudia ¿Y tu?.Victoria sonrió y le dijo: Victoria, encantada de conocerte. Claudia le invitó a su casa. Victoria al subir a el cuarto de Claudia se asusto vio todo oscuro y no me gustó. Claudia le dijo: Si soy gótica pero soy como otra niña normal. Si de verdad quieres ser mi amiga no te molestara ¿No? Victoria le dijo: No, no me importa. Victoria fue cambiando mucho ,antes sacaba muy buenas notas pero ahora iba peor, y su estilo cambió mucho ,se hizo gótica. Claudia pasó de no tener amigas a encontrar a la mejor de todas. Un día Victoria le dijo: Lo siento he de irme a Granada, mi padre a encontrado trabajo. Claudia no podía creérselo se iba a quedar sin su compañera. Claudia estuvo deprimida mucho tiempo hasta que su padre le dijo: Claudia quieres irte a vivir con tu madre para así poder ver a tu amiga Victoria porque te veo muy desanimada. (continúa…)

45


UNA NIÑA ESPECIAL (...continuación) Claudia estuvo dos semanas pensándolo. Claudia decidió irse con su madre a Granada. Cuando Claudia llegó a Granada llamó a Victoria para quedar con ella y así poder verla. Claudia quedó con Victoria pero......Ya era tarde Victoria la sustituyó por otra niña. Victoria ya no era gótica y decía que le daba vergüenza como vestía. Claudia lo pasó muy mal porque ella tenía muchas ganas de verla pero resultó que ella ya no la quería tanto. Claudia se deprimió y le dijo a su madre que quería volver a Almería que ya nadie la quería y que no quería quedarse a aquí. Pasaron dos meses casi tres. Un día normal como otro cualquiera tocaron a la puerta, al abrirla allí estaba Victoria diciendo que había vuelto y que quería disculparse. Claudia pensó durante varios días si debería perdonarla, su padre le dijo q hiciera lo que creyera que era bueno. Ella decidió que no debía perdonarle porque verdaderamente no era su amiga de verdad. Claudia acabó encontrando a su amiga de verdad, que resulto ser su vecina desde que eran pequeñas pero lo que pasó es que Claudia nunca le había prestado atención. Eso sí Claudia cambió de estilo porque dejó de ser gótica a ser una chica normal. María López Munuera 1ªB ESO

46


LA NIÑA CIEGA. Hace unos años, nació una niña. Era diminuta, ''su madre'' había tenido 7 meses justos de embarazo. La niña, nació ciega. En cuanto se lo dijeron, la madre dijo que no quería a la niña. La enfermera confusa le dijo que vale. Se llevaron a la niña a un centro de menores, y la dieron en adopción. Era una niña hermosa, con unos ojos grandes y azules grisáceos, labios rositas claros y nariz pequeña. Ella era la única niña junto con una que era síndrome de Down. Todas las parejas que iban cogían a los niños. La enfermera que llevó a esa niña allí, a veces la visitaba, no se lo explicaba. Era hermosa. La enfermera se la quedaría, pero tenía marido, y su marido decía que con dos niños que ya tenían estaban bien. Un día, una pareja con pinta de drogadictos, dijeron que se llevaban a la pequeña. La enfermera, que estaba presente, no quería que la pequeña se fuera con esos. Y dijo en un chillido poco escandaloso: -¡Esa niña no está en adopción! Sólo está para jugar con los demás. La mujer ''drogadicta'' la miró con muy mala cara, daba hasta miedo. Le preguntó a otra ''monitora'' que había allí. La monitora confusa no sabía qué decir, porque la niña estaba en adopción, pero la enfermera le dijo que no. La enfermera le miró con cara arrogante. La ''monitora'' dijo que no. La enfermera decidió llevarse a la niña consigo, no podía dejar que se quedara en manos de otra persona. Marta Montoya Sánchez 1ºB ESO

47


EL SUEÑO DE UN GRAN CORAZÓN Érase una vez un niño de 7 años llamado Darío que tenía nada más que un sueño: ser un gran futbolista, pero había un gran problema que se lo impedía: Darío nació sin una pierna. Darío lo pasaba muy mal en el cole además de ver a los niños jugando al fútbol y pensar que él nunca podría ser como ellos un niño llamado Jorge se metía con él, le decía de todo. Los profesores al ver ese grave problema tenían que tratarlo porque ellos pensaban que Darío era un niño normal. Al día siguiente el tema tenía que ser hablado a primera hora. Algunos de los profesores se llevaron a Darío a orientación, donde le explicaban que no podía tener complejo de su pierna. Mientras él estaba en orientación la clase hablaba de lo sucedido con Jorge y Darío. Toda la clase empezó a decirle a Jorge que había sido muy malo con su compañero Darío. Jorge empezó a reflexionar sobre su actitud. Al día siguiente le dijo a toda la clase mientras Darío no estaba que podían montarle una fiesta y buscarle un equipo de futbolistas paralíticos, Jorge dijo todo esto muy enserio además de decirle perdón a Darío. Toda la clase junto con sus padres empezaron a buscar un local para montar una fiesta de ánimo. Después de una semana ya estaba todo preparado solo faltaba llamar a la madre de Darío y decirle lo que iban a hacer. La madre de Darío se puso muy contenta y llevo hasta el local a su hijo Darío. Darío al ver la gran fiesta se impresionó y más al ver una pancarta gigante diciendo tienes equipo de futbol. Darío empezó a ir a sus entrenamientos en los que se lo pasaba muy bien y de hecho era el mejor del equipo. Al hacerse adulto Darío ya competía en las olimpiadas paraolímpicas. Marta Hernández Sánchez 1º B ESO 48


EL NIÑO QUE QUERÍA SER ALACALDE Manolo, un niño de 15 años quería ser alcalde se su pequeño pueblo. Sus padres le dijeron que tenía que estudiar mucho si quería ser un buen alcalde. Pasaron cinco años y Manolo seguía estudiando mucho. El 18 de marzo de 2004 llegaron las elecciones para elegir el nuevo alcalde de la pueblo. Ganó Juan un adversario muy duro de ganar. Manolo se puso muy triste al no haber ganado las elecciones. Él siguió estudiando y ayudando a los más necesitados del pueblo. Se hizo muy famoso y era el favorito para las elecciones. Quedaba un año para las siguientes candidaturas y Juan quería ser otra vez alcalde del pueblo. Llegó el día de la verdad para Manolo y Juan. El presentador de esa gala traía un sobre con el nombre del ganador. Manolo cumplió su sueño y fue el alcalde del pequeño pueblo. Lo primero que propuso es que todas las personas estuviesen contentas y no tristes. Toda la gente quería a Manolo y prosperó mucho tiempo hasta que llegó la hora de dejar el poder por la vejez. Fue el alcalde que más estuvo el poder de la historia del pueblo. Mateo Molina Rodríguez 1º B ESO

49


LA CRIATURA DEL BOSQUE Erase una vez un niño llamado Alberto. Alberto tenía un perro al que quería mucho. Un día su perro se escapó. Alberto estuvo buscando al perro cuando de repente lo vio entrar en un bosque oscuro. Alberto se adentró en el bosque buscando a su perro. Tras varias horas buscando lo encontró. Vio que, al lado de su perro, había una criatura extraña, la criatura era parecida a un zombie pero con el asombroso poder de teletransportarse. De repente el monstruo desapareció. Alberto ya no se acordaba de como salir y entonces escucho un grito que parecía de una niña. Alberto se asustó y se fue corriendo con la mala fortuna de tropezar con una rama. A lo lejos vio una sombra moverse y se fue corriendo hasta su casa. Al día siguiente se lo contó todo a sus padres. Pero ellos no le creyeron. Alberto se asustó mucho porque pensó que el solo no podría contra esa criatura. Pensó en su mejor amigo José. José y él se conocían desde la infancia. Él sería el más adecuado. Alberto y José se armaron de valor y se adentraron en el bosque. Alberto estaba más tranquilo acompañado. Estaban pensando cómo matar a ese engendro, ya que ellos solo tenían una palanca y una rama de un árbol. Cuando se la encontraron , José le tiro la rama y le dio en un ojo. La criatura se retorció de dolor y les tiró una bola de energía que esquivaron con agilidad. Se fijaron que donde había caído la bola se había formado un agujero muy profundo. Cuando giraron la cabeza para mirar a la criatura, esta ya había desaparecido dejando tras de si una niebla morada. Al día siguiente pensaron: “Vamos a llevarnos una cámara. Les enseñaremos esa criatura a nuestros padres para que nos crean y nos ayuden”. Alberto ,casi como una bala, salió disparado hacia su casa a coger su cámara y emprender su incursión en busca de ese ser. Cuando lo encontraron Alberto velozmente sacó su cámara y le hizo una fotografía. La criatura, al ver el flash de la cámara, se hizo más pequeña y los chicos comprendieron la forma de derrotarla... Miguel Medina Martínez 1ºB ESO 50


EL ORDENADOR Estaba jugando al Skim Mik y de repente mi ordenador se puso negro y vi a un hombrecillo que me hablaba y me decía: -Saludos ser terrestre, usted estuvo jugando al Skim Mik ¿verdad?.-Dijo el hombrecillo. -Sí, es cierto, ¿por qué lo pregunta?-Dije yo. Pero antes de que me diera cuenta, estaba saliendo un remolino morado de la pantalla del ordenador y me metió en el ordenador. -¡¡Bienvenida a tu ordenador!!-Me dijo el hombrecillo con voz siniestra.-Ahora jugaras al Skim Mik desde tu ordenador ya que pasaste el nivel 10 de una jugada, pero si pierdes te quedarás aquí para siempre. -¡¿Como?!-Dije asustada. -¿Como?, ¿Es que nunca has oído hablar de la maldición del Skim Mik?-Me respondió él. -Entonces ahora estoy metida en el juego...-Dije. -Sí. ¿A qué esperas para jugar?-Dijo él Me metí en una puerta que me señalaba el hombrecillo, pero estaba muy asustada, no quería quedarme allí para siempre, pero al final logré escapar. Miriam Cuéllar Morales 1ºB ESO

51


EL GRAN SUEÑO DE SER PILOTO Álvaro era un niño al que le encantaban los aviones de guerra, en especial el Harrier y los cazas. El tenía unas replicas de estos aviones. Le encantaba montar maquetas de aviones, helicópteros y barcos. Un día sus padres le compraron una maqueta de un avión Harrier enorme. Tardó un mes entero en construirla, pero lo consiguió. Él estaba muy orgulloso de su trabajo. Cuando sus padres vieron el avión ya montado se quedaron de piedra, porque esperaban que hubiera tardado más, ya que la maqueta era casi tan grande como Álvaro. Ellos no tardaron en darse cuenta de que él disfrutaba más que nadie en todo el mundo haciendo esos aviones y pensando que él era el piloto de los aviones en un gran portaaviones en una guerra. Tan grande era ese sueño que sus padres decidieron regalarle por su cumpleaños un viaje en el que le llevarían a una base militar de Cartagena para que pudiera ver un portaaviones y los aviones que tanto le gustaban. Álvaro disfrutó muchísimo en ese viaje con sus padres, viendo los aviones y atendiendo a las explicaciones de los militares que les estuvieron acompañando durante el recorrido por la base. Otra mañana sus padres le llevaron a ver una exposición de aviones. En la exposición había un simulador en el que se mostraba el despegue de un avión de guerra y una pequeña parte de un combate aéreo. Ese día Álvaro se dio cuenta del peligro de ser piloto de guerra, pero a su vez pensó que si de verdad te gusta algo y es eso a lo que te quieres dedicar, por encima de todos los riesgos que corras tienes que intentarlo hasta que logres tu objetivo. Y eso fue lo que hizo Álvaro, se esforzó mucho en lo que quería ser y lo consiguió. Él le demostró a todo el mundo que eso de ser piloto no era un sueño de niño si no que era su sueño y su gran vocación. Pablo Pérez Alemán 1ºB ESO

52


¿LO SABÍA? Sara, una niña de unos tres meses, sufría una enfermedad en el corazón. Sus padres preocupados buscaron la forma de ayudarle a superar la maliciosa enfermedad. A los pocos días los jóvenes se dirigieron al hospital más cercano para ver que era lo que podían hacer con Sara. El doctor que les atendió les informó de que la única cura era operar inmediatamente. Los padres no sabían que debían hacer. Unos días después, en su casa, Sara no paraba de llorar. La madre al verla no dudó en que la razón de ese llanto era el dolor producido en su pequeño corazón. Por esta razón le dijo a su marido: -Mi amor, quiero que operen a la niña. -Yo apoyaré lo que quieras hacer, ya que intentaras hacer lo mejor para ella. Al día siguiente fueron al hospital para avisar de que deseaban operar a su hija. Justo tres días después estaban allí situados junto a la puerta esperando al doctor. Los auxiliares le inyectaron la anestesia y le dieron a Sara al doctor. Después de unas angustiosas horas el doctor salió del quirófano a comunicar que todo había ido de maravilla. ¿Pero de verdad Sara sabrá quién la hizo nacer? Paloma López Aguilera 1ºB ESO

