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Bogotá HAY QUE PENSAR EN GRANDE POR CLARA LÓPEZ OBREGÓN ALCALDESA (D) DE BOGOTÁ Julio–Agosto 2011 Edición No 13 PROHIBIDA SU VENTA ISSN: 2027–2200 www.bogotapositiva.gov.co


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El Mundial Sub-20 representa el torneo del futuro, de los "cracks" en formación. Este torneo refleja que nuestro país va madurando, está sacudiendo los temores y enfrentando las posibilidades de una nación que merece ser más grande.


Ciudad mundial Bogotá Julio–Agosto de 2011

Hay que pensar en grande CLARA LÓPEZ OBREGÓN Alcaldesa (D) de Bogotá La falta de visión nos puede conducir a la desesperanza. En 1986, el país veía un gran sueño truncado. Ese año desistimos de ser la sede del Campeonato Mundial de Fútbol de 1986, otorgada doce años atrás. Cómo extrañamos a dirigentes gremiales como Alfonso Senior, que desde 1970 trabajó en esa visión de traer el campeonato mundial a Colombia. Ante nuestra impotencia de hacer realidad esa visión, Senior declaró: “La empresa de realizar el Mundial es un compromiso grande. Yo quería para Colombia algo de ese porte y Colombia me falló”. Ha pasado mucho en los últimos 25 años y gracias a los esfuerzos de todos los colombianos y de sus instituciones nacionales, territoriales y distritales, ya hay un mundial en Colombia. El Mundial Sub-20 representa el torneo del futuro, de los “cracks” en formación. Este torneo refleja que nuestro país va madurando, está sacudiendo los temores y enfrentando las posibilidades de una nación que merece ser más grande. Para progresar se requiere una visión de ciudad. Necesitamos saber para dónde vamos y el por qué de esa ruta. De no hacerlo corremos

el riesgo de sucumbir ante el primer obstáculo. En 1986, México llevó a cabo el Mundial cuando nosotros claudicamos ante ese gran reto. A pesar del terrible terremoto que sacudió a Ciudad de México unos meses antes, los “chilangos” le hicieron frente al desafío. Así nació “la mano de Dios” y también se vio, cuando Maradona hizo temblar de emoción al estadio Azteca, el mejor gol de la historia de los mundiales. No hay duda de que los hechos de ese año en Colombia influyeron en la decisión. La toma del Palacio de Justicia, la violencia del narcotráfico, el inicio de los grupos paramilitares y la matazón contra la Unión Patriótica ahuyentaban la esperanza. Desde entonces hemos avanzado, pero aún queda mucho trecho por recorrer. En junio de 2005, cuando denuncié ante la Corte Suprema de Justicia la posible infiltración de organizaciones armadas ilegales de extrema derecha en el Estado, ello después de que

Salvatore Mancuso expresara que al menos 35 por ciento de los congresistas eran amigos suyos, se dio paso a la investigación que adelantaría la Corte Suprema y que derivaría en el expediente judicial y político conocido como la parapolítica. La ofensiva contra los grupos armados ilegales ha dado resultados, pero aún no se cumple el sueño de la paz. El Estado no ha recuperado el monopolio de las armas. Colombia continúa siendo una de las naciones más desiguales del mundo. Nuestra economía no despega como debería. Debemos ahondar esfuerzos. En Bogotá estamos construyendo una ciudad de derechos. Contamos con altas coberturas en salud y educación. La ciudad ha cambiado en 25 años, pero falta más. El concepto de un sistema integrado de transporte y la movilidad para todos y todas con el

metro como eje central, es lo mínimo que la ciudad necesita para asegurar su progreso y competitividad. Tenemos la visión y hay que asegurar que otra vez no nos quedemos a mitad de camino. La mano peluda de la corrupción se ha convertido en otro de esos obstáculos que amenazan nuestra visión de ciudad. Apoyo y aplaudo todo esfuerzo por desterrarla. Para seguir pensando en grande se deben sentar unas bases sólidas. No perdamos el camino. En mayo de 1974, antes del Mundial de Alemania, la Fifa se reunió para decidir la sede del Mundial de 1986. Alfonso Senior aceptaba ilusionado la designación ante los aplausos de la comunidad internacional. No se concretó. Hoy tenemos la Copa Mundial del Fútbol Sub-20 de la Fifa, Colombia 2011 en nuestra casa. Por lo menos ya estamos edificando las bases de la ruta que nos llevará al progreso. Espero que este Mundial contribuya a repensarnos, a construir las bases de un mejor futuro. Por ahora digamos en un solo coro: ¡Qué ganen nuestros jóvenes! Ellos jugarán en el césped de su casa, nuestra Bogotá. u

