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Anuario Garrincha 2016


Carta de la Directiva Estimado lector, Le presentamos el Anuario Garrincha 2016. Un documento que recoge todo el fútbol destacado de este año que termina, y que esperamos sea el primero de una larga lista. Como no puede ser de otra manera, los grandes equipos son los más recordados con el paso de los años. Abren más periódicos, consiguen más títulos y tienen más repercusión. Es lo normal, también aquí serán protagonistas. Pero el fútbol es tan inmenso que sería injusto reducir nuestros recuerdos a esa pequeño rincón del deporte rey. Dejar de hablar del quinto clasificado por no tener medalla. Olvidarnos del semifinalista por no conseguir el trofeo. Este Anuario nace precisamente para combatir esa realidad. Para hablar tanto del primero como del último, si es que su historia merece ser recordada. Y aunque somos conscientes de que nos habremos dejado algún tema por tratar, ése ha sido siempre el objetivo de Garrincha Magazine al crearlo. Sólo la falta de medios y la incomprensible necesidad que tienen nuestros redactores de dormir más de cuatro horas al día son los culpables de esas ausencias. Y pedimos perdón por ellas. También queremos agradecer el esfuerzo realizado por todos los que han colaborado, de una forma u otra, en la creación de este Anuario. Magníficos profesionales, entusiastas del fútbol como nosotros y que merecen todo nuestro apoyo para que puedan dedicarse profesionalmente a esta pasión. Porque además son unas personas ejemplares, que merecen mucha suerte y éxito en sus vidas. Y en una profesión como la del periodista deportivo, tan destrozada por Internet y por determinados personajes, necesitamos más soldados de la calidad que de la cantidad. Algo que sólo se consigue granito a granito, escogiendo bien nuestros clics y dando publicidad al que la merece para bien, no para mal. Así que sin más dilación, os dejamos con los más de sesenta artículos que componen este Anuario, el centenar de protagonistas que merecen nuestra atención y las fantásticas historias que nos ha dejado el fútbol este 2016. Esperamos que lo disfrutéis por lo menos la mitad de lo que lo hemos disfrutado nosotros al realizarlo, y cualquier sugerencia o recomendación que tengáis las recibiremos encantados a través de nuestras redes sociales. Un saludo, El equipo de Garrincha Magazine

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Índice ¿Qué redactores juegan este año? 4 Enero 5 La hora de Zinedine Zidane 6 Gonzalo Higuaín por bandera 8 El genio dorado 9 Un equipo siempre atrevido 10 Su victoria más importante 11 Y además... 12 Febrero 13 El primer año de Tuchel 14 Luis Suárez, de profesión delantero 16 Vardy y Mahrez: lanzar flechas con el arco de un violín 17 Pochettino da rienda suelta y acierta 18 La Champions del Gent 19 Y además... 20 Marzo 21 Hasta siempre, Johan 22 Conquistar una liga en marzo 24 Palabra de Aritz Aduriz 25 Hola, Europa 26 El Niza de Ben Arfa, o de Puel 27 Y además... 28 Abril 29 Una Vecchia Signora en muy buena forma 30 Un Submarino sin fisuras 32 La última maniobra de Simeone 33 Jorge Jesús y las sorpresas 34 Y abril volvió a existir en Liverpool 35 Y además... 36 Mayo 37 La dama de honor llega al altar 38 La Champions de los malos 40 La consecución de un doblete 42 Una noche más para la historia 43 Doblete del Bayern y adiós de Pep 44 Historia de tres descensos 45 Nápoles, capital Higuaín 46 Y además... 47 Junio 49 España - Italia: algo más que el final de una era 50 La Eurocopa de Islandia 52 A las puertas del cielo 53 El Athletic de la certeza 54 El regreso de Osasuna 55 Chile se corona Centenario 56 Y además... 57

Julio Las lágrimas de la anfitriona La Eurocopa de Griezmann… …y la de Gales Un verano en el Málaga Vuelta al trono tras más de 25 años Y además... Agosto Un mercado en continuo crecimiento La Supercopa de Europa Leo Messi en dos noches de verano El reto del Leganés de Asier Garitano El Manchester United en agosto: ¿Cimentando un aspirante a campeón? Brasil por fin es de Oro Y además... Septiembre Un mes rojiblanco Setién, Roque Mesa y Las Palmas Obligado a recuperar el brillo Las piezas de Wenger El regreso de ‘El Glorioso’ Y además... Octubre Un Sevilla muy competitivo Crecer en la derrota Otoño de confirmación Montella y sus niños para el Neo-Milan Un Bayern más alemán Y además... Noviembre Juego de posición a la italiana Noviembre txuri-urdin Los Diablos de Bobby Noviembre dulce Los recursos de Mendilibar Y además... Diciembre La creatividad de Guardiola ante el minimalismo de la Premier El Betis empieza de nuevo Un año dorado Más luces que sombras Renovarse o morir Quique fortificado Y además... Hall of Fame

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¿Qué redactores juegan este año?

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Enero

La cuesta de enero no es menos dura en el fútbol, aunque depende del país en el que estés. Con el debate del parón invernal vigente y el mercado de fichajes echando humo, en España e Inglaterra los partidos incrementan su frecuencia y 2016 empezó con mucho ritmo.


ENERO

La hora de Zinedine Zidane

Rafa Peinado | @peinado90 Zinedine Zidane fue uno de los mejores jugadores de su época además de un futbolista muy querido en Madrid. Su fichaje por el Real impregnó de ilusión al madridismo, pues el francés era considerado el mejor del mundo. Zidane era un jugador calmado, tranquilo y de los que hablaba en el campo. Derrochaba calidad por los cuatro costados, y a su fútbol añadía una elegancia en sus movimientos impropia de un futbolista. Zinedine se ganó rápidamente a su afición con goles, asistencias y sobre todo fútbol, mucho fútbol adornado con magia y trucos impensables para la mayoría. Esa magia se acabó, pero Zinedine optó por seguir ligado a una afición que le adoró pese a compartir con ella pocas temporadas. Tras ser el segundo de Ancelotti durante el año de la Décima, el galo optó por iniciar carrera en solitario, y lo hizo en el primer filial blanco, en el que estuvo una temporada y media. En esa temporada y media el Madrid tuvo dos entrenadores. El primero fue Ancelotti, que tras no ganar nada durante su segundo año salió del club dando la oportunidad a Benítez de dirigir el club de sus amores.

Rafa no encajaba a priori con las características de la plantilla, pero Florentino pensó que su forma de ver el fútbol y sus ideales eran los adecuados para el momento que vivía el Madrid. El técnico español sacó buenos resultados, sobre todo en Champions, pero el 0-4 frente al Barça le dejó tocado. Zidane ya calentaba cuando el equipo, pese a seguir ganando, dejaba cada vez peores sensaciones. El vestuario no casaba con las ideas de Benítez, parecía que ambos pertenecían a deportes totalmente distintos y Florentino optó por dar un giro a la situación. Rafa Benítez fue despedido tras aunar mal juego, malos resultados y aún peores sensaciones. Y llegó la hora de Zidane. El técnico galo volvía al primer equipo del Madrid y lo hacía en una situación totalmente contraria a la de su primer desembarco. Si en aquel verano de 2001 llegaba un jugador ya “veterano” (29 años), totalmente contrastado, con muchas temporadas jugando a nivel profesional y siendo uno de los mejores de su época, en enero de 2016 aterrizaba en el banquillo del Madrid un entrenador muy joven, con apenas un año y medio en los banqui-

llos y sin probar al máximo nivel. Pese a su inexperiencia, la llegada de Zidane al banquillo del primer equipo del Madrid tuvo un impacto similar al causado 14 años antes, cuando Florentino fichaba al mediapunta de la Juventus pagando por él la cifra más alta hasta el momento. Ilusión. Ilusión es el adjetivo que describe la llegada de Zinedine al banquillo blanco. El equipo no funcionaba y no tenía pinta de funcionar. Los jugadores no creían en las ideas de Benítez, el Barça marchaba líder y acababa de golear 0-4. Solo en la Champions el Madrid estuvo brillante, pero las sensaciones que transmitía el equipo dictaban mucho de las de un conjunto capaz de luchar por la liga y por la Champions. Zidane, con su sola presencia, cambió todo

Zidane, con su mera presencia, lo cambió todo ello. Los jugadores se sintieron más arropados, ahora sí parecía que les entendían y que habían encontrado a alguien que sabía qué era lo mejor para ellos. Y ellos mejoraron, y con esto mejoró también el nivel 6


colectivo del equipo. Zidane libró de ataduras a unos jugadores que necesitaban libertad y balón para brillar, y brillaron. Y también ganaron muchos partidos (casi todos). El técnico galo cayó de pie en el Bernabéu y sobre todo en el vestuario. Respetado por todos, sus ideas casaban con las características de la plantilla, una plantilla rendida a sus pies porque si por algo sobresalió Zidane fue por una excelente gestión de plantilla y vestuario. ‘Zizou’ llegó al banquillo del Madrid en enero, cuando Benítez fue destituido tras empatar ante el Valencia. El calendario era, a priori, favorable para el técnico francés, que jugaría tres partidos en casa y uno fuera. Este calendario ‘asequible’ permitiría a Zidane asentar las bases de su sistema y modelo de juego, tarea en principio complicada sin pretemporada y sin margen de error. En el primer partido, ante el Depor, se vieron los primeros cambios con respecto al Madrid de Benítez. 4-3-3, balón como protagonista y un juego alegre y muy

ofensivo. Zidane puso a Kroos de pivote y el alemán se hinchó a jugar y a hacer jugar a sus compañeros. Toni estuvo acompañado por Modric y por Isco, quien recibió muchísima confianza por parte de su nuevo entrenador. Arriba un tridente que dejó claro que sería fijo: Ronaldo, Bale y Benzema, que además marcaron los cinco goles

Zidane lo tuvo claro desde el primer momento: “Mi idea es jugar con la BBC” ante el Deportivo en ese estreno de Zidane en el banquillo merengue. En el siguiente encuentro el Bernabéu volvió a disfrutar de otra manita y de buen fútbol. Zinedine repitió esquema y los hombres de arriba volvieron a firmar todos los goles del encuentro. Tras este gran balance (dos partidos, dos vitorias, 10 goles a favor y uno en contra), llegó el primer tropiezo del Madrid de Zidane. El Betis se hizo fuerte en su estadio y arrancó un empate

a uno en el marcador. El conjunto blanco fue muy superior y pudo incluso golear, pero el desacierto de cara a portería y el gran partido de Adán supusieron el primer pinchazo de los hombres de Zidane. Para cerrar un mes magnífico en cuanto a resultados y sobre todo sensaciones, el Madrid volvió a golear en casa, esta vez ante un Espanyol que recibió tres de Ronaldo para un total de seis a cero. Enero de 2016 supuso un punto de inflexión para el Madrid. Un mes en el que Zidane volvió a ser protagonista en el Bernabéu, esta vez como entrenador. El galo mantuvo intacta su elegancia y carácter tranquilo, un carácter que transmitió buenas vibraciones a unos jugadores superdotados que crecieron de la mano del entrenador francés hasta el punto de ganar la Champions solo unos meses después de la llegada de Zinedine, cuando luchar por los trofeos parecía una quimera.

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ENERO

Gonzalo Higuaín por bandera

Mónica Fernández | @Pinturicchia13 Según un sondeo de Demos publicado hace unos meses el 13 por ciento de los italianos tifa por el Napoli, un cariño en el que hay bastante más que la simple afición. Existe un orgullo meridional en cada napolitano fruto de una desigualdad histórica con respecto al rico norte. En los años ochenta, tiempos de oropel para la Serie A, el Napoli tuvo el honor de tener al mejor jugador del mundo en sus filas. Maradona les dio títulos, fama y ante todo el orgullo de pertenecer al sur. Nápoles era portada por mágicos goles y hazañas europeas. Pero los problemas personales del argentino acabaron con la época dorada y hasta la llegada del actual propietario, Aurelio De Laurentiis, el Napoli no volvió a mirar hacia arriba. Tras la marcha de Walter Mazzarri se decidió apostar por Mauricio Sarri, un ex empleado de banca bregado en el infracalcio, que sorprendió a Italia subiendo al Empoli a Serie A y manteniendo la categoría con solvencia. Sarri es el descubridor directo de varios jugadores que ahora tienen gran peso en la Serie A como Rugani, Valdifiori, Mario Rui o Hysaj. En las

filas del club empolese apostó por la juventud y la frescura, un soplo de renovación en una liga que peca demasiadas veces de caduca. Su primer año, a pesar de un inicio un tanto dubitativo, sólo pudo calificarse como positivo. Técnico meticuloso hasta el extremo de tener más de treinta faltas ensayadas, quiso seguir apostado por su fórmula de confiar en jóvenes y hacer un juego vibrante de dinámica rápida capaz de electrificar la Serie A. Esa primera temporada no pudo encontrar mejor aliado que

Higuaín acabaría anotando 36 goles en la Serie A un Gonzalo Higuaín que anotó la increíble cifra de 36 goles batiendo el record que ostentaba el sueco Gunnar Nordhal desde 1950. Con el argentino como estrella y un equipo de talento con jugadores como Insigne, Jorginho, la espectacular labor defensiva que hizo todo el año Koulibaly, Mertens como eterno pero imprescindible revulsivo o la leyenda vida Marek Hamsik, el cuento del Napoli prometía a la audiencia finales felices.

El equipo controlaba los partidos, con un juego que se basaba en la posesión, pero que estaba muy enfocada a castigar las zonas débiles del rival gracias a la calidad individual de todos sus participantes. Su éxito inicial vería en febrero su primer bache importante, cuando el club partenopeo terminaría cayendo a las primeras de cambio en la Europa League ante un rival duro, el Villareal. Después el infernal ritmo impuesto por la Juventus en la Serie A supondría un reto demasiado ambicioso en la liga italiana, y fue el Inter quien le apeó de la Coppa también tempranamente. La apuesta firme fue reconquistar la liga y el peaje fue caro. Pero pese a ello, una cosa quedó clara. En Nápoles había fútbol, mucho fútbol. Y De Laurentiis parecía dispuesto a seguir soltando cheques con tal de convertir Napoli en punto clave de la geografía futbolística. Por eso en verano dolería mucho la marcha de su estrella a la Vecchia Signora por una cifra récord, pero la fe se mantendría intacta. Porque Mauricio Sarri ha reavivado la llama de San Paolo, sin ninguna expectativa de verla apagada en el corto plazo. 8


ENERO

El genio dorado

Javier Medina | @javi_betico_94 Vivimos en una época donde cada vez más el hombre trata de controlarlo todo. La tecnología avanza a pasos agigantados, dejando entrever una evolución en la que serán las máquinas las que sustituyan a los seres humanos. El mundo telemático empieza a ser una verdadera realidad. Todo esto influye en un deporte tan universal como es el fútbol. Hasta el punto de controlar de forma matemática el rendimiento de un jugador o el error de un árbitro en un chip dentro de la pelota. Y dentro de este contexto parecía que sería un jugador robotizado, curtido en el gimnasio en busca de la perfección física, como Cristiano Ronaldo, quien reinaría. Sin embargo, la madre naturaleza siempre lucha por imponerse, por destapar su esencia y mostrar su poder. De esta forma mandó a La Tierra a un genio de menos de 1,70 metros de altura para que dominara con su talento puro el juego con mayor porcentaje de incertidumbre y dificultad que existe. Leo Messi es el futbolista total, un Miguel Ángel de la pelota que controla como nadie las tres grandes artes del balompié: pase, regate y remate. El trono le

pertenece, y solo él decidirá cuando abdicar. De momento, en enero de 2016 levantó su quinto Balón de Oro que le corona como el jugador más laureado de la historia. Nadie ha jugado más rápido y eficaz a este deporte, ni ha ganado tanto como él. Después de estar dos años en el mundo de los humanos y superar su derrota con Argentina en el Mundial, el extraterrestre volvió a su planeta tras pasar la Navidad. Aceptó que por una cuestión de equilibrio en el F.C. Barcelona de Luis Enrique debía volver a partir desde la derecha, forjó una gran amistad con Luis Suárez y Neymar Júnior en la delantera, y ayudó a superar la ausencia de Xavi Hernández en la construcción del juego culé participando en el centro del campo. Mientras todos corren, él se pasa el partido agazapado, caminando y radiografiando el entorno para –utilizando la velocidad punta de su inteligencia (intuición)-, aparecer en el lugar justo y en el momento adecuado y definir la jugada. Con un Messi en su versión más completa: omnipresente en la Liga; imparable para la defensa del Athletic Club en la Final de Copa; desatado en la UEFA Cham-

pions League ante el Manchester City, París Saint-Germain o Bayern München entre otros; preciso como un reloj suizo en la Supercopa de Europa frente al Sevilla;

Llegará el día en el que el fútbol llore su retirada y definitorio ante River Plate en el Mundial de Clubes… el Barça se volvió a coronar como mejor equipo del planeta alzando 5 títulos más para su vitrina. Lo que supuso que Leo, haciendo con los pies lo que Michael Jordan hacía con las manos, se envolviera una vez más en oro. Llegará el día en que el planeta futbolístico llore por su retirada, pero ahora es momento de disfrutar del genio dorado.

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ENERO

Un equipo siempre atrevido

Javier Pérez| @ElCarrilDelOcho Cuando Roger Schmidt llegó a la ribera del Rin tras su éxito en el mediático Red Bull Salzburgo, todos sabían quién llegaba. El Bayer Leverkusen estaba enlazando temporadas en los puestos altos de la Bundesliga, clasificando casi siempre para la Champions League. No es que necesitaran imperiosamente un cambio de rumbo. Pero así pensaría la directiva cuando llamó al técnico alemán, y no precisamente para mal. Además de los buenos resultados, querían que el equipo tuviera una identidad de juego reconocible. Una identidad que Schmidt ya había conseguido implantar en un equipo teóricamente inferior. Y casi dos años después, podemos decir que la tienen. El Bayer Leverkusen volvía del parón invernal con retos de altura por delante. Por encima de todo, el club apuntaba a la clasificación para la máxima competición internacional de forma directa. El equipo había accedido a la fase eliminatoria de la Europa League y afrontaba la competición con mucha ilusión, al igual que la DFB Pokal, pero la Bundesliga era la prioridad. Y llegaban con serias opciones a esta fase de la temporada gra-

cias a su juego atrevido y ofensivo. Las líneas adelantadas y el pressing alto eran el sello del conjunto de Leverkusen. Organizados sobre la base de un 4-4-2 adelantado, con Chicharito y Kießling como referencias, el equipo planteaba un

Las líneas adelantadas y el pressing alto eran su sello fútbol agresivo que dejaba muchos metros a sus espaldas, pero que les funcionaba bien en términos generales. Gran parte de la culpa la tenía el jovencísimo Jonathan Tah, que a sus diecinueve años asumió sus galones en la zaga junto a Omer Toprak, y su velocidad permitía al equipo sufrir menos en esos espacios. Por delante, otro joven como Christoph Kramer era el centrocampista que sostenía al equipo en transiciones tanto ofensivas, como sobre todo defensivas. Con esa base defensiva, el equipo desplegaba el plan de su maestro convencido de sus posibilidades. Pero si hablábamos de la importancia de esos jugadores en defensa, también hay que hablar de otros más arriba que aportaban lo mismo o más, como Hakan Çal-

hanoglu. Escorado a la banda izquierda, la calidad de su diestra suponía una amenaza doble tanto en ataque como a balón parado, y su capacidad para centrar el juego y atraer rivales estaba perfectamente complementada por la verticalidad de Karim Bellarabi en banda derecha. Si a esto le sumamos dos laterales ofensivos y un equipo diseñado para acumular hombres arriba, nadie podía dudar del carácter atrevido del equipo alemán. Pero si había un gran beneficiado de todo este sistema, ése era el delantero mexicano Javier Hernández. Bajo el plan de Roger Schmidt, el Chicharito estaba gran parte del tiempo en su zona de mayor influencia: el área. Así, viviendo cerca de los últimos metros, con un hombre más físico a su lado como Kießling, y su innata capacidad de sacrificio, el mexicano disfrutó de su mejor momento y el equipo se beneficiaba a base de goles. Un equipo que, guiado por su técnico, no tenía miedo al error pese a facilitarlos. Porque aquí escrito, suena muy bonito. Pero hay que ser valiente para jugar al fútbol como lo hacía este Bayer. Un equipo atrevido como pocos. 10


ENERO

Su victoria más importante

Esteban González | @EstebGlez El año no empezó de la mejor manera para el Celta, que vio como, iniciado enero y habiendo perdido a Nolito por lesión, su capitán, Augusto Fernández, cambiaba Vigo por Madrid para unirse al proyecto del ‘Cholo’ Simeone en el Atlético. Una baja capital, no sólo por su papel en el centro del campo del equipo de Eduardo Berizzo, sino que también por su rol en el vestuario, portador del brazalete de capitán. Su marcha, supuso un varapalo en equipo y afición, que veían incrédulos, como el guía abandonaba un proyecto sin terminar, dejando un trabajo a medias. Para suplir su baja llegó Marcelo Díaz, pero lesionado. Mientras el chileno se recuperaba, el Celta tuvo un enero muy cuesta arriba, que cerraba con sólo una victoria en Liga. Dicha victoria, ante el Levante, a punto estuvo de convertirse otra tarde gris para la parroquia celeste, ya que de un 3-0 inicial, se pasó a un 4-3 final que casi cierra como drama una tarde que había empezado de forma festiva Al contrario de que lo ocu-

rrió en Liga, la Copa del Rey fue todo lo contrario, el bálsamo que necesitaba el equipo para recibir ese empujón que ayudase a coger inercia en Liga. Con Nolito lesionado, Aspas, Guidetti y Orellana asumieron la responsabilidad ofensiva del equipo en un mes clave. Eliminado el Cádiz sin complicaciones, el Atlético de Madrid se interpuso en el camino de los pupilos de Eduardo Berizzo. La vuelta en el Calderón no invitaba al optimismo, pero el técnico argentino no se guardó nada y puso sobre el césped lo mejor que disponía, blindando el centro del campo con Radoja, Pablo Hernández y Wass, la defensa conocida por todos y un ataque que disponía del caos su orden particular. Todos recordamos cómo Guidetti preparó su pierna y puso el balón imposible para Moyá, el único de los no habituales del Atlético de Madrid que saltó aquella noche al Calderón. Fue, quizás, la noche de la consagración de Pablo Hernández, que con dos tantos, selló gran parte de la clasificación y calló y convenció a los críticos tras

una primera temporada dubitativa y errónea. Rubén Blanco cuajó también una gran actuación, al igual que todo el equipo, por lo que destacar a alguien más allá de los autores de los goles como sobresalientes no sería justo. Una tormenta azotó el Calderón y tumbaron a un

Tumbaron a un gigante que parecía inalcanzable

gigante que parecía inalcanzable, brindando a los aficionados celestes, que tenían un amargo sabor de boca tras la última visita a la capital, un recuerdo que posiblemente no olvidarán. Y a los que allí no estaban, un motivo para celebrar desde la lejanía y calor de sus hogares. Esa victoria, con su posteriorempuje moral, sirvió al Celta para recuperar la senda de la victoria también en Liga, lo que le catapultó hasta puestos de Europa League y una más que merecida vuelta a la competición europea. Ya lo dijo el propio Eduardo Berizzo: “Es mi victoria más importante desde que entreno al Celta.” 11


Y además... Peñaranda explotó con el cielo como techo El venezolano llegó como un ciclón al primer equipo del Granada y a la Liga española. Peñaranda empezó a jugar por la lesión de El Arabi y pronto se convirtió en uno de los ídolos del Granada. Velocidad, regate, verticalidad, goles y puntos fueron las aportaciones de un ‘crío’ de 18 años.

Con Ignacio Camacho se vive mejor Tras un comienzo dubitativo en la temporada 2015/16, el Málaga CF recuperó a su pieza clave y el equipo remontó el vuelo. Camacho volvió a ser el centrocampista de los boquerones, Javi Gracia pudo plantear sus ideas con eficacia y el Málaga compitió de tú a tú hasta con el Real Madrid y el FC Barcelona.

Bastón y Keko para soñar con Europa El objetivo del Eibar era la permanencia, sin embargo el conjunto de Garitano vivió durante muchas jornadas cerca de Europa gracias a una dupla que fue letal. Keko desequilibraba y la ponía al área mientras Borja empujaba a la red cada balón que tocaba. 7 goles en 5 partidos marcó en enero el canterano rojiblanco.

Miranda se vuelve a ir de Copas Tras conquistar Riazor en un buen momento del Deportivo de la Coruña, el equipo de Carlos Terrazas fue el único club de Segunda que avanzó a los cuartos de final de la Copa del Rey, donde le esperaba el Sevilla FC. Daniel Provencio, con sus dos goles, seguro que no olvidará esa noche fácilmente.

Michu renace en el UP Langreo No es fácil sufrir una lesión grave, menos lejos de casa. Pero todavía es más difícil renunciar al salario de vértigo para recuperarte como es debido y reencontrarte con la pasión por el fútbol que un día perdiste. Por eso volvió Michu a Langreo y por eso en su primera titularidad marcó un doblete.

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Febrero

El fútbol no es fútbol sin la Champions League, y en febrero la competición reina volvía con eliminatorias de vértigo. Mientras tanto, otros proyectos como el del Leicester consolidaban su estado de forma, y los primeros grandes protagonistas individuales del año emergían.


FEBRERO

El primer año de Tuchel

Roque Arambarri | @RoqueArambarri La noticia de que Jürgen Klopp fue muy ambicioso, porque entenabandonaría el Borussia Dort- dió que había llegado su momenmund a finales de la temporada to. Debía construir `su´ Borussia 2014/15, fue un suceso que marcó Dortmund, y desde el comienzo un antes y un después en el seno de su etapa en la ciudad ubicada del conjunto amarillo. La renuncia en Renania del Norte-Westfalia del técnico alemán nacido en Stu- buscó precisamente eso. Ententtgart preocupó al aficionado auri- diendo que términos como aplicanegro por una simple razón fácil de do, humilde, valiente y persistente entender. Con su marcha, su pro- son características que definen lo yecto parecía estar ya agotado, y que es para él un equipo exitoso, llegaba el momento de despedirse Thomas Tuchel implantó un médel entrenador que devolvió la glo- todo que buscó cambiar las coria a un BVB que antes de su llega- sas de raíz. Y ese mismo cambio da había perdido algo de su gran- empezó a notarse en los entrenadeza. Tocaba decir adiós a Klopp, mientos y hasta en las comidas el hombre carismático con el que el entre los jugadores y cuerpo técDortmund ganó dos ediciones de la nico. Ante el reto de su vida, el de Bundesliga, una Pokal (Copa Ale- Krumbach lo quiso medir todo. mana), en dos ocasiones la Super- Con el objetivo de conforcopa de Alemania y hasta rozó el mar un nuevo Dortmund, Tuchel título de la UEFA Champions Lea- analizó la plantilla que heredó de gue en 2013. Pero para hacer me- Klopp, y lo cierto es que no quiso nos dura la transición en el primer cambiarla del todo, pero sí la transaño post-Klopp, el Borussia no es- formó. A los Hummels, Sokratis, catimó en esfuerzos y firmó a Tho- Gündogan, Kagawa, Mkhitaryan o mas Tuchel como su sucesor con Marco Reus, entre otros, les vio fula idea de diseñar un nuevo BVB. turo, y por ello tan solo pretendió apuntalar la nómina de futbolistas El impacto de la llegada de con la llegada de algunos nombres Tuchel en concreto que aportasen savia El discurso de Tuchel desde el mo- nueva. Gonzalo Castro, Roman mento en el que asumió su cargo Bürki y Weigl —jugador al que su

actual técnico le siguió muy de cerca en el 1980 Múnich durante su año sabático en el que se enamoró de él— aterrizaron en Dortmund.

Los primeros pasos de un nuevo Borussia Dortmund

La revolución que planteó Tuchel desde su arribo al BVB se percibió sobre todo en el aspecto táctico. Como en su anterior equipo, el Mainz 05, Thomas pretendió implantar un nuevo modelo de juego en Dortmund, que buscase mejorar las prestaciones y el rendimiento de la época anterior con Jürgen Klopp, tarea algo difícil si tenemos en cuenta todo lo que consiguió el cuadro amarillo en los últimos siete años. Pero era momento de cambiar. Llegó la hora de dibujar un Borussia mucho más versátil y rico en todos los sentidos. Thomas Tuchel buscó

implantar su modelo de juego

Consolidar su manera de entender el juego no fue nada fácil para un equipo que durante los primeros meses con el nuevo entrenador estuvo en constante crecimiento y desarrollo a nivel estratégico. 14


Como buen admirador de Guardiola —su principal mentor con el que debatió durante largas horas sobre fútbol—, Rangnick o Hermann Badstuber, Tuchel planteó en Dortmund un nuevo paradigma, en el cual su BVB fuese un conjunto mucho más completo que manejase más de un registro. Sin restar importancia al gegenpressing y los contundentes contragolpes que tanto caracterizaban al equipo dirigido por Jürgen Klopp, el entrenador alemán le añadió el juego de posición y los suyos pasaron a ser un equipo que pretendía tener más la pelota y alargar sus fases de dominio a través de la misma. Un jovencísimo Julian Weigl se erigió como la pieza fundamental sobre la cual el primer Borussia de Tuchel comenzó a construirse. Con él en el puesto de pivote —cerca de Gündogan— y justo por detrás de una línea de tres mediapuntas —Marco Reus, Shinji Kagawa y Mkhitaryan—, este Dortmund compitió de primeras; sumando puntos y goleadas en la Bundesli-

ga, al mismo tiempo que avanzó rondas en la UEFA Europa League. Otra de las piezas clave sobre las que equipo alemán pudo crecer fue la recuperación de Mats Hummels. El central recuperó su mejor estado de forma, y en la zona de iniciación y en salida de balón se convirtió en un futbolista trascendental. Su sola presencia potenciaba al colectivo.

El Dortmund eliminó al Oporto en la Europa League y pasó de ronda

De esta manera, en su primer año, Thomas Tuchel edificó un nuevo BVB mucho más completo. Sin perder en cualquier caso ese vértigo que tanto caracterizó la anterior etapa del cuadro amarillo, en la temporada 2015-16 el Dortmund transmitió sensaciones muy positivas desde el principio. Y a través de una flexibilidad táctica y la optimización de todos los recursos y el talento existente, el Borussia llegó a febrero dentro de un contexto

competitivo bastante particular. A pesar de sus buenos números, tras el parón invernal, el equipo aurinegro se encontraba a ocho puntos de su máximo rival: el Bayern Múnich. El alto ritmo de puntuación de los de Pep Guardiola hizo que los suyos se distanciasen sobre su perseguidor más cercano, y esto mismo invitó al Borussia a concentrarse algo más en la competición de la Europa League. Al quedar segundos de su grupo —por detrás del Krasnodar ruso—, los de Tuchel tuvieron que jugar contra el Oporto, equipo que justo antes había sido apeado de la Liga de Campeones al ser el tercero por detrás de Chelsea y el Dinamo de Kiev. Al eliminar al conjunto portugués de dicho torneo, el Dortmund finalizó el mes colándose en los Octavos de Final donde le esperaría el Tottenham Hotspur de Mauricio Pochettino. El primer BVB de Thomas Tuchel tenía argumentos para soñar.

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FEBRERO

Luis Suárez, de profesión delantero

Alejandro Sánchez | @AlexSD98 Las grandes e interesantes historias suelen tener muy a menudo giros argumentales que nos dejan pegados a la pantalla o, para los más románticos, a las páginas de un gran libro. Luis Suárez y su carrera en el Barcelona podría ser una de ellas. Tras el Mundial de 2014, Luis quedaría suspendido hasta mitad de campaña y esto contrastaba de forma frontal con la felicidad de dar el salto a un equipo como el FC Barcelona, pero la temporada no acabaría ni mucho menos mal. La 2015/16 sería su primer año de competición completo bajo los mandos de Luis Enrique y sufriría a los ojos de todos no solo una gran evolución táctica en pro del colectivo, sino una descomunal evolución individual que le establecería para la gran mayoría como el mejor nueve de la actualidad. Ese crecimiento como jugador no se entiende sin comprender su rol y funciones en el equipo de Luis Enrique. Luis en el 4-3-3 paso a formar parte de una de las delanteras más voraces del planeta fútbol, dando gol a un sistema que englobaba principalmente dos conceptos claros por los que brillaba con luz propia: La presión tras

perdida, lo que les facilitaba recuperar en posiciones adelantadas, y una mayor fluidez en el juego, lo que principalmente les diferenciaba de los últimos planteamientos del club culé. Dentro de todo esto Luis encajaba a la perfección no solo por su bravura y competitividad, también por aptitudes que fue desarrollando como el juego de primeras, la capacidad de jugar entre centrales y el olfato de delantero que le hicieron conectar a la perfección con Messi, creando una sociedad espectacular.

Suárez es de los delanteros más voraces del mundo

Febrero fue uno de los meses más prolíferos e impresionantes del punta uruguayo en el que dejó cifras y actuaciones impresionantes. Suárez seguía en una lucha incansable con Cristiano Ronaldo por alzarse como el máximo goleador de Europa, lucha que se presumía antológica por las cifras que más tarde se cosecharían, y en este mes Luis conseguiría la friolera de diez goles en siete partidos, más de un gol por encuentro. Esto

venía siendo habitual, pero los escenarios y los contextos fueron más que meritorios. Un hat-trick ante el Celta y un póker de goles en Copa del Rey para certificar un ya histórico 7-0 ante el Valencia, serían algunas de sus actuaciones importantes que ayudarían a prolongar la racha de victorias de un Barcelona que hacía historia.