53


CUENTO DE NAVIDAD Érase una vez una familia que vivía en un pueblo en medio del bosque ; estaban rodeados de árboles, ríos y muchos animales. Tom se llamaba el padre y era leñador; su trabajo era muy duro y aquel día estaba poniendo un abeto en el exterior de la casa ; este árbol iba a ser el árbol de navidad que adornaban entre todos . La madre ,Sally , cuidaba de todos los animales que tenían en la granja; ella vendía leche, carne y hortalizas en los pueblos cercanos. Emilio y Esther tenían dos niños : Mary y Peter . Mary tenía 8 años y era la pequeña; Peter ere un niño con 10 años y cuidaba mucho se su hermana . Como estaban de vacaciones y no volvieron a la escuela hasta después de navidad, tenían mucho tiempo para pasarlo bien . Peter y Mary iban al río, se divertían con el columpio que su padre les construyó y les daban de comer a los animales de la granja así y les ayudaban también en las tareas de la casa . Un día , Mary y Peter se alejaron demasiado de su casa y Mary se perdió; Peter le buscó durante horas y, como iba haciéndose de noche , decidió volver a la casa y avisar a sus padres. Inmediatamente, cogieron unas lámparas de aceite y se pusieron en marcha para ir en busca de Mary . Mientras tanto, la niña andaba por la oscuridad con lágrimas en los ojos ; estaba desorientada y llamaba a gritos a sus padres , pero no le oían . Mary se encontraba muy cansada y tenía frío y. por casualidad encontró una pequeña cueva que , para su asombro, estaba habitada por una loba y sus recién nacidos lobeznos . encontró una pequeña cueva que , para su asombro , estaba habitada por una loba y sus recién nacidos lobeznos . Al principio , Mary se asustó , pero la loba estaba tranquila e incluso se acercó a la niña , la rodeó con su cuerpo y le dio calor como si fuera una de sus crías. Paula García Sánchez 1º B ESO

54


LÁGRIMAS DE ROSA Candela era una niña de ojos marrones, morena y de altura media. Acababa de cumplir 13 años. Tenía dos hermanos más pero para sus padres, Candela, era especial. Era especial porque tenía un problema que afrontaba muy bien y con valentía. Su problema era que tenía dislexia. Candela tenía amigas que le ayudaban mucho, pero sólo una de ellas sabía un secreto que tenía Candela, estaba enamorada. Había un chico en su clase llamado Jorge que era muy querido por todos y todas. Tenía a muchas chicas enamoradas de él. Aunque eso Candela lo sabía, seguía enamorada. Además le había parecido que le echaba miradas. Un día, tras haberlo pensado bien, salió corriendo con una idea: decidió enseñarle a Jorge la rosa que había plantado el día que se enamoró de él. Pero eso no puedo ocurrir porque pasó algo que no se esperaba. Cuando fue a hablar con él no le salieron las palabras y todos empezaron a reírse llamándola disléxica, aun sabiendo que esa mudez momentánea no era causada por su dificultad. Candela salió corriendo muy triste hacia el lugar donde estaba la rosa plantada y quiso aplastarla pero de repente un pétalo cayó sobre su pie y pudo leer perfectamente escrito en el pétalo: “Tu amiga siempre estará aquí para ayudar, no hagas que caiga una lágrima sobre ti como ha caído de la rosa” Era su amiga Julia que había estado al corriente de todo. Desde ese día a Candela le costó menos leer y no le importó lo que los demás dijesen de ella. Tenía una amiga que jamás le iba a abandonar. Silvia Lirola Ramírez 1º B ESO

55


56


¿LO DESEAS DE VERDAD? Todo el mundo desea algo. Unos la música, otros el deporte y otros escribir. Míriam Martínez deseaba patinar sobre hielo. ¡Lo adoraba! Aunque su familia no se podía permitir gastos innecesarios, le habían comprado unos patines y su madre, experta patinadora, le había enseñado. A Míriam le encantaba dar vueltas con sus patines, dejando volar su larga melena castaña, con el sol reflejándose en sus ojos verdes y su pequeña nariz, sonriendo mientras una leve brisa le daba en la cara. Desgraciadamente, su madre murió tras un espantoso accidente; pero, como a ella le encantaba patinar, Míriam sentía que estaba a su lado. Poco después, a su padre le obligaron a trasladarse en el trabajo si quería seguir en la empresa. Sólo tenían una opción: mudarse. Ella y su familia pasaron de Buenos Aires a Málaga. Y a Míriam no le gustaba el cambio. No por su casa, que le gustaba, ni por el colegio, sino porque no podía patinar. Aunque era invierno solamente había un lugar donde patinar: la prestigiosa Academia de Danza sobre Hielo. Como su padre no tenía suficiente dinero, se contentaba con meterse a escondidas y mirar los ejercicios de las niñas. ¡Qué bien lo hacían! A ciertas chicas de la Academia que la habían visto husmear por allí, no les gustaba que las observasen: Marta (la líder), Sara, Lucía, Rosa y Alicia estaban molestas con aquella intrusa. Pero, en contra de lo previsto, dejó de serlo, porque la directora, por casualidad, la vio patinar y le pareció tan excepcional que la incorporó a la Academia sin pagar, lo cual le permitió participar en el campeonato. (continúa…)

57


(continuación…) La noche anterior a la competición, Míriam lloraba de miedo. En parte por el temor que tenía a que le saliese mal la prueba y, por otro lado, por las burlas que había recibido de sus nuevas y envidiosas compañeras. De pronto, sintió una pequeña sensación de magia y oyó unas alegres risas. Notó que se le cerraban los ojos y que la llevaban a algún lugar…Aquella noche ella aprendió muchas cosas. Se vio arrastrada al futuro. No sólo sería una experta patinadora sino que las cinco niñas serían sus mejores amigas. Se sintió muy reconfortada por aquello y se le pasó el miedo. Antes de marcharse, una voz muy dulce le dijo que esperara. En su oreja apareció un pequeño pendiente en forma de estrella. Todo se volvió negro… A la mañana siguiente se despertó y se tocó la oreja. Seguía allí. Pues sí, su futuro se cumplió. Después de ganar el campeonato acabó siendo la patinadora más experta de todas y las niñas se convirtieron en sus mejores amigas de verdad. Jamás olvidó aquella noche en que sus miedos se evaporaron, empezó una nueva era para ella, consiguió lo que más deseaba, sentía solamente paz y amor en su interior. Había conseguido su sueño, patinar. Y todo gracias al pendiente, que aún llevaba, y su madre. Ahora recordaba de dónde procedía el pendiente, que era muy especial porque le trajo los mejores momentos de su vida, y la dulce voz. Aquella noche no sólo había conectado con su futuro sino también con su pasado, que era presente, su madre… SI DESEAS ALGO DE VERDAD SIEMPRE LO TIENES QUE INTENTAR. Cecilia Fernández Expósito 1ºC ESO 58


UNOS DÍAS SOLO Colorín colorado este cuento ha comenzado. Carpi, un perro muy perezoso, estaba durmiendo en su cama un día de invierno. De repente, escucha que su dueña, Raquel, hace su maleta. Carpi se despierta corriendo y le pregunta a Raquel: -¿Por qué estáis haciendo las maletas y no me habéis avisado?-Porque tú no vienes, Carpi.-respondió la dueña con un tono muy triste. Carpi se deprimió un poco porque a él le encantaba ir de viaje con su mejor amiga, su dueña, pero por otro lado estaba contento porque se iba a quedar él solo en casa durmiendo todo el rato que quisiera, sin que nadie le molestara. Llegó la hora de que Raquel y su familia se fueran. Carpi tenía todo listo. El agua, la comida, toda la casa ordenada y limpia... Cuando Raquel se montó en el coche y se fue, Carpi pensó: -Ahora... ¡A dormir!-. Pasaron tres horas, cinco horas, diez horas, y Carpi no se despertaba. Cuando transcurrieron doce horas, se despertó. Tenía hambre y bajó a la cocina a por algo de comer. Abrió la nevera para ver lo que había dejado Raquel, y... ¡No había nada! El perro estaba asustado. Carpi buscó por todos los sitios de la casa y vio que la ventana del salón estaba rota. Había pisadas en el suelo, parecían de otro perro. Cuando las examinó adivinó que eran huellas de gato. Se asustó y se preocupó a la vez, porque no tenía nada para comer. No sabía si ir a la casa de la vecina para pedirle algo o quedarse en la suya por si sucedía un episodio no deseado. Se le ocurrió una idea. Se asomó a la ventana de la cocina, que daba a la parte trasera de la casa, y empezó a llamar muy sigilosamente a su vecina Tania. Tania estaba durmiendo en su sofá. Se despertó al escuchar una voz desesperada. Creía que lo estaba soñando, pero no. Tania, contrariada, salió para ver lo que pasaba y quién la llamaba: -¡Aquí en la ventana de tu vecina!- Gritó Carpi. (continúa…) 59


(continuación…) Carpi le contó a Tania todo lo que había ocurrido. Tania le dio unos filetes de ternera recién hechos, tres pizzas y comida para perros. Tenía provisiones ya hasta que Raquel volviera a casa. Carpi se hartó de comer y se fue a dormir. Al cabo de una hora, a las tres y media de la madrugada, Carpi escuchó algo en el salón. Era la televisión que estaba encendida. El perro, muy silencioso, bajó las escaleras, con un palo de béisbol en la mano, abrió la puerta del salón y... ¡Vio a un gato muy chiquitito, tumbado en el sillón con la televisión puesta! Carpi apagó el televisor y las luces; se volvió para su cama. Cuando estaba subiendo las escaleras escuchó que una voz muy aguda le decía: -¡Espera, ven! -entonces Carpi fue al salón, se sentó con el gatito, que era el que le había llamado, y empezó a hablar con él. El gato le explicó que sus padres lo abandonaron nada más nacer y que siempre comía de la basura, por eso había entrado varias veces a por comida a la cocina de su casa, y, aunque Carpi no lo supiera, dormía en el jardín todas las noches. Carpi le dejó ahí esa noche, en el salón, para que durmiera. Pero estaba muy pendiente por si venía Raquel y veía al gatito dentro de casa y en su sillón favorito. Un día después, estaban comiendo el gatito y Carpi, cuando, de repente, escucharon cómo alguien abría la puerta. Era Raquel que ya había llegado. El gato se fue corriendo y se escondió detrás de la tele. -¿Qué ha pasado aquí que está el cristal de la ventana roto y la nevera vacía? ¡Pues sí que te portas mal cuando estás solo, Carpi! -Dijo Raquel. Los ojos de Carpi eran de tristeza, no de enfado, y la chica comprendió que algo más pasaba. Se sentó en el sofá y acarició a su perro, contenta de verlo. Enternecida, se aproximó al gato y, tras cogerlo en sus brazos, supo que podía contar con un miembro más de la familia. HAY QUE CONOCER LOS MALES DE LOS DEMÁS PARA COMPRENDER SUS NECESIDADES. Natalia García Lozano 1ºC ESO 60


61


AQUELLA LUNA LLENA Érase una vez un pequeño lobo de pelaje negro majestuoso llamado Zerúo .Él no era un lobo corriente, era el lobo más bonito de la manada por su característico pelo de color azabache. Algunos decían que sería el próximo líder, que se camuflaría por la noche como una sombra, que tendría el poder sobre los humanos. Pero, nadie consideraba lo que pensaba nuestro personaje Zerúo. Él nunca se imaginaba batallando guerras, ni siendo el líder. Él era un lobo solitario que se escapaba a escondidas, para irse al bosque y aullar junto a la luna llena e incluso para acercase a la aldea donde los humanos le entendían mejor que su propia manada. Le parecían estúpidos los juegos que hacían los otros lobos, querer batallar entre ellos para ser el líder, cuando realmente podría significar su propia muerte. Zerúo ya lo había reflexionado en el bosque: huiría antes de que la luna llena se posara ante la colina, como se lo indicaba su naturaleza .Un cobarde que en ese combate tendría la muerte asegurada. Pasaron los años y Zerúo creció. Se aproximaba la fecha a un ritmo vertiginoso, todavía su plan era su única salida, pero ¿adónde iría? Se arrepentiría toda su vida. No podría volver a su manada ya que él mismo se había desterrado, y no volvería a ver a su familia ni a Zefilea, la hermosa loba blanca de la manada que sería otro premio por aquella masacre, ¡oh! La bella y sabia Zefilea que daba todas las noches la luz a su luna, ¿podría vivir sin ella? En la madrugada previa a la gran pelea por el poder, Zerúo cantó sus aullidos más bonitos a la luna, pensando en lo que dejaba atrás. Pero de repente apareció una inocente niña entre los matorrales .Zerúo se asustó al creer que podía ser uno de los grandes lobos de la manada, mas solo era una diminuta inocente niña humana .Ella se acercó poco a poco pasando por la sombra . Nada más llegar a donde Zerúo se encontraba le acarició y dijo algo en clave humana. Dio tres pasos hacia atrás, de repente una fina capa cubrió su cuerpo y se convirtió en una loba de pelaje negro . (continúa...) 62