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Francia, con París como capital, le debe su nombre al pueblo franco de origen germánico. Tiene una población de 63 millones de habitantes. El ingreso por habitante es 42.620 dólares, 8,5 veces más que el de Colombia. El PIB galo es 11 veces superior al nuestro y su territorio continental equivale a la mitad del colombiano. Los datos indican las diferencias económicas entre ese país y el nuestro, pero Francia es mucho más que esas cifras y, para Colombia, los sucesos históricos franceses han resultado fundamentales en el devenir de nuestra historia. El Grito de Independencia del cual celebramos 201 años el pasado 20 de julio, no podría explicarse sin los desbarajustes económicos y políticos producidos por las guerras entre las potencias europeas en el siglo XVIII, la independencia de Estados Unidos (1776) y de Haití (1801), la Revolución Francesa (1789), las guerras napoleónicas en Europa, la crisis de gobernabilidad que generó en España la invasión de Napoleón en 1808 y la explosión de las revoluciones liberales del siglo XIX. Todo ese caldo de cultivo, sumado a la bravura de nuestro ejército libertador comandado por Simón Bolívar, constituyó el escenario propicio para la construcción de una nación soberana. El capitalismo y la burguesía nacieron en los burgos a lo largo y ancho de Europa. Los burgos eran fortalezas de los señores feudales donde para comerciar se asentaban e interactuaban comerciantes, artesanos, siervos de la gleba, campesinos libres, etcétera. Desde el siglo XVI, especialmente en Inglaterra, la lógica capitalista fue extendiendo su influencia en más y más áreas de la producción. En esa nación se dio la revolución económica. En Francia estalló la revolución política. Después de que el populacho francés se tomó La Bastilla el 14 de julio de 1789, se vino una de esas épocas en las que se concentran años de historia en sólo unos cuantos días. La influencia ideológica que causó la Revolución Francesa fue uno de los factores que empujó a la rebeldía a los criollos. Plumas como la del Sabio Caldas escribieron contra las tesis que afirmaban que nuestro destino era permanecer bajo el yugo español. Nariño tradujo al castellano la Declaración de los Derechos del Hombre. Por otro lado, Francia, para sostener contra la monarquía a la burguesía en el poder, emprendió guerras con las otras potencias del Viejo Continente. En 1808 Napoleón se tomó, con su hermano, el poder en España. Se generó una crisis que impulsó a todos los dominios españoles en América a declarar la independencia. En 1815, después de su fracaso en Rusia, Napoleón es depuesto del poder y en España es restablecido Fernando VII, quien envía a Morillo a una sangrienta reconquista de sus colonias en América. Nuestros próceres emprenden la defensa y, en el caso de Bolívar, gracias al apoyo de Petion, prócer de la independencia haitiana, logra

retornar a la Nueva Granada e iniciar la campaña que llevaría al triunfo definitivo el 7 de agosto de 1819. Nuestra historia tiene una relación muy cercana con la francesa. La Revolución Francesa contribuyó a la transformación positiva de Colombia y de otros pueblos del mundo. Paradójicamente, Francia también ha sido sinónimo de dominación. Hasta 1960 fue el segundo imperio con mayor extensión territorial después de Inglaterra. Bajo la presidencia de Charles de Gaulle el país galo observó que una parte importante de sus colonias y territorios de ultramar se independizaban. Las relaciones coloniales y la crisis económica y política sucedidas en las ex colonias galas han sido causa de una constante y creciente migración de africanos a ese país europeo. Hoy Francia, al igual que todas las naciones europeas, pasa por una profunda crisis económica de la cual no se asoma solución. A los inmigrantes, grupos de extrema derecha los acusan de quitarles puestos de trabajo a los nativos. La selección francesa por momentos se ha convertido en el blanco de esas acusaciones. En 1931 Raoul Diagne se convirtió en el primer jugador negro e inmigrante de la selección y para 1998 la selección mundial de Francia era catalogada como el modelo francés de integración social. La mayoría de sus integrantes, liderados por Zinedine Zidane, un hijo de inmigrantes argelinos, tenía orígenes en más de trece países diferentes. El máximo dirigente político de derecha, Jean Marie Le Pen protestó cuando el equipo ganó la Copa Mundial porque no se veía lo suficientemente francés, en otras palabras, para él debería haber más jugadores blancos. Un coro de voces de los más grandes jugadores franceses, liderado por Marcel Desailly, se alzó en protesta durante las elecciones presidenciales de 2002 contra el entonces candidato Le Pen, una de las muchas razones por las que todavía no ha podido alcanzar el curubito del gobierno francés. Lilian Thuram, nacido en la isla de Guadalupe, es el jugador con más apariciones en el seleccionado francés, 142. Thierry Henry, de padres antillanos, le sigue con 123. Marcel Desailly, nacido en Ghana, ocupa el tercer lugar, Zinedine Zidane, con 108 apariciones, el cuarto y Patrick Vieira, oriundo de Senegal, ocupa el quinto lugar. Los inmigrantes juegan un papel trascendental en el fútbol francés. También son una fuerza social y económica que contribuye al desarrollo del país. La selección francesa es contrincante de Colombia en la primera ronda del Mundial Sub-20, está compuesta, casi en su totalidad, por hijos de inmigrantes africanos. La política y la economía nos han unido a Francia en varias ocasiones. Hoy el fútbol nos une y nos pone a competir. Bienvenidos sean, entonces, los hermanos de la selección francesa de fútbol. u