El futbolista uruguayo anotó más de 7 goles en febrero

Todos estos hitos fueron claves para que el Barcelona se volviera hacer con un doblete histórico, Liga y Copa del Rey, y para que Suárez se alzara con el cetro de máximo goleador europeo, con cuarenta goles, consagrándose así como un nueve para la historia. Una historia, la suya, que sigue en proyección ascendente, una trama que nos sigue manteniendo pegados al televisor semana tras semana para seguir el desarrollo de un nueve magnifico que perfora con osadía, hambre y naturaleza las redes rivales. 16


FEBRERO

Vardy y Mahrez: lanzar flechas con el arco de un violín

Fran Fuentes | @FuentesDeFutbol Duros partidos se avecinaban para el Leicester City en febrero. Recibiría al renovado Liverpool de Jürgen Klopp, visitaría Etihad y Emirates Stadium para medirse a Manchester City y Arsenal, y acabaría el mes contra un rival de menor entidad como el Norwich City. Tras la carga de partidos de los meses de diciembre y enero, amén de la poca profundidad de plantilla de los foxes, todo el mundo preveía la caída en el rendimiento del Manchester City en estos enfrentamientos ante rivales difíciles. El bajón físico en sus dos figuras se produjo, pero el talento y la motivación supieron sobreponerse en varios de los momentos clave. El partido ante el Liverpool fue una exhibición de Vardy corriendo al espacio. Un pase larguísimo de Mahrez a Jamie a espaldas de la adelantada defensa de Klopp se saldó con un bombazo tras dejar botar la pelota el delantero inglés, que se coló por la escuadra de Mignolet. Un balón suelto tras disparo de Okazaki le cayó a los pies al inglés y asestó el 2-0 definitivo. Importantísima victoria para el Leicester, que llegaba con aire al primer puerto de montaña.

Sin embargo, siempre brilla el sol igual. En el Etihad Vardy realizó un trabajo de desgaste fundamental, aunque los focos aquella tarde los copó el argelino, junto a un actor principal inesperado: Robert Huth. El Leicester abrió la lata con un remate del alemán tras botar Mahrez una falta lateral, pero el defensa, no contento con eso, anotó otro tanto de cabeza a la salida de un córner. Sin embargo, la acción que coparía telediarios y highlights del fin de semana la protagonizaría Mahrez, tras partir en dos la cintura de Demichelis con una bicicleta y metiendo un derechazo a la red de Hart. Gol y asistencia para el extremo en un escenario clave. El del Emirates Stadium fue otro partido vibrante. Vardy, caído a la derecha, desbordó a Monreal quien, torpemente, cometió un penalti que el propio Jamie se encargó de transformar. Aunque el Leicester tuvo sus ocasiones el Arsenal fue superior. Encima, lo que no falla nunca, la defensa de centros laterales, aquel día lo hizo, y primero Walcott tras peinar Giroud y luego Welbeck al final del partido propinaron la última derrota del Leicester en la

temporada 2015/2016. Aquel día la luz que no se encendió fue la de Mahrez, andó perdido y, cuando recibió la pelota, no lo hizo en posiciones donde dañar al Arsenal.

En febrero, el Leicester ganó al Liverpool y al City

Para acabar el mes, un partido ante un rival que luchaba por no descender como el Norwich City. Para este Leicester era más difícil jugar ante rivales pequeños que ante los grandes, ya que replegaban ante ellos como suelen hacer con rivales ubicados en la tabla donde los foxes estaban. El repliegue de los canaries no concedió espacios a Vardy, y Mahrez regateaba, pisaba área pero la maraña defensiva rebotaba todos sus disparos. En una conducción del propio Mahrez, el argelino abrió a Albrighton, que centró raso y paralelo a línea de fondo. El remate que no llegó a cazar Vardy lo remachó Ulloa y acabó así uno de los meses más complicados para el Leicester, que a la postre resultó ser decisivo en la consecución del título liguero. 17


FEBRERO

Pochettino da rienda suelta y acierta

Paco López | @pacolopez2992 Siempre perdiendo el día clave o fallando cuando todos se ilusionan. Así se podría resumir la historia reciente de un Tottenham plagado de buenos jugadores pero que no había tenido la oportunidad de dar un golpe de autoridad. El año 2016 inició en buena forma y enero marcó el sendero que deberían seguir los jóvenes pupilos de Mauricio Pochettino. La última jornada de aquel mes fue ante el Crystal Palace en Selhurst Park y el técnico argentino dio con una de las claves de la temporada: Dele Alli, que venía actuando de interior, de mediapunta o en la base, comenzó a iniciar jugadas desde la banda y Eriksen en la mediapunta alternaba su posición con el inglés. Pochettino no quería que Alli estuviera en la zona de remate sino que apareciera en dichos espacios, le dio rienda suelta a él, a Eriksen y a Harry Kane para moverse libremente pero coordinados. Contra el Palace el mundo empezó a preguntarse cuál era el techo de Alli –quien se inventó un gol antológico- pero Pochettino lejos de fijarse

en un nombre reflexionó sobre el límite para este equipo y el mes de febrero, con Alli y Eriksen en esos roles, dejó sus mejores actuaciones de la historia reciente del club.

Los Spurs se erigieron como la alternativa al Leicester

Daba igual lo que pusiera la tabla, el Tottenham era el equipo que mejor fútbol realizaba. Lejos de esa efectividad de equipo grande, los del norte de Londres generaban peligro constantemente. El contrapunto es que necesitaban muchos hombres para el área y dominar la segunda jugada así que Pochettino reforzó su idea de Eric Dier protegiendo a la defensa sin balón y a su altura en el inicio de la jugada. De esta forma el Tottenham atacaba con tres atrás, dos carrileros fuertes y físicos –aunque muchos problemas vinieron del desorden de Rose y Walker quienes no eran indiscutibles- y el resto con bastante movilidad y permutando en los espacios. De hecho el técni-

co argentino potenció la movilidad de Harry Kane con los desmarques al área de Alli. El Tottenham en febrero fue una máquina engrasada que arrolló a Norwich y Fiorentina, venció por la mínima a Swansea y Watford aunque les superó claramente y dio el golpe de autoridad añorado en el Etihad. El único traspié fue casi provocado en FA Cup. En Manchester pusieron su candidatura al título. El Tottenham de Pochettino rompe con el prejuicio hacia el club, con el argentino hay un plus de intensidad y saben levantar marcadores adversos. Creen en la idea y el Etihad fue testigo. Eriksen sin posición fija pero ayudando muchos en la base y con tres centrales fuertes y rápidos que pueden defender todo el ancho del campo. Aquel partido fue la confirmación de lo que ya veíamos semana sí, semana también. El Tottenham era el equipo inglés que mejor fútbol desarrollaba, más allá de los resultados, tenían una idea que imponían en el campo que fuera y eso ya es más de lo que habíamos visto a este club en los últimos lustros. 18


FEBRERO

La Champions del Gent

Rafa Medel | @RafaMedelC En verdad, su año fue el 2015. Entonces, el Koninklijke Atletiek Associatie Gent había levantado contra pronóstico su primera liga. Título que se celebró por todo lo alto en Gante, la tercera ciudad más grande de Bélgica situada en la zona flamenca. Además, esto había supuesto que Los Búfalos debutarían en la Copa de Europa. Y pasó lo inesperado. El KAA Gent no se contentó con solo escuchar el himno de Händel, sino que echó de la competición a clubes más experimentados como el Valencia y el Olympique de Lyon. Pues la fase de grupos del equipo dirigido por Hein Vanhaezebrouck dejó buenas sensaciones desde el inicio y victorias desde el ecuador de la liguilla. Era un equipo compacto, con línea de tres centrales, que no tenía estrellas pero sí jugadores que se ganarían un salto a equipos más potentes. Como el portero Matz Sels, ahora en el Newcastle, que entre otras paradas, detuvo un penalti en el debut con empate ante el Lyon. O como le ocurrió al punta Laurent Depoitre.

A pesar de sólo anotar el tanto que ganó al Zenit en la última fecha, sellando el pase a octavos, su juego de espaldas y su derroche físico le servirían para firmar con el Porto. Sin embargo, si hubo una figura que centrase el elogio de todo el panorama europeo fue el del mediocentro Sven Kums. Es cierto que el “mediapunta” Danijel Milicevic anotó tres de los diez tantos, que Kalifa Coulibaly celebró goles importantes, como el que supuso el triunfo en el último minuto en el vetusto Gerland de Lyon, pero sin el que llegaría a ser internacional belga y fichaje del Watford, la Champions del Gent hubiera sido totalmente distinta. Liderazgo, pues era el capitán, buen golpeo con la derecha, innumerables pases filtrados... el 14 tuvo una entrada llamativa en la mejor competición europea. Incluso anotó, de penalti, el único tanto del partido ante el Valencia. Las tres victorias de la segunda vuelta en la liguilla (Valencia, en Lyon y al Zenit ya clasificado) le colocaron en segunda

posición final por detrás de los rusos. Conseguían ser el primer belga en pasar la fase de grupos desde el Anderlecht 2000/01. El sorteo de diciembre fue benévolo y emparejó a los de Haezebrouck con un rival que también debutaba en esa ronda: el Wolfsburg de Dieter Hecking.

El Gent llegó hasta los octavos de final

No tenían nada que perder, pero el sueño pareció romperse demasiado pronto. A 15 minutos del final de la ida, el Gent caía 0-3. Julian Draxler había evidenciado las diferencias de presupuesto con un doblete y Kruse había dejado la eliminatoria sentenciada. O casi. Porque aparecieron Kums y Coulibaly para maquillar primero, y dejar vivo el sueño, después. El 2-3 no despertaba a los blanquiazules. Sí lo haría, en cambio, Schürrle cuando anotó, a pase de Draxler, el 1-0 definitivo en la ciudad de los Volkswagen. Es verdad, su año había sido el 2015, pero sin ellos la Champions que concluyó en 2016 hubiera sido menos especial. 19


Y además... Messi y Suárez homenajean a Cruyff Discurría un Barça 3-1 Celta cuando el colegiado del encuentro pitó penalti. Messi se disponía a golpear desde los 11 metros cuando, en lugar de hacerlo hacia la portería lo hace hacia un lado para, ante el asombro de todos, asistir a Suárez. Dicho lanzamiento ya fue realizado por Olsen y Cruyff en 1982.

Fernando Torres, centenario del gol Fue difícil. Parecía que el balón no quería entrar, que se quedaría eternamente en el número noventa y nueve. Pero finalmente Fernando marcó su gol número cien con el Atlético de Madrid, y desde entonces apareció su mejor versión. Con él en racha lucharían por la orejona, aunque finalmente no pudo ser.

Alegría che tras un 10-0 en Europa League No estaba siendo buena la temporada del Valencia. Irregular en Liga y con muchas sombras en su juego, el conjunto sí pudo compensar a su afición en los dieciseisavos de la Europa League tras endosar un ‘set’ al Rapid de Viena en Mestalla para un 10-0 global que permitió al Valencia soñar con el título.

El Leicester no va de farol A principios de febrero, todo el mundo estaba esperando el pinchazo del sorprendente líder de la Premier. Pues bien, su respuesta fue llegar a casa del mayor aspirante, tomar el Etihad por 1-3 y decirles a todos los escépticos: “Aunque no os lo creáis, queremos ser los campeones. Y vamos a serlo.”

Marcus Rashford cae de pie en Old Trafford Es complicado soñar con un debut mejor que el que tuvo Marcus Rashford en el Manchester United. El joven inglés de dieciocho años debutó frente al Midtjyalland danés y al Arsenal de Wenger resolviendo ambos partidos con sendos dobletes. Desde luego, tiene algo especial este chico.

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Marzo

Este mes las competiciones europeas ya habían dejado a muchos aspirantes por el camino. Además, en liga los máximos favoritos ya demostraban sus argumentos, y aunque el PSG se empeñó en conseguir la Ligue One muy pronto, todo estaba todavía por decidir. Con Cruyff en el recuerdo de todos.


MARZO

Hasta siempre, Johan

Pol Balletbò | @pol_balletbo La historia del fútbol se lleva escribiendo desde que el Sheffield United quiso transformar un pasatiempos en un club. Durante todo este periodo, una larga serie de hechos relevantes han llevado a la idea que se tiene de este deporte a día de hoy. De todo lo sucedido, sin embargo, a medida que transcurran los años y personajes como Guardiola, Mourinho o Simeone van escribiendo nuevos capítulos, solo algunos de los hechos y personajes serán recordados, los que más peso tengan en la historia. La Hungría de mediados de siglo XX, el Real Madrid de Di Stéfano, la tragedia de Heysel, el Milan de Sacchi y, como no, el ‘Dream Team’ de Johan Cruyff son algunos ejemplos de hechos que jamás serán olvidados. Este pasado mes de marzo nos dejó el último hombre que marcó un antes y un después en el fútbol, aquél que ya lo hiciera sobre el terreno de juego y el que años después lo haría sentado en un banquillo con un cigarro en la boca. Alguien con una facilidad pasmosa para caer mal pero con un carisma incomparable que le proporcionó muchos adeptos y seguidores. El ‘Flaco’ que cambió la his-

toria de dos clubes y que fue capaz de que, a día de hoy, recordemos a una gran selección aun esta no habiendo ganado ningún Mundial. Ensalzar la figura de Cruyff de una forma novedosa es prácticamente imposible. No hay nada que no se haya dicho ya de él y su fallecimiento en primavera provocó una avalancha de obituarios, cada cual mejor que el anterior. Pero que no nos acusen de no haberlo intentado. En la temporada 1993/1994, el FC Barcelona disputaba un 29 de septiembre en el Camp Nou un transcendental encuentro ante el Dinamo de Kiev. Era la primera ronda de la Champions League, en un formato completamente distinto al actual, y el cuadro de Cruyff, el ‘Dream Team’, había caído a domicilio por 3 a 1. Casi cien mil espectadores presenciaron una de las mayores performance de ese equipo, que acabaría cayendo en la final ante el Milan. A través de ese encuentro, escenificaremos algunas de las grandes frases de un Cruyff que, más allá de entrenador y jugador, era un filósofo del fútbol.

“Salid y disfrutad”

Hacía algo más de un año que Johan Cruyff les había dicho esa frase en los vestuarios de Wembley, pero no había perdido valor. Con el balón en los pies, una presión asfixiante, un ritmo de juego vertiginoso y la calidad de sus jugadores, el ‘Dream Team’ saltó al Camp Nou, sin duda, a disfrutar. Y saltar al verde con esa desventaja no anima a ello, pero el holandés lograba que eso fuera posible.

“Yo creo que la gente debería ser capaz de jugar en todas las posiciones del campo. Por eso es tan importante que todos escuchen durante las conversaciones tácticas. El extremo izquierdo no puede dormirse cuando el entrenador habla sobre el lateral derecho” Dicho y hecho. Ese día, Miguel Ángel Nadal tuvo una doble función: cuando el FC Barcelona gozaba del balón, como así fue en gran parte del encuentro, éste debía actuar de interior, pero cuando el Dinamo de Kiev podía contragolpear o disponía de la oportunidad de atacar, Nadal debía moverse hacia el cen22


tral izquierdo, al lado de Koeman.

Team’ se lo pasó bien. El resultado

la concepción del deporte rey en

“Si juegas a un toque, juegas fue 4 a 1, pero la sensación que de- Barcelona e instauró un estilo que bien. A dos toques, también. bió tener la defensa ucraniana al de momento perdura en el club. A tres toques, lo haces mal” finalizar el partido debía ser de ha- Es el legado de una leyenda que,

ber encajada una docena, porque de alguna forma, jamás morirá. Cruyff siempre quería el el Barça fue un vendaval de ocasiobalón, y dominaba los partidos con nes, regates de Romario, recortes de él, pero lo que ansiaba era ganar Bakero, disparos al poste… que los y que sus jugadores llegaran rápi- de Kiev fueron incapaces de parar. do a la portería rival y marcaran tanto como pudieran. El Dinamo “En cierto modo, soy probade Kiev había hecho su segundo blemente inmortal” ataque de la noche y el ‘Dream Team’ lo aprovechó para anotar No debería temblarnos la el primero en una transición que mano al asegurar que Johan CruZubizarreta inició con sus manos yff es el personaje más relevante y Laudrud acabó con su pie dere- de la historia del fútbol. Ha sido el cho. Ningún jugador hizo más de único personaje en la historia de dos toques y seis pases bastaron este deporte que ha sido capaz de para fútbol llegar del meta adebe Michael. “Al siempre ju- marcar una época como jugador y, años después, como entrenador de garse de manera atractiva, una forma que nadie más ha logradebes jugar de manera ofen- do nunca. Considerado el mejor siva, debe ser un espectáculo” de su época, ‘el Flaco’ supuso un Ese día, el FC Barcelona fue punto de inflexión en la manera un espectáculo. Más allá del siste- de concebir el fútbol, siempre de la ma de Cruyff, del detalle de Na- mano de la ‘Naranja Mecánica’ de dal, de la presión en primera línea Rinus Michels y del gran Ajax de de salida del Dinamo… el ‘Dream los 70. Años después, revolucionó

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MARZO

Conquistar una liga en marzo

Rafael Escrig | @RafaelEscrig Como cada año, se va el invierno, llega el verano, florecen los árboles, las mujeres se destapan y el PSG gana la Ligue 1. Aunque este año, los parisinos se adelantaron a los escotes. Un temprano 13 de marzo, el equipo de, por entonces, Laurent Blanc, se coronó campeón de Francia por cuarta temporada consecutiva tras una estrepitosa goleada en Troyes, humillando al colista por 0-9 y coronando a Ibrahimovic pichichi de pichichis. No elevar a la sexta Ligue 1 de la historia del PSG a la categoría de trámite o paseo, sería pasarse de respetuoso: lo fue. Los parisinos no perdieron un partido hasta el último fin de semana de febrero, en Lyon, rompiendo cualquier esperanza de coronarse invictos: uno de los pocos logros que le faltan a esta generación que ya ha hecho historia en Francia. Hasta el momento de alzar el título, el PSG solo se dejó 13 puntos por ganar de 72 que disputó. Una salvajada solo al alcance de un equipo radicalmente superior al resto, en un campeonato descompensado y sin emoción. Para ganar ligas como churros, al PSG nunca le ha hecho falta echar mano de una brillantez ex-

trema y vestir con oro y diamantes su fútbol. El recurso de Ibrahimovic, tan idolatrado como criticado, empieza a ponerse en valor a medida que avanzan las jornadas en la presente temporada y Unai Emery echa en falta un finalizador que además juegue, ordene, asista e interprete el juego como nadie. Y eso, Cavani, no lo es. Contar con un jugador capaz de marcar 27 goles en liga hasta marzo, en el momento de ganar la liga, es contar con la ventaja competitiva del que se sabe campeón antes de arrancar a jugar.

Primero está Ibrahimovic, luego va el resto Además de Ibrahimovic, la pasada Ligue 1 fue la del estreno de Ángel Di María en Francia, un salto de calidad y competitividad a un equipo, ya de por sí, casi perfecto. Junto a Di María, la consolidación de Matuidi en la más abosulta élite, los buenos picos de forma de Lucas Moura, la seguridad defensiva de Thiago Silva o el equilibrio de Thiago Motta permitieron olvidar la baja del timón del equipo: Marco Verratti,

que solo pudo ser titular en once partidos por culpa de las lesiones. No obstante, el principal debe del PSG, su participación en la Champions, siguió pesando demasiado un año más. La manifiesta superioridad en liga no se pudo trasladar a Europa y los de Blanc cayeron ante el Manchester City en cuartos, en una eliminatoria marcada por los fallos en ambos bandos, pero que acabó un diferencial De Bruyne en el Reino Unido. Posiblemente, 2016 fuera el año en que más cerca estuvo el PSG de superar la barrera de los cuartos en Champions, tanto por resultados como por sensaciones pero, una vez más, volvieron a fallar en los momentos decisivos. El 2017 se presenta como un año más complicado para los parisinos en liga, con Monaco y Nice apretando la cima como no hacía nadie desde el sorprendente Montpellier de 2012. Ya sin Laurent Blanc en el equipo, lo que parece seguro es que Unai Emery no podrá bajar el reloj del campeonato más allá del 13 de marzo. Aún sigue sonando increíble. 24


MARZO

Palabra de Aritz Aduriz

Abel Madrigal | @AbelMadrigal “Yo creo que, al final, todos tenemos nuestras características y nuestra forma de ser, todos somos diferentes y especiales. Yo creo que todos somos diferentes y, menos mal que todos somos diferentes”. Aunque la reiteración terminológica puede dificultar la compresión del verdadero significado, la afirmación resume con precisión el carácter y valor de nuestro protagonista. Él mismo fue quien formuló dichas palabras. Aritz Aduriz es un desprendimiento del pueblo bilbaíno, una representación de los valores y características de la ciudad, de su temperatura, gastronomía y cultura. El Nuevo San Mamés despertó emociones ignoradas hasta el momento. Aduriz, influido por ser parte del pueblo, lideró el cambio recordando los valores antiguos, aquellos que, precisamente, le habían hecho salir para rejuvenecer y descubrir su cometido. La afición, el equipo y, en definitiva, la ciudad acoge el mensaje propositivo de Aduriz. Ernesto Valverde interpreta el cambio tanto a nivel social como deportivo, por primera vez, Aduriz cuenta con un equipo formado a su medida. Beñat imprimía la

velocidad y dirección necesitada, De Marcos servía centros para su remate, Raúl García atraía para conceder el espacio y San José dirigía la presión desde campo propio. Edificar sobre tal fundamento obtuvo recompensa. El Athletic Club de Bilbao acabó con una racha de 31 años sin ganar un título. Y tan solo hablamos del prólogo de la historia, un escrito colocado al comienzo de la obra, del que podemos dilucidar su autor, Aritz Aduriz. El cuál nos brinda uno de esos arranques que embauca al lector entre sus renglones. Ansiosos por conocer el desenlace nos introdujimos en la esencia humana de la historia, la derrota. En competición liguera se sobrepusieron varios resultados negativos que les situaron decimoséptimos, a un punto de los puestos de descenso. “Es especial en la forma de darle normalidad a casi todo. En el fútbol muchas veces se echa de menos esa normalidad, ese llevar las cosas con cierta tranquilidad y él lo hace muy bien”. Ante una descripción nuestro comportamiento parece estandarizado, se basa en la búsqueda de la cualidad pseudoheroica del personaje detallado, olvidando, por completo, que

en el término medio se encuentra la virtud (Aristóteles). Aduriz, en este caso, percibe la aptitud que posibilita el cambio, la naturalidad de Valverde tanto en la victoria como en la derrota. En la unión de la virtud de ambos se sustenta el retorno a una dinámica positiva. El epilogo correspondiente a la obra se encuentra repleto de imágenes que componen la naturaleza inherente de Aritz Aduriz, aquella que no permite desilusionar a sus aficionados, aquella que no permite decepcionar al pueblo de Bilbao. Ante la desoladora realidad que disponía al Athletic frente a la eliminación de Europa surgía la figura de nuestro protagonista, la cuál se valía de sus dotes para convertir la decepción en esperanza. Cuando sus compañeros eran presos del olvido, Aduriz, simplemente, pensaba en su pueblo, en el recuerdo forjado a través de sus acciones. Aduriz no quiere ser un héroe, él desea ser uno más: “Con que me recordara con cierto cariño y como un jugador que ha intentado hacer el trabajo lo mejor posible para el Athletic, sería más que suficiente”.

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Hola, Europa

Iván Cordovilla | @IvanCordovilla En cada retransmisión de Champions League -últimamente, más Europa League- en el que aparece un equipo neerlandés, en los primeros diez minutos el comentarista de turno ya nos ha recordado a todos que esto no es como antes. Que ni el Feyenoord aspira a ganar la Champions, ni el PSV a hacer un triplete, ni el Ajax a ser campeón de Europa tres años consecutivos. El fútbol de los Países Bajos ha perdido mucho potencial, tanto es así que esta temporada era la primera vez con un neerlandés en octavos desde el 2007. La eliminatoria se antojaba complicada. Había que ganarle al mejor Atleti de la historia y no podían confiar en un mal día de los rojiblancos o en un golpe de suerte al ser a ida y vuelta. Para más inri, Andrés Guardado, pieza clave en el esquema de Cocu, se lesionaría a principios del mes de febrero y llegaría muy justo al partido de ida en Eindhoven. Se unía a la baja por acumulación de tarjetas amarillas del delantero estrella, Luuk de Jong. Para aquel día, Cocu planteó un sistema con cuatro defensas, cinco centrocampistas y un solo punta. Y resistió.

La portería y las líneas de defensa y centro del campo serían las titulares, con Zoet bajo palos, Arias, Bruma, Héctor Moreno y Willems en defensa, Guardado de centrocampista y van Ginkel (recién llegado en el mercado de invierno) y

Se había tensado la cuerda del Atlético de Madrid Pröpper de interiores. En las bandas, Locadia y Narsingh jugaron prácticamente de carrileros. Gastón Pereiro, habituado a jugar en la derecha, tuvo que vérselas con Godín y Savic. El Atlético llegó y llegó, pero el PSV supo aguantar el resultado. 0-0 y la certeza de que a este rival le costaba más crear que destruir. Para la vuelta esperaba, posiblemente, el campo más complicado de Europa. Cocu, con la lección bien aprendida, alineó a cinco defensas, tres centrocampistas y dos delanteros con las ideas muy claras: Locadia ejecutaría los contragolpes y de Jong intentaría cabecear todo lo que pasase cerca de su cabeza. El encuentro se desarrollaría calcando el de semanas

anteriores, y llegó la prórroga. A medida que se acercaba el minuto 210 de eliminatoria, Narsingh se preparaba para salir por Luuk de Jong. Paradójicamente, con el objetivo de perder algunos segundos buscando los penaltis sin pensar en quién los lanzaría a puerta. Se llegó al 7-7 y ningún jugador había fallado: le tocaba a Narsingh. Se preparó sin apenas coger carrerilla, chutó y dio al larguero. No se pudo pasar de ronda, pero se había tensado la cuerda del que meses más tarde sería subcampeón de Europa hasta el máximo. Ni el Barça de Messi ni el Bayern de Guardiola pudieron hacer algo parecido. Aquellos dos meses de febrero y marzo eliminaron al PSV de las dos copas que disputaba esta temporada, tanto la nacional como la internacional. Pero también sirvió para concentrar esfuerzos en la Eredivisie y llegar a la última jornada con opciones. Afortunadamente, Smeets decidió que aquel sacrificio valdría la pena marcándole al Ajax en el mayor desastre de la historia reciente del club ajacied. Un equipo atrevido como pocos. 26


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El Niza de Ben Arfa, o de Puel

Andrés Onrubia | @AndiOnrubia Claude Puel salió del Olympique Lyonnais destino Niza habiendo cosechado el mejor resultado del club en Europa -semifinales- y saliendo más criticado que halagado por sus constantes variaciones táctica. En Niza le acogieron, y tras un inicio fulgurante, el deja vu de críticas para Puel volvió a aparecer en la costa azul. Tras varios años perdiendo jugadores clave -Anin, Gomis, Cvitanich- sin sobreponerse, y, sin poder jugar con Ben Arfa en la temporada anterior debido a la suspensión de la FIFA, el OGC Nice perfiló por fin un mercado satisfactorio para la entidad. Puel podía por una vez salir contento del mercado de fichajes. Perdió a jugadores importantes pero se rehízo con la llegada de Ben Arfa, la cesión de Germain y dos incorporaciones de calidad como Seri y Wallyson que aumentaban cualitativamente el nivel de la plantilla. Los preludios satisfactorios de Puel no se cumplieron. El Niza comenzó la temporada con una sola victoria en 5 partidos. El entrenador ya había utilizado 5 esquemas diferentes (4-2-3-1, 4-5-1 o 4-2-4 buscando la liber-

tad en Ben Arfa) pero ninguno de ellos funcionó y ni tan siquiera dio síntomas de querer funcionar. Córcega cambiaría la historia de Puel, como lo haría siglos atrás con el nacimiento de Napoleón. En Córcega, Puel jugó por primera vez en 4-4-2. Ben Arfa y Germain ocuparon las puntas de ataque, un esquema que no sólo obligaría a las defensas a jugar sin referencia fija, sino que potenciaría las llegadas por banda en un estilo de juego con predominio de balón. Ben Arfa se erigió poco a poco como el líder del equipo tras el encuentro, pero no sólo eso, sino que el Niza daba síntomas de ser un equipo que jugaba de maravilla al fútbol, con un Seri estelar junto a Mendy en la medular -Mendy bregaba y Seri distribuía el balón- y con un Pied, que en el año que el Niza jugó Europa League -la previa- había sido clave en la punta de ataque, reconvertido a lateral y dando un equilibrio impropio para un futbolista que actuaba de lateral derecho por primera vez. El OGC Nice comenzó a despuntar en Ligue 1. Plantaba cara a todos sus rivales y además, cuajó varias exhibiciones antagóni-

cas. Una de ellas, el 6-1 al Girondins, donde Ben Arfa recordó a Leo Messi en modo abusón, al igual que en el 1-4 ante el Saint Étienne -donde hay un gol maradoniano tras dejar en el camino a 5 rivales verts- y el 1-4 ante el Rennes, donde Ben Arfa dejó sin cintura a uno de los defensas más experimentados de la liga como Armand. Era un equipo que jugaba con posesiones muy altas, donde Ben Arfa jugaba a su antojo, con libertad y confianza, y, que además, tenía un socio perfecto como Germain, que le hacía el trabajo sucio en defensa pero además le compenetraba de forma excelente en ataque. Goleadas como el 3-0 al Lyon o baños tácticos como el 0-1 al OM -A pesar del 0-1 fue un absoluto baño de Puel a Míchel, incapaz de hacerle daño- personificaban aún más a un OGC Nice que comenzó el año 2016 algo irregular, dependiendo de Ben Arfa -Sin él no conseguía ganar ni brillar cuando éste no hacía acto de presenciacolocaron al OGC Nice como uno de las revelaciones de la Ligue 1 y, teniendo opciones de disputar la próxima edición de la Champions. 27


Y además... Soldado para Bakambu y Bakambu para Soldado Las parejas de delanteros del Villarreal parecen destinadas a entenderse, y la que formaron el español y el congoleño no iba a ser menos. El recién descubierto juego entre líneas de Soldado maridó fantásticamente con el movimiento de Bakambu, y juntos monopolizaron el ataque amarillo.

Idilio entre el gol, el Sevilla y el delantero de Monchi Carlos Bacca abandonó el Sevilla tras ganar la Europa League y marcar muchísimos goles. Su testigo no lo cogió un fichaje, si no su suplente. Kevin Gameiro aceptó el papel protagonista y brilló para, al igual que había hecho su predecesor, ayudar con goles a un Sevilla que ganaría su tercera Europa League consecutiva.

Una final en octavos Eliminatoria emocionante, con mucho fútbol y muchísimos goles. Un regalo para el espectador neutral que vibró y disfrutó en los octavos de final de la Champions con los equipos de Guardiola y Allegri. La Juve remontó un 0-2 y luego el Bayern un 2-4 para acabar imponiéndose en la prórroga por un global de 6-4.

Londres también les pertenece El equipo de Slaven Bilić no es el primero que viene a la mente cuando piensas en la ciudad de Londres, pero por un tiempo eran el principal foco de atención. Con Adrián San Miguel y Dimitri Payet como estrellas, los hammers sumaron una serie de partidos de enorme fútbol y mucha competitividad.

El milagro de Alessandria Estadísticamente hablando, la Coppa Italia es la que menos sorpresas depara a los aficionados. Pero las estadísticas están para romperlas, y el Alessandria, un equipo de Lega Pro, se enfrentaría en las semifinales al AC Milan por un puesto en la final. Un David contra Goliat que en este caso se llevó el segundo. 28


Abril A las puertas del momento de la verdad, abril le otorgaba a la Juventus su trigésimo segundo Scudetto, y a Atlético, Madrid, Manchester City y Bayern la oportunidad de soñar. También lo hacían Sevilla, Villarreal, Liverpool y Shakhtar, mientras las ligas se acercaban a su fin.


ABRIL

Una Vecchia Signora en muy buena forma

Adrián Blanco | @AdrianBlanco_ La Juventus 2015/16 protagonizó una de las mayores remontadas que se recuerdan en la historia del deporte rey. Esta no hace referencia a desenlaces de eliminatorias imposibles, tampoco a ninguna final, sino a que el equipo dirigido por Massimiliano Allegri representó uno de los mayores triunfos que jamás haya existido en una competición doméstica de fútbol. Fue la consecución de su trigésimo-segundo campeonato nacional de liga. El quinto Scudetto consecutivo. Y la confirmación de que, por muchas piezas vendiese en verano y muchos goles anotarse su contrario más cercano, la Vecchia Signora continúa unos escalones por encima del resto de Italia. Y, para más inri, esa distancia parece ir a más con el paso del tiempo. Nadie dijo que fuese a ser sencillo, sobre todo tras la venta de Andrea Pirlo, Arturo Vidal y Carlos Tévez en un mismo periodo de fichajes. Tres de los pilares que habían permitido al equipo turinés regresar a la máxima final continental doce años después (y que terminó perdiendo por 1-3 con el

FC Barcelona), decían adiós dejando un vacío considerable en la estructura del equipo. Lo que nadie podía haber previsto es que la cuantía de la perdida incluso llegó a poner en entredicho la hegemonía hasta entonces alcanzada. Sin su regista -venido a menos con los años y muchas veces reemplazado por Marchisio-, su interior de recorrido y su delantero estrella, Massimiliano Allegri decidió entonces reconstruir el sistema.