(continuación)-Esta es nuestra naturaleza – dijo la chica lentamente, Zerúo, desconcertado, no se lo explicaba – No huyas mañana, no te lo mereces- Así, sin ninguna explicación más que el extraño suceso, aquella niña se desvaneció. Llegó la hora, la luna ya estaba esplendorosa en el mismo sitio de aquel negro cielo. Cada respiración, cada latido, parecían los últimos. Iba, acompañado de su familia, al terreno en el que se jugaría la vida. Empezó la primera pelea, combatió, deseó ganar. Resistió bastante contra aquel lobo que al fin y al cabo era más grande, fuerte y capacitado que él. Acabó en el suelo. Iba a morir. El otro lobo ya sacaba los dientes para acabar la tarea, la vida lobuna pasaba ante sus ojos. Su familia miró por última vez hacia donde se encontraban, llorando desconsoladamente adivinando el final. Pero... Fue como un impulso. De repente, el medio moribundo se convirtió en un joven de hermosos ojos cristalinos. Ascendió por encima de su rival, una capa transparente pasó delante de él y apareció aquella extraña niña de la noche anterior. Zerúo casi no se daba cuenta de lo que estaba pasando , claramente la tribu estaba anonadada. La pequeña niña habló : - No habéis sabido entender el verdadero poder de la vida. Este inofensivo lobo es más débil que todos vosotros pero tiene nobleza en las venas .Yo, la diosa de toda la vida animal, he venido a abriros los ojos sobre esta injusticia. Le declaro jefe de esta tribu. Pasará a llamarse “el fuego de la nobleza“– Y desapareció camuflándose en la luna. Todo acabó bien: los lobos y los humanos formaron una sola manada. Fueron felices ayudándose unos a otros. Zerúo vivió dichoso con su familia. Cada noche de luna llena, después de aullar a la reina del cielo, se convertía en un hermoso hijo de Adán y Eva. En cuanto a Zefilea, siempre estuvo enamorada de nuestro héroe. Se amaron siempre, mirando el mágico esplendor de la luna HAY QUE LUCHAR PARA CONSEGUIR LOS SUEÑOS Y MIRAR AL FUTURO CON ILUSIÓN. Yolanda Herrera Mingorance 1º ESO C 63


LA CONFIANZA Hace dos años había una chica a quien le encantaba la brujería, pero nunca conseguía ningún hechizo. Un mágico día, en el que se despertó optimista, pudo lograrlo. Sorprendida, fue a decírselo a sus padres; ellos no creían en estas historias ocultas. Lucía, que así se llamaba la niña, lloró y lloró, pues sus padres no la tomaban en serio. No se rindió, siguió intentándolo. Sus padres permanecían incrédulos. Lucía era una luchadora y no se cansó de luchar por ello. Habló con sus amigos, que parecían más receptivos. En realidad, ella también tenía que confiar más en sí misma. Volvió al lugar donde había conseguido aquel día su hechizo y comprobó que fue capaz de hacerlo de nuevo. Decidió intentarlo, una vez más, en el salón ante sus padres, pero nada, luego en la cocina y a continuación en la habitación principal; pero nada... Seguía sin salir aquello que sí lograba cuando estaba sola, en ese lugar concreto. Le consolaba hablar con sus amigos. Éstos le dieron el consejo de que les hiciese entender a sus padres lo importante que era para ella su confianza. Seguramente la negativa de éstos podría ser la causa de los fracasos de su hija. Los convenció por fin, y se los llevó al mismo sitio donde lo había conseguido antes en otras circunstancias. Pudieron comprobar que su hija decía la verdad. Para Lucía fue un día memorable. Ese rincón para ella era el mejor lugar del mundo. Cuando tenía algún problema, se refugiaba allí para cargar energías positivas. En realidad, lo que más feliz la hizo fue la magia de haber recuperado la confianza de sus padres. Aquel fue su verdadero “hechizo”. HAY QUE LUCHAR POR ALCANZAR LOS SUEÑOS TENIENDO SEGURIDAD EN UNO MISMO Y CONTANDO CON LA AYUDA DE LOS DEMÁS. Pablo Martínez Porcel 1º C ESO 64


LA PELÍCULA DE LOS HOMBRES-PEZ Érase una vez una familia que se fue de vacaciones veraniegas a la costa sudafricana. Fueron a un camping privilegiado por sus restaurantes, sus karaokes infantiles y su gran piscina con toboganes, trampolines… Una buena mañana, como el mar estaba plato, decidieron alquilar una barquilla para salir a pescar o para bucear cerca de los tajos, en los que había muchos peces tropicales.. Ya pasado el rato, habían pescado un par de caballas, un bonito para la cena y una deliciosa dorada. Después se fueron a bucear con los delfines y con aquellos coloridos peces. Pasaron un buen rato familiar, hasta que les atacó un increíble calamar gigante de veinte metros de longitud. Todos subieron a la barca como alma que lleva el diablo. Unánimemente dijeron de salir a todo motor hacia la dirección opuesta del calamar gigante; pero como el padre, que se llamaba Andrés, era muy testarudo y siempre metía sus narices en donde no le llamaban, tuvo que seguirle para ver hacia dónde se dirigía. Todos menos Andrés estuvieron a punto de saltar de la barca para ir nadando hacia un lugar seguro, pero, temían que hubiese otro esperándoles al otro lado. El calamar les guió hasta lo que parecía una ciudad sumergida. Ninguno sabía cómo habían llegado hasta esos edificios, pero Andrés decidió bajar por si había alguna persona encerrada. Lo que se encontró fue, en vez de personas, una especie de seres acuáticos, parecidos a los humanos, con espinas en vez de huesos y con escamas, pero sin cola y con branquias. Andrés vio al calamar gigante, pero estaba hablando con otros hombres-pez como si le estuvieran dando órdenes, también vio a uno de esos hombres-pez con una cámara . Subió a la barca confuso porque no sabía qué era lo que había visto. Un hombre-pez con corbata y varios secretarios suyos que escribían todo lo que aquel jefe dictaba, les comentó que querían ser la primera especie (que no fuera humana) en hacer una película. Andrés les preguntó por qué usaron un calamar gigante de verdad en vez de usar efectos especiales. Aquel jefe le contestó que como no sabían lo que era eso de los efectos especiales escogieron a uno de esos calamares para la película. La película fue vista por mucha gente y, tras ver el éxito cosechado, Andrés les dijo que merecían un Óscar. EN OCASIONES LA IMAGINACIÓN NOS LLEVA A DESCUBRIR LO INCREÍBLE QUE ES LA REALIDAD. 65

Luis Ordóñez Cobacho 1º ESO C


SUEÑO NO CUMPLIDO Lucía era una niña alta, rubia, delgada, con los ojos verdes. Aquella niña tan sólo tenía once años, cuando se despertó asustada de un terrible sueño. Nunca había tenido un sueño igual, parecía tan real que estaba temblando. La pesadilla era sobre una excursión, había soñado que iba con sus amigos del colegio, una mañana de primavera. Como siempre quedaban todos en la puerta del centro a las diez en punto. Iban a caminar hasta el Llano de la Perdiz. Salieron, caminaban rápido, cada uno con los bocadillos en su mochila para pasar el día y posiblemente acampar. Llegaron antes de lo previsto y empezaron a hablar sobre qué juegos podrían hacer. Uno de aquellos niños, Juan, se alejó del grupo. Estaba encima de una gran piedra sobre un barranco, saltando y haciendo tonterías. Cuando el resto se dio cuenta, lo llamaron a grandes voces y Juan cayó al vacío. Fue el momento en que se despertó Lucía. Estaba sudando, tenía mucha sed, se levantó enseguida para beber agua. Al día siguiente no le dio mucha importancia al sueño, sólo se lo contó a sus padres en el desayuno y a su mejor amiga Ana, que era una niña morena de pelo largo y ojos marrones, del color del caramelo. Todos ellos le dijeron que al fin y al cabo solamente era un sueño, pero ella estaba contrariada porque nunca había experimentado nada igual durante la noche. Transcurrieron los días con normalidad, hasta que sus amigos, Carlos, Juan y Ana decidieron que ese sábado era un buen día para ir de excursión al Llano de la Perdiz. Habían ido varias veces en autobús, subían hasta la Alhambra y desde allí seguirían hasta el Llano. Aquel día fueron andando desde el colegio. (continúa...) 66


SUEÑO NO CUMPLIDO (continuación...) Se cansaron más, pero pudieron disfrutar de todas las casas antiguas y el paisaje que iban observando (árboles, plantas y hasta algunos animales). En ese momento Lucía recordó su sueño, pero no se atrevió a decir nada. El sábado salieron a las diez en punto, quedaron en la puerta del colegio. Primero llegó Carlos, luego Ana y por último Juan, cuando llegaron todos comenzaron a andar hasta el Llano de la Perdiz. Lucía caminaba nerviosa porque no sabía lo que podía pasar. Al llegar al sitio todo iba ocurriendo como en su sueño, Lucía preocupada seguía recordando. Estaban pensando a qué jugar, cuando vio a Juan, un niño alto, rubio con los ojos azules y un poco bromista alejarse del grupo y subirse a una gran piedra. Lucía asustadísima, salió corriendo hacia Juan gritándole. Juan se resbaló y cayó… en este momento la chica pensó: mi sueño se ha hecho realidad y yo no he sido capaz, de cambiar la situación. Temblando y asustada corrió hacia él esperando lo peor, pero al acercarse se llevó una gran sorpresa, Juan no había caído por un barranco sino a una charca. Estaba mojado, con la cara sucia y despeinado. En este momento lo miró riéndose y pensó: “menos mal que los sueños no siempre se hacen realidad” HAY QUE HUIR DE LAS MALAS PESADILLAS Y SOÑAR ILUSIONES BUENAS. Mª Mar Pozo Hurtado 1ºC ESO

67


EL SAPO VANIDOSO Érase una vez un sapo muy vanidoso que se llamaba Gary. En su charca había nueve sapos más. Él era el jefe y tenía poder sobre ellos. A su cargo había dos grupos: los sapos buenos y los sapos malos. Los buenos eran siete y siempre le aconsejaban a Gary lo que era más adecuado hacer y además le reconocían sus errores para que rectificase y su mando fuera más favorable; el otro grupo, formado por dos despiadados, siempre lo piropeaban, y él, orgulloso, se dejaba embaucar. Así estos malhechores lograban conseguir sus sucios objetivos. Gary, de pequeño, era un sapo normal. No fue un renacuajo chulo, ni presumió nunca de nada; pero, de mayor, desde que se juntó con estos dos aduladores, se volvió altanero y egocéntrico. Un día visitaron su charca dos sapos que él conocía muy bien de su infancia. Habían sido inseparables, hasta que la vida los alejó. Éstos quedaron muy sorprendidos ante el cambio tan enorme que Gary había experimentado. Ya no quedaba en él la bondad, ni la sencillez, ni la cercanía de la que disfrutaban cuando jugaban saltando en las piedras de los ríos. Los dos invitados averiguaron lo que pasaba e intentaron remediarlo. Conocían el buen corazón que escondía su todavía amigo y lograron convencerlo para que echase definitivamente a los dos malos de la charca. Así fue. A la mañana siguiente, los aliados se pusieron manos a la obra. Todos los buenos, junto a Gary, y sus verdaderos amigos de la infancia, consiguieron echar a los malos, embusteros y traicioneros sapos de aquel lugar. Por fin lograron vivir en paz. CREE EN EL AMIGO SINCERO Y HUYE DEL EMBUSTERO. Manuel Pulgar Muñoz 1º ESO C 68


SOY DIFERENTE A TI En un lejano país llamado Argentina, había una bonita ciudad. En ella vivía un niño que anunciaba todos los días las noticias de los diarios: -¡Noticia! ¡Cerraron el zoológico y desalojaron a los animales!- Así anunciaba el chico de la esquina a gritos-. El chico era el hijo del vendedor de periódicos. Toda la gente se alarmó y pensó: - ¿Pero dónde irán ahora los animales? Todos los vecinos se pararon frente a la entrada del zoológico sin saber qué hacer. El búho y la lechuza que eran los pájaros más viejos y sabios dieron su opinión: -Lo más importante será ponernos de acuerdo para trabajar todos juntos, dejar de lado nuestras costumbres y diferencias. ¡Nada de peleas entre nosotros! - Sí, si estamos todos de acuerdo. - Bien – rugió el león-, entonces debemos decidir cuál será nuestro primer paso. Necesitaremos ayuda de todos los vecinos de la ciudad. - ¿Pero de cuáles?- ululó el búho. - ¿Y cómo vamos a pedir ayuda a las personas si somos animales? Además, ellas fueron quienes nos cerraron el zoo. - Sí, pero…Dijo el león: pero todas las personas no son iguales, vamos a buscar a alguien que nos quiera ayuda. - ¿Y cómo encontraremos a esas personas? , dijo el elefante. - ¡Yo sé qué hacer!- Añadió un mono sabio- De todas las personas que pasan por mi jaula, los niños pequeños parecían los más simpáticos. ¡Bien! - Rugió el león-, vayamos en busca de algún niño que nos quiera ayudar. De este modo pasearon todo tipo de animales cumpliendo las órdenes del león: jirafas, cebras , elefantes tigres , panteras …. Encontraron por fin a un niño de seis años que les ayudó. El pequeño fue a protestar al alcalde. Éste, convencido por la bondad infantil, abrió de nuevo el zoo. Los animales volvieron a sus jaulas y ahí permanecieron durante años, disfrutando de la compañía de los niños. LA BONDAD E INOCENCIA DE UN NIÑO PUEDEN CAMBIAR EL MUNDO. IRENE QUIRÓS GARCÍA, Nº 8, 1º ESO C 69


LAS NAVIDADES Las navidades son para pasarlas con tu familia, para divertirse, jugar etc. Pero para J.B no era así. J.B en vez de pasar sus navidades con su familia, en vez de divertirse, en vez de jugar, él las navidades las pasaba en una ONG. J.B tenía padres, pero su padre era alcohólico y su madre estaba en las drogas. J.B ya estaba acostumbrado a estar en ONG, pero tenía una forma para divertirse. (Como podéis saber la mayoría de gente que hay pobre ahora son personas mayores). Pues lo que hacía J.B era ir preguntado a la gente mayor si tenían un pasado malo o aventurero. Un día J.B se lo preguntó a un anciano llamado José. José le respondió que sí tenía un pasado aventurero y a la vez malo: Dijo José que un día en la guerra él mismo ayudó a un compañero suyo al que le habían disparado; pero cuando corrió para ayudarlo, su pie sin querer pisó una bomba y quedó mutilado. El hombre le enseñó a J.B la pierna cortada a J.B. Quedó muy impresionado. Un día J.B se aburría mucho e hizo lo mismo de siempre. Se lo había preguntado a todos en todo el tiempo que llevaba ahí. J.B se deprimió. Al cabo del rato aprovechó que la gente estaba durmiendo y se escapó; cogió su chaqueta rota, agujereada y manchada de polvo y un poco de chatarra... Al cabo de unas horas se sintió cansado y con muchas ganas de beber agua. Pero J.B era fuerte y siguió adelante con andares un poco cansados. (continúa...)