EL GRU EN BOGPO A OTÁ


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Cuando a los colombianos se les menciona Corea del Sur, a la mente se les pueden venir cuatro referencias: La Guerra de Corea (1950-1953), la constante tensión entre las dos Coreas, la Copa Mundial de Fútbol Japón–República de Corea (2002) y el TLC que se negocia con ese país. En el epílogo de la Segunda Guerra Mundial, la Unión Soviética y Estados Unidos acordaron que los territorios ocupados, tanto en el frente europeo como en el asiático, quedaran bajo el control de los países cuyos ejércitos los dominaran. La península de Corea, hasta 1945 bajo la influencia del Imperio Nipón, quedó entonces bajo dos mandos, dando origen a dos naciones: Corea del Sur (República de Corea) y Corea del Norte (República Democrática de Corea). La Guerra de Corea constituyó el final del prólogo de la Guerra Fría. Se hizo entre el 25 de junio de 1950 y el 17 de julio de 1953. Allí, además de las dos Coreas, participaron China, Estados Unidos, la URSS y otra decena de países. Una vez finalizada la Guerra, Estados Unidos y la Unión Soviética comenzaron una competencia por la dominación del mundo. Al final, como sucedió en la versión número cuatro de la saga Rocky, triunfó Estados Unidos, que quedó tan lastimado como Balboa en el cierre de la batalla contra Ivan Drago, el púgil soviético. En desarrollo del conflicto, Naciones Unidas condenó la acción de Corea del Norte y convocó a los países integrantes a reaccionar. Colombia envió un contingente de 4.314 combatientes, con más de medio millar de soldados afectados entre muertos, heridos y desaparecidos. Al final, la conflagración entre las dos Coreas quedó en tablas. El ondulante paralelo 38 se selló como la línea fronteriza entre las dos naciones. Desde entonces, esta es una de las fronteras más vigiladas y con mayores tensiones en el mundo. Estados Unidos continúa apoyando al régimen de Seúl. Pyongyang (capital de Corea del Norte), se ha caracterizado por ser un mando autárquico. Actualmente tiene el apoyo de China. El gobierno de Seúl tiene relaciones muy cercanas con Estados Unidos y, recientemente, los vientos de guerra entre las dos naciones soplaron, pero al igual que en otras ocasiones, no fueron lo suficientemente fuertes y se evitó un

nuevo sufrimiento para los pueblos de los dos países. Corea del Sur es una potencia económica. El desempleo solo cobija a 3,6 por ciento de la población en edad de trabajar. El lugar que ocupa hoy se debe a un proyecto económico que puso como principal jugador al Estado. La intervención del Estado surcoreano se extendió a todos los renglones de la economía nacional. No existe empresa poderosa de esa nación en la que el gasto o la propiedad estatal no hubieran jugado un papel determinante en su desarrollo. Algunos investigadores cuentan que el papel gubernamental pasó por la imposición de fuertes reglas de desempeño a los inversionistas extranjeros y políticas selectivas de desarrollo industrial. Se imponían normas como prohibir sacar del país durante cinco años las utilidades producidas en Corea por empresas extranjeras, violar tales normas podía enviar al infractor a la cárcel. Todo el poder económico y político del Estado, en Corea del Sur, se puso al servicio del progreso económico nacional, por eso hoy, en la base del desarrollo de esa nación, el Estado es el principal pilar. La industria de automotores surcoreana es una de las más poderosas del mundo. De cada 100 carros que se compran en esa nación, 96 los produce su industria nacional, cuyos representantes más conocidos son Daewoo y Hyundai. Actualmente Colombia negocia un Tratado de Libre Comercio con Corea del Sur. La industria automotora colombiana ha señalado en repetidas ocasiones que ese acuerdo la podría llevar a la ruina. El lejano país oriental tiene un ingreso por habitante cuatro veces superior al colombiano. Su PIB es más de tres veces el de Colombia. La población de los dos países es similar: Corea, 48,8 millones, Colombia 45,6 millones. En la primera ronda del Mundial Sub20, Corea del Sur será uno de los competidores de la selección Colombia. Ya veremos quien triunfa. Por ahora, se debe decir que la historia de esa nación de la que hoy somos anfitriones y de la que no pudimos gozar de su hospitalidad en la Copa Mundo de Fútbol 2002, es para estudiar, profundizar y emular allí donde halla lugar. u

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Según el Índice de Globalización y Ciudades Mundiales (GaWC), Bogotá comparte escalafón con Washington, Barcelona, San Francisco, Tel Aviv y Johannesburgo. Este índice clasifica como Ciudad Mundial a urbes consideradas un centro focal del sistema económico global. Estas son algunas de las razones por las que Bogotá es una Ciudad Mundial:

CIUDAD ECOLÓGICA Bogotá es el centro del páramo de Sumapaz, el más grande del planeta. Con más de 250 mil hectáreas, el páramo forma el río Sumapaz, los caudales del Meta y el Ariari. Con uno de los embalses más grandes del mundo, los capitalinos se abastecen con agua potable de excepcional calidad. Aunque la red de humedales cayó de 50 mil hectáreas a 500 hectáreas, pocas ciudades del globo tienen una como la de Bogotá. Con 107 metros cuadrados verdes por persona, la mayor cifra de ciudades de población media, cada bogotano disfruta y se asegura de conservar nuestra capital verde.

BOGOTÁ SÍ CUMPLE En 2000, firmaron la Declaración del Milenio 189 países del mundo, de la que emanaron los Objetivos de Desarrollo del Milenio, ODM. Los Objetivos, a 2015, trazan metas en pobreza, educación, salud, equidad de género, sostenibilidad ambiental y alianzas para el desarrollo. Los ODM, por ejemplo, establecen reducir la población en estado de pobreza a 28,5 por ciento del total, aumentar a 95 por ciento la cobertura en educación media y una caída de la mortalidad infantil a 16,68 muertes por cada mil nacidos menores de un año. En estos tres rubros Bogotá ya cumplió y sobrepasó, cinco años antes de lo previsto, las metas de los ODM.

UN PESO PESADO

El Producto Interno Bruto (PIB) de la capital colombiana, de más de 66 mil millones de dólares, es superior al de países como Bolivia, E Salvador, Panamá o Costa Rica. Es la octava economía urbana de América Latina. Según Fitc Ratings, Bogotá tiene nota triple A, la más alta calificación de riesgo crediticio.