La Juve ganó su quinto Scudetto consecutivo

Pero la cosa no salió según el guion previsto. La transición hizo aguas desde el inicio. Y las bajas, tanto administrativas como también alguna que otra física, mermaron el arranque de la Juventus. Pues a la marcha de Pirlo se añadió una lesión de Marchisio. O lo que, dicho de otra forma, suponía que el cuadro bianconero se había visto desprovisto de sus dos mejores, principales y únicos organizadores en muy poco tiempo. El triunfo final del Scudetto, no obstante, terminó por disimu-

lar uno de los pocos lunares que se pueden hoy en día señalar en una de las administraciones más ejemplares del mundo. Arrastrado hasta nuestros días, la Juventus continúa sin un recambio natural para Marchisio, pues las llegadas de Hernanes y Lemina se terminaron por convertir en un parche que todavía sigue sin dar sus frutos. Superada la primera decena de jornadas y por vez primera desde hacía mucho tiempo, la Juventus se situaba por debajo de la mitad de la tabla: decimosegunda, con apenas doce puntos de los treinta disputados y con una diferencia más cercana al descenso (6 puntos) que con respecto a la cabeza de la tabla (11). Hasta que llegó el Mapei Stadium, el primer punto de inflexión en la campaña 2015/16. La Juventus perdió aquel encuentro de finales de octubre, pasado por mucha agua, gracias a un libre directo de Nicola Sansone. Y sin embargo, la mayor tormenta de esa noche no cayó sobre el césped, sino en el vestuario visitante. El capitán, Gianluigi Buffon, armó en cólera, rajó públicamente ante 30


la prensa y aseguró que “tras jugar de manera indigna”, él, a sus 38 años, no saldría una sola vez más a hacer el ridículo sobre el campo. Pero ni él ni ningún otro que vistiera con las rayas blanquinegras más conocidas de este deporte, porque la reacción fue instantánea. Y a aquella derrota le continuó un total de diecinueve victorias consecutivas en liga, que solona de Roberto Donadoni mediante un empate en la Emilia-Romagna se atrevió a interrumpir. Cierto es que, en Champions, primero el Borussia Mönchengladbach (empate) y más tarde el Sevilla (derrota) fueron los únicos capaces de meter mano a una racha que la Juventus extendió de octubre a febrero, durante cuatro meses en el calendario. El tropiezo en el Sánchez-Pizjuán, no obstante, terminaría por marcar el devenir de la Juventus en lo que restaba de campaña. De esta forma, el cuadro bianconero clasificó como segundo de su grupo y el sorteo de octavos lo emparejó con el último Bayern Múnich de Pep Guardiola. Pero, antes de todo esto, se produjo el trampolín definitivo para la Juventus. En casa, apenas una semana antes del pinchazo en

el Renato Dall’Ara y del posterior cruce con el equipo alemán, los de Massimiliano Allegri recibían en su propio campo al mejor Napoli desde Diego Armando Maradona. Esta vez, los tantos los venía anotando otro argentino que, con los meses, terminaría protagonizando una de las mayores tránsfugas que jamás haya visto el Calcio. Sin embargo, en aquel momento, todavía vistiendo la elástica napolitana, encabezaba la ofensiva de Maurizio Sarri acumulando sus mejores registros como delantero profesional. Unos números que, al final, lo encumbrarían como el mejor artillero que ha visto Italia en una misma temporada: 36 goles en 35 jornadas El encuentro, que algunos acuñaron de forma previa como ‘La Final’ dentro del campeonato, terminó decantando por el lado de la Juventus. El protagonista de aquella velada, inusual durante muchas tantas otras de la temporada, fue Simone Zaza. El italiano, por garra y empuje, dos de las principales virtudes de su fútbol, terminó por colar en la portería de Pepe Reina algo más que un gol. Era mucho más que un tanto, que una simple victoria frente a su rival más directo. La Juventus

aquella noche alcanzó por primera vez en la campaña la cabeza de la tabla. Un espacio del que jamás se desharía, hasta alcanzar su quinto Scudetto del último lustro. La eliminatoria en Champions, apenas diez día después, y más igualada de lo que cualquier pronóstico podría haberse atrevido a dilucidar, terminó por clasificar al cuadro bávaro. Así que en marzo, tras superar en esas mismas fechas unas agónicas semifinales de Coppa Italia con el Inter (quien a punto estuvo de remontarle un 2-0, si no llega a ser por la tanda de penaltis) y sin mayor distracción semanal de por medio, éste terminó siendo un factor clave en el desglose de los minutos. Pudo ser la arenga de Buffon aquella noche en Sassuolo, el golpe anímico que supuso el tanto de Zaza o el sentido táctico que la plantilla recuperó con el regreso al 3-5-2, o una mezcla de todo aquello, pero, sea como fuere, la Juventus 2015/16 que más tarde revalidaría también el título de copero (frente al Milan) forma parte de los anales del Calcio. De cómo el campeón, por orgullo y a golpe de escudo, mantuvo viva una tiranía que hoy más que nunca parece lejos de agotar su destino.

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Un Submarino sin fisuras

Javier Pérez | @ElCarrilDelOcho Probablemente, si le preguntáramos a cualquier seguidor del Submarino Amarillo a principios de temporada qué esperaba del equipo, muy pocos acertarían. Si bien su estilo se había matizado en los años de Marcelino, el Villarreal siempre se ha definido desde el balón y la calidad de la posesión. Así es cómo se había forjado un nombre en Europa, y había crecido como entidad futbolística: por sus parejas de delanteros y su buen trato del esférico. Pero en la temporada 2015/16, su técnico decidió apostar por su mayor valor como profesional y ser, por encima de todo, competitivos. Una apuesta que no ha traído bellas noches de fútbol combinativo al Madrigal, sino grandes partidos que a base de una defensa sólida y una verticalidad eléctrica les acercaron a los títulos como hace mucho que no conseguían. Para conseguir esa solidez defensiva, el técnico asturiano definió un bloque bajo en el terreno de juego liderado por su pareja de centrales. Tanto Mateo Musacchio como, especialmente, Víctor Ruíz han cuajado su mejor temporada sosteniendo al equipo en defensa, y protegidos por el planteamien-

to del equipo han sido capaces de cubrir mejor su área de los ataques rivales. Pero no estaban solos. La solidez aérea de Alphonse Aréola, la constancia de la banda derecha formada por Jonathan Dos Santos y Mario Gaspar, o la jerarquía de Bruno Soriano han sido grandes activos defensivos. Aunque reducir al capitán al calificativo de “activo defensivo” sería denunciable. Bruno era el Villarreal y el Villarreal era Bruno. Desde su posición central, organizaba tanto la presión retrasada como los contraataques, y su influencia fue tal que sin él sería difícilmente explicable la presencia del equipo en Anfield para intentar acceder a su primera final europea. Aunque finalmente no lo lograran.

ellos, Cedric Bakambu, llegaba de Turquía con mejores sensaciones que cifras, pero sus desmarques y su pegada enseguida convencieron a los más agnósticos. Y el segundo, Roberto Soldado, deslumbró en una faceta anteriormente desconocida en él, asistiendo y dando toques de mucha calidad fuera del área. Una dupla aderezada con un Denis Suárez muy participativo y vertical en la banda izquierda, y que protagonizaron un fútbol vertiginoso pero efectivo. Éstos fueron los protagonistas de un equipo que terminó el mes de abril venciendo por 1-0 al Liverpool de Jurgen Klopp en la ida de las semifinales de la Europa League. En Liga también dejó su sello venciendo a equipos como Real El Villarreal de Marcelino Madrid o Atlético. Pero sobre todo, firmó un excelente mes este último Villarreal de Marcelino fue un equipo de autor. Un bloque de abril extremadamente rocoso atrás, que El complemento perfecto pocos rivales pudieron superar, y a este entramado defensivo fue- que aumentó el techo competitiron dos descubrimientos estelares. vo del conjunto hasta cuotas cerUna nueva pareja de atacantes que canas al ansiado título que persienamoró a los aficionados por su guen. De no ser por Anfield, quién calidad y su efectividad, dando al sabe qué habría ocurrido después. equipo una escapatoria ofensiva en todo momento. El primero de 32


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La última gran maniobra de Simeone

Alejandro Arroyo | @Arroyer En busca de olvidar definitivamente a Diego Costa, Diego Simeone apostó en el proyecto 2015-2016 por dos jugadores ofensivos, uno de presente y otro de mayor futuro, que enriquecieran su ataque: Jackson Martínez y Luciano Vietto. De la adaptación y capacidad de ambos para darle al argentino lo que pedía dependerían gran parte de los éxitos del equipo en su regeneración, tras las fallidas elecciones de Cerci, Raúl Jiménez o Mario Mandzukic un año atrás. O eso pareció cuando ambos firmaron por el club, pues sonaba alejado de la realidad que los dos naufragaran, como así pasó después. Desde el principio, el Atlético afrontó muchos problemas para dar cabida al colombiano, el hombre cuyo juego de espaldas y técnica rematadora garantizara una regularidad liguera y una puntualidad europea dignas de una gran referencia en la demarcación. Sin su comparecencia, Vietto comenzó a tener oportunidades, pero nunca fue la solución. Tras la primera parte de la temporada, el equipo se hizo increíblemente fuerte, con Filipe Luis recuperando su mejor nivel, pero llegaba lo importante y Simeone necesitaba

reconfigurar el ataque y dotarlo de credibilidad para crear ocasiones. Así, introdujo dos novedades: Koke de mediapunta junto a Torres de ‘9’ y la recuperación de la presión adelantada como factor determinante, sostenida por dos figuras fundamentales en ello: Saúl Ñíguez y Augusto Fernández.

La lesión de Tiago dibujó

un nuevo Atlético La baja de Tiago obligó a Gabi a jugar de ‘5’ y a Koke de interior. En los dos meses que sucedieron a la lesión del portugués, los rojiblancos ofrecieron un tramo realmente preocupante cuando poseían el cuero. La llegada del mediocentro argentino, ex del Celta de Vigo, elevó al Atlético de nuevo hacia objetivos cada vez más ambiciosos. En primavera, con ritmo de puntos de campeón de Liga y habiendo pasado apurado su eliminatoria ante el PSV Eindhoven, de repente, Simeone brilló como pocas veces. El Cholo situó a Koke de ‘10’ en un 4-3-1-2 y agradeció que el peculiar espíritu competitivo de Fernando Torres apareciera en el mejor momento. Cercano al mes de abril, los colchoneros en-

contraron en esa sociedad un filón. Primero ante el Fútbol Club Barcelona, en una eliminatoria que dominaron con autoridad en gran parte, la presión en campo contrario y la eliminatoria de un extraordinario Filipe Luis, el Atlético se vio capaz de todo en su nueva versión. A su efectiva defensa organizada sumó un pressing espectacular, con un Saúl que terminó de explotar ante el Bayern de Guardiola, en un encuentro de ida que colocó en ventaja a los suyos de cara a la vuelta del Allianz. Allí, la mera supervivencia. Con Giménez sobrepasado, Oblak creando el verdadero punto de inflexión parando un penalti a Thomas Müller y un acoso bávaro que se recordará por su vigor y el reconocimiento de Simeone -”fue el mejor equipo al que me enfrenté nunca”-, el Atlético de Madrid volvía a la final de la UEFA Champions League convertido en un equipo increíblemente saludable a nivel táctico, completamente reinventado después de constatar que su delantera y su mediocentro titular habían, de una u otra forma, desaparecido.

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Jorge Jesus y las sorpresas

Abel Madrigal | @AbelMadrigal La innovación ha encontrado en la sorpresa uno de sus principales asociados. Desde el impacto causado por la magnitud del hallazgo hasta la proliferación en la sociedad. Sorprender se ha convertido en la finalidad de la innovación debido al veloz desenlace de los acontecimientos. La humanidad ya no se renueva para adaptarse al tiempo en el que vive, la humanidad quiere producir alteraciones emocionales que solo aparecen gracias a acontecimientos inesperados. Con el aparente pensamiento de que ya es muy complicado innovar nos adentramos en una evolución cíclica que provoca el regreso al comienzo. El fútbol recorre paralelamente el mismo proceso. Aunque ,por ahora, es un recurso, aparecen formaciones que recuerdan a las que un día se dibujaban en tierras británicas (2-4-4 o 3-4-3). Lejos de implantar tales esquemas se encuentra un entrenador que sin la necesidad de innovar, sorprende. Quizás sea por la formación académica inusualmente baja y los propios errores que esto le hace cometer. Quizás sean sus polémicas pretensiones deportivas, pero Jorge Jesús, como se suele decir, no deja indiferente a nadie. Aun siendo considerado uno de

los entrenadores lusos más prestigiosos, desea entrenar a los tres conjuntos de mayor entidad de Portugal (Benfica, Sporting y Porto). Del anhelo del entrenador se extraen sus fuertes convicciones personales y carisma por el que atrae al aficionado. Disociar su carácter del proceso vivido hasta la contratación con su nuevo club formaría un perfil incompleto. Jorge Jesús, limitado por su humilde perfil académico, desechó ofertas del extranjero, asimismo, rechazó renovar con el Benfica y se ofreció, personalmente, a Bruno de Carvalho (presidente del Sporting). El portugués regresaba al que había sido el club de su infancia. El testigo entregado por Leonardo Jardim y Marcos Silva (anteriores entrenadores) facilitó la posterior adaptación del luso. Además de acunar la camada de jugadores que ahora son titulares (William Carvalho, Adrien Silva) se transmitió el rigor táctico de ambos técnicos, formando un conjunto equilibrado. Tal fundamento permitió a Jorge Jesús implementar su idea, una filosofía que, sorprendentemente, se muestra con facilidad en cada equipo al que entrena. Al 4-4-2 con volantes dinámicos y veloces, laterales profundos y dos

delanteros de perfil opuesto para la adecuada ocupación del espacio se añade la corrección ejercida sobre los movimientos carentes de sentido grupal del doble pivote lisboeta. Las primeras sensaciones provocaron ciertas dudas. Se sobrepuso la victoria en la supercopa portuguesa ante el Benfica con la eliminación de la Champions. Curiosamente, no sería un acontecimiento asilado. El Sporting era un conjunto alegre, despreocupado por la altura de sus líneas y obcecado en la presión en campo contrario. Jorge Jesús compuso un equipo para grandes escenarios donde la iniciativa la tuviera el rival. Pero en Portugal esos partidos son escasos. Por ello se desarrollaría un déficit que determinaría el devenir de la temporada. El club no contaba con individualidades capaces de desequilibrar con regularidad, Sus extremos, que se asemejan a dicha figura, centraban la atención de sus rivales de perfil defensivo. La pérdida de puntos en partidos donde la victoria era una exigencia se unió a la excelente racha del Benfica. Aunque la disputa por el título se mantuvo hasta el final, la sorpresa que se había constituido por el inesperado gran año del Sporting, no se consumió. 34


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Y abril volvió a existir en Liverpool

Carlos Rojas | @RojasRuin Hacía años que abril se había convertido en un mes irrelevante para el Liverpool. Una de las primeras cosas que hizo Klopp, y de las más importantes hasta la fecha, es rescatar ese aroma de magia de noche europea que solo Anfield cocina. Hay quien dice que fue este mes el que cambió definitivamente la mentalidad de un equipo hasta entonces conformista. Y verdaderamente así fue; Klopp había insistido durante meses que el Liverpool tenía que liberarse de esa piedra de la mediocridad, y cuando parecía que sería una labor mucho más frustrante de lo que cabía esperar, Anfield se la tiró en la cara.

El Liverpool remontó ante el BVB y accedió a las semifinales de la Euro pa League

Tras eliminar al Manchester United, tocó el Borussia Dortmund. Todos se tiraron de los pelos. Todos menos Klopp. Él no vio al monstruo que arrasaba a todo conjunto que se le cruzara. El germano percibía a su exequipo como

una bestia ingobernable, cuya esencia había nacido en las palmas de sus manos. Lo demostró en la ida, donde el Liverpool cuajó una primera parte de ensueño. Los reds no merecieron irse al vestuario con solo un gol de ventaja en el marcador. Y eso, estando en el Westfalia, se paga. Tras el descanso, un tanto tempranero de Hummels desató al Dortmund, pero sorprendentemente, el Liverpool supo sufrir y arrancó un 1-1 que supo a gloria. El partido de vuelta fue otra cosa. No se trató de fútbol. Si el encuentro de Dortmund había sido un duelo de pizarra y tácticas, el de Liverpool aparcó el deporte y llamó a la épica. Pasaron dos huracanes en hora y media. Primero, el borusser, que se puso 0-2 en diez minutos. Luego, el red. Con 1-3 a menos de media hora del pitido final, el Liverpool lo levantó. Como si fuera un gigante dormido esperando el momento idóneo para despertar, Anfield cayó encima de los jugadores del Dortmund. Fue verdadero miedo escénico. Fue un 4-3, un pase a semifinales, pero casi fue lo de menos. Fue un

grito al planeta entero. El Liverpool, tras muchos años de letargo, quería volver. Esta vez de verdad. La visita al Villarreal en semifinales calmó la euforia. El ‘submarino amarillo’ planteó una eliminatoria absolutamente cerebral, casi como una partida de ajedrez. El Liverpool no quiso jugar y perdió 1-0 en la ida. Daba igual. En la vuelta, aún con el subidón anterior, Anfield engulló a uno de los conjuntos más disciplinados del planeta. Algo que parecía impensable: meterle tres a ese Villarreal de Marcelino, y que confirmaba que los reds habían entrado en una dinámica verdaderamente vertiginosa. Es cierto, si en Basilea hubiera sido la misma historia -lo fue en los primeros 45 minutos-, igual hoy el recuerdo de aquella temporada sería otro. Los reds son tan imperfectos como el propio fútbol. Sin embargo, hay algo irrefutable: había nacido un nuevo equipo. Quizás aún hoy sea difícil adivinar su techo, pero sí nos queda la tranquilidad de que abril vuelve a existir para el Liverpool. 35


Y además... Parecía imposible, lo hicieron posible Casemiro fue el nombre propio del Madrid de Zidane. El francés le dio confianza y él respondió en el campo. Entrega, juego aéreo, sacrifico y recuperación al servicio del equipo. Casemiro fue clave para un Madrid que ganó en el Camp Nou, recortó 9 puntos al Barça, le peleó la Liga y ganó la Undécima.

Ganar, ganar y volver ganar El Barça de Messi y Luis Enrique estuvo durante 39 partidos sin conocer la derrota, estableciendo la mayor racha de la historia de un equipo español y quedándose a solo 4 del récord mundial. El conjunto azulgrana, que no perdía desde octubre del año anterior, cayó seis meses después por 1-2 ante el Madrid.

Nos enamoramos de un fútbol amarillo e isleño Quique Setién conquistó corazones amarillos en primera instancia y corazones de todos los colores poco después de llegar a Las Palmas. El técnico cántabro dotó de identidad al conjunto amarillo, y sus pupilos realizaron un fútbol que aunó vistosidad y efectividad a partes iguales. Terminó abril logrando 19 puntos de los últimos 27 en juego.

El Tottenham se queda solo ante el Leicester La victoria por 3-0 del equipo de Pochettino ante el Manchester United no deja dudas. El Tottenham era el único obstáculo entre el Leicester y el título de la Premier League, y encabezados por Toby Alderweireld, Dele Alli o el máximo goleador, Harry Kane, no pensaban ponérselo fácil.

Pellegrini sube el listón en Champions League Justo después de anunciarse la llegada de Pep Guardiola al banquillo citizen en verano, el Manchester City conseguía eliminar al PSG y colarse en semifinales de Champions League por primera vez en su historia. Después no pudo con el Real Madrid, pero fue el último gran mérito de su técnico.

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El mes que decide los títulos. El que cierra las competiciones tanto por arriba como por abajo. El más esperado por muchos y temido por otros. El mundo miraba a Leicester, Madrid y Sevilla con profunda admiración, mientras que Vallecas, Getafe o Levante no querían ni mirarse a sí mismos.


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La dama de honor llega al altar

Ilie Oleart | @Ilie_Oleart Dave “Harry” Bassett fue entrenador del Leicester en la temporada 2001-02 que, como tantas otras en la historia del club, acabó en descenso. Aquella fue la última temporada en que el club jugó en el desaparecido estadio de Filbert Street donde, según Bassett, la asistencia media eran “tres personas y cinco repollos”. El club acabó colista aquella temporada y Bassett explica en sus memorias una anécdota reveladora del estatus del club en aquella época. Bassett iba conduciendo por la ciudad y fue detenido por la policía. El agente se acercó y le preguntó su nombre. “Cuando les dije que me llamaba Dave Bassett, el poli me respondió: “¿El entrenador del Leicester?”. Le dije que sí y se echó a reír”. La temporada siguiente, el Leicester inauguró su nuevo estadio y ascendió de nuevo a la Premier League. Su total de veintidós ascensos o descensos es el cuarto más alto en la historia del fútbol inglés. Gary Silke, editor del fanzine The Fox, escribió esto sobre el Leicester: “El club yo-yo, demasiado buenos para la segunda división, demasiado ma-

los para la primera. Siempre la dama de honor, nunca la novia. Cuatro finales de Copa y ningún triunfo, un hito único. Como mi jefe solía decir a mediados de los ochenta: “El City siempre encontrará la forma de decepcionarte”. Desde que fue fundado en 1884, el Leicester ha vivido siempre entre primera y segunda división, a excepción de un año en tercera en la temporada 2008-09. Su mejor posición en su centenaria historia fue la segunda posición en 1929. Desde la Segunda Guerra Mundial, el Leicester ha pasado tantas temporadas en primera división como fuera de ella. Hasta la temporada 2015-16, el club solo había acabado entre los siete primeros clasificados de la primera división en cinco ocasiones, la última en 1976. Solo seis años antes de que Claudio Ranieri se cruzara en su historia, el club estaba enfrentándose al Cheltenham ante poco más de un par de millares de personas en tercera división. La gesta del Leicester ha sido comparada con la del Nottingham Forest del mítico Brian Clough a finales de los años setenta, cuando el deslenguado entrenador inglés tomó las riendas

del club en segunda división y lo condujo a la Copa de Europa en dos temporadas consecutivas. El Leicester conquistó el campeonato tras haber finalizado la temporada anterior en 14ª posición, lo cual significa el mayor salto desde que el Forest se hizo con el título en 1978 inmediatamente después de ascender a primera división. Desde entonces, ningún club había ganado la liga tras finalizar la temporada anterior más abajo del séptimo lugar. El club ha sido el primer campeón inédito desde aquel triunfo del Forest 38 años antes. Pero la comparación con el equipo de Brian Clough obvia un factor crucial: el entorno competitivo. En las doce temporadas disputadas entre 1967 y 1978, año en que el Forest se proclamó campeón de liga con Clough, el fútbol inglés tuvo ocho campeones diferentes (Manchester United, Manchester City, Leeds United, Everton, Arsenal, Derby County, Liverpool y el propio Nottingham Forest). El contexto de los años 60, 70 y 80 del siglo pasado estaba regido por una igualdad financiera que permitía a clubes con sede en 38


ciudades de provincia como Wolverhampton, Burnley, Derby o Nottingham proclamarse campeones de la liga de primera división. El contexto actual se caracteriza por la hiperprofesionalización y una competencia feroz donde el dinero dicta las fortunas de los clubes. En la temporada 2014-15, el gasto en sueldos del Leicester ascendió a 57 millones de libras, el decimoséptimo en la Premier League. Es tres veces menos que Chelsea, Manchester United, Manchester City o Arsenal, los clubes que se habían distribuido los veintitrés títulos de la historia de la Premier League hasta el triunfo del Leicester, con la excepción de la victoria del Blackburn Rovers en 1994-95. La lluvia de millones en derechos de televisión provocada por la creación de la Premier League en 1992 desembocó en un férreo status quo controlado por unos pocos gigantes que impusieron a la práctica una insuperable barrera de entrada para el resto. En esta era de megaclubes, superestrellas, magnates del petróleo y estadios gigantescos, un club basado en una población de East Midlands con menos de 300.000 habitantes logró desafiar el establishment futbolístico y revocarlo a

base de inteligencia, esfuerzo y una fe ciega en lo imposible que contagió literalmente a todo el planeta. Y, sin embargo, esta hazaña comenzó la forma más inverosímil. Una

La historia del Leicester encierra múltiples historias orgía en Tailandia durante la gira de postemporada del curso 201415 en la que estuvo involucrado el hijo del entrenador Nigel Pearson acabó con el despido intempestivo de este. Es en este punto en que hace entrada en la narración Claudio Ranieri, poco después de perder ante Islas Feroe al mando de la selección griega. Acto seguido haría acto de presencia N’Golo Kanté, un fichaje apadrinado por Steve Walsh, uno de los secundarios clave en esta historia. Por Navidad, Jamie Vardy se había convertido en el jugador de moda en el país tras batir el récord de Ruud van Nistelrooy de partidos consecutivos de Premier League marcando. Y para febrero, Riyad Mahrez ya era el favorito para ser elegido mejor jugador de la liga, como finalmente sucedió. Hasta que lo imposible se convirtió en posible una fría noche de lunes de principios de mayo.

La historia del Leicester encierra múltiples historias. Para empezar, la de un entrenador, Claudio Ranieri, que encontró, en el lugar más inesperado, la oportunidad de desquitarse de la etiqueta de eterno segundón que le había perseguido durante tres décadas en los banquillos. Esta también es la historia de un tipo, Jamie Vardy, que trabajaba en una fábrica de férulas de día y jugaba con una pulsera electrónica que controlaba sus movimientos de noche. Y la de dos hijos de los suburbios de París, N’Golo Kanté y Riyad Mahrez, que fueron considerados demasiado bajos y demasiado frágiles para ganarse la vida jugando a fútbol, y tuvieron que llegar a la élite partiendo desde las catacumbas del fútbol francés. Y, por supuesto, es la historia de un grupo de jugadores rechazados por otros clubes que hallaron juntos la ocasión de redimirse ante los ojos de aquellos que les habían dado la espalda. Pero, ante todo, es la historia de un grupo de jugadores que desafió el orden establecido. Y, al hacerlo, devolvió la fe y la ilusión a todos los aficionados al fútbol del mundo.

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La Champions de los malos

Enrique Montesano | @HenryHM_ 2016 nos ha mostrado que la realidad, más que superar a la ficción, es simplemente más compleja y difícil de explicar. El Real Madrid levantó su undécima Copa de Europa, y lo hizo a pesar de que todas las fábulas apuntaban a que lo haría el Atlético. En el año de los underdogs, el Madrid fue el mayor de todos precisamente porque no lo era y salió en Milán de todos los cuentos de hadas en los que aparecía –pisoteado- para reclamar justicia para los ajusticiados. La Champions League, embutida en su halo místico de diosa frigia, le entregó en 2016 su don a los eternos olvidados: los malos de la película. Algo nos querrá decir. El Real formó en San Siro como venía haciendo en las grandes citas, priorizando el orden sobre la alquimia. Casemiro, que se acostó la noche anterior como un hombre y despertó como sesenta, llevaría la recortada y el pasamontañas. Isco aguardaba con el motor del coche arrancado. Por su parte Simeone, que no oía fábulas, se agarró a Savic y a Augusto para que no pasara ni el aire. El Atlético de Madrid venía de escribir sus páginas más glorio-

sas en la mitad del campo contrario, concretamente, en los de Pep Guardiola y Lionel Messi. Y, sin embargo, la presión que encabezara Saúl Ñíguez pareció desdibujada ante un Real que, a imagen y semejanza de su entrenador, optó por esquivar los problemas en lugar de complicarse enfrentándolos. Los blancos domaron el impulso atlético alterando fases de un repliegue sin fisuras y ataques que sólo se asentaban en campo rival una vez Modric se aseguraba de que no había peligro a su espalda. La salida del balón, uno de los puntos más conflictivos para Zidane, no pudo ser más simplista a pesar del reto colchonero. Casemiro, en lugar de apartarse, optó por ejercer de primer nexo junto con Ramos y, tan pronto como olía peligro, el balón corría a los costados. El carril central era un campo baldío en el que, a través de envíos directos desde Keylor o los laterales, comenzó a aparecer – primero su pecho y después él - Gareth Bale. El galés enarboló con piedras y palos los ataques que empezaron a preocupar al Atlético y empujarlo, contra su voluntad, hacia su área. Y entonces llegó el 1-0.

La Champions League plantea retos para los que hay equipos que nunca encuentran solución. El Real Madrid, por su parte, tiene 4 o 5 jugadores a los que las Copas de Europa se les caen de los bolsillos. Sergio Ramos, el más infame de los forajidos, reclamó su cachito de Historia aunque ya tuviera de sobra. El Madrid, que se había creído tanto los cantos de sirena que no entendía cómo ganaba, se atolondró

El Cholo tenía material para una trilogía de arengas al cielo

y dejó el mando a un Atlético casi más desconcertado. Apareció entonces, como un faro, Filipe Luis, el mediocentro en la banda y a su llamada acudieron primero Koke y Antoine y después Gabi para guiar en la sala de mandos. Aprovechando la inspiración poética de Gareth Bale, Filipe, como ya hiciera a lo largo de la Champions, logró dar la vuelta al encuentro a su espalda, y recordarle tanto a Griezmann como a sus otros compañeros que si estaban en ese estadio aquella noche es porque temían a la muerte. Y por si acaso, en el descanso, Simeone se encargó de recordarlo. 40


El que parecía tenerlo claro era Ferreira Carrasco. El belga entró en el encuentro como el demonio de Tasmania agarrándose a la Final como si fuera su final. A Danilo y su ceño fruncido, le temblaban hasta las orejas. El Cholo tenía material para una trilogía de arengas al cielo. Fernando Torres puso su parte para escapar al trágico destino que le engullía cruzando sus piernas con las de Pepe para plantar a Griezmann en el punto de penalti. Pero no era la noche. El larguero escupió la pena máxima. Para Carrasco, sin embargo, aquello sólo empezaba. El belga percutió una y otra vez entre la moral y las piernas de Danilo, pero no obtuvo más rédito que un puñado de córners y centros laterales que Torres ni olió ante 60 Casemiros y un Ramos endiosado. El Real se lamía las heridas. Zidane lo tuvo claro. Isco para esconder el balón y Lucas para cerrar la hemorragia. Poco le importó agotar los cambios 15 o 45 minutos del final del partido. Cuando el amor es real, la Champions te perdona estas cosas. La dinámica del encuentro se le fue torciendo a Simeone, y los blancos se escurrían en contragolpes que sólo frenaba Oblak debajo

el larguero. Y en el enésimo giro de guion, Carrasco, que demostraba no saber nada de Historia, empujaba a las redes todos los miedos rojiblancos de ayer y de siempre. El Cholo vibraba. Pasados el interludio en que nadie se atrevió

En el minuto 120, todo estaba ya escrito a imponerse, llegó la prórroga. Fueron los 30 minutos en los que Isco salvó a su equipo. El malagueño desperdigó a sus tiesísimos compañeros por el campo como si fueran chapas, usándolos para darse pases con ellos o simplemente insinuarlos, mientras iba disuadiendo a los atléticos con una hipnosis freudiana de que ganar no era para tanto, hasta que los del Cholo olvidaron qué hacían allí y por qué debían ser implacables con ese grupo de cojos. Al 120’, todo estaba escrito. Invito al lector que quiera a revisar la tanda de penaltis y ver las caras de cada futbolista tras realizar sus lanzamientos. La Copa de Europa también es Lucas jugueteando con el balón de camino a su destino, es Cristiano corriendo sin oxígeno para parar a Griezmann en el 120’,

es Bale cojeando sólo después de marcar. Ronaldo, que falló en Moscú y ante el Bayern en 2012, mandó a las redes de San Siro los fantasmas que pudieran quedarle. El Real Madrid era el campeón que nunca fue Elegido de ninguna profecía por ir a la moda y bien peinado. La Champions volvía, como Nancy Wheeler a Steve Harrington, a la sonrisa de un hombre irresistible para desidia de todos los demás. Y 11 veces son muchísimas. Pero viendo a Zidane resplandeciendo como una antorcha entre la humareda y el confeti, a uno la pregunta le sale del alma: ¿Cómo no le va a querer?