70


(continuación...) Siempre pensaba que un chico pobre como él, podría tener suerte y ganar el ``gordo``. Se decidió y fue a un quiosco de la ONCE y compró un cupón. J.B muy ilusionado se fue otra vez a la ONG. Al día siguiente volvió al quiosco para preguntar al hombre cuál había sido el número ganador. El hombre le respondió que había sido el 3457. J.B miró su cupón y comprobó si los números eran iguales, y sí eran iguales. J.B le preguntó nuevamente al hombre que cuánto había ganado ese número y el hombre le respondió alegremente que ese número había ganado el gordo. J.B no se creía lo que estaba ocurriendo y enseguida le enseñó al hombre su cupón. El hombre cogió a J.B en brazos y empezó a gritar “¡Este niño ha ganado el gordo, este niño ha ganado el gordo!”. J.B con el dinero ganado sacó a su padre del alcohol y a su madre de las drogas, también se compraron una casa. Al cabo del tiempo en el periódico salió la historia de J.B. J.B declaró que para ser feliz en navidades y en la vida no tenía que tocar la lotería sino estar con tu familia. Ese fue el verdadero premio. UNO ES AFORTUNADO EN LA VIDA SI TIENE UNA FAMILIA CON QUIEN COMPARTIR. Alejando Luis Rico Álvarez 1º ESO C

71


LA REVANCHA Hace mucho tiempo, en los peligrosos mares del sur, había un malvado pirata llamado “Tiburón”. El temido corsario era el mejor maestro de la espada del mundo y con su temible tripulación eran imparables. “Tiburón”, tenía cuarenta años, era alto, fuerte, pero físicamente daba miedo. El barco en el que viajaban, era grande, de madera de roble, y era llamado “El Parpadeo”, porque poseía un gran cañón en la proa con el que, cuando disparaba, sólo daba tiempo a parpadear antes de que la bala interceptara contra el barco enemigo. Los franceses eran los mayores enemigos del capitán, ya que éste saqueaba todos los barcos galos sin compasión. Hasta que un día al coronel Jean Paul se le ocurrió una idea para exterminar al capitán “Tiburón” y a su temible tripulación: exhibirían una joya muy valiosa en una isla desierta para que, atraído, “El Parpadeo” se acercara, y en ese punto, le tenderían una emboscada en la que participarían tres navíos guerrilleros que saquearían el barco. Al fin llegó el día, y los franceses ya habían preparado todo. A las seis y media, “El Parpadeo” pasó al lado de la isla, y, de inmediato, se acercaron para capturar la joya. Cuando estaban a diez metros de la orilla, los navíos salieron disparando con los cañones, que rompieron las velas para que no se pudieran mover. Al minuto, las tripulaciones se encontraron en la cubierta de “El Parpadeo” luchando con sus sables y dagas. El Jean Paul y el capitán “Tiburón”, situados en la cubierta superior estaban blandiendo también sus espadas. Hasta que el capitán desarmó al coronel. Pero, cuando se disponía a ejecutar al coronel, un pinche de la cocina, le dio un sartenazo al capitán y lo dejó sumido en un profundo sueño. Al final, los franceses colonizaron las tierras y por fin acabaron la guerra. HAY QUE SER VALIENTES Y ENFRENTARSE A LOS MIEDOS DE UNO MISMO. Enrique Rodríguez Hidalgo 1ºC ESO 72


EL LEÑADOR Érase una vez, hace mucho tiempo, un niño que vivía con su familia en un pueblo pequeño cerca del campo. No había ningún colegio en ese lugar, así que los niños no podían estudiar y trabajaban para ayudar a su familia. Este niño cortaba madera de los árboles todos los días. La llevaba a su casa y la vendía. Sus amigos tampoco tenían trabajo y querían colaborar con él, pero el chico no admitía ninguna ayuda. Un día como otro cualquiera, el jovencito llevaba la madera recogida durante la jornada a su casa. Pesaba tanto que se hizo daño en su espalda. El único médico de ese pueblecito le dijo que tendría que permanecer sin ir a coger madera pues, hasta que pasaran dos meses, su mal no podría mejorar. La familia de éste no sabía qué hacer, porque el poco dinero que ganaban era gracias al trabajo de su hijo. Pasaban los días y el chico seguía con bastante dolor. Un día, sonó la puerta de su casa. Eran sus amigos que le habían traído, entre todos, mucha madera para dársela a su familia. ¡Fue una gran sorpresa! Estuvieron llenos de gratitud, pues al vender la madera podrían ganar algo de dinero para poder subsistir. Transcurrieron los días y el chico se mejoró .Al fin pudo ir a recoger madera con sus amigos al bosque. Entre todos trajeron mucha más mercancía de la que normalmente traía él solo en una semana. Entendió que una experiencia mala, como una enfermedad, puede darnos la oportunidad de encontrar algo bueno, como la amistad, y abrir los ojos ante la generosidad de otros. Estuvo siempre muy agradecido por tener unos amigos como esos. UN AMIGO ES UN TESORO José Enrique Rodríguez Martínez 1ºC ESO

73


LA ESTRELLA DEL DESTINO Hacía un sol espléndido que calentaba su enorme y peluda melena. Centurión, el león triunfador del circo, estaba dormido sobre la ardiente arena de su jaula. En sus sueños veía a dos pequeños leones jugar en una bonita y verde pradera, el cielo era muy azul, saltaban contentos y felices, y les divertía señalar su territorio con sus patas marcadas con una bonita estrella que tenían de nacimiento. Era una forma divertida de sentirse dueños y reyes de lo que pisaban. Centurión se despertó sobresaltado por el ruido de la reja metálica que lo aislaba del resto de los animales. Era Samuel, el cuidador de los animales, un poco mayor, un poco calvo, y cojeaba porque hacía tiempo le aplastó un elefante su pierna izquierda. Aun así, Samuel era el único que cuidaba con cariño a los animales. Se acercó a Centurión y como si éste pudiera entenderle le dijo: “Centurión , viejo amigo, esta tarde tendrás que volver a luchar por salvar tu vida en la arena contra otro león tan fiero como tú”. Todo para distraer a un público salvaje y al dueño avaro y cruel de este ruinoso circo. _ ¡Pobre Centurión, tu corazón es noble pero siempre sacan lo más salvaje que hay en ti! Me gustaría que todo acabara para siempre y no tuvieras que volver a luchar para sobrevivir. _ ¡Pobre amigo mío, si pudieras entenderme! Centurión le miraba con sus ojos dorados y nobles, le gustaría decirle a aquel buen hombre que lo entendía y que a él tampoco le gustaba nada salir a la arena. Llegó el gran día. Centurión fue disfrazado como una gran estrella de circo. Él se sentía ridículo, estaba cansado de salir a luchar, sólo quería volver a la bonita pradera que recordaba en sus sueños. Iba andando despacio, triste, cansado... Al fin llegó a la arena del circo y pudo ver en frente al otro león contra quien tenía que luchar. (continúa…) 74


Parecía que iba a ser un duro y difícil combate, pues tenía ante él un enorme y fiero león, fuerte y valiente. Ambos leones se fueron acercando, mirándose el uno al otro, intentando ver quién daría el primer zarpazo. Todo parecía normal hasta que sus ojos se encontraron. Los dos leones Centurión y Abalón (que así se llamaba el otro) quedaron petrificados, no podían creer lo que estaban viendo y, entonces, Abalón levantó una de sus patas. Centurión sintió una gran alegría y sorpresa, al igual que Abalon, él también levantó su gran pata. Ambos leones tenían la misma marca, la estrella del destino. De repente ambos recordaron cómo de cachorros señalaban el territorio con sus patas estrelladas y cómo se reían al ver sus inconfundibles huellas. Los dos animales se miraron a los ojos y sin decir nada, entendieron lo que tenían que hacer: ¡Huir del circo!, ¡Volver a la pradera! El camino no sería fácil pero más difícil había sido volver a encontrarse después de haber sido separados por unos malvados cazadores furtivos, más difícil aún, había sido sobrevivir en aquel terrible circo lleno de órdenes y latigazos. Había encontrado a su hermano, sabía que hallarían su hogar, que alguien los ayudaría. Y así fue, el viejo Samuel, cansado de vivir viendo el maltrato a los animales, buscó desesperadamente a Centurión y Abalón justo cuando éstos salieron aterrorizados del circo. Sabía que los sacrificarían si los encontraban y no estaba dispuesto a eso. Así que Samuel se armó de valor, buscó una asociación protectora de animales y pudo devolver a Centurión y Abalon a su querida y añorada pradera. Él mismo se convirtió en guarda de aquel parque natural africano y pudo vivir feliz el resto de su vida junto a los animales que él tanto amaba. NUNCA HAY QUE PERDER LA ESPERANZA POR MUY DIFICIL QUE PAREZCA HACER REALIDAD NUESTRAS ILUSIONES. CON CONSTANCIA Y AYUDA PODEMOS CONVERTIR NUESTROS SUEÑOS EN UNA REALIDAD 75 Ivana Susana Rodríguez Ruíz 1ºC E.S.O.


LA FUERZA DE LA NATURALEZA En la calle algo iba a suceder. Se notaba en el ambiente, el cielo nublado, las palomas volando todas en la misma dirección, sin pararse, los perros sentados miraban hacia donde se dirigían las palomas y entre la gente un silencio sepulcral. De repente, tronó el suelo como si fuera un terremoto, pero no lo era. La gente corría despavorida, algo de un tamaño descomunal se abalanzaba sobre la ciudad. Medía más de veinte metros, era de color marrón claro y se abalanzaba muy rápido. Pipo y su familia estaban en el coche. Al ver lo que venía detrás, pisó a fondo el acelerador. Era un tsunami. Estaba a unos cinco metros de alcanzarlos cuando, por culpa de un coche mal aparcado, dio un volantazo. Los pilló de golpe. Pipo y su mujer agarraron a los niños; ella a Dani y Pipo a Noa, el coche se partió por la mitad y se separaron....... Pipo estuvo inconsciente durante unas horas y cuando volvió en sí se encontró abrazado a Noa. Él se dio cuenta de que tenía heridas en la cabeza y no se encontraba bien. Pasaron las horas y hacía mucho viento. Pipo avistó un edificio arrasado por el agua que se encontraba junto a ellos. Dado que no era demasiado elevado, pensó que aquel sería el lugar más seguro para pasar la noche, dadas las circunstancias. A la mañana siguiente decidió llevar a Noa al refugio más cercano. Una vez allí le proporcionaron una medicina para que se restableciera de sus heridas. Mientras tanto Pipo estuvo mirando en las habitaciones con gran angustia y preocupación, buscando a su mujer y a Dani. Pipo estaba tan emocionado, los encontró a los dos en una camilla abrazados. -¡Menos mal que estáis bien-dijo Pipo!-¿Cómo habéis llegado aquí ? -No lo sabemos, nos despertamos aquí.- le contestaron. Él pensó en sus adentros que lo importante era que estuvieran bien. Pipo fue a ver a Noa; ya estaba despierta y buscándole. Se quedarían allí hasta pasados dos días. Estaban los cuatro en una habitación. No había luz y hacía bastante frío, pero al abrazarse entraron en calor. Pipo se levantó contento de estar junto a su familia, subió la persiana y los despertó a todos. (continúa…) 76