CAPITAL CULTURAL Una metrópoli tiene buena música y buen teatro. El Festival Iberoamericano de Teatro es el más grande de la tierra. Con 800 funciones por edición hacen correr la imaginación de toda una ciudad. El Festival Rock al Parque pone a la ciudad a bailar. Junto con Salsa, Jazz, Hip hop y Ópera al Parque, todos los años, el festival de música gratuito más grande de América Latina crea una banda sonora para la ciudad. En la capital se desenvuelven músicos de toda índole, desde integrantes de Los Gaiteros de San Jacinto, ganadores del Grammy Latino por mejor álbum tradicional, hasta la Orquesta Filarmónica de Bogotá, única del país ganadora del Grammy Latino en la categoría mejor álbum instrumental.


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SALUD GRATUITA

LA MÁS PREPARADA Bogotá está tan preparada como las más grandes ciudades del mundo para la prevención y reacción a desastres. Casi seis millones de habitantes hicieron historia al participar masivamente en simulacros de respuesta ante desastres naturales. Con el programa “Bogotá con los pies en la tierra” se han capacitado 920 personas con discapacidades auditivas y visuales, sensibilizándolas sobre la posible ocurrencia de un sismo en Bogotá y el valor de la prevención.

Pese al panorama poco alentador de la salud del país en los últimos años, Bogotá es la primera ciudad en Colombia, y de las pocas en Latinoamérica, que entrega servicios totalmente gratuitos en salud a 430 mil adultos mayores, 179 mil menores de cinco años y 56 mil personas en condición de discapacidad severa desde 2008. La Organización de las Naciones Unidas ha reconocido los logros de la ciudad en reducción de la mortalidad infantil y ha puesto las políticas distritales como ejemplo mundial. Hace una década, por ejemplo, la mortalidad de niños menores de un año estaba en 17,4 casos por cada 1.000 niños, hoy ha bajado a 13,2 casos.

CIUDAD LIBRO La Feria Internacional del Libro de Bogotá es la tercera del Continente. Con cinco mil lectores por día, la biblioteca Luis Ángel Arango es una de las más visitadas del mundo. El Festival Libro al Viento, que invita al intercambio de libros gratis, es uno de los más grandes del mundo. Designada como Capital Mundial del Libro, según la Unesco, los bogotanos siempre tendrán más de un buen libro para leer.

HECTÁREAS DE VERDE, KILÓMETROS DE CICLOVÍA Un ciclista en Bogotá tiene 121 km por recorrer en las ciclovías capitalinas. Esto la ubica por encima de Montreal, Barcelona y Beijing. Es la tercera mejor ciudad del mundo para recorrer en bicicleta, superada solo por Amsterdam y Copenhague. El "caballito de acero" nos lleva a los 5.256 parques de la ciudad, uno de ellos el Parque Simón Bolivar. Con 400 hectáreas, este paraíso de recreación y deporte es más grande que el Central Park de Nueva York y duplica en tamaño al Hyde Park de Londres.

ACCESO A LA EDUCACIÓN Y SEGURIDAD ALIMENTARIA

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LA QUE MÁS ABASTO DA Cerca de 200 mil capitalinos se dan cita todos los días en la central de abastos de Bogotá, Corabastos. Comprende un área de 420 mil metros cuadrados, donde al día ingresan en promedio 12.500 vehículos y se venden unos 24 mil millones de pesos. A diario mueve 12 mil toneladas de productos, superada en la región solo por la central de Ciudad de México que mueve unas 20 mil toneladas. La papa es el producto más comercializado, después las hortalizas, las frutas y los plátanos. Cundinamarca, Boyacá y Meta son los departamentos que mayor volumen de alimentos aportan a la capital, permitiendo que la Central acopie los alimentos para más de 10 millones de habitantes de la Región-Capital y convirtiéndola en la que más abasto da.

En 2010 el Distrito Capital ofreció educación gratuita a más de un millón de niños y jóvenes, elevando la cobertura a 99 por ciento. En calidad también se ha avanzado. En las evaluaciones de carácter internacional, los estudiantes bogotanos superan en áreas de lectura y ciencias naturales a los de Argentina, Brasil, México, Uruguay, Perú y Panamá. La gratuidad educativa es tan excepcional como los avances en seguridad alimentaria. El suministro gratuito de alimentos a población vulnerable es parte de los programas de mayor impacto social en el Distrito. Cada día se distribuyen un millón de comidas y refrigerios a niños, niñas, jóvenes y ancianos en jardines infantiles, colegios y comedores comunitarios. Además, las madres lactantes de zonas populares reciben suplementos nutricionales en el marco de la actual política de seguridad alimentaria de la ciudad.