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La consecución de un doblete

Pol Balletbò | @pol_balletbo Jamás acabaré de entender al fútbol. No del todo, al menos. La comparación y la última sensación de un equipo derivan a la crítica injustificada de toda una temporada. Este mes de mayo, el FC Barcelona lo vivió. Después de meses de dominio abrumador sobre sus rivales, con altibajos en el juego pero siempre pasando por encima del resto, un fatídico mes, o cinco partidos en concreto, pasaron de etiquetar la temporada como espléndida a asegurar que el cuadro de Luis Enrique lo había hecho mal. Cinco partidos, de más de cincuenta. El contador final daba dos trofeos, de los tres principales, al cuadro azulgrana. Y si bien es cierto que en ese periodo de tiempo se dejó la Champions League atrás, dejar de ganar uno de tres, por mal que lo hicieras en el momento decisivo, no sirve para valorar una temporada al completo. Sin embargo, sí podemos analizar por qué el FC Barcelona no ganó hasta la última jornada la Liga y por qué conquistó la final de Copa ante el Sevilla. Igual que el estado de forma y ánimo de los jugadores sirve para justificar las derrotas ante Real Madrid y Atlético de Madrid,

también explican las victorias en las últimas cinco jornadas de Liga el resurgimiento de Leo Messi y Luis Suárez. Con un equipo que seguía dejando dudas en lo colectivo, como había hecho a lo largo de todo 2016 con el argentino y los otros dos integrantes del ‘Tridente’ tapándolo con puro espectáculo, las individualidades volvieron a florecer. Un descomunal acierto de cara a portería del uruguayo y una gestión impoluta de Messi del balón se juntaron con un dubitativo centro del campo, cuyas funciones tras la debacle en Champions quedaban más cuestionadas que nunca, y con el sistema defensivo, Gerard Piqué. No hubo manera de pararles: en los últimos cinco partidos (irónicamente, los mismos en los que había sembrado dudas), las mismas victorias, un 24 a 0 en goles, 14 tantos de Luis Suárez y 6 asistencias de Leo Messi. Y de la misma forma en la que la reacción del equipo en Liga había llegado, la propia inercia lo trasladó a la final de la Copa del Rey. Pero con complicaciones añadidas. Mascherano fue expulsado y Suárez se lesionó en la segunda mitad. Durante todo el encuentro, el

peso ofensivo del uruguayo se trasladó al defensivo de Piqué, quien seguramente bordó una de sus mejores actuaciones en la zaga blaugrana. El catalán sirvió en bandeja al tercer hombre, Leo Messi, una prórroga para definir el doblete. El argentino, que no suele desaprovechar este tipo de ocasiones, brindó dos asistencias. Uno logró que la portería se quedara a cero y el otro permitió que se perforara la del contrario en dos ocasiones. El resultado final: segunda Copa del Rey consecutiva del FC Barcelona, algo que no se lograba desde los años 90. El conjunto de Luis Enrique había logrado dos títulos, pero aun con ellos debajo del brazo había el murmullo de que el FC Barcelona no había cuajado una buena temporada. Se puede discutir el cómo, incluso criticarlo y no ser partidario de ello, algo inherente a una parte de la masa social del club, pero no se podía concluir que, por caer eliminados en Champions League con una actuación pobre ante el Atlético de Madrid, el equipo había hecho una mala temporada. No con dos títulos a sus espaldas. 42


MAYO

Una noche más para la historia

Alejandro Sánchez | @AlexSD98 ‘’Dicen que el Sevilla nunca se rinde…’’ con estas palabras es con las que El Arrebato compone uno de los versos del emocionante y bello himno sevillista, verso que el Sevilla personificó sobre el césped suizo ante un tradicional coloso del fútbol mundial para hacer historia y llevarse su tercer Europa League consecutiva, confirmando su relación idílica con la segunda competición continental por excelencia. Una batalla titánica que le iba a enfrentar a un fútbol totalmente opuesto, el fútbol alegre, vistoso y ofensivo de Klopp que llegaba con un Liverpool en una dinámica ascendente y se postulaba como favorito a conseguir el título y así maquillar una temporada doméstica muy negativa. El Sevilla, meses antes, llegaba de eliminar a grades equipos de la competición. Athletic y Shakhtar le plantearía retos constantes que el club hispalense, y en especial Emery, consiguieron superar con cierta autoridad. Pero aún les quedaba superar uno de los retos más complicados y es que de las tres finales disputadas consecutivamente, esta fue sin lugar a dudas la más complica-

da por el contexto del encuentro y por los interrogantes que crearía Klopp con su planteamiento. El primer tiempo fue demoledor moral y futbolísticamente para las aspiraciones del club sevillista. El Liverpool salió con un plan establecido compuesto por presión y una verticalidad que potenciaba a Coutinho y Sturridge. La velocidad y la fluidez del juego potenciaba principalmente el peligro de los ingleses y el Sevilla se arrugaba, contemplaba como el Liverpool llegaba constantemente con

Banega se erigió en un momento como el perfecto director de orquestra peligro y creando ocasiones hasta que el gol de Daniel Sturridge, uno de los más activos del ataque de Klopp, adelantó a los ingleses y estremeció a los sevillistas. La cara de Emery en el banquillo era un fiel reflejo de la actuación de su equipo en el campo, un equipo totalmente superado y apabullado en defensa, algo inaceptable en los equipos del entrenador vasco, y sin ideas ni fluidez en ataque. Todos los equipos que entran en la historia del fútbol pro-

tagonizan un giro histórico apoteósico y eso fue lo que ocurrió entonces. Emery haciendo gala de su talento como estratega del fútbol, consiguió disipar el peligro inglés y dar un golpe sobre la mesa. El Sevilla en la segunda mitad comenzó a reconocerse, Banega se erigió entonces como el perfecto director de orquesta, Vitolo se desató mostrándose como la estrella que hoy es y las debilidades se convirtieron en fortalezas consiguiendo el empate gracias a Gameiro. Pero la final todavía nos deparaba un acontecimiento apoteósico. El club hispalense conseguiría la victoria, pero no de cualquier manera, sino con un doblete de su capitán, Coke, dos goles de una carga moral y épica de magnitudes desmedidas. Y al final el Sevilla conseguiría el pentacampeonato, el trono europeo, de una manera brillante. Esto también trajo consigo una despedida, la de Emery que completaría su último acto de servicio con el club sevillista. De esta manera se cerraría un circulo en el que se asociarían de forma indescriptible Unai, el Sevilla y la Europa League como un todo, como algo majestuoso. 43


MAYO

Doblete del Bayern y adiós de Pep

Javier Medina | @javi_betico_94 El brillo en sus ojos y en el de sus jugadores. El éxtasis y la explosión en lágrimas de felicidad. Se cerraba el telón y se terminaba una era dorada en Múnich. El técnico más laureado de los últimos años en el fútbol mundial decía adiós a Alemania y al Bayern. El Pep rojo se despedía con el título de Copa como fin de fiesta, en una época en la que ha tenido que aprender a sobrevivir sin Lionel Messi para competir con los grandes de Europa y reinar dentro del país germano. Algo que intentará hacer de nuevo dentro de una cultura nueva como la inglesa y en un club joven e inmaduro como el Manchester City. Guardiola llegó a Múnich con la idea de implantar la filosofía de Johan Cruyff dentro del jardín de Franz Beckenbahuer, pero pronto vería que no era del todo posible, que era mejor unir ambos conceptos en una mezcla perfecta. Descubrió que no tenían la suficiente calidad para jugar en espacios cortos, así que trató de adaptarse e ir construyendo día a día un sistema en el que se potenciaran todas las virtudes de su plantilla. Y fue en su tercer año cuando alcanzó de verdad la excelencia futbolística soña-

da por Pep. El Bayern seguía atacando fiel a su ADN, pero apoyado en las bases del juego de posición. “Seré juzgado por no ganar la Champions, pero lo he intentado todo. He dado mi vida por este club y estoy muy orgulloso de

El Bayern fue fiel a su ADN, pero también al juego de posición nuestro trabajo aquí”, Pep Guardiola. Karl-Heinz Rummenigge disfrutaba desde su palco con un Bayern que atacaba con dos extremos bien abiertos en banda, un káiser que dirigía la orquesta desde el medio, mediocentros y delanteros que llegaban con todo al área y defensas que se unían a la construcción del juego. Cuando había que remontar se pasaba a jugar por oleadas, como una guerra relámpago, con cinco delanteros; mientras que cuando era más preciso tener el control y pausar el juego se le daba prioridad a poblar el centro del campo. Un plan de juego para cada partido, con el que dominar la Bundesliga y la Copa ante el gran Borussia Dortmund

de Thomas Tuchel y morir de pie en Champions frente al Atlético de Madrid de Diego Simeone. Llegó para aprender y ser contracultural a la vez. Escribió grandes páginas en el libro de historia de este legendario club. Dejó un legado que será recordado por los amantes de este deporte y contribuyó al crecimiento futbolístico en Alemania.

Guardiola logró sacar todo el jugo posible a su equipo Y cuando su equipo mostraba ser una orquesta afinada, que interpretaba de maravilla cada partitura que su director creaba, decidió decir adiós, salir de su zona de confort y volver a vivir nuevas experiencias. Como todos los artistas cuando entendió que su obra estaba acabada no se quedó a contemplarla; sino que recogió su material y el emprendió el viaje para desarrollar una nueva. Aunque será juzgado por no ganar la Copa de Europa con el Bayern, Guardiola logró sacar todo el jugo posible de su equipo y alcanzar un fútbol admirable. Misión cumplida. 44


MAYO

Historia de tres descensos

Rafa Peinado | @peinado90 Evitar el descenso. Ese es el objetivo que un mayor número de equipos de primera división persiguen cada temporada. Casi todos lo logran, pero son tres los que no pueden evitar el mal trago descender a segunda división. En la Liga 2015/2016, Levante, Rayo Vallecano y Getafe fueron los equipos que, por diferentes circunstancias, no pudieron salvar la categoría. El primer en certificar su descenso fue el equipo valenciano, quien tras perder contra el Málaga se quedaba sin opciones de permanencia a primeros de mayo. El conjunto granota vivió su peor temporada en años, y es que pese a contar con un presupuesto muy limitado había conseguido salvarse con cierta holgura en las últimas temporadas. Alcaraz empezó la temporada y Rubí la terminó sin que ninguno de los dos consiguiera hace funcionar a un equipo que esta vez sí gastó en verano (Trujillo, Mariño y Dyverson llegaron por unos 3,5 millones). Tampoco sirvió el derroche del mercado de invierno, y es que Rossi (sueldo alto) y Cuero (más de tres millones de traspaso) aportaron, pero no lo suficiente para un equipo que varios años

después jugaría en la categoría de plata del fútbol español tras no conseguir puntuar con regularidad durante toda la campaña. Con el Levante descendido, la penúltima jornada sirvió para certificar la permanencia del Granada, por lo que se viviría una última jornada de infarto donde Rayo, Sporting y Getafe lucharían por solo una plaza de salvación. Los conjuntos de Jemez y Abelardo jugaban en casa antes Levante y Villarreal respectivamente, mientras que el Geta jugaba en el campo del Betis. Ninguno de los rivales tenía nada juego, por lo que ganar era, a priori, más asequible. La derrota de los hombres de Esnaider y la victoria del Sporting frente al Villarreal supuso el descenso del Getafe y la salvación de los de Gijón, con el consiguiente descenso de un Rayo que pese a ganar al Levante no pudo salvar la categoría. Las situaciones de los dos descendidos fueron muy distintas. El Getafe, de la mano de Esnaider, volvió a soñar con la salvación tras llegar a la última jornada sumando ocho de los doce puntos que había en juego, cuando poco antes de la llegada del técnico argentino

parecía que el conjunto madrileño no llegaría vivo a las últimas jornadas. Jugadores como Pedro León o Pablo Sarabia fueron clave en las últimas victorias. El Rayo por su parte no cambió de entrenador y confió en que Jemez sacaría al equipo de los puestos de descenso, pero tampoco pudo ser.

Las situaciones de los dos descendidos fueron muy distintas El técnico andaluz fue fiel a su estilo durante toda la temporada, pero los numerosos fallos defensivos hicieron inútil la gran temporada realizadora de sus delanteros. Tampoco ayudó el bagaje con el que llegó a la última jornada, sumando únicamente un punto de los doce que había en juego y perdiendo los tres partidos anteriores a su duelo frente al Levante. Javi Guerra (12 goles), Jozabed (10 goles) y Miku (9 goles) golearon durante la temporada.

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MAYO

Nápoles, capital Higuaín

Xabi Esnaola | @xabiesnaola “En mi alineación hay diez buenos jugadores y el Pipita”. Maurizio Sarri lo vociferó desde el primer día: Higuaín debía ser para Nápoles el centro de su mundo, y para Gonzalo la ciudad napolitana la última plaza en la que debía desprenderse de su aliento derrotista. Ser uno de los más señalados tras la final de la Copa América ante Chile y errar el penalti decisivo que hubiera metido al Napoli en la Champions League fue un final fatal para un jugador siempre asociado con la desgracia. Para escudar su temor ante tales fantasmas el hábitat del argentino necesitaba de un ahuyentador muy particular que pudiera guiarle. Fue entonces cuando apareció Sarri. “Con el míster tuve un feeling inmediato. Me convenció de quedarme en el Napoli y se lo agradezco […] Sarri me ha mejorado: me ha dado tranquilidad, este año estoy mentalmente bien, fuera del campo he encontrado la serenidad y todo esto se refleja cuando estoy jugando en el campo”. Tras un inicio sin victorias, el equipo renegó del 4-3-1-2 (sistema que Sarri había empleado en el Empoli el año anterior) y recuperó el 4-3-3 siendo el Pipa la máxima referencia. Arropa-

do por un equilibrio de movimientos ofensivos (especial mención requiere la pareja Insigne-Hamsik o la complementariedad de José Callejón), el delantero argentino representaba el culmen de un sistema vistoso y muy bien organizado. La maquinaria colectiva no tardaría en reaccionar e Higuaín respondió alcanzando una media de goles inédita en Europa, lo que posibilitaría que en mayo pudiera romper la cifra de los 35 goles de Gunnar Nordhal (hasta entonces máxima anotación histórica registrada por un jugador en una sola temporada de Serie A). Fue en el último encuentro, ante el Frosinone, cuando con una tripletta consolaría con 36 dianas (18 de ellos fueron para abrir el marcador) a una grada que unos meses antes soñaba con el Scudetto. Sin embargo, incluso con un Higuaín imperial, para los partenopeos el ritmo competitivo de la Juventus fue inalcanzable. Gran parte de su rendimiento, tal y como explicaría su propio entrenador, se debía a la reconfiguración del uso eficiente de su energía. “Es un poco testarudo”, comentaba Sarri, “pero hay que saber cómo tratarle. Ayer tras

el primer tiempo [la cita es del postpartido del Atalanta-Napoli jugado en diciembre de 2015] estaba destrozado porque había desaprovechado dos ocasiones. Le dije que pensara solo en jugar al fútbol, porque él sabe hacerlo mejor que la mayoría. Si consigue calmarse el partido tendrá reservadas más oportunidades de gol para él”. Igualmente, el técnico napolitano también charló con el delantero para decirle “lo que pensaba de él como jugador”. “Le hablé sobre aspectos de su juego; derrama tanta voluntad que ésta termina siendo un factor contraproducente. Este año se está limitando a pensar en el juego. […] Incluso un campeón como él necesita a veces unos consejos para que sienta que alguien está a su lado”. No salió campeón como Maradona, pero Gonzalo se ganó la condición de Diego. Tal aseveración puede verificarse analizando la reacción de la hinchada el día que abandonó el sur para fichar por el equipo juventino. El día que Higuaín dejó de ser capital de Nápoles.

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Y además... Lucas Pérez bien vale una permanencia El Deportivo de la Coruña que tan buen fútbol desplegó en la primera vuelta no pudo aguantar el ritmo en la segunda. Por lo que sea, el equipo estaba completamente atascado. Pero por suerte tenían a Lucas Pérez. Un delantero diferente, con olfato, y sobre todo pasión por mantener a su equipo en Primera.

Ligas y Copas como cierre de temporada PSG y Juventus cerraron sus temporadas logrando ganar la Copa de Francia e Italia respectivamente. Eliminados ya de la Champions y con la Liga doméstica en sus bolsillos, los hombres de Blanc y Allegri doblegaron al Olympique Marsella y Milan para levantar un título más y conseguir el doblete.

Una Copa como despedida Llegaba Van Gaal y su Manchester United a la final de la FA Cup tras quedar eliminados de Europa y muy lejos del Leicester, campeón de la Premier. El técnico holandés, sin embargo, se marchó de Manchester con buen sabor de copa tras remontar y levantar el título copero ante el Crystal Palace.

El Benfica reina en Portugal Aunque el Sporting Portugal de su ex-técnico Jorge Jesús no se lo puso fácil, el Benfica volvió a conquistar la Primeira Liga y la Taça da Liga. Con hombres como Jonás, Mitroglou, Pizzi o Gaitán, el objetivo no podía ser menos. Los de Rui Vitoria consiguieron un doblete y Portugal les sigue perteneciendo.

Vuelve el Old Firm Tras varios años muy duros luchando en las categorías inferiores escocesas, el Rangers por fin volvió a la Premiership escocesa. El calvario había terminado. Y ahí le esperaba el Celtic FC, un equipo que acaba de conquistar su título liguero número cuarenta y siete, y está ansioso por volver a disputar su derbi contra ellos.

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“Messi está influyendo todavía más en los primeros pases y eso hace que los equipos tengan que buscarle más arriba, se estiren aún más, haya espacios entre líneas.” Alejandro Arroyo “Y Conte, en su oficio de sastre, recurrió al traje que mejor le han sentado a sus conjuntos: la defensa de tres centrales.” Miguel Quintana “Seguramente el contraataque de este Villarreal no tenga menos ritmo que el de Marcelino, simplemente tiene más toques pero a la misma velocidad, y en eso tiene todo que ver Manu Trigueros” Albert Moren “El pueblo necesitaba un referente. Se escribía lo que se escribía, se contaba lo que se contaba, se sentía lo que se sentía. Torres iba a debutar en Primera División con dieciocho años y con la responsabilidad de llevar a Europa a un recién ascendido.” Abel Rojas

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Ecos!del!Balón! Fútbol!en!estado!puro! ! !

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Junio

La Eurocopa de Francia 2016 echaba a rodar con emoción y tensión a partes iguales. El nuevo formato estaba en boca de todos y varios invitados inesperados se apuntaron a los octavos de final. Aunque visto el irregular nivel de los favoritos, el protagonista terminó siendo un delantero irlandés.


JUNIO

España - Italia: algo más que el final de una era

David De las Heras | @David_Heras No hay mejor manera de acabar una etapa que terminarla de la misma manera de la que empezó. Acabar siempre duele, los finales tristes no suelen gustar, y mucho menos si eso trae consigo despedidas. Es difícil aceptar el paso del tiempo, el fin de un ciclo. La naturaleza siempre acaba poniendo a cada uno en su lugar y a veces hay que renovarse o morir.

La dulce transición

Desde su llegada, Vicente Del Bosque decidió apostar por un estilo continuista con el trabajo de Luis Aragonés aportando la evolución necesaria para cada torneo. Así en el Mundial 2010 introdujo el doble pivote con Xabi Alonso y Busquets, en la Eurocopa 2012 apostó por Cesc como falso 9 y en el Mundial 2014 con Diego Costa como referencia ofensiva (la evolución que peor le salió). Precisamente, el fracaso en el Mundial 2014 marcó el principio del fin, Del Bosque se vio obligado a prescindir de su vieja

guardia tras el mal torneo. Jugadores como Fernando Torres, David Villa, Xabi Alonso o Xavi Hernández dejaron de ser convocados. Acto seguido comenzaba la denominada “dulce transición” para la Eurocopa 2016. Los Morata, Nolito, Carvajal o De Gea estaban llamados a protagonizar el cambio.

do había mutado en un combinado resultadista que se conformaba con ganar los partidos en vez de hacer disfrutar con su juego. Una derrota por 0-1 ante la débil Georgia en el último partido antes de viajar a Francia confirmaba lo peor en la cita francesa.

Se fue la ilusión

España en la Eurocopa fue de menos a más, un inicio salvado con gol de Piqué en los últimos minutos del partido sirvió para sumar los primeros tres puntos ante República Checa, pero no para conseguir acabar con las dudas de la afición sobre este híbrido de la España que nos hizo campeones y la nueva generación de futbolistas que acababan de irrumpir. El partido ante Turquía sirvió para creernos mejores de lo que éramos. Una brillante primera parte con un magistral Andrés Iniesta sirvió para cerrar un contundente 3-0 a favor del equipo de Vicente Del Bosque, la España que enamoró al mundo entero con 50

El escepticismo se apoderó de los aficionados a la Selección Española tras el Mundial de 2014, la Selección ya no tiraba tanto como antes. Tras ese Mundial, en el que España cayó goleada ante Holanda y fue incapaz ante Chile, el combinado nacional acumuló varias derrotas más en amistosos ante rivales de peso como Francia, Alemania u Holanda. En cuanto a los partidos oficiales, España se clasificó como primera de un grupo bastante asequible, con un susto en forma de derrota ante Eslovaquia y sin brillar demasiado. El equipo que mejor jugaba al fútbol del mun-

Un oasis en el desierto


su juego había vuelto y más efec- dejaban de vascular en las transitiva que nunca. O eso creíamos. ciones y generar siempre situaciones de dominio italiano y un De Croacia el principio del fin Rossi, experto en colocarse entre España se veía capaz de todo, Croa- los centrales y fortalecer el muro cia sin Modric ni Mandzukic pare- defensivo montado por Conte. cía inofensiva ante el nivel y ritmo En cuanto al poderío de juego vistos ante Turquía. Espa- ofensivo, Italia no tenía aquellos ña se veía sobrada, parecía que Del grandes delanteros letales que Bosque había dado con la tecla. marcaron épocas, en la Euroco Un gol tempranero de Mo- pa de 2016 jugaban con una de rata sirvió para abrir la lata y relajar esas parejas de polos opuestos: al equipo. España se veía ganadora, Pellé y Éder. Un dúo sacapuntas en octavos de final, por el lado fácil que contaba con la creatividad de del cuadro y sin demasiado sobre Giaccherini y los pases en largo de esfuerzo. Los goles de Kalinic y Pe- Bonucci como principales aliados. risic acabaron con la ilusión espa- A todo ello se le sumaba la ñola de una tacada. El 2-1 definitivo pasión de Antonio Conte, un moera algo más que la una remontada. tivador nato. Desde su debut en la España sería segunda de Eurocopa los italianos demostragrupo y tendría que medirse a ron de qué pasta estaban hechos, Italia, el rival más duro posible. derrotando con solvencia a la aparentemente temible Bélgica y a la El peor rival Suecia de Ibrahimovic, así se pudieSi hablamos de Italia, la tetracam- ron permitir el lujo de rotar para el peona del mundo, siempre nos tercer partido de la fase de grupos viene a le cabeza un equipo difícil y perder ante Irlanda con su clasifide derrotar. Tras unos años irreco- cación como primeros ya resuelta. nocibles, la azurri se rearmó con la llegada de Antonio Conte, el cual El muro inexpugnable recuperó el estilo clásico de la Italia. España salió con dudas ante ItaSu línea de tres centrales con callo lia, sin confianza y especulando. en esto del fútbol como Barzagli, El juego del equipo de VicenBonucci y Chiellini secundados te Del Bosque se mostró pobre y por Buffon generaban un entra- ramplón ante el trabajo táctico y mado defensivo difícil de penetrar. los automatismos que tenían los Más aún con dos carrileros que no chicos de Antonio Conte. España

no conseguía fluir y sus jugadores lo notaban, sus caras eran el espejo de lo que estaba pasando en el terreno de juego, el esquema de Conte estaba superando al equipo de Vicente Del Bosque. La lata la abrió Chiellini antes del descanso, el 1-0 al descanso no hacía justicia a la superioridad de Italia. La entrada de Aduriz y Lucas Vázquez fueron los últimos coletazos de España. El definitivo 2-0 de Pellé en el descuento puso punto y final a la etapa más triunfal de la Selección Española, en el mismo torneo y ante el mismo rival que empezó todo 8 años atrás.

Un nuevo impulso

La derrota ante Italia sirvió para que Vicente Del Bosque abandonara su etapa como seleccionador, la más exitosa de la historia del combinado español. más grande que fracasos. El encargado de sustituirle sería Julen Lopetegui, conocedor de buena parte de los jugadores de la generación llamada a marcar el nuevo presente de la Selección Española tras haberlos dirigido en la sub-21. Con Julen volvió la ilusión, y la ambición de rehacerse y conseguir que España vuelva a llegar a lo más alto del fútbol en el próximo Mundial de Rusia 2018.

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JUNIO

La Eurocopa de Islandia

Miguel Sanz | @MiguelSanz_ Conociendo a Islandia, un país que se encuentra en una isla que no suele ni quiere entrar en los mapas de Europa, y que, además cuenta con sólo 300000 habitantes que además, desde fuera, no se ven muy apasionados en los menesteres futbolísticos. Desde fuera, incidamos ahí. Desde fuera parecía muy improbable que la lógica no se impusiese, por mucho que realizasen una fase de grupos excelsa, ya hubiesen pasado por la respesca para acceder a un Mundial o gozasen de competitivísimas selecciones en sus categorías inferiores. Y Gudjhonsen. Los que no creyeron no fueron ingenuos o ignorantes, emplearon la lógica. El problema reside en que Islandia ha convivido con lo irracional desde su existencia sobre el siglo IX. Desde el punto de vista geológico, social y económico en ocasiones es complejo explicar que hayan pervivido tanto y tan bien (desde hace relativamente poco) en relación a su situación. Se independizaron de Dinamarca tras una especie de traición en la II Guerra Mundial, sobrevivieron ante los turcos, a una crisis… Y a una Eurocopa. Más allá de que les

guste el fútbol –que sí- o no, la sociedad islandesa es una sociedad enseñada a vivir partido a partido, empezando por asentarse en base al sector primario para en base a algo tan rudimentario constituir un país que hincha el pecho en base a sus desarrollados servicios e inversiones para proyectos futuros. Con una revolución y todo.

Islandia fue una de las revelaciones de la EURO

Con su sociedad descrita a grandes rasgos, nos es imposible no relacionarla con su exitosa Eurocopa, ante todo su actitud. Es importante hacer un parón en la actitud antes de pararse en aspectos puramente futbolísticos: los islandeses son las personas más agresivamente cerebrales que podamos encontrar. Son muy testarudos conforme a lo racional y en el fútbol tampoco fueron menos, empezando sus mejoras fubolísticas por algo básico como cubrir los potreros para acabar por ser el país con un mayor porcentaje de futbolistas de alto nivel por habitante que pareció saber más de fútbol que sus inventores. Todo ello fue

posible gracias a unos futbolistas que llegaron como auténticos caballos islandeses (únicos en el mundo) para forjarse futbolísticamente su hazaña en base a una transición ofensiva de escuela como el contraataque, donde dieron una lección en la organización de roles para ensachar el campo y encontrar un espacio para la más gloriosa de sus sagas. Sumando a ello la importancia de sus dos puntas en la presión, el orden en el centro del campo y su impetuosa defensa que se sabía ganadora en cada duelo directo. Todo ello bajo un equilibrado 4-42 y el amparo de dos técnicos: Lagerbäck y Hallgrímsson, en el que uno hablaba el idioma fútbol y el otro, igual o más importante, islandés. Hablar islandés no fue sólo emprender una actitud comunicativa, si no que se convirtió en una actitud competitiva en base a tal cultura. Y ahí, lo encontraron todo. No les regaléis vuestra historia, les dijeron, y no dieron ni las gracias. Ni un metro, ni una lágrima. Tras unos meses han convertido al escéptico en optimista y al agnóstico en creyente. Con todo ello y más, la saga continuará. 52


JUNIO

A las puertas del cielo

Wladimir Arteaga Gutiérrez | @SharkGutierrez Cuando se elige tocar las puertas del cielo, se intenta repasar su vida de manera vertiginosa y, al mismo tiempo, justificando todas las malas decisiones y sus consecuencias. Pase lo que pase, necesitamos parecer buenos, si de verdad se cree en un Dios y, por extensión, se necesita ir puro y libre de pecados a ese paraíso que tantas veces cantó Bob Dylan. La selección alemana de fútbol aún sigue buscando entrar en el olimpo de las deidades que dejan, para la historia, su legado en el fútbol. Cualquiera que repase el historial de la selección germana, jamás se le ocurriría decir no estuviese ya, por derecho propio, en los cielos balompédicos. Sin embargo, para hacer historia no cabe otra cosa en su cabeza sino su ambición. Generalmente esto No parece ser un pecado por el que haya que pedir absolución divina, más bien todo lo contrario. No obstante, sí que parece haber afectado a al equipo nacional teutón. Tras digerir la victoria en el Mundial de Brasil 2014, con la histórica goleada que sufrió Bra-

sil en Maracaná inclusive, Alemania caminó con paso firme y, al mismo tiempo, pisando algunos charcos en la fase de clasificación que le obligaron a pensar cómo extender su dominio en la Eurocopa francesa. Su grupo parecía, a priori, asequible: Ucrania, Irlanda del Norte y Polonia. Fueron estos últimos, ya que coincidieron con ellos en fase de clasificación, que germinó esas dudas que se fueron extrapolando al resto de los partidos. Pese a pasar como primera de grupo, mucha gente no dudaba que Alemania estuviese en semifinales, pero sí que ganase el campeonato. Francia, sin parecer más fuerte, tenía el factor ambiental de su parte y eso, en torneos de esta índole, siempre termina favoreciendo al que juega en casa. Antes de cruzarse en el camino galo, la selección se había impuesto -no sin problemas- a una Eslovaquia que sorprendió (junto a otros “outsiders como Islandia o Irlanda del Norte) por estar más allá de lo que se pensaban. Los galos, por su parte, solventaron bien sus encontros ante irlandeses e islandeses; con pocos

problemas los primeros, con algo más de duda en el segundo. Con ese papel de “malos” que siempre ha pertenecido a los alemanes, Francia eliminó a la sensación islandesa. Esperaba en semifinales ante una Alemania que, solo pudo eliminar a Italia desde el punto de penalti, en lo que se convirtió una venganza de la Eurocopa de 2012.

En un nuevo intento por conquistar la Eurocopa, Alemania llegó hasta las semifinales

En una clara venganza de lo que pasó en 1982, Alemania se quedó a las puertas del cielo glorioso que se reserva a los ganadores. No solo por el hecho de que se lesionasen piezas importantes que le restaron más de lo que sumaron, sino que Francia fue mejor. Otra vez más, Alemania tendrá que volver a esperar para igualar el ciclo español. Ese que, para nuestra gloria, ya entró a las puertas del paraíso de los recuerdos. 53


JUNIO

El Athletic de la certeza

Natalia Arroyo | @natarroyo Esta vez no iba a ser al final. Esta vez se iba a saber ya en las tres primeras jornadas si las urpas del león repartían zarpazos o apenas arañaban. El calendario de Liga reservó para el Athletic un inicio de campeonato durísimo, un reto contra Levante, Valencia y Barça que sirvió para medir las fuerzas de ese equipo que llevaba temporadas acumulando decepciones en el último suspiro, con títulos perdidos después de haberlos manoseado casi hasta el último minuto. Y el ‘nuevo’ Athletic de Joseba Aguirre respondió con un triunfo en terreno granota, otro en Lezama ante las che y un empate contra el vigente campeón. Pero no fue lo que sumó lo que vistió de seguridad al equipo, sino lo que no dejó escapar. A partir de ese arranque, el equipo encadenó una cadena de victorias que no paró hasta febrero, cuando el Levante le arrebató dos puntos con un empate. Poco después, pudo aguantarle también las prisas a un Barça que ya estaba en modo remontada, después de haberse dejado algunos puntos más por el camino. La primera derro-

ta –y la única que sufriría mientras estuviera el título en juego– se produjo en marzo, contra el Rayo. El Athletic iba lanzado. Decidido. Convencido. Había algo en el juego de las leonas que transpiraba certeza, como si algo en el ambiente, sobre todo en Lezama, supiera que esta vez podía ser la vencida. Tantos años después. Daba igual si al equipo, estructurado principalmente en un 4-2-3-1 que supo adaptar a cada escenario, se le pedía ese dominio tan absoluto de sus mejores días en casa, ese despliegue, ese aplastamiento, o si el guión le exigía agarrarse con las uñas a un marcador corto a golpe de fe defensiva.

tundencia en el área de Yulema Corres, máxima goleadora rojiblanca. El equipo tenía de todo. Tenía recursos por fuera, con las constantes Eunate Arraiza e Iraia Iturregi moviendo los hilos en los laterales, seguridad bajo palos con una firme Ainhoa Tirapu y argumentos creativos, a partir de los momentos de luz de la joven Maite Oroz, consolidada en la élite. El esfuerzo de Ainhoa Vicente Moraza, Maite Lizaso, Garazi Murua, y los extras que siempre dieron Eli Ibarra, Ainhoa Álvarez y, hasta que se lesionó en la rodilla, Nekane Díaz, permitieron al equipo competir en sus días más turbios. Los tuvo, pero siempre estuvo a la altura. Supo sufrir, supo golpear. No era el Athletic tierno El Athletic ganó la Liga de otros años, no era ese Athletic que daba treguas, que no sabía esnueve años después conder sus fisuras. No era el Athletic que se planteaba que algo pu Fue tumbando rivales con diera ir mal. Fue un Athletic que, goleadas en Lezama, arrastrado fiable, competitivo, supo ponerse por el empuje desde atrás de Irene de cara todos los partidos y decidió Paredes, la clarividencia de Vanesa cómo dejarlos morir, con sobrieGimbert en la base, la movilidad de dad. Sin lujos. Pero sin concesiones Erika Vázquez entre líneas y la con54


JUNIO

El regreso de Osasuna

Maite Jiménez | @maitejims Osasuna, contra todo pronóstico, se convirtió en el protagonista del mes de junio en Segunda División. Tras una agónica salvación en la última jornada de la temporada 2014/2015, el equipo afrontaba su segundo año en la categoría con el objetivo de crecer en base a la cantera y encontrar la regularidad necesaria en el juego y en los resultados. Después de evitar la desaparición, había que empezar de cero. El ascenso se programaba para el año 2020, cuando el club cumpliría 100 años de historia. Todo parecía encajar. Sin embargo, los de Enrique Martín Monreal echaron abajo cualquier teoría al convertirse en equipo de Primera División.

tuvo que mirar lejos. Al final, se clasificó gracias a un gol del Girona en Ponferrada en los últimos minutos. Con un triple empate entre Osasuna, Alcorcón y Zaragoza, con 64 puntos cada uno, el equipo rojillo ocupó la sexta plaza al tener mejores números. Así, los de Martín hicieron valer las más de treinta jornadas que se mantuvieron en puestos de promoción de ascenso.

con una euforia contenida. Querían celebrar un ascenso, pero a la vez se veía como una utopía. Un 3-1 en casa contra el Nàstic y un 2-3 en el partido de vuelta certificaron que el ‘’¿Y si…?’’ era una realidad. Osasuna, solvente y maduro, estaba a dos partidos de reencontrarse con Primera División. Y sin pausa hizo historia.

¿Y si ascendemos?

Con uno de los “inesperados” objetivos cumplidos, Osasuna se lo creyó más que nunca. El equipo venía jugando bien. A Martín le costó, pero al final dio con la clave en el centro del campo. Con Manuel de pivote y Torres y Merino –según La Osasuna quedó sexto Liga, el mejor jugador de Segunda y accedió al play-off de en junio- con mayor libertad, los rojillos ofrecieron el mejor fútbol ascenso de la temporada y tanto Nàstic El 4 de junio Osasuna cerró primero como Girona después, la tabla de equipos que jugarían el los rivales en la pelea por Primeplay-off. Aunque hizo sus deberes ra, sufrieron las consecuencias. con un 0-5 histórico en Oviedo, La afición vivió el play-off

Enrique Martín Monreal fue el principal artífice del éxito de su equipo

Osasuna venció 2-1 en El Sadar y 0-1 en Girona, y se convirtió en el primer equipo en ganar los cuatro partidos del playoff. Eran de Primera División. Mientras el técnico lloraba sobre el césped, Pamplona estallaba. Como cántico, un “es que yo sin ti, Enrique Martín, no sabría cómo subir; llévame a Primera, llévame a Primera”. Y el de Campanas obró, otra vez, el milagro. 55


JUNIO

Chile se corona Centenario

Pol Balletbò | @pol_balletbo Chile no había ganado nunca una Copa América. Hasta el 2015, seis veces había acogido la competición, pero jamás había levantado el trofeo. Es curioso que el momento en el que decidió hacerlo fue ante Leo Messi, el jugador más decisivo de la historia y el que había devuelto a Argentina a una final de Mundial casi treinta años después y a una final de Copa América desde que no lo hicieran en 1993. Primero con Sampaoli, luego con Pizzi. No le bastó una vez, sino que lo hizo una segunda, al año siguiente y cuando, al contrario que en 2015, todo apuntaba a que, ya sí, ‘La Pulga’ iba a coronar a los suyos. Pero la lotería de los penaltis volvió a decidir, con fallo suyo incluido. Pero si hace dos años fue Sampaoli el que tuvo que hacer que los suyos realizaran algunas de sus mejores performance de la historia, Pizzi solo necesitó una cosa, y no fue parar a Leo. El momento que vivía Leo Messi no era para plantearse nada nuevo contra él, pues era capaz de incidir en cualquier zona del campo

y una chispa de su calidad hubiese bastado para desmontar cualquier plan. Con un ojo siempre sobre él, Pizzi se centró en la otra casi mitad de Argentina, aquella que había congeniado con el jugador del FC Barcelona y el encargado de apoderarse de la zona de tres cuartos para liberar a Messi y que pudiera recibir en posiciones más avanzadas. Éver Banega fue el punto de mira de Chile, aquél al que privar del balón y así obligar a Leo a recibir en posiciones de centrocampista.