(continúa…) Eran las 10:00hs, había un viento terrible y fueron a otro refugio donde daban la comida. El viento iba aumentando cada vez más y se levantó una polvareda que nublaba los ojos de la gente. Ya les quedaba poco que caminar. Estarían a unos quince minutos, los niños estaban cansados, tenían hambre y sed. Cuando al fin llegaron lograron el alimento necesario para cada uno y se lo comieron con muchas ganas. Allí Noa y Dani hicieron un nuevo amigo llamado Fabio, un niño al que el tsunami le había arrebatado a sus padres y estaba solo. Por eso se quedó en su habitación nueva. A las 6:00h de la mañana se tuvieron que levantar todos por un ruido extraño. Pipo se asomó por la ventana y vio un huracán que volvía a destruir la ciudad y absorbía los escombros de las paredes que destruyó el tsunami. La gran mayoría de los edificios los devoraba, ya que estaban dañados, así que les transportaron a ellos y a la comida en nueve camiones donde cabían más o menos treinta personas, camino de un nuevo refugio. Mientras tanto el huracán se aproximaba cada vez con más potencia y velocidad. El último camión iba a ser engullido por el huracán, por el simple hecho de ser el último del convoy. Por fin se aproximaron a su destino y era claro que los últimos camiones no iban a llegar. Cuando llegaron, los portones para entrar estaban abiertos de par en par. Cada vehículo aparcó rápido en su sitio. Noa y Dani se dispusieron a buscar a Fabio pero iba en los últimos camiones que el huracán había destruido. Los niños se tiraron todo día llorando por su muerte porque, aunque sólo habían estado un día juntos, se llevaban muy bien. Cuando cesó el tornado unos helicópteros fueron transportando a la gente a sus casas donde por fin estarían a salvo. Pipo en el camino reflexionaba y entendía lo dura que era la vida al permitir que un niño inocente muriera por una catástrofe natural. LA VIDA A VECES ES INJUSTA, PERO HAY QUE LUCHAR POR ELLA Y LEVANTARSE ANTE LAS ADVERSIDADES. Víctor Rojas Martínez 1ºC ESO 77


TRES HELADOS Y UNA GEMA Era un día tranquilo en la playa, Susana y Verónica habían quedado como cada sábado para tomar un helado. Susana preguntó al ver una paloma: “¿Qué te parece si me la llevo a casa?”. Verónica, que no hacía mucho caso a las tonterías de su amiga, pensaba en el animal, pues tenía algo en el cuello que la inquietaba. Susana la miró, siguió la trayectoria de sus ojos y vio a la paloma que se acercó a ellas. Vero, vio cómo, efectivamente, el ave tenía algo en el cuello que no era cualquier cosa, sino una gema. Susana hizo un movimiento rápido y le quitó la piedra de entre las plumas, mientras agarraba a Vero por la mano para abrírsela y dársela. En ese instante, todo cambió a su alrededor, parecía que estaban en una isla, sólo que no había ni un árbol, sí arena y más arena. Las dos se dedicaron a explorar la pequeña zona. De repente, Susana exclamó: “¡Vero, he encontrado algo, creo que es un bote!”. En efecto, era un bote con sus remos y todo. Ellas, tras meditar un poco si debían irse o no de aquella isla, al final decidieron montarse en el bote. Después de treinta largos minutos de navegación Verónica le dijo a su amiga con voz temerosa y casi susurrando: -¿Qué es eso…? Parece un tiburón -No sé… La poca calma que les quedaba desapareció cuando vieron a una criatura acercarse hacia el bote. Estaban totalmente aterrorizadas abrazándose la una a la otra y con la frase en la cabeza de: “Nunca volveremos a casa, nunca volveremos a casa”. Se sorprendieron al ver que se trataba de una sirena, en vez de un tiburón. Curiosamente la sirena llevaba una gema exactamente igual, a la que llevaba la paloma atada al cuello. La sirena y las chicas comenzaron a hablar: _ Hola chicas ¿Cómo os llamáis? Yo soy Laura. _ Yo soy Verónica y ella es Susana. Pero……... _ ¿Te das cuenta de que eres una sirena? (continúa…)

78


(continúa…) _ Sí, ya lo sé. No hace falta que seas borde conmigo. Además yo también fui humana. Una paloma me puso esta dichosa gema y ya no me la puedo quitar. Lo bueno es que sé cómo quitármela, sólo tengo que secarme en la playa justo a mediodía. _ ¿Y por qué no te secas directamente? _ Susana, piensa un poco tiene que haber mucha gente a plena luz del día. _ ¡Exacto! por eso mismo no puedo deshacerme de la maldición. _ Nosotras te ayudaremos ¿Verdad Susana? _ Sí, pero a cambio de algo. _ ¿Qué? _ Llévanos a casa. _ De acuerdo. La sirena les indicó el camino de vuelta a casa. Al llegar a la playa ellas la envolvieron en una toalla para que la gente no viera que Laura era una sirena. Se la llevaron a un lugar, detrás de unas rocas, para poder secarla tranquilamente. Cuando terminaron se convirtió en una chica más o menos de su misma estatura. La gema cayó al suelo, Laura con acto de rabia arrojó la joya al mar. A partir de ese día se hicieron las tres mejores amigas. Quedaban cada sábado para tomar tres helados con una gema de amiga. A LOS AMIGOS NO SE LOS QUIERE POR LO QUE PARECEN, SE LES QUIERE POR LO QUE SON. Sofía Ronquillo Jiménez 1ºC ESO.

79


ARWEN Teo y María eran los padres de Dani, un chico diferente lleno de una energía especial. Vivían en una pequeña aldea y solían dedicar la mayor parte de su tiempo a cuidar de su campo de cultivo y de un pequeño rebaño de ovejas. Su vida era bastante rutinaria pero a la vez tranquila y feliz. María, la mamá de Dani, se enteró un día, cuando compraba provisiones para llenar la despensa, de que andaba por la aldea una chica algo extraña, que parecía no tener familia. No le dio mayor importancia. De vuelta a casa, ya por la noche, juntos, frente a la chimenea, escucharon un ruido fuera que les sorprendió. Cuando salió Dani para ver qué era, su perro Samu no paraba de ladrar a una débil luz que se divisaba entre los árboles. De pronto, detrás de uno de ellos, surgió una chica que, recubierta de un manto de luz, se encaminaba hacia la casa. Dani, lejos de tener miedo, sintió curiosidad y un enorme deseo de hablar con la chica. Se notaba que conectaban de una manera natural. Cuando estuvo suficientemente cerca para poder entablar conversación con ella, ambos se saludaron con un gesto de cabeza y Dani le preguntó su nombre, a lo que ella respondió: -Me llamo Arwen y vengo del Reino del amanecer. Dani no supo qué decir, ¡todo era tan mágico! Y escuchó a sus padres llamarle para ver por qué tardaba tanto. Él invitó a Arwen a entrar en la casa y cuando se acercaron, pudo comprobar a la luz del fuego de la chimenea que la chica tenía un aspecto de lo más normal, charlaba animadamente como si fuese una forastera de visita por la aldea. Sus padres decidieron que podía quedarse esa noche a dormir y así, durante unos días, Arwen convivió con Teo, María y Dani. Pero ella era especial sólo para Dani, y cuando estaban a solas le mostraba toda la magia que con tan sólo un pensamiento era capaz de crear: haciendo que los campos dieran buenas cosechas, que el sol brillara, que lloviera, si era necesario... Dani no sabía por qué le había buscado, aunque pronto lo comprendió, él era el elegido, el ser mágico que seguiría los pasos de Arwen y regalaría por el mundo paz y prosperidad. Al sexto día de estar Arwen en casa desapareció de la misma manera que vino, dejando a Dani todos sus conocimientos y una gran misión: dar sin esperar y regalar felicidad. EN LA VIDA HAY QUE RECIBIR TODO LO BUENO QUE NOS OFRECEN LOS DEMÁS. 80 Paula Rueda Lopera 1º ESO C


EL ARMA MÁS PODEROSA DEL MUNDO Era una noche fría y oscura, bajo una cajita se encontraban tres hermanos. Uno de ellos era un chico de pelo rubio y ojos azules con unos doce años aproximadamente, llamado Julio. Las otras dos eran chicas, la mayor se llamaba Marta con el pelo castaño y ojos verdes, de catorce años, y la última era Laura, morena con ojos marrones de cuatro años. Julio era aventurero y demasiado valiente. Un día, mientras iban caminando por la calle, se encontraron una extraña llave en el suelo con unos números inscritos en ella. Los chicos no sabían qué podía abrir; aún así la cogieron. Pocos minutos después pasó un hombre, quien preguntó muy nervioso si habían hallado una llave. Julio respondió afirmativamente. A continuación, se la entregaron. El hombre les invitó a que fueran por la tarde a su casa para darles una recompensa a cambio. Al llegar la hora prevista, los hermanos fueron apresurados a la casa de ese señor misterioso. Resultó ser una mansión enorme, con su propio jardín, su piscina y hasta mayordomo. El hombre, muy amablemente, les hizo entrega de unos juguetes, comida y golosinas. Pero, justo cuando se iban, el mayordomo y el señor les acompañaron a la puerta, y fue cuando Marta adivinó algo en sus rostros, sus miradas entrecruzadas la llevaron al peor de los pensamientos: sólo querían la llave para hacer el mal con el martillo de Thor. Lo sospechaba después de recordar lo publicado en el periódico local. ¡Tenían que encontrarlo antes que ellos! Se hallaba en el subsuelo de Londres. (continúa…)

81


(continúa…) Los tres, presurosos, salieron de la casa y siguieron los pasos del dueño que escapó tras ellos. Unidos, los hermanos, pudieron burlarle y tras él, observaron que con la llave abrió una puerta que bajaba a las cloacas del mismo centro de Londres. Aquel hombre iba tan enojado que dejó la alcantarilla abierta. Los muchachos lograron acceder y encontraron la cerradura. Encontraron el martillo, vieron que estaba en el techo incrustado, en un bloque de hielo. En ese momento llegó él y agarró a Laura del cuello, la amenazó con matarla. De los gritos que soltó Laura el hielo se rompió y cayó sobre la cabeza del señor. Se derrumbó y quedó mal herido. Por fin, las gentes de aquel lugar podían vivir en paz, pues la amenaza de Thor se había derretido como aquel bloque de hielo. Los tres hermanos se quedaron a vivir en la casa del malhechor con su mayordomo, quien resultó ser una buena persona, sometido durante años al yugo de su señor. Él conocía todos los secretos y los guio hasta un cofre que abría aquella llave. Dentro había un tesoro inimaginable LA UNIÓN Y EL CALOR FRATERNAL DERRITEN EL FRÍO HIELO HOSTIL. Pablo Ruíz Aranda 1ºC ESO

82


UNA DECISIÓN MUY IMPORTANTE Era una familia pobre de tres hermanos, la mayor se llamaba Kathi, tenía veinte años, era rubia y alta. El hijo mediano se llamaba Cris, era moreno, de estatura mediana y ojos marrones de color chocolate; la menor de todos era Nataliz, una niña de doce años, tímida y solitaria, de pelo rubio, ojos azules, y muy simpática. Nataliz todos los días iba a recoger frutos al huerto. En una ocasión, cuando estaba faenando, sintió un leve toque en su hombro; ella extrañada se dio media vuelta y vio a un niño a su lado que quería conocerla y hacerse su amigo. Él se llamaba Kai y se había mudado hacía poco. Era un niño muy tímido y solitario. Al día siguiente, Nataliz fue al huerto y se encontró a Kai en el mismo sitio, con su sonrisa de siempre. Se sentaron en el poyete para hablar y conocerse mejor. De repente, Nataliz oyó una voz que la llamaba, era su madre, le decía que tenía que irse con un hombre porque ella se iba con sus hermanos de viaje y no podía acompañarlos. Se dio la media vuelta para contárselo a Kai. Vio a un hombre a lo lejos que se acercaba, montado a caballo y, a su lado, otro precioso caballo de pelaje blanco como la nieve y unos ojos claros como el cielo despejado. Fue a contárselo a Kai y le sugirió que fuera con ellos, pues no quería estar sola. Kai, sin pensárselo dos veces, aceptó ir, como si no hubiera nadie más, sin decir nada, ensilló. Fue un viaje largo, pasaron por un desierto, después por una selva, hasta llegar a una torre alta, apartada del pueblo de al lado; de pronto, el hombre hizo parar a los dos caballos, dijo unas palabras y se abrieron unas puertas. Se introdujeron en una torre que tenía una escalera de caracol que subía a todo lo alto. Durante la subida había muchas habitaciones, Nataliz y Kai se instalaron en una de ellas, después de dejar sus cosas fueron a explorar la torre .No vieron a nadie, así que se dieron media vuelta y volvieron a su habitación. (continúa…) 83