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Cuando la Selección Colombia compita con la de Malí, enfrentará a los herederos de los tres grandes imperios del África Occidental de los siglos XIII y XVI. Timbuktú, ciudad cercana al río Níger y en algún momento una de las más importantes de la zona occidental de África, tiene una de las universidades más antiguas del mundo. En la época de oro del Imperio de Malí, fue un gran centro de comercio de la ruta transahariana y de educación islámica. Durante siglos, por ejemplo, el ingreso a Timbuktú de población no musulmana estuvo vedado. La expansión del comercio, la búsqueda de rutas comerciales, la necesidad de obtener fuentes de materias primas y mano de obra esclava, llevaron a los europeos a lo largo y ancho del África. A Malí arribaron principalmente franceses, quienes con su flota naval acabaron con la necesidad de la ruta transahariana, arruinando ciudades como Timbuktú, y desde ese momento y durante siglos emplearon la región como una cantera de minerales y productos agrícolas. Hoy Malí es uno de los países más pobres del mundo. Después de un turbulento período de golpes militares en las décadas de los setentas y los ochentas del siglo XX, Malí, al igual que Colombia, estrenó constitución en 1991. Actualmente es una de las naciones más estables del África y allí la democracia ha alcanzado mayor desarrollo. Sus 13 millones de habitantes viven principalmente de la agricultura y la minería, especialmente del oro. Su posición geográfica, al sur del desierto del Sahara, hace de la desertificación uno de sus principales retos ambientales. El ingreso por habitante es siete veces menor al colombiano. Malí: 680 dólares. Colombia: 4.490 dólares. La religión mayoritaria es el Islam y existen diversos grupos étnicos, entre ellos los famosos Touareg, los nómadas del desierto. La diversidad cultural se refleja en una de las tradiciones musicales más ricas del Continente, con exponentes como Alí Farka Toure, Amadou et Mariam y Salif Keita, reconocidos en escenarios internacionales. El lenguaje más común es el Bambara. La pobreza, la falta de infraestructura y el atraso general son la base de sus elevados índices de analfabetismo que llegan a 40 por ciento. En esa situación de miseria el fútbol brinda una ilusión a millones de personas a lo largo y ancho del país. Los

esfuerzos de Seydou Keita, jugador del Barcelona FC, de Jean Tigana en las ligas de Francia, del temido Mahamaoud Diarra en el Real Madrid y de Mohamed Sissoko en el Juventus de Italia, mantienen a todo un país en vilo y pegados a las transmisiones de los partidos europeos que se convierten en citas obligatorias para un pueblo que necesita de un alivio emocional a las dificultades que enfrenta diariamente. Pero hay un lado opaco. Por cada historia de éxito individual hay docenas de jóvenes malinenses que son literalmente exportados a Europa a una temprana edad por los grandes clubes. Una inversión baja puede traer grandes beneficios si los jóvenes talentos

realizan su potencial en las duras canchas de las ligas europeas. Algunos comentaristas han llegado a decir que esta cantera de talento es la reedición de la economía colonial de los tiempos de la dominación europea. Es un fenómeno que ocurre en la mayoría de los países africanos. Una lección es que nuestros países deben invertir en crear ligas sólidas y programas a largo plazo para fortalecer el fútbol nacional. Al enfrentarnos contra este país en el primer grupo clasificatorio, acordémonos que nuestros hermanos de Malí llevan sobre sus hombros la ilusión de uno de los países más pobres del mundo y el orgullo de un país en el que por sus venas corre una tradición milenaria. u


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El Campín: la sede mundialista El 10 de agosto de 1938 se inauguró el estadio Nemesio Camacho El Campín. Su nombre se debe a la hacienda que existía en el terreno y en honor al político liberal Nemesio Camacho. Fue Jorge Eliécer Gaitán, el Caudillo del Pueblo, quien siendo alcalde en 1934, decidió construirlo para tener un escenario adecuado para los I Juegos Bolivarianos. La capacidad inicial fue 10 mil espectadores y los diseños originales del estadio, del alemán Federico Leder Müller. 70 años después, el 27 de mayo de 2008, Colombia obtuvo la designación como sede de la Copa Mundial del Fútbol Sub-20 de la Fifa, Colombia 2011. Se asumió el reto de organizar uno de los certámenes deportivos más importantes del mundo. Aunque la competencia no cuenta con la audiencia de la Copa del Mundo o los Juegos Olímpicos, sí es donde las nuevas promesas del fútbol demarcan el camino hacia un futuro que los lleve o consolide como figuras en las ligas de sus países y en las más importantes del planeta. Fueron designadas como sedes Bogotá, Manizales, Barranquilla, Medellín, Cali, Cartagena, Armenia y Pereira. En ellas, 24 selecciones lucharán minuto a minuto para ganar los puntos que los lleven a los octavos de final, momento desde el cual cada partido se transforma en una ruleta rusa donde sólo uno podrá avanzar a la siguiente etapa y así llegar a la final y alzar la copa. En el estadio El Campín jugarán en la primera ronda las selecciones de Colombia, Francia, Malí y Corea del Sur. También se realizarán partidos de los octavos, los cuartos, segundo y tercer puesto y la final. Para hacer posible que los capitalinos observen en primera línea tantos partidos del Mundial de Fútbol Sub-20, la Alcaldía a través del Instituto Distrital de Recreación y Deporte (Idrd), invirtió 30 mil millones de pesos en obras de reforzamiento de la estructura de El Campín y de adecuación y ampliación de la parte occidental del estadio. La adecuación se hizo según los estándares internacionales relacionados con seguridad, capacidad, accesos, iluminación, cabinas de prensa, salas de conferencias, camerinos y silletería. La capacidad del estadio, a lo largo de los años, se ha ampliado en varias ocasiones. En 1948 a 23.500 espectadores, en 1950 a 39.000, en 1952 a 42.000. Para el Mundial Sub-20, el aforo será de 42.000 espectadores, todos cómodamente sentados. Una vez concluido el Mundial, los hinchas de Millonarios y Santa Fe volverán al escenario para disfrutar de los clásicos capitalinos, los campeonatos nacionales y las copas continentales. El Campín, remodelado, se lucirá aún más como la casa de la Selección Colombia de mayores.