Chile y Argentina se enfrentaron nuevamente en una final de Copa América

A pesar de que Argentina llegó con asiduidad a las inmediaciones del área chilena, solo lo hizo en un porcentaje muy bajo con peligro real y la efectividad de la delantera albiceleste volvió a verse comprometida en una gran cita. Messi hizo lo que debía, sorteó rivales hasta que los mismos decidie-

ron que ya no debía mantenerse en pie y facilitó balones a un Higuaín desacertado tanto en el control como en la definición. Inquietaron a Chile, pero los de Pizzi siempre fueron los que marcaron el compás del encuentro, salvo en los ya citados chispazos de Leo. Incluso el breve espacio de tiempo en el que Argentina disfrutó de un hombre más en el campo, hasta la expulsión de Rojo, Chile fue capaz de racionar el balón en su campo y atacar los espacios que podía dejar la defensa rival. Y aunque apenas amenazó a Romero, en su condición de inferioridad ante la gran favorita logró alcanzar la tanda de penaltis. La historia acaba ahí, en los lanzamientos de once metros. Chile hizo historia, por segundo año consecutivo, y Argentina volvió a quedarse a las puertas. Aquél día, Messi fue Messi, pero Pizzi impidió que Banega apareciera y, justo en el momento posterior al de tomar la decisión, la suerte ya estaba echada. 56


Y además... La Eurocopa empieza al ritmo de Payet La temporada de Dimitri Payet en el West Ham merecía ese homenaje. No parar de producir y de brillar en un equipo sin muchos focos le tenía semi-escondido. Por eso tenía que ser él quien decidiera el partido inaugural para Francia, y por eso tenía que ser un golazo. Se retiró entre lágrimas. Sabía que lo había conseguido.

El héroe de Irlanda Sin llegar a disputar ni un sólo minuto en la Eurocopa, Will Grigg se convirtió en el jugador más famoso de la competición. La canción que se había ganado por su olfato goleador con el Wigan se hizo viral y su nombre recorrió el mundo entero. Fueras del equipo que fueras, querías que Will Grigg estuviera on fire.

El chándal de Europa El fútbol necesitaba un soplo de aire fresco como Gábor Király. Y suena paradójico, pero tenía que venir un portero de cuarenta años vestido de chándal, sacar la pelota entre las piernas y recordarnos que lo bonito del fútbol es divertirse con él. Disfrutarlo como Gábor. Un portero que ya es historia de la Eurocopa.

Hazard deja una exhibición para la historia de las Eurocopas Eden había perdido todo su brillo y llegó a la Eurocopa tras firmar una de sus peores temporadas como profesional. Sin embargo, cobijado con sus compatriotas, remontó el vuelo y cuajó un gran torneo, refrendado con una exhibición antológica frente a Hungría en la que derrochó fútbol por los cuatro costados.

El sueño de Segunda ya es una realidad Por fin lo han conseguido. UCAM Murcia, Cádiz CF, Sevilla Atlético y CF Reus Deportiu ya son equipos de Segunda División tras sus respectivas travesías en la categoría de bronce. Uno de los ascensos más complicados que existen ya que ni quedando primero de tu grupo lo puedes dar por hecho.

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PORQUE HAY VIDA MÁS ALLÁ DE LOS GRANDES… !

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Julio

Se acabaron las pesadillas. Portugal venció a Francia en la final con un gol de Éder en el descuento y consiguió por fin su primer gran título oficial. Un final muy coherente con el resto de la Eurocopa y que cedía el foco de atención al mercado de fichajes estival.


JULIO

Las lágrimas de la anfitriona

Vincent Far | @Postmoe Portugal se tomó su particular revancha con la Eurocopa doce años después de perderla y lo hizo de la manera más poética: vistiéndose de su verdugo en 2004, en una final sonada, y con su paladín, elemento central del drama de Lisboa, de capa caída. Los lusos, que con un Cristiano Ronaldo desfondado y un plantel de promesas en dilución, no tenían armas para competir desde la ortodoxia del fútbol de último grito, ganaron desde el único enfoque que les quedaba. Ganaron con Cristiano saliendo del campo en camilla. Como para romper un maleficio fundamental. La fortuna, por una vez, les sonrió. Tuvo que ser Fernando Santos, y no podía ser de otro modo. El paso por Grecia no debió ser casualidad, se trataría de seducir a los hados y rizar uno de esos rizos que tiene la historia. Tras llevar a la selección helena por la senda de la competitividad, siempre con un fútbol árido, Santos llegaba curtido y con bagaje a Francia 2016. Con una Seleçao desequilibrada, como siempre. Ese equipo tradicionalmente cojo en la delantera, y que chirría cuando juega para su héroe nacional, tanto que parece que los

demás se paren a mirar de dónde sale ese ruido a engranaje roto cada vez que se la pasan a Ronaldo. Después de unos tímidos partidos de concesión al fútbol que le exigimos a los equipos que no bancamos, Santos debió decirse a sí mismo que no valía la pena realizar el torneo al uso y volver a casa sin más. Aplicó el libreto que le había servido con Grecia y acabó ante Croacia con el hybris de Portugal, esa maldición nacida en torno a la necesidad de darle todo el protagonismo a los prodigios de la generosa cantera lusa. Así que, rompiendo la baraja a partir de las eliminatorias, Santos plantea una Eurocopa parca, en la que su equipo no dudará ─como a él le gusta tanto─ en retroceder hasta lo más profundo de su área para no encajar. La premisa estará siempre en ser un equipo más pesado que compacto, más impenetrable que reactivo. Toma como aliados el desgaste y el menor nivel medio que son habituales en una competición entre países; los explota. Y sobre esa base, pequeñas genialidades de entendido verdadero. El fútbol puede ser de los científicos, pero también de

artesanos más modestos: de mecánicos de ciclomotor. El chaval trae su vespino, el manitas cambia un par de piezas, aprieta aquí y allá; lo ha hecho otras veces. Fernando Santos juega con varias piezas, y chapucea tan bien con ellas que acaba compitiendo. Para todo lo demás, Pepe es la escoba que limpia de virutas el garaje. La primera tuerca es Nani, que lo ha hecho bien en el fútbol turco, pero que ya no es la eterna promesa y no entusiasma a nadie. El

Pepe es la escoba que limpia de virutas el garaje caboverdiano renace como delantero, no solo para marcar goles vitales para su equipo, sino para que se hable bien de él, tantas veces incomprendido. Nani demuestra que entiende de fútbol pese a todo. Las expectativas siempre magnificaron lo que no podía hacer y empequeñecieron los aspectos en los que brillaba. Muchos tuvieron que olvidarse de él para redescubrirlo, aunque la clave estuvo en que su entrenador no necesitara hacerlo. No es evidente reinterpretar a un jugador famoso en lo posicional: 60


hasta sus compañeros están condicionados por su aura mediática. Pero no está solo él. Bajo una red de tinta labrada por las pistolas de sus tatuadores se escondía el Quaresma de los -breves- viejos tiempos. Eso es mucho alboroto, y lo que era perfecto para Portugal, algo muy diferente a la media. Los lusos tuvieron la suerte de poder contar con un revulsivo que, por su poca ortodoxia, resultaba difícil de contrarrestar. Un tesoro para Fernando Santos, que lo usó para agitar, cambiar el contexto del partido y también para darle algo a un Cristiano post-Champions que físicamente pudiera aprovechar: centros medidos que rematar fuera de foco, mientras todos estuvieran frotándose los ojos ante el centrador y sus rabonas. Solucionado el renqueante ataque, faltaba el jugador que le diera sentido a un planteamiento de repliegue intenso. Cuando un equipo defiende siendo una muralla, pierde la capacidad de ser sutil y se desordena bruscamente. Si Portugal quería jugar a ser Gallowglass, necesitaba alguien con las piernas y el arrojo para trabajar defensivamente y luego, una vez recuperado el balón, capaz de soltarlo para que

alguien asumiera la conducción que llevara el ataque hasta el campo contrario.O incluso de lanzarse en estampida él mismo. En ese rol se coronó William Carvalho. Sin concesiones, Santos no se dejó seducir por el aura preciosista de los demás candidatos. Tanto Gomes como Renato Sanches aportaron,

La anfitriona caía derrotada ante un equipo rebelde pero nunca fueron pilares. Carvalho le daba la posibilidad de jugar con un mediocentro sin aristas, mucho más disciplinado y fiable que un André Gomes inconstante o los coletazos de la estrella en ciernes en la que se había fijado el Bayern. William Carvalho se mostró además muy aplicado. Al grandullón le sumó un compañero del Sporting: Adrian Silva. Como ocurre de forma recurrente en el fútbol de selecciones, el reparto de actores secundarios tomando protagonismo es una ola sobre la que sería estúpido e imprudente dejar de deslizarse. Jugar para una selección es un premio y muchas veces el cúlmen de una carrera. El entusiasmo del analista apostando por lo bonito solo puede contami-

nar las dinámicas profundas de un grupo de jugadores que han tenido que destacar para llegar ahí. En una selección no puede jugar más el que gusta que el que cumple. Pero la última pieza, la mejor, fue Éderzito António Macedo Lopes y lo que significaba su entrada en el campo. Condicionado Portugal por la lentitud relativa de sus puntas Ronaldo y Nani, la entrada de Éder era una aportación crítica que trascendía su calidad individual: el bisauguineano, siendo un portento, permitía que sus compañeros jugaran sobre él, sobre su cuerpo. La integración con las necesidades de la Seleçao era tremenda. Francia fue la incrédula víctima de su figura desgarbada. Umtiti no sabía cómo pararlo. Lloris besó el suelo derrotado por su disparo de antología, y el Stade de France enmudeció. La anfitriona caía derrotada ante un equipo rebelde, como hace doce años. Quién sabe si alguno de los galos lloró de corazón, como un niño, y quién sabe si tendrá que salir en camilla para pasar el gafe.

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JULIO

La Eurocopa de Griezmann...

Rafa Peinado | @peinado90 Francia llegaba a su Eurocopa sin sus dos mejores delanteros (Benzema y Gameiro) pero con Griezmann. Antoine, cada vez más consolidado como uno de los mejores jugadores del mundo, sería el referente de una selección que aunaría la juventud de los Pogba, Kanté, Coman o Martial con jugadores ya más consagrados como Lloris, Giroud, Matuidi, Evra o Sagna. Además habría que añadir una figura emergente, pese a rondar la treintena: Dimitri Payet. El jugador del West Ham fue el nombre propio del primer partido de la Eurocopa. Marcó un golazo en el descuento que daría los tres puntos a su selección, pero más allá del gol, su actuación fue memorable. Dimitri tiró del carro y lideró a una selección que no dejó buenas sensaciones ni en lo colectivo ni en lo individual. Tras este primer encuentro ganado por 2-1 a Rumania, Deschamps entregó las llaves del combinado francés a Payet. Griezmann y Pogba fueron los damnificados tras el primer partido y no partieron como titulares en la victoria por 2-0 ante Albania. Otra victoria con sufrimiento y que volvería a dejar al delantero del West

Ham como jugador destacado y goleador, esta vez secundado por un Griezmann que salió desde el banquillo para poner el 1-0 cuando se mascaba el empate. Francia estaba en la siguiente ronda como primera de grupo tras empatar a cero el último partido ante Suiza, pero dejaba muchas dudas. Los octavos de final enfrentaron a la selección gala con República de Irlanda. Brady adelantó al combinado irlandés a los dos minutos de juego, y Griezmann volvió a ser decisivo para los suyos, logrando esta vez un doblete para meter a su equipo en los cuartos de final.

Griezmann fue decisivo para Francia, siempre, hasta que llegó la final Ahora el rival volvería a ser otro de los en principio menos potentes, y por fin Francia tuvo un partido tranquilo. Islandia, una de las revelaciones del torneo, sucumbió ante los hombres de Deschamps, que a la hora de partido ganaba 5-1 con doblete de Giroud y goles de Pogba, Payet y nuevamente Griezmann. Solo dos partidos separa-

ban a Francia de ganar su Eurocopa, y el primer escollo sería la actual campeona del mundo, la Alemania de Low. Un partido igualado que volvió a decidir Griezmann con otro doblete que le situaba como héroe nacional. Uno en la primera parte y otro sobre el 70 ponían el 2-0 definitivo. La Francia de Deschamps, y Griezmann, ya estaban en Saint-Denis para jugar la final, donde esperaba la Portugal de Cristiano Ronaldo. Sin embargo, no fue ni el partido del delantero del Madrid ni el de la estrella del Atleti. Cristiano cayó lesionado a los pocos minutos de comenzar el juego, y Griezmann estuvo desaparecido. Sissoko, que se había hecho con la titularidad partidos atrás, fue el jugador más destacado de un choque que se decidió en la prórroga tras el 0-0 de los 90 minutos reglamentarios. Éder marcaría a 10 minutos del final de un torneo de selecciones que terminó de consagrar a Griezmann como uno de los mejores jugadores del mundo.

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JULIO

...y la de Gales

Albert Morén | @eumd No son pocas las historias de prominentes figuras a las que jugar en selecciones modestas aparta de las grandes citas. Algunos, al calor de una generación puntualmente preparada han logrado abanderar a los suyos, pero son muy pocos los que han alcanzado el hito con un protagonismo individual tan marcado como el que tuvo Gareth Bale en la gesta galesa durante la pasada Eurocopa de Francia. El delantero del Real Madrid, que ya en la fase de clasificación, con siete goles en diez partidos, había sido santo y seña del pasaporte logrado finalmente por parte de su selección, asumió a lo largo de la cita francesa un categórico papel de estandarte. Un rol relacionado tanto con la confianza de un grupo que junto a su estrella se sentía capaz de imposibles, como con la construcción a nivel futbolístico del combinado de Chris Coleman, un conjunto con la mirada puesta en su estrella pero no por ello dependiente de él en cuanto a orden, sentido y estructura. Un equipo por sí mismo, que incorporaba como suculento y determinante añadido a uno de los grandes nombres propios del campeonato.

Con actores principales como los centrales Chester, Williams y Davies, Joe Allen y Ramsey a modo de escalera en mediocampo o el inesperado Robson-Kanu en punta, el seleccionador dio forma a unos cimientos estables sobre los que Gareth pudiera moverse allá donde lo necesitara el juego sin que la organización se resintiera. Goleador en los tres partidos de la fase de grupos, ante Eslovaquia, Inglaterra y Rusia, desde la versatilidad que da un fútbol capaz de constar con

Muy pocos han logrado lo que Gareth Bale en la Eurocopa espacios, sin ellos o a balón parado, y una vez cruzado el umbral de la proeza reluciendo en la versión más centrocampista que hasta la fecha ha mostrado su carrera, Bale ejerció de interruptor y de contagio. De la llave del sistema y la victoria, y a la vez de la rampa a partir de la cual otros compañeros despegaran. Así, por ejemplo, en un primer momento y a la espera de un paso al frente de Aaron Ramsey que se hizo esperar, su progresivo acercamiento a la zona

de medios para ejercer de conector con la delantera impulsó tanto a un Joe Allen agigantado desde la base de la jugada como a un Robson-Kanu, fijo a partir de cuartos, que desde la hiperactividad en el frente de ataque ofreció por delante de su estrella la réplica necesaria. El delantero vivió su gran momento del torneo en los cuartos de final ante Bélgica, con una actuación de las que embellecen la trayectoria a los arrinconados, y que desde la superioridad sobre la zaga belga abrió las históricas puertas de la semifinal a la principiante Gales, en otra noche de determinante omnipresencia de Gareth Bale. Sólo la Portugal de Cristiano, la futura campeona, los despertó del sueño. Para cuando abrieron los ojos, los hombres de Coleman ya habían escrito una de las páginas más memorables en una Eurocopa. La historia de la inesperada debutante a la que sólo le quedó por cruzar la última puerta. No se la olvidará fácilmente.

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JULIO

Un verano en el Málaga

Enrique Montesano | @HenryHM_ Pocos equipos se han movido este verano para mejorar su plantilla mejor que el Málaga CF en la Liga española y, sin embargo, aún quedaba el 31 de agosto la sensación de que sería difícil superar las cotas que alcanzó el equipo en la 15-16. La razón, a la orilla del río Volga. Javi Gracia, el técnico que articuló sobre sus espaldas el proyecto post-euforia económica del equipo malaguista, puso rumbo a Rusia este verano para entrenar al Rubin Kazan. El Málaga perdía a su estrella, literalmente, porque esta vivía en su banquillo. Javi Gracia es una de esas delicias que nos va dejando nuestra liga por las que tanto merece seguirla cada temporada. Tras ascender al Almería, su trabajo táctico maravilló en Pamplona, pero sirvió de poco a la hora de salvar a Osasuna del descenso. En la siguiente temporada, el pamplonica saltaba la banca de Primera con un fútbol primoroso que situaría al Málaga 9º con (cito al twittero @ mwepu_ilunga para evitar ofensa) “una plantilla de cajeros de Mercadona”. Talentosos y malagueños cajeros, eso sí. Entiéndase la chanza para poner en valor su trabajo. Tras

la diáspora de jóvenes, Gracia volvió a obrar el milagro situando al Málaga 8º antes de emigrar a Rusia. Los mimbres, pues, que le quedan a Juande Ramos vienen a ser los mismos que los que tuvo Gracia, pero se hace complicado

El Málaga perdió a su estrella, Javi Gracia imaginar que puedan explotarse más de lo que lo hizo el navarro. Echando un vistazo a sus números se entiende pronto. 38 goles a favor, 35 en contra (equipo menos goleado tras ATM, FCB y RM) y 48 puntos. A partir de la consistencia defensiva construida sobre el Weligton-Albentosa + Camacho, el Málaga sacaba rédito de los goles que Charles y Cop marcaban pero no tenían. El talento de los Juanpi, Recio o Fornals ponía el resto. El núcleo triunfante, por tanto, seguía intacto a excepción de Albentosa y Cop. Y a eso se le unían tanto la explosión futbolística de Añor como un puñado de caras nuevas muy ilusionantes. Jony Rodríguez venía ser el hombre-gol-salvación del Sporting de Abelardo, una vía de ataque cons-

tante desde la banda en torno a la que erigir un sistema. Keko había sido la pausa y las gotas de calidad en el Eibar de Mendilibar, el contrapunto perfecto a la precipitación y el movimiento. Sólo estos dos nombres valdrían para elevar las miras del equipo, pero había más. Para cerrar la zaga llegaron Llorente, que venía de doctorarse en Vallecas con Jémez con sensaciones muy serias, y Bakary Koné, procedente de Lyon. Para acompañar a Charles en la delantera, más futuro que renombre con las figuras de Sandro Ramírez, Michael Santos y En-Nesyri. Desde luego, todos estos nombres tienen mucho más de potencial que de certeza, pero a nivel individual suponen un crecimiento para el techo del Málaga, si desde el banquillo se encuentra la tecla táctica que potencie bien las individualidades más decisivas o la fortaleza del equipo. Y ahí entra el papel de Juande. Ser capaz de emular lo que Javi Gracia hiciera con, como mucho, los mismos recursos. Pero haríamos mal en precipitarnos si le cuesta conseguirlo; pocos entrenadores hay que puedan presumir de haberlo hecho. 64


JULIO

Vuelta al trono tras más de 25 años

Jaume Naveira | @JaumeNaveira La Copa Libertadores 2016 fue una edición atípica: por una vez, ganó el equipo que más bonito jugaba. El Atlético Nacional de Reinaldo Rueda dominó de principio a fin la Copa Libertadores, siendo el mejor equipo de la fase de grupos -hizo historia no recibiendo ni un solo gol en la fase de grupos, primer equipo que lo consigue-, y dominando las eliminatorias, para las que se ganó el derecho de jugar la vuelta siempre en casa. Huracán, Rosario Central, Sao Paulo e Independiente del Valle fueron sus víctimas. Si hubiese que reducir la Libertadores de Atlético Nacional a dos jugadores, claramente habría que elegir a Alejandro Guerra y Miguel Borja. Guerra, comandando desde la mediapunta al campeón de la Libertadores. Borja, marcando cinco goles en las dos últimas rondas para darle la Libertadores a Atlético Nacional. Y ambos estuvieron flanqueados por grandes futbolistas como Marlos Moreno, Macnelly Torres, el doble pivote Alexander Mejía-Sebastián Pérez, Davinson Sánchez o el meta Franco Armani, por mencionar a algunos de sus principales exponentes. La principal nota de color

de la Libertadores fue Independiente del Valle, club ecuatoriano con sólo seis temporadas en primera y tres participaciones en Libertadores. IDV llegó a la final tras ser el primer equipo en la historia que elimina de la Copa a River Plate y a Boca Juniors el mismo año. Bryan Cabezas, en el primer equipo desde los 15 años (ahora tiene 20) se ganó el fichaje por el Atalanta y Arturo Mina fichó por River, aunque las grandes figuras fueron el portero Librado Azcona y el delantero José ‘tin’ Angulo, ahora sancionado por doping. Los grandes equipos argentinos y brasileños decepcionaron. River, que llegaba como vigente campeón, perdió en octavos ante el sorprendente Independiente del Valle. E igual de sonada o más fue la eliminación de Boca en semis ante el mismo rival. En el caso de los brasileños, Grêmio fue eliminado muy cómodamente por Rosario Central, mientras que Corinthians, campeón brasileño en 2015 y dirigido por el gran Tite, se quedó fuera de la Copa en octavos ante un enorme Nacional de Montevideo. Los uruguayos se mostraron de nuevo como un equipo realmen-

te aguerrido después de caer en la previa en 2015 y conseguir solo un punto en la fase de grupos de 2014. Y esto no fue todo. Tuvimos debutantes en la competición, como el River Plate de Montevideo, que llegó a la Copa con una de las propuestas de juego más ofensivas del campeonato charrúa y se plantó en la fase de grupos tras dejar en la cuneta a la U de Chile en la previa. También volvió a la Copa tras más de 30 años Cobresal, el equipo de los trabajadores de las minas de cobre que juega en pleno desierto de Atacama. Perdieron todos los partidos, pero tienen el honor (?) de haber recibido el gol de chilena del corintiano Marlone, nominado al Premio Puskás. En definitiva, una maravillosa edición de la Copa Libertadores, que será la última edición antes de un certamen de 2017 lleno de cambios: los mexicanos dejan de participar, los argentinos y los brasileños ven aumentados (todavía más) sus cupos y la Libertadores coincidirá en el tiempo con la Sudamericana. Son tiempos de cambio ante los que uno sólo desea algo: que no se pierda la esencia única de esta competición. 65


Y además... Quique Sánchez Flores no llega solo El Espanyol fue uno de los grandes protagonistas del mercado de fichajes. Empezando por el entrenador, como debe ser, la apuesta fue firme por el ex-técnico del Watford, y por supuesto no llegaba solo. José Manuel Jurado, Pablo Piatti, Javi Fuego, Diego López,... Grandes nombres para un prometedor proyecto.

El Betis invierte en fichajes buscando un modelo El club andaluz gastó mucho dinero en reforzar su plantilla para tratar, de la mano de Poyet, asentarse en primera división e intentar mirar a Europa. Un proyecto que lideró el uruguayo y al que llegaron fichajes de jugadores importantes como los casos de Sanabria, Nahuel, Jonas Martin, Felipe Gutiérrez, Durmisi o Mandi.

Cambio de rumbo y capitán en el PSG El PSG arriesgó en el pasado mercado y cambió de entrenador tras haber aunado títulos y buen fútbol de la mano de Blanc. Sin embargo, el club francés optó por un cambio de dirección en su asalto a la Champions fichando a Unai Emery y complaciéndole con Krychowiak, Meunier, Ben Arfa o Jesé.

China quiere aparecer en el mapa futbolístico No hay deporte como el fútbol, y así deben de pensar también en China. Es complicado de entender si no la cantidad de dinero que le están dedicando. Sus últimas grandes adquisiciones han sido el brasileño Hulk y el italiano Pellé. A golpe de talonario, pero China está obsesionado con jugar al mejor fútbol.

Francia sigue exhibiendo su cantera En el Europeo Sub-19 disputado este verano en Alemania, nadie fue mejor que la selección francesa. Holanda, Portugal o Italia fueron sólo algunos de los equipos que sufrieron su potencial, especialmente en ataque. Mbappé, Tousart, Augustin,… Todavía son desconocidos, pero en cuestión de tiempo centrarán las portadas.

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Agosto

Mes de portadas, rumores y contrarumores. La temporada 2016/17 echaba a rodar, pero hasta el Ăşltimo segundo de este mes es imposible pensar en otra cosa que no sea en los fichajes. Y si no, que se lo pregunten al Granada. Eso sĂ­, tras las pachangas de verano, volvĂ­a el deporte rey.


AGOSTO

Un mercado en continuo crecimiento

Javier Pérez | @ElCarrilDelOcho El mercado de fichajes estival del presente año volvió a estar marcado por los grandes movimientos. En un año en el que muchos directores deportivos han hecho muy bien su trabajo –al menos sobre el papel-, dos fueron los nombres que han roto el mercado con cifras desorbitadas. De hecho, ambos guardan una relación muy íntima al protagonizarlos el mismo equipo italiano. Pero grandes proyectos han establecido sus bases en este mercado de fichajes, y sería injusto centrar todas las miradas en las operaciones con más ceros en el cheque. Por ello, aunque empezaremos este recorrido de traspasos por los clubes más mediáticos, no faltarán tampoco aquellos movimientos más llamativos o ilusionantes. Empezando precisamente por el equipo que ha marcado el verano, la Juventus de Turín decidió que la oferta del Manchester United era lo suficientemente buena como para que Paul Pogba volviera a casa. Para el regreso del hijo pródigo necesitaron superar

el record del mercado, pero muchas negociaciones y 105 millones de euros después, el francés dejaba Italia para volver a Inglaterra. Y la Vecchia Signora no perdió el tiempo. Noventa de esos ciento cinco millones volaron a Nápoles para que Gonzalo Higuaín, el único jugador que tuvo la opción de arrebatarles el Scudetto la pasada campaña, recalara en sus filas. Junto con él, Miralem Pjanic, Marko Pjaca o Daniel Alves aterrizaron en el campeón italiano y perfeccionaron un equipo aspirante a todo.

Los fichajes de Pogba e Higuaín fueron los dos grandes `bombazos´

En cuanto al destino del fichaje más caro de la historia, el Manchester United fue otro de los equipos más activos en el mercado veraniego. José Mourinho regresó a los banquillos, y con él llegó una fuerte inversión por parte de la directiva para recuperar el juego y el estatus internacional de

los red devils. Eric Bailly fue el elegido para liderar la débil zaga de los diablos, Henrikh Mkhitaryan crearía en tres cuartos junto con Pogba, y arriba Zlatan Ibrahimovic haría el resto. Casi nada. Pero sus vecinos citizens no iban a ser menos, y desde hace unos meses ya tenían atada a su gran incorporación: Pep Guardiola. Podríamos dejarlo aquí y ya estaría claro el impacto de este mercado de fichajes en el Manchester City, pero cuando hay dinero no hay por qué parar la fiesta. Junto con el técnico catalán llegaron jóvenes promesas como John Stones, Leroy Sané o Gabriel Jesús, así como tres nombres más consolidados como Ilkay Gündogan, Claudio Bravo y Nolito. El poderío económico de la Premier League por fin creaba a sus dos mayores criaturas, que además compartirían ciudad. Otros grandes equipos también apostaron por estar muy activos en el mercado estival, como el FC Barcelona. En esta ocasión decidieron no irse muy lejos para 68


traer un fondo de armario de primerísimo nivel con nombres como André Gomes, Paco Alcacer o Samuel Umtiti. Algunos, como el Real Madrid, decidieron mantener su base y simplemente traer algún complemento en forma del regreso de Álvaro Morata. Y la gran mayoría, como el Bayern de Munich o el Atlético de Madrid, optaron por el término medio. Los primeros fueron previsores dejando atados a Mats Hummels y Renato Sanches a principios de este periodo, y los segundos tardaron más en traer a hombres como Kevin Gameiro y Nico Gaitán. Pero la segunda línea de equipos tampoco se quedó atrás, creando alguno de los proyectos más atractivos e ilusionantes por su propuesta. Un verano más, Monchi hizo magia para que la llegada del técnico Jorge Sampaoli fuese acompañada de jugadores de su perfil como Samir Nasri, Franco Vázquez o Ben Yedder. Sin alejarnos mucho de la ciudad andaluza, el Villarreal también deslumbró con las llegadas de Alexandre Pato, Roberto Soriano y Nicola Sansone, pese al brusco cambio de entrenador. Y esta vez sí, mucho más al norte, Dortmund protagonizó uno de los mercados más llamati-

vos de Europa apostando con decisión por el talento joven. Ousmane Dembélé, Emre Mor, Raphael Guerreiro, Sebastian Rode, Marc Bartra,… Una auténtica batería de jugadores con potencial, aderezados con el regreso al Signal Iduna Park del anteriormente exiliado Mario Götze, y su compañero campeón del mundo André Schürrle. Y tras haber mencionado los fichajes de Samir Nasri por el Sevilla y de Alexandre Pato por el Villarreal, es inevitable mencionar otros fichajes inesperados, que la gente suele calificar como random. Aunque de random no tienen nada. Probablemente, tú que estarás leyendo esto con meses de competición para saber cómo han funcionado lo sabrás mejor que nadie. A esta lista habría que añadir la llegada de Kevin-Prince Boateng a la UD Las Palmas, Ryan Babel al Deportivo de la Coruña y Mario Balotelli al OGC Niza. Puede ocurrir de todo, pero no les vaticino mal futuro. Repasando todos los nombres que han ido apareciendo a lo largo del artículo, hay que llegar a la conclusión de que las direcciones deportivas, sobre el papel, parecen haber sido más certeras que en otras ocasiones a la hora de ce-

rrar los fichajes. Y no sólo en clubes más bien mediáticos. Equipos como Málaga, Alavés o Middlesbrough también han protagonizado un mercado ilusionante en estos términos, incluyendo la llegada de sus respectivos técnicos. Porque el mercado de técnicos también ha experimentado un altísimo grado de movimiento. Unai Emery ha dejado su querida Sevilla para luchar por conquistar la Champions League con el PSG, Antonio Conte reconstruirá al irreconocible Chelsea actual, Carlo Ancelotti tomará el relevo de un Guardiola que ha ido a conquistar Inglaterra. Y así ha ocurrido con un amplio número de técnicos y equipos. Podríamos seguir con este artículo durante siglos y seguro que nos estaríamos dejando alguna llegada fundamental. El mercado nunca para, sino que de hecho crece año a año. Visto lo visto, quién sabe cuál será el traspaso récord dentro de cinco o diez años. Pero lo importante para nosotros no es esa cantidad, sino lo que nos hagan disfrutar cuando veamos a los nuevos proyectos echar a andar. Y con semejante materia prima, sin duda, todos darán que hablar.

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AGOSTO

La Supercopa de Europa

Miguel Sanz | @MiguelSanz Las competiciones de clubes que se deciden en los meses previos a la llegada del invierno suelen tener un mayor poder de decisión sobre las vitrinas que sobre el césped debido al tiempo que transcurre entre el principio y fin de una temporada. Partiendo de esta base, también cabe comentar que todos los profesionales quieren ganar y mostrarse competitivos. Todavía más en una Supercopa de Europa disputada por dos magos en los menesteres europeos como Real Madrid y Sevilla. Con Real Madrid y Sevilla sobre el campo la percepción de un encuentro en un escenario europeo cambia conforme a los demás mortales. Cambia debido a que son clubes que históricamente han mostrado su mejor versión o su versión más competitiva en Europa, como así lo muestran sus logros. En la Supercopa disputada en Trondheim no fue menos, porque ayudados del ventajismo que otorga el tiempo podemos afirmar sin pillarnos los dedos que ambos han dado continuidad a los rasgos característicos que mostraron en Noruega. Quizá sea mera mística literaria, pero a día de hoy es

así y una de las pocas opciones racionales para explicar tal continuidad pasa por otorgarles a ambas entidades la mística que merecen, más allá de aspectos tácticos.

Sergio Ramos volvió a ser decisivo en una final

El Real Madrid llegaba tras una temporada convulsa pero reconocible en Concha Espina como campeón de Europa tras vencer en los penaltis al Atlético de Madrid, al que han apeado terroríficamente en dos ocasiones consecutivas de la gloria. El Sevilla llegaba tras vencer en la UEFA Europa League a un mítico Liverpool en otro encuentro mayestático, pero sin Unai Emery. Con tanto misticismo, ambos parecían llegar a Noruega al límite espiritual que conllevaba un bajón irremediable en las prestaciones de ambos conjuntos, como es lógico en agosto. Tuvo rasgos de partido de agosto como los tuvo de encuentro de diciembre, donde ambos siguen la senda futbolística que parecieron trazar el mismo 9 de agosto de 2016.

El Real Madrid volvió a mostrar que tal fiabilidad futbolística se sostiene por sinergias entre estructura e individualidades, sin decantarnos ni por una, ni por otra. La prueba irrefutable se encuentra en que el Real jugó con 7 cambios con respecto a la final de Milán para acabar mostrando el mismo dominio táctico y de ambas áreas que ya caracteriza al ciclo de Zidane en Madrid. Sin contar (aunque deberíamos) con Sergio Ramos y Carvajal, que son un punto y aparte. El Sevilla pasaba de las manos de un vasco a las de un chileno, menos habituadas al frío y soledad de Europa -también de Noruega-. Con ello y una derrota quizá achacable a que todavía residían lagunas competitivas, el Sevilla ya amagaba las aristas del ya fortalecido proyecto de Sampaoli: salida de balón, vocación ofensiva y una presión como base de ataque y defensa como defensa y ataque. Lo mejor que sacaron ambos conjuntos de la final, más allá de si levantaron la copa o no, fue que, a día de hoy, las cosas no sólo no han cambiado, si no que han mejorado. 70


AGOSTO

Leo Messi en dos noches de verano

Àlex Honrubia | @AlexHonrubia_ Sol, calor y playa. Nada demasiado diferente en un día veraniego, pero lo era: los aficionados al fútbol tenían una cita especial esa noche. Algunos caminando aún en chanclas, dejando atrás al fútbol en su versión de selecciones o de giras de pretemporada, que no terminan de satisfacer el apetito de uno tras semanas sin vibrar con su equipo. La Supercopa de España estaba en juego. ¿Los aspirantes? Dos equipos acostumbrados a vivir en la gloria los últimos años: FC Barcelona y Sevilla CF. La Supercopa mantuvo un guion similar hasta el primer gol en ambos encuentros. Con 0-0 en la ida, el Sevilla arremetió con intensidad y eficacia, cerrando notablemente espacios en el centro del campo, a la casi inoperativa salida de balón culé, que no logró hilar varios pases seguidos hasta finales del primer tiempo en el Sánchez Pizjuán. Aunque no les hizo falta para avisar del peligro que traían con espacios por delante, cuando conseguían superar la presión o sorprender al contraataque, en un primer tiempo marcado por las lesiones -de Iniesta y Mathieu- y los continuos cambios de dueño del balón.

