octubre 2018
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Injustamente menospreciado, el boniato es una hortaliza rica en hidratos de carbono, con más vitaminas y fibra que la patata, y tan versátil como ella en la cocina.
El boniato: una alternativa otoñal núria Jané y Dra. montserrat montraveta Podemos encontrar boniatos casi todo el año, pero si buscamos productos de temporada hay que comprarlos cuando llega el otoño. Así pues, vamos a aprovechar los meses de octubre y noviembre para cocinarlos y saborearlos, ya que son muy nutritivos, ricos en hidratos de carbono (complejos y simples), vitaminas y ácido fólico. Por otra parte, su contenido en grasas es prácticamente inexistente, y a pesar de su dulzura, una vez cocinados, la carga glucémica es baja y la glucosa pasa lentamente hacia la sangre, sin provocar subidas bruscas de insulina. Por los nutrientes que aporta, los boniatos son muy adecuados para introducir en la dieta de los niños y los deportistas. A menudo ha sido un producto menospreciado, pero esta hortaliza tiene numerosos beneficios para nuestro organismo: es rica en metionina (aminoácido esencial poco habitual en el mundo vegetal), en betacarotenos (con conocidos efectos antioxidantes y responsable de su color anaranjado) y en vitamina A y E. También hay que destacar que el 70 % de su peso es agua y lo convierte en un alimento con una alta función depuradora, especialmente si se consume cocido. Los centroamericanos ya cultivaban boniatos cuando Cristóbal Colón atracó en sus costas en 1492. En su cuarto viaje trajo este tubérculo a España para cultivarlo y desde entonces se extendió rápidamente por todo el continente europeo. Actualmente, el 90 % de su producción se localiza en Asia. En la cocina, el boniato es un alimento básico muy versátil que se consume cocido, frito o en puré, como guarnición en platos de carne y pescado, o incluso como ingrediente principal de cremas, dulces y pasteles. Y es que su textura y su sabor hacen que se adapte perfectamente a cualquier receta. Además, nos aporta más vitaminas antioxidantes y más fibra que la patata. Sin embargo, hay que cocinarlo bien porque puede resultar indigesto.
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Tortilla de boniato y cebolla Ingredientes: • 2 boniatos • 1 cebolla grande • 4 huevos • Aceite, sal, pimienta y romero Preparación: Asar los boniatos al horno hasta que estén cocidos. Cortar y reservar. Mientras, sofreír en una sartén una cebolla grande con un poco de aceite. Añadir los boniatos cortados y dorarlos unos minutos. Finalmente, batir los huevos y mezclarlos con el boniato y la cebolla. Salpimentar, añadir una pizca de romero y elaborar la tortilla.