Los diseños del “nuevo” estadio fueron de los arquitectos Manuel Villa, Sebastián Mejía y Édgar Mazo. Ellos ganaron el concurso abierto organizado por la Sociedad Colombiana de Arquitectos y el Idrd. Además de las adecuaciones de la infraestructura logística y administrativa del complejo, a la tribuna occidental se le adicionó un complejo comercial con locales en el primer piso y restaurantes en el segundo. También se inició un proceso de integración del Estadio con el entorno urbano. En algún momento, señala Manuel Villa, El Campín deberá ser parte del espacio público.

después del triunfo de una batalla se jugó con la cabeza del principe del bando perdedor. Que los pueblos celtas o los pueblos normandos dieron los primeros pasos y en las Islas se desarrolló. También se dice que los juegos con una esférica eran praticados por los egipcios en los siglos II o III antes de nuestra era. Pero al tiempo, un texto de ejercicios militares revela que los chinos praticaban el lanzamiento de una pelota, con los pies, a una red. Existe también evidencia de que las culturas mesoamericanas praticaban ritos o juegos con esféricas. Por ejemplo, los mayas tenían un

Para los estadios modernos, que hoy tienen la misma función de los de antes, un sitio de reunión para observar un espectáculo, se busca una integración con las ciudades que los albergan más allá de ese mismo espectáculo.

Manuel Villa

Él está seguro de que esta remodelación es el primer paso para que el estadio no sólo sea un escenario deportivo sino un lugar donde las personas que habitan o laboran en sus alrededores encuentren un sitio para departir, caminar o realizar otra actividad de ocio. El fútbol, tal y como lo conocemos hoy, tiene origen en las Islas Británicas. Se han esgrimido varias tesis sobre el origen del deporte. Que en el siglo III,

deporte que no permitía el uso ni de los pies ni de las manos y en el que el capitán del equipo perdedor era sacrificado. Indistintamente de la discusión histórica que el fútbol suscite, en 1863 nació oficialmente en Inglaterra el deporte que hoy conocemos. Las reglas han cambiado. Antes de que el deporte se practicara en una cancha, consistía en enfrentamientos masivos entre villas o pueblos enteros. Durante el cotejo sólo

estaba prohibido el homicidio. Mucha agua ha corrido debajo del puente desde aquellos tiempos. Y en esa misma dirección también han evolucionado los sitios donde se desarrolla y se viven las pasiones que despierta este deporte, el más popular de la humanidad. Para los estadios modernos, que hoy tienen la misma función de los de antes, un sitio de reunión para observar un espectáculo, se busca una integración con las ciudades que los albergan más allá de ese mismo espectáculo. En la remodelación de El Campín no sólo hay un esfuerzo por tener mayores comodidades a la hora de vibrar con los partidos que allí se disputen, sino que los habitantes de la ciudad puedan interactuar con esa gran mole de cemento que es el Nemesio Camacho El Campín. u


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CONQUISTANDO LOS CIELOS

BOGOTÁ EN LA HISTORIA

En el siglo XIX tomaba más de medio año de caminos inhóspitos para llegar a la capital desde los extremos del país. El problema de acceso a Bogotá, íntimamente ligado al desarrollo de la nación, llevó al país a convertirse en pionero de la aviación mundial. Llegado el año 1919 era tal el ímpetu por remontar la cordillera y conquistar los cielos que los periódicos ofrecían recompensa al primero que lograra sobrevolar la accidentada geografía de la ciudad. El norteamericano Knox Martín fue el primero en lograrlo y Scadta, fundada ese mismo año y ahora conocida como Avianca, se convirtió en la primera aerolínea en aterrizar en el altiplano. Lo logró con su primera flota: dos modelos F-13 Junker traídos de Alemania. Un avión metálico que al llegar al país se recalentaba fundiendo las soldaduras del radiador. Para evitar el escape de agua y lograr el vuelo, los alemanes contaron con el ingenio colombiano que aplicó jabón de tierra, tapando los escapes y así dándole alas también a la creación de la primera flota de correo aéreo programado del mundo.

En 1786 y 1900, dos incendios hicieron cenizas los archivos históricos de Bogotá. En 2003 se inauguró el Archivo Distrital, obra arquitectónica como pocas en Latinoamérica, diseñada con un microclima para la conservación de documentos. El Archivo se proyecta en el futuro para hacer memoria del pasado. Una mirada a momentos en que Bogotá hizo historia en el mundo:

PIONEROS DE DERECHOS

“Todos los hombres nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están por naturaleza de razón y conciencia, deben conducirse fraternalmente.” Preámbulo de la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre, el primer acuerdo internacional sobre derechos humanos aprobado por la Organización de Estados Americanos en mayo de 1948 en Bogotá. Paradójicamente, unos días antes, el 9 de abril de 1948, fue asesinado en Bogotá Jorge Eliécer Gaitán, el Caudillo del Pueblo, uno de los líderes más democráticos de la historia del país. La ciudad ya había sido pionera en política internacional gracias a la pluma de Antonio Nariño que tradujo, publicó y distribuyó la Declaración de los Derechos del Hombre de 1794, considerada uno de los primeros textos de constitución política en el Nuevo Mundo.