El Sevilla llevaba peligro desde las bandas e incomodaba constantemente al Barcelona, que aprovechó el desgaste físico sevillista para recuperar pase a pase la batuta del encuentro. Tras la lesión de Escudero el equipo de Sampaoli pasó a jugar en un 3-52 y fruto del cansancio, su presión redujo en intensidad y efectividad y el Barcelona no tardó en encontrar espacios y ocasiones de gol. O a inventarlas, como el 0-1 en el 54’, que pareció noquear al Sevilla. El equipo de Luis Enrique tomó el mando con el balón y cuando el club hispalense pareció despertar y buscar el empate, apareció Messi y un acertado Munir para dejarlo todo en un 0-2. Casi definitivo.

El FC Barcelona logró su duodécima Supercopa de España

En el Camp Nou, el reto para Sampaoli y sus hombres era mayúsculo, demasiado grande: enfrente tenían a Leo Messi y un 0-2 a remontar. Pero lo intentaron, jugando con tres centrales desde el inicio y siguiendo un plan similar al de la ida, aún más intenso. Sin

embargo, tras poner en aprietos a Bravo en los primeros cinco minutos con dos ocasiones claras de gol, Messi se sacudió la arena de los pies y decidió que la Supercopa ya conocía a su vencedor antes de sobrepasar los diez minutos: pared con André Gomes, asistencia a Arda y 1-0 (3-0 en el global). Desapareció la presión intensa de la ida en el Sevilla y el penalti que detuvo Bravo a Iborra con 1-0 en el marcador terminó de quebrar el sueño de la remontada. Estaba todo decidido. El Barça encontró pronto la comodidad; y a un fino Arda Turan, que sacó de su chistera una deliciosa vaselina para poner el 2-0. Diez minutos después, marcó Messi de cabeza; una nueva versión de Leo Messi, más centrocampista, ¿mejor? Simplemente lo volvió a hacer. Por si se nos había podido olvidar lo divertido del fútbol tras tanto baño en la playa, el futbolista argentino apareció, nos deleitó y ganó su primer título con el brazalete de capitán en su brazo mientras, al terminar, nos dejaba con ganas de más y al Barça, con una nueva Supercopa de España en sus vitrinas. 71


AGOSTO

El reto del Leganés de Asier Garitano

Roque Arambarri | @RoqueArambarri El estreno del CD Leganés en Pri- todo ello, su técnico y líder del promera División no pudo ser mejor. yecto, Garitano interpretó que su El tanto que Víctor Díaz anotó en “Lega”, a pesar de ser debutante en el debut liguero de su equipo en la élite, no debía perder un ápice ese Balaídos ante el Celta no sólo sig- sello de identidad tan característico nificó los tres primeros puntos de que les había llevado a lo más alto. la historia del conjunto pepinero Para tratar de ser un equien la Liga Santander, sino que esa po muy competitivo y prolongar su victoria ante el cuadro de Beriz- sueño de permanecer un año más zo hizo ver a los de Asier Garita- en la Liga, el CD Leganés comenzó no que su presencia en la máxima a trabajar con el mismo bloque que categoría del fútbol español esta- hizo realidad el sueño de toda una ba lejos de ser algo testimonial o ciudad. No hubo muchos cambios. anecdótico. Estaban entre los me- La columna vertebral compuesta jores para competir, y lo quisie- por Serantes, Mantovani, Gabriel ron demostrar desde el principio. Pires o Alexander Szymanowski no varió apenas, y Asier GaritaEn su inicio liguero, el no buscó perfeccionar al conjunto pepinero a nivel táctico. Ser flexiLeganés no conoció la ble desde ese punto de vista, utiliderrota zando diferentes sistemas con más La excelente temporada o menos defensas, fue algo clave que el Leganés firmó en la 2015/16 para que el “Lega” no perdiese en —quedó segundo tras el Deportivo el mes de agosto al encadenar una Alavés— le permitió al conjunto victoria muy valiosa y un empamadrileño ascender a Primera con te —ante el Atlético de Madrid una serie de recursos limitados, de Diego Pablo Simeone (0-0)—. pero que le bastaron para superar a El Leganés aceptó las carencias que clubes de una mayor entidad en la tenía como equipo y poco a poco siempre complicada Segunda Divi- se fue transformando en un cuasón. Nadie les regaló nada, el mé- dro experto en provocar errores en rito fue todo suyo. Y consciente de el rival, y se comenzó a aprovechar

de los mismos para marcar las diferencias dentro de sus encuentros. La organización defensiva del equipo dirigido por el entrenador vasco le dio una consistencia a los suyos que hizo que no encajasen ningún gol en las dos primeras jornadas de la Liga Santander. Mientras que con balón, los argumentos ofensivos que manejó Garitano se tradujeron en puntos y en buenas sensaciones.

El objetivo de Garitano es construir un equipo competitivo

La calidad de Gabriel en la zona de ¾ de campo, unido al desborde Szymanowski o el trabajo incansable del delantero español Miguel Ángel Guerrero —uno de los fichajes del verano— dieron mucho empaque a la propuesta futbolística de un CD Leganés que desde las primeras jornadas ligueras no sintió el vértigo que cualquier equipo debutante puede sentir en los primeros encuentros. Sin nada que perder y mucho que ganar, Asier Garitano se enfrenta el reto de mantener al conjunto pepinero en Primera. 72


AGOSTO

El Manchester United en agosto: ¿Cimentando un aspirante a campeón?

Fran Fuentes | @FuentesDeFutbol Llegó agosto y el nuevo proyecto del Manchester United olía a nuevo lo miraras por donde lo miraras. Un gran desembolso y las llegadas de jugadores mediáticos como Zlatan Ibrahimovic y Paul Pogba destilaban grandeza. Dos estrellas para devolver a los Red Devils al lugar que ocupaba –aunque no lo parezca- no hace tantos años, cuando Sir Alex Ferguson ostentaba el tridente de poder que blande el demonio de su escudo. El mismo tridente que se le otorgó a José Mourinho desde la familia Glazer. Su despido del Chelsea, aún reciente, no ensombreció su dilatada trayectoria, y los aficionados recibieron con ilusión y orgullo el nombramiento del técnico de Sétubal. A nivel mediático el boom no se hizo esperar: unos miraban con curiosidad al proyecto, y otros de reojo a su enfrentamiento con Pep Guardiola, el técnico del equipo de la otra mitad de Manchester, el cual se emplazó pronto con un amistoso en julio, pero que fue aplazado por las lluvias. Sin embargo, no solo del marketing viven los clubes. El rendimiento deportivo es lo primordial, y a las incorporaciones de Paul y

Zlatan se sumaron las de Henrik Mkhitaryan para aportar talento y verticalidad a la línea de mediapuntas, y Éric Bailly llegaría para apuntalar una defensa que pedía un refuerzo de calidad desde hacía varios años. De hecho, el central africano acabaría siendo nombrado Mejor Jugador del Equipo en el mes de agosto. El armenio tuvo una suerte diferente, pues jugó los tres partidos de ese mes entrando desde el banquillo, y luego fue desapareciendo de las convocatorias.

Mourinho empezó con las ideas claras

La Premier League empezaría, y Mou apostaría por su sempiterno 1-4-2-3-1, con Fellaini y Ander Herrera en la base, Martial y Mata en los costados y Rooney detrás de Ibrahimovic. Este esquema se mantendría estable, y con él se ganaron todos los partidos de agosto. Sin embargo, las derrotas llegarían en septiembre y el entrenador portugués acabaría rectificando. En ese 1-4-2-3-1 Fellaini ejercía de pivote, pero aportaba poco más que juego aéreo. Con balón nunca generaba ventajas, y en defensa

siempre estaba mal ubicado y llegaba tarde a las ayudas defensivas. A Pogba, que al volver de vacaciones se ubicó en el pivote izquierdo, le costaba más llegar al área desde ahí, y acabó pisándose con Rooney. La zona de influencia favorita del francés, a pesar de partir preferiblemente desde el interior izquierdo, es la frontal del área. Y ni Rooney estaba haciendo méritos para ocuparla como mediapunta en lo asociativo ni su mezcla con Ibra parecía estar beneficiando a ninguno de los dos ni, por ende, al equipo. Este 1-4-2-3-1 demostró ser muy frágil en la transición defensiva, pues ni los centrales se colocaban a la altura adecuada ni Fellaini ofrecía soluciones en defensa. Solo Bailly salvaba los muebles con exuberantes heroicidades defensivas. El Manchester United se partía en dos bloques muy diferenciados, y el trabajo y los ajustes que José Mourinho ha realizado posteriormente han ido enfocados a revocar esta circunstancia. De lo que no hay duda es de que el mancuniano es un proyecto a medio plazo, así que cabe preguntarse: ¿en qué términos hablaremos del Manchester United el año que viene por estas fechas? 73


AGOSTO

Brasil por fin es de Oro

Javier Pérez | @ElCarrilDelOcho El 5 de agosto todo el mundo miraba a Río de Janeiro. Una nueva edición de los Juegos Olímpicos estaba siendo inaugurada y una constelación de estrellas encabezada por Michael Phelps, Usain Bolt o Simone Biles se disponía a brillar con luz propia en los días siguientes. Todos olían a oro. Lo traían desde casa y sólo parecía importar cuántos conseguirían, en plural. Pero otro grupo de hombres les quería acompañar para acabar con una maldición histórica. Un país que presume de ser el mejor del mundo en el deporte rey, y que pese a ello no poseía una sola medalla olímpica de oro. Se trata de Brasil, y para cuando el pebetero iluminó al mundo ya habían sufrido su primer tropiezo. Con las particularidades reglamentarias que tienen los equipos de fútbol en este torneo, Brasil se presentaba ante sus aficionados con un equipo capitaneado por sus tres hombres por encima de los veintitrés años: el portero Weverton, Renato Augusto y su capitán, Neymar Jr. Cierto es que parece difícil hablar del fútbol como deporte

rey en un contexto olímpico, pero especialidades al margen, los anfitriones eran uno de los dos mejores conjuntos del torneo junto con Alemania. Entre sus jóvenes componentes tenían la suerte de contar con la velocidad de Felipe Anderson, la inteligencia de Rafinha o la jerarquía de Marquinhos. Y sobre todo, a este equipo se le reconocía su candidatura al Oro Olímpico por los dos atacantes de idéntico nombre que acompañaban al diez arriba. Gabriel Jesús y Gabriel Barbosa derrochaban calidad pese a su pronta edad. Y con esos mimbres afrontarían su cita con la historia.

Neymar Jr decidió en los penaltis Los dos primeros encuentros demostraron a la pentacampeona por qué los Juegos Olímpicos estaban hechos de otra pasta. Incomprensiblemente, tanto Sudáfrica como Irak fueron rocas lo suficientemente sólidas como para dejar a los anfitriones sin marcar y hacerles sumar sólo dos puntos de

seis posibles. La frustración crecía y el Oro parecía cada vez más lejano, pero por suerte el equipo se enchufó a tiempo para derrotar por 0-4 a Dinamarca y acceder a los cuartos de final. Una vez en las eliminatorias, Neymar dejó de ser sólo jerárquico para ser también decisivo y abrió la cuenta en los tres partidos que disputaron. El tridente que formó junto con Gabriel Jesús y Gabriel Barbosa fue mejorando progresivamente y el fútbol comenzaba a fluir. Pero mención especial merece la defensa, que tan sólo recibió un gol en contra en todo el torneo. Gol que llegó en la propia final, a cargo de Maximilian Meyer, y que llevó al país al borde del infarto en la tanda de penaltis. Pero el destino, cuando quiere, es caprichoso. Por eso el balón decisivo estuvo en las botas de su capitán. Por eso el número diez se disponía a tirar el penalti vencedor. Neymar no falló, y la pentacampeona mundial del fútbol conseguía por primera vez su correspondiente título olímpico. En su casa, Brasil rompió la maldición y se colgó el Oro. 74


Y además... Dejar los deberes para el último día El mercado de fichajes de verano termina el último día a las 23:59:59, y de ese hecho puede dar buena cuenta el Granada CF. Hasta cinco fueron los jugadores que llegaron el último día del mercado al conjunto andaluz. Un gesto que fue criticado por muchos, aunque no lo será si finalmente consiguen sus objetivos.

Zlatan ya decide títulos en Manchester La Community Shield daba comienzo al fútbol británico tras el verano, enfrentando al flamante campeón de Liga frente al nuevo proyecto de José Mourinho. Finalmente el portugués se llevaría el título gracias a un gol de Ibrahimović, aunque el Leicester de Rainieri no se lo puso nada fácil.

Philippe Coutinho para liderar al Liverpool Si alguien todavía dudaba de la capacidad del brasileño para jugar al fútbol, ya puede respirar. Coutinho parece dispuesto a ser el jugador diferencial del equipo de Jurgen Klopp, y este mes comenzó a demostrarlo con un doblete frente al Arsenal de Wenger. Con continuidad, puede ser su año.

La Champions League cierra listas No es fácil jugarte toda la temporada en agosto, pero así ocurre en los equipos que juegan previa de Champions. Por eso en Manchester, Mónaco, Ámsterdam u Oporto están de enhorabuena. La competición reina ya no admite más candidatos, y sus equipos lucharán junto a Madrid o Bayern por conquistarla.

Claude Puel tras los fichajes No es fácil llegar a un equipo como técnico y ver cómo se llevan a quienes podrían ser tus tres pilares. Pero el técnico francés quería hacer olvidar a Mané, Wanyama y Pellé, y junto con fichajes como Boufal, Höjbjerg o Redmond estaba convencido de que lo conseguiría.

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A ellos y a todos nuestros compaĂąeros por su compromiso y su magnĂ­fica labor, simplemente: ! ! ! !

GRACIAS

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Septiembre

Las ligas habían empezado revolucionadas, sobre todo en España. La UD Las Palmas era imparable, el Alavés empató en el Calderón y venció en el Camp Nou, y al final hasta cinco equipos presentaban sus candidaturas al título. Para el espectador neutral, la temporada no podía haber empezado mejor.


SEPTIEMBRE

Un mes rojiblanco

Abel Rojas | @ecosdelbalon El mes de septiembre perteneció al Club Atlético de Madrid. Tras un mercado de fichajes que presagiaba un posible cambio de estilo y un inicio de temporada marcado por resultados conflictivos -saldó con un par de empates las dos primeras jornadas, disputadas contra dos recién ascendidos a la Liga Santander-, encaraba un calendario muy complicado según la teoría y lo resolvió con nota sobresaliente. En sus compromisos más delicados, obtuvo un empate en el Camp Nou y una victoria ante el FC Bayern Múnich en el Vicente Calderón. El mismo resultado, la victoria, que cosechó en los otros cuatro partidos que disputó, incluyendo la goleada por 0-4 contra el siempre complicado RC Celta del Toto Berizzo. En cualquier caso, valorando la trayectoria previa del proyecto de Diego Pablo de Simeone al frente del club colchonero, tan formidable racha podía causar admiración pero no sorpresa. Es decir, siempre hay que ponderar una muestra de poderío objetivo tan firme como la que protagonizó el Atlético de Madrid, pero al estar ya considerado entre los equipos más poderosos del planeta, entra-

ba dentro de lo posible y no por ello iba a convertirse en una moda. Sin embargo, acabó constituyéndose como tal, y el motivo residió en que, por primera vez desde el comienzo del ciclo, España y Europa se sentaban delante de la pantalla con el babero puesto para disfrutar del juego de los pupilos del Cholo. El fútbol del sub-campeón de la Champions había dado un vuelco total que se traducía en exhibiciones ofensivas olvidadas en la orilla del Manzanares. El nombre propio de la evolución fue Antoine Griezmann. El futbolista francés, después de firmar una temporada 2015/16 que le colocaba entre los candidatos al Balón de Oro por su dominio en las dos competiciones más importantes del año (la Liga de Campeones y la Eurocopa de Naciones), reaccionó como suelen hacerlo los talentos más relevantes: potenciando más si cabe su fútbol a partir de la confianza extra adquirida. Su entrenador descubrió su hambre de crecimiento y lo preparado que estaba para saciarla y empezó a modificar su sistema ofensivo en pos de que su estrella multiplicase tanto su participación en el juego

como el número de decisiones, con y sin balón, que a iba a deber tomar a lo largo de los encuentros. De repente, Griezmann iba a transformarse, Leo Messi aparte, en el hombre con mayor peso en cualquier modelo de juego de cualquier grande del continente. Todo lo que hacía el Atlético de Madrid sobre el rectángulo guardaba relación con sus pies… y con su cerebro. Entre los ajustes tácticos que propuso Simeone destacaron

Griezmann iba a transformarse en el hombre del momento los que hallaron como instigadoras las figuras de Koke Resurrección y Yannick Carrasco. Podría apuntarse que Koke Resurrección comandó la revolución técnica. Abandonó su posición de interior izquierdo, se retrasó 25 metros y se paró a la altura del capitán Gabi Fernández componiendo con este un doble pivote de características distintas a las que hasta entonces había puesto en liza el técnico argentino. Al ocupar la base de la jugada, la presencia de Koke no sólo pasó a ser muchísimo más pronunciada, sino que también se 78


adelantó en el tiempo. Comenzó a pesar mucho antes en las jugadas, antes de que nadie las hubiera condicionado con ninguna decisión, de tal modo que pudo ser él quien dotase con su sello la posesión del Atlético de Madrid. Ese sello se caracterizaba por un extra de pausa en la zona donde no se suele ser presionado y, sobre todo, por una calidad para el pase vertical, el que bate líneas y daña a los contrarios, de la que el equipo nunca había dispuesto en sus versiones pasadas. Si había una ventaja creada por delante de la línea del balón por algún gran desmarque de un atacante rojiblanco, Koke convertía el esférico en un aguijón y se lo clavaba al contrario en la yugular. Y a fe que existían esos desmarques dañinos. Entre otras cosas, porque, en la pizarra, se daba pie a que surgiesen. Si Koke Resurección comandó la revolución técnica, sería Yannick Carrasco quien liderara la táctica. El súper habilidoso futbolista belga, goleador y revulsivo estrella en la gran Final de San Siro, irrumpió con fuerza en los esquemas de Simeone estableciendo una gran diferencia con respecto a la etapa en la que el propio Koke y

Saúl eran los ocupantes de la penúltima línea colchonera: por vez primera, el sistema que parecía básico en el Atlético de Madrid disponía de un extremo orientado al regate puro y duro. Además, en este mes de septiembre, Carrasco promedió posiciones muy externas, muy abiertas, muy pegadas a la banda, determinando una suerte de mini-juego de posición que ataba, como mínimo, al lateral derecho del adversario privándole de su concurso en la batalla por el carril central. Yannick Carrasco se antojaba el creador de espacios en ataque posicional que el Atlético nunca había tenido justo en el momento en el que el ataque posicional se estaba convirtiendo en la fase más relevante de su fútbol.

pelota y actuaba, mostraba una finura técnica y una intencionalidad en todo lo que hacía que derivó en esa máquina ofensiva que aparentaba marcar goles en el momento que se lo proponía. Pero como cualquier cambio propuesto en el fútbol de élite, y este lo era y muy acentuado, el futuro de la apuesta dependería de los resultados. Porque todo tiene pros y contras, y si bien el ataque era maravilloso, la defensa en campo propio, por la pérdida de un mediocentro nato y un interior más táctico, se estaba resintiendo de manera muy clara.

Como todo cambio, el futuro de la apuesta dependería de los resultado Y Antoine Griezmann, como se anunció, fue el principal beneficiado. Él ocupó con maestría los huecos fabricados por el extremo y él recibió con precisión los pases interiores emitidos desde atrás por el nuevo pivote izquierdo del sistema. Y una vez controlaba la

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SEPTIEMBRE

Setién, Roque Mesa y Las Palmas

Miguel Quintana | @migquintana Septiembre fue el mes de su confirmación. La UD Las Palmas, un conjunto que había ascendido a Primera División presentando muchas dudas y solo una certeza, la calidad técnica de toda su plantilla, había cristalizado de forma definitiva en un equipo que partía de dicha calidad para ser todo lo que uno pueda pedir a un colectivo: orden, equilibrio, creatividad, pragmatismo, versatilidad y competitividad. Su nacimiento nos pillo de imprevisto a todos salvo a una persona, Quique Setién. El técnico gallego explicó desde el primer día que la de la UD no había sido su primera oferta para entrenar en Primera, pero que para repetir lo que ya había hecho en Lugo necesita confiar en el proyecto. Necesitaba saber que la plantilla que iba a dirigir podía darle todo lo que él necesitaba como entrenador. Y la plantilla canaria era una absoluta garantía en este sentido. Tenía finura, calidad, creatividad, magia… Lo tenía todo, pero a la vez no tenía nada porque, pese a los esfuerzos de Paco Herrera, al final no dejaban de ser una serie de notas que, sin orden ni concierto, rara vez sonaban melódicas. Es de-

cir, que en la competición que más prima la solidez coral, la UD era el conjunto más débil y disperso. Se decía que esto era por su carácter canario. Que los Castellano, Mesa, Viera, Momo, Gómez o Aythami nunca iban a poder alcanzar su techo porque les faltaba competitividad. Aunque nadie dudaba de su talento, siempre había un ‘pero’. Pero Quique Setién no tenía ni peros ni dudas. Confiaba en que la calidad de todos estos futbolistas podía ser articulada de la forma más natural posible para ellos: a través de la pelota. Había que ordenarlos, juntarlos y equilibrarlos, por supuesto, pero siempre en torno al balón. Y, por ende, tenían que jugar los jugadores que mejor relación que tuviesen con él. Así surgió la idea de Roque Mesa como mediocentro, Vicente Gómez como interior con vuelo, Viera y Tana como doble mediapunta… Así surgió Las Palmas. El caso es que su gran rush final en la temporada 2015/2016 podía parecer fruto de una simple buena racha. Fruto de un gran momento de inspiración. De la dinámica. O de lo que fuese. Por eso la UD de Quique Se-

tién iba a tener que confirmarlo al inicio de nuevo curso, y además iba a tener que hacerlo con dos contrataciones que sonaban extrañas, las de Kevin Prince Boateng y Marko Livaja. Y así lo hizo. Mostrando su mejor mejor fútbol asociativo, dejando combinaciones brutales ante Valencia, Sevilla o Villarreal, la UD demostró que Quique Setién tenía razón. Que la calidad podía tener un enfoque global que la protegiese y potenciase a través del trabajo colectivo. Pero la cosa no quedó ahí, partido a partido, encuentro a encuentro, Las Palmas fue ganando registros en defensa, alternativas en salida o vértigo al contragolpe a partir, también, de sus nuevos fichajes. Incluso en las derrotas, el canario se ha confirmado como un equipo muy completo capaz de adaptarse y competir a cualquier contexto. Porque en septiembre, el mes de su confirmación, la UD Las Palmas de Setién sólo pudo sumar 4 de 12 puntos. La cuestión es que esto si fue fruto de la falta de acierto puntual o de la mala dinámica, y no todo lo anterior. La UD Las Palmas es real. 80


SEPTIEMBRE

Obligado a recuperar el brillo

Montse García | @montse_garcia El fracaso en el Mundial de Brasil y la desalentadora actuación en la Eurocopa de Francia pusieron fin al ciclo de Del Bosque al frente de la selección española. De esta forma, se daba por terminada una etapa plagada de éxitos que podría no repetirse. Había llegado el momento de elegir al técnico encargado de hacer realidad la regeneración que devuelva a España el status conseguido entre 2008 y 2012. Julen Lopetegui era el hombre de confianza para hacerse con el cargo. Su paso por las categorías inferiores le convertían en idóneo para desempeñar la labor encomendada. Más allá de haber dirigido en paralelo a los cachorros de la selección mientras la absoluta triunfaba, ha sido el entrenador del FC Porto durante dos temporadas. Su incorporación al panorama portugués supuso una revolución en la forma de entender el fútbol. Sin embargo, su metodología y filosofía no terminaron de cuajar y el proyecto finalizó antes de lo deseado. Su experiencia al frente de las categorías inferiores le servirá al confeccionar las diferentes convocatorias. Parte de aquellos internacionales, ahora han alcanzado la madurez para asumir su rol en la absoluta. De hecho, es posible que se nutra de ellos a la hora de cons-

truir el bloque que dé sentido a una nueva etapa halagüeña. Entre los males que se le achacaban a su predecesor destacaba no haber sabido hacer una regeneración efectiva, necesaria para dotar de una nueva identidad competitiva y ganadora a un grupo talentoso. Atrás quedan los tiempos en los que Barça y selección entraban en simbiosis futbolística. Lopetegui debe impregnarse de las principales corrientes europeas pero sin perder el sello de identidad español. Saber qué tiene en mente el nuevo seleccionador quedó al descubierto con su primera lista. Resultó inevitable trasladarle el debate sobre la portería. No sólo sorprendió que prescindiera de Casillas, a quien llevó al Porto para que fuera su guardameta de referencia, sino porque recuperó a quien parecía haberse despedido de las internacionalidades. La presencia de Reina devuelve el rol del futbolista experimentado que se integra en el grupo para aportar sabiduría y psicología. Una prolongación del técnico en el vestuario que ofrezca garantías cuando deba contar con él para rendir en el césped. Más allá de Iker, a quien no le ha cerrado la puerta pero ha apostado por De Gea como su portero titular, hubo ocho ausencias más respec-

to al bloque que Vicente compuso para la Eurocopa. Así, Sergio Rico, Juanfran, Bellerín, Bruno y Aduriz se quedaban en casa para dar paso a caras nuevas como las de Marco Asensio o Saúl Ñíguez. Entre los regresos destacó la llamada a Diego Costa tras un buen inicio de campaña, así como Javi Martínez, Carvajal o Sergi Roberto. Las pruebas serán inevitables hasta dar con el núcleo de futbolistas sobre los que construir un proyecto que deberá explotar en Rusia 2018. De lo que no hay dudas es que Lopetegui analizará minuciosamente el estado de cada jugador y no sólo contará con aquellos que estén a pleno rendimiento en sus respectivos equipos sino que dará prioridad a quienes jueguen al nivel más alto como sucede con Bartra o Azpilicueta. En este contexto, las plazas para ejercer de nueve se reducen y jugadores como Morata, Nolito Aspas tendrán más opciones respecto a quien contaba con el beneplácito del anterior seleccionador: Alcácer. El periplo de Lopetegui acaba de comenzar e internacionales y seleccionador deberán compenetrarse para formar el equipo perfecto que nos haga campeones de nuevo. 81


SEPTIEMBRE

Las piezas de Wenger

Paco Mariscal | @MariscalPakillo Arsene Wenger ha conseguido darle la estabilidad necesaria al Arsenal tanto en juego como en números firmando un mes de septiembre rozando la perfección. Con un once titular consolidado, atrás quedaron los momentos de tantas probaturas que el técnico francés siempre ha gustado hacer en los comienzos de campeonato, el equipo ha llenado de ilusión este comienzo de año porque pacere que a este nivel si son claros candidatos a todo.

Dos movimientos han sido claves para entender el porqué del alto rendimiento Uno ha sido la llegada de Skodran Mustafi, el central alemán le ha aportado fiabilidad y jerarquía a una zaga muy mermada tanto por las lesiones como por el bajo rendimiento de Mertesacker o Koscielny en cursos pasados. Con el defensa ex Valencia el Arsenal ha encontrado un jugador necesario para poder sostener el consabido engranaje ofensivo del equipo. El otro cambio que ha su-

frido el equipo ha sido la nueva posición de Alexis Sánchez. Wenger a pesar de el fichaje de Lucas Pérez y su confianza en Olivier Giroud ha decidido colocar al chileno cómo única referencia arriba. A diferencia de la opinión popular Alexis ha demostrado que su nuevo rol le ha beneficiado tanto a él como al funcionamiento colectivo. El permanente dinamismo y la colección de movimientos le permiten a la línea de 3/4 disfrutar de multitud de líneas de pase así como poder atacar los espacios que el chileno genera.

los hemos visto estar agusto cediendo el balón para salir en transiciones rápidas, transiciones que con piezas como Walcott -en un momento dulce- , Iwobi o el propio Alexis adquieren coherencia justificando así que en ocasiones este Arsenal no sea tan dominador. Precisamente en el curso en el al menos desde el papel se presenta con mayor número de candidatos a pelear la Premier League el Arsenal esta ofreciéndonos su versión más fiable y positiva de la última década. El desembarco de los Conte, Guardiola, Puel...etc parece Wenger dio confianza a que ha despertado la lúcidez de un Arsene Wenger que en su vigésimo Giroud cumpleaños como entrenador gun Si un modelo de juego a ner ha abierto por fin el abanico de destacado en el Emirates ha sido el posibilidades que tiene a su alcance. de ser protagonista del juego e intentar manejar los partidos dando igual el escenario o contexto. Este año parece que Wenger ha dado su brazo a torcer y le ha añadido más registros a un equipo que por la calidad y polivalencia de su plantilla les permite manejarse bien en diferentes hábitats. Ahora los de Londres además de alcanzar altas cotas de posesión y proponer también 82


SEPTIEMBRE

El regreso de ‘El Glorioso’

Roque Arambarri | @RoqueArambarri El Deportivo Alavés tardó diez años en ascender de nuevo a Primera División. Tras consumar su descenso en la temporada 2005/06, al conjunto albiazul le tocó reinventarse, y lo hizo saboreando las mieles del triunfo y del fracaso, pues en ese lapso de tiempo alejado de la élite del fútbol español, el Alavés llegó a descender hasta la Segunda División B para, posteriormente, renacer de sus cenizas y asentarse en la categoría de plata hasta oficializar su regreso a la Liga Santander. Y aunque Pepe Bordalás fue el técnico que llevó de nuevo a lo más alto al equipo vitoriano, el destino le privó de la oportunidad de seguir entrenado ahí y en su lugar llegó Mauricio Pellegrino. El contexto al que tuvo que hacer frente el entrenador argentino no fue nada fácil, si tenemos en cuenta cómo fue su aterrizaje en la capital alavesa. Porque en su periplo entrenando en su Argentina natal a equipos como Estudiantes o Independiente, Pellegrino creció y se formó aún más como técnico. Ya no era el del Valencia. Pero con su fichaje, la plantilla del Deportivo Alavés que ascendió, sufrió una

profunda transformación hasta el punto de que el club babazorro firmó 18 nuevos futbolistas para volver a competir en Primera. Sin embargo, el Alavés de Mauricio Pellegino, en lugar de ver un problema en esto último, utilizó la situación para diseñar un conjunto a su imagen y semejanza. En pleno verano de 2016 jugadores y cuerpo técnico apenas se conocían, y por ello exprimió al máximo a su plantilla hasta conformar un Deportivo Alavés que arrancó la Liga realmente bien, siendo una de las principales revelaciones. Seis puntos en sus cuatro primeros encuentros —con victoria en el Camp Nou incluido— certificaron su regreso.

El 4-4-2 y el 5-4-1 le sirvieron a Pellegrino Con el objetivo de construir un Alavés que rindiese a corto plazo, cuanto antes, su entrenador ideó una hoja de ruta en la que pretendió armar un bloque muy sólido desde la defensa, es decir, de atrás hacia adelante. Y lo que entendió fue que los suyos debían es-

conder sus defectos para tratar de potenciar al máximo sus virtudes. Tanto el 4-4-2 como el 5-41 le sirvieron a Pellegrino para plasmar lo que quería en el terreno de juego. Defender bien la frontal del área a través de un repliegue intensivo que sus futbolistas ejecutaron a la perfección, permitió al Alavés sumar puntos e ir encadenando varios encuentros sin conocer la sensación amarga que deja cualquier tipo de derrota en un vestuario. La irrupción en la Liga de algunos jóvenes talentos como Marcos Llorente, Théo Hernández o Fernando Pachecho, entre otros, llevaron al césped lo que su técnico tanto les demandaba para empezar a dibujar el primer Deportivo Alavés de Mauricio Pellegrino. La presencia del canterano del Real Madrid —que se destapó como un gran recuperador— en la medular representa todo lo que quiere su entrenador, al mismo ritmo que las cabalgadas de Théo hacen del conjunto vitoriano un equipo efectivo al contragolpe. El Glorioso parece que volvió para quedarse.

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Y además... Al son de Roque Mesa Las Palmas de Setién comenzó la nueva temporada al mismo ritmo que la anterior, ganando, brillando y rondando la parte alta de la clasificación. Todo ello bajo la batuta de Roque Mesa, quien jugó a un nivel superlativo e hizo jugar a su equipo desde la sala de máquinas, rozando incluso la convocatoria con la Selección.

Marcos Llorente empieza con buena letra El joven mediocentro brilló en Segunda B y lo hace de igual forma en Primera, en el Alavés. El canterano blanco empezó fuerte, exhibiéndose en el Camp Nou y dando muestras del fútbol que lleva dentro. Juega como un mediocentro veterano pero apenas tiene 21 años. Presente y futuro para el Madrid y la Selección.

Roberto Soriano, natural de Villarreal Pese al carrusel de emociones que vivió el pueblo de Castellón con la salida de Marcelino, en septiembre Fran Escribá parece haber recuperado al equipo, y gran parte de culpa es de Roberto Soriano. Un jugador con las habilidades precisas para brillar en Villarreal, que hasta en el nombre parece un canterano más.

Guardiola cayó de pie en Manchester Pep Guardiola empezó con buen pie en el City. Su estreno en Manchester fue brillante, y es que el técnico español inició su proyecto ganando sus seis primeros partidos, consiguiendo así 18 puntos para liderar la Premier League. Además, Pep venció al United de Mourinho en el derbi de Manchester.

Joshua Kimmich sigue creciendo El joven jugador alemán ha sumado otra virtud a su repertorio. Por supuesto, decimos jugador porque encuadrarlo en una posición sería insuficiente. Pero ahora, con su recién adquirido acento goleador, podría probar hasta de delantero. Una joya de recurso para Carlo Ancelotti.

