Francisco de la Torre Prados Alcalde de Málaga. Vocal de la Comisión Ejecutiva de la FEMP. Presidente de la Comisión de Movilidad y Accesibilidad
Muchas gracias por haber sido invitado a estar aquí. Las palabras de Isaura han situado en la historia de la FEMP estos dos casos de permanencia en la Ejecutiva. En cualquier caso, estoy orgulloso de que fuera el Alcalde de Málaga quien tuvo esta iniciativa, que estoy seguro que hoy, treinta años después, ha tenido un recorrido interesante, y me parece muy oportuno que se haga esta reflexión, en el marco del Plan Estratégico que se plantea para el siglo XXI. Yo halago la iniciativa de este Curso de Verano y estoy convencido de que será de utilidad para el mundo del municipalismo español. El título de este curso tiene dos puntos: Estrategias del municipalismo en un Estado cooperativo y Plan Estratégico de la FEMP para el siglo XXI. Quiero dejar claro que la estrategia del municipalismo en un Estado cooperativo debe ser capaz de establecer esa cooperación, que ha de ser leal, con el resto de administraciones, lo que depende de nosotros y depende también de las otras administraciones. Al mismo tiempo, creo que en España, por las circunstancias que teniamos en 1979, con la Constitución recién aprobada, nacía la FEMP. Fue antes de que existiera el Estado de las Autonomías, existía un predesarrollo de las autonomías, pero los Estatutos y las correspondientes elecciones fueron posteriores; ese marco condiciona el municipalismo, en la línea de plantearse un papel más potente, más competencias, más funciones. No trato de hacer un planteamiento reivindicativo sino descriptivo, serenamente descriptivo, porque cuando se pasa de un Estado muy centralista, en el que el 90 por ciento de los presupuestos estaba en el ámbito central y el resto en el ámbito local, a un Estado Autonómico, se cae en el error de repetir el centralismo que existía, pero multiplicado por 17, por las 17 autonomías creadas. Se ha olvidado algo que me parece importante, y que quizá la FEMP pudiera haber tenido algún papel de reivindicación o de protagonismo: me refiero a la necesidad de reclamar las competencias y las funciones que de una manera natural, aplicando el principio de subsidiariedad, pensemos que deben permanecer en el ámbito local. Competencias que estaban en el ámbito central, lugar inadecuado, pasan al Estado de las Autonomías, lugar inadecuado y deben pasar al ámbito local, más cerca del ciudadano. No es necesario copiar a otros países, pero sí hay que copiar o inspirarse en los Estados europeos que tienen estructuras regionales. No copiando aquellos modelos en los que solamente existen el Estado y los municipios, porque hay una gran diferencia entre esos municipios y los nuestros; pueden manejar un presupuesto por habitante y año entre 6 y 7 veces 153