LA EXPLOSIÓN QUE SE OYÓ ALREDEDOR DEL MUNDO El sonido natural más fuerte de la historia hizo de la ciudad de Bogotá su caja de resonancia. El 27 de agosto de 1883, una pequeña isla volcánica del Pacífico llamada Krakatoa explotó hasta su desaparición. Las cenizas fueron propulsadas a una altura de 80 kilómetros. Estas oscurecieron el cielo del planeta entero, reflejaron los rayos del sol causando una caída de 1,2°C en la temperatura promedio del planeta. Las ondas de presión atmosférica, consecuencia de la explosión, literalmente le dieron la vuelta al mundo. La antípoda de Krakatoa fue nuestra ciudad capital y hasta acá llegaron las ondas para rebotar y regresar a su punto de origen. Era tal la magnitud del evento que el recorrido se repitió siete veces de manera continua entre Krakatoa y Bogotá. Con el advenimiento del telégrafo en ese tiempo, la erupción de Krakatoa es el primer desastre natural cataclísmico reportado en redes internacionales de comunicación; fue la primera pesadilla en el imaginario mundial de la era de las telecomunicaciones.

RECIBIMOS DOS PREMIOS

UNA EXPEDICIÓN REVOLUCIONARIA

EL AUGE DEL ORO Los alrededores de Bogotá inspiraron una leyenda determinante en la ruta de los conquistadores españoles. La Laguna de Guatavita, la cuna de la Leyenda de El Dorado, atrajo la ambición y codicia del imperio español. Dicen que los españoles saquearon más oro de la nación que de ninguna otra en el Nuevo Mundo. Se estima que desde La Conquista, el país ha producido unas 85 millones de onzas de oro y, hoy en día, Bogotá cuenta con la colección de orfebrería prehispánica más grande del mundo: unas 34 mil piezas de oro y tumbaga que residen en el Museo del Oro. También hoy, a pesar del saqueo, Colombia sigue siendo uno de los depósitos más grandes del planeta. La crisis financiera actual ha llevado a muchos a invertir en oro como refugio seguro, llevando a un alza inusitada del precio, que ya superó los 1.600 dólares por onza. Con el potencial aurífero que tiene el país ojalá nos aseguremos de que esta vez los ingresos y beneficios se queden en nuestras fronteras.

PREMIO ANDESCO 2011 Por elevar los niveles de satisfacción de nuestros clientes

La Expedición Botánica, esa monumental investigación de la fauna y flora liderada por José Celestino Mutis, liberó la mente de muchos criollos, quienes después dirigieron el movimiento de independencia. Iniciada en 1783 y con una duración de 33 años, esta empresa, con Bogotá como centro, fue decisiva para el desarrollo de la cultura y la investigación nacional. Mutis y un excepcional séquito de colaboradores clasificaron 20 mil especies vegetales y siete mil animales, fundaron el observatorio astronómico de la ciudad, el más alto y de los primeros del planeta, y dieron a conocer las verdaderas riquezas del Nuevo Mundo. Descubrieron la quina, el té de Bogotá, la yuca y la papa del río Magdalena, entre otros. Los integrantes de la Expedición contagiaron el espíritu científico y el pensamiento de la Ilustración entre la población criolla. Formaron un núcleo de sostenedores de la causa de la Independencia replicando por todo el país el sueño de revolución.

Y LA SONRISA de todos nuestros usuarios.

El Acueducto de Bogotá ha sido reconocido con el Premio Andesco a la Responsabilidad Social, Versión 2011, en la Categoría “Mejor entorno de Mercado”, auditado por la firma Pricewaterhouse-Coopers, y avalado por el Pacto Global de la ONU


Ciudad mundial Bogotá Julio–Agosto de 2011

Pedro Franco: bogotano y capitán de la Selección Juvenil Vive a todo gusto en la capital. Dice que aquí hay muchas ventajas para el ejercicio deportivo. Agradece a Bogotá porque se siente apoyado por un numeroso grupo de hinchas que siguen con fidelidad a Millonarios. Valora la ciudad al señalar que “en la capital hay comodidades, viene gente de todos los lugares del país, están los mejores restaurantes, se parece a otras grandes ciudades del mundo como Londres o Nueva York porque también se ven muchas personas en la calle y gran movimiento de carros. Es decir, es un buen vividero”.

Foto Juan Manuel Vargas/El Tiempo

El jugador Pedro Franco es el único bogotano de la Selección Juvenil de Colombia y es también su capitán. A los nueve años fue aceptado en las divisiones menores del equipo Millonarios F.C., de donde ascendió a la plantilla profesional. Luego fue convocado a la Selección Juvenil nacional en la que espera hacer realidad muchos de sus sueños como deportista.

Aspira a jugar un excelente mundial y espera que el equipo llegue a la final del torneo. Uno de sus ídolos en el fútbol es el jugador francés Zinedine Zidane y tiene como ejemplo al internacional defensa colombiano Mario Alberto Yepes. Pero nunca olvida a sus profesores de Millonarios y a personajes como Delio “Maravilla” Gamboa, que le han aportado grandes bases de formación a su carrera futbolística. Pedro Franco, capitán de un equipo que también busca un puesto de privilegio en la historia deportiva del país, les pide a los jóvenes de Bogotá que apoyen a la Selección y que disfruten el Mundial Sub-20 con alegría y en paz. u