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Octubre

Con los equipos ya mejor compenetrados, los equipos empiezan a diseñar sus propias tendencias y no son pocos los que sorprenden a los aficionados. Por arriba destacaban proyectos jóvenes como el Milán o el RB Leizpig, pero por abajo también destac�� alguno como el Valencia, para su desgracia.


OCTUBRE

Un Sevilla muy competitivo

Alejandro Sierra | @ASierraPalma La salida de Unai Emery y la de algunos de los pesos pesados de la plantilla (Banega, Krychowiak, Gameiro o Coke) pusieron en jaque un proyecto de más de 3 años con un saldo de 3 Europa Leagues consecutivas y alguna final de Copa en el camino. Monchi, con una planificación preparada desde hace meses, tuvo que hacer un trabajo exprés para reconstruirla. Les dio las llaves a Jorge Sampaoli y a Juan Manuel Lillo y sometió su trabajo, quizás por primera vez en sus muchos años de Director Deportivo, a la idea de juego de un entrenador. Llegaron Luciano Vietto, Franco Vázquez, Ganso, Kiyotake, Sarabia o Nasri (más Correa, Mercado o Ben Yedder), todos ellos con la técnica como hilo conductor, el pase como vehículo para encaminar relaciones. El Sevilla venía de unos meses de dudas en el juego. La idea estaba sobre la mesa, los resultados llegaban pero al equipo le costaba encontrarse a sí mismo. Hay estilos

más complejos que otros, y llevarlos a la práctica precisa de un espacio competitivo que el aficionado tiene que ser capaz de digerir, y aceptar. La sensación podía encaminar a la indefinición, pero la realidad describía un trabajo inmaculado en la búsqueda de la estructura. Ya lo dijo Lillo: “estamos trabajando estructuralmente para poder echar mano de ello coyunturalmente”. Y en octubre ha empezado a recogerse el fruto de ese trabajo silencioso que supone crear estructuras. El equipo de Jorge Sampaoli comenzó a cimentarse en una línea de 3 defensas muy marcada, con Mercado, Pareja y Rami. Pareja ofreciendo salida en corto/largo, Rami conducciones doblando el carril y Mercado contundencia e intensidad en el choque. N´Zonzi tenía que bajar menos y el Sevilla encontró la superioridad posicional (y numérica) que llenó de matices una salida de balón que parecía atascada. Nasri como director de los espacios que se generan desde atrás, asumiendo una cuo-

ta de balón altísima, participando en todos lados y activando el pie de todos, y Escudero y Mariano como firmes acompañantes en los costados, ofreciendo amplitud y trabajo con balón a los dos mejores conductores, Franco Vázquez y Vitolo. En punta, Luciano Vietto, cayendo a los costados para que la segunda línea del Sevilla se encontrase de cara a portería. La victoria ante el Alavés, en el comienzo del mes, fue la primera piedra de toque de un nuevo Sevilla. El equipo llegaba más por empuje que por capacidad para juntarse y combinar rápido, pero iba avanzando en la idea. Cada vez se veían más cosas, entre las que destacaban un trabajo colectivo para potenciar la figura de sus dos mejores futbolistas, Nasri y Vitolo. Dos semanas después llegó la primera victoria lejos del Ramón Sánchez-Pizjuán (más de 500 días sin hacerlo) frente al Leganés de Garitano. Y en ese partido comenzó a asentarse el comportamiento interior de los laterales sevillistas. 86


Tanto Escudero como Mariano se ofrecían por dentro. Vietto lateralizaba su posición, el Mudo quedaba de 9 y Vitolo abría el campo por el perfil izquierdo. Eso generó espacios por dentro para las conducciones de los laterales y así llegaron 2 de los 3 goles del equipo sevillista. Seguían existiendo problemas combinativos pero el equipo generaba otras soluciones.

El Sevilla venció al Atlético de Madrid en octubre

En esa misma semana el Sevilla se enfrentó al Dinamo de Zagreb, que estrenaba entrenador en la máxima competición continental, Ivaylo Petev, ex seleccionador de Bulgaria. El equipo de Petev planteó un repliegue muy bajo con 10 hombres en la corona del área y Soudani más suelto para cazar alguna contra. El Sevilla se enfrentaba al repliegue más intenso de la temporada. Necesidad de tomar la iniciativa y poco espacio para correr. Al Sevilla le costó profundizar, porque el ritmo de circulación era lento y nadie conseguía superar líneas de presión con el pase. Ganó en una combinación

brillante por banda derecha, con Vietto cayendo al costado para sacar un defensa, Mariano entrando por banda y Nasri ocupando la posición de Vietto en carrera. Y el 23 de octubre recibía en Nervión a uno de los mejores equipos del mundo. El rival de más nivel de la temporada -a excepción de las supercopas-, inmejorables para medir la evolución real. El once de gala, a lomos del 1-3-3-3-1, frente al ultracompetitivo equipo de Diego Pablo Simeone. El Sevilla tuvo la pelota todo el partido, pero en la primera mitad el Atlético de Madrid consiguió dominar la mayoría de las situaciones y generó más sensación de peligro. Las constantes pérdidas de balón en salida –vuelta a los viejos problemas- metieron al Atlético en campo sevillista. Sin embargo, a poco que el Sevilla se asentó con balón y dejó de regalar errores, la claridad de Nasri permitió al Sevilla ordenarse en campo rival. Sergio Escudero volvió a regalarle el espacio a Vitolo, Mariano castigó la zona de Filipe Luis, y Vietto manejó a la perfección cada apoyo, hasta el punto de que sacó a la defensa de zona y filtró un pase en una arrancada

memorable de N´Zonzi. El Sevilla se colocó 1-0 con todo merecimiento y sometió al Atlético a un dominio que bien pudo acercar algún gol más. Faltó contundencia, un mal que parece arrastrar el Sevilla de la presente temporada. El último partido del mes fue ante el Sporting. El Sevilla seguía confirmando su evolución y las sinergias no paraban de surgir. El balón conectaba a todos y las ocasiones llegaban en cascada, el problema volvió a ser la contundencia. En un equipo por el que han pasado Kanoute, Luis Fabiano, Negredo, Bacca o Gameiro en los últimos 10 años, Vietto y Ben Yedder, saben a poco por su relación con el gol. Pese a las numerosas y valiosas aportaciones que puedan hacer en otros campos que están directamente relacionados con la portería contraria y con producir oportunidades al resto. El Sevilla cerró el mes con un empate ante el Sporting que supo a muy poco, pero las valoraciones traspasaron los resultados. El equipo consiguió ordenar sus ideas y los primeros síntomas de trabajo colectivo vieron la luz. Las señas de identidad están claras, solo falta seguir en el proceso. Esto promete.

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OCTUBRE

Crecer en la derrota

Vincent Far | @Postmoe Un equipo va mal, pierde, ficha y vende, pierde un poco más y la presión aumenta. La marea se lleva al míster de turno y entonces llega otro técnico, con otras ideas, y cuajan los nuevos fichajes, y empieza otro ciclo. El ciclo será más o menos corto, más o menos exitoso, pero lo habitual es que se salga del pozo y se recuperen los resultados habituales al menos por un tiempo. El Valencia es uno de esos raros candidatos, tozudos, a cargarse una de las grandes leyes del fútbol profesional, sobre la que se asientan no pocas planificaciones deportivas exitosas. En la ciudad del Turia se quiere romper con lo inmutable, con el alimento emocional de la historia de los equipos. El Valencia pierde siempre.

Prandelli llegó para intentar revertir la situación del Valencia Más allá de la base futbolística del equipo, que ha sido fluctuante y es ciertamente mejorable y más allá del trabajo de los variados perfiles técnicos que han ocupado la banqueta che, quizá haya que

centrarse en aquel denominador común que podría explicar buena parte de sus tropiezos: se trata de un grupo de futbolistas que, cuando salta al verde, juega a un fútbol muy poco pragmático. No importa el dibujo táctico sobre el terreno de juego, que al final solo entrega matices. El equipo aborda noviembre encadenando fallos de concepto, pérdidas estúpidas, acumulando posesión estéril, elaborando jugadas interminables sin un objetivo claro. Cuando se tiene gol y la defensa aguanta, esa falta de ideas claras pasa desapercibida incluso a ojos de muchos rivales. En cambio, cuando se carece de punch, la Liga es una cruel amante. Y no perdona, y siempre exige. Cesare Prandelli tiene la virtud del buen gusto, atesora experiencias de mucho valor, y cuenta con el prestigio que muchas veces exige la endogamia del circuito profesional para conectar con un banquillo. Prandelli tiene mucho de lo que querría siempre un aficionado en un entrenador. Su principal defecto, en el corto plazo de su nuevo equipo, es que quizá no sea el técnico más pragmático. Y es

que, para aspirar a encadenar resultados positivos, el Valencia debería ser simple y rígido en sus ideas. La receta de interino de Voro resultó efectiva éste y otros años por ese motivo: los equipos rotos suelen beneficiarse de una reformulación simplificada de lo básico. Un ABC sobre el que recuperar sensaciones. Con Prandelli, el sistema y el juego como ética son el centro del discurso. Desde esa narrativa del juego no se le pueden negar al jugador ciertas frivolidades, que serán importantes en el futuro. Con crueldad metódica, que se ha cocido en los años de crisis, los rivales de media tabla hurgan en las heridas de esa contradicción, presionan a Parejo, insisten en las debilidades de ambos laterales; urden la contra sabiendo que el desajuste defensivo aparecerá. Los rivales que viven arriba se limitan a jugarle al Valencia sin presión añadida, porque saben que marcarán. Por eso a los blanquinegres solo les queda crecer desde la derrota. Al partido siguiente, hacerlo un poco mejor. Y evitando mirar el precipicio de Segunda División. Tremendo reto. 88


OCTUBRE

Otoño de confirmación

Wladimir Arteaga Gutiérrez | @SharkGutierrez Octubre es uno de esos meses donde “todo comienza a funcionar” de manera rutinaria. Ese periodo de consolidación que implica hacerlo todo bien, despacio y con buena letra. “Sin prisa, pero sin pausa” en pocas palabras. Sin embargo, y muy al contrario de lo que cupiera esperar, el RB Leipzig ha puesto la directa a su equipo de fútbol, así como Verstappen lo hace con el monoplaza austriaco de fórmula uno. Hasenhüttl ha puesto los puntos sobre las diéresis y ha conformado a un equipo con directrices muy claras: velocidad, vértigo y precisión. Sobre la base de un equipo bien trabajado en fase defensa-ataque, los “toros rojos” han encontrado un buen balance entre las cuatro fases de juego. No les importa ser directos, mientras batan líneas de pase, incluso si quién ejecuta el pase es su portero- Sane que más adelante, encontrando acomodo (e incomodando a su vez a sus enemigos) a Yussouf Poulsen, al que muchos le han empezado a denominar “el heredero de Patrick Kluivert”: un delantero que se mueve mucho, que genera espacios, cae mucho a bandas, juega

muy bien de espaldas para habilitar a sus compañeros y, además, suele tener una efectividad alta en lo que a convertir ocasiones de gol se refiere. Entre medias, el técnico austriaco ha diseñado un equipo tan fiable que le ha dado legitimidad y credibilidad a tener en cuenta para el resto de la temporada. Nombres como Naby Keita, Willi Orban, Diego Demme, Domonik Kaiser, Emil Forsberg o Timo Werner comienzan a resonar con mucho eco lejos del Red Bull Arena.

El RB Leipzig se adaptó muy bien a la Bundesliga El RB Leipzig ha dado una dinámica fresca y sorprendente a lo que venía siendo una normalidad en la Bundesliga del último lustro: el dominio hegemónico del Bayern en la competición doméstica. Ese paso por delante que dio Heynckes en su último año, como Pep Guardiola en los tres siguientes, se ha visto eclipsado por el surgimiento de un rival que, a pesar de suscitar rechazo y odio en toda la comunidad futbolera

del país teutón, está avanzando con la mirada fija en el horizonte, pies en tierra e identidad definid, unos resultados que han dejado de ser sorprendentes: victoria ante el Dortmund o Wolfsburgo o puntos robados en campo muy complicados como el RheinEnergie Arena de Colonia o el Borussia Park de Mönchengladbach, victorias ante Mainz o Bremen, mitigan y generaran una expectativa mayor de la esperada para su año de debut. El objetivo está claro: establecerse en Bundesliga, para dar el salto a las competiciones europeas y…¿quién sabe? Disputarle el título al Bayern a medio plazo. Los pasos que se han dado no han sido fáciles y, al igual que el Hoffenheim en su día, Red Bull no solo parece haber llegado para quedarse y competir entre los grandes, sino que además mantiene un proyecto de formación de jugadores jóvenes donde, muy al contrario de lo que se piensa en el resto del mundo, el dinero no es lo primero. Lo es el trabajo y la ilusión.

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OCTUBRE

Montella y sus niños para el Neo-Milan

Rafa Medel | @RafaMedelC Como un día soleado en un invierno que dura varios años. Así podría verse la llegada de Vincenzo Montella al AC Milan el pasado mes de julio. El equipo milanista no levanta un título desde 2011, no juega en Europa desde hace tres temporadas y han pasado cuatro entrenadores en los últimos 30 meses. Tras Allegri, pasaron sin suerte Seedorf, Inzaghi, Mihajlovic y Brocchi, quien terminó la pasada temporada. Un curso, el pasado, que pudo acabar de manera feliz si el Milan hubiera podido con la -más que nunca- todopoderosa Juve en la final de Coppa. Sin embargo, el Milan perdió y Galliani decidió apostar por Montella. Un técnico que había creado una buena Fiorentina entre 2012 y 2015, pero que llegaba de errar en una Sampdoria a la que llegó en noviembre. Pero en San Siro, con Montella, vuelven a ilusionarse por tres motivos principales. El primero es porque el napolitano parece estar creando un proyecto de equipo. El segundo porque la venta del club a un grupo inversor chino (Haixia Capital). Los nuevos dirigentes se harán cargo de la deuda (220 millones de euros) y destina-

rán al menos 350 kilos en fichajes. Y el tercero reside en sus protagonistas. En estos primeros meses de la etapa Montella la mayoría de los pilares del equipo tienen un punto en común: su juventud. Más allá de los goles de Bacca o de veteranos como Kucka, Paletta y Bonaventura, este Milan es de los jóvenes. Resulta una paradoja que el equipo que estaba considerado hasta hace poco un cementerio de elefantes por su búsqueda casi obsesiva en incorporar viejas glorias venidas a menos, se reflote y vuelva a competir por puestos europeos con una media de edad en su once inicial que no suele llegar a los 25 años de media.

Locatelli, Donnaruma y Suso, entre otros, representan el cambio generacional de este Milan

Hasta seis titulares habituales son nacidos a partir de 1992. El lateral Mattia De Sciglio (1992) es de los pocos que han aguantado los malos años y ya es el tercer capitán. Los extremos M’Baye Niang (1994) y Jesús Joaquín Fernández

“Suso” (1993) ficharon jóvenes, fueron cedidos y han encontrado a la vez el hueco en el conjunto rossonero. Por 25 millones llegó Alessio Romagnoli (1995), quien es el bastión defensivo y, gracia a su zurda, es uno de los responsables de la aseada salida de quien fue su entrenador en la Samp. Para el final dejamos a quienes más orgullo provocan en los tifosi rossoneri al ser de la casa. El primero es un portero del 1999 con nombre de mito y aptitudes a la altura. Gianluigi Donnarumama tiene un gran presente y un futuro que asusta. Un año antes nació el regista del equipo. Manuel Locatelli se está aprovechando de la grave lesión de Montolivo para hacerse cargo de una posición muy compleja para su edad. A esta lista se podrían añadir más nombres como los de Bertolacci, Calabria, Gustavo Gómez o Pasalic. Es poco probable que este Milan llegue a pelear por títulos a corto plazo, pero al menos es competitivo. Puede que el 2016 se recuerde en San Siro como el punto de inflexión. 90


OCTUBRE

Un Bayern más alemán

Álvaro Pérez | @Alvaro_varito Tras tres temporadas con Pep Guardiola en el banquillo bávaro, dominando Alemania y cayendo ante los grandes de Europa, llegaba Carlo Ancelotti. El técnico italiano, tras un año sabático, se hacía cargo del banquillo más prestigioso de Alemania. El historial más reciente de Carlo señalaba aquello que le había faltado al Bayern de Pep: grandes noches europeas, llegando a conquistar la ansiada Copa de Europa. Resumir todo lo que hab��a dejado Pep en Baviera no es ni sencillo ni posible en este espacio. Pero sí que podemos afirmar que el Bayern de Carlo, desde casi su llegada, es diferente. El Bayern 16/17 sigue construyendo a partir del balón, sigue siendo ofensivo. Pero de diferente manera, con distintos automatismos y, en definitiva, con otra identidad. El Bayern de Ancelotti es más vertical, tanto para lo bueno como para lo malo. El poseedor del balón recorre más distancia hacia adelante y se evita el, a veces, juego en horizontal que tanta animadversión generó, pero también se pierde control, presencia en campo rival y se debe correr más hacia atrás cuando el equipo pierde la posesión. Aquí está la mayor debilidad de este nuevo Bayern: los rivales encuentran mucho más fácil y más

veces la portería de Manuel Neuer. ¿Cómo consigue Ancelotti que su equipo sea más vertical? El principal cambio respecto a Pep es la zona de acción de los laterales. Con el técnico italiano los laterales juegan por fuera. Esta decisión invita a los extremos a tirar diagonales, encarar y buscar la portería rival. El mayor beneficiado de esto, hasta el momento, es Frank Ribery, que, por sorpresa de todos, está reencontrando su fútbol de la mano de Ancelotti. Que los extremos se muevan hacia dentro, en lugar de aparecer por fuera y lanzar centros hacia el área, claro, también influye en Robert Lewandowski. El delantero polaco recuerda a aquel que enamoró a todos en Dortmund. El contexto dibujado por su Bayern se parece más al que Klopp le ofrecía; y Robert lo agradece. De funcionar como rematador a encontrarse con espacios, tanto por delante como por las bandas, que explotar. Lewandowski es más protagonista en el Bayern de Carlo Ancelotti. El inicio de competición del Bayern fue el soñado por Carlo Ancelotti a su llegada a Munich: conquista la DFL-Supercup (0-2 ante el BVB) y cuenta por victorias sus partidos de Bundesliga, DFB Pokal y Champions League. 27 goles a favor y tan solo 2 en contra

en 8 partidos. El Bayern era todo lo que quería su técnico: ofensivo, vertical, goleador. Pero la noche del 28 de septiembre fue diferente. El Bayern volvía al Vicente Calderón tras la eliminación en semifinales de Champions League de la temporada pasada. El Bayern muestra fragilidad sin balón y el Atleti vence por 1-0. Este partido marcaría un antes y un después. Los dos siguientes partidos de Bundesliga se saldarían con empates ante el Colonia (1-1) y Eintracht (2-2). A continuación, el Bayern volvería a reencontrarse con la victoria, pero mostrando todos los problemas exhibidos en el Calderón. El Bayern encajaba mucho más que antes: 7 goles en 7 partidos. En Munich no dudan de Carlo. Saben que, aunque sea por inercia, debería acabar ganando la Bundesliga y que si se le fichó a él fue porque es un técnico ligado a la máxima competición europea, la UEFA Champions League. De su Bayern se espera, en definitiva, una continuación de lo que ha sido la carrera de Carlo Ancelotti: se perderá competitividad en el día a día, pero tendrá una seña de identidad especial en las grandes noches del viejo continente. 91


Y además... Un nuevo goleador para Simeone El Atlético de Madrid, por fin, encontró en Gameiro el relevo que dejó Diego Costa dos años atrás. El francés se suma a Griezmann y también a Carrasco como goleadores del equipo, y es que el extremo belga está creciendo mucho bajo las órdenes de Simeone y se está destapando  como un jugador determinante y con mucho gol.

Qué bueno que volviste, Fabián El Celta sin Nolito no estaba siendo el mismo que en la temporada 2015/16. Aunque probablemente la ausencia que verdaderamente notaba era la de Orellana, ya que fue volver el chileno y recuperar la mejor versión del equipo. Así pudieron llevarse “O Noso Derbi” por 4-1 y recordar quién es el 14 celtiña.

La fantasía canaria hecha gol Que la UD Las Palmas de Quique Setién juega al fútbol de maravilla lo fuimos sabiendo todos con el paso de las jornadas. Pero el gol que marcaron en El Madrigal fue de otro mundo. Pase elevado, asistencia en el aire de tacón y remate de volea. Si todavía no lo has visto, ya estás tardando.

El Levante apunta al ascenso Es difícil que en el mes de octubre haya un candidato claro al ascenso directo, más todavía en la Segunda División española. Pero el Levante, que consiguió tener la misma diferencia de puntos entre ellos y el segundo que entre el segundo y el último (diez puntos), podría serlo tranquilamente.

Un central que dominará la Champions Jesús Vallejo habla y juega como un central treintañero, pero solo tiene 18 años. Tras ser capitán de su Zaragoza, el Madrid le fichó y esta temporada le ha cedido al Eintracht, donde está brillando a la par que aprendiendo y consolidándose como un central de enorme futuro.

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Noviembre

El mes en el que empiezas a necesitar resultados para no sufrir más adelante. Un mes que confirma buenas sensaciones y avisa de las malas. Y aquí brillaron Chelsea, Hoffenheim, Real Sociedad o Niza, entre otros. Porque la temporada seguía prometiendo mucho fútbol de calidad.


NOVIEMBRE

Juego de posición a la italiana

Javier Medina | @javi_betico_94 Como un volcán en erupción, transmitiendo energía y órdenes constantes a los jugadores, así dirige Antonio Conte su orquesta azul desde la zona técnica de Stamford Bridge. Su llegada a la Premier League este verano ha sido uno de los grandes alicientes de la competición más pasional del planeta. El transalpino decidió cruzar el charco y continuar su carrera como entrenador en las islas. Un reto mayúsculo teniendo en cuenta que es la primera vez que abandona Italia y la competitividad que encontraría esta temporada en Inglaterra (Pep Guardiola, Arsène Wenger, Jürgen Klopp, José Mourinho, Mauricio Pochettino, Carlos Ranieri…). Sin embargo, y a pesar de su juventud, Conte ha logrado adaptarse rápidamente al fútbol británico y convencer a sus jugadores con su idea. El Chelsea es un equipo -con todo lo que esa palabra requiere- que camina en la lucha por el título de la Premier League abanderando una identidad propia. Aunque es cierto que en los primeros partidos se vio a un conjunto en búsqueda del estilo, la goleada recibida ante el Arsenal en el Emirates Stadium fue un punto de in-

flexión para que Antonio moldeara su sistema, y conjugara y potenciara con él al máximo las virtudes de su plantilla con su modelo de juego futbolístico. La posterior goleada ante el Manchester United en casa fue una buena muestra del cambio. Después de aquella humillante derrota, Antonio Conte halló el equilibrio a partir del cual competir de verdad a gran nivel. Encajonados en un 3-4-3, el Chelsea logra alcanzar una brillante unidad funcional como equipo, uniendo los procesos de ataque y defensa, y distribuyéndose de forma racional en el campo. Con esta fórmula vemos a un conjunto muy organizado, disciplinado y sólido en defensa zonal, lo que le permite ir al ataque con un buen chaleco salvavidas y poder explotar todo el talento de sus jugadores ofensivos. Además marca las diferencias en los conceptos de intensidad, concentración y confianza (como podemos ver en las fases de transiciones o en la parte estratégica). Es un juego de posición a la italiana. El gran perjudicado hasta el momento de este nuevo molde es Cesc Fábregas. La pareja Kanté - Matic parece ser fija en la sala

de máquinas blue. Detrás de ellos se forma una línea de tres centrales con Azpilicueta, David Luiz y Cahill (algo que ya hizo con la ‘BBC italiana’ en la Vecchia Signora y en la Azurra). A este auténtico muro defensivo en la parte central se unen las alas del equipo en las figuras de carrileros de Marcos Alonso y el reconvertido Victor Moses. Finalmente, la delantera la conforman el trío mágico: Eden

Conte ha conseguido adaptarse rápidamente al fútbol británico Hazard y Pedro con libertad desde los extremos, y Diego Costa como punta de lanza y león líder de la manada en el inicio de la presión y finalización de los ataques. “Ningún jugador es tan bueno como todos a la vez”, dijo en cierta ocasión Don Alfredo Di Stéfano. Y así lo cree Conte. Basa el éxito de sus escuadras en el convencimiento y la unión de todas las piezas para trabajar al unísono y de forma coordinadas (sinergía), tanto en los espacios de fase con balón, como sin balón. Desde una salida de pelota limpia o un ataque posicional 94


a una transición o repliegue defensivo. Nadie negocia el esfuerzo y la participación en cada proceso del juego en su ideario. Alcanzando un desarrollo coral del juego -sobre todo en la organización defensiva, más hija del entrenamiento y fruto del trabajo-, que le permite ser muy competitivo ante cualquier rival. Una vez encontrada la hoja de ruta para que su proyecto tome forma y despegue con fuerza en Londres ha apostado por la continuidad del once. Además, el no sufrir el desgaste físico y mental de la competición europea le permite trabajar y centrar bien al equipo en el proceso de aprendizaje del modelo de juego dentro de la competitividad de la liga. Antonio Conte cuenta con todas las variantes a su favor para lograr el éxito en el que confía Abramovic: recursos humanos, tiempo, convicción, preparación y hambre deportiva. Un entorno muy propicio que rodea al club londinense y que hace prever un buen futuro venidero desde su mandato. Los grandes capitanes generales se curten de verdad cuando surgen problemas importantes. Antonio ha tenido que superar una

crisis de juego justo al comienzo de su era en el Chelsea, demostrando su enorme capacidad de liderazgo. El ejército blue alzó la cabeza tras una derrota que levantó todo tipo de críticas y dudas sobre el mando de dirección del italiano. El equipo se unió más en busca de un camino que se recondujo. Todo ello prepara, y de gran manera, al conjunto azul para luchar en las próximas batallas e intentar ganar la guerra. Después del fracaso del antiguo general José Mourinho, los soldados han mostrado su entera disposición a su nuevo capitán. Al fin y al cabo son ellos los verdaderos protagonistas, y los primeros que desean estar a la altura. El líder es una figura que consigue influir en los demás, y Conte lo

vo (psicología). Su vara de mando desprende conocimientos a la par que emociones, logrando conducir de manera perfecta a su equipo hacia el éxito. Lo hizo con la Juventus de Turín para reinar en el Calcio, con Italia para competir en la Eurocopa de Francia (2016), y lo intentará en el Reino Unido para navegar a toda vela con el barco azul por las islas británicas y llegar al resto de Europa en busca de una nueva Liga de Campeones.

Hasta el momento, el gran perjudicado del sistema es Cesc Fàbregas ha logrado en poco tiempo a base de corazón y razón. Es un técnico que mezcla de manera perfecta en su pócima el razonamiento y el estudio y adaptación al juego (táctica) con el seguimiento de los sentimientos y el espíritu colecti-

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NOVIEMBRE

Noviembre txuri-urdin

Xabi Esnaola | @xabiesnaola La relación de amor-odio que tiene la Real Sociedad con noviembre es cuanto menos reveladora para entender el bullicio que ha rodeado al club en el último lustro. Pareciera que en la programación anual de la entidad txuri-urdin estuviera planificada una alarma institucional de forma constante en el undécimo mes del año. Como si su estatus natural nada tuviera que ver con la serenidad. En noviembre de 2012 Philippe Montanier salvó un punto de partido (victoria por 2-1 en La Rosaleda) que paradójicamente sentaría las bases de la consecución de una plaza Champions. En el de 2014 Jagoba Arrasate perdió el puesto, y un año después David Moyes haría lo propio tras ofrecer una imagen desoladora en Gran Canaria. Tales prolegómenos nos conducen al lugar en que nos encontramos ahora: en el noviembre de la Real de Eusebio Sacristán, un equipo reconvertido en bloque pese a que hasta hace unas semanas emitía señales de poder volver a cerrar un nuevo círculo con una posible destitución de su entrenador. Es por eso que, sin ningún género de dudas, el cambio de la

Real Sociedad hay que entenderla como una buena noticia repentina. El equipo txuri-urdin evitó el desfallecimiento principalmente gracias a dos acontecimientos: el primero y más evidente guarda relación con Zurutuza e Illarramendi, que comenzaron a compartir el mismo sector del campo de forma regular tras perder en Ipurúa. El segundo tiene que ver con que Eusebio hiciera caso omiso a los resultados (siendo la derrota en San Mamés un buen motivo para plantearse cambios) y diera continuidad a dicho tándem. La fusión fantasiosa del 4 y el 17 convergió en el resto del montante: Willian José agradeció la presencia de dos pasadores excepcionales que alimentasen su juego de espaldas, Carlos Vela aligeró en responsabilidades y dejó de ser la única esperanza de la nueva estructura (el nuevo contexto le permitía recuperar facultades a fuego lento), se potenció el juego interior de Xabi Prieto y, por último, los laterales (Yuri Berchiche-Carlos Martínez) recuperaron un valor fundamental en un sistema que vive de la amplitud. Faltaría por mencionar un nombre, el de Mikel Oyarzabal,

que desde la banda izquierda es seguramente la pieza menos integrada en el apartado ofensivo. Eusebio está concediéndole la libertad para moverse hacia dentro y atacar el espacio que Willian José acostumbra a generar entre centrales. Sin embargo el eibarrés, el mayor asistente (4) de la Real Sociedad, disimula la incomodidad con talento hasta que el tiempo termine por engranar su fútbol con el del equipo. Fruto de la filosofía que Sacristán predica, la salida de balón y la presión tras pérdida son los rasgos más distintivos de un equipo que ha dejado de fijarse en el nombre del rival. La precisión de los pases en corto frustra a cualquier contrincante, y a medida que la dificultad de la ejecución aumenta, cada una de las piezas está predispuesta a cortar la transición rival. En caso de no lograr tal fin, la línea que lidera Iñigo Martínez o una acción milagrosa de Fenómeno Rulli siempre están al alcance. Todo se resume en que deben hacerse demasiadas cosas y muy bien para batir a un equipo realista perfilado hacia un futuro prometedor. 96


NOVIEMBRE

Los Diablos de Bobby

Javier Pérez | @ElCarrilDelOcho La Eurocopa de Francia era un evento muy esperado en Bélgica. La que podría ser la mejor generación futbolística del país iba a llegar en un momento óptimo de madurez, tanto grupal como futbolística, para ser un candidato real al título en casa del eterno enemigo. Por eso dolió tanto su eliminación a manos de una selección teóricamente inferior como Gales. Un resultado que tuvo muchos culpables, pero un protagonista unánime: Marc Wilmots. De mutuo acuerdo, la Federación Belga y él decidieron que había llegado el momento de cambiar ante el mal juego y la sensación de que había potencial para más. Había que ser exquisitos con su sucesor. No valdría cualquiera. El elegido fue Roberto Martínez, y junto a Thierry Henry está empeñado en probar todo lo que se le ocurra para que el equipo despliegue un juego acorde a su potencial. Los primeros cambios de la selección que manejaba el técnico belga respecto del español se enfocaron a la salida de balón. Tanto creando nuevos automatismos como apostando por laterales puros en lugar de centrales, Roberto Martínez empezó la casa por los cimientos construyendo una base más sólida sobre la que

el equipo pudiera crecer hacia delante. Tener arriba a Eden Hazard o Kevin de Bruyne te permite poder centrarte en el tercio defensivo sin perder competitividad. Y para ello, son muchas las pruebas que ha ido haciendo a lo largo de los partidos que lleva al cargo. En un primer momento, el ex-entrenador del Everton decidió probar con una defensa de cuatro que consolidara a Thomas Meunier en el lateral derecho.