(continuación…) En el camino, se encontraron con un hombre alto que vestía una túnica roja, y con una barba muy larga que le llegaba al final del cuello. Este hombre comentó que aquella torre era una escuela de magos, donde se enseñaban trucos y se aprendía a dominar el arte de la magia.También comentó que para ser mago, había que pasar cinco niveles, y que además había que superar un examen. A Nataliz le gustaba mucho la magia, ese mismo día empezó a estudiar para ser maga lo antes posible. Pasaron los años y Nataliz no dejó de estudiar y dio un poco de lado a Kai, su mejor amigo. Éste, todos los días, le aconsejaba que descansase un poco y que jugara con él, pero ella no le hacía caso y se ponía, de nuevo, a estudiar. Kai se marchó a su habitación decepcionado; más tarde, Nataliz llegó, veía preocupado y a la vez aburrido a Kai, entonces se acercó a él para decirle lo importante que eran para ella los estudios de magia, le cogió de la mano, y de repente vio cómo su mano traspasaba la de su amigo. Ella, extrañada, lo intentó de nuevo, pero seguía sin poder tener contacto con él. Tras varias pruebas se dio cuenta de que su mejor amigo era invisible. Tal vez por eso el hombre del caballo no lo saludó. Nataliz no dejaba de pensar en lo ocurrido con Kai, ya iba por su último libro de magia y el examen estaba cada vez más cerca. Sin embargo, con todo lo sucedido no se pudo concentrar, y lo suspendió. Se vino abajo, el maestro le dijo que no pasaba nada que podía recuperarlo, pero ella le contestó que tendría que pensárselo, y que estaba reconsiderando el volver con su familia para tener una vida normal. Nataliz decidió volver a su casa, dejando a su mejor amigo, y al recuerdo de éste, allí en la torre. Llegó a su casa y lo primero que hizo fue abrazar a su madre y a sus dos hermanos. Allí vivió el resto de su vida. Conoció a un hombre llamado Felip que le recordaba mucho a Kai, estaba feliz y contenta de su decisión HAY QUE ESTAR PREPARADO PARA SABER TOMAR LA DECISIÓN CORRECTA Y NO EQUIVOCARSE. JAIME SÁEZ DE TEJADA RUÍZ, Nº 17. 1º ESO C

84


UN NEGOCIO FAMILIAR Érase una vez un lejano poblado donde vivían el padre y sus dos hijos. El padre trabajaba de leñador y los hijos le ayudaban. Los niños trabajaban con su padre, cortaban y vendían leña en el poblado. Todos los días iban al poblado para vender leña, pero no vendían nada. Resulta que había una fábrica más grande y mejor que la suya. Hasta que uno de los hijos dejó al padre y al hermano en el pueblo para conseguir dinero. Para sacar el negocio adelante. Su hijo se fue lejos del poblado con un pariente suyo. Trabajaba de comerciante. Cuando llegó empezó a trabajar con el pariente. A él le iba bien, pero a su padre y hermano no. Todos los fines de semana él iba a verlos para darles el dinero, para hacer cada vez más grande la fábrica. Al cabo de unos meses el hijo volvió para seguir ayudando en la fábrica, porque el padre cayó enfermo. Así que sus dos hijos se encargaron del negocio. Poco a poco fueron superando sus dificultades para seguir adelante. Al cabo de unas semanas el padre se reincorporó al trabajo con sus dos hijos para ayudar en la fábrica. Al fin y al cabo pudieron sacar su proyecto adelante. SIEMPRE HAY QUE LUCHAR POR LO QUE QUIERES, SIN RENDIRSE. Javier Sánchez Jiménez 1ºC ESO

85


EL MISTERIODE LA LUNA Era una noche en la que La Luna estaba muy contenta. Brillaba llena bajo un pueblecito lejano, con una sonrisa en la cara, con enormes ojos azules iluminados en la oscuridad, con sus cráteres bien limpitos y con un gran lazo rosa siempre tan bien colocado. De repente llegó una gran corriente de aire y al satélite se le cayó su bonito lazo. La luna desapareció del cielo, porque muy triste se marchó a buscar su lazo. Los habitantes del Pueblo lunar se dieron cuenta de que algo raro estaba pasando. Esa noche su faro no estaba en el cielo. Empezaron a buscarla. Miraron por todas partes: en las casas de sus vecinos, en la placeta central del pueblecito, en todos los rincones de las callejuelas, en sus granjas y jardines... Nada. No aparecía por ninguna parte. Los habitantes cada vez más preocupados, avisaron a la alcaldesa diciendo: ¡Señora alcaldesa! ¡Doña Esmeralda, tenemos un grave problema, esta noche La Luna no ha aparecido en el cielo, los animales se han asustado, las palomas se han esfumado, algunos perros se han escapado, hay que hacer algo! De acuerdo-dijo la alcaldesa-. Avisad al resto de aldeanos. Al cabo de un rato, cuando ya estaban todos, sin excepción, uno dijo: Ya hemos llegado. No falta nadie. Tenemos que solucionar este problema, pues el pueblo está triste y oscuro -dijo doña Esmeralda- ¡Buscad por todas partes! ¡En algún lugar tendrá que estar! Los aldeanos asintieron con la cabeza, y rápidamente, se fueron a buscarla por todo el pueblo. (continúa…)

86


Mientras tanto, nuestra protagonista, trataba de encontrar su lazo. Lo buscó por cielo y tierra, por mares y océanos, por ríos y lagos. Por todas partes. Hasta que por fin, se acordó de aquel pueblecito. Fue allí a buscarlo. Y se encontró con una niña, de unos seis años, que le preguntó: ¿Eres tú la Luna? Sí, soy yo-dijo la Luna-. ¿puedo ayudarte, pequeña? Sí, soy Laura-dijo la niña con mucho ánimo-. Todos en el pueblo te están buscando. ¿Por qué hoy no estás en el cielo? Estoy buscando mi lazo, se me ha caído. Cuando lo encuentre, te acompañaré. ¡Pero si hoy mismo he cogido yo un lazo rosa de un árbol!ExclamóLaura, muy contenta de poder ayudar a La Luna. Gracias a Laura La Luna encontró su lazo. Surgió en ellas una bonita amistad. Cuando volvieron todos los aldeanos quedaron muy sorprendidos de ver tan cerca la cara de La Luna y, emocionados, le preguntaron por qué no había estado esa noche en el cielo. Ella respondió muy segura: “porque he bajado para encontrar a una amiga”. A partir de ese día, cuando no la veían en el cielo sabían que era porque bajaba de su celeste casa para reunirse con su buena amiga Laura. ¡Ese lazo de amistad nunca lo perdería! CUANDO CREAS QUE ALGO HAS PERDIDO, NO DESESPERES Y BUSCA. ALGO MEJOR ENCONTRARÁS. Mª José Sánchez Noguera 1ºC ESO

87


EL SALTAMONTES QUE NO SABÍA SALTAR “Jajaja, jajaja”. La cucaracha, la lombriz, la hormiga, el escarabajo…Todos se reían del pobre saltamontes, que apenas saltaba cinco centímetros. Estaba harto de que le avergonzaran, además había nacido sin alas y tampoco sabía volar. El saltamontes se llamaba Roger, era como todos los demás, pero no sabía saltar. Su madre le había abandonado cuando era pequeño, y se había ganado la vida a duras penas. Vivía en un parque con más insectos, se refugiaban en una zona de plantas donde nadie los veía. Cuando llovía, como no había niños, se protegían en la parte de los columpios. El pobre de Roger siempre se empapaba porque para llegar al tobogán más cercano había que saltar una elevación de más de diez centímetros. Los otros insectos volaban o escalaban y cuando ya estaban protegidos, volvían a reírse de él. Roger normalmente estaba solo, casi nadie quería juntarse con él, Excepto una mariposa de edad mayor, que lo comprendía fácilmente. Roger se acercaba a ella para pedirle consejo sobre lo que debía hacer. Ahora dudaba mucho, pues no sabía si irse de una vez o si quedarse, ya que, por otro lado, le iba a ser muy difícil encontrar un parque tan maravilloso. Tras estar más de una semana pensándoselo, decidió marcharse. Recogió la poca comida que quedaba de ese día y se despidió de sus “amigos”, que apenas le hicieron caso. Poco a poco fueron pasando los días, las semanas, los meses, incluso los años, caminó sin rumbo y subsistiendo como podía. Cada día, ensayaba su salto más de cinco horas. Durante todo ese tiempo recorrió calles, casas y muchos parques, pero ninguno era tan estupendo como aquel en el que había estado. Cansado de ir de un lado a otro volvió a su parque, pensando que no se reirían de él. (continúa…)

88


(continúa…) Nada más entrar en su antigua casa, el suelo empezó a retumbar y se escucharon unas carcajadas enormes. Roger se dio media vuelta y ni siquiera se había girado, cuando ya estaba metido en un cubo. Un niño, de unos seis años, había capturado a todos los insectos del parque y los había echado en un recipiente enorme. Cuando Roger abrió los ojos no se llevó ninguna sorpresa, la cucaracha contaba chistes sobre él y los demás no paraban de reír. Los insectos que sabían volar habían escapado y sólo quedaban Roger, la cucaracha y algunos otros que acostumbraban a burlarse de él. Roger, sin decir ni una palabra, se concentró y se preparó para el gran salto. Todos lo miraban intrigados. Nuestro saltamontes cerró los ojos y concentró toda su energía en escapar de allí. Por fin pudo volar, sin sus alas. A la cucaracha se le fue esa sonrisa que había permanecido en su cara desde que Roger permaneció allí. Se quedó paralizada. Había estado mofándose de Roger mucho tiempo y éste era su merecido. Todos los despiadados insectos quedaron prisioneros en la casa del niño, en una pecera enorme sin agua. Mientras tanto, Roger pudo rehacer su vida, tranquilo, saltando de flor en flor, como hace un buen saltamontes. SIEMPRE HAY QUE PONERSE METAS Y ESFORZARSE HASTA CONSEGUIRLAS. Ricardo Saníger Pulpillo 1ºC ESO

89


MARLON EL MIEDICA Marlon caminaba por las calles de su vieja ciudad, con las manos en los bolsillos, con paso cansado, cabizbajo y la mirada perdida en ningún lado. Llevaba como única carga en su mente su pasado, un pasado trágico. Resonaban en la noche sus pasos bajo la tormenta. De repente alguien silbó. Marlon se detuvo, alzó la mirada buscando, no vio a nadie y siguió caminando. Al poco rato el silbido fue esta vez más intenso. Volvió a levantar la mirada y tampoco vio a nadie. Se detuvo pensativo, miró varias veces a su alrededor sin saber de dónde provenían los silbidos, pero escuchó una voz firme y profunda... _ Marlon ¿dónde vas? _ ¿Quién eres? ¿Dónde estás? _ Eso no importa ahora. No puedes verme pero yo a ti sí. Con voz temblorosa Marlon dijo asustado: _ ¿Qué quieres de mí? ¡Déjame en paz! Marlon comenzó a andar más rápido... mucho más, corría asustado con rumbo a ninguna parte. _ ¡DETENTE! dijo la voz. Marlon paró en seco, se quedó paralizado, y aterrado miraba por todas partes sin ver a nadie. _ ¿Por qué huyes? preguntó la voz con tono pausado y compasivo. _ Porque no tengo nada ni a nadie. Huyo de mí mismo, huyo de mi vida, huyo del mundo entero y ahora… huyo de ti también. ¡VETE! _ Marlon, aunque no me puedes ver me conoces muy bien. Sé por qué estás tan desesperado, la vida no te ha tratado bien, para la mayor parte de la sociedad no eres más que un desgraciado, pero afortunadamente para ti, no todos opinamos lo mismo. Marlon, contrariado, se revolvió e intentó escapar de él corriendo por las calles como siempre había hecho en su vida. _ ¡NO ERES NADIE! Exclamó Marlon. Esta noche terminaré con mi agónica existencia. Entonces sin advertir el cómo, y de dónde pudo venir, recibió un golpe seco en las piernas que le hizo caer al suelo y quedó sentado junto a una valla. (continúa…) 90


(continúa…) Pasaron unos segundos en los que se hizo un silencio casi sepulcral y mientras tanto entre débiles sollozos se preguntaba Marlon: -¿Qué estoy haciendo? ¿Por qué me pasa todo esto? ¿Por qué a mí? ¿Por qué no puedo dejar de escucharte? ¡Déjame morir en paz! La voz se tornó calmada, suave, y le susurró: _ Regresa a tu casa. Allí te esperan a quienes sí importas, de manera incondicional. Tú les necesitas a ellos y ellos te necesitan a ti, jamás te han fallado, no les falles tú ahora. Confía en mí, no te arrepentirás, créeme. Vete ya .Y que nunca jamás se te vuelva a ocurrir cometer semejante estupidez. Mañana cuando el sol entre por tu ventana no recordarás nada de lo que ha ocurrido. En ese momento dejó de llover, desaparecieron las nubes, el silencio de nuevo invadió la oscura noche y la luna iluminó la calle. Marlon se levantó. No sabía muy bien cómo, pero empezó a sentir una paz interior que ni siquiera él sabía describir y empezó a caminar con paso ligero hacia su casa. Pasó media hora, justo antes de llegar a su edificio volvió de nuevo a escuchar el mismo silbido y preguntó: _ ¿Estás ahí? ¿Eres tú? _ Sí, contesto la misma voz. _ Y ¿quién eres? dímelo por favor. _ ¡Soy tu amigo… soy tu alma… soy tu conciencia… soy tu espíritu… y… soy tú mismo! Esbozando una leve sonrisa dijo Marlon: ¡Gracias! Al llegar a su puerta su madre preguntó con voz preocupada: _ Marlon, hijo mío, ¿dónde has estado? ¡Estás empapado! ¿Qué te ha pasado? Con gesto iluminado Marlon respondió: es una larga historia que ahora que estoy en casa quiero olvidar. SI ESCUCHAMOS LA VOZ DE NUESTRA CONCIENCIA IREMOS POR EL CAMINO MÁS CIERTO. Ismael Santos Oujeghnine 1º C ESO 91