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El cachaco llanero Jhon Anderson Monroy tiene 19 años y hace tres vive en la capital. Es uno de los guías turísticos de Misión Bogotá, proyecto que ejecuta el Instituto para la Economía Social, Ipes. Llegó de Granada (Meta), para estudiar administración de empresas. Al igual que 55 de cada 100 estudiantes que ingresan a la educación superior en el país, tuvo que abandonar sus estudios. Sus padres, apegados al campo, cosechan yuca, plátano, maíz y arroz. Comenta sobre el orgullo que siente cuando al comerse un plátano hartón, piensa en su tierra, pues allí se cultiva este producto insigne del campo colombiano. Lleva siete meses en Misión Bogotá. Es uno de los encargados de brindar información a los turistas nacionales o extranjeros que llegan a La Candelaria, el centro histórico de la ciudad. Anderson será una de las personas que guiará por la ciudad a algunos de los 45 mil visitantes de la capital durante el Mundial de Fútbol Sub-20. Cuando inició su trabajo no creyó tener las aptitudes para ser guía turístico. Porque como él lo dice, “esto no es solo echar una carreta,” es necesario querer aquello de lo que se habla. Anderson ama a Bogotá. Para él es una ciudad donde se le pone

el pecho a la vida y se puede progresar. Después de haber vivido en Lejanías, El Castillo, Granada (Meta) y en Génova (Quindío), llegó a Bogotá. La ciudad que ahora lo alberga y de la que se siente también oriundo. Por eso dice: “Soy un cachaco llanero.” u


QUIERO PONER LA CASA EN ORDEN Bogotá es una ciudad de sueños y aspiraciones. Quien llega de otras latitudes, puede encontrar en la capital de los colombianos los medios para resolver sus problemas, para alcanzar sus metas y desarrollar su vida. Aunque también es cierto que para muchos la vida en Bogotá es dura, muy dura. Llevo 50 días como Alcaldesa designada de Bogotá y en cada frente de trabajo he encontrado respuestas y posibilidades para hacer que nuestra ciudad sea mejor. Pero es necesario romper esa barrera de temor y frustración que sienten los bogotanos y las bogotanas. El reto de esta Administración es brindarle a la ciudadanía esperanza y una visión de futuro. El Mundial Sub-20 de fútbol es un símbolo de esa visión que podemos hacer realidad. Es necesario pensar en grande. Esta ciudad es el símbolo de esa aspiración, de esa garra que nos caracteriza como pueblo. Bogotá es nuestra casa. Y por ser nuestra casa debemos retomar el camino e involucrarnos en el proceso de transformación de la ciudad. Bogotá tiene que continuar siendo el centro del comercio y la industria, la capital del empleo y una ciudad de derechos. Para construir esa visión hay que tener unas bases sólidas y una Administración comprometida que trabaje en equipo. Si todos nosotros nos exigimos el mismo nivel de cumplimiento, de trabajo y de esfuerzo que yo le estoy exigiendo a esta Administración, les aseguro que la ciudad funcionará bien. Por eso aprovecho esta oportunidad para decirles que lo que más quiero es poner la casa en orden. Si vamos a progresar debemos tener sueños, visión y firmeza. Además de instituciones fuertes y democráticas, es necesario que la formación que cada uno de nosotros ha recibido se ponga en función de la visión de la ciudad del futuro. Poner la casa en orden es hacer justamente eso. Preparar la tierra y sembrarla para que los que vengan en el futuro encuentren la Administración en orden. Quiero sentar las bases para que la persona que

CLARA LÓPEZ OBREGÓN ALCALDESA (D) DE BOGOTÁ D.C.

ESTA ES UNA PUBLICACIÓN DE LA ALCALDÍA MAYOR DE BOGOTÁ D.C. www.bogotapositiva.gov.co adelantebogota.info@gmail.com Impreso en Casa Editorial El Tiempo

llegue a la Alcaldía Mayor pueda seguir construyendo ciudad. Las principales acciones que emprendí son: LAS BUENAS PRÁCTICAS. He creado un grupo especial que contará con la colaboración de personas designadas por rectores de las principales universidades del país, que voluntariamente se han unido a este propósito para apoyar a Bogotá en materia de consultoría ética y técnica para mejorar y fortalecer el sistema de contratación. EL CÓDIGO DE HONOR. No basta ser honesto, tenemos la obligación de procurar que todos los que están a nuestro alrededor y con quienes tengamos contacto igualmente lo sean. Por ello, se plantea la necesidad de un Código de Honor que propenda por garantizar un control social transparente. SEGUIMIENTO Y CONTROL. Quiero dejar sentadas las bases de una propuesta de reforma, de ser el caso, que tienda a establecer un proceso de toma de decisiones eficiente, pluralista y efectivo tanto al interior de la Administración como hacia los ciudadanos y ciudadanas, acompañado de herramientas efectivas que garanticen su cumplimiento. Cuando me designaron como Alcaldesa, más de uno me aseguraba que un mundial de fútbol exitoso y la inauguración de algunas obras serían suficientes para asegurar un buen cierre de gobierno. Yo no veo las cosas así. Bogotá merece más y quiero tener la oportunidad de trabajar para lograrlo. Seguiremos cumpliendo las metas del Plan de Desarrollo Distrital, pero voy a enfrentar sin tapujos, sin excusas y sin miedo los problemas que tienen la ciudad y esta Administración. En la Administración debe haber procesos de transparencia, de toma de decisiones, de visión y de trabajo para asegurar el futuro de la ciudad y no temores, cortoplacismo y atajos para obtener beneficios para unos pocos y no para todos. Voy a hacer lo que toca para que nuestra capital vuelva a pensar en grande.


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