El esquema con tres centrales liberó a Eden Hazard Era un sistema continuista, donde solamente introdujo ciertos mecanismos en la salida del balón y a Jordan Lukaku en el lateral izquierdo. Pero aunque los resultados no fueron malos, posteriores partidos dejaron claro que este sistema fue más bien un paso intermedio a la verdadera apuesta del técnico. Una forma de introducir su idea de manera paulatina, que culminó en la gran novedad hasta el momento: la defensa de tres. Bien pensado, el 3-4-3 que ha utilizado Bélgica en más de un encuentro tiene bastante sentido. Una selección que por ahora

no tiene demasiados laterales de primer nivel, pero que no para de producir centrales. Un sistema que permite tener a tu estrella principal centrada en su mejor rol. Sobre el papel, el esquema escogido por Bobby Martínez parece tener argumentos para funcionar. Como decíamos, el esquema de tres centrales ha permitido alinear a los defensas en sus posiciones naturales y liberar a Eden Hazard de parte de la carga defensiva. Es decir, al igual que le ocurre en el Chelsea, el hecho de contar con un carrilero y un central izquierdo en su sector permite que el extremo pese más en el ataque del conjunto belga. Y equipos como Hungría, Estonia o Gibraltar dan fe de que eso es una mala noticia para los rivales. Las pruebas hasta la fecha demuestran que hay motivos para confiar en este equipo. Con las dudas de la posición que mejor le siente a Kevin de Bruyne y el hecho de reducir a Yannick Ferreira-Carrasco al puesto de carrilero, los resultados respaldan la apuesta. Porque si algo está haciendo el técnico es probar cosas para que Bélgica sea lo que puede ser. Y pronto los Diablos de Bobby darán que hablar. 97


NOVIEMBRE

Noviembre dulce

Wladimir Arteaga Gutiérrez | @SharkGutierrez Uno de los mayores problemas que dejar el club de Sinsheim por que existen en España es la bús- motivos de salud. Los problemas queda de empleo. Tener más de del técnico neerlandés, curtido en cuatro millones de desempleados mil batallas y experiencias con dinos pone a la cola de la media eu- versos clubes de la Bundesliga, dio ropea, así como también nos deja paso a la exultante juventud de un en mal lugar, cuando se habla de desconocido que venía de ganar el salarios. Para un menor de treinta campeonato nacional juvenil. Se años, encontrar trabajo es difícil: adelantó a su tiempo, pero aun así, se costean, a duras penas, las tasas salvó al club de las garras del desuniversitarias para poder encauzar censo, cuando todo parecía desemla carrera deseada y acabar lo antes bocar en una situación compleja. posible para poder adquirir expe- Iba a ser el técnico de la 2016/17 riencia. Esto resulta fundamental sí o sí. Tanto el inversor Dietmar en una empresa, quienes para sus Hopp, como el director deportivo puestos de trabajo demandan ha- Alexander Rosen, no han parado ber tenido, como poco, dos años en deshacerse en elogios hacia él, en el puesto ofertado. A día de hoy, lo que también significa confianza. con una escasa estabilidad laboral, No es para menos: el Hoffenheim esto parece imposible. La forma- está, por méritos propios, en la zona ción empresarial, que es algo que noble de la tabla en Bundesliga. se va adquiriendo a medida que En Alemania le denomiexperimentando mientras ejerces y nan “el Mourinho alemán”, pero lo te equivocas, parece casi imposible. cierto es que no puede estar más Así que aquello de “juventud, divi- alejado de la idiosincrasia, carácno tesoro” es algo sumamente re- ter y metodismo tan pintorescos lativo para las empresas. Pero esto del técnico luso: él admira mucho pasa en España, no en Alemania. más a Pep Guardiola y su manera Julian Nagelsmann siem- de entender el fútbol, así como una pre fue un alumno aventajado con adaptación de su discurso. El TSG respecto al resto de su edad. Y lo 1899 Hoffenheim se construye con confirmó, como suele pasar con los tres centrales desde atrás, dos cajóvenes en la Bundesliga, experi- rrileros largos y muy profundos, mentando por sí mismo las vicisi- un mediocentro, dos interiores y tudes y complejidades de un club dos puntas que juegan a distinta como el Hoffenheim. A comienzos altura. Es, además, un conjunto de 2016, Huub Stevens, sustituto versátil que ofrece creatividad a a su vez de Markus Gisdol, tuvo partir del balón y tiene los costa-

dos como principal punto de entrada para hacer daño a los rivales. Que sepa controlar a sus semejantes a partir del balón, no le hace renunciar a las transiciones, donde residen su punto fuerte y su punto más débil: no las controla, pese a los mecanismos empleados. Una vez la pierden, suele costar recuperarla o evitar que le transiten. Es ahí, y en el inicio de la jugada, donde el Hoffenheim tiene sus mayores problemas. Sin embargo, y a pesar de la baja de Volland esta temporada, la llegada de jugadores “menos mediáticos” como Hübner, Ruppm Vigt Wagner o la adquisición definitiva de Andrej Kramaric, han permitido al equipo dotarle de una mayor consistencia a lo visto hasta ahora. Aparte está el hecho del capitán Sebastian Rudy, quien ya empieza a ser seguido por equipos de la Premier y de la Liga española. El equipo aúna, además, juventud como la de Amiri o Demirbay, o la profundidad de Zuber y Kaderabek, quienes se han hecho imprescindibles en el XI inicial. Con Europa en el horizonte, Nagelsmann vive su momento más dulce como técnico, al mismo tiempo que continúa aprendiendo y certificando que es un JASP (joven aunque sobradamente preparado) en su noviembre dulce. 98


NOVIEMBRE

Los recursos de Mendilibar

Javier Pérez | @ElCarrilDelOcho Las dos últimas temporadas, la SD Eibar siguió una misma tónica. El equipo del norte de España firmaba una primera vuelta memorable, que le colocaba en puestos cercanos incluso a competiciones europeas, y en la segunda vuelta, por un motivo u otro, no conseguía competir al mismo nivel. Esto puede provocar más de un susto a sus aficionados, como de hecho ocurrió en la primera de las dos campañas, y más allá de la preparación física del equipo, tenía una causa fundamental: la rigidez de su plan de juego. En la Liga Santander, si tu plan es único o muy inflexible, enseguida los equipos encuentran cómo hacerte daño. Y por eso, en la temporada 2016/17, José Luis Mendilibar ha decidido probar algo nuevo. Pocos equipos han acusado tan poco la marcha de sus dos grandes estrellas en el mercado estival como la SD Eibar. No es fácil perder a un delantero que anotó dieciocho goles la pasada temporada como Borja Bastón y al eje del juego ofensivo que suponía Keko. Menos todavía en un equipo cuyo objetivo principal es mantener la categoría. Pero con los movimientos justos en el mismo mercado, la respuesta

no podía ser más positiva. La llegada de Pedro León y Bebé dieron un nuevo aire a las bandas del conjunto armero, que en el nuevo plan de juego de su técnico han multiplicado las opciones. Los desplazamientos del primero y la potencia del segundo le han permitido ser más directo cuando lo ha querido, pero sus experiencias en equipos con la posesión como arma también le han permitido variar a un juego más asociativo. No hay mejor ejemplo que el partido que disputó en el Santiago Bernabéu. Otros dos nombres que le han permitido a Mendilibar proponer un juego diferente esta temporada han

Con tantos recursos, Mendilibar ha decidido tener plan A, B y C sido los dos centrales que llegaron: Florian Lejeune y Alejandro Gálvez. Aunque el segundo no está participando tanto en el equipo, el buen trato del balón que poseen permite al equipo crear desde más atrás que las temporadas pasadas, y sumado al buen momento de compañeros cercanos como Dani Gar-

cía o Ander Capa han enriquecido mucho su posesión. Por no hablar de Fran Rico o Adrián González. El madrileño, por ejemplo, está demostrando ser útil en todas las posiciones en las que le necesita el técnico de Zaldívar, acertando especialmente en los últimos toques. Takashi Inui, Sergi Enrich, Mauro Dos Santos, Gonzalo Escalante. Son tantos los jugadores que han protagonizado un excelente arranque en la SD Eibar que parece imposible que ocurra como en las anteriores segundas vueltas. El equipo ha jugado de maravilla en una de las campañas ligueras más competidas de los últimos años. Y aunque preparar físicamente a tu equipo para rendir mejor al principio que al final es una estrategia extendida entre los conjuntos menos mediáticos, hay que hacerlo muy bien para que salga así. No en vano el equipo contaba con 21 puntos en la jornada 14, comparable con los 25 del Atlético. Pero da la sensación de que esta temporada, con todos estos recursos, Mendilibar ha querido tener planes A, B y C. Y eso, para la segunda vuelta, promete ser un activo muy valioso. 99


Y además... Balón que toca, balón que manda a la red Iago Aspas es uno de los nombres propios del fútbol español. El atacante gallego, rodeado de los suyos, ha alcanzado en el Celta un nivel de juego y acierto goleador que le han llevado a debutar con la Selección. A Iago se le caen los goles de los bolsillos, lo mete todo, y así fue en su debut con La Roja.

La sub21 se clasifica para el Europeo Pese a contar con una gran generación, España sub21 ha sufrido muchísimo para clasificarse para el Europeo que se disputará en Polonia en 2017. Los hombres de Celades quedaron segundos tras Suecia en la fase de grupos y tuvieron que ir a la repesca. Ahí, tras dos empates ante Austria, La Rojita logró clasificarse.

Ascensos fulgurantes y liderato inesperado El ascenso del RB Leizpig hacia la Bundesliga ha sido meteórico, consiguiendo ascender cuatro categorías en solo siete años. Además, en su estreno en primera división, el conjunto dirigido por Ralph Hasenhüttl sigue su proeza y planta cara a gigantes como Dortmund o Bayern, a quien incluso ha robado el liderato.

Vuelve el Tigre que nunca debió irse El fútbol es de los futbolistas, y pocos han hecho disfrutar tanto a los aficionados con sus goles como Radamel Falcao. Las lesiones le hicieron pasar a un segundo plano demasiado tiempo. Pero por suerte el colombiano está de vuelta, y en un Mónaco extremadamente eficaz empieza a volver a ser el que un día fue.

Balotelli y el Niza, líderes de la Liga francesa El Niza de Lucien Favre ha aprovechado el irregular inicio del proyecto de Emery en el PSG para colocarse como líder de la Liga francesa y mostrarse como una de las revelaciones de la temporada. Un buen inicio en el que Mario Balotelli ha ayudado con sus goles y buenas actuaciones.

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Diciembre

El final del año, el final de la fase de grupos de las competiciones europeas y el final de este anuario. Se decidieron Balón de Oro y Mundialito, al contrario que las aspiraciones de muchos de los equipos. Aunque aquí termina el 2016, la temporada no había hecho más que comenzar.


DICIEMBRE

La creatividad de Guardiola ante el minimalismo de la Premier

Pol Balletbò | @pol_balletbo Hace meses de la marcha de Pep Guardiola del Bayern Múnich. Después de tres temporadas de éxitos nacionales y grandes actuaciones internacional, a pesar de no coronarse como campeón de Europa en ninguna de ellas, el sabor que había dejado en la ciudad alemana era inigualable. La directiva bávara había confiado en él, no para ganar la Bundesliga o la Champions League cada temporada, sino para confirmar de nuevo que el Bayern era un candidato a todo cada temporada, algo que se había perdido durante la primera década del siglo XXI. Lo logró. Ahora es Ancelotti el que dirige a la entidad muniquesa y por mucho que sus resultados o su juego nos hagan dudar, el Bayern de Munich es un equipo a evitar a toda costa. El nuevo objetivo del de Santpedor estaba en la Premier League y se enfrentaba a su mayor reto como entrenador: conseguir lo que hizo en Alemania, pero con el Manchester City en Inglaterra y Europa. El contexto era completamente distinto a cualquiera al que

se hubiese enfrentado anteriormente. El conjunto citizen tenía una historia moderna contraria a la del Bayern de Munich. Un equipo que se confirmó en la Premier League a base de grandes inversiones, puesto que en el siglo XX solo había logrado conquistar once títulos nacionales, de los cuales dos pertenecía a la First Division inglesa. A diferencia del cuadro bávaro, ni la historia ni el modelo avalaban al Manchester City. Pep Guardiola debía construir algo partiendo de muy poco, de jugadores que habían pasado de Mancini a Pellegrini y que no había logrado mantener un once más de dos temporadas consecutivas. Pero la mayor dificultad no era convencer a una mezcla de jugadores de ‘clase media y alta’ de olvidar lo que habían aprendido de táctica para aplicar su idea, sino que debía hacerlo en una liga que había tocado fondo la temporada anterior con el Leicester coronándose en la Premier League y con equipos como Manchester United, Liverpool o Chelsea lejos de la Champions Lea-

gue. Además de tener que imponerse con un estilo completamente contrario al que ha caracterizado al fútbol inglés durante décadas. A su favor, Josep Guardiola tenía su currículum, jugadores con hambre de títulos y ciertos picos de calidad en la plantilla, con el añadido de que el Manchester City podía acercarle jugadores de su agrado gracias al poderío económico que les caracteriza. En su contra, todo lo demás. En su particular mercado, Pep apostó, en su mayoría, por caballos ganadores. Claudio Bravo en portería, quien iba a darle una salida de balón con criterio y acertada, John Stones en el eje de la defensa, un central de su estilo adaptado a la Premier League, Gündogan en el centro del campo, que le iba a dar infinitas posibilidades junto a De Bruyne, Silva y Fernandinho, y Nolito arriba, un jugador en el momento más dulce de su carrera. El complemento a largo plazo, y a corto, fue Leroy Sané, que había brillado en el Schalke gracias a sus conducciones, su velocidad 102


y su técnica, las tres privilegiadas. Con esto y lo que le había dejado Pellegrini, Guardiola debía imponerse al vertiginoso movimiento vertical del balón en Inglaterra. Sus inicios no pudieron ser mejores, tanto en números como en juego. Su idea inicial, en ausencia de Gündogan, fue la de imponer un 4-3-3, en el que Fernandinho, Silva y De Bruyne formarían el centro del campo, Sterling y Nolito las bandas, y Agüero la punta. En la salida, apostó por dar la llave de líbero a Claudio Bravo, abrir a los dos centrales, recibir apoyos del centro e interiorizar a los laterales a medida que el balón avanzaba metros. Nolito y Sterling, enganchados a la cal, complementaban por fuera el juego que Silva y De Bruyne creaban por dentro. La apuesta funcionó, de tal manera que incluso lograron cuajar el mejor primer tiempo que se le recuerda al Manchester City en años, en el eterno rival en Old Trafford. En tres meses, Pep Guardiola había conseguido cambiarle la cara a los citizens, quienes cuando el juego no fluía mostraban una actitud de la que carecieron en las semifinales de Champions League la pasada campaña. Sin embargo, la cosa se complicó en el momento en el que Guardiola se encontró ante el

factor Premier (todo puede pasar y en cualquier momento) y ante el Tottenham. Pochettino doblegó la salida del City con una presión que lograba tapar cualquier espacio, obligando a la defensa a jugar a media o larga distancia y aprovechando los robos en campo contrario para destrozar a una zaga que se había acostumbrado a actuar en contadas ocasiones a lo largo de los encuentros. No copiando el esquema de presión de los de White Hart Lane pero sí su transición tras recuperación, al Manchester City se le empezaron a complicar los encuentros.

Guardiola encontró nuevas variantes para `su´ Man City

Las soluciones que encontró Pep no solo pasaron por acercar a Gündogan al área rival y ganar al FC Barcelona en transiciones, apostó en diversas ocasiones por una línea de tres centrales, con un centro del campo muy poblado con hasta cinco hombres en ciertos contextos, abrió más el juego de los suyos y aumentó la velocidad del movimiento del balón, tanto en estático como con espacios. El Manchester City se reencontró con la victoria y las buenas sensaciones florecieron. Y llegó diciembre.

Clasificados para los octavos de Champions League, compitiendo el liderato de Premier League con Chelsea y Liverpool y ganando partidos. Lo único que alejaba al Manchester City de marcadores más abultados y menos tantos en contra eran los errores individuales y la carencia de la calidad que había tenido en Barcelona y Munich para bordar su juego de posición. No era cuestión de que De Bruyne, Silva, Gündogan o Stones no tuvieran un toque exquisito, sino de que Zabaleta y Clichy no se interiorizaban como Lahm o Alves, John Stones, no compaginaba su salida con seguridad defensiva y Sterling mantenía su irregularidad en el uno contra uno. Pensar que Pep Guardiola puede triunfar en una temporada en el Manchester City, si nos acogemos al significado numérico de la palabra, es prácticamente irreal. El catalán deberá corregir, a lo largo del año, todos los contratiempos que surjan en la evolución del juego de su equipo, con nuevos conceptos e ideas distintas a las de Alemania o España. Sin embargo, que este Manchester City es irreconocible si lo comparamos con anteriores temporadas y que aun encajando cuatro tantos en el Camp Nou nadie quiere cruzarse con él en Europa, es un hecho.

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DICIEMBRE

El Betis empieza de nuevo

Rafa Peinado | @peinado90 Parecía que, por fin, el Betis había encontrado un entrenador con un estilo claro y definido por el que apostar durante varias temporadas, dando además al equipo una identidad y un modelo de juego que aunara efectividad y claridad y asentara las bases de un proyecto. El Betis, tras varios años sin darle continuidad a un entrenador, apostó por Gustavo Poyet en el verano de 2016. El uruguayo llegó tras dos temporadas en el Sunderland inglés, y pese a un aceptable inicio de temporada en cuanto a resultados, su Betis no parecía funcionar. Cambios de sistema, ideas de juego poco claras y cambiantes y algunos bandazos hicieron que tras perder en Villarreal y sumar solo tres puntos de los 15 que había en juego Poyet fuera destituido como entrenador del Betis. Víctor Sánchez del Amo sustituyó a Poyet en el

ciones con el Depor y que ahora tenía la posibilidad de continuar su carrera en un conjunto que podía mejorar un poco los resultados y mucho las sensaciones y el juego, pues el Betis de Poyet consiguió 11 puntos en 11 jornadas perdiendo 6 partidos, pero habiendo jugado ya contra casi todos los equipos de Europa (Madrid, Barça, Sevilla y Villarreal). Una de las primeras decisiones de Víctor fue la de cambiar el sistema. El 4-3-3 de Poyet quedaba a un lado y un esquema con tres centrales y dos delanteros se abría paso en este nuevo Betis. El nuevo técnico verdiblanco llegó en noviembre, y desde el principio se evidenciaron cambios. Lo primero fue el mencionado sistema, pasando por darle más importancia a jugadores que la estaban perdiendo (Rubén Castro) o ya la habían perdido (Dani Ceballos) y terminando por lograr una victoria en su estreno, tras solo lograr una en los cinco partidos anteriores. banquillo bético En esa victoria por 2-0 ante Las El entrenador elegido por Palmas (con dos goles idénticos la directiva del conjunto verdiblan- tras corner) Víctor ya usó el 5-3-2 co fue Victor Sánches del Amo. Un como sistema, con algunas novetécnico que ya dejó buenos sensa- dades importantes. Dani Ceballos

como titular, Rubén Castro como delantero centro y Joaquín acompañando al goleador canario. Con este nuevo esquema el Betis mejoró sobre todo en defensa, donde estuvo muy arropado, y también dio más libertad ofensiva y menos trabajo defensivo a sus dos mejores jugadores. Ruben Castro había alternado el banquillo y la banda en los últimos partidos con Poyet, mientras que Joaquín siempre actuó como extremo, con un gran sacrificio en defensa. Ahora, con ambos jugadores centrados y con mayor libertad más la titularidad de Ceballos, el Betis tenía la posibilidad de aumentar su desequilibrio en campo contrario y mejorar el juego. El segundo partido de la era Víctor Sánchez se saldó con derrota ante un gran Eibar en un partido que poco dejó pues, estuvo condicionado desde el principio con la tempranera expulsión de Piccini y los dos goles de Pedro León y Sergi Enrich que pusieron el 2-0 a los 22 minutos de juego. El nuevo Real Betis arrancaba con muchos cambios y aún sin funcionar, pero dejando sensaciones positivas. 104


DICIEMBRE

Un año dorado

Rafa Peinado | @peinado90 Cristiano Ronaldo, con 31 años, ha sido designado como el mejor jugador del mundo en 2016. El portugués ha vuelto a cerrar un año con unos números espectaculares, produciendo más de un gol por partido (55 goles y 17 asistencias en 57 partidos disputados). Ronaldo es un ganador nato, y pese a ir perdiendo cualidades físicas con el paso de los años, nunca ha parado en su intento por hacer historia. Capacidad de sacrificio y superación y un carácter ganador han hecho que el portugués logre su cuarto Balón de Oro le sitúa ahí, en un lugar histórico, alzándole como leyenda y como uno de los mejores jugadores de siempre. A nivel individual Ronaldo ha sumado, como todos los años, muchísimo para el Real Madrid. Clave para que los blancos pelearan por la Liga hasta la última jornada, marcando en el Camp Nou y acabando la temporada con 35 goles en 36 partidos, solo siendo superado por Luis Suárez en su carrera hacia el pichichi. Si en el campeonato doméstico ha sido muy importante para que el Madrid luchara por el título, en Champions también lo ha

sido, pero para lograr levantarlo. Sus goles sirvieron para eliminar a la Roma o remontar al Wolfsburgo. 16 goles en 13 partidos consiguió el crack portugués en una edición de Copa de Europa en la que también logró marcar el penalti decisivo de la final ante el Atlético de Madrid. Si su final de temporada fue brillante en lo goleador, su inicio de campaña 2016/2017 no ha sido menor. Pese a empezar la temporada lesionado y le costara coger la forma, Cristiano ha sido clave para que el Madrid cierre 2016 como líder de la Liga, aventajando al Barça en tres puntos con un partido menos disputado además de estar otra vez en la lucha por ser el máximo goleador de la Liga.

rocopa han sido los trofeos logrados por el delantero portugués, quien amplía su palmarés y cierra un 2016 casi perfecto en lo individual y sobre todo en lo colectivo. Ronaldo se ha impuesto en la votación a Leo Messi y a Antoine Griezmann, Balón de Plata y Balón de Bronce respectivamente. De esta forma Cristiano se queda a un solo trofeo de Messi, quien con cinco es el jugador que más veces ha ganado el premio. Argentino y portugués se han repartido los premios desde 2008, mostrándose como los mejores jugadores de su era y sumando 9 galardones entre ambos.

Cristiano Ronaldo produjo más de un gol por partido en 2016

Si individualmente el año de Cristiano ha sido muy bueno, a nivel colectivo ha sido el mejor. En 2016 ha conquistado tres títulos con el Madrid y uno con Portugal. Champions League, Supercopa de Europa, Mundial de Clubs y Eu-

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DICIEMBRE

Más luces que sombras

Adrián Blanco | @AdrianBlanco_ Las segundas partes nunca fueron buenas. Y eso es algo que Luciano Spalletti se cansó de escuchar durante los días que estampó su segundo contrato con la entidad romana. Una década después del primero y tras su posterior paso por el Zenit ruso, el técnico italiano llegó a mitad de la anterior campaña para sustituir a Rudi García. El francés había perdido la frescura de su arranque, y ante un estancamiento futbolístico que ya extrapolaba también al plano resultadista, el conjunto giallorosso decidió entonces dar un golpe de timón al proyecto 15/16. Bajo la tutela de Spalletti, la Roma recuperó el tiempo y espacio perdidos: discutiría de tú a tú con el Real Madrid en los Octavos de la Champions y, además, mantendría el pulso con el Napoli hasta el final por la segunda plaza de la Serie A. Terminaría tercera, asegurándose así, por medio de la previa, su participación en el máximo torneo europeo para esta temporada. Fase que, no obstante, no sería capaz de superar en el reciente mes de agosto ante el Oporto. Esa es, sin duda,

la gran espina que atesora Spalletti desde su regreso. Pues la otra, en cuanto a bajas y lesiones, por el momento le ha encontrado disimulo.

Sin Pjanic, la Roma se tuvo que reconstruir La Roma 2016/17 inició el curso sin su mejor futbolista sobre el césped. Así que desprovista de Pjanic y sin mayor consuelo que el de jugar la Europa League, un irregular arranque en el campeonato forzó la tesitura de encontrar un nuevo rumbo. Una nueva estrategia. Reconstruir una identidad con la que presentar oposición, de una vez por todas, a la tiranía de la Juventus. La estrategia, para muchos utópica, es con la que todo aficionado a la ‘loba’ sueña. La realidad, no obstante, habla de transformar en tangible el boceto. De asentar un plan. Y en esas, una vez rebasado el ecuador de la primera vuelta, se encuentra la Roma: en puestos europeos y sin caer por ello en la conformidad de perder el ojo a la Vecchia Signora.

Retomando el 4-2-3-1 ya empleado durante el último tramo 2015/16, el regreso de Strootman favoreció a aceptar la oferta por el bosnio. Sin todavía estar en su nivel, como puede resultar lógico, ha sido Paredes el encargado habitual de reemplazar al neerlandés en el doble pivote con De Rossi. Atrás, no obstante, es donde más pacientes acumula: pues las graves bajas de Mario Rui y Florenzi (sustituido por Bruno Peres), así como la incomparecencia de Vermaelen convierten a la defensa en la parte más endeble del sistema. La clave reside en la recuperación de Edin Dzeko. Todo lo que desperdiciaba el año pasado, éste acaba dentro. Y además hace jugar al resto. Junto con Salah y Diego Perotti, se continúa mostrando mucho más cómoda con espacios que para armar en estático. Y sin Pjanic, ante los últimos coletazos de Totti y con un El Shaarawy que, como Nainggolan, titubea aún distante de su cota 2015/16, presume de ser el equipo más goleador de la competición, con Dzeko y Salah entre los cinco máximos artilleros. 106


DICIEMBRE

Renovarse o morir

Paco Mariscal | @MariscalPakillo Pocos clubes han sufrido un proceso de cambio en cuanto a estilo más beneficioso que el A. S. Mónaco de Leonardo Jardim. El equipo del principado desde la llegada del técnico portugués presentó siempre dos virtudes muy palpables: solidez defensiva y un solvente contragolpe. Con este modelo tan pragmático pero a su vez tan eficaz Jardim condujo su primer año en el Louis II a los monegascos hasta los 1/4 de final de Champions League dejando buenas sensaciones. Sin embargo la irregularidad e intermitencia de la temporada pasada ha llevado al entrenador a darle una vuelta de perspectiva a su idea para conseguir lo más importante; que las sensaciones se transformen en resultados. Así es como la reconstrucción de este Mónaco ha dado su fruto y los monegascos se ven en lo más alto de la tabla en Ligue 1 junto a Niza y PSG. El tiempo que se tomó Leonardo Jardim para diseccionar su nuevo estilo a buen seguro que viene ligado a conseguir la clasificación para la fase de grupos de Champions. Y es que este punto es clave para que pu-

diera mantener a sus principales activos y no tener la necesidad de vender como el año anterior. Si hace unos años los Ocampos, Martial, Ferreira Carrasco o Kurzawa daban sentido a la versión contragolpeadora del equipo, hoy son los Lemar, Silva, Sidibe o Germain los que invierten la situación hacia un equipo mucho más dominador y asociativo. Por lo tanto podemos decir que el discurso del entrenador se adapta a los jugadores de los que dispone y no al contrario. Este Mónaco se ordena a través del balón, busca la posesión, la encuentra y le da sentido a ella siempre finalizando las jugadas. En un 4-4-2 equilibrado y asimétrico el equipo ha encontrado el esquema más fructuoso para sus intereses. Sidibe y Mendy son uno de los factores del cambio y parte del engranaje ofensivo, viven permanente en campo contrario dándole amplitud al equipo y sobre todo permitiendo a Lemar y Bernardo Silva ocupar carriles centrales para ser partícipes del juego colectivo. En el medio campo la compatibilidad de Bakayoko y Fabinho dan un

doble pivote mixto que ofrece multitud de soluciones. En los hombros de Lemar y Bernardo Silva recaen los cimientos de este nuevo Mónaco, son las piezas diferenciales, los jugadores determinantes. La creatividad y último pase del portugués sumada al desborde y desparpajo del francés le están ofreciendo un caudal ofensivo al equipo que se ve reflejado en los 43 goles que registra el club en sólo 14 partidos de Ligue 1. El número y salto cualitativo de los puntas también tiene mucho que ver. Un repecasdo Germain, un renacido Falcao y un hambriento Carrillo le dan un abanico de posibilidades al nuevo plan, siendo de diferente perfil pero con una denominador común : los tres necesitan que el juego global los ponga en ventaja y les de más de lo que ellos solos pueden generar. El pragmatismo y la velocidad no le llevó al AS Mónaco para pelear de forma real el campeonato y aún es pronto para saber si el lavado de cara le llegará para hacerlo con opciones serias, pero lo que está claro es que el mes de diciembre tardarán en olvidarlo en el Principado. 107


DICIEMBRE

Quique fortificado

Rafa Medel | @RafaMedelC A principios de año, el Espanyol pasó a ser propiedad de Chen Yansheng. Se libraban así de la espada de Damocles financiera que acuciaba a la entidad barcelonesa, a la par que iniciaba una etapa nueva en la que soñar estaba permitido. Después de varios meses, de un cambio de entrenador y de 33 transacciones entre altas y bajas en verano, el Espanyol parece haber iniciado un sueño más tangible. En verano, junto a Quique Sánchez Flores, llegaron varios veteranos como Demichelis, Jurado, Reyes o Diego López, aumentaron la calidad de la plantilla con piezas como Piatti, Baptistao y Reyes y repatriaron a los ex David López y Álvaro Vázquez. Pero las piedras por sí solas no construyen castillos. Y menos aún castillos que durante las últimas semanas del año parecieron fortalezas inexpugnables. Quique y sus fichas consiguieron que el equipo pasara a encajar seis goles en la jornada inaugural de Liga a quedarse imbatido en seis de los últimos diez partidos ligueros del año. Ese último dato habla de

qué ha priorizado el técnico madrileño en su aventura en la Ciudad Condal. Priorizó fortalecer el sistema defensivo para cortar la sangría de goles que encajaban a inicios de Liga y, por ende, para dejar de perder. También encontró sus baluartes para amurallar la meta que defiende Diego López, de vuelta en España tras su paso por un Milan que parece haber encontrado en Donnarumma un portero para las dos próximas décadas. Para la pareja de centrales, junto al fino Diego Reyes con el mediocentro David López, que también regresa a casa desde Italia. En el lateral derecho reubicó a Víctor Sánchez, que había empezado sorprendentemente en el otro lateral cuando toda su carrera había sido un centrocampista con cierta llegada. Para completar la defensa se fijó en un canterano que ha vestido en numerosas veces la casaca nacional en categorías inferiores. Aarón Caricol (1997) se ha hecho dueño del lateral izquierdo, como Marc Roca (1996) lo ha hecho de uno de los dos mediocentros, siendo el otro para el equilibrista

y ordenado Javi Fuego. Caricol y Roca no sólo son buenas noticias por la relación entre edad y rendimiento o por lo que pueden llegar a ser, si no por que el club perico sigue manteniendo una cara reconocible a pesar de la inversión extranjera y el cambio de dueños. Sin embargo, el equipo de Quique aún puede y debe mejorar la faceta ofensiva. Es verdad que es difícil que le creen ocasiones, pero tampoco está consiguiendo convertir ese “dominio sin balón” en goles propios. De ahí que su resultado más repetido sea el empate. De ahí que su número de goles a favor sea menor que los goles encajados en total a final de año. No obstante y tras un mal inicio, el Espanyol acabará 2016 en mitad de tabla y estando más cerca de puestos europeos que del descenso. Si los baluartes siguen defendiendo igual y los Baptistao, Moreno, Héctor Pérez, Piatti o Jurado se entonan de cara a puerta, el sueño perico de volver a Europa será más factible.

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Y además... El Real Madrid se lleva el Mundial de Clubes No habrá un solo madridista que no recuerde el nombre del Kashima Antlers. En una final que sorprendió a todos por lo disputada que estuvo, un magnífico Benzema y un hat-trick de Cristiano Ronaldo sirvieron para mantener la extraordinaria racha de los de Zidane y llevarse el Mundialito de Clubes.

Tócala otra vez, Manu El Villarreal de Fran Escribá ya es una realidad en la Liga Santander, y gran parte de culpa la tiene Manu Trigueros. El talaverano ha cogido la batuta del equipo con maestría y es el baluarte de un conjunto que trata el balón con mimo y precisión. Y por si no fuera suficiente, de vez en cuando se anima hasta a marcar.

A Coruña empieza a disfrutar Tras un año de muchos vaivenes futbolísticos, el Deportivo de la Coruña de Garitano parecía haber encontrado su mejor juego. Gran parte de culpa fue de Florin Andone y Emre Çolak, que empezaron a brillar con luz propia. Si el año durara trece meses, seguro que habrían tenido artículo propio en este Anuario.

A la decimocuarta fue la vencida 14 partidos tardó el Granada en ganar su primer partido de Liga. El fichaje de Paco Jémez acabó siendo un fracaso y Lucas Alcaraz enderezó el rumbo del equipo, haciéndolo competir y logrando su primera victoria ante el Sevilla en un partido en el que además se mostró muy sólido y fue superior.

La noticia que nunca querríamos contar Días antes de la final de la Copa Sudamericana, el avión que transportaba al Chapecoense al lugar donde se disputaría el partido sufrió un accidente en el que murieron prácticamente todos los tripulantes. A petición de su rival, Atlético Nacional, fueron nombrados campeones del torneo. Y llorados por todos.

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Hall of Fame

Golden Boy

Mejor Entrenador 1º Claudio Ranieri 2º Simeone 3º Fernando Santos

1º Donnarumma 2º Renato Sanches 3º Marcus Rashford

No se tienen en cuenta jugadores de equipos que jueguen en Champions o Europa League

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Feliz&2017&a&todos,&y&no&olvidéis&cantar&la&Canción&del&Año& 2016&en&Nochevieja…&

! ! WILL&GRIGG’S&ON&FIRE&& ! ! “Will!Grigg!is!always!scoring! Will!Grigg!is!always!scoring! Will!Grigg!is!always!scoring! The!Northern!Irish!beast! The!Northern!Irish!beast! The!Northern!Irish!beast! From!Wigan,!to!the!Euro's! From!Wigan,!to!the!Euro's! From!Wigan,!to!the!Euro's! To!play!in!white!and!green! To!play!in!white!and!green! To!play!in!white!and!green! 28!this!season! 28!this!season! 28!this!season! He's!on!the!plane!to!France! He's!on!the!plane!to!France! He's!on!the!plane!to!France! And!when!he!gets!the!winner! And!when!he!gets!the!winner! And!when!he!gets!the!winner! We're!gonna!sing!and!dance! We're!gonna!sing!and!dance! We're!gonna!sing!and!dance! ! ! ! He!will!score!goals! He!will!score!goals! He!will!score!goals! Will!will!score!just!more!and! Will!will!score!just!more!and! Will!will!score!just!more!and! more! more! more! He!will!score!goals! He!will!score!goals! He!will!score!goals! He!will!score!them!all! He!will!score!them!all! He!will!score!them!all! He!will!score!goals! He!will!score!goals! He!will!score!goals! Will!will!score!just!more!and! Will!will!score!just!more!and! Will!will!score!just!more!and! more! more! more! He!will!score!goals! He!will!score!goals! He!will!score!goals! He!will!score!them!all! He!will!score!them!all! He!will!score!them!all! ! ! ! Will!Grigg's!on!fire! Will!Grigg's!on!fire! Will!Grigg's!on!fire! Your!defence!is!terrified! Your!defence!is!terrified! Your!defence!is!terrified! Will!Grigg's!on!fire! Will!Grigg's!on!fire! Will!Grigg's!on!fire! Your!defence!is!terrified! Your!defence!is!terrified! Your!defence!is!terrified! Will!Grigg's!on!fire! Will!Grigg's!on!fire! Will!Grigg's!on!fire! Your!defence!is!terrified! Your!defence!is!terrified! Your!defence!is!terrified! Will!Grigg's!on!fire! Will!Grigg's!on!fire! Will!Grigg's!on!fire! ! ! ! (Todo$el$bar$saltando)! (Todos$los$fans$saltando)! (Todo$el$estadio$saltando)! ! ! ! NaHnaHnaHnaHnaHNaHnaH! NaHnaHnaHnaHnaHNaHnaH! NaHnaHnaHnaHnaHNaHnaH! naHNaHnaHnaHNa! naHNaHnaHnaHNa! naHNaHnaHnaHNa! NaHnaHnaHnaHnaHNaHnaH! NaHnaHnaHnaHnaHNaHnaH! NaHnaHnaHnaHnaHNaHnaH! naHNaHnaHnaHNa! naHNaHnaHnaHNa! naHNaHnaHnaHNa”! ! ! !

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Anuario Garrincha 2016