PAPA NOEL Y LOS ELFOS Faltaban diecisiete días para que Papa Noel visitase los hogares y dejase los regalos. Todo el mundo estaba impaciente, contando las horas que faltaban, mientras los elfos estaban envolviendo los paquetes. Sucedió un hecho increíble, uno de los juegos de un niño llamado Eustaquio había cobrado vida propia. Se trataba de un dinosaurio, que asustado por lo que pudiese pasarle, se había tragado a Papá Noel. En verdad el dinosaurio de juguete podía tragar todas las bolas del juego hasta el punto de impedir su continuación, a no ser que se siguiesen unos pasos obligados. En las instrucciones se señalaba que si el animal se tragaba todas las bolas debía el jugador llevar a cabo una misión para que éste las recuperase. Así que los elfos eran los únicos que podían salvar a su jefe. Los días pasaban y la misión se hacía imposible. Una noche, quedaban cinco días para la entrega de regalos, un elfo astuto consiguió dormir al dinosaurio y con maña consiguió sacar a Papa Noel de su gran barriga. El anciano bonachón, con su traje rojo, sonrió de satisfacción y comprendió que sin ayuda su tarea era imposible. Aprendió que el poder lo da el compañerismo y el equipo. Finalmente pudieron dejar todos los regalos en su fecha prevista. El dinosaurio llegó a las manos de Eustaquio y le pudo ofrecer momentos de poca distracción porque se negaba a compartir el juego con sus amigos. Un día el dinosaurio se tragó todas las bolas y Eustaquio necesitó la ayuda de esos amigos, que olvidó mientras jugaba, para poder lograrlas de nuevo. Entendió que, solo, uno no puede divertirse de una forma plena. A partir de entonces, cada sábado se reunían en su casa para disfrutar del juego y de la buena compañía. El dinosaurio guiñó su ojo y nunca más se tragó nada ni a nadie… COMPARTIR ES VIVIR Pedro Segura Martín 1ºC ESO

92


LOS JUEGOS DEL HAMBRE Todo empezó en un pueblo de montaña hace mucho tiempo. Una adolescente llamada Katniess pertenecía a una familia pobre, vivía con su madre y con su hermana. Su hermana y su madre se dedicaban a las tareas de la granja, mientras Katniess cazaba con un arco. Esto le permitía traer comida a casa. Era una familia muy modesta, como el resto de los habitantes de su pueblo. Nunca pensó que la desgracia pudiera llegar en pocas horas a su pueblo. Un día como aquel de primavera. Aquella tarde llegaron unas camionetas blancas a su poblado. Los habitantes del pueblo se extrañaron al ver que unos vehículos tan modernos habían llegado hasta aquel andrajoso pueblo de granjeros. Cuando pararon en mitad del pueblo una mujer joven salió de una de las camionetas. Se subió a un escenario en mitad del pueblo y les explicó a los habitantes por qué motivo habían llegado a este lugar. El motivo era que dos jóvenes del pueblo iban a participar en ´´los juegos del hambre´´. Les habló largo rato y así fue describiendo cómo eran aquellos juegos. Participarían un chico y una chica de cada distrito como representantes. Existían doce distritos en total en el país, así que necesitaban veinticuatro participantes. Éstos tendrían que superar diferentes pruebas de habilidad física y deberían luchar entre ellos hasta que quedase solo un distrito vencedor. Podrían quedar dos personas del mismo distrito con vida, en cuyo caso podrían salvarse los dos. Pero si moría uno de algún distrito, ya sólo podría quedar una persona. Dadas las explicaciones, llegó la hora de la elección del chico y la chica que participarían en aquellos terribles juegos. Por mala suerte fue elegida Prime, la hermana de Katniess. Katniess comprendió que su hermana era demasiado joven para participar en aquellos juegos y no tendría ninguna oportunidad de ganar. En ese mismo momento se ofreció voluntaria a cambio de su hermana. (continúa…) 93


(continúa…)La elección del chico recayó en Pita Mela. Éste era un joven granjero de la misma edad que katniess, ambos acababan de cumplir dieciocho años. Katniess no tenía experiencia en eso de sobrevivir en un campo de pruebas físicas donde podrían morir de hambre, de deshidratación o por culpa de otra persona. Pasada la elección, las familias se despidieron de esos pobres chicos. El amigo de Katniess le explicó que ella era buena con el arco, lo cual era una estupenda habilidad que le permitía conseguir carne todos los días para alimentar a su familia. Con esto dicho, Katniess se animó porque pensó que saber disparar con un arco era una gran cualidad y que, con ello, tendría alguna oportunidad para ganar en aquel juego perverso. Pero enseguida se acordó de su familia y se vino abajo, cuando pensó que hacía desaparecer animales y no personas. Aquello era muy diferente y muy peligroso. Nunca se había enfrentado a una situación similar. Se montaron en un magnífico tren blanco que iba a una velocidad increíble y se dirigieron a la ciudad. A partir de ese momento entrenarían y se prepararían, y estarían con un tutor hasta que llegara el momento de participar en el juego. Se celebró una gran fiesta para hacer las presentaciones de los participantes de cada distrito. Todos los chicos y chicas se sometieron a un duro entrenamiento con el que desarrollaron técnicas de supervivencia. Además fueron conociéndose entre ellos y Katniess descubrió que algunos participantes eran muy fuertes y además muy crueles. Esto significaba que tenía serios adversarios y que la competición sería muy dura. Completado el entrenamiento fueron encerrados en una cúpula de cristal desde donde los dirigieron hasta la zona en la que debían competir y sobrevivir. Tenían que esperar encerrados hasta que la cuenta completase la marcha atrás. De pronto se encontraron en un campo con mucha vegetación árboles, arbustos y amplios prados, aquel lugar recordaba a un bosque. En el centro había una especie de caseta con muchas armas, comida y mochilas con materiales de supervivencia. Katniess se puso muy nerviosa al ver que todos corrían y cogían las mochilas, muy asustados. (continúa…) 94


(continúa…)Los más cobardes salieron corriendo hacia el bosque, incluyendo a Pita. Katniess se las arregló para conseguir una mochila y salió apresurada hasta alejarse, tanto que no pudo avanzar más, ya que era el límite del terreno que tenían marcado. Fue pasando el día y Katniess se subió a un árbol, pues se estaba haciendo de noche y no quería dormir en el suelo, porque alguien podría eliminarla en su descanso. Justo al caer la noche en el cielo, aparecieron los nombres y caras de los caídos con letras luminosas. Katniess sintió una gran tristeza porque recordó algunos de sus compañeros que habían desaparecido, pero se dijo a sí misma que debía continuar y ser fuerte para poder volver con su familia. Los más fuertes hicieron una alianza para tener más posibilidades, pero sabían que sólo podía quedar uno y actuaban de manera egoísta entre ellos. A este grupo fueron pasándole sucesos trágicos, en un intervalo corto de tiempo iba muriendo alguno de ellos. Así hasta que quedaron Katniees, Pita y Keiko el jefe de la alianza. Pita y katniess se refugiaron en una cueva donde tenían comida y protección. Se sintieron con más ánimo al ver que quedaban ellos, que eran del mismo distrito. Eso significaba que podían volver a casa juntos. Entonces sucedió la lucha contra Keiko que era el más fuerte de los tres. En el transcurso de la lucha Keiko cayó accidentalmente y murió. Pita y Katniess se sintieron muy felices porque todo había acabado, aunque también estaban apenados al pensar en todos aquellos compañeros que no habían podido regresar con ellos. Finalmente fueron rescatados de aquel bosque y regresaron a casa muy felices por haber sobrevivido y sobre todo por haberlo hecho juntos. LA UNIÓN HACE LA FUERZA Fernando Selles López 1ºC ESO 95


MÍRALO BIEN Pablo llegó a casa tras un duro día de trabajo en el colegio. Lo peor de todo era que se quedaba en el comedor escolar y estaba deseando llegar a casa para quitarse ese sabor a cocido. _ ¡Mamá, hazme la merienda! Dijo Pablo ansioso. _ Marina, la madre de Pablo, fue a la puerta para recibir a su hijo. No lo había visto desde la mañana temprano. _ ¡Hazme la merienda ya! Dijo Pablo antes de que su madre le abrazara. Marina debería esforzarse en la educación de Pablo, para así ayudarle en su futuro. _ No Pablo, hazte tú la merienda. Yo acabo de venir de trabajar y estoy molida. Pablo enfadado se giró y se fue a su cuarto. Cuando estaba delante de la puerta vio algo brillar. Sin entender nada, se acercó lentamente y lo intentó coger con la mano. La luz giraba en el aire sin detenerse. Se puso a llorar y cuando paró, estaba incomprensiblemente abrazando a su madre. Nunca pudo aclarar lo sucedido. Algo en su interior cambió desde entonces. Cada tarde, Pablo prepara la merienda a su madre y a él mismo. Ahora el tiempo, que perdían discutiendo, pasa alegremente entre risas y charlas interminables. EL TIEMPO ES ORO Y LA FAMILIA TAMBIÉN Arantxa Solano Caracuel 1ºC ESO

96


LA MUÑECA RUSA Hace tiempo, en Italia, había una joven dama de unos veinte años que tenía el pelo negro, los ojos azul cielo y la piel rosada .Vela se llamaba y desde que era pequeña siempre había querido saber todos los misterios que contenía el mundo, tener en la palma de la mano todos los secretos ocultos sin investigar. Ella creció apenas sin darse cuenta. Su vida era un poco monótona y apagada, hasta aquel día que cambiaría para siempre. Cada mañana a las ocho se dirigía a su trabajo, reportera para un periódico no muy conocido. Para ella era como contar un pequeño párrafo de una pequeña historia. Después de salir de trabajar vio una muñeca rusa en mitad de la calle, la miró extrañada, -pero qué mal podía hacerle-, y decidió cogerla y llevársela consigo .Ya en su casa, sentada en un sofá amarillo, investigó cómo poder abrir la muñeca. La verdad es que lo consiguió con poco esfuerzo, encontró en el bolsillo de su vestido una llave y un papel que tenía escrita la frase: “lo que más te importa lo pierdes con la desdicha de otros”. Vela no tenía ni idea de qué podía significar eso. El interés de la joven cada vez se hizo mayor y, como no podía dejar esta oportunidad, ella ya sabía que, como en toda película, tendría que dejar que las cosas fuesen pasando. Aunque no fue exactamente lo que ella pensaba, de repente sonó un estruendo que procedía de la puerta, la abrió, y, sorpresa, vio a un hombre altísimo que le puso un saco en la cabeza, y la ató de pies y manos .Cuando despertó no recordaba nada de lo ocurrido, estaba rodeada de personas armadas. Enfrente de ella una mujer con el pelo corto en su mano tenía otra llave. “Me llamo Lara y busco lo mismo que tú, encontrar la cúpula de Orfeo, pero antes necesito un papel” .Vela buscó en su bolsillo como pudo, sabía que si le entregaba aquel papel le quitarían su gran sueño de vivir una aventura. Notó cómo las cuerdas se aflojaban con disimulo, sacó pies y manos. (continúa…)

97


(continúa…) De repente, un impulso de correr vino a ella y salió de aquel impresionante edificio .Contempló un inmenso desierto y pudo divisar una puerta no muy lejos de ella, claro que para entonces ya habían vuelto a capturarla. Lara, de un golpe brusco, le quitó la llave y el papel. Al ver lo que ponía, no le dio mucha importancia, cogió a una docena de hombres y partió hacia la puerta. La puerta se abrió lentamente, en aquellos pasadizos encontraron multitud de trampas. Un hombre padecía, a Lara no le importaba. Llegaron a la esperada cúpula, allí encontraron muchísimo oro. Lara divisó una corona que tenía puesta una estatua y fue hacia ella dejando tras de sí todo el oro. Al ponerse la corona, un huracán empezó a girar sobre ella quitándole todo el oxígeno. Vela no sabía qué hacer y se quedó paralizada. Poco a poco, a Lara se le fue acabando el tiempo de vida .Vela, asustada, viendo aquella escena, corrió hacia la salida. Se cerró de golpe y desapareció, como si nada hubiese ocurrido allí en ese preciso instante. Vela recordó lo que ponía en la nota y se dio cuenta de que la nota era la clave. Cuando Vela volvió a Italia escribió un libro con toda su aventura vivida. Su libro se hizo muy famoso y se sintió orgullosa de haber cumplido su sueño. HAY QUE PROCURAR EL BIEN Y BUSCAR DENTRO DE NOSOTROS LA VERDAD. Estela Suárez Sánchez 1ºC ESO

