TRIBUNA DE OPINION
REPRODUCCIÓN ASISTIDA: ENTRE AVENTURA Y REGULACIÓN EXCESIVA Dr. Jan Tesarik Director de la Clínica MARGen (Molecular Assisted Reproduction and Genetics) Granada
parejas que sufren esta situación, como la evolución rápida de las técnicas de edición (reparación) del genoma humano, hemos sugerido, hace un año, considerar los embriones formados in vitro como pacientes de pleno derecho, cuyas anomalías tendrían que ser tratadas en lugar de la destrucción de los embriones afectados. Conscientes de los problemas persistentes de las técnicas de edición genómica, que pueden provocar riesgos importantes si se aplican a embriones humanos, hemos empezado a congelar todos los embriones “enfermos” esperando el momento oportuno para realizar su curación. Sin embargo, los eventos han adelantado nuestras precauciones. Según la prensa, en China han nacido dos niñas supuestamente después de una edición genómica en un estadio embrionario. os últimos avances científicos en los campos de micromanipulación celular, sistemas de cultivo de tejidos y órganos en matrices tridimensionales y, en particular, métodos de edición genética, pueden tener aplicaciones muy beneficiosas en la reproducción asistida. Sin embargo, su aplicación irresponsable o prematura puede causar daños difícilmente reparables. Pero hay que evitar también el extremo opuesto -una regulación excesiva que puede frenar la aplicación de técnicas adecuadamente evaluadas y beneficiosas para los pacientes. Desde el nacimiento, hace 40 años, de Louise Brown, la primera “niña probeta” (concebida fuera del organismo materno, por la fecundación in vitro), el desarrollo de las técnicas de reproducción asistida han marcado avances importantes. Desde una técnica con una indicación relativamente restringida (obstrucción de las trompas uterinas), la reproducción asistida se ha impuesto en el tratamiento de prácticamente todos los tipos de infertilidad femenina y masculina. Además de esto, técnicas de reproducción asistida empiezan a ser utilizadas incluso en parejas fértiles, con el fin de evitar la transmisión de diferentes enfermedades de los padres a la descendencia. La selección de embriones genéticamente sanos es posible desde el año 1990. Según la práctica establecida, los embriones diagnosticados como genéticamente anormales no se curan sino que se descartan, lo que puede ser un drama en los casos en los cuales ningún embrión sano está disponible. Teniendo en cuenta tanto la desesperación de las 112 asmmgz
A parte de las dudas sobre la veracidad de este anuncio (no existe ninguna evidencia verificable de los hechos publicada en una revista científica seria), el ruido mediático despertado por esta noticia no predice nada bueno. Siempre habrá científicos que sólo busquen gloria transitoria mediante una aventura. Es una lástima que la diseminación mediática de este tipo de información desacredite los esfuerzos de científicos serios que están trabajando en el mismo campo de investigación. Como consecuencia, las autoridades sanitarias estarán bajo la presión de la opinión pública desfavorable y tenderán a rechazar incluso proyectos serios y científicamente justificados, cuyos beneficios prevalecen sobre los posibles riesgos (terapias sin riesgo no existen en medicina). Esta situación de hiper regulación administrativa va en contra del progreso y es particularmente desmotivadora para todo científico serio que busque ayudar a la gente necesitada y no aparecer en la portada de los periódicos. Cabe esperar que seamos capaces de encontrar un equilibrio entre la aventura y la regulación excesiva con el fin de orientar los nuevos avances científicos hacía las respuestas serias, eficientes y seguras para afrontar los nuevos desafíos clínicos.