98


LA BATALLA DE LOS REINOS En un país muy, muy lejano, había cinco reinos. Fuego, Viento, Nieve, Agua y Sombra. Este último era el más malo de los cinco y estaba planeando atacar contra Nieve, el más débil. En Nieve sabían lo que iba a pasar, así que se reunieron los sabios de los cuatro países y concretaron qué cinco jóvenes de cada estado iban a batallar. Cada sabio elegiría a los de su reino. Había chicos fuertes y maduros; pero había uno, llamado Marlon, que era débil y delgado. Los elegidos por el sabio de Nieve fueron Brandon, un joven muy fuerte, Jake, un chaval muy hábil con la espada, Aslhey, una joven bellísima y Susan, experta en medicina. Emprendieron su camino al amanecer. Cuando llegaron a Fuego, el primero en encontrarse allí, estaban esperando los jóvenes llorando sin parar. Les contaron que Sombra había estado en ese lugar y saqueó todo el pueblo. Sombra sabía lo que hacía, iba a ir de pueblo en pueblo robando a la gente, así que decidieron seguir su trayecto. Al llegar a Viento la ciudad estaba en perfecto estado y Marlon se puso a pensar qué podía haber pasado y de repente pegó un grito que se oyó en todo el pueblo. En pocos segundos decenas de caballos con jinetes negros aparecieron. Los chavales escaparon pero Sombra tomó prisioneros a todos lo habitantes. Ya en Agua, fueron a la capital del reino, se reunieron en el palacio. Allí recibieron al rey Morgan, a los cinco jóvenes y a un ejército con muchos hombres, unos trescientos. Como ya era tarde, se quedaron allí a dormir y celebraron un banquete enorme, en el que había carne, caviar, pavo… Marlon no estaba seguro de lo que hacía y no fue capaz de dormir. A él se le unió Aslhey, que estaba insegura y perdida, temía a Sombra, a sus secuaces. Todos dormían plácidamente, no sabían lo que les venía. Al día siguiente, anduvieron varios kilómetros. Llegaron al campo de batalla, al fondo se divisaba todo el ejército de Sombra. Cuando se iba a iniciar la batalla, Marlon no podía resistir, tenía que parar aquello. Gritó con todas sus fuerzas, no creía que estuvieran enfrentados. Habló con Sombra y acordaron que no habría más guerras en los cinco reinos. Marlon fue el héroe de Nieve y la paz reinó en los cinco. NUNCA HAY QUE EJERCER LA VIOLENCIA, SIEMPRE ES MEJOR EL DIÁLOGO. 99 Pablo Tallón Marín 1ºC ESO


EL JIRAFANTE La historia que os voy a contar trata sobre una tribu de elefantes en la selva. No eran elefantes corrientes, ya que hablaban. Había uno muy especial, se llamaba Trompi. Algunos lo admiraban, otros lo despreciaban. Trompi, el nombre, se debía a su larga cola, antes he dicho que Trompi era especial. Tenía un enorme cuello de jirafa y nadie sabía por qué. Trompi tenía ya diecisiete años, lo que en su cultura era un hombre hecho y derecho. Los otros elefantes se reían de él, lo llamaban, “cuello feo”. Se fue a vivir a la parte más alta de la selva, donde estaban los árboles gigantes. Los monos, los animales que se reían de todos, sobre todo de Trompi, estaban constantemente en guerra con los elefantes. Un día una monita decidió subirse a un árbol alto. Trompi, que estaba paseando por ahí, la vio y decidió ayudarla. - ¡Cuidado no te muevas! -Vale, pero, por favor, ayúdame. Trompi desplegó su enorme cola y pudo rescatarla. La llevó al poblado de los monos. Ella contó todo lo ocurrido a todos los monos y elefantes. Se hizo un héroe, pues todos lo admiraron. Hicieron un festejo por la paz y por la salvación de la pequeña. TIENES QUE ACEPTAR A CADA PERSONA TAL Y COMO ES PORQUE A VECES LO QUE PARECE UN DEFECTO PUEDE SER UNA GRAN VIRTUD. David Valverde Rodríguez 1ºC ESO

100


EL NIÑO QUE HABLABA CON LOS PÁJAROS Érase una vez un niño que se llamaba Juan, al que le encantaban las plantas, los animales, y, especialmente, los pájaros. No hace mucho tiempo, Juan se reunió con su familia en el campo. Allí su tío Álvaro le propuso ir a ver los pájaros de una montaña muy cercana. Juan aceptó con gran entusiasmo. Al llegar a la montaña él y su tío se bajaron del coche, y se pusieron a contemplar un paisaje fantástico. El tío se dirigió al coche para coger unos prismáticos, con los que poder ver mejor volar a los pájaros, y Juan, mientras tanto, se fue montaña adentro. Al cabo de un rato, se dio cuenta de que se había perdido y no sabía qué hacer. Comenzó a llorar desconsoladamente y su llanto atrajo a unos pájaros que estaban próximos. Volaron hasta él, movidos por la curiosidad de saber la procedencia de esos gritos de desesperación. El chico descubrió que aquellos pájaros le estaban observando y se sintió muy protegido. Espontáneamente se puso a hablarles como si pudieran entenderle y, de repente, uno de los pájaros le respondió. Juan se quedó boquiabierto. Tras respirar hondo, le pudo preguntar al ave si sabía el camino de vuelta hasta su familia. El pajarillo amigo le dijo que sí. Fue guiado acertadamente y, al fin, pudo reunirse felizmente con los suyos. Juan, nunca olvidaría este episodio de su vida. Siempre estuvo agradecido a su amigo pájaro, al que decidió llamar Salva, en honor a su labor. Desde entonces cada fin de semana se citan en el bosque y comparten ratos de libertad. LA VIDA OFRECE OPORTUNIDADES ÚNICAS. CUANDO CREAS ESTAR PERDIDO SIEMPRE ENCONTRARÁS UNA MANO AMIGA Francisco Varo Puga 1ºC ESO 101


TOMÁS Y SU PERRO El pequeño Tomás era un niño alto, rubio y con seis años, recién cumplidos. Un día le regalaron un perro a su padre, de apenas un año. El perro era muy pequeño y Tomás le tomó mucho cariño. Pasaban los días jugando juntos. Tomás cuidaba al perro: lo alimentaba, lo paseaba, lo acariciaba, etc. El perro, estaba tan feliz como su amo. Parecía que nunca se cansaban. Sus juegos eran eternos y se podían pasar horas jugando. Las consecuencias se reflejaron en sus notas. El pequeño Tomás estaba tan ocupado cuidando al perro que apenas dedicó tiempo a estudiar. El perro se dio cuenta de esto y se marchó. Tomás se percató de la ausencia del perro y se lamentó mucho. Creyó que era culpa suya, por no haberlo cuidado adecuadamente, Tomás se lo contó a sus padres. Le dijeron que no había sido por su culpa y por tanto no debía preocuparse. El niño seguía inquieto. Ya no estaba seguro de si había sido culpa suya o no. Pasó el tiempo... Tomás se estaba haciendo mayor y pasaba a cursos superiores. Cuando se quiso acordar, ya habían pasado tres años desde que su querido perro desapareció. No se había olvidado de él. Tenía unas fotos en su cuarto hechas por su madre, cuando sacaban al perro, juntos. Aunque él era mayor, echaba de menos jugar y divertirse con su amigo. Un verano, Tomás oyó un ladrido en la puerta de su casa. A él le resultaba familiar. Bajó las escaleras apresuradamente. Abrió la puerta y vio a su perro. Estaba muy cambiado. Había crecido mucho desde la última vez que se vieron. Tomás estalló de alegría al volver a verlo. Se pasaron todo el verano jugando entre ellos. Parecía que estuviesen jugando como cuando eran jóvenes. Los días para Tomás se pasaban muy rápido. Cuando llegó el último día del verano, el perro desapareció otra vez. En esta ocasión Tomás no se lo tomó con tanta importancia pues sabía que el próximo verano lo volvería a ver. Y así fue. El perro, volvió el verano del siguiente año. Tomás se mostraba igual de entusiasmado que el año anterior al recibir al perro, y comprendió que sólo venía en verano porque quería que él estudiase el resto del tiempo. Sabía que si él se quedaba allí no lograría que estudiase, así se repetía cada año y tanto el perro como el amo parecían estar contentos. LOS QUE TE QUIEREN SON LOS QUE TE APOYAN Y SACRIFICAN PARA QUE MEJORES EN TODO 102 Carlos Vega Ulloa 1ºC ESO


LA CHOCOLATERA Había una vez una joven chica llamada Turia. Era una chica muy peculiar; le apasionaba la lectura porque con ella podía viajar a un mundo desconocido. Era rubia, con ojos verdes esmeralda y alta; era simpática, aventurera y muy soñadora. Trabajaba como ayudante de Canela, la dueña de una chocolatería, una señora mayor que llevaba con el negocio más de treinta años. Vendían bombones, trufas, pasteles... pero su especialidad era el chocolate caliente casero. Al cabo de los años Canela se murió y dejó la tienda a Turia. Se sentía triste y sola pero consiguió sacar adelante el negocio. Un día se quedó hasta muy tarde en la tienda leyendo. Enfrascada en la lectura, Turia oyó un leve tintineo procedente de la calle. Miró tras la ventana y vio una pequeña luz. Cogió el abrigo y cerró con llave la tienda. Descubrió que se trataba de un barquito luminoso de papel. Lo abrió y encontró escritas unas coordenadas en su interior. Sorprendida, corrió dentro de la tienda y las observó con más detenimiento. Decidió seguirlas. Quizás encontrara un fantástico tesoro, quién sabe. Al día siguiente subió al primer tren que salió de la estación. Cuando llegó a su destino, cogió una antigua brújula de Canela y caminó hacia el punto donde se encontraban las coordenadas. Al llegar, esperó y buscó a sus alrededores, pero no había nada, ni nadie allí. Por si acaso, esperó y esperó: una hora, dos horas... Un extraño personajillo se acercó hasta ella y le dijo: -Tendrás que responder a este acertijo: Vence al guepardo y al león, Vence al toro más bravo, Vence a caballeros y soldados, Fabrica alegría con las manos. Turia sabía muy bien lo que aquello era: “el poder de la lectura”. El personajillo se limitó a entregarle una magdalena con una sonrisa grabada. Se la comió. Se sentía rara pero muy bien: con energía, bienestar, FELICIDAD. (continúa…) 103


(continúa…) Había ahora diez caminos y entre uno de ellos tenía que elegir. Siguiendo a su corazón avanzó por uno de ellos. De repente, un precioso arco iris se dibujó a su alrededor. Era como un sueño hecho realidad. Había un frondoso bosque y los rayos de sol se colaban entre sus enormes copas. Los árboles y seres hablaban entre ellos felizmente. Pronto la recibió una piña con una enorme sonrisa y le dijo: -Bienvenida. Esto es Intemporalandia. Aquí has llegado por ti sola. Tú misma eres tu guiadora. Comprobarás que aquí estarás feliz. Eres la única que sabe cómo estarlo. Bienvenida a tu nueva casa. Turia descubrió lo que tanto tiempo había estado buscando: El secreto de la Felicidad. Y aquel era el mayor tesoro que ella podía recibir. Regresó a la chocolatería. Tuvo una idea genial: repartir alegría elaborando dulces con una sonrisa. Milagrosamente, recibió muchos clientes y la tienda se fue haciendo famosa por todo el mundo. Y así fue, Turia estaba dichosa porque encontró la receta mágica: si uno quiere estar feliz, tiene que repartir felicidad a los demás. LA FELICIDAD NO ES UN PRODUCTO ELABORADO, HAY QUE FABRICARLA CON ILUSIÓN Y DEGUSTARLA COMO EL MÁS SABROSO CHOCOLATE, MIENTRAS LEES UN BUEN LIBRO. Helena Vidarte Rebertos 1ºC ESO

104


EL MAYOR TESORO Érase una vez, un colegio donde todo era aburrido. Los niños se estrujaban el cerebro para que se les ocurriese algo entretenido, pero nada. Hasta que un día tres niños: César, Óscar y Julia, lo cambiaron todo. Una mañana, cuando César paseaba por el patio, vio que al profesor de Educación Física se la cayó un mapa de las manos. César se agachó, lo cogió y lo abrió. Lo primero que reconoció fue el almacén de balones, pero no eran balones normales, algunos botaban como ranas, otros se movían solos, algunos se quedaban pegados…De repente llegaron Óscar y Julia. _ ¿Qué es eso?-Preguntaron a la vez. _ Es un mapa que indica el camino hacia el almacén de las pelotasDijo César. Los tres intercambiaron una sonrisa maliciosa. _ Y, ¿a qué esperamos? -Dijo Julia -¡En marcha!Idearon un plan. Mientras Julia distraía al profe, César y Óscar le quitarían las llaves. Lo siguieron y así fue, tras conseguirlas se dirigieron al almacén. Justo cuando estaban a punto de abrir la puerta llegaron Adam y sus amigotes. Adam era el mayor enemigo de César. Éstos, conocedores de lo que allí se guardaba, les quitaron las llaves y cada uno de ellos se llevó una pelota. Al día siguiente, en la hora del recreo, nuestros tres amigos juntaron a todas las personas que tenían algo contra Adam y le retaron a un partido de fútbol. El trato consistía en que si ganaban se podrían quedar con las pelotas. El equipo de César triunfó. La sorpresa para todos fue que su capitán decidió compartir las pelotas con todos los niños, incluido Adam. SI TODOS COMPARTIMOS, TODOS GANAMOS. Manuel Zarzo Núñez 1ºC ESO 105


106


Cuentos 